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De como Tío Conejo no aparece en cuento Domingo Siete

Lic. Javier Francisco Cambronero Arguedas

Una de las mayores maravillas de la cual podemos jactarnos los ticos es de una figura como Tío Conejo. Gracias a la inteligencia e imaginación de esa ejemplar y gran dama, Carmen Lyra, benemérita de la Patria, Tío Conejo es todo un referente de nuestra idiosincrasia.

Aunque ya está mayor, posee más de cien años, requiere de muletas para caminar, a veces utiliza lentes y ocasionalmente se cofalea para evitar los reumas. Eso sí, ha visto transformarse nuestro país, de manera que hoy en día casi no hay cañaverales, ni pozas donde bañarse y pescar barbudos. Aún admira y se deja enternecer por nuestro cielo límpido y el azul de nuestras costas y mares. Este bandido y taimado conejito a pesar del paso de los años, no pierde sus finas cualidades de intuición, inteligencia y agudeza mental. ¡Que va! Nadie podrá engatusarlo.

¿Acaso no recuerdan ustedes, cuando con gran ingenio escapó del rufián de Tío Coyote que quería echarle el guante y pudo escapar de que le echaran agua hirviendo? ¿De que fue más astuto que Tío Tigre, Mano Lagarto y Mano Juan de Dios, de manera que Tatica Dios pudiera atenderle y pedirle que lo hiciera más grande? ¿Oh sagazmente burlarse de Tía Ballena y Tío Elefante que siendo grandes y fuertes, Tío Conejo siempre logró superarlos?

Tío Conejo siempre fue más hábil e inteligente que animales más grandes y fuertes que él. Superó las malas intenciones y los engaños, que otros creyéndolo tonto, otros le tendieron. Su forma pícara de enfrentar las cosas hace que los costarricenses nos identifiquemos con él. Nos vemos representados en su inteligencia y forma proactiva de enfrentar las amenazas, vengan éstas de donde y por más grande que se vean los retos. Su sorna y señorío contrastan con la torpeza, estulticia, hipocresía y cinismo de otros, sombríos personajes que nunca estarán a la altura de los acontecimientos y estarán siempre vagando y escurriéndose entre las sombras en medio de su mediocridad, falta de brillo y mirando hacia su propio ombligo.

Por eso, jugando de atrevidos y si quisiéramos ver a Tío Conejo salir con un Domingo Siete, allí no tendría lugar y solo habría espacio para un tonto codicioso, ambicioso y estrambótico compadre, con dos güechos.

Desde Tío Conejo surge un liderazgo visionario, producto de su sana y adecuada mezcla de conocimiento, experiencia, humildad y mesura.

La ausencia mayúscula de lucidez, iniciativa y de humildad para buscar y escuchar consejo, en personajes semejantes a Tío Tigre o Tío Coyote, han hecho que siempre fracasen y no fueran más que grises y tristes personajes. Carentes de garbo, fuste y talante para diferenciarse de otros y destacar por algo positivo.

Por más Harry Potter, Musk, Trump, debemos hablarle a nuestros niños y jóvenes de personajes de la rica y variada literatura costarricense como Tío Conejo. Con su ingenio y dedicación Tío Conejo constituye un extraordinario ejemplo de tesón, esfuerzo y trabajo. No se quejó de su trabajo, ni vagabundeó, ni le echó la culpa a los demás, mucho menos pensar en renunciar.

Tío Conejo no se cansa de decirnos que la ruta para ver feliz a Tía Palomita Yuré, Tía Venada, Tío Periquito Sapoyol, es preocupándonos unos por otros. Que el arte de gobernar demanda nuestro mayor esfuerzo y sobre todo ocuparnos de quienes menos tienen. Una persona que guía, orienta a toda una nación, hace del derecho, el sentido común y su sano juicio, las mejores armas para conducirnos a buen puerto.

Los problemas -tal y como nos lo enseña Tío Conejo- se enfrentan con decisión e inventiva; no conocemos otros caminos. No es con maltratos, ni gritos y mucho menos odio o dividiendo. El pueblo costarricense al igual que Tío Conejo, ¡no se dejará engatusar!

14-I-25

De enanos y gigantes históricos

Isabel Ducca D.

Uruguay está despidiendo a un gigante histórico. Nos referimos, evidentemente, al revolucionario José Alberto Mujica Cordano, llamado cariñosamente Pepe Mujica. Secuestrado, desde 1972 hasta 1985, por una dictadura militar, impuesta por los Estados Unidos. Padeció la tortura, la cárcel y un trato inhumano por ser parte del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros. Cárcel de la que escapó cavando un túnel y de la que salió para cambiar el fusil por la trinchera de ideas. Fue presidente en ese país del 2000 al 2015. Hoy se despide a los 89 años por padecer un cáncer terminal. En su país y en el mundo entero, hay quienes lo hemos escuchado como se escucha a un sabio. Nos dice en un vídeo que circula por redes sociales:

…Soy feliz … porque la lucha continúa por un mundo mejor. He gastado mi juventud, mi vida y tengo que venir a agradecerles de corazón. Los más jóvenes van a vivir un cambio en el mundo que no ha conocido la humanidad. La inteligencia va a ser tan importante como el capital: lo que significa que la formación terciaria se va a imponer para las nuevas generaciones. Si no somos capaces como país de educar y de formar a las generaciones que vienen van a pertenecer al mundo de los irrelevantes y de los que no sirven ni para que los exploten. … Se precisa un gobierno que abra el corazón y la cabeza con todo el país. … Yo soy un anciano que me voy, pero los jóvenes que están ahí, van a vivir un mundo que no tiene piedad. … Por lo tanto, el desafío de hoy … es tener los medios para desarrollar a las nuevas generaciones. … PARA ESO HAY QUE HABLAR CON TODO EL PAÍS. QUE ESTE PAÍS, POR LO MENOS, ACUERDE CUATRO O CINCO COSAS:

NO AL ODIO

NO A LA CONFRONTACIÓN

HAY QUE TRABAJAR POR LA ESPERANZA” …

En Costa Rica, padecemos todas y todos el afán obsesivo y compulsivo por destruir no solo las instituciones públicas, sino las normas básicas de la convivencia humana: el respeto a la dignidad de todas las personas, la cortesía, la amabilidad, la gentileza, el buen trato y el buen decir.

El insulto es la norma de quien fomenta con regocijo minuto a minuto el odio y la confrontación.

Carece por completo de la mínima compasión y misericordia humana.

Parece ser que fue un auténtico matón de barrio que no superó ese esquema mental de humillar y ofender a las personas vulnerables, como las mujeres, infantes y personas adultas mayores e identificarse con las superiores. Su mente funciona como una escalera: servir a los que están arriba de él para treparse y ocupar su lugar y utilizar a las demás personas. En esa escalera mental, no cabe el argumento, necesita descalificar constantemente para sentir que sube un peldaño.

Como buen enano histórico destila odio y lo promueve porque no tiene más proyecto que servir a sus amos del capital, como lo hizo tal auténtico “Yes man” en el Banco Mundial. De paso, saca tajadas para él.

Pobrecito mi país tan engolosinado con un enano histórico y tan lejos de diferenciar qué es un estadista y un gobernante que ponga siempre por delante el bienestar general de toda la población.

Imagen: Prensa Latina.

El Perú totalitario

Juan Huaylupo Alcázar[1]

En nuestra América vivimos una democracia aparente, se nos ha hecho creer que votar individualmente es democracia, no obstante, la democracia hace referencia a la colectividad, no al individuo, es social, que es diferente a la suma de individuos, como se asume en la estadística. Asimismo, emitir el voto es un acto mecánico, mientras que la democracia es un acto político que hace referencia a las decisiones y acciones sobre la gestión de una colectividad en relación con las problemáticas, necesidades y anhelos ciudadanos. Aspectos que no se relacionan ni se infieren de una cuantificación electoral.

Tampoco es democrática la actuación de un personaje, por el simple hecho de haber sido electo, la democracia trasciende el acto electoral, que de ninguna manera faculta al electo o electos, a la realización de acciones contrarias o ajenas de las necesidades, y demandas ciudadanas. La democracia no es una carta blanca a los electos, para quienes actúan a espaldas de la ciudadanía, esos son autócratas o tiranos, nunca demócratas. Así, hemos elegido a dictadores y ratificados electoralmente a asesinos en el poder, así como se ha aislado y difuminado la actuación articulada de la ciudadanía, ante la traición, corrupción, fraudes y electos delincuentes. Esta democracia de papel nunca cerró el camino al totalitarismo, por el contrario, ha sido el camino seguido por los tiranos Pinochet, Videla, Fujimori, Ortega, Bukele, Boluarte, entre otros, para asesinar las voces disidentes al poder.

Esto es, la democracia no es la expresión ideal de la igualdad política de los ciudadanos, pues reconoce explícitamente la desigualdad y la inequidad existente, que no es afectada, sino conservada y perpetuada en su nombre, sin alterar las bases constitutivas del sistema político. La democracia desde su origen ateniense, en el siglo VI a.c., ha sido un modo de segregación social, cuya significación etimológica “el poder del pueblo” expresaba la exclusión a los esclavos, además de ser paradójicamente concebida en un universo de esclavitud. Los propietarios en la actualidad no requieren representarse a sí mismos, como en el pasado, porque están representados por todo el poder estatal. Esto es, la democracia no supone consenso, libertad ni paz, por el contrario, implica un permanente enfrentamiento en contextos que otorgan facultades y libertades a unos contra otros. Se crea democracia en la lucha por el respeto y conquista de derechos, ella nunca ha sido una concesión ni regalo al pueblo.

Asimismo, no puede calificarse como democracia el cumplimiento de la normatividad jurídica, pues las leyes son aprobadas, según las negociaciones e intereses partidarios, clientelares o individuales por los legisladores en el Congreso peruano. Esto es, la creación de las leyes, no responden ni obedecen a las preocupaciones ni necesidades ciudadanas ni del interés nacional. Luego, no podrán ser democráticas, son leyes indignas, como quienes las aprueban. Solo la ignorancia sobre la creación de leyes, pueden creer o engañar que la normatividad jurídica es igualitaria, justa y necesaria. La democracia no se rige por patrones jurídicos creados para propósitos ajenos al interés general de la sociedad, la subordinación jurídica e instrumental, es la cosificación de la democracia por y para el poder. La democracia no es una mercancía enlatada, es siempre peculiar en las condiciones y situaciones que se conquista. La sociedad es la impronta social de toda democracia.

En el Perú no es posible, ni por asomo, denominarse democracia, es totalitario el régimen político peruano, o el poder absoluto del Estado o de algún poder estatal, sobre la ciudadanía o, dicho de otro modo, es el régimen que liquida todo derecho social alcanzado contra quienes deben depender y servir, al pueblo, el soberano.

El totalitarismo es el fin de la separación y autonomía de los poderes del Estado para ser monopolizado por una exclusiva instancia que controla y determina el funcionamiento del quehacer estatal. El totalitarismo es la despótica privatización del poder estatal y de la institucionalidad contra lo que es común a todos. Es la regresión salvaje del poder, que representa única y exclusivamente las ambiciones personales, de sus cómplices y asesinos, con capacidad de cometer atrocidades inimaginables contra la sociedad que creen ser dueños y amos. Ello, no solo muestra la calaña de gente, sin principios ni dignidad, también muestra cómo algunos sectores son arrastrados en las viles prácticas totalitarias y de otros que se han coludido delincuencialmente con el monopolio en el ejercicio de la represión y violencia, legal e ilegal, contra la sociedad. El totalitarismo compromete radicalmente nuestro presente y condena el futuro de los peruanos con la complicidad de sus propias víctimas. Así, la institucionalidad pública que habiendo sido una política estatal para garantizar la función pública básica y necesaria para la ciudadanía, está siendo liquidada por el totalitarismo estatal, para convertir a sus entes en incapaces de una actuación social y pública

El totalitarismo en el Perú, como toda tiranía, no ha requerido de la aceptación social, se ha liberado de toda supeditación para imponer el poder político absoluto sobre la ciudadanía y la nación. Tales facultades están dadas por la manipulación corrupta de los legisladores en el Congreso, por la red tejida por magistrados y fiscales comprometidos que ilegal, complaciente y tardíamente revelan los compromisos propios y ajenos contra la voluntad y derechos ciudadanos y nacionales, así como es evidente, el cómplice amparo de las fuerzas armadas que presurosas, al mandato de un poder que irrespeta todo derecho, asesina las justas demandas en defensa de los derechos ciudadanos y la soberanía nacional.

Creer que la gran mayoría de pobres y trabajadores con derecho a votar compensa la desigualdad social y política, es una ilusión, porque de manera sistemática y desde siempre y no precisamente por procesos electorales, se ha dividido a los subalternos con diversidad salarial, prebendas, despidos y corrupción a dirigentes y sindicalistas, así como con las opciones organizativas y alternativas partidarias divergentes, la promoción de la indiferencia, entre otras, han posibilitado la división política de los pobres y trabajadores. No obstante, la democracia latinoamericana posee un equilibrio catastrófico, porque la explotación e irrespeto a los derechos laborales y ciudadanos persisten, así como, por las ambiciones y disputas entre propietarios y grupos de interés por el poder y sus privilegios, como por aquellos que buscan ser los nuevos sátrapas.

[1] Catedrático pensionado. Universidad de Costa Rica.

¿Es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones?

Vladimir de la Cruz

¿Me preguntan con frecuencia, y con preocupación algunas personas y amigos, si es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones? Mi respuesta ha sido en general que sí es posible. Como posibilidad eso es posible. Como realidad eso está por verse. Veamos algunos escenarios.

1.- Las coaliciones son las uniones que realizan varios partidos políticos para integrarse, todos ellos, en uno que los reúna a todos bajo una denominación particular, sin que los partidos desaparezcan, se desintegren o anulen su existencia electoral, dando paso a ese nuevo partido, que es la coalición y que actúa solamente para el proceso electoral para el cual se constituye. Las coaliciones en general se dan a todo nivel, presidencial y de diputados, pero pueden darse a nivel presidencial, manteniendo la individualidad electoral en las listas de diputados si así lo acuerdan o deciden.

Las fusiones de partidos se dan cuando dos o más partidos se unen de una manera que desaparecen del todo como organizaciones para dar paso a una nueva, a todo nivel, nacional, provincial y cantonal, para efectos electorales a partir de ese momento de su fusión.

También hay alianzas electorales que se dan cuando uno o más partidos, sin coaligarse y sin fusionarse, le dan el apoyo electoral a otro partido, generalmente, en su lista de presidencial; es decir, llaman a votar por el candidato de ese partido a nivel presidencial, manteniendo su organización y sus listas de candidatos a diputados.

En la historia electoral nacional hemos tenido coaliciones, fusiones y alianzas. Algunas de ellas son: el intento de coalición que se hizo en 1939, impulsada bajo la iniciativa del expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno, que había roto con su partido Republicano, que apoyaba la candidatura del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, quien había recibido el apoyo de la Iglesia Católica, en ese momento muy conservadora, con el compromiso de derogar las leyes liberales de 1882 y 1884. Ricardo Jiménez se opuso, se separó del partido y constituyó un movimiento político “jimenista”, que logró unir en el intento de la Coalición Alianza Democrática Nacional, a los liberales, los jimenistas, los masones, los comunistas, y otros grupos con la intención de detener la derogatoria de esas leyes. Finalmente, no pudieron participar en las elecciones de 1939-1940, que se definieron entre los comunistas del Bloque de Obreros y Campesinos, el Partido Republicano y el Partido Guanacasteco del Dr. Vargas Vargas, ganando la presidencia de la República el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

Durante su administración, en 1943, al calor de la aprobación de las Reformas Sociales, se unieron los comunistas, la Iglesia Católica y el gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Ese mismo año, para darle continuidad y firmeza a esta Reforma Social, se impulsó la coalición electoral del Partido Republicano y de los comunistas, ya llamados desde 1943, Vanguardia Popular, bajo el nombre de Bloque de la Victoria, el cual impulsó la candidatura presidencial de Teodoro Picado Michalski, que resultó triunfadora. En su contra se aliaron fuerzas socialdemócratas recién nacidas en el país, con el movimiento político que apoyaba al expresidente León Cortes para enfrentar a Teodoro Picado. La Iglesia Católica apoyó al Bloque de la Victoria.

2.- En las elecciones de 1947-1948 el partido comunista, Vanguardia Popular, había impulsado su propia candidatura, el partido Republicano proponía la candidatura del Dr. Calderón Guardia, y la oposición política impulsaba la de Otilio Ulate Blanco. En la tensión de aquel momento el Partido Vanguardia Popular llamó a votar por el Dr. Calderón Guardia. Los comunistas habían tratado de negociar otra candidatura distinta a la del Dr. Calderón Guardia, con apoyo de algunos destacados políticos republicanos, lo que no fue posible, y lo que obligó a apoyar en la práctica, finalmente, al Dr. Calderón Guardia. El resultado de esa elección fue la Guerra Civil de marzo abril de 1948 y las prohibiciones electorales que se impusieron contra los comunistas desde 1948 hasta 1975.

3.- Superada la Guerra Civil, desintegrada la alianza fáctica, de las fuerzas políticas, en torno a los triunfadores de la Guerra Civil, se constituyó el Partido Liberación Nacional en 1951. El nombre obedecía al homónimo que tenía el Ejército constituido en la Guerra Civil para defender el triunfo electoral de Otilio Ulate que había sido anulado por el Congreso de la República, lo que detonó el alzamiento armado encabezado por José Figueres Ferrer.

En 1953 el Partido Liberación Nacional ganó la elección. En esa elección se dieron alianzas de distintas fuerzas, incluso los comunistas desde la clandestinidad, alrededor de Fernando Castro Cervantes, opositor a Figueres.

Para las elecciones de 1958, el Partido Liberación Nacional tuvo una escisión. Jorge Rossi Chavarría se salió de ese partido y se enfrentó electoralmente a Liberación Nacional. La oposición política a Liberación Nacional se coaligó con los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postuló a Mario Echandi Jiménez que ganó la presidencia.

En las elecciones de 1966 bajo el nombre de Unificación Nacional se unieron nuevamente los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postularon al profesor universitario José Joaquín Trejos Fernández, quien resultó electo presidente, derrotando al partido Liberación Nacional. En esta elección solo estos dos partidos participaron.

4.- Para las elecciones de 1970 y de 1974 se permitió que los comunistas participaran en las elecciones. Ya habían surgido otros partidos de izquierda, el Socialista Costarricense y el Movimiento Revolucionario del Pueblo.

5.- Para las elecciones de 1978 varios partidos y movimientos políticos constituyeron la Coalición Unidad, que postuló a Rodrigo Carazo Odio, que resultó electo presidente. En esta elección los partidos Socialista Costarricense, Movimiento Revolucionario del Pueblo y Vanguardia Popular constituyeron la Coalición Pueblo Unido. En las elecciones de 1982 volvieron a participar las Coaliciones Unidad y Pueblo Unido.

6.- En el gobierno de Luis Alberto Monge Álvarez, 1982-1986, la Coalición Unidad se desintegró y los partidos que la constituían se fusionaron dando origen desde entonces al Partido Unidad Social Cristiana.

7.- En las elecciones de 1986 la izquierda se dividió en dos coaliciones, una Pueblo Unido y otra bajo el nombre de Alianza Popular, con los candidatos presidenciales Álvaro Montero Mejía y el Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz, respectivamente. La Coalición Pueblo Unido se mantuvo en las elecciones de 1990 con la candidatura de Daniel Camacho Monge.

8.- En las elecciones del 2002 se constituyó una coalición de izquierda, “Cambio 2000”, que postuló a la presidencia al Dr. Walter Coto Molina. En las elecciones del 2006 de nuevo grupos de izquierda inscribieron la Coalición Izquierda Unida, que postuló a Humberto Vargas Carbonell.

9- En los procesos electorales del 2010, 2014, 2018 y 2022 no participó ninguna coalición, aunque hubo amagos por constituirlas. Esta es la realidad política electoral de este tipo de experiencias. Tres coaliciones victoriosas, en 1958, 1966 y 1978. Las otras sin ningún éxito.

¿Qué hace difícil la constitución de coaliciones? A mi modo de ver, las dificultades que enfrenta la posibilidad de constituir coaliciones son, entre otras causas, las siguientes:

A.- La falta real de voluntad política por constituirlas. La Coalición exige sacrificios políticos de los que quieren unirse. Los partidos o movimientos políticos que quieren unirse tienen que estar dispuestos a aceptar los términos de la unidad, las candidaturas que se van a proponer y la elaboración del Programa Político mínimo que se va a ofrecer al electorado.

B.- Además, implica la discusión de los puestos a elegir. El orden de distribución de los puestos si es por partidos políticos, las condiciones de la distribución de esos puestos que tiene que ver con la antigüedad de los partidos, de sus historiales políticos, de los porcentuales o números de votos obtenidos en procesos electorales anteriores si han participado en ellos. Si la escogencia de puestos es por altas personalidades así consideradas requiere mayor grado de consenso entre los partidos que se van a unir.

C.- Se discute incluso sobre las posibilidades de financiamiento electoral que se logre por la participación en las elecciones, de la forma de cómo distribuirlo entre los distintos partidos coaligados.

D.- Elementos que han privado en discusiones sobre posibles coaliciones son ¿por dónde empezar?, por definir ¿qué es lo primero?, en lo que hay que ponerse de acuerdo. Aquí surgen muchas veces las dificultades.

Si lo primero es determinar el Programa de Coalición, lo que puede llevar mucho tiempo su discusión. Si lo primero es encontrar el candidato presidencial aceptable a todos los grupos. Lo segundo, no menos complicado, es la distribución de los puestos a elegir.

Estos, entre otros aspectos, son los que deben abordarse, tomando en cuenta la experiencia histórica nacional, para actuar frente al reto que impone el proceso electoral de este año con miras a las elecciones nacionales del 2026.

En la perspectiva inmediata pareciera ser que el objetivo central y el más importante de las elecciones próximas va a ser la elección de los futuros diputados y no la del próximo presidente.

En cualquiera de estas dos perspectivas la urgencia política es tratar de desarrollar un grupo, un partido político qué en su condición de Gran Coalición Nacional, pueda hacer frente al peligro institucional que representa el Presidente Chaves y su grupo político empresarial, para la institucionalidad y la administración pública estatal nacional, por un lado.

Por otra parte, la integración de la próxima Asamblea Legislativa, la del período 2026-2030, a la cual el grupo político del presidente Chaves le está poniendo la mira como la palanca necesaria para provocar los cambios necesarios que conduzcan a la desintegración total del Estado Social de Derecho todavía existente en el país, y el sometimiento del Estado de Derecho, de los Poderes públicos, al Poder Ejecutivo como el gran rector del desarrollo del Estado y de las políticas públicas a partir del próximo gobierno, en caso de seguir este mismo grupo gobernante, y tener al Poder Ejecutivo como el conductor de esos otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial, sujetos a las decisiones autoritarias del Poder Ejecutivo como existen en Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

¿Eso es realmente lo que necesitamos como sociedad, como país, como colectividad nacional?

¿Estamos en capacidad de constituir esa gran Coalición Nacional, que patrióticamente nos permita avanzar a niveles superiores y mejores de nuestra Democracia social?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Exposición del Informe Estado de la Nación 2024 a cargo del director Jorge Vargas Cullel

Invitación abierta a la ciudadanía general y organizaciones sociales

El Colectivo Estado Solidario (COESO) les participa de la exposición: Informe Estado de la Nación 2024, a cargo de Jorge Vargas Cullel, Director

Día: miércoles 15 de enero

Hora: 4 p.m.

Lugar: Auditorio Rodolfo Cisneros, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional

Somos sociedad civil en lucha por el Estado de bienestar y de derecho.

https://estadonacion.or.cr/?informes=informe-estado-de-la-nacion-2024

Al juez Fernando Cruz Castro

Walter Antillón, abogado

Con ocasión de la puesta de su retrato en el Salón de Presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el magistrado Fernando Cruz nos dejó un discurso pletórico de vivencias, de recuerdos y de agudas observaciones, expuesto con palabras admirables, llenas de la discreción, la sabiduría y la modestia que son el saldo de su vida, consagrada al estudio y al trabajo de operador de la Justicia a nivel supremo. Él termina evocando al escritor ruso Antón Chéjov, para decirnos que repasando su vida, no visualiza haber alcanzado en ella «victorias notables».

He decidido escribir estas líneas porque discrepo del sentir de don Fernando en relación con este punto; y porque además estimo que se trata de una cuestión crucial en los tiempos que corren, que no debe pasar en silencio. El discurso de don Fernando está dirigido a todos los funcionarios judiciales del País, y muy probablemente lo leerán también los ciudadanos conscientes. Por ello es imperativo que todos ellos sepan, y que quede constando para la posteridad, que el magistrado Fernando Cruz ha cosechado en su vida claras y notables victorias en el campo de la justicia, la institucionalidad y la democracia; no sólo mediante sus conocimientos jurídicos y su cultura humanista, vertidos en sentencias destinadas a perdurar en los anales de la jurisprudencia, sino también con decisiones que revelan su rectitud y su coraje frente a las presiones y amenazas de las poderosas fuerzas políticas que gravitan ominosamente sobre la institución judicial. Los jueces, fiscales y defensores a lo largo y ancho de nuestro territorio, y especialmente los que inician la carrera, deben estar enterados de esas victorias que, no siendo espectaculares (como los logros deportivos), tienen un significado trascendente en los destinos de nuestro pueblo. Quiero recordar algunos casos:

1.- Durante los años 2007 y 2008 fueron aprobados el TLC y sus leyes complementarias. Para lograrlo, se empeñaron a fondo el presidente Oscar Arias, su gabinete y sus diputados, así como gran parte del empresariado nacional, la prensa unánime (excepto el Semanario Universidad), la Embajada y el propio Gobierno de los Estados Unidos; y no escatimaron los medios (recordar el infame panfleto de Casas y Sánchez). La Sala Constitucional se plegó paladinamente a los deseos y a los planes oficiales, haciendo la vista gorda frente a las numerosas y graves inconstitucionalidades de aquellos instrumentos, a excepción de los magistrados Gilbert Armijo y Fernando Cruz, que salvaron los votos cuantas veces comprobaron sus inconsistencias.

Los magistrados, en Costa Rica, han sido frecuentemente calculadores y complacientes con el poder, porque solían ‘deberle el puesto’ a los dirigentes políticos y porque, al depender su permanencia de la decisión de los diputados, sienten que su posición institucional es endeble. Por eso es para mí una gran victoria que dos de ellos, frente a la enorme presión de los medios, de las cúpulas políticas y del propio Imperio Estadounidense, hayan decidido cumplir con su sagrado deber: aplicar libre e imparcialmente la Constitución. También fue una gran victoria de estos dos ciudadanos contra sus propios temores: el temor a ser despedidos, a ser marginados, a ser desprestigiados; el mero temor de enfrentarse día con día, permanentemente, a la mayoría interna y extrainstitucional. El ejemplo de ellos dos para los jueces que inician labores es claro: la misión más esencial del juez es el control jurídico del poder, y debe cumplirla con total independencia e imparcialidad, sean cuales fueren los intereses y las influencias en juego.

2.- Naturalmente, aquella digna actitud de los minoritarios Cruz y Armijo tenía que recibir un castigo ejemplar, de modo que, transcurrido un tiempo, vino la alevosa reacción de los politicastros, en la forma de varios intentos por expulsarlos de la Sala Constitucional; para sentar un precedente, pero también para reemplazarlos por personas complacientes, ‘amigables con el clima de negocios’, como dijo un diputado de ingrata recordación. Hace muchos años que don Gilbert Armijo dejó el cargo: cumplió con dignidad, pero ser mártir no es obligatorio. Don Fernando Cruz, pudiendo haberse jubilado, se quedó, soportando por mucho tiempo, con buen ánimo, el ostracismo interno, el aislamiento y los intentos de ninguneo de parte de algunos parvenus politiqueramente «correctos». Y esa ha sido también una gran victoria que debemos atribuirle: un triunfo de su firme conciencia civil sobre la mezquindad de sus enemigos, pero también sobre sí mismo: sobre sus legítimos deseos de disfrutar de un merecido descanso, de la privacidad de la vida en familia, del ocio creador. Poniendo aparte arrogancias y vanidades, él ha tenido claro que su presencia en la Sala es vital en los tiempos que corren, porque es el testimonio cotidiano, austero, del buen juzgar, en contraste con la frivolidad y la anárquica dispersión de las comisiones en que se ha sumido la mayoría, en daño de la salud institucional y de sus auténticas funciones.

Confío en que la posteridad le hará justicia, que nuestro pueblo le hará justicia. Porque, a pesar de los nubarrones que se acumulan amenazadoramente en el horizonte, tenemos que seguir luchando para que otro mundo sea posible.

Naranjo, enero de 2025.

Carnet 785

El destino entrelazado de Groenlandia y Panamá

Rodrigo Cabezas Moya

Rodrigo Cabezas Moya.

Para sorpresa de todos, el presidente electo de Estados Unidos lanza la idea de retomar el Canal de Panamá, por la fuerza de ser necesario y también comprar el territorio semiautónomo de Groenlandia el cual pertenece a la nación soberana de Dinamarca.

Como se recuerda, Panamá era una provincia de Colombia y Estados Unidos deseaba construir un canal interoceánico en Colombia. La oferta no fue satisfactoria para Colombia y para su sorpresa esa provincia se, Washington la reconoce de inmediato como país soberano y de hecho su bandera fue bordada en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York.

Entonces Estados Unidos negocia con este nuevo país el Tratado Hay-Bunau Varilla que le concede a Estados Unidos el uso a perpetuidad del canal, así como una zona de ocho kilómetros en cada una de sus orillas con su total soberanía, a cambio de $10 millones más réditos anuales muy por debajo de las ganancias obtenidas por el tránsito de buques.

Así se mantuvo ese tratado hasta 1999 cuando el presidente Carter tuvo la valentía de devolver el canal a sus legítimos dueños mediate el Tratado Torrijos-Carter ratificado por el senado de su país.

El presidente electo también desea comprar Groenlandia por “razones de seguridad”. Como se recuerda, Groenlandia tiene una importancia económica dadas las nuevas rutas marítimas en desarrollo debido al deshielo en esa zona, además, de su posición geopolítica y de los recursos del subsuelo.

Los habitantes de Groenlandia han manifestado su deseo de independizarse de Dinamarca, por lo cual no sería sorpresa que el presidente electo de Estados Unidos interponga sus buenos oficios para lograrla y así negociar directamente con el nuevo país como lo hizo con Panamá.

En cuanto a Canadá, no creo que esas estrategias funcionen.

El objetivo político más importante de la campaña electoral será cómo integrar la Asamblea Legislativa

Vladimir de la Cruz

Los fuegos electorales ya iniciaron. El Tribunal Supremo de Elecciones ya dio el banderazo de salida. Todos los partidos políticos interesados en participar en el proceso electoral nacional hacia las elecciones del primer domingo de febrero del 2026 deben estar en proceso de inscripción este mes. Ahí se cierra la lista.

En algunos partidos políticos suenan precandidatos presidenciales. En el Partido Liberación Nacional estos candidatos tienen plazo de inscripción a pocos días para ser admitidos y poder participar en una convención abierta para escoger el candidato presidencial. Aquí hay tres bien definidos y una silueta adicional que está tratando de meterse. Ramos, Taylor y la diputada que pareciera la candidata del presidente Chaves en ese partido son los más sonados. En el Partido Unidad Social Cristiano, que está partido, que no es unitario, que tampoco es social y menos cristiano, tiene dos candidatos visibles. Uno de ellos claramente identificado con la Casa Presidencial, el diputado Bojorges, que pareciera ser el candidato del presidente Chaves en ese partido. El otro, Juan Carlos Hidalgo, el presidente del Partido que ha sido obligado a renunciar a su presidencia partidaria para poder aspirar a la candidatura presidencial. Su renuncia es un absurdo político. En ninguna parte del mundo se le exige eso a un alto dirigente de un partido político. Al contrario, cuando un partido político escoge su candidato presidencial lógico es que también dirija el partido durante el período de la campaña electoral, como lo ha hecho siempre Liberación Nacional, o al menos que forme parte del núcleo director del partido. Pero, si es presidente del Partido no tiene por qué renunciar o suspender su responsabilidad partidaria, de dirigente del partido. Es tan solo una maniobra politiquera del grupo de Bojorges, contra Juan Carlos, orientada a restarle algo de poder y de supuesta influencia que podría tener como presidente del Partido en el proceso de la convención para escoger el candidato presidencial. Es como si al diputado Bojorges, se le obligara a renunciar a su condición de diputado para evitar que, desde ese puesto, y por la visión pública que le da, pudiera influir en su campaña para la candidatura. No hay nada más estúpido en la política partidaria de la Unidad Social Cristiana y del país esto que está ocurriendo en este partido. Es una falta enorme de visión política, de sensibilidad política y una gran falta de inteligencia emocional política.

Es claro que los diputados Eli Feinzaig y Fabricio Alvarado serán candidatos presidenciales de sus partidos políticos.

En las otras tiendas políticas conocidas no hay a la vista otros candidatos ni precandidatos presidenciales, por ahora posibles. Una discreta publicidad de datos curriculares de Sofía Guillén pareciera está orientando una tendencia para que en el Frente Amplio se le valore como eventual candidata presidencial.

En la Guarida del Jaguar sí hay movimiento político y electoral. El presidente no descansa de intervenir en asuntos políticos electorales. No tiene medida de su beligerancia política, que la tiene prohibida constitucionalmente, pero poco le vale esa restricción porque sabe que no hay posibilidad real de someterlo a acusaciones por este motivo. Por el contrario, sabe que cualquier crítica y acción que se haga en su contra es mera propaganda a su favor, es mayor imagen pública para sus intereses electorales.

La beligerancia política electoral que tiene el presidente no es, por ahora, a favor de algún partido en particular, porque no tiene todavía un partido con el que se identifique plenamente para la próxima campaña electoral. Eso debilita las acciones en su contra.

La beligerancia política del Presidente es directa, fuerte, intimidante, contra todos los partidos políticos en general, especialmente contra Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, a los que acusó, junto al partido Acción Ciudadana, de haber gobernado el país, desde 1953 hasta su llegada al gobierno, en el 2022, de una forma dictatorial y tiránica, al servicio de camarillas empresariales de esos partidos y de los gobiernos que ellos ejercieron, siempre gobernando contra el pueblo y los intereses populares.

La beligerancia política presidencial es abierta contra los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, como principales partidos que han gobernado, que tienen sus propias bases partidarias y de seguidores.

La beligerancia político electoral del presidente es para descalificar, ante la opinión pública y el electorado, a los diputados que integran la Asamblea Legislativa, exceptuando a los ocho que le son fieles. Para él, en toda la Asamblea Legislativa está mal representada la voluntad popular, la soberanía popular. Para él ninguno de los diputados sirve. Por ello, su beligerancia política se orienta en sus diatribas a llamar a votar por nuevos diputados, por diputados que cambien toda esa representación partidaria allí expresada en la Asamblea Legislativa, para que los partidos tradicionales y los que han tenido diputados electos no vuelvan a elegir diputados.

Su beligerancia política es por su intervención política llamando a votar por nuevos diputados de nuevos partidos, que estén dispuestos a cambiar la Constitución Política, para agilizar trámites administrativos, para eliminar controles institucionales de la gestión directa del Poder Ejecutivo, para poderle dar continuidad a las políticas que su gobierno ha impulsado y materializado. Su beligerancia política es creando la imagen de que se debe continuar con las políticas de su gobierno, para lo cual hay que dominar todo el espectro político, de los tres poderes de la República, lo que ya está diciendo con vehemencia.

La beligerancia política electoral del presidente es para descalificar y hacer perder la fe y la confianza en las instituciones políticas como son la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones, la Contraloría General de la República, las Defensorías ciudadanas. Por eso reta cuando puede, con cualquier pretexto, a los presidentes de la Asamblea Legislativa y de la Corte Suprema de Justicia.

Recientemente fue muy claro y directo en su discurso. Para él se necesita una Asamblea Legislativa que pueda nombrar nuevos Magistrados, para que la Asamblea Legislativa junto con la Corte Suprema de Justicia puedan armonizar mejor la acción estatal y gubernativa. Para el presidente no hay división de poderes públicos, hay acciones conjuntas que deben ser dirigidas desde el Poder Ejecutivo. Así de claro lo dijo. Bukelización, Orteguización o Maduración del país le faltó decir. Hay que reconocer que de estos tres países El Salvador, Nicaragua y Venezuela, el que más le apasiona y le tiene enamorado es El Salvador.

Con El Salvador, se dice públicamente, firmó un Pacto Confidencial. En lo que ha corrido en noticias es un pacto de gobernabilidad centroamericana, donde Bukele impulsa un nuevo proyecto unionista, sintiéndose un Morazán moderno, del Siglo XXI y Chaves se siente su segundo al mando. Pero, es también un pacto de gobernabilidad policial, para establecer en Costa Rica un sistema policial carcelario y militar como el existente en El Salvador. Es un pacto para impulsar, como en El Salvador, procesos constantes de estados de excepción, donde se suspenden las garantías, derechos y libertades por lapsos de tres meses. En El Salvador han hecho ya 32 estados de excepción de este tipo, lo que le permite al gobernante actuar prácticamente sin ningún control sobre toda la población y sobre toda la actividad política, económica y social del país.

Lo más peligroso del Pacto confidencial es lo que no se ha dicho sobre el tráfico de droga en Centroamérica, siendo Costa Rica la principal bodega prácticamente de todo el continente y de esta región. Pareciera que se buscan nuevas rutas internacionales para el narco comercio, debido a que en Europa tienen bien controlada la llegada de la droga que se exporta, con bastante tolerancia oficial, desde el Caribe costarricense, que carece de controles importantes, y desde las costas pacíficas del país, donde el Ministerio de Seguridad ha desmantelado y descuidado intencionalmente, los controles que habían, debilitando, y casi desapareciendo, los cuerpos de seguridad y de lucha contra las drogas que estaban altamente especializados en esas zonas costeras.

En el campo político electoral el Pacto de Confidencialidad abarcó el apoyo y la presencia del bukelismo en las próximas elecciones nacionales, con dos partidos políticos aparentemente en proceso de inscripción con miembros de la familia Bukele, que pueden participar en las elecciones nacionales costarricenses. Con ello posiblemente se habló del financiamiento de esos partidos y de lo se le pueda ayudar al presidente Chaves si decide lanzarse a diputado en agosto, porque la campaña a diputado va a requerir más dinero que la campaña para un candidato presidencial, debido a que para Chaves hay que hacer girar la campaña no sobre los candidatos a presidente sino sobre los candidatos a diputados, siendo él candidato.

Esto de ser correcto va a ser un reto mucho mayor para todos los partidos políticos que quedarán obligados a presentar candidatos de altos calibres políticos y profesionales.

El objetivo político para Chaves no es quien continúe en el gobierno del 2026, si seguidor suyo o no. El objetivo político más importante de esta campaña electoral probablemente será cómo integrar la Asamblea Legislativa. La lucha es por el control de la Asamblea Legislativa, desde donde se puede marcar la pauta de gobierno si se tiene una mayoría legislativa fuerte, altamente beligerante e inteligente.

Queda en deuda la posibilidad de construir una gran coalición política electoral. En 1958 contra Liberación Nacional se logró una coalición de fuerzas políticas que impulsó la candidatura de Mario Echandi Jiménez. En 1966 contra Liberación Nacional se logró una coalición de fuerzas políticas que impulsó la candidatura de José Joaquín Trejos Fernández. En 1978 contra Liberación Nacional se logró una coalición de partidos políticos y fuerzas políticas que impulsó la candidatura de Rodrigo Carazo Odio. Las tres coaliciones ganaron las elecciones. Mario Echandi Jiménez, José Joaquín Trejos Fernández y Rodrigo Carazo Odio fueron nombrados presidentes de la República.

Hoy el tema no es desplazar a Liberación Nacional o a la Unidad Social Cristiana de ganar la elección. El tema es desplazar y eliminar de la institucionalidad pública lo que el presidente Chaves es, significa y puede proyectar a un nuevo gobierno, e impedir que sus afanes destructivos puedan continuar.

¿Habrá capacidad para realizar una coalición política, de la manera más amplia posible, en esta dirección? Yo lo veo difícil cuando los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana ya están con sus propias candidaturas, y cuando en el seno de ambos partidos hay fuerzas que son como agua y aceite, que se rechazan unas a otras. Solo recuerdo el esfuerzo nacional de 1943 cuando a Iglesia Católica, encabezada por Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, el Partido Republicano Nacional, encabezado por el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia y el Partido Comunista, encabezado por Manuel Mora Valverde, los tres hoy Beneméritos de la Patria, para impulsar las Garantías Sociales y el Código de Trabajo, las grandes Reformas Sociales de esos años, y cómo para las elecciones de 1944, se creó la Coalición del Bloque de la Victoria, del Partido Republicano y del Partido Comunista, ya llamado Vanguardia Popular, apoyada la coalición por la misma Iglesia Católica, para darle continuidad a las Reformas Sociales. Repito la pregunta: ¿Habrá capacidad para realizar una coalición política, de la manera más amplia posible, en esta dirección?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Un excelente propósito para este 2025: Aprender a informar desde un enfoque no violento

Es cada vez más generalizada la crítica hacia el modo en como los medios masivos tratan la información. Esta desaprobación no es en absoluto infundada, ya que los intereses mercantiles y geopolíticos han torcido el carácter y sentido de gran parte de los contenidos en circulación, tornándolos en desinformación.

La violencia, en su forma más descarnada o sutilmente colocada entre líneas, es el elemento que caracteriza la modalidad más común en numerosos artículos e imágenes. Esta inclinación noticiosa, no solamente deforma la percepción de realidad – que obviamente es mucho más amplia – sino que envenena y empequeñece el horizonte humano, silenciando o colocando en segundo plano interesantes y necesarios esfuerzos de cambio que pudieran constituirse en efectos demostración de un futuro diferente, solidario y fraterno entre personas y pueblos.

La agencia internacional de noticias Pressenza, desde su mismo nacimiento, ha venido construyendo un modo distinto de informar, explicitando claramente su mirada humanista. Desde este enfoque, lanza para este 2025 una propuesta de capacitación con el objetivo de fortalecer la elaboración de contenido noticioso desde un enfoque periodístico no violento.

La intención de este taller, que se desarrollará en sesiones de dos horas todos los sábados del mes de febrero, es profundizar en prácticas sobre distintos tipos de noticias para ejercitar un modo de ampliar la mirada sobre el mundo y dejar atrás el relato violento que muchas veces se esconde detrás de una supuesta “objetividad o neutralidad periodística”.

Si bien se abordarán cuestiones de lenguaje, el objetivo no es incursionar en el manejo gramatical o de redacción, sino habilitar específicamente en la introducción de la óptica no violenta para la elaboración noticiosa.

El taller es totalmente gratuito y se dirige a público en general, pero apunta especialmente a aquellos voluntarios que sientan vocación por construir desde la comunicación un mundo mejor.

Para permitir la participación desde distintos lugares del planeta, los encuentros, que serán facilitados en español, contarán con interpretación simultánea al inglés, francés e italiano.

Las y los interesados pueden inscribirse hasta el 25 de enero en https://tinyurl.com/4sky75fu

Para consultas, pueden contactar con Javier Tolcachier javiertolcachier@disroot.org o David Meléndez Tormen danmetor@gmail.com

Imagen de Ricardo Marinai, Pressenza

2025, hacia un nuevo orden global y sus eventuales implicaciones regionales (I)

Caryl Alonso Jiménez

¿Escenarios de crisis o nuevas oportunidades…?

Caryl Alonso Jiménez

Todos los indicios al parecer apuntan a un nuevo orden global que, según analistas nacionales e internacionales, tiene diversas implicaciones en las dinámicas mundiales. Por un lado la recomposición geopolítica que abre un nuevo periodo de tensiones Este/Oeste, la crisis de oriente próximo y China. Prioridades económicas hacia la reversión de la globalización en la deslocalización de las tecnológicas de Asia; y finalmente el tema migración.

En esta región los alineamientos geopolíticos vinculados a China alimentarán tensiones que derivarán en escenarios que tienen implicación como el canal de Panamá, y seguramente en colisiones a lo que hoy entendemos por democracia.

Excepto por alineamientos y/o contención migratoria, en la región no hay industria ni tecnológicas y tampoco en el corto plazo, no habrá beneficios de la deslocalización de empresas tecnológicas para competir en mercados globales.

El modelo económico en la región, principalmente en Guatemala el sector primario no tiene perspectiva de cambio en el corto plazo. Excepto los intentos de transformación industrial en Costa Rica en desarrollo farmacéutico y productos tecnológicos que aún son débiles y, Panamá con la modernización de un nuevo modelo de país Offshore financiero (servicios), que sacrifica políticas territoriales. El resto en van en esa línea.

Cualquier análisis económico financiero de país pasa por la estabilidad macroeconómica. Los casos de Guatemala, El Salvador y Honduras, depende de las remesas anuales que, en el 2024, con casos como México superaron los US$ 60 mil millones anuales, Guatemala alcanzó US$ 21 mil millones y la tendencias del crecimiento de remesas fueron la línea de crecimiento en Honduras y El Salvador.

La economía regional aporta al comercio mundial menos del 2% anual. El crecimiento sigue siendo débil en promedio por abajo del 3% anual del PIB. La riqueza no se expande (equidad) y la lógica matemática de la explotación de excedentes permanece inalterable.

Sin embargo, los anuncios intensifican alarmas hacia expulsiones masivas de migrantes que de concretarse tendría serias crisis en todos los campos de la vida nacional, donde su incorporación a la vida productiva tendría altos impactos.

¿Hasta dónde las agendas institucionales están construyendo la infraestructura pública necesaria para respuestas humanitarias? Al parecer los sistemas institucionales no tienen respuestas inmediatas excepto medidas de traslado a sus comunidades sin ninguna previsión de sobrevivencia o sistemas de asistencia y acompañamiento local.

Como región no existe una plataforma de integración real, ni el Parlamento Centroamericano y tampoco las tentativas de SICA son opción, se agotaron. Queda un último eslabón: el sistema multilateral financiero de BCIE, que podría articular un Programa Regional en línea a crear el fondo de inversión y desarrollo para despegar. En tres temas centrales públicos: educación, salud e infraestructura. Sumado a un programa de precipitación de fondos de inversión territorial para recuperar infraestructura local y territorial. Pero no se tienen políticas para la reinserción de migrantes, excepto servicios administrativos aun sin la efectividad real, que debe someterse a un escrutinio de calidad.

Es importante tener en cuenta que la incorporación del sector económico en esta nueva etapa será imprescindible. Está claro, guste o no, solo el mercado genera riqueza, y si esta llega en intervención en áreas productivas territoriales tendrá mayor impacto.

La agenda comienza por ordenar el nivel de respuesta con sentido estructural y la articulación con entidades públicas para programas con sentido humano. En educación abrir espacios para la inserción acelerada en programas que certifiquen capacidades. Igualmente programas de formación en capacidades técnicas para disponer de recursos calificados y disposición de fondos para proyectos productivos. Generar mercado puede alentar redes de consumo local y extender confianza, Pero actuar, ese es el punto.

Lo que no cabe duda es que los temas globales tienen aterrizajes locales, y el tema de las migraciones en breve tiempo obligará a acciones estatales que determinará el cálculo de percepciones de optimismo o pesimismo del ciudadano, y eso tendrá costos.

No es fácil, y los simplismos frente a las crisis no se resuelven con esperanzas dominicales, ni retoricas populistas; sino, con respuestas precisas, concretas y efectividad institucional privada y pública.

Por la brevedad del espacio no se abordan propuestas, será en las siguientes entregas. Por ahora posicionar en el imaginario del ciudadano el acompañamiento institucional con capacidad de respuestas, comenzando por servicios de atención. Y comienza en los consulados en USA, que juegan roles importantes que quedarán bajo el escrutinio del migrante, que a partir de ahora tendrá otra valoración el verdadero sentido de nación.

En 45 años los migrantes enviaron más de US$ 2 billones de dólares en remesas, ¿Son suficientes para respuestas del Estado y mercado…? O, ¿Cuánto más hará falta…? Es ahora cuando se retratará el liderazgo institucional, y allí estará la estatura del Estado… Entonces, ¿lo medimos…?