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De la memoria familiar… algunos retazos de los años de infancia y adolescencia, del San José y país que se ha ido…

Vladimir de la Cruz

Mi familia, como la de todos los costarricenses, se constituye por todo el conjunto de ascendientes y descendientes, como por las personas que de distinta manera tenemos o compartimos el vínculo de sangre, por esa escala, o por razones legales que permiten constituir núcleos familiares.

Mi familia inmediata está constituida por mi esposa, hijos e hija, nueras, nietos y nietas. Incluyo en esta inmediatez a mis tíos de parte de padre y madre, a los que ya no están y a los que aún viven, sus hijos, mis primos, y sus hijos. Ya no están conmigo mi padre y mi madre, ni mis abuelos, pero los tengo siempre presentes.

Mi familia paralela, mis hermanos de padre, sus parejas, todos muy distantes, en distintos países, sus hijos y nietos. Los hermanos y hermanas de mi esposa, sus esposas o esposos, sus hijos y sus nietos.

Hoy hay sistemas altamente desarrollados para investigar esos vínculos hacia arriba, los ascendientes, y hacia abajo, los descendientes. En ello ha contribuido el desarrollo de la ciencia, de la genética especialmente, que con precisión puede determinar la certeza de esa relación, así como la porcentualidad de vínculos genéticos con ancestros y personas, hasta de otros continentes. Hoy estos estudios incluyen vínculos raciales.

En la práctica, el conocimiento de la familia se da por la relación estrecha de sus miembros, por compartir entre ellos, la historia familiar, que es la tradición que se narra; por los vínculos con los ancestros más inmediatos que se recuerdan, padres, abuelos y bisabuelos, con quienes se convivió o se convive. También, con aquellos ancestros, que no se conocieron físicamente, pero que permanecen en la memoria de sus descendientes. Por ejemplo, mi bisabuelo materno Rafael Rodríguez Salas, y su esposa, Patricia Rodríguez Rodríguez, primos ambos, permanecen en la “memoria” de todos los descendientes de ese matrimonio, con una “presencia vital” enorme, como si todavía siguieran existiendo, cuando fallecieron antes de 1930. Igual me sucede con la rama paterna, cuando mi bisabuelo Gilberto Martínez, su esposa Matilde Iglesias, que la conocí y falleció cuando yo tenía unos 15 años; o mi abuelo Manuel de la Cruz, que soy el único de sus nietos que él conoció, del cual heredo su nombre, Manuel Vladimir, lo que era usual, y sigue siéndolo de repetir nombres de los ancestros en los hijos, y a veces en los nietos, que eran personajes cotidianos en la mesa de mi abuelita Carmen, donde igualmente mantenían esa “presencia vital”.

En el núcleo familiar materno, la raíz se extiende al padre de mi bisabuelo, el gran imaginero, escultor y pintor, ramonense del siglo XIX, Lico Rodríguez, Manuel Rodríguez Cruz. La familia Rodríguez descendiente de Lico se reconoce por todo lado. Hay una gran y fuerte relación emocional familiar, que no se ha roto ni debilitado. Igual sucede con los descendientes de Ramón Rodríguez Solórzano, el papá de mi bisabuela materna, Patricia, donde se mantiene una comunicación constante entre sus descendientes por varias generaciones, hasta hoy.

En ambas ramas familiares, cuando se hablaba o se habla de ellos, se les recuerda con enorme cariño, se les rememora en anécdotas que se vivieron con ellos, o que se les conocen, en la mesa de comida, que reunía a la familia, alrededor de las conversaciones de mesa y de familia, donde solo faltaba que se pusiera un plato para ellos.

Era importante en mi generación la mesa de la comida, al almuerzo o en la tarde con el café. En mi casa no se acostumbraba a cenar. Pero el momento de la comida era de reunión familiar, de conversación de los miembros de la casa que se hacían presentes. Mi abuela paterna había establecido una práctica de reunir los domingos a todos los que quisieran llegar a tomar café, lo que se convertía en una tertulia muy sabrosa, de intercambio de experiencias, de conocimientos de los retoños que ampliaban la familia y de fortalecimiento de lazos familiares. A la muerte de mi abuela Carmen, mi tía Matilde quiso mantener la tradición, pero ya no fue lo mismo. Algo hizo mi tío Enrique, con la celebración del Thanksgiving, casado con mi tía Donna, de origen norteamericano, que reunía, en esa fecha, a la familia y a sus principales amigos.

De mi abuelo materno, Jacobo, de su segundo matrimonio, viví experiencias parecidas cuando con mi madre lo iba a visitar a Heredia los domingos, generalmente a la hora de almuerzo. Su esposa, Rosario, de origen muy campesino, tenía igualmente una cuchara riquísima, conversadora de voz ronqueta, agradable, cariñosa, amorosa, con dichos campesinos a doquier. Su mesa era un centro de conversación familiar, de enriquecimiento de datos familiares, y de buena comida.

De la cocina de mi abuelita Ofelia recuerdo siempre como lavaba los berros, lechugas y repollos…y, otras cosas. En una olla con agua mezclaba unas gotas de permanganato, con precisión milimétrica de tiempo en el uso de esa agua morada, que luego la limpiaba en el tubo ordinario.

La cocina de mi abuelita Ofelia era espectacular. Su mano deliciosa. Su olla de carne con la cantidad de ingredientes que le ponía era de un sabor exquisito. La puesta en la mesa era curiosa. La servía de tal manera que daba la sensación de muchos platos por la forma de distribuir los alimentos. En platitos pequeños individualizaba lo que se iba a comer. Así, un platito para cada cosa, el arroz, los frijoles, los plátanos, el tomate, la zanahoria, la remolacha, la lechuga o el repollo, las papas, el chayote, el pedacillo de carne que se podía, de pollo, res, cerdo o pescado, muchas veces bacalao, no sé, ni recuerdo si era o no más barato. Igual con el desayuno, todo separado. No faltaba en la mesa de mi abuelita, especialmente en las tardes, un platito con aceite de oliva, con un poquito de sal, y el pan para mojarlo. De vez en cuando lo sigo practicando. El aceite de oliva también lo usaba para limpiarse la cara. Murió, a los 86 años, con un cutis que cualquier mujer se desearía.

En mi caso particular, tuve una especial relación con mis dos abuelitas, la paterna, Carmen, y la materna, Ofelia. Más con la materna, a quien cariñosamente le decía Ita. Mis dos abuelitas fueron pintoras. Ita fue discípula de Tomás Povedano. Su pobreza no le permitió desarrollarse en ese campo. Mis nietas, Elena especialmente, heredan esos genes artísticos, de ellas y de mi tatarabuelo Lico.

Con ellas conocí los ancestros, sus cualidades, su honradez, su honestidad, su condición de buenos trabajadores, sus sentimientos familiares, sus responsabilidades laborales, y cívicas, y ciudadanas como las de mi bisabuelo Rafael, masón, varias veces diputado, constituyente y Secretario de la Asamblea Nacional Constituyente de 1917, combatiente al lado de Julio Acosta, su gran amigo, contra la dictadura de Federico Tinoco. O, de mis bisabuelos y abuelos paternos trabajando en las Juntas de los Abangares, contribuyendo de manera importante a la declaratoria de cantón de esa región.

En ambos lados, el paterno y el materno, había raíces extranjeras, de migrantes. Mis bisabuelos y abuelo paternos venían de Colombia. Mi bisabuelo Gilberto Martínez, luchador liberal, en la Guerra de los Mil Días, a finales del siglo XIX; preso tres años por esos combates pudo salir hacia Panamá, cuando aún pertenecía a Colombia, y desde allí hasta afincarse en Los Abangares. El fue quien se trajo a su amigo Manuel de la Cruz, que terminó casándose con una de sus hijas, mi abuela Carmen, llevándole 30 años. Por el lado de mi madre, el bisabuelo Adolfo de Lemos, originario de República Dominicana, el primer dominicano que llegó al país, afincado en la región de Orotina, fue determinante también para la gestación de ese cantón. Era liberal, luchador de la causa libertaria de José Martí, miembro de una de las secciones, del Partido Revolucionario Cubano que existía en Costa Rica.

Esta condición migratoria de parte de mis ascendientes, bisabuelos o abuelos, me educó en la familia, en el respeto hacia los migrantes o inmigrantes, unos forzados, mi bisabuelo paterno; el otro, por voluntad y búsqueda de mejores opciones para su vida, el materno. Fueron migrantes por la traslación que hicieron, e inmigrantes por la intención que materializaron de establecerse en Costa Rica. De esta forma se me educó en el respeto a los migrantes y emigrantes, en la solidaridad y apoyo que había que darles, cuando se solicitaba.

Cuando se trataba de la historia de la familia lo importante que se destacaba era el valor de cada uno de los “viejos” ancestros. Sus valores se educaban en el respeto que había que tener por las “otras” familias, sus ascendientes y descendientes. Si mi familia valía, la del vecino también. Y, así con el conjunto de las familias. La esencia de la enseñanza recibida y formada, de esa manera, era que todas las familias costarricenses valían. Si las familias costarricenses valían, lo mejor de Costa Rica éramos los costarricenses, sus ciudadanos, con sus familias. Así fui educado en este aspecto, que sigo afirmando y defendiendo.

La solidaridad familiar con otras familias la viví de escolar y colegial, en casa de mi abuelita Ofelia. Tenía una casita modesta, regalada por su querida hermana Angela, al frente de la que alquilaban, por separado, mi madre y mi tía Enid. Por el trabajo y estudio, de mi madre, en las décadas de 1950 y 1960, yo pasaba el mayor tiempo del día con mi abuelita. Al fondo de su casa, al final de la calle 21, cuando todavía no existía la Clínica Carlos Durán, había un pequeño patio, donde tenía una pequeña huerta, con productos básicos para todos los días. A la par de su casa, la otra familia tenía igual, un pequeño patio también con otra huerta. Con frecuencia había intercambio o “préstamos” de productos del patio, que se pagaban con otros productos.

Usual era en esos años un lechero que pasaba con sus tarros ofreciendo la leche fresca. Un panadero al que se le ponía una bolsa para que dejara el pan, colgado al pie de la puerta, incluso con el dinero de su costo, y si había que dejar “vuelto”; “vuelto” se dejaba. De vez en cuando, pasaba un vendedor de huevos de tortuga que siempre le llevaba a mi abuelita su pedido. Y no faltaba tampoco el vendedor de chances y lotería. De ocasión pasaba algún “polaco” ofreciendo sus mercancías, siempre bien educados, con sus maletas y ventas al crédito si fuera del caso. En el barrio también estaba el pulpero, con su libreta de venta fiada, en la cual el pulpero apuntaba, y no se discutía ni analizaba lo que se pactaba en venta y se anotaba. Si se iba a comprar al contado, pagando con una moneda de 5 o 10 céntimos, se podían comprar algunas cosas y de paso el pulpero nos daba de “feria” un puñito de confites minúsculos, que se convertía en el gancho para ir a hacer esos mandados.

La calle del barrio, en ese final del Barrio Luján, junto con los potreros que se extendían sobre lo que hoy es Barrio Córdoba y parte de Quesada Durán, eran el sitio de juegos natural y seguro. Todos los juegos de calle imaginables, trompos, puros, yoyo, futbol, rayuela, escondido, aprovechando solares vacíos o las tucas del aserradero, que quedaba casi colindante con la casa de mi abuelita, o el cerrito que se levantaba detrás de nuestras casas, aprovechado para irlo a bajar sentados en cartones o en tablas. Al pie del cerrito un riachuelo, con aguas claras, que además de olominas, de todos los colores que uno podía imaginar, tenía guapotes, bobos y otros peces que se podían pescar.

En ese barrio, esa calle 21, y la alterna, al otro lado de la casa de mi abuelita, había cierta concentración de calderonistas, calderocomunistas, comunistas y excombatientes del 48, reunidos allí desde los años 40s. También había figueristas. Nunca, que yo recuerde hubo distanciamiento de las familias y de los hijos de las familias que jugábamos sin distingos políticos. Vivíamos con conocimiento de quién era quién, pero sin prejuicios ni temores. Eso nos enseñó a ser tolerantes y respetuosos. También cuidadosos de lo que podíamos decir. Había todavía cierta represión política y social. Por ejemplo, mi madre cuando iba a pie a su trabajo, a veces se encontraba con un familiar político, casado con una prima de mi padre, que era liberacionista, y él siempre la saludaba… “adiós Comisaria”. Harta mi madre de ese saludo, de acera a acera, un día le respondió “adiós Camarada” …y hasta ahí llegó el saludo del primo…

Yo vivía “encima”, en un segundo piso, de una Familia, los Zavaleta Estrada, que era como otra familia para mí. Familia culta, una maestra Azhiyadé, y un periodista, Antonio. Sus hijos mis grandes amigos. Jorge, uno de sus hijos, fue mi gran par en lecturas, competíamos leyendo a Zane Gray, Salgari o Verne. Sus hermanas, mayores que nosotros, eran estudiantes del Colegio Señoritas. Su padre amante de la música clásica y de las óperas, asiduo escucha de Radio Universidad los sábados, nos metió en ese gusto. El hijo de su trabajadora doméstica, adolescente también, Rafael, era parte de ese grupo especial de amigos del barrio, situación que nos enseñaba a respetar a las trabajadoras domésticas y a sus hijos, y con ella a todo trabajador.

Hoy nos cuesta pintar este ambiente que nos tocó vivir a muchas personas, que hoy seguramente superan los 60 años. Yo me acerco a los 80. Lo revivo y cuando puedo se los recuerdo a mis nietos.

Sigo pensando que la reunión familiar alrededor de la mesa sigue siendo una gran oportunidad para este encuentro con la Familia, con sus raíces, sus tradiciones e historias.

Hay otras familias a las que pertenecemos, la del barrio, con los vecinos, cuando eso se desarrolla. Ahora más difícil. En algunos complejos condominales, cuando hay niños pequeños, en edad especialmente preescolar, se pueden vivir experiencias familiares fuertes de convivencia alrededor de los pequeños. Las he visto con algunos de mis nietos.

Con las escuelas y colegios se desarrollan las familias de los padres con sus hijos en lo que les es común. Del colegio a veces desarrollamos vínculos que se mantienen mientras vivimos. Algunos de esos vínculos son a muerte. Lo he visto con los amigos de mis hijos. Son relaciones muy consolidadas. Tienen relaciones de amistad como si fueran hermandades. Con mis compañeros de colegio mantenemos una estrechísima relación familiar colegial.

Estas familias, estos grupos sociales, que son como hermandades, también se dan en el campo de las actividades artísticas y culturales, donde igualmente se producen grupos con mucha cohesión social.

Hay una familia muy particular, la de los Masones, en la cual sus miembros se reconocen como Queridos Hermanos, y de ello se proyecta el trato correspondiente hacia sus esposas e hijos.

Con las distintas profesiones se desarrollan grupos que actúan como familias de miembros de esas profesiones, médicos, abogados, odontólogos, ingenieros.

Están las familias de trabajadores en las oficinas donde laboran y desarrollan prácticas sociales de esta naturaleza.

Está la familia religiosa, la que se construye compartiendo intereses comunes, alrededor de una práctica o identificación religiosa.

Están las familias sociales que se construyen con las personas que comparten intereses sociales comunes, prácticas de gimnasios, prácticas deportivas en general.

He visto grupos, en que he participado que, como familias, se reúnen alrededor de una gran mesa, a compartir inquietudes intelectuales, culturales y de lectura.

Están las familias deportivas, que alrededor de sus amores deportivos y sus fanatismos desarrollan lazos muy fuertes, alrededor del deporte o de los equipos de sus preferencias.

Están, que no pueden faltar, las familias que se agrupan por afinidades políticas. Son más complejas. Pueden ser sólidas como frágiles. Generalmente, alrededor de un político, de un partido político, o de un gobierno.

En las familias deportivas y en las políticas las relaciones emocionales pueden ser más tensas, fuetes, dramáticas.

En todas las familias hay distancias y cercanías. La amistad, el cariño, el afecto, la confianza, el respeto y la tolerancia, de sus miembros igualmente se da en la distancia como en las cercanías, si se han dado los lazos sólidos de esa relación familiar.

Incluso se dan, como parte de estas experiencias familiares, las relaciones más íntimas, por su cercanía y confianza, con amigos o amigas, que son como los “hermanos del alma” de las personas, de absoluta confianza y fidelidad, como los mismos hermanos de carne y sangre, para decirlo de esa manera.

De estas experiencias señaladas me ocuparé en otra ocasión.

El cultivo de la memoria familiar, su rescate, nos permite entender mejor el conjunto social que vivimos, donde cada uno de nosotros aporta al conjunto social; nos prepara para comprender la complejidad del mundo que vivimos y nos puede preparar para construir un mundo mejor.

Gaza / Israel : Secretario General de Naciones Unidas activa Artículo 99 de la Carta de Naciones Unidas

Nicolas Boeglin*

Por vez primera desde muchos años, el Secretario General de Naciones Unidas se ha dirigido al Consejo de Seguridad haciendo uso de las atribuciones que le asigna el Artículo 99 de la Carta de Naciones Unidas (véase texto), el cual se lee de la siguiente manera:

«Artículo 99: El Secretario General podrá llamar la atención del Consejo de Seguridad hacia cualquier asunto que en su opinión pueda poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales«.

Como previsible, la carta del Secretario General refiere  al drama inhumano que se vive en Gaza desde la tarde/noche del 7 de octubre, momento en que inició Israel su acción militar desproporcional e indiscriminada en contra de la población civil palestina, en respuesta al ataque sufrido el mismo día perpetrado por el Hamás en territorio israelí. 

El pasado 29 de noviembre, una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (véase comunicado de prensa) hizo ver la urgente necesidad de un cese de hostilidades para permitir una masiva entrada de ayuda humanitaria ante la horrorosa situación que sufre la población civil palestina de Gaza, desprovista de todo. 

La reacción de Israel a la iniciativa del Secretario General no se hizo esperar, calificando al máximo representante de Naciones Unicas como una «amenaza a la paz mundial» (véase nota de ElPais / España): se trata de una reacción iracunda más, de las muchas gesticulaciones oficiales israelíes que ya no impresionan mayormente en Naciones Unidas (ni tampoco fuera de ella).

António Guterres

El Artículo 99 puesto en contexto

La expresión «mantenimiento de la paz y seguridad internacionales» del artículo 99 refiere a las atribuciones que se le reconoce al Consejo de Seguridad en el marco del Capítulo VII de la Carta (artículos 39-51): se trata de un capítulo que, si es invocado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en una futura resolución, le confiere el carácter obligatorio a dicha decisión. 

Es muy probable que en los días venideros, un nuevo texto sea discutido en el seno del Consejo de Seguridad para intentar frenar a los decisores políticos y militares de Israel.

Como bien se sabe, el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales constituye une de los principales objetivos de Naciones Unidas, tal como lo refleja la misma Carta de Naciones Unidas adoptada en 1945.

Un drama inhumano vivido en Gaza

Según el último informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios  de Naciones Unidas (al 5 de diciembre del 2023), se señala que:

«According to the Ministry of Health (MoH) in Gaza, between 7 October and 5 December, at least 16,248 Palestinians were killed in Gaza, about 70 per cent of whom are said to be women and children. Many more are missing, presumably under the rubble, awaiting rescue or recovery.

Overall, 85 Israeli soldiers have been killed in Gaza since the start of the Israeli ground operations, according to official Israeli sources«.

Esta carta del Secretario General se da también en momentos en que revelaciones desde Israel señalan la utilización de un programa que permite al ejército de Israel decidir de múltiples blancos militares en Gaza generados a partir de una multitud de datos procesados por un programa informático: véase al respecto el artículo publicado el 30 de noviembre por +972 Magazine, titulado «A mass asassination factory’: Inside Israel’s calculated bombing of Gaza«, el cual fue traducido al francés y publicado en este enlace de la ONG francesa AURDIP el pasado 4 de diciembre. Se recomienda una traducción al español que permita al público de hablahispana medir el nivel de insensatez al que se ha llegado en algunas altas esferas en Israel.

El pasado 30 de noviembre, el New York Times hizo ver que advertencias de servicios de inteligencia israelíes sobre lo que estaba preparando el Hamás existían desde hace más de un año: véase artículo titulado:» Israel knew Hamás attack plan more than a year ago«. Esta revelación confirma el grado de responsabilidad de las actuales autoridades israelíes en lo ocurrido el 7 de octubre en Israel.

No está de más señalar que en la guerra informativa que llevan a cabo las autoridades israelíes desde el pasado 7 de octubre, son ya 63 los profesionales de la información que han caído en Gaza (véase último informe al 6 de diciembre del Committee for the Protection of Journalists): como si documentar y filmar el alcance de la tragedia humana que se vive en Gaza, recoger el testimonio de sobrevivientes y de heridos o desplazados, e informar a la opinión pública internacional sobre lo que ocurre en Gaza, fuese un objetivo militar para Israel.

Paralelamente a lo que ocurre en Gaza, las exacciones de colones israelíes en Cisjordania han ido en aumento desde el 7 de octubre: el pasado 5 de diciembre, Francia condenó los ataques perpretados contra pobladores palestinos (véase comunicado del 5 de diciembre).

El contenido de la carta en breve

En su carta (véase enlace), el Secretario General de Naciones Unidas señala que: 

«Amid constant bombardment by the Israel Defense Forces, and without shelter or the essentials to survive, I expect public order to completely break down soon due to the desperate conditions, rendering even limited humanitarian assistance impossible. An even worse situation could unfold, including epidemic diseases and increased pressure for mass displacement into neighbouring countries. 

In Resolution 2712 (2023), the Security Council “calls for the scaling up of the provision of such supplies to meet the humanitarian needs of the civilian population, especially children.” 

The current conditions are making it impossible for meaningful humanitarian operations to be conducted. We are, nevertheless, preparing options for monitoring the implementation of the resolution, even if we recognize that in the present circumstances, that is untenable«.

En la parte final de su carta, el Secretario General de Naciones Unidas hace un vehemente llamado al indicar que:

«The international community has a responsibility to use all its influence to prevent further escalation and end this crisis. I urge the members of the Security Council to press to avert a humanitarian catastrophe. I reiterate my appeal for a humanitarian ceasefire to be declared. This is urgent. The civilian population must be spared from greater harm. With a humanitarian ceasefire, the means of survival can be restored, and humanitarian assistance can be delivered in a safe and timely manner across the Gaza Strip».

A modo de conclusión

Tuvimos hace pocos días la oportunidad de explicar en un foro en Costa Rica, el carácter totalmente desproporcional de la respuesta israelí al ataque perpetrado por el Hamás: esta respuesta israelí ha consistido desde la tarde/noche del 7 de octubre en bombardear de manera indiscriminada campos de refugiados, escuelas, mezquitas, iglesias, centros de atención sanitaria, ambulancias y otros espacios que concentran a una gran cantidad de personas desplazadas  en Gaza, lo cual explica la elevada cantidad de víctimas palestinas en Gaza (véase enlace al foro organizado por la organización costarricense Por una Vida Digna).  

Esta acción militar de Israel viola de manera abierta y flagrante las reglas más básicas del derecho internacional humanitario, constituyéndose en una secuencia de crímenes de guerra que interesan cada vez más al derecho penal internacional y a la Corte Penal Internacional (CPI): al respecto, nos permitimos remitir a una reciente acción colectiva liderada por Sudáfrica ante la CPI, que tuvimos la ocasión de analizar en una nota nuestra previa, publicada el 18 de noviembre pasado.

El creciente repudio que ha generado en diversas partes del planeta la reacción israelí, aunado al llamado que hizo el Secretario General de Naciones Unidas este 6 de diciembre del 2023, auguran una presión mucho mayor sobre Israel: nunca desde 1945, se ha observado a un Estado responder militarmente a un ataque procediendo a una acción punitiva colectiva en contra de una población civil.

En una reciente nota de prensa publicada en Estados Unidos se lee que el plan inicial de Israel, detenido por Estados Unidos, consistía en «nivelar» toda la Franja de Gaza, al precisarse que:

«Officials have also insisted that the Israel Defense Forces’ initial incursion into northern Gaza would have been far wider in scope had it not been for the US’ warnings. Israel’s original plan after the Hamas terror attack involved an immediate large-scale land, air and sea operation involving hundreds of thousands of Israeli troops and a desire to “level” the entirety of the Gaza Strip, people familiar with their planning said «.

Material / Documento

En razón del carácter excepcional de esta gestión del Secretario General ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a continuación se reproduce de manera integral su carta:

«His Excellency
Mr. José Javier de la Gasca Lopez Domínguez
President of the Security Council
New York

Dear Mr. President,

I am writing under Article 99 of the United Nations Charter to bring to the attention of the Security Council a matter which, in my opinion, may aggravate existing threats to the maintenance of international peace and security.

More than eight weeks of hostilities in Gaza and Israel have created appalling human suffering, physical destruction and collective trauma across Israel and the Occupied Palestinian Territory.

More than 1,200 people were brutally killed, including 33 children, and thousands were injured in the abhorrent acts of terror by Hamas and other Palestinian armed groups on 7 October 2023, which I have repeatedly condemned. Some 250 people were abducted, including 34 children, more than 130 of whom are still captive. They must be immediately and unconditionally released. Accounts of sexual violence during the attacks are appalling.

Civilians throughout Gaza face grave danger. Since the start of Israel’s military operation, more than 15,000 people have reportedly been killed, over 40 per cent of whom were children. Thousands of others have been injured. More than half of all homes have been destroyed. Some 80 per cent of the population of 2.2 million has been forcibly displaced, into increasingly smaller areas. More than 1.1 million people have sought refuge in UNRWA facilities across Gaza, creating overcrowded, undignified, and unhygienic conditions. Others have nowhere to shelter and find themselves on the street. Explosive remnants of war are rendering areas uninhabitable. There is no effective protection of civilians.

The health care system in Gaza is collapsing. Hospitals have turned into battlegrounds. Only 14 hospitals out of 36 facilities are even partially functional. The two major hospitals in south Gaza are operating at three times their bed capacity and are running out of basic supplies and fuel. They are also sheltering thousands of displaced persons. Under these circumstances, more people will die untreated in the coming days and weeks.

Nowhere is safe in Gaza.

Amid constant bombardment by the Israel Defense Forces, and without shelter or the essentials to survive, I expect public order to completely break down soon due to the desperate conditions, rendering even limited humanitarian assistance impossible. An even worse situation could unfold, including epidemic diseases and increased pressure for mass displacement into neighbouring countries.

In Resolution 2712 (2023), the Security Council “calls for the scaling up of the provision of such supplies to meet the humanitarian needs of the civilian population, especially children.”

The current conditions are making it impossible for meaningful humanitarian operations to be conducted. We are, nevertheless, preparing options for monitoring the implementation of the resolution, even if we recognize that in the present circumstances, that is untenable.

While delivery of supplies through Rafah continues, quantities are insufficient and have dropped since the pause came to an end. We are simply unable to reach those in need inside Gaza. The capacity of the United Nations and its humanitarian partners has been decimated by supply shortages, lack of fuel, interrupted communications, and growing insecurity. Humanitarian personnel have joined the vast majority of Gazan civilians in evacuating to south Gaza ahead of advancing military operations. At least 130 UNRWA colleagues have been killed, many with their families.

We are facing a severe risk of collapse of the humanitarian system. The situation is fast deteriorating into a catastrophe with potentially irreversible implications for Palestinians as a whole and for peace and security in the region. Such an outcome must be avoided at all cost.

The international community has a responsibility to use all its influence to prevent further escalation and end this crisis. I urge the members of the Security Council to press to avert a humanitarian catastrophe. I reiterate my appeal for a humanitarian ceasefire to be declared. This is urgent. The civilian population must be spared from greater harm. With a humanitarian ceasefire, the means of survival can be restored, and humanitarian assistance can be delivered in a safe and timely manner across the Gaza Strip.

Please accept, Mr. President, the assurances of my highest consideration.

António Guterres

The Secretary-General»

*Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).

Publicado en https://derechointernacionalcr.blogspot.com/2023/12/gaza-israel-secretario-general-de.html y compartido con SURCOS por el autor.

Nueva presidenta del BCIE presiona a Costa Rica

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Con el crédito por US$ 700 millones, no solo ha predominado la opacidad de parte del gobierno, sumado a una planificación poco rigurosa, sino que además, ha quedado claro a nivel legislativo, que los altos intereses del préstamo se alejan de otras opciones disponibles en el mercado internacional. Por tanto, no tiene sentido pagar más por un préstamo, que, además, se desconoce en detalle, en qué sería utilizado por el gobierno.

En cuanto al proyecto de Ciudad Gobierno, sabe muy bien su nueva presidenta, que TODO alrededor del mismo, ha sido una chambonada. Entre otras cosas, los ministros Müller (MEP) y Amador (MOPT), en censurable maniobra ilegal con una Junta Administrativa del Liceo de Costa Rica, que ahora está procesada por la Fiscalía, se quisieron apoderar olímpicamente, de una cuadra perteneciente al Liceo que hoy tiene un contrato de arrendamiento con el MOPT. Situación que, de no resolverse legal y respetuosamente antes, haría imposible avanzar siquiera en la planificación atrasada del cuestionado proyecto. Propuesta que estuvo bajo la dirección de un Ministerio de Planificación, que también ha sufrido cambios intempestivos de jerarcas, que han dejado sin dirección el plan gubernamental.

Proyecto que el Gobierno de Chaves, además, pretendió ejecutar incumpliendo, entre otros, la ley de Contratación Administrativa, con la oscura intención de construirlo sin licitaciones, y sin que el préstamo internacional, fuese discutido y eventualmente resuelto, en la Asamblea Legislativa.

Asimismo, surgen dudas razonables acerca de la conveniencia de centralizar todas las oficinas del gobierno en un sitio de la ciudad capital, en contra de la necesaria descentralización regional de las oficinas públicas, que requieren los habitantes del Área Metropolitana. Ciudadanos obligados a recorrer grandes distancias, para realizar trámites que deberían estar más cerca de sus residencias. Aparte de que, con la modalidad del teletrabajo, trabajo virtual a distancia, desde sus casas, ¡que llegó para quedarse y crecer!, las necesidades del proyecto de la Ciudad Gobierno necesitan ser evaluadas nuevamente, para un mejor aprovechamiento del espacio que una vez se creyó necesario.

Entendemos que el Banco Centroamericano quiera hacer esos millonarios préstamos y hasta querer ser parte del proyecto de Ciudad Gobierno, como un posible buen negocio para ellos, pero los costarricenses hemos de velar por que ese aumento en el endeudamiento externo sea lo más beneficiosamente posible para el país. Si en el BCIE eso no les desvela, pues al fin de cuentas los intereses bancarios no siempre andan por los mejores caminos, y muy especialmente, en ese mal dirigido banco.

Pobreza de aprendizajes, uno de los más graves problemas de nuestro sistema educativo público

Pablo Chaverri Chaves, académico INEINA-CIDE-UNA

¿Qué es estar bien educado? De acuerdo con el reconocido lingüista Noam Chomsky, esto tiene que ver con desarrollar la capacidad de indagar y crear de forma constructiva e independiente, sin controles externos. Esta sería una de las bases esenciales para construir mejores ciudadanos y sociedades más democráticas, más equitativas, más sanas y más avanzadas en todos los campos: científico, tecnológico, cultural, deportivo, infraestructural, ambiental, de convivencia, entre muchos otros.

Un alto nivel educativo poblacional se relaciona positivamente con el desarrollo humano, social y económico de cada país a nivel general, así como con mayores niveles de bienestar, salud, ingresos, seguridad y felicidad a nivel de cada persona. Pese al amplio reconocimiento de lo anterior, como lo documenta el último Informe del Estado de la Educación 2023, el sistema educativo público costarricense muestra un gravísimo y peligroso retroceso, que no solo amenaza con traerse al suelo los logros educativos históricos de la sociedad costarricense, sino también con falsear las bases de la relativa estabilidad política e institucional que el país construyó con un gran esfuerzo y recursos mucho más limitados que los actuales. En mi opinión, esto es así porque entre más falle el sistema educativo en apoyar y facilitar los proyectos de vida, las necesidades, las aspiraciones y los deseos de las personas, mayor será el incremento de la frustración, del enojo, del resentimiento y de la ansiedad, emociones negativas que son potentes predictores de conflictividad, violencia e inseguridad.

En Costa Rica, un 72% de sus adultos de 25 o más años no cuentan siquiera con el título de educación secundaria y esto sube a un 80% en zonas costeras y rurales, donde el acceso a una educación de calidad es todavía más escaso, en un contexto donde es la educación terciaria (técnica o universitaria) la que mejor puede apoyar la empleabilidad y estabilidad socioeconómica de cada persona y de cada familia.

Sin embargo, las raíces de esta muy baja culminación de la educación secundaria no están dentro de este nivel en sí mismo, sino que hoy sabemos, con abundante evidencia científica, que se encuentran en los niveles de primera infancia, educación preescolar y primaria, que es donde se sientan las bases de procesos y capacidades fundamentales para el logro educativo en los niveles secundario y terciario, como lo son la cognición, la psicomotricidad, el lenguaje, la función ejecutiva (que se subdivide a su vez en: atención flexible, memoria de trabajo y control inhibitorio) y las habilidades socioemocionales y comunicativas, todas las cuales configuran un esencial andamiaje sobre el que la persona irá construyendo sus nuevos conocimientos, destrezas y actitudes, con los que hará frente a los retos de su vida. De esta manera, cuando los estímulos, atenciones, apoyos, recursos, servicios y cuidados no están adecuadamente presentes en los primeros años de vida, entonces se afecta el desarrollo de este andamiaje y la persona ve significativamente dificultado su progreso educativo y social.

De acuerdo con el Informe del Estado de la Educación 2023, un 56% del personal docente de cuarto grado señala que más de la mitad de sus estudiantes no alcanzan los aprendizajes fundamentales en lectura y escritura esperables para su edad y un 82% indicó que sus estudiantes actuales presentan menores conocimientos que generaciones previas. Las principales deficiencias se encuentran en la capacidad para reconocer los temas centrales (62%) y para leer con fluidez (61%). En la escritura, los principales problemas se ubicaron en el uso de la puntuación (72%) y la estructura del texto (71%).

Lamentablemente, la actual ausencia de un sistema nacional de pruebas estandarizadas bien diseñadas impide conocer el detalle del estado de los aprendizajes de los estudiantes en primaria y secundaria, pues el actual gobierno eliminó el anterior modelo de pruebas y creó uno nuevo sin capacidad para medir niveles de aprendizajes específicos.

Investigaciones económicas recientes muestran que el crecimiento a largo plazo del producto interno bruto (PIB) de una nación está ampliamente determinado por las habilidades de su población. Cerca de tres cuartas partes de la variación en el crecimiento del PIB per cápita de los países pueden explicarse por las mediciones internacionales de habilidades matemáticas y científicas, las cuales, a su vez, dependen del logro de la lectoescritura y las habilidades sociocognitivas que se asientan durante la primera infancia. Es decir, que la pobreza de los aprendizajes es un predictor de estancamiento y empobrecimiento económico.

Es urgente que las actuales autoridades gubernamentales y educativas presten atención a este informe y a estas evidencias, y que actúen en consecuencia, o bien que reconozcan su propia incompetencia, se hagan a un lado y dejen de estar haciéndole daño al sistema educativo y por lo tanto al desarrollo nacional también.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

La Abolición del Ejército de Costa Rica nos sirve de exaltación política, para mostrar el desarrollo de una Democracia sólida y civilista

(Intervención de Vladimir de la Cruz, en el acto oficial del Banco Central de Costa Rica, conmemorativo del 75 aniversario de la Abolición del Ejército, y de la presentación de la moneda coleccionable de ¢500, que destaca este hecho histórico, realizado el auditorio del edificio de los Órganos de Desconcentración Máxima, del BCCR, el jueves 30 de noviembre del 2023)

Ciudadanos presentes

En nuestra Historia Nacional tuvimos cuerpos militares desde la época colonial, que actuaron en el Virreinato de Nueva España, en la Capitanía General de Guatemala, administración territorial a la que pertenecimos, y en la propia Provincia de Costa Rica.

Al declarar la Independencia Nacional no tuvimos que desarrollar un contingente militar, un ejército revolucionario libertador, porque no hubo necesidad de derrotar un ejército militar colonial, como sucedió en otras partes del continente, y en el propio Virreinato de Nueva España, donde hubo enfrentamientos militares de este tipo, por mantener la dominación colonial y por liberarse de ella.

La lucha por la Independencia concentró, en los centros virreinales, las tropas y milicias coloniales. España había reforzado sus contingentes militares desde 1762, por la necesidad de mejorar las defensas de sus territorios de los piratas, corsarios y bucaneros, de los reinos europeos, que se volcaban sobre el continente, y, para enfrentar las contradicciones que se producían entre criollos y peninsulares, entre productores y autoridades coloniales y las insurrecciones indígenas.

Milicias coloniales las tuvimos en Matina, San José, Cartago, Heredia y Alajuela.

En la noche del 28 al 29 de octubre de 1821, cuando se encontraban en Cartago los delegados que discutirían y aprobarían la Declaración de Independencia de Costa Rica, en Cartago, la capital colonial de entonces, el firmante del Acta de Independencia, José Santos Lombardo, desarmó a la Autoridad colonial, al coronel, gobernador Juan Manuel de Cañas. Con aquel acto impidió que el gobernador, pudiera actuar contra la decisión que se tomaría ese glorioso 29 de octubre, a la vez que tomaba las armas para defender, si así hubiera sido necesario la Independencia que se declaró ese día.

Constituido el primer gobierno provisorio y durante el período de las Juntas de gobierno, de 1821 a 1823, se atendieron aspectos relacionados con la materia militar.

Durante el Estado de Costa Rica, 1824-1848, se desarrollaron cuerpos milicianos y militares, se reglamentó su organización militar, y se estableció, en el gobierno de Juan Mora Fernández, nuestro primer Jefe de Estado, una limitación a los militares cuando se les eliminó el Fuero Militar para los que cometieran delitos comunes, y se les subordinó a los alcaldes, imponiéndoseles una autoridad superior civil.

La incorporación a la República Federal de Centroamérica nos impuso participar de los gastos del Ejército Federal y de aportar soldados, una carga pesada para las finanzas nacionales, y una situación que demostró, cuando se produjo la usurpación colombiana de los territorios de Bocas del Toro, que perdimos, la innecesaria presencia en la República Federal, de la que nos retiramos en 1838.

En 1834 se prohibió que los militares pudieran participar en puestos de elección públicos en el Poder Estatal central y en el Poder Municipal.

Con Braulio Carrillo el Ejército se reorganiza, al tiempo que abole las Ordenanzas militares que todavía estaban vigentes de la época de Carlos III. Con Carrillo se crearon las rondas policiales, las Juntas de Orden Público, batallones integrados por compañías, se estimuló a los militares con mejoras salariales y nuevas armas, desarrollando un nuevo concepto de Ejército.

Con la llegada de Francisco Morazán, 1842, las estructuras militares se fortalecieron. Hacia 1846 se desarrollaron las guarniciones militares de San José, Cartago, Alajuela, Heredia, y batallones en las ciudades.

A partir de la Constitución de 1844 apareció el concepto de Ministerio de Guerra y de Guerra y Marina, combinado con el ejercicio de otras carteras.

En época del Gran Presidente Juan Rafael Mora Porras se fortalece, nuevamente, el control civil sobre lo militar. A las Fuerzas Armadas se les somete a obediencia y a no deliberar. El Ejército pasó a legitimar el Estado, a brindarle lealtad al Poder Central. El Poder Ejecutivo tenía la facultad de otorgar los ascensos militares. El ejército no desarrolló caudillos militares.

Los nuevos cuarteles, el de la Artillería en San José, los contingentes militares en Alajuela y Heredia sirvieron para reorganizar el Ejército, para lo que se había traído al militar polaco Fernando von Salisch, para servir de instructor de alta preparación de las fuerzas militares para lo cual se creó una Academia Militar.

La preparación nacional para un eventual conflicto con Nicaragua, que disputaba los territorios del Partido de Nicoya, y para enfrentar a los filibusteros que se habían establecido en Nicaragua, amenazando la libertad, la independencia y la soberanía de los pueblos centroamericanos, llevó a Juan Rafael Mora a liderar la guerra contra esa presencia extranjera, durante la Guerra Nacional Centroamericana de 1856 y 1857.

De esta guerra salió fortalecido el Ejército, que por su masividad popular le imprimió un carácter nacional y libertador, con un alto grado moral. De ella surgieron, en la conciencia popular y nacional, héroes de batallas, héroes nacionales, mártires, y sus gestas y batallas se inmortalizaron.

Las contradicciones políticas al terminar la guerra contra los filibusteros se agudizaron provocando el golpe de Estado contra Juan Rafael Mora en 1859, obligándolo a salir hacia El Salvador. De allí regresó en 1860 intentando recuperar el poder. En Puntarenas, derrotado, se entregó sacrificando su vida para salvar la de sus acompañantes. Fue fusilado el 30 de setiembre, y el 2 de octubre, igualmente, lo fue el General José María Cañas, cometiéndose un crimen, un asesinato de Estado, que no ha sido reparado con el Funeral de Estado que se les debe a estos héroes nacionales.

La década de 1859-1868 fue oscura, y de fortalecimiento del Ejército, con un papel importante tras el poder político, de los militares Lorenzo Salazar y Máximo Blanco.

El 10 de diciembre de 1868, el Dr. Eusebio Figueroa, Ministro de Guerra, destituyó a esos militares, reorganizó las comandancias y restableció el poder civil sobre lo militar.

Con la llegada del General Tomás Guardia y su Código Militar de 1871 se fortaleció esta dependencia de lo político sobre lo militar, aspecto que se llevó a la Constitución Política de 1871, que llegó hasta 1948.

En 1878, ante una eventual guerra con Guatemala fortalecimos el Ejército, adquiriendo barcos de guerra y creando el Almirantazgo de Marina.

Las décadas liberales desde 1870 hasta 1890 fortalecieron lo civil sobre lo militar y el aparato educativo. En 1869 el presidente Jesús Jiménez Zamora estableció la educación primaria gratuita, obligatoria y costeada por el Estado. Con las reformas educativas, de Mauro Fernández, en la década de 1880 se fortaleció la educación pública secundaria, se reguló el régimen de pensiones de los militares sometido al Ministerio de Hacienda, y en 1889 se contrató al general Aristides Romain, de origen belga, especialista en artillería, para la asesoría militar, iniciándose la preparación de oficiales nacionales en el extranjero.

Ante un levantamiento militar, en 1902, se dispuso, en el gobierno de Ascensión Esquivel, eliminar del Escudo Nacional los dos cañones, como símbolo militar, que tenía en su base.

Durante la administración de Alfredo González Flores, se impulsó por parte de los Estados Unidos, en América Latina una modernización de los viejos ejércitos del siglo XIX, impulsando la creación de las llamadas guardias nacionales y guardias civiles en sustitución de estos ejércitos. Alfredo González se opuso a la creación de una guardia civil, alternativa a la institucionalidad militar existente.

Con el golpe de estado de Federico Tinoco, 1917, el Ejército se fortaleció. A su caída, igualmente cayó la institución militar, también desprestigiada, que en adelante hasta 1948 se fue desgastando de manera que en la década de 1940-1948 el Ejército era una institución muy debilitada. No jugó ningún papel relevante en los sucesos armados de marzo y abril de 1948.

De la guerra con Panamá, en 1921, se le cambió de nombre al Ministerio de Guerra y Marina, en 1923, por el de Seguridad Pública.

En las décadas de 1920, 1930 y 1940 se fortaleció más el gasto público en educación que del Ejército y de Seguridad.

La década de 1940-1948 fue tensa en muchos sentidos. La II Guerra Mundial, su impacto en la economía nacional, las medidas que hubo que tomar, de la declaratoria de guerra al eje nazi fascista, del surgimiento de nuevas fuerzas políticas, socialdemócratas; por las alianzas políticas que se realizaron, alrededor de las Garantías Sociales y el Código de Trabajo, hicieron que en 1947 los diputados Fernando Volio Sancho y Fernando Lara Bustamante propusieran eliminar el Ejército suspendiendo partidas de armas del presupuesto nacional.

Los gobiernos de Rafael Ángel Calderón Guardia y Teodoro Picado, de 1944 y 1948 impugnados por fraude electoral, y la nulidad de la presidencia de Otilio Ulate en las elecciones de 1948, produjeron el alzamiento militar de José Figueres para hacer respetar ese resultado.

Del 12 de marzo al 17 de abril se llevaron a cabo enfrentamientos militares en todo el país. Figueres tenía contralada la situación y el territorio. En las conversaciones de Ochomogo y en el Pacto de la Embajada de México se le puso fin al conflicto y se preparó la entrega del gobierno a Otilio Ulate.

El 1 de mayo de 1948 José Figueres se impuso a Ulate con el Pacto Ulate Figueres asumiendo el gobierno por 18 meses a partir del 8 de mayo.

Al asumir Figueres el gobierno, y constituir la Junta Fundadora de la Segunda República, el 8 de mayo, suspendió la Constitución Política de 1871, y con ella le quitó el sustento legal y constitucional a la existencia del Ejército Nacional. Figueres tenía su Ejército, con el que había realizado la guerra civil, apoyado por un pequeño contingente militar extranjero, la Legión Caribe.

En el seno de la Junta de Gobierno su Ministro de Seguridad, Edgar Cardona había propuesto la eliminación del Ejército constitucional.

La Junta Fundadora de la Segunda República, dispuso, el 11 de octubre de 1948 en la resolución N° 749 «suprimir el ejército como institución permanente, confiándose la defensa del orden y la seguridad interna a las fuerzas regulares de la Policía Nacional, hoy denominada Guardia Civil», después de considerar el estado desastroso en que se encontraba y en virtud de tener su propia fuerza militar.

El 25 de noviembre de 1948 Junta Fundadora de la Segunda República había aceptado la idea de abolir el Ejército.

El 27 de noviembre inició la desmovilización de la Legión Caribe.

El 1 de diciembre de 1948 la Junta Fundadora de la Segunda República tomó la decisión de entregar el Cuartel Bella Vista a la Universidad de Costa Rica para impulsar el Museo Nacional.

En ese acto se señaló la importancia de fortalecer la educación, y se asoció esa fecha, con la ceremonia oficial que se hizo, como la de disolución del Ejército, o la de su abolición.

En este acto hablaron José Figueres, Uladislao Gámez, Ministro de Educación y Edgar Cardona, Ministro de Seguridad, quien en el seno de la Junta Fundadora de la Segunda República, había hecho la propuesta de su abolición, y así se le reconoció ese día.

El 1 de diciembre en el acto de la entrega del Cuartel a la Universidad se afirmó: “La época de los cuarteles había quedado para la Historia. Inicia la época de las escuelas, colegios, universidades y museos”

Cuando se integra la Asamblea Nacional Constituyente, el 3 de febrero de 1949, se hace el anuncio de querer abolir el ejército, y así se propone en el Proyecto de Constitución Política que la Junta entrega a la Asamblea Nacional Constituyente.

Así se había sembrado la semilla de la abolición en los diputados constituyentes.

El 4 de julio de 1949 los diputados constituyentes Ricardo Esquivel Fernández, Juan Trejos Quirós y Enrique Montiel propusieron suprimir el Ejército, tema que se volvió a discutir el 18 de octubre y finalmente el 31 de octubre de 1949, cuando la Asamblea Nacional Constituyente aprobó el artículo constitucional que establecía la disolución o Abolición del Ejército como institución permanente, confiando la defensa a la Policía Nacional o Guardia Civil.

Finalmente, el 7 de noviembre de 1949 se aprobó íntegramente la Constitución Política que estableció esta abolición.

En el gobierno de Luis Alberto Monge, 1982-1986, se estableció la Neutralidad Perpetua, Activa y no Armada de Costa Rica, como política de Estado, considerada como la culminación del proceso de desarme unilateral y voluntario iniciado por Costa Rica en 1949, con la proscripción del Ejército.

En el gobierno de Oscar Arias Sánchez, 1986-1990, se declaró el 1 de diciembre como Día de la Abolición del Ejército, y en este Gobierno, bajo su impulso y el de su Ministro de Gobernación, Rolando Ramírez Paniagua, se le eliminó a la Fuerza Pública el uso de rangos militares de Ejército, en su estructura administrativa, en su escalafón y en sus uniformes, y símbolos de distinción.

De nuevo se restablecieron en el Gobierno de Rafael Ángel Calderón Fournier, 1990-1994 y nuevamente fueron suprimidos en el Gobierno de Miguel Ángel Rodríguez, 1998-2002.

Sumemos, a todo esto, el hecho de que los Jefes de Estado y Presidentes de la República han sido principalmente educadores, abogados, economistas y civiles, excepcionalmente algunos militares; de que prácticamente desde 1849 hasta hoy han habido gobiernos alternos cada 4 años, con un Estado de Derecho constituido desde 1824, cuando se crearon los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que le dieron al país y al pueblo costarricense las bases de una cultura civilista, no militarista, e impusieron una conducta gubernativa de respetar la independencia, autonomía y exclusividad de las funciones de los poderes públicos, y de sometimiento de los gobernantes a los mandatos legales y constitucionales de su ejercicio presidencial.

Recientemente, han surgido voces que proponen restablecer el ejército bajo el pretexto de la lucha contra las drogas y la narco-mafia entronizada en las estructuras institucionales. Esto hay que combatirlo, condenarlo y evitarlo.

En ninguna parte del mundo, ni de América Latina, los ejércitos tienen esa función. Al contrario, cuando han justificado su participación en esa lucha se han convertido en las fuerzas armadas de esas organizaciones delictivas, han constituido sus propios carteles militares vinculados al negocio y comercialización de las drogas, y a la entronización de la narco-mafia militar en las estructuras de la organización política del Estado y de la institucionalidad pública, provocando mayor temor e inseguridad ciudadana.

Que el acto que nos reúne, de la Presentación de la moneda conmemorativa del 75 aniversario de la Abolición del Ejército de Costa Rica, nos sirva como exaltación política, para mostrar el desarrollo de una Democracia sólida, civilista, ejemplo de mundo, que nos legó el General José Figueres Ferrer, que tuvo la capacidad y la visión de disolver el Ejército Nacional, de sacar del país, la Legión Caribe, los militares extranjeros que le ayudaron en la Guerra Civil, y de disolver su propio Ejército de Liberación Nacional.

Han sido 75 años en que ninguna familia ha sufrido el temor y la angustia de tener un hijo enlistado en el Ejército; 75 años en que ninguna familia ha sufrido la pérdida de un hijo por participar en guerras, muchas artificialmente hechas, que nos son ajenas.

La izquierda entre la consigna y propuesta

Por Vladimir Huarachi Copa

Tras 14 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo – Instrumento Por la Soberanía de los Pueblos (MAS – IPSP), la última vez que los medios y la sociedad civil intercambiaron información sobre la derecha en Bolivia, se remite al 2019 y 2020. No obstante, en ese entonces, no se le reconoce como diferente a otras derechas que pasaron en la historia democrática, pese a que tuvieron de su lado a la mayoría de los medios tradicionales y digitales para alterar opiniones.

En esa línea, hoy, la izquierda en Latinoamérica, después del primer giro a la izquierda, con Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales, Néstor Kichner, Luiz Lula, Pepe Mujica, Michelle Bachelet y Daniel Ortega. Algunas de estas, responden a una lógica histórica de “división interna”, entre una izquierda tradicional y de nuevo cuño. Esto debido a que, aparentemente, nunca hubo una unidad a profundidad, a causa de que las consignas y programas cambian de una generación a otra.

Siendo así, la lógica histórica de la “división interna” de la izquierda en Latinoamérica, en la actualidad, después del segundo giro a la izquierda en Bolivia y Ecuador, se hace patente una nueva consigna y propuesta. Por ejemplo, en Bolivia, en 2019, luego de la “ruptura constitucional” para algunos y “golpe de Estado” para otros, dentro el MAS-IPSP, se ha empezado a embanderar la consigna de “renovación de liderazgos”.

En cambio, en Ecuador, luego de Rafael Correa, Lenin Moreno en su intento de generar reformas estructurales para transformar la economía hacia un modelo más moderno, desplazó la “revolución ciudadana” de su antecesor; lo cual, dio paso al banquero Guillermo Lasso, y este a Daniel Noboa, actual presidente. Sin embargo, en Chile, Argentina, Nicaragua, Venezuela, Uruguay y Brasil, después del segundo giro a la izquierda, la situación tomó un rumbo diferente. En Chile, concluyó en una transición de Sebastián Piñera a Gabriel Boric, hoy, presidente de Chile.

En Argentina, después de Mauricio Macri, el segundo giro a la izquierda se dio con el peronista Alberto Fernández, y, hoy, ni izquierda ni derecha, si no a punto de iniciar la era de la ultraderecha con Javier Milei. En Brasil, luego de la extrema derecha de Jair Bolsonaro, el segundo giro a la izquierda se dio con Luiz Lula. En cambio, en Nicaragua, Daniel Ortega, sigue a la cabeza del gobierno de ese país, desde 2007 hasta la actualidad. De igual forma, en Venezuela, vive una continuidad política bajo el legado de Hugo Chávez, de la mano de Nicolás Maduro. Y en Uruguay, tras el fin del gobierno de Pepe Mujica y de Tabaré Vázquez, Luis Lacalle Pou, dio inició a un gobierno de centroderecha.

En ese sentido, de todos estos países expuestos, Ecuador y Bolivia, son los que están dentro el marco de la lógica de la “división interna”, entre una izquierda tradicional y de nuevo cuño. Por tanto, en el MAS-IPSP, entre la “propuesta” de país de políticos que formaron parte del primer giro a la izquierda y la “consigna” de renovación de liderazgos del segundo giro a la izquierda, lo que les queda es la “unidad”, como única consigna de salida, con el fin de construir otra propuesta de país, acorde a los problemas locales y globales; entre lo urgente, la crisis medioambiental.

Libro “Los Demonios de la conciencia”

Maynor Sánchez

Por Maynor Sánchez

Los demonios y las sombras están atacando los personajes de este pueblo.

El libro “Los demonios de la conciencia” contiene siete cuentos del género “cuentos de realismo” es un libro que al igual que “La Universitaria que no quería vivir” (mi primer libro) ha sido necesario vivirlo para poder escribirlo, en realidad; me suceden los libros.

Con la presentación escrita por la gran Filóloga Ahiza Vega Montero (viuda del escritor José León Sánchez) y dedicado a la memoria de: mi padre Alexis Sánchez Alvarado, mi madre Teresa Alvarado Morales y al gran escritor José León Sánchez; tres baluartes en mi vida.

La introducción contiene una metáfora muy interesante sobre unos “gusanos que se alimentan de las partes podridas de la manzana” los cuales además han desarrollado la habilidad de emitir un mensaje: que no nos fijemos en las partes podridas de la manzana, que valoremos en cambió las escasas partes buenas que quedan y demos gracias por ellas; mientras tanto ellos continúan comiendo por debajo de la cáscara.

Sus relatos tratan el tema de la esclavitud dentro de la empresa privada, con un personaje muy curioso llamado: La Conciencia, la cual es la miscelánea del lugar, que no para de hablar y hablar pero habla muy quedito y muchos no le entienden lo que dice.

El drama se hace presente mediante un personaje que decide tomar por asalto una sucursal de Banco con tal de poder salvar la vida de su madre en fase terminal.

La Nomofobia (adición al celular) se presenta como un demonio que destruye por completo la vida de una niña del campo a cambio de poseer cinco mil amigos.

Por otro lado el humor se hace presente mediante el histórico robo de un chancho que termina reuniendo en una sola casa a ladrones, policías y protestantes.

También la Municipalidad es personaje especial en este libro; cerrando calles públicas y abriendo calles privadas así como favoreciendo a sus amigotes, donde la historia es relatada por la calle más antigua del cantón.

El flagelo de la droga es relatado por un drogadicto que está sentado en la gamba de un árbol en la montaña de la demencia, donde el escenario de la adición en la zona rural, narra detalles casi imposibles de imaginar.

Y por último una niña con un poder especial logra ver cómo su padre desperdicia su vida mientras cree ser muy exitoso, la filosofía encerrada en este último cuento, la resume esta niña en una sola frase: “Hemos venido a este mundo por un diamante y nos quedamos a la orilla del camino jugando con una bola de barro”.

Este es mi segundo libro que he creado para tratar de sobrellevar la carga que me entrega un mundo que está siendo abatido por una gran inversión de valores.

Día Internacional del Voluntariado

José Luis Pacheco Murillo

El 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado, una fecha que busca resaltar la importante labor que realizan todas aquellas personas que deciden de forma desinteresada tender una mano amiga para hacer de nuestro mundo un lugar mejor. Se celebra desde 1986.

Si todos fuéramos voluntarios, el mundo sería infinitamente mejor, las posibilidades de desarrollo sostenible serían ilimitadas: sanidad, educación, medioambiente, sociedades inclusivas y pacíficas.

He prestado servicio dentro de Rotary Internacional y soy testigo de la cantidad de proyectos que se llevan a cabo mediante un servicio de voluntariado con dedicación, con solidaridad, con caridad y con mucho amor. Luego de 118 años de servicio de voluntariado en el mundo entero es posible decir que, el mundo sería muy diferente si no existiera Rotary. Y lo mismo pueden decir otras organizaciones como el Club De Leones, Activo 20-30, Cruz Roja, las Damas Voluntarias en hospitales y clínicas y muchas más.

El voluntario tiene vocación de servicio y se dedica con mucho amor a servir a los demás y a brindar colaboración en favor de los que lo necesitan.

Hay que agradecer a Dios por la presencia de tantos voluntarios en el mundo y hay que felicitarlos por ese servicio desinteresado a la humanidad. Estoy seguro de que mientras haya una necesidad que satisfacer en el mundo existirá un voluntario y una voluntaria que dirán presente y harán lo posible por satisfacerla.

Incultos en Cultura

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Fueron muy prolongadas las ovaciones recibidas por el maestro Carl St. Clair, en sus dos últimos conciertos como director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Así, los asistentes que llenamos el Teatro Nacional, le manifestamos nuestro desagravio por el maltrato que recibiera de parte de las incultas autoridades del Ministerio de Cultura, quienes lo despidieron injustificadamente, después de una década de extraordinaria labor.

El maestro St. Clair, nos delega una orquesta extraordinaria; sin duda una de las mejores de Latinoamérica, que ahora ve amenazada su calidad, por la incompetencia de un gobierno que parece no comprender su trascendencia para la cultura musical del país.

Confiamos en que los músicos, independientemente de lo que hagan o no hagan los burócratas ministeriales, sabrán rendirle homenaje al maestro que han despedido, esforzándose aún más por mantener los atributos que se le reconocen a la orquesta.

Alocución de Wajiha Sasa Marín en el Día Internacional de Solidaridad con Palestina y homenaje al Dr. Abdulfatah Sasa Mahmoud

Jueves 29 de noviembre de 2023
Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional
Wajiha Sasa Marín. Cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica

Buenas noches

Muchas gracias a todas y todos por su presencia esta noche y un agradecimiento especial a la Red de Solidaridad con Palestina, a sus dirigentes y activistas por organizar esta actividad, por recordar a mi papá y honrar su legado en esta causa que es ahora la causa de la humanidad, la situación de Palestina.

Como les he dicho en muchas ocasiones Palestina y su causa descansa en los hombros de personas como mi papá y cómo ustedes, que no han cesado y no han perdido oportunidad para recordarle a nuestro país que la causa palestina sigue sin resolverse. Hoy hace 76 años, justamente el 29 de noviembre de 1947, las Naciones Unidas aprobó la resolución 181 donde se propuso la partición de Palestina. Esta resolución es ya de por sí injusta, pues sin consentimiento de su población partía el territorio palestino en dos partes: más de la mitad para que los judíos -que Europa no protegió- formaran su propio Estado y, el resto para los árabes palestinos originarios de Palestina.

Esa partición marcó el inicio de la catástrofe del pueblo palestino Al Nakba. Catástrofe que no ha cesado desde entonces y que se ha agudizado de formas apocalípticas en los últimos 53 días. En la NAKBA se desplazó violentamente a tres cuartas partes de la población originaria de sus tierras y con esto se inició la crisis de refugiados más prolongada de nuestros tiempos. Una crisis que, insisto, continúa sin resolverse. Esta historia la vivió mi papá.

Con tan solo 7 años fue expulsado de su casa, a la fuerza, por el incipiente ejército israelí y los grupos sionistas que se creyeron desde entonces y hasta ahora, dueños del privilegio de despojar a la población palestina de todos sus derechos y todas sus pertenencias materiales e inmateriales. Mi papá siempre nos contaba cómo los sacaron de su casa, sin poder llevarse nada, sin siquiera poder ponerse sus zapatos, en pantuflas, con lo que tenían puesto. Esta experiencia marcó su vida para siempre y lo impregnó de ese halo de nostalgia y añoranza que llevan consigo los migrantes. También lo comprometió para siempre con su tierra, con la justicia, con la verdad y con la resistencia para que al menos nunca le robaran su voz, bronca y firme, para gritar al mundo lo que sucedía y trasmitirlo allá a donde fuera. Hoy, 29 de noviembre, día designado por Naciones Unidas como el día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, que coincide en esta ocasión con uno de los momentos más oscuros de su historia, coincide también con la primera vez que lo conmemoramos sin él. En nombre mío y de mi familia les reitero nuestro agradecimiento por dedicar esta conmemoración a él.

No podríamos estar mejor acuerpados que por ustedes quienes le acompañaron siempre a levantar su voz, a mostrar las injusticias, a saltarse los muros y cercos que la arrogancia de la fuerza ocupante, Israel, impone en todos los rincones de nuestro planeta y que ahora, en su ausencia, han asumido ustedes con el mismo ahínco y tenacidad. Como él, ahora ustedes le prestan la voz a ese maravilloso pueblo, dignificando las vidas de todas las personas de Palestina, denunciando, presionando y saltándose los cercos mediáticos y los silencios cómplices. Por todo eso ¡muchas gracias!

Abdulfatah Sasa Mahmoud nació en Jaffa, Palestina, el 28 de agosto de 1940. Ya en 1948 enfrentó la persecución y discriminación que ejercían los inmigrantes europeos contra los habitantes palestinos. Siendo niño se vio obligado a huir de la persecución sionista. Con su familia huyó en 1948 hacia Jordania donde arribaron como refugiados después de caminar muchos kilómetros por tierras y poblados, durmiendo en inhóspitos parajes, sin más cobijo que el cielo y su enorme fe, viviendo en primera persona el inicio de esta cruel e inhumana situación, la cual aún aguarda por una solución.

La defensa de los derechos del pueblo palestino, la denuncia de las arbitrariedades y abusos de los sionistas contra los palestinos, la lucha contra la desinformación, los prejuicios y los mitos alrededor de lo árabe y del Islam, fueron tareas de su vida. Lo hizo siempre, desde muy joven, donde estuviera. Cualquiera que tuviese relación con él se empaparía de conocimientos sobre su fe y sobre la causa palestina y admiraría su amor por su tierra, por su cultura y su religión. Quien lo haya conocido y, compartido un rato con él, habrá probado su café, su hummus, su maqluba. En su casa, en la universidad, en la mezquita.

Abdul Fatah Sasa fue ante todo un humanista. Dedicado, entregado y comprometido con su familia, sus amigos, sus paisanos, sus pacientes, su tierra, con los más necesitados. Fue justo, solidario, generoso, responsable y sobre todo coherente porque conectaba sus principios de vida con las consecuencias que esto implicaba. Vivía como manda el Islam. El verdadero. No ese que han querido manchar con fanatismos. Habló y educó sobre su tierra, sus costumbres y su religión, con cualquiera que se interesara por aprender. Cualquiera que le conociera era capaz de entender esa fe en su esencia, pues vería reflejados sus valores y principios de forma coherente y humana.

Si mi papá estuviera aquí, como hace un año, conmemorando este Día Internacional de Solidaridad con Palestina, no podríamos aguantar su sufrimiento. Yo no podría ver sus hermosos y profundos ojos verdes marcados por el dolor de ver a su pueblo masacrado.

Siempre nos dijo que ni una sola generación palestina se ha salvado del flagelo de la guerra, que cada una ha presenciado y soportado horrores en sus cuerpos y en su tierra, que todos los palestinos, sean los de Cisjordania, los que están en Gaza, los que viven en campos de refugiados e incluso los árabes con pasaporte israelí, durante décadas, han sufrido despojo, desplazamiento, negación de derechos, destrucción y muerte, ninguna generación ha podido escapar. Y a pesar de toda esta desgracia colectiva, el sabría y nos diría que es la actual generación la que más dolorosa y traumáticamente ha sufrido. Quizá incluso más que la suya propia, aquella expoliada y expulsada de su tierra en 1948. Nos diría que esta generación es la que ha visto como se reducen sus tierras a mínimos inimaginables. Es la que ha sido víctima de las más atroces vejaciones por parte de un sionismo desbordado y barbárico, el cual actúa con total impunidad y complicidad, de una comunidad internacional ya consolidada y organizada, normada por un derecho internacional que Israel y sus poderosos aliados manipulan a su antojo.

Si mi papá estuviera aquí, trataría con todas mis fuerzas y les pediría a ustedes que le contáramos lo que está pasando, a nuestro modo. Le contaría que su amada bandera adorna las calles de todos los países del mundo en solidaridad con su pueblo y con su causa. Que las “Hathas”, como él les llamaba, cubren las cabezas y cuellos de decenas de miles de personas alrededor del mundo, denunciando la injusticia y pidiendo justicia, exigiendo el fin de la ocupación y la opresión israelí, pidiendo una Palestina libre. Le contaríamos que por fin se cayeron los velos. Que Israel mostró su verdadera cara y que nadie cree ya en esa retórica de la supuesta “legítima defensa”. Que no le han permitido ampararse en su manipulación y que se ha quedado sin argumentos para justificar su limpieza étnica. Omitiríamos, eso sí, que esto se debe al ataque brutal e inhumano que ha emprendido Israel contra la Franja de Gaza desde hace 53 días movido por la venganza, contando, como hasta hace pocos días, con el respaldo de una gran mayoría de países, justificando su actuar hasta que, las imágenes de devastación y la cantidad de asesinados ha superado las expectativas y la tolerancia de la complaciente Europa y un poco de Estados Unidos.

Si mi papá estuviera aquí le contaría que por fin se están diciendo las cosas por su nombre. La ONU habla de ocupación, de limpieza étnica, de genocidio de libro, para referirse a lo que sucede en Palestina. Condena categóricamente el castigo colectivo del pueblo palestino por parte de Israel, señala que la comunidad internacional debe estar unida para exigir el fin de la ocupación y el bloqueo de Gaza y clama por avanzar de manera resuelta e irreversible hacia una solución biestatal, sobre la base de las resoluciones de la ONU todavía no cumplidas.

Le contaría, para ver sus ojos brillar, que Israel está siendo llevado ante la justicia, pues cientos de abogados alrededor del mundo, así como algunos países, como Sudáfrica, le han denunciado penalmente.

Claro que no le diríamos que ha sido obvio el genocidio en curso ejecutado por Israel, transmitido en tiempo real, azuzado por la narrativa de degradación de los palestinos, llevada a cabo por los ministros israelíes, llamándoles animales, prometiendo arrasar y dejar en cenizas a Gaza, lo cual han cumplido a cabalidad. No le contaríamos que se trata de una segunda NAKBA, una catástrofe quizás más cruel y brutal que la primera. No se lo contaríamos porque no quisiéramos verlo sufrir con amargura.

Si mi papá estuviera aquí le contaría que sus amados nietos Abdul y Arwa están a punto de graduarse. Que ya no quedan más que pocos días para cerrar un ciclo de sus vidas. Ella su vida preescolar. El, ya entrando a la adolescencia, con su voz fluctuando y un incipiente bigote asomándose sobre su labio, cierra su paso por la primaria. Le llenaría de imágenes de estos niños felices, con sus futuros por delante, para que no se enterara de los más de 6100 niños palestinos cuya vida les ha sido arrebatada por Israel y a los miles a quienes en los últimos 53 días les ha arrebatado a sus familias completas, sus extremidades, sus ilusiones y les marca con la desdicha de un futuro incierto.

Si mi papá estuviera aquí podría cargar a Arwa y ser cómplice de sus travesuras y darle dulces cuando nadie los viera, mientras le cuenta historias de cuando él era pequeño. Pero tendríamos que alejarlo de todas las noticias para que no viera a los padres y abuelos palestinos cargando a sus hijos y nietos sin vida, colocándolos en bolsas, fotografiándolos para tener un recuerdo aunque sea ya muertos.

Aunque yo no quisiera que mi papá estuviese aquí, observando con sus ojos verdes generosos y su tierna lucidez, todos los horrores de esta apocalíptica y catastrófica situación.

Yo quisiera que mi papá esté en la Palestina de sus sueños. Caminando por Jerusalén, rezando en la mezquita de Al Aqsa, comiendo naranjas en Jaffa, bajo la sombra de los olivos de Nablús, donde frente al mar los niños crezcan libres y eleven papalotes, donde los abuelos sentados en las aceras de Khan Yunis, puedan contar la historia a sus nietos. Esa historia abominable, la cual se transformará con el amor, el calor, la solidaridad y la dignidad del pueblo palestino, en manantiales de paz y libertad para sus próximas generaciones.

Y que esté seguro mi papá, allá en el Paraíso de su Islam amado, de que nosotros aquí seguiremos clamando justicia por Palestina siempre. El camino abierto por él, para hablar de Palestina en Costa Rica, permanecerá y así se reconocerá su valor, su cultura y su historia, la cual transmitiremos a los más jóvenes tal como él nos enseñó a nosotros y que prestaremos a Palestina nuestros brazos y nuestras voces, para que continúe resistiendo y luchando por su dignidad.