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Costa Rica en la encrucijada

Por Arnoldo Mora

Las elecciones presidenciales y del Congreso constituyen uno de los acontecimientos mayores, si no el mayor, de la vida política en nuestro régimen republicano. No hace mucho ese acontecimiento sobrevenía cada cuatro años; ahora, en la práctica, se ha fragmentado en dos eventos, ambos de gran importancia para el normal funcionamiento de la institucionalidad democrática del país, pues bajo este procedimiento se eligen a quienes han de regir los poderes sujetos a la elección directa del Soberano. En el primer domingo de febrero se elige a quienes van a conforma el primer poder de la nación; los ciudadanos escogen entre listas confeccionadas por los partidos políticos; es un ejercicio de democracia representativa; el pueblo no elige directamente a quienes nos representarán en el parlamento sino a quienes proponen los partidos; ni siquiera el pueblo sabe a quién está eligiendo, pues vota no por un individuo sino por una lista escogida dentro de la estructura del partido. Esta vez nuestro pueblo será representado por 6 partidos; llama la atención la desaparición del partido que ha gobernado el país en los dos últimos cuatrienios; la causa de ese insólito cataclismo debe verse como un castigo al gobierno saliente, cuyo presidente es el peor calificado por la opinión pública desde los lejanos días de la dictadura de Tinoco. Dos meses después –¿demasiado tiempo?- de nuevo la ciudadanía es llamada a elegir a quien será la cabeza del Poder Ejecutivo. Como ya se dio en las dos últimas elecciones, el presidente no cuenta con mayoría en la Asamblea Legislativa, aunque esta vez los cinco partidos de derecha se unieron para presidir el Congreso, por lo que excluyeron al Frente Amplio, llamado por ello mismo a convertirse en la única y auténtica oposición; para lograrlo, el Frente Amplio dependerá en mucho de su capacidad para ligarse a un movimiento popular que, sin duda, será muy dinámico, dadas las condiciones de empobrecimiento que la administración saliente ha dejado a la entrante como hipoteca social. Pero Zapote no debe hacerse muchas ilusiones, la situación se le puede complicar porque en Cuestas de Moras nadie quiere aparecer ante la opinión pública, a riesgo de despilfarrar su capital político, como un furgón de cola de un gobierno que, más temprano que tarde, dará signos de un evidente desgaste en el ejercicio del poder.

Capítulo aparte merece el nuevo presidente, Rodrigo Chaves, doctor en economía y, por muchos años, alto funcionario del Banco Mundial en la isla de Indonesia, una potencia emergente situada geográfica y culturalmente en las antípodas de la diminuta Tiquicia; allí se forjó la personalidad del nuevo inquilino de Zapote. Pero no resulta difícil intuir lo que será su estilo de gobierno. Acostumbrado a los hábitos burocráticos y autoritarios de un organismo que acostumbra situarse por encima y más allá de las normas democráticas, Rodrigo Chaves, a pesar de adolecer de una casi total carencia de experiencia personal en el teje y maneje de la política criolla, muy pronto ha mostrado sin ambages en la escogencia de los jerarcas que lo han de acompañar en el complejo ejercicio del poder, lo que pretende hacer; el presidente Chaves no delegará su autoridad, quiere funcionarios-ejecutivos, leales hasta la sumisión, el típico ”mandarín”, que el imperio chino creó desde hace milenios como figura ideal de ser humano, al decir de Max Weber. Es de notar que en la segunda elección o balotaje, en que se elige al presidente de la República, no se trata de optar por un partido, su ideología y su programa, sino de escoger entre dos personalidades. En la campaña recién pasada ambos candidatos hicieron gala de un obsceno abuso de una retórica malsonante, en que la ausencia de una propuesta seria, como se espera que haga alguien que aspira a gobernar un país, fue sustituida por una plétora de insultos mutuos en que procazmente se aludía, incluso, a la vida privada del uno contra el otro; en este abyecto juego incurrieron por igual los dos candidatos; pésimo ejemplo de carencia de civismo, forma corrupta de despilfarrar los millones que, con los impuestos del pueblo, se contribuye a pagar una campaña electoral; cualquier ciudadano que ame su patria podría cuestionarse si valía la pena escoger, para regir los destinos de la Patria, entre dos individuos de tan bajo perfil cívico; esto constituye una de las causas de por qué el abstencionismo creció. Menos de un tercio del electorado eligió a un advenedizo; para explicar esta insólita decisión, hay que verla como un repudio frontal a la clase política, lo cual representa el mayor desafío para el nuevo gobernante; el pueblo espera que con Rodrigo Chaves se respiren nuevos aires en Zapote y que no sea más de lo mismo. De mi parte, mucho me temo que en no mucho tiempo, nuestro sufrido pueblo sea víctima de una nueva decepción.

Esto explica también el inusitado interés mostrado por la opinión pública en la designación de los nuevos jerarcas de los ministerios, instituciones autónomas y demás organismos que por ley, debe nombrar el jefe de Estado. Llama la atención la heterogeneidad de las personas escogidas, que pone de manifiesto que, quienes llevaron al poder al nuevo presidente, no configuran un partido organizado sino un conglomerado heteróclito sin una propuesta clara de país. Algunos de los elegidos poseen poca experiencia en el ejercicio del poder, al menos a un alto nivel, si bien parecen ser profesionalmente competentes; por eso considero que, en cuanto pase “la luna de miel” que el pueblo suele otorgar a todo nuevo gobierno, aunque sospecho que ésta será breve dada la magnitud de desafíos y problemas que debe afrontar, se empiece a desgranar la mazorca. Los mayores desafíos los tiene la Ministra de Educación, pues carece del más elemental conocimiento de ese elefante burocrático que debe jinetear; los responsables de la seguridad deben afrontar el serio desafío de la alarmante presencia del narcotráfico, que amenaza con controlar vastas regiones del país, como los escándalos en la zona Sur lo han demostrado; el equipo económico no debe limitarse a lo fiscal, debe tener muy en cuenta las implicaciones sociales de las medidas que implemente; la desigualdad, el desempleo y la pauperización de amplios sectores de la población, incluida la clase media, son causantes de un descontento generalizado, que podría convertirse en cólera incontrolable. El pacto social y político forjado después de la sangrienta guerra civil de 1948, se ha roto. Hoy vivimos en una Costa Rica fragmentada. La casi mitad del electorado lo ha demostrado mediante la abstención; ese sector que podría convertirse en mayoría, mira con desconfianza pero no con indiferencia este cambio de gobierno, pues sospecha que son arreglos de cúpula. Para solucionar este desafío sólo hay un camino: que esos sectores se organicen en un frente patriótico que rescate el Estado social de derecho. La democracia directa, participativa y popular debe perfeccionar a la democracia formal y representativa actual…Tal es la encrucijada en que hoy se encuentra nuestra querida Costa Rica.

Ucrania-Rusia: ¿la guerra evitable? y el nuevo orden geopolítico – Conferencia

Ucrania-Rusia: ¿la guerra evitable? y el nuevo orden geopolítico es el título de la conferencia organizada por el Posgrado en Sociología, del Sistema de Estudios de Posgrado de la Universidad de Costa Rica.

La conferencia será este viernes 13 a las 5 de la tarde. Participan el doctor Roberto Ayala, sociólogo; el doctor Pascal Girot Pignot, géografo; el máster Álvaro Fernández González, sociólogo, filósofo y músico; y la doctora Nancy Piedra Guillén, directora de la Maestría Centroamericana en Sociología como presentadora.

Le compartimos la invitación con los detalles para seguir la transmisión.

POLITIZACIÓN DE LA PANDEMIA

Álvaro Vega Sánchez

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

Lleva razón el demógrafo, Dr. Luis Rosero, cuando dice que las medidas recientes del nuevo gobierno sobre el uso de la mascarilla y la vacunación han politizado la pandemia, no así cuando destaca que “en Costa Rica esto se había evitado”, eximiendo a la administración anterior de esta politización.

Aunque hay que reconocer aciertos y logros en el manejo de la política sanitaria del gobierno saliente, particularmente de la Caja Costarricense del Seguro Social y los esfuerzos del ministro de salud, el Dr. Daniel Salas, lo cierto es que en el manejo en general de la pandemia también predominó el criterio político de corte neoliberal, inducido por intereses de grupos de presión económica, no atendiendo suficientemente a criterios técnico-científicos y ético-sociales.

Así, por ejemplo, se flexibilizaron las medidas en la Semana Santa del año 2021 a sabiendas de los riesgos que implicaba y que ya habían sido advertidos, particularmente por las proyecciones estadísticas y matemáticas. Asimismo, a contrapelo de las recomendaciones de las organizaciones de salud, como el Colegio de Médicos, el sindicato de los trabajadores de la salud, así como de las organizaciones magisteriales, se dio la apertura del curso lectivo bajo la modalidad presencial.

Efectivamente, el gobierno de don Carlos Alvarado también politizó las medidas para encarar la pandemia, cuando no atendió, no sólo a los consejos técnico-científicos de las instancias competentes en materia propiamente sanitaria, sino tampoco a las medidas sugeridas por científicos sociales y organizaciones de la sociedad civil, incluida la academia, para contener el impacto socio-económico entre los sectores más vulnerables. El país fue raquítico en invertir en condiciones donde se exacerbaron dichos impactos, ocupando el último lugar entre los países de la OCDE.

La politización está a la vista, cuando se toman medidas riesgosas y contraproducentes con tal de no tocar a grupos de poder económico. Siempre se apeló a leyes y medidas para exigir contribuciones solidarias a empleados y pensionados del sector público, para no tocar a los sectores del gran capital empresarial y financiero, a quienes más bien se les premió con flexibilizaciones para la contratación del empleo y con exoneraciones y amnistías.

Fue por estas razones, entre otras, que en algún momento mencionamos que el gobierno de don Carlos Alvarado emulaba “los tenebrosos caminos” de Donald Trump y Jair Bolsonaro, quienes desatendiendo los criterios de la ciencia subvaloraron la pandemia, en el caso de Trump justificando sus medidas permisivas aduciendo que era más importante “evitar el pánico” y en el caso de Bolsonaro calificando la pandemia de “gripiña”. Concepciones y acciones de este tipo condujeron a ambos países, Estados Unidos y Brasil, a ser los punteros mundiales en mortalidad por causa del coronavirus Sars Cov 2.

El columnista brasileño Ricardo Kotscho, en el contexto de las manifestaciones brasileñas pidiendo la renuncia de Jair Bolsonaro el 19 de junio del 2021, cuando el número de muertes alcanzó al medio millón de personas, se refería a la “historia de horror que vivimos en tiempos en que la ignorancia venció a la ciencia y las mentiras superaron a los hechos”.

            Sí, hay que evitar seguir transitando por una politización que enceguece y da la espalda a los mejores criterios técnico-científicos y ético-sociales, para encarar los grandes desafíos de un país que viene apostando por un verdadero cambio, que ponga la política al servicio del bien común.

DE VERDAD, EL SUEÑO DE LA RAZÓN SIGUE PRODUCIENDO MONSTRUOS

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (27)
Tercera época
Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Observando la puesta en escena del cambio de mando legislativo del día domingo 1 de mayo de 2022, en el horripilante edificio de la sede de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, la que puede ser caracterizada como un despliegue de las fuerzas más conservadoras y reaccionarias dispuestas a acabar con lo poco que queda de nuestra democracia y la institucionalidad de la Segunda República, no pude evitar la tentación de que viniera a mi mente aquel grabado de don Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), tan caro a mi querido colega y compañero en la UNA, además de poeta y artista consumado Maynor Antonio Mora, a propósito de que EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE MONSTRUOS, donde el color negro y el tono sombrío de las imágenes y los personajes operó en mi memoria, de manera inmediata: 51 diputados reaccionarios a más no poder se agruparon para aislar, denostar y ningunear a los seis jóvenes diputados del Frente Amplio allí presentes, quienes por un prodigio de la naturaleza, me parecieron como una bocanada de aire fresco, en medio de aquel despliegue de lo más sombrío que se ha venido acumulando a lo largo de nuestra historia republicana, por un momento reparé en ellos y me puse a averiguar ¿quiénes son estos jóvenes diputados, que hoy representan de alguna manera al más desperdigado conjunto de fuerzas progresivas que aún quedan y a una izquierda o izquierdas cada vez más desorientadas que no son ni han sido de mi agrado? Las que en su errático andar han venido siendo demolidas, desde adentro y desde afuera, a lo largo de los últimos años de gobiernos del PAC, en los que la centroizquierda que nunca fue se mostró como la ultraderecha más feroz y taimada, con su disfraz presuntamente progre.

El fascismo neoliberal/neoconservador de Costa Rica se mostró así, por primera vez, en toda su miseria y desnudez, hasta con sus rasgos de hipócrita y taimada santurronería, siempre bien calculada para engañar a un gran sector de la población, biblia en mano, algunos dicen ser oposición o gobierno aunque todos ellos, en el fondo, demuestran ser la misma cosa: los sepultureros de los restos de la Segunda República y de nuestro estado social de derecho, estamos avisados.

La vieja dinámica del juego político parece haber consistido en una especie de artificio, según el cual se trata de que todo cambie para que todo siga siendo igual, al menos en la superficie de las cosas. Eso es al menos lo que se planteaba en aquella célebre novela acerca del gatopardismo de Giuseppe Tomassi di Lampedusa(1896-1957), a propósito de la transición italiana del feudalismo siciliano o calabrés al capitalismo piamontés que tuvo lugar durante el ressorgimento, a partir de 1860, con la unificación de Italia como un estado nación y su entrada, un tanto tardía a la modernidad. La creatura de Garibaldi, Massini y otros patriotas dio lugar a la monarquía liberal con la que Italia entró al siglo XX, aunque el juego político se entrabó dando lugar al totalitarismo fascista, con la famosa Marcha de los Camisas Negras sobre Roma, en 1922 y el ascenso de Mussolini al poder.

Los monstruos continuaron asediando a la razón ilustrada y las expectativas de Kant y de Hegel de que la humanidad había llegado a su madurez se diluyeron en medio de la barbarie, la que no ha dejado de asecharnos, a pesar de la derrota del nazifascismo en aquella fecha lejana de 1945.

Mientras, en lo local, la mediocre y mentirosa prensa costarricense, siempre al servicio de unas élites angurrientas y desalmadas, se dedicó al satanizar al candidato presidencial que no era de su agrado, ahora ante lo inevitable se prepara para tenderle un cerco ideológico al tecnócrata del FMI, hoy convertido en presidente de la república. Lo atacan para obligarlo a actuar de acuerdo con sus intereses, engañando y confundiendo al grueso de la población a propósito de unos decretos y unas mascarillas, cuando en realidad el juego no pasa de ser una mascarada de muy mal gusto: deberá seguirles facilitando la evasión y la elusión tributarias, también el juego con las tasas de interés de la deuda interna que estos especuladores han comprado, la realización de sus negocios fraudulentos con la obra pública y las grandes compras del estado, continuarán con sus monopolios y oligopolios privados mientras se preparan para asaltar al ICE, la CCSS y el CNP, se asegurarán de que continúe el saqueo de los dos regímenes de la CCSS, el de enfermedad y maternidad y el de Invalidez, Vejez y muerte que vienen siendo saqueados desde hace medio siglo, las pensiones de la Caja así saqueadas seguirán bajando sus perfiles de beneficios como los montos y la edad para retirarse y la medicina será incosteable para la gran mayoría de la población. Por otro lado, se están preparando para la eliminación de las prestaciones de los trabajadores que se jubilan (Pedro Muñoz y Yorleni León, esa que no le teme al pueblo), los salarios nominales continuarán congelados, la inflación alcanzará varios dígitos y así sucesivamente, mientras que el PLN y el PUSC, junto con algunas sectas neoliberales, seguirán cogobernando en contra y de espaldas a las mayorías, al igual que durante estos ochos años de gobiernos progre, avalados por una cierta izquierda boba y dada a recibir instrucciones del diario La Nación y de cierta embajada que antes sólo daba directrices a una derecha, mucho más ilustrada que la de este cambio de siglo. La chusma reaccionaria e ignorante se refocila en su juego liberticida, seguimos en la Torre de Babel y los monstruos están desatados en su desenfreno totalitario, los cortesanos abundan y nos insultan un día sí y otro no.

Acuerdo de Escazú: Senado de Chile lo aprueba en primer debate

Nicolas Boeglin (*)

Según reportan varios medios de prensa (véase nota de El Monstrador y cable EFE registrado en La Vanguardia),  el Senado de Chile aprobó este 12 de mayo en primer debate constitucional el Acuerdo de Escazú: lo hizo con una abrumadora mayoría de 105 votos a favor, 34 en contra y tres abstenciones.

Un segundo debate debería llevarse a cabo muy pronto en el seno de esta misma cámara alta del congreso chileno.

Breve puesta en contexto

Como se recordará, hace 4 años, el Acuerdo de Escazú (véase texto completo) se adoptó en Costa Rica, después de un largo y arduo proceso de negociación, que duró exactamente 5 años, 7 meses y 7 días. Este proceso fue co-liderado por Chile y Costa Rica, quienes pusieron a sus mejores equipos de negociadores para lograr llevar a feliz término el proceso de discusión entre los 33 Estados que integran la CEPAL (un trabajoso proceso que requirió un total de 9 rondas de negociación).

Su nombre completo es «Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y El Caribe» (véase acta final de la novena ronda de negociaciones, realizada en marzo del 2018 Costa Rica). El Acuerdo de Escazú se adoptó en Costa Rica un 4 de marzo, siendo escogida la fecha del 4 de marzo como un homenaje de toda la región al natalicio de Berta Cáceres, lideresa hondureña lenca, asesinada en el 2016 (véase nota de Amnistía Internacional publicada en marzo del 2022 al conmemorarse 6 años desde su asesinato).

Adoptado en marzo, en el mes  de junio del 2018, con ocasión del Día Internacional del Ambiente, en calidad de copresidentes, Chile y Costa Rica en una declaración conjunta (véase texto completo) enfatizaron que:

«Ambas co-presidencias invitan a todos los treinta y tres gobiernos de la región a suscribir este importante tratado y contribuir por medio de su implementación a una protección más integral del ambiente y el fortalecimiento de los Derechos Humanos. Asimismo, reiteran que el Acuerdo de Escazú inaugura, desde las particularidades de América Latina y el Caribe, un nuevo estándar para la construcción y consolidación de la democracia ambiental. Costa Rica y Chile creen firmemente que la pronta entrada en vigor del Acuerdo de Escazú, será una señal inequívoca de la vocación de nuestra región para avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y representa una importante contribución al multilateralismo«.

Esta declaración conjunta del mes de junio del 2018 constituye la última manifestación  oficial de ambos Estados en favor del Acuerdo de Escazú: hay que agradecer a la diplomacia chilena por haberla mantenido en su portal desde entonces.

Un paso más hacia una rectificación por parte de Chile

Esta primera aprobación en el Senado chileno constituye un importante logro para el Poder Ejecutivo de Chile que permite vislumbrar una muy pronta nueva ratificación del Acuerdo de Escazú: un tratado regional que ya cuenta con 12 Estados Partes (los últimos en ratificarlos en enero del 2021 siendo Argentina y México).

Por parte de América Latina, Chile vendría así a sumarse a las ratificaciones ya registradas (véase estado oficial de firmas y ratificaciones) de Bolivia y Uruguay (septiembre del 2019), Panamá y Nicaragua (marzo 2020), Ecuador (mayo 2020), así como Argentina y México (enero 2021). Se trata de Estados en los que, dicho sea de paso, no se ha observado en lo más mínimo una salida de las inversiones extranjeras o una parálisis de sus economías desde que se aprobó el Acuerdo de Escazú. Ni mucho menos una invasión indebida de la inversión de la carga de la prueba en el ámbito del derecho penal, como escuchado en Colombia o en Costa Rica pero también en Perú y en Paraguay (Nota 1) por parte de algunos colegas (de manera bastante extraña, debemos precisar para el caso costarricense, como lo explicaremos en las líneas que siguen). 

Al haber firmado el texto (en setiembre del 2018) , pero no haberlo aún ratificado, Costa Rica comparte esta situación con además de Chile, en lo que atañe a América Latina los siguientes Estados: Brasil, Colombia, Guatemala, Haití, Paraguay, Perú y República Dominicana. ¿Costa Rica, que ha basado históricamente su imagen internacional en el respeto a los derechos humanos y la protección del ambiente, … en esta lista de Estados renuentes a proteger los derechos de quienes defienden el ambiente? Así como se lee.

Supuestos «argumentos» en contra de Escazú que la realidad objetiva desnuda

Tratándose de un  tratado internacional que establece el mismo régimen de obligaciones para todos los Estados que lo aprueban (al no permitirse ningún tipo de reserva – Artículo 23 – que pueda modular el alcance de algunas de sus disposiciones), se entiende cada vez mejor, conforme es aprobado el Acuerdo de Escazú en otras latitudes de la región, que los supuestos «argumentos» en su contra escuchados por parte de sectores políticos y económicos opuestos al Acuerdo de Escazú, en realidad, no lo son: un tempranero ejercicio periodístico desde la Universidad de Costa Rica (UCR) ya lo había así detectado (véase nota de Doble Check del 26 de abril del 2021 la cual no ha dado lugar, a la fecha, a ningún derecho de respuesta o aclaración por parte de la UCCAEP, una influyente cámara empresarial costarricense).

Al respecto, tuvimos la oportunidad de lanzar públicamente algunas preguntas a algunas cámaras empresariales costarricenses y a sus (siempre muy hacendosas) fichas políticas: véase nuestra breve nota publicada en el medio Delfino.cr el pasado 3 de marzo (que, por alguna razón, no ha sido aún contestada).

Remitimos también al artículo del jurista costarricense Mario Peña (véase texto completo) titulado precisamente “Desmitificando el Acuerdo de Escazú” y publicado en el sitio jurídico especializado de DerechoalDia. Con relación al punto específico de la inversión de la carga de la prueba en materia ambiental que tanto pareciera preocupar a algunas cámaras empresariales (así como a una magistrada de la Sala Constitucional de Costa Rica hasta hace poco), se trata de un principio que ha recibido acogida en la legislación y en la jurisprudencia de tribunales costarricenses desde hace ya muchos años (1998). Así se indica en este valioso artículo del precitado jurista publicado en el medio digital Delfino.cr: este artículo tampoco ha dado lugar a una aclaración o reacción por parte de algunos sectores que han invocado la inversión de la carga de la prueba como un sólido «argumento» para oponerse al Acuerdo de Escazú.

Chile: un Estado anfitrión de la primera COP sin serlo del todo

Cabe recordar que los pasados 20-22 de abril, se celebró en Chile la primera Conferencia de Estados Partes (COP) al Acuerdo de Escazú: la localización de esta cumbre regional se debió a la ubicación geográfica de las instalaciones de la Comisión Económica para América Latina de Naciones Unidas (más conocida como CEPAL), ente que auspició las negociaciones de este innovador instrumento regional.

Sobre esta primera COP, una reunión fundamental de cara a la futura implementación del Acuerdo de Escazú, remitimos a nuestros estimables lectores a una breve nota explicando sus alcances (versión en español así como en inglés).

A la cita, además de los 12 Estados Parte al Acuerdo de Escazú, participaron como Estados observadores  delegaciones de Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia y Perú, al no haber aún aprobado dicho instrumento regional estos Estados: en el caso de Colombia, su representante no pasó desapercibido, al ser una persona conocida de movimientos sociales colombianos, familiares de personas fallecidas y gravemente heridas durante las protestas acaecidas en Colombia en el 2019 (Nota 2).

Berta Cáceres Flores, lideresa hondureña lenca, asesinada el 3 de marzo del 2016. Foto extraída de la nota del Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas (Gaipe). Este es un equipo de investigación internacional constituido para esclarecer su asesinato y en particular la trama político-empresarial responsable de su muerte, la cual el mismo Estado hondureño intentó encubrir y maquillar en un primer momento (véase al respecto el informe titulado «Represa de Violencia. El Plan que asesinó a Berta Cáceres»).

A modo de conclusión

El pasado 18 de marzo, el nuevo Presidente de Chile, durante una muy emotiva jornada vivida en el Palacio de la Moneda, firmó el Acuerdo de Escazú, poniendo así fin a un craso error de lectura de su antecesor en el cargo y cerrando una paréntesis bastante triste para los derechos humanos y el ambiente que significó la administración 2018-2022 en Chile.

Desde este momento,  el Poder Ejecutivo inició de forma decidida el proceso en la dirección correcta que nunca debió abandonar, reafirmando de esta manera el regreso de Chile y el de su indiscutible liderazgo en la región en temas de ambiente y de derechos humanos.

El pasado 3 de mayo del 2022 , un primer paso se inició en esta dirección en el Senado de Chile (véase, entre muchos, esta nota de Swissinfo que reproduce un cable de la agencia de noticias EFE). En cambio, el 4 de mayo la agencia de noticias alemana DW (véase nota)  y la francesa AFP (véanse esta nota de RFI y la única nota aparecida en Costa Rica en el Tico Times) reportaron lo escuchado en Costa Rica: lo cual, como era previsible, va en la dirección exactamente opuesta.

– -Notas- –

Nota 1: Ante la aparición de «argumentos» muy similares en contra del Acuerdo de Escazú, esfuerzos valiosos desde la sociedad civil y la academia han denunciado esta campaña de desinformación contra este tratado internacional. En el caso de Costa Rica, véase en particular PEÑA  CHACÓN M., «Desmitificando el Acuerdo de Escazú«, DerechoalDía, edición del 28 de noviembre del 2020, disponible aquí;  así como MADRIGAL CORDERO P. & GONZALEZ BALLAR R., «Acuerdo de Escazú: desmitificando falacias y construyendo argumentos«, Colección Perspectiva, Friedrich Ebert Stiftung, agosto del 2021, disponible aquí. Un esfuerzo muy similar debió de hacerse en Perú con relación a «argumentos» idénticos a los escuchados en Costa Rica (véase el informe SPDA, «Diez mitos y verdades sobre el Acuerdo de Escazú: democracia y defensores ambientales», disponible aquí) así como en Colombia (véase la publicación titulada «Mitos y verdades del Acuerdo de Escazú» disponible aquí). Un interesante ejercicio sobre el balance informativo consistiría, en el caso de la prensa de Costa Rica, como también en el caso de la de Colombia y de Perú, en analizar la cantidad de referencias de grandes medios de prensa a estos esfuerzos, a contraponer con la cantidad de referencias reproduciendo los supuestos «argumentos» en contra de Escazú difundidos por sectores corporativos.

Nota 2:  El ahora diplomático Guillermo Botero con rango de embajador en Chile fue Ministro de Defensa en Colombia en 2019, un período extremadamente tenso desde el punto de vista social y político. Después de su renuncia como Ministro (noviembre de 2019), las ONG y las organizaciones sociales negociaron con el Poder Ejecutivo colombiano las condiciones para poner fin a las protestas masivas en las calles: obtuvieron, entre otras cosas, del Poder Ejecutivo colombiano, la firma del Acuerdo de Escazú (diciembre de 2019). Desde entonces una fuerte campaña de desinformación en contra del Acuerdo de Escazú ha frenado su aprobación, orquestada por cúpulas empresariales colombianas y sectores políticos afines empecinados en presentarlo como un verdadera freno al desarrollo: se trata de sectores reacios a que se proteja la vida y la integridad física de líderes comunitarios, campesinos, indígenas y ecologistas que defienden el ambiente en Colombia.

 

(*) Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).

CAMBIO DE LA JORNADA DE TRABAJO

Óscar Madrigal

Cuando el Partido Liberación Nacional en el siglo pasado gozaba de cierta dosis de socialdemocracia planteaba algunas cosas interesantes; dos de ellas eran muy atractivas.

La primera, en el aspecto económico, era que había convertir a Costa Rica en un país de propietarios y no de proletarios.

La segunda, en el campo social, era que había que competir en el mercado internacional no con la vista puesta en Centroamérica sino en los países nórdicos, en la Alemania de Brand, en los países socialdemócratas de Europa. Era en otras palabras, que había que competir para atraer inversiones NO con bajos salarios, malas condiciones de vida de los trabajadores o desmejorando la Seguridad Social. Nuestro futuro, decían, estaba en la calidad de la mano de obra, en la igualdad, en buenos salarios, en buenas condiciones de salud, en fin, en un Estado de Bienestar universal.

Ninguno de estos postulados ha perdido vigencia, son principios de la vieja socialdemocracia.

El proyecto de flexibilidad laboral que permite a los patronos establecer una jornada de 12 horas por 4 días, se asemeja más a los países más atrasados laboralmente hablando, que a los más desarrollados con los cuales tenemos que compararnos.

Ingresamos a la OCDE para efectivamente jugar en el club de los países con mayor desarrollo económico y para aprovechar y copiar sus mejores políticas.

La jornada laboral promedio de los países de la OCDE es de 40 horas semanales. Costa Rica con jornada de 48 horas a la semana, con Méjico y Colombia están entre los que más trabajan.

Debería aprovecharse el proyecto de flexibilización laboral para reducir la jornada semanal a 40 horas y, si se considera conveniente, laborar 10 horas diarias por 4 días. Esta medida reduciría considerablemente los problemas de las mujeres y el estudio de los trabajadores estudiantes.

Una jornada de 40 horas semanales no perjudica la competitividad ni la productividad de la mano de obra costarricense que es sumamente calificada, como lo han reconocido los inversionistas. Además, la prueba contundente de que no restaría competitividad al país es que los países de la OCDE son de los que menos horas trabajaban los asalariados. Francia desde 1999 tiene una jornada laboral de 35 horas semanales y es la segunda economía de Europa; y en Australia, Dinamarca, Países Bajos, Noruega, Bélgica y Alemania es de 38 horas.

Colombia y Chile con jornadas iguales a las de Costa Rica se proponen reducirlas al promedio de la OCDE, sea 40 horas, de aquí a finales de 2026.

El proyecto de flexibilidad laboral ha permitido a las Cámaras patronales echar mano al manido recurso de manifestar que con esa medida aumentará el empleo. Todas las medidas que atenten contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras para esas cámaras crean más empleo. Estos son los que ven -como decían los socialdemócratas- a los países más atrasados y no a los más avanzados.

Pero lo que si puede ser un cambio radical y un aumento sustancial del empleo es reducir la jornada de trabajo porque se requeriría más mano de obra o sea más trabajadores, lo cual aumentaría la rentabilidad de las empresas y con ello sus utilidades. Así lo comprueban las sociedades europeas más avanzadas.

La excusa que utilizan los patronos para aumentar el empleo es reducir las condiciones laborales de los trabajadores.

Pero lo cierto es que el mejoramiento de las condiciones de los asalariados, como se demuestra en la OCDE, genera un aumento sustancial del empleo y de la competitividad.

Es al revés, sino véase que la tasa de desempleo nacional no se ha reducido en años a pesar del congelamiento de salarios y deterioro de las condiciones de vida.

Es esa la mejor prueba.

El Óscar de CAQ

Jiddu Rojas Jiménez

Un Premio Óscar, pero no el de Óscar Arias Sánchez paladín del Neoliberalismo, para el Ex- Presidente Carlos Alvarado. Es un «Óscar» actoral de nuevo cuño. 

¿CAQ con maquillaje «Progresista”, así se llama la nueva obra de teatro? (Lástima el término desvirtuado de «Progresista», hasta el partido de Rodrigo Chaves lo usa).

Canal 7, y otros medios, inician una operación mediática a favor de CAQ. Carlos es un gran actor. Y como buen actor, necesita creerse el personaje. Yo también casi lloro viendo Canal 7… Casi.

No es ni estilo personal hacer leña del árbol caído, muy caído. Ni participar en linchamientos públicos… Pero tanta manipulación mediática y mentira, tanta «película», me impone la necesidad moral, cívica y verdadera Martiana, de hacer este recuento y denuncia política. 

¿Pero por qué? ¿Qué intereses hay detrás? ¿Reciclarse cómo escritor o intelectual «progre»? ¿Cuál es la trama de la película basada en hechos irreales?

¿O sencillamente, en esta época «Globalitaria», se trataría de una operación ideológica mediática, para resignificar hacia la derecha, el imaginario popular y hacer ver al fracaso económico Neoliberal como falsamente «Progresivo»? 

¿Cómo si no, disimular su traición política a la ciudadanía que votó, que votamos por él, en Primera y/o Segunda Ronda?

Repasemos:

¿Con qué estómago puede citar el saliente Presidente CAQ, al prócer cubano y latinoamericano José Martí, cuando su política exterior fue la más servil de Trump, del carnicero y torturador confeso Secretario de Estado Mike Pompeo, y del fenecido Grupo de Lima?

Esa imagen con Martí atrás en Canal 7, no tiene precio. Ni decencia. 

Ni una pizca de Multilateralismo hubo, en nuestra Cancillería.

Ni en la Colombia de Duque, ni en el Chile de Piñera, ni en la Honduras de JOH, ni en la Bolivia de Áñez, ni en el Brasil de Bolsonaro, se violaban los Derechos Humanos. Servilismo incondicional. ¡Grande Mr. Charlie! 

Más allá de la Pandemia, ¿cómo disimular el gran servicio al modelo del Neoliberalismo y a las clases dominantes de CAQ? Repasemos más. 

¿No había crisis, pobreza creciente, y crecimiento de la Desigualdad Social aún antes de la Pandemia? 

 ¿Cómo olvidar la imposición a vil garrote de una Contrarreforma Fiscal Neoliberal y fundamentalmente Regresiva?

¿El orden fiscal burgués, la Paz Imperial interna, que disimula la gigante Evasión y Elusión es tan eficaz y eficiente?

No lo creo, y pronto lo sabremos con su Ex- Ministro de Hacienda, convertido en el nuevo Presidente Rodrigo Chaves… Muerto el Rey, viva el Rey. Advertidos están.

Sin hablar del Neoliberal Nogui Acosta como nuevo Ministro de Hacienda, continuación del Gobierno CAQ. ¿El Gatopardo? 

Nota sarcástica: cuidado y terminamos extrañando a Mr. Charlie y su Gobierno, frente al próximo gobierno Neocon/Neoliberal. Atención. 

En realidad, la Soberanía fáctica recae sobre el modelo Neoliberal impuesto, con diferentes caras, y que para crecer y autorreproducirse, necesita destruir al Estado Social de Derecho. El Neoliberalismo avanza junto a la crisis y nos coloniza más y más, aún en nuestro fuero cotidiano.

El canibalismo híper-mercantil sustituyó al sentido común y al Principio de Realidad propio de un imaginario social, ideológico o no, de búsqueda igualitaria e inclusión.

La crisis económica continua y sin horizonte utópico, sólo agravará esta deshumanización acelerada del tejido social.

Gracias Neoliberalismo. Gracias Gran Capital Financiero. Gracias Gobierno CAQ. 

 ¿Ahora que el Exministro de Seguridad Michael Soto, canta a Soda Stereo en el Parque de Francia de Barrio Escalante… ¿Olvidaremos sus garroteadas?

A don José María Figueres Olsen, vilipendiado en su giro Socialdemócrata, lo persiguieron por casi 30 años. Y se lo sacaron desproporcionadamente, cada vez que pudieron.

¿Estas garroteadas de CAQ sí las olvidarán los/las «Progres»? Veremos. 

¿Cómo olvidar, además, la más reciente imposición de sus Leyes Anti-Obreras y Anti-Sindicales? ¿De dónde tanta hipocresía ahora?

¿Hay que olvidar la impunidad del asesinato de líderes indígenas? ¿O el abandono cruel del Sector Cultura? ¿O los escándalos de corrupción? (Estos últimos no son sólo invención de CAQ ni del PAC, seamos honestos). 

¿Cómo olvidar incluso, la destrucción total de su propio partido PAC, que alguna vez quiso funcionar como referente de centroizquierda o al menos de paraguas anti- Neoliberal?

Muchas gracias. 

¿Cómo olvidar la injerencia vulgar, plutocrática y antidemocrática de Horizonte Positivo y del Ministro millonario André Garnier? Muchas gracias. 

Pero como le citó un connotado líder sindical: «Roma no paga a Traidores»… ¿Lo usaron y lo botaron? ¿Por eso el intento de maquillaje «progre»? ¿Fueron errores involuntarios sus pifias? No lo creo. 

¿Recargar todo el peso de la crisis nacional e internacional en los más pobres? No lo vamos a olvidar. Muchas gracias. 

Afirmar lo contrario es pura demagogia y acaso, el verdadero «populismo». 

¿Y se atreve a citar su pasado biográfico y decir que estuvo contra el Combo del ICE y contra el TLC?

Una vergüenza para los y las luchadores sociales que nos partimos la vida ahí. Y que por cierto nunca lo vimos. 

Un Gobierno saliente que entró con expectativas de Progresistas y de cambio social, y que queda situado a la salida, como el más Neoliberal y Anti-Obrero, aún más a la derecha económica que los diferentes gobiernos del viejo bipartidismo.

Por otra parte, la destrucción de la credibilidad política y legitimidad popular en un posible y necesario proyecto político Progresista, de Centro- Izquierda, Socialdemócrata, anti-Neoliberal, fue un regalo muy valioso, un «Bonus Track», para los operadores políticos de las clases dominantes. Matando así, preventivamente, toda esperanza de las clases subalternas. PAC incluido. Muchas gracias. 

Nos quieren sectarios y testimoniales. Nos necesitan tontos y tontas. No gracias. Tampoco.

No faltarán los Ultras y Sectarios de Izquierda, hablando contra los Frentes Populares desde ya. CAQ y su fracaso Neoliberal, contribuyeron a este prejuicio sectario.

Muchas gracias. 

Incluso: ¡Sino fuera por el mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, nunca siquiera se habría avanzado en materia de Derechos Humanos LGTBIQ+!

 ¿Tanta inutilidad política para crear consensos sociales fue accidental? No lo creo. Igualmente, muchas gracias. 

Sí de acuerdo, fue un Gobierno sin mayoría legislativa y de Unidad Nacional, pero, ¿eso justifica su sesgo Neoliberal y Anti-Sindical? (Más allá de los errores de las diferentes dirigencias sindicales y populares).

 ¿Los pobres más pobres y los ricos más ricos siempre?

Muchas gracias. 

Habla CAQ contra la polarización social innecesaria, pero fue el primero en vivir políticamente de ella. Muchas gracias. 

Repito, no hay que refugiarse en el Sectarismo. Tampoco. Una cosa es ser tolerante, patriota, e incluso construir amplias alianzas, Consensos, Coaliciones, y otra muy diferente es imponer, dividir, conspirar, manipular y concursar para un Óscar.

Esto no es un llamado ni al sectarismo, ni al odio personal contra Carlos. Sí a sentar responsabilidades políticas y éticas.

Es un llamado a no ser tan manipulables. A que no sigan jugando con nuestras emociones los medios. Y a construir futuras alianzas políticas sólidas y honestas. 

No hay que ser tan crédulos… Al menos, no otra vez.

La verdad del «pudding» (budín) está en comérselo, Engels dixit.

Y con Charlie y su Gobierno comimos «en palangana», y no fue «pudín».

Un Óscar, que no un Óscar Arias, por su actuación política, Don Carlos Alvarado. Lo felicito. 

Pero recuerde la sentencia apocalíptica: «Pero cuando eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.» (Ap. 3:16).

Gracias, mi opinión sincera y respetuosa. ¡Mejores tiempos vendrán para nuestra República y nuestro Estado Social de Derecho!

La crisis existencial de la sociedad contemporánea

Un soldado ucraniano frente a los destrozos causados por la invasión rusa.

Los graves problemas de la humanidad en el siglo XXI

7 MAYO 2022, 

JUAN JARAMILLO ANTILLÓN

La vida solo se puede entender mirando hacia atrás, pero se debe vivir mirando hacia adelante.

(Soren Kierkegaard)

El auge del capitalismo liberal y su globalización con la apertura mundial de mercados, por un lado, había provocado un crecimiento económico con progreso social muy importante para sectores de la población de Occidente como los Estados Unidos, Canadá y los países del centro de Europa, además, de Japón, Corea del Sur, Filipinas, Singapur y Hong Kong, entre otros, en Asia. Así mismo, parte de la población de algunos países de América Latina se habían beneficiado con dicha globalización, aunque existía el serio problema de un sector pobre marginado de ese progreso.

Por otro lado, teníamos la impresión de que, poco a poco, en este siglo XXI, el capitalismo liberal por necesidad se humanizaría perdiendo el aspecto de salvaje, y China con su apertura mundial al capital, a la empresa privada y a los mercados (con un gobierno de partido único marxista), las dos fuerzas que dominaban económica y militarmente al mundo se lograrían entender.

Los norteamericanos habrían aceptado que China no se volvería democrática, y, esta, no trataría de que los países que comerciaban con ella fuesen influenciados por el marxismo, por lo menos eso se pretendía.

La espectacular productividad de la industria, el desarrollo de los medios de comunicación partiendo de Internet y las redes sociales, y el crecimiento del comercio, harían que a la larga el beneficio llegara por fin a los pobres.

Nadie se acordaba ya las dos grandes crisis del siglo XX, la Primera y Segunda Guerras Mundiales y sus horribles secuelas de destrucción de la infraestructura de Europa y, sobre todo, la miseria y sufrimiento que causaron a decenas de millones de personas, con la muerte de sesenta millones de inocentes seres humanos.

Las grandes diferencias entre el comunismo y el capitalismo parecían haberse acabado con la globalización de los mercados. Parecía que la democracia podría continuar expandiéndose y los derechos humanos serían reconocidos por todo el mundo, y, los países se volvían muy interdependientes económicamente hablando.

Y si bien, la sociedad del siglo XXI aún seguía llena de problemas, la creciente prosperidad de un sector llenaba la atmosfera de un optimismo sin precedentes que se respiraba en todos los continentes a finales del siglo XX. Existía, pues, una visión optimista de que el mundo estaba avanzando para mejorar; pero lamentablemente no fue así, el proceso de la globalización ya no progresa y la economía mundial se está ralentizando, han surgido toda clase de movimientos contra la globalización. Las empresas de occidente se han retirado de Rusia y comienzan a dar pasos para atrás en China y esta a mostrarse hostil contra los Estados Unidos por las restricciones que pone a sus importaciones. Como consecuencia de ello, la economía mundial parece estar dividiéndose en una occidental y en otra China, debido a que a las rivalidades económicas se le han mezclado rivalidades políticas e ideológicas y, por ello, hasta las cadenas de suministros se ven amenazadas por la incertidumbre política.

Ahora, nos hemos dado cuenta de que la conducta humana en las altas esferas de los gobiernos del mundo obedece no solo a imperativos políticos o económicos, sino también a motivaciones más profundas, tal parece ser el caso del autócrata presidente Putin de Rusia, quien aparte de desear ser temido, también quería ser respetado y hasta apreciado. No sucedió así, y al no tenérsele en cuenta, su odio a Occidente (ya existente antes por haber este causado la humillación de la disolución de la Unión Soviética) ha aumentado, en especial cuando ofreció que Rusia podría permanecer a la OTAN y fue rechazado, con cosas tan despectivas como que, sería meter el zorro el gallinero. Putin con la invasión a Ucrania ahora quiere para Rusia un papel protagónico en la historia mundial y al parecer lo está logrando.

China y los países con religión del islam (y ahora también Rusia), rechazan el sistema de vida norteamericano y de Europa central, señalando que Occidente en forma arrogante trata de imponer su sistema democrático al mundo, y que, para ello usa la globalización con su sistema de mercado, su publicidad, su sociedad de hiperconsumo. Tampoco lo aceptan por considerarlo muy materialista, así mismo manifiestan que sus costumbres son excesivamente liberales y su sistema de valores muy individualista e inconformista. Además, señalan que, el exceso de libertad de prensa genera desorden y, finalmente, rechazan las ideas de igualdad de la mujer, de género, de orientación sexual, de los derechos LGBTQ, ya que, no lo aceptan ni su religión ni sus costumbres. Incluso responsabilizan a Occidente por el narcotráfico existente y su ascenso.

Visto así ya no solo la economía no parece estar convergiendo sino divergiendo, al igual que las costumbres. A lo anterior se suma el grave problema de que las religiones protestantes y sus pastores desean adquirir poder político (de hecho, ya lo tienen) En Estados Unidos Donald Trump se apoyó en ellos para triunfar en las elecciones del 2016, lo mismo ha sucedido en Latinoamérica, y eso choca con algunos aspectos de la democracia existente y las libertades adquiridas.

Antes parecía que las democracias eran estables y los regímenes autoritarios se acabarían con el tiempo, ahora hay desilusión, porque las democracias no han resuelto muchos de los problemas existentes, en especial la pobreza extrema y, en cambio, han permitido el enriquecimiento de unos pocos millonarios en cientos de miles de millones de dólares, incluso, en el periodo de estos dos últimos años donde debido a la pandemia viral, el 99% de la gente vio disminuir sus ingresos. A lo anterior se suma el exceso de burocracia privilegiada a que da lugar la democracia y a la corrupción demostrada que la acompaña desde sus inicios en la Grecia antigua.

El peor golpe dado a la democracia se lo propinó Donald Trump, un ególatra y autócrata presidente de los Estados Unidos. Habiendo perdido las elecciones ante Joe Biden, declara que se las robaron, que hubo sinvergüenzada, y, más de 50 millones de sus partidarios republicanos le creen. El 6 de enero del 2020, incita a una masa enardecida de fanáticos, que él llamó a una concentración (el día en que el Congreso de ese país reconocía al nuevo presidente), para que asalten el Congreso, lo que hacen sin que él como presidente llame al ejército para que la controle. El asombro y la decepción del mundo son terribles, no podían creer lo que se oía y veía. La democracia más respetada, estaba en entredicho y, lo peor, eso desprestigiaba y debilitaba este sistema político a nivel mundial. De hecho, persiste el temor de que los norteamericanos, cansados por los problemas tenidos por los demócratas en el periodo presidencial (2020-2024) de Joe Biden, muy bajo en las encuestas de popularidad debido entre otras cosas a la desastrosa partida del ejército de Afganistán, la falta de presupuesto para cumplir con las promesas de campaña y la alta inflación que afecta los bolsillos de los estadounidenses, vuelvan a elegir a Trump, terminando así de destruir la democracia en los Estados Unidos y los acuerdos hechos con la OTAN y el resto del mundo.

Recordamos cómo en diciembre del 2020, el optimismo reinante, recibió una ruda y horrible sacudida, debido a la aparición de una pandemia viral, que a abril del 2022, ha causado la muerte a 6 millones de personas y contagiado a más de 500 millones, amenazando al mundo entero, sanitaria, social y económicamente con una debacle y contribuyendo a la aparición o agravar, la crisis existencial contemporánea de incertidumbre, ansiedad, temor y tristeza que millones de personas sufren en todo el mundo.

Como ya señalamos, el autócrata presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien debe ser un admirador del filósofo Thomas Hobbes, el cual consideraba que el autoritarismo y el absolutismo son la única forma de gobierno que garantiza el orden, ante el temor de que su vecino Ucrania se alíe con la OTAN, pero sobre todo temeroso del ejemplo que una Ucrania democrática puede darle a su país, invade primero la península de Crimea sin qué Ucrania o la OTAN reaccionen y, siguiendo una línea ya acostumbrada, como hizo con Chechenia y Georgia, en marzo 2022, le declara la guerra a Ucrania con una invasión aterradora que está destruyendo toda la infraestructura de ese país y asesinando con bombardeos por aire y tierra a miles de personas inocentes. Ahora Putin, con su rigidez totalitaria y al causar tal destrucción hace correcta la famosa frase de Hobbes: «Lupus est homo homini» («El hombre es un lobo para el hombre»).

Los efectos negativos de dicha guerra repercuten en el mundo entero. Se eleva rápidamente el valor de la gasolina, el gas y el carbón, el valor de los granos (maíz y arroz) que produce el granero que era Ucrania, se encarece el transporte, la inflación mundial se dispara, comienza una guerra cibernética de hackers a favor y en contra de Rusia, lo cual pone el peligro al resto de las redes de los negocios ya sea de tipo bancarios, sanitarios, militares y muchos otros más. Finalmente se inicia una escalada para militarizar a los Estados Unidos y los países de la OTAN, lo mismo a Rusia y China, en detrimento de gastos en salud o para disminuir la pobreza.

Ahora no solo el sufrido pueblo de Ucrania, sino todo el orbe se lamenta: qué mala suerte, no hemos salido de la pandemia viral mundial, que a ratos parece cobrar nueva vida, y sufriendo aún las consecuencias de esta, tenemos que cargar con los problemas que la guerra en Ucrania nos causa.

Las personas se preguntan: ¿cuándo terminará la pandemia viral? ¿Por qué la guerra? ¿Que nos va a pasar? ¿Cómo enfrento los problemas que están apareciendo? ¿Cuál es el futuro mío y sobre todo de mis hijos? ¿Habrá trabajo para ellos? ¿Continuaré trabajando virtualmente o volveré al trabajo presencial? ¿Cómo nos van a afectar los grandes cambios tecnológicos, incluyendo a Internet y sus redes sociales, sumado a ello el uso creciente de inteligencia artificial en el trabajo? ¿Estará asegurada mi pensión? ¿Los trabajos serán permanentes o transitorios?, ¿presenciales o virtuales o ambos?, ¿parciales o a tiempo completo? ¿Se podrá frenar la violencia criminal que nos afecta? ¿Cuánto durara la guerra y sus consecuencias? ¿Se podrá controlar esta pandemia viral?

A lo anterior se suman los problemas del narcotráfico que afectan a el mundo, dando lugar a una gran cantidad de crímenes provocados en diferentes países por jóvenes sicarios de edad entre 15 y 10 años, a quienes nos les importa matar ni que los maten, todo ello por asuntos de drogas. Y, para finalizar, la gente teme que un holocausto nuclear borre de la faz de la Tierra a la especie humana.

Es así como millones de personas en todo el mundo están llenas de dudas, pesimismo y profundos cuestionamientos acerca de los actos y decisiones que deben tomar en su existencia. Esta crisis, aunque debería afectar más al pobre, en realidad afecta a ricos y pobres, mujeres y hombres, jóvenes y viejos, de sociedades democráticas o de dictaduras de personas o partidos. Pero como ya hemos visto, el ser humano es gregario por naturaleza y no puede vivir sino es en sociedad, surge por eso, a la vez, una serie de interrogantes sobre si la crisis afecta ya no solo a personas, sino a una parte importante de la sociedad contemporánea como conjunto.

La crisis existencial se refiere al periodo en la vida de una persona, caracterizado por grandes cuestionamientos acerca de la razón de vivir y actuar en relación, a las experiencias y problemas que en un momento dado está sufriendo o pasando y lo tienen angustiado. Pero en estos últimos tiempos, esta ansiedad es generada no solo por lo que le sucede a él, sino por lo que él ve está sucediendo y sufriendo la sociedad que lo rodea, lo cual se suma o precipita su crisis existencial. Nadie es frío ante el conocimiento de que millones de pequeños negocios han quebrado durante la pandemia viral, y peor, si uno trabaja o depende de alguno de esos. Aparte de que la economía de cada uno y de todos los países se ha visto afectada y eso causa problemas a todos. A lo anterior se agregan las secuelas serias en la salud que han quedado a los contaminados con el virus, y, a los millones de trabajadores de la salud que atendieron a enfermos graves en las unidades de cuidados intensivos, con gran riesgo para ellos y sus familias, y el terrible trauma emocional de ver morirse a miles de ellos sin poderlos ayudar. Ya, Soren Kierkegaard (1813-1818) señalaba:

El hombre, como individuo se plantea el problema del misterio de la existencia, a través del cual pretende comprender la realidad del mundo en que vive, al encontrarlo problemático eso lo afecta emocionalmente por el temor al futuro desconocido en época de crisis y que él cree no va a lograr superar.

Por supuesto no todas las personas sufren este tipo de crisis, pero quienes la experimentan pueden padecerla durante semanas, o meses o años. Ahora bien, como seres humanos tendemos muchas veces a culpar a otras personas de nuestros problemas, y la realidad es que, siempre estaremos buscando una respuesta mejor a la que existe. Jean Paul Sartre, uno de los filósofos del existencialismo de la década de los 40 del siglo pasado dice, «todo lo que hacemos parte de una decisión personal y, por consiguiente, somos completamente responsables por nuestro estado».

Uno de los problemas de la sociedad es que, la gente se angustia porque habiendo puesto su fe en la ciencia, «creen» que esta tardó mucho en producir una vacuna, y aún no se ha producido un medicamento curativo o preventivo. No se acuerda que antes el tiempo para producir una vacuna era de varios años y ahora se produjo en menos de un año. Pero en todo caso, la ciencia no tiene respuesta para todos los problemas humanos.

A lo anterior se agregan los otros peligros que se ciernen sobre la Tierra con el cambio climático generado en primer lugar por los cambios cíclicos de la naturaleza en ese sentido, como son las erupciones volcánicas, agravado ahora con la deforestación de bosques y selvas, la contaminación de ríos y mares, la emisión de gases procedentes de la combustión de motores, causando el efecto invernadero, con calentamiento de los mares y los trastornos secundarios a la fauna marina y a los seres humanos.

La sobrepoblación, es indudablemente otro problema serio. Hay ya 7,500 millones de personas, que claman por tener derecho a los recursos mínimos para poder sobrevivir, en el campo alimentario, educativo, de trabajo y hasta de diversión; las estadísticas señalan que por lo menos cuatro mil millones de esos seres humanos viven en la pobreza.

Nuestra especie ha destruido por diferentes causas a cientos de otras especies de animales, y en la actualidad estamos acabando con la fauna marina, en especial por la pesca indiscriminada de tiburones, ballenas, el bacalao, el salmón y muchas otras más. Al talar bosques y selvas para usar esos espacios para áreas de cultivo, carreteras, y la ampliación o fundación de pueblos y ciudades, aumentamos el problema de la muerte de muchos animales silvestres y el calentamiento global.

Jamás pensamos que en el siglo XXI se podría producir una guerra entre dos países como Rusia y Ucrania y menos con el ensañamiento y la maldad vista al presente.

Una pregunta que la gente se hace es, si las diversas democracias de Europa y la de Estados Unidos, Canadá, Australia, etc., serán capaces de enfrentar unidas al absolutismo ruso o el comunismo de China. Lo anterior, cuando se aprecia la división político militar que parece estar surgiendo entre Rusia y China, además, de Corea del Norte-Vietnam-Cuba-Nicaragua-Venezuela, por un lado; contra los Estados Unidos, Canadá, Australia y la Europa de la OTAN. La duda para los países pobres se debe a que han visto cómo el humanismo de esos pueblos ha sido enterrado ya sea por el culto al Estado o bajo el culto al mercado, la pregunta es: ¿qué pasara?

Por lo menos en cuanto a política, en Latinoamérica la gente ha perdido la confianza en los políticos de los partidos tradicionales debido a los actos de corrupción que la prensa da descubierto entre muchos de los gobernantes y la empresa privada, e incluso entre el narcotráfico y las autoridades de diversos niveles del gobierno. Lo anterior debilita a la democracia, amén de que la globalización de la economía y de los capitales y la apertura mundial de mercado, al dejar a una parte de la población latinoamericana en la pobreza causa disgusto y rechazo. Ya los países no parecen confiar en los economistas, ni el Fondo Monetario Mundial ni el Banco Mundial, que ha sido los que han fomentado lo anterior.

No existe una institución supranacional que nos garantice la paz mundial, las Naciones Unidas (ONU) lo son solo de nombre no de hecho, su organismo de salud la OMS, no fue capaz de organizar adecuadamente al mundo para combatir la pandemia viral, nunca tuvo la suficiente autoridad para ello. Se vio cómo los países ricos cada uno jaló por su lado. Tenemos en este momento que, mientras en los Estados Unidos, Canadá, los países de Europa Central y nórdicos, su población esta vacunada en un 70% o más, en África apenas un 10% ha recibido la vacuna. Además, en pleno siglo XXI varios países están llenos de violencia y hasta terrorismo sin que la ONU los haya podido ayudar. Lo mismo sucedió ahora cuando las Naciones Unidas no pudo lograr un acuerdo para impedir la invasión a Ucrania por Rusia.

Y ni qué decir sobre la generalización del narcotráfico, la «peste social» del presente. Los Estados Unidos, padre de las estadísticas, nos relata la muerte de cientos de miles de personas ahí, aparte de la violencia que generan, y hay el temor bien fundado de que esté destruyendo la juventud de ello y de otros países. Y todo esto sin que las autoridades de salud como al FDA de Estados Unidos intervinieran a tiempo ya que permitieron la venta de productos adictivos por años.

Cuando pensábamos que Internet y sus redes sociales que habían convertido el mundo en una aldea de comunicación, resolverían el problema de la información mundial haciéndola asequible y dando lugar a una comunicación veraz para todos, no ha sucedido así. Para comenzar, han influenciado más a la población aumentado el consumismo desenfrenado. Nos encontramos pues, ahora inmersos en una sociedad de desinformación. Las redes sociales, manipuladas por el partido republicano desprestigiaron a Hillary Clinton en las elecciones del año 2016 para presidente de los Estados Unidos y como resultado fue electo por dicho partido Donald Trump.

Las noticias falsas están de moda y trastornan la forma en que los jóvenes ven al mundo. Incluso han servido para «reclutar» a algunos fanáticos creyentes del islam para los grupos establecidos de Al Queda, y otros más, que pretenden imponer por la fuerza (yihad) sus creencias y modo de vida. Otros grupos de religiosos protestantes cristianos están ahora participando en política y hacen adeptos por este medio, con el fin de influenciar las votaciones a favor de determinado candidato y así adquirir poder político más el religioso.

Preocupa que Putin dice que no parara la guerra que él ha iniciado por considerarla «justa» hasta liberar ciertas regiones de Ucrania, él piensa que al final, en Europa los consumidores no aguantarán el sacrificio económico (de comprar a mayor precio el gas y el petróleo de otros países), y no dejaran de consumir el gas y petróleo ruso, y esto será considerado por encima del sacrificio que el pueblo de Ucrania hace para enfrentar a los rusos, con lo cual se debilitan más los valores morales que dice tener la democracia. Por otro lado, China cree firmemente que para el 2050 ella será la primera potencia militar y económica del mundo y que, por ello, dictará los pasos a seguir a las democracias. Sin embargo, para finales de abril del 2022 está sufriendo de la pandemia viral con sus consecuencias económicas, la cual señalaba haber evitado y que, antes, azotó al resto del mundo.

El pueblo de Ucrania nos está dando un enorme ejemplo de valor, de amor por su tierra y por la dignidad humana, al preferir soportar una injusta guerra y morir que perder la libertad. Ese logro moral debe ser una fuente de inspiración para el mundo occidental.

Así pues, la crisis existencial afecta la libertad y responsabilidad de cada uno para tomar decisiones y afectan a la personalidad (emociones). Martin Heidegger afirmaba:

El ser humano no nace como un individuo apartado del resto del mundo, sino que ya desde el principio posee una dimensión social, pues la existencia humana viene marcada precisamente por la coexistencia con otras personas. Continuamente nos vemos obligados a encarar un más que incierto futuro, tomando decisiones sin saber exactamente qué consecuencias tendrán, de ahí que nuestra existencia se vea continuamente asediada por la culpa y la ansiedad.

En Costa Rica, hemos visto como la pandemia viral y sus restricciones y temores han causado tensión y ansiedad entre la población, ejemplo de esto es que se han visto triplicados los enfrentamientos entre estudiantes de colegios, dejando heridos de cierta gravedad, y los problemas mentales han aumentado importantemente según relatan las autoridades de salud, algo que parece ser universal.

El lector tal vez coincidirá conmigo sin ser pesimista, pero sí honestos, en que nuestra sociedad contemporánea, con todos sus sobresaltos y presiones ya enumerados, provoca que muchos de los seres humanos que la componen sufran individualmente o como conjunto de la crisis existencial ya señalada.

Pese al pesimismo expresado anteriormente sobre la impredecibilidad de nuestro futuro, la verdad es que nuestro mundo ha estado en grave crisis y al borde del desaliento en más de una oportunidad; tenemos el ejemplo de haber podido superar dos guerras mundiales y nos levantamos mejor y más desarrollados. Lo anterior pone en evidencia que, gracias a nuestra bien demostrada capacidad de lucha, a nuestra inteligencia y creatividad, sí logramos que en los políticos y dirigentes mundiales prive la razón sobre la pasión, es posible que los humanos logremos sobreponernos a la actual crisis y salgamos adelante.

Para que apareciera el Homo sapiens en la Tierra, fue necesario que se dieran una serie de condiciones casi improbables, aunado a dificultades que fue necesario superar; por ello, es factible que en el universo solo haya seres inteligentes en nuestro planeta. Somos una especie extraña en peligro de extinción, pero tenemos la esperanza de que eso no suceda jamás.

 

Publicado en https://www.meer.com/

Compartido con  SURCOS por el autor.

El Capital y la democracia

Gabe Abrahams

La acumulación capitalista llevada a cabo por el Capital y sus holdings en la globalización del siglo XXI está vinculada al movimiento internacional de capitales.

La facilidad con que los capitales pueden moverse de un país a otro resulta proporcional al aumento de las inversiones, los beneficios y la acumulación capitalista.

En medio de la globalización, el Capital, junto a sus holdings, necesitan sistemas políticos que les permitan llevar a cabo el citado movimiento internacional de capitales para alcanzar su objetivo final, es decir la acumulación capitalista. En definitiva, necesitan sistemas políticos que no establezcan ningún tipo de limitación legal a sus movimientos internacionales de capitales.

El sistema político que mejor se adapta a esas necesidades capitalistas es la democracia occidental, es decir la democracia representativa. Permite el movimiento de capitales a nivel internacional sin apenas restricciones legales y favorece la acumulación capitalista.

Cuando esa forma de democracia no es capaz de garantizar el movimiento o flujo de capitales debido a que una opción política de izquierdas lo limita o elimina, el Capital apoya formaciones políticas de derechas, intentando asegurar con el cambio político que la situación legal que le beneficia no cambia.

En la Europa de principios del siglo XXI, las formaciones políticas de derechas que nutren una parte de los parlamentos y gobiernos son conservadoras, liberales o populistas y comparten en su programa el neoliberalismo económico, lo cual protege el estatus del Capital. El Capital las necesita.

Esta situación descrita no es nueva. Hunde sus raíces en el inicio del siglo XX, aunque en esas fechas el Capital optaba por defender su estatus utilizando regímenes de derechas dictatoriales.

En la primera mitad del siglo XX, el Capital se posicionó en países como Italia, Alemania o España a favor de sistemas políticos fascistas como mal menor ante el avance del socialismo. La economía mixta del fascismo permitía mantener al Capital su estatus en una parte importante de la economía de sus Estados, esencialmente en las áreas no nacionalizadas, y proteger su movilidad, inversiones, acumulación capitalista, etc. Ante la entonces reciente Revolución Rusa y unas democracias occidentales que podían seguir el mismo camino que Rusia, el Capital necesitó al fascismo como un mal menor.

El historiador belga Jacques R. Pauwels, autor del libro Grandes Negocios con Hitler editado en 2021, sobre la Alemania nazi y su relación con el Capital explica que “una buena cantidad de los principales hombres de negocios norteamericanos eran admiradores de Hitler en un comienzo y lo ayudaron, económicamente y de otras maneras, para que llegara al poder. Puedo citar los ejemplos de Henry Ford, el conocido fabricante de automóviles, y de Walter C. Teagle, director general de la Standard Oil de Nueva Jersey, ahora conocida como Exxon. Al igual que sus socios alemanes, se dieron cuenta de que Hitler sería bueno para los negocios… Ford ya le había enviado dinero a Hitler en 1922, más de diez años antes de que llegara al poder en Alemania. Casualmente, los fondos recogidos en los Estados Unidos para apoyar a Hitler eran gestionados a través de un banco de Nueva York, el Union Banking Corporation, cuyo director era Prescott Bush, padre de George Bush Sr. y abuelo de George W. Bush”.

En la segunda mitad del siglo XX, se produjo una situación similar de avance del socialismo en algunos países de América. Y el Capital se posicionó a favor de dictaduras militares de derechas también como mal menor. La economía mixta del fascismo dio paso en esas dictaduras militares al neoliberalismo económico.

Un ejemplo histórico sobre el apoyo del Capital a dictaduras militares de derechas neoliberales lo encontramos en Chile. Salvador Allende fue el político socialista que ocupó la presidencia de Chile desde el 3 de noviembre de 1970 hasta el 11 de septiembre de 1973, día en el que falleció durante el Golpe de Estado llevado a cabo por el general Augusto Pinochet. El gobierno de Allende intentó establecer el socialismo, con proyectos como la estatización de áreas de la economía o la reforma agraria. El Capital y su alumno aventajado, Estados Unidos, no dudaron en declararle la guerra a Allende desde el inicio de su mandato y en apoyar a los militares chilenos golpistas, para lograr un cambio de sistema político que protegiese el estatus capitalista.

Tras el golpe de Estado llevado a cabo contra Salvador Allende por los militares chilenos, la dictadura establecida por Pinochet protegió los intereses del Capital hasta tal extremo que se convirtió en una pionera del neoliberalismo económico de los llamados Chicago Boys, un grupo de economistas seguidores del economista neoliberal Milton Friedman. Friedman, profesor de la Universidad de Chicago, fue uno de los fundadores de la Escuela de Economía de Chicago, defensora radical del libre mercado. Miembro del Partido Republicano, asesoró a los presidentes Richard Nixon, Ronald Reagan y George W. Bush, y también a la primera ministra británica Margaret Thatcher. Su defensa del Capital y del neoliberalismo económico le condujo a recibir el Premio Nobel de Economía de 1976.

El Capital ha apostado en los dos últimos siglos por la democracia occidental o representativa, aunque no ha tenido excesivos escrúpulos en apoyar a regímenes fascistas o dictaduras militares cuando los ha necesitado para defender su estatus.

En cualquier caso, a pesar del apoyo del Capital a la democracia representativa o al fascismo y las dictaduras militares en situaciones históricas de mayor riesgo para sus intereses, sería un error pensar que el Capital ha tenido o tiene una ideología. El Capital solo busca proteger su movilidad y sus negocios, es decir la acumulación capitalista. Cualquier sistema o formación política que le garantice la acumulación, ha sido o será apoyada por él. Cualquier sistema o formación que no le garantice la acumulación, ha sido o será combatido por él. Y esto es, simplemente, porque el Capital desconoce la ética.

Para Joan Manuel Serrat Teresa: Carta abierta a un trovador entrañable

Luis Fernando Astorga Gatjens

Querido Juan Manuel. Me tomo la licencia de decirte «querido» porque te siento muy cerca y esa es la palabra que me dictan mis querencias mayores y mis sinceros afectos.

Te escuché por primera vez en las inmediaciones de la medianoche de la década de los sesenta o en los albores de la de los años setenta del siglo anterior. Entonces yo era muy joven y apenas empezaba a moldear mis gustos musicales, y a definir las voces y los cantos predilectos.

Tu clara y cálida voz de barítono trovador se instaló de inmediato en mi memoria, en mi consciencia y apegos. Ahora no se a ciencia cierta si te escuché por vez primera a través de un tocadiscos cuya fina aguja sacaba de un disco de acetato, en persistente acción giratoria, los hermosos sonidos de tu música y tu canto, o quizás fue porque alguien en alguna emisora de radio, cometió el acierto de ponerte al aire para el deleite de cientos o miles de radioescuchas. No estoy seguro de esa fuente primigenia. De lo que sí tengo certeza es que aunque tu paloma se equivocaba porque por ir al norte fue al sur, yo no lo hacía al escogerte y colocarte en el altar de mis trovadores preferidos.

En 1981, compartí con vos, el ascenso en un elevador, en el Hotel Riviera de La Habana. La calidez y bonhomía fue lo que trasmitiste en ese breve y amble encuentro.

Como expresan tus biógrafos, tu rica y extensa obra tiene marcadas influencias de poetas como Antonio Machado, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Mario Benedetti, Rafael Alberti, Joan Salvat-Papasseit y León Felipe. ¡Cuánta poesía junta expresada a través de una voz hermosa, tan musical como los instrumentos que la han acompañado!

Al escudriñar un poco en tu andariega vida, me encuentro que sos hijo de un obrero catalán, José Serrat, un anarquista afiliado a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y de Ángeles Teresa, una ama de casa oriunda de Zaragoza. Ahora sé que naciste el 27 de diciembre del 1943, en el barrio barcelonés de Pueblo Seco. Tus orígenes obreros te han construido como un cantautor comprometido con las mejores causas de los pueblos oprimidos, explotados, humillados por el capitalismo en todas sus maléficas expresiones.

Te formaste en tu juventud primero como perito industrial y luego, agrícola, mientras acariciabas las cuerdas de tu guitarra inicial.

Al igual que tu pueblo catalán y español, fuiste perseguido por el dictador Francisco Franco a tal punto que viviste un largo exilio en México en 1975 porque condenaste a ese régimen nefasto y su feroz represión. Si regresabas a España, te convertirías en un prisionero del «generalísimo», cuyas manos estaban manchadas de sangre inocente. Tu retorno por eso tuvo que esperar.

Sos tan de Cataluña y España como de la Nuestramérica de José Martí. Tu canto y poesía están marcados por la impronta de diversos géneros musicales como el folklore catalán, el tango, la copla española, el bolero e, incluso, la música barroca. Has enriquecido el cancionero popular de América Latina y El Caribe, hombro a hombro con Violeta Parra, Víctor Jara, Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y muchos más.

La huella que has venido dejando es muy profunda e imperecedera, en múltiples campos: Has sido y sos poeta, escritor, cantautor, compositor músico y actor.

Muchas Universidades te han declarado más que merecidamente Doctor Honoris Causa por tu prolífica obra y la Unicef te nombró Embajador de Buena Voluntad, ensanchando con ello tu valiosa y ancha labor social y humana.

Tu primer disco bajo el título de “La Guitarra” lo produjiste en 1965 y luego no has parado en tu trabajo prolijo, hermoso y fecundo.

Tu primera gira a Nuestramérica la viviste en 1969. Ese año participaste en el IV Festival Internacional de Canción Popular de Río de Janeiro. Ahí ganaste con la canción “Penélope”, los premios a mejor letra, música e interpretación. Y, desde entonces, se te hizo costumbre venir a este hermoso continente de contrastes malos y buenos.

Luego en 1970, nos entregaste tu “Mediterráneo”, esa canción en la que nos contás de tu niñez y tu primer amor, y en la que nos hablás de cómo en tu piel tenés “el sabor amargo del llanto eterno que han vertido en cien pueblos de Algeciras a Estambul”, así como todos los pueblos del Medio Oriente y de África que en su sueño de emigrar a Europa han naufragado tanto en las aguas de ese mar encerrado como en el desprecio discriminatorio de los gobiernos y élites europeas.

Por tu canto pasaron también “Mazúrquica modérnica” de Violeta Parra como “La poesía es una arma cargada de futuro”: “Poesía para el pobre, poesía necesaria/ Como el pan de cada día”. Y también “La vida no vale nada… sino es para perecer porque otros puedan tener lo que uno disfruta y ama”. Esas y otras canciones tuyas, siguieron fluyendo de tu generoso manantial creativo. También nos recordaste con tu combativo canto que “con la esperanza dura, el sur también existe” ante un norte que solo mira los intereses mezquinos de los accionistas de sus empresas y gobiernos.

Con tu álbum “Para la libertad” le entregaste un certero homenaje a Miguel Hernández con “Menos tu vientre”, “Elegía”, “La boca”, Umbrío por la pena”, entre otras melodías.

Así siguieron cayendo, gota a gota, el rosario de tus hermosas canciones “Barquito de papel”, “La mujer que yo quiero”, “Lucía”, “Y el amor”, “Aquellas pequeñas cosas”, “La saeta”… La lista es muy larga y se hace interminable.

Joan Manuel, de mil maneras les han cantado al amor. Ha sido un tema tercamente presente en tu fecunda obra. Pero una de mis preferidas es “Y el amor”, en la que retratás todos los sutiles entresijos del mejor sentimiento humano.

Pronto vendrás a Costa Rica: ¡Bienvenido a nuestra Patria, que es tuya también! Nos visitarás en tu gira de despedida: “El vicio de cantar” en que deslumbrarás nuestros oídos y corazones, con tus canciones desde 1965 a este 2022. ¡57 años de vida poética y musical! Con ella has podido inundar de alegría, nostalgias, esperanzas, luchas, solidaridad y amor, las vidas de millones de personas como yo, que te admiraron ayer, hoy y hasta el final de mis días. En este concierto en el que estaré presente, estaré doblemente feliz porque te veré y escucharé, al lado de la mujer que amo. Serán dos corazones unidos por el amor a tu canto y tu música.

Tu despedida solo servirá para decirte un cálido hasta pronto porque desde este lado del Atlántico, te decimos con profundo afecto: ¡Nunca estarás lejos de nosotros! Siempre estarás presente en nuestros sueños y luchas por un porvenir mejor para todos los pueblos del mundo.

(10 de mayo, 2022)