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Y ahora solo queda la paz

Óscar Madrigal

La distancia entre Kiev y Moscú es de 885 kilómetros por tierra.

Entre Helsinki, Finlandia, es de 1.090 Km, de Estocolmo, Suecia de 1.560 Km. Prácticamente San Petersburgo, antigua Leningrado, está a “tiro de cañón” de la frontera finlandesa. Suecia y Finlandia han solicitado el ingreso a la OTAN.

El argumento de Putin para invadir Ucrania fue que los misiles de la OTAN quedarían a muy pocos minutos de Rusia, por lo que se trataba de una medida de seguridad, propia de la existencia misma del régimen. El problema para Putin es que los misiles de la OTAN se ubicarán en los pueblos bálticos a la misma distancia e incluso a menor tiempo de vuelo.

Putin parece haber aceptado la realidad política creada tras la invasión a Ucrania: la expansión de la OTAN es inevitable. “Rusia no tiene problemas con esos países (Finlandia y Suecia). La ampliación a esos países no nos crea una amenaza directa», dijo Putin. Pero agregó: si la expansión va acompañada de «infraestructura militar en esos territorios, sin duda provocará una respuesta por nuestra parte». Ante lo inevitable hay que disimular.

Evidentemente Putin no va a invadir Finlandia con los mismos argumentos que justificó la invasión a Ucrania. El argumento esgrimido de la seguridad perdió toda su vigencia; solo queda el de la liberación del neonazismo o fascismo. Sin embargo, este argumento es muy débil porque la ultra-derecha está en auge en toda Europa, incluyendo Finlandia y Suecia.

Esta nueva posición de Putin de que el ingreso de Finlandia y Suecia NO le crea problemas a Rusia, echa por los suelos la fundamentación teórica de las “zonas de seguridad” necesarias de toda superpotencia, que significa que no le instalen misiles en sus fronteras. Putin acepta, creo que resignado, el ingreso de Finlandia y Suecia a la OTAN, por lo que deja en mal predicado a los que, tal vez con justa razón, se opusieron a que se cercara a Rusia por parte de la OTAN.

Putin no ha tenido más remedio que aceptar la llamada “realpolitik”, más dura después de la invasión a Ucrania sin ningún respeto por las normas internacionales.

Putin se ha convertido en una pieza incómoda para el régimen ruso. Los resultados obtenidos de la invasión a Ucrania han sido todos negativos. Su política ha conducido a Rusia a estar más aislada y cercada por las fuerzas imperialistas.

A Putin le queda la urgencia de lograr un acuerdo de paz en Ucrania para recomponer sus relaciones políticas internas y externas. Para ello deberá conversar con EEUU que es la otra contraparte esencial de esa guerra y que hasta la fecha ha saboteado todas las conversaciones de paz. Y para nosotros la paz es también urgente, antes de que empiece a aparecer el hambre.

CONVERSACIONES CON HOWARD ZINN

Trino Barrantes Araya
CE:
camilosantamaria775@gmail.com
Tel.: 00 (506) 8990 30 37
Lunes 13 de agosto de 2018

Breve introducción:

Lo que presento para su lectura, es un simple ejercicio para ficcionalizar el hecho histórico. Me interesa, sobre manera, motivar la lectura de esta portentosa obra de la historia de los Estados Unidos, vista desde la voz de los vencidos.

Historiador marxista, especialista en historia social de los Estados Unidos. Fue muy amplio en su análisis. Aunque tiene un sesgo que lo aproxima al materialismo histórico, no tuvo tampoco reparo en incorporar los aportes socialistas y anarquistas, siempre y cuando los mismo sustentaran la historia desde las clases populares, desde las voces alternativas, de resistencia y lucha.

Dese los años sesenta, se convierte en un verdadero referente en favor de los Derechos Humanos, forma parte de la militancia activa en los movimientos antibélicos.

Howard Zinn, hace sus estudios de historia y ciencias políticas en el Spelman College de Atlanta y su doctorado en la Universidad de Boston, donde le correspondió ser profesor emérito.

Zinn murió el 27 de enero de 2010, aparentemente de un ataque cardiaco cuando realizaba un ciclo de conferencias con destino a Santa Mónica, California.

ENTREVISTA

TB.: ¿Quién es Howard Zinn? Su texto: “La otra historia de los Estados Unidos (A People’s History of the United States, publicado en 1980, constituye un verdadero boom en la historiografía de los Estados Unidos. ¿A qué atribuye el éxito de este texto?

HZ.: La otra historia de los Estados Unidos (A People’s History of the United States, yo me permití escribirla dándole el lugar a los actores sociales, desde su papel histórico y desde su conciencia de clase. Es ver la historia de mi país, al trasluz de los ojos de los pueblos originarios, las mujeres, las o los obreros, la clase trabajadora, las y los negros, las y los extranjeros; en fin esa gran masa invisibilizada de la que, ya nos llama la atención Bertold Brech, en aquel magnifico poema: «Preguntas de un obrero ante un libro». Busco así, romper con la historiografía tradicional de los Estados Unidos, la cual deposita en el acontecimiento militar, religioso o político, la razón de ser de su objeto de Estudio

Yo me atrevo a apostar que “La otra historia”, es una historia desde la izquierda, desde la teoría marxista. Tal vez por esa misma razón, me permití, posteriormente escribir otro texto con el nombre de: “Voces de la otra historia de Estados Unidos “(Voices of a People’s History of the United States), Era urgente darle voz a los que se le había negado esa posibilidad.

TB.: ¿Cómo sintetizaría usted esa portentosa obra, le lectura obligatoria para todo aquel que ejerza la enseñanza de los Estudios Sociales y más específicamente la historia como ciencia?

HZ.: Muy sugerente su pregunta señor Barrantes. Sin muchos adornos. ¿La otra historia de los Estados Unidos? Es un texto que vio la luz en 1980. Para el año 2003, se había convertido en todo un éxito de librería. Las clases populares y mucho(as) académicos se encontraron en la narrativa del libro. Vieron sus rostros dibujados en esos personajes que tienen como consigna la resistencia, la recuperación de la memoria histórica, la resiliencia y la trasformación de la sociedad capitalista. En los actores de la lucha de clases.

Por eso en algún momento me permití señalar que esta obra, es una historia desde la izquierda. El sesgo es ubicar en su verdadera dimensión personajes como Cristóbal Colón, George Washington y más contemporáneamente un Bill Clinton. desmitificar y poner en su justa dimensión la política guerrerista e injerencista de los Estados Unidos. Por eso, en las primeras páginas de mi texto procuro que el lector(a), comprenda la urgente necesidad de romper con el mito de la “objetividad del historiador”. No estaba buscando escribir una historia objetiva, ni mucho menos enciclopédica. Solo fijaba un punto de partida diferente; escribir la historia confrontando la historia tradicional con la cual nos han enseñado la historia de este país.

Si se quiere en esta suerte intelectual, usted puede situar mi texto en el marco de la historia social. Es decir, aquella rama científica de la historia que toma como objeto y por tanto define el sujeto de la historia desde las clases subalternas, desde las clases populares en contraposición al aparato hegemónico y la burguesía.

Pretendo, pues, dar voz a todas aquellas personas que conforman la historia de este país y que han sido invisibilizadas en el discurso tradicional y la historiografía intelectualizada. Los médicos de Nueva York, la masa de inmigrantes, la xenofobia, el papel de los cuerpos represivos, las agresiones sistemáticas contra la clase obrera y trabajadora, el sufrimiento de los explotados en una nueva narrativa, dan a mi obra el corpus que la hace diferente.

Lo invito a que vea en el texto la página 187. En la construcción del ferrocarril -cifras oficiales- los archivos señalan que, como resultado de esa obra, hubo entre muertos y heridos, más de veinte y dos mil trabajadores (22 mil). No es una cifra nada despreciable. En los rieles de la burguesía industrial viajó plácidamente la muerte.

TB.: ¿Sería muy atrevido de mi parte indicar entonces que el texto en referencia, es una narrativa directa, sin maquillaje, ni desviaciones? ¿Es la historia oculta de los Estados Unidos?

HZ.: Como todo texto histórico es posible que este también tenga algunas falencias. Algunos colegas me han señalado que no existe una correspondencia correcta entre los datos de Cristóbal Colón que ofrezco y los antropólogos me llaman la atención de no usar el concepto de “indio”.

La estructura genética del texto está formada por 23 capítulos, en los cuales procuro darle un hilo conductor a la historia narrada de los Estados Unidos, sin perder el papel fundamental, desde las clases populares: Colonización, independencia, auge industrial, políticas bélicas, migraciones, van tejiendo y a la vez desnudando la verdadera historia de este país imperialista.

Mi énfasis, para resumir esta pregunta, descansa exclusivamente en la tarea de hacer una historia no desde los vencedores, los ganadores, los héroes, sino, por el contrario, escribir desde la lógica de los vencidos. Déjeme decirle con una palabra sencilla, mi tarea es aquí contar o narrar una historia distinta a la narrativa oficial. Pero la reacción contra lo oficial, contra la historia tradicional, me obliga también a darle un cuerpo científico a mis hechos históricos; de lo contrario sería mera especulación narrativa.

Cuando yo hago el estudio de las conexiones de la burguesía local con la burguesía extranjera y analizo también las formas particulares que asume el Estado y consecuentemente la lucha de clases, debo significar cada hecho al cual abordo. La historia como ciencia, lo que menos puede apostar es a la especulación del dato histórico.

Si Usted, por ejemplo, hace una lectura cuidadosa del Capítulo V, para mencionar alguno. Yo llego a la conclusión de que los colonos poseían tanto el conocimiento como las herramientas necesarias, para contribuir con el proceso de una revolución de independencia, pero, obviamente, las élites del poder encontrarán las razones suficientes para no romper, en ese momento, con el control político, religioso y económico que ejercía Inglaterra sobre los Estados Unidos. Hubo que dejar madurar las condiciones objetivas y aún poniendo en juego las relaciones comerciales entre ambas naciones, una dirigencia ilustrada decidió por la independencia. A la par de este proceso se sanciona una Constitución a la medida de las clases dominantes y en donde quedan salvaguardados sus intereses clasistas.

Busco, asimismo, que mis títulos en cada capítulo sean lo suficientemente atrayentes para cautivar no solo la mirada de los lectores, sino el examen crítico de lo que expongo: Capítulo VII: Mientras crezca la hierba y corra el agua”; IX: Esclavitud sin sumisión, emancipación sin libertad.

Claro está, y así puede constatarlo cualquier lector, en cada pasaje voy articulando los mecanismos que dan lugar y tienen su propio encuadre para dar origen al sistema capitalista en los Estados Unidos; la brecha cada vez más profunda entre las clases sociales, la contradicción irresuelta entre libertad y democracia, entre riqueza y pobreza, entre piel blanca contra la piel negra; la exclusión y sumisión a que queda históricamente reducida la mujer, son parte del tejido de mi texto.

Pero si es bueno hacer énfasis en lo que hemos indicado desde el inicio. Mi texto transgrede el discurso oficial y la narrativa oficial de la historia. Debemos seguir hurgando en esa historia oculta de los Estados Unidos, otorgar voz y el papel que corresponde históricamente a los actores sociales de las clases populares. Por ahora, creo que dejo un pequeño aporte, para seguir jalonando la historia y haciendo un esfuerzo correcto, por donde deben situarse las luchas desde lo alternativo y lo subalterno.

Muchas gracias.

Ley de Fortalecimiento de la Competitividad Territorial – limitaciones para generar desarrollo equitativo y sostenible en regiones periféricas

German Masís

La Ley de Fortalecimiento de la Competitividad Territorial para Promover la Atracción de Inversiones Fuera de la Gran Área Metropolitana, sus limitaciones para generar un desarrollo equitativo y sostenible en las regiones periféricas.

En una de sus últimas actividades la Administración Alvarado, ratificó la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de la competitividad territorial para promover la atracción de inversiones fuera de la Gran Área Metropolitana”.

La iniciativa, aprobada por una mayoría de diputados en la Asamblea Legislativa, busca fomentar la generación de oportunidades de empleo y desarrollo en estas zonas y cerrar brechas persistentes que dificultan su reactivación económica.

“El desarrollo económico y los beneficios que generan las zonas francas deben expandirse fuera del Gran Área Metropolitana para multiplicar las oportunidades de empleo y bienestar a todas y todos los costarricenses. Es urgente aprovechar el régimen de zonas francas para fortalecer polos de desarrollo fuera del GAM” señaló el presidente de la República, Carlos Alvarado.

El ministro de Comercio Exterior y presidente de la Junta Directiva de PROCOMER, indicó que esta ley, “sin duda trascenderá como una pieza fundamental en la estrategia para promover más oportunidades de crecimiento en Costa Rica, que no dejen a nadie atrás”.

Por su parte el director de CINDE, destacó: “Este es un esquema de incentivos de nueva generación para la atracción de inversión en nuestro país y, por primera vez, fuera de la GAM. Es reflejo de un trabajo que venimos realizando por más de 7 años, de la mano de 20 comunidades, e impacta al 49% de la población o lo que representa 2,5 millones de personas, para que logren dinamizar la reactivación económica y empleabilidad en las zonas más necesidades”.

El presidente de la Red Nacional de Agencias de Desarrollo Económico Local (RENADEL) destacó que, “esta nueva ley significa un gran impulso para las comunidades fuera de la GAM, para generar empleo y reactivar su economía. (El País.cr,4-5-2022).

Previamente en el mes de noviembre, se habían presentado los resultados del Índice de Competitividad Nacional (ICN) de los 82 cantones del país, en el que se establecen los diferentes niveles de competitividad y las barreras y brechas que existen entre los cantones de la GAM y los de las demás regiones periféricas.

En esa ocasión los miembros del Consejo de Promoción de la Competitividad Nacional entidad que elaboró el estudio, afirmaron que “las barreras en materias como el acceso a la tecnología y la educación, así como el deficiente desarrollo en la infraestructura que enfrentan los cantones más alejados de la región central, asfixian sus niveles de competitividad en comparación con los territorios ubicados en el interior.

Mencionaron que en un total de 48 cantones (59% del total), incluidos todos los ubicados en las provincias costeras (con excepción de Esparza), apenas tienen condiciones que se calificaron como emergentes, limitadas o deficientes del todo.

La medición de ICN evidencia una marcada distinción entre cantones centrales y periféricos del país. “Sigue un patrón de adentro hacia afuera”, al igual que la mayoría de los indicadores de progreso o desarrollo social de Costa Rica, según detalló el informe. (nacion.com,11-11-2021).

El estudio del INC, reveló que las barreras que explican las principales brechas para la competitividad entre regiones son muy variadas. Una de las más importantes es la educación.

La publicación señala que un elevado número de personas adultas no concluyeron sus estudios de educación secundaria a nivel nacional. Sin embargo, también establece que el registro de personas con ese grado supera el 50% en los cantones de desempeño excepcional, en contraposición con los cantones de desempeño deficientes o limitados (30% y 35%, respectivamente).

Esto implica que una de las formas en las que un cantón puede obtener ventajas competitivas respecto a otros es precisamente mediante el impulso a la formación del talento humano; primero, mediante la adquisición de competencias básicas y, en un segundo momento, mediante la adquisición de habilidades técnicas y profesionales.

En el caso de los cantones peor evaluados, también existen explicaciones relacionadas con acceso a servicios básicos como agua potable o electricidad.

La inversión per cápita en servicios comunitarios y obras de capital, por ejemplo, es cinco veces mayor en los cantones con niveles de competitividad excepcionales que en los cantones de desempeño deficiente.

Por su parte, según el informe el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en los territorios con menor acceso es uno de los factores más determinantes para mejorar los niveles de competitividad en los municipios costarricenses.

Así, por ejemplo, las conexiones a Internet fijo también caen, gradualmente, como proporción a la cantidad de viviendas por cantón, ya que existe un promedio de suscripciones del 101,6% respecto a cada vivienda en los 12 cantones de desempeño excepcional (tomando en cuenta que estos servicios también son contratados por empresas); el número cae a 76,1% en cantones de desempeño competente, a 49,7% en emergentes, a 40,4% en limitados y a solo 17% en deficientes.

El elemento medular entre el centro desarrollado y la periferia poco desarrollada es según Andrés Fernández, investigador a cargo del informe del INC, que existen diferentes factores que explican esta situación y que en su mayoría corresponden a cuestiones estructurales, que no precisamente se resuelven en una sola administración gubernamental o municipal.

Este elemento explica a su vez, por qué proyectos o programas gubernamentales impulsados en algunos gobiernos no logran revertir los bajos indicadores y los rezagos del desarrollo de cantones y regiones periféricas. (alterdescr.com, noviembre,2021).

De este comentario se desprende una de las razones por las que se considera que existen limitaciones para que la iniciativa para llevar la inversión extranjera a los cantones fuera de la GAM como lo pretende el proyecto de ley en cuestión, tenga éxito y trascienda los buenos propósitos de los legisladores.

La posibilidad de ofrecer incentivos para la atracción de inversión extranjera hacia las regiones periféricas, sin la existencia de una estrategia de desarrollo regional, que indique cuáles serían los cantones prioritarios hacia los que se dirigiría esa inversión y que condiciones de infraestructura, servicios y recurso humano se necesitaría crear en ellos, es una apuesta aventurada y puede malograr la puesta en ejecución de la ley.

Así mismo, sería necesario analizar los efectos que tendría el establecimiento de zonas francas, sobre la estructura productiva y el tejido empresarial del cantón o región y en particular los encadenamientos que se podrían generar con las empresas locales, para no convertir a esas zonas en verdaderos enclaves industriales.

Por lo indicado en las conclusiones del ICN sobre las principales brechas para la competitividad entre cantones, sería imperativo y urgente la atención de las barreras en el acceso a la tecnología y la educación existentes en los cantones y regiones, lo que involucraría al MEP, a las Universidades y en particular al INA en los programas de formación técnica regional, en momentos en que se ha confirmado el rezago educativo y tecnológico precisamente de las zonas periféricas más pobres.

Si no se crean las condiciones educativas, de formación técnica y de acceso a la tecnología, las empresas estarían trasladando buena parte de la mano de obra requerida desde las provincias de la GAM hacia sus lugares de localización, excluyendo y marginando a la población local del establecimiento de las zonas francas como ha ocurrido en otros lugares.

También, es fundamental articular la eventual instalación de zonas francas cantonales, con el desarrollo de los gobiernos locales y las organizaciones productivas de los cantones, para generar sinergias con el potencial y los esfuerzos de éstos y no simplemente facilitar la instalación de empresas interesadas en ubicarse en tal o cual área geográfica, provocando mayor desigual entre cantones y regiones.

Aún más importante que los aspectos mencionados, estaría la contribución que dichas zonas francas brindarían a un desarrollo productivo más diversificado, inclusivo y sustentable, al mejoramiento de la infraestructura social y productiva, a la generación de capacidades y capital social en las poblaciones locales y en la reducción de la pobreza y la desigualdad en los territorios fuera de la GAM.

La creación de zonas francas en regiones periféricas debe articularse a un modelo económico que produzca desarrollo local, que dinamice la producción regional y que provoque un efecto multiplicador en la generación de empleo, si no fuera en esa dirección, sería sólo un espejismo para los cantones costeros y fronterizos del país.

Jornada de 12 horas, un grave error

Jaime Ordoñez*

Una explicación a la ciudadanía

La reforma que impulsa el gobierno de Costa Rica (con el aparente apoyo del PLN, PUSC, PLP y NR) para permitir una jornada de 12 horas es un retroceso de más de 100 años en materia laboral. La jornada máxima de 8 horas fue establecida en Inglaterra desde 1866 y en EEUU desde 1886.  Existe como obligación por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 1919.  Con 12 horas, estaremos retrocediendo más de un siglo y perjudicando a muchísimas mujeres de este país. Explico las razones:

  1. Costa Rica es un país donde casi la mitad de los hogares son monoparentales, sostenidos por mujeres. Es decir, aparte de ganarse el sustento trabajando fuera, tienen que criar hijos y echar adelante las tareas del hogar solas, el resto de su día. Jornadas extenuantes de 16 o 18 horas.
  2. Bajo el atractivo y tramposo nombre 4/3, el proyecto tiene un claro objetivo: no pagar horas extra y aumentar la jornada de 40 a 48 horas semanales.  A eso le llaman «flexibilización laboral».  Las contrataciones ofrecidas serán por 4 días en jornadas extenuantes de 12 horas (8 am a 8 pm, por ejemplo) a salario simple.
  3. En tal escenario, cualquier mujer trabajadora y madre sólo tendrá tres opciones: a) Pagar una cuidadora para sus hijos por todas las horas extra esos 4 días de trabajo, con lo cual tendrá que gastar parte de su salario, y saldrá grandemente perjudicada pues ella seguirá percibiendo un salario simple. Se le irá lo servido por lo comido, como dice nuestro pueblo.  b) Apoyarse en una red de cuido, lo que implicará que prácticamente no verá a sus hijos 4 días de la semana y tendrá que ir a recogerlos a las 8 o 9 de la noche todos los días, con los peligros y el cansancio que ello implica; c) Renunciar al trabajo.
  4. Las mujeres con hijos y responsables de crianza sola (muchísimas en esta sociedad) serán las más perjudicadas, con beneficio para los hombres y las mujeres solteras.  Se crea una grave situación de desigualdad laboral para esas ciudadanas que—por cierto—tienen la responsabilidad de criar a casi el 50% de los niños de este país pues, como dijimos arriba, cerca de la mitad de los hogares son monoparentales, según estadística del propio INEC. Suena realmente injusto, ¿verdad?
  5. Para impedir esta grave situación, desde hace un siglo y medio se aprobó internacionalmente la jornada obligatoria de 8 horas. La gente olvida que el 1 de mayo se celebra el Día del Trabajo a nivel mundial porque en el año 1886, justo ese día, 200,000 trabajadores de Chicago promovieron la jornada de 8 horas, la cual quedó plasmada en la Ley Ingersoll, aprobada por el presidente Andrew Johnson (1865-1869).
  6. En Inglaterra, las 8 horas se había empezado a instaurar desde 1866, a raíz de la aprobación del Congreso de Ginebra.  En Australia desde 1856.  En España, desde 1919.  La primera Convención de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) también definió la jornada de las 8 horas como una obligación universal, desde el año 1919, es decir hace más de un siglo. En Costa Rica, en nuestro Código de Trabajo.
  7. La lógica humanista de las 8 horas está en la famosa teoría del 8/8/8, promovida por el empresario, filántropo inglés (y promotor de los derechos laborales) Robert Owen, quien desde inicios del siglo XIX había sustentado que un ser humano necesita 8 horas para el trabajo, 8 horas para el descanso y 8 horas para la recreación. Esta es la base de una vida equilibrada y sana.  Una discusión zanjada hace más de un siglo.

Sin embargo —al igual que con otros temas—, Costa Rica retrocede desde hace varios gobiernos. Vamos como el cangrejo, caminando hacia atrás, al siglo XVIII, a las formas neo-esclavistas del mercantilismo manchesteriano. Primero fue la reforma tributaria regresiva de 2018; luego la prohibición y penalización penal de la huelga, otro derecho laboral. Todo esto en una Costa Rica que es hoy la 8va sociedad más desigual del mundo, como informa el Banco Mundial. 

Con este proyecto de las 12 horas (tramposamente ofreciendo el confite o la golosina de los 3 días libres) se está creando en Costa Rica un régimen abusivo y excesivo, donde grandes empresas lucrarán aún más a costa de no pagar horas extras, y claramente marginarán de la posibilidad de trabajar de muchas mujeres.

Hay mucho de neo-esclavismo en esto de la flexibilización laboral.  Si no me creen, pregúntele a los muchachos repartidores de Uber y Glovo, que se ganan apenas 800 coloncitos por entrega, sorteando la lluvia, la calle y los accidentes, sin seguro ni protección alguna…

Y ante todo esto, ¿qué dice el PLN, el cual fue en sus orígenes un partido socialdemócrata, que protegía clases medias y trabajadores?  Bien, gracias. ¿Y el PUSC, cuyo fundador ideológico, el Dr. Calderón Guardia, impulsó el Código de Trabajo y la jornada de 8 horas? Igual. Sí te vi, no me acuerdo. Los huesos de don Pepe y del Doctor deben estar moviéndose en sus tumbas, agitados, de puro asombro y puro cabreo.

Vivimos tiempos tristes. Una clase política pequeña, títere, que se hinca y hace genuflexiones al dios Mercado y a grandes empresas que hoy poseen casi el 80% del capital del planeta, como ha recordado el propio Banco Mundial en “Taking on Inequality” (2018).  

Una clase política liliputiense y chata que se olvida de las personas de carne y hueso, de los derechos democráticos y las garantías que la sociedad occidental logró en el último siglo.

Mayo 15, 2022.

*Fuente: https://www.facebook.com/100003461006040/posts/3921493784642616/?sfnsn=mo

Compartido con SURCOS por Nora Garita y José Manuel Peña Namoyure.

Imagen tomada de la nota original.

Frente al calentamiento global y el cambio climático no hay tiempo que perder

Alberto Salom Echeverría

albertolsalom@gmail.com

Hace más de un siglo que nuestra casa común, la Tierra, comenzó de manera progresiva a sobrecalentarse y consiguientemente a cambiar su clima. Como es bien sabido el hecho no es nuevo; nuestro planeta ha tenido a lo largo de su historia tras millones de años de evolución, varios ciclos de calentamiento y enfriamiento. En los últimos 650.000 años se han producido siete ciclos de avances y retrocesos glaciales. La última glaciación o “era del hielo” se dio hace 11.700 años. La ciencia ha estudiado estos ciclos y ahora se sabe que la mayoría de ellos han ocurrido debido a pequeñas variaciones en la órbita de la tierra alrededor de nuestro astro solar. Estas variaciones explican la cantidad de energía solar que penetra en la Tierra.

Sin embargo, es bien conocido también por los científicos con apoyo de muchos instrumentos tecnológicos cada vez más sofisticados que, desde el siglo XIX, la producción de dióxido de carbono y otros gases, se convirtió en el factor clave del calentamiento global que experimenta el planeta. A esos gases se les conoce como “gases de efecto invernadero”, ya que afectan la transferencia de energía infrarroja a través de la atmósfera. La energía infrarroja, en breve, es un filtro que excluye o filtra los rayos ultravioleta provenientes del sol. Los rayos ultravioleta a su vez, aparte de producir enfermedades de la piel como el cáncer, cataratas prematuras y hasta ceguera en los humanos, así como otras enfermedades en esta especie y en los demás animales y plantas, lo peor es que sobrecalienta la atmósfera terrestre.

Los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos que se creó en 1988 han producido seis informes evaluativos integrales acerca del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas posibles repercusiones y estrategias de respuesta. (Cfr. archive.ippc.ch 2022) Al tenor de todo lo anterior es que el grupo Intergubernamental de expertos ha afirmado que: “… el actual calentamiento está ocurriendo unas diez veces más rápido que la tasa promedio de calentamiento que se dio tras las épocas glaciales. Tras la última Edad de Hielo -afirman- el dióxido de carbono producido por la actividad humana está aumentando a una velocidad más de 250 veces mayor que el proveniente de fuentes naturales.” (Cfr. Vostok ice core data; NOAA Manual Loa CO2 record. Y Gaffney, O; Steffen, W. 2017 “The Anthropocene equation” The Anthropocene Review. Vol.4, Issue 1, April 2017, pgs.53-61). Asertos como los anteriores nos permiten concluir que el actual ciclo de calentamiento global deriva principalmente de la intervención del ser humano de la época industrial sobre su entorno y, más concretamente, de las empresas productoras de combustibles fósiles. Según el Instituto Mundial de Investigación sobre el Clima, ya en el 2019, las mayores empresas de carbón, petróleo y gas, que extraen, refinan y comercializan estos productos, son responsables del 82% de las emisiones de todo el CO2 derivado de estos combustibles en el mundo. Asimismo, producen el 62% del total de las emisiones de “gases efecto invernadero” que, impulsan el calentamiento de la atmósfera y los cambios en el clima del único Planeta que habitamos.

Además, he obtenido la información de que las veinte principales empresas que producen combustibles fósiles lanzaron a la atmósfera 480 millones de toneladas de dióxido de carbono y metano (GT CO2 e) entre los años de 1965 y 2017, eso representa un volumen equivalente al 35% de las emisiones mundiales de combustibles fósiles en ese período que fueron del orden de 1.35 billones de toneladas de CO2 e. Corresponde que nos preguntemos ahora ¿Quién es el máximo responsable de contaminar la atmósfera terrestre y por lo tanto de enfermar al Planeta? Las seis principales empresas de esta naturaleza, para que todos sepamos son: Saudi Aranco (de Arabia Saudita), Chevron (de USA), Gazpron (de Rusia), Exxon Mobil (de USA), BP (del Reino Unido) y la Royal Dutch Shell de Holanda. Todas estas empresas, durante años se han beneficiado de subsidios estatales a granel, lo que constituye de hecho un incentivo para la producción de los combustibles fósiles; además se les ha otorgado preferencias reglamentarias entre otras (observen el descaro), “controles de contaminación laxos, términos de arrendamiento favorables para extraer recursos en tierras públicas y otros costos financiados por los contribuyentes al fisco, incluidos los de protección militar para que realicen las rutas marítimas en la comercialización del producto (es decir por todos los ciudadanos de esos países que pagan impuestos). ¿No es este acaso, como dice el economista Nicholas Stern, el mayor fracaso de la economía de mercado a lo largo de toda la historia? En efecto, leemos del economista (parafraseo): se privatizan los beneficios del gigantesco negocio de los hidrocarburos contaminantes, pero se externalizan los costos y daños. ¡Qué belleza! Como decimos en Costa Rica: ¡Así quien no! El negocio (¡el pésimo negocio!), lo terminan costeando quienes no causaron el daño ambiental, los ciudadanos de a pie, las personas dedicadas a la agricultura y, caigamos de espalda, los niños del mañana. Como dice mi nieto Marcelo de dos años y once meses copiando a su padre ¡Así de fácil! (Cfr. quien lo desee puede consultar más refiriéndose a: openglobalrights.org/fossil-fuel-producers-and-climate-responsabilities-and opportunities/?lang=spanish#:~:TEXT=algunos%20delos%principales20contribuyentes…)

Me siento en el deber ante mis congéneres, ante mí mismo de martillar una y otra vez, sobre datos verídicos y confiables que, nos permiten medir a dónde estamos y por dónde vamos en el calentamiento global de nuestra “Casa Común”. Trato de actualizarme en la información existente, sencillamente porque he decidido, humildemente lo expreso, dedicar esta última fase de mi vida que, espero sea larga y productiva, a trabajar muy duro en mi propio conocimiento de la cuestión y en la conciencia de todas las personas con las que me relaciono sobre el riesgo que corre la vida, nuestra vida y la de nuestros descendientes, la de los demás animales y plantas ante esta enfermedad que padece el Planeta. Así la llamo, nuestra Tierra está enferma, seriamente enferma. Me adhiero a semejante diagnóstico nada halagüeño que proviene de los científicos especialistas. Quien desee volver su mirada hacia un costado, una vez que conozca los datos sobre el tema, como queriendo soslayar la cuestión, no hace más que sumarse a los más imprudentes de la especie humana que, atizan con su actividad productiva de hidrocarburos principalmente, provocando la carbonización de la atmósfera y con ello, el calentamiento global del Planeta. Así de sencillo.

Antes de proseguir debo transmitir una idea: aquí estamos, conviviendo en nuestra única residencia común y tenemos derecho a aspirar a una vida digna. Eso quiere decir que tenemos que usar los recursos de que disponemos para procurarnos una existencia decorosa para todas las personas, corrigiendo las inequidades. De acuerdo con eso. Pero, debemos partir de varias premisas que quiero compartir una y otra vez con mis congéneres. Veamos.

La primera es “una premisa humanista” y de “una nueva filosofía de vivir”: “Una Nueva Cultura”. Consiste en lo siguiente: no tenemos derecho a continuar viviendo arraigados en la creencia que ha prevalecido en la cultura del “industrialismo” de que somos los dueños de la Naturaleza y por lo consiguiente, podemos disponer de ella como nos venga en gana. No señores, así no es. Tras habernos sentido los dueños, hemos abusado de nuestro hogar común, ora depredando los bosques, ora contaminándolo todo con los hidrocarburos, y un largo etcétera. Nos hemos ganado el “mote” de la especie más depredadora sobre el Planeta. En realidad, somos hijos de la Tierra y no sus dueños como arrogantemente nos hemos creído. Todos los seres humanos somos hijos de la “Madre Tierra”. Lo expresado implica que, para poder afirmar que nos respetamos a nosotros mismos y a todos los seres humanos, hay que amar y respetar la Naturaleza, con independencia de las creencias religiosas de cada persona y cultura. Respeto a sí mismo, lo conceptúo enlazado con el respeto al otro, a la otra, así como a la Naturaleza.

Una segunda premisa, es la premisa de “La Nueva Economía”. Al respecto expreso que la producción ha de ser sostenible y sustentable en el largo plazo, en lugar de consumir los recursos que pertenecen a las generaciones futuras. En sencillo sostenible quiere decir que no nos es dable acabar con los recursos que nos sean vitales, hay que invertir con vistas al corto, mediano y largo plazo; tampoco se puede afectar el ambiente y nuestro entorno por extraerlos y producirlos en aras del desarrollo común. Debemos apuntar en todo momento a una economía “ambientalmente sostenible”. Sustentable, también en forma sucinta, implica que, los recursos que produzcamos deben satisfacer y ser útiles a todos los habitantes de una región o país, propiciando desarrollo digno a toda la ciudadanía y a sus hijos y no solo a una parte minoritaria de la sociedad, como ocurre con harta frecuencia.

La tercera premisa que propongo es la de “Una Nueva Política”: De ella derivo algunos principios: El primero de estos estriba en que el ser humano debe estar dispuesto a “rendir cuentas” a los demás acerca de su quehacer. Libertad para cada persona sí, pero sin afectar la libertad de los demás y sujeta a la obligación moral de “rendir cuentas”. Quiero citar a Benito Juárez prócer de Los Estados Unidos Mexicanos y presidente de esa gran nación, quien en 1867 dijo: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.” O también, como dijera el filósofo Jean Paul Sartre: “Mi libertad se termina donde empieza la de los demás”. También creo que, entre más alta sea la responsabilidad de cada ciudadano o ciudadana en su respectiva sociedad, mayor será la obligación de “rendir cuentas” de sus actos conforme a las premisas anteriores. El segundo principio de “La Nueva Política”, en mi valoración es complementario del anterior y están inextricablemente ligados entre sí; cada persona debe observar siempre un accionar “transparente” dentro de su núcleo familiar, su comunidad de vivencia y aprendizaje, su sociedad, así como en el ámbito internacional. El tercero de los principios de “La Nueva Política” tiene como núcleo central el imperativo de la sociedad en su conjunto, de cada comunidad y del individuo, de proceder de manera “solidaria” y “desprendida” con los demás seres vivientes (flora y fauna); en especial con los más desvalidos y sufrientes de entre nosotros. Empero, hemos de procurar siempre actuar de modo tal que no auspiciemos dependencias en las personas que nos proponemos ayudar. Solidaridad no significa entonces generar dependencias. Por el contrario, debemos crear las condiciones para que cada persona pueda llegar a desenvolverse de manera cooperativa pero autónoma en lo económico y, por añadidura, con solvencia en lo social, cultural e intelectual.

Todo lo anterior es un “deber ser”, un propósito, un norte. Con esas premisas y principios y abierto siempre a escuchar y compaginar mis ideas con las de todas y todos ustedes, vuelvo a retomar la idea central: un desarrollo sostenible y sustentable con la Naturaleza, su ambiente, es el camino para salvar la vida toda hoy amenazada por el flagelo del calentamiento global. Lo propuesto debe servirnos para cambiar el estilo de vida consumista, destructivo e individualista. Habremos de buscar un nuevo “modelo de civilización”, con sociedades más frugales, en las que nos eduquemos todas las personas, como un imperativo ciudadano en la búsqueda permanente de una convivencia pacífica y cooperativa. Con la educación de todas las personas en el centro, hemos de procurar que la solución a los ineludibles conflictos nunca de lugar a las formas violentas, sino a métodos alternativos de solucionarlos, donde prive el diálogo y no la insensatez. Salvar la vida en el Planeta es la prioridad y es ya, de lo contrario podemos llegar a encontrarnos en una situación de “no retorno”. No tenemos tiempo que perder.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Metida de patas en Zapote

Freddy Pacheco León

Crece confusión con mascarillas y vacunas en Casa Presidencial, mientras los habitantes demandan mayor protección del Estado.

En cuanto al uso de la mascarilla, el Decreto 43544-S sí es congruente con lo anunciado por el presidente de la República el 8 de mayo, pues elimina su uso obligatorio en espacios cerrados. Solo deben utilizarla el personal hospitalario y pacientes que requieren atención médica.

Todas las personas que no sean personal de primera línea de atención o que no requieran acceder a los establecimientos de salud, están exentos de esta obligación. “El Ministerio de Salud deberá establecer, bajo razones técnicas, objetivas y con enfoque de Derechos Humanos, los casos excepcionales en los cuales queda excluido el uso obligatorio de la mascarilla.”, señala el Decreto. 

Especialistas en epidemiología, virología, así como organizaciones de médicos han alzado la voz contra esa disposición ante la llegada de una nueva ola pandémica, como lo evidencia el crecimiento en el número de contagios en las últimas semanas.

En resumen, con el decreto publicado en atención al compromiso con antivacunas y evangélicos, se vienen dos acciones: antes de su aplicación. El Ministerio de Salud tiene la importante tarea de determinar dónde es obligatorio el uso de mascarillas y qué sucederá con establecimientos privados que se reservan el “derecho de admisión”;  y una segunda consecuencia, la presentación de acciones contra el decreto claramente ilegal ante la Sala Constitucional.

Reiteramos: el decreto tiene requisitos que condicionan su aplicación y que corresponde al Ministerio de Salud determinar antes de su efectiva ejecución. Podrían resolverlo hoy o mañana (si están claros), pero mientras no lo hagan queda a la espera. Es un trámite usual.

Explosión en hotel Saratoga, Cuba, execrables especulaciones

Lic. José A. Amesty Rivera

Mayo, 2022

El viernes seis de mayo pasado, ocurre una explosión en el hotel Saratoga de Cuba, e inmediatamente al hacerse noticia viral e internacional, comienzan las especulaciones en torno al suceso.

La intención de este escrito es, evidenciar que la oposición cubana inmediatamente la catástrofe, conociendo su maldad, vomita, según la escritora cubana Arleen Rodríguez Derivet en su artículo “Chapeando: El odio no perdona ni las tragedias”, “Indigna mucho, pero no sobra saber qué dicen los odiadores en circunstancias tan terribles, porque muestran su desprecio profundo por el dolor del pueblo. Son los mismos que cuando aún no se conocía la causa, comenzaron a diseminar en las redes la idea de que había sido un atentado con bomba a modo de protesta”.

Ellos y ellas, hubieran deseado fuera un atentado, de los muchos que se han sucedido en Cuba y que ellos han apoyado. Atentado que quizás, ellos hubieran respaldado, o quizás, (y lo dudo) los hubiera tomado de sorpresa.

Otros más enfermos, como lo señala el abogado y periodista Michel E. Torres Corona, en su artículo “Saratoga”, menciona “Si alguna lección se puede extraer de esa desgracia, si algo podemos aprender de esos días terribles, es que son momentos para la definición de aquellos dos bandos en los que Martí dividió al mundo. Mientras en Cuba se lloraba por aquel fatídico accidente, y hombres y mujeres de bien, sobre todo muchos jóvenes, se aprestaban a ayudar de cualquier forma posible, el bando enemigo, el bando del odio, mostró su peor rostro.

Tuiteros que se creen comediantes tratando de atacar a los que donaban sangre, o difundiendo disparatadas y malintencionadas hipótesis sobre un autosabotaje; dizques intelectuales que no pudieron ocultar su enfermiza satisfacción ante tamaña tragedia, que “dañaba al régimen”; personas que alguna vez fueron cineastas devenidos tristes payasos a golpe de chistes cínicos y abyectos.

También están los que hicieron caso omiso de la tragedia para impulsar sus agendas personales. Solo un mínimo de decencia hubiera hecho falta para que, al menos, guardaran respetuoso silencio. Sin embargo, ni a ese mínimo llegan”.

Lo que sí han proliferado, son noticias falsas, como lo hace usualmente la oposición cubana en EEUU y dentro de la isla caribeña heroica.

No obstante, sí recalcamos son los atentados verificables, causados por ellos, como el descrito por la escritora Rosa Emilia Elizalde, en su artículo “los héroes de Saratoga”, “decenas de muertos durante el sabotaje de la CIA al vapor La Coubre en el puerto de La Habana en 1960, la voladura de un avión civil con 73 pasajeros en 1976, una cadena de bombas en hoteles y restaurantes en la década del 90, el bloqueo sempiterno del gobierno de Estados Unidos –“acción canallesca”, lo llama el Presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Algunos de estos atentados fueron financiados desde Estados Unidos y organizados por el salvadoreño Francisco Chávez Abarca, quien a su vez fue reclutado en 1996 por el anticastrista, el cubano Luis Posada Carriles. Chávez Abarca, junto con otro salvadoreño y cuatro guatemaltecos, sistemáticamente colocó bombas en discotecas, hoteles y clubes turísticos de Cuba. Chávez Abarca fue extraditado desde El Salvador a Cuba en 2010, donde fue juzgado por terrorismo y condenado a 30 años de prisión por terrorismo.

Obviamente, lo que continúan haciendo es, según el blog cubano “La niña de Guatemala”, en su artículo “Chapeando: los buitres y el duelo”, con relación al accidente del Saratoga, “cuando, desde sus plataformas de youtubers, algunos odiadores profesionales intentaron menospreciar y ofender los gestos profundamente humanos de los transeúntes casuales que terminaron siendo rescatistas en el momento justo”.

También citando al Guerrero Cubano, “Porque se advierten líneas de mensaje, casi idénticas, tratando de sacar provecho del dolor para acusar al gobierno cubano de estado fallido, de incapaz de lidiar con el accidente y, finalmente, insistir en el boicot al turismo. Se trata de acusar a la dirección del país de cualquier cosa, aunque las noticias generadas desde Cuba los desmientan minuto a minuto”.

Finalmente, señala el blog, “Los odiadores han tratado de conformar un escenario virtual, plagado de supuesta ineficacia, errores y miedo, totalmente de espaldas y en negación de la actitud del gobierno cubano, que ha ido dando, una tras otra, pruebas constantes de trabajo, de preocupación, de búsqueda de salvación o de alivio. Lo vimos aquel triste mediodía mientras se tomaban las decisiones, se reunía a los expertos, se apuraban las soluciones”.

Todo lo anterior, obviando que ya fue probado con creces, fue un escape de gas, un accidente. De igual modo, señalar lo escrito por Elizalde, en relación con el protagonismo del pueblo cubano y sus instituciones públicas para emergencias, “En Los soldados de Salamina, el novelista español Javier Cercas nos recuerda que “en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar”.  Es el que mira de frente el absurdo y la crueldad de la vida para hacernos más humanos, el que nos advierte que de la desesperación nace la lucha”.

Reseñamos, a su vez, el vómito detestable de la oposición cubana, reflejándose en lo anotado por Rodríguez Derivet, “Lo mismo asegura que desde el día anterior se esperaba la explosión, que más adelante afirma que no hubo reacción oportuna ni medidas de seguridad en la zona y que no había ni bomberos ni ambulancias para socorrer a las víctimas”.

De igual modo, Derivet señala que Alex Otaola, “llama a sus seguidores a boicotear el turismo y no viajar a Cuba, prueba que el propósito final es atacar la principal fuente de ingresos del país. Lo demás no importa. Ni siquiera el dolor que en numerosas familias y en todo el pueblo provoca una tragedia de esas dimensiones”.

Añadiendo, además, “La falta de seriedad y de respeto a sus propias audiencias, de la que hacen gala los odiadores, aflora en la absurda pregunta de Otaola sobre por qué extraen el camión pipo de gas, antes de escombrear totalmente el lugar”.

Obvio, que se deben buscar indicios de un posible atentado, utilizando el camión de gas, como lo señala Gerardo Moyá Noguera, en su artículo “Accidente en Hotel Saratoga”, “Ahora, por supuesto, vendrán las investigaciones de dicho escape de gas que ha sido mortífero para los cubanos fallecidos. El tiempo corre, pero los cubanos investigadores deben actuar con toda prudencia e investigar hasta las últimas consecuencias este maldito escape de gas”.

Finalmente, el portal opositor Cubanet, en el artículo de Ana León, “Explosión en el Saratoga: de la tragedia a la paranoia”, señalando, “Ya la prensa oficialista había declarado en reiteradas ocasiones que lo ocurrido fue producto de un lamentable accidente; pero la gente evocaba al fantasma del enemigo, la posibilidad de la bomba, del terrorismo, de la guerra. Aparte de los detalles escabrosos del siniestro, abundaban las especulaciones en torno a esa enorme bala de gas que milagrosamente no explotó, y que a esta hora tiene a media Cuba dudando de la versión oficial sobre los hechos”.

Y es lo único que vamos a citar de este medio opositor, ya que es la muestra más nefasta de lo que es manipulación, tergiversación, fake news, odio desmedido y muy lejano a la verdad, entre otros calificativos; manejados estos medios por seres sin escrúpulos y capaces de decir lo inimaginable.

 

Imagen tomada de https://www.infobae.com/

Desbarajuste laboral

Freddy Pacheco León

UNOS, urgen del pago extra, para redondearse un mejor salario.

OTRAS, no pueden trabajar jornadas extenuantes, porque tienen que asistir a sus familias en sus hogares después del trabajo.

A unos, los joden quitándoles posibilidades de urgentes ingresos extra. A otras, les entorpecen sus deberes en el hogar, al punto que hasta podría hacerles imposible trabajar jornadas agotadoras de 12 horas.

Se cae así en una grotesca explotación patronal, que erosiona derechos humanos y violenta el histórico proceso de avance de garantías laborales. No basta con que se matice diciendo que sería una medida «voluntaria», pues vislumbramos cómo muchos patrones entenderían esas jornadas «voluntarias».

El Estado centralizado

Óscar Madrigal

El Estado costarricense tiene un poco más de 300 instituciones. Así visto es un número de escándalo y justifica el cierre de muchas de ellas. Sin embargo, el simple número no dice nada: ¿cuáles son necesarias, ¿cuáles garantizan la participación ciudadana y democrática, ¿cuáles más bien contribuyen a descentralizar el Estado y ayudan a su funcionamiento? Por ello, hablar de cerrar instituciones a tontas y locas es poco serio; hay que estudiar con detalle cada una de ellas.

Por ejemplo, con el criterio de reducir el Estado habría que cerrar todos los colegios profesionales y que éste asuma la fiscalización de las profesiones o cerrar JUPEMA y la Sociedad de Seguros del Magisterio Nacional o el Cuerpo de Bomberos y que el Estado asuma todas esas funciones. Esta sería una posibilidad propia de una ideología Centralista.

Esto es lo que plantea un proyecto de ley para cerrar varios órganos como el Parque Marino, el Sistema de Enseñanza de la Música o Casas de Cultura y otros. Se cierran y sus funciones son asumidas por el Estado, sea Ministerios u otras instituciones estatales. En otras palabras, centralizamos las funciones en otros órganos estatales. Aparentemente estamos reduciendo el Estado, aunque realmente lo que hacemos es Centralizar esas funciones en el Estado. A menos que se propongan desaparecer las funciones y que el Estado deje de brindar apoyo a la música, al estudio marino u otras cosas más, aunque eso no está claro.

El año pasado el Instituto Nacional de Seguros (INS) trasladó a Hacienda, el Estado, más de ¢33.000 millones de sus utilidades, aparte del pago del impuesto de renta. Eso reforzó el pago de los múltiples servicios que se brindan a la población como educación, salud o seguridad pública. Si el INS no fuera una institución estatal, esas ganancias hubieran agrandado el bolsillo de alguna empresa privada multinacional. Otro ejemplo significativo es RECOPE: para algunos un desastre, aunque lo que observamos a nivel mundial es que los grandes distribuidores de petróleo y sus derivados, están obteniendo obscenos beneficios. Si Recope no fuera estatal, probablemente sería una empresa privada multinacional la encargada de sus funciones haciendo un multimillonario negocio.

La otra arista del tamaño del Estado tiene que ver con su democratización. Cuando se cierra un órgano desconcertado, se cierra la posibilidad de que grupos sociales intervengan en su gobierno y administración, incluyendo a las cámaras patronales. En muchas de estas directivas participan personas o grupos ad honorem, siendo de gran significación la participación ciudadana. Lo que también se propone, es eliminar esa participación y que, como muchas veces ocurre, burócratas decidan.

La centralización del Estado es también una concepción antidemocrática.

Otro proyecto de ley avalado por el gobierno de Chaves pretende centralizar todas las inversiones de las instituciones del Estado en el Ministerio de Planificación, exceptuando a las que están en competencia.

El Ministerio de Planificación lo creó la socialdemocracia para contrarrestar la planificación socialista. Por supuesto que en el socialismo la propiedad era en su totalidad del Estado, mientras que planificar en el capitalismo es casi imposible. Asistimos hace años a una tendencia a volver a fortalecer el Ministerio de Planificación tan venido a menos desde hace tiempo. La ley de Empleo Público le otorgó funciones exageradas de dirección en materia de empleo, tanto de fijar las categorías de trabajo, los salarios únicos o la evaluación de desempeño. Se propone ahora que asuma bajo su control la política de inversión de todas las instituciones estatales, sea que debe darle el visto bueno a cada uno de los proyectos en que se realice con inversión pública. Nuevamente es la centralización del Estado, la eliminación de la participación ciudadana, la involución democrática.

No considero conveniente cerrar órganos o instituciones sin consultar a las partes involucradas. Eso es contrario al principio de gobierno popular.

Ahora bien, ¿es buena la centralización del Estado? No creo que sea buena a raíz de las experiencias pasadas, incluso socialistas. Creo más provechoso un Estado descentralizado, con participación ciudadana auténtica, democrático.

Lo que también extraña de todo este malabar es que los neoliberales están abogando por un Estado más fuerte y centralizado. Parece raro.

Texto del foro Avances, obstáculos y enseñanzas de las alianzas entre movimientos sociales: Chile, Costa Rica y Uruguay

El pasado 09 de abril del 2022 la Alianza por una Vida Digna y el Foro Confluencia Solidaria realizaron el foro: “Avances, obstáculos y enseñanzas de las alianzas entre movimientos sociales: Chile, Costa Rica y Uruguay”. Se contó con la participación de:

Tomás Leighton, miembro del Frente Amplio y exdirigente estudiantil en Chile.

Ciska Raventós, socióloga, catedrática jubilada de la Universidad de Costa Rica, activista social.

Karin Nansen, fundadora y coordinadora de REDES Amigos de la Tierra Uruguay e integrante del Comité Ejecutivo de Amigos de la Tierra de América Latina y Caribe.

Héctor Ferlini-Salazar, director de SURCOS como moderador.

A continuación se presenta la transcripción de lo expuesto en dicho foro que fue transmitido por SURCOS. La transcripción fue realizada por Tracey Masís Martínez, estudiante de Gestión Cultural de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica. Se registra el minuto de cada inicio de participación para quienes deseen escuchar las secciones en el video.

HF: Muy buenas, un saludo de parte de la Alianza por una Vida Digna, que es un espacio de debate y construcción de sentido crítico, lo que llamamos un espacio de lucha cultural, y del Foro Confluencia Solidaria que es un espacio de encuentro entre movimientos sociales para construir procesos ciudadanos en Costa Rica.

Hoy nos acompañan tres personas, vamos a escuchar sus aportes al tema Avances, obstáculos y enseñanzas de las alianzas entre movimientos sociales – Chile, Costa Rica y Uruguay. El propósito tanto de la Alianza por una Vida Digna y del Foro Confluencia Solidaria como de SURCOS Digital que hace la transmisión es compartir experiencias relativas a la posibilidad que tienen los movimientos sociales de ser actores claves de las vida política de un país, y contribuir a la construcción de democracia y vida digna.

Vamos a iniciar la presentación de hoy con Tomás Leighton, él es miembro del Frente Amplio y exdirigente estudiantil en ese país; también estará con nosotros y nosotras Ciska Raventós, ella es socióloga, catedrática jubilada de la Universidad de Costa Rica, activista social; y Karin Nansen, ella es fundadora y coordinadora de REDES Amigos de la Tierra Uruguay e integrante del Comité Ejecutivo de Amigos de la Tierra de América Latina y Caribe. Sin duda las experiencias que nos van a compartir las tres personas serán de gran provecho, y entramos directamente con Tomás Leighton, compañero de Chile; adelante Tomás.

  • Al 1 minuto con 54 segundos da inicio Tomás Leighton.

TL: Buenas tardes, Héctor, en primer lugar, quisiera saludar a quienes nos están viendo el día de hoy compañeros y compañeras de Costa Rica, por ahí quizás a la comunidad de chilenos y chilenas en Costa Rica, un abrazo gigante a ellos, también a las compañeras Ciska y Karin, es un honor para mí estar con ustedes el día de hoy y poder contarles mi perspectiva sobre los desafíos de los movimientos sociales en América Latina.

Pero también es un momento importante para la región, en un momento donde de alguna manera no solo los movimientos sociales progresistas, sino las fuerzas políticas en general están en un proceso de rearticulación; Y en donde me toca también de cerca como chileno estar viviendo la inauguración de un gobierno, de un nuevo gobierno a partir del triunfo de Gabriel Boric, que también, yo creo, habla muy directamente del modo en el que los movimientos sociales son capaces de organizarse, articularse y plantear sus demandas hacia el sistema político, hacia la sociedad en general, de modo de cambiar el rumbo de la amplia vida social de nuestros países.

Boric fue un dirigente estudiantil hace un corto periodo y hoy día están en el poder, y no es solo él, sino que yo diría que también es parte de una larga posta de luchadores y luchadoras sociales que en Chile han dado y han arriesgado su propia vida, en momentos oscuros pero también han aportado al país en otros momentos desde siempre y eso es parte de una tradición.

La verdad, que primero también quería saludar enérgicamente al diario SURCOS que cumple quince años en noviembre de este año, y la verdad, es que cuando Héctor me convocó a conversar y me contó de la existencia del Diario Digital SURCOS me interesó de inmediato por dos motivos: primero, porque el desafío que tienen los movimientos sociales progresista para comunicar y en definitiva para hacer visibles sus demandas es muy difícil. Yo me acuerdo haberlo vivido como dirigente estudiantil en el 2014 en mi país, con el movimiento estudiantil chileno, por la educación gratuita, por la educación garantizada, por la educación como derecho social garantizado por el Estado, este movimiento tuvo enormes desafíos a la hora de comunicar sus demandas. Sobre todo, en un país en donde la propiedad de los medios de comunicación está concentrada, y eso fue uno de los problemas, porque tuvimos que enfrentar la demonización que hicieron los medios cuyos intereses se oponían a los cambios que nosotros demandábamos desde las calles. Entonces obviamente es un problema estructural, pero vaya que ayuda ver las experiencias de otros países donde hay autogestión comunitaria para comunicar nuestras demandas hacia la sociedad sin el viento en contra.

Y segundo, porque según estuve indagando también SURCOS se define como un diario para la democracia participativa, que me pareció un concepto interesante, porque yo creo profundamente en la democracia participativa, creo que es el término adecuado para aquellos demócratas, para aquellos que nos identificamos como demócratas, pero que nos rehusamos a que la democracia esté hecha a la medida del capital, porque la verdad es que para que los procedimientos de la democracia funcionen es necesario que los valores que los inspiran se realicen: la igualdad, la libertad, la justicia social… por eso me parece que es bastante notable que tengan a la democracia participativa como definición.

Así que bueno, yendo a Chile, yo quisiera hablar también de cómo los movimientos sociales han visto de alguna manera un crecimiento en su posibilidad de ejercer una influencia política a lo largo del tiempo, hacer un poco de trabajo retrospectivo, porque hoy día uno ve a Boric de presidente y se podría pensar que eso fue fácil, que Chile tuvo una posición favorable, de la noche a la mañana, para tener un dirigente social hoy como presidente de la República y la verdad que no. La verdad es que ha sido un proceso de idas y venidas que ha sido bastante largo.

Así que voy a ir para atrás un poco.

Chile tuvo un proceso de industrialización y desarrollo que venía gestándose en la primera mitad del siglo XX y que culmina con la elección de Salvador Allende en el setenta, y así, como muchos países latinoamericanos ese proceso se interrumpió abruptamente por el golpe militar del 73, que estuvo financiado y apoyado por el departamento de Estado de los Estados Unidos y que puso a Pinochet en el poder por diecisiete años.

Y una de las particularidades de esa dictadura criminal, fue que a diferencia de otras dictaduras impulsó políticas neoliberales desde muy temprano, o sea, antes de que Margaret Thatcher y Milton Friedman implementaran políticas neoliberales en Inglaterra, en Estados Unidos, de, digamos, focalización del gasto público y otras polìticas, Chile ya tuvo un experimento al respecto muy temprano en los setenta. Y eso tiene que ver con los economistas chilenos que se fueron a estudiar a Chicago y volvieron e implementaron como ministros de Pinochet políticas económicas muy ortodoxas que no se remitían sólo al manejo de la política financiera, sino que se metían en todas las esferas de la vida: privatización de la educación, la salud, las pensiones y, sobre todo, atacar la sindicalización.

Y eso fue toda una revolución neoliberal, como le llamamos en Chile: una revolución de otro signo.

Pero lo más importante es que Pinochet de alguna manera escribió, o encargó de escribir una Constitución Política a un minúsculo grupo de abogados que redactara las ideas del régimen a su medida, sin sancionarla democráticamente, y esa Constitución fue la del 80, digo fue, porque ahora la estamos cambiando mediante un plebiscito; estamos en un proceso constituyente.

Pero esa Constitución del 80 tuvo dos ideas principales: la subsidiariedad del Estado, o sea, reducir el Estado a su mínima expresión, y solo va a prestar servicios que los privados no pueden proveer, y cuando lo hace, lo hace mediante transferencias monetarias a los grupos más segregados, con lo que reproduce las desigualdades económicas.

Y lo segundo es la idea, y aquí me quiero detener, y creo que esto es lo importante de esta presentación, la idea de la autonomía de los cuerpos intermedios, así decía la Constitución, y quiere decir que los problemas políticos que enfrenta la sociedad, no se dirimen mediante la democracia y los partidos políticos, sino que a través de otras instituciones intermedias como los gremios, los empresarios o las agrupaciones profesionales, para que negocien directamente sus intereses ante el gobierno. O sea, en el fondo es una especie de corporativismo, a lo franco, que cree en la necesidad de que se mantenga un orden que es siempre desigual y que no hay que transformar.

Por eso la Constitución del 80 no sólo restringe la actividad política, los partidos y “todo lo que huela a marxismo” decían ellos, sino que fundamentalmente desorganiza a los trabajadores y los priva de la posibilidad de organizarse políticamente. O sea, a la larga despolitiza la sociedad y crea una cultura anti política para legitimar las desigualdades, entonces una de las cosas más importantes que hizo la dictadura para despolitizar la sociedad fue atacar a los sindicatos.

Además de asesinar y torturar a cientos de dirigentes sindicales, prohibió la militancia política de los trabajadores, estableció el reemplazo de los trabajadores en huelga, eliminó la negociación ramal, por ejemplo, dejando una herencia terrible en donde hoy día tenemos una sindicalización menor al 15 % a nivel nacional, entonces cuando uno habla de movimientos sociales hoy en Chile uno se remite a los trabajadores sin duda.

Pero tampoco hay que olvidarse que las leyes contra la sindicalización de la dictadura fueron muy fuertes e hicieron que, de alguna manera, la mayor articulación de los movimientos sociales en Chile, en el Chile post Pinochet, en el Chile que despierta del año 2011 en adelante, está mucho más relacionada con los movimientos socioambientales, con los movimientos estudiantiles y con el movimiento feminista y no tanto con el movimiento de los trabajadores, desafortunadamente.

Eso no significa que la gente que trabaja no tenga una opinión favorable a los movimientos sociales. ¡Puede que sí! Ahora, la sindicalización per se es un problema y es una diferencia respecto a otras realidades del Cono Sur, por ejemplo, como Argentina, Uruguay o el caso brasileño también.

Luego, con la transición a la democracia, Chile obviamente cambió muchísimo y eso hay que decirlo, no es que no haya cambiado nada, pero obviamente se profundizaron también muchos de los pilares del Chile pinochetista, y Chile tuvo un gran periodo de un fuerte crecimiento económico durante los gobiernos de la concertación.

De la centro izquierda, yo diría más centro pues no se si centro izquierda sea como algo que nos diga muchas cosas a nivel comparado, -pero ciertamente no la derecha-, de alguna manera esas administraciones aumentaron muchísimo el crecimiento económico, pero engendraron también mucha desigualdad social a nivel comparado, y el modelo de la concertación si bien aumentó muchísimo la capacidad de consumo de las personas, cuando tú no tienes derechos sociales fuertes y consolidados y todo el acceso a los servicios está privatizado eso genera endeudamiento privado. O sea, endeudamiento de las personas, endeudamiento de los hogares, y finalmente eso termina haciendo crisis, porque los ciudadanos se van resistiendo y van bajando la tolerancia a la desigualdad con el tiempo, y de ahí que los movimientos sociales chilenos reaparezcan con fuerza del 2011 en adelante.

Y eso es lo que en Chile nosotros le llamamos la politización de la desigualdad, ahora, uno también le podría decir lucha de clase, eso depende de alguna manera del nivel de profundidad que uno le quiera poner, pero en los años 2000 nosotros obviamente teníamos un sistema de finanzas públicas sana, con poca deuda pública, pero las finanzas priva un desastre, o sea, la deuda, y eso es importante porque en Chile la deuda privada, la deuda de las personas no se usa para lo que normalmente se entiende por el uso del crédito. No es en los países desarrollados, donde el crédito se usa para pagar costos extraordinarios, viajar, hacer remodelaciones de una casa, invertir… En Chile la deuda significa usarla para gastos corrientes, pagar la salud, la vivienda, la ropa, la comida y sobre todo la educación.

Entonces el endeudamiento por educarse, tanto para darle educación a los hijos en escuelas privadas, con una pequeña subvención del Estado, como para acceder a la educación superior, es un símbolo de cómo el sistema en Chile hizo crisis. Y ante eso el movimiento estudiantil del 2011, del cual yo fui parte, unos años después como dirigente en la secundaria, ese que se reveló en dos mil once fue un símbolo, fue el, digamos, el primer grito fuerte contra el neoliberalismo que se continuó en los años de transición.

Y ahí aumentaron las protestas, se instaló la demanda de derechos sociales en la sociedad, se volvió popular, se volvió sentido común. Incluso me atrevería a decir que la idea de estar en contra del neoliberalismo fue haciéndose más hegemónica en el tiempo. Cuando el sistema, el modelo chileno termina de hacer crisis, hace un par de años atrás, en el 2019 cuando tuvimos un estallido social, la izquierda política, -que dicho sea de paso tenía una parte en él, somos parte de una larga posta que nos pasaron dirigentes que resistieron largos años en la marginalidad política excluidos del sistema, pero también otras generaciones nuevas que nos incorporamos-, esa izquierda política que resistía, que se había formado en el movimiento estudiantil, logramos capitalizar el estallido social y conducirlo hacia un cambio constitucional. Y, además, elegir a un ex dirigente estudiantil de nuestras filas como presidente de la República que es Gabriel Boric.

Por lo tanto, no es que los movimientos sociales siempre tengan deriva progresistas, no necesariamente. Pero de alguna manera la articulación entre la política y la sociedad en este caso nos permitió tener los resultados que tuvimos. Luego a mí me tocó ser parte, así como a muchos, de la idea de juntar la política con la sociedad, de hacer que los movimientos sociales se involucren en las discusiones públicas más allá de sus propios intereses. Y creo que eso colisiona directamente con la idea de separar a la política de la sociedad que la dictadura aplicó con su idea corporativista por excelencia. Es la idea donde los movimientos desde la sociedad civil resuelven sus problemas autónomamente, y esa idea de la autonomía es tremendamente peligrosa en la medida en que no se entienda como hacernos dueños de nuestras propias vidas, sino que se entienda como cada uno se arregla como puede.

Creo que el tema de cuáles son los desafíos de los movimientos sociales hoy en América Latina, tiene que ver mucho con la manera en que, como dice el título del foro, hacemos alianzas entre movimientos sociales en la medida en que politizamos y nos oponemos a esa idea gremialista de separarlos y de mantenerlos lejos de las instituciones, de la política.

  • A los 16 minutos con 46 segundos Tomás Leighton da por finalizada su intervención.

HF: Muchas gracias Tomás por tu aporte y aprovechamos para hacer una felicitación a lo que ha sido el proceso chileno, y la elección como lo has dicho de un ex dirigente social como presidente de la República después de haber tenido una larga participación en movimientos estudiantiles y de otro tipo.

Le damos la palabra ahora a Karin, compañera de Uruguay de REDES Amigos de la Tierra.

Bienvenida Karin.

  • A los 17 minutos con 26 segundos da inicio la invención de Karin Nansen.

KN: Hola, muchas gracias por la invitación y por poder participar en este rico debate que esperemos que se continúe en el futuro, también integrando otros movimientos de diversos países, porque nos parece que es sumamente importante.

Nosotras somos una organización de lucha por la justicia ambiental, social, económica y de género, y desde esa perspectiva de la justicia en todas sus dimensiones, es que consideramos que hoy es necesario y fundamental apostar a la construcción de alianzas entre los movimientos sociales, y es algo a lo que le estamos realmente dedicando mucho esfuerzo y en lo que creemos firmemente, tanto a nivel nacional de mi organización, como a nivel de América Latina Amigos de la Tierra, América Latina y Caribe y también a nivel internacional.

Hoy es muy evidente que está en riesgo la sustentabilidad de la vida; las crisis socio ecológicas que enfrentamos, la crisis climática, del agua, de la biodiversidad, alimentaria, están interrelacionadas y son crisis que están amenazando los sistemas ecológicos que hacen posible la vida.

Pero también están destruyendo los medios de sustento de grandes mayorías de la población, están atentando contra los derechos de los pueblos. O sea, cuando hablamos de crisis, en realidad estamos hablando de que está en juego la vida y la realización de derechos.

Y en ese contexto es evidente que se necesita una transformación radical de nuestras sociedades y de los sistemas de producción y consumo, y además de la forma en que organizamos nuestras sociedades, nuestra economía y nuestra relación con la sociedad y la naturaleza.

También es evidente que asistimos a una profunda crisis de los cuidados que es el resultado de un sistema patriarcal que se basa en la explotación del trabajo del cuerpo de las mujeres mediante la división sexual del trabajo.

Entonces, lo que decimos es que es necesario ese cambio radical que haga posible la sustentabilidad de la vida, y que no es posible eso mientras continúe este sistema de acumulación que prioriza ante todo la concentración, la acumulación de capital y la toma de decisión en pocas manos, y en función de unos pocos, de los intereses de unos pocos.

Vemos cómo está muy relacionada la explotación de la clase trabajadora con la explotación de las mujeres, con la explotación de los pueblos indígenas, de los pueblos afrodescendientes y la explotación de la naturaleza.

Y lo mismo ocurre con los procesos de privatización, como decía Tomás, que se van produciendo con la imposición del neoliberalismo, un proceso de privatización de las distintas esferas, de las distintas dimensiones de la vida en sociedad y también de la naturaleza.

Por ello se plantea la necesidad de enfrentar un sistema que se sustenta en múltiples opresiones, y que se sustenta también en esa en esa lógica de explotación y de privatización de absolutamente todo. Por eso es que los movimientos sociales no pueden enfrentar esta dimensión de lo que tenemos por delante en forma aislada, en forma separada. Es necesario unir fuerzas como movimientos y entender en profundidad la raíz de las crisis que enfrentamos.

Porque si no entendemos las causas estructurales de las crisis que enfrentamos, las respuestas posiblemente no sean las adecuadas, o por lo menos, posiblemente, tenemos respuestas que son parciales.

Necesitamos una respuesta integral que realmente responda a las causas estructurales de las crisis, eso nos parece fundamental. Y en ese sentido las alianzas son necesarias también para avanzar en la construcción de paradigmas emancipatorios, de proyectos políticos emancipatorios que permitan fortalecer esos sujetos políticos populares. Debemos re-apropiarnos de la política y disputar la esfera política como decía Tomás.

Y es fundamental también que esos procesos de construcción política desde los movimientos se nutran de las luchas y las reivindicaciones históricas de nuestros pueblos y movimientos, pero que también sean capaces de tener una lectura en profundidad del contexto actual de la coyuntura, de la correlación de fuerzas y de lo que está en juego.

Por eso pensamos que tenemos muchos desafíos en términos de cómo vamos generando un análisis común, mediante un proceso participativo, democrático entre los movimientos sociales. Un análisis común que nos permita delinear una agenda también política común que parta de la diversidad. No estamos diciendo que queremos homogeneizar nada, sino, lo que queremos es que desde esa perspectiva de la diversidad podamos lograr la unidad de agendas.

Y en ese sentido también quiero enfatizar lo que decía Tomás de la importancia de la disputa de la esfera y la arena política, porque las políticas públicas son necesarias para que podamos cambiar este curso, para que podamos generar políticas en función del bienestar de nuestros pueblos, políticas que permitan revertir estas crisis estructurales, estas crisis socioambientales estructurales.

Entonces, frente a este proceso de des-legitimación de la política que se está dando, y de erosión de la democracia, -que es muy brutal-, la respuesta realmente es la participación activa de los pueblos y de sus movimientos sociales.

Es fundamental para nosotras entender que la política tiene que ver con la toma de decisiones que afectan a la organización de nuestras sociedades, su relación con la naturaleza: tiene que ver con disputar el Estado, tiene que ver con descolonizar el Estado y reorganizarlo en función del bien común y de los derechos de nuestros pueblos.

Otra dimensión fundamental, a la que no podemos escapar, es la disputa de la esfera económica. Necesitamos organizar nuevos sistemas de producción con nuevas relaciones sociales que nos permitan garantizar la producción y la reproducción de la vida, esto considera la centralidad del trabajo tanto productivo como reproductivo para nuestras sociedades, y la organización por lo tanto de nuestros pueblos en función de eso.

Pensamos que como movimiento ecologista no nos podemos quedar simplemente en una disputa en torno a qué pasa con los procesos de explotación de la naturaleza, que son muy brutales, sino que necesariamente tenemos que ver cómo eso se interrelaciona con otros procesos de explotación y cómo la privatización de la naturaleza está directamente vinculada también con la privatización de los servicios públicos, con el desmantelamiento de los derechos de la clase trabajadora y el desmantelamiento de los derechos de las mujeres, de los pueblos indígenas, de los pueblos afrodescendientes.

En términos más concretos, un aprendizaje para nosotras que ha sido muy importante es el proceso de construcción de la soberanía alimentaria, que es un principio que fue político, que fue inicialmente impulsado por la Vía Campesina a la que luego nos sumamos muchos otros movimientos. Implica el reconociendo del derecho de nuestros pueblos de definir nuestras propias políticas, nuestras propias estrategias y sistemas de producción, distribución y consumo de alimentos ecológicos justos, que reconozcan el papel central de las mujeres en la producción de alimentos como sujeto político. La soberanía alimentaria reconoce el acumulado de nuestros pueblos en la construcción de sistemas alimentarios que realmente garanticen la alimentación a nuestros pueblos.

Ese proceso de construcción tiene que ver con el derecho a la tierra, al territorio, con disputar el sentido del territorio, y esto tiene que ver con la lucha por políticas públicas que permitan realmente garantizar el derecho al agua, a la salud, a la alimentación; es un proceso de construcción que tiene mucho que ver con lo local porque esos sistemas alimentarios que están en construcción se van construyendo a nivel territorial, a nivel local, pero tiene mucho que ver con el diálogo, con la organización social que es fundamental y tiene que ver también con el diálogo entre campo y ciudad.

Aprendimos que la soberanía alimentaria no es solo un tema del campesinado, sino que la construcción de la soberanía alimentaria es una tarea que nos debe convocar al conjunto de la sociedad, y por lo tanto, es fundamental el compromiso de la clase trabajadora con ese proceso de construcción de la soberanía alimentaria.

Y en Uruguay concretamente una experiencia que tenemos, que consideramos súper valiosa, es un proceso de construcción de un movimiento que se llama Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas, de las que formamos parte y que ha sido un proceso de construcción con los productores y productoras familiares, campesinado, comunidades de nuestro país, pero también en diálogo con la universidad, y con esos compañeros y compañeras de la universidad comprometidas con estos procesos sociales y que nos ha posibilitado ese proceso, buscamos defender el derecho que tenemos como pueblos a organizar nuestro sistema alimentario en función de otras dinámicas y de otros parámetros, que son distintos a los que nos impone el agronegocio y a disputar el territorio y reivindicar el derecho al territorio desde esta perspectiva de construcción de soberanía alimentaria.

Otra experiencia que ha sido sumamente importante para nosotras fue la campaña por el derecho al agua, que fue una campaña que se llevó adelante en el año 2003-2004 y que llevó a la reforma de la Constitución para que hoy en día consagra el derecho humano al agua, y vamos adelante junto con el sindicato FOSE que se llama que es el sindicato de trabajadores y trabajadoras de del agua y con otras organizaciones sociales, esto llevó a la constitución de una comisión nacional en defensa del agua y de la vida, aprendiendo también de la lucha en Bolivia, por ejemplo, y nos permitió eso: que la Constitución realmente consagre ese derecho fundamental al agua y prohíba los procesos de privatización del agua.

Pero además, en esta alianza entre movimientos logramos entender conjuntamente que si queríamos realmente garantizar el derecho al agua era necesario cuidar el agua en el territorio, cuidar el ciclo hidrológico, cuidar la calidad, la cantidad del agua en el territorio y por lo tanto necesitamos territorios saludables, y por eso, en la Constitución también se incluyó lo que era necesario y obvio que es la gestión sustentable de las cuencas y la gestión participativa de las cuencas hidrográficas, y estamos en un proceso hoy de disputa porque si bien está el derecho garantizado en la Constitución, hoy vemos cómo con el avance del agronegocio en nuestro país se está poniendo en cuestión ese derecho y no se está cumpliendo con este mandato de gestión sustentable a nivel territorial de las cuencas hidrográficas y demás.

Otras luchas que llevamos adelante con el movimiento sindical tuvieron que ver con la resistencia contra los tratados de libre comercio, que ha sido un tema también que históricamente hemos compartido con el movimiento sindical, quizás la lucha más reciente fue en torno al tratado sobre el comercio de servicios el TISA, y logramos que Uruguay se retirara de ese proceso. Pero sabemos que es una lucha que se continúa porque la agenda neoliberal sigue.

Imponer tratados de libre comercio es algo que está en la agenda claramente del nuevo gobierno; y en términos más recientes la lucha contra una ley muy importante para el gobierno que hoy actualmente está en nuestro país, que es la Ley de Urgente Consideración, una legislación que incluye todo tipo de temas y que se aprobó mediante un proceso que consideramos totalmente anti democrático: en forma urgente, pero además, el contenido es sumamente terrible en términos de lo que significa por la pérdida de derechos y por la imposición de una lógica neoliberal nuevamente. Recientemente tuvimos un referéndum, y eso fue posible gracias a la organización de los movimientos sociales, claramente del movimiento sindical, del movimiento cooperativista, del movimiento estudiantil, pero también del movimiento feminista. Fuimos muchas organizaciones que nos sumamos en primer lugar a un proceso de recolección de firmas para habilitar el recurso de referéndum y para que realmente hubiera un debate democrático en nuestro país, finalmente no logramos ganar, lamentablemente no logramos derogar esos ciento treinta y cinco artículos de esta Ley de Urgente Consideración, pero de todos modos hubo un proceso que consideramos sumamente importante de acumulación política desde los movimientos, en términos de lo que decía también Tomás: de fortalecimiento de la democracia.

Cuando se tiene un gobierno como el que tenemos hoy en Uruguay que no apuesta a una radicalización de la democracia sino todo lo contrario, pues utiliza su poder para imponer normas que van en la línea del fortalecimiento de la perspectiva neoliberal, y también el fortalecimiento de un Estado más represivo.

Porque a veces hablamos mucho del desmantelamiento del Estado y cómo desde esa lógica neoliberal se impone una reducción del Estado, pero se impone una reducción del Estado en función de los derechos de la población, al mismo tiempo se va generando un fortalecimiento de un Estado más represivo. Entonces ahí tenemos una lucha en nuestro país, y que para la cual, es fundamental la alianza con movimientos sociales.

En se proceso estamos; pensamos que es sumamente importante entender que la construcción de alianzas tiene que ver con procesos, no se construyen alianzas de un día para otro, el proceso de construcción es tan importante como los resultados que podamos lograr gracias a esas alianzas, pues esto nos permite disputar el espacio político.

Como movimientos sabemos que es un aprendizaje, porque es verdad que venimos desde perspectivas distintas, desde historias de luchas muchas veces distintas, pero que necesitamos aunar algunos temas de la agenda política que realmente son trascendentales para todos los movimientos, y que necesitamos entonces como decía antes desde esa diversidad construir cada vez más la unidad, y para eso, hay que apostarle. Se necesita tiempo y se necesita también mucha humildad, se necesita mucha humildad y también reconocer esas luchas históricas y los movimientos históricos que en nuestro país han hecho posible los cambios sociales.

Por eso consideramos tan importante el momento actual. Por supuesto es importante la relación con el movimiento sindical, pero también con el movimiento feminista para cualquier proceso de transformación social en nuestro país.

Muchas gracias.

  • A los 34 minutos con 32 segundos Karin Nansen da por finalizada la intervención.

HF: Muchas gracias Karin por este aporte desde la experiencia uruguaya. Estuve pendiente del resultado del referéndum y vi que no se había ganado, que no lo habíamos ganado, pero como decís, fue una experiencia importante de acumulación política y eso también es válido en ese proceso que señalás de construir alianzas, lo cual, expusiste, no es algo de un día para otro, sino que es un proceso.

Muchas gracias, Karin.

Pasamos ahora con Ciska Raventós, ella es socióloga, catedrática jubilada de la Universidad de Costa Rica, y es una persona que ha estado muy activa en la lucha social en nuestro país, así que bienvenida también Ciska. Adelante.

  • A los 35 minutos con 16 segundos da inicio la intervención de Ciska.

CR: Muchísimas gracias por la invitación, saludos a Karin, a Tomás y a Héctor.

Probablemente yo voy a ser mucho más detallada con respecto a datos de Costa Rica porque son menos conocidos, y además, porque estamos en un momento en el cual necesitamos mucho más mirar a la historia reciente para colocarnos frente al presente y al futuro.

A diferencia de Chile y Uruguay, Costa Rica no tuvo período dictatorial, es decir, no tuvimos ruptura del orden constitucional, y eso hace que tanto las políticas de salud, las políticas de educación, a pesar de que se han degradado en el contexto neoliberal, todavía sigue habiendo un peso importante de la salud y de la educación pública, es decir, son todavía bastiones cada vez más débiles, pero importantes para la ciudadanía.

Actualmente tenemos un desolador panorama político, tenemos una profunda crisis social marcada por desempleo, pobreza, desigualdad, que ya venía agravándose y que las políticas frente a la pandemia terminaron de exacerbar muchísimo.

En segundo lugar, tenemos un debilitamiento y fragmentación de las organizaciones sociales, tras las movilizaciones sociales recientes.

En tercer lugar, un fuerte desplazamiento del espectro político institucional hacia las fuerzas neoliberales que se expresa en una enorme mayoría legislativa y por último el triunfo electoral de un candidato populista de derecha que movilizó en campaña el malestar social contra chivos expiatorios, sin ofrecer soluciones a los grandes problemas nacionales.

Tenemos entonces riesgo de que las fracturas sociales se sumen a la capitalización de la desconfianza entre las personas y degrade aún más el tejido social.

Y sin embargo hace quince años tuvimos un ciclo de movilización social que nos llenó de esperanza y de la idea de que íbamos a poder más bien avanzar en derrotar al neoliberalismo.

Entonces, por eso en esta breve participación quisiera hacer una rápida descripción de las movilizaciones sociales que van del 95 al 2007, y después, de las movilizaciones recientes del 2018 y 2019; un poco para colocarlas en perspectiva.

Y luego haré algunas reflexiones sobre los avances, límites y enseñanzas de estas alianzas.

El ciclo de movilización del 95 y 2007 tiene dos momentos: una huelga magisterial en el noventa y cinco contra la restricción de las pensiones, -que si bien fue derrotada-, dejó una huella de malestar y de conciencia en el magisterio, y los profesores y las profesoras están en todo el país. Quedó así un magisterio más crítico y menos apegado, digamos, a las autoridades formales.

En el dos mil se suma una movilización social muy importante en contra de la apertura de las telecomunicaciones. Teníamos un monopolio estatal de telecomunicaciones, antes de eso de electricidad también, en una compañía estatal, y que además había llevado electricidad y telefonía a todo el país. En este caso esta movilización llevó al gobierno a sacar de la agenda legislativa un proyecto de ley de apertura que ya había sido aprobado por una mayoría muy contundente, es decir, la movilización social forzó revertir un acuerdo legislativo.

Y en perspectiva histórica, esta movilización y este triunfo logró detener la legitimidad del discurso privatizador por dos décadas, es decir, en dos décadas en política ningún candidato se ha atrevido a hablar abiertamente de privatizaciones y tememos que esto pueda empezar ahora.

También se desarrolló un movimiento muy amplio y multisectorial contra el tratado de libre comercio con los Estados Unidos. Estuvieron en esa lucha los movimientos sindical, ambiental, estudiantil, feminista, las comunidades indígenas… básicamente, se fueron aglutinando todos los movimientos sociales en la protesta.

Hubo un par de años de movilización callejera del 2005 al 2007, y esto finalmente lleva a la convocatoria de un referéndum, por iniciativa presidencial, a pesar de que la demanda de referéndum surgía desde la sociedad, es el presidente, que en un golpe de timón muy rápido quien convoca y eso generó una enorme movilización social y organización en todo el país en la campaña para ganar el referéndum contra el TLC. Y bueno, lo perdimos, pero lo perdimos 48 a 52 a pesar de que enfrentamos al gobierno, a empresarios, y hasta el embajador de los Estados Unidos de América participó activamente en la campaña a favor del TLC.

Entonces este ciclo largo de capitalización de movilizaciones y organización, y como diría Tomás, de politización de la sociedad dejó un enorme aprendizaje en términos de formas de organización.

Las organizaciones locales que se crearon para enfrentar el referéndum juntaron en el territorio a sindicalistas, ecologistas, feministas, estudiantes, gente en general de los barrios, y eso generó un espacio de encuentro y de aprendizaje común, y aprender sobre lo que decía Karin, de las diferencias, de aprender a escuchar, no solo diferencias políticas de énfasis, de cómo esas se van sumando en proyectos populares alternativos, sino que también incluso de estilos de trabajo dentro de las organizaciones. Es decir, desde las jerarquías sindicales hasta la horizontalidad feminista o ecologista se logró generar un enorme laboratorio de aprendizaje y eso fue muy valioso. Y a la vez hubo una fuerte presencia de capas medias que desarrollaron pedagogías populares en barrios a lo largo de los cinco años que duró la lucha contra el TLC.

También hubo coordinaciones nacionales muy difíciles entre distintos movimientos sociales, coordinaciones siempre cargadas de tensión, pero el objetivo común de derrotar el TLC, de alguna forma iba permitiendo patear para adelante las diferencias.

A pesar de haber perdido el referéndum, el ciclo de movilización social contribuyó a romper el orden bipartidista y disminuyó el apoyo popular a los partidos que venían impulsando las reformas neoliberales, y va a desarrollar ese proceso dos partidos, uno mucho más fuerte, el partido Acción Ciudadana de centro y el partido Frente Amplio de izquierda.

En términos de esta politización de la sociedad, después de la derrota del referéndum hubo ruptura de las alianzas entre movimientos, mucho reclamo de unos a otros, de quien había dicho qué, entonces hay un proceso de fragmentación y de mucha amargura. Una situación muy problemática. Estamos hablando del 2007, y a pesar de que la oposición al TLC fue concertando perfiles de proyectos alternativos un poco en la línea de lo que señala Karin, es decir, de irse encontrando en las distintas dimensiones de lo que requeriría un proyecto alternativo, eso no se potenció, nos quedamos en el no, en habernos opuesto al TLC y no en toda la riqueza propositiva que había surgido en ese contexto. Entonces ese proceso de politización de alguna forma se estancó y pasó, de vuelta, hacia demandas más sectoriales de los movimientos.

En contraste con ese periodo tenemos las movilizaciones recientes. Producto de la ruptura del bipartidismo desde el 2014 hasta mayo 2022 hemos tenido en el gobierno al Partido Acción Ciudadana, uno de los partidos que surge al calor de este otro periodo de expansión y politización, gana en segunda ronda, es decir, con muchos votos prestados y con minorías parlamentarias.

En el 2014 también creció la izquierda, el Frente Amplio pasó de un diputado a nueve, pero aun así en conjunto Acción Ciudadana y Frente Amplio no generaban mayoría legislativa; en el 2018 inicia el segundo gobierno del Partido Acción Ciudadana y el Frente Amplio baja de 9 curules a solo un diputado, por su parte el Partido Acción Ciudadana pasa de 13 a 10, o sea, lo que podría eventualmente haber sido la herencia de ese otro periodo queda limitada a once diputados de una Asamblea de cincuenta y siete.

El gobierno 2018-2022 compensó su extrema debilidad aliándose con un sector del empresariado grande vinculado con el sector exportador y emprendió una reforma fiscal cuyos costos recayeron directamente sobre sus bases sociales, sobre todo en las capas medias, los trabajadores del Estado y los pequeños y medianos empresarios.

Y en oposición a la reforma fiscal se generó una enorme movilización sindical, probablemente la mayor de toda la historia del país, así como una huelga magisterial de un semestre sin que alcanzaran objetivo alguno. Ni siquiera se entablaron procesos serios de negociación, o sea, eso fue una derrota muy fuerte.

Y en medio de la pandemia surgió una segunda movilización en 2020, un estallido social, un poco como lo que vivieron ustedes en Chile, pero en magnitud mucho menor, pero finalmente paralizó a todo el país durante un mes en octubre del 2020.

Frente a la movilización esta del estallido, que era algo que no tenía demandas claras, que no era muy claro qué era lo que se planteaba, con distintos sectores tratando de capitalizar los apoyos, tanto de parte de la izquierda como de otros movimientos sociales y grupos empresariales.

Es decir, en general son movimientos los dos muy aislados, tanto el del dieciocho como el del veinte, aislamiento sindical en 2018 y el otro ni siquiera se puede llamar un movimiento, fue más un estallido.

Y paralelamente el presidente de la República desarrolló un proceso de diálogo social en el que no incluyó actores que vienen del estallido, sino otros movimientos sociales, tratando de montar un acuerdo frente al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y tratando sobre todo de desmovilizar la protesta.

En este periodo reciente los únicos movimientos que han mantenido una capacidad de movilización creciente son los movimientos feministas seguidos por los LGTBIQ+.

El movimiento ecologista tuvo la dificultad de que frente a un discurso ambiental muy fuerte del gobierno se ha dividido, es decir, un sector se mueve en ámbitos internacionales y celebra el ecologismo de Costa Rica mientras que el movimiento sindical comunal y de base se encuentra aislado, entonces hay una especie de cooptación del discurso ambiental, más como una cuestión de relaciones exteriores y con poco peso hacia adentro, aislando al movimiento de base comunal, y por otra parte con, incluso, retrocesos a nivel ambiental. Es decir, mientras se tiene la campaña de divulgación, a la misma vez hay retrocesos ambientales.

Algunas reflexiones:

Lo primero es que hay una enorme diferencia entre el impacto político de las movilizaciones de fin y principios de siglo y este de los últimos años. Estas dos décadas y media nos han evidenciado las complejidades de la construcción de alternativas políticas incluyentes desde la sociedad. Por un lado, hemos tenido muchas dificultades con las divisiones dentro de los movimientos sociales, que generan competencias en vez de colaboraciones en muchos movimientos, especialmente en el sindical, que fue la base del movimiento expansivo. Tenemos una debilidad adicional porque en Costa Rica los sindicatos están casi solo en el sector público; Costa Rica no tiene libertad sindical en el sector privado, entonces eso también genera una decisión entre trabajadoras y trabajadores del sector privados, donde no existe el derecho de organización.

Los objetivos comunes, esos que decía antes, ayudan a articular la diversidad y reducir el impacto de las diferencias.

En tercer lugar, hemos podido ver a un gran costo lo difíciles que son las relaciones entre los movimientos sociales y la política institucional: partidos y movimientos operan con lógicas diferentes lo que habitualmente hace que para la dirigencia social sean procesos desconocidos y difíciles.

Me interesa destacar algunos puntos importantes:

– La total ausencia de traducción del nombre Partido Acción Ciudadana a una estrategia de construcción de poder político desde la sociedad. Es decir, el Partido Acción Ciudadana ha tratado de deconstruir las formas clientelares de los partidos tradicionales sin generar puentes alternativos. El segundo gobierno del PAC que termina en estos días ha sido uno de los que menos ha establecido puentes con la sociedad, especialmente en momentos de protesta. Tanto la huelga el 2018 como el estallido del 2020 fueron debilitados a base de ninguneo.

– En segundo lugar, el fracaso de la construcción de fracción entre los nueve diputados del Frente Amplio, 2014-2018, y esto me interesa en relación con lo que plantea Tomás y lo que es la diversidad de la Constituyente, es decir, estos nueve diputados venían en su enorme mayoría desde los movimientos sociales y no fueron capaces de construir una identidad de fracción y los contornos de un proyecto incluyente a pesar de la enorme homogeneidad política. Es decir, eran dirigentes sociales y por alguna razón no se logró; de hecho eso explica en buena medida por qué el Frente Amplio baja de nueve a un diputado en el periodo siguiente.

– Por otro lado, destaco los usos instrumentales y oportunistas que han hecho las élites gobernantes de las herramientas de referendo, diálogo y concertación social, es decir, siempre ha privado el interés de desmovilizar la protesta y no ha habido una convicción democrática de construir nuevos pactos sociales. Ha habido distintos momentos, tanto el referéndum, la concertación o el diálogo del 2020 en que básicamente el interés es desmovilizar y despolitizar y en eso han tenido bastante éxito.

– Y, por otro lado, la debilidad de los puentes entre movimientos sociales constituidos por activistas de capas medias. con las poblaciones desempleadas, empobrecidas y desorganizadas. Entonces hay un quiebre acá dentro del movimiento social, que es un fenómeno más de capa media, de personas con recursos de tiempo, cognitivos, materiales para organizarse, y esta otra masa social, que tiene muchas dificultades para organizarse porque fundamentalmente está luchando por la sobrevivencia.

– Otro punto es, -ya más allá de esta cuestión de los vínculos entre política y sociedad-, el enorme poder que tienen los poderes fácticos nacionales e internacionales, económicos y religiosos, especialmente en estos pequeños países centroamericanos que tienen un poder soberano en extremo limitados y elites políticas muy comprometidas con la propuesta neoliberal, con la globalización neoliberal, y poca atención al espacio social nacional. Es decir, como que pareciera ser que el país es simplemente un apéndice de lo que pueda jalar en inversión extranjera.

En el centro de la pregunta tenemos entonces cómo construir poder democrático de la sociedad, poder que permita orientar y posibilitar un gobierno democrático de izquierda.

El momento presente en Costa Rica es particularmente distópico, porque inicia un nuevo gobierno donde el candidato o el presidente electo hizo una campaña con un estilo populista de derecha, ya lo dije antes, que podría ser además una amenaza para la democracia liberal, incluso para esa y en ese sentido creo que estamos frente al riesgo de una repolitización conservadora de la sociedad.

Es decir, sí, politización, pero politización desde la desconfianza, desde los valores tradicionales, desde una mirada conservadora sobre las mujeres, una mirada pragmática sobre el ambiente. Entonces sí, estamos en un momento de alto riesgo.

  • A los 55 minutos con 44 segundos Ciska da por finalizada la intervención.

HF: Muchas gracias Ciska por este profundo y detallado análisis de lo que ha sido y de lo que es la situación en Costa Rica.

Queremos abrir una nueva ronda, para ir concluyendo y con los aportes adicionales que estimen.

Sabemos que Karin tiene una limitación de tiempo, no sé si ya tendrías que retirarte, o si tenés algún chance y querés ir de primera en esta nueva ronda.

KN: Gracias, y gracias a Tomás y a Ciska por sus aportes que han sido súper ricos.

Efectivamente son muchos los desafíos que enfrentamos los movimientos sociales y es necesario seguir trabajando en este sentido, porque para poder pensar nuestra acción política es importante entender cuál es el contexto en el que estamos operando, la correlación de fuerzas, y cuáles son realmente las amenazas y desafíos que enfrentamos.

A mí me parece que este proceso de deslegitimación de la política, que busca reafirmar los sistemas de opresión y desmantelar derechos, es un proceso que no va a parar en el futuro cercano en nuestro continente, y por lo tanto, realmente los movimientos necesitamos esto, de posicionarnos firmemente para disputar la política y para realmente reivindicar la política.

Me parece que ese es un elemento central y que ahí hay que tener mucho cuidado, porque pasa que muchas veces los movimientos de alguna manera nos retiramos de esa arena para cuestiones más territoriales, por ejemplo, sobre todo en el movimiento ambiental pasa, y es sumamente importante la defensa y la lucha territorial sin duda, pero si no logramos esa disputa de la arena política y reivindicar la política corremos cierto riesgo.

El otro tema es que claramente los derechos no están garantizados y a veces eso es difícil de transmitir en nuestras sociedades, porque se da por sentado que se cuenta con esos derechos. En sociedades como la nuestra, en Uruguay, donde a partir de la lucha, de los movimientos, el pueblo uruguayo a lo largo de los años, incluso durante la dictadura se ha logrado conquistar derechos que se dan por seguros.

Pero esos derechos no están garantizados de por vida, y muchas veces se asume como que sí, eso está, esa institucionalidad de los derechos es muy fuerte y es intocable… pues no están garantizados.

Hoy en Uruguay muchos derechos están profundamente amenazados, entonces no dormirnos nunca, todo es posible en términos del ataque contra los derechos fundamentales de nuestros pueblos.

Por otro lado se hablaba mucho de la persecución de las organizaciones sociales, eso está clarísimo en la agenda de la derecha, en la agenda neoliberal buscan deslegitimar, con la persecución constante incluso mediática buscan desprestigiar a las organizaciones sociales y ese es uno de los grandes desafíos. Y ahí el tema de la comunicación me parece fundamental, o sea, cómo transmitimos nuestros mensajes, -que lo planteaba Tomás antes-, cómo logramos transmitir nuestros mensajes, nuestro análisis, pero además reposicionarnos en medio de una situación en la cual es muy difícil pues hay mucha persecución de las organizaciones sociales.

Y por último me parece que hay una disputa que tenemos que reconocer como movimientos sociales, que es la disputa de imaginarios, hay una disputa del imaginario social que a nosotras nos preocupa profundamente, porque lo que está haciendo la derecha y la centro derecha neoliberal es tratar de borrar y cambiar la historia. Porque en Uruguay se está tratando de cambiar la historia, el relato de la historia, entonces, realmente es grave lo que está pasando. Pero por otro lado buscan borrar del imaginario de nuestro pueblo la importancia de la justicia, de la solidaridad, de la participación social.

Y esto va más profundo aún que la lucha por las políticas públicas concretas, o sea, la lucha por las políticas públicas es fundamental, pero tenemos que saber también que esto es una disputa de imaginarios y eso va en mucha profundidad, y para cualquier movimiento que luche por la justicia, cualquier movimiento progresista de izquierda, esa es una mucha que tenemos que entender y que tenemos que dar: la disputa de los imaginarios. Me parece que ahí tenemos un enorme desafío, porque está muy ligado al tema de la comunicación, y a quién define el relato y la narrativa y los términos ideológicos. Muchas veces quedamos con debilidad porque quienes marcan el tono del debate son otras fuerzas.

Nosotras también pensamos que es muy importante todo el proceso de formación política y retomar esa formación política de carácter popular, que realmente nos permita aprender entre los movimientos porque tenemos que aprender unos de otros, y como parte de eso, la disputa de los imaginarios que es tan importante.

Por ahí finalizo, gracias.

  • A la hora con 1 minuto y 37 segundos finaliza la intervención de Karin

HF: Muchas gracias Karin, muchas gracias por tu importante reflexión en este momento. Tomás, adelante con tu participación.

TL: Me había quedado pensando en lo que decía Karin al comienzo de su presentación, en relación con la siempre difícil dicotomía o desafío que enfrentan los progresismos sociales y políticos a la hora de articular las necesidades sociales que se vuelven hegemónicas, sobre todo en momentos de crisis que claman por supuesto los más pobres, con los objetivos de corto plazo de desarrollo productivo, de cambio de modelo productivo, de sustentabilidad ambiental.

O sea, yo diría que quizás esa es la pregunta o el fantasma que ronda a los nuevos gobiernos en Latinoamérica, pero también a los movimientos sociales y especialmente aquellos que se levantan en pos de la justicia ambiental. La articulación y finalmente el programa político de la izquierda democrática va a tener que conciliar cuestiones que, -y no me refiero solamente a donde se pone la plata o la cuestión presupuestaria-, importan muchísimo a la hora de qué priorizar. Sobre todo, cuando por ejemplo se encarece el costo de la vida producto de la inflación que van a experimentar en general los países en el mundo, y eso hace que, por ejemplo, el combustible sea más caro y por lo tanto el transporte público sea más caro para los ciudadanos, y entonces, los estados comienzan a responder con subsidios al combustible, ¿en qué medida eso puede dinamitar las posibilidades de llegar a los objetivos 2030 de Naciones Unidas de reducir las emisiones hacia ese momento? Uno podría buscar otro ejemplo en donde en momentos de crisis también nos vemos enfrentados a ese tipo de desafíos, de conciliar de alguna manera un programa político que no deje atrás la necesidad de la sustentabilidad ambiental y de la justicia ambiental.

Entonces me quedé un poco pegado con eso y me encantaría escuchar tu opinión. Bueno si no es ahora porque tienes que irte, en otro momento, pero creo que quizás es como la gran pregunta, y yo creo que por ejemplo el gobierno de Boric lo tiene como un gran problema político hoy, porque fue una promesa de campaña ser un gobierno ecologista y con todo lo que eso implica, entonces ahí va vamos a tener situaciones que resolver, o sea, hay mucha esperanza en Chile, pero ahora comienzan los problemas y eso es necesario decirlo así.

Respecto a la exposición de Ciska me interesó muchísimo también porque me confieso no tan conocedor de la historia política de Costa Rica, obviamente en líneas generales sí pero me pareció muy interesante la exposición sobre los ires y venires de los movimientos sociales.

Y también un poco hablando desde la experiencia chilena, yo creo que a la larga provocar grietas no sirve de nada, si es que esas grietas no son conducidas hacia objetivos que, como bien tú decías no se agoten en las propias demandas de un momento particular. O sea, de alguna manera lo importante no es solamente provocar estallidos sociales, sino que los estallidos sociales sean capitalizados a través de mensajes que vienen instalándose largo tiempo atrás y puedan encadenar luchas. ¿Por qué? Porque como lo decís los estallidos sociales son momentos destituyentes muchas veces, y los momentos destituyentes riman con la desconfianza. Y la desconfianza muchas veces puede ser capitalizada por populismos de derecha, por lo tanto, debe considerarse la necesidad de que los movimientos sociales vayan instalando su programa, pero además, que ese programa sea articulado y sea encadenado hacia algo que vaya más allá de, por ejemplo, si la lucha del magisterio por generar una nueva carrera docente tenga también un sentido integral con las luchas por fortalecer la educación pública, y que la lucha por fortalecer la educación pública de alguna manera abra la idea de los derechos sociales hacia más allá de la educación, digamos, que la idea de la universalidad, en el caso de la educación, se extienda también a todas las áreas y las esferas de la sociedad.

Yo creo que en eso hay asuntos interesantes, hay luces que pueden identificarse en la historia reciente de nuestro país, porque por ejemplo, el movimiento estudiantil del 2011 en Chile que fue por la educación pública gratuita y de calidad, a nivel de la educación superior, ese año, lo que partió la chispa que encendió la pradera no fueron las reivindicaciones del movimiento estudiantil, fue un movimiento que buscaba frenar la instalación de una termoeléctrica en la Patagonia chilena, que iba a impactar el medio ambiente de manera muy negativa para las comunidades y para el país y para el planeta en general. Por lo tanto eso fue lo que hizo que existiera una marca en donde fueron cien mil personas en la ciudad de Santiago que era algo inédito desde el retorno a la democracia, y de alguna manera se logró frenar el proyecto de termoeléctrica, y quedó un poco en el aire la sensación de que la cultura de haber ido a la calle por primera vez y así de masiva fue abriendo otros debates.

Incluso yo creo que hay algunas cuestiones más de orden subjetivo o inconsciente que van quedando y que lograron conectar con que un año o dos años atrás, ya las organizaciones, las federaciones estudiantiles estaban hablando de la posibilidad de ir a la calle a protestar por un programa de educación gratuita, entonces, de alguna manera hay una cuota al azar. Los estallidos van a ocurrir igual, la cuestión es cómo se canalizan. El trabajo hormiga, el trabajo territorial no basta, pero vaya que es importante en los momentos previos, durante, y luego.

Porque lo que va ahora es un trabajo territorial, que tiene que estar orientado hacia algo más allá de lo particular, de lo contrario no se avanza en lo político. Nosotros teníamos mucho temor cuando fue el estallido del 2019, de la violencia que tuvo el estallido, que fue real. Temíamos que la destrucción de inmobiliario público, etcétera, despertara no solamente una reacción fascista a partir de las fuerzas de orden, sino que también despertara la necesidad de seguridad, de querer volver al orden cotidiano que se conocía anteriormente, y eso, es algo que rima mucho con el fascismo, y los fascismos siempre se aprovechan de esos movimientos, de cuando el río está revuelto puede ocurrir cualquier cosa. Por lo tanto, ahí hay una complejidad que resolver, pero que también va dejando enseñanzas de cómo ir avanzando paso a paso, preparando quizás o acumulando de a poco.

Respecto a la Constituyente, efectivamente una de las gracias de la Constituyente es que no solamente se hizo un plebiscito para elegir una asamblea que redactara una constitución, el cual tuvo un 80 % del apoyo de los votantes, que es un resultado histórico de gente que dijo “bueno queremos cambiar la constitución de Pinochet, porque tiene el problema de que es la causa de un entramado anti derechos”, sino que también al momento de elegir las personas que van, que están hoy en día redactando lo que luego se va a sancionar en un nuevo plebiscito, tuvo condiciones de elegibilidad que fueron extremadamente positivas para la democracia. Porque fue un proceso que se eligió con una regla de paridad, lo que hace que sea la primera constitución en el mundo que se escribe con una asamblea 50/50 hombres y mujeres, tuvo cuotas reservadas, escaños reservados para los pueblos indígenas de nuestro país, y además contó con la posibilidad de que personas independientes, sin militancia política pudiesen armar listas para competir de igual a igual, y se tuvo la posibilidad de que esas listas de independientes muchas veces venían de articulaciones sociales, o sea de movimientos sociales, por ejemplo el movimiento por una vejez digna, en contra del sistema privatizado de pensiones.

Hubo otros espacios relacionados al movimiento socioambiental y por supuesto el movimiento feminista, que tiene varios representantes dentro, que fueron elegidas con amplias mayorías e incluso también por ejemplo cuenta con una representación de organizaciones que estuvieron muy activas en la revuelta social, o sea, que de alguna manera estuvieron en la calle.

Pero obviamente, y en esto yo quiero ser muy claro, paradójicamente hoy día tenemos otro riesgo, y es que muchas veces se empieza a santificar el tema de la independencia de los partidos como garantía de progresismo o de cambio. Y eso no necesariamente es así, y hoy día hay una disputa dentro de la Convención, porque por ejemplo, en uno de los artículos dentro del articulado del sistema político quisieran hacer como permanente, esta regla en donde los independientes pueden no solamente presentar listas, que es una cosa, sino que también operar como partidos políticos sin llamarse partidos políticos ante el rechazo generalizado de la sociedad y la desconfianza que tiene la sociedad hacia la política, y lo que eso hace en definitiva es deteriorar la ya baja legitimidad que tienen los partidos en una sociedad que está expuesta al neoliberalismo, y que por lo tanto puede, paradójicamente, parecerse muchísimo a la Constitución del ochenta, que lo que hacía era reducir la política a la mínima expresión, por lo tanto, obviamente por razones distintas, y eso hay que decirlo, no estamos hablando de gente que sea derecha, o más allá de eso que tenga una vocación autoritaria, o que sea corporativista, ni mucho menos, pero por razones diferentes se está llegando a conclusiones que no necesariamente son las más favorables en cuanto al rol de la política en la sociedad, entonces ese tipo de cuestiones están aún en debate.

Yo no creo que vaya a dirimirse necesariamente como yo lo estaba pintando, pero ahí no es tan fácil, y hoy día la Convención está en curso, y estamos redactando la nueva Constitución que vamos a votar el cuatro de septiembre, cuando ya esté el texto final escrito.

Hoy día la ciudadanía comienza a ver con un poco de desconfianza el texto que se está armando, por la campaña de los medios de comunicación en contra de la Convención, pero también, por una serie de errores no forzados que ha cometido el progresismo al interior, y que vale la pena reconocerlo también. Eso hace que hoy día todas las encuestas del país le dan una mayoría al rechazo, a la opción de rechazar la nueva Constitución al principio de salida, que es algo que vamos a tener que enmendar, y que va a requerir mucho trabajo, porque también, querámoslo o no, ese plebiscito del 04 de septiembre es también un plebiscito que va a afectar al gobierno de Boric, por supuesto, porque nosotros somos los principales defensores de la Convención.

Entonces ahí enfrentamos momentos turbulentos, pues Chile es esperanza, pero Chile también es incertidumbre, y hay que ponerle paños fríos también para ver cómo podemos seguir reproduciendo esa energía transformadora que surgió en el país y que no es inagotable, nunca es inagotable, siempre hay que estar constantemente preguntándonos cómo renovarla, así que en eso estamos, y la articulación entre los movimientos sociales que están dentro de la Constituyente y los partidos del oficialismo, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista ha sido súper compleja, porque son formas diferentes. A pesar de que nosotros también venimos de los movimientos sociales, los movimientos sociales que están hoy representados son expresiones mucho más recientes de organizaciones menos institucionalistas, que tienen todo su derecho y es necesario que estén representadas, pero que obviamente es difícil que cuaje, es difícil que podamos llegar a acuerdo.

Ahí hay otro desafío, y con esto termino: quienes han logrado de alguna manera los momentos de mayor articulación entre esos dos mundos, el mundo más partidario y el mundo más social han sido los pueblos indígenas y sus representantes, entonces la primera presidenta de la Convención fue Elisa Loncon, que es del pueblo mapuche y es lingüista, y es una tremenda dirigenta que de alguna manera le permitió ser viables a ciertas mayorías para poder articularnos. Eso nos indica un poco el camino. Hay veces que la izquierda, cuando se desconecta de sus fuentes inspiradoras se pierde, y muchas veces los movimientos indigenistas nos enseñan a tener más humildad y a mirar las cosas de otra manera, así que eso ha sido una buena lección hasta el momento, pero esperemos que vaya bien.

HF: Muchas gracias Tomás. Realmente los aportes tanto de Tomás, como de Karin y los de Ciska dan una idea, una perspectiva del tema de las alianzas de los movimientos sociales y la importancia para algo que mencionó Tomás, que es la participación ciudadana y cómo logramos a partir de esa participación ciudadana ilustrada por las exposiciones, no solamente incidir sino transformar la realidad.

Antes de que Ciska haga su aporte, quiero darle las gracias a Karin, que tiene que retirarse porque tenía otros compromisos en esta tarde, así que Karin, si querés despedirte… y muchas gracias por tu tiempo, por tu trabajo allá con tus compañeras y compañeros de Uruguay. Como dijiste en tu participación esperamos que continuaremos en contacto para nuevas actividades como esta.

KN: Sí, muchísimas gracias realmente un placer estar; tenemos muchos temas para seguir discutiendo y trabajando como fue expresado, así que esperamos encontrarnos nuevamente, pero un gusto, un placer estar con Tomás y con Ciska y por supuesto contigo Héctor, así que seguimos.

Muchas gracias, hasta pronto.

HF: Muchas gracias, Karin, hasta pronto.

Ciska, adelante

  • A la hora 20 minutos da inicio la intervención de Ciska.

CR: Quiero destacar algunas ideas:

– Tenemos elementos en común, uno de ellos tiene que ver sobre todo con la participación de Karin, que fue la que más desarrolló la idea de que un proyecto alternativo al neoliberalismo hoy tiene que ser feminista, tiene que ser ecologista, tiene que ser incluyente, y debe tener como norte la justicia social, la solidaridad, es decir que en el trasfondo de lo que hemos hablado compartimos eso que no era tan obvio hace veinte, veinticinco años. Y creo que tiene enormes desafíos y retos, precisamente porque supone deconstruir y desarmar las ideas que mueven el proyecto neoliberal.

– Otro tiene que ver con lo que señalaba Tomás muy al principio: lo de la comunicación, y tiene que ver con la importancia del proyecto de SURCOS y del programa Alternativas en Costa Rica, en el sentido de desarrollar mecanismos de comunicación e información fiables entre los movimientos sociales, es decir, una de las amenazas más grandes del momento actual, es esta idea de que no hay nada que sea cierto, de que toda verdad puede ser disputada, entonces contar con medios fiables de comunicación que nos informen entre movimientos sociales es definitivamente una decisión muy importante.

– En segundo lugar, el énfasis que pusieron tanto Karin como Tomás en lo que es la disputa cultural, es decir, la disputa ideológica. Me gustó mucho esto que señalaba Tomás sobre el estallido, que el estallido pudo ser significado de muchísimas formas, y pudo haber tenido exactamente el desenlace contrario al que tuvo, pudo haber llevado hacia mano dura, hacia seguridad, entonces esa idea de la lucha ideológica, de pelear las trincheras por los significados en un sentido así como muy gramsciano es muy importante hoy… lo que decía Karin de las narrativas, es decir, no vamos a poder afianzar algo nuevo sin poder construir una forma diferente de ver el mundo. Y que esa forma de ver el mundo tenga vida en las personas y en la sociedad. Y creo que si vemos por ejemplo la no continuidad de la politización que se dio con respecto al TLC, esa probablemente sería la mayor crítica.

Es decir que simplemente se perdió… pero no necesariamente está perdido porque en las sociedades también quedan las reservas, en los movimientos también quedan los recuerdos, no es tan lejano y puede ser que sirvan hoy para la resistencia a lo que venga, pero que ciertamente se necesita hablar, pensar y construir esas narrativas para poder disputar.

– Y en relación con eso, tal vez lo último que quisiera decir es esto último que refería Tomás con respecto a lo de los partidos políticos y movimientos. Tengo la impresión de que los partidos de izquierda en Chile han aprendido mucho y han sido muy abiertos y flexibles con respecto a las energías y los movimientos que vienen de la sociedad. Y que ha habido un largo camino recorrido ahí, respecto de lo que fueron los partidos tradicionales. Pero es claro que necesitamos partidos, por lo menos como instancias que coloquen los proyectos globales de sociedad, y necesitamos movimientos, y necesitamos encontrar una forma en que sea menos disputada y más armónica la conjunción de energía entre uno y otro.

Eso serían básicamente mis reflexiones finales.

HF: Muchas gracias Ciska. Me parece que ha sido un conversatorio muy rico y así lo manifiestan otras personas también en el chat, en el Facebook Live de SURCOS, y creo que los aportes que se han dado son muy enriquecedores para tener una perspectiva más precisa de cómo poder avanzar, en eeste reto de que los movimientos sociales sean parte activa de la construcción de la democracia, de una democracia realmente de mayor profundidad como la pretendemos y cómo la necesitamos.

Quiero agradecer a Tomás, su participación me parece que ha sido muy enriquecedora, y también reiterar la felicitación al pueblo chileno por este proceso que ha vivido, doloroso en época de la dictadura, pero esperanzador en este momento, me parece que realmente ahí tiene que estar la energía y la fuerza de toda América Latina para que este proceso realmente avance.

Y quiero ofrecerle tanto a Tomás como a Ciska unos breves minutos finales para que puedan despedirse y hacer una reflexión final si lo desean.

CR: Solo quiero agregar algo, desearles muchísima suerte en Chile porque el pulso no está fácil, va a ser complejo y todos los deseos de suerte y de que les vaya bien, porque de alguna forma en lo que construyen ustedes nos va a servir a nosotros para aprender también.

TL: Muchas gracias, muchas gracias, compañeros, compañeras. Yo creo que este tipo de instancia, de intercambio de experiencias sobre movimientos sociales, sobre política en el contexto de realidades muchas veces se ven distantes pero que sin embargo no son tan distantes, somos parte de Latinoamérica y compartimos horizontes.

Por lo tanto, creo que una de las claves de acumulación que tuvo el proceso chileno fue siempre mantenerse abierto al diálogo y a la solidaridad internacional, y es importante cuando nos va bien, pero sobre todo es importante cuando nos va mal, la comunidad internacional se construye a pulso y cuando en los momentos más oscuros de la historia ha sido la solidaridad internacional lo que ha permitido sobrevivir.

Por lo tanto, para nosotros, para Revolución Democrática, mi partido, para el Frente Amplio, pero también a mí como persona, y por mi historia familiar, en donde mi familia también sufrió los horrores de la dictadura cualquier espacio de diálogo internacional es doblemente importante, entendiendo la historia de los pueblos y de las luchas sociales, que muchas veces uno avanza un paso, pero retrocede dos, la esperanza es lo que nos puede mover y también la conciencia de que la necesidad de conectarnos apremia siempre.

Por lo tanto, muchas gracias, Héctor, muchas gracias Ciska también a los compañeros del diario SURCOS y de la Alianza por una Vida Digna. y ojalá que nos volvamos a encontrar, yo creo que este tipo de instancias ojalá que existan también de vuelta, y poder continuar este vínculo.

Así que de verdad me voy muy feliz. Y estamos en contacto. Un abrazo.

HF: Un abrazo.

Ciska, ¿Querías agregar algo?

CR: Tal vez una sola idea que se me quedó en el tintero y quizá es útil frente a nuestro pesimismo actual, es que también son procesos, algo que insistió mucho Karin, y que insistió Tomás, es decir, que a veces cuando las cosas se ven muy mal, también recordemos que son procesos, y que de ahí vamos construyendo nuestras fortalezas del pasado, y entonces sí una idea que se me quedó.

Y al igual que Tomás, agradezco muchísimo el espacio, creo que he aprendido mucho y me quedó mucho que pensar, salgo un poco más optimista de lo que estaba antes de empezar.

HF: Muy bien, muchas gracias, un abrazo a Tomás allá donde estás, un abrazo para Ciska, un abrazo a Karin también que se tuvo que retirar hace quince minutos por otros compromisos, y seguimos adelante como lo han dicho, lo hemos reiterado, ojalá nos sigamos encontrando y sigamos construyendo de manera conjunta, abrazos, muchas gracias.

Nota de edición:

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