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ONU: “Para prevenir nuevas pandemias hay que cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad»

  • En Costa Rica el sector piñero ha invadido 16.385 hectáreas de humedales y ha deforestado 5.500 hectáreas de cobertura forestal;
  • Al menos 1.300 hectáreas de Áreas Silvestres Protegidas han sido invadidos por piña.

(8/07/2020). El Programa para el Medio Ambiente de la Naciones Unidas (PNUMA) pone el foco en el avance de la agricultura industrial factor que podría desencadenar nuevas pandemias en el futuro y llama a cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad.

El informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión es un esfuerzo conjunto del (PNUMA) y el Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI, por sus siglas en inglés).  El reporte identifica siete tendencias que impulsan la creciente aparición de las zoonosis, entre éstas, la mayor demanda de proteína animal, el aumento de la agricultura intensiva e insostenible, la explotación de la vida silvestre y la crisis climática.

En Costa Rica el según la Encuesta Nacional Agropecuaria de 2019 el 87% de la superficie cultivada en el país está ocupada por monocultivos intensivos. Solamente entre 2001 y 2015 la industria piñera deforestó más de 5.500 hectáreas de según información del Proyecto de Monitoreo del Paisaje Productivo (www.mocupp.org).

Además se registra en Costa Rica la perdida de bosques avanza fuertemente de la mano de la expansión piñera. El último informe del Estado de la Nación de 2019 reveló, utilizando datos satelitales, que 3.824 hectáreas de piña invadieron áreas protegidas y 16.385 hectáreas invadieron humedales.

La lucha contra la expansión piñera cumple casi dos décadas denunciando los abusos de las empresas y entidades estatales aliadas de este modelo insostenible. Cientos de comunidades se han visto impactadas por las fumigaciones y los impactos a la salud de las personas que viven y trabajan en las plantaciones son evidentes y pueden ser más graves conforme pasen más años de exposición a estas sustancias.

Esta semana el Ministerio de Ambiente y Energía ha publicado la Directriz No-0006-2020 que reafirma lo existente en el marco normativo nacional sobre conservación y señala que las actividades agroindustriales dentro de las Áreas Silvestres Protegidas deben de salir de dichas zonas. Les da un año a las empresas de agronegocio para hacer efectivo el cese de estas actividades ilegales. Es un paso en la dirección correcta pero insuficiente para proteger la salud humana, ambiental y de los ecosistemas.

Es un error pensar en la re-activación económica continuando con un modelo de agricultura basado los monocultivos, los paquetes tecnológicos de agrovenenos y destrucción de la biodiversidad. Hay que implementar modos de producción de alimentos basados en la agroecología el cuido del bosque y la biodiversidad.

Henry Picado Cerdas. Es apicultor y agricultor miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y Federación Ecologista FECON

Referencias:

1)        La salud humana, animal y ambiental debe considerarse una sola para prevenir la próxima pandemia. https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/la-salud-humana-animal-y-ambiental-debe-considerarse-una

2)        Informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión https://www.unenvironment.org/es/resources/report/preventing-future-zoonotic-disease-outbreaks-protecting-environment-animals-and

3)        Encuesta Nacional Agropecuaria 2019 https://www.inec.cr/encuesta-nacional-agropecuaria

4)        MOCUPP http://www.mocupp.org/

5)        Investigación Base del Informe del Estado de la Nación. https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2019/12/Gonzalez-V.-2019.-Piña.pdf

6)        Directriz MINAE No-0006-2020 https://feconcr.com/wp-content/uploads/2020/07/NO-MONOCULTIVOS.pdf

Pandemia y comunicación con la población

Notas a vuela pluma

José Luis Amador

He oído decir que la guerra contra la pandemia no se gana en los hospitales solamente, sino en el día a día de las personas. En otras palabras, es la gente, somos todos en la casa, el barrio, la calle y el trabajo los que estamos en la primera línea de enfrentamiento con el covid 19. De ahí la importancia de estar bien informados.

Más allá de la buena voluntad y del enorme esfuerzo del señor Ministro de Salud y sus colaboradores, siento que está haciendo falta afinar la estrategia de comunicación de los aspectos atinentes a la pandemia, de cara a la gente.

Voy a exponer algunas ideas de manera desordenada e informal. La otra opción era no hacerlo, pero prefiero dejar estas letras aquí, por si son útiles para alguien.

Muchas de las cosas que se dicen en las ruedas de prensa diarias, deben desglosarse, convertirse en instrucciones precisas que se difundan luego por los diversos medios utilizando recursos de propaganda y comunicación popular, para que bajen y sean conocidas y aplicadas.

Yo no creo que todo el mundo sepa exactamente qué es una burbuja, mucho menos qué es romper una burbuja. (Qué bueno sería una mini encuesta).

Yo no creo que todo el mundo tenga conciencia de qué es una pandemia como fenómeno histórico, global, cíclico. No es algo imposible de entender para la gente, especialmente cuando se ilustra con otras pandemias y sus estragos, pero ayudaría a más de uno a tomar conciencia de la verdadera dimensión del fenómeno.

Pienso que hay información ya dicha pero que debe estarse reiterando siempre, solo que buscando diversos modos de decirlo para restablecer la atención.

Esto incluye desde el procedimiento de lavado de manos, hasta la desinfección de productos recién comprados, protocolos de ingreso a la casa. Las cosas que se repiten mucho deben ser dichas nuevamente de otro modo, utilizando otros canales y otros actores para que sean nuevamente motivo de interés.

Hay que asociar los temas de la pandemia con otros temas de interés del público, por ejemplo, lo que está sucediendo en el fútbol, por qué no podemos bailar, por qué no podemos hacer fiestas (pero no en sentido coercitivo sino didáctico).

Involucrar actores cómicos gente del arte, teatro de muñecos muchos de ellos desempleados para realizar breves presentaciones didácticas (Sketches)

Estos productos deben difundirse dosificadamente y comentarse didácticamente en la rueda de prensa, pero también en YouTube y Facebook y en los mecanismos utilizados por el MEP en sus programas.

Alguna información puede hacer énfasis en el manejo de la pandemia en zonas de más alto riesgo.

¿Qué medidas pueden tomarse en zonas urbanas de mayor hacinamiento?

¿Cómo se comporta “Juanito” en su barrio?

¿Cómo se cuida “Juanito” cuando juega con otros niños o adolescentes?

¿Qué hace cuando llega a su casa y como saluda a su abuelita?

Ya deberíamos tener una campaña con un personaje tipo Jacinto Basurilla como lo hemos tenido para temas como la basura

Hace falta una campaña más ingeniosa decididamente dirigida a la gente. No a los medios, los empresarios, ni a los otros políticos.

Qué bueno sería contar con el aporte creativo de grandes compañías de publicidad que normalmente ganan mucho dinero vendiendo propaganda de las entidades pública y privadas.

Sería deseable conocer alguna propuesta en este sentido de sectores académicos, artísticos y ONGs vinculadas a la comunicación popular.

Incluso dentro del Estado mismo tienen que haber recursos de comunicación más dinámicos que los que se están utilizando actualmente para llegarle a la población.

Las filminas que se utilizan en rueda de prensa son demasiado técnicas, le falta dinamismo y le falta una presentación más adecuada para la comunicación popular. (A veces es un asunto de sentido común, textos muy pequeños y otros).

Otra opción es que estos conceptos sean luego “traducidos” utilizando recursos de comunicación popular.

He visto a los actores del programa “LA PENSIÓN” hablando de la pandemia. Recursos de este tipo pueden utilizarse conscientemente para llevar información de modo planificado a la gente acerca de cómo actuar.

Debe hacerse una lista de temas y subtemas que conviene que la gente sepa y temas que la gente se pregunta o les preocupan.

Migrantes y pandemia, por ejemplo. Debe informarse a la población de manera sistemática sobre la actividad laboral de las personas extranjeras que trabajan en el país, cuyo impacto en salud se ha cuestionado, sin analizar también cuál es su aporte social y económico.

Como decía, conviene realizar un acopio de los temas que la gente más pregunta o que se considera que la gente debe saber.

Estos temas deben ser puestas en brochures o presentaciones audiovisuales breves para ser divulgadas por las redes sociales oficiales y no oficiales. Así, por ejemplo, debe haber instructivos acerca de temas tales como:

¿Qué hacer si me enfermo?

¿Cómo debe actuar la familia cuando un miembro se enferma?

¿Cómo comportarse en el barrio cuando un vecino enferma? ¿Cómo ayudar?

¿Cómo vamos a vencer la pandemia en la casa y el barrio?

Debe existir un brochure, un pequeño vídeo al respecto.

En esta época de youtubers, de Facebook y otras redes sociales, es impensable no contar con estos recursos divulgativos ordenados por módulos temáticos.

Se trata de hacer cosas simples sencillas ordenadas fluidas. Recomiendo tener cuidado con esas aparatosas propuestas burocráticas que terminan convirtiendo una idea dinámica en un programita que no camina.

Imagen: http://blogosferados.blogspot.com/p/comunicacion-institucional-y-comunitaria.html

Biografía de Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista

Luko Hilje nos comparte la biografía de don Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista.

Hilje, quien colabora con la Revista de Ciencias Ambientales de la UNA, y coordina la sección “Biografías”, le solicitó a doña María Eugenia Bozzoli, que escribiera una biografía sobre su esposo, don Álvaro Wille, con el objetivo de lograr un mayor acercamiento al biografiado, desde el punto de vista humano, más allá de sus logros académicos, científicos y profesionales.

“Doña Maruja -cuya amistad me honra- lo hizo de manera estupenda, realmente. Y pienso que no podía ser de otra manera. Antropóloga de larga y fecunda trayectoria, galardonada con el Premio Nacional de Cultura Magón (2001), ciudadana ejemplar por su acendrado civismo y sus luchas por los derechos de todos los ciudadanos –sobre todo de los indígenas y las mujeres- e incansable en sus labores hasta hoy, a pesar de sus 85 años recién cumplidos” manifiesta Luko Hilje.

Los Megaproyectos Regionales de Comercio y Agroindustria: grandes inversiones poco vinculadas a las necesidades de los agricultores

German Masís Morales

La semana anterior tuvimos conocimiento de la firma del contrato de construcción de una nueva planta de procesamiento agroindustrial en la zona sur la cual promoverá el valor agregado de los productos de la región Brunca

La Planta de Tecnologías de Valor Agregado Agropecuario de esta región se desarrollará con el apoyo del Instituto de Desarrollo Rural (Inder), que comprará la maquinaria; del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y de la Municipalidad de Coto Brus y será administrada por el Consejo Nacional de Producción (CNP).

El proyecto, cuya inversión total es de ¢2.600 millones, estará ubicada en la localidad de Agua Buena, en Coto Brus contará con líneas de procesamiento para productos como hortalizas, frutas, granos, lácteos, raíces y tubérculos.y con bodegas, oficinas administrativas, áreas de recibo de materia prima y despacho de producto terminado, mantenimiento, laboratorios de control de calidad y de investigación y desarrollo.

Además, desde allí se brindarán servicios de desarrollo de prototipos, optimización de procesos, maquila, alquiler de equipo e instalaciones, y consulta técnica a productores de la zona.

Rogis Bermúdez, presidente del CNP, explicó que el objetivo del proyecto es incentivar la producción agroindustrial y que las asociaciones de productores puedan colocar sus bienes con un valor agregado en el país y según el Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), la iniciativa tiene el objetivo de atender a los pequeños y medianos productores agropecuarios de la región Brunca, zona en la que hay 15.651 agricultores.

“La idea es no solo que se entregue el producto, sino transformarlo. Por ejemplo, piña que no se compra en supermercados hacerla deshidratada, empaquetarla al vacío y venderla, o hacer pulpa para jugos”, destacó Bermúdez. 

En tanto el presidente Alvarado afirmó que. “El propósito de construir esta moderna infraestructura es poder reactivar la economía de la región a partir de la innovación y aplicación de la tecnología en la agricultura”. (CNP, Comunicados,30-6-2020)

El jerarca del CNP comentó que la idea es replicar un proceso de desarrollo de valor agregado hecho en la zona norte, en donde hay 12 asociaciones que ya venden sus productos en el mercado. Esta iniciativa está ubicada en la región Huetar Norte y tendría un costo de 3.000 millones de colones. 

Los Centros regionales de Valor agregado son mega proyectos para el procesamiento agroindustrial administrados por el CNP, que al igual que los mercados regionales para el comercio regional de productos agrícolas impulsados por el PIMA(ya se encuentra funcionando el primero en la región Chorotega con un costo cercano a los 28 mil millones de colones) son grandes inversiones estatales financiadas con recursos externos que pretenden integrar a los productores locales para ampliar la oferta de productos o realizar su procesamiento a gran escala, con el equipo y las condiciones tecnológicas más modernas.

El surgimiento de estos megaproyectos de comercialización o manejo postcosecha regional no son nuevos, tienen sus antecedentes en las plantas de procesamiento de hortalizas y tubérculos de Llano verde en la Fortuna de San Carlos, en la planta de acopio y manejo postcosecha de hortalizas en la Chinchilla en Oreamuno de Cartago y en la planta de acopio y comercialización de granos básicos en Cariari de Pococí, impulsadas por el CNP en la década de los años 80.

Estas plantas de acopio y de procesamiento de productos, con una fuerte inversión estatal y que pretendían involucrar a los agricultores de las regiones, funcionaron un período relativamente corto, fueron subutilizadas buena parte del mismo y terminaron abandonadas o trasladadas a alguna organización local.

Desde décadas anteriores, se ha debatido sobre la pertinencia y efectividad de la promoción y establecimiento de estas mega plantas en las regiones en manos de las instituciones, frente a la posibilidad de impulsar y apoyar pequeñas unidades de procesamiento agroindustrial en las comunidades rurales en manos de los productores y sus organizaciones con el apoyo de los centros de investigación y transferencia de tecnología de las Universidades públicas.

La agroindustria rural concebida como una opción de procesamiento de los productos agropecuarios en una escala pequeña, que favorece la reducción de las pérdidas postcosecha y la diversificación de los productos agroindustriales, generó en las décadas de los 80 y 90 una serie de experiencias asociativas y cooperativas ligadas a la agro industrialización de hortalizas, frutas, tubérculos, especies y lácteos.

La agroindustria rural resultó ser una alternativa de generación de ingresos, empleo y capacidades en las propias comunidades, que permite generar y retener valor agregado en la producción agrícola, fortalecer los sistemas agroalimentarios locales y convertirse en un elemento dinamizador del desarrollo rural (Masís, G.,2019)

En momentos de limitaciones en las finanzas gubernamentales, es importante sopesar la validez del modelo de los megaproyectos, que requiere una inversión millonaria, crea una infraestructura difícil de utilizar, incorporan a una reducida cantidad de agricultores y productos y son manejados por las mismas instituciones, frente al impulso de unidades agroindustriales y de comercio en pequeña escala, de bajo costo, para el procesamiento de productos con identidad territorial y con la participación directa de los agricultores en su gestión.

El propio Ministro de Agricultura había manifestado en una reunión previa a asumir el cargo, con respecto a los grandes proyectos como los mercados regionales, que estos proyectos estaban poco ligados a las necesidades de los agricultores y que había que promover pequeños proyectos de mayor impacto en las comunidades y regiones.

¿Monumentos a personajes, a sucesos, o eventos históricos?

Vladimir de la Cruz

En Costa Rica no somos muy dados a elaborar grandes monumentos, alusivos a personajes o eventos históricos. Generalmente se han hecho bustos, sobre pedestales, e imágenes pequeñas de personas. Pocos monumentos grandes hay, el de León Cortés es uno, el conjunto de las Garantías Sociales es otro, el de Rafael Ángel Calderón Guardia y el de Daniel Oduber, otros, el Monumento Nacional, los de Juan Santamaría y Juan Rafael Mora otros, y así unos cuantos más, pero pocos. Como no hemos tenido batallas de las que surjan héroes, me parece que en el país no hay monumentos de personajes o militares a caballo… el único monumento a caballo puede ser el del Sabanero en Guanacaste…

Placas conmemorativas las hay en distintas partes colocadas. Quizá donde más hay es en el propio Hospital San Juan de Dios, que está cumpliendo 175 años, donde estas placas con sus respectivos nombres de médicos distinguidos y famosos, que laboraron para el Hospital, hoy están recordados en los distintos salones y pasillos del Hospital, donde pueden observarse y destacan.

Con motivo de la discusión que se ha realizado semanas atrás, relacionada con el Monumento de León Cortés, de si se debe quitar o no de la entrada del Paseo Colón, lo que se ha puesto en la mesa de discusión es justamente la valoración histórica de grandes personajes y de situaciones históricas relevantes, y de cómo significarlas para la memoria pública.

Los personajes históricos siempre van a darse. Cada época los tiene en el campo político, cultural, social, de las artes, las letras y las ciencias, en muchos países, en el campo militar. Algunos reconocimientos de este tipo se dan para estos personajes, vivos o muertos, con distinciones como Premios Nacionales, que los hay cada año, Benemeritazgos y reconocimientos que hace la Asamblea Legislativa, que no pueden darse a granel.

En el interior de cada familia hay personajes que se recuerdan, como modelos, aun cuando no hayan destacado en el campo histórico, casi como héroes familiares, madres y padres, abuelos y abuelas, bisabuelos y bisabuelas. En mis familias paterna y materna, mis abuelos y bisabuelos han sido personajes permanentes, presentes, aun cuando murieron hace más de 70 años, modelos en muchos aspectos, aun cuando no les conociéramos. La tradición familiar los ha mantenido en alto.

En el campo de los Premios Nacionales se hace una valoración de obras o de trabajos de los autores en cada campo y sobre ellos se distingue, lo que los Jurados de dichos Premios considera es lo mejor del año, o de los dos años, cuando son bianuales.

Los Premios Nacionales pocas veces han provocado discusiones, por la designación hecha, pero se aceptan.

Las valoraciones de los Reconocimientos y distinciones que hace la Asamblea Legislativa también, pocas veces, han tenido sus cuestionamientos. Incluso la Comisión Legislativa que hace el estudio de los personajes y recomienda al conjunto de los Diputados estos reconocimientos es una Comisión literalmente SECRETA, de nombramiento del Presidente Legislativo, a efecto de que sobre ella no se produzcan presiones, y que en conciencia y mérito de su propio trabajo haga las propuestas que el Plenario Legislativo ha de aprobar o rechazar.

Así, las valoraciones históricas siempre se harán para distinguir a personas, sobre todo si han pasado por el mundo político. En las diversas instituciones, particularmente universitarias, y hasta en algunos ministerios, también se hacen distinciones y reconocimientos. Esto no se va a poder evitar.

Si se analiza la lista de Beneméritos de la Patria, una buena parte de ellos la constituyen Jefes de Estado y Presidentes de la República. Y de todos ellos se puede hacer un balance histórico positivo como negativo, según se quiera ver, apreciar y analizar. ¿Por qué? Porque responden a épocas precisas, a situaciones históricas concretas, que de una u otra manera hacen, que para esos momentos, estos personajes tengan un sitial de honor o de distinción, que se quiera exaltar o reconocer para las generaciones que lo vivieron y para las futuras, como mensajes positivos del desarrollo histórico patrio, pero también, sobre sus actos, en esos mismos eventos se les puede cuestionar y fuertemente. Por ejemplo, una figura como Manuel Mora Valverde, para mí muy querida, apreciada y admirada, y para muchas personas con iguales sentimientos hacia él, sin embargo, hoy, para muchos de los que fueron sus compañeros de lucha, y de vida militante en el Partido Vanguardia Popular, es una persona muy criticada, y en cierta manera devaluada, y para algunos hasta vilipendiada, sobre todo con motivo de la crisis que sufrió ese Partido a mediados de la década de 1980-1990, donde fue prácticamente destituido de la Secretaría General, que había ostentado toda su vida, y donde la crisis que se ocasionó el destituirlo de ese puesto, y darle la Presidencia del Partido, entre otros temas de fondo que se movieron en esa crisis partidaria, quebró ese Partido en dos, en ese momento, perdiendo Manuel Mora la personería jurídica e histórica sobre Vanguardia Popular, ante el Tribunal Supremo de Elecciones, siendo obligado a hacer otro partido político, el del Pueblo Costarricense, que no tuvo ninguna repercusión política ni electoral posterior. Tampoco Vanguardia Popular la llegó a tener, y prácticamente ha desaparecido de todo escenario electoral.

Recuerdo, a pocos años de la división de ese Partido, como el día de su sepelio, y de sus actos fúnebres en la Iglesia de la Soledad, donde fue llevado, si yo no tomo la decisión de decir unas palabras en su memoria, a la salida de la Iglesia, nadie lo hubiera hecho, acto en el cual hice un breve repaso de su vida, luchas y militancia política y de su valoración histórica para nuestra Patria. En ese momento estábamos, junto a un grupo de ciudadanos movilizados despidiéndolo en sus honras fúnebres, el Presidente de la Republica, José María Figueres Olsen, su esposa Josette Altmann, que interrumpieron un viaje al exterior para estar presentes en ese momento, regresando rápidamente a Costa Rica, el hijo de Manuel, Manuel Mora Salas, y por supuesto, viejos militantes comunistas, “manuelistas”, muchos de ellos… pero no se veían ni llegaron al funeral sus viejos militantes que se habían quedado con Vanguardia Popular…Así son también las pasiones políticas, fuertes, terribles, que no perdonan y menos olvidan.

Nadie puede negar el papel de los grandes hombres en los eventos históricos. Imprimen su sello, su huella. Provocan identificaciones culturales, sociales, morales, generan que a hijos les pongan nombres de esos líderes históricos, políticos, militares, culturales, deportivos, y hasta de novelas televisivas con las cuales la gente termina identificándose con sus personajes.

En muchos casos esos grandes hombres son el resultado de un grupo de otros grandes hombres que les colaboran, que forman parte de su quehacer político, con quienes han trabajado, como un grupo, pero cuyo reconocimiento principal se hace al líder de ese grupo, a quienes esos mismos otros grandes hombres, grandes líderes, le dieron el reconocimiento, a uno de ellos, también por sus propios méritos, como el principal, entre los iguales que son.

Los eventos históricos del pasado, los hechos sucedidos, no los podemos cambiar. Esos eventos los podemos interpretar de diferentes maneras, pero seguirán siendo los mismos acontecimientos históricos apreciados y evaluados desde distintas aristas y desde diferentes enfoques históricos o analíticos.

Muchas veces pienso en el Gobierno de Rodrigo Carazo Odio, quien subió a la Presidencia con gran apoyo popular, en medio de la crisis de la caída de la dictadura somocista en Nicaragua, con un importante papel que jugó en esa caída, por la forma como apoyó al insurgente Frente Sandinista de Liberación Nacional, con dos figuras en su Gabinete que recordaban a los grandes líderes culturales y populares de la primera mitad del siglo XX, Marina Volio su Ministra de Cultura, hija del General Jorge Volio, y de María Eugenia Dengo, hija de Omar Dengo, Ministra de Educación, además el mismo Rodrigo casado con una nieta del autor de la Letra del Himno Nacional, Estrella Zeledón, otro líder cultural popular de esos años, José María Zeledón Brenes. Dos años después el Gobierno de Carazo se encontraba en una crisis profunda económica y política, hasta un golpe de estado en su contra se fraguó. En su gobierno se inició el proceso de privatizaciones de instituciones del Estado, con la eliminación de CODESA, y todo ello condujo que a la salida de su gobierno tuviera una imagen pública muy caída, criticada y devaluada. La recuperó después, en sus luchas contra el COMBO del ICE y de oposición al TLC, y a su participación en grupos patrióticos nacionales que se habían constituido, a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, con personajes que en su tiempo le habían criticado.

Rodrigo Carazo es un caso de “héroe” inicial, “héroe caído” y “héroe recuperado”. Así son las cosas, así son los resultados históricos. Héroes que pueden terminar villanos y villanos que pueden surgir, y resurgir de nuevo como héroes.

Cuando el pintor Echandi hizo su famoso cuadro alusivo a “la quema del Mesón”, fue muy criticado, en su tiempo, porque “el personaje de la quema” en ese cuadro se alejaba mucho de la imagen del Monumento de Juan Santamaría. Pero él no había pintado a Juan Santamaría, había pintado la “quema del Mesón”, donde habían participado, en esa acción, dos personas, tan importantes como Juan Santamaría, el Oficial del Ejército Pacheco Bertora y el combatiente Rosales, de origen nicaragüense, miembro de nuestro Ejército.

El Monumento a las Garantías Sociales no tiene las figuras de Monseñor Víctor Manuel Sanabria, Jefe de la Iglesia Católica, en esos días, ni la de Manuel Mora Valverde, Jefe del Partido Comunista, con cuyos esfuerzos y unidad política fue posible materializar esas Garantías Sociales. No tiene esas figuras porque no era un Monumento a los líderes de esas Garantías Sociales. Por ello allí se representan, de manera simbólica, la educación superior, la seguridad social, el Código de Trabajo y el mundo jurídico laboral que está naciendo, con personalidad propia a la vida nacional, en ese momento, y obviamente la gran figura del Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, en cuya Administración se aprobaron esas grandes reformas sociales, las Garantías Sociales, como capítulo constitucional, y el Código de Trabajo. Como figuras en el Monumento un joven estudiante, un niño, una mujer, un trabajador.

Solo para alborotar el panal nacional. Si en los siguientes años se quisiera hacer un gran reconocimiento al proceso de pacificación de Centroamérica, o en el contexto de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica, que marca un hito histórico innegable en toda la región, y en Costa Rica también, que se logra por la gestión, impulso y lucha que da, especialmente, el Presidente Oscar Arias Sánchez, desde la propia campaña electoral que le llevó a la Presidencia, con las gestiones y acciones que desde su gobierno impulsa, que se le reconoce con el Premio Nobel de la Paz, que le fue otorgado por haber logrado las firmas que pusieron fin a los conflictos en Centroamérica, y sentaron las bases de la reconstitución democrática, en esos países, aún con las dificultades que han permanecido para asentar más sólidamente esas democracias, Premio Nobel, que el mismo Fidel Castro dijo que “el Premio dado a Oscar Arias era un Premio muy bien ganado y reconocido”.

Pues bien, volviendo a alborotar el panal. Si se quisiera hacer un reconocimiento en esta dirección con un gran monumento, ¿cómo se haría? ¿A Oscar Arias en lo personal? ¿Incluiría a los Presidentes de Centroamérica el Monumento, o como en el Monumento Nacional, mujeres sustituirían la representación de esas Repúblicas y de esos personajes? ¿O como en el Monumento a las Garantías Sociales, estaría la figura de Oscar Arias, con la discreta presencia que tiene la figura de Calderón en ese Monumento, con algunos elementos alusivos a la paz lograda? Habrá seguidores del Presidente Cerezo, y “enemigos” de Oscar Arias, que los tiene, solo para “bajarle piso”, que propondrían que a Cerezo, que reclama la paternidad, sin ADN reconocido, de esa paz, se le coloque en el eventual monumento

No podemos evitar el reconocimiento del papel de grandes hombres, y grandes políticos en asuntos nacionales, o centroamericanos, como en el caso apuntado. La pasión de nuestras propias militancias, de nuestras propias convicciones políticas, de nuestras propias tradiciones familiares o culturales no puede llevarnos a opacar lo que social, nacional o políticamente se le pueda reconocer a un personaje determinado, si lo sabemos ubicar en su tiempo histórico, en sus circunstancias, en el contexto en que le toca desenvolverse.

Esta discusión siempre estará abierta a cualquier personaje que se quiera cuestionar y valorar. Probablemente la discusión alrededor de León Cortés conduzca, hacia el futuro, a valorar más situaciones históricas que personajes, para exaltar en monumentos.

Cuando José Figures Ferrer, en su segundo Gobierno constitucional, en 1973, recordando los 25 años de la Guerra Civil, impulsó la creación y elaboración de algunos monumentos, en ellos puso una placa donde aludía “a los caídos de los dos bandos”, los que lucharon por “las Garantías Sociales” y los que lucharon “por la pureza del sufragio”, que fueron los dos grandes temas que movilizaron a la guerra civil. Con ello también trataba don Pepe de contribuir a superar la división de la familia costarricense, que hasta ese momento todavía era intensa. Manuel Mora, ya era diputado nuevamente, 1970-1974, junto con un ex combatiente de Figueres, Marcial Aguiluz, entonces aliado de Manuel Mora, y su partido comunista, Vanguardia Popular, estaba todavía ilegalizado. Así es la Historia Nacional.

Si quisiéramos ver la historia de los países socialistas, en cuanto a personajes históricos se trata, hoy provocan grandes discusiones. El mismo Lenin, si se conserva o no en la Plaza Roja, es un gran tema en la Rusia de Vladimir Putin, la Rusia que hace 30 años dejó la construcción socialista…y Putin…que dejó de ser militante comunista… Stalin hasta 1954 era el gran personaje. Poetas como Nicolás Guillén y Pablo Neruda le hicieron poemas… Los zapateros comunistas en sus talleres de zapatería generalmente tenían una foto de Stalin.

León Cortés es tan solo un punto en la Historia Nacional. Destaquemos otros personajes o eventos históricos…esa es la tarea. Aprovechemos el Bicentenario de la Independencia para ello. No perdamos la oportunidad que nos ofrece tan conmemorable ocasión y festividad nacional, que con pandemia o sin ella, la vamos a celebrar, de cualquier manera… Pero, sobre todo estudiemos la Historia Nacional, conozcamos lo mejor posible la Historia Patria…leamos lo que se va publicando día a día para formar mejor nuestros criterios, juicios y opiniones históricas…

Preguntas esenciales a propósito del FEES

José Manuel Arroyo Gutiérrez

En el debate sobre el FEES y el peligro que corre la autonomía universitaria con propuestas que pretenden imponerle reglas para definir en qué y dónde invertir los dineros asignados, se han levantado voces mucho más autorizadas que la mía para demostrar la falta de seriedad en el informe legislativo de mayoría, así como las evidentes ilegalidades e inconstitucionalidades que contiene y la ausencia de buenas razones para sustentarlo.

Quiero dedicar estas líneas a un “argumento” que me parece el que revela las falacias y barbaries que se esconden detrás de las apariencias. Tristemente no hay motivos para ser optimistas. También estoy convencido de que el asunto de fondo no es de mera ignorancia, sino de posiciones ideológicas muy arraigadas. El diálogo sano y democrático sobre la financiación de la educación pública superior y la autonomía universitaria en un Estado de Derecho está hoy contaminado por fuerzas políticas que apuntan a su destrucción. En mi opinión, el problema medular consiste en defender que los centros de educación superior públicos deben producir profesionales –ojalá rápidos diplomados– que respondan con exclusividad a las exigencias de un mercado laboral atado a un muy cuestionable concepto de lo que es el desarrollo económico y social. Al contrario, en esa estrecha concepción de lo que debe ser el conocimiento y su utilidad salen sobrando las bellas artes y las ciencias sociales.

El diálogo es un ejercicio difícil de satisfacer porque, ¿cómo empezar por explicarle a alguien –digamos un diputado o diputada con poder decisorio– que en el mundo actual no solo existe la posibilidad del capitalismo salvaje y la economía de mercado “sálvese quien pueda”, y en cambio es legítimo apostar por construir sociedades mucho más igualitarias, solidarias e inclusivas?

¿Cómo empezar por explicarles a esos mismos que la condición humana –y por cierto la “libertad” con la que se llenan la boca– pasa por respetar la diversidad de identidades, personalidades, vocaciones y profesiones? ¿Cómo explicarles que esa es la esencia de la dignidad humana, sus derechos irrenunciables y su obligación moral de desplegar el conatus de humanidad -único y sublime en cada persona–, a lo que nos llama Baruch Spinoza? ¿Cómo puede convencerse a alguien de que tan importantes para la civilización son los ingenieros que construyen puentes como los músicos que ejecutan una partitura? ¿Cómo decirles que se necesitan filósofos que vuelvan siempre sobre las preguntas fundamentales, historiadores que nos digan de dónde venimos, sociólogos cuyo pensamiento crítico nos advierta lo que anda mal, o psicólogos que ayuden a construir sociedades sanas y felices?

¿Cómo se puede hacer para que entiendan que hay seres humanos para los que hacer dinero, acumular chunches inservibles y consumir hasta reventar no es precisamente ni su prioridad existencial ni su ideal de vida? En fin, ¿cómo se les puede explicar que hay actividades “inútiles” –desde el punto de vista de que no pueden traducirse a términos monetarios–, (ver Ordine, Nuccio) y que obedecen a las más nobles pasiones del ser humano, lo único que ha sobrevivido a las catástrofes naturales, a las pestes, a las guerras y todo aquello que ha “servido” para levantar poderosos imperios que tarde o temprano se derrumban?

¿Cómo hacerles saber, a quienes lo ignoran, que hay seres humanos con talentos especiales para las matemáticas y las herramientas; claro que sí, pero otros talentos irreprimibles para la música, la danza, el teatro, el cine o las letras? ¿Cómo recordarles a estos que lo mejor que quedó de los Mayas fue su arquitectura, escultura, pinturas y algunos códices; o que hubo príncipes y cardenales –de cuyos nombres ya nadie se acuerda– que humillaron y mal-pagaron a Mozart; o que Van Gogh murió en la miseria siendo leal a sí mismo sin haber logrado vender sus cuadros.

Estas son las cuestiones difíciles de superar en el debate abierto sobre el futuro de la educación pública superior. Es un tema de legitimidad en la interlocución. Lo obvio, lo que dábamos por sentado, aquello de que “no solo de pan vive el hombre” , que es igual que preguntarse “¿para qué tractores sin violines?”, aquello que hizo que los fundadores de la UCR abrieran la Escuela de Estudios Generales, parece que ya no está tan claro para las mayorías que nos (des)gobiernan.

Eso es lo que espanta. Personajes inmersos en semejante oscurantismo, actuando con la arrogancia propia de los que se sienten poderosos, ¿esos son los que van a decidir qué se hace con la educación superior en Costa Rica? Me niego a aceptar que la autonomía universitaria quede en manos de las fuerzas de turno, sin conciencia de lo que las instituciones significan y atreviéndose, sin recato alguno, a violentar los valores más sagrados que este pueblo ha logrado conquistar.

* Artículo de José Manuel Arroyo Gutiérrez publicado en la columna ¿Gato o Liebre? del Semanario Universidad y cuyo texto fue compartido con SURCOS por el autor.

Agroindustria, condiciones laborales y derechos humanos – OPNA

El Observatorio de la Política Nacional (OPNA), en conjunto con la Escuela de Ciencias Políticas a través del programa «Ventanas a la Política Nacional» le invita a la conferencia: «Agroindustria, condiciones laborales y derechos humanos: conflictos históricos evidenciados por la pandemia» a realizarse el jueves 9 de julio a partir de las 6:00 pm, a través del canal de YouTube de la unidad académica: https://www.youtube.com/channel/UClHECxOtdSVbSty1srIlrlg

Si quisiera enviar sus preguntas a los conferencistas, puede hacerlo al correo electrónico: OBSERVATORIO.POLITICANACIONAL@ucr.ac.cr con las mismas o bien, hacerlas durante la actividad.

Justicia en tiempos de COVID 19 – video del panel

En el panel organizado el pasado 1 de julio por el Foro de Justicia, se analizó las respuestas y desafíos para el sistema de justicia en tiempos de COVID-19 en Costa Rica.

Participaron Dinorah Álvarez, subdirectora ejecutiva del Poder Judicial; Fiorella Salazar, ministra de Justicia y Paz; Ignacio Alfaro, de la Mesa Justicia Abierta; y Marco Feoli, del Foro de Justicia. Marcia Aguiluz fue la moderadora.

Le invitamos a ver el panel en este video:

Covid-19 y “apertura” de la economía: No nos hagamos ilusiones

Luis Paulino Vargas Solís
Economista, Director CICDE-UNED
Grupo Economía Pluralista

Tras semanas de parcial confinamiento, el gobierno de Carlos Alvarado inició un proceso así llamado de “apertura” de la economía, con la esperanza de restablecer una relativa “normalidad” que permita reanimar la actividad económica y recuperar empleos. Se comprende que esto se hace bajo un juego múltiple de presiones: en primera instancia por parte de las cámaras del gran empresariado, pero también por la severidad del derrumbe económico, la pérdida de empleos, el deterioro de la situación fiscal e, inclusive, la impaciencia misma de la gente.

Se ha intentado avanzar en la “apertura”, cuando al mismo tiempo se registra un fuerte incremento de los contagios por Covid-19. Esto plantea un gran desafío, y exige un altísimo grado de disciplina. Si el contagio se sale de control –y es lo que pareciera estarse dando– ello tendría consecuencias potencialmente catastróficas. No estoy del todo seguro si el común de las personas ha logrado interiorizar plenamente lo que esto significa. Pero lo que resulta más preocupante es el tipo de mensajes que lanzan algunos de los liderazgos empresariales, en especial la UCCAEP. Sus exabruptos, ofensivos y estridentes, transmiten un desprecio por la vida, que solo es propio de una ideología fascista. Confío, sin embargo, que, en su amplia mayoría, predomina en el empresariado costarricense, un compromiso ciudadano, de protección a la salud y de respeto a la vida, absolutamente indispensable en este momento.

Si la pandemia se desborda, los servicios hospitalarios colapsan y las muertes se disparan, la “apertura” de la economía inevitablemente se frenará. Por decisión de las autoridades o a causa del pánico que ello provocaría. No entender esto es no entender nada, y es obvio que la UCCAEP, incapaz de mirar más allá de la punta de su nariz, no lo entiende.

De ahí que sea un error hablar de establecer un “balance” entre la salud y la economía, lo cual sugiere que salud y economía están en el mismo nivel, tienen la misma importancia y pueden caminar la una a la par de la otra. Incorrecto. Incluso si se opta por “abrir” la economía, ello debe hacerse priorizando siempre la vida y la salud. De otra forma, la propia “apertura” se detendría cuando apenas empiece a caminar, y, al final, la factura que deba pagarse será mucho más cara.

Por otra parte, debemos entender que la “apertura” no tiene más que muy limitadas posibilidades, si de recuperación de la economía y los empleos se trata.

Primero, hay un ambiente de enorme incertidumbre y temor, que inevitablemente frena el consumo de las personas y los hogares, y los proyectos empresariales de inversión. O sea, lo que cabe esperar es un proceso donde, al “abrirse” la economía, la gente retome a lo sumo de forma parcial algunos de sus viejos hábitos de consumo, pero manteniéndose cauta y contenida. En el caso de las empresas ese mismo efecto se daría, pero en grado incrementado, ya que se parte de un altísimo nivel de desocupación de la capacidad instalada. Difícilmente habrá alguna empresa que, bajo tales condiciones, quiera emprender nuevos proyectos de inversión.

O sea, la reapertura tan solo dará un empujón parcial e insuficiente a la economía, y, por ello mismo, tan solo se recuperará una parte de los empleos perdidos. Por lo tanto, mucha gente que se quedó sin trabajo, no podrá recuperarlo, lo que, a su vez, mantendrá en pie poderosas fuerzas contractivas, que harán aún más limitada la recuperación de la demanda de consumo, y deprimirá aún más la disposición empresarial a generar nuevas inversiones.

Los estímulos provenientes del exterior tampoco aportarán gran cosa. La profundidad de la recesión en países ricos, mantendrá deprimidas las exportaciones al menos por el resto de este año, pero seguramente el efecto se prolongará al año venidero. El turismo, por su parte, durará mucho tiempo –posiblemente años– antes de retornar a niveles comparables a los de los tiempos pre-Covid. Hay demasiado miedo circulando en la atmósfera sicológica del mundo entero, para pensar otra cosa, ni siquiera si se adoptasen estrictas medidas sanitarias, y ni siquiera si se descubriese una vacuna eficaz, teniendo presente que aún si ésta estuviese disponible, su aplicación universal llevaría tiempo.

Y aquí es importante aclarar una idea errónea, pero muy popular, inclusive entre economistas: la de que “fondear” los bancos, para que éstos tengan recursos y coloquen créditos, es una herramienta eficaz para dinamizar la economía[i]. La cuestión más bien funciona a la inversa. La economía no se reactiva porque se reactive el crédito; por el contrario, el crédito se reactiva en respuesta a la reactivación de la economía. Una vez la economía gana tracción, el crédito funcionará como lubricante que lo facilite y, eventualmente, contribuya a darle impulso. Pero el crédito no puede gatillar el proceso y ponerlo en marcha. Lo cierto es que no hay colocación de créditos, si no hay demanda de crédito. Y para que esta demanda exista, es necesario que la economía camine.

Ello asimismo demarca los límites de los estímulos monetarios que, vía tasas de interés, puedan ser aportados por el Banco Central. Existe, por un lado, el problema –entretención habitual en las conversaciones entre economistas costarricenses– acerca de la exasperante lentitud con que las tasas de interés en el sistema bancario, responden a las bajas acordadas por el Banco Central en su “tasa de política monetaria”. La razón de lo cual, según creo, hay que buscarla en el característico conservadurismo del propio Banco Central, el cual pareciera creer que basta con anunciar la baja, y por su linda cara los bancos le seguirán obedientes y sumisos. Lo cierto es que si no actúa con un mínimo de agresividad las tasas no bajarán. Y eso es lo que usualmente ocurre: las tasas no bajan. Se necesitaría mayor activismo, algo impensable en nuestro artrítico Banco Central.

Pero esa es una parte de la historia y, en las circunstancias actuales, la menos importante. Porque inclusive si las tasas de interés tuviesen una baja muy significativa, las fuerzas contractivas que mantienen frenados los planes de inversión de las empresas y los planes de consumo de las personas y las familias, seguirán en pie. Por un lado, la enorme capacidad productiva instalada de las empresas, que permanece ociosa. Por otro, la situación de amplísimo desempleo. Y súmele el congelamiento de las exportaciones y el turismo. Y, encima de tales factores objetivos, el ambiente sicológico de terrible incertidumbre y temor. Simplemente el crédito no se reactivaría, ni siquiera si las tasas de interés se aproximasen a cero.

Por su parte, el “libre mercado” carece de mecanismos que permitan desatascar esta maquinaria averiada. En el contexto de oscuridad que la incertidumbre reinante impone, esos mecanismos quedan paralizados. O, si acaso, solo podrían lograrlo después de un largo período y un cúmulo incalculable de sufrimiento humano, cuando, al fin, las empresas empiecen a hacer inversiones para sustituir capital destruido o depreciado, y/o las exportaciones de fuera de zona franca, empiecen a tener una reanimación significativa. Pero el lapso que tendría que transcurrir para ello, podría ser intolerable para la sociedad.

Estamos entrando a una fase donde se hace necesario recuperar, siquiera parcialmente y mínimo por algún tiempo, la noción cepalina de «desarrollo hacia adentro». No por razones ideológicas, sino por imperativo de la realidad. O sea: la economía costarricense tiene que reencontrarse con el mercado interno, y volver a priorizar objetivos de justicia social y mayor igualdad.

Teniendo eso claro y ante el contexto actual, el único agente económico que podría proporcionar el empujón que saque a la economía de ese sopor patológico y rompa la parálisis, es el sector público, y tendría que ser por medio de un amplio programa de inversión pública, planificado para que incorpore un componente de fácil ejecución en el corto plazo, capaz de generar muchos empleos y densos encadenamientos con actividades productivas nacionales. A mediano y largo plazo ese programa debería enfatizar las energías limpias, las tecnologías verdes, la modernización del transporte público, la fibra óptica, los acueductos y sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales, la infraestructura educativa y sanitaria, los espacios públicos, el desarrollo de la ciencia y la tecnología y el acceso a la vivienda para toda la población.

Por ello mismo, resulta un desatino las propuestas de austeridad fiscal, que tan solo vendrían a reforzar las fuerzas contractivas que actualmente están en operación. Lo cierto es que la única forma saludable de volver manejables el déficit y la deuda pública, es a través de la dinamización de la economía.

Y siendo verdad que enfrentamos una severa restricción fiscal, por ello mismo se hace indispensable buscar formas alternativas e innovadoras de financiar ese programa de inversión, de forma que el déficit fiscal mismo no se vea incrementado. Entre las cosas rescatables en el programa de reactivación de la economía que el gobierno de Carlos Alvarado presentó el 4 de mayo pasado, había algunas ideas en este sentido. Los números ofrecidos eran interesantes, pero el planteamiento resultaba vago e impreciso, y lo sigue siendo hasta el día de hoy.

Se trata de poner a caminar la maquinaria económica, en la comprensión de que, una vez puesta en movimiento, el proceso de recuperación se alimentará a sí mismo. Será entonces cuando entre en juego el crédito, cuya demanda se verá incrementada una vez la economía agarre vuelo.

Ya para entonces los bancos volverán a funcionar como normalmente lo hacen: creando dinero prácticamente “del aire” para conceder crédito y, así, crear sus propios depósitos.

[i] Esta es una idea que, por ejemplo, desarrolla con amplitud el muy respetado colega, don William Hayden, en un artículo en el medio digital La Revista (4 de julio de 2020): “Las alternativas económicas de nuestro país en el marco del covid-19”.

 

Información tomada del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/

Enviado a SURCOS por el autor.

Conferencia virtual: “Los indígenas frente a la conquista y colonización española: entre la resistencia y la cooperación»

La Biblioteca Nacional del Sistema Nacional de Bibliotecas, la Escuela de Estudios Generales y la Cátedra Enrique Macaya Lahmann de la Universidad de Costa Rica, realizaron este martes 6 de julio la conferencia virtual: “Los indígenas frente a la conquista y colonización española: entre la resistencia y la cooperación”, la cual fue impartida por el Dr. Juan Carlos Solorzano, historiador, profesor jubilado de la Universidad de Costa Rica.

Esta fue la cuarta actividad del ciclo de conferencias y conversatorios “Camino a la celebración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica y Costa Rica” que se desarrollará durante el 2020 y 2021.