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Miramar Al Grano recuerda a Daniel Soto Ortega

La compañera Úrsula, de Miramar al Grano, envió a SURCOS fotos de 2011 cuando Daniel Soto Ortega, luchador social recientemente fallecido en un incendio, participó de la organización y realización de una marcha desde San José hasta Miramar de Puntarenas. Eran las acciones por la defensa de los derechos comunitarios y contra la continuación de la Mina Bellavista.

Compartimos las imágenes.

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La clase trabajadora de cara a grandes tensiones sociales

ANEP-PATRIA JUSTA

Comunicado de Prensa

 

  • Sindicatos enfrentan el ataque más grave de los últimos tiempos

  • Concentración de la riqueza y la desigualdad seguirán acentuándose

  • Desafío gigante para los sectores patrióticos: unirse

 

Al iniciarse el año 2019, el deterioro del poder de compra de los salarios públicos y privados, habrá de llevar más angustia y congoja a las familias de la clase trabajadora costarricense.

Particularmente, la ruta de la reducción salarial en el empleo público ya comenzó con la entrada en vigencia de la ley del combo fiscal, No. 9635.

Para agravar la situación sociolaboral y social en el sector Público, es de esperar cero reajuste por costo de vida para el primer semestre del 2019; o, en el “mejor” de los casos una fijación unilateral, por decreto, pues el Gobierno PLUSC-PAC eliminó la comisión salarial del sector Publicó.

Por otra parte, hay mucha incertidumbre acerca de si se respetará el pago del Salario Escolar, considerando que la opción de su eliminación está en la agenda neoliberal del equipo económico del confrontativo Gobierno Alvarado-Piza.

Para la clase trabajadora asalariada del sector Privado con empleo formal, el grave problema del salario mínimo, en un país tan caro para vivir como el nuestro, sigue acentuándose, precarizando más el empleo privado.

A ambos sectores obreros les golpeará más el debilitamiento salarial, con la rebaja del 0.50 que implicará el aumento de la cuota obrera para el régimen de pensiones de la CCSS; la reducción del 60 al 55 por ciento del salario a recibir como pensión; y que la más baja quede en un 40 por ciento del salario mínimo. La condena al pueblo obrero es contundente: pensionarse es empobrecerse… ¡aún más!

En la Asamblea Legislativa, por su parte, nada bueno le espera al pueblo trabajador organizado en sindicatos: proyectos de ley como el de la liquidación-disolución de los sindicatos; darle un “golpe de Estado” a las actuales dirigencias para que no puedan reelegirse; y, anular en la práctica el derecho de huelga generalizando (entre otros factores), la categorización de “servicios esenciales”; son clara señal de que se le ha declarado la guerra al movimiento popular, en general, pues los sindicatos son su parte más organizada.

El cierre de instituciones públicas, el relanzamiento neoliberal de privatizaciones “sustanciales” y reglas para el empleo público que no tocarán a las “burocracias doradas”; expresan potenciales fuentes de confrontación social crudas y dolorosas.

El más grande segmento de la población, las clases medias y los sectores pauperizados y excluidos; seguirán sufriendo la agresión económica de llevar la máxima responsabilidad tributaria del país; pues no muestra Alvarado y su equipo férrea disposición política para confrontar la espantosa magnitud del robo de impuestos que está minando a la Democracia misma; situación revelada en este 2018 como nunca antes había ocurrido, gracias a la lucha popular.

Por si ello no fuese ya lo suficientemente grave, Alvarado y su grupo PLUSC-PAC, pretenden endeudarnos como país por 6 mil millones de dólares más; llevando el endeudamiento público a niveles de impacto económico-negativo indescriptibles

La pretensión de Alvarado-Piza y su grupo de tomar los dineros de los fondos de pensiones para compra de los bonos “basura” (ya casi) de la deuda pública, debe ser bien calibrada por la sociedad trabajadora que corre el riesgo de quedarse sin esas pensiones complementarias. Estoy hay que detenerlo.

La urgencia nacional de una AUDITORÍA CIUDADANA DE LA DEUDA PÚBLICA, es más que imprescindible y debe ser un reto para los sectores populares y patrióticos.

La crucial circunstancia de la unión sindical, social, popular y cívica, es más que indiscutible

Las vías para el diálogo social y político, de amplia y real base, con negociación efectiva, se abrirán mediante la movilización popular que supere las anteriores, incluida la de la Huelga Patriótica contra el Combo Fiscal

En la ANEP y en el Colectivo Sindical PATRIA JUSTA, formulamos un sincero y vehemente llamado en tal sentido: la unidad popular para enfrentar la más reciente ofensiva neoliberal contra el pueblo trabajador.

 

Albino Vargas Barrantes

Secretario General

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

Coordinador

Colectivo Sindical

PATRIA JUSTA

 

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2019 PERSPECTIVAS

Algunas perspectivas para este año

Oscar Madrigal, abogado

 

1-. La política económica. Resulta evidente que el llamado ajuste económico continuará por la misma senda neoliberal. La agenda parlamentaria pública es atacar a los trabajadores con las leyes de empleo público y vaciar de contenido el derecho fundamental a la huelga. Son propuestas dirigidas contra el Estado Social cerrando y fusionando instituciones públicas y la apertura energética que pide a gritos la UCAEP y La Nación. Para el grupo que dirige el Ejecutivo no existe otra política económica posible, más que la neoliberal.

2-. El giro social. Algunas gentes progresistas piensan que una vez aprobado el paquete de impuestos, el Gobierno procurará resolver los problemas sociales. Nada avizora eso. Los costos sociales del ajuste los pagarán los sectores medios y pobres, con una reducción a largo plazo de los salarios y de apoyo a los grupos más pobres.

La pobreza aumentará este año.

3-. El PAC como partido no muestra ningún interés en influir sobre el Gobierno y mucho menos enfrentar a los sectores del PUSC que actualmente lo dirige. Ese Partido ha perdido toda iniciativa.

4-. Ante esta realidad política, los fundamentalistas neo pentecostales, ganarán las municipalidades de todos los cantones de Limón, Zona Norte de Alajuela, Puntarenas y Guanacaste, con algunas excepciones. Quedará para el resto de partidos repartirse algunos cantones del Valle Central.

5-. Al movimiento popular, en primer lugar al sindical, solo le queda la movilización, la manifestación y la lucha. El peor error que pueden cometer los sindicatos es desmovilizarse, aunque haya una improbable negociación social.

6-. La situación internacional está caracterizada por un realineamiento de los gobiernos hacia posiciones de derecha, intervencionistas en aquellos países que les resultan adversarios. La política en América Latina de Trump es cada vez más agresiva. Nuestro Gobierno no parece tener las agallas ni la voluntad para mantener una política internacional independiente.

A esto debe unirse que avanzamos hacia una recesión económica mundial que, desde luego, afectará al país.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de elsoldeoccidente.com

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

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Costa Rica es una democracia disfrazada de legalidad

  • Estudio describe el mecanismo por el cual se logra una ‘‘concertación’’ de voluntades entre los tres poderes de la República

Manuel Antonio Solís Avendaño, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (IIS-UCR). Solís señaló que su texto es producto de la institucionalidad que representa la Universidad, desde la cual es posible contar con el espacio y soltura de la academia y producir investigación de este tipo, la cual puede ser base para lograr transformaciones necesarias. «Después puede ser difícil», advirtió el académico (foto: Anel Kenjekeeva).

“Todo sistema autocrático empieza por controlar a sus jueces”, señaló el exmagistrado José Manuel Arroyo Gutiérrez al resumir lo descrito en el libro Costa Rica: la democracia de las razones débiles (y los pasajes ocultos), del investigador Manuel Antonio Solís, presentado el pasado 8 de agosto de 2018, en la Facultad de Derecho.

El documento de 500 páginas evidencia un sistema por el cual, desde hace décadas en Costa Rica, se logran concertar voluntades, a favor de partidos políticos específicos o de intereses personales concretos, entre los distintos poderes de la República.

El engranaje se revela a partir del estudio de los nombramientos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, por los diputados de la Asamblea Legislativa. Tales designaciones se realizan con procedimientos que cambian de forma constante y que se acomodan a los candidatos de preferencia.

El autor de la investigación, liderada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (IIS-UCR), señaló que los procesos para elegir a los magistrados son “perfectamente legales” e, incluso, calificados de procesos democráticos, pero advierte que también son procesos completamente incomprensibles para la ciudadanía.

¿Por qué se terminó eligiendo a quien no participó del proceso de elección?, ¿por qué el de mayor puntaje no queda electo?, ¿por qué los candidatos hacen lobby político para ser elegidos y qué negocian con los diputados en esos espacios?

Solís explicó que contrario a los procesos de elección popular, como las votaciones que se realizan para decidir quiénes ostentarán el poder ejecutivo y el legislativo (de las cuales todos nos sentimos de alguna manera orgullosos), las designaciones de los magistrados de la República reflejan un caudillismo y opacidad.

Portada del libro: Costa Rica: La democracia de las razones débiles (y los pasajes ocultos) (foto: Anel Kenjekeeva).

Además, el investigador advierte que de esa misma manera se eligen en Costa Rica al defensor o defensora de los habitantes y al contralor o contralora general de la República. Estos casos también quedaron documentados en la publicación.

Información reveladora en el momento preciso

El libro de Solís sale a la luz pública justo en un momento en que hay ocho nombramientos de magistrados pendientes, designaciones que serán resueltas por los actuales miembros de la Asamblea Legislativa. Este es un hecho relevante, señaló el exmagistrado Arroyo, pues quienes sean electos van a aplicar la Ley en Costa Rica, seguramente por los próximos 20 años.

El exmagistrado José Manuel Arroyo Gutiérrez denunció que el nuevo procedimiento de nombramientos que usará la actual Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa da un 40% del total del proceso selectivo a la entrevista. Arroyo consideró que este era un porcentaje muy amplio de uso subjetivo, el cual se ha utilizado en otras ocasiones para desvalorizar los criterios objetivos de la selección (foto: Anel Kenjekeeva).

En esta oportunidad, la Asamblea realizará las designaciones con, otra vez, un nuevo procedimiento, el cual le ha dado a una entrevista subjetiva el valor de 40%.

Tampoco este nuevo procedimiento cumple con los estándares internacionales que se siguen para proteger la independencia de los tres Poderes de la República.

El estudio, igualmente, logra profundizar en toda la institucionalidad costarricense; en particular, trabaja los límites de la llamada división de poderes y la reivindicación fundamental de la tradición liberal republicana desde el siglo XVIII.

La abogada y politóloga Sara Barrios Rodríguez cometó que la ciudadanía debe enterarse de quiénes son y cómo piensan los que se encargan de la aplicación de la justicia en el país; además, debe controlar y opinar sobre ello (foto: Anel Kenjekeeva).

Tres explicaciones

Manuel Antonio Solís, autor del libro e investigador del IIS-UCR, reconoce que toda esta construcción de vínculos entre los distintos poderes tiene su génesis en la lucha bipartidista entre el Partido Liberación Nacional y el Partido Unidad Social Cristiana, en los años 80 y 90.

De igual modo, advierte que este mecanismo es hijo de la apertura económica y de la Reforma del Estado que se promovió en los 90, en la cual hubo acuerdos entre las fuerzas del bipartidismo. Al respecto, en la presentación del libro se comentó que los nombramientos realizados en ese momento por la Asamblea Legislativa fueron casi de “uno para ti y otro para mí”.

Audiencia del 8 de agosto de 2018, en el miniauditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, Sede Rodrigo Facio, durante la presentación del libro: “Costa Rica: la democracia de las razones débiles (y los pasajes ocultos)” (foto: Anel Kenjekeeva).

La reforma en los 90 al reglamento de nombramientos buscó profesionalizar de alguna manera este proceso y ser una respuesta al claro malestar dentro del Poder Judicial sobre estas designaciones. También, la misma apertura económica del país obligó a cambios solicitados por los organismos internacionales.

Sin embargo, en Costa Rica aún no hay una reforma clara en este sentido. Al respecto, los comentaristas de la investigación, la Dra. Sara Barrios y el exmagistrado Arroyo, aseguraron que solo una profunda transformación de la política dominante puede solventar estas repudiables relaciones entre los poderes de la República.

El llamado es a despertar una ciudadanía vigilante, que desde mucho sectores cuestione a los diputados sobre quiénes serán nuestros magistrados. En momentos de una gran discusión nacional sobre temas polémicos, es necesario saber qué piensa un futuro magistrado sobre el aborto o sobre el matrimonio igualitario. La abogada y politóloga Sara Barrios recordó que ningún sujeto (solo por el hecho de serlo) es objetivo y, ante esa realidad, la ciudadanía debe conocer a quienes le juzgan.

 

Gabriela Mayorga López

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

 

Fuente original: https://www.ucr.ac.cr

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

2018 en perspectiva: El debate fiscal y los muertos que siguen vivos

Luis Paulino Vargas Solís (*)

 

Lo fiscal acaparó el debate económico en Costa Rica durante el año 2018. El gobierno, las élites políticas dominantes y los poderes mediáticos y empresariales, se afanaron por imponer un discurso único. No lo lograron, pero sí lograron aprobar una propuesta fiscal que, de tan parcial e insuficiente, resulta sumamente peligrosa.

El interés se centró, de forma prácticamente exclusiva, en la faceta contable, o sea, en las sumas y restas: incrementar ingresos fiscales y reducir gastos a fin de atenuar los faltantes presupuestarios del gobierno. Fueron ignoradas las facetas macroeconómica y social, lo cual hace improbable –o al menos mucho más costoso– resolver la parte estrictamente contable. El resultado es una propuesta fiscal que hace equilibrios en la cuerda floja, sin ningún fundamento firme en el cual apoyarse

Cuando hago referencia a la macroeconomía, hablo básicamente de un crecimiento económico que no tan solo sea suficientemente vigoroso, sino que, en especial, genere muchos empleos de calidad y distribuya ingresos con arreglo a criterios de equidad aceptables. Esto aliviaría la problemática social de la pobreza y la desigualdad, pero asimismo es clave desde el punto de vista fiscal, por sus implicaciones para los ingresos tributarios y la deuda pública, como enseguida lo explicaré.

Ignorar tales asuntos, o prestarles tan solo una atención marginal, tiene muy negativas implicaciones.

Primero, porque los ingresos del gobierno guardan una relación positiva y directa con el crecimiento de la economía y la generación de empleos. Aquellos ingresos se expanden más fuertemente cuando también la economía y el empleo lo hacen.

Segundo, los gastos del gobierno o bien aumentan de forma independiente respecto del crecimiento económico y el empleo, o bien, y a la inversa de lo que ocurre con los ingresos, crecen más cuando la economía crece menos, porque la falta de empleo agrava la pobreza, e incrementa las demandas y necesidades que la política social debe atender. Por lo tanto, cuando la economía crece poco, el crecimiento de los gastos se magnifica, no solo en forma absoluta, sino sobre todo en forma relativa al tamaño mismo de la economía.

O sea: un bajo crecimiento económico con extendidos problemas del empleo, debilita los ingresos fiscales y agranda el efecto derivado de los gastos, agudizando en consecuencia el déficit, el cual impulsa hacia arriba la deuda pública.

Pero nótese que una economía que crece lento frente a una deuda que crece mucho más rápido, conduce inevitablemente a que también se incremente el porcentaje que la deuda representa respecto del valor de la producción nacional (medida por el PIB: Producto Interno Bruto). Y es eso justamente lo que pone en marcha la bomba de la deuda: esta camina hacia su estallido en una crisis conforme su crecimiento como porcentaje del PIB no se frena y, con el tiempo, va alcanzando alturas más y más amenazantes.

Nada de esto fue tenido en cuenta en el “plan fiscal” que se nos impuso. Agréguele las severas insuficiencias inherentes al propio plan, y sus muy negativas consecuencias en el mediano y largo plazo para el Estado social costarricense. Omitiré aquí referirme a este último aspecto, que ya he discutido en otros escritos previos.

El carácter insuficiente del plan es un asunto obvio: teniendo en cuenta tanto la ley aprobada, como las diversas medidas de restricción del gasto que el gobierno ha anunciado, para 2019 tendríamos un déficit de magnitud similar al de 2018 (alrededor del 7% como proporción del PIB). La deuda en consecuencia seguirá creciendo.

Debo reconocer que las calificadoras de riesgo internacionales han examinado esto con una dosis de objetividad por completo ausente en el gobierno y las élites en Costa Rica. De ahí que hayan degradado nuestra calificación. Esto último inevitablemente dificultará y encarecerá el endeudamiento externo al que el gobierno desea recurrir, por magnitud muy significativa (unos $ 7.000 millones, alrededor de 12-13% del PIB). Se buscaba así aprovechar tasas de interés más bajas a nivel internacional, para aliviar un poco los cada vez más hinchados pagos por intereses y lograr un ligero respiro en el manejo del déficit. Tal era simplemente un poco sutil intento –de dudoso éxito– por trasladar el problema a futuros gobiernos. Nada de lo cual parece haber impresionado mayormente a las calificadoras de riesgo.

Lo único cierto es que la grave limitación del “plan fiscal”, combinada con las deprimentes previsiones de crecimiento y generación de empleos que el propio gobierno formula, tan solo garantizan una cosa: que el círculo vicioso “déficit-deuda” continuará su acción corrosiva. La relación o porcentaje “deuda/PIB” seguirá al alza, rumbo al estallido, tarde o temprano, de la crisis.

En principio, esto es solo un asunto matemático. Subyace, sin embargo, una debilidad económica fundamental, sistemáticamente desatendida. Súmele otro factor agravante: el crecimiento económico tan mediocre que oficialmente se nos anuncia, podría sin embargo ser excesivamente optimista, dada las implicaciones recesivas sobre la economía que derivan del mismo plan fiscal, y la ausencia de políticas de reactivación serias. El panorama, por lo tanto, podría ser incluso peor de lo que estoy anticipando.

Cualquier otra conclusión es mero fruto de la fantasía. No hay forma posible que este plan tenga sobre la inversión empresarial privada, el efecto mágico que con tan afiebrada imaginación le atribuye la ministra Rocío Aguilar, ni hay forma realista posible para que se dé la evolución suave, fluida y sin sobresaltos que con tan delirante optimismo, nos ha presentado el Banco Central. Sencillamente no existen los milagros.

Subsiste todavía la pregunta de si se nos estará ocultando información sobre medidas mucho más fuertes que se piensa aplicar posteriormente. Por ejemplo: IVA del 16%, cerrar instituciones, realizar despidos, privatizar empresas públicas. Si ése fuese el camino elegido –solo el gobierno puede decírnoslo– ello, lejos de desactivar la crisis, la profundizará.

En resumen: aquí no hay ningún muerto. El problema fiscal y el riesgo de crisis siguen muy vivos.

 

(*)Director CICDE-UNED, Presidente Movimiento Diversidad.

 

Enviado por el autor.

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Vigilia en celebración de la Vida de Daniel Soto Ortega

La vigilia en honor a Daniel Soto Ortega se programó para este miércoles 2 de enero de 2019 a partir de las 6 pm. en el Centro de Amigos para la Paz; sus honras fúnebres serán en la Parroquia Nuestra Señora De Luján, en Barrio Luján, San José, este jueves 3 de enero a las 9:30 am. a petición de su familia.

Por favor traer semillas para el altar a los ancestros y a la Pachamama.

Centro de Amigos para la Paz.
Avenida 6 Bis, Calle 15, entre Av. 6 y 8.
Costado Oeste de los Tribunales de Justicia, San José.
150 mts. Sur y 25 mts. Oeste de la esquina sur-oeste del Museo Nacional.
Tel. 2222-1400.

Parroquia Ntra. Sra. del Luján
Calle 17, Barrio Luján, San José.
Tel. 2222-7197

Información compartida con SURCOS por Aike Rodríguez.

Daniel Soto Ortega… RIP

Daniel Soto Ortega… RIP

(lunes 1 de enero de 2019)

Nos informaron del deceso de nuestro entrañable amigo Daniel Soto. Desde la ACODEHU, compartimos el hondo dolor que tan infausta noticia nos causa.

La vida es, después de todo, una cábala. Hace exactamente dos años, el camarada Soto compartió con nosotros en San Ramón de Alajuela, justo por estas mismas fechas, un lindo espacio de amistad. Hablamos de todo, pero lo más hermoso de aquella visita fue la forma en que Daniel escuchó por largas horas a Doña Lala (mi suegra) hablar de sus historias.

Hoy, al iniciar el 2019, la historia es otra, es un trago de ajenjo, porque la muerte de un amigo es la ruta también de una parte de nosotros que parte hacia el camino sin regreso. ¡Recordar, es mantener vivo al otro, a la otra; Daniel vive ahora y siempre!

Queremos compartir con todas(os) ustedes dos párrafos del poema Espigas y azucenas, de Lisímaco Chavarría Palma:

La muerte es un matiz de la existencia,

morir es florecer en otra forma;

la caduca materia se transforma

en ser nuevo, en rosales o en esencia.

La vida se desciñe sus cadenas

y en la huesa, en el carmen o en el huerto,

la carne se hace espigas o azucenas.

Es una sensible pérdida para todas y todos. Para los Derechos Humanos, para los grupos ecologistas, para el movimiento social. Ahí estarán las huellas dejadas por Daniel. Su marca indeleble por los pobres, los más justos, por un mundo mejor para las clases populares.

Por eso, como en el poema de Bertold Brecht, Daniel fue, es y será de los imprescindibles.

ACODEHU

Enviado a SURCOS por Luis Alberto Soto

A Daniel Soto Ortega: Un poema de despedida

SOLEDAD

A Daniel Soto O.

León Triba, 1 de enero 2019

La soledad

es un cuchillo,

una pistola,

la llama furtiva

que calcina la última palabra.

365 cuchillas

afilando sus puntas

en los diálogos inconclusos.

Un grito de esperanza

en el silencio opaco

de las paredes,

el resultado de una vida de lucha

sin el lugar concreto

para brindar con la mano del otro.

El aullido de los perros

presagian una luctuosa lectura.

Nueve y treinta de la noche,

ni siquiera una hora justa

para dormir

con la soledad por compañera.

Los demás,

con esa frecuencia heredada

de un sistema descarnado

nos hacemos cómplices

del último grito de auxilio.

No hubo tiempo de pensarte.

Valía más la cena de media noche

que tu largo compromiso histórico.

Hoy, con el arrepentimiento

insalubre, nos muerde la ironía,

y tu cara de pájaro profeta

vuela en el grito ancestral

de otras voces.

Enviado a SURCOS por Trino Barrantes

SURCOS lamenta la muerte de Daniel Soto Ortega

Compañero de muchas luchas sociales, comprometido con causas ambientales, comunales, políticas y por los derechos humanos, Daniel Soto Ortega falleció este 1 de enero del 2019 como consecuencia de un incendio en el departamento donde habitaba en Montes de Oca.

En el equipo de trabajo de SURCOS lamentamos su fallecimiento y le tendremos siempre en nuestra memoria como un ejemplo de entrega y convicción.

Homenaje a Edelberto Torres-Rivas

SURCOS comparte la semblanza expuesta por el doctor Jorge Rovira Mas con ocasión de la entrega del doctorado honoris causa, por parte de la Universidad de Costa Rica, al gran maestro de las ciencias sociales centroamericanas, Edelberto Torres-Rivas, quien falleció este 31 de diciembre del 2018. El documento, enviado a SURCOS por el doctor Carlos Sandoval García, expresa de manera diáfana la gran estima de la academia y de los movimientos sociales a la persona y la obra de este sociólogo guatemalteco y centroamericano. En la segunda parte del escrito, que invitamos a descargar al final de esta publicación, se expone la profusa bibliografía del maestro Torres-Rivas.

 Palabras en ocasión a la entrega del doctorado honoris causa a Edelberto Torres-Rivas

“Centroamericano, razón y pasión”, así fue como califiqué hace algunos años, con toda la brevedad que me resultó posible, el talante y la fibra intelectual de Edelberto Torres Rivas. Nacido en Guatemala en 1930, de padre nicaragüense exiliado y madre guatemalteca, tejedores de la mejor biografía existente sobre el poeta Rubén Darío, fue este ambiente familiar, sencillo y modesto económicamente, pero muy estimulante en lo intelectual, en lo político y en lo ético, el que modeló el ethos que constituiría su carácter.

Su socialización inicial tuvo como trasfondo la década de las dictaduras personalistas que predominaron en Centroamérica, entre ellas la de Jorge Ubico en su país de nacimiento, la cual emergería en Nicaragua con la dinastía de los Somoza.

La siguiente década en Guatemala fue aquella de la caída de Ubico en 1944 y la del inicio poco después de la Revolución de Octubre, con los gobiernos modernizadores y progresistas de Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz a lo largo de diez años, entre 1944 y 1954, abortado el de Arbenz por la reacción conservadora interna en íntimo asocio con la Agencia Central de Inteligencia –la CIA– de Estados Unidos.

Torres Rivas se inclinaría en aquellos años por la militancia política de izquierda y viviría intensamente aquellos luminosos días de la Revolución de Octubre, que presagiaban, como una alternativa posible, una nueva Centroamérica democrática y en proceso de modernización económica, política y social, a la postre frustrada con la excepción de Costa Rica.

Dictadura y democracia han sido dos temas que calarían hondo muy temprano en la sensibilidad de Torres Rivas y que lo han acompañado desde entonces como un anhelo por una Centroamérica libre de dominación autoritaria y explotación.

De Guatemala saldría en 1964 para no ser asesinado y no retornaría a residir sino hasta más de treinta años después, alrededor del momento en el cual se firmaron los Acuerdos de Paz de 1996.

Pero hay otro proceso biográfico de ineludible referencia en la trayectoria vital de Edelberto Torres Rivas: el de sus años en Chile, entre 1964 y 1970. En Santiago formó parte de la IV Promoción (1964-1965) de sociólogos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Unos años antes, el costarricense Eugenio Fonseca Tortós se había graduado en la primera promoción y Aníbal Quijano Obregón lo conseguiría en la segunda.

El extraordinario contexto institucional en ciencias sociales y el clima político e intelectual prevaleciente a lo largo del gobierno demócrata-cristiano de Eduardo Frei (1964-1970), abierto e inclinado al debate de ideas sobre el desarrollo latinoamericano y alrededor de proyectos de cambio social alternativos, fueron incitaciones decisivas para Edelberto. El estructuralismo de la CEPAL en economía –ligado a la monumental personalidad del Dr. Prébisch– y la teoría de la modernización en sociología –con el ítalo- argentino Gino Germani liderándola–, constituían los paradigmas interpretativos dominantes, ninguno de los cuales parecía dar cuenta satisfactoria del curso que por entonces experimentaban las sociedades latinoamericanas.

Precisamente mientras trabajaba en el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES), se incorporó al grupo que había conformado allí Fernando Henrique Cardoso para revisar críticamente el estado del desarrollo de América Latina y las explicaciones en boga. Entre 1966 y 1967, en el marco de este colectivo informal, el cual llegó a conocerse como “el grupo de los jueves”, por ser este el día de la semana en el cual se reunían, se produjo la génesis del enfoque de la dependencia, una de las contribuciones teóricas más creativas y originales de la sociología latinoamericana. Además de ellos dos, participaban Enzo Faletto (chileno), José Luis Reyna (mexicano), Aníbal Quijano (peruano), Theotonio dos Santos y Vania Bambirra (brasileños), entre otros.

De esos prolongados e intensos intercambios saldría finalmente Dependencia y desarrollo en América Latina de Cardoso y Faletto. Y fue, con base en las actividades de ese grupo, que igualmente Torres Rivas elaboró –exigido como estaba de reflexionar sistemáticamente sobre el desarrollo de Centroamérica para presentar sus contribuciones al “grupo de los jueves” y nutrir el diálogo– la que sería en verdad su ópera prima y una de sus más influyentes contribuciones, Interpretación del desarrollo social centroamericano. Ya aquí quedaron decantados los elementos decisivos de su orientación intelectual teórica, marxista y dependentista, y su inclinación por la sociología histórica. Hay dos dimensiones fundamentales de la obra de Torres Rivas que quiero mencionar muy concisamente el día de hoy: su incansable y generosa labor de construcción institucional de las ciencias sociales centroamericanas y su contribución académica en materia de investigaciones e ideas.

Luego de Chile, tras sus estudios de doctorado en Inglaterra y de un corto tiempo en México, a finales de 1971 retornó a residir a Centroamérica, a San José de Costa Rica, en donde viviría con nosotros por más de veinte años y sería docente de esta universidad que hoy, en este acto solemne, le confiere su máximo reconocimiento, el Doctorado Honoris Causa. Asumió y desarrolló el Programa Centroamericano de Ciencias Sociales del Consejo Superior de Universidades de Centroamérica (CSUCA), mediante el cual le imprimiría un impulso modernizador a las ciencias sociales, principalmente a la sociología y a la historia y, como parte de él, generó la revista Estudios Sociales Centroamericanos. En 1973 contribuyó a crear, junto con Daniel Camacho Monge, la Licenciatura Centroamericana en Sociología con sede en la Universidad de Costa Rica, con pleno respaldo del CSUCA y su Programa de Ciencias Sociales. Mediante ella se atrajo a numerosos estudiantes de los distintos países del istmo centroamericano a que concluyeran su formación en el marco institucional que despuntaba en San José y que lo hicieran adquiriendo en sus estudios, en algún grado, la fundamental perspectiva regional.

En 1974, igualmente con Daniel Camacho y varios otros sociólogos de la región, ayudó a establecer la Asociación Centroamericana de Sociología (ACAS) y organizaron su primer congreso en Costa Rica. En 1974 nuevamente, en San José, tendría lugar el polémico XI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), del cual se desempeñaría como secretario general de la comisión organizadora, junto a Daniel Camacho una vez más, uno de cuyos ejes de debate intenso fue el enfoque de la dependencia. En 1978 generó en Costa Rica, con alcance centroamericano, el primer posgrado en sociología, es decir, una promoción de la Maestría Itinerante en Sociología Rural del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Y también en el periodo 1978-1979, junto con otros docentes de la Universidad de Costa Rica, entre ellos Óscar Fernández, propiciaría el surgimiento del Programa Centroamericano de Maestría en Sociología dentro de esta casa de estudios superiores.

Al inicio de la década de los años ochenta, se trasladó desde el CSUCA a colaborar con el Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP), localizado también en Costa Rica y aquí desplegó una importante labor de institucionalización de la actividad investigativa. Uno de los proyectos colectivos que concretó fue el denominado Evolución del sector público en Centroamérica, el cual dejaría varios libros escritos por él y otros colegas. Hacia 1984 fundó, en asocio con Gabriel Aguilera Peralta, el Instituto Centroamericano de Documentación e Investigación Social (ICADIS) cuya sede estaría en San José. Ya desde antes habían empezado a publicar la revista Polémica, un espacio de encuentro para los académicos centroamericanos de adentro y de afuera de la región.

Fue desde el ICADIS, conforme avanzaba la crisis política y económica de Centroamérica de esos años, con el apoyo de una donación de la Fundación Ford, que desplegó el más ambicioso de todos los empeños que procuraron adentrarse en las causas de la crisis y en las alternativas que se le abrían entonces a la América Central. Este macro proyecto de investigación, el cual reunió a más de veinte investigadores centroamericanos durante los años 1985-1987 y que produjo al final numerosos libros y artículos, se denominó Crisis y alternativas en Centroamérica.

En 1985 fue nombrado por cuatro años y luego reelecto hasta 1993 como secretario general de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), con sede en San José. Desde aquí contribuiría al establecimiento en Centroamérica de tres programas o sedes de FLACSO actualmente vigentes: la de Guatemala en 1987, la de Costa Rica en 1992 y el programa de El Salvador en este mismo año. Pero sus responsabilidades administrativas de esos años nunca le hicieron disminuir energías para entregarse también a la investigación. Desde la Secretaría General de FLACSO, al acercarse el Quinto Centenario de cuando oficialmente los europeos declaran haber descubierto América (1492-1992), consiguió los recursos para desarrollar otro macro proyecto. Se tituló Historia y Sociedad en Centroamérica y a él se vincularon 32 investigadores a lo largo de los años 1989-1992. Al inicio de 1993 se publicaría por fin una nueva Historia General de Centroamérica en seis tomos, con una perspectiva moderna y actualizada, que es hoy de ineludible consulta para los estudiosos de esta región de América Latina.

Deseo resaltar esta cualidad nada frecuente en nuestros medios académicos: su constante proclividad por el trabajo con colectivos numerosos para sumar energías y acometer proyectos ambiciosos y pertinentes.

Jorge Rovira Mas.

Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, 42: 445-463, 2016 ISSN: 0377-7316

Descargue el documento completo aquí:

Edelberto Torres-Rivas

Foto ODI-UCR