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Encuentro: “Arte del Sur”

SURCOS comparte la siguiente información:

El Proyecto Arte del Sur es concebido y coordinado por la unión de dos organizaciones importantes de Pérez Zeledón, Montaña Verde quienes son una Organización Ambientalista y por Trincheras Expresión Artística un proyecto cultural, que también trabaja en Pérez Zeledón, ambas organizaciones crean los Encuentros Arte del Sur con el fin de crear espacios en los que los artistas del sur del país puedan demostrar su arte y sus habilidades y además puedan expresar una línea de ideas ambientalistas, culturales, del Buen Vivir, inclusivas, sociales de esa forma convertimos espacios culturales en espacios de influencia en la sociedad con mensajes positivos y propositivos.

Encuentros Arte del Sur funciona de la siguiente forma:

  • Se elaboran las condiciones de cada Encuentro (cantidad de artistas, áreas artísticas, la temática y las situaciones administrativas y de producción).
  • Posteriormente, se hace una invitación a participar a las y los artistas.
  • Luego, se seleccionan y se realiza una encerrona-taller con ellos para que a partir del tema que les asignamos realicen un montaje, un espectáculo el cual será presentado en diversos espacios públicos en los meses siguientes.

Es así como se han realizado dos Encuentros Arte del Sur y este año gracias al Programa Puntos de cultura se está realizando el tercer Encuentro Arte del Sur, con la temática «Identidades» que se refiere básicamente al derecho de toda persona a establecer y contar con su propia identidad y eso incluye sexo, raza, pensamiento, intereses, cada persona tiene libertad y derecho a tener su propia identidad y buscamos fomentar el respeto a eso. Este año ya se ha realizado el taller con los artistas en tres áreas de trabajo: circo, música y proyecciones visuales, ya trabajaron en el tema y ya tienen un montaje preparado para presentar, obviamente este año con la situación de la pandemia algunas cosas se han detenido o atrasado y este proyecto no es inmune a eso, así que se está a la espera de valorar las condiciones para poder presentar el espectáculo final.

Es importante mencionar que por los Encuentros Arte del Sur han pasado ya más de 90 artistas del sur del país en ramas como: música, poesía, danza, teatro, artes plásticas, circo y visuales y se ha llegado a 5 comunidades, 7 presentaciones públicas, más de 1.000 personas en público en las presentaciones y mucho más en redes sociales, se espera culminar este tercer Encuentro con un gran éxito.

 

Información e imágenes compartidas por Anthony García, colaborador en Montaña Verde.

Conversatorio: Mujeres y luchas por la tenencia de la tierra

El programa Aula Abierta del Programa Kioscos Socioambientales extiende la invitación al conversatorio: Mujeres y luchas por la tenencia de la tierra.

El espacio será este jueves 6 de mayo a las 10am, donde compañeras de comunidades compartirán sobre sus procesos de defensa de territorios. Puede unirse a la transmisión a través del Fb Live del Programa Kioscos.

La transmisión tendrá la participación de:

Yesenia Barraza: es una mujer migrante nicaragüense que desde muy joven ha luchado por tierra para trabajar. Es parte de la comunidad de El Triunfo, en Medio Queso de la Zona Norte.  Acompaña la organización comunitaria en el proceso de recuperación de tierras campesinas.

Erlinda Quesada: ha participado en múltiples movimientos sociales en el Caribe, que van desde la visibilización del papel de la mujer en la Pastoral Social, la defensa de derechos campesinos a la tierra en el Foro Emaús, y su participación en Frenasap como en la municipalidad de Guácimo para impedir la expansión de las plantaciones de piña.

Cindy Vargas: es parte del grupo de jóvenes que apoya el Consejo de Mayores Brörán. Junto a su familia conforma la organización Ruta de las Aves para recuperar corredores biodiversos perdidos por la invasión de terratenientes en Territorio Brörán. Acompaña los procesos de recuperación de territorios indígenas en la Zona Sur.

«Las Memorias de mi tierra»… cobran vida en la voz de escritora costarricense

Memorias de mi tierra, de Oriana Ortiz Vindas, es un libro que retrata la cotidianidad de la región Mesoamericana, desde un crisol de imágenes que muestran la cruda e intempestiva realidad, mezclada con el misticismo de nuestras raíces pluriculturales.

Una recopilación de ocho cuentos, que dan voz a personajes diversos que nos llevan de la mano a conocer los contextos, luchas y verdades de una zona devastada históricamente por la pobreza y la violencia.

El recorrido desde México hasta Panamá, donde los caminos de Mi sol, Una semana en el paraíso, La telaraña, Detrás de las ventanas de la MAReA, Los ojos del Tijax, El tiempo del no tiempo, Los de allá y los de acá: el canal, y Cocibolca cobran vida a través de las palabras de Ortiz y de las ilustraciones del pintor escazuceño Javier Mena.

La publicación a cargo de Editorial Kamuk, en este año 2021, es una apuesta por una narrativa vívida y crítica. Según, Adams J. Ruiz, miembro de la editorial, “lo novedoso es que Memorias de mi Tierra ocasiona que el lector se sienta en primera línea con respecto a las situaciones que ocurren ahí, lo enriquecedor es el uso adecuado del lenguaje local, así que no son historias maquilladas…”

“Una memoria es una experiencia que nos recuerda partes del cuerpo que ni conocíamos, que nos confronta o nos alivia de males de vidas pasadas. Es ese momento de quiebre en la historia, donde significamos lo que somos y nos abre los ojos para agradecer los palpitares más fascinantes de nuestro corazón, esos que se asemejan al despertar del sol al amanecer. Y si nos detenemos a hablar de esta tierra, no podría iniciar de otra manera sino visualizando una selva húmeda a mi alrededor, constante, incesante, expansiva, como los ojos profundos que podrías encontrarte en León, Nicaragua, o en Veracruz, México; las manos cálidas de una mujer vendiendo atol shuco o tamales; y el abrazo desinteresado a la persona de al lado que te coloca el significado de la palabra afecto en el pecho”, citó la autora en la presentación del libro.

El poeta y antropólogo salvadoreño Julio Zepeda, quien escribió el prólogo del libro, señaló “Me resulte valiosa la propuesta narrativa de Oriana Ortiz Vindas, que nos asoma a vivencias y momentos que nos hablan del pulso que ella misma ha recogido, o visto muy de cerca, en sus viajes por la región Mesoamericana. No pretende caer en ningún momento en ligerezas narrativas, o desde una voz impostada, ajena y superflua. La escritora ofrenda estos textos desde una honestidad cada vez menos común en los medios mercantiles”.

Este libro se presentó en el marco de la inauguración del Segundo Congreso Mesoamericano y del Caribe de Culturas Vivas Comunitarias, celebrado en Costa Rica y de forma bimodal con la participación de artistas y gestores culturales de Nicaragua, Panamá, Ecuador, Cuba, Belice, República Dominicana y México.

Si tiene interés de contactar a la escritora, puede comunicarse con ella a oriana.ortiz.vindas@gmail.com o al Facebook de https://www.facebook.com/imagina.palabra

Arte en Pérez Zeledón

El pasado fin de semana del 10 y 11 de abril se desarrolló el lll Encuentro Arte del Sur en la zona de Pérez Zeledón. Este encuentro reúne artistas del sur del país para crear un montaje artístico que se exhibe en otros lugares de la región.

La temática de este año es “Identidades” y su abordaje en el respeto y tolerancia con cada una de ellas. Así como con la igualdad de género, igualdad de derechos sin distinción de raza, credo, orientación sexual, discapacidades y personalidades.

El eje central el respeto, tolerancia y aceptación de todos y todas, a través de las creaciones artísticas y la promoción de la cultura.

La actividad estará disponible en redes sociales y medios virtuales. Usted puede seguir la información sobre estas y otras actividades culturales en el Facebook de Trincheras Expresión Artística.

La actividad es una propuesta conjunta entre la Asociación Montaña Verde y Trincheras Expresión Artística con el apoyo del Ministerio de Cultura y su programa Puntos de Cultura.

UCR: Danza Huanacaxtle arte del movimiento que permite generar conocimiento

Un grupo de danza que en marzo 2022 cumplirá 20 años, cosecha una serie de logros importantes el desarrollo cultural y artístico local y nacional. Danza Huanacaxtle es un proyecto de la Vicerrectoría de Acción Social diseñado para promover la investigación y la difusión de prácticas dancísticas de Guanacaste y de Costa Rica mediante la producción escénica y de sistematización de experiencias.

Considerando las múltiples manifestaciones culturales de Guanacaste que han servido de ventana del arte de la cultura popular, el proyecto planteó la creación de un grupo de danza de estudiantes de la sede de Guanacaste que no estudian formalmente danza sino otras carreras. Así en el año 2002 nació el Grupo de Danza Folclórica Colonia Blanca, bajo la dirección de la Profesora. Vera Vargas, posteriormente cambió su nombre a Compañía de Danza Huanacaxtle.

El grupo de estudiantes de la agrupación usualmente han sido miembros de grupos artísticos de las comunidades de donde provienen, por lo que cuentan con experiencia en danza folclórica, baile popular, danza moderna u otro tipo de danza.

“Nuestro compromiso es estar cerca de las comunidades, como no tenemos un escenario base, nos presentamos constantemente en las comunidades “declaró la directora de la agrupación, Vera Vargas.

Principales logros

Tras casi 20 años de existencia la directora Vargas destaca los siguientes:

  • La institucionalización del grupo danza en la Sede de Guanacaste
  • La demostración de que por medio de la sistematización de experiencias se puede hacer academia en danza.
  • La proyección de la Universidad de Costa Rica en comunidades en las que el grupo se presenta así como la proyección fuera del país.
  • La creación de un espacio cálido, donde el grupo de estudiantes establecen lazos y puede identificarlo como su casa

Acciones durante la Pandemia

A partir de la pandemia no fue posible recibir a las nuevas personas integrantes del 2020, sin embargo, se hicieron esfuerzos por integrarles a la distancia con herramientas digitales. El trabajo se concentró en la investigación, la capacitación en: teorías de diferentes ritmos, técnicas de danza, y herramientas en la plástica escénica como escenarios y vestuario.

Por otro lado, se aprovechó para actualizar inventarios, redes sociales y vídeos, así como sistematizar y contribuir en la redacción de una propuesta metodológica para la enseñanza de la danza folclórica.

 

Autoría:
Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)

Imagen: Grupo de Danza Huanacaxtle

Hegel y Marx: la dialéctica del amo y del esclavo

Por Arnoldo Mora

La dialéctica del amo y del esclavo es una de las páginas más célebres de LA FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU, una de las obras mayores de Hegel, quien es considerado como uno de los filósofos más influyentes de los últimos doscientos años. La dialéctica del amo y del esclavo constituye uno de los mayores aportes y de mayor trascendencia de la filosofía hegeliana a la filosofía contemporánea; sobre todo, si tenemos en mente la versión que de la misma hizo Marx a la luz de las categorías epistemológicas que sustenta el materialismo histórico; por eso resulta difícil, por no decir imposible, separar una versión de la otra, si bien es indispensable hacer este intento para mejor sopesar y valorar el aporte de una u otra versión. Para Hegel, la dialéctica del amo y del esclavo caracteriza una de las “figuras de la conciencia” histórica: la antigüedad clásica, que Hegel analiza particularmente a propósito del Imperio Romano. En concreto, para Hegel se trata de comprender la historia como vivencia existencial colectiva, tomando en cuenta una ética de la alteridad, basada en una concepción integral de la sociedad y de la confrontación de los sectores que la componen; todo lo cual da un enfoque político a los procesos históricos, entendiendo por “política” el ámbito social donde se libra la lucha por el poder y su resultante como ejercicio del mismo en el Estado. Para ello, se requiere asumir un punto de vista epistemológico, a tenor del cual se analizan los hechos no sólo como realidades objetivas como hace el historiador, sino desde la conciencia vivida de los principales protagonistas de la historia; ya que lo importante para nuestro filósofo en la historia, más que los hechos tomados como eventos aislados o, más exactamente, a partir de los hechos fácticamente tomados, aquí se busca explicar la racionalidad que rige, no tanto los hechos individualmente tomados, sino los procesos históricos que los rigen y explican; por lo que se reflejan en las instituciones que en esos períodos históricos se crearon.

En este caso concreto, el aporte más significativo de la Roma clásica a la cultura universal fue la creación del primer Estado propiamente dicho (Maquiavelo) y su justificación racional mediante el derecho. En la historia, tal como la solemos estudiar, se caracteriza a la sociedad y al Estado de la Roma Imperial, organizada como una sociedad “esclavista”. Desde un enfoque epistemológico, la sociedad romana debe verse como un todo socio-cultural, donde amos y esclavos son por igual, aunque con roles diametralmente diferentes, sus artífices; en una sociedad esclavista, unos y otros son indispensables. Al analizar la conciencia del hombre romano, Hegel señala que uno de sus componentes es el esclavo, tan imprescindible como el señor, si bien con un rol irreconciliablemente antagónico. En consecuencia, si caracterizamos la conciencia del romano, sea amo o sea esclavo, estamos ante una conciencia alienada, dado que una de las partes que la componen, es negada por la otra; estamos ante una conciencia en conflicto, en lucha contra sí misma. El esclavo es la negación del amo; por su parte, el amo se niega a sí mismo, al negarse a reconocer uno de los elementos constitutivos de su propia conciencia. Ese elemento, que es el esclavo, es la parte material de la conciencia del amo, y el amo es la parte pseudoespiritual o trascendente de la conciencia del esclavo; por lo que éste lleva a su dominador dentro de sí mismo; su conciencia también está enajenada.

El amo sólo sueña en ser conquistador por la violencia, por lo que desprecia al esclavo a quien ha vencido obligándolo a producir lo necesario para satisfacer las necesidades materiales, es decir, la vida mediante el trabajo. Dentro de este contexto político y cultural, el esclavo no es una persona, no es un sujeto de deberes y derechos sino un instrumento o herramienta de trabajo; su vida, a los ojos del señor, no se justifica más que por la producción de bienes materiales; razón por la cual justifica su existencia objetivando su esencia de esclavo mediante el producto de su músculo, aunque no le pertenece sino al amo, es él – el esclavo – el que produce la riqueza; esta es la razón por la que el amo le perdona la vida. Lo que el amo olvida es que, si bien el esclavo necesita del amo para sobrevivir, el amo también necesita del esclavo, porque sin su trabajo se moriría de hambre. No hay amo sin esclavo; el amo necesita del esclavo para afirmar su libertad y justificar su condición de amo; el esclavo le es imprescindible; por lo que el esclavo se convierte en su destino inexorable; hasta el punto de que el amo termina por depender de la existencia misma del esclavo.

Por eso el esclavo se libera, es decir, produce su propia libertad, al objetivar la conciencia alienada mediante el trabajo material, mientras el amo destruye su propio ser en el goce o disfrute del trabajo ajeno. Más que el esclavo, es el amo quien necesita del esclavo para su propia sobrevivencia. El amo está más lejos de su liberación que el esclavo; el amo sólo podrá lograr su libertad, es decir, desenajenar su conciencia de esclavista, mediante la reconciliación con el esclavo; lo que equivale a reconocer la condición de persona del esclavo y, con ello, su condición de sujeto de derechos y deberes. Lo cual significa que el amo debe negarse a sí mismo, vivir su propia contradicción intrínseca como su destino inexorable como individuo (Hegel) y el fin de su clase social como destino histórico (Marx).

Finalmente, si vemos este proceso dialéctico a más largo plazo, es decir, desde el punto de vista de una filosofía de la historia de Occidente, como lo hacer Hegel en la obra mencionada, el hombre medieval – período que sigue a la época clásica esclavista – se caracteriza por asumir su existencia como “conciencia desdichada” o conciencia desgarrada, que ya en sus escritos de juventud Hegel caracterizaba como lo propio del cristianismo; tal es la conciencia de culpabilidad por considerarse un pecador. Esa concepción teológica llega al paroxismo con los reformadores, de donde proviene el propio Hegel. Por su parte, el reconocimiento de los derechos y deberes del esclavo, es decir, de las clases sociales subalternas, implica una revolución, no sólo política, sino también cultural. Para Marx, esto sólo se da con un cambio en la clase social dominante, cosa que, históricamente, se logra gracias al advenimiento del modo de producción feudal y la cultura medieval básicamente teológica, “metafísica”, diría Comte. Con ello la contradicción interna y existencial del hombre medieval se traslada al más allá, con lo que la vida aquí en la tierra se ve tan sólo como un tránsito a la otra vida, la que es considerada como la definitiva y plena; el más allá es la razón de ser del más acá. Las grandes peregrinaciones religiosas son la más evidente expresión de esa cultura, dirá Hegel.

San Romero de América

A 41 años de su martirio

ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo único pecado fue luchar
por haber sido despojados de todo
menos de su dignidad.
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,
esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero,
llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir
de su zona de confort,
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

Imagen ilustrativa, DEI.

Rey Curré realiza festival en honor al río

Por Uriel Rojas

El pasado sábado 20 y domingo 21 de marzo, la comunidad indígena de Rey Curré llevó a cabo un festival llamado “Dí Crí Cuní”, que significa “visitando el río”.

Esta iniciativa consistió en realizar una serie de actividades culturales vinculadas al Río Grande, entre las que se destacaron las competencias de natación, buceo, pesca y manejo de botes a base de canaletes.

Este festival fue organizado por los padres de familia del Colegio Indígena de Rey Curré en el marco de la celebración de su X Aniversario de fundación.

Las actividades iniciaron el sábado por la noche con un convivio cultural en donde hubo música tradicional indígena y ventas de comidas y bebidas propias de la comunidad.

El domingo 21 se realizaron las competencias de nado, buceo, pesca y manejo de botes a base de canaletes, según las técnicas y costumbres de sus antepasados.

Para garantizar su seguridad, se contó con personal de rescate y asistencia permanente durante cada competencia.

Además, se realizó un torneo relámpago de futbol playa, y se entregaron al final del evento, pequeñas premiaciones para los ganadores de cada competencia.

Todas las actividades de este festival se realizaron en estricto cumplimiento de las normas y lineamientos sanitarios emitidos por el Ministerio de Salud en atención preventiva ante la Covid-19.

Fotografías: Ricardo Araya Rojas.

Fotografías: Ricardo Araya Rojas.

Apoyo al SINART

Pronunciamiento de ciudadanos costarricenses en torno al Convenio Marco de Cooperación entre el Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Sistema Nacional de Radio y Televisión S.A. – Costa Rica Medios. (Usted puede firmar siguiendo el enlace que está al final del texto)

Ante una campaña de un grupo que pretende desinformar a la opinión pública en torno al acuerdo firmado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión y el SINART, los abajo firmantes, ciudadanos y ciudadanas costarricenses, en el ejercicio de nuestros derechos constitucionales, hacemos público nuestro apoyo al SINART.

Dicho convenio no tiene otro objetivo que “promover la amistad y cooperación entre los pueblos de la República de Cuba y Costa Rica”. Específicamente, el convenio busca fomentar las “relaciones bilaterales en relación con los servicios de comunicación audiovisual y radiofónicos de ambos Estados y generar un marco para el intercambio y producción conjunta de contenidos de interés general tendientes al fomento de la cultura, la educación y la información de los ciudadanos”. Todo lo cual se hace dentro del más estricto respeto al marco legal vigente en cada uno de esos países. Así lo estipula literalmente el mencionado documento en el texto siguiente: “Las partes serán responsables de los contenidos que reciban en intercambio y trasmitan sus canales y plataformas digitales respetando las regulaciones legales de sus respectivos países”.

Costa Rica siempre ha promovido el derecho a la libre comunicación entre todos los pueblos, sin distingos de ninguna especie, viendo en los medios más modernos de comunicación un medio para fomentar la amistad, promover la paz y cooperar en la promoción de los valores cívicos, creaciones culturales y logros científicos de todas las naciones, especialmente aquellas que conforman la Patria Grande de Bolívar y Martí. Históricamente con el pueblo cubano nos han unido lazos de solidaridad y amistad entrañables, como lo prueban las visitas de Martí a nuestro país, recibido como un héroe en apoyo a la lucha por la independencia de su patria. Próceres, como los hermanos Antonio y José Maceo, fueron acogidos con los brazos y el corazón abiertos.

En un momento en que el fomento de la paz y la amistad es el objetivo mayor de las relaciones entre los más diversos pueblos del planeta, el incremento de las comunicaciones entre ellos constituye el primer e imprescindible paso para lograrlo. Por estas razones, este convenio debe ser aplaudido por todos los hombres y mujeres de bien de nuestro país.

Puede sumar su firma siguiendo este enlace

O bien aquí:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeUPHOQEk41EVKXJUaMHz_3Kwn6n5DcsXjPPnFUqJqZT7uQjw/viewform?usp=sf_link

  1. Arnoldo Mora Rodríguez, exministro de Cultura, Juventud y Deportes, filósofo.
  2. Alfonso Chase, Premio Nacional de Cultura Magón, escritor y poeta.
  3. Julieta Dobles Izaguirre, Premio Nacional de Cultura Magón, poetiza y escritora.
  4. Walter Antillón Montealegre, jurista, catedrático emérito de la Universidad de Costa Rica.
  5. Arabella Salaverry, Premio Nacional de Cultura, actriz y escritora.
  6. Leonardo Perucci, Premio Nacional de Cultura, actor.
  7. Máster Marjorie Jiménez Castro, coordinadora Cátedra José Martí, Universidad de Costa Rica y miembro del Consejo Mundial del proyecto José Martí de solidaridad internacional.
  8. Daniel Camacho Monge, sociólogo, Comisión de Derechos Humanos.
  9. Freddy Pacheco León, biólogo y ecologista.
  10. Patricia Mora Castellanos, exministra de la Condición de la Mujer y exdiputada.
  11. Rafael Cuevas Molina, historiador, escritor, director de la revista Nuestra América.
  12. Macarena Barahona Riera, socióloga, catedrática de la Universidad de Costa Rica.
  13. Máster Francisco Enríquez, historiador, catedrático emérito de la Universidad de Costa Rica.
  14. Albino Devandas Brenes, periodista, pensionado.
  15. Gerardo Mora Burgos, filósofo.
  16. Máster Roberto Salom Echeverría, sociólogo.
  17. Isabel Ducca Durán, filóloga.
  18. Jaime Delgado, filósofo.
  19. German Chacón, especialista en historia del pensamiento latinoamericano.
  20. Flora Fernández Amón, empresaria, dirigente social.
  21. José María Villalta Flórez-Estrada, abogado, diputado.
  22. Rodolfo Ulloa Bonilla, sociólogo, asesor parlamentario.
  23. María Eugenia Román Mora, abogada, asesora parlamentaria.
  24. Suray Carrillo Guevara, abogada, exdiputada.
  25. José Gabriel Rivas Ducca, biólogo, ecologista.
  26. Juan Félix Montero Aguilar, educador, músico.
  27. Leda Méndez Arias, abogada, pensionada.
  28. Marcela Sánchez Cortés, promotora política.
  29. Roberto Alfaro Zumbado, agrónomo.
  30. Rocío Alfaro Molina, docente UCR.
  31. José Eduardo Álvarez Araya, abogado.
  32. Flor de Lis Monestel Corrales, trabajadora social, sindicalista.
  33. Israel Guillén González, administrador de empresas, pensionado.
  34. Antonio Naranjo Segura, empresario.
  35. Álvaro Salas Chaves, expresidente ejecutivo Caja Costarricense del Seguro Social, médico.
  36. Presbítero José Francisco Soto Soto.
  37. Fabio Villalobos Campos, médico.
  38. Daniel Vartanián Alarcón, economista.
  39. Oscar Vargas Vargas, consultor.
  40. Carlos Luis Chacón Salas, sindicalista.
  41. Álvaro Madrigal Arroyo, administrador.
  42. Ana Luisa Montero Mejía, pensionada.
  43. Peggy Padgett, pensionada.
  44. Rebeca Stam Emanuelson, educadora.
  45. Diana Madrigal Valerín, abogada, asesora parlamentaria.
  46. Ólman Varela Durán, consultor medio ambiente.
  47. Sergio Reuben Soto, economista, catedrático universitario.
  48. Eduardo Gardela, comunicador, ambientalista.
  49. Sagrario Agüero Badilla.
  50. Gaus Monge Mora, campesino.
  51. William Calvo Quesada, abogado.
  52. Hermes Quesada Burke, artesano.
  53. Manuel Monestel Ramírez, trabajador de la cultura.
  54. Víctor Polini Benach, educador pensionado.
  55. Ligia Mayela Arce Quesada, abogada y notaria.
  56. Eduardo Alberto Ureña Solano, programador de computadoras.
  57. Martín Rodríguez E., comunicador social.
  58. Ana Elena Obando M., abogada feminista, Concertación Interamericana de Mujeres Activistas por los Derechos Humanos.
  59. Hálder Paniagua Navarro, pensionado.
  60. Claudio Enrique Monge Pereira, exdiputado, educador, catedrático universitario.
  61. Marbella Martín Fragachán, socióloga.
  62. Dionisio Cabal Antillón, trabajador de la cultura.
  63. Alberto Salom Echeverría, exdiputado, ex-rector de la Universidad Nacional, politólogo.
  64. Víctor Mora Black, empresario.
  65. Italo Fera Fallas, sociólogo.
  66. Gerardo Contreras Álvarez, historiador, catedrático universitario.
  67. Arlen Ulloa Rojas, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
  68. Carlos Manuel Campos Méndez, diseñador y escribidor.
  69. Roberto Castillo Rojas, catedrático pensionado UCR.
  70. Roberto Chacón Picado, técnico en telecomunicaciones.
  71. Gustavo Campos, regidor municipal en Montes de Oca.
  72. Esteban Beltrán Ulate, profesor universitario.
  73. Oscar Barrantes Rodríguez, historiador.
  74. Juan Gabriel Vargas Rojas, estudiante universitario.
  75. Luis Alberto Soto Ramírez, trabajador social.
  76. Sonia Solís Umaña, antropóloga, profesora jubilada de la UCR.
  77. Hannia Franceschi Barraza, trabajadora social, pensionada.
  78. Diógenes Hernández Zumbando, ingeniero agrónomo
  79. Evelyn Cubillo Montoya.
  80. Rafael Ángel Ugalde Quirós, periodista.
  81. Edvan Córdoba Vega, especialista en género y desarrollo.
  82. Jesús Campos Méndez, transportista, cooperativista.
  83. Federico Montero Mejía, médico.
  84. Giovanni Beluche V., sociólogo y académico.
  85. William Jesús Delgado Rivera, enfermero.
  86. Eladio Retana Fallas, agrónomo, facilitador ambientalista.
  87. Ricardo Rubí Sánchez, contador.
  88. Bruno de Jesús Coto Barboza, recepcionista hotelero.
  89. Roberto Zeledón Arias, asesor sindical.
  90. José Francisco Varela Arguedas, jubilado.
  91. Rodrigo Jiménez Vega, pensionado.
  92. Roberto Guevara Arroyo, estudiante universitario.
  93. Mario Augusto León Casto, ingeniero de software.
  94. Pablo Zúñiga Morales, abogado.
  95. Maureen De La Paz Durán, docente.
  96. Vania de la Cruz Boschini, bibliotecóloga.
  97. Sergio Erick Ardón Ramírez, arquitecto, escritor, exdiputado.
  98. Magda Solís.
  99. Esteban Cerdas Aguilar, comunicador.
  100. Óscar Barboza Lizano, latinoamericanista, profesor universitario, presidente de la Fundación Andrzej Dembicz.
  101. Francisco Barrantes Venegas, diseñador gráfico.
  102. Ana Isabel Robles Cascante, socióloga.
  103. Esteban Campos Méndez.
  104. Arantxa Coghi Robleto, estudiante.
  105. Baudilio Morales Monroy, abogado y notario.
  106. Anthony Quirós Alfaro, estudiante universitario.
  107. Daniele Aguirre.
  108. José Pablo Garro Arce, estudiante universitario.
  109. Evelin Yanes Giraudy, docente.
  110. Máster Jiddu Rojas Jiménez, filosofía, estudios latinoamericanos.
  111. Teodora Tsijli, matemática catedrática de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad Nacional.
  112. Susana Rojas estudiante.
  113. María José Monterroso Solís.
  114. Miguel Calderón Fernández, académico de la Universidad Nacional.
  115. Eval Araya Vega, filósofo.
  116. George García Quesada, historiador y filósofo.
  117. Marco Castillo Rojas, abogado, activista interseccional.
  118. Jorge Arturo Montoya Alvarado, profesor de historia UCR.
  119. María Isabel Aragón Vargas, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
  120. William Zúñiga Soto, maestro rural pensionado.
  121. Hansel Luis Ramírez Rodríguez, pensionado.
  122. Catalina Miranda Matamoros.
  123. Wilson Arroyo Oconitrillo, músico e historiador.
  124. Luis Ángel Salazar Osés, sociólogo.
  125. Sara Araya Barrantes.
  126. Guadalupe Urbina Juárez, cantante y compositora.
  127. Rubén Pagura Alegría, Premio Nacional de Teatro, actor y músico.
  128. Xinia Villalobos Zúñiga, trabajadora social.
  129. Maribel Vindas Rodríguez, jubilada.
  130. Ricardo Ascanio Sánchez Loaiza, librero y editor.
  131. Daniel Torres Sandí, sociólogo.
  132. José Rafael Flóres Alvarado, historiador.
  133. Guadalupe Mora Araya, socióloga.
  134. Óscar Collado Bermúdez, estudiante.
  135. Abel Guier Oreamuno, músico.
  136. Adriana Mora Rey, diseñadora gráfica.
  137. Héctor Ferlini-Salazar, comunicador.
  138. Efraín Cavallini Acuña. Académico -Comunicador UNA

Valores invertidos

Óscar Madrigal

El presidente del Banco Central, don Rodrigo Cubero, recibe un salario mensual de ¢10.000.000 de colones. El rector Jensen de la Universidad de Costa Rica recibía antes de terminar su periodo ¢8.800.000 y el rector Salom de la UNA ¢6.700.000. (No tengo los salarios de los rectores actuales que probablemente son menores que los indicados).

El primero dirige un banco, los otros dos, casas de enseñanza donde se forjan los profesionales del mañana, los encargados del futuro del país.

Lo que llama la atención es que el salario del Rector causa una conmoción y repulsa nacional, mientras que el salario del señor Rodrigo Cubero no produce efecto alguno.

¿Por qué la gente “valora” más la dirección de un banco que la dirección de centros de educación superior? ¿Por qué el salario del presidente del BCCR es visto con “naturalidad” mientras que los salarios de los rectores como una exageración y casi como inmorales? ¿Cómo han llevado a esta sociedad a semejante inversión de valores?

La prensa nacional ha logrado crear este ambiente, publicado listas de profesores con sus salarios presentándolos casi como delincuentes, creando un enemigo ficticio para desviar la atención de los problemas principales del país.

Para la prensa comercial al servicio de los grandes intereses económicos no es escandaloso que 44 personas tengan un salario superior a los ¢35.000.000 mensuales o que 148 personas ganen más de ¢20 millones mensuales. Todos desde luego del sector privado. (Datos del Ministerio de Hacienda publicados por el Semanario Universidad). Esos salarios deben pertenecer por supuesto que a grandes bancos o empresas privadas; recordemos que muchas de ellas no pagan impuesto de renta porque no declaran utilidades o están acogidas a exenciones como las zonas francas. Por supuesto que esto tiene trascendencia fiscal, de mayor calado que los salarios de los profesores que forjan y forman a los estudiantes.

La prensa comercial al servicio de ese gran emporio ha logrado invertir los valores nacionales.

Desgraciadamente ha castrado el pensamiento crítico.