COECOCEIBA en conjunto con la Alianza de Redes Ambientales (ARA), organiza para el 12 y 13 de mayo el Conversatorio “Secuestro de la Naturaleza por los mercados financieros” y al Taller “Conceptos básicos, lógica y mecanismos sobre la Financiarización de la naturaleza en Costa Rica”, dirigido a personas miembros de organizaciones ecologistas, campesinas, de jóvenes, mujeres e indígenas; que manejen conceptos básicos, sobre lógica y mecanismos en Costa Rica sobre la financiarización de la Naturaleza. Además el espacio servirá para quienes deseen compartir sus experiencias de lucha.
El Conversatorio será realizado el martes 12 de mayo a las 4:30 p.m. y se contará con la participación de Isaac Rojas, Coordinador del Programa de Bosques y Biodiversidad, Amigos de la Tierra Internacional; con Zuiri Méndez del Programa de Kioscos Socio-ambientales de la UCR y con Alejandra Porras de Coecoceiba.
Por su parte, el Taller se llevará a cabo el miércoles 13 de mayo de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. y es con cupo limitado.
Ambas actividades serán realizadas en la Casa de Ejercicios Espirituales – Misioneros Claretianos y son gratuitas.
Para más informes e inscripción, comunicarse con Alejandra Porras al teléfono 8358-2930.
Información enviada a SURCOS Digital por Coecoceiba.
Aportes de UCR se han multiplicado en el tejido social, económico y cultural
Durante los pasados 75 años la UCR ha sido una de las fuerzas vitales que han impulsado la modernización del país y su institucionalidad, que han hecho posibles muchos de los logros del llamado Estado de Bienestar, destacó el Dr. Henning Jensen. (foto Anel Kenjekeeva).
Rocío Marín González
“Setenta y cinco años después de su fundación los principios y propósitos de la Universidad de Costa Rica (UCR) siguen vigentes y guían las acciones de hoy, con la convicción de que la academia puede contribuir a la construcción de las políticas públicas para el desarrollo social y económico del país, con el bien común y la justicia social”. Así lo manifestó el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la Institución, durante la apertura del Primer Foro Institucional 2015.
Durante la actividad dirigida a analizar en cinco sesiones los aportes de la Universidad de Costa Rica al fortalecimiento del Estado Social de Derecho, la Institucionalidad Democrática y las Garantías Sociales en el país, el Rector recalcó que como universidad pública, la UCR está comprometida con la sociedad costarricense como un todo, en su carácter pluriétnico y multicultural, en su diversidad y complejidad. “Si bien podríamos hacer el ejercicio de cuantificar las contribuciones de la educación superior al PIB de un país, la educación es tal vez la única variable de las políticas sociales que tiene la virtud de impactar simultáneamente en la competitividad económica, la equidad social, la conducta política de la ciudadanía, la productividad y la creatividad de las personas y las empresas”, indicó Jensen.
Esto es así desde la propia fundación de la UCR en 1940, una década que fue marcada por la reforma social del país, la Segunda Guerra Mundial, la cruenta guerra civil de 1948 y la nueva Constitución Política.
Al respecto acotó, que con la fundación de la Segunda República y los consecuentes cambios de la realidad nacional, la aún muy joven Universidad también fue impulsada a evolucionar, dado su estrecho vínculo con la visión y los cuadros del Estado. “No olvidemos –dijo Jensen- que muchos de los intelectuales que promovieron las reformas de esa coyuntura y participaron en la Asamblea Nacional Constituyente instaurada en diciembre de 1948, eran parte de la Universidad de Costa Rica, entre ellos algunos de nuestros rectores: José Joaquín Jiménez Núñez, Fernando Baudrit Solera, Rodrigo Facio Brenes y Fabio Baudrit Moreno”.
A partir de ahí la UCR ha marcado en mucho el desarrollo del país. “Por muchos años, la Universidad de Costa Rica creció en alianza cercana con la acción pública del Estado, formando los cuadros profesionales necesarios para hacer posible el crecimiento de nuevas instituciones públicas como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la Banca Estatal; el desarrollo de las estructuras productivas locales, y la ejecución de las políticas de bienestar social que impulsó el nuevo proyecto político”.
“A través de sus actividades sustantivas, la Universidad de Costa Rica ha contribuido con el perfeccionamiento de nuestra democracia, fortaleciéndola mediante procesos de deliberación plurales e inclusivos en torno a los modelos de desarrollo y el interés público”, recalcó el Rector. (foto Anel Kenjekeeva).
Sin embargo, explicó el Rector, una vez agotado el modelo político liberal y agroexportador que la acuerpó, la UCR supo ser coherente con sus principios y objetivos, evitando politizar su accionar, para mantenerse cercana a los sectores progresistas, desarrollistas, democratizadores, críticos y pluralistas de la sociedad costarricense. “De manera consistente, durante las últimas décadas, la Universidad ha ofrecido a la sociedad análisis políticos y culturales alternativos, prácticas sociales y perspectivas más plurales, espacios para la acción, el diálogo y la reflexión ante los dilemas que suscita el desarrollo, que antes no existían fuera de los espacios hegemónicos, reafirmando con ello un modelo de comunicación socialmente responsable y democráticamente participativo”.
Para Jensen eso le ha permitido a la UCR contribuir a crear un equilibrio entre los conflictos que caracterizan a la sociedad contemporánea, ejerciendo control y crítica sobre las actividades del Estado y de los intereses privados, nacionales y transnacionales.
“Esperamos reconocer los aportes de la UCR y obtener una clara visión estratégica con miras a prepararnos para hacer frente a los retos del futuro, conscientes de que ese futuro ya está acá con nosotros”, expresó el Dr. Manuel María Murillo Castro, coordinador de la Comisión Especial Interdisciplinaria de la Rectoría. (foto Anel Kenjekeeva).
Innovación social
Siempre en busca del bien común y con la certeza de que el conocimiento y la ciencia no pueden valorarse como fines en sí mismos, la UCR ha trabajado para convertirlas en medios para transformar la realidad y mejorarla, para proponer estrategias ante situaciones problemáticas, y buscar soluciones que beneficien a poblaciones concretas, sobre todo a aquellas más vulnerables. “El conocimiento debe actuar como estímulo para la innovación social, plasmada en decisiones que nos acerquen hacia nuestras mejores aspiraciones, como individuos y como colectividad”, explicó el Dr. Jensen.
Con eso en la mira, la Institución ha establecido a lo largo de su historia vínculos con otros actores e instituciones, desarrollando múltiples formas de cooperación, influencia, acompañamiento, asesoría o supervisión. “Son muy diversos los ámbitos donde se puede encontrar la huella de la UCR. Esa impronta está presente en una legislación nacional que lleva el sello de nuestros juristas; en una infraestructura pública donde se reconoce la fibra de nuestros ingenieros; así como en las semillas que nuestros expertos en ciencias agroalimentarias siembran solidariamente, mano a mano, hombro con hombro, con los agricultores nacionales”, detalló el Rector.
También ha participado en el desarrollo de la seguridad social y el proceso que permitió la universalización del derecho a la salud, siempre en colaboración cercana con la CCSS, a través de programas conjuntos y la formación de especialistas.
Igualmente, la economía y la administración pública, la ciencia básica y la cultura, la protección del ambiente y de los recursos naturales llevan el cuño de los académicos de la UCR, que ha realizado sustantivas contribuciones, muchas veces en asocio con instituciones nacionales e internacionales.
Ese sello también ha sido puesto por las y los miles de estudiantes que ha graduado la UCR en su historia, quienes han innovado con responsabilidad en los distintos ámbitos del quehacer humano. “No solo se ha tratado de formar especialistas de alto nivel con vastos conocimientos y destrezas técnicas precisas, sino profesionales cuyo accionar está basado en la sensibilidad moral, la solidaridad social y la capacidad de reflexión ética ante su propia práctica; y personas además dispuestas a ejercer una ciudadanía participativa y crítica”, detalló el Rector.
La UCR ha tenido una gran influencia en el desarrollo del conocimiento y su organización, en la creación artística, el análisis social y la reflexión filosófica, dinamizando procesos productivos, tecnológicos, creativos y sociales, insistió Jensen. (foto Anel Kenjekeeva).
Por eso, continuó, la UCR no ha apostado nunca por una formación exclusivamente técnica o por ajustar sus programas con el fin de ofrecer mano de obra a la medida de las necesidades del mercado, sino profesionales capaces de trabajar con la complejidad de las realidades dentro de una sociedad plural y diversa.
De cara al futuro
Sin embargo en la UCR hay conciencia de que la sociedad del conocimiento actual demanda una Institución más flexible, con una oferta académica más diversa, para asegurar la pertinencia social y la calidad académica en la docencia.
Por eso, recalcó Jensen, ya se está preparando para aprovechar cada día mejor las tecnologías educativas disponibles, diversificar las estrategias y métodos de enseñanza-aprendizaje, y desarrollar comunidades de aprendizaje e investigación. “La Universidad está llamada a orientar la participación del país en la revolución tecnológica de las comunicaciones y de la gestión del conocimiento. De eso ya ha dado muestras en el pasado, como hace 25 años cuando jugó un papel central en la introducción de Internet en Costa Rica, un ejemplo soberbio de transferencia de tecnología, que nació en nuestras aulas”.
Este Foro es una propuesta para tejer en comunidad la rica trama entre el pasado, el presente y el futuro de la UCR, como un ejercicio de pensamiento colectivo sobre la universidad heredada, la vivida y la que anhelamos, indicó el Rector. (foto Anel Kenjekeeva).
Asimismo, la UCR se ha consolidado como líder regional en la producción de investigación científica, tanto básica como aplicada, participando directa o indirectamente en la producción material del país, transfiriendo conocimientos y tecnologías, tanto aquellos de origen externo que son adaptados al contexto y las necesidades nacionales, como aquellos creados localmente, cuya alta calidad y pertinencia social los hace exportables. “Ejemplo de ello –mencionó- es la experiencia de investigación y producción de sueros antiofídicos del Instituto Clodomiro Picado, cuyos resultados han contribuido a solucionar un problema de salud pública de carácter global como lo es el ofidismo”.
A juicio del Rector la comunidad universitaria no debe ser tímida a la hora de reconocer lo que se ha logrado mejorar con los años, sin que eso oculte que hay muchos retos por cumplir y debilidades por atender. “Recientemente se divulgó que ocupamos el primer lugar en Hispanoamérica en lo que respecta al compromiso con el uso de software libre; reconocimiento que debe actuar como un estímulo para avanzar más en migración de programas, en la investigación y producción de código abierto”, sentenció.
Pero no debe ignorar las fuerzas ideológicas que se oponen a la independencia de la Universidad, que niegan la reivindicación de su situación especial dentro del sistema político, que evaden reconocer el peso de los aportes históricos y permanentes que la Institución hace al país, y buscan someter la distribución de los fondos públicos al principio de la competencia.
En ese sentido comentó que espera que en este espacio de diálogo que ofrece el Primer Foro Institucional 2015, la comunidad universitaria no solo comparta sus aspiraciones, sino las estrategias que puedan coadyuvar a garantizar un mejor futuro para la Universidad. “Asegurar la legitimidad, calidad y pertinencia del quehacer académico, así como la autonomía y estabilidad financiera institucional, será lo que nos permita continuar contribuyendo con el Estado Social de Derecho, cristalizado en un proyecto de país coherente y sostenible en el largo plazo”, concluyó.
Departamento de Educación celebró su cuadragésimo aniversario
Durante el acto de celebración el Departamento de Educación ofreció un reconocimiento a los profesores pensionados. Jenny Artavia hace entrega del reconocimiento a Grace Urpí Quesada (foto Juan Gabriel Madrigal).
Grettel Rojas Vásquez
Periodista Sede de Occidente
En un acto oficial que se llevó a cabo el lunes 27 de abril, la Sede de Occidente celebró el cuadragésimo aniversario del Departamento de Educación, un departamento pionero que desde su creación en 1975 desarrolló la docencia, la investigación y la acción social.
Para la Dra. Jenny Artavia Granados, directora del Departamento, “a través de los años se ha acumulado un alto grado de madurez académica y de compromiso con el desarrollo humano y social de la región de Occidente a través de la docencia la investigación y acción social.
La Licda. Roxana Salazar Bonilla, directora de la Sede, mencionó que el Departamento de Educación ha sabido mantener el compromiso con enfoque humanístico, con la misma visión que acompañó la regionalización de la educación superior.
Señaló que “40 años después hemos cumplido con creces con esa enorme transformación y enfocados en las necesidades de las comunidades se trabaja arduamente para mejorar”.
El Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica, se refirió a la responsabilidad que asumen los educadores con la sociedad costarricense. Señaló que el Departamento de Educación “ha crecido junto a la Sede y se ha encargado de formar docentes en múltiples áreas que sirven en toda la región”.
Destacó que la formación que de niños, niñas y jóvenes requiere de profesionales que “tengan compromiso por la formación humana, sensibilidad de las vivencias de los alumnos y las alumnas, que sepan tender puentes entre ellos y los diversos campos del conocimiento, que pueda hacer de la labor educativa un estilo de vida”.
Jensen indicó que la formación inicial, así como la formación primaria y secundaria se complementa con la formación que recibe cada persona en los círculos sociales más cercanos.
Sin embrago, Jensen afirmó que la formación que se recibe en los centros educativos les ofrece “oportunidades de socialización con sus pares, que son importantes para reafirmar valores como la responsabilidad, el respecto y el afecto por las otras personas”.
El Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR, estuvo presente en la celebración (foto Juan Gabriel Madrigal).
El Rector reconoció que en estas cuatro décadas la Sede ha graduado más seis mil estudiantes de diferentes carreras, de los cuales más de mil corresponden a las carreras de bachillerato en educación. “Destaco esta cantidad de graduados y graduadas porque de seguro muchos proceden de esta provincia y de esta región. El esfuerzo que muchos jóvenes hacen es ciertamente loable, pero queremos que lleven sus conocimientos a sus comunidades y regiones, y el trabajo que se desarrolla a nivel de regionalización hace que esto sea posible”.
Logros y retos
La Dra. Jenny Artavia Granados, directora del departamento, aprovechó la actividad para hacer un recuento de los logros y retos del Departamento de Educación.
Artavia mencionó que dicho departamento inició sus labores ofreciendo carreras desconcentradas de la Sede Rodrigo Facio y un año después creó 2 planes de estudios propios, diseñados a partir de la pertinencia curricular propia de la zona.
En estos cuarenta años han desarrollado más de sesenta proyectos de Acción Social, entre los que destaca el Centro Infantil Laboratorio Ermelinda Mora, primer centro de educación preescolar de la UCR.
En cuanto a investigación, según Artavia, se han desarrollado más de 40 proyectos, los cuales “han procurado responder a las necesidades del sector educativo de la región de influencia de la Sede”.
Actualmente se ofrecen cuatro opciones académicas: bachillerato en Educación Primaria, Educación Inicial, Primaria con concentración en Inglés y Preescolar con concentración en Inglés. También se comparten planes de estudio de otras carreras como Enseñanza de la Matemática, Estudios Sociales, Castellano y Literatura, Música, Inglés, entre otras.
Dentro de los retos, Artavia informó que están trabajando en el proceso de acreditación de las cuatro carreras, así como en el diseño de las cuatro licenciaturas como complemento a los bachilleratos que se ofrecen.
Además, dijo que se está trabajando en el diseño curricular de una nueva carrera interdisciplinaria enfocada a la atención de la población adulta mayor, así como la creación de una Maestría que permita a los egresados continuar con estudios de posgrado en la Sede.
Foro Institucional analiza aportes de la UCR durante 75 años de existencia
En este foro se ofrecerá un panorama sobre los aportes de la UCR en grado y posgrado, investigación e innovación, transferencia al sector productivo y al Estado y retos para cumplir el compromiso adquirido con el país desde de su fundación en 1940, indicó el Dr. Manuel María Murillo. (foto archivo ODI).
Rocío Marín González
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Con el propósito de reflexionar sobre los aportes de la Universidad de Costa Rica (UCR) al fortalecimiento del Estado Social de Derecho, la Institucionalidad Democrática y las Garantías Sociales en el país, este martes 5 de mayo da inicio el Primer Foro Institucional 2015, en el auditorio de la Facultad de Educación, a las 5:00 p.m., con una conferencia dictada por el Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Institución.
El foro, que es una de las actividades conmemorativas del Septuagésimo Quinto Aniversario de la fundación de la Universidad de Costa Rica, desarrollará sus sesiones regulares los días miércoles 6, 13, 20 y 27 de mayo y 3 de junio, de 8:00 a.m. a 12:30 m.d., en el auditorio de la Facultad de Educación.
Según lo explicaron el Dr. Manuel María Murillo Castro, el Dr. Luis Baudrit Carrillo, el Dr. Carlos Quesada Mateo y el Dr. Oscar Lücke Sánchez, miembros de la Comisión Especial Interdisciplinaria (CEI) de la Rectoría que organiza el foro, dado que es imposible cuantificar en unas pocas sesiones todos los aportes que ha hecho la UCR al desarrollo nacional en 75 años, se plantearon algunos ejes temáticos para que desde la visión de decanos de facultad y del Sistema de Estudios de Posgrado, de directores de Sedes Regionales y de la Escuela de Estudios Generales, y de las y los vicerrectores de la Institución, se pudiera hacer un balance sobre la contribución institucional a los puntos de inflexión del desarrollo nacional, a partir de 1940. “De cara a los retos del futuro, es importante saber cuál fue el papel que jugó la UCR para que el país tomara ciertas vías de desarrollo y no otras, que lo han conducido hacia una sociedad más inclusiva, con movilidad social”, destacó el Dr. Oscar Lücke.
Este espacio permitirá observar que la UCR sigue siendo una Universidad integral y completa, porque no solamente es diversa, sino que busca la excelencia en lo que hace, manteniéndose al día y renovándose constantemente, explicó el Dr. Carlos Quesada. (foto archivo ODI).
La idea, indicó el Dr. Manuel María Murillo, coordinador de la CEI, es que con ese espíritu de autonomía que caracteriza a la Institución, cada expositor ofrezca una visión del camino recorrido por la Universidad, qué está haciendo y qué puede hacer a futuro con el concurso de su capital humano y con la potencialidad que la Universidad pone a su disposición. “Es la primera vez a lo largo de 75 años que se hace este ejercicio. Haremos todo un recorrido por la diversidad y heterogeneidad de la UCR y luego tendremos la visión de quienes tienen la responsabilidad de armonizar esos intereses y orientarlos dentro de un plan de desarrollo institucional”.
Murillo añadió que espera que en las intervenciones quede de manifiesto que siendo la Universidad una institución que ha practicado en cada una de sus acciones el apego a la justicia, a la libertad, a la igualdad y al orden justo, ha sido promotora de ciudadanos y ciudadanas que tienen una clara visión del país en el que viven y cuáles son las opciones que hay para resolver “a la tica” los problemas nacionales.
El Dr. Luis Baudrit indicó que este foro también representa una oportunidad para que las nuevas generaciones, lo mismo que universitarios por muchos años, conozcan la amplitud de actividades de acción social, investigación y docencia que hacen que la UCR esté a la vanguardia en la región y la importante participación que tuvo la UCR en la constitución del Estado Social de Derecho, sobre todo con la formación de profesionales en los años de 1940, 1950 y 1960. “Esto dio origen a una movilidad social de quienes posteriormente tuvieron la oportunidad de influir en los supremos poderes del Estado y en las instituciones autónomas”.
“La UCR además de ser una universidad humanista, interdisciplinaria y de excelencia, se caracteriza por su rigor científico y académico. Por eso puede organizar un foro de esta naturaleza, porque es una universidad seria, con alta credibilidad y personalidad propia”, dijo el Dr. Oscar Lücke. (foto archivo ODI).
Para el Dr. Carlos Quesada este foro es importante porque brinda un espacio para valorar a la universidad en el tiempo y cómo ha ido evolucionando de cara al desarrollo de la sociedad costarricense, “Es indudable que la Universidad es depositaria y receptora de recursos humanos de la más alta calidad en un mundo cada vez más global, con mayor información y comunicación, que son relevantes para la toma de decisiones, por lo que también es necesario que haya una reflexión no solo sobre aportes puntuales, sino de cómo éstos se relacionan con otras áreas desde el punto de vista interdisciplinario”.
A su juicio también es responsabilidad de la Institución, llamar la atención sobre aquellos cambios y factores condicionantes provenientes de otras instancias de la gobernabilidad global, que puedan atentar contra nuestro régimen democrático y de derecho, el equilibrio social y nuestra propia soberanía.
Para establecer los lineamientos de este foro, la CEI tomó criterio a un grupo selecto de universitarios (as) y académicos (as) de muy alta trayectoria quienes coincidieron en que la discusión debería centrarse primero, en los aportes, hitos e incidencias trascendentes y relevantes para el conocimiento, el desarrollo nacional, el bienestar social y la institucionalidad democrática desde la perspectiva de cada unidad, y luego, sobre la forma en que cada una se prepara, ubica o posiciona, para enfrentar los retos del futuro.
“Desde hace años hay grupos que adversan a la Universidad porque tienen intereses contrarios o por desconocimiento de lo que es la Universidad, que es más serio. Por eso es importante hacer del conocimiento público, qué es la universidad, qué ha hecho y qué está haciendo a favor de la sociedad costarricense”, explicó el Dr. Luis Baudrit. (foto archivo ODI).
En la primera sesión, que se efectuará este 6 de mayo, la discusión estará encaminada a analizar los aportes en Bellas Artes, Letras, Ingenierías y Ciencias Agroalimentarias.
Durante la segunda sesión del 13 de mayo, se reflexionará sobre los hitos en Educación, Derecho, Ciencias Sociales y Ciencias Económicas, y la tercera, el 20 de mayo, a las acciones en Farmacia, Medicina, Microbiología y Odontología.
La cuarta sesión, el 27 de mayo, analizará entretanto los aportes del Sistema de Educación General, el Sistema de Estudios de Posgrado, la Facultad de Ciencias y las Sedes Regionales y Recintos Universitarios, finalizando el 3 de junio, con la visión del desarrollo institucional en 75 años desde las vicerrectorías de Docencia, Investigación, Acción Social, Vida Estudiantil y Administración, con una etapa de comentarios, síntesis y clausura, por parte del Rector, Dr. Henning Jensen.
Además de Murillo, Baudrit, Quesada y Lücke, forman parte de la CEI, el Dr. Jorge Blanco Roldán, el Ing. Gerardo Fumero Paniagua, el Ing. Ismael Mazón González, la Dra. Flora Eugenia Salas Madriz, la Dra. Margarita Bolaños Arquín, la M.Sc. Rocío Córdoba Muñoz, la Dra. Gina Sibaja Quesada, la M.Sc. Rafaela Sierra Ramos y el Lic. Juan Manuel Villasuso Estomba.
Fue un 24 de Abril en 1970 frente a la Asamblea Legislativa. Se acababa de aprobar un contrato con la trasnacional ALCOA, gracias al cual la mayoría de los diputados le entregaba a dicho monopolio canadiense el subsuelo de nuestra región Sur para que extrajera la bauxita, obteniendo el país como limosna un ridículo ingreso para las arcas del fisco nacional. Era una entrega de nuestros recursos naturales más preciados en los mercados mundiales al gran capital extranjero haciendo trizas la soberanía patria. Desde los lejanos días de la Colonia y desde los más cercanos de Mamita Yunai, la historia parecía no haber cambiado: los conquistadores imperiales, arrogantes y manipuladores, seguían pretendiendo cambiar espejuelos por oro. Ayer a eso se le denominaba eufemísticamente “evangelizar” porque la ideología dominante en esa época era la teología, impuesta por los Reyes “Católicos” a sus súbditos en aquellos inmensos territorios que, según el depravado Papa Borgia Alejandro VI , le pertenecían por derecho divino (¿¡) a los “cristianísimos” monarcas de España y Portugal. Hoy esa ideología neocolonial ya no se reviste con los falsos oropeles del dogma teológico, sino con los del desacreditado “neoliberalismo”.
Pero con lo que no contaban los apátridas de Abril de 1970 es que la juventud, apoyando a un grupo minoritario pero aguerrido de diputados y de otras destacadas figuras provenientes de la política, de las fuerzas sociales y de los círculos culturales e intelectuales, se rebelara frente a esa afrenta a la Patria de Juanito Mora. Y como nuestro héroe Juan Santamaría en la Batalla de Rivas al quemar el mesón, apedrearon el edificio parlamentario. Toda Cuesta de Moras ardió. Los abanderados de esa gesta patriótica eran jóvenes provenientes de los colegios josefinos y de la UCR. En realidad, lo que pasaba en nuestras calles capitalinas no era más que el eco de las protestas que los estudiantes iniciaron en Mayo del 68 en la Sorbona de París y que muy pronto se extendieron, como un incendio en un potrero en verano, a todos los rincones del planeta sin distingos de ideologías o nacionalidades. Ardió Berkeley en la California capitalista, al igual que Praga (”Primavera”) en la Checoeslovaquia socialista, o el México nacionalista (Tlatelolco)…Mayo del 68 ingresaba a los anales de la historia revestido con aureola de leyenda. Hoy el clamor de las protestas de entonces resuena con más vigor que nunca. En la Plaza Cibeles, el emblemático corazón de Madrid, los jóvenes se denominan “los indignados”. Prometen cambiar la historia de España cobijados bajo la bandera del movimiento “Podemos”. Pero “indignados” hay por todas partes, hasta el punto de que incluso ha alcanzado el centro del poder financiero del mundo: Wall Street.
Visto a la distancia que dan los años, lo hecho por los jóvenes de ayer fue algo más que un sobresalto momentáneo. Vino para quedarse. La juventud dejó de ser tan solo una etapa bio-psicológica de la vida y se convirtió en una manera de ser-en-el-mundo, en una cultura, en una sensibilidad colectiva, que le permite a hombres y mujeres no importa su edad cronológica, concebirse y vivirse como seres auténticamente humanos forjando su propia escala de valores. Pero el trasfondo político de ese grito de rebeldía, como fue el movimiento universal de protesta contra la guerra de Vietnam, los llevó a constituirse como un nuevo sujeto histórico. Desde entonces la historia no se hace sin ellos. Ya la juventud dejó de ser tan solo una etapa “iniciática” cuyo objetivo es ser reconocidos por la sociedad, y se hizo una opción de vida. Ser joven en el contexto cultural actual es tener un sueño (Martin Luther King), cultivar un ideal, forjarse un horizonte de utopía y emprender un camino, cada día como si fuera el primero, como si fuera el último. Lo cual es válido para los individuos al igual que para las generaciones y los pueblos. El clamor de la juventud hoy en día no es tanto por tener un lugar digno en esta sociedad, sino para crear desde sus cimientos una nueva cultura, un nuevo orden económico-político, un nuevo hombre, una nueva humanidad. Por eso, ser joven no es una cuestión de edad sino de actitud frente a la vida. Ser joven es mantener viva la llama de la esperanza.
Estudiantes y profesores presentaron proyectos ligados al medio ambiente y a la cultura
La Expo UCR 2015 reunió a muchos de los centros de investigación, institutos, unidades académicas, sedes y recintos que conforman a la UCR, para mostrar durante tres dí¬as la labor que realizan, para ello se utilizó gran parte de la milla universitaria que circunda el Campus (foto Rafael León).
Otto Salas Murillo
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Estudiantes y profesores de la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica (UCR) participaron durante la recién concluida Expo UCR 2015, en la que presentaron varios proyectos de investigación y Trabajos Comunales Universitarios (TCU) dirigidos a mejorar la calidad de vida de las y los limonenses, proteger el medio ambiente y preservar la identidad cultural de la provincia.
Durante el fin de semana compuesto por el viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de abril la UCR mostró a miles de visitantes muchos de los proyectos de investigación que realizan los centros, laboratorios, escuelas, sedes y recintos que la conforman.
Por parte de la Sede del Caribe destacó la presencia del TCU-623 Promoción e implementación de prácticas de turismo sostenible para el Caribe costarricense, proyecto que trabaja en las comunidades del Cantón Central y Caribe Sur de Limón; en la actualidad está coordinado por la MBA Ivonne Lepe Jorquera y el Lic. Bladimiro Argueta Corella.
El rector de la UCR, Dr. Henning Jensen Pennington, visitó los puestos de las sedes y recintos durante la Expo UCR 2015 para mostrar su apoyo a las iniciativas que presentaron (foto Rafael León).
El Lic. Argueta Corella, quien estuvo presente en la Expo UCR, explicó que este TCU busca conocer el impacto que genera la actividad turística y la gestión ambiental que se desarrolla en las comunidades para implementar planes que vengan a optimizar el desempeño ambiental y promover prácticas de turismo sostenible en Limón.
“Estamos presentes en comunidades como Moín, Cieneguita, Playa Bonita, Playa Piuta y trabajamos junto a empresas turísticas ubicadas cerca del litoral del distrito de Limón. Hemos influido positivamente en el avance socioeconómico del cantón central pues contamos con elementos para hacer de nuestras playas espacios recreativos, más agradables y sostenibles con el tiempo; con esto logramos atraer a turistas nacionales y extranjeros que beneficien a las MIPYMES turísticas locales”, indicó el Lic. Argueta Corella.
En la Expo UCR 2015 el TCU-623 expuso las actividades que han realizado, como por ejemplo: limpieza de playas, parques y comunidades, charlas sobre el Programa Bandera Azul Ecológica, y la labor que han implementado junto a instituciones como el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
La Expo UCR 2015 es un espacio idóneo para la divulgación de proyectos que tienen como eje central aportar en la temática de la juventud y ofrecer opciones para que logren un crecimiento integral (foto Rafael León).
Aportes de la juventud
Otro proyecto presente en la Expo UCR 2015 de la Sede del Caribe fue el TCU-614 Jóvenes limonenses construyendo su propio entorno, que tiene como lema la siguiente frase: Vive, crea y expresa.
Jeffrey González Urbina, estudiante de la carrera de Administración Aduanera y Dirección de Empresas de la Sede del Caribe y quien forma parte de este TCU, señaló que pretenden unir todos los esfuerzos que se hacen en la ciudad de Limón para fortalecer el liderazgo juvenil, minimizar el entorno negativo y articular con diversas entidades programas que beneficien a la juventud.
Una de las áreas más importantes dentro de la investigación, docencia y acción social que desarrolla la Sede del Caribe es la protección del medio ambiente, por lo que sus esfuerzos inician por concientizar a las y los más pequeños (foto Rafael León).
“Nuestra meta es que las y los estudiantes de la Universidad se conviertan en actores importantes para la creación de espacios de interacción social con la finalidad de motivarles para que tengan participación en la toma de decisiones en sus comunidades y a la construcción de un entorno favorable para ellas y ellos; todo esto lo conseguimos mediante el deporte, el arte y la recreación”, describió González Urbina.
Dayana Trejos Zúñiga, estudiante quien también participa en este TCU, resaltó el papel de la UCR como institución líder en el tema de la juventud, “desde acá impulsamos el desarrollo de las y los jóvenes a través de la investigación y la acción. No se imponen barreras, más bien se colabora para que participen en la elaboración de sus espacios impulsando sus propias ideas”, afirmó Trejos Zúñiga.
Finalmente la cultura y el sabor de la cultura limonense le brindaron alegría a la Expo UCR 2015 con la presencia del proyecto Rescate de valores culturales de la Sede del Caribe, con el título Nuestro calypso nuestra historia.
Se trató de una presentación artística y audiovisual sobre danza y música caribeña a cargo del programa ED-584 Etapa Básica de Música, con la que se realizó un viaje por la historia de las y los limonenses representando su identidad cultural.
De esta forma la Sede del Caribe de la UCR se trajo el alma y el trabajo de Limón para poner a bailar a las y los presentes en la Expo UCR y aportar al conocimiento sobre temas claves en el desarrollo de nuestra sociedad.
Dos días hace precisamente, una estudiante universitaria me decía que ella había sido objeto de racismo en la escuela, por su color blanco de piel. Y también me decía, que ella en realidad, a pesar de su color de piel, no se considera blanca. Desde luego, una persona reflexiva y sincera no puede considerarse a sí misma “blanca”. Esa viene a ser una cuestión que carece de sentido. No obstante, lo cierto es que en esta sociedad costarricense, el racismo es claramente manifiesto. Y lo es en muy diversos sentidos, no solo en relación con la negritud.
La escuela y la educación, así como una matriz cultural centrada en el criollismo confesional y patriarcal, se han hecho cargo de inculcarnos una imagen rígida y ficticia acerca de los perfiles fenotípicos con los cuales se nos dice explícita y simbólicamente que debemos identificarnos, en la medida que constituyen la razón de ser de nuestra identidad nacional como “ticas” y “ticos”. En mis tiempos de estudiante en una escuela rural de la Región Huetar Norte, se me decía que una de las diferencias que tenía Costa Rica en relación con los demás países de Centroamérica, era que aquí “no habían indios”. No obstante, a pocos kilómetros de donde estaba esa escuela, sobreviven hasta el día de hoy las comunidades indígenas Maleku.
El racismo no tiene ninguna razón de ser, salvo porque está muy claro que sirve bastante bien a determinados intereses de poder. En Costa Rica, ninguna persona está exenta de ser agredida en algún momento de manera racista, sea “negra”, “cobriza” o también “blanca”. Según a mí me parece, todas estas categorías que se utilizan para clasificar a diferentes grupos humanos, lo que hacen no es otra cosa más que invalidar las propias características y diferencias culturales que identifican a cada cual. ¿Qué es “lo negro”; qué es “lo cobrizo”; qué es “lo blanco”? Vaya usted a saber…
El proyecto criollo de construcción e institucionalización de la identidad cultural nacional, nos habla de que “los negros” son por definición vagos, “los indios” son primitivos e ignorantes y “los chinos” son circunspectos y desconfiables. El proyecto criollo se funda en un profundo temor y en una acción constante por aniquilar la natural potencia que hay en cada cultura y que también la hay en la gran riqueza de la diversidad cultural. Se recurre entonces a un pretexto burdo y a una elaboración discursiva absolutamente irracional, cual es la de discriminar a las personas y a las poblaciones según el color de piel que tengan.
También sucede que la sociedad costarricense tiende a ser bastante hipócrita. En la actualidad, no es raro por otra parte ver a alguien que levante la bandera del “no” al racismo, tan solo por la razón de que se ha hecho un cálculo de acción que de una u otra manera podría resultar en la obtención de beneficios propios individuales. En estos días, en el contexto de la polémica desatada en el país y puesta de manifiesto especialmente en redes sociales, a raíz de la solicitud hecha por dos diputadas de retirar a Cocorí como libro de texto escolar, ha sido realmente todo un espectáculo ver de qué manera algunas personas intervienen claramente con la intención de sacar el mayor beneficio individual posible de la situación presentada. Se trata, sobre todo, de cálculos de beneficio politiquero. La cuestión de fondo no se toca; eso es lo que menos interesa. Y así permanecerá. En este país, pareciera ser que para algunas personas, no se puede hacer carrera política si no se asume con seriedad y convicción la hipocresía.
Cuando en diciembre 2004 empezaron los movimientos en el Cerro Bellavista con los tractores, se tumbaron miles de árboles, los cuales fueron enterrados, en la zona hídrica de mayor importancia para el acueducto municipal.
Veintiuna nacientes de agua fueron eliminadas en ese entonces, dos de ellas con infraestructura de valor cercano a los 100 millones de colones, la Montezuma I y Montezuma II de pequeño caudal pero constantes, fueron desconectadas para agradar a la empresa minera, sin tomar en cuenta que esas nacientes habían surtido de agua racionada en crisis del año 1995 provocadas por el Huracán Erin que produjo fuertes daños en otras nacientes del acueducto municipal.
En abril 2015 el acueducto municipal colapsó, pese a estar siendo administrado por el mismo alcalde desde el año 2003. Miles de hogares se han quedado sin el flujo de agua en su cañería a partir del Sábado Santo, cuando la Municipalidad tuvo que desconectar una agua captada provisionalmente en la Quebrada El Padre contaminada con boñigas y orines, al ser descubierta por vecinos de Miramar y Tajo Alto.
Las familias oromontanas no pueden dignamente solventar las necesidades fisiológicas, ni la atención de personas sanas y enfermas, de niños, de mujeres ni de trabajadores. En los centros educativos se pide a los estudiantes llevar su botellita de agua. Las sodas han cerrado, el mercado también. La falta de agua pone en riesgo la salud humana y el Gobierno Central, Acueductos y Alcantarillados, Ministerio de Salud aún no intervienen.
La población de Miramar y sus alrededores aumentó y no se hicieron los ajustes para incrementar la cantidad de agua captada. Los proyectos urbanísticos proliferaron por doquier y el alcalde no vaciló ni una sola vez en asumir compromisos para dotar de agua a más de 1500 parcelas agrícolas, las que gracias a Dios no se han empezado a desarrollar, pero tienen el agua prometida.
Varios son los proyectos con infraestructura ya construida. Entre ellos, se menciona el Proyecto COLINAS DE MIRAMAR del ex diputado socialcristiano Gerardo Rudín, el que cuenta con disponibilidad de agua que ahora falta en las partes altas, no tanto por problemas de topografía sino por mala planificación de la red de distribución y construcción indebida de los tanques de almacenamiento de agua.
El último proyecto con infraestructura ya construida es el mejor conocido como «Leo Flores», propiedad de Desarrolladora Internacional Altas Cumbres, que incluye 13 parcelas agrícolas y 40 lotes de 500 metros cuadrados en promedio, cuya infraestructura permitió pasar por allí el agua que reclamó la comunidad de La Isla, a la que si se le secó la naciente de su acueducto local.
Mientras a los grandes desarrolladores se les garantiza el agua, a un grupo de 70 familias se les impide continuar con su sueño de vivienda digna apoyados por la Fundación Costa Rica – Canadá, por no contar con la disponibilidad de agua emitida por la Municipalidad de Montes de Oro.
Atrás quedaron los días de bonanza minera y con ellos se sepultaron las aguas por las que hoy reclaman muchos de los que ayer defendieron la empresa minera.
Sonia Torres, Comité Ambiental de Miramar, Tel. 26397735