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Inauguración de la Casa de los Mayores, significativa celebración del pueblo Térraba Brörán

José Luis Amador*

EL PASADO MIÉRCOLES 9 de agosto el pueblo Térraba Brörán tuvo una celebración de múltiples significados.

Ese día se inauguró un Ú T’lala, gran rancho o casa dedicado al Concejo de Mayores y Mayoras del Pueblo Térraba Bröran. La construcción de la casa o Ú T’lala es profundamente simbólica. Representa la culminación un largo camino de acciones legales y procesos internos, en aras de consolidar la identidad Bröran. Proceso conducido por el Concejo de Mayores en representación del sector más comprometido con la tradición indígena teribe Bröran. La construcción de esta casa viene a darle un papel preponderante al Consejo de Mayores Brörán, en la en la comunidad, como entidad de respeto y autoridad tradicional.

La construcción de la Ú T’lala ocurre al final de un largo trabajo de indagación en donde se establecieron de manera rotunda y definitiva los 12 troncos genealógicos originales. Su existencia queda definida siguiendo la tradición brörán y la ley costarricense. En este proceso participó el pueblo Brörán, pero también se recurrió al apoyo del Tribunal Supremo de Elecciones, para verificar las 12 familias históricamente fundamentales. Quedó configurada una base de datos con esta información que será custodiada por el TSE. En las ilustraciones que acompañan este texto se podrá ver un afiche, que hace referencia a los 12 troncos genealógicos. Cada tronco corresponde a una de las familias Bröran originales.

Se trata de un trabajo de muchos años, en el que han participado muchos actores. En su momento me tocó colaborar brevemente como antropólogo, en talleres propiciados por el Concejo de Mayores, en donde la comunidad reflexionó en torno a “en qué consiste la identidad Bröran, quiénes son, y quiénes no son, Bröran”.

El 9 de agosto recién pasado, fue un momento para celebrar en Térraba el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, así como también sirvió para recordar el triste día de “la arrastrada”, un 9 de agosto del 2010, en que representantes de los Pueblos Indígenas de Costa Rica, fueron sacados a la fuerza – a rastras – de la Asamblea Legislativa. En esa ocasión algunos líderes tomaron decisiones históricas con respecto a la lucha indígena. Fue cuando, convencidos de que el sistema legal no daba respuestas a sus peticiones y necesidades, decidieron pasar a las vías de hecho e iniciaron los procesos de recuperación de tierras, de todos conocidos.

La erección del Ú T’lala es también un homenaje a los caídos, en la lucha por las tierras y por la dignidad indígena: Sergio Rojas y Jerhy Rivera.

Esas son las cosas que se celebraron el 9 de agosto de 2023 y se conmemoran con la erección de este Ú T’lala, que nos recuerda, una vez, más que el pueblo Bröran continuará de pie, por siempre, mientras brille el sol. Y esto se celebra con compromiso, pero también con alegría.

 

*Publicado en Pensando el Sur, en Facebook, y compartido con SURCOS por Pablo Sibar.

Puebla de Pardos prepara un emocionante Festival Intercultural repleto de actividades artísticas y educativas

Puebla de Pardos anuncia su esperado Festival Intercultural. Este evento es una celebración única de la creatividad, el diálogo y la unión entre diferentes comunidades. 

Dicho festival, que tendrá lugar del 4 al 02 de septiembre en varios lugares emblemáticos de la ciudad, presentará una amplia gama de actividades diseñadas para enriquecer la experiencia cultural de los asistentes. Desde exposiciones de arte hasta conversatorios y tertulias. El cronograma está lleno de eventos para todas las edades e intereses.

II Festival Dionisio Cabal, Vive

Este sábado 12 de agosto de 2023, a partir de las 9:00 a.m., en el Parque de Escazú, se estará realizando el II Festival ¡Dionisio Cabal, Vive! Los organizadores anuncian que desde las 9:00 am comenzarán con una Mascarada y Cimarrona por las calles aledañas, y el resto del día, hasta la noche, habrá…

Escrito por: Martín Rodríguez Espinoza

Este sábado 12 de agosto de 2023, a partir de las 9:00 a.m., en el Parque de Escazú, se estará realizando el II Festival ¡Dionisio Cabal, Vive!

Los organizadores anuncian que desde las 9:00 am comenzarán con una Mascarada y Cimarrona por las calles aledañas, y el resto del día, hasta la noche, habrá música, bailes folclóricos, swing criollo, cuentacuentos, artistas plásticos, poesía (homenaje a las madres), animaciones teatrales y proyección audiovisual de obras bibliográficas (Qué tiene el rey en la panza, Los Agüizotes, Vuelo a la libertad) escritas por Dionisio Cabal Antillón.

También personajes de leyendas escasuseñas, copleros y retahileros improvisadores, torneo de juegos tradicionales costarricenses, comida costarricense, proyección del video biográfico del artista “Dionisio Cabal Antillón: RAÍZ, FRUTO Y SEMILLA”, y más.

Además, un simposio con tres expositores en el edificio Walter Howell que desarrollarán el tema “Cultura Popular: una lectura cabal y contemporánea”

¡No se lo pierdan!

Compartios el programa y el detalle del simposio.

 

Compartido con SURCOS por el autor. https://revistaenvivo.com/

Comunidades de la Región Brunca crean recetario de comida indígena con apoyo de la UCR

Por medio de un proyecto de acción social, la Universidad de Costa Rica da a conocer el paisaje ancestral indígena y el patrimonio inmaterial de Costa Rica (foto Archivo ODI).

¿Se imagina tomar algunos productos tradicionales, como el maíz, el plátano verde, el arroz y la papaya para crear recetas típicas de los pueblos originarios? Pues esto ya es una realidad gracias a la iniciativa de mujeres y hombres de la región Brunca, quienes, con el apoyo de la Universidad de Costa Rica, crearon un recetario de comida indígena.

Desde carne ahumada, picadillo de papaya, chicha, hasta sopa de machaca y tamales de arroz, son parte de la gran variedad de comidas indígenas que usted podrá encontrar en el recetario.

La compilación de veintiún platillos típicos indígenas fue creada por las comunidades de Salitre, Térraba, Conte Burica, Ujarrás, Boruca, Talamanca Bribri y Rey Curré, junto con la Escuela de Sociología de la Universidad de Costa Rica, en el marco del proyecto de acción social “Restauración de paisaje indígena en sus componentes material e inmaterial en territorios indígenas de la Región Brunca”.

El recetario está disponible en: http://ucr.cr/r/FqWXS

La M.Sc. Ana Lucía Mora González, coordinadora del proyecto aseguró que este recetario “busca rescatar y dar a conocer algunos platillos típicos de la gastronomía indígena que forma parte del patrimonio inmaterial de Costa Rica y que se basan en ingredientes del paisaje ancestral indígena y de su dieta cotidiana”.

Asimismo, Mora señaló que la iniciativa pretende impulsar el intercambio de conocimiento y diálogo intercultural entre las comunidades indígenas, la academia y la sociedad civil en general.

Por su parte, Sonia María Suárez Calderón, vecina de Salitre, manifestó que es de gran orgullo dar a conocer las costumbres y tradiciones indígenas a través de la gastronomía de los pueblos originarios.

“Para mí presentar una receta típica del territorio Bribri de Salitre es un gran orgullo, para que podamos transmitir a otras personas el arte culinario de nuestro pueblo, que es un arte milenario y que está basado en productos orgánicos con técnicas de cocción que son de mucha preservación para los alimentos y de preservación de sus nutrientes, y es una forma de mantener también las recetas dentro de la familia, transmitiéndolas de generación en generación” manifestó Suárez

Si usted está interesado en preparar alguno de estos platillos puede consultar el recetario de comida indígena en el siguiente enlace: http://ucr.cr/r/FqWXS

 

Tatiana Carmona Rizo
Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil, UCR

Poemas de Magda Zavala en revista italiana

Magda Zavala.

El Número 64 de la Revista Fili d´aquilone, titulada Verano incluye poemas de la escritora costarricense Magda Zavala.

Alessio Brandolini, quien también es poeta, es el editor y traductor de la revista.

Una selección de Magda alude al ojo veraniego del mar con siete de sus escritos que se pueden disfrutar aquí, también con sus traducciones al italiano.

Para ver la edición completa de Fili d´aquilone puede seguir este enlace.

Este es uno de los poemas incluido en la producción italiana:

PLAYA AZUL

Marejadas de sensaciones en la memoria
y el gusto a sal reseca en los labios.

Reverbera el sol del Pacífico norte,
como la arena hundida por nuestras huellas,
hasta la gran piedra testimonio, al final de la playa,
entonces un refugio cómplice.

Y tus manos sedientas
y mis esfuerzos resistentes
y tu boca
y tus brazos
y los enlaces momentáneos,
y mis repudios sin fuerzas.

Pero tú no…

Y tan distantes y tan próximos,
en ese sepia de otro tiempo,
abrazándonos,
sin pensar en nada más.

Tú lo sabrías.
En tus brazos, una mujer sufriente
que amabas. Y quizás seguirías amándola
después de olas y su desenfreno;
y ella a ti, como condena y paraíso,
sin futuro.

Ya no

Así es esa fotografía
que jamás nadie tomó
y que estará impresa en el olvido
implacable.

…existes ahora.

Asociación para la Preservación del Patrimonio Cultural de Orotina lucha por el rescate de La Casona del Coyolar

“La Casona del Coyolar es la edificación en madera más antigua de todo el Pacífico Central y Sur. Fue construida para el expresidente Rafael Iglesias Castro en el año 1893”. “En 1978 fue traspasada al Instituto de Tierras y Colonización, que después cambió a Instituto de Desarrollo Rural (INDER)”. Así se explica en un documento de la Asociación para la Preservación del Patrimonio Cultural de Orotina.

“En ella se hospedaron personajes como Ricardo Jiménez Oreamuno, León Cortes Castro y Rafael Ángel Calderón Guardia. No obstante, para el pueblo de Orotina su valor socioeconómico fue los más relevante de su historia, pues por más de 50 años desde esa edificación se giraba el pago de salario para cientos de trabajadores cuyas familias vivían de la Hacienda Coyolar. Más aun, los trabajadores recibían beneficios como leche gratis todos los días y asistencia médica gratuita de parte del propietario del lugar”, agrega el escrito de la Asociación.

Otro dato importante relacionado con la importancia histórica y cultural de La Casona del Coyolar es que fue clave para que en 1902 se diera la llegada del primer tren en la zona, “lo cual propició la creación del cantón de Orotina en el año 1908”.

Foto tomada hace siete años, cuando La Casona ya mostraba deterioro.

Lamentablemente el inmueble se ha deteriorado y la ausencia de una política para su protección ha activado la lucha de la Asociación para la Preservación del Patrimonio Cultural de Orotina. Se espera que la institución a cargo adopte decisiones urgentes para la protección de un espacio que tiene importancia histórica, cultural y arquitectónica.

Está foto es de hace 3 meses, donde ya se aprecia el estado ruinoso de La Casona.

La Asociación ha organizado tres conversatorios para tocar el tema de la casona desde el punto de vista histórico, arquitectónico, patrimonial y legal, lo cual, a criterio de la agrupación “va a generar un nivel de apoyo mayor a nivel de la población de Orotina que es, en última instancia, la que más tiene que luchar por el rescate de la Casona del Coyolar”.

SURCOS comparte el documento completo, en el cual se detalla la situación de La Casona del Coyolar y otros aspectos importantes de esta lucha comunitaria y social.

PROMUEVE LA DENUNCIA: ASOCIACION PARA LA PRESERVACION DEL PATRIMONIO CULTURAL DE OROTINA

REPRESENTATE: LIC. GIOVANNI CASTALDINI RAMIREZ

MOTIVO DE LA DENUNCIA: ESTADO RUINOSO DE LA CASONA DEL COYOLAR

UBICACIÓN DE LA CASONA: DISTRITO COYOLAR, CANTON DE OROTINA, ALAJUELA

PROPIETARIO DEL INMUEBLE: INSTITUTO DE DESARROLLO AGRARIO (ANTES IDA)

AFECTACION: DESDE 1994 PATRIMONIO ARQUITECTONICO DE LA REPUBLICA

DESTINO DE LA CASONA: DEDICADA COMO OFICINA ADMINISTRATIVA HASTA EL AÑO 2005. DESDE ENTONCES Y HASTA LA FECHA SE ENCUENTRA DESOCUPADA

INVERSION ESTATAL: 1995: GRAN REMODELACION. 2012: PINTURA Y TRABAJOS MENORES. 2019: INTERVENCION DE EMERGENCIA (INFORMACION NO CONFIRMADA)

COLABORACIO EXTERNA: 2016: ARREGLOS MENORES DE PARTE DE ADEPPCO. 2018: PARTICIPACION CONCURSO PATRIMONIO HISTORICO M.C.

CONTEXTO:

La Casona del Coyolar es la edificación en madera más antigua de todo el Pacífico Central y Sur.

Fue construida para el expresidente Rafael Iglesias Castro en el año 1893. Otros propietarios han sido los hermanos Tinoco Granados y Fernando Castro Cervantes. Después de su muerte en 1967, la edificación estuvo a cargo de sus herederos y en 1978 fue traspasada al Instituto de Tierras y Colonización, que después cambió a Instituto de Desarrollo Rural y actualmente se denomina Instituto de Desarrollo Rural.

Las Casona del Coyolar fue la base de operaciones de una de las haciendas más grandes que ha tenido Costa Rica: la Hacienda Coyolar. Principalmente se dedicó a la ganadería y llego a medir más de 20 mil hectáreas, ubicándose en tres provincias diferentes: Alajuela, Puntarenas y San José.

El valor histórico de la casona es incuestionable. En ella se hospedaron personajes como Ricardo Jiménez Oreamuno, León Cortes Castro y Rafael Ángel Calderón Guardia. No obstante, para el pueblo de Orotina su valor socioeconómico fue los más relevante de su historia, pues por más de 50 años desde esa edificación se giraba el pago de salario para cientos de trabajadores cuyas familias vivían de la Hacienda Coyolar. Más aun, los trabajadores recibían beneficios como leche gratis todos los días y asistencia medica gratuita de parte del propietario del lugar.

De igual forma, la casona fue de suma importancia para que se diera la llegada en 1902 del primer tren en la zona, lo cual propició la creación del cantón de Orotina en el año 1908.

IMPORTANCIA ARQUITECTONICA:

Esta edificación tiene fuerte influencia del estilo neo victoriano que predominó principalmente a principios del siglo pasado en la zona atlántica, sobre todo debido a la influencia de la United Fruit Company en la zona del Caribe y en las Minas del Aguacate.

Su construcción es de dos plantas, principalmente en madera de cedro y pochote. Su estructura principal mide aproximadamente 450 metros cuadrados y cuenta con extensos corredores y balcones casi en la totalidad de su perímetro.

La casona está rodeada de interesantes estructuras y bienes de valor histórico y arquitectónico, como una caballeriza, una lechería, un antiguo tanque de agua y mucha maquinaria antigua que fue pionera en su época para la realización del trabajo agropecuario.

Es importante hacer notar que el INDER, además de la Casona del Coyolar, es propietario de otros ocho edificios declarados patrimonio arquitectónico de la República, entre ellos el Monumento Nacional Guayabo en Turrialba. Sería interesante investigar en qué estado de conservación se encuentran dichos lugares.

ESTADO ACTUAL DE LA CASONA

El primer contacto que nuestra asociación tuvo con este edificio histórico fue en el 2016 cuando organizamos un evento de promoción y enseñanza de la Casona del Coyolar. Contamos con la presencia de funcionarios del INDER y de la Dirección de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.

Previo a este evento nuestros voluntarios realizaron labores de limpieza y reparación de las jardineras de piedra de la edificación. En ese momento notamos que ya la casona mostraba problemas estructurales en la segunda planta debido al ingreso de agua por deficiencias en el techo o cubierta de la edificación. El daño era importante, pero estaba localizado en una zona específica.

Asimismo, durante el evento, el entonces director de la Oficina de Patrimonio nos hizo ver que ya la casona mostraba signos evidentes de ataque de comején de la variedad que habita a nivel subterráneo.

Obviamente hicimos ver esto a las autoridades del INDER en Orotina y ofrecimos conseguir recursos para la colocación de parte del techo y gestionar los permisos ante el Ministerio de Cultura, por tratarse de una edificación declarada patrimonio arquitectónico de la República.

Lamentablemente, después del 2016 perdimos contacto con los funcionarios del INDER y desconocemos si finalmente lograron obtener el permiso para el cambio de techo de la casona.

Al no encontrar continuidad en la gestión de la colocación del techo de la casona, la asociación volvió sus ojos a la estación ferroviaria de Orotina donde hasta el día de hoy realiza trabajos de restauración en bienes propiedad del INCOFER, institución que ha colaborado con nosotros en todo el proceso de preservación histórica.

En algún momento de este año pudimos desatender las labores de restauración que hacemos en la estación central de Orotina y en abril de este año solicité a un funcionario del INDER en Coyolar que me permitiera visitar de nuevo la casona, pero esta vez en compañía del arquitecto de la asociación.

Ese mismo mes me hice presente en las instalaciones del INDER en Coyolar y mi sorpresa fue mayúscula al ver el avanzado estado de deterioro de la casona en tan solo 7 años. Junto con el arquitecto Rodolfo Mejías realizamos una inspección interna y se pudo comprobar que ya toda la segunda planta estaba clausurada por peligro de desplome. Era evidente que el problema del agua ingresando a dicho recinto todavía continuaba; peor aún se había extendido a varios puntos de la estructura a tal punto que ya en la primera planta era evidente el trazo del agua corriendo por el piso. Adicionalmente una enorme rama de un árbol aledaño a la casona atravesó el techo desde la segunda planta llegando a hacer contacto con el piso de la primera planta. La rama aun estaba en el lugar cuando se realizó la inspección.

El daño más grave que se pudo apreciar en la edificación histórica fue el eminente peligro de derrumbe del balcón del ala este de la casona. De ahí entonces que en el año 2019 el INDER realizara una intervención de emergencia en dicho lugar donde se apuntaló dicho balcón con una estructura de perling para que no se desplomara. Desconocemos el monto del presupuesto para dicha intervención y quien la realizó, o bien si además se invirtió en la reparación del principal problema estructural, esto es, el techo de la casona.

Una estimación preliminar del arquitecto para restaurar la casona se aproxima a los 300 millones de colones, aunque él fue enfático en sus conclusiones al indicar que la principal intervención para evitar el colapso total del edificio es la reparación de cerchas y el cambio de techo en forma urgente, lo cual hasta la fecha obviamente no ha sucedido.

GESTION ADMINISTRATIVA

Con motivo de la inspección realizada, el funcionario a cargo nos mostró un enorme expediente de las gestiones realizadas en la casona desde el año 2000. Este señor fue enfático en que desde hace varios años la sede regional del INDER en Coyolar ha venido solicitando recursos para el mantenimiento de la casona, siendo que la respuesta a dichas gestiones, la mayoría de las veces fue negativa, aleándose falta de contenido presupuestario en las oficinas centrales del INDER en San José.

Alarmado por el crítico estado en que encontré la casona el mismo mes de abril procedí a solicitar explicaciones directamente ante la Presidencia Ejecutiva del INDER y ante la Directora de la Oficina de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.

En el caso del INDER, la Presidencia Ejecutiva remitió mi solicitud a la Gerencia General quien a su vez la remitió a la Dirección Financiera. En esta última instancia su directora me indicó vía telefónica que la posibilidad de asignar presupuesto para la casona estaba para el año 2025, aduciendo motivos presupuestarios y limitaciones impuestas por la regla fiscal.

En la Oficina de Patrimonio, la secretaria de la directora me contactó vía telefónica y me indicó en abril que ese asunto fue remitido a los arquitectos de la institución, siendo que hasta la fecha no se tiene conocimiento de si se ha realizado o no una inspección del lugar o si se va a abrir un procedimiento administrativo por infracción a la Ley de Patrimonio Histórico.

La gestión administrativa de nuestra asociación también se ha extendido a la Municipalidad de Orotina, donde se emplazó a dicha institución para que hiciera valer la ley de patrimonio, pero se emitió un criterio legal de parte de ellos indicando que no es responsabilidad de las Municipalidades intervenir en asuntos relacionados con edificios declarados patrimonio arquitectónico.

Finalmente, hace poco la asociación organizó uno de tres conversatorios para tocar el tema de la casona desde el punto de vista histórico, arquitectónico, patrimonial y legal, lo cual, a nuestro criterio, va a generar un nivel de apoyo mayor a nivel de la población de Orotina que es, en última instancia, la que más tiene que luchar por el rescate de la Casona del Coyolar.

La negrita de los Ángeles, 388 años de religiosidad mariana 1635-2023

Vladimir de la Cruz

Celebramos hoy 388 años de la leyenda, de la tradición histórica y popular; de la herencia cultural; de las apariciones y hallazgos, milagros, devoción, culto y fe religiosa más importante del país. La aparición de la imagen de la Virgen de los Ángeles es la expresión más elevada de la Virgen María y de la historia religiosa oral y escrita relacionada con la tradición mariana en Costa Rica.

Su expresión divina y humana refleja la realidad histórica de su origen; su identificación socio cultural con el pueblo; con la mujer, la madre y el hijo; con la feminidad y la maternidad.

A ella se asocia la fortaleza, la sabiduría, la virginalidad y la doncellez; la discreción y el silencio; los dones de la sencillez, la humildad, la sensibilidad, la nobleza, la pobreza y la solidaridad destacan en su culto. Es también símbolo de triunfadora, benefactora y salvadora, mediadora y unitaria.

En Latinoamérica hay otras Vírgenes, similares a la Patrona Nacional, que forman parte de la historia de cada país y de su religiosidad.

Por la presencia católica en toda Latinoamérica, tanto en la española como en la portuguesa, bajo la dominación de la conquista y la colonia, estas imágenes y leyendas religiosas se dieron, con casi las mismas características de su origen. No hay, sin embargo, otras Vírgenes de los Ángeles, como patronas de esos países. La única es la de Costa Rica, la nuestra. En cierta forma la Virgen de los Ángeles es el mayor símbolo religioso costarricense.

Para Argentina, Uruguay y Paraguay, desde 1630, está la declaración oficial de la Virgen de Luján, considerada Patrona de estas tres Repúblicas.

En Bolivia la Virgen de Copacabana, desde 1583, también llamada Virgen Candelaria de Copacabana, cuya veneración se da en Copacabana, en el Departamento de La Paz, en Bolivia, veneración que también se extendió a Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú.

En el caso brasileño su culto se inició, con la leyenda de su aparición a un joven pescador en una playa. En Brasil también está la Virgen Nuestra Señora Aparecida, que es la que tiene la advocación mariana de Patrona de Brasil, así nombrada por Pío XI en 1930 En Colombia su culto se inició en 1702, y en Lima, Perú, a finales del siglo XVI. En Chile es la Virgen de Nuestra Señora del Carmen de Maipú, desde 1817, aunque nombrada Patrona de Chile en 1923 y coronada como tal en 1926. Su primer templo lo hizo Pedro de Valdivia en 1540.

En Colombia es la virgen de Nuestra Señora de Chiquinquirá, virgen que también se le rinde culto con peregrinajes en Maracaibo, Venezuela, el 18 de noviembre, que es la celebración de su fiesta patronal.

En Cuba el culto es hacia la virgen Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, devoción que inició en 1628, con pescadores que encontraron su imagen; declarada Patrona de Cuba desde 1916.

En El Salvador la tradición se remonta con la virgen de Nuestra Señora de la Paz, desde 1682, Patrona Nacional desde 1966. En Guatemala la devoción es hacia la Virgen del Rosario, cuya primera cofradía se fundó en 1559, y es Patrona de Guatemala desde 1934. En Honduras lo es la virgen de Nuestra Señora de Suyapa, cuya tradición se remonta a 1747; declarada Patrona desde 1925.

En México la virgen Nuestra Señora de Guadalupe, está asociada al indio Juan Diego. El Papa Pío X la proclamó Patrona de toda América Latina. En Nicaragua lo es la virgen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de “El Viejo”, cuyas raíces se remontan a 1562, conceptuada como Patrona desde el 2001, por la Confederación Episcopal de Nicaragua, celebración que se realiza cada 8 de diciembre.

En Panamá es la Virgen Santa María La Antigua, asociada a la fundación de la ciudad de Santa María del Darién, en 1510, Patrona Nacional de Panamá desde el 2000.

En Paraguay también se le rinde culto a la Virgen Nuestra Señora de la Concepción de Caacupé. En Perú a Nuestra Señora de la Merced, introducida por los padres Mercedarios, que le rinden culto desde el siglo XIII. En Puerto Rico la virgen es Nuestra Señora de la Divina Providencia, Patrona desde 1969. En República Dominicana es la Virgen de Nuestra Señora de las Mercedes de Altagracia.

En Uruguay es la virgen Nuestra Señora de los Treinta y Tres, refiriendo a los 33 patriotas que declararon la Asamblea Soberana el 14 de junio de 1825, que el 25 de agosto de ese año proclamaron la Independencia y pusieron la patria bajo su protección, declarada por el Papa Juan XXIII Patrona de Uruguay, en 1961.

En Venezuela la Virgen de Coromoto, cuya leyenda viene desde 1651, fue declarada Patrona de la República de Venezuela el 7 de octubre de 1944.

En las islas de las Antillas también hay vírgenes. Así, en la Martinica está Nuestra Señora Virgen Libertadora; en la isla Trinidad está la virgen Nuestra Señora Virgen de Levantille; en la Antilla Guadalupe es Nuestra Señora del Carmen; y en la isla Dominica la virgen es Nuestra Señora del Refugio.

En general, en Latinoamérica se asocia a estas vírgenes a la formación de la conciencia y sentido nacional; a la idea de patria y a su defensa. En la Independencia latinoamericana estuvo presente la imagen de estas vírgenes con sabor a criollo, mestizo, indio, negro, pardo.

En todas ellas, su representación morena refleja su época. La política, la sociedad, la economía, la ideología y la cultura se mezclan en ellas.

En el caso de Costa Rica, con la Virgen de los Ángeles, se ubica su hallazgo entre 1635 y 1639, en la Puebla de los Pardos, o la Gotera, de Cartago. Su culto primero fue regional, luego nacional.

Según la Leyenda, la Virgen de los Ángeles apareció en la Puebla de los Pardos, de Cartago, generando desde entonces el culto de amor y de pasión que se le rinde, por el pueblo costarricense.

La imagen que se venera en el Santuario de los Ángeles, la encontró una mulata, en una piedra; ella, conocida y bautizada como Juana Pereira. El hallazgo borró la línea divisoria entre la clase dominante de los españoles y la de los dominados; facilitó la fusión de sangres y posibilitó la formación del costarricense.

El 2 de agosto de 1635 es la fecha que se atribuye a la mulata Juana Pereira cuando encontró la pequeña estatua con su figura.

En 1649 se inició la tradición de la romería hacia la Virgen de los Ángeles entre los pueblos de la Provincia de Costa Rica.

En 1652 se creó la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago. En 1653 ya se le estimaba milagrosa. Desde 1678 se conoce su ermita, la cual fue construida con limosnas.

Ante las erupciones del Volcán Irazú, sus temblores y terremotos, se le sacaba en procesión; se le cantaba y rezaba.

En 1737 se le dio su primer patronazgo a Cartago y se estableció el 2 de agosto feriado en su nombre. En ese momento, se le dio el título de Abogada “por su defensa y socorro en cualquier tribulación”.

El 2 de agosto de 1737 se estableció el feriado en su nombre.

El 14 de julio de 1756 se oficializó su celebración. En procesión solemne se le juró «recibir, venerar y tenerla por Abogada… para mejor asegurar su defensa y pedirle socorro en cualquier tribulación».

El 14 de julio de 1782 se le declaró Patrona especial.

Al finalizar la colonia, el 13 de octubre de 1821 el Ayuntamiento de Cartago, que conoció los Documentos de la Independencia, acordó «que se suplicase… a la Patrona General… nos favorezca con los auxilios de su santísima gracia para nuestras determinaciones en la época tan lamentable…».

El 23 de setiembre de 1824 el Congreso Constituyente del Estado de Costa Rica decretó que “La Virgen de los Ángeles, Madre de Dios y Señora nuestra, es y será en lo sucesivo La Patrona del Estado de Costa Rica”.

Al día siguiente, el 24 de setiembre 1824, hace 199 años, el Jefe Supremo del Estado de Costa Rica, el primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández, ordenó que se guarde, se cumpla y se ejecute dicho Decreto en todos sus extremos.

El 9 de octubre de 1835, en el desarrollo de la llamada Guerra de la Liga, denominada así por la oposición de Cartago, Heredia y Alajuela, en contra de las pretensiones de San José por conservar la capital del Estado, en esta fecha, 1.300 efectivos de Cartago, se sitúan en Curridabat, en tanto que 3.000 de Heredia y Alajuela, acampan en San Juan del Murciélago, hoy Tibás.

Para su protección y como emblema de fuerza y apoyo celestial, los cartagineses traían consigo la imagen de la Virgen de los Ángeles.

“En los despojos de los cartagineses vencidos, fueron encontrados muchos cohetes incendiarios…, pero el mayor trofeo fue la imagen milagrosa de la Virgen de los Ángeles.” La imagen no fue devuelta a Cartago de inmediato, sino que permaneció custodiada en la Iglesia de la Merced. Siete años después, en el mes de julio de 1842, por disposición de Morazán, regresó a Cartago.

En 1850 se realizó la erección de la Diócesis de Costa Rica. Con ella se produjo la independencia eclesiástica de la Iglesia de Costa Rica, la que dependía de la Iglesia y del Obispado de León, de Nicaragua.

En 1852 se firmó el Concordato con el Vaticano, reconociéndose mutuamente como Estados Costa Rica y el Vaticano, como parte de las primeras relaciones diplomáticas que iniciaba el país, al declararse la República, en 1848. El nombramiento del primer Obispo costarricense, Dr. Anselmo Llorente y La fuente fue muy importante en ese momento. Así, el 4 de setiembre de 1852 se consagró a la Iglesia de los Ángeles.

En 1856, se le invocó a la Virgen de los Ángeles, en la guerra contra los filibusteros.

El 2 de marzo de 1862 se le dio el título de Basílica al Santuario de los Ángeles.

El 21 de enero de 1872, el Papa Pío IX concedió a perpetuidad la Indulgencia Plenaria, y remisión de todos los pecados, a quienes visitaren, devota y verdaderamente arrepentidos, confesados y comulgados, a la Virgen de los Ángeles, cada 2 de agosto.

Hasta 1875 la imagen de la virgencita, en las procesiones, era conducida bajo palio, que es un armazón de cuatro o más varas largas que transportan varias personas, donde va la imagen religiosa, en ceremonias religiosas. Se prohibió esta tradición por ser contraria a la liturgia, y se le hizo una Novena para sustituir la del Perpetuo Socorro que se rezaba el 2 de agosto.

En 1921 se creó la Provincia Eclesiástica de Costa Rica, que se formó con la arquidiócesis de San José y las diócesis sufragáneas de Alajuela y el Vicariato de Limón.

El Congreso de la República, en 1924, al cumplirse el centenario confirmó y proclamó la Tradición de la Virgen de los Ángeles y, el 26 de noviembre, la Sagrada Congregación de Ritos de la Iglesia aprobó el nuevo oficio.

En 1926 se la coronó y, nuevamente, se la volvió a coronar en 1936.

El 26 de julio de 1935 se le dio al Santuario el título de Basílica Menor, con motivo de cumplirse el tricentenario del surgimiento de la Leyenda de la Virgen. En 1944 se elevó el antiguo Santuario a Parroquia.

El 12 de mayo de 1950, se produjo uno de los sucesos más bulliciosos de la historia nacional relacionado con el robo y asalto de la imagen de la Virgen de los Ángeles, Patrona Nacional; de su santuario, La Basílica de los Ángeles en Cartago. Aparte del robo de sus joyas murió en el acto su custodio. Fue acusado de sacrilegio un joven llamado José León Sánchez, quien fue torturado por los agentes de investigación del caso para provocar su acusación, que lo llevó al presidio de la Isla de San Lucas, lugar que le motivó para escribir la novela “La isla de los hombres solos”, de mucho éxito literario y cinematográfico. A finales del siglo XX la Sala III de la Corte Suprema de Justicia, en revisión del caso, declaró inocente de dicho delito a José León Sánchez, hoy uno de los escritores más reconocidos del país y en el extranjero, recientemente fallecido.

El 2 de diciembre de 1956 se realizó la Segunda Coronación, como Reina del Trabajador, en el Segundo Congreso Nacional de la Juventud Obrera Católica, JOC.

Dentro de las tradiciones culturales y religiosas de Costa Rica, y de Centroamérica, la peregrinación y romería a la Virgen de Los Ángeles, cada dos de agosto, es la más fuerte y arraigada. El Papa Juan Pablo II la declaró Protectora de las Américas.

En la campaña electoral del 2018 el Partido Restauración Nacional, con su candidato presidencial, Fabricio Alvarado Muñoz, con uno de sus pastores religiosos más importantes, Rony Chaves, hicieron ataques y burlas a la Virgen de los Ángeles, que provocaron gran tensión nacional y marchas ciudadanas de feligreses católicos contra los ataques que le hicieron a la Virgen de los Ángeles, y consecuentemente contra la Iglesia Católica nacional.

En el mes de marzo del 2020, con motivo del surgimiento de la Pandemia del Covid-19, y los primeros casos que se dieron en Costa Rica, la imagen de la Virgen de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, se llevó en sobrevuelo por diversas partes del país como un acto de fe y protección ante la propagación del Covid-19.

Los romeros, los caminantes, los peregrinos que se movilizan hacia la Basílica de los Ángeles en Cartago, desde días antes inician sus caminatas, cuando se desplazan de muy lejos, concentrándose la mayor afluencia el 31 de julio y el 1 de agosto, para llegar ante la imagen de la Virgen de los Ángeles el dos de agosto.

Después de esta actividad se hará la pasada de la Virgen de los Ángeles a la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, de Cartago, por un mes, que culmina en la primera semana de setiembre, cuando de nuevo regresa la Virgen de los Ángeles a la Basílica.

Esta celebración de la pasada viene desde 1782. Actualmente se realiza cargándola los fieles en andas o en carroza, vestida de gala, por las calles de Cartago, que se preparan con alfombras de colores hechas con flores y aserrín.

Con esta pasada concluye formalmente toda la actividad veneradora de la Virgen de los Ángeles, que da inicio con la romería.

UCR, Museos comunitarios: un semillero de espacios para el desarrollo social

Boyero

El proyecto TC-736 «Remembranza: Museos comunitarios en el proceso de formación de una ciudadanía inclusiva» busca promover una conexión entre la cultura local, su identidad, aspiraciones

Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoria de Acción Social)

Usualmente, un museo se comprende como un espacio en donde hay objetos antiguos ordenados en vitrinas. Sin embargo, el proyecto TC-736 «Remembranza: Museos comunitarios en el proceso de formación de una ciudadanía inclusiva» nace con el objetivo de desarrollar espacios museísticos en los cuales haya una conexión fuerte con la cultura local, su identidad, aspiraciones, características y conocimientos ancestrales, proyectando esta identidad hacia el futuro.

Su principal objetivo es acompañar el proceso de salvaguarda del patrimonio de las comunidades organizadas, destacando su papel como elementos articuladores de la memoria local y regional, en el marco de una discusión sobre la definición de una ciudadanía inclusiva que valore la diversidad cultural de la sociedad costarricense.

Pablo Rodríguez Solano, coordinador del proyecto, define un espacio museístico como aquel que se diseña para resguardar elementos significativos de la cultura, contribuir al fortalecimiento de los lazos comunitarios, tener una estrecha relación con el espacio en el que se desarrolla y una alta contribución a la reactivación económica. «Se pueden manifestar en lugares como centros culturales, mariposarios, parques naturales, bibliotecas bajo ciertas características y centros de interpretación», declaró Rodríguez.

En el proyecto han participado 86 estudiantes de 22 carreras diferentes como parte de su Trabajo Comunal Universitario (TCU) y está organizado en cuatro ejes de acción fundamentales: gestión administrativa en donde se planifica en el funcionamiento del museo a largo plazo, gestión patrimonial en el que se desarrollan las exposiciones, planificación estratégica en el que se establecen vínculos con la comunidad y otras instituciones como el INA, INDER y la UCR, y finalmente el financiamiento de aspectos específicos por diferentes medios como concursos y donaciones; por ejemplo «Casa de Boyero» recibió el premio nacional Emilia Prieto Tugores en 2020, y con él, la suma de 8 millones de colones. En 2022, el proyecto también fue galardonado con los Premios SOS Cultural.

Actualmente, el proyecto ha concentrado sus esfuerzos en el desarrollo de dos museos comunitarios: Museo de la Casa del Boyero en la Zona Norte y Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc en la Zona Sur.

En el museo del boyero se recopila la historia, materiales, herramientas e implementos sobre la actividad de transporte con bueyes, el cual tiene características determinadas y ofrece algunas ventajas sobre el transporte con maquinaria moderna, como la accesibilidad, a terrenos difíciles y que las bestias no maltratan el suelo. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Museo de la Casa del Boyero

Ubicado en Venecia de San Carlos, en la provincia de Alajuela, se enfoca en valorar y resguardar el legado de los boyeros. Brian González Mena, miembro del Comité de apoyo del Museo, destacó la importancia del proyecto. «Es fundamental mantener viva nuestra identidad cultural, recordar de dónde venimos, nuestras tradiciones y las labores a las que nos dedicamos». También resaltó el acompañamiento recibido por parte de la Universidad de Costa Rica (UCR) por medio de las capacitaciones, talleres y asesorías de los estudiantes participantes del TCU.

Pie de foto: En el Museo del Boyero, se presentan herramientas y tipos de carretas, ruedas y actividades relacionadas con los boyeros a nivel nacional. Entre las actividades destacadas se encuentra el desfile de boyeros, un evento que resalta la importancia de esta tradición en la cultura costarricense. Foto por:

Ser Boyero es…

El trabajo de los boyeros fue fundamental para la sociedad costarricense en la elaboración de caminos y transporte de un sin número de materiales y mercancías. Algunas de esas actividades se mantienen en la actualidad, como por ejemplo: transportar café, arar la tierra, sacar madera, extraer arena de los ríos y recolectar palma. Por la ventaja que tiene el buey, con su capacidad de entrar y salir de terrenos difíciles sin destruirlos ni maltratar los pastos, se convierte en un aliado invaluable en estas labores.

González definió el ser boyero como ser amante del transporte de bueyes y tener un conocimiento profundo sobre su capacidad de arrastre, el peso que pueden aguantar y cómo maniobrar en terrenos complicados.

Yim es un tipo de mariposa Cajc. Lugar de: es decir, lugar de las mariposas Yim. Con el proceso de reinvindicación territorial y lingüística, han comenzado a recuperar nombres importantes, como Yimba Cajc. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Hacia el sur

Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc conocida también como Rey Curré, se ubica en el cantón de Buenos Aires en Puntarenas y es una población de la etnia Boruca. Gracias a la asesoría del TCU, se definió como idea crear un «Ú Shän», que significa «Santuario de Historias», como un espacio sagrado donde se preservan y comparten las historias, tradiciones y patrimonio cultural.

Para Mario Leiva Rojas, del grupo de apoyo del Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc, este espacio cultural “es un lugar donde muchos nos sentimos identificados, ya que guarda la historia de nuestros antepasados, de nuestros abuelos y abuelas». Destacó cómo la comunidad ha establecido objetivos claros y una imagen que refleja el valor de su patrimonio cultural.

Dentro de los atractivos del lugar destacan sitios arqueológicos importantes, así como personas sabias con conocimientos ancestrales.

Leiva señala que el museo no es solo un sitio físico, sino que abarca toda la comunidad, una extensión de la identidad y el patrimonio colectivo de los Yimbas.

El acompañamiento, talleres, capacitaciones son parte fundamental del trabajo con las comunidades en la que se orienta a las diferentes poblaciones sobre la ruta a seguir para cumplir con los objetivos que desean alcanzar con la implementación de estos espacios museísticos. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Los estudiantes

Francisco Hernández Sibaja, estudiante de Administración de Empresas y participante del TCU, ha visto cambiadas sus percepciones y objetivos profesionales luego de participar en el proyecto. «Cuando uno piensa en un museo, piensa en lugares como el Museo de Oro y de Jade, pero jamás piensa que en las comunidades también se desarrolla el museo como un espacio para la cultura, el compartir y el diálogo», expresó Hernández.

Gracias a su experiencia en el proyecto TCU, piensa desarrollar su proyecto final de graduación en el Museo del Boyero. «No solo se trata de cumplir con las 300 horas requeridas por el TCU, sino de conectarse genuinamente con una comunidad», finalizó.

Jessica Espinoza Mora, asistente del TCU y filóloga, destacó como aprendió sobre la cultura intangible ya que «son las personas los verdaderos entes que forman los museos porque son ellas las que llevan la historia a lo largo de los tiempos».

En el proyecto se ha dedicado a hacer labores de coordinación con los estudiantes en Yimba Cájc y Venecia, por otro lado como filologa desea continuar y culminar la investigación lingüística iniciada por los estudiantes relacionada con un diccionario de boyeros en su tesis de posgrado.

Espinoza resalta como uno de los aspectos más significativos del trabajo en el museo comunitario el empoderamiento sobre sus derechos y lo que deben proteger y resguardar, promoviendo así la valoración de sus tradiciones y patrimonio cultural. En “Yimba Caj (Rey Curré), había otras personas no indígenas que se dedicaban a hacer las máscaras, lo que resalta la importancia de empoderar a la comunidad para preservar sus tradiciones y expresiones culturales propias”, declaró.

Por otro lado, el Museo del Boyero es un ejemplo claro de cómo se valora el esfuerzo de los antepasados, como el trabajo arduo de hacer caminos y sacar troncos de madera sin el uso de maquinaria moderna. Para Espinoza la presencia de diferentes instituciones, como hospitales, iglesias y museos, refuerzan entre sí y se unen en una comunidad, generando un sentido de identidad colectiva y colaboración.

La conexión con la comunidad es uno de los factores má preciados por estudiantes que matriculan este Trabajo Comunal Universitario (TCU). Foto de Pablo Rodríguez Solano.

Dos museos, dos poblaciones, la misma necesidad

El coordinador de este proyecto señaló que aunque ambos museos son de temas y poblaciones muy distintas entre sí, los museos comunitarios responden a unas necesidades y características que tienen en común.

Se presentan como una herramienta para la defensa de los derechos culturales de las comunidades, donde se busca la salvaguarda de la identidad y el patrimonio cultural. También son vistos como una oportunidad de reactivación económica de las comunidades.

Según Rodríguez, ambas poblaciones se sienten invadidas por una modernidad que desplaza su identidad y experimentan una sensación de abandono por parte del Estado. Sus formas de ser y tradiciones ancestrales son atacadas, considerándolas antiguas, folklóricas, exóticas o pertenecientes únicamente al pasado.

Sin embargo, a través de los museos comunitarios, mantienen la esperanza de revitalizar su cultura, rescatar y proyectar sus tradiciones para que los jóvenes se sientan seguros en un legado que les pertenece. Así, se enfrentan al futuro con una firme conexión con sus raíces culturales, preservando su identidad y contribuyendo al enriquecimiento de la diversidad cultural de Costa Rica.

Bodeguita Cultural: nueva librería en San Pedro de Montes de Oca

Este 31 de julio será la inauguración de la Bodeguita Cultural, la nueva librería en San Pedro de Montes de Oca.

Con un programa que incluye la presencia de importantes exponentes de la literatura costariicense, la actividad dará inicio a las 5 de la tarde.

Ubicación: Calle de la Amargura – Avenida Cultural, frente a Soda U.

Centro etno turístico El Descanso

Uriel Rojas

Un lugar rodeado de naturaleza y riqueza ancestral en la comunidad indígena de Térraba.

A tan solo 10 minutos de la carretera Interamericana Sur, entrada a Térraba, se encuentra El Descanso: un lugar lleno de paz y adornado de la riqueza ancestral de la cultura indígena Brórán, en Térraba de Buenos Aires.

El objetivo de este emprendimiento indígena es das a conocer y compartir las vivencias de una cultura única en el mundo en su forma de vivir, su cultura y cosmovisión.

Aparte de disfrutar de la paz que se encuentra en este lugar de descanso, también puede conocer actividades y tour que van desde visitar las refrescantes aguas del pequeño río Bruin y la Catarata aguacate (doborba en idioma Brórán ) , visitar los petroglifos (representaciones gráficas grabadas en rocas o piedras hechos por nuestros antepasados), tour de plantas medicinales e historia natural, conocer del proceso de hacer chocolate, tallado en máscaras ecológicas, jícaras, bambú, así como disfrutar de su gastronomía como la carne ahumada, tamales de arroz, bienmesabe, picadillos entre otros.

El Descanso tiene a su disposición 8 cabañas confortables en madera rústica, con luz eléctrica, y…

  • Con diseños tradicionales de Térraba
  • Baño privado
  • Amplias ventanas con vistas al bosque
  • Con capacidad para 45 personas, excelente para grupos y voluntarios

Este emprendimiento no solo le ofrece cómodas cabañas, también diferentes tours en los que podrá conocer más de la cultura indígena, entre ellos se encuentra:.

  • Visita a los petroglifos.
  • Tour a la catarata y pozas naturales río bruin
  • Taller de artesanías
  • Tour del proceso del cacao (tostado y molienda)
  • Tour a comunidades indígenas Boruca
  • Experiencias de trabajo comunal y aprendizaje

No lo piense más y disfrute de su merecido descanso. Este proyecto es un emprendimiento indígena que nació para servirles, en Térraba de Buenos Aires.

El contacto para reservar es el (506) 85397099 con Jeffrey Villanueva Villanueva.