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Taller vivencial: El Gran Retorno

Taller vivencial - El Gran Retorno El próximo sábado 04 de octubre de 9:30 a.m. a 5:00 p.m. se llevará a cabo en la comunidad de Matazanos, San Rafael Norte de Pérez Zeledón, el taller vivencial “El Gran Retorno”. El taller sobre los Principios Sagrados para Recuperar la Soberanía Personal, enfocado en las siguientes actividades: -Danza del Alma -Percepción Auténtica -Técnicas de LIMPIA -Canción Medicina -Misterios de Tlazolteotl Además el evento estará enfocado en prácticas impecables para liberar la mente, cuerpo y alma de la raíz del sufrimiento, del legado del árbol familiar, dogmas, doctrinas y programación entre otras actividades. El Taller Vivencial será guiado por la “Mamacoatl”, curandera mexicana, Maestra de Reiki, practicante de la Maestría de Balance Absoluto, entre muchas otras técnicas en las que es experta. Para facilitar la práctica del taller, se recomienda llevar un cuaderno nuevo, instrumento musical, un objeto sagrado para el altar, agua y alimentos para compartir.

Haga clic sobre la imagen para ver las dolencias y su vinculación emocional.

Taller vivencial - El Gran Retorno2 Enviado a SURCOS Digital por Gabi Negro.

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Los dos 11 de septiembre (1973 y 2001): ni perdón ni olvido

Los dos 11 de septiembre (1973 y 2001) - ni perdón ni olvido

David Morera Herrera

Mucho se ha escrito sobre el 11 de septiembre. Particularmente, acerca del horror que significó el atentado que, mediante aviones kamikazes, destruyó las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York. Ocurrió el 11 de septiembre del 2011.

Este acto bestial se lo atribuyó el supuesto islamista saudí Osama Bin Laden (supuestamente muerto, aunque su cuerpo no aparece) y su organización AL Qaeda. Esta oscura organización, emparentada con los talibanes afganos, fue fabricada en sus orígenes por la archimillonaria oligarquía saudita, la CIA y el MOSSAD, instrumentalizando la resistencia a la ocupación soviética de Afganistán en los ochenta. Contó con la promoción y el amplio financiamiento de las madrasas fundamentalistas como centros de reclutamiento y adoctrinamiento.

Más allá de lo que se pueda inferir o especular, lo cierto es que los atentados al WTC le sirvieron como anillo al dedo al ex presidente texano (y magnate petrolero), Bush Junior para desplegar la ofensiva de los halcones del Pentágono (“blood for oil”). Algo parecido a lo que ahora hace Obama sirviéndose de ISIS, que el propio Snowden, ex agente de la Seguridad Nacional norteamericana, ha filtrado como otro Frankenstein imperialista, para justificar una nueva escalada guerrerista y desviar la atención sobre el genocidio de Israel en Gaza.

Pues hoy, es justo recordar otro 11 de septiembre, tan trágico o más, que el del 2001. En la punta austral de nuestra América, Chile jamás se olvida.

Otro 11 de septiembre, en el año 1973, se produjo el golpe militar contra el Gobierno electo de la Unidad Popular, encabezada por Salvador Allende. El golpe fue liderado por el General Augusto Pinochet, supuesto militar constitucionalista de confianza de Allende. El golpe fue promovido por la CIA, como parte de su estrategia de contrainsurgencia en el Cono Sur (Plan Cóndor), que llevó a la instalación de las dictaduras de seguridad nacional en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay. El golpe fue diseñado por el sionista Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano, mano derecha del presidente Richard Nixon, así como fue alentado con todo por las corporaciones mineras como la Anaconda Minning Company y la corporación ITT, en represalia por las nacionalizaciones del cobre y las telecomunicaciones, implementadas por el gobierno de la UP. Asimismo contó con la complacencia de la oligarquía del Partido Nacional, y desde luego el concurso de los paramilitares de la ultraderecha fascista de “Patria y Libertad”, así como con la venia o complicidad por omisión -eso sí, más disimulada y circunspecta- de la Democracia Cristiana encabezada por Eduardo Frei padre.

El saldo trágico: más de 30 000 detenidos- desaparecidos; sucumbió la flor y nata del activismo del movimiento obrero, estudiantil, popular, mapuche, del arte y la intelectualidad de izquierda. Entre ellos destaca el gran cantautor Víctor Jara, encontrado desfigurado en un predio cerca del río Mapocho el 15 de septiembre.

La mañana del 11 de septiembre, Víctor Jara acudió disciplinadamente al llamado del Partido Comunista para defender el campus de la Universidad de Chile en Santiago. Como Víctor, salieron miles de trabajadores, mujeres y jóvenes desarmados o con armas livianas, a poner el pecho frente a la bestia fascista. Víctor fue torturado espantosamente, y al negarse a delatar a sus camaradas, fue ejecutado, en algún oscuro rincón del Estadio de Chile, que se usó como campo de concentración, tortura y muerte.

Mucho se debatió y se movilizó la izquierda latinoamericana y mundial en esos tiempos aciagos. El proyecto del Partido Comunista chileno, expresado en la formulación de Luis Corvalán: “la vía pacífica al socialismo”, fue hecho añicos por la barbarie fascista.

Producido el golpe, tampoco pudo resistir mucho la organización guevarista, por su débil implantación en la clase obrera y sus métodos ultraizquierdistas. Me refiero al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que criticaba con razón la confianza de Allende y el gobierno de la UP en las instituciones y el ejército burgués. Ante la consigna de la UP inmortalizada por Quilapayún: “el pueblo unido jamás será vencido”, la izquierda más radical postulaba otra consigna: “el pueblo armado, jamás será aplastado”.

Muchas y muchos de las y los fundadores del trotskismo costarricense a mediados de los setenta, entre ellos las y los camaradas Manuel Sandoval, Olga Carrillo, Pablo Hernández, Héctor Monestel, Allen Cordero, siendo muy jóvenes, ante esa terrible lección de la lucha de clases, llegaron a la conclusión de tomar un camino distinto al callejón sin salida del estalinismo. De hecho, no por casualidad, la Liga Comunista Internacionalista (LCI), antecesora del PRT, fue fundada el 11 de septiembre de 1976 en un acto en la UCR en el tercer aniversario del golpe de Pinochet.

Por mi parte, yo termine de aprender a leer y escribir en Santiago. Mi madre y mi padre, militantes comunistas costarricenses a la sazón, nos llevaron a vivir a Santiago, donde permanecimos de 1970 a 1973.

Uno de mis recuerdos más vívidos de infancia es la escena de una tarde de paseo, en la que, repentinamente, los carabineros armados de imponentes guanacos[2], dispersaron violentamente una manifestación. Mi madre Rosalila, con el vientre rebosante en el que florecía mi hermana menor: Margarita, y mi padre Oscar, nos tomaron fuertemente de las manos a Gabriel (5 años), a Oscar (3 años) y a mí (7 años), para huir de los gases lacrimógenos y los chorros de agua que lanzaban al pavimento a la gente. Aun me veo, con la familia nuclear entera, corriendo a todo pulmón por callejuelas desconocidas.

También recuerdo el primer tankazo (el ensayo del golpe), y el miedo en los ojos de mis compañeras y compañeros de escuela, al ver a los milicos registrando con bayonetas las micros escolares en que viajábamos hacia nuestras casas, con un Santiago en alarma constante. Recuerdo también las evidencias del desabastecimiento en la alacena, por efecto del acaparamiento patronal.

Pero lo que recuerdo con más fuerza e impacto, es la vez que por primera vez, con mis ojos de niño, vi a mi padre llorar. Era una noche cualquiera en la casa de Ñuñoa, en la calle Agustín Vigorena. En la pantalla de TV blanco y negro de la sala, Allende daba uno de sus últimos discursos, desde luego, meses antes de asumir personal y heroicamente la defensa del Palacio de La Moneda, atacado con furia por tierra y por aire, con bombas y metralla a granel.

Allende, hasta donde puedo recordar, suplicaba al Ejército y a la oligarquía conspiradora respeto a la Constitución. Se respiraba un ambiente de derrota inminente. La crónica de una muerte anunciada. Y entonces, un poco avergonzado ante mi mirada inquisitiva, pude ver correr lagrimones en las mejillas aceitunadas de mi padre. Luego, yo mismo entiendo -y lloró aún- por las mismas razones y sinrazones.

Estos eran los últimos momentos de la Unidad Popular, aproximándose su trágico desenlace. Dichosamente mi padre tuvo el instinto de vida para apurar los requisitos académicos de la especialidad en endocrinología que cursó, y regresamos a San José Costa Rica, un mes exacto antes del infame golpe, con mi hermana Margarita con menos de un año de nacida.

Por último, agrego que, pese a mi precoz niñez, mi vida ha estado marcada por la tragedia chilena. Pero no para lamentarse como letanía, sino para preparar la revancha de los pueblos y la clase trabajadora ante un capitalismo cada vez más degradado y degradante. Porque el color de la sangre jamás se olvida, Chile y América Latina, tarde o temprano, reivindicarán a Víctor Jara, y tantas y tantos héroes anónimos del bravío pueblo de Caupolicán, Angelita Huenuman y O’ Higgins.

El terror y la muerte no han podido doblegarnos. Estoy seguro.

 

[1]Escuelas de fundamentalismo islámico, de donde salieron los talibanes, en la línea del archireaccionario, patriarcal y homofóbico salafismo saudita.

[2]Chilenismo que refiere a un vehículo blindado policial que dispara chorros de agua a alta presión.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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La mafia privatizadora del agua

El caso de Costa Rica

Prohibido pescar camarón

 

Freddy Pacheco León*

El contexto

Los socios de los Foros Mundiales del Agua, el Consejo Mundial del Agua y la Asociación Mundial del Agua (GWP), por años han mantenido la estrategia de que existe un consenso internacional para que sean ellos los que se encarguen del control, distribución y conservación del agua en todo el mundo.

El “CARTEL DEL AGUA” incluye a los gigantes franceses Suez y Vivendi, así como al conglomerado RWE-Thames, alemán y británico, con negocios en 130 países, que se disuelven con los intereses de la GWP, fundada por el BANCO MUNDIAL y corporaciones comercializadoras del agua, para que sirva como punta de lanza de los esfuerzos por dominar los proyectos integrados “público-privados”, con los cuales trasladar a entes particulares el manejo de acueductos públicos.

Como parte de esa perversa estrategia privatizadora, que se presenta como un inocente traslado de competencias gubernamentales hacia grupos comunales de fácil formación, dichas corporaciones financian actividades nacionales, regionales, continentales y mundiales, en las que con “su” agua, realizan “lavados de cerebro” con argumentos en los que predomina la acusación de que el Estado es ineficiente y solo sirve para obstaculizar una distribución justa y equitativa del agua.

Especial interés evidencian hacia las fuentes de AGUAS SUBTERRÁNEAS, por su alta potabilidad y grandes reservas, que se pueden extraer con relativa facilidad. Razón por la cual promueven su manejo en ámbitos políticos más fácilmente manejables que los técnicos.

Ante un informe presentado en Japón por Michel Camdessus (“Financiando Agua para Todos”) el exjerarca del Fondo Monetario Internacional provocó fuertes rechazos de parte de los defensores del agua, en calidad y cantidad suficientes, como un DERECHO HUMANO. La distinguida profesional india VANDANA SHIVA, resumió así la paradoja: “La gente no toma dinero, tomamos agua”, mientras otros expresaron su rechazo a la visión comercial del “cartel del agua” con expresiones como “Agua es vida” y “El agua es del pueblo”.

Los reconocidos defensores del agua canadienses, Tony Clark y Maude Barlow, también se unieron a más de 200 organizaciones con la misión de enfrentar la visión de los organizadores de los Foros Mundiales del Agua que considera el agua como un BIEN ECONÓMICO productor de ganancias, más que como un bien social y un derecho humano.

 

El texto

Es precisamente bajo este contexto que hay que analizar lo que, ¡auspiciado por la GWP!, está sucediendo en Costa Rica a propósito de la derogatoria que se ha planteado hacer de la magnífica LEY DE AGUAS (y sus reformas) que nos legara el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia el 26 de agosto de 1942, Ley, que en conjunto con la promulgación del Código de Trabajo, las Garantías Sociales y la fundación de la Universidad de Costa Rica (entre otros), constituyen el sustento de grandes y preciados logros del pueblo costarricense, en los campos social, cultural y de salud.

Pues amigos, un proyecto promovido por la GWP, no solo plantea enterrar la Ley de Aguas, sino que la sustituye por una nueva normativa que evidencia sus intenciones al declarar que EL AGUA ES UN BIEN ECONÓMICO, al tiempo que le arrebata a Acueductos y Alcantarillados (AyA) la prerrogativa de gobernar las aguas de dominio público. Ello dentro de una estrategia que supuestamente busca “fortalecer” las ASADAS, “liberándolas” de la acción orientadora del AyA, que como ente rector mantiene una trascendental visión conjunta e integral del país. Objetivo que esperan lograr con la aprobación de un proyecto “hermano” que se tramita como parte de lo que han llamado “agenda legislativa del agua”.

Así, las ASADAS, conformadas por particulares pasarían a ser en forma individual y conjunta, las encargadas de tramitar caudales y tarifas según sean los intereses coyunturales de su localidad, en competencia con unas “Sociedades de Usuarios del Agua” de cinco miembros, que, regidas por la Ley de Asociaciones, se encargarían de administrar, en esperables casos, las mismas fuentes de agua, en su caso, para uso agropecuario. “Sociedades” que solo tienen como requisito el que las mismas no sean propietarias de fincas y proyectos del lugar, pero que podrían entrar en competencia con las necesidades de las comunidades atendidas por las ASADAS, o incluso, constituirse en obstáculos difíciles de superar para proyectos agropecuarios que no fueren atractivos para sus miembros.

Además de lo señalado, y en concordancia con la importancia que indudablemente tienen las AGUAS SUBTERRÁNEAS, el nuevo proyecto desconoce la trayectoria y el trabajo profesional y técnico que por tres décadas ha venido forjándose en el marco del SENARA, el “Servicio de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento”. Sus intenciones de poner a disposición del poder político dichos recursos, los materializaron destrozando al ente especializado (¡hasta del nombre quitan la expresión “Aguas Subterráneas”!) para trasladar esa estratégica función a una “dirección” del Minae que no cuenta con los recursos profesionales, técnicos, financieros ni logísticos necesarios para cumplir la función que hoy (por dicha todavía) es parte esencial del SENARA. Con lo cual, de aprobarse este contaminado proyecto, los costarricenses no contaríamos, ¡quién sabe por cuánto tiempo! con un ente especializado capaz de hacer estudios, diagnósticos, indagaciones y, entre otros, responder requerimientos de la Setena como parte de los procesos de evaluación ambiental, creándose un vacío institucional de consecuencias inimaginables para el manejo de los recursos hídricos subterráneos de todo el país.

Pero si lo resumido no bastara para tener una idea de las intenciones que se esconden detrás del centenar de artículos que se están usando para derogar la excelente Ley que nos heredara el Dr. Calderón Guardia, veamos dos puntos más. El primero, fue declarado inconstitucional por la Sala IV de la Corte Suprema de Justicia, que consideró que el disminuir las áreas de protección de manantiales de 125.600 m2 a 1.256 m2, violentaba el derecho constitucional “a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”. Regresión que permitiría pasar a propiedad privada, áreas equivalentes a cerca de 12 hectáreas que hoy tienen carácter de dominio público alrededor de cada manantial, y que fuere aprobado, con el resto de la Ley, en primer debate legislativo el lunes 31 de marzo de este año, ¡sin que se hubiere discutido ninguno de sus artículos! ante la necesidad de cumplir con el plazo fatal que señala la Ley de Iniciativas Populares.

Y el segundo punto, es quizá todavía más esclarecedor de las intenciones de sus promotores. Resulta que en el texto ingresado a la Asamblea Legislativa se lee un principio general que fue el que motivó a unas 150.000 personas a firmar en las hojas que se les ponía a disposición. Dice así: “El acceso al agua EN CALIDAD Y CANTIDAD ADECUADAS y al saneamiento son DERECHOS HUMANOS fundamentales indispensables para satisfacer todas las necesidades básicas”. Algo cercano a lo que se desea incluir como principio constitucional, concordante con lo aprobado en un órgano de la ONU por iniciativa de Bolivia y que contara con el apoyo explícito de Costa Rica.

Pues resulta que la “mano peluda” del cartel del agua borró el alma de ese principio, dejándolo así: “El acceso al agua para consumo humano y al saneamiento es un derecho humano fundamental e indispensable”. Así, la referencia a la “calidad y cantidad adecuadas”, por la que firmaron miles de costarricenses, fue ELIMINADA subrepticiamente en alguna de sesión informal de la comisión que analizó en forma descuidada este proyecto de auspiciado por la GWP. Proyecto que forma parte de una conspiración, que como parte de la misma, sus interesados promotores quieren que se vuelva a votar “a ciegas” como hace seis meses… para seguro presentarse ante la alta jerarquía internacional de la GWP con una sonrisa de “misión cumplida”. ¿Lo permitirían los actuales diputados?

 

*Doctor en Biología

12/9/14

frepaleon@gmail.com

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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Gaza, Lugansk, Ferguson, Olinala: ¿epidemia de muerte?

AGONU Gaza

David Morera Herrera[*]

Sociólogo

Duele en el alma. Cuando miras el exterminio sionista de la población palestina de Gaza y su apropiación de cientos de acres en Cisjordania, las hordas neonazis asolando a Lugansk, amparadas en la OTAN, mientras el nuevo zar Putin prohíbe las manifestaciones LGBTTI, cierra filas conla iglesia ortodoxa y desempolva el chovinismo imperial ruso, y de paso guiña el ojo a los magnates chinos, los ayatolas persas y los gobiernos del realismo mágico latinoamericano, con stock petrolero.

La verdad es que sientes más náuseas que Ernesto Sábato y más urgencia de antidepresivos. El recuento de los daños es largo y lúgubre.

Lo mismo cuando tus retinas se inundan con la sangría del pueblo kurdo y yazidí, mientras mercenarios de la CIA y el MOSSAD, se disfrazan de islamistas (degolladores medioevales), y a la usanza de Al Qaeda, son el anillo al dedo para que Obama escale su ofensiva belicista (mientras en los tímpanos del pueblo de EEUU aún resuena su slogan de campaña: «Yes, we can!» -#$%!!) y está aún fresca la sangre afronorteamericana derramada por la policía racista en Ferguson, Missouri.

Cuando miras a México y Centroamérica, saqueados hasta el hartazgo y asolados por bandas de narcos y tratantes, mientras Peña Nieto, entrega el petróleo mexicano y encarcela a las autodefensas indígenas y populares, como la ejemplar comandanta Nestora Salgado del pueblo de Olinalá, Guerrero.

Cuando miras el show grotesco de la aristocracia enfeudada al Banco Mundial y las mafias políticas locales haciendo zafarranchos en el diz que en el primer poder de la República maltrecha en la que nos han degradado.

Duele, duele en el alma.

En vista de tanto tormento humano, mucha gente renuncia a la lucha por un futuro de esperanza y generosidad, para nuestra humanidad (que angustiosamente, es lo que nos impone con saña el sistema capitalista-imperialista-patriarcal); por mi parte, sueño y lucho por una salida, sé y atestiguo que es un sendero muy escarpado -y es virulenta y turbulenta la jornada- aunque así no lo quisiéramos. Pues como el viejo Trotsky decía: bregamos contra la corriente, como salmones ( pues, en mi caso, al igual que Silvio escribe y canta: «… comprendimos que la guerra era la paz del futuro»).

Pero: ¿será posible?. Posible sí, inevitable, no, pues como el viejo ruso ya mencionado sintetizó magistralmente: «las revoluciones son imposibles, hasta que se hacen inevitables». No sé, pero siento y presiento que se podrá. Y si no es posible, ni modo, moriremos y nos divertiremos en el intento, como nuestros ancestros tenaces, creativos y bellos lo hicieron antes.

Un párrafo más: la fragua de esa posibilidad depende de nuestra voluntad colectiva, hecha multitud rebelde. De manera que para procurar salir del “infierno” en que nos encarcelan y nos hunden cada vez más, se requiere seguir a pie juntillas el consejo del magnífico Dante en su Divina Comedia:

«Déjese aquí cuanto sea recelo. Mátese aquí cuando sea vileza» -( «Qui si convien lasciare ogni sospetto. Ogni viltá convien che qui sia morta» ).

 

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Curso sobre Análisis Cuantitativo en Política Comparada y Estudios de Opinión Pública

CIEP de la UCR lo ofrece

Análisis Cuantitativo - curso

El Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, le invita a participar en el curso de extensión docente: «Análisis cuantitativo: técnicas, modelos y aplicaciones en política comparada y estudios de opinión pública», impartido por el Lic. Adrián Pignataro López, investigador CIEP y profesor de la Escuela de Ciencias Políticas, UCR.

El curso consta de 10 sesiones y se impartirá los días lunes, del 22 de septiembre al 24 de noviembre de 2014, de 5:00 pm a 7:30 pm, en el Laboratorio de la Escuela de Ciencias Políticas, ubicado en el 4to Piso del edificio de la Facultad de Ciencias Sociales, Sede Rodrigo Facio.

Es dirigido a estudiantes, docentes, profesionales, funcionarios públicos y consultores en el área de las ciencias sociales y afines, y tiene un costo de $200, para profesionales y $80 estudiantes.

 

Para más información puede comunicarse al teléfono (506) 2511-6376 o al correo electrónico ciep@ucr.ac.cr

Para conocer la ficha técnica siga el vínculo:

Análisis Cuantitativo – curso – Ficha técnica

* Fecha Límite para inscribirse: 16 de set de 2014.

Inscripción en línea: https://docs.google.com/forms/d/1s20AZAJVQMlJsVM9vyIweacwOIg5Ch45xwC0m25ZCy0/viewform

 

Información enviada a SURCOS Digital por el CIEP.

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El agua, la tierra y el ambiente de don Luis Guillermo Solís. Una réplica necesaria *

El agua, la tierra y el ambiente de don LGS

* Escrito desde la Pampa, 3 de setiembre del 2014, por Confraternidad Guanacasteca. Replica al tema ambiental del informe de los 100 días del Señor Presidente Luis Guillermo Solís.

“El agua no es solo para beber también, se necesita para producir. La tierra no puede ser solo para conservar, también necesitamos que nuestras mujeres y hombres campesinos garanticen la producción de comida.”

–aplausos- Luis Guillermo Solís. Presidente de la República.

“Si cortas el corazón de una sola gota de agua,

de él emergen cien océanos puros.”

Mahúd Shabestri, poeta.

El rumbo del agua, la tierra y el ambiente costarricense tomaron oeste, con el sonado informe de los 100 días. Con aplausos y un poco de chota a Adolfo Hitler, se dibujó el estilo ambiental del nuevo gobierno. En su discurso principal de los 14 grandes escándalos, no se citó ninguno con relación al ambiente. Esos escándalos han sido mayores que la “chatarra” de automóviles desaparecida. La posición del gobernante inicia después de los cuestionamientos de Eva Carazo, que fueron tomadas –por el tono de respuesta- como impertinentes.

Lo ambiental y ecológico no es, no ha sido y seguramente no será prioridad, para ningún gobierno en Costa Rica. No podrá ser, si ese Gobierno, no se ocupa del bienestar general de su COMUNIDAD.

Solís, resume el ambiente en dos recursos: agua y tierra. Menciona que existe un ministro de ambiente y que realiza –por su tono- un excelente trabajo. “A mí, me alegra mucho cada vez que veo al señor ministro en la casa presidencial…”.

1. La apropiación del agua y el Estado

El presidente nos dice con tono de catedrático universitario –casi regañando-, “que el agua no es solo para beber…”. Resalta el gobernante, “…si claro las comunidades están preocupadas por sus recursos ¡idiay!, pero resulta que algunas comunidades quieren agarrarlos y no soltarlo habiendo comunidades que también los necesitan.” El valor histórico de las comunidades queda diluido en un vacío y son las responsables del caos ecológico.

Lo históricamente visible y comprobable, es que las comunidades son un resultado de una larga cadena de tiempo y de personas, que pueden remontarse algunas, a los inicios de la formación del Estado Costarricense.

Son las comunidades arraigadas y pueblos, que han sido conformadas por vecinos de generación, en generación logrando levantar iglesias, parques, plazas, escuelas y acueductos. Algunas de esas comunidades han logrado alcanzar grandes centros urbanos. Esas conformaciones geográficas tienen historias, valores y sobre todo respeto con la naturaleza. Muchas de ellas fueron olvidadas por el Estado y lograron levantar lo que hoy tienen por un esfuerzo colectivo, propio y autónomo. Es por ello que agarran los recursos y no los sueltan. Pues, los políticos los ofrecen sin haber sentido o haber visto el dolor del parto.

Políticos y burócratas han querido negar la formación de las comunidades, pues son los pobladores y vecinos los principales defensores de la depredación de los recursos naturales. No oponerse a tales crímenes constituye heredar a los niños completas tierras de “chatarra”, nada semejante a la de los vehículos de casa presidencial.

Los pensadores intelectuales al servicio de los grandes emporios del dólar, euro y ahora el yuan, quieren introducir esos nuevos conjuntos habitacionales -con arquitecturas mediterráneas y de “Miami”- como comunidades residenciales turísticas. Verdaderas “zonas francas” conteniendo hoteles, supermercados, cines, clínicas y otros servicios. Lugares de exclusión para los vecinos, pero no para los políticos, los cuales pernoctan por esos palaciegos territorios. Los defensores de los “enclaves de exclusión”, afirman que son comunidades y hay que dotarlos del recurso hídrico. Antes, esos bunkers han exterminado humedales y bosques. Todo con la venia de las autoridades municipales y ambientales

En una nueva traducción de la versión presidencial del recurso hídrico, podríamos decir que el agua es para quien la exija con billete en mano y no solo para beberla. El discurso del agua como derecho humano –para los fieles promotores-, perdió total sentido con estas interpretaciones oficiales.

Por cierto, el agua en prioridad debería ser para los ecosistemas, son ellos los que nos dan y prolongan la vida. Esa función podemos premiarla, por medio de su protección legal. Y revisar con pinzas, la ley de recurso hídrico que fue mencionada por el señor Guillermo Solís y que produjo la felicitación a los diputados por rescatarla de la muerte.

En el discurso ambiental presidencial, las instituciones relacionadas con lo ambiental: SETENA, SENARA, AYA, Dirección de Aguas, INCOPESCA, TRIBUNAL AMBIENTAL, no fueron mencionadas como irregulares, pasaron la nota en el análisis presidencial.

La visión antropocéntrica en la repuesta presidencial, es más que evidente, el agua es para los humanos. Los demás seres, existen pero no importan. Estrechez de un economicismo barato de varios catedráticos de la década de los 80 y que han estado asociados a una visión económica solamente del crecimiento y no del bienestar social. El Presidente del Banco Nacional de Costa Rica aún subsiste, y seguramente toma agua embotellada.

2. La tierra en Costa Rica, como discurso político.

El Presidente precisó: “La tierra no es solo para conservar…”. El señor Solís habla como Presidente y no como un parcelero. El mandatario tiene influencia y goza de un poder, para sugerir cambios de uso de las tierras del Estado. Las áreas de conservación, parques nacionales e islas vienen estando en la mira de gobernantes y legisladores. Este gobierno no escapa a esa tentación. Justa razón política para mencionar que “La tierra no es solo para conservar.” Todavía se nos sigue mirando a las personas preocupadas por la ecología como hombres y mujeres que viven en las cavernas.

3. Del continuismo a la improvisación ambiental

Para el Estado lo ambiental son proyectos de explotación pública y privada de los recursos naturales. El desarrollo se encuentra superior a la protección. Es por esto que “la tierra no es solo para conservar…”

El embalse del Arenal y su proyecto hidroeléctrico -en su momento- se inauguró como la obra maestra que iba a solucionar la disponibilidad de energía eléctrica. El canal de riego que sale de esas aguas fue presentado como solución para parceleros y campesinos. Hoy presta riego a grandes haciendas relacionadas con la producción cañera, ganadera y de agroindustria. El riego se encuentra concentrado para unos pocos.

Los proyectos de geotermia -en su momento- fueron presentados como el ejemplo de producción de energías limpias. La energía eólica los gigantes que nos darán energía barata. No sabemos cuánto se paga en alquileres por levantar esos gigantes.

Los grandes proyectos oficiales y no oficiales siempre, han sido presentados como no contaminantes y no dañinos para la naturaleza –ejemplo el polo turístico papagayo, una verdadera indignación ecológica-. La destrucción se esconde con el capítulo de la mitigación del daño. El proyecto siempre va tener buen empleo y desarrollo para la comunidad. Son solo felicidad y encantos, las tragedias se hacen sentir unos años después de funcionamiento.

Los gobernantes no se despegan de los asesores que no paran de hablar de intercambiar “cañones por mantequilla”. Escuela clásica de la economía que tiene al país en difícil situación financiera, de deuda externa y de depredación continúa de sus preciados ecosistemas naturales. Aun así, esas personalidades indignas, continúan ocupando altos cargos públicos y con capacidad para tomar decisiones que afectan el manejo y uso de los recursos naturales de los costarricenses.

Hoy se reciclan los mismos proyectos de uso de los recursos naturales de las administraciones pasadas.

El Proyecto del Río Piedras es presentado como “agua para Guanacaste”. Su costo, pasara los 400 millones de dólares y se desconoce el precio de potabilizar el agua –no sabemos cómo van a pagar la deuda externa, nuestros hijos-. Las posibilidades de financiarlo son el INS o el crédito internacional. Con ello, los grandes consorcios inmobiliarios y hoteleros, podrán seguir consumiendo agua a diestra y siniestra. Para este proyecto, van a ser desafectadas 136 hectáreas de la Reserva Barbudal, así se hace voz a lo expresado por el Presidente: “la tierra no es solo para conservarla…”

Otro golazo, que suena y resuena, es el proyecto de la Cuenca del Nimboyores. Un manto acuífero que ya tuvo conflicto. Desarrollos hoteleros de Guanacaste, en el 2000, con la venia del AYA, quería extraer más de 70 litros por segundo. Hoy diputados, ministros, alcaldes se han sentado para disponer del agua, de nuevo hacen la voz del presidente: “El agua no es solo para beber…”

Los proyectos hidroeléctricos, siguen sonando en la actual administración. Y es que la piedra en el zapato es grande y todo por abrir la boca, en algún momento, el Presidente siendo candidato dijo que iba a bajar la energía. Ahora los más grandes sectores de empresarios se lo reclaman, como si ellos hubieran votado por él. Un millón trescientos mil y un poquillo votaron por Luis Guillermo, ahora vienen 20 tagarotes a pedir que cumpla.

Para el veneno del arsénico en las comunidades de Bagaces, Cañas y otras, se ofrece la misma receta que costaran 1500 millones de colones en filtros para purificar el agua. No sabemos cuánto será el mantenimiento de esas plantas de tratamiento y no desconocemos dónde van a depositar el veneno extraído. Los funcionarios AYA, no pueden imaginar, que es posible encontrar fuentes limpias y baratas. La burocracia del agua, determina que hay que experimentar con filtros y jugar con la salud humana de miles de pobladores de las comunidades.

Los proyectos de geotermia se encuentran en avance y el gobierno de Japón y Costa Rica han suscrito acuerdo para poner en marcha Pailas II y Borinquen, cuyo costo será de más de 560 millones de dólares. No sabemos si van a desafectar algunas áreas de los parques.

APM terminales, sigue la misma línea y varios diputados que visitaron el proyecto no se les permitió entrar por el camino público. El presidente legislativo dijo que había sido un malentendido –todo lo encontrado fue normal. Este proyecto ha sido en repetidas ocasiones cuestionado por el impacto ambiental no solo costero, sino marino.

El proyecto de la refinadora no ha sido enterrado y siguecoleteandocon onerosos gastos en Recope. Estos recursos financieros bien, pueden ser aprovechados en forma satisfactoria para reforestar las cuencas que han destruido el afanado desarrollo, en la provincia de Limón y Guanacaste.

Para terminar, el AYA recomienda a los grandes desarrolladores que se conviertan en Asadas, para legalizar el agua. La presidenta ejecutiva del AYA, expresa: “Los acueductos privados son prohibidos pero existen”. Entonces, es mejor suscribir con ellos convenios de delegación para tenerlos a derecho.

Continuamos, regalando nuestros recursos naturales. Los grandes, siempre se acomodan por donde menos les chima.

4. La zanahoria y la institucionalidad ambiental de Costa Rica

El Ministerio del Ambiente, en su página web, explica los cambios de la cartera de la naturaleza. “El Ministerio ha estado en constante evolución a medida que el sector ambiental ha pasado de ser uno marginal a uno más relevante en los planes del desarrollo del país. Gracias al trabajo realizado por el MINAE, Costa Rica se encuentra hoy entre los primeros puestos del Índice Mundial de Desempeño Ambiental y es reconocido a nivel mundial por sus esfuerzos en pro de la conservación y el desarrollo sostenible.”

Esta rectoría del ambiente depende directamente de lo que se mueve en el escenario económico costarricense. Las políticas y las acciones de este Ministerio son construidas a golpe de tambor y al ritmo de lo que los sectores económicos ligados a las ramas productivas y turísticas fijen como prioridades. Dependiendo de los criterios de esos sectores, así lo ambiental se adapta a esas pautas de producción.

Es evidente que el Ministerio de Ambiente, no es un órgano de conservación y mucho menos de gestión ecológica. Resulta muy difícil poder decir que es una entidad con un fin de vigilancia de los recursos naturales del país, pues con grandes dificultades da seguimiento a las denuncias ambientales.

Este órgano ministerial a lo sumo se ha convertido en un medio de certificación y aprobación de proyectos que impacten el ambiente. En todos ellos aparecen recomendaciones de mitigación y buenos consejos para no hacer el mal al medio ambiente.

Incluso las áreas de conservación son administradas, fuera del reino del Ministro del Ambiente. Y las oficinas regionales carecen de recursos para poder cumplir sus funciones.

En materia marina y costera, con un territorio de mar patrimonial de más de 100 veces más grande que el territorio de tierra firme, el Ministerio de Ambiente se encuentra en pañales y casi no tiene ninguna injerencia. La rectoría del mar, se limita a una institución que solamente tiene la función de otorgar permisos de pesca y acuicultura. Hoy por lo menos se encuentra bendecida por Dios, ya que siempre ha estado en los grandes escándalos de irregularidades y manejos de permisos de pesca. El aleteo de tiburón y la pesca del atún han sido parte del festín de directivos y empresarios de Puntarenas.

Existe el AyA, SENARA, SETENA y la llamada Dirección de Aguas, entidades que tienen relación directa con el ambiente y principalmente con el recurso hídrico. Las tres instituciones están orientadas a la explotación y extracción del recurso hídrico.Es una burocracia capacitada para el saqueo del agua. En forma muy puntual, quizás han participado en un plan de reforestación de alguna de las cuencas. Tal vez, han realizado estudios para proponerla recuperación de algunas cuencas de Costa Rica, pero difícilmente se ha podido pasar más allá del papel y la tinta. Esa deuda del Estado por promover un desarrollo urbano y desequilibrado, no ha sido saldada.

Así las cosas la institucionalidad del ambiente en Costa Rica nos sigue otorgando zanahorias y ahora parece que nos van a dar garrote.

5. El futuro ambiental de Costa Rica

El Presidente y sus ministros, piensan que los grupos relacionados con el ecologismo y el conservacionismo en Costa Rica, se reduce a unos pocos cabezas calientes. Ya doña Laura Chinchilla, en San Carlos, llamo a combatirlos con todas las armas. Hoy, el señor Luis Guillermo Solís dice: “que tenemos que hablarlo despacito.” Es decir que no mucha bulla y escándalo.

Sin embargo, olvida el señor Presidente que la resistencia ambiental no depende de la politiquería, los sectores ligados a la ecología y la conservación del ambiente, difícilmente comen cuento.

Al respecto de la acción por la conservación de los grupos ecologistas, Oscar Fallas, dirigente ecologista y cuyo crimen no ha sido suficientemente explicado, decía:

“El conservacionismo y el ecologismo costarricense son tan viejos como las mismas culturas precolombinas, aparecen en el centro de los mitos, leyendas y prácticas sociales, culturales y productivas de nuestros indígenas como un elemento permanente de la unidad y el respeto por la naturaleza: las plantas, el bosque, los animales silvestres, las fuentes de agua y los ríos como recurso para la sobrevivencia y la tierra como generadora de vida. Todavía hoy, cuando algunos pobladores del pueblo Bri-Bri salen a cazar, le piden permiso a la tierra y a la naturaleza (Ver: Fallas Baldí, Oscar. 1993. Modelos de desarrollo y crisis ambiental en Costa Rica. San José: Asociación Ecologista Costarricense (AECO), Serie Cuadernos de Estudio.Pág.:

Los políticos pactan, esa es su naturaleza. Ellos son entrenados para negociar y dejarse llevar por las cálidas corrientes de los grandes intereses. Los políticos pueden convenir con Dios y con el Diablo.

En el escenario ambiental, deben tomarlo con la mayor precaución y reserva; ya que en la selva, en la montaña, en la playa y en los grandes complejos hoteleros, siempre hay miles de ojos que los observan y los vigilan. Las comunidades seguirán agarrando sus recursos y no los soltaran para esos intereses mezquinos del capital y de los pactos de gobierno.

Ver: Fallas Baldí, Oscar. 1993. Modelos de desarrollo y crisis ambiental en Costa Rica. San José: Asociación Ecologista Costarricense (AECO), Serie Cuadernos de Estudio.Pág.: 9

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Las luchas por el agua, por parte de las comunidades guanacastecas

Valoran control de constitucionalidad para Ley de Recursos Hídricos2

Sergei Moreno*

 

El agua es uno de los líquidos más importantes en el desarrollo humano, la conservación de muchas especies depende del vital recurso hídrico. Por lo que en los últimos años este ha pasado a ser el causante de muchos conflictos entre las comunidades y las empresas hoteleras e inmobiliarias, pues se ha desatado una “guerra por el agua” (Shiva, 2004). Los empresarios quieren tener acceso al uso desmedido del vital recurso como medio de desarrollo económico. Recientemente, la comunidad de Playa Potrero; esto en Guanacaste, lugar donde intereses políticos /económicos que siguen una lógica capitalista y colonizadora de las riquezas que poseen las comunidades, enfrento una nueva invasión e intento de apoderarse de una de sus tantas riquezas(el agua), por parte de empresas, claramente apoyadas por políticos/as. Cabe destacar este ha sido un proceso de larga duración, que pareciera su inicio es 1492, momento en el que este proyecto de conquista,(el más importante por parte de la corona española); y que a lo largo de la historia se ha buscado saquear, explotar y exterminar la formas diversas de organización comunales y al manejo que hacen las comunidades de los recursos naturales y se ponen en las manos de los capitalistas que sin dudas como ya ha quedado demostrado las comunidades solo reciben las sobras de los recursos que en primer instancia, les pertenecían. Playa Potrero estuvo dispuesta a dar la lucha en contra de los constantes intentos por colonizar las riquezas de la comunidad, las mujeres tomaron un papel protagónico y en contra de todo pronóstico social, salieron a las calles y con pancartas en manos junto a sus hijos/as y maridos, no estuvieron dispuestas/os a rendirse hasta obtener una respuesta positiva para la comunidad. “El agua es para las comunidades” (Moreno, 2014), fue el lema de todas las luchas realizadas por la comunidad en la congruente, constante y valiente decisión de no permitir más saqueos a la zona. Pero en la actualidad donde hay una fuente de agua, esta también una mina de oro para los capitalistas.

El proceso de “mercantilización” (Marx) del agua, en las últimas décadas ha crecido de forma acelerada, ante esta situación ha habido un despertar en las organizaciones de carácter rural/comunitario, en las que se han atrevido a desafiar al poder económico, político e intelectual que atenta contra la autonomía de los pueblos y que sigue desarrollando su proyecto impositor a como mejor les conviene. El despertar apenas inicia y el espíritu del “indio” guerrero Chorotega, parece aun seguir vivo, y estar dispuesto a proteger sus territorios, “no estamos dispuestos/as a desaparecer por completo” (Dionisio, 2014) fueron las palabras de un indígena Chorotega en una reciente conferencia realizada en Playa Potrero. Sus formas de producción en general y sobre todo los recursos naturales, a los que tanto aprecio y apego expresan, “no nos rendiremos seguimos en pie de lucha”, es el lema, meses después de enfrentar una de las luchas más fuertes en la defensa del agua. Es evidente que estas “luchas por el agua”, apenas inician lo que se aproxima sin afán de ser pesimista será mucho más difícil de enfrentar por parte de las comunidades. Una famosa frase expresada por (Galeano, 1971, p.17); “La peor desgracia de américa latina fueron sus propias riquezas…”, parecen repetirse y en este documento quisiéramos pensarnos sobre si las desgracias que vive el pueblo guanacasteco, tales como la pobreza, el desempleo y los diversos intentos de saqueo de las enormes riquezas naturales que contienen sus tierras; incluidas sus fuentes de agua, se deben a esa aparente maldición de contar con riquezas innumerables. Sin embargo los sistemas políticos/económicos y sociales parecen presentarnos un Guanacaste pobre, ante esto es importante rescatar una frase expresada recientemente por el ahora diputado por esta provincia: “Guanacaste no es pobre, nuestras tierras han sido empobrecidas…”(Vargas, 2014); pese a esto las empresas inmobiliarias de la zona siguen diciendo que son los vecinos de las comunidades; esto en el caso de Potrero, los/las responsables de que otros/as, se lleven las riquezas y así lo expresaron en un reciente conversatorio sobre el tema del cuido de las aguas en la comunidad, al decir: “uno como empresa , que puede hacer; si la gente que llega a pedirle trabajo no le sirve, entonces nos queda solo traer a las personas que nos sirven…”(Hoteles Bahía del sol y Conchal).Ante el irrespeto a la autonomía de los pueblos Guanacastecos y sus formas de organización, producción e identidad , las/los habitantes se han organizado. Las comunidades ante los ojos de muchos/as, parecen estar quietas y en un silencio frente a las situaciones que se enfrentan , pero al llegar a las zonas con ideas impositoras y ajenas al pensamiento de los pueblos estos parecieran despertar y alzar la voz , las manos y hasta su fuerza con el afán de defender, lo que para otros/as es una forma de recibir ganancias económicas, pero para las comunidades es parte de sus vidas, de lo que son y de lo que se sienten en la responsabilidad de proteger .Sin dudas faltan muchas cosas por hacer, sin embargo las acciones emprendidas por la comunidad de Playa Potrero y otras zonas de esta provincia son alentadoras y parecieran apuntar un futuro prometedor, como bien dice uno de los miembros comunitarios: “A ataques inesperados, luchas organizadas…”(Morales,2014).

En conclusión las comunidades se están empoderando y eso es el reflejo del despertar que antes hemos mencionado, aunque los ataques continúen, ahora tenemos esperanza en una comunidad que no está dispuesto a rendirse y dejar que desaparezcan sus verdaderas raíces, las cuales han estados amenazadas a lo largo de la historia por un proyecto colonizador que aun continua vigente.

 

*Estudiante de sociología de la Universidad Nacional De Costa Rica

Correo-e: morenofajardos@gmail.com

Publicado originalmente en http://primeroennoticias.com/2014/09/08/opinion-las-luchas-por-el-agua-por-parte-de-las-comunidades-guanacastecas/

 

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Apoyarse en el pueblo

Álvaro Montero Mejía

Álvaro Montero Mejía

 

En un material que escribimos junto a nuestra compañera Laura Pérez Echeverría y que aún no hemos publicado, comenzábamos diciendo lo siguiente:

«Una de las mayores carencias de nuestro movimiento social y político, y probablemente el de algunos otros países de América Latina, es la ausencia de un debate permanente sobre la realidad nacional. Es justo recordar que, hace ya muchos años, al comienzo de los años 70, un notable intelectual y pensador costarricense, hoy desaparecido y con quien mantuvimos notables diferencias, Rodolfo Cerdas Cruz, llamaba insistentemente al conocimiento y discusión sobre la realidad nacional. Aún no hemos avanzado lo suficiente en ese terreno. La tarea sigue pendiente. Si logramos impulsar la discusión, con profundidad y tolerancia, entre todos los interesados en los cambios sociales de Costa Rica y sobre todo, sobre las vías y los procedimientos para la realización de esa ímproba tarea que constituye la derrota del neoliberalismo y la continuación del proyecto social nacional, con seguridad alcanzaremos éxitos».

No cabe ninguna duda de que los pueblos, aún pequeños y con un escaso desarrollo, como es el caso de Costa Rica, acumulan reservas éticas y morales que son el resultado de su quehacer y, sobre todo, de sus luchas y sus conquistas sociales.

Siempre se repite que los pueblos tienen una memoria corta, pero no estamos de acuerdo. Hay momentos y circunstancias en que afloran a la superficie las experiencias de lucha, la conciencia acumulada en las batallas cívicas y en esos momentos, los pueblos parecen recordar hasta en sus menores detalles, el empuje y la determinación que puso en esos combates.

Cualquier ciudadano medianamente informado sabe que sóloexiste una manera de producir riqueza y crear bienestar: trabajando mucho y distribuyendo mejor. En Costa Rica, tal como lo han señalado importantes estudios realizados por especialistas o expresado con insistencia en los materiales del «Estado de la Nación», la producción crece lentamente y la riqueza producida se acumula en muy pocas manos. En esas condiciones y en el corto plazo, solo existe un modo de hacerle frente a las crecientes necesidades de la población tales como vivienda, salud y educación, que se han considerado siempre como las urgencias vitales inmediatas de las grandes mayorías sociales. Es posible, si se logra trasladar una parte de la riqueza producida y de las ganancias del capital, a la solución de esas urgencias.

Pero cada pueblo debe resolver estos problemas apoyado en sus características nacionales y sus particularidades históricas. Por eso no constituye en absoluto una apreciación chovinista hacer acopio de las experiencias del proceso de desarrollo nacional de Costa Rica y hacer énfasis en los aspectos positivos que ese desarrollo ha tenido. Cada pueblo, en su corta o larga historia, exhibe sus particularidades, hace aparecer la evolución y las condiciones en que han forjado su identidad, no como una vitrina para exhibirlos sino para aprender, repetidamente, de ellos.

Una incorrecta valoración de las particularidades propias de cada pueblo, imposibilitan a los luchadores sociales y a todos los que se proponen construir una sociedad mejor, para saber cómo y de qué manera proceder.

Porque una nueva sociedad no se decreta, por capaces y respetables que sean sus proponentes o dirigentes sociales. Y ésa es, precisamente, la característica fundamental de una Revolución Social, que pone en tensión toda la potencia constructora de un pueblo, el que en difíciles y prolongadas jornadas, transforma y aprende, aprende y transforma, hasta dotar el proceso social de la madurez y la fuerza necesarias para que esos cambios se preserven y se mejoren.

Por eso los cambios sociales y las revoluciones sociales, no pueden simplemente decretarse. Las leyes o los decretos que definen propósitos transformadores, son una parte, sin duda decisiva, de la movilización y la conciencia de los pueblos que conduce hasta ellos. Un gobierno, por amplias y nobles que sean sus intenciones, no podría decir, por ejemplo:

«decretamos que ha finalizado el período neoliberal en Costa Rica, y que de ahora en adelante, damos por recuperado el proyecto nacional…»

Es obvio que los procesos sociales no se pueden decretar. Incluso una Revolución Social, está sujeta a los plazos en que maduran y se confirman en la conciencia de los pueblos, sus grandes determinaciones. El neoliberalismo, por ejemplo, no dejará de existir porque lo diga una ley o una Constitución. Porque el neoliberalismo se ha convertido en deformación sistémica, en una suspensión y modificación radical de la evolución económica de muchos de nuestros países.

No significa, de ninguna manera, que en nuestros pueblos prevaleciera una economía al servicio directo de los intereses nacionales y colectivos ni que hubiésemos derrotado los profundos lazos de dependencia y supeditación a las economías y las políticas imperiales. Simplemente, el neoliberalismo ha intentado borrar de un plumazo, todos los rasgos propios de una economía y un Estado nacional independiente.

Desde comienzos de los años 80 hasta la fecha, el neoliberalismo echó profundas raíces en toda la estructura social, económica y política de Costa Rica. De tal suerte que desarraigarlo, requiere de un proceso que involucre, literalmente, todas las fuerzas vivas de la nacionalidad costarricense. Lo que sí es posible hacer es programar , aún con grandes riesgos, es cómo y con cuáles decisiones centrales harán posible la iniciación de ese proceso de recuperación nacional.

Aquí entra en juego un elemento decisivo. Se trata de la unidad política de todas las clases y las fuerzas sociales, interesadas en participar como actoras, en las tareas que implican esa recuperación.

Por «recuperación nacional» entendemos, en primer lugar, la devolución a manos del pueblo costarricense de su irrestricta capacidad para decidir por sí mismo, cómo y de qué manera, es posible construir una democracia avanzada donde el bienestar de las grandes mayorías y nuestra capacidad para tomar las decisiones cardinales, se fortalezcan día a día.

En la historia nacional costarricense, hay un hecho particular que está presente casi desde el momento mismo en que proclamamos nuestra independencia y nos constituimos como un Estado Nacional y Soberano. Se trata de un espíritu abierto a los cambios, sin temor a las transformaciones democráticas y favorable a la ejecución de importantes reformas políticas y sociales.

Junto a esta voluntad reformista y como un hecho singular y aparentemente contradictorio, nos manifestábamos en muchos aspectos como un pueblo conservador, reacio a aceptar con facilidad, fórmulas políticas o cambios que parecieran inspirados por otras realidades.

Pero ocurrió lo inevitable. El sistema capitalista local sufrío de manera directa las consecuencias irrefrenables de la expansión del gran capital metropolitano, principalmente estadounidense, cuyos efectos fueron más y más notorios conforme se desarrollaba la fase imperial del capitalismo desarrollado. Esas consecuencias, con distintas facetas, métodos o instrumentos, las sufrimos hasta el día de hoy.

Conforme la oligarquía fue adquiriendo más y más poder, conforme el poder político y el poder económico establecieron una alianza poderosa, a la que se sumó la fuerza ideológica de los grandes medios de comunicación, ese espíritu conservador se convirtió en un arma de las clases privilegiadas para detener, sobre todo, el espíritu de solidaridad latinoamericana y la búsqueda local por profundizar las reformas ya realizadas.

Esta característica adquirió una mayor relevancia durante el período de la Guerra Fría. El comunismo y el socialismo fueron objeto de la ofensiva ideológica más descomunal de la historia pero es necesario preguntarse ¿por qué se les combatía con tanta saña y encono? Porque en la mayor parte de los países del mundo y principalmente en América Latina, las fuerzas progresistas y de izquierda eran objeto de una persecución implacable?

Esa persecución no era simplemente una confrontación periodística o literaria, sino que en algunos países, como en Guatemala, El Salvador, Argentina o Brasil, por citar sólo cuatro casos, constituía una verdadera actividad de exterminio. Tanto los comunistas, los socialistas, los cristianos comprometidos, los dirigentes sociales, intelectuales, campesinos o dirigentes juveniles, eran objeto de una vigilancia constante y luego capturados en una acción policial que generalmente terminaba con la prisión, la desaparición y la muerte. Entonces repetimos la pregunta ¿Por qué ese encono? La respuesta es extremadamente simple. Porque la lucha de las fuerzas progresistas podría implicar la derrota política y económica de las clases oligárquicas y de los grandes monopolios principalmente norteamericanos. Estas fuerzas, bajo el amparo de las dictaduras o regímenes de apariencia democrática, habían acumulado casi desde la Independencia, cantidades incalculables de riquezas.

No se trataba tanto de una confrontación ideológica o filosófica. Es que simplemente las fuerzas progresistas atentaban contra los intereses de los grandes monopolios y sus aliados internos. Y como resultaba absolutamente lógico, exhibir los errores y las aberraciones del llamado «socialismo real», muchos de los cuales serán absolutamente reales, era sólo un pretexto de naturaleza propagandística y publicitaria. Aun así, y sin renegar de sus convicciones, Manuel Mora y sus compañeros, continuaron con la tarea de adaptar sus convicciones ideológicas y programas partidarios, a las más urgentes necesidades del país.

Los socialistas que proveníamos del Partido Socialista Costarricense, fundado como movimiento en 1970, trabajamos también intensamente, muchas veces en alianza directa con los compañeros de Vanguardia Popular, en el desarrollo de tareas sociales y políticas. También incursionamos en las luchas campesinas y fuimos responsables de una buena parte de la colonización de las reservas de Chambacú, en la zona norte. La culminación de aquellos esfuerzos unitarios, fue la fundación de la coalición electoral Pueblo Unido en 1977, que participó, con relativo éxito, en las elecciones de 1978 y 1982.

Aún en condiciones particularmente adversas, el pueblo costarricense no dejó nunca de escuchar la voz de los luchadores y los conductores sociales, que lo llamaban a defender los intereses de las grandes mayorías. En estos días, cuando el tema de la ética ha retornado con particular fuerza, en gran medida gracias al empeño de los fundadores del PAC, es justo recordar que ese fue un tema recurrente y el empeño constante de los partidos de la izquierda nacional, lo que quedó plasmado, de manera indeleble, en los periódicos partidarios.

Hemos pensado, que esta particularidad ideológica de una gran parte de la población costarricense, incluidos los trabajadores urbanos, los pequeños y medianos agricultores y las clases medias, de combinar un espíritu sumamente progresista por un lado y cierto conservadurismo ideológico por el otro, le dieron un singular aporte y potencia, como contingente electoral, intelectual y político, al Partido Liberación Nacional que representó con gran habilidad, las características ideológicas y los intereses inmediatos de estos sectores sociales cobijados bajo la denominación común de «pequeña burguesía». El Dr. Arnoldo Mora nos explicaba magistralmente, no hace mucho tiempo, que el movimiento armado emprendido por José Figueres en el año 48, no habría tenido éxito si no hubiese atraído a esas clases sociales, es decir, a los campesinos y agricultores, a los pequeños y medianos propietarios y muchos profesionales de la región central del país.

De todos modos, no deseamos ser mal interpretados. A las grandes mayorías de los trabajadores manuales e intelectuales, junto a los campesinos, a no pocos representantes de las clases medias e incluso un sector muy importante del empresariado nacional, sólo puede representarlos legítimamente, una fuerza política realmente transformadora, que con espíritu ecuménico y pluralista, sea la heredera de las grandes corrientes progresistas de la historia nacional y latinoamericana.

Ahora que se inicia un nuevo gobierno, el que ha declarado su determinación de romper definitivamente con las deformaciones y las malas prácticas políticas y éticas instauradas sobre todo en la última etapa del Partido Liberación Nacional, es legítimo preguntarse:

¿Es acaso posible comenzar a resolver con seriedad y en el corto y mediano plazo, la crisis económica y social por la que atraviesa nuestro pequeño país?

¿Es posible retomar el proceso continuo de reformas sociales que, como dijimos, fueron posibles en Costa Rica casi a partir de su Independencia, hasta que se vieron detenidas violentamente con la instauración del proceso neoliberal, iniciado bajo la égida de Ronald Reagan, a partir del gobierno de don Luis Alberto Monge con las salvedades que es necesario señalar?

¿Es posible edificar un sistema social que haga posible terminar con la pobreza, que garantice un creciente bienestar de la población, que avance hacia la conquista de la soberanía alimentaria, junto a una adecuada distribución de la riqueza?

Es posible, contestamos nosotros, aunque no es fácil. Las clases acaudaladas y las grandes corporaciones han acumulado, a expensas del pueblo de Costa Rica, sumas enormes de beneficios monetarios y políticos, merced a mecanismos locales y externos, sólidamente instaurados en los procesos productivos y mercantiles.

Estos sectores lograron imponer la infausta tesis de que entre más riqueza acaparen los ricos, mayor será su capacidad de inversión y por ende, a mayor inversión más empleo y más riqueza. En síntesis: una sociedad sólo puede ser rica si los ricos son cada vez más ricos; el resto viene por añadidura. Fue el economista inglés Keynes, durante la crisis del 29 si mal no recordamos, el que demolió esta tesis y propuso en cambio, que los ricos pagarán más impuestos y que al mismo tiempo, el Estado gastara más, creara miles de empleos y así despertara al propio capitalismo del letargo de la crisis.

Y aunque muchos no lo crean, todavía a estas alturas de la historia, en estas primeras dos décadas del siglo XXI, los grupos y las fuerzas políticas de extrema derecha en los Estados Unidos, y también en Costa Rica, mantienen en pie su empeño por evitar que les aumenten los impuestos a las grandes fortunas.

En verdad no hay mucho donde inventar. Si el gobierno desea comenzar a resolver los agudos problemas del déficit e incluso de la deuda, sólo tiene un camino de tres vías.

1-           La primera de ellas es llegar a un acuerdo consistente con las clases acaudaladas y con el sector financiero en primerísimo lugar, que le permita recuperar recursos monetarios crecientes provenientes del pequeño grupo de la población que se deja un enorme porcentaje del PIB y que de inmediato, proceda a examinar y enmendar, los gigantescos privilegios de las corporaciones transnacionales. No se trata de espantar las inversiones ni desestimular las que ya existen, sobre todo si generan empleos y representan intereses nacionales. Se trata de evitar que esa brecha de desigualdad creciente se profundice, como ocurre ahora y se comience a revertir ese proceso. Pero el resultado material no puede ser otro que incrementar significativamente la capacidad y el volumen de la recaudación fiscal.

 

2-           La segunda vía, posee una denominación reconocida pero que se ha quedado en las palabras; se llama soberanía alimentaria. Esta soberanía, que es un ingrediente esencial de la soberanía política, parte del reconocimiento de que los agricultores pequeños, medianos y muchos de los grandes, más que una clase social, son la fuerza económica y social constitutiva de la nacionalidad costarricense. Este esfuerzo por recuperar a los agricultores como una de las fuerzas motrices del desarrollo nacional, requiere la movilización integral de la institucionalidad política, financiera y de servicios, cuya meta no puede ser otra que dar un salto en la producción alimentaria, en los beneficios económicos de los agricultores y en el grado real de su participación en las grandes decisiones políticas del país.

 

3-           La tercera vía, como manifestación del poder del Estado, consiste en impulsar grandes proyectos productivos y de servicios nacionales, cuyos mejores antecedentes, pero que deben ser retomados y actualizados, son el Sistema Ferroviario, hoy prácticamente desmantelado; el Consejo Nacional de Producción, CNP, en proceso de liquidación y destrucción sistemática; el Sistema de Servicios Aeroportuarios, inicuamente entregado a intereses foráneos; el Instituto Costarricense de Electricidad, ICE; Acueductos y Alcantarillados, AyA; RECOPE y el propio Sistema Municipal, que puede ser considerado como una gran empresa nacional productiva y de servicios, en manos de las comunidades de toda la nación.

Las nuevas empresas, con énfasis en construcción, pesca y explotación marina e industrialización de productos locales, tendrían sobrada capacidad para aprovechar abundantes recursos, marítimos y terrestres. Para que no se diga que proponemos aumentar desmedidamente el tamaño del Estado, estas nuevas empresas podrían, sin dificultad alguna, involucrar en condición de socios a pequeños, medianos o grandes empresarios nacionales, junto a las organizaciones sociales y cooperativas. Al mismo tiempo, debe examinarse con lupa ese collar de acero que nos tiene puesto, como una carlanca, el llamado Libre Comercio y cuyo saldo espantoso es un insoportable déficit comercial. La tesis de la promoción de las exportaciones llevada hasta sus últimos extremos, ha sido en muchas ocasiones una maquinaria de trituración del empresariado nacional y sobre todo, del que produce para el mercado interno.

Debemos tener en cuenta que esta crisis que padecemos, producto del desmantelamiento institucional, es una herencia económica y política de los gobiernos anteriores. Pero es decenas de veces más dañina que las pillerías de algunos malvivientes que se han enriquecido con la corrupción y el manejo inescrupuloso del aparato del Estado. De modo que hablamos de ÉTICA. Y lo expresamos así, porque algunas veces se piensa que el intercambio desigual, algunos TLC y la falta de rigor en el reparto de la riqueza social, no tienen nada que ver con la ética y la moral. Existen, naturalmente, la ética y la moral personales, pero están también la ética social y política, como principios que defienden los valores nacionales, los deberes de los gobernantes y los derechos de los pueblos, frente a la irrefrenable codicia del capitalismo desbocado de nuestro tiempo.

Pero no debemos olvidar que iniciamos esta reflexión cuando decidimos hablar de la conciencia de los pueblos. Por eso debemos echar la mirada para ver lo que ocurrió a mediados del siglo pasado.

Durante los años 1940 hasta bien entrados los años 60, se produjeron en nuestro pequeño país, las conquistas sociales más importantes de su historia. Fue en este período, cuando pasamos de ser un «Estado de Derecho», tal como había sido edificado por los viejos liberales durante el siglo XIX, a un «Estado Social de Derecho» gracias al capítulo Constitucional de las Garantías Sociales y el Código de Trabajo principalmente y luego a un «Estado Social de Derecho y de Servicio Público». Fue la obra de nuestros grandes reformadores: Rafael Ángel Calderón Guardia, Monseñor Víctor Sanabria Martínez, Manuel Mora Valverde y José Figueres Ferrer.

Éstas conquistas que todos reconocemos y admiramos, conservan íntegro su valor social transformador y humanista. Aunque hubo sangre e innumerables sacrificios de por medio, aquellos constructores y dirigentes visionarios, nos ahorraron por muchísimos años, dolores y enfrentamientos aún mayores. El pueblo costarricense comprendió que todos los actores involucrados, los mencionados y otros eminentes ciudadanos como el padre Volio, Rodrigo Facio, Carlos Luis Fallas o Carmen Lira, Luisa González, Alberto Martén, Luis Barahona, Luis Demetrio Tinoco, Arnoldo Ferreto, Jaime Cerdas, Montero Vega, Isaías Marchena y muchos otros, fueron parte de una generación de auténticos revolucionarios al estilo costarricense.

Allí estuvieron presentes los portaestandartes, hombres y mujeres, del pensamiento social de la Iglesia Católica, de la Socialdemocracia, del Comunismo y el socialismo a la tica, junto a miles de productores, agricultores, trabajadores e intelectuales de distintas corrientes ¿Alguien puede suponer que seríamos el país democrático y civilista de que tanto presumimos si estas reformas no se hubieran realizado?

Hago un paréntesis necesario. Don Manuel Mora Valverde, entrañable amigo y compañero, me contaba que, en determinado momento, el gobierno del Dr. Calderón Guardia estaba a punto de caerse. Entonces él se acercó y le dijo:

«Dr. Calderón, Usted debe salvar su gobierno y llevar adelante todo lo que prometió durante su campaña. Ahora Usted se encuentra aislado y la misma oligarquía que lo apoyó para que fuera elegido Presidente, le da la espalda y quiere botarlo, porque le teme a sus propuestas de reforma social. Pero Ud puede, estimado Doctor, salvar y fortalecer su gobierno. Pero sólo hay un camino: «¡Apóyese en el pueblo Dr.; si el pueblo se convence de que Usted está dispuesto a servirle, le dará todo su apoyo y no habrá fuerza capaz de impedirle gobernar!»

Ahora debemos hablar de lo ocurrido hace apenas unos pocos años. Casi inmediatamente después de terminado el gobierno de don Rodrigo Carazo, fuerzas económicas muy poderosas, de adentro y afuera, comenzaron a buscar la manera de apoderarse de algunas de las grandes obras realizadas por el pueblo de Costa Rica. Le pusieron la puntería al ICE y se trajeron a Millicon, una gran corporación que pretendía arrebatarnos el negocio de la telefonía. Fracasaron. Luego se propusieron convertir algunas de nuestras instituciones en sociedades anónimas. También fracasaron. Luego vino el famoso combo del ICE y sufrieron una nueva derrota. Una y otra vez, el pueblo salió la calle y derrotó todos esos proyectos entreguistas. Al final, vino el asunto del TLC y el pueblo costarricense dio muestras de su coraje y determinación. No fue vencido. Al TLC lo impusieron con fraudes y malas artes, pero pocas luchas nos dejaron mayores enseñanzas.

Y ahora, finalmente podemos caer en nuestros días. Contrario a lo que le sucedió a Calderón Guardia que llegó en hombros de la oligarquía, don Luis Guillermo Solís fue electo Presidente en un gesto de abrumadora voluntad, confianza y esperanza por parte del pueblo costarricense, que no había olvidado esas conquistas y luchas de que hablamos, pero que están a punto de perderse ¿Quiénes deben salir a defenderlas? ¿Qué más conciencia y apoyo de parte de nuestro pueblo necesita el Presidente para emprender los cambios necesarios?

El pueblo sólo espera ser convocado y llamado con urgencia a recuperar esas mismas reformas sociales que son los pilares, hoy tambaleantes, sobre las que se levantó el Estado Social de Derecho y de Servicio Público. Sin ellas, Costa Rica sólo sería una caricatura de democracia y sólo tendría, una caricatura de gobierno.

San José. 1 de Setiembre de 2014

 

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Una política participativa para resolver problemas de pequeños agricultores

La política agrícola con la participación de foros regionales1

German Masís,

Académico de la Escuela de Economía

UNA

Cuando se presentó la Política de Estado para el Sector Agroalimentario y el Desarrollo Rural Costarricense 2010-2021, la entonces Ministra afirmó que “la estrategia se aplicará en los próximos cuatro años, pero también debe ser a largo plazo y que trascienda los gobiernos”,  también señaló que la prioridad “son los pequeños agricultores, muchos de ellos dedicados a la agricultura familiar, y el reto es llevarlos a producir con una perspectiva de negocio”.

“Ese sector incluye a paperos, cebolleros, arroceros, horticultores y otros cuyos rendimientos por hectárea se estancaron desde hace años, enfatizó.”  Agregó, “La estrategia del sector agrícola estatal para estos cuatro años pretende elevar el nivel de vida de los productores “vulnerables”, mediante su introducción en los circuitos comerciales”.

Pero “el objetivo no es trabajar con una parcela o una finca, sino mediante la gestión del territorio rural. Por eso, este programa se realizará con un trabajo en los 15 cantones prioritarios del país por sus niveles de pobreza… lo que implica focalizar los recursos disponibles”.

Sin embargo, “reconoció que en el MAG y el sector agrícola hay una estructura institucional muy pesada y que lleva muchos años haciendo lo mismo, pero igualmente fue clara en que el reordenamiento de las entidades no es una prioridad actual.(MAG anuncia prioridad en agricultores vulnerables LN 31-5-2010).

Esta referencia de hace 4 años,  cuando se presentó la política agropecuaria, pone en evidencia  la ambigüedad y la inconsistencia con que se ha formulado la política agrícola del país.

Como se puede observar la misma se mueve entre el corto (4 años) y el mediano plazo, entre la prioridad en grupos vulnerables y  el énfasis en la agroexportación,  entre la política productiva y la política social, entre la dirección política del MAG y el abandono de la institucionalidad del sector y entre la formulación de la política y el divorcio con los actores de la actividad agrícola y sus necesidades.

La política agrícola con la participación de foros regionales2

Por eso, en esa ocasión los representantes de las organizaciones de agricultores y de las entidades del sector, indicaron serios cuestionamientos a la política y en particular sobre las posibilidades concretas de ejecución y sobre los recursos y la capacidad institucionalidad para obtener resultados.

“Grupos agrícolas, ex ministros y el Colegio de Ingenieros Agrónomos cuestionaron que no se definiera cómo se concretarán y financiarán las políticas agropecuarias del 2010 al 2021, presentada por el Gobierno”.

El Presidente de Upanacional, opinó que al menos “veo buena voluntad por poner el tema agrícola en la agenda del Gobierno”, el presidente de la Cámara de Agricultura, “lo calificó como un intento de pensar, por lo menos, a largo plazo en la agricultura.” y el Presidente del Colegio de Agrónomos dijo que “La duda es el cómo y con qué instituciones se va concretar esta propuesta”.  (Grupos agrícolas cuestionan efectividad de nuevas políticas 1-10-2010).

Luego de concluida la Administración 2010-2014, el seguimiento a la problemática del sector permite establecer que se ejecutó muy poco de la política presentada (de la cual se desconoce si ha habido alguna evaluación), que el apoyo efectivo a los grupos vulnerables fue muy escaso, que casi no se logró mejorar su nivel de vida, que la pobreza en las zonas rurales creció y que los cambios en las instituciones del sector fueron ínfimos, en consecuencia que las acciones mencionadas no lograron modificar la situación de exclusión de la pequeña producción.

El nuevo Gobierno, se enfrenta al desafío de hacer lo mismo que las anteriores administraciones o impulsar un cambio como lo prometió en campaña. En la propuesta de política 2014-18 manifestó que “dará un fuerte apoyo a la pequeña y  mediana agricultura,  impulsará una política de seguridad alimentaria, fomentará formas novedosas de comercialización (que incluye el fortalecimiento del programa de abastecimiento institucional, de los mercados regionales y las ferias del agricultor), promoverá las agroindustrias rurales y  reactivará el Consejo Nacional de Producción como una institución estratégica para la seguridad alimentaria”.(PAC.Política Agrícola 2014-2018).

Un grupo de ex profesores de Ciencias Agrarias y Sociales de la UNA está elaborando con la participación de los foros regionales de organizaciones agrícolas, una propuesta concreta y pragmática para el Fortalecimiento de la pequeña producción agro alimentaria para el mercado interno, que incluye un conjunto de acciones sobre alternativas de comercialización, innovación tecnológica, financiamiento, gestión de servicios y desarrollo agro industrial, que se pueden comenzar a ejecutar de inmediato y evaluar cada seis meses para cambiar la situación de la pequeña producción nacional.

 

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EL AGUA: de nuevo tema de conflicto en Lorena de Santa Cruz

Lorena de Santa Cruz dice NO a proyecto

Diputado Ronal Vargas Araya

 

El 8 de setiembre, vísperas del día de la niñez, las sequías provocadas por el fenómeno de El Niño le cobraron fuertemente la factura a las dirigencias locales del PAC, algunos funcionarios de Gobierno y algunos diputados que nos hicimos presentes en el salón comunal de Lorena, el mismo pueblo que en el año 2002 se había opuesto violentamente al acueducto patrocinado por el entonces Hotel Meliá Conchal.

Bajo la pésima dirección de Gerardo Barrantes, cuestionado dirigente comunal al servicio del gran capital, la reunión inició con aires de pelea titánica, con varios carteles con mensajes fuertes por la defensa del recurso hídrico para las comunidades y no para regar campos de golf. Entre más el moderador retaba a los presentes descalificando a los manifestantes, tanto más subía el tono de los gritos y señalamientos. La tensa reunión llegó a su clímax cuando tomó la palabra la regidora y dirigente del PAC María Rosa Angulo, quien fue abucheada por muchos presentes quienes le reclamaban a gritos entre otras cosas ser una farsante, contradecirse en diferentes declaraciones, manipular la dirigencia local y colocarse ahora al servicio de los grandes inversionistas y en contra del derecho de las comunidades al agua.

Se asomaron un poco los aires de paz cuando tomó la palabra Yamileth Astorga Espeleta, presidenta ejecutiva de AyA, quien no optó por un discurso retador y descalificador como los anteriores, sino por uno conciliador: “Me encanta verlos a ustedes defendiendo el agua a gritos… Vamos a decretar un ALTO a los pozos ilegales… No es posible que haya tantos acueductos privados trabajando en esta región, tenemos que ordenar esta situación… Desde AyA no vamos a tomar ninguna decisión sobre la posibilidad de un nuevo proyecto hídrico en la zona sin la autorización de ustedes… Prioritariamente el agua tiene que ser para el consumo humano, para beneficiar en primer lugar a las comunidades locales… No hay nada escrito en piedra, estamos construyendo nuestro Plan de Desarrollo Hídrico y se va a llamar “Agua para Guanacaste”, que todavía está en discusión y no tiene nada que ver con proyectos del pasado que tenían el mismo nombre… El Hotel Meliá nos apoyará cediéndonos tuberías y otros materiales, pero sin ninguna condición: en las manifestaciones del 2002 contra este proyecto sus pretensiones eran totalmente distintas… Serán 12 acueductos de la zona los más favorecidos con este proyecto… Las ASADAS deben seguir administrando, AyA no quiere robarles el mandado… El agua primero es para el consumo de la gente, no para el riego de campos de golf… Los micro acueductos de esta zona serán todos administrados por las ASADAS… Lograremos un manejo sostenible del acuífero”.

Secundando este discurso conciliador y tomando la voz como representante de todos los diputados presentes (Otto Guevara, Juan Marín, Marta Arauz, Johnny Leiva y Ronal Vargas), el diputado Víctor Morales Zapata trató de poner los puntos fundamentales en claro: “¿Están dispuestos a manifestar sus inquietudes e intereses a través de las ASADAS? ¿Aceptan que AyA fortalezca a las ASADAS?… Se nota que hay desconfianza entre los diversos actores, pero tenemos que construir confianzas”.

Especialistas de Senara y el Departamento de Aguas del MINAE también presentes en el evento recalcaron la crisis de disponibilidad de agua en la zona y la descoordinación existente por años, situación que ya se ve mejorar con la Comisión de Alto Nivel Interinstitucional sobre el recurso hídrico, que valida los estudios de disponibilidad de agua en las regiones, compartiendo los datos de las últimas investigaciones. Numeraron la cantidad de agua que se extrae de los diferentes acuíferos en Santa Cruz y concluyeron: “Sin una estructura de manejo del acuífero Nimboyores y datos ciertos de su capacidad, con la participación ciudadana, no se dará explotación” apuntó Carlos Romero del Senara. “Sólo tenemos una oficina en Santa Cruz y otra en Liberia, con sólo dos funcionarios… Todavía no están completos los estudios del acuífero Nimboyores”, sentenció José Joaquín del Departamento de Aguas. Y yo me quedé con la boca abierta…

En fin, después de varias intervenciones, se logró consensuar que habría que renovar la nueva Comisión de Asadas y representantes comunales que analiza la viabilidad del proyecto del acueducto en Lorena, bajo los criterios de ser más abierta, representativa, con miembros elegidos democráticamente y no “a dedo”, que estén representadas las asociaciones de desarrollo, campesinas y otras. “Cada comunidad nombrará en los próximos 15 días un representante para esta Comisión y nos reuniremos de hoy en 22 días en Cartagena, no, en Lorena, mejor en Cartagena”, concluyó Yamileth Astorga.

Yo intenté en vano, en un par de ocasiones, tomar la palabra, pero el moderador del evento, Gerardo Barrantes, no me lo permitió, tal vez porque apareció de nuevo aquel fantasma de la frustración, cuando no le fue concedido algunos años atrás su solicitud pública al obispo Victorino Girardi para que me quitara la dirección de la Pastoral Social de Guanacaste, en vista de la afectación que sufrió el sector turístico por mi oposición a la explotación del acuífero Nimboyores por parte del Hotel Melliá Conchal.

De haber tomado la palabra, entre mis principales aportes hubiera acotado mi apoyo a la participación ciudadana en la justa protesta por marginarlos de la gestión del agua, aspecto oscurecido por los malos líderes locales. Además hubiera recalcado el derecho humano al agua desde la perspectiva de las ASADAS como instrumentos comunales aptos para esta gestión, bajo el oportuno apoyo de AyA y el cuidado de no dejarse manipular por grupos de presión con intereses encontrados, particularmente denunciando el aumento de “ASADAS PRIVADAS” al servicio de inversionistas extranjeros y nacionales, comercializando el líquido vital que escasea en las comunidades costeras. Finalmente hubiera concluido con dos denuncias puntuales:

  1. La coordinadora interina en la jefatura de las ASADAS de la zona está en manos de una señora de apellido Vega cuyo mayor mérito profesional es el ser maestra de kínder, cuando el manual de puestos dicta otros criterios. La pusieron en ese puesto por influencias políticas del PLN y no tiene idea de cómo dirigir la oficina ni cómo hacer un plan de atención a las ASADAS. ¿Cómo pretende por medio ella AyA fortalecer las ASADAS?
  2. El Lic. Cayetano Méndez Trejos, funcionario encargado de las oficinas rurales de ASADAS, tiene 3 años de estar incapacitado y continúa nombrado a pesar de su inacción y el malestar de las comunidades.

Estando junto a la diputada Marta Arauz (PLN) se nos acercó una vecina del lugar y nos dijo: “Miren, ese diputado que está allí nos quiere robar el agua, por eso aquí no lo queremos…muchos fines de semana lo vemos tomando guaro en el Hotel Flamingo y otros hoteles de la zona, negociando el agua de Nimboyores. No es justo que nos traten de esa forma”. Ambos nos quedamos espantados…

En fin: la lucha continua, y si se sigue invisibilizando la gestión de las ASADAS rurales y no se permite participar a representantes validados por las comunidades; si se prioriza el agua para los campos de golf sobre las necesidades de los agricultores y las familias costeras santacruceñas; si se siguen imponiendo funcionarios públicos que afectan la gestión de las ASADAS para debilitarlas y que AyA absorba sus funciones, en mi persona tendrán al mayor opositor a un proyecto que en vez de traer soluciones, amenazará la vida de las comunidades históricas, hoy desplazadas por el auge turístico, y acarreará consecuencias nefastas para el manejo integral y sostenible del recurso hídrico.

 

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