La música latina fue protagónica, por primera vez,en el Half Time Show Super Bowl 2020 con la presencia de cuatro grandes representantes: Shakira, Jennifer López, J. Balvin y Bad Bunny. Ossiel Villada de El País destacó el fuerte mensaje simbólico-político que significó la puesta en escena de niñas en una jaula como expresión del horror de las políticas anti migratorias de Donald Trump. Señaló: “Con su show Jennifer López y Shakira enviaron un mensaje contundente al mundo sobre lo que está pasando hoy con los migrantes latinos en Estados Unidos. Y también sobre la imparable revalorización de la mujer en el siglo XXI” (https://www.elpais.com.co/ultimo-minuto/las-claves-del-mensaje-politico-que-jlo-y-shakira-enviaron-en-el-super-bowl.html).
Por otra parte, en un reciente video difundido en You Tube (https://www.youtube.com/watch?v=Ikgh4JbAWUU) se aprecia una elocuente presentación, en un acto de campaña del candidato demócrata Bernie Sanders, por parte de un afroestadounidense apelando de manera conmovedora a no postergar por más tiempo la conquista de las libertades ciudadanas para quienes hoy sufren discriminación y exclusión. “El tiempo es ahora”, reiteró de manera contundente y emotiva.
Estados Unidos ha sido y es cada vez más una sociedad
culturalmente diversa y multiétnica, con una presencia muy significativa de
afroestadounidenses, que constituye la segunda minoría más grande, siendo la
creciente población latina la “gran minoría”. Ambas minorías han librado una
lucha permanente por la defensa de sus derechos civiles, su dignidad e igualdad
como personas. Hoy han tenido que renovar las fuerzas para contrarrestar la
embestida racista de un gobierno que levanta muros para contener la migración
latina y eleva los decibeles del discurso de la supremacía blanca. El mensaje
reiterado de Trump de construir una gran nación, que recoge el espíritu de la
doctrina del “destino manifiesto”, está teñido de sangre de ambas minorías; se
propicia, así, una solapada limpieza étnica en aras de una supuesta
reconstrucción de la nación, para garantizar “progreso”.
Son los embates de un imperio en decadencia, que se
resiste a buscar derroteros no imperiales de convivencia global, y que busca
oxigenarse desde un discurso mesiánico restauracionista de corte religioso, así
como creando enemigos que supuestamente representan una amenaza para la nación.
Trump mismo ha sostenido que el miedo es el mejor recurso para ejercer el
poder, y ha actuado en consecuencia. Ha puesto a la sociedad norteamericana en
un estado de guerra permanente no solo contra el “terrorismo islámico”, sino
también revistiendo de “terrorismo” a los flujos migratorios y a las
manifestaciones antirracistas.
Las condiciones adversas a que se enfrentan ambas
minorías están conduciendo a intensificar los vínculos para revitalizarse como
movimiento social contracultural, recogiendo la riqueza de su histórica lucha,
principalmente por la conquista de los derechos civiles y la igualdad
ciudadana. En esta dirección, resultan muy aleccionadoras diversas manifestaciones
discursivas y artísticas por parte de actrices, actores, cantantes, líderes
religiosos, entre otros, apelando a una forma alternativa de convivencia intercultural
que respete y promueva los derechos de una ciudadanía corporal y socialmente
diversa. Cuando los afroestadounidenses y los latinos se unan se sacudirán los
cimientos políticos y culturales de los Estados Unidos.
Hoy estamos asistiendo a un nuevo perfil de los
movimientos sociales contraculturales cuyo rasgo más característico es su
potencial emotivo-afectivo. Un nuevo sujeto político que se afirma sobre la
dinámica intersubjetiva de la identificación fraternal, donde adquiere
protagonismo cohesionador la comunidad afectiva. Se expresa, más que en las
tradicionales formas discursivas ideológico-partidistas, en mensajes y gestos
de gran fuerza simbólica-política, que buscan afirmar los derechos de una
corporalidad socialmente sensible y diversa. Los latinos y afroestadounidenses
constituyen una expresión de esta nueva forma de lucha contracultural de alto contenido
simbólico-afectivo, que puede convertirse en una fuerza movilizadora importante
en la actual coyuntura sociopolítica de los Estados Unidos.
Más allá de esta coyuntura particular, se trata de un
nuevo sujeto político y cultural que ofrece signos esperanzadores para
construir un modelo alternativo de globalización afectiva, para una convivencia
planetaria donde se respeten los derechos humanos y de la naturaleza; es decir,
la biodiversidad en nuestra casa (oikos)
común.
Normalmente febrero suele llegar arrasando los ojos con frases sanvalentinescas, esos que suelen llegar a ser como la urticaria, debido a la masificación del síndrome del nombre del mismo mes, aquel que no hace otra cosa más que demostrar a ciencia cierta la falta de amor propio que existe en nuestras sociedades, sin la necesidad de investigaciones de grandes y prestigiosas universidades ni de intelectuales renombrados. Pero, este año febrero se presenta de manera muy particular, cargado de memes que resucitan y vuelven a matar a Marie Curie por tanta publicidad malformada de la palabra tóxica/o, tanto que creo que de volver a despertar terminaría citando una escena de la película “El lado oscuro del corazón 1” para definir a esta sociedad febreriana: “sarta de mal cogidos”, conduciéndonos de una u otra forma a Freud para poder entenderla mejor.
Pienso que cada día la estupidez humana se expande interminablemente, tanto que, incluso, con el paso del tiempo se está volviendo un tanto poeta, porque es lo que se viene haciendo últimamente con el uso de la palabra tóxica para hablar de relaciones amorosas enfermizas, trastornadas, deficientes, inmaduras y demás categorías que se suele contemplarse en el día a día de una sociedad envuelta en la mentira, el autoengaño, la falacia y demás pendejadas que sirven para vivir huyendo de la realidad, para no enfrentarse con la verdad de las cosas en sí misma. Por eso podemos contemplar que en el fondo es hasta ironizado el uso del término tóxico para las relaciones amorosas, al punto de que se van convirtiendo en citas influenciadoras sobre la masa, esa cantidad de personas que son los animales domésticos que todavía no aprenden a ser persona, por tal razón carecen de pensamiento propio, como también de ética, moral, conciencia, valores indispensables para una vida trascendental, a esa que está llamada todo ser humano por su propia naturaleza o capacidad de razonar, algo que no tienen los demás animales, para crear y transformar su entorno natural de ficción a realidad.
Ahora, según la RAE tóxico es algo que contiene veneno, por tanto no se puede usar para definir estados mentales de las personas, porque no contenemos veneno, no somos serpientes ni componentes químicos que matan como Chernóbil, salvo que lo empecemos a usar en el sentido figurado de la poesía, porque esa es la única forma en cómo una persona podría ser tóxica, caso contrario, no se tendría por qué usar dicha palabra para definir a las personas que tienen trastornos o problemas mentales, porque quieran o no se ha creado la idea de que lo tóxico mata, por tal razón, con el uso de este término podríamos estar expandiendo el número de asesinatos o de la propagación de la violencia y hasta de las violaciones, porque no hay que olvidar que muchas de estas reacciones son como bombas de tiempo que solo necesitan ser pinchadas con un alfiler para estallar, porque son cosas que se han ido reprimiendo y no tratando a lo largo de la vida, sencillamente porque nos han planteado de que ir al psicólogo o psiquiatra es solo porque estás demente, enfermo mental extrema, psicópata, asesino, gente que busca matar o dañar a otro a cada instante, cuando no es así. Por eso este uso indiscriminado del término tóxico debería preocuparnos, porque su mal uso puede promover estas cosas, debido a que todavía somos sociedades subconsciente y, por ende, nos dejamos arrastrar por los estados biológicos o subconscientes del ser para socializar, desde el hacer amigos hasta tener una relación de pareja, porque lastimosamente todavía no hemos dejado de ser animales domésticos, por tal razón vivimos propagando la malformación humana por todos los medios sin tomar conciencia de las cosas, como ahora mismo lo vienen haciendo con esta palabra, esa que en el fondo de una malformación humana representa solo a una cosa que con el tiempo te mata, tal y cual lo hacen los tóxicos de Chernóbil.
Y si realmente nos preocupa la realidad sociocultural que hoy se contempla con más fuerza que antes, debido a que la información está al alcance de nuestras manos, debemos empezar a fomentar la práctica de los valores, como el honor, buscando la honestidad de la persona consigo misma, para que en ese encuentro consigo misma sea capaz de reconciliar y superar ese pasado que a Freud le hizo sexualizar al hombre, algo que me atrevería a decir que es así, porque el ser doméstico todavía funciona así, porque toda nuestra actitud se desprende del ser sexual, porque es ahí donde empieza nuestra vida, es ahí donde se desencadena el instinto o prima la razón, porque es ahí donde el instinto te invita a llenar vacíos existenciales como la ausencia del padre, la madre, la necesidad de afecto, entre otras cosas, como los abusos en sus diversas manifestaciones. También es ahí donde la razón te dirá que no estás llenando ningún vacío existencial, sino que estás complementando tu ser con la libertad de ser tú, sin la necesidad de conservar ni preservar nada, por contrario, simplemente dándote tal y cual eres, sin cadenas que te aten al pasado ni bloqueen tu futuro.
Y es ahí donde recién puedes descubrir tus propias capacidades humanas, porque aprendes a distinguir entre deseo o sueño y las enfermedades mentales, los trastornos biológicos y psicológicos, esos que hoy la mediocridad llama poéticamente tóxico, porque suena más bonito y agradable que enfermo mental, ese enfermo mental que socialmente somos por lo menos el 90% de la población, porque no es fácil ser persona, tener conciencia del ser en plenitud, vivir sin mentiras ni con autoengaños, razón por la cual el hombre sigue tragándose al hombre, simplemente porque todavía no hemos aprendido a ser personas para dejar de ser masas, animales domésticos, esos que pueden ser perro, gato, loro, entre otros, solo que con figura humana y mentalidad de máquina, motivo por el cual repetimos los mismo patrones de la involución humana, sin siquiera lograr trascender, sin ir más allá de nosotros mismos.
Y esta es la razón por la cual me opongo firmemente a que se siga usando la palabra tóxica para una sociedad enferma y no contaminada, porque lo tóxico viene de fuera, es contaminante, es una sustancia externa, un veneno, y la enfermedad viene desde adentro, desde ese ser que hoy está desnutrido, humanamente hablando, porque nos hemos vuelto irracionales, porque nos hemos domesticado tanto que hemos perdido la capacidad de razonar, a pesar de tener tantos años universitarios o tantos logros en la vida personal, simplemente porque somos incapaces de ver más allá de nuestros propios ojos, porque solo nos miramos como uno se mira en el autoengaño: incapaz de verse ante el espejo humano que es el otro, porque finalmente nadie es de sí mismo, sino todos somos de toda la humanidad, y por tal razón la humanidad es la que sigue y seguirá fallando, porque todavía seguirá enferma, mientras la gente siga siendo incapaces de verse más allá de sus propios ojos, porque está enferma de sí misma.
En el currículum del juez Francis Porras León, los galardones más vistosos tienen que ver con su activismo como ferviente militante de ideologías religiosas muy conservadoras. Primero, sus dos recursos –ambos fallidos– ante la Sala Constitucional: uno contra la norma técnica del aborto terapéutico; otro contra la píldora del día después. A lo cual suma su beligerancia homofóbica en Facebook, y los rendidos elogios que ha recibido por parte de diputados que comparten esa misma ideología religiosa.
El día ayer, un nuevo galardón se suma a tan pintoresco currículum, y, en este caso, un galardón tan refulgente que opaca todos los demás: su sentencia contra el abogado Marco Castillo que, por desproporcionada y abusiva, desnuda una saña impropia de ningún juez que tenga un mínimo respeto por su investidura.
Pero, además, lanza una cacería de brujas contra los notarios que hayan casado parejas del mismo sexo, y contra las propias parejas, aparte que incurre en actitudes, que, de tan ridículas, serían risibles sino fuera porque son sumamente irresponsables: como regañar al Registro Civil, y exigirle que le pase la lista de los notarios involucrados, como si esa no fuera una información pública.
Mi pareja Jonathan y yo somos una de las 33 parejas del mismo sexo que, con nuestro notario, presentamos nuestros papeles ante el Registro Civil. Nos casamos el 9 de junio de 2018, y, muy ilusionados, hoy estamos a la espera del 27 de mayo de 2020, para que, de acuerdo con las resoluciones de la Corte IDH y de la Sala Constitucional, nuestro matrimonio sea plenamente válido ante la ley.
Nos sabemos parte de esta absurda cacería de brujas, y la asumimos como un escollo más en una lucha que ha durado tanto como han durado nuestras vidas. Como pareja, con 18 años de convivencia bajo el mismo techo, Jonathan y yo hemos dado mil peleas, y jamás nos dejamos intimidar, mucho menos vencer.
Nuestro mensaje para el activista juez Porras León: somos mucho más fuertes que su homofobia y sus prejuicios.
Dando seguimiento al trabajo conjunto que viene realizando la FES y la UNA, es que han acordado realizar un taller sobre “Informalidad laboral en Costa Rica: buscando soluciones para una sociedad más justa y solidaria”.
El mismo se llevará a cabo el próximo martes 25 de febrero de 9 a.m. a 3 p.m. El lugar será próximamente definido.
El objetivo es presentar, comentar y realimentar ese día la gran variedad de información estadística que se ha estado obteniendo de un análisis de los últimos 10 años de la encuesta continua de empleo.
Nos complace invitarle a la Jornada de Reflexión “La construcción de una Agenda Ética para la Costa Rica del Bicentenario, una visión desde la Comunicación Social”, a celebrarse el jueves 13 de febrero de 2020 de 8 a.m. a 3 p.m., en la Sede Central del Colegio de Periodistas de Costa Rica, Sabana este.
La actividad es organizada por el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica, en el marco de la Cátedra Ética y Responsabilidad Social de la Comunicación Alberto Cañas.
Participa también la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Nacional, desde el Ideario La Costa Rica Bicentenaria.
Hemos asumido el reto de aportar a la construcción del Ideario Costarricense, en el tema de la Ética y los Valores, a partir de un diálogo necesario entre distintos sectores del país. Buscamos motivar las voces, el diálogo, y compartir su experiencia y conocimientos dentro de la Jornada. Será un punto de partida para evaluar el panorama nacional y los nuevos fenómenos sociales de nuestro país.
Puede confirmar su asistencia en el siguiente enlace:
A la luz de los sucesos del golpe de estado en Bolivia y de los comentarios que el comunicador Mario Silva hiciera en su programa televisivo “La Hojilla” del sábado 23 de noviembre del corriente, se hace necesario arrojar luz sobre algunos puntos fundamentales.
Soy asiduo tele espectador de “La Hojilla” y veo el programa frecuentemente, aun cuando lógicamente no siempre esté de acuerdo con todo lo que ahí se diga. Normalmente Mario Silva presenta información bien fundamentada y documentada. Lamentablemente en el programa del sábado 23, que acabo de ver desde Ankara donde me encuentro en este momento, se incurrió en la divulgación de opiniones erradas y sin fundamento.
Se reprodujo la afirmación hecha por el Prof. Dr. Enrique Dussel en entrevista televisiva donde él decía que el llamado macho Camacho y sus seguidores eran evangélicos de ultra derecha. El mismo Prof. Dussel corrigió lo dicho por él en la entrevista televisiva, en clase dictada el viernes 22 después de conversar en México con el Dr. García Linera y el Presidente Evo Morales donde quedó claro que estos grupos extremistas en Bolivia están integrados por evangélicos y católicos. Hemos sabido que el macho Camacho y la auto-proclamada Áñez son católicos, no evangélicos. La biblia al revés de Camacho es católica. En realidad este horrible asunto del uso y manipulación de la religión por parte de católicos y evangélicos para violentar y destruir los valores espirituales de los indígenas es un hecho despreciable y a todas luces anti-cristiano.
Mario Silva tiene una falsa opinión sobre Calvino y el calvinismo. Insistentemente Mario señala que los evangélicos ultra derechistas que han ido creciendo en el continente, evidentemente financiados por los EEUU, responsables en buena medida del triunfo del fascista Bolsonaro en Brasil y del golpe de Estado en Bolivia, son calvinistas. Cada vez que Mario se refiere al calvinismo lo hace de manera peyorativa, demostrando con eso que desconoce completamente el tema. Identificar al cristianismo calvinista con los grupos de evangélicos extremistas y de ultraderecha demuestra un total desconocimiento de la realidad del cristianismo calvinista. Los evangélicos extremistas no son calvinistas, son más bien pentecostales—aunque hay iglesias pentecostales probolivarianas y chavistas. Aquellos grupos de ultra derecha son iglesias libres, aupados y seguramente financiados por los Estados Unidos. Son grupos más bien recientes que surgieron con fuerza en los primeros años de la revolución sandinista. Las iglesias establecidas en Nicaragua, muchas de orientación calvinista, denunciaron a estos grupos y se diferenciaron radicalmente de ellos.
Las iglesias calvinistas son fundamentalmente las iglesias “Presbiterianas”, aunque también las iglesias bautistas, las luteranas, las anglicanas y las metodistas tienen influencia calvinista. Estas son iglesias largamente establecidas en el continente, algunas con 150 años de existencia en nuestros países. De estas iglesias ha surgido un pensamiento y praxis progresista y en muchos casos revolucionario. En los años 60 y 70 del siglo pasado surgió entre estas iglesias influenciadas por el calvinismo, el movimiento Iglesia y Sociedad, que produjo una teología protestante que fue un importante antecedente de la Teología de la Liberación. De estas iglesias han surgido importantes teólogos de la liberación como José Míguez Bonino, en Argentina, Rubem Alves, en Brasil, Sergio Arce y Ofelia Ortega, en Cuba, entre otros. Ciertamente la feligresía de estas iglesias incluye una variedad de opciones políticas, ideológicas y teológicas, pero no se puede afirmar que ser calvinista es ser capitalista o anti bolivariano.
En la ciudad de Mérida tenemos una congregación presbiteriana, calvinista. Con nosotros se ha reunido la Profa. María Alejandra Díaz quien puede dar fe de quienes somos esos calvinistas. También el P. Numa Molina nos conoce y sabe quiénes somos los presbiterianos.
Gran parte de la visión negativa sobre Calvino y el calvinismo proviene de la tesis propuesta por el sociólogo Max Weber en 1904 sobre “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”. Weber consideró que la ética protestante que enfatizaba el individualismo, la frugalidad, la importancia del ahorro, dio origen en gran medida al surgimiento del capitalismo. Calvino, según Weber, es el máximo representante de esta ética. Pero resulta que estudios posteriores han demostrado que la tesis weberiana no es del todo cierta. Como lo señala el estudioso Samuel Gregg: “El surgimiento del capitalismo no está en correlación con el protestantismo. Hay numerosos ejemplos de sistemas capitalistas que surgieron en países no protestantes, como ocurrió con el mercantilismo italiano que surgió dos siglos antes de la Reforma protestante. Estudios católicos y protestantes están acordes en que el “espíritu comercial” precedió a la Reforma por lo menos en dos siglos. A partir del siglo XI las palabras Deus enim et proficuum, por Dios y el lucro, aparecen entre los mercantes italianos y de Flandes. Desde los años 40 y 50 del siglo pasado el erudito belga Raymond de Roover escribió numerosos artículos señalando que durante la Edad Media comenzaron a desarrollarse transacciones comerciales y bancarias. El historiador italiano-americano Robert S. López demostró también que la tesis weberiana está error.”[1]
La Ginebra de Calvino mostró una ciudad cristiana desarrollada, donde los sistemas educativos, sanitarios y de salud pública, vivienda, cuidado médico y trato igualitario de todos los ciudadanos fueron ejemplo para toda Europa. Lamentablemente lo único que se conoce sobre Calvino es que quemó en la hoguera al médico y erudito español Miguel Servet. Este acto, ciertamente reprochable a nuestros ojos, no fue nada ajeno a lo que se hacía en los países católicos de la época, de hecho, Roma había condenado previamente a Servet a la hoguera y por esa razón Servet huyó hacia Ginebra buscando refugio. Lamentablemente Calvino no fue mejor en esto que sus congéneres católicos.
Rev. Dr. Edgar Moros Ruano,
Pastor de la Iglesia Presbiteriana de Venezuela
Profesor Titular Jubilado de la ULA
[1] Samuel Gregg, “Why Max Weber was wrong”, en Public Discourse, December 11, 2013. (Traducción libre del autor del presente artículo)
Con humildad, pero también con vehemencia deseamos ofrecerle algunas palabras de reflexión que no le vendrán de los dueños del periódico La Nación ni de otros empresarios.
Nuestro país es el espacio que tenemos la mayoría de costarricenses para amanecer, sonreír, experimentarnos felices, desear la dignidad para los nuestros (familiares, amigos, conocidos, todos) y morir felices.
Bajo el gobierno que usted lidera y en el que tiene por ello enorme responsabilidad, Costa Rica parece orientada a terminar de consolidar un programa-diseño productivo y económico que se alimenta con la producción de una profunda y creciente desigualdad social afirmando como meta unilateral la superación de una crisis fiscal (que algunos aprovechan para hacer buenos negocios) y avanzar luego en un crecimiento económico que supone concentración política en menos manos dudosamente ciudadanas e incremento de la desigualdad para la población. Por desgracia es el modelo de un Chile que, en estos días estalla. Es también, con sus distancias, el modelo, consciente o inercial, seguido por las oligarquías de nuestros hermanos centroamericanos y del que Costa Rica se ha distanciado desde el siglo XIX. Ya hoy Costa Rica muestra a todos que en su territorio pueden proliferar e imponerse la miseria de escándalo, la desesperanza, la precariedad y la provisoriedad para muchos sectores de su población. Desaparecieron de las calles las camisetas que saludaban con un “Costa Rica. Pura Vida”. El modelo de un muy repudiado mundialmente General Pinochet y sus secuaces se asienta en una Costa Rica afirmada contra los empobrecidos, los ancianos y los jóvenes y que compromete la felicidad y seguridad de toda su ciudadanía.
Se está haciendo más ricos a los que ya son opulentos y para nada de paso robándonos alma y esperanza porque acentuamos la producción de desigualdad, injusticia, precariedad-provisoriedad y radicales desencuentros ciudadanos. Sabemos que sus cercanos, y la prensa que lo eleva al sitial de “héroe” no le hablan de estas cosas. Están ocurriendo y la población lo resiente.
El presente que avisa un futuro no merece debatirse entre izquierdas y derechas sino entre todos los costarricenses de buena fe. Hemos sido capaces de producir un país distinto al que hoy se nos receta. No deseamos perderlo. Si deseamos empleo y justicia social es con esa meta en la que todos tienen cabida, excepto los que no pueden o saben convertir su ruindad en generosidad y compromiso ciudadano. Deseamos, por ejemplo, que el empleo público se mida por su eficiencia y eficacia en el logro de sus metas y no se lo reduzca a una pugna por negar sus derechos a la organización y a salarios decentes para que esos trabajadores puedan cumplir con las exigencias que demandan sus familias. No es la peor idea estimular la mejor relación posible entre estos trabajadores y los usuarios, relación que estimula y es metro de su eficiencia. La labor de un Gobierno pasa por estimular la integración de su ciudadanía o pueblo. No por hostilizar a algunos de sus sectores para privilegiar codicias.
Don Carlos, usted tiene ojos. Quíteles la venda. Usted es el primer ciudadano y Nuestro, de todos, Presidente. Tiene la responsabilidad de conducirnos en el proceso de reforzar lo que hace de Costa Rica un país de libertad y justicia, integrado e integrador, un país donde Dios se hace carne en cada individuo para que cada grupo familiar exude dignidad. Un país que la Virgen de Los Ángeles bendice, protege y ayuda. No haga que esta Patrona llore por los ojos de sus devotos ciudadanos.
Señor ciudadano Presidente: nuestro pueblo es consciente de que la facilidad contiene peligros tan graves como la mentira. De aquí que la responsabilidad que confiere el voto ciudadano encuentre su sentido al ser utilizada para proponer, escuchar, debatir y resolver con otros, siempre distintos. Y entre ellos los producidos como más vulnerables.
Con ellos debemos estar todos. Constituyen el metro de nuestra ciudadanía responsable y de nuestra humanidad solidaria. Responsabilidad y solidaridad. Ese fue el sentido del voto que lo puso en la Presidencia.
Usted Señor Presidente puede ponerse a la cabeza para alentar un movimiento cívico capaz de construir una ciudadanía moderna, feliz y democrática que ahuyente las gulas y estimule la convivencia de la que hemos solido enorgullecernos y que hoy codicia y delito organizado oscurecen. En el 1% más opulento del país existen personas y familias que no le amenazarán con irse a producir a otro país. Costa Rica es para muchos y muy diversos casa única. Y los empobrecidos no le cerrarán jamás la puerta a la dignidad, los trabajadores siempre querrán construir país haciendo lo que saben hacer con disciplina, eficiencia y voluntad que ameritan una paga justa que les permita pagar, mes con mes, escuela, salud y las legítimas aspiraciones de los suyos. Los sectores medios entienden que si pierden propiedades e ingresos en el nuevo modelo que solo algunos desean la existencia se les volverá angustia y quizás tragedia. Don Carlos, el único riesgo de optar por un llamado a toda la ciudadanía es que el llamado llegue tarde. Quienes conspiran contra los ciudadanos porque solo estiman su codicia propia no descansan. Se instalan y adulan. Usted es un ciudadano joven. Los ciudadanos jóvenes suelen mostrarse atrevidos. Si da usted este primer paso de refundación de una Costa Rica solidaria y ciudadana será siempre recordado por un pueblo espiritualmente agradecido y conmovido. Empiece a dar ya esos pasos ¡que le seguimos!
En la “Conferencia sobre cambio climático (COP25)” recientemente celebrada se anunció que, en nuestro país, en el año 2021, se realizará el “Congreso Internacional de Hidroelectricidad”, con el lema “Energías renovables trabajando juntas en un mundo interconectado”, auspiciado por el Gobierno de Costa Rica. La escogencia de Costa Rica por parte de la COP25, o la oferta que no sabemos si fue del mismo Gobierno, responde a la visión “ambiental” y falaz de que las represas son energía “limpia, verde y sostenible”.
El problema energético y la generación de electricidad, en cualquiera de sus formas, responden a la visión de sociedad que defendamos y por tanto no están aislados o fuera de contexto. Cuando por ejemplo la burocracia técnica de la Comisión económica para América Latina, CEPAL, dice que “la región podría crear un gran sistema interconectado, pero para eso habría que modificar o ampliar las infraestructuras. Ahí está la gran oportunidad para invertir” y exalta que “Gigavatios, más gigavatios es lo que se necesita en América Latina”, (https://elpais.com/economia/2015/04/24/actualidad/1429894886_485908.html), es claro que alienta un modelo económico expansivo que requiere hacer uso intensivo de los ecosistemas, lo cual está asociado a toda la maquinaria financiera y política para promoverlo. Eso es imposible sin la competencia de los gobiernos y ninguno de ellos diría que construye represas o cualquier otro tipo de infraestructura energética, fuera de estándares “ambientales”. Todo queda ajustado y legalmente justificado, incluidos, claro está, los estudios de impacto ambiental. Pero los impactos de las represas en todo el planeta han sido letales por la destrucción social y ecológica provocada.
Podemos coincidir en que la agenda ambiental/climática es muy compleja, pero esa complejidad depende de qué definamos como problemas “ambientales” y cómo los atendamos. En realidad, lo que padecemos son las consecuencias del modelo de crecimiento económico ilimitado con aumento cada vez más grosero de la inequidad social. Esos no son problemas del “ambiente”; son los resultados provocados por la visión errada y las prácticas gubernamentales y empresariales en la mayoría de los países, que nos están llevando al abismo.
En general, ningún programa de “compensación de emisiones”, “energías limpias”, “carbono neutralidad”, etc, podrán detener la crisis que viven las sociedades y el planeta, porque no atienden el origen de los problemas. La crisis que vivimos es provocada principalmente por los países del norte del mundo por sus modelos de producción y consumo voraces a los que las élites de esos, y de nuestros países, han sometido al planeta. Hace unos años, cuando Donald Trump anunció que Estados Unidos abandonaría los acuerdos de París, los titulares del mundo alabaron la frase del presidente francés Macrón: “No importa donde vivamos, tenemos la misma responsabilidad”, lo cual no era más que una sugestiva falacia; una democratización de desastre, y una difuminación de la culpa, porque colocaba a toda la gente como igual; con la misma responsabilidad, y evadía señalar a quienes más responsabilidad tienen, empezando por ellos mismos, como generadores del desastre que vivimos todo.as. En todo caso esos acuerdos, como muchos otros documentos, no hacen más que plasmar “deseos” y obviedades, y nunca exigen nada ni a los gobiernos ni al mundo corporativo; hacer algo concreto es “voluntario”. Es lo mismo que ocurre cuando en el Foro de Davos, los multimillonarios y las corporaciones, dicen que el mundo es cada vez más inequitativo. Un papel más, y nada de acciones para cambiarlo. “Nada cambiará en Inglaterra, excepto el clima”, como dijera el escritor Oscar Wilde.
En el modelo de economías y sociedades que vivimos todo puede llegar a ser “sostenible” gracias a que los discursos se crean, se diseminan y se imponen en el imaginario de la gente como verdades; como la “verdad oficial”. Costa Rica es especialista en esto. Hasta la pesca de arrastre puede ser sostenible. Los monocultivos pueden ser ambientalmente implementados. La subasta del agua puede justificarse. Las energías sucias, como la solar, pueden devenir en limpias y verdes, porque se divulga la tecnología de punta, pero nunca se explica la hecatombe ecológica y social que provoca la extracción del litio, el “oro blanco” moderno, usado para las baterías de almacenamiento.
En Costa Rica podemos enumerar decenas de ejemplos de incongruencias entre el discurso del “país verde” exhibido en los escaparates del márquetin internacional y la realidad nacional. Todo se puede justificar legalmente, porque ser “ambientalista” muchas veces no es más que ajustarse a estándares legales, oficiales y asumir como válido y bueno lo que en realidad destruye. Para eso están las regulaciones de entidades como SETENA; para muchas veces hacer viable lo que de ninguna manera debería construirse. Ésa es la diferencia sustancial entre regular y limitar; entre lo ambiental y la justicia ecológica y social, estas 2 últimas absolutamente ligadas. Todo puede quedar perfectamente alineado con postulados verdes, y con eso la oficialidad y el espectro empresarial/corporativo estarán satisfechos, más no los pueblos y los ecosistemas a los que, de paso, ya es tiempo de adjudicarles derechos propios.
Cuando logramos la suspensión del PH Diquís (https://surcosdigital.com/ph-diquis-en-suspenso-un-triunfo-social-y-una-oportunidad-para-cambiar-el-modelo-electrico-de-costa-rica/) reafirmamos lo que hemos señalado desde hace muchos años: LA ÉPOCA MUNDIAL DE LAS REPRESAS YA PASÓ, y en paralelo, que Costa Rica requiere un nuevo modelo eléctrico sustentable, inclusivo de la gente y participativo; no uno excluyente y destructivo como ha sido hasta hoy. Debemos reorientarnos hacia un modelo ecológica y socialmente sustentable que sustituya y supere el que tenemos hoy “ambientalmente sostenible”.
Afiche de Allan Sojo García/Pacuare.
Los éxitos comunitarios del año 2019 como la suspensión del Diquís, la liquidación del PH San Rafael en Pérez Zeledón de la empresa nacional HSolís, (https://youtu.be/2vUTCys7DSk) y el freno a los PH Bonilla 510/6.1 MW y PH Bonilla 1320/5.4 MW en Turrialba, de la misma constructora (https://surcosdigital.com/ni-una-represa-mas-en-turrialba/) demuestran sensatez y reconocen que la generación de electricidad nacional debe ser reorientada. (En el caso de los PH Bonilla, las comunidades y organizaciones sostenemos la alerta pues ni el MINAE ni el ICE, que firmó contratos de compra de electricidad con la empresa, han emitido un dato oficial sobre la liquidación de los mismos).
Suspender Diquís (no liquidarlo), no dar conveniencia nacional al PH San Rafael y frenar los 2 PH Bonilla, han sido decisiones acertadas de esta Administración y en particular del MINAE y su ministro Carlos Ml. Rodríguez, pero que no son unilaterales, si no que responden a los argumentos técnicos y luchas de las comunidades y organizaciones sociales por más de 3 décadas y en la actualidad. Esto demostró oportunidades de coincidencia. Podríamos decir también que el anuncio del ICE de no construir más represas es un reconocimiento de la necesidad técnica y la urgencia ecológica de detener la destrucción de los ríos y sus ecosistemas asociados y de respetar los derechos de las comunidades, aspectos que desde el ámbito civil hemos sostenido por décadas. Otro asunto de fondo por discutir es con cuáles fuentes energéticas y en qué condiciones será atendida la demanda nacional. Es un problema que habrá que resolver, y si hay diálogo al respecto, la sociedad costarricense dará pasos importantes hacia los nuevos modelos de energía y electricidad que requerimos.
Esos son elementos del nuevo contexto de avances hacia el respeto de los ecosistemas y las comunidades, en el que el Congreso Internacional de Hidroelectricidad del 2021 para promover las represas, resulta un anacronismo, un sinsentido y una contradicción con lo que el mismo MINAE ha avanzado. En el mundo entero la destrucción, y no construcción de represas, es la tendencia prevaleciente. En Europa los estudios demuestran tan solo el 40% de las represas operan eficientemente, y el plan previsto es demoler hasta 30.000 de éstas, lo cual tendrá impactos positivos extraordinarios para los ecosistemas y las economías locales por la recuperación de los ríos y las nuevas oportunidades de economía de pequeña escala, asociadas con los ríos vivos y libres y no con los estanques (muchas veces hediondos y llenos de basura) como siempre han dicho sus promotores.
Lo mejor que puede hacer el Gobierno, y en este caso el MINAE, es desistir de realizar ese evento en Costa Rica. Ya no existe manera de justificar la promoción de las hidroeléctricas como energía “limpia”, “verde” o “renovable” a la luz de las evidencias de destrucción. Solo para titular, sabemos que los llamados “caudales de compensación” o “ecológicos” del 10 o 20% o el porcentaje que sea del flujo de un río, son la forma elegante en que los promotores de los PHs intentan ocultar su deterioro irreversible y hasta su muerte. En todo el planeta la multimillonaria “industria” de los estudios de impacto ambiental insiste en que esos “caudales mínimos” evitan la destrucción de los ríos y de elementos naturales asociados con ellos. A esto se suman todas las formas de usurpación, irrespeto y violación de derechos de las comunidades y, en muchos países, el desplazamiento forzado de comunidades enteras, la persecución y los asesinatos de gente opositora.
Desde las organizaciones sociales y las comunidades que soportan todos los impactos destructivos por las hidroeléctricas, la posición ante el Congreso Internacional de Hidroelectricidad del 2021 es y será de rechazo absoluto.
Ojalá que contrario a promover cualquier tipo de hidroelectricidad, encontremos espacios de diálogo y coincidencia para que Costa Rica inicie su propia era de demolición de represas y busque, como corresponde, un modelo energético inclusivo, justo y respetuoso de los ecosistemas y de la gente.
Si algo podemos sostener desde el mundo comunitario es que nunca, ni las empresas estatales ni las privadas, locales o transnacionales, han respetado los derechos de las personas, de las comunidades y de los ecosistemas. La historia de oposición a las hidroeléctricas es muy voluminosa en el mundo y por supuesto en Costa Rica. Y en todas las oportunidades que se ha logrado frenarlas temporalmente, condicionarlas o impedirlas, ha sido, exclusivamente, porque la gente se ha organizado, ha defendido sus derechos y logrado torcer el brazo de las entidades estatales y las empresas, tras incansables y desgastantes alegatos y disputas legales, técnicas y políticas. Los casos mencionados de suspensión del Diquís, la liquidación del PH San Rafael en Pérez Zeledón y el freno a los PH Bonilla 510/6.1 MW y PH Bonilla 1320/5.4 MW en Turrialba, son la mejor muestra reciente de que si las personas no enfrentan a la institucionalidad y a las empresas, sus derechos y los de los ecosistemas son simplemente arrasados. ODC.
La frase de don Ignacio Santos: Cuando uno se ve en el espejo y no le gusta lo que ve, no es culpa del espejo; la prensa ha hecho su trabajo” (La Nación, 25 enero del 2020, p.13) resulta “célebre” en tiempos donde se ha desplegado una de las más odiosas y mal intencionadas campañas de desprestigio y difamación de los empleados y pensionados del sector público, por parte de la “dictadura mediática”.
Sí, don Ignacio, la prensa que usted representa y defiende ha realizado un triste trabajo creando una imagen de los empleados y pensionados del sector público como enemigos del pueblo para llevarlos a la hoguera, considerándose juez impecable. ¡Vaya fariseísmo barato por parte de La Nación y Canal 7 que negociaron entre bambalinas el pago de deudas que suman más de 5.000 millones de colones por evasión al fisco! Si miraran la viga de su propio ojo no se atreverían a levantar ni un terrón para lanzarlo a los empleados y pensionados del sector público. Claro, que el rostro que les pintaría el espejo no sería otro que el de una prensa cuyas armas son las propias del terrorismo lingüístico al estilo de Goebbels, el nefasto propagandista del régimen nazi.
No pudieron recurrir a una mejor fuente que a un abogado fraudulento hoy condenado penalmente a la cárcel, que creo el término “pensionados de lujo”. ¡Vaya falta de creatividad de la oligarquía periodística! Han cumplido así a cabalidad el papel de manipuladores de la información, utilizando esta campaña delirante para tirar una cortina de humo sobre la evasión y elusión de impuestos de DOS BILLONES de colones de las grandes empresas, muchas de ellas, además, premiadas con la amnistía tributaria, y pretenden ahora adjudicarse el mérito de ser medios que “investigan” y develan el mundo real de los privilegios en este país.
¿Dónde están los reportajes de los salarios de lujo de gerentes y directores de las grandes empresas y bancos privados que no pagan impuestos ni las cuotas de CCSS? Y si se considera un contrapeso incisivo e imparcial, que no es cómplice de intereses de grupos de poder y del mismo gobierno, por qué no denuncia los salarios de más de 9 millones del Superintendente de Pensiones y del Gerente del Banco Central, quienes no aportan contribución solidaria ni les aplican rebajas que ascienden a un 55 %, en el caso de algunos de los catedráticos pensionados. Más aún, por qué no consideran salarios de lujo los de los diputados, de más de 4 millones de colones, cuando superan en mucho el promedio de lo que devengan los catedráticos pensionados del Magisterio, que SÍ han pagado religiosamente sus cuotas por décadas y los gobiernos NUNCA crearon el fondo obligado por ley que hoy ascendería a más de CUATRO BILLONES DE COLONES, eso se lo han robado a los docentes de este país, y ni usted ni la prensa que representa han dicho ni media palabra, porque aunque sea la verdad, no les conviene a sus jefes..
Don Ignacio ha realizado la declaración más elocuente de un periodista aparentemente informado de lo que pasa en este país, donde la mentira se transforma en verdad sin sonrojo alguno por parte de sus publicitas. Una prensa que se ha convertido en el principal aliado de un gobierno que deja que los sectores económicos poderosos le impongan su agenda. Ahora, pretenden también imponerla al Poder Judicial; sin embargo, en este Poder de la República todavía quedan jueces, como el mismo presidente de la Corte don Fernando Cruz, que no se prestan a las triquiñuelas de los poderes fácticos y defienden los derechos humanos y la institucionalidad democrática, aunque eso lo lleve por el camino de la amargura y el escarnio público.
¡Que lamentable que en este país sin ejército tengamos una prensa emulando a esa barbarie periodística que apela a las más innobles armas del terrorismo de la mentira! Por algo dijo don Pepe que su gran error histórico-político había sido entregarle el periódico La Nación a la oligarquía de este país, suavizando sus términos.
Nuestro país realiza una de las mayores inversiones per
cápita, en política social en el continente, pero está estancado desde hace 20
años en su esfuerzo por reducir la pobreza, mientras que Uruguay en ese mismo
período de tiempo eliminó la pobreza extrema y redujo la pobreza a un 7%.
Conviene rastrear nuestra política social, especialmente la
promocional para hacerla más efectiva. En días recientes se realizó un video
foro en el Museo de Jade sobre algunos de los productos del proyecto
Germinadora realizado durante la última década en 5 cantones de la región sur,
mostrando los resultados que puede dar la inversión social cuando, por una
parte se incorpora a la comunidad organizada a las soluciones, y por otra se ajusta
el quehacer del órgano regional, en este caso JUDESUR, a las necesidades de la
gente organizada.
Las visiones
contrapuestas y la participación
Existen dos enfoques predominantes en la aplicación en las
diversas modalidades de la política social, de los cuales dependen los
resultados obtenidos.
Estos enfoques van más allá de las declaraciones de la
política y de sus de principios formales. Se definen por su aplicación en la
práctica, esto es en el diseño institucional y con la consecuente forma de
elaborar y aplicar los programas y proyectos en las comunidades y grupos.
Los perdedores
Se trata de un enfoque ideológico, a menudo subyacente que
se sustenta en las relaciones sociales y políticas prevalecientes, que ve a la
población pobre como perdedores, en contraposición con los “ganadores” que
tienen buen ingreso. Esto se le atribuye a que carecen de capacidades
adaptativas, interés y voluntad de tensar el arco creativo para superarse. En
otras palabras la pobreza, aunque tenga diversas causas, es un problema de las
personas que solo puede resolverse a través de una intervención realizada por
profesionales capacitados desde las instituciones. Esta intervención puede
adquirir forma de asistencia con las personas que no pueden valerse por sí
mismas, donde los profesionales definen criterios para asignar recursos. O puede
adquirir forma “promoción” donde los especialistas intervienen para que los pobres
salgan adelante, elaborando desde los escritorios proyectos o designando a los
ejecutivos su tutelaje directo. En este proceso, rara vez los beneficiarios
participan en la definición y ejecución del proyecto. De tal forma que éstos lo
ven como un proyecto institucional, no como algo propio, y así asumen su éxito
o fracaso. Los funcionarios institucionales, por su parte, ven los fracasos
como una confirmación de la incapacidad de los perdedores.
Este tipo de enfoque es simbiótico con los sistemas de clientelismo
político, donde se buscan grupos de apoyo y lealtades, más que resultados. No
es casual que desde el diseño institucional se impulse el paternalismo y la intervención
de los funcionarios “para ayudar a la gente”, castrando simultáneamente la iniciativa
y creatividad de los supuestos beneficiarios.
La construcción de
capacidades y apoderamiento a través de la actividad objetivada impulsada por
la capacitación masiva.
Aquí hay también visión ideológica, que habla del potencial
humano, incluso en los casos donde se requiere de asistencia por razones de
edad y salud, ya que no se limita a facilitar recursos básicos, sino que
estimula la calidad de vida con actividades y ocupaciones.
Para efectos de promoción social, esta concepción parte que
los seres humanos estamos configurados por el papel y la experiencia organizativa
que hemos desempeñado hasta el momento pero, y esto es fundamental, no estamos
determinados. Podemos reconfigurarnos, eso sí, a través de una nueva
práctica. Un proceso de capacitación donde percibamos lo límites de las
inercias históricas y sus techos sociales, al mismo tiempo que descubrimos y
aprehendemos los nuevos modelos organizacionales y sociales, ajustando
simultáneamente las expectativas a las nuevas realidades y posibilidades.
Dentro de esta visión los excluidos son considerados
protagonistas activos de su propio desarrollo que requieren, de capacitación
organizacional y alfabetización en el montaje de sus propios proyectos. Al apoderarse
organizacionalmente en el montaje de sus propios proyectos se inician también
el sendero de gestión ciudadana.
Con este tipo de participación se formaron las primeras
cooperativas de autogestión con campesinos y obreros bananeros en Costa Rica;
se desarrolló el programa Hospital sin Paredes en cinco cantones con más de 161
puestos de salud con resultados que fueron premiados por la Organización
Mundial de la Salud. Se construyeron 1063 empresas asociativas también con
campesinos y obreros en el proceso de reforma agraria hondureña en los años 70
y centenares de experiencias en Brasil, México, y Sur África donde actualmente
aplica en 49 cantones de seis provincias para el desarrollo municipal.
Evidencias de la efectividad del método están registradas en
artículos, informes e incluso libros donde se detallan experiencias en tres
continentes como “Un futuro para los excluidos” de la editorial de UNA. La
resistencia a su aplicación, producto de su choque con las relaciones de poder y
el paternalismo y comodidad institucional, que prefiere servirse que servir a
las comunidades, también está documentada en artículos e informes. Un caso
reciente ha sido el informe sobre una década de obstáculos en la aplicación del
proyecto Germinadora en la zona sur del país, que a pesar de todos los
obstáculos que se le interpusieron, pudo presentar logros destacados.
El problema del
archipiélago institucional y ajuste institucional
En el caso costarricense vale la pena destacar que la evaluación intermedia del proyecto Germinadora en 2103, señaló por una parte, la eficacia de la metodología de capacitación masiva aplicada e incluso la recomienda como método para un proyecto país, pero por otra parte la incapacidad institucional de darle seguimiento. Por tal razón pide suspender la capacitación porque el aparato institucional, no ofrece seguimiento ni atiende al decreto presidencial que declara al proyecto de interés público, y propone concentrarse en el seguimiento. El aparato institucional nacional es un archipiélago, donde cada isla desciende hasta lo local, que no tiene instancias regionales de coordinación y ejecución. En el caso de Germinadora, aunque está pendientes el ajuste de la estructura institucional nacional, se dio un fenómeno regional a través de la asignación de recursos financieros y acompañamiento por parte de los Grupos de Acción Territorial. Esta fue una pieza complementaria que ajusto la acción institucional a las necesidades de los emprendedores generando éxitos en el proyecto. Pero este es un tema que amerita estudio y aprendizaje para quienes trabajan en la reforma del Estado. Más claro no canta un gallo, incorporar a las comunidades como actores de un quehacer institucional articulado a sus necesidades es fundamental para incorporar el haz de voluntades local y obtener resultados y productos. Sin este ajuste, por más funcionarios que se contraten no se pueden realizar las transformaciones necesarias ya que va contra naturaleza de la capacitación y el aprendizaje de adultos.
Foto: Semanario Universidad
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