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Diálogos sobre la acción social en comunidades

En el contexto de recortes y crisis fiscal

El Programa Kioscos Socioambientales le invita a la serie de conversatorios sobre la acción social en comunidades en el contexto de recortes y crisis fiscal.

Este jueves 12 de diciembre a la 1 p.m. se contó con la participación de Marisol Rapso (PIAM) y Milton Ariel Brenes (PRIDENA)

 

Enviado por Mauricio Álvarez Mora.

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Derechos humanos, igualdad de oportunidades, inclusión y equidad en educación

BREVES CONSIDERACIONES

Luis Muñoz Varela[1]

Tres décadas atrás, en Costa Rica dio inicio la promulgación de varias leyes y la creación de instituciones específicamente dedicadas a la protección y salvaguarda de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la inclusión y la equidad en varias dimensiones de la vida en sociedad. Cabe mencionar las siguientes: a) Ley de Promoción de Ia Igualdad Social de la Mujer (1990); b) Ley de Aprobación de los Derechos del Niño (1990); c) Ley de creación de la Defensoría de los Habitantes de la República (1992); d) Ley Orgánica del Patronato Nacional de la Infancia (1996); e) Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad (1996); f) creación del Instituto Nacional de las Mujeres (1998); g) Código de la Niñez y la Adolescencia (1998). Todas estas leyes e instituciones vienen a establecer en el país una plataforma a partir de la cual se busca asegurar y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la inclusión y la equidad social, al menos en sus dimensiones más visibles y sensibles.

La formulación del concepto y perspectiva de los derechos humanos remite a situaciones y realidades en las que las libertades, la dignidad y la condición humana son transgredidas, restringidas o anuladas en su naturaleza esencial y en muy diversos sentidos. Cabe recordar, al respecto, que la Declaración Universal de Derechos Humanos -aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 10 de diciembre de 1948-, tomó como marco de referencia para su fundamentación el contexto de abyecta y demencial destructividad humana caracterizado por los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Un momento en el que, de una manera inédita, la persecución y el exterminio programado – “asesinato administrativo” (Adorno, 1998, p. 17)- de millones de seres humanos alcanzó a tener calidades jamás registradas en toda la historia anterior de la humanidad. (Arendt, 1995).

La Segunda Guerra Mundial representó para la humanidad una experiencia atroz, en la que “el desconocimiento y menosprecio de los derechos humanos” originó “actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad” (Asamblea General de Naciones Unidas, 1948, p. 1); acontecimientos que llegaron a tener una “horrible originalidad que ninguna comparación histórica puede atenuar” (Arendt, 1995, p. 31). Con este marco de referencia como telón de fondo, la Asamblea General de la ONU dispuso proclamar la Declaración Universal de Derechos Humanos, estableciendo que se trata de un marco de referencia y de un conjunto de principios y finalidades:

[…] por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción. (p. 2).

Durante las últimas dos décadas, organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), han desarrollado definiciones amplias de los derechos humanos, a partir de un conjunto de principios básicos ordenado con la finalidad de precisar la naturaleza y el alcance de estos derechos. Este conjunto de principios básicos es el siguiente:

  1. a) universalidad e inalterabilidad;
  2. b) indivisibilidad;
  3. c) interdependencia e interrelación;
  4. d) igualdad y no discriminación;
  5. e) participación e integración;
  6. f) habilitación;
  7. g) rendición de cuentas y respeto del imperio de la ley (UNICEF, 2008).

Estos principios dan cuenta de una concepción ontológica, epistémica y axiológica de los derechos humanos, en la que queda implicada necesariamente una visión democrática de la sociedad y en la que el valor más elevado lo es el de la dignidad humana. Para asegurar que cada persona viva en la condición de dignidad que, en su calidad de ser humano, le es intrínseca, el Estado y la sociedad en su conjunto deben realizar las acciones que sean necesarias para atender y resolver todas aquellas situaciones que representen restricción, obstaculización, negación o ultraje de los derechos humanos y de la dignidad humana.

Característica fundamental de esta concepción de los derechos humanos, además de su carácter complejo e integral, es que se coloca en una línea de acciones políticas y programáticas ancladas en el presente y con proyección de futuro. Los derechos humanos, al tiempo que son inherentes a la condición humana y a la dignidad de cada persona, también deben servir como parámetros para avanzar de manera continua en la construcción de sociedades cada vez mejor articuladas y sustentadas en la institucionalidad de las libertades democráticas y en el desarrollo de capacidades para el logro del bienestar común y la justicia social.

Los derechos humanos son el lenguaje de las necesidades humanas básicas, de acuerdo con la noción de dignidad e igualdad de la persona humana. Contribuyen a articular las necesidades y la respuesta de aquellos que tienen que satisfacerlas. (ACNUDH, 2012, p. 11).

Los principios que definen la naturaleza de los derechos humanos vienen a representar, así, indicadores con base en los cuales es posible establecer, en cada momento, cuál es el estado en que un país se encuentra en materia de equidad, justicia social, igualdad, libertad; todas éstas, condiciones básicas que deben asistir a las personas en la sociedad para que puedan contar con una vida digna.

Partiendo de la situación constatada en la que se esté, los principios sirven para definir las acciones que corresponda llevar a cabo, a fin de garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, lo mismo que para identificar a futuro las capacidades que deban ser desarrolladas para que la sociedad avance en la construcción de condiciones institucionales, económicas, sociales y culturales, que garanticen el fortalecimiento continuo de la institucionalidad de la democracia y la mejora del bienestar común con justicia social y dignidad humana.

En Costa Rica, a partir de 1994 existe una política en educación que ha sido declarada como política de Estado. En su formulación, esta política está contenida en cuatro documentos promulgados desde entonces: a) Política Educativa hacia el Siglo XXI (1994), b) El Centro Educativo de Calidad como eje de la Educación Costarricense (2008), c) Educar para una Nueva Ciudadanía (2015) y d) La persona: centro del proceso educativo y sujeto transformador de la sociedad (2016). Los tres primeros documentos presentan una misma fundamentación de principio, sustentada en tres “vertientes filosóficas”: humanismo; b) racionalismo; c) constructivismo. El cuarto documento adiciona a estas estas tres vertientes la del “Paradigma de la Complejidad” (Consejo Superior de Educación, 2016).

Las cuatro políticas tienen como punto de partida y de sustentación conceptual y programática, las diversas declaraciones que en el ámbito de la educación han sido aprobadas por los foros y conferencias mundiales celebrados por la UNESCO, a partir de la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, Tailandia, 1990). Estas consisten en un conjunto de declaraciones que, hasta el presente, reiteran en la preocupación por el acceso universal a la educación, al menos hasta el umbral de superación del analfabetismo (terminación de la educación primaria), así como su ampliación a la preescolar y la secundaria.

Según se recalca, en la actualidad, en un mundo cada vez más intensamente determinado por los avances científico/tecnológicos, una productividad basada en estos avances, una realidad mundial de interdependencia, así como nuevas configuraciones de desigualdad social, exclusión, discriminación y vulnerabilización que afectan a diversos sectores sociales, la educación debe ser asumida como un instrumento fundamental para hacer frente y superar todas estas situaciones que vulneran la dignidad humana y que hacen emerger escenarios de agudas desigualdades, inequidad, injusticia social, vulneración de los derechos humanos. (Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, 1990; Foro Mundial sobre la Educación (2000 y 2015). Ante ello, es imperativo que los sistemas educativos provean y aseguren una educación de calidad para toda la población; una educación inclusiva, equitativa y con base en el principio de la igualdad de oportunidades: “la educación es un bien público, un derecho humano fundamental y la base para garantizar la realización de otros derechos”. (Foro Mundial sobre la Educación, 2015, p. 7).

En Costa Rica, a la zaga de las orientaciones y directrices propuestas por la UNESCO, la política educativa también asumió como eje de su fundamentación y de su instrumentación pedagógico/didáctica, la educación de calidad en igualdad de oportunidades para toda la población estudiantil del país. Se impulsan acciones para ampliar la cobertura y el acceso en los niveles de la preescolar y la secundaria, a la vez que para reincorporar al sistema a la población joven y adulta que, por razones socioeconómicas o de cualquiera otra índole, no haya podido concluir sus estudios en al menos la trayectoria de la educación básica.

De manera especial, las disposiciones establecidas incluyen dar énfasis a la facilitación de oportunidades de acceso a la mujer, que por distintas razones (maternidad adolescente, trabajo doméstico, carencia familiar de recursos económicos, situaciones de violencia local en la comunidad donde residen y otras), resultan ser las más afectadas, no solo en lo que concierne a las oportunidades de acceso a la educación, sino también en muchos otros diversos ámbitos de la vida en sociedad.

Las políticas educativas promulgadas durante el último cuarto de siglo reiteran de manera sistemática en que, dadas las realidades de limitaciones múltiples que afrontan diversos sectores sociales y poblaciones, la prestación de los servicios educativos ha de llevarse a cabo con base en los principios de la equidad, la igualdad de oportunidades, la inclusión, la solidaridad y el respeto a las diversidades culturales. (Consejo Superior de Educación, 1994; Consejo Superior de Educación, 2008; Ministerio de Educación Pública, 2015).

De ahí que, para dar curso a la facilitación de las condiciones que conduzcan a la verificación de tales principios, se haya dispuesto la creación de programas como, por ejemplo, el de transferencias monetarias condicionadas Avancemos (2008), el Fondo Nacional de Becas (Fonabe, 1997), el Proyecto MEP-ProEDUCA (dirigido a favorecer la equidad en el acceso y la permanencia en el sistema educativo), “Yo me Apunto con la educación” (2015, para brindar atención a colegios con altos niveles de exclusión, infraestructura en mal estado, carencia de equipo y materiales didácticos y otros). Otros programas ya existentes desde antiguo, como los de comedores escolares y transporte estudiantil, también han sido fortalecidos con la finalidad de ampliar la cobertura, sobre todo hacia aquellas comunidades y centros educativos que presentan los mayores índices de pobreza y de desigualdad social.

Según señala UNICEF (2008), en muchos países, pese a los esfuerzos realizados por los gobiernos y los sistemas educativos, aún no se ha logrado asegurar el acceso universal y proporcionar una educación de calidad para toda la población estudiantil. UNICEF subraya que los enfoques de las políticas educativas basados en la ampliación de la cobertura resultan ser infructuosos, en la medida que no atiendan a profundidad las problemáticas complejas que representan la desigualdad, la inequidad y la exclusión social. No es suficiente con los esfuerzos que se realizan de manera principal en la universalización de la matrícula. Es preciso que las políticas y los programas de apoyo entiendan, tomen en consideración y asuman la globalidad de los diversos aspectos y factores que intervienen en los procesos educativos y en la prevalencia de situaciones de exclusión y desigualdad que afectan de manera significativa a diversos sectores sociales, poblaciones y comunidades.

No se ha reconocido la complejidad de los obstáculos que impiden el acceso de los niños a la escuela, ni se ha prestado oídos a las inquietudes expresadas por los propios niños acerca de su educación; tampoco se ha construido una cultura de la educación en la que se respete y valore por igual a todos los niños, ni se ha conseguido que los padres y las comunidades locales apoyen la educación, que se adopte un enfoque global de la educación, que se aborden los derechos de los niños en la educación, ni, por último, arraigar escuelas que sean centros acuciosos de acción comunitaria y desarrollo social. (UNICEF, 2008, p. 2).

Esta valoración de UNICEF constituye una llamada de atención crítica e interpela a los sistemas educativos a que asuman la educación en toda su dimensión de complejidad. Resalta aspectos que, siendo fundamentales, no acostumbran aparecer en los informes ministeriales de evaluación del sistema educativo, como tampoco en el seguimiento sobre la educación que realizan de manera periódica otras entidades; en Costa Rica, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y el Ministerio de Planificación y Política Económica (Mideplan). Se trata de aspectos que, por su naturaleza cualitativa, no pueden ser ponderados por medio de los indicadores cuantitativos y tradicionales utilizados por el sistema educativo y esas otras entidades, referidos a tasas de matriculación, aprobación, reprobación, rezago, exclusión, entre los más comunes.

La medición estadística, sobra decirlo, es de importancia fundamental. Ésta representa una dimensión de información valiosa que permite a las instancias de gestión del sistema educativo tomar decisiones en materia de asignación de recursos, atención y mejora de infraestructura, control del desempeño de la administración local de los programas de apoyo económico o asistencia social a la población estudiantil y a las familias, reconocimiento de las diferencias de rendimientos escolares en los centros educativos; en fin, le permite a la gestión superior del sistema educativo contar con un mapa del estado de la cuestión sobre las deficiencias y necesidades existentes por localización geográfica (regiones, provincias, cantones, distritos), a fin de consolidar o bien redireccionar las acciones emprendidas y hacer una mejor gestión de los procesos y cursos de acción desarrollados.

Sin embargo, además de la información que facilitan los indicadores cuantitativos, es necesario contar con indagaciones cualitativas que provean de información en dimensiones de mayor complejidad y con una perspectiva integral de las problemáticas existentes. Las estadísticas disponibles, sobre todo las que ofrece la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del INEC y los informes sobre el estado de la educación que elabora el Programa Estado de la Nación (PEN), muestran una situación en la que, en su comparación por zonas (urbana y rural) y por régimen de prestación de los servicios educativos (público, privado, mixto), la calidad de la educación y los alcances en materia de asegurar igualdad de oportunidades, inclusión y equidad exhiben diferencias importantes entre los distintos centros educativos, poblaciones y comunidades.

Al respecto, una iniciativa como, por ejemplo, la de “Yo me Apunto con la educación”, viene a prestar atención a las desigualdades existentes y a promover acciones concertadas entre diversos actores interesados en la calidad y la pertinencia de la educación. Sin embargo, este tipo de acciones requieren de mayores niveles de compromiso y, de manera especial, de una participación genuina por parte de los actores locales, sobre todo las familias y las propias comunidades estudiantiles. No parece ser apropiada, por infructuosa y carente de eficacia contextual, la norma según la cual se da por descontado que las propuestas diseñadas en las oficiales centrales especializadas del sistema educativo son las que deben ser puestas en marcha y las únicas que pueden venir a resolver los problemas, sin necesidad de realizar mayores consultas ni otorgar espacios para que las poblaciones afectadas puedan expresar también sus propias valoraciones, puntos de vista y recomendaciones.

Las cuestiones relevadas por UNICEF interpelan a fondo finalidades declaradas en las políticas educativas, tales como las de igualdad de oportunidades, equidad, inclusión, así como las de pertinencia y calidad de la educación. Finalidades que no se lograrán cumplir, en el tanto, por ejemplo, los programas de apoyo creados para extenderlas a los sectores sociales y poblaciones con limitaciones de acceso y permanencia en el sistema educativo estén basados en protocolos de aplicación estandarizada. Las posibilidades y condiciones (institucionales, económicas, sociales y culturales) de acceso y de vinculación con los servicios públicos no son las mismas para todos los sectores sociales y las diferentes poblaciones y comunidades. Varían de manera significativa de una zona a otra y entre las diferentes regiones geográficas.

Es recurrente en la política educativa costarricense, la referencia a la necesidad de realizar los mayores esfuerzos institucionales para brindar educación pertinente y de calidad a toda la población. De por medio está el desafío por hacer que la educación se constituya en la herramienta facilitadora de acceso al empleo, requisito indispensable para impulsar la mejora de las condiciones de vida y el bienestar social, tanto a escala individual como de la sociedad en general. No obstante, lo mismo en este aspecto que en el caso de los conceptos de equidad, inclusión, igualdad de oportunidades y de respeto a la diversidad cultural, las acepciones asignadas también remiten, en general, a una proyección programática de la educación fundamentalmente de índole instrumental.

Tanto la calidad como la pertinencia de la educación involucran una visión compleja del proceso educativo y de la prestación de los servicios educativos. Aun cuando, en un país como Costa Rica, se cuente con marcos jurídicos que regulan la protección y el cumplimiento de los derechos humanos y que obliguen a las instituciones del Estado a llevar a cabo las acciones que al respecto se requieren, los objetivos declarados no se llegarán a cumplir, en la medida que prevalezca un contexto social, económico y cultural que afecta a diversos sectores de la población, que por su condición social, económica, cultural, étnica, de género y otras, se mantienen en una situación en la que sus derechos humanos están siendo limitados, obstruidos o incluso negados.

Los programas de asistencia social son muy importantes, pero deben operar en el marco de una red interinstitucional de acciones, orientadas con base en una perspectiva que, más allá de lo paliativo o asistencial, se propongan resolver de manera genuina las realidades de exclusión, desigualdad, inequidad, vulnerabilización e injusticia social. Para el caso específico de la educación, esas acciones tienen que estar dirigidas a que las personas desarrollen las capacidades y las libertades que les son necesarias para dignificar su vida y avanzar en la construcción de condiciones de bienestar social, indispensables para la sana convivencia social, la mejora continua de la institucionalidad de la democracia y el respeto y resguardo de los derechos humanos para toda la población.

[1] Instituto de Investigación en Educación (INIE), Universidad de Costa Rica. C.e.: luis.munoz@ucr.ac.cr.

Referencias bibliográficas

-Adorno, Theodor W. (1998). Educación para la emancipación. Madrid: Ediciones Morata S. L.

-Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2012). Indicadores de Derechos Humanos. Guía para la medición y la aplicación. Nueva York y Ginebra: Naciones Unidas. Recuperado de: http://www.ohchr.org/Documents/Publications/Human_rights_indicators_sp.pdf

-Arendt, Hannah. (1995). De la historia a la acción. Barcelona: Paidós. Asamblea General de las Naciones Unidas. (1948). Declaración Universal de Derechos Humanos. Nueva York: Naciones Unidas. Recuperado de: https://www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf

-Consejo Superior de Educación (1994). Política Educativa hacia el Siglo XXI. San José: Ministerio de Educación Pública. Recuperado de: file:///D:/4/politicaeducativasigloXXI.pdf

-Consejo Superior de Educación. (2008). El Centro Educativo de Calidad como Eje de la Educación Costarricense. San José: Ministerio de Educación Pública. Recuperado de: http://www.mep.go.cr/educatico/el-centro-educativo-de-calidad-como-eje-de-la-educacion-costarricense

-Consejo Superior de Educación. (2016). La persona: centro del proceso educativo y sujeto transformador de la sociedad. San José: Ministerio de Educación Pública. Recuperado de:

-Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2008). Un enfoque de la Educación para Todos basado en los derechos humanos. Marco para hacer realidad el derecho de los niños a la educación y los derechos en la educación. París: UNESCO. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0015/001588/158893s.pdf

-Foro Mundial sobre la Educación. (2000). Informe final. París: UNESCO. Recuperado de: http://iin.oea.org/Cursos_a_distancia/Lectura%2017_disc.Dakar.pdf

-Foro Mundial sobre la Educación. (2015). Declaración de Incheon y Marco de Acción para la realización del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4. París: UNESCO. Recuperado de: http://agoradeeducacion.com/doc/wp-content/uploads/2018/09/UNESCO-2015-Declaración-de- Incheon-y-Marco-de-Acción-para-el-ODS-4.pdf

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Movimientos sociales reflexionan junto a Boaventura de Sousa Santos

Personas comprometidas con distintos movimientos sociales costarricenses reflexionaron junto a Boaventura de Sousa Santos. El encuentro fue convocado por CEP Alforja y permitió analizar la situación nacional, ver rutas para lograr una vida digna y abrir espacios de encuentro. Le invitamos a conocer los detalles en este video.

También puede compartir la publicación que se encuentra en la página de SURCOS en Facebook: https://www.facebook.com/surcosdigital/videos/558842091634426/?t=9

Álbum de fotos: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.3017668211595088&type=3

Diálogos sobre la acción social en comunidades

En el contexto de recortes y crisis fiscal

El Programa Kioscos Socioambientales le invita a la serie de conversatorios sobre la acción social en comunidades en el contexto de recortes y crisis fiscal.

Este martes 10 de diciembre a las 5 p.m. se contará con la participación de la Dra. Liliana Monge.

Transmisión en vivo a las 5 p.m. por Facebook Live en la página: Kioscos Socio-ambientales UCR.

 

Enviado por Mauicio Álvarez.

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Empleos “peor es nada”

Luis Paulino Vargas Solís

Economista/Director CICDE-UNED

Trabajar en una piñera es estar bajo el yugo de un régimen laboral abusivo, que maltrata la dignidad humana, a extremos que a menudo merecerían ser considerados los propios de un sistema de semiesclavitud. Pero es que, además, la explotación piñera provoca graves daños ambientales y múltiples prejuicios a la salud humana y animal. La contaminación de mantos acuíferos está bien comprobada, con perniciosas repercusiones para las poblaciones vecinas y elevados costos para el AYA.

Los trabajadores de las piñeras, como asimismo quienes viven en las comunidades aledañas, lo comprenden perfectamente. Y, sin embargo, no ocultan la preocupación que les ocasiona pensar que las piñeras pudieran irse. Reunido en una oportunidad con vecinos de Pavón de Los Chiles, me lo expresaban con claridad: “queremos que se regulen las piñeras, pero no queremos que se vaya, porque si no ¿en qué trabajaríamos?”.

¿Será acaso posible regularlas y al mismo tiempo retenerlas? Es que, en realidad, su rentabilidad depende de un doble subsidio: el que le proveen los trabajadores a través de jornadas laborales bárbaramente extenuantes y salarios ridículos; y el que la colectividad les da, al permitirles dañar gravemente la naturaleza y afectar la salud humana y animal, sin ni siquiera solicitarles alguna compensación a cambio. Regular, como me decían en Pavón, supone corregir tales excesos. Y, entonces, ¿se mantendrían las piñeras en operación?

El cultivo de la piña.

Recordemos, por otra parte, el caso de la minería a cielo abierto en Crucitas. Hablar de “sostenibilidad” –como lo hace nada menos que el Colegio de Geólogos– es un oxímoron. Como hablar de un sol radiante a medianoche. Es imposible desarrollar una mina de este tipo sin que tenga importantes impactos en el paisaje, los bosques, la vida silvestre y el agua. Pero hoy nos dicen que haber frenado aquel proyecto que Oscar Arias definió como de interés público, implicó perder la oportunidad de brindar empleo a las comunidades vecinas. En su lugar, nos recuerdan, se ha establecido un tráfico clandestino del oro, que también tiene consecuencias ambientales negativas, y diversas repercusiones sociales adversas.

Lo anterior, sin embargo, deja abiertas importantes preguntas.

Primero, y aparte las consecuencias ambientales que este tipo de minería trae consigo, ¿de qué tipo de empleos estamos hablando? No son, en general, ocupaciones calificadas ni bien remuneradas, y es una actividad que, por su misma naturaleza, comporta considerables riesgos laborales. Además, la explotación minera tiene un ciclo de vida bien delimitado. Y luego, y aparte la destrucción ambiental, ¿qué les quedaría a las comunidades?

Segundo, y visto que el proyecto minero se cayó, ¿qué ofrecía la clase política como alternativa? Evidentemente nada. De haber existido esa alternativa, Crucitas no estaría atrapada en la situación deplorable que hoy se observa. Barajaban dos opciones: el “peor es nada” de la minería, o la nada desnuda. Se impuso esta última.

Lo cierto es que vivimos una época de marcada involución en la calidad de los empleos: inestables y precarizados, mal remunerados, con agravado irrespeto incluso a las más elementales normas laborales. Es sintomático que a las personas trabajadores del sector público, se les reclame airadamente gozar de estabilidad en sus trabajos. O sea: tener un empleo digno deja de ser un derecho y comienza a ser visto como privilegio aberrante. Y hay gente que gustosa se come esa torta envenenada: les parece que inestabilidad, incertidumbre y atropello son el estado deseable de las cosas, tan natural como las lluvias en pleno octubre. La dignidad no parece ser un valor que estas personas aprecien. Tales es la grave intoxicación que provoca el “ethos neoliberal”

Uber es, en muchos sentidos, icónico. La precarización es su alimento, a la vez que su hábitat. Se la defiende señalando que genera empleo. Y es cierto: provee empleo a personas que no lo tienen o a quienes sufren la urgencia de un segundo o tercer empleo. Pero es un empleo sin derechos ni protección alguna. Más aún: es un modelo que logra trastocar las bases tradicionales de funcionamiento del capitalismo, donde se suponían que los riesgos del negocio eran asumidos por el empresario capitalista. No más. Uber queda exenta de cualquier riesgo. Lo suyo es recolectar ganancias y llevárselas.

Y siendo que, para éxtasis y gloria del “consumidor”, Uber es más barato que el taxi tradicional, también es cierto que el milagro no es milagroso en absoluto: evadir todas las obligaciones sociales es solo una procaz forma de dumping. Uber reduce costos y tarifas evadiendo todas las responsabilidades que cualquier ciudadano que se respete sí cumpliría. En ese particular, Uber y las piñeras se dan la mano.

No se me malentienda: no tengo nada, ni remotamente, contra quienes se redondean unos cinquitos trabajando con Uber. Les guardo absoluto respeto, mucho más puesto que son víctimas de un modelo cuyo combustible es la irresponsabilidad.

Uber también es parte del juego de los empleos “peor es nada”. A más no haber, es menos malo trabajar en Uber que no trabajar del todo. Quizá las condiciones no sean tan groseramente agraviantes como las que se observan en las piñeras. Pero el problema de fondo es similar.

El empleo es territorio minado para las élites en Costa Rica, lo mismo la clase política, el empresariado o el poder mediático. Es tan grave y, en particular, tan pertinazmente grave, que les lanza un desafío que las deja petrificadas. Su única respuesta es, cada vez más, las ofertas “peor es nada”. Al mismo objetivo apunta la flexibilización de las jornadas laborales: que si los negocios no caminan bien, no será la empresa la que deba plantarle cara al ventarrón. No, al menos, en primera instancia. El problema –o sea, y de nuevo, los riesgos– se trasladan a las personas trabajadoras, mediante la reducción de su jornada y su ingreso salarial.

Pero el desafío va mucho más allá, y abre interrogantes de dimensiones oceánicas: automatización, robotización e inteligencia artificial y la perspectiva ominosa de la destrucción masiva de empleos.

Corresponde generar alternativas, puesto que las actuales élites gobernantes nada ofrecen.

 

Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/

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EL MTM MEMORIA GRÁFICA DE MEDIO SIGLO

MEDIA TEJA DE TÍTERES Y MUÑECOS EN MOVIMIENTO

VIAJANDO POR EL MUNDO DEL EME, DESDE SJO COSTA RICA HASTA LA CHINA.

“Nunca dejé de hacer poesía,

sólo cambie el soporte material”

Quique Acuña

La comunidad artística del milenario arte de los títeres, tuvo sus inicios y un gran impulso en Costa Rica, gracias al legado de un viaje inesperado del titiritero, poeta, periodista, director, docente del Conservatorio de Castella, profesor e inclusive promotor de la Escuela de Artes Dramáticas de la UCR, el misionero argentino Juan Enrique “Quique” Acuña Roselló.

Proveniente del refinado mundo checoeslovaco de los títeres; becado por el Ministerio de Cultura de Checoslovaquia, país donde recibió cursos en diversas áreas del teatro de muñecos en la Cátedra de Títeres de la Universidad Carolingia de Praga, fundó en su país natal Argentina en 1963 y luego en Costa Rica a inicios de 1968, el Moderno Teatro de Muñecos MTM.

En noviembre de 1968, nació para alegría del público el MTM, con el estreno de su primer espectáculo El lagartito travieso, al cual siguieron muchos otros en los años siguientes, Cincocientos mil grados (1969), El músico y el león (1971), Aventura submarina (1973), La caja de sorpresas (1974), Entre pícaros anda el juego (1976), Sopa de piedras (1977), Amonémonos amor (1981), El mono ciclista (1978), La carta perdida (1978), Dos en uno (1980),Como si fuera jugando (1984, 2015), Imaginémonos (1988), Quién matará al Vampiro (1987), El ladrón equivocado (1995), Sombras de mi tía Panchita (1998), Cuentocondedos (2000), La Isla del Tesoro (2001), Un cuento para crecer (2004), Aventuras y desventuras de Perico de los Palotes (2006), Odisea (2010), Un buen regalo (2010), La jaula, un viaje hacia la libertad (2018), entre otras.

Podríamos afirmar entonces, que hoy día es la agrupación teatral costarricense actualmente activa, con más años de antigüedad, llena de historias, generaciones, personas, encuentros y desencuentros, característicos de los viajes de las vidas. Y que sus huellas, constituyen sin dudas, un referente del arte y la cultura costarricense.

Medio siglo de vida del MTM, como le llaman algunos, representando en una memoria gráfica de algunos de sus espectáculos, eternizando y reconociendo su aporte a la creatividad de la cultura nacional, reflejando las diversas formas de expresión escénica que combinan el trabajo actoral con el de máscaras, objetos y los múltiples tipos de muñecos como los tradicionales de guante, varillas tipo javanés, marionetas, sombras, el teatro negro, las figuras planas, con espuma, telas y otros materiales, con el fin de hacer posible lo imposible para generar sentipensares en diversos seres, una síntesis de la esencia del MTM.

Media teja de historias y viajes, plasmada en un libro, gracias a diverses amigues y a la VAS UCR, presentado el martes 3 de diciembre del 2019, en el Teatro Alberto Cañas, más conocido como Antigua Aduana. Haciendo una curiosa puesta en escena, entre la escenografía del montaje del momento “Única mirando al mar” rescatando recuerdos, reutilizando materiales, una mesa con promotores del libro, la recreación de una mini escena con el presentador de “Amonémonos amor” y unas butacas donde varios personajes desde público en general, amigues intimes, hasta el primer Pintatuto, el actual elenco del MTM y otros personajes, se reunieron a celebrar este homenaje a su medio siglo de vida.

Con el aporte de testimonios, registros y otras curiosidades, iniciando desde la joven más antigua Sofia Navarro, quien afirma “Mi primer recuerdo del MTM es anterior a mí. No había nacido y ya andaba por sus pasillos, sus butacas, sus bodegas. Ya sabía cómo olía, cómo se organizaba, cómo se sentía; ya el alma del lugar se mezclaba con la mía”.

Pasando por el viejo más joven, su padre Anselmo Navarro, titiritero quien definitivamente podemos afirmar que la alegría del bien vivir le aumenta, comparte y reparte con arte, cuando de títeres se trata.

Siguiendo con Rosalía Camacho Granados, Juan Fernando Cerdas-Albertazzi, Flora Marín Guzmán, Olga Lujan, el equipo de la VAS, el MTM, hasta el valioso aporte de “Quique” y sus hijos, Elsa y Fernando Acuña, a todos los que están en los agradecimientos, a los que faltan y los que vendrán.

Desde allí las continuas pinceladas del recuerdo, que se daban por los irreverentes, títeres, muñecos, esperan que el viento cotidiano del olvido, lejos de disiparlas, las disperse cual semillas de memorias, deseando que crezcan retoños o flores y que miles de motivadoras abejas y colibríes lleven por lugares y generaciones, su legado. Para entonces evidentemente las emociones estaban a flor de piel y en aumento.

Mientras, el sonrojar de algunos cuerpos aún en escena, no podían evitar los chorros de lágrimas alegres, tristes, nostálgicas, indescriptibles, generadas por las fluidas y acertadas palabras del teatrero Cerdas-Albertazzi, que iniciaba con los actos protocolarios de la velada, seguidas por intervenciones de Olga Lujan, Anselmo Navarro, el equipo de la UCR Y otros colaboradores del proyecto.

Agradeció desde los más connotados hasta los más fugaces colegas, con algunas de sus anécdotas, pasando por los pequeños espectadores entusiastas, como es el caso, que luego llevarían a otros peques a disfrutar del maravilloso mundo de los títeres, el arte, la observación, la motivación, el intercambio, el reconocimiento, el crecimiento, la alegría y el agradecimiento.

Recordando al clásico personaje del niño grande “Pintatuto” pintor que todo lo pintaba, pasando por «Como si fuera jugando», quien da título al registro audiovisual producido por la costarricense Laura Molina. Como bien lo señala Anselmo Navarro, manipulador y director de la adaptación y re montaje realizado hace unos años, como parte de las celebraciones de los 100 años del natalicio del maestro fundador del MTM y director original de la obra, de creación colectiva, Enrique «Quique» Acuña; el espectáculo “habla del juego como parte de la vida, de imaginar cosas positivas y de hacer del mundo un lugar mejor, básicamente esas cosas con las que nacemos todos los seres humanos».

Sus capacidades estimulantes, sencillas, mediante un lenguaje universal capaz de cautivar por igual a todos los públicos del mundo, analizado y recrearon bajo referentes actuales, la temática de dicha obra reafirmaba ser atemporal, resaltando valores y necesidades como el respeto, la solidaridad y la no discriminación. Provocando sensaciones que buscan crear opinión y reflexión en los pequeños espectadores, con una gran síntesis del lenguaje titiritero.

Como Si Fuera Jugando es efectivamente una fábula que cuenta con formas, colores, un poema que se dice con música, un sueño que se comparte, con un montón de manos que se juntan para jugar sin ningún texto hablado. Porque cuando los títeres tienen que expresarse, lo hacen como si fuera jugando.

Así muchos de sus montajes, historias políticas a tono de fábula que como dicen algunas “a nuestro pesar… no pierden actualidad”, se aventuran al juego del viaje de la vida, como y con ODISEA, que, con más de 101 funciones, esta maravillosa adaptación del clásico griego para todas las edades, atravesaron tempestades, desafiaron crueldades y especialmente disfrutando, recorrieron paisajes, escenarios y países como Colombia, España, Brasil. Pasando por Puerto Rico, Nicaragua, México, Canadá, New Orleans EEUU, El Salvador, República Dominicana, Panamá, El Salvador, Chile, hasta China, con algunos que faltan y otros que vendrán.

Entre los inspiradores personajes del orejón amarillo, verde, anaranjado, los plomos líquidos, Benito Bonito, Doña Modorra la Tortuga, Uvieta, el Señor Don Gato, el Cucaracho Tramoyista, Odiseo y por supuesto, sin jamás olvidar a secretas voces , la especial marimba de calacas de “Quién matará al vampiro”, montaje para los menos peques, que algunos peques tuvimos la oportunidad de ver y disfrutar múltiples veces pues realmente nos encantó, hasta impregnarse sutilmente en las memorias de nuestros corazones.

Así en la tarea de construir una realidad cargada de sueños, de hacer lo imposible posible, con el conocimiento que nos fortalece y nos hace libres, deseándoles un larga vida al MTM, les invitamos a conocer, reconocer, si gustan compartir y siempre disfrutar, en línea y de forma gratuita dicho documento histórico, en el siguiente enlace: http://www.kerwa.ucr.ac.cr/handle/10669/79960 ISBN 978-9930-568-13-2 Navarro, Anselmo. MTM MEMORIA GRÁFICA DE MEDIO SIGLO UCR (2019). Definitivamente un libro para disfrutar en calma.

Por otra parte, reconociendo, entendiendo y valorando, la tarea titánica de recopilación en este vital documento histórico, sin afán de nada, o quizás en aras de contribuir con un granito de arena, comparto algunos aportes a la observación rápida de la pesquisa, que podrían ser o no tomadas en cuenta, ojalá para una pronta reedición de dicha espectacular y valiosa memoria, por ello permitiéndome los atrevimientos del caso, les invito a sobrevolar el desafío constante, de ser un poco más detallistas en los detalles.

Iniciando con ampliar un poco la ficha técnica del registro y sistematizar su presentación, detalles como dónde se tomó la fotografía, quién la tomó o facilitó, artistas, fotógrafos, amigues, año del registro gráfico, preguntas que surgieron al pasar sus páginas, con la certeza que, en la medida de lo posible, alguna de esas respuestas de seguro está disponible, con el único fin de reconocer y validar, aún más, el registro gráfico que sustenta el documento. Pasando por la confesión de la curiosidad íntima por conocer más particularidades sobre las estampillas.

Continuando con la diagramación de un documento que intenta recrear escenas efímeras del teatro y la vida, que contando con una acertadísima elección en el fondo negro, una lúdica simbología y unas maravillosas sorpresas, que hacen que muchos queramos tener en breve una copia física del libro, el aire que se escapa de algunas fotografías y el índice sin autor, puede perder un poco al apresurado o meticuloso lector.

Finalmente la sugerencia de ampliar e incluir, no más ni menos importante, a las mujeres distantes o a quiénes detrás de escena, también hacen posible lo imposible. Pues en ciertas épocas, por no decir muchas o todas, los seres humanos sienten necesidades de contribuir y los reconocimientos son algunas de las estrategias que alegran, motivan, satisfacen, cual abrazos que alimentan alma, cuerpo y espíritu.

Honrando aún más el registro documental, sobre todo de este peso, además es una de las formas de mostrar y demostrarse, qué se fue y es parte de medio siglo de vida, más aún si formaron parte de la compañía o si bien entre los programas del libro o las fotografías salen sus rostros o nombres, lo que hoy día algunos le llaman derechos de imagen, y que tal vez con un simple, gracias a todos los demás también, se es o es, lo que es, parte de.

Inclusive para no dejar de lado o en el olvido, sino, más bien subrayar y poner con resaltado, la existencia y la esperanza de la conocida en algún momento como la Sala Juan Enrique Acuña JEA, por siempre la casa del MTM, cuando abrió sus puertas para el inicio de otros proyectos, nadie se imaginaba que sería el inicio de su cierre, porque por sin sabores y sin saberes, que aún hoy algunos no entendemos, hoy seguimos conservando la idea de un día vivir su posible reapertura, talvez en otro lugar con el mismo nombre, tal vez un espacio que, como todo, puede renacer como el fénix, sobre todo como dice Sofía Navarro con los alquimistas del MTM que convierten la felicidad en algo que se puede tocar.

Augurando éxitos a todos los que, de alguna u otra medida, hicieron posible esta media teja de memoria gráfica del viaje del M por Costa Rica y el mundo, a quienes le están por mirar con más detalle como es el caso y a los que vendrán, les deseamos un buen provecho de esta joya histórica e boa viagem entre sus páginas.

Libro para descargar en el siguiente enlace:

https://www.dropbox.com/s/vtxk56sfb6gbdmv/Libro%2050%20a%C3%B1os%20MTM.pdf?dl=0

FUENTES

-MTM. Página oficial https://www.mtmteatro.org, http://modernoteatrodemunecos.blogspot.com/, https://www.facebook.com/1425261237782019/photos/a.1427089994265810/2183565151951620?type=3&sfns=mo (2019)

-Rodríguez Mata, Natalia. Moderno Teatro de Muñecos desaloja sus instalaciones. RedCultura. Publicado el 03/02/2011 3:39 PM. http://redcultura.com/php/Articulos652.htm (2019)

-Prados, Anselmo. Libro. Memoria gráfica de medio siglo: MTM. Teatro de Muñecos / autores Anselmo Navarro Prados, Rosalía Camacho Granados, Juan Fernando Cerdas-Albertazzi, Flora Marín Guzmán. Diseño de portada: Sofia Navarro Costa Rica: Universidad de Costa Rica VAS UCR [2019]. 313 páginas ISBN 978-9930-568-13-2 CIP/3462 CC.SIBDI.UCR http://www.kerwa.ucr.ac.cr/handle/10669/79960 (2019)

-Molina, Laura; Monte, Miguel. Documental audiovisual. “Como si fuera jugando” La vida de Juan Enrique. Centro de Cine. https://www.centrodecine.go.cr/producciones/si-fuera-jugando (1985)

-Boa Viagem Producciones Tropicales

María Fernanda Schifani García

2019

 

Enviado por María Fernanda Schifani Garcia BVP.

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Sistematización de experiencias de Acción Social

La Vicerrectoría de Acción Social de la UCR le invita a la presentación de la publicación conjunta: «Sistematización de experiencias de Acción Social«, este próximo miércoles 11 de diciembre de 2:30 p.m. a 4:30 p.m. en el Auditorio del Edificio de Educación Contínua, Finca 2, UCR

Enviado por Vania Solano.

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Costa Rica: 25 años entre la impunidad y la (des)memoria

Costa Rica: 25 años entre la impunidad y la (des)memoria
Escrito por Mauricio Álvarez Mora.
Editado por Rebeca Arguedas Ramírez.

Un frente frío despierta el recuerdo de una trágica madrugada de hace dos décadas y media atrás. Ha sido un cuarto de siglo de nublados para muchas personas que estamos ligadas a la historia de tres ecologistas, a quienes les arrebataron la vida ese día.

El 7 de diciembre de 1994 murieron en un incendio María del Mar Cordero, Oscar Fallas y Jaime Bustamante. Los orígenes del incendio nunca pudieron ser explicados por las autoridades respectivas. El miedo de ser el siguiente abrazado por la impunidad, de este espacio y tiempo, sigue siendo latente.

Sobre el acontecimiento se ha escrito mucho, al menos un artículo al año publicado en algunos medios digitales y en las efímeras redes (anti) sociales, podría decir que hay mucho que recordar y poco que agregar. Sin embargo, siempre existe la necesidad de construir y darle cuerpo a un relato más o menos oficial, al tiempo que convive con el efecto de la negación que acompaña el olvido, del que la injusticia también se nutre.

Han sido varios los intentos de reinvestigar y ponerle, al menos, apellidos a la impunidad que aniversario con aniversario, envejece y se hace más fuerte. Un círculo vicioso que se rompe con algún hecho nuevo de violencia selectiva, que sufren las personas que disienten y resisten. Es algo que se podría denominar el ciclo de violencia contra activistas.

Este es el proceso de criminalización cíclica que implica la estigmatización, denigrar y señalar a las personas luchadoras como problemáticas, opuestas al “desarrollo” o más comúnmente se usa reducir y descalificar las luchas como “berrinches de chanchetudos”. Después de la descalificación, puede venir el acoso vía judicialización con demandas legales o con amenazas de muerte. Cuando esto no surte efecto, se pasan a las acciones de hecho y finalmente a el asesinato.

Este ciclo no es lineal, pero es el resumen de lo que empezamos a vivir con mayor intensidad en los últimos 25 años. Cada una de las partes o etapas del círculo, alimenta y justifica la siguiente. Hemos visto en Costa Rica completarse este aro de opresión en múltiples ocasiones, y en los últimos 6 años con el asesinato de Jairo Mora en 2013 y este año con el asesinato del compañero indígena Sergio Rojas. Un desgarrador recordatorio de que las cabezas de quienes defiendan cuerpos y territorios, tienen precio.

Por otro lado, la memoria en el caso de AECO, ha sido un proceso más de ubicación de retazos que aún falta unir para hacerla más colectiva, a pesar de que no tengamos todas las palabras y la historia única, hoy tenemos el recuento de los impactos y efectos de este hecho como para ir dándole un lugar distinto.

¿Cómo construir esta memoria de vidas violentadas y aniquiladas en un territorio donde el autoengañado es el más feliz? Cómo superar el olvido en el supuesto país “ambientalista” de portada de revista donde el discurso y la historia oficial no aguanta, no tiene cabida, para un evento de asesinatos políticos tan cruel como confuso, tan evidente como oculto y tan recordado como impune.

Para mi compañera y compañeros ¡presentes!

 

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Abrumadora mayoría en Naciones Unidas condena los asentamientos de Israel en territorio ocupado palestino

Nicolas Boeglin(*)

El pasado 3 de diciembre, por una abrumadora mayoría de 147 votos a favor y 7 en contra, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una resolución titulada «Arreglo pacífico de la cuestión de Palestina» (véase texto completo). El comunicado oficial de prensa de Naciones Unidas está disponible en este enlace (versión en inglés).

En esta resolución, la Asamblea General expresamente:

«6. Exhorta a Israel, la Potencia ocupante, a que cumpla estrictamente las obligaciones que le incumben en virtud del derecho internacional y ponga fin a todas las medidas contrarias al derecho internacional y todas las acciones unilaterales en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, que tengan por objeto alterar la composición demográfica, el carácter y el estatuto del Territorio y de ese modo prejuzgar el resultado final de las negociaciones de paz, y recuerda a ese respecto el principio de la inadmisibilidad de la adquisición de territorio por la fuerza y, por consiguiente, la ilegalidad de la anexión de cualquier parte del Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, que es contraria al derecho internacional, socava la viabilidad de la solución biestatal y pone en peligro la posibilidad de llegar a un arreglo pacífico y lograr una paz justa, duradera y general«

/

«6. Calls upon Israel, the occupying Power, to comply strictly with its obligations under international law, and to cease all of its measures that are contrary to international law, including all unilateral actions in the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem, that are aimed at altering the demographic composition, character and status of the Territory, and thus at prejudging the final outcome of peace negotiations, and recalls in this regard the principle of the inadmissibility of the acquisition of land by force and therefore the illegality of the annexation of any part of the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem, which constitutes a breach of international law, undermines the viability of the two-State solution and challenges the prospects for the achievement of a peaceful settlement and of just, lasting and comprehensive peace«.

Foto de asentamientos ilegales israelíes, extraída de artículo de prensa titulado «EU’s top court rules food from Israeli settlements must carry special label», The Telegraph, edición del 12/11/2019

Esta votación tuvo lugar tan solo dos semanas después de un abrupto cambio de la posición oficial de Estados Unidos con relación a los asentamientos israelíes en territorios palestinos ocupados, y que tuvimos la oportunidad de analizar (véase nuestra breve nota titulada «El reciente giro de Estados Unidos con relación a los asentamientos israelíes en territorios palestinos: breves apuntes«, del 19/11/2019).

Como de costumbre para este tipo de resoluciones, la única oposición al texto (votos en contra registrados) provinó de siete Estados, a saber: Australia, Canadá, Estados Unidos, Islas Marshall, Israel, Micronesia y Nauru. Por parte de América Latina, cabe destacar que, entre las 13 abstenciones, se registran las de Brasil, Guatemala y Honduras. Con relación al voto registrado en el año 2018 al votarse la misma resolución (A/RES/73/19), es Brasil el que hace su aparición en este peculiar grupo de Estados de América Latina que optan por esta (singular) opción de voto. Pese a las gestiones de unos y otros para fisurar el bloque europeo, es de notar que todos los Estados miembros de la Unión Europea (UE) votaron a favor del texto: lo cual constituye una nueva y clara señal de repudio de la región europea a las acciones emprendidas por las autoridades israelíes en Palestina.

Tablero de votación registrada con relación a la resolución titulada «Arreglo pacífico de la cuestión de Palestina», 3 de diciembre del 2019

Como también viene ya siendo costumbre, el voto abrumador en favor de esta resolución que anualmente se registra en Naciones Unidas fue pocamente divulgado por muchos de los grandes medios de prensa.

 

(*)Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, UCR.

Enviado por el autor.

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La ideología de la usura: De la falacia al insulto

Luis Paulino Vargas Solís

Economista/Director CICDE-UNED

El argumento central de los banqueros privados y sus economistas, para oponerse a la fijación de un tope a las tasas de interés, bebe del modelo teórico de oferta y demanda, según el planteamiento simplista esperable en los cursos introductorios en las escuelas de economía de la UCR o la UNA.

La cuestión va más o menos así: el crédito es el bien o mercancía que se intercambia; los bancos son los oferentes y la gente común y silvestre es la que demanda. La tasa de interés, entonces, opera como el precio. Desde ahí se da un salto acrobático realmente espectacular, ya que, de forma implícita pero muy clara, se asume que las tasas de interés observadas en el mercado, son “las tasas de equilibrio”. Es decir, esas tasas que vemos en el mercado financiero costarricense son los precios donde los deseos de la gente por la obtención de crédito, que se expresan en la curva de demanda, se equilibran con la oferta que la banca “produce” y lleva al mercado.

El paso siguiente, también de manual básico de economía, advierte que fijar un tope a las tasas es fijar un límite a éstas que estará por debajo de la tasa o precio de equilibrio. Recordemos que ésta última permite establecer la igualdad entre oferta y demanda. Al poner un tope inferior a la tasa de equilibrio, automáticamente se darán dos efectos: los “productores” –o sea los bancos– ofertarán menos crédito, y los demandantes –o sea la gente– demandarán más crédito. Se abre entonces una brecha, y mucha gente que querría “comprar” crédito ya no podrá obtenerlo.

Se producirá así un efecto de racionamiento. A eso se refieren los bancos cuando dicen que la clientela bancaria más modesta, o sea, la de ingresos más bajos, se quedarán sin su tarjeta de créditos o, más en general, sin acceso al crédito. Acontece –según esta narrativa agiotista– que el precio, o sea la tasa de interés, ya no cubre los costos, excepto si se trata de clientes de mayores ingresos, que por ello mismo son más confiables. La clientela de ingresos más bajos es por ello más riesgosa y, por lo tanto, proveerle el servicio es más costoso. A esa clientela le darían la patada y la dejarían por fuera.

La argumentación, así formulada, parte de supuestos fantasiosos y apela a una construcción teórica comprobadamente falaz e inconsistente. Así, por ejemplo, la curva de demanda, tal cual es postulada, parte de la presunción de que es posible construirla por simple agregación o sumatoria de las demandas de cada persona. Eso es absurdo: primero, porque la interacción entre las personas cambia sus propias demandas individuales y, segundo, porque el movimiento de los precios “en busca” del presunto equilibrio, cambia las distribuciones del ingreso y, con esto, toda la función de demanda. La cuestión, entonces queda indeterminada, por lo que el equilibrio se vuelve una imposibilidad, tanto teórica como empírica.

Pero, sobre todo, la argumentación de estos banqueros y economistas, incurre en múltiples contradicciones.

Primero, suponen que esa clientela de humildes ingresos, está dispuesta a “comprar” crédito a precios exorbitantes (tasas arriba del 40% o incluso por encima del 50%), todo conforme a los principios de racionalidad del “consumidor soberano”. Si el modelo tuviera algún sentido –pero claramente no lo tiene– a esas tasas altísimas la demanda se reduciría drásticamente, y, sobre todo, las personas de menos ingresos se autoexcluirían, precisamente porque precios tan altos las induciría a hacerlo, igual que el elevado precio de los cortes finos de carne, reducen su demanda.

Pero lo cierto es que la demanda que el mercado registra es, en su mayor parte, una demanda inducida, fundamentalmente por dos factores que se refuerzan mutuamente. Primero, las agresivísimas e irresponsables estrategias de mercadeo de los bancos privados, que de forma engañosa atraen a una clientela incauta y muy mal informada. Segundo, las carencias en los ingresos de la gente (cuyo poder adquisitivo se ha mantenido estancado por todo un decenio), que, en el contexto de una cultura desbocadamente consumista, empuja al endeudamiento en forma desmedida y, finalmente, insostenible.

O sea, y en contra de lo que el burdo modelito nos receta, la demanda se mantiene alta incluso a precios muy elevados, por causas complejas que convierten en papel higiénico toda la banal verborrea teórica a la que se apela.

Pero, además, es lo cierto es que esta dinámica del sistema financiero –algo por completo ajeno a la virtuosa racionalidad autorreguladora que se le atribuye al mercado– tiene en sí mismo un poderoso efecto de exclusión: conduce a niveles insoportables de deuda, que a su vez conducen a la moratoria de pagos, el cobro judicial y los expedientes crediticios manchados. Y, como sabemos, esto hoy día está literalmente expulsando del mercado financiero a miles y miles –hasta sumar centenares de miles– de personas.

O sea, lo que los banqueros y sus economistas nos dicen, es que para evitar la exclusión financiera hay que ¡¡¡promover la exclusión financiera!!!

Está claro que se trata de una argumentación insostenible. Pero además es ofensivamente demagógica. Pretenden hacernos creer que les preocupa la clientela de bajos ingresos y que les mueve el propósito de evitar que esa clientela se quede sin acceso al crédito. Y con tan “loables” motivaciones vienen y nos dicen que los topes, caso de establecerse, deben andar por encima del 50%, y hasta más del 60%.

Que, por gracia del cielo, alguien me expliqué: ¿cómo es eso de que para favorecer a la gente pobre hay que cobrarles tasas de interés de hasta el 60%? Esto es demagogia de la más vulgar, pero sobre todo, da testimonio de una falta de imaginación realmente patética. Habría que ser muy estúpido para tomarse en serio un cuento tan burdo.

O sea: de la falacia hemos pasado al insulto. Es la ideología de la usura en su expresión más repulsiva. Tanto cinismo y tal grado de desfachatez ponen en evidencia un comportamiento abiertamente antisocial, irrespetuoso incluso con las más elementales normas que rigen la convivencia civilizada. Es grave y evidencia un grado de descomposición moral realmente alarmante.

Igualmente alarmante es la complicidad por parte de encumbradas autoridades de gobierno: ya no solo el Banco Central y su presidente Rodrigo Cubero, sino incluso el propio presidente Carlos Alvarado.

Sin exageración, debe admitirse que esto es realmente muy grave.

 

Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/

Enviado por el autor.

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