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Tecnofeudalismo: el fin del mercado y la nueva renta

Alberto Salom Echeverría
albertolsalom@gmail.com

Introducción

Ahora, algunos pensadores sociales, que estudian los fenómenos más recientes que se han producido en el capitalismo (Varoufakis, 2024), han comenzado a hablar del Tecnofeudalismo. Un concepto que en un inicio produce extrañeza, puesto que el feudalismo fue un modo de producción que quedó superado en la Europa Occidental, justamente con el advenimiento del capitalismo mediante un prolongado proceso que abarcó, desde la crisis del siglo XIV, hasta consolidarse finalmente con las revoluciones burguesas y la revolución industrial entre mediados del siglo XVIII y el siglo XIX. Sin embargo, en cuanto se le ha definido con rigor como veremos, se nos transmuta en un concepto que deviene explicativo de los fenómenos que acontecen hoy en los países de capitalismo desarrollado. Veamos.

Durante dos siglos nos enseñaron que el capitalismo era un sistema de mercados libres donde el beneficio nacía de producir y competir. Esa descripción ya no encaja. Los gigantes tecnológicos no ganan principalmente vendiendo, ganan cobrando peaje por dejar vender a otros. A este cambio de lógica el economista Yanis Varoufakis lo ha llamado tecnofeudalismo: no es una metáfora provocadora, sino una categoría económica para describir el paso del beneficio a la renta. Hoy los grandes capitales se multiplican por medio de la renta.

Este ensayo explica qué es el tecnofeudalismo, cómo afecta al capitalismo contemporáneo y por qué América Latina —y Costa Rica en particular— no es un espectador sino una colonia digital de ese nuevo feudalismo.

1. ¿Qué es el tecnofeudalismo?

En el feudalismo clásico el poder no venía de producir, sino de poseer la tierra. En el tecnofeudalismo el poder no viene de producir bienes, sino de poseer la nube. Varoufakis denomina a ese nuevo medio de producción “cloud capital.”

Este sistema crea tres clases: 1) cloudalistas (Amazon, Google, Meta, Apple, Microsoft), 2) vasallos (empresas que deben instalarse en esa nube), 3) cloudsiervos (nosotros, que generamos datos gratis).

La renta adopta tres formas: por acceso (Apple 30%, Amazon $39.99 + 8-15%), por atención (Google/Meta venden tu atención), por exclusión (ya no compras, pagas suscripción. Toda esta información la he oteado en la nube por medio de la Inteligencia Artificial).

2. ¿Cómo afecta al capitalismo?

El tecnofeudalismo no elimina el capitalismo -explica Varoufakis- lo vacía por dentro. Primero, mata el mercado. Un mercado baja precios por competencia. Un feudo digital gana haga lo que haga el vasallo. Su beneficio por terceros es cuatro veces mayor que por venta directa (35% margen AWS vs 6% retail).

Segundo, concentra sin precedentes. Tercero, debilita al Estado-nación. El feudo es transnacional, escribe sus propias reglas.

Los críticos dicen que Varoufakis exagera. El siervo no podía irse; el usuario puede borrar Instagram, aunque con un costo social inmenso. No hay feudalismo, hay monopolio extremo. La discusión semántica es válida, pero no cambia el diagnóstico.

3. Amazon en América Latina:

América Latina muestra que el tecnofeudalismo es una guerra de feudos. El señor dominante no es Amazon, es Mercado Libre. En 2023 Mercado Libre invirtió $3.600 millones en 225 centros logísticos.

Amazon, ante la imposibilidad de conquistar, compra vasallaje -advierte Varoufakis-: bono convertible de $25 millones en “Rappi” con opción a 12%. No quiere motos, quiere cobrar peaje sobre entregas en 10 minutos. “Rappi” es una empresa tecnológica latinoamericana, originaria de Colombia, que funciona principalmente mediante una aplicación móvil. En términos sencillos, -dice la IA- es una especie de plataforma de servicios y entregas a domicilio. “Rappi” no es pues un restaurante ni una tienda en sí misma: conecta al cliente con restaurantes, comercios y repartidores, y cobra por determinados servicios.

Los datos revelan la mutación: vendedores externos son 61% de unidades vendidas en Amazon. No quiere vender, quiere que otros vendan en su territorio y pagar renta.

4. Costa Rica: la colonia digital

Costa Rica es una colonia digital. No somos mercado, somos fábrica de vasallos. Entre 2017 y 2021, según CINDE, Amazon triplicó su planilla de 5.000 a 15.000 empleados. No son bodegas, son servicios de AWS, Prime Video, finanzas. AWS se traduce como Amazon Web Services, o sea es la plataforma de servicios de computación en la nube de Amazon. Dicho de manera sencilla AWS permite que empresas, gobiernos y aplicaciones utilicen por internet computadoras, almacenamiento, bases de datos y otros servicios tecnológicos, sin tener que comprar o mantener sus propios servidores. (Cfr. IA)

Antes una empresa compraba servidores, los instalaba, los mantenía y ampliaba su infraestructura cuando crecía. Con AWS -dice la IA- alquila capacidad informática por internet, paga según el uso y puede aumentar o reducir esa capacidad rápidamente. Por ello AWS se ha convertido en uno de los más grandes protagonistas mundiales de la computación en la nube, junto con Microsoft Azure y Google Cloud.

Doble dependencia: cloudsiervos que producimos datos y vasallos comerciales que pagamos renta. Vulnerabilidad expuesta en octubre 2025, cuando Amazon anunció recorte de 30.000 empleos y plan de reemplazar 600.000 puestos con robots en diez años, con inversión de $100.000 millones en IA.

Conclusión

El tecnofeudalismo no es fin del capitalismo, es su evolución rentista. El capitalismo prometía que el mercado disciplinaría al poder; el tecnofeudalismo demuestra que cuando alguien posee el mercado, no necesita competir.

Para Costa Rica y América Latina la pregunta ya no es si participar o no —no hay afuera— sino en qué condiciones. Tres políticas: infraestructura pública de nube y pagos; regulación que trate a plataformas como infraestructuras esenciales; y fomento de canales directos que bajen peaje del 30% al 5%. Volveré sobre esto.

Referencias:

Durand, C. (2020). Techno-féodalisme. La Découverte.

Varoufakis, Y. (2024). Techno feudalism: What Killed Capitalism. Bodley Head.

CINDE (2022). Reporte de inversión extranjera directa Costa Rica.

Bloomberg Línea (2023). Mercado Libre y Amazon en América Latina.

NCR Noticias (2024). La operación de Amazon en Costa Rica.

El Estado enemigo de la sociedad costarricense

Juan Huaylupo1

Los costarricenses vivimos en la actualidad un gobierno enemigo de nuestra cultura política, atenta contra el interés nacional, la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía, a la vez que destruye nuestros derechos constitucionales, la institucionalidad y la política pública gestada social e históricamente. Además, absurdamente desprecia y niega a sus electores y pone en riesgo la seguridad nacional, para conceder ilegítimamente nuestra soberanía al vasallaje y la colonialidad del poder de una potencia extranjera, lo que, en ese caso, podría estimarse que está configurado constitucionalmente como traición a la patria.

El resultado electoral del actual gobierno burló la Constitución de la República que prohíbe la reelección inmediata del presidente anterior. Así, la posesión de los ministerios de la Presidencia y de Hacienda, así como la injerencia en la seguridad nacional, ha convertido al expresidente en un presidente de facto. El mismo que se burla, no solo de las personas, lo hace contra las regulaciones jurídicas y constitucionales de la sociedad, a la que odia, y destruye como un mandato individual ajeno a los costarricenses, quizás rutinario cuando fue funcionario, al servicio del poder imperial norteamericano, en el nefasto Banco Mundial.

Es por ello, que los insultos, blasfemias, chantajes que los gobernantes de turno imputan calificando de “chancletudos”, izquierdistas o comunistas a los estudiantes y trabajadores de las universidades públicas y a todos aquellos que protestan, muestran “de cuerpo entero su pésima calaña”, su personalidad, educación e ignorancia. El desigual enfrentamiento desde el poder, sin seriedad ni originalidad, que descalifica con estereotipos y prejuicios, revela su mediocridad y su obscena ignorancia, pero atacar a los universitarios, quienes con el intelecto han generado reconocimientos nacionales e internacionales en la ciencia, en la salud, la tecnología, así como en la literatura, la escultura, las artes y en su quehacer democrático, sin duda, es una obsesión patológica el pretender inútilmente desprestigiar no solo a las universidades públicas, también lo hace contra el pensamiento, los aportes y logros alcanzados por la sociedad costarricense.

El gobierno está liquidando las conquistas democráticas alcanzadas a través de la historia y lo hace con falsos argumentos fiscalistas y manipulados presupuestos, a la vez que, con endeudamiento externo profundiza los desequilibrios macroeconómicos y compromete el futuro social y nacional. El empobrecimiento se hace absoluto, y así, afecta también a los sectores medios que sufren con los usureros préstamos para paliar transitoriamente el deterioro de su calidad de vida.

La grave problemática social, económica y política creada no es de carácter ideológico, no es de principios, es de saqueo inmoral, colonialista y delincuencial de los recursos naturales estratégicos, contra la soberanía y la democracia, como se aprecia en los recurrentes alineamientos políticos, donde se miente con las granjas de bots para crear falsas corrientes de opinión y persuasión en favor de posiciones e intereses que son contrarios de los ciudadanos e incluso contra la identidad nacional. En esta tendencia, no será extraño que anuncien el establecimiento de bases militares para el control político y el dominio militar, que, por sumisión, ya se espía y persigue a ciudadanos (como se denunció a propósito de la vigilancia gubernamental del 14 de setiembre), quizás como preludio de una represión fascista.

Este gobierno que odia y empobrece a la población nacional con prácticas intencionales que precarizan los servicios públicos básicos a las poblaciones vulnerables e impide la conservación de la calidad de vida de los sectores medios y mayoritarios del país, es incapaz de comprender el honor y dignidad de haber sido designados como gobernantes en un espacio social, pionero de la conformación estatal centroamericana ante la invasión pirata de la colonialidad extranjera, que inauguró las reformas democráticas en nuestra América, sin tener un ejército que distorsionara la política nacional, así como desconoce el honor de haber tenido una educación que nutrió la profesionalización de jóvenes centroamericanos, lo cual mostraba su solidaridad democrática que contrasta con la precariedad política, cognoscitiva y enfermiza prepotencia de un gobierno indigno de nuestra nación.

En la actualidad aumenta la percepción negativa de la ciudadanía ante las crecientes necesidades y demandas sociales insatisfechas, no obstante, se pretende eludir y encubrir su incapacidad agrediendo y afectando la acción institucional, culpando y acusando a sus trabajadores de corruptos y vagos, como un pretexto para obedecer la consigna imperial de destrucción del Estado Social de Derecho, con el apoyo de quienes esperan beneficios de un gobierno, que precisamente está cercenando los derechos en la salud y educación pública, como en los derechos laborales, ambientales …

En el presente es peculiar la similitud discursiva del pragmatismo político de algunos gobiernos latinoamericanos, incluido el nuestro, con los cuales se coincide -no casualmente- con las afirmaciones y acciones interesadas de las autoridades del imperio, en la espuria organización, cuya denominación se falsifica como Escudo de las Américas, una coalición político-militar, que semeja una simbiosis parasitaria que beneficia y protege al imperio, cuyas consecuencias son imprevisibles en la disputa por la hegemonía mundial.

Según un reciente comunicado del Departamento de Estado norteamericano, los países integrantes de ese escudo han suscrito y aplaudido que el gobierno boliviano, detenga al fiscal por detener e investigar al amigo del imperio, que el gobierno quisiera emular en su conflicto con el poder judicial. La intromisión nacional en asuntos de competencia boliviana atenta a su soberanía, intervenida y supervisada por otros países, lo cual, sin pronunciamiento oficial costarricense, de la presidenta y del ministro del ramo, ha comprometido nuestras relaciones internacionales y actor de una violación al derecho internacional.

Nuestra democracia fue una creación colectiva, modelada históricamente por la cultura e identidad nacional amparada estatalmente. Sin embargo, es irrespetada por quienes deben velar por su resguardo y defensa. La democracia no es propiedad privada, no es individual, no pertenece a los poseedores de riqueza y poder, como tampoco al Estado, ni a quienes asesinan y hacen guerras en su nombre. La democracia es del pueblo que tiene la capacidad y responsabilidad de respetarla, defenderla y restaurarla en la heterogeneidad de las relaciones sociales costarricenses.

11. Catedrático. Docente e investigador Pensionado. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Costa Rica.

Lo que no se parece

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Empiezan a salir a la luz pública costarricense casos denunciados por familiares de ticos detenidos en las instalaciones de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), en Estados Unidos.

La preocupación de estas personas es evidente: sus familiares permanecen en condiciones difíciles y algunos de ellos con problemas de salud que no han sido atendidos de forma adecuada.

Ya se han conocido dos casos en lo que va del año, de personas migrantes costarricenses que fallecieron en sus condiciones de detención o que fueron entregadas en mal estado de salud por las autoridades migratorias de aquel país.

Hasta ahora, la omisión oficial ha sido la respuesta. Consecuente, eso sí, con un burdo alineamiento diplomático local con las locuras desquiciantes del presidente Trump en materia migratoria.

No deja uno de pensar en lo que viene.

Porque lo que viene podría ser peor si se considera la forma en la que operadores de la política local asumen la diversidad y la entienden. Si es así, son explicables omisiones y emisiones de mal gusto.

Tiene uno que tomar aire para escribir sobre estas cosas. Ya se sabe, sí, que lo banal y superficial son los ejes que mueven los discursos y narrativas oficiales en el país.

Eso y esa mala retórica construida por las extremas políticas que campean en la región, en la que los odios suelen colocarse sobre los “otros” a los que se les denomina “zurdos” o lo que es peor, “bloque opositor comunista”. Sobre esto último escribiré en otro momento para el caso doméstico.

Me gustaría regresar a la banalidad que da paso al racismo y xenofobia solapadas. Como si hiciera gracia, el secretario general del partido oficialista Pueblo Soberano soltó una de sus tantas joyas del lenguaje y confirmó en su decir que “todos los chinos se parecen”.

Caso en desarrollo aparte, esta frase condensa cierto ADN que aparece cada cierto tiempo en buena parte de la población nacional, para la que origen, color de piel y clase son suficientes motivos en prácticas de discriminación.

Que la haya dicho el secretario del partido en el gobierno, ya no sorprende. Ya nada nos sorprende.

Si para este personaje “todos los chinos se parecen”, para nosotros hay cosas como la dignidad y la decencia que se van pareciendo menos a sus actos. Cada vez menos. Cada vez más pequeños.

Cada vez más.

Secretaría general de Naciones Unidas: análisis de los resultados del quinto sondeo informal del Consejo de Seguridad

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR

nboeglin@gmail.com

El puesto de secretario general de Naciones Unidas ostenta la máxima jerarquía dentro del organigrama de Naciones Unidas, organización internacional integrada en la actualidad por 193 Estados miembros.

Al respecto, los artículos 97-101 de la Carta de Naciones Unidas adoptada en 1945 (véase texto) detallan su modo de elección y las diversas funciones que conlleva este puesto dentro de la estructura de Naciones Unidas.

El proceso de designación en breve

Pese al elevado número de Estados miembros de Naciones Unidas (193), el proceso de designación de un secretario general de Naciones Unidas recae en el Consejo de Seguridad (compuesto por 15 Estados): es este único órgano que define quién ocupará la silla de secretario general.

Resulta también necesario indicar, en particular a nuestros estimables lectores poco familiarizados con Naciones Unidas, que es tan solamente una vez conformada una sola candidatura, que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la tramita a la Asamblea General mediante una simple resolución de dos párrafos, para su aprobación definitiva por aclamación por parte de los 193 Estados Miembros de Naciones Unidas: fue lo que ocurrió en el mes de octubre del 2016 con el candidato propuesto por Portugal (véase resolución), así como en octubre del 2006 con el candidato propuesto por Corea del Sur (véase resolución). Nuestros estimables lectores de América Latina y en particular oriundos de Perú recordarán que fue esta misma resolución (véase enlace) adoptada en octubre del 1986 por el Consejo de Seguridad la que recomendaba la designación del (del hasta ahora) único secretario general oriundo de América Latina en toda la historia.

Cabe recordar que, además de los cinco Estados Miembros Permanentes con derecho a veto (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), en la actualidad los demás Estados que integran el Consejo de Seguridad son: Bahrein, Colombia, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, Somalia, y República Democrática del Congo.

Como suele ocurrir en toda competencia entre distintos competidores, iniciar en una posición favorable una contienda no necesariamente equivale a garantizar llegar a la meta en primera posición.

Los sondeos informales del pasado mes de septiembre del 2026

El pasado 18 de septiembre, se realizó el tercer sondeo informal en el seno del Consejo de Seguridad, sin que se lograra desmarcar claramente una de las ocho candidaturas: véase al respecto esta nota de PassBlue que incluye una infografía sobre las progresiones y retrocesos de unos y otros y una nota nuestra explicando más en detalle lo observado, titulada: «Secretaría General de Naciones Unidas: resultados del tercer sondeo informal del Consejo de Seguridad «.

En este recuadro extraído de esta nota de Security Council Report, se puede observar lo reñido de la competencia, con muy poca diferencia entre el primer y segundo lugar (dos mujeres), así como entre la tercera, cuarta y quinta posición (que comparten tres candidatos masculinos con cinco votos favorables cada uno).

Unos días después del tercer sondeo realizado, únicamente la candidata de nacionalidad chilena (que registró 11 votos desfavorables) fue la que optó por retirarse definitivamente de la contienda, tal y como lo notificaron Brasil y México de manera conjunta el 21 de septiembre (véase carta).

El que no se logre desmarcar claramente una candidatura puede significar que un desacuerdo persiste entre los cinco Estados Miembros permanentes del Consejo de Seguridad: si se consideran únicamente las cuatro primeras posiciones, posiblemente el candidato masculino presentado de manera tardía por Uganda y el de Argentina reúnen algunos apoyos, mientras otros consideran que ya es hora que sea una mujer (candidaturas de Costa Rica y de Guyana) la que dirija los destinos de la organización internacional.

El pasado 29 de septiembre del 2026, se realizó el cuarto sondeo informal en el seno del Consejo de Seguridad, con los siguientes resultados dados a conocer con respecto a las cuatro primeras posiciones que nos permitimos desglosar:

1- Candidata de Costa Rica: 10 opiniones favorables, 3 desfavorables y 2 «sin opinión«

2: Candidata de Guyana: 8 opiniones favorables, 6 desfavorables y 1 «sin opinión«

3: Candidato de Argentina: 8 opiniones favorables y 7 desfavorables.

4: Candidato de Uganda: 5 votos favorables, 8 desfavorables y 2 «sin opinión«.

En esta infografía extraída de esta nota de PassBlue se pueden comparar los resultados entre el tercer sondeo (realizado el 18 de septiembre) y el cuarto sondeo (29 de septiembre) para cada una de las candidaturas.

Claramente el candidato de Argentina fue el que inició un ascenso notorio, pasando de cinco a ocho votos favorables, mientras que la candidata de Costa Rica mejoró levemente (un voto favorable adicional, dos opiniones desfavorables menos, pero una «sin opinión» adicional con respecto al tercer sondeo). Al tiempo que la candidata de Guyana mantuvo exactamente las mismas marcas que las obtenidas con ocasión del tercer sondeo realizado el 18 de septiembre.

Las diversas interpretaciones sobre estas marcas registradas de unos y otros, derivan del hecho que no se sabe si detrás de las opiniones «desfavorables» y los Estados «sin opinión«, hay uno o varios Estados Miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

No se puede descartar que la actual administración norteamericana, frontalmente opuesta al multilateralismo, esté aprovechando de la situación para torpedear el proceso de designación de la persona llamada a sustituir al actual secretario general de Naciones Unidas a partir del 1 de enero del 2027.

Los resultados del sondeo realizado el 7 de octubre del 2026

Un quinto sondeo tuvo lugar de manera sorpresiva este 7 de octubre del 2026, arrojando los siguientes resultados, según esta nota publicada en las redes sociales de PassBlue:

  1. Candidata de Costa Rica: 9 votos favorables y 6 votos desfavorables
  2. Candidato de Argentina: 6 votos favorables, 7 votos desfavorables y dos «sin opinión»
  3. Candidata de Guyana: 5 votos favorables, 9 votos desfavorables y un voto «sin opinión»
  4. Candidato de Senegal: 5 votos favorables, 10 votos desfavorables
  5. Candidata de Ecuador: 3 votos favorables, 9 desfavorables y 3 «sin opinión»
  6. Candidato de Uganda: 3 opiniones favorables y 12 opiniones desfavorables
  7. Candidata oriunda de Ecuador propuesta por Tonga de manera tardía: 14 votos desfavorables, y un voto «sin opinión».

Claramente se puede observar el impacto de la crisis de la diplomacia en Costa Rica en los números obtenidos por la candidata de Costa Rica, que reduce de un voto favorable y aumenta tres votos desfavorables, pasando a un total de seis: se trata del número más importante de votos desfavorables registrado desde que iniciaron estos sondeos informales en el seno del Consejo de Seguridad. No se ha logrado tener en Costa Rica acceso a razones expresadas por algunos que expliquen este aumento de opiniones desfavorables a estas alturas de la contienda.

Por su lado el candidato argentino pierde dos votos favorables con respecto al sondeo anterior, que se trasladan a los votos «sin opinión», al tiempo que mantiene el mismo número de votos desfavorables (siete).

Para la candidata de Guyana, pierde de manera bastante notoria tres votos favorables, y mantiene el mismo número de votos desfavorables (nueve) que en el sondeo anterior del 29 de septiembre. Esta pérdida la coloca por vez primera en tercera posición.

El candidato de Senegal por su parte mantiene el mismo número de votos favorables que en la secuencia anterior (cinco), pero aumenta el número de votos desfavorables de uno adicional, pasando de nueve a diez.

El golpe reciente a la imagen internacional de Costa Rica

En el caso de la candidata de Costa Rica, resulta de interés evaluar si la crisis política que desató la sorpresiva destitución del canciller de Costa Rica por parte de la presidenta de Costa Rica, el pasado 24 de septiembre, complicó sus gestiones y le está restando fuerza a su postulación.

La reunión por la que fue «despedido» el canciller es objeto de este comunicado oficial de prensa del aparato diplomático costarricense del 22 de septiembre.

El golpe a la imagen internacional de Costa Rica, y en particular dentro de Naciones Unidas, que titula esta nota reciente de CRHoy, y las contradicciones de la Presidenta de Costa Rica con la línea de tiempo que detalla este artículo del Semanario Universidad, puede haber afectado la candidatura oficial de Costa Rica: en efecto, el peor momento que puede escoger un Estado para proceder a destituir a un canciller es hacerlo en plena Asamblea General de Naciones Unidas, días antes de pronunciar su intervención ante el plenario de la Asamblea General, y en la recta final de una candidatura oficial al puesto más importante dentro del organigrama de Naciones Unidas.

En este muy completo artículo publicado por Radio UCR sobre los acuerdos alcanzados durante la famosa reunión por la que fue destituido el canciller de Costa Rica, se lee que:

«El 28 de septiembre trascendieron declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien asistió al encuentro y afirmó que la participación de Trump no estaba prevista inicialmente, sino que ocurrió por un cambio de agenda. «

No está de más indicar que el alineamiento total de las actuales autoridades de Costa Rica con Israel también puede estar surtiendo efectos negativos para la imagen de Costa Rica en el plano internacional: al respecto, remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra nota titulada «Fomentar el libre comercio … ¿haciendo a un lado obligaciones internacionales? A propósito de varias opiniones enviadas a la Asamblea Legislativa relativizando la supuesta conveniencia del TLC entre Costa Rica e Israel«. El pasado 25 de septiembre, Naciones Unidas procedió a actualizar la lista de empresas privadas involucradas en la colonización y en la ocupación ilegales del territorio palestino (véase enlace). Este muy completo reportaje difundido en Francia (véase enlace a versión ampliada) en días recientes revela que el apoyo económico al Hamás por parte de Catar formaba parte de una estrategia asumida del actual primer ministro israelí (que ha hecho hasta lo imposible para que no se cree en Israel una comisión de investigación independiente sobre las circunstancias exactas en las que se produjo el ataque del 7 de octubre del 2023).

La intención genocida de Israel en Gaza ha quedado claramente establecida por diversos órganos de derechos humanos de Naciones Unidas, así como por parte de diversas organizaciones internacionales de derechos humanos, incluyendo organizaciones israelíes como B´Tselem (véase informe). Los numerosos testimonios de soldados israelíes reunidos por la organización Breaking The Silence en la misma Israel denuncian el tipo de instrucciones recibidas (véase reciente entrevista en France24 -en inglés- con su director ejecutivo). El sitio de la Fundación Hind Rajab detalla cómo esta organización ha logrado rastrear a criminales de guerra en todo el mundo.

Las maniobras para restarle importancia a la situación en Gaza por parte del aparato estatal israelí (y de pequeños círculos que gravitan alrededor de las embajadas de Israel en el mundo), quedó bastante bien resumida en esta entrevista publicada recientemente en Francia, realizada por uno de los grandes especialistas galos en materia de relaciones internacionales.

Resulta oportuno indicar que el pasado 10 de septiembre del 2026, valientes comunicadores israelíes dieron a conocer un documental en la Bienal de cine de Venecia, titulado «Naza«, sobre la maquinaria destructiva militar israelí en Gaza dirigida desde programas informáticos que combinan rastreo y ubicación de llamadas, reconocimiento facial e inteligencia artificial: véanse al respecto esta nota del medio israelí Magazine+972, así como este reportaje de Al Jazeera.

Foto extraída de artículo titulado «Why NAZA terrifies Israel´s liberal elite», publicado por Magazine+972 (Israel), el 2 de octubre del 2026, cuya lectura se recomienda

Cabe indicar a nuestros estimables lectores que este próximo 10 de octubre, el documental Naza se estrenará en una sala de cine en Costa Rica (véase anuncio), al tiempo que el 8 de octubre, se realizará un foro en la Asamblea Legislativa sobre la infancia en Gaza con dos reconocidos expositores (véase volante), entre varias otras actividades en Costa Rica sobre Palestina durante esta semana del 7 de octubre.

Como dato muy poco difundido, la tasa de suicidios dentro del ejército israelí es una de las más altas en el mundo militar, con casi 20 casos registrados en lo que va únicamente del 2026 (véase artículo de Haaretz y este reportaje más reciente del mismo medio israelí); a ello, hay que añadir una población de entre 50.000-70.000 reservistas y militares israelíes que sufren de síndrome postraumático luego de servir en el ejército israelí (véase artículo del Times of Israel del 2025). Desde el punto de vista de las autoridades militares israelíes, la cifra oficial es mucho menor y se evalúa en unas 30.000 personas (véase nota de prensa de la agencia de noticias turca Anadolu).

A modo de conclusión

Es posible que luego de este quinto sondeo realizado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, algunas de las siete candidaturas que no se vieron mayormente favorecidas se retiren de la contienda para la silla de la Secretaría General de Naciones Unidas.

Cabe precisar que las candidaturas de nacionalidad argentina y costarricense comparten en América Latina un común denominador: han sido postuladas oficialmente por Estados cuyo máximo dirigente se «destaca» por una crítica frontal al multilateralismo y a las reglas que imperan en el ordenamiento jurídico internacional, que rechaza la Agenda 2030 de Naciones Unidas, que crítica de manera desvergonzada las normas internacionales de protección de los derechos humanos, que ha anunciado que trasladará su respectiva embajada en Israel de Tel Aviv a la ciudad de Jerusalén, y que le ha dado la espalda a la justicia penal internacional de La Haya, objeto de inusuales ataques por parte de Estados Unidos y de Israel desde enero del 2025. En este mes de septiembre del 2026, un nuevo informe sobre la destrucción en Gaza por parte de Israel estima a más de 71.000 millones de US$ el monto necesario para su reconstrucción (véase nota de la UNCTAD).

En el caso de Costa Rica, con esta Asamblea General del 2026, son cinco citas anuales mundiales consecutivas en el prestigioso recinto de Naciones Unidas en Nueva York desde el 2022 en las que no participa su máxima autoridad.

UCR recomienda no aprobar TLC con Israel y advierte vacíos en derechos humanos, ambiente y participación ciudadana

El Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) en la sesión realizada el 1 de octubre acordó recomendar a la Asamblea Legislativa no aprobar el proyecto de ley para la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre la República de Costa Rica y el Estado de Israel, expediente N.° 25.542.

La decisión se tomó a partir del análisis realizado por distintas instancias universitarias, entre ellas la Facultad de Ciencias Sociales, la carrera de Administración Aduanera y Comercio Exterior y otros espacios académicos de la Universidad. El criterio universitario advierte que el tratado debe ser valorado no solamente desde la perspectiva comercial, sino también considerando sus posibles consecuencias sociales, ambientales, económicas y en materia de derechos humanos.

Entre las principales preocupaciones señaladas por la UCR se encuentra que el tratado carece de un capítulo específico sobre derechos humanos y de cláusulas democráticas, así como de mecanismos que permitan evaluar los riesgos derivados de las actividades económicas promovidas por el acuerdo cuando estas puedan afectar territorios, comunidades o bienes naturales.

El análisis universitario también identifica vacíos en materia de protección ambiental, sostenibilidad y participación ciudadana. El tratado no incorpora un capítulo ambiental ni mecanismos específicos para que la ciudadanía pueda denunciar eventuales incumplimientos de la legislación ambiental, lo que, según el criterio analizado, representa una regresión en materia de gobernanza y acceso a la justicia ambiental.

El Consejo Universitario considera que el intercambio comercial con Israel representa actualmente una porción relativamente reducida del comercio exterior costarricense, por lo que la discusión sobre el tratado debe incorporar criterios relacionados con el desarrollo sostenible, la agricultura, la salud pública y otros compromisos internacionales.

El análisis también identifica asimetrías importantes en el acceso a los mercados. Mientras Israel consolida buena parte de un acceso que ya tenía libre de aranceles, Costa Rica realiza una apertura arancelaria significativamente mayor. Además, una parte importante de la oferta agrícola costarricense con potencial exportador quedó excluida o sometida a contingentes arancelarios.

El criterio señala asimismo carencias en materia de barreras sanitarias y fitosanitarias, contratación pública, inversión, servicios y mecanismos para garantizar un acceso efectivo de las empresas costarricenses al mercado israelí. También advierte sobre la ausencia de mecanismos suficientes para proteger intereses nacionales relacionados con biodiversidad, recursos genéticos y conocimiento tradicional.

Para la Universidad, estas condiciones deben ser analizadas a la luz del principio de que la política comercial del país debe ser coherente con sus principios constitucionales, el derecho internacional, el interés público y las obligaciones asumidas en materia de derechos humanos.

Derechos humanos y territorios ocupados

Uno de los elementos centrales del criterio universitario es la necesidad de incorporar una perspectiva de derechos humanos al análisis de los acuerdos comerciales.

El documento recomienda valorar disposiciones que permitan identificar el origen territorial de los bienes objeto del intercambio y establecer procesos de debida diligencia, de manera que las actividades económicas promovidas por el acuerdo no contribuyan directa o indirectamente al aprovechamiento de bienes naturales provenientes de territorios ocupados o a la consolidación de situaciones contrarias al derecho internacional.

La UCR señala, además, que los costos ambientales y sociales de determinadas actividades económicas pueden recaer de manera desproporcionada sobre poblaciones o territorios ambientalmente frágiles, mientras que los beneficios pueden concentrarse en empresas exportadoras, zonas francas y sectores altamente tecnificados.

El acuerdo adoptado por el Consejo Universitario recomienda formalmente a la Asamblea Legislativa no aprobar el expediente N.° 25.542, con base en los argumentos desarrollados en el análisis universitario.

Con esta posición, la UCR reafirma la importancia de que las decisiones sobre política comercial sean analizadas desde una perspectiva integral, considerando no solamente los posibles beneficios económicos, sino también sus implicaciones para los derechos humanos, la protección ambiental, la soberanía alimentaria, el bienestar social, la participación ciudadana y el cumplimiento del derecho internacional.

Puede descargar el informe desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/Propuesta-Proyecto-de-Ley-CU-99-2026.pdf

Información enviada por el Programa Kioscos Socioambientales
Universidad de Costa Rica

En ocasión del homenaje a Carlos Luis Collado Martínez y a Virginia Tonelli, mártires de la lucha antifascista

José Gabriel Rivas-Ducca

Este sábado 10 de octubre, a las 10 de la mañana, frente al Edificio Metálico, el Comité Antifascista Costarricense Italiano nos convoca al homenaje al héroe y mártir antifascista costarricense, el doctor Carlos Luis Collado Martínez, brutalmente asesinado por el nazifascismo en esa fecha, en 1944, en Italia.

En momentos en que el neofascismo se expande de nuevo por nuestras tierras latinoamericanas y otras partes del planeta, con su lenguaje de odio y violencia, este llamado a reunirnos y a no olvidar el pasado no podría ser más actual y urgente. El capitalismo, ahora neoliberal, en su decadencia, recurre a la ya conocida táctica fascista: la demonización de toda aquella persona que se le oponga y el llamado a su destrucción. Ante esta realidad, no tenemos otra opción que organizarnos y mostrar que no tenemos miedo. Mostrar que no tememos, en una Costa Rica que vemos degradarse.

Muy oportuna y acertada es la decisión de honrar también a una mujer partisana, en la figura de la mártir Virginia Tonelli. Sin la participación y el sacrificio de millones de mujeres, no hubiera sido posible vencer al fascismo.

Hoy, en pleno 2026, el ejemplo heroico de personas que no dudaron en poner en peligro y ofrendar sus vidas, como Carlos Luis Collado Martínez y Virginia Tonelli, nos llama a manifestarnos. El peor error sería tratar de escondernos, tolerar la situación actual y en un futuro decir: «No protesté, preferí guardar silencio», cuando ya era demasiado tarde (Martin Niemöller).

Comité Antifascista Costarricense Italiano rinde homenaje al partisano costarricense Carlos Collado Martínez

El Comité Antifascista Costarricense Italiano invita a la conmemoración «Il partigiano Collado», un homenaje al médico costarricense Carlos Collado Martínez, a quien la organización reconoce como héroe y mártir antifascista. La actividad se realizará el sábado 10 de octubre de 2026, a las 10:00 a. m., en el Jardín de Paz, frente al Edificio Metálico, en San José.

El encuentro está abierto a todo público e incluirá música, pintura en vivo, poesía e historia. El Comité extiende la invitación a las personas antifascistas y antisionistas, y en general a quienes deseen honrar a las víctimas del fascismo y del neofascismo actual.

Homenaje a las partisanas: Virginia Tonelli

La actividad también rendirá homenaje a las mujeres partisanas, en la figura de Virginia Tonelli. Nacida en 1903 en Castelnovo del Friuli, en el nordeste de Italia, en una familia humilde, comenzó a trabajar a los 11 años como aprendiz de costurera tras la muerte de su padre. Más tarde trabajó en el cuidado de personas enfermas en un hospital infantil de Venecia.

Bajo la dictadura de Benito Mussolini, en 1930 se incorporó a la organización clandestina del Partido Comunista Italiano. En 1933 emigró a Tolón, en Francia, donde su casa se convirtió en refugio para personas exiliadas y antifascistas que circulaban entre Francia, Italia y España. Regresó a Italia a inicios de 1943 y, tras la ocupación alemana, pasó a la clandestinidad con el nombre de combate de «Luisa». Organizaba reuniones secretas, transportaba documentos, recaudaba fondos y distribuía prensa clandestina entre las formaciones partisanas de Friuli y el Véneto.

El 19 de setiembre de 1944 fue detenida junto con otra militante, Wilma Tominez Padovan, mientras viajaban de Udine a Trieste con documentos de las Brigadas Garibaldi. Durante diez días fue torturada en la prisión del Coroneo, en Trieste, sin revelar ningún nombre de la red de resistencia. El 29 de setiembre fue llevada a la Risiera de San Sabba, el único campo en territorio italiano con horno crematorio, donde fue asesinada. Su cuerpo nunca fue recuperado. En 1971, Italia le otorgó de forma póstuma la Medalla de Oro al Valor Militar.

El lumpen político

Óscar Madrigal

Óscar Madrigal

Lo ocurrido en Puntarenas la semana pasada -durante la sesión solemne por la conmemoración en honor a Mora y Cañas- y la detención de un ciudadano catalogado como el mayor lavador de dinero sucio fue la cúspide de lo que es la clase política que actualmente nos gobierna.

Durante un tiempo tratamos de explicarnos a cuál clase social o sector de la burguesía representaba el chavismo y dijimos que más allá de encontrar una representación económico social nos encontrábamos ante una gavilla de facinerosos (malvados, perversos).

Los actos del anterior y presente gobierno nos confirman esa caracterización, que hoy podemos definirla más precisamente, para decir que la casta que nos gobierna representa al lumpen político.

Marx en el Manifiesto y otros escritos refirió que entre los últimos grupos o clases sociales se encontraba un conglomerado de gentes que no tenían relación con el trabajo, tales como informales, vividores, saqueadores, delincuentes y otros, que por su situación social eran muy maleables e influenciables y que en la mayoría de las ocasiones servían a los sectores dominantes. Estos grupos han existido casi que desde siempre y han sido utilizados en el pasado tanto por Liberación como por la Unidad, con los mismos propósitos que ahora los utiliza el chavismo. En muchas ocasiones la izquierda tuvo que enfrentarlos porque eran activos del anticomunismo.

Pero ahora nos referimos a otro fenómeno, distinto, diferente a ese llamado lumpen proletario, es el llamado lumpen político.

Este lumpen político es producto de la crisis del sistema capitalista, de la decadencia del actual sistema económico, que privilegia los intereses individuales sobre los colectivos, la reducción de los derechos humanos, la limitación extrema del Estado de Derecho y de Bienestar y la democracia.

El lumpen político nacional e internacional tiene características muy propias que es necesario distinguir para entender mejor la política.

El chavismo costarricense es la expresión política del lumpen político.

El lumpen político está dirigido por personas que no tienen en su haber obras, pensamiento o vergüenza. Cuando se analiza a Chaves, Laura, Pilar o sus acólitos más cercanos, nos damos cuenta de que no tienen un pasado positivo que mostrar, un pensamiento que haya sido elaborado y expuesto en artículos, libros o ponencias, no poseen obras que mostrar como para pensar cuál es el pensamiento de este grupo, qué proponen para superar los problemas nacionales o sacar al país del subdesarrollo. No tienen un pasado político positivo, ni en pensamiento ni en hechos.

Ese sector político no participa del modo de producción, no son empresarios, dirigentes sindicales, trabajadores, personas ligadas a grupos sociales que conforman la telaraña civil del país: son, como Chaves que vivió 30 años fuera de Costa Rica y que prácticamente no conoce el país, o la presidenta que siempre ha estado ligada a la estructura estatal, pero en puestos subordinados y una periodista que tampoco estuvo directamente implicada con las fuerzas económicas y sociales nacionales, limitándose solo a la información. Son parásitos sociales que usan su torcido talento para embaucar a mayorías sociales ingenuas, tomar las instituciones del Estado y cuando no pueden, vaciarlas de contenido.

Hoy en esa categoría de lumpen político se unen todos los amigotes, asesores lúcidos o retorcidos, parientes inútiles, cínicos vividores que se suben al vagón de la política parasitaria.

Son una capa social que tiene algunas semejanzas con el lumpen proletariado en cuanto a que son un sector dispuesto a venderse al mejor postor.

Pero se diferencian con el lumpen proletario en que no son pobres, son gentes acomodadas, sin necesidades económicas, pero que al igual que ellos son arribistas que en muchos casos fingen ser inteligentes y “populares”, aunque su único interés sea trabajar para sí mismos. En ese grupo tampoco hay profesionales de prestigio, intelectuales de pensamiento crítico, sino vivillos, astutos, embaucadores de las gentes. Aún peor desprecian el pensamiento, se mofan de las universidades, de los científicos y en general, de gentes como Franklin Chang.

Su único propósito es la captura del Estado para sí mismo y su grupo con el fin de obtener impunidad que les permita actuar sin controles y al margen de la ley.

Como muy bien lo dice José Luis Laguna en su artículo “El lumpen político en el poder”, en eju.tv., que recomiendo: “La vida social se ha convertido en una amenaza permanente. Todo es riesgo; el empleo, la salud, la vejez, la seguridad, el futuro, los hijos y, por supuesto, la calle. En ese caldo de miedo, desconfianza y precariedad prospera el lumpen político, porque el miedo no produce ciudadanos, produce masas inseguras urgidas de salvadores o redentores, aplauden a cualquier audaz que les prometa orden, seguridad, identidad, patria o revancha; depende como se reinvente en las redes”.

Por ello el gran caballo de Troya de la ultraderecha y del lumpen político es la seguridad ciudadana, problema que el sistema mismo crea y genera y que ellos, sus gestores, proponen arreglarlo con cárceles y limitación de libertades. Ya no basta con resolver problemas de vivienda, salarios, salud, educación porque la gran consigna es seguridad ante la delincuencia y con la promesa de construir una gran cárcel, se ganan el apoyo de las mayorías.

El lumpen político tampoco tiene ideología, se acomoda solo a sus propios intereses parasitarios y actualmente se alinea con la extrema derecha trumpiana y con los sectores conservadores más atrasados de la civilización occidental.

El método es capturar las instituciones o los poderes, como el Poder Judicial, las universidades públicas, las municipalidades e incluso los sindicatos y organizaciones sociales de la cultura o de los barrios, para imponer a sus seguidores, a sus clanes, a sus incondicionales.

Los dirigentes del país, de sus instituciones, no se escogen por sus capacidades, por sus competencias, sino por su lealtad al líder, al proyecto, a la causa. Por eso se ve a un grupo muy numeroso de incompetentes mediocres dirigiendo instituciones cuya única cualidad exigible es demostrar cotidianamente su lealtad a Chaves. Lo primero es ser leal, la capacidad es subsidiaria, la idoneidad para el puesto no es lo importante. De esta manera se forma una corporación mafiosa de incondicionales mediocres, como lo vemos también con enorme claridad en el nombramiento de embajadores y representantes en las juntas directivas.

Este lumpen político es maleable, cambia rápidamente de criterio si eso les conviene, no tienen compromisos firmes con nadie porque su propósito es mantenerse en el poder, tener impunidad y gozar de sus privilegios. A raíz de esta posición política, la mentira es un elemento a usar sin ningún rubor, un día se dice una cosa y al siguiente la contraria, como se aprecia muy a menudo en las opiniones de la presidenta. Como no hay valores, pensamiento, posiciones, la política es fluida, cambiante y hasta ininteligible.

El tráfico de influencias es parte del accionar del lumpen político. Hay que controlar por medio del chantaje, del miedo o la amenaza a todo aquel que se oponga a las directrices de los jerarcas; hay que acabar con el disenso y el pensamiento crítico entre los subordinados al igual que en la ciudadanía. La represión laboral o hasta criminal se ejecuta para forzar la salida o el silencio de las personas. El fin último es llenar la administración pública de incondicionales, solo dispuestos a acatar órdenes.

De ahí que la construcción de este grupo lumpen, sin mayores valores y principios, los conduce fácilmente a involucrarse en el tráfico de drogas.

Como su propósito es el control total del Estado y de la sociedad a cualquier precio, deben tratar de reducir las libertades, los controles de la Contraloría y del Poder Judicial, violentar el Estado de Derecho como lo hacen con las resoluciones de la Sala Constitucional y con ello ir minando la democracia y hasta poniendo a los ciudadanos a pedir a gritos una dictadura. Tratan de convencer al pueblo de que ellos les pueden dar seguridad a cambio de libertad, motosierra al Estado de Bienestar a cambio de equilibrio presupuestario y al final una cárcel general para todo el país a cambio de orden. Es el juego del lumpen político: que el pueblo reclame a gritos que lo encarcelen y que además esté feliz.

Esta es la naturaleza política del grupo que nos gobierna. El chavismo representa al lumpen político, grupo sin ningún tipo de principios y valores. Esa es su caracterización fundamental y si no la entendemos podemos creer que puede cambiar para ser dialogante, sincero, respetuoso y convivir pacíficamente con la oposición; o esperar que se desarrollen contradicciones entre ellos, que Laura se enfrente o distancie de Chaves, que cambien su forma de gobernar, que dejen de mentir y meter odio, que dejen de ser lo que son. No podemos sembrar falsas expectativas en la ciudadanía. El chavismo siempre será una fuerza antidemocrática, enemiga de los partidos de oposición, irrespetuosa de la opinión de los otros y de las normas legales, violenta y arbitraria. El que crea que el chavismo va a cambiar para convertirse en una fuerza política respetuosa de la legalidad democrática no está calibrándolo bien; el que crea que puede dialogar sin que le saquen el látigo está fuera de contexto. El chavismo solo puede detenerse y hacer que retroceda con la fuerza del movimiento social; los plantones y los lecheros lo acaban de demostrar.

No va a haber cambio en el chavismo, no va a haber disensiones ni contradicciones.

El chavismo es el lumpen político.

Solo puede ser reemplazado.

¿Podrá Lula ganar las elecciones en Brasil en la segunda vuelta?

Nancy Piedra Guillén

¿Podrá Lula ganar las elecciones en Brasil en la segunda vuelta? ¿Qué ocurrió para que, contra algunas de las expectativas previas, no lograra imponerse en la primera ronda electoral?

Una reciente visita a Río de Janeiro me sensibiliza y motiva a expresar algunas valoraciones sobre las elecciones brasileñas. Durante nuestra estancia tuvimos la posibilidad de compartir análisis y preocupaciones con colegas brasileños y de aproximarnos, desde la experiencia cotidiana, al clima político que atraviesa el país. A ello se suma el seguimiento sistemático que he venido realizando en los últimos años de la coyuntura nacional, regional e internacional. Desde esa perspectiva, me interesa reflexionar no solamente sobre los resultados electorales, sino sobre algunas de las transformaciones sociales y políticas que estos expresan y sobre lo que una elección de esta naturaleza significa para América Latina.

La pregunta trasciende ampliamente las fronteras de Brasil. Lo que ocurra el próximo 25 de octubre tendrá consecuencias para el conjunto de América Latina, en un momento de fortalecimiento de las derechas y ultraderechas, de creciente confrontación geopolítica y de renovadas presiones de Estados Unidos sobre la región.

Para las fuerzas progresistas, democráticas y antiimperialistas latinoamericanas, Brasil representa hoy un espacio estratégico fundamental. No solamente por ser la mayor economía y el país más poblado de América Latina, sino también por su peso político en los procesos de integración regional, en los BRICS y en la búsqueda de una política internacional con mayores márgenes de autonomía respecto de Estados Unidos.

Los resultados de la primera vuelta obligan, sin embargo, a mirar la realidad sin complacencias. Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47,03 % de los votos válidos, mientras Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó 45,16 %. La diferencia es de poco más de 2,2 millones de votos y apenas 1,87 puntos porcentuales. Ninguno alcanzó la mayoría absoluta y ambos disputarán la segunda vuelta el 25 de octubre. (Bloomberg Línea Brasil⁠)

El resultado es estrecho, pero no deja de ser preocupante para las fuerzas progresistas. Flávio Bolsonaro no solamente pasó a segunda vuelta: llegó primero y obtuvo un resultado considerablemente superior al que anticipaban algunas de las principales encuestas. Esto muestra que el bolsonarismo, lejos de haber desaparecido con la derrota de Jair Bolsonaro en 2022 y su posterior condena por el intento de golpe de Estado, conserva una extraordinaria capacidad de articulación política, cultural y electoral. (Reuters⁠)

La pregunta que corresponde formular es entonces doble: ¿qué impidió que Lula ganara la primera vuelta y qué tendría que cambiar para que pueda imponerse en la segunda?

¿Qué ocurrió con Lula?

Sería demasiado sencillo atribuir el resultado exclusivamente al crecimiento de la extrema derecha. Hay un problema más profundo: una parte importante de la sociedad brasileña no percibe en su vida cotidiana las mejoras económicas y sociales que muestran algunos indicadores nacionales.

Brasil ha registrado disminución del desempleo y de la desigualdad y una moderación reciente de la inflación. Sin embargo, estos indicadores coexisten con un fuerte malestar relacionado con el costo de la vida, particularmente con los precios acumulados de los alimentos, las altas tasas de interés y el endeudamiento de los hogares. Poco antes de la elección, una investigación de Quaest mostraba que casi la mitad de la población consultada consideraba que la economía había empeorado durante el último año, mientras solamente un 19 % percibía una mejoría. Reuters señalaba, además, que el servicio de las deudas familiares —excluidas las hipotecas— había alcanzado niveles récord en relación con los ingresos. (Reuters⁠)

Esta contradicción entre los indicadores macroeconómicos y la experiencia cotidiana de las personas constituye un problema político central para cualquier gobierno progresista. No basta con demostrar que aumentó el empleo o disminuyó la desigualdad si las familias sienten que el salario no alcanza, si están endeudadas o si enfrentan dificultades crecientes para sostener los gastos cotidianos.

Es una vieja lección para las izquierdas: la economía se experimenta antes de convertirse en estadística.

A ello se suma el tema de la inseguridad. El costo de vida, la situación económica, la corrupción y la seguridad pública ocuparon lugares importantes en las preocupaciones del electorado durante la campaña. Flávio Bolsonaro logró articular una parte de ese malestar con un discurso que presenta a la derecha como portadora del cambio, aunque el bolsonarismo sea una fuerza política que gobernó Brasil recientemente. (Reuters⁠)

Existe también un voto claramente antipetista. Una parte del electorado puede no identificarse plenamente con Bolsonaro, pero considera prioritaria la salida del PT del gobierno. Esta dimensión no debe subestimarse: una parte del voto bolsonarista expresa adhesión ideológica a la derecha radical, pero otra se articula fundamentalmente alrededor del rechazo a Lula y al Partido de los Trabajadores.

La derecha logró concentrar el voto

Hay otro elemento fundamental. Mientras una parte del electorado de centro y derecha aparecía inicialmente distribuida entre distintas candidaturas, en la fase final una proporción importante terminó concentrándose alrededor de Flávio Bolsonaro.

Esto ayuda a explicar la diferencia entre algunas mediciones previas y el resultado de las urnas. Datafolha había mostrado durante las semanas anteriores una competencia sumamente estrecha entre Lula y Flávio, pero el resultado efectivo terminó colocando al candidato del PL por encima de las previsiones de varias encuestas. (Folha UOL⁠)

No ocurrió, por tanto, un crecimiento inesperado de Lula. Lo que se produjo fue una concentración particularmente fuerte del voto de derecha alrededor de Bolsonaro.

Este resultado confirma algo que viene ocurriendo en diferentes países latinoamericanos: las nuevas derechas y las ultraderechas han conseguido convertir malestares sociales reales en adhesiones políticas conservadoras.

Inseguridad, incertidumbre económica, resentimiento social, rechazo a las élites políticas y frustración frente a expectativas incumplidas son articulados dentro de discursos que responsabilizan al Estado, a la izquierda, a las políticas sociales y, con frecuencia, a movimientos feministas, poblaciones migrantes o diferentes minorías sociales.

El desafío de las izquierdas no consiste simplemente en denunciar esta estrategia. Consiste en comprender por qué esos discursos consiguen interpelar a sectores que, muchas veces, son también perjudicados por las políticas económicas defendidas por esas mismas derechas.

Un problema adicional: la abstención

La elección registró además una abstención de alrededor del 21,08 %, equivalente a 33,4 millones de personas, el porcentaje más alto en una elección presidencial brasileña desde 1998. (Agência Brasil)

Este dato puede adquirir enorme importancia en la segunda vuelta.

Lula no necesita únicamente convencer a personas que votaron por otras candidaturas. Necesita también movilizar a sectores populares que no participaron en la primera vuelta.

Los estudios preelectorales mostraban diferencias sociales y territoriales importantes. Lula conservaba una implantación particularmente fuerte entre personas de menores ingresos y en determinadas regiones metropolitanas, mientras Flávio Bolsonaro mostraba una presencia importante en sectores de ingresos superiores y en regiones donde el bolsonarismo se encuentra profundamente arraigado. (Folha UOL⁠)

Esto significa que la segunda vuelta también será una disputa por la participación electoral.

Para Lula, recuperar sectores populares desmovilizados podría ser tan importante como atraer una parte del electorado de centro.

Las izquierdas también deben mirarse a sí mismas

Pero hay una cuestión que me parece fundamental. Las dificultades electorales del progresismo no pueden atribuirse exclusivamente a la derecha, a las redes sociales, a la desinformación o a las intervenciones externas.

Es necesario preguntarse también por las limitaciones de las propias fuerzas progresistas.

Las izquierdas latinoamericanas no pueden limitarse a administrar adecuadamente el Estado y esperar que los resultados de las políticas sociales se transformen automáticamente en adhesión política. Gobernar y construir hegemonía no son lo mismo.

La extrema derecha parece haber comprendido muy bien esta dimensión. Construye identidades, emociones, adversarios, comunidades de pertenencia y explicaciones simples frente a situaciones sociales profundamente complejas.

La izquierda necesita volver a disputar ese terreno cultural y subjetivo.

Necesita hablar de los problemas concretos de las personas: el precio de los alimentos, las deudas, la inseguridad, la precarización del trabajo, las dificultades de las mujeres para sostener simultáneamente el trabajo remunerado y las responsabilidades de cuidado, la incertidumbre de las nuevas generaciones y la sensación de que, incluso teniendo empleo, las posibilidades de construir una vida digna son cada vez más difíciles.

No basta con demostrar que la derecha propone políticas que pueden profundizar las desigualdades. Hay que comprender por qué logra construir esperanza, identificación o incluso pertenencia política alrededor de esas propuestas.

¿Puede Lula ganar?

La posibilidad existe y la elección permanece abierta.

Antes de la primera vuelta, las principales encuestas que midieron un enfrentamiento directo mostraban una situación muy estrecha. Datafolha registró en distintos momentos diferencias de apenas dos puntos entre Lula y Flávio Bolsonaro, dentro del margen de error. Quaest también mostraba prácticamente un empate en votos válidos poco antes de la elección. (Reuters⁠)

Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela. La primera vuelta mostró una capacidad de movilización del voto bolsonarista superior a la que algunas encuestas consiguieron registrar.

Lula comienza la segunda vuelta con una desventaja de aproximadamente 2,2 millones de votos. No es una distancia imposible de revertir en un país con más de 158 millones de personas habilitadas para votar y donde 33,4 millones se abstuvieron en la primera ronda.

Pero la remontada requiere algo más que reunir a la izquierda que ya está convencida.

Lula necesitará ampliar su votación entre los sectores populares, recuperar electores desmovilizados, mejorar su desempeño en regiones decisivas y disputar una parte del electorado que rechaza simultáneamente al PT y al bolsonarismo.

La transferencia de los votos de las candidaturas eliminadas tampoco será automática. Una parte importante de los electores de las candidaturas de derecha probablemente encuentre mayor afinidad con Flávio Bolsonaro, pero otros sectores no se identifican plenamente con ninguno de los dos bloques.

La segunda vuelta comienza, por tanto, con una ventaja electoral para Bolsonaro, pero no con una elección decidida.

Brasil y América Latina

Es aquí donde la elección adquiere una dimensión que trasciende la política interna brasileña.

Brasil constituye una fuerza fundamental para cualquier proyecto democrático, progresista y de mayor autonomía latinoamericana. Su orientación internacional tiene consecuencias sobre las posibilidades de construir una región con capacidad política propia frente a las grandes potencias.

Lula ha representado una política internacional que, con sus contradicciones y límites, ha buscado fortalecer las relaciones Sur-Sur, los BRICS, el multilateralismo y una mayor autonomía brasileña en el escenario mundial. Su continuidad adquiere particular importancia en una coyuntura regional caracterizada por el fortalecimiento de gobiernos conservadores y por el retroceso electoral de algunas fuerzas de izquierda. Reuters señalaba pocos días antes de la elección que la candidatura de Lula concentraba una parte importante de las expectativas de las izquierdas latinoamericanas precisamente en un momento de avance regional de las derechas. (Reuters⁠)

La cuestión adquiere todavía mayor relevancia frente a la crisis internacional contemporánea. El conflicto iniciado en febrero entre Estados Unidos e Israel con Irán ha profundizado la militarización de Medio Oriente y producido consecuencias sobre los mercados energéticos, el comercio internacional y las relaciones entre las grandes potencias. (Reuters⁠)

Desde una perspectiva latinoamericana y antiimperialista, no resulta indiferente quién gobierne Brasil en este contexto.

Las diferencias entre Lula y Flávio Bolsonaro son sustantivas. El actual presidente ha insistido en la defensa de la autonomía brasileña y en una inserción internacional diversificada; Flávio Bolsonaro, en cambio, mantiene una relación política mucho más cercana con Donald Trump y con las nuevas derechas internacionales. Reuters ha destacado precisamente estas orientaciones contrapuestas al analizar la elección brasileña. (Reuters⁠)

A ello se suman las controversias generadas por las posibles intervenciones externas sobre el proceso político brasileño. En septiembre, la Agencia Brasileña de Inteligencia informó a delegaciones francesas y alemanas sobre presuntas acciones de interferencia electoral provenientes de Estados Unidos y Rusia. Se trata de acusaciones que deben analizarse con cautela y cuya comprobación corresponde a las instituciones competentes, pero que muestran hasta qué punto la elección brasileña está inserta en una disputa geopolítica que trasciende ampliamente sus fronteras. (Reuters⁠)

Esto no significa idealizar a Lula ni desconocer las contradicciones y limitaciones de sus gobiernos.

Una perspectiva crítica de izquierda debe precisamente evitar convertir dirigentes políticos en figuras incuestionables. Debe mantener la capacidad de señalar errores, límites y contradicciones.

Pero tampoco puede desconocer las diferencias existentes entre proyectos políticos que plantean orientaciones distintas respecto de la democracia, las políticas sociales, el papel del Estado, la integración latinoamericana y la autonomía frente a Estados Unidos.

Una segunda vuelta decisiva

La primera vuelta brasileña deja una advertencia que debería ser observada con atención en toda América Latina.

La extrema derecha no es un fenómeno pasajero ni puede explicarse solamente como resultado de la manipulación, la desinformación o la ignorancia política. Posee bases sociales, discursos, organizaciones, recursos y una notable capacidad para transformar el malestar cotidiano en identidad política.

La izquierda necesita comprender esas transformaciones.

La posibilidad de una victoria de Lula existe. Pero dependerá de que consiga convertir las próximas semanas en algo más que una campaña electoral defensiva.

Tendrá que volver a conectar las políticas públicas con la experiencia cotidiana de las mayorías, recuperar a quienes se han alejado de la política y disputar políticamente las incertidumbres, los miedos y las expectativas que hoy están siendo organizados también por la derecha.

El 25 de octubre Brasil no decidirá únicamente quién ocupará la Presidencia de la República.

Estarán en disputa proyectos profundamente diferentes de democracia, política social, soberanía nacional e inserción internacional.

Y, por el peso político, económico y simbólico de Brasil, esa decisión inevitablemente repercutirá sobre toda América Latina.

Referencias y fuentes consultadas

Agência Brasil. 2026. “TSE vai trabalhar para diminuir a abstenção no segundo turno”. 4 de octubre de 2026. Información basada en los datos de totalización del Tribunal Superior Electoral: abstención de 21,08 %, equivalente a 33,4 millones de electores. (Agência Brasil⁠)

Datafolha / Folha de S. Paulo. 2026. Diversos levantamientos sobre intención de voto en primera y segunda vuelta, composición social del electorado y distribución territorial de las preferencias electorales, septiembre-octubre de 2026. (Folha UOL⁠)

Folha de S. Paulo. 2026. “Quaest: Lula (46%) e Flávio Bolsonaro (45%) têm empate técnico em votos válidos”. 3 de octubre de 2026. (Folha UOL⁠)

Reuters. 2026. “In Brazil, frustration over cost of living undermines Lula’s reelection bid”. 26 de septiembre de 2026. Análisis sobre costo de vida, endeudamiento de los hogares, empleo, desigualdad y percepción económica durante el gobierno de Lula. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “In final election fight, Brazil’s Lula carries hopes of Latin America’s receding left”. 29 de septiembre de 2026. Análisis sobre la relevancia regional de la elección brasileña y la posición internacional del gobierno de Lula. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Brazil briefed French, German officials on alleged US, Russian election interference”. 30 de septiembre de 2026. Información sobre las denuncias brasileñas de posibles interferencias externas en el proceso electoral. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Bolsonaro will face Lula in runoff in Brazil’s presidential vote”. 4 de octubre de 2026. Cobertura de la primera vuelta electoral, principales preocupaciones del electorado y contexto de la segunda vuelta. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Brazil election results”. Octubre de 2026. Información sobre las candidaturas, el proceso electoral, la posición internacional de Lula y las relaciones de Flávio Bolsonaro con el gobierno estadounidense. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. Información y análisis sobre el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciado en febrero de 2026 y sus consecuencias sobre los mercados energéticos y la situación geopolítica internacional. (Reuters⁠)

Tribunal Superior Eleitoral de Brasil (TSE). 2026. Resultados oficiales de las elecciones generales de Brasil, primera vuelta, 4 de octubre de 2026. Sistema oficial de divulgación de resultados electorales.

UOL. 2026. “2026 tem maior índice de abstenções, com 33 milhões que não foram votar”. 4 de octubre de 2026. (BOL⁠)

RENASES: el sobreendeudamiento no se resuelve educando al consumidor si no se cambian las prácticas del mercado crediticio

La Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES) presentó al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) sus observaciones al borrador de la Política Pública de Educación Financiera 2026-2036. En una carta del 28 de setiembre de 2026, dirigida a Cynthia Zapata, directora de la Dirección de Apoyo al Consumidor (DAC), y a Kattia Chaves Matarrita, jefa del Departamento de Educación al Consumidor y Ventas a Plazo, la organización advierte que la política, tal como está planteada, está pensada para enseñar a las personas consumidoras, pero no para cambiar las prácticas del mercado que las llevan al sobreendeudamiento.

RENASES agrupa a 170 organizaciones sindicales, comunales, cooperativas de trabajadoras y trabajadores, organizaciones de mujeres, grupos juveniles y movimientos sociales de base de todo el país. «No somos una entidad financiera ni una academia: somos la voz organizada de las personas trabajadoras y sus familias», señala la carta. La organización explica que atiende el sobreendeudamiento a diario en comunidades, sindicatos y asambleas, que ha promovido una agenda legislativa de protección al consumidor financiero y que sus afiliados han participado en espacios de consulta del MEIC. «No llegamos como invitados de cortesía: llegamos como actores con propuesta».

El diagnóstico: un problema que no se explica por falta de educación

Según la carta, al 30 de abril de 2026 el Poder Judicial registraba 771.279 casos activos de cobro judicial presentados por prestamistas formales. RENASES compara esa cifra con poco más de dos millones de personas trabajadoras, y concluye que casi cuatro de cada diez tienen una deuda que ya llegó a los tribunales. Detrás de cada expediente, afirma, hay una persona trabajadora que no pudo pagar, una familia que recortó su alimentación para abonar una deuda o una mujer que buscó un segundo empleo para cubrir los intereses. Además, esos procesos saturan el sistema judicial y retrasan la justicia pronta y cumplida para toda la población.

Para la organización, esta situación «no se explica por falta de educación de los consumidores», sino por un mercado que empuja el crédito de manera agresiva, sin evaluar la capacidad real de pago y sin que nadie frene las prácticas más dañinas. «Enseñarle a alguien cómo hacer un presupuesto cuando ya tiene tres deudas que superan su salario es un gesto bienintencionado, pero insuficiente y tardío».

Cinco problemas de fondo

RENASES reconoce el valor del borrador y el trabajo técnico que lo sustenta, pero identifica cinco problemas estructurales:

  1. Se enseña al consumidor, pero no se cambia el mercado. Una educación financiera que solo pide a la ciudadanía comportarse mejor, sin exigir lo mismo a quienes venden el crédito, tiene un sesgo profundo. RENASES propone formación obligatoria para ejecutivos y asesores de crédito sobre colocación responsable, evaluación honesta de la capacidad de pago y conocimiento de los sistemas de avales públicos (FODEMIPYMES, Sistema de Banca para el Desarrollo y FIDEIMAS) y de las garantías mobiliarias.
  2. No se enseñan los derechos que las personas ya tienen. Entre ellos, la prescripción de deudas antiguas, la protección legal contra el acoso de las gestoras de cobro, el derecho a conocer y corregir la información crediticia, y los canales de denuncia ante la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) y la DAC. Según la organización, son herramientas que pueden cambiar la situación de una persona hoy, no en diez años, y la Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) debe priorizarlas con urgencia.
  3. Quién define qué se enseña. El Comité de Coordinación de Educación Financiera (COCEF) otorga peso mayoritario a quienes ofrecen el crédito y a los entes que los regulan. Las organizaciones de defensa del consumidor tienen un único asiento, sin acceso a las subcomisiones donde se deciden los contenidos. «El conflicto de interés existe, aunque nadie actúe de mala fe: un banco no puede enseñar de manera imparcial cuándo no conviene endeudarse». RENASES pide abrir esas subcomisiones a sindicatos, academia, asociaciones solidaristas e iglesias, entre otras organizaciones.
  4. El Estado invierte en supervisar a los bancos, pero casi nada en proteger a quienes los financian. El sistema financiero se sostiene con el dinero de ahorrantes, cotizantes, familias asalariadas y personas trabajadoras cuyos fondos de pensión alimentan los activos de los intermediarios. Sin embargo, según la carta, son el único actor sin voz ni voto en las decisiones. RENASES sostiene que la rectoría del sistema ha sido «colonizada» de forma progresiva por quienes tienen interés directo en sus resultados, mientras el Estado destina cada año decenas de miles de millones de colones a supervisar la solidez de las entidades. Por eso pide que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (CONASSIF) financien una política activa, independiente y robusta de educación y defensa del consumidor financiero, «como obligación del Estado».
  5. Se mide lo fácil de medir, no lo que importa. Contar talleres y asistentes no dice si la situación de las familias mejoró. RENASES propone indicadores de impacto: si bajaron los expedientes de cobro judicial, si mejoró el nivel de endeudamiento de los hogares, si aumentaron las denuncias por prácticas abusivas, cómo evolucionó la morosidad y cómo se comparan las tasas de interés con las de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Dos ausencias urgentes

La carta señala dos vacíos. El primero es que Costa Rica no tiene una ley que permita a una persona sobreendeudada reestructurar sus deudas de manera ordenada y comenzar de nuevo; hoy, la única salida es el embargo y la exclusión financiera durante años. RENASES propone articular la ENEF con una iniciativa legislativa y con un Plan Nacional de Reestructuración de Deudas Personales y limpieza de récords crediticios. El segundo es la definición misma de inclusión financiera, que según la organización no consiste en tener una tarjeta o una deuda, sino en acceder a servicios financieros formales, seguros y a un costo razonable. «Una persona con tres deudas impagables no está incluida: está atrapada».

Diez solicitudes al MEIC y a la DAC

RENASES solicita:

  1. Abrir un espacio formal de participación de la sociedad civil en las subcomisiones técnicas del COCEF, donde se definen los contenidos y se evalúan los resultados.
  2. Que los programas de educación financiera los ejecuten entidades desvinculadas de quienes colocan deuda, como iglesias de todas las denominaciones, sindicatos, universidades, asociaciones solidaristas y organizaciones gremiales con amplia base territorial.
  3. Concebir la educación financiera como formación para la vida, que enseñe a planificar ingresos, construir ahorro y tomar decisiones con criterio propio, y no como instrucción para administrar cuotas.
  4. Incluir con carácter urgente un capítulo sobre cómo salir de las deudas: negociación con acreedores, prescripción de obligaciones, refinanciamiento con orientación independiente y asesoría legal gratuita.
  5. Incorporar como contenido obligatorio los derechos del consumidor financiero: prescripción de deudas, protección contra el acoso financiero, acceso a los registros crediticios y canales de denuncia ante la SUGEF y la DAC.
  6. Incluir a ejecutivos y asesores de crédito como destinatarios de programas formativos de la ENEF, con énfasis en colocación responsable, evaluación real de la capacidad de pago e instrumentos públicos de aval y garantía.
  7. Financiar la educación y defensa del consumidor financiero con cargo al BCCR y al CONASSIF, con independencia real de quienes ofrecen el crédito.
  8. Establecer un sistema de evaluación con indicadores de impacto sobre el sobreendeudamiento de los hogares y los expedientes de cobro judicial activos.
  9. Articular la ENEF con una iniciativa legislativa que cree un mecanismo de reestructuración de deudas para la persona sobreendeudada.
  10. Conceder una audiencia para ampliar lo planteado y explorar mecanismos de implementación conjunta.

La carta, firmada por José Oviedo Chaves, coordinador de RENASES, cierra con una advertencia: «Una política de educación financiera que no escucha a quienes trabajan con las familias endeudadas, que no incorpora sus derechos como contenido central y que se financia con los recursos de quienes les prestan el dinero, no es una política pública: es una hoja de publicidad con sello de Estado. RENASES cree que Costa Rica merece algo mejor, y está dispuesta a construirlo».

Contacto: renases.cr@gmail.com

Puede descargar la carta original desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/Carta-RENASES-MEIC-ENEF-28-setiembre-2026.pdf