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El poder y las palabras

José Manuel Arroyo Gutiérrez

El ejercicio del poder político está indisolublemente unido a las palabras: palabras-leyes; palabras-decretos; palabras-sentencias; y palabras-programas-promesas-discursos… Este ejercicio puede ser creativo, pedagógico, constructivo y noble; puede ser también equilibrado, justo, compasivo y solidario; y nos puede hacer soñar en un mundo mejor para todos y todas. Es decir, el ejercicio del poder político puede estar al servicio de la convivencia libre y democrática.

Pero ese ejercicio puede degradarse y corromperse, de igual manera mediante la utilización de otras palabras: palabras-mentiras; palabras odios; palabras-insultos; palabras soeces como canallas, mal paridos, corruptos, puta, mirála… Es decir, el ejercicio del poder puede rodar al abismo de la vulgaridad y la bajeza; ser destructivo y desmoralizante, y de paso, estar al servicio de la violencia dictatorial o autocrática.

El hombre o la mujer que aspira a dirigir un país, si tiene algo realmente importante que ofrecer y hacer, no tiene por qué recurrir a las malas palabras. Un lenguaje decente es indicativo de compromiso auténtico con lo que se dice, aunque se pueda estar equivocado. Puede ser vehemente sin llegar a la estridencia; poderoso sin tener que gritar; y por supuesto, puede ser convincente defendiendo verdades, sin el recurso a denigrar al adversario.

Entre otros asuntos trascendentales nos corresponde adecentar el proceso electoral en el que estamos inmersos.

Jornadas de Pensamiento Crítico: “Resistencias en defensa de la dignidad”

Las Jornadas de Pensamiento Crítico por la Democracia y los Derechos Humanos, tituladas “Resistencias en defensa de la dignidad”, se llevarán a cabo el miércoles 26 y el jueves 27 de noviembre de 2025, en modalidad bimodal desde el Auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional (UNA), con transmisión en vivo por Idespo_UNA.

El encuentro se desarrolla en un momento regional y mundial caracterizado por el avance de la extrema derecha, los autoritarismos y la profundización del neoliberalismo, fenómenos que generan retrocesos sustantivos en derechos humanos y un aumento de las violencias. Las Jornadas buscan aportar a la construcción de un espacio urgente de reflexión colectiva, articulación social y construcción de alternativas para la defensa de la dignidad y del Estado Social.

Las reflexiones parten de aprendizajes recientes en Centroamérica, especialmente de la situación salvadoreña analizada por el académico Carlos Molina (UCA), y se complementan con debates sobre el presente político costarricense, las amenazas a la democracia y las resistencias que emergen desde distintas organizaciones sociales, ambientales, feministas, estudiantiles y sindicales.


Organizaciones convocantes

  • Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional (UNA)

  • Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO-UNA)

  • Grupo de Pensamiento Crítico de Costa Rica

  • Cátedra de Pensamiento Crítico Franz J. Hinkelammert (UNA)

  • Asociación Voces Nuestras

  • Fundación Rosa Luxemburgo

  • Programa Estado Nación

  • Universidad de Costa Rica (UCR)

  • María Eugenia Román

  • Bloque Verde

  • Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricense (UNAG)

  • Juan Bautista Alfaro Rojas

  • MULABI, Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos

  • Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica (SJM-CR)

  • Colectiva por el Derecho a Decidir de Costa Rica

  • Confederación de Trabajadores Rérum Novarum (CTRN)

  • Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo

  • Red Feminista contra la violencia hacia las mujeres

  • Edgardo Araya

  • Equipo de Seguimiento del Acuerdo Nacional contra la Desinformación y los Discursos de Odio


Programa Detallado

Miércoles 26 de noviembre

9:00 a.m. – 9:30 a.m.

Inauguración y presentación de las Jornadas

  • Norman Solórzano (IDESPO-UNA)

  • Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburgo)

  • Guillermo Acuña (Vicedecano Facultad de Ciencias Sociales, UNA)

9:30 a.m. – 10:00 a.m.

Conferencia magistral
“Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador. Lecciones para Costa Rica”

  • Dr. Carlos Molina (UCA – El Salvador)

  • Moderación: Génesis R. Cruz

10:00 a.m. – 10:30 a.m.

Diálogo con el conferencista

10:30 a.m. – 10:50 a.m.

Refrigerio


Mesa 1 — 10:50 a.m. – 11:50 a.m.

Estado social y democracia en Costa Rica: retrocesos recientes y amenazas en curso

Expositores:

  • Leonardo Merino: Balance político del Informe del Programa Estado Nación

  • Carlos Sandoval: Presentación del libro “Nuevas cartografías para comprender la Costa Rica del siglo XXI”

  • Moderación: Liliana León

11:50 a.m. – 12:30 p.m.

Diálogo con panelistas

12:30 p.m. – 1:45 p.m.

Almuerzo


1:45 p.m. – 2:15 p.m.

La agenda legislativa de la extrema derecha en Costa Rica

  • Expositora: María Eugenia Román

  • Moderación: Génesis R. Cruz

2:15 p.m. – 2:45 p.m.

Diálogo

2:45 p.m. – 3:00 p.m.

Refrigerio


Mesa 2 — 3:00 p.m. – 4:15 p.m.

El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos (Parte 1)

Expositores:

  • Fabián Pacheco (Bloque Verde)

  • José Oviedo (UNAG)

  • Juan Bautista Alfaro Rojas (Campesino, naturalista y defensor de la tierra)

  • Moderación: Liliana León

4:15 p.m. – 5:00 p.m.

Diálogo

5:00 p.m.

Cierre del día


Jueves 27 de noviembre

Mesa 3 — 9:00 a.m. – 9:45 a.m.

El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos (Parte 2)

Expositoras y expositores:

  • Natasha Jiménez (MULABI)

  • Adam Álvarez (SJM-CR)

  • Peggy Quesada (Colectiva por el Derecho a Decidir)

  • Moderación: Génesis R. Cruz

9:45 a.m. – 10:15 a.m.

Diálogo

10:15 a.m. – 10:30 a.m.

Refrigerio


Mesa 4 — 10:30 a.m. – 12:00 p.m.

Las luchas que se avecinan y las próximas elecciones: un llamado a la acción

Participan:

  • Fanny Sequeira (CTRN)

  • Alison Quintanilla (Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo)

  • Marco Víquez (FEUNA)

  • Ana María Trejos (Red Feminista contra la violencia hacia las mujeres)

  • Edgardo Araya (abogado ambientalista)

  • Moderación: Liliana León

12:00 p.m. – 12:30 p.m.

Diálogo

12:30 p.m. – 1:30 p.m.

Almuerzo


Mesa 5 — 1:30 p.m. – 2:00 p.m.

Presentación del Acuerdo Nacional contra la Desinformación y los Discursos de Odio

  • Joaquín Tapia (Voces Nuestras)

  • Equipo de Seguimiento del Acuerdo

  • Moderación: Génesis R. Cruz


Mesa 6 — 2:00 p.m. – 3:00 p.m.

Presentación del libro
Pensamiento Crítico, Totalitarismo del Mercado y Extrema Derecha. Franz J. Hinkelammert, in memoriam.

Participan:

  • Carlos Molina

  • Norman Solórzano

  • Henry Mora

  • Moderación: Grettel Montero

3:00 p.m. – 4:00 p.m.

Diálogo


Cierre — 4:00 p.m. – 4:30 p.m.

  • Carlos Molina (UCA)

  • Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburgo)

  • Norman Solórzano (IDESPO)

Los aportes (no deseados) del camarada Trump al mundo y al continente

Miguel Sobrado

Entró al gobierno de los EEUU como un toro a la plaza, disparando aranceles para todo lado y demandando territorios ajenos como Groenlandia y el canal de Panamá, actuando con prepotencia, como si fuera el Rey del planeta y el mundo continuara siendo unipolar.

Emprendió un conflicto con China y los BRICS, al mismo tiempo que amenazó a Europa, Canadá, Japón, Corea, gran parte de Asia y toda América Latina con aranceles y sanciones. Desplazó una flota al Caribe contra Venezuela y apoyó militarmente a Israel en el genocidio a cielo abierto, sin tapujos, de Gaza proponiendo hacer un resort vacacional en su territorio ante la opinión pública mundial.
Lo único que tiene algún sentido positivo han sido sus intentos de parar el conflicto en Ucrania, buscando separar a Rusia de China.

En América Latina, las amenazas si bien han logrado doblegar los espinazos de Milei de Argentina, Novoa de Ecuador, Peña de Paraguay y Mulino de Panamá, ha creado una reacción de México, Colombia, Brasil, Chile y Uruguay contra la pretensión de intervenir militarmente en el Caribe, que le han obligado a repensar esta acción.

En los Estados Unidos la persecución y encarcelamiento de migrantes ha creado procesos de pánico y reacciones de organización política que están cambiando el panorama, tanto en los procesos electorales de las alcaldías, como en la conciencia e identidad de estos. Muchos grupos especialmente latinoamericanos, que venían asimilando la cultura norteamericana, en el sentido más amplio incluyendo los prejuicios raciales que valoraba negativamente su identidad, recibieron un shock al ser perseguidos por el color de piel o su idioma por la policía de migración (ICE). En otros casos, el clima creado por el gobierno de Trump que identifica migrante con delincuente, ha provocado incluso asesinatos como el de la guatemalteca María Florinda Ríos de 32 años y madre de 4 niños, que tenía un año de haber llegado en búsqueda del sueño americano, en el condado de Bone en el Estado de Indianápolis, cuando llegó a hacer la limpieza en una casa y el dueño le disparó desde el otro lado de la puerta antes de que tocara.

Tan grave ha sido el atropello racista contra los latinos, que los indígenas norteamericanos se han movilizado en solidaridad, bajo el lema de que nadie es extraño en tierra robada.

Trump no solo ha irrumpido con torpeza en un mundo multipolar donde ha cambiado la correlación de fuerzas, que él todavía no reconoce, y sigue actuando como Emperador, aunque empieza a sentir el resquebrajamiento. Los valores de democracia y derechos humanos que eran parte importante del estandarte ideológico norteamericano han perdido legitimidad frente al genocidio y limpieza étnica descarada en Gaza, provocando protestas multitudinarias en todo el mundo.

En estas nuevas condiciones las cosas han empezado a dar vueltas. Las transacciones financieras internacionales, ya no depende solo del sistema Swift, manejado por los Estados Unidos y que le permitía establecer sanciones, sino de los sistemas de intercambio de los BRICS.

Tampoco puede EEUU enviar armamento a Taiwán que es parte de la China, sin que Rusia o China alimenten con misiles a Venezuela en su patio trasero.

El modelo de desarrollo con bienestar que configuraba el sueño americano ha cedido espacio en el mundo por la debilidades internas en el crecimiento de la pobreza y la falta de oportunidades, a China, Japón y los países nórdicos.

Al interior del país las cosas para Trump han empezado a resquebrajarse con los resultados electorales en las alcaldías más importantes del país.

Estamos en el declive de una potencia. Como todo declive, es un período de peligros, pero al mismo tiempo de cambios profundos y esperanzas.

En nuestra América las convulsiones serán muy fuertes porque el reordenamiento va a afectar profundas estructuras de poder clientelista internas que han permitido la incubación del narco tráfico.

Como se pueden apreciar los efectos de las políticas de Trump que pretendían combatir la izquierda han hecho todo lo contrario, tanto en Latinoamérica donde ha despertado el sentimiento nacionalista y patriótico como en el mundo donde ha despertado protestas organizadas progresistas sin precedentes.

De las traiciones y aranceles a los tractores y Hilux

JoseSo (José Solano-Saborío)

¿Doble tracción o doble moral?

Desde mi perspectiva como consultor de proyectos de desarrollo económico local, en especial en territorios fuera del Gran Área Metropolitana, observo con preocupación cómo se van agrietando los puentes entre el gobierno y las comunidades que sostienen la economía rural de este país y que desde siempre han llevado sobre su espalda nuestra soberanía alimentaria. Las recientes declaraciones del presidente Rodrigo Chaves, hechas desde ese púlpito político que disfraza de conferencia de prensa, no son solo un desacierto, sino un síntoma de una desconexión profunda.

Mientras en las comunidades donde he trabajado un agricultor invierte en una Hilux o un buen tractor con el sudor de su frente –herramientas indispensables para sortear caminos de lastre y cargar cosechas– el presidente se pasea con comitivas cuyo operativo de seguridad rivaliza con el de potencias mundiales como Rusia y EEUU. Hay una contradicción palpable entre criticar las herramientas de trabajo de quienes nos dan de comer y permitir que su Presidente Ejecutivo del AyA adquiera un vehículo de setenta millones de colones con fondos públicos. Pareciera que hay una vara de medir diferente para el pueblo y para la cúpula.

Me pregunto, desde la lógica del desarrollo que veo en territorios fuera del GAM, ¿acaso no debería celebrarse que un productor tenga un tractor de marca? Eso significa que su negocio, a pesar de todo, puede prosperar. Es como reprender a un pescador de Puntarenas por tener una buena lancha; es su medio de vida, no un lujo. La crítica, en todo caso, debería dirigirse a quienes, desde la comodidad de sus puestos y casas de más de un millón de dólares en Monterán, toman decisiones que hunden a esos mismos agricultores en la incertidumbre.

Y qué decir del silencio ensordecedor cuando los grandes intereses de la elite importadora sí reciben su tajada. Es curioso cómo para algunos importadores, como el señor Bernal Jiménez, su mayor contribuyente de campaña, las puertas se abren con exoneraciones arancelarias que representan decenas de miles de millones anuales. Con esos ahorros, seguramente sí alcanza para un Range Rover y un Mercedes Benz, sin que nadie en el gobierno le cuestione y, al rato hasta se lo exoneran como los aranceles con los que saca de competencia a los productores agrícolas ticos. Aquí el problema no es el vehículo, es la doble moral.

Estas acciones, sumadas a su beligerancia constante contra las instituciones, no son simples rabietas políticas. Son piedras que se lanzan contra los cimientos de nuestro Estado Social de Derecho. Desde los caminos apenas lastreados y las trochas que obligan a meter “la chancha”, lejos de la burbuja capitalina, se ve claro: cuando se insulta al que siembra y se premia al que tiene influencias, lo que se está sembrando es desconfianza y lo que se cosechará, más temprano que tarde, será un país aún más dividido y desigual. El verdadero lujo que no nos podemos permitir es el de un gobierno que pierde de vista a su gente.

Y mientras los mismos de siempre gozan de sus privilegios, parte del pueblo se distrae con pachucadas y pirotecnia verbal y sin darse cuenta aplauden a los que los traicionan y se pelean con quienes les advertimos.

Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras! *
*De El Cantar del Mío Cid.

Ni comunidad ni imaginada

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Hurgando en eso que las redes sociales llaman ahora “recuerdos”, encontré un recorte de mi pensamiento de hace unos años acerca de lo que llamaba “Comunidad imaginada”.

Esa trampa de la memoria artificial que viene ahora encapsulada en criptas y nos resta la capacidad de reconstruir nuestra propia historia, me devolvió esto que decía en 2021:

#comunidadimaginada.

“Colarse en la fila, saltarse la presa y ponerse de primero para el cambio de semáforo, llevarse en banda la aguja del tren y salir como si nada, pagar mordidas, robarse los rótulos de las carreteras. Este es un ADN, marca registrada de una comunidad política que se imagina así misma pura, inmaculada. Lo que debe refundarse no es solo la clase política: es todo el proyecto de país. Todo. Absolutamente”

Estoy completamente seguro de que a la vuelta de los años eso que señalábamos entonces ya ha sido ampliamente superado, ahora en una maraña de icomportamientos colectivos que nos ha hecho desdibujar esa capacidad que alguna vez tuvimos para contenernos en un dibujo horizontal, amplio.

Desde cierta clase política emergente, esa que llegó a “aplacar” el enojo y la ira contra “lo tradicional” que por 40 años llevó el rumbo del país, se gesta una interpelación burda e instrumentalizada a “ eso que llaman pueblo”.

Entonces ese pueblo construido sobre quién sabe qué decálogo de la altanería y la prepotencia, suma a esos comportamientos que identificábamos en modo extremo hace cuatro años: los ataques, las descalificaciones, los insultos. Ciertos discursos de odio maquillados con la permisibilidad que les otorga estar sentados ahora de ese lado que tanto criticaron.

Durante este espacio, en el que ya llevamos varios años de compartir ideas, preocupaciones y reflexiones, hemos hablado de re-pactarnos. Mejor dicho refundarnos desde la fuerza de un diálogo nacional posible y sensato.

No temo equivocarme cuando señalo que el próximo proceso eleccionario nacional marcará el camino para un lado o para el otro. Tocará rehacernos, porque ya ni comunidad social ni política nos imaginaremos. Estoy seguro.

Campeones mundiales de la indolencia

Herbert E. Contreras Vásquez

Herbert E, Contreras Vásquez.

Cada 4 años nuestro sufrido pueblo tiene una gran añoranza, una aspiración compartida, una meta colectiva.

El único sueño que endosamos es clasificar al Campeonato Mundial de Fútbol.

No hay puerto de destino, ni rumbo, ni cartas de navegación y, ni hablar de la presencia de un estadista con sus manos firmes sobre el timón nacional.

No tenemos ningún proyecto país y mucho menos, un modelo nación, tampoco existen proyectos de Estado.

Generación tras generación, perdimos la capacidad de soñar, de avizorar el futuro.

Hace decenios que estamos estancados y retrocediendo, vivimos de lejanas glorias que se desvanecen como siluetas en la niebla (éramos la sombra de la Suiza Centroamericana).

Nos hemos transformado en un pueblo mediocre, que se encamina a convertirse en una nación inviable.

Hoy, en nuestro escenario político, cualquier bufón inútil o mandamás; se transforma en un Flautista de Hamelín…

El valor oculto de las serpientes

Alexander Chaves Sánchez

En muchas ocasiones, cuando las personas se encuentran una serpiente, el instinto es sacrificarla, incluso cuando saben que se trata de una especie inofensiva. El motivo de esto es el miedo y el desconocimiento.

Costa Rica, no es la excepción, situaciones como esta se repiten con frecuencia, a pesar de que la gran mayoría de serpientes no representan peligro alguno para las personas. Paradójicamente, estos animales son aliados silenciosos que contribuyen a mantener los ecosistemas saludables y a proteger nuestras cosechas de plagas. Un ejemplo de esto es la serpiente caracolera nebulosa (Sibon nebulatus), una especie inofensiva que se alimenta principalmente de babosas y caracoles.

Según Alejandro Solórzano (2022), autor de la guía más actualizada sobre serpientes del país, en el territorio nacional existen 147 especies, de las cuales sólo 25 son de importancia médica, es decir, sus mordeduras requieren atención hospitalaria. Aun así, la desinformación y los mitos transmitidos de generación en generación han fomentado su persecución, lo cual afecta no sólo a la biodiversidad, sino también al equilibrio ecológico que sostiene nuestras actividades económicas.

Como señalan Cortés-Gómez et al. (2015), los anfibios y reptiles neotropicales cumplen funciones ecológicas esenciales, entre ellas el control biológico de plagas, lo cual equivale a un servicio ambiental invaluable para la sociedad. Cada serpiente eliminada representa, entonces, una pérdida de servicios ecosistémicos gratuitos como el control de especies que pueden afectar cultivos, equilibrio de poblaciones y la salud del suelo. Además, cuando examinamos la dimensión económica de la naturaleza, la presencia de fauna diversa, incluyendo serpientes, contribuye al turismo de naturaleza, que genera ingresos importantes para Costa Rica. Por ejemplo, según el Instituto Costarricense de Turismo (s.f.), durante el período 2017-2019, cerca del 40 % de los visitantes realizaron actividades relacionadas con la observación de flora y fauna, demostrando que la biodiversidad es un pilar económico fundamental para el país.

En el ámbito de la salud humana, las serpientes han tenido un papel inesperado pero trascendente: por ejemplo, la toxina de la víbora brasileña Bothrops jararaca inspiró el desarrollo del medicamento Captopril, el primer inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) usado masivamente para tratar la hipertensión. Este hecho demuestra que las serpientes también pueden generar beneficios directos para la medicina y la calidad de vida humana (Bryan, 2009).

Si bien el sistema económico prioriza el hacer dinero, debemos recordar que dependemos del medio ambiente y que los recursos naturales son finitos y necesitan mucho tiempo para recuperarse. El extractivismo puede ofrecernos ganancias a corto plazo, pero también nos conduce a la ruina, y con nosotros arrastramos a innumerables especies más. Es necesario replantear el modelo de desarrollo hacia uno que respete los límites ecológicos del planeta y valore la vida más allá del beneficio inmediato.

Más allá de los beneficios económicos en agricultura, turismo o salud humana mediante medicamentos, es fundamental reconocer que los humanos formamos parte de una red ecológica de la que dependemos profundamente. Pensar desde el ego de la especie humana como superior ha llevado al deterioro del planeta y al empobrecimiento de nuestra propia existencia. La conservación de las serpientes y el resto de las especies, no debe verse únicamente como una utilidad para el ser humano, sino como un acto de justicia ecológica, un reconocimiento de nuestra interdependencia con todos los seres y de nuestro deber de convivencia respetuosa.

En este marco es clave la educación ambiental, especialmente en los centros educativos. Si enseñamos desde la infancia a valorar la fauna, a superar el miedo mediante el conocimiento, a entender que cada especie tiene un papel y un valor intrínseco, podemos formar una sociedad más consciente, responsable y equilibrada con la naturaleza. Cambiar la forma en que convivimos con las serpientes es parte de ese cambio más amplio hacia una cultura del cuidado, la prevención y el respeto.

Bibliografia

Bryan, J. (2009, April 17). From snake venom to ACE inhibitor the discovery and rise of Captopril. The Pharmaceutical Journal. https://pharmaceutical-journal.com/article/news/from-snake-venom-to-ace-inhibitor-the-discovery-and-rise-of-captopril?utm_source=chatgpt.com

Cortes-Gómez, A. M., Ruiz-Agudelo, C. A., Valencia-Aguilar, A., & Ladle, R. J. (2015). Ecological functions of neotropical amphibians and reptiles: A review. Universitas Scientiarum, 20(2), 229–245. https://doi.org/10.11144/Javeriana.SC20-2.efna Instituto Costarricense de Turismo. (s.f.). Indicador (es) Principales actividades realizadas por los turistas: Estimación del porcentaje de turistas según actividades indicadas en las encuestas de no residentes realizadas en los aeropuertos internacionales (Período 2017-2019) [PDF]. https://www.ict.go.cr/en/administrar-estadistica/cifras-tur%C3%ADsticas/actividades-realizadas/1404-principales-actividades/file.html

Solórzano, A. L. (2022). Serpientes de Costa Rica (2.ª ed.). San José, Costa Rica: INBio. ISBN 978-9968-49-990-3

La humanidad en el quehacer científico y técnico

Juan Huaylupo Alcázar1

1 Docente e investigador. Catedrático pensionado. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Costa Rica.

La libertad de los poderes privados que sacrifican a la humanidad es una ruta que no es nueva en la historia humana, ocurre en la actualidad sin resistencia que impida o limite la violación del derecho a la vida y al desarrollo, esta vez la salvaje universalización de la dominación, se efectúa con la intensificación y masificación de la tecnología. La paulatina precariedad científica, social y política de las ambiciones del poder posesivo y autocrático están liquidando la ciencia, la investigación, las democracias, los estados sociales de derecho, los derechos humanos para privilegiar la ignorancia, la violencia, el genocidio clasista y las autocracias totalitarias, como ya ocurre en muchos países, como en Costa Rica.

La sociedad contemporánea pondera de manera particular a la técnica porque ha permitido aumentar sin límites la rentabilidad del capital, la elevación de la productividad del trabajo, deteriora el precio de la fuerza de trabajo y ahora a sustituye remuneraciones de trabajadores en labores mecanizadas, con o sin calificación profesional, para ser sustituidos por robots y por sofisticados procedimientos de una pseudo inteligencia inventada que elimina costos e incrementa ganancias empresariales, además acelerar la regresión cognoscitiva, pauperizando y despreciando a las mayorías del mundo.

La intangibilidad cognoscitiva permitió la democracia y el progreso humano, hoy la regresión cognoscitiva es el medio para la dominación totalitaria. La ciencia que permitió conocer las sociedades, su organicidad, diversidad e historicidad en su complejidad, así como para comprender los fenómenos físicos-naturales, hoy pierden importancia ante las preocupaciones relacionadas con la industria espacial en la búsqueda de nuevos ámbitos de futuras colonizaciones, a la vez que crece la industria armamentista y se crean enfermedades para asesinar millones de personas, así como se destruyen culturas, degradan la naturaleza y el medio ambiente para perpetuar o recrear nuevos imperios. La ciencia y la técnica están controladas por las insaciables ambiciones globales de consorcios empresariales y poderes mundiales que se suicidan, liquidando humanidad.

La intensidad y extensión de las aplicaciones técnicas empresariales están centradas en la eliminación del trabajo humano, con la robotización y la mal llamada inteligencia artificial, es una revolución regresiva que suprime las fuentes de empleo de millones de trabajadores, eliminando el costo variable de las actividades económicas, para optimizar la rentabilidad del capital, para ir confinando tendencialmente al hambre, miseria y muerte de gran parte de la humanidad. El inmenso genocidio, nunca conocido, ha iniciado incontenible con los asalariados, pero presumiblemente solo se detendrá con fin del capitalismo que, sin consumidores ni trabajadores, las guerras por la supervivencia terminarán por extinguir a la humanidad.

La ciencia que nos permitió aproximarnos a conocer el mundo, la naturaleza, las civilizaciones y el ser humano, desde las perspectivas de cada época y poderes, en el presente, está subordinada a intereses ajenos al progreso social para dedicarse a la creación ilimitadas de armas y la creación de enfermedades para la expansión de las empresas y laboratorios globales, confirmando la senda mortal del sistema. Asimismo, el extraordinario crecimiento del mecanicismo tecnocrático mantiene prisionera a la humanidad en las actividades de su cotidianidad social. El auge tecnocrático ha eclipsado e incluso suplanta a la ciencia.

El pensamiento encarnado en las colectividades es la fuerza transformadora de las sociedades pues, ningún proceso social es producto de la casualidad y de la espontaneidad, es un proceso de maduración cognoscitiva en relación con la historia y cultura de los pueblos, así como con la situación y condición de sus realidades. Los conocimientos han sido las voces analíticas cuestionadoras del devenir crítico de las sociedades, sin las cuales, no es posible suponer la superación de los dilemas y problemas en los espacios inestables y contradictorios. Los conocimientos científicos que encarnaron el espíritu de la época y su compromiso social constituyeron conocimientos subversivos que transformaron pensamientos y conciencias de personas y naciones para el beneficio y progreso de las personas y sociedades. Por ello, regular, controlar, subordinar, distorsionar o liquidar los conocimientos científicos son expresiones totalitarias contra la humanidad.

Las ciencias y las teorías, interrelacionadas con otros fenómenos, en cada tiempo y espacio, se han transmutado en pensamientos y prácticas aisladas que se asumen como universales y absolutas. De este modo, se niega el carácter particular de los fenómenos reales para uniformizarlos, sin ninguna especificidad con los fenómenos con los cuales están asociados y sin las particularidades temporales ni espaciales de los fenómenos, las personas y las sociedades.

Asimismo, la pretensión monopólica del conocimiento biológico y fisiológico sobre el ser humano no solo distorsiona la salud y la enfermedad, también la ha manipulado, la ciencia médica se ha transformado en una técnica rígida e inhumana, que trata a los enfermos como cosas o máquinas estandarizadas, con tratamientos recomendados por laboratorios globales cuyo interés no es el curar, sino el de mantener hasta la muerte a sus compradores-consumidores. Una ciencia que no investiga, que solo aplica procedimientos establecidos mecánicamente, es un eterno experimento cruel y sanguinario, que incluso son financiados por los fabricantes de los tratamientos. Es indudablemente que ello no es, ni puede ser una medicina amparada por la ciencia. Muchos de los fallecimientos son las víctimas de aplicaciones tratamientos mecánicos, negligencias médicas, administraciones hospitalarias, laboratorios globales y gobiernos, que culpan a los pacientes de morir, mientras que los victimarios se amparan en documentos anticonstitucionales que los eximen de culpa por las muertes de sus pacientes, pero también por la protección corrupta y cómplice de la institucionalidad hospitalaria y de gremios, así como por los infinitos tramites excluyentes de un sistema legal burocrático, parcializado y clasista.

Asimismo, la crisis educativa forma parte de la programación de la ignorancia de los Estados, que convierten a los estudiantes en graduados y profesionales estandarizados y a los docentes en eternos víctimas-victimarios de la programación de los sistemas educativos. Las prácticas educativas transgreden su historicidad para convertirse en un quehacer burocrático fabril, quizás útiles para otros, pero no para el conocimiento de nuestras realidades concretas, de la historia, cultura y de las problemáticas sociales, económicas ni políticas, tampoco sirve para cultivar en los estudiantes el conocimiento analítico, creativo, crítico ni como actores del progreso social. La educación contemporánea contrariamente a sus principios y su historicidad es una forma excluyente de los anhelos por una movilidad social ascendente, ante su descontextualización, precariedad y desactualización cognoscitiva. Una educación que perdió libertad para conocer, comprender y crear las bases para la renovación del conocimiento, está sometida acríticamente con los poderes que la gobiernan, para convertirse en medios de dominación al imponer y someter a los estudiantes a la sumisión sobre las condiciones y poderes prevalecientes, a la vez que culpa de la crisis educativa a los estudiantes y sus familias, son evidencias de una educación ideológicamente funcional a las actividades económicas privatizadoras, a la perpetuación de la dominación política y la difusión de la ignorancia, así como en la culpabilización de su condición a sus víctimas. Aspectos no revelados ni comprendidos por los pretendidos expertos del Estado de la Educación.

En la actualidad las ciencias y las investigaciones se transformaron en solo registros de métodos estandarizados y de las correlaciones y descripciones estadísticas, procesos que están formalizados con determinaciones administrativas y normativas que deben ser cumplidas, con independencia de las peculiaridades de los fenómenos. El haber convertido la investigación científica a un proceso técnico o metodológico, es la muestra de la recurrente edición de las creencias del siglo XVI, que imaginaba al supuesto “método científico” como el creador de ciencia, aun cuando lo científico es la explicación y comprensión de los fenómenos, que ningún método lo hace ni puede hacerlo. La regresión cognoscitiva no es una especulación, está presente, se difunde y se practica en todos los centros de estudios y de posgrado públicos y privados de Costa Rica.

La humanidad o la actuación colectiva del ser humano en cada espacio-tiempo, ha marcado rupturas en la regularidad de su devenir, cambios que no han sido arbitrarios ni casuales. Así, cada época implicó una continua aproximación cognoscitiva que paradójicamente hoy se degrada para imponer una realidad inventada por concepciones, creencias y legislaciones contrarias al interés y necesidad colectiva. La humanidad construida y pautada colectivamente ha sido usurpada por poderes privativos que han impuesto su inmoralidad en las interrelaciones sociales y su dinamismo.

Cultura organizativa y resistencia cotidiana en clave solidaria

Carlos Hernández
Miembro de la Red Economía Solidaria / Redess
carloscokmal.p@gmail.com

Esta reflexión surge desde la práctica cotidiana en redes de economía solidaria, como ejercicio de análisis crítico frente a los desafíos ideológicos, organizativos y culturales que enfrentamos en nuestros territorios. En medio de una guerra ideológica permanente difundida por gobiernos, medios, espectáculos y formas de la “cultura” de masas se nos impone la confusión, el olvido y la fragmentación. Esta distorsión nos aleja de los verdaderos problemas y también de las razones para sentir alegría, gratitud y esperanza.

Se crean distancias entre personas, sectores y clases que comparten necesidades comunes. Esto impide que surja la urgencia de pactar y construir colectivamente una salida al caos impuesto. Desde la economía solidaria, es fundamental recuperar el vínculo humano, la empatía y la cooperación para transformar esta realidad.

Evaluar para transformar

Evaluar debe ser una práctica cotidiana. Cometer errores es natural; lo absurdo es no reconocerlos ni buscar soluciones. No se trata de señalar culpables, sino de comprender la situación, identificar lo estratégico en cada tarea y avanzar con conciencia crítica.

La tendencia dominante es ocultar las contradicciones y manipularlas para obtener ventajas. Desde una perspectiva solidaria, lo que debemos hacer es analizarlas y transformarlas colectivamente. La evaluación crítica es una herramienta de aprendizaje, no de sanción.

Discusión organizada y participación democrática

La discusión debe ser organizada y sistemática. Como en cualquier proceso colectivo, se requiere preparar el contexto, identificar insumos, facilitar el diálogo y, en ocasiones, contar con acompañamiento metodológico. La improvisación puede llevar al desgaste o la confusión. Por eso, necesitamos ser constantes, metódicos, dinámicos e inquisitivos en el buen sentido: capaces de preguntarnos sobre lo que hacemos, cómo lo hacemos y para qué lo hacemos.

Este análisis permanente permite corregir errores, orientar el trabajo y fomentar una formación continua. El proceso de ensayo-error se convierte en aprendizaje compartido y transformación constante. La participación democrática no es espontánea: requiere cuidado, escucha activa y espacios seguros para la palabra crítica.

Colectividad y confianza

No al mesianismo, sí al grupo y a la fuerza de la colectividad. Debemos acostumbrarnos a tomar decisiones colectivas, abandonar la fragmentación y confiar en las direcciones compartidas. Las divisiones debilitan; la unidad fortalece. Solo la solidez del colectivo puede permitir una gestión política que conduzca a una transformación social real.

Un ejemplo son las iniciativas asociativas. Mientras el sector oficial busca dividir, nosotros debemos levantar el principio de no discriminación y defender los intereses del sector en los territorios sin importar afiliaciones partidarias. Así construiremos unidad desde la diversidad.

Cultura organizativa desde el territorio

En muchos territorios, la desconfianza hacia las estructuras organizativas es resultado de experiencias de manipulación, imposición o exclusión. Esa desconfianza puede ser una virtud si se transforma en criterio ético y exigencia colectiva. La confianza no se impone: se construye en el hacer cotidiano, en la coherencia entre discurso y práctica.

Una organización comprometida con la economía solidaria debe generar formas auténticas de información, decisión y ejercicio del poder, basadas en el respeto, la participación y la transparencia. Es fácil reproducir los esquemas dominantes: dividir, evadir, esconder. Por eso, debemos cultivar prácticas culturales que fortalezcan la identidad ética, territorial y transformadora de nuestras redes.

Unidad en la diversidad

Reconocer las diferencias, sus matices y formas distintas de ver el mundo; respetar y planificar un trabajo conjunto marcará la diferencia entre las organizaciones que antes buscaban manipular y las que hoy queremos construir.

Los hegemonismos destruyeron la confluencia. Imponer una sola visión es repetir el modelo dominante de homogeneización para controlar. El control social busca que pensemos y actuemos igual, que consumamos lo mismo, votemos igual y sintamos de forma homogénea. Al mismo tiempo, fomenta el sectarismo, el racismo y la separación de los sexos.

Frente a esto, debemos promover la diferencia y la unidad: la unidad en la diversidad. Este es el camino hacia una economía solidaria, inclusiva y transformadora.