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LA UPAD: ¿CAJITA BLANCA?

Héctor Solano, politólogo

Advertimos la vez pasada sobre no caer en la finta. Pero desgraciadamente, la deriva que terminó tomando el «debate» sobre la UPAD es cualquier cosa, excepto favorable para los intereses populares.

Por lo pronto, pareciera, que en pro de la gran cruzada nacional que impulsamos en contra del «espionaje» gubernamental, quedó enterrada la tentativa de levantar el secreto bancario a través de una ley.

Ese debate, por lo pronto, quedó cerrado. El ambiente político no es el propicio para avanzar ni esa, ni ninguna otra ley que ayude a optimizar las herramientas a disposición del Estado frente flagelos como la evasión fiscal, el lavado de capitales y el narcotráfico.

Tremendo favor hicimos a esos espurios intereses. Así de funcionales son los principismos.

Pero lo más grave, más allá de lo inmediato -que no es cosa menor-, es que terminó fortaleciéndose una matriz que estigmatiza, como tal, el uso de datos a la hora de gobernar y de hacer política.

Sí, el uso de datos. ¡En plena «era de la información!

Demonizar en plena «era de la información» el uso de datos en la toma de decisiones sobre política, ni más ni menos, es algo así como hacer un llamado a volver a la Edad Media.

El camino a Roma está lleno de buenas intenciones: para el poder real que contribuye a demonizar el uso de datos a la hora de hacer política, lo que está mal es que los datos estén a disposición del Estado. Pero si los datos están a mano del sector privado, como efectivamente lo están en nuestro tiempo, por el contrario, está todo bien.

En conclusión, así de ingenuos hemos sido: Facebook, Google y demás conglomerados económico-informacionales, saben más de nosotros que nosotros mismos. Y, por ende, la CIA. Eso simplemente es así, ni siquiera está en discusión.

Pero eso no escandaliza a nadie. Lo que sí escandaliza que un tal Madrigal, que no lo conoce nadie, que no existe políticamente, que es irrelevante políticamente hablando, trabaje en una oficina cruzando variables con un software en una computadora.

A ese nivel de absurdo terminamos haciendo la discusión. Cajita blanca.

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

El sonado caso de la UPAD de Zapote

Un señuelo perfecto para buscar consolidar un jaque mate a la democracia y a la institucionalidad

Ciertamente el tema, nada menor, que se destapa a raíz de la Unidad Presidencial de Administración de Datos (UPAD), es sumamente longevo y ha sido puesto en escena en distintas formas, para distintos fines, en coyunturas políticas diversas y en sistemas democráticos o no, en tal sentido esta arista del hecho en pleno desarrollo no nos sorprende para nada, por tanto ahí no centraremos la mirada, ya que los y las que se rasgan hoy día las vestiduras en nombre de la defensa del pueblo, conocen bien como el PLN y el PUSC tenían su propia Gestapo Presidencial y son curiosamente los que recientemente aprobaron el antihumano combo fiscal o bien la inconstitucional e ilegal ley anti huelgas.

Ahora bien, nuestra malicia indígena nos conduce a preguntarnos ¿qué puede haber detrás de este gigantesco juego de pólvora pensado desde las mentes retorcidas de las elites del sector financiero, empresarial y político? ¿Por qué tiene lugar un circo romano así a la mitad del mandato de la tristemente célebre administración Alvarado Quesada? y ¿por qué estas marionetas electorales de la Asamblea Legislativa se agarran de inmediato a esta tabla de salvación de la UPAD, al punto de volverse la noche a la mañana en los paladines de la libertad y del derecho a la intimidad de toda la ciudadanía?

Nuestra humilde experticia nos lleva a fijar algunas hipótesis iniciales sobre el particular, en primer término, más allá de los yerros sindicales que hemos formulado de forma verbal y por escrito con relación a la conducción política de la huelga contra el combo fiscal en 2018, lo concreto, es que existe la ley 9635 y que está en aplicación, aunque se encuentre a la espera de diversos desenlaces jurídicos. Pero es igualmente cierto, que esta ley es en la historia reciente del país la primera movida de ajedrez de los sectores más adinerados de tiquicia (los que no están en la Asamblea, pero mandan), constituyendo esta ley en lo concreto, uno de los pasos más grandes de la agenda hegemónica neoliberal de los últimos 40 años, lo cual la convierte en el mayor y mejor cartucho de dinamita colocado contra las garantías sociales.

La consolidación de ese primera movida dejo sembradas las condiciones para lo venidero, que sin duda debía estar inscrito en la lógica de destruir el Estado y fortalecer el mercado, esto para que las tasas de ganancia de los sectores más favorecidos del TLC no paren de crecer exponencialmente y así seguir hablando de un “bueno o sostenido crecimiento económico”, aunque en la práctica se concentre más la riqueza, crezca la pobreza y el empleo mantenga su tendencia a la informalización, lo cual deja al desnudo la farsa y el fracaso de un discurso y de un modelo, mientras tanto sin duda seguiremos esperando que caiga del cielo el mana que llaman “reactivación económica” y nuestros jóvenes sigan ingenuamente asoleándose y presentando sus atestados en las innumerables ferias de empleo.

Finiquitada la ley 9635, era tiempo de dar el segundo paso y se requería que el Ejecutivo (Don Carlos Alvarado Quesada), convocara los proyectos de ley que los ricos ocupaban, para ello la matriz informativa debía seguir atacando ferozmente a los empleados públicos como generadores únicos y elementales del déficit fiscal e igualmente meter en la fibra óptica popular enfoques parcializados de la huelga 2018, sobre todo lo relacionado con pérdida de citas y exámenes, toma de salas de operaciones, perdida de lecciones, bloqueos, falta de gasolina, no tener red, cortes de agua y de electricidad, en fin envenenar con un buen aditivo de odio a la opinión pública y de paso aceitar la máquina de acumular dinero para que no pase nada antidemocrático en la fábrica llamada Costa Rica y todo funcione a la perfección.

Así las cosas, lo prioritario era cercenar los derechos humanos de organización, expresión y protesta, el resto ya lo conocemos, con los votos necesarios las marionetas operadoras del poder de la Asamblea (esas figuras risibles e hipócritas que hoy se rasgan las vestiduras en defensa del pueblo), aprobaron la ley anti huelgas, norma que sin duda consolida la segunda movida de ajedrez de los que realmente están detrás de toda esta pirotecnia politiquera electoral montada a raíz del no menor tema de la UPAD, caso que sin duda debe ser investigado bajo las normas técnicas y legales previstas, garantizando además la más absoluta transparencia, ética y probidad, pues un correcto manejo del caso desde el cuestionado Poder Judicial podría servir para lavarle la cara.

Consolidadas estas dos fases del plan (las cuales incluyen los enormes yerros sindicales del 2018), y habiendo ensalzado y utilizado al aprendiz de mandatario del “gobierno nacional” en la era del bicentenario, es evidente que el tema de la UPAD, resulta ser la excusa perfecta para realizar la tercera jugada de ajedrez que consiste en tres pasos vitales : el primero montar todo el circo “informativo” alrededor de la UPAD y así distraer la opinión pública de la agenda que no les conviene que sea posesionada por los movimientos sociales, el segundo iniciar un proceso de alejamiento inteligente de una debilitada figura presidencial que ya no da buenas garantías y además cabe la posibilidad riesgosa de un giro de timón inesperado, pues todo parece indicar que el tanque de oxígeno político se le acabo al joven Presidente y un tercer paso arrancar la etapa exploratoria de los aliados que ocupan para el 2022, de ahí las movidas calculadoras de actores como Eli Feinzaig, Daniel Succher, Otto Guevara, Pedro Muñoz y Mario Redondo, que junto a otras figuras del PLN, del PUSC, evangélicos y cristianos, etc., buscaran de nuevo engañarnos y convencernos de votar por su “ nueva y patriótica” empresa partidaria.

Tenemos en primer término por asentado que los verdaderamente ricos de Costa Rica en contubernio escandaloso con los apátridas de los barriecitos institucionales de Zapote, Cuesta de Moras y el Barrio González Lahmann, tienen la partida a su favor pues ostentan dos jugadas de ajedrez consolidadas en los dos primeros años de la administración Alvarado Quesada y acaban de dar el banderazo de salida para el inicio del tercer paso de la tercera jugada de ajedrez , la cual incluye afianzar aliados políticos desde ya para el 2022 y concretar todas las leyes que puedan, como la de empleo público, flexibilización de las jornadas y todas aquella a favor de los negocios que no han podido consolidar relacionados con el agua, el medio ambiente, parques nacionales, seguridad social, educación, energía, telecomunicaciones, hidrocarburos, etc.

En conclusión, creemos desde este lado de la acera que estos sectores poderosos trabajaran arduamente para la consolidación de esta tercera movida de su ajedrez, para lo cual sus aliados, Canal 7, Repretel, La Nación, La Republica, Doña Amelia, los trolls contratados y pagados para las redes y otros medios, reimpulsaran una campaña de desinformación voraz y deformativa, para reconstruir en el imaginario colectivo una suerte de paraíso ficticio que tarde o temprano estallara como Chile, pues la realidad nos indica que el campesinado nacional más temprano que tarde saldrá a las calles a exigir dignidad, los pueblos indígenas ante eventos deplorables como el asesinato de dos hermanos que defendían sus tierras ancestrales van a actuar pronto y no dudamos en creer que el país iniciara un tránsito acelerado hacia la confrontación social hasta sepultar de nuevo la ley totalitaria 9808.

Y para el colorín colorado, este cuento que hemos contado, al final nos compromete a dejar planteado un llamado respetuoso, pero urgente y necesario, para que los movimientos sociales en general (incluido el sindical), y todas sus expresiones organizativas, abandonen sus egos, sus mezquindades, sus agendas personales, gremiales, sectoriales y apuesten de forma decidida a salvar la patria colocando la primera piedra de un gigantesco muro de peones y alfiles verdaderamente patrióticos que dé pie a la edificación de un pacto unitario que evite que los apátridas neoliberales, neo pentecostales, evangélicos y cristianos ( con las excepciones y separaciones correspondientes para cada caso), consoliden eficazmente la tercera movida de ajedrez y sus tres pasos malévolos.

Caso contrario debemos ser claros y sinceros, toda esta respetable dirigencia sin exclusión alguna, pasara a la historia como la dirigencia que facilito las condiciones para el entierro del estado social de derecho, pues su falta de madurez política los inclino torpemente a perder una de las partidas de ajedrez más estratégicas de la historia reciente del país, en consecuencia si nos permitimos morder el anzuelo de la UPAD, podríamos colocarnos como un actor sociopolítico que facilito la consolidación del jaque mate más letal a la democracia y a la institucionalidad patria y esto sin duda no es cualquier cosa, ya que este hecho marcara el rumbo del país para los próximos 50 años.

Juan Carlos Duran Castro

Secretario de Seguridad Social

CTRN 27/02/2020.

Aclaración: El contenido de este artículo de opinión lo hacemos en el marco de nuestro derecho constitucional de expresión y el mismo no representa la posición oficial de la CTRN. Solo es un aporte de cara a la profundización del dialogo sindical en Costa Rica.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por Juan Carlos Durán Castro.

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A propósito del asesinato reciente de un líder indígena en Costa Rica: algunos apuntes

Nicolas Boeglin (*)

El 24 de febrero del 2020, en Costa Rica, Jerhy Rivera Rivera, un líder indígena de la zona de Térraba, fue asesinado con cinco disparos: véase nota de prensa del medio digital Delfino.cr y esta nota publicada en el Semanario Universidad. La noticia fue inmediatamente referida en varios medios internacionales: véase, a modo de ejemplo, está muy completa nota publicada en The Guardian en el Reino Unido.

En menos de un año, dos asesinatos de líderes indígenas en Costa Rica

La ubicación geográfica de la muerte de Jerhy Rivera coincide con la región en la que fue asesinado el año pasado otro líder indígena costarricense, Sergio Rojas, el 18 de marzo del 2019. En ambos casos, estos líderes indígenas habían sido objeto de amenazas de muerte, las cuales eran de conocimiento público, en particular de las autoridades costarricenses: en el 2013, el mismo Jerhy Rivera fue entrevistado con respecto a las amenazas recibidas (véase nota con audio de Voces Nuestras).

Habíamos tenido la ocasión de examinar las cartas hechas públicas por Naciones Unidas con respecto a los requerimientos específicos hechos a las autoridades costarricenses sobre el asesinato de Sergio Rojas (véase nuestra nota al respecto publicado en el portal de la Universidad de Costa Rica – UCR).

Varios de estos requerimientos de Naciones Unidas hechos en marzo del 2019 buscaban que hechos similares no se repitieran más en Costa Rica (véase documento de Naciones Unidas, página 5, cuya lectura completa recomendamos).

El hecho que, a diferencia de Jerhy Rivera, el líder indígena Sergio Rojas fuese objeto de medidas cautelares ordenadas en el 2015 al Estado costarricense por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para resguardar su vida y su integridad física, evidencia la total inoperancia estatal: remitimos a nuestra breve nota publicada en mayo del 2015 en el sitio jurídico de DerechoalDia sobre el alcance de estas medidas ordenadas el 30 de abril del 2015 a Costa Rica por este órgano interamericano.

Identificar responsables de asesinatos de líderes comunitarios: ¿una tarea imposible para el Estado costarricense?

Es de notar que a la fecha, las autoridades costarricenses no han logrado aún identificar a los autores materiales del asesinato de Sergio Rojas, ultimado con 15 disparos, y se tiene serias reservas sobre las posibilidades que tengan de identificar en el futuro a los autores intelectuales de este vil acto.

Esta incapacidad estatal no es para nada nueva y forma parte de una larga serie de episodios sumamente violentos contra poblaciones indígenas que se mantienen impunes: por ejemplo, la quema de varios ranchos ocupados por mujeres indígenas en julio del 2014, justo mientras la selección nacional de fútbol de Costa Rica jugaba contra Países Bajos en el Mundial en Brasil, persiste sin ningún responsable identificado y/o sancionado por parte de las autoridades policiales costarricenses.

La muerte de Jerhy Rivera viene ahora a interpelar nuevamente a las autoridades sobre su accionar con respecto al clima de violencia y de impunidad campante que persiste en la zona de Térraba, y que mantiene profundamente indignadas a las comunidades indígenas (así como a muchas organizaciones sociales costarricenses), cuyos legítimos reclamos siguen sin obtener una respuesta por parte del Estado costarricense.

Cabe precisar que unos pocos días antes del 24, la prensa internacional refirió – la nacional, mucho menos – a otro hecho de violencia en Salitre cometido en contra de otro líder indígena, Mainor Ortíz Delgado, herido con disparos (véase nota de The Guardian, en su edición del 17/02/2020): no se tiene claro si las autoridades costarricenses a cargo de esta zona geográfica del país percibieron que este hecho podría constituir una primera alerta, conllevando acciones inmediatas de su parte para contener el clima de violencia en la región de Salitre.

En declaraciones públicas, la representante de Naciones Unidas en Costa Rica no dudó en señalar (véase nota de prensa de Informa-tico) el vacío existente en Costa Rica con relación a quienes defienden a las comunidades indígenas:

«Las autoridades del país deben garantizar la protección de las defensoras y los defensores indígenas de derechos humanos«.

Foto extraída de nota de la BBC titulada «Asesinato de Sergio Rojas: la conmoción en Costa Rica por la muerte del líder indígena que defendía las tierras de pueblos originarios», edición del 20/03/2019

A modo de conclusión

El marco legal costarricense a la fecha no tiene previsto ningún mecanismo de sanción contra la incitación al odio en contra de un determinado grupo. Un vacío legal señalado en diversos informes de entidades internacionales al examinar la situación de los derechos humanos en Costa Rica, y que puede explicar la facilidad con la que un determinado sector puede emprenderla públicamente contra una población en situación de vulnerabilidad (migrantes, poblaciones indígenas, poblaciones afrodescendientes, población sexualmente diversa por ejemplo) y azuzar los ánimos sin verse frenado en lo más mínimo.

El ordenamiento jurídico costarricense tampoco prevé protección especial alguna para proteger a líderes sociales que son objeto de ataques, intimidaciones o bien de amenazas de muerte. La total incapacidad del aparato represivo costarricense para identificar a los autores intelectuales de la muerte del joven Jairo Mora Sandoval, biólogo asesinado en la playa de Moín en el 2013 (el cual contabilizaba los nidos de tortuga en esta precisa playa del Caribe costarricense con su grupo de voluntarios), demuestra cuán urgente resulta encontrar figuras legales y herramientas específicas para lograr identificar a los responsables de este tipo de asesinatos.

 

(*)Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica UCR

Enviado por el autor.

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De Buenos Aires de Puntarenas a la Amazonia: el parecido no es mera coincidencia

De Buenos Aires de Puntarenas a la Amazonia: el parecido no es mera coincidencia. Criterios de la Exhortación del Papa Francisco

Fray Jorge Arturo Chaves Ortiz

Al asesinato de Sergio Rojas Ortiz se une, casi un año después, un nuevo crimen que ha quitado la vida a Jhery Rivera. Ambos líderes indígenas, ambos luchadores por los derechos de sus pueblos sobre tierras que les pertenecen. Coincidentemente, apenas han pasado poco más de veinte días desde que el Papa Francisco publicara su Exhortación Apostólica “Querida Amazonia”, dirigida “Al Pueblo de Dios y a todas las personas de buena voluntad”. La ha escrito, dice el Papa, con la esperanza de que “toda la Iglesia se deje enriquecer e interpelar por ese trabajo, que los pastores, consagrados, consagradas y fieles laicos de la Amazonia se empeñen en su aplicación, y que pueda inspirar de algún modo a todas las personas de buena voluntad.” Desde el corazón amazónico, y a partir de la experiencia de los pueblos originarios que pueblan esa región, quiere que, en otros países como el nuestro, examinemos si existen situaciones similares a las que él denuncia en su Documento y tratemos de resolverlas aplicando los criterios de análisis y de acción que nos aporta. Veamos inicialmente algunas de sus visiones y de estos criterios.

Participa, en primer lugar, del sueño es de una Amazonia que integre y promueva a todos sus habitantes para que puedan consolidar un “buen vivir”. Pero está claro que para lograrlo “hace falta un grito profético y una ardua tarea por los más pobres”.  En un planteamiento que nos hace pensar en el orgullo costarricense por la protección del ambiente, precisa el concepto diciendo, “un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres»”. ¿Y cuál es el primer obstáculo para lograr esa justicia? Sin rodeos lo afirma Francisco, “Injusticia y crimen. Los intereses colonizadores que expandieron y expanden —legal e ilegalmente— la extracción de madera y la minería, y que han ido expulsando y acorralando a los pueblos indígenas, ribereños y afrodescendientes, provocan un clamor que grita al cielo” (n.9). Vale la pena notar que, para él, los intereses colonizadores, aún vigentes, también se expanden por vías legales. ¿No hay mucho de esto manifestado en la situación que padecen en Cabagra y en Salitre?

Citando testimonios de indígenas víctimas de dicha expansión, Francisco menciona como responsables de las prácticas injustas a diversos actores económicos, —entre ellos, madereros, ganaderos y otros … que implementan un modelo ajeno en nuestros territorios. Y concluye el párrafo haciendo suya una frase lapidaria de otro dirigente indígena, “Somos una región de territorios robados”. Buscando las raíces de ese comportamiento neocolonizador, comparte un pensamiento del Papa anterior, Benedicto XVI, quien ya había señalado que muchos dramas vividos por los pueblos originarios, “estuvieron relacionados con una falsa ‘mística amazónica’. Notoriamente desde las últimas décadas del siglo pasado, la Amazonia se presentó como un enorme vacío que debe ocuparse, como una riqueza en bruto que debe desarrollarse, como una inmensidad salvaje que debe ser domesticada. Todo esto con una mirada que no reconoce los derechos de los pueblos originarios o sencillamente los ignora como si no existieran o como si esas tierras que ellos habitan no les pertenecieran.”  Es decir, neocolonizadores que penetran en los territorios de los pueblos originarios, como si se tratara de tierras sin dueño, y falsificando ¡la realidad al presentar a los moradores indígenas como si éstos fueran los invasores de sus propias tierras!

Y, ¿qué decir de las autoridades y gobiernos locales? Trágicamente denuncia que “también poderes locales, con la excusa del desarrollo, participaron de alianzas con el objetivo de arrasar la selva —con las formas de vida que alberga— de manera impune y sin límites. Los pueblos originarios muchas veces han visto con impotencia la destrucción de ese entorno natural que les permitía alimentarse, curarse, sobrevivir y conservar un estilo de vida y una cultura que les daba identidad y sentido. La disparidad de poder es enorme, los débiles no tienen recursos para defenderse, mientras el ganador sigue llevándoselo todo,” …

Uno podría esperar que, ante esa situación de frecuente desamparo, la Iglesia podría desempeñar un papel claro y valiente. Francisco reconoce que muchos misioneros han llegado a esos territorios “con el Evangelio, dejando sus países y aceptando una vida austera y desafiante cerca de los más desprotegidos”. Pero, al mismo tiempo, afirma, “no podemos negar que el trigo se mezcló con la cizaña y que no siempre los misioneros estuvieron del lado de los oprimidos, me avergüenzo y una vez más pido humildemente perdón, no solo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios…”

Por todo esto, Francisco nos insiste que “Es necesario indignarse, como se indignaba Moisés (cf. Ex 11,8), como se indignaba Jesús (cf. Mc 3,5), como Dios se indigna ante la injusticia (cf. Am 2,4-8; 5,7-12; Sal 106,40). No es sano que nos habituemos al mal, no nos hace bien permitir que nos anestesien la conciencia social…”   Y para evitarlo ve el importante papel de los propios indígenas: “A los miembros de los pueblos originarios, les doy gracias y les digo nuevamente que «ustedes con su vida son un grito a la conciencia […]. Ustedes son memoria viva de la misión que Dios nos ha encomendado a todos: cuidar la Casa común».

No termina ni se reduce a estos principios la Exhortación Apostólica del Papa, de la que tendremos que seguir extrayendo párrafos claves. Pero iniciando con estos aquí incluidos se puede confiar en que las “personas de buena voluntad” en Costa Rica, creyentes y no creyentes, no nos crucemos de brazos y nos esforcemos, animados por Francisco, por crear una actitud generalizada de construcción de una comunidad fraterna, que destierre de una vez por todas la violencia y exclusión que padecen los pueblos originarios de nuestro país.

 

Compartido con SURCOS por Jorge Arturo Chaves Ortiz.

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La Concepción De Dios Como Un Miserable Político

Macv Chavez

No me considero Ateo ni Creyente, pero podría decir que ando en un término medio, porque de ninguna forma puedo negar su existencia, porque no soy dueño de la verdad de esa existencia, todo lo que existe son meras teorías o meditaciones de un sinfín de personas que se han puesto a pensar en ese tema llamado Dios, aquel que me podría llamar según determinados creyentes: tibio, porque ando en ese término medio donde se duda de todo, de lo bueno y lo malo, incluso de lo bueno de un Dios, aquello que me trae esta madrugada a levantarme de la cama para ponerme a escribir como quien coge al sueño, soltando la idea que de un momento a otro me ronda la cabeza, luego de tantos miles de días de meditación y de análisis constante.

Hace un instante pensaba en las cosas de la vida diaria, en cómo es el sistema de vida en sí, algo que me lleva a contemplar una larga historia de dos poderes que han sabido someter nuestro ser biospicosocioespiritual de una forma tan sutil que la domesticaron de tal manera que no nos ponemos a pensar más allá de nuestras necesidades básicas de animales adiestrados, es decir, de comer, beber, pasarla bien en la vida y estar bien de salud, con un trabajo y estudios, según cómo nos pintan lo digno dentro del sistema de vida reinante, ese que quizás funcione tal cual porque finalmente el todopoderoso es un ser cruel, característica que sale del fruto de la contemplación del sistema y de la necesidad de Dios que ha llevado a crear tantas iglesias como partidos políticos en el mundo, donde de forma similar suelen usar el nombre de un Dios que todo lo ve, que todo lo sabe y demás cosas, aunque finalmente no hace nada, donde la bondad se pinta de inacción, de simple permisibilidad, porque es así cómo funciona el sistema: permitir, perdonar y olvidar, tal y cual lo hace un muerto, ya sea físicamente o mentalmente, de cualquier forma los dos están muertos, porque -como diría “Hannah Arendt” en la película de su nombre, haciendo mención a su libro- “el mal más grande del mundo puede ser cometido por cualquiera y que para hacerlo no es necesario tener ningún motivo o fuertes convicciones o corazones crueles o intenciones malévolas, basta simplemente con negarse a ser persona, y por eso a este fenómeno he querido llamarle la banalidad del mal”, porque dicho acto es una pérdida de la conciencia humana, porque se la mata matándose a uno mismo en vida, tal y como lo haría un dios muerto, puesto que se supone que Dios es inmortal, por ende, es un Dios vivo, un Dios con voz, con acción, con dignidad, con honor, y, por ende, al ser el todopoderoso, no podría permitir que se manche su nombre dejando que lo usen para lo que su ser está incapacitado, es decir, para timar, engañar, abusar, porque se supone que dicen que el dios de la religiones es un dios bueno, creador de todos, y que por ende, alguien que es bueno jamás desecharía tan miserablemente su obra, por contrario, buscaría mejorarlo de alguna forma, hasta lograr darle una utilidad favorable al ser y a los demás. (Y por favor, no confundamos bueno con obsesivo con su obra.)

Pero, ¿por qué digo que el dios de la religión o, finalmente, el Dios de todos es un miserable político? Es algo muy sencillo de contemplar, aunque para verlo se necesita tener los ojos libre, desnudo, porque aquí nos toparemos con la realidad de las religiones que son los mismos de los partidos políticos, porque es ahí dónde empezaremos a contemplar los discursos de la doble moral: de que un dios se preocupa por sus creaturas y que quiere salvarlos, es decir, quiere que se renuncie a las necesidades de esta vida para dedicarnos a una vida superior que ni tenemos ni puta idea de si existe, es decir, como cuando los partidos políticos dicen: vamos a eliminar la corrupción del gobierno, cuando ni siquiera tienen la más mínima idea de que si serán capaces de sacrificarse a sí mismos para que se elimine la corrupción del sistema o gobierno, debido a que son los partidos políticos los que operan como las grandes mafias de la historia: a punta de supervivencia, es decir, viviendo por encima de otros, explotando a los pobres; y lo mismo sucede con las iglesias, suelen vivir por encima de los otros, es decir, de los feligreses que caen como los cojudos votantes: en búsqueda de un salvador, sin siquiera caer en cuenta de que si buscamos ser mejores personas primero debemos comprender que la realidad nos incentiva a analizarla, contemplarla y actuar en ella, y no andar escapando de ella a través de la propia satisfacción del cuerpo y mente o -como te invita la religión- espíritu.

¿Y por qué digo que tanto los partidos políticos y las religiones viven escapando de la realidad? Por la sencilla razón de que la realidad nos conlleva a contemplar que tenemos vida, y que por ende la vida es el bien principal o primordial de todo ser, esa que si lo tradujéramos a un lenguaje divinizado podríamos decir depende de un Dios que todo lo ve y bla, bla, bla; por tanto, para defender la vida de alguien o su dignidad no necesitamos que esa persona porte la misma bandera de pensamiento que nosotros, como también la otra persona no necesita formar parte de nuestro mismo clan de ideas para que pueda gozar de los beneficios propios de la dignidad humana, esa que cuenta con ciertas necesidades básicas e indispensables para el desarrollo de sus cualidades y también de su existencia; es decir, si tan solo primara la grandeza o divinidad de un Dios real, podríamos decir que las personas que se encuentran en un círculo religioso no tendrían por qué andar discriminando a otros por no ser parte de su grupo, porque finalmente se supone que todos procedemos de un mismo Dios, porque somos todos parte de su creación, razón por la cual lo único que cambiaría es la ideología de la forma de vivir la espiritualidad de un Dios o enviado, tan igual como lo viven los partidos políticos cuando se crean, porque viven la ideología o manifestación de idea de un fundador, ese que se supone que persigue un fin socioespiritual, porque cada idea está fecundado en una necesidad social que persigue la trascendencia, es decir, ir más allá de uno, es decir, ir a todos, porque todos pertenecemos a una misma esencia, a un mismo principio, a un mismo origen: llamémoslo Dios, tan igual como en los partidos políticos: ideólogo, líder o fundador, quien suele guiar al pueblo, tan igual como lo hizo dios en el desierto a los judíos, tan igual como guio Hitler a los Nazis contra los judíos en Europa, como lo hizo un sinfín de personas y personajes a lo largo de la historia.

Entonces, con esto podemos contemplar de que los partidos políticos y los grupos religiosos siguen jugando bajo los mismos conceptos de control de las masas, para someter a los animales domésticos para que perdure un sistema de miseria, donde se busca la supervivencia de las “grandes mentes”, las que manipulan o moldean el sistema, dentro de la sobrevivencia de la masa, la gente, el pueblo, algo que en pleno siglo veintiuno no debería de existir, porque es un sistema tan salvaje como la cavernícola, solo que con maquillaje postmoderno, razón por la cual pienso y creo que deberíamos empezar a revolucionar las mentes de los niños y jóvenes con la anarquía del amor propio, no la anarquía social, porque sería la del caos, de la desgracia, esa que nos han pintando tantos miles de personajes, desde ideólogos hasta pendejos reproductores, solo para no caer en la cuenta del autocontrol y la autoconciencia, donde logramos encontrarnos a nosotros mismos dentro de una conciencia universal, del yo universal, capaz de verse igual y distinto a los demás. Y para lograr eso deberíamos dejar de ser borregos, y para dejar de ser borregos necesitamos despertar, no levantarnos de la cama como lo hice yo hace un instante, sino despertar, abrir los ojos del alma para mirar al otro como el yo universal que siempre será, aceptando que finalmente no somos de nosotros mismos, por más que debemos amarnos a nosotros antes que a los otros, porque el hombre es un ser biopsicosocioespiritual, es decir, es carne, mente, sociedad y espíritu, ese espíritu que nos lleva a perseguir las VERDADES UNIVERSALES, sí, con mayúscula, porque esas son innegables, irrefutables, como el comer y beber, que son necesarios e indispensables para vivir hasta poder existir, para no terminar existiendo como un dios que todo lo ve pero que nada hace, porque es tiempo de coger la responsabilidad del mundo sobre nuestras manos y en nuestra vida diaria, en nuestro accionar y pensar, reconciliándonos con nosotros mismos, rompiendo con la tradición absurda que decía de que no sepa tu mano derecha lo que hace la izquierda, porque finalmente ambas manos te conducen a un abrazo contigo mismo y también con el otro, con el hermano, el prójimo, el próximo, ese que no solo es aquel que está a tu lado, ese que vive ahora, sino aquel que viene mañana y que necesita que le dejemos urgentemente una mejor sociedad para que no venga después un dios de la religión o un político sabio en corrupción a detonar la destrucción del hombre por el hombre con una nueva guerra de super y sobrevivencia, como las guerras santas, las mundiales y las del desarrollo que todavía no dejan de enseñarnos de que el hombre es dueño de su propio destino, de su propia gloria como de su propia miseria,  es decir, de su propia desgracia, tal y como la historia se cansó de enseñarnos, porque simplemente no aprendemos que no somos dioses ni bestias salvajes sino personas, seres humanos con conciencia para saber distinguir entre el bien y lo mejor, cosa que nos ayudaría a darnos cuenta que debemos dejar de sobrevivir o supervivir entre el bien y el mal, para vivir entre el bien y lo mejor, logrando activar nuestras neuronas que nos liberarán de un dios que todo lo ve y que no hace nada, como de un político que todo lo dice pero que nunca hace.

 

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Taller Socio – Teológico 2020

Del 22 de abril al 22 de mayo de 2020 se llevará a cabo el Taller Socio – Teológico 2020, el cual se centrará en la temática de la defensa de los derechos humanos en tiempos de recolonización, fundamentalismos y regresión democrática.

La fecha establecida para el cierre de inscripciones al taller es el 13 de abril de 2020.

Invita el Departamento Ecuménico de Investigaciones, DEI.

Para inscripciones:

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Enviado por DEI.

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La salud perfecta con autogestión: taller

El sábado 7 y domingo 8 de marzo se estará llevando a cabo el taller: «La salud perfecta con autogestión» de 8 a.m. a 6 p.m. en el Departamento Ecuménico de Investigaciones, DEI, en Sabanilla de Montes de Oca.

El taller será impartido por el Dr. Atom Inoue, fundador del Movimiento Internacional de Biosalud.

Más detalles en la siguiente imagen.

Noticias que (en)cubren realidades y desvirtúan los hechos

CICDE _ 14 febrero 2020

Pronunciamiento del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE UNED) sobre el conflicto por las tierras en el territorio indígena de Salitre y los reportajes de un canal de televisión

Luego de observar los reportajes presentados en los últimos días en uno de los medios televisivos de cobertura nacional (Telenoticias de canal 7), el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la Universidad Estatal a Distancia, considera necesario ofrecer a la ciudadanía costarricense otros elementos –contextuales, analíticos y empíricos– acerca de los hechos que vienen sucediendo en los territorios indígenas del Cantón de Buenos Aires de Puntarenas, especialmente en el territorio de Salitre. Nos parece importante hacerlo en vista de que esas realidades han sido desvirtuadas tendenciosamente por este tipo de reportajes televisivos. De esa forma, se criminalizan las luchas de los pueblos indígenas por su territorio, se incentiva la animadversión racista en contra de estas poblaciones tan vulnerables y discriminadas, y se lanza un manto de impunidad sobre los incumplimientos en que, como país, estamos incurriendo, respecto de diversas obligaciones legales, nacionales e internacionales.

Es importante tener presente que no es la primera vez que estos medios han incurrido en reportajes parcializados sobre la realidad del territorio de Salitre (véase el estudio realizado por CICDE con relación a este tema en siguiente vínculo https://investiga.uned.ac.cr/cicde/wpcontent/uploads/sites/37/2019/08/noticias_salitre.pdf). Estas noticias recientes, son entonces parte de un continuum, nuevas expresiones de un enfoque mediático sesgado, y carente de una fundamentación seria.

El CICDE-UNED desarrolla desde hace 10 años una línea de investigación sobre las luchas y reivindicaciones de los pueblos indígenas costarricenses, contando a la fecha con varios estudios concluidos, otros en proceso y múltiples productos académicos, que sustentan los datos y apreciaciones que enseguida ofrecemos. Todo ello está disponible en nuestro sitio web https://investiga.uned.ac.cr/cicde/informes/.

  1. Los derechos territoriales indígenas y la usurpación del territorio

Las 11 700 hectáreas que hoy componen el territorio de Salitre fueron declaradas territorio indígena en 1956 (Decreto Nº 34, reformado por el Decreto Ejecutivo Nº 13571 de 1982), fecha a partir de la cual dichas tierras quedaron protegidas jurídicamente como terrenos de propiedad exclusiva de la población indígena.

Los Pueblos Indígenas son titulares de derechos humanos colectivos, entre los que se encuentran los derechos territoriales, establecidos en diferentes instrumentos internacionales, aprobados y vigentes en Costa Rica desde 1993 cuando el país ratificó el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT, el cual había sido aprobado en 1989; mediante la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007), y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2016).

Es decir, el conflicto que se hace evidente con la recuperación de las tierras localizadas dentro de los propios territorios indígenas, obedece a una problemática creada, fundamentalmente, por la violación de los derechos de estos pueblos, tanto por parte del Estado costarricense, que no ha cumplido la función tutelar que le corresponde, como por la invasión ilegal de estos territorios por parte de personas no indígenas.

Esta situación de usurpación y apropiación ilegal alcanza en promedio, según estimaciones elaboradas a partir de nuestras investigaciones en el CICDE-UNED y otras fuentes, entre 40% y 50% de las tierras reconocidas por el Estado costarricense como tierras indígenas (Zúñiga et all, 2017; Vargas et all, sf; Guevara y Romagosa, 1987), llegando hasta un 80% y 90% en algunos territorios como Térraba y China Kichá. Hasta el momento, esta situación ha quedado cubierta por un manto de impunidad.

Los reportajes a que hacemos referencia no mencionan tales datos, las cuales son reconocidas oficialmente, no obstante que estudios técnicos adicionales son necesarios para precisar los hechos con mayor detalle. Estos medios presentan exclusivamente la versión de las personas no indígenas o de personas que siendo indígenas respaldan intereses ajenos a los de sus propios pueblos.

Resaltamos que las fincas que están siendo reocupadas por familias indígenas se hayan dentro de los territorios indígenas y pertenecieron anteriormente a familias indígenas.

En la memoria y en la historia de las familias indígenas se recuerdan y registran múltiples formas fraudulentas, engañosas e injustas de despojo que sufrieron sus abuelos por parte de personas no indígenas inescrupulosas, contando para ello con la ayuda de abogados y abogadas irresponsables que hicieron transacciones irregulares.

En el caso de Salitre es bien conocido que este conflicto por las tierras, que en su última etapa que lleva ya diez años, ha generado una verdadera crisis comunitaria, una dolorosa escalada de violencia. Ninguna persona no indígena ha sido agredida por indígenas mientras que varios indígenas si lo han sido a manos de no indígenas, sin que hasta el momento haya nadie detenido por este tipo de hechos, ni por otros como las balaceras, las amenazas e intimidaciones que se han vuelto el pan de cada día en Salitre.

La ausencia del punto de vista de quienes son víctimas de una situación histórica de injusticia y protagonistas de una lucha en situación muy desventajosa, resta validez y credibilidad a ese tipo de reportajes, pero sobre todo, y es lo más preocupante, abona a la justificación ante la opinión pública, de la violencia en este territorio, en un evidente respaldo a los finqueros no indígenas.

Algunos finqueros entrevistados argumentan que poseen muchos años habitando dentro del territorio indígena, aunque los estudios demuestran que la mayoría de ellos, quienes por lo general poseen varias fincas en uno o varios territorios indígenas, viven fuera de ellos. Estar en posesión de una de estas fincas por más de 20, 30 o 40 años no es en sí misma una prueba de legalidad, pues según la Ley Indígena las tierras indígenas son “inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para las comunidades indígenas que las habitan”. Por lo tanto, y desde el punto de vista legal, el finquero no indígena solo puede aspirar a ser indemnizado por parte del Estado, si logra demostrar que es “poseedor de buena fe”, es decir, si el adquirió esa posesión –valga decir, no hay escrituras individuales y si las hubiere en algún caso, son ilegales– antes de la promulgación de la Ley Indígena (1977).

Al respecto es ilustrativo el voto 4044-F-S1-2019 de la Sala I de la Corte Suprema de Justicia emitido el 21 de diciembre de 2019, en el cual se deniega la petición de una persona no indígena que reclama al Estado el pago de 300 millones de colones por indemnización, argumentando que era un poseedor de “buena fe”, debido a que adquirió la finca de otras personas no indígenas poseedores de “buena fe”. Es decir, que el derecho del poseedor de “buena fe”, aunque se dé si fuera el caso, no es transferible al realizar una compra.

Hasta el momento ningún no indígena ha logrado demostrar fehacientemente que es “poseedor de buena fe”, por lo que su permanencia dentro del territorio indígena es ilegal y la finca que mantiene en sus manos, susceptible de recuperación.

Los reportajes recientes sobre esta problemática apelan a un recurso que provoca desinformación, al darle vuelta a la realidad de las cosas e invertir al sujeto que lleva a cabo las “invasiones”. Así el usurpador no indígena es transfigurado en víctima y legítimo propietario, mientras las personas indígenas se las presenta como invasoras. Pero ¿invasoras de sus propios territorios? Nada más lejano de los hechos.

También es altamente imprecisa la afirmación o insinuación de que se han recuperado fincas que se hallan en manos de otros indígenas. Aunque se dan conflictos de diversa naturaleza entre indígenas dentro de Salitre, todas las fincas recuperadas hasta el momento estaban en manos de personas no indígenas. Claro que en algunas de ellas los finqueros contrataron peones indígenas, pero ello no significa que fuesen estos peones quienes ocupaban las tierras.

Ante este conflicto las últimas dos administraciones de gobierno propusieron la realización del Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (PLAN RTI), el cual está a cargo del INDER. Su principal debilidad es que se queda en la conformación de expedientes acerca de la condición de “buena o mala fe” de la ocupación de las tierras por parte de los finqueros. No se ha previsto todavía un plan de acción, ni contemplados los presupuestos necesarios para hacer efectiva la devolución a sus legítimos dueños. Eso es lo que correspondería hacer, según la legislación vigente y los compromisos adquiridos por el Estado.

  1. La violencia, el papel de la Fuerza Pública y las Medidas Cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Con base en los dichos de los finqueros, los reportajes señalan a la Fuerza Pública como promotora o responsable de “sacar el ganado de la propiedad” de los finqueros. O sea, y de la forma más sorprendente, atribuyen a la Fuerza Pública ser “cómplice” de los indígenas recuperadores. Nuestros equipos del CICDE-UNED, quienes han investigado estos temas, y muchas veces han realizado giras de trabajo a los territorios, no conocen un solo caso que respalde tal aseveración. En ninguna ocasión desde que en el 2010 iniciaron las recuperaciones del territorio en Salitre, la Fuerza Pública ha intervenido “sacando el ganado”. Lo que sí ha ocurrido es que por disposición de la propia Fiscalía General de la República (según CIRCULAR 13-ADM 2011 de noviembre 2011) la Fuerza Pública está impedida de desalojar indígenas de sus propios territorios.

Se omite en este tipo de reportajes que las familias indígenas reclaman como su propiedad solo la tierra que se haya localizada dentro de su territorio y nada más. Por eso los recuperadores solicitan al finquero con antelación, que desmonte la infraestructura existente y saque todo tipo de enseres y animales. Cuando la persona no indígena decide mantenerse e ignorar tal solicitud es que se producen situaciones como las descritas en algunos de los reportajes de prensa.

Llama la atención la ausencia en las notas periodísticas, de las voces de las familias recuperadoras. El silenciamiento de esas voces, resulta más bien estridente. E igualmente llamativa es que no se tomen en cuenta a autoridades de gobierno e instituciones responsables de resolver este problema, las cuales poseen conocimiento verás acerca del conflicto. Esta ausencia despoja de todo equilibrio y objetividad a los reportajes.

Este conflicto por las tierras en Salitre ha generado un insoportable clima de violencia para las familias indígenas, quienes han sufrido más de 150 hechos violentos en los últimos años, incluyendo quemas de casas, quemas de cultivos, robo de pertenencias, agresiones físicas, persecuciones, uso o intimidación con arma blanca, uso o intimidación con armas de fuego y los intentos homicidio que reiteradamente se han venido dando entre 2010 y 2020. Esto alcanzó un punto culminante en el asesinato de Sergio Rojas Ortiz, su mayor líder político de los últimos años, y tiene continuidad en los hechos más recientes de agresión con arma de fuego a un indígena en Río Azul, lo cual vuelve a colocar a Salitre en el centro de la noticia.

Todo este caudal de violencia está ampliamente documentado en los informes de la Defensoría de los Habitantes, el CICDE-UNED, Observatorio de Derechos Humanos (ODHAIN) y las propias autoridades Estatales, formando parte del sustento que motivó la imposición de Medidas Cautelares a Costa Rica desde el 30 abril del 2015, por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (MC 321-12, 15-16).

Estas medidas son una respuesta ante las agresiones que tanto el pueblo bribri de Salitre como el pueblo brörán de Térraba han venido sufriendo sistemáticamente por parte de finqueros no indígenas. Una reseña del proceso seguido para estas medidas puede ser consultado en esta dirección: https://investiga.uned.ac.cr/cicde/wpcontent/uploads/sites/37/2019/08/informe_salitre.pdf

Las Medidas Cautelares de la CIDH, fueron solicitadas por peticionarios de los territorios de Térraba y de Salitre en el año 2012 debido a una serie de agresiones y amenazas que incluyeron agresiones directas a líderes de ambos territorios, especialmente el atentado que sufriera ese mismo año el señor Sergio Rojas Ortiz, asesinado seis años después.

Estas Medidas Cautelares se componen de una serie de solicitudes, cuya ejecución requiere de un protocolo de implementación, que en el caso de Salitre tardó dos años para su definición. Dentro de ese protocolo, el gobierno se comprometió al saneamiento territorial mediante dos acciones prioritarias: ejecutar ocho desalojos que ya estaban aprobados por las autoridades administrativas y judiciales correspondientes, e implementar el Plan RTI, ya mencionado. En materia de seguridad, se comprometió además con una serie de medidas de protección para garantizar la vida y la integridad de las personas.

En relación con ambos compromisos, el nivel de cumplimiento es muy insatisfactorio, lo que ha facilitado la agudización del conflicto a niveles críticos. La presencia de la fuerza pública en estos territorios, responde a la esas medidas cautelares, así como a los constantes episodios de violencia.

  1. Las identidades indígenas y su apropiación indebida

Es importante que se comprenda que las culturas indígenas son diversas y que cada pueblo se organiza culturalmente de manera particular. En el caso del pueblo bribri, su sistema de parentesco y estructura organizativa tradicional se realiza mediante el sistema de clanes, los cuales poseen plena vigencia en la actualidad, a pesar de las pérdidas culturales que éste, como otros pueblos indígenas costarricenses, han sufrido a lo largo del tiempo.

El sistema bribri es matrilineal. Eso ha sido así ancestralmente, de manera que para que una persona sea reconocida naturalmente como bribri, su madre debe ser bribri. Este tema de las identidades indígenas ha sido también motivo de conflicto en los últimos años pues una de las estrategias de las personas no indígenas ha sido precisamente recurrir a autoproclamarse persona indígena y de esa manera evadir la aplicación de la legislación vigente, pues en ese caso las personas pueden alegar derecho de posesión sobre la tierra dentro de estos territorios. Con esa intensión personas no indígenas han obtenido certificaciones falsas otorgadas por personas indígenas afines a sus intereses, orquestando de esta manera toda una dinámica de reconocimientos que son ilegítimos, cuyo propósito es mantener posesión o apropiarse de fincas dentro de territorios indígenas y usufructuar de esta identidad ante instituciones públicas.

  1. Usos descontextualizados de materiales producidos por la academia

Otro aspecto que habla muy mal de los recientes reportajes televisivos es el uso manipulado de materiales académicos producidos por el CICDE y el Programa de Producción Audiovisual (PPMA) de la UNED, entre los que destaca la serie “Salitre.

La recuperación de un territorio”, que consta de cuatro cortometrajes. En este caso el noticiero utilizó imágenes o segmentos para la realización de su reportaje, los cuales aparecen así citados fuera de contexto, sin considerar la investigación que desde la UNED respalda estos videos y que es de acceso público desde julio del 2018 en las páginas web del CICDE-UNED y en el canal de YouTube de PPMA-UNED (para el caso de los audiovisuales).Tales reportajes usan este material pero no los datos producidos por los estudios académicos que representan la base sustantiva de tales materiales. Esto reitera el proceder tendencioso y sesgado, carente de rigor, e irrespetuoso a la hora de utilizar y citar productos resultantes de la investigación académica.

Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo – CICDE

Director Dr. Luis Paulino Vargas Solís

Contactos: lvargas@UNED.AC.CR, 8362-6681 / 2234 – 3236 ext. 6542.

 

Enviado por Luis Paulino Vargas Solís.

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Luis Paulino Vargas y Guillermo Zúñiga dialogan sobre economía… ¿hacia dónde vamos?

La circulación veloz de información (no siempre bien intencionada y fundamentada) genera incertidumbre en relación con algunos temas de relevancia nacional, pero especialmente, produce una urgencia por consumir datos que impide la reflexión reposada. La Alianza por una Vida Digna y la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica comparten este diálogo realizado con los economistas Luis Paulino Vargas Solís y Guillermo Zúñiga Chaves, sobre temas de actualidad.

Nuestro propósito es contribuir a generar pensamiento crítico y autónomo, fomentando el aporte ciudadano para construir la ruta hacia una sociedad justa, lo cual será un factor político clave. De ahí el interés y compromiso de la Sede del Pacífico UCR mediante su proyecto de Acción Social: ED-3250 Aportes Comunitarios para la Construcción de la Democracia Participativa.

Puede ver el diálogo completo de una hora con 19 minutos, o bien, elegir uno o varios de los segmentos que se encuentran en esta misma página con los temas específicos. La suma se segmentos compone el diálogo total.

Diálogo completo:

Segmento 1:

Conceptos clave en este segmento: reactivación, empleo, ingresos, mercado interno. 9′ 24″

Segmento 2:

Conceptos clave en este segmento: Inflación y recomposición de la matriz productiva nacional. 5′ 58″

Segmento 3:

Conceptos clave en este segmento: Inflación, el huevo o la gallina, enfermedad de fondo en la economía, modelo de desarrollo, diálogo nacional, empleo como eje estratégico, mercado interno, economía ambientalmente sana como base de la reconversión. 13′ 37″

Segmento 4:

Conceptos clave en este segmento: Diálogo nacional, política centrada en la persona, empleo, calidad de vida, cualificación, concentración de la oferta de empleo en el área central del país, mercado interno, inversión pública, distribución de la riqueza. 25′ 05″

Segmento 5:

Conceptos clave en este segmento: Lo que significa transformar la estructura productiva, fortalecimiento de la seguridad social, acuerdo nacional, recuperación de la confianza entre personas y sectores. 10′ 23″

Segmento 6:

Conceptos clave en este segmento: ¿Cómo avanzar en el diálogo y no dejarse llevar por la confrontación? 11′ 08″

Segmento 7:

Conceptos clave en este segmento: Ejercicio democrático 6′ 31″

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