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Miércoles de Girasol: Otros caminos son posibles: desarrollo desde la inversión en cultura y la seguridad humana

Este miércoles 7 de junio tendremos el programa: Miércoles de Girasol: Otros caminos son posibles: desarrollo desde la inversión en cultura y la seguridad humana.

Conducirá Dylana Monge, estudiante de nutrición y María Fernanda Monge, estudiante de artes plásticas.

Como invitado estará Patricio Morera, director ejecutivo del Parque La Libertad.

Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233.

Miércoles 5:00 pm en Radio Universidad 96.7 FM y véanos a través del Facebook de Radio Universidad de Costa Rica https://www.facebook.com/radiouniversidad

Las comunidades reviven su espacio público con arte

El TC-729 se une a los esfuerzos de comunidades alajuelenses para el rescate de espacios comunitarios, mediante la investigación social y cultural sobre su historia, los relatos de vida y desafíos. Foto cortesía TC-729

Sede Interuniversitaria de Alajuela

Estudiantes aportan 50 000 horas al año en el rescate urbano y revitalización de la identidad cultural

Si cada trazo de color o si cada gesto creativo tuvieran la capacidad de replicarse hasta el infinito el mundo sería otro, porque cuando las personas comparten su creatividad con las demás sus comunidades y sus visiones del mundo dan un giro radical.

Esta es la premisa del proyecto “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729), una iniciativa más del Trabajo Comunal que realizan los estudiantes de la Escuela de Diseño Gráfico de la Universidad de Costa Rica (UCR), y que se imparte en la Intersede Universitaria de Alajuela (SIUA). Desde hace cuatro años han liderado cambios en barrios alajuelenses para darles un nuevo impulso para su organización comunitaria.

Este trabajo comunal “surgió como una necesidad porque no había uno como este e hicimos una propuesta de intervención de espacios públicos focalizado en Alajuela, en el marco de las iniciativas de regionalización”, comentó el profesor Alfredo Alvarado Fonseca, coordinador general del TC-729. Ya desde el año 2018 el Consejo Nacional de Rectores (Conare) destacó la importancia de la regionalización y fortalecimiento de las sedes regionales y promover el respeto a los derechos humanos, agregó.

Aunque con el paso de los años la metodología se ha modificado acorde a las necesidades y recursos disponibles, el objetivo del TC-729 sigue siendo el mismo, a saber: la gestión de proyectos participativos de arte público y comunicación visual para la activación de los espacios comunitarios en función de fortalecer el tejido social y la identidad cultural de las comunidades aledañas a la citada sede universitaria.

El TC-729 se une a los esfuerzos de comunidades alajuelenses por el rescate de espacios comunitarios, mediante la investigación social y cultural sobre su historia, los relatos de vida y desafíos. Foto cortesía TC-729

El trabajo empezó en la comunidad Cerrillal, en el distrito San Isidro, en el cantón central de Alajuela, con el taller denominado “Conociéndonos”, que más que una actividad formal como se entendería fueron unas sesiones alrededor de una taza de café para que personas de Cerrillal, estudiantes y docentes tuvieran ese primer acercamiento. Tras aquellos encuentros surgió una relación que con cada nueva intervención artística sigue dando frutos.

Adita Solano Espinoza, lideresa de Cerrillal e integrante del comité pro-asociación comunal y el de finanzas de la Diaconía del templo católico del lugar, afirmó que “el apoyo de la UCR es invaluable porque la gran cantidad profesionales que trabajan en el país y fuera, y este trabajo comunal les permite a los estudiantes ver la realidad de otras comunidades, y les dará un enfoque diferente a sus carreras. Yo creo que cualquier persona tiene que aportar a su comunidad y otras comunidades”.

Para Solano, lamentablemente en “muchos pueblos hay poca disposición a ayudar, y los estudiantes nos están ayudando a embellecer el templo católico, y las propuestas de diseño y remodelaciones han sido muy interesantes aunque tenemos limitantes de presupuestos. Nos parece muy atractivo que ellos invierten horas y su conocimiento en nuestra comunidad, han mostrado mucho interés y les agradezco mucho y a su profesor Alfredo Alvarado porque siempre están disponibles para colaborar”.

En Cerrillal el TC-729 no solo hace propuestas artísticas o talleres, también son parte del embellecimiento urbano como pintar edificaciones públicas, limpieza de sitios y otras que requieran las personas habitantes del lugar. En Cerrillal están “transformando un cafetal en un lugar de esparcimiento y una huerta comunitaria, e hicieron el mural de bienvenida a la entrada de nuestra comunidad basado en la información recopilada por la recuperación de nuestra memoria histórica”, dijo Solano.

Para el profesor Alvarado, el trabajo de estas intervenciones demuestra que mediante el arte es posible fortalecer “el tejido social, buscando espacios que estuvieran en desuso o conflictivos y que mediante actividades artísticas o “perfomativas” se logra su activación; no necesariamente terminando en un mural, porque sucede que las personas en las comunidades son vecinas de mucho tiempo y no interactúan entre ellos, y estas actividades participativas las acerca”.

La recuperación de espacios urbanos y la creación de otros para el disfrute de las personas de comunidades cercanas a la Sede Interuniversitaria de Alajuela son parte de los objetivos del trabajo comunal “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729). Cada periodo académico unos 80 estudiantes dedican miles de hora en dichos trabajos comunitarios. Foto cortesía TC-729.

Compartir y crear en comunidades

Otras de las opciones creadas para personas de las comunidades aledañas a la SIUA son los talleres de dibujo y pintura para personas adultas y adultas mayores. Aunque la idea no es formar profesionales en esas áreas artísticas, las posibilidades de crecimiento son evidentes al tiempo que se convierten en espacios sociales que fomentan lazos personales entre quienes participan.

“Los talleres consisten en actividades lúdicas y momentos de diálogo en los que se recopila información de manera transversal, mientras se realizan las actividades de vinculación, así durante el desarrollo también se presentan los procesos de planteamiento y trabajo institucional”, explicó el profesor Alvarado.

Sonia Hernández Rodríguez, vecina de San Juan de Santa Bárbara de Heredia, es una de las personas que se sumaron a estos talleres, con el objetivo de mejorar sus habilidades en el dibujo y la pintura. Son cursos bimodales y anuales, con distintos módulos, y la facilitación pedagógica de estudiantes universitarios.

“Este es un grupo social y para compartir con otras personas. Lo matrículé porque estaba en otros cursos y unas amigas me avisaron de este. Mi experiencia ha sido buenísima, el trabajo de las estudiantes es excelente, están muy preparadas y siempre están dispuestas a aclarar cualquier duda, el ambiente es muy bonito. Este curso es maravilloso en estos tiempos en que la gente está estresada y que la economía no permite pagar cursos carísimos”, dijo Hernández quien trabaja como asistente de arte y escenografías, que vio la posibilidad de aprender más ya que sus saberes los define como “empíricos”.

Al igual que Adita Solano, ella considera que la labor de la UCR en comunidades debería llevarse a más lugares. “Esta oportunidad que da la UCR es genial porque la dan personas profesionales. Si la universidad pudiera abrir otros cursos de otro tipo sería muy bueno, a una esto la llena; es una bendición. Todas mis compañeras están muy motivadas”.

Aprendizajes para la academia

Actualmente el TC-729 tiene una serie de proyectos en varias comunidades, con el apoyo de unos 80 estudiantes, que conforman equipos que llevan a cabo múltiples actividades. Además de Cerrillal y Santa Bárbara, también impactan las comunidades alajuelenses de Villa Hermosa, La Garita, Tacacorí y Grecia. Recientemente como un plan piloto propuesto por estudiantes de Cartago llegaron a Cachí para recopilar historias de vida en el Centro de Adultos Mayores y posteriormente hacer intervenciones del espacio físico.

Además, un equipo está apoyando la catalogación de la colección del Taller de los Sibaja, que fuera el principal centro tipográfico y de cultura impresa en Alajuela y que actualmente resguarda el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. Y ya se iniciaron las conversaciones con el Centro Penal Juvenil Ofelia Vicenzi para realizar trabajos de muralismo y rescate de espacios comunes.

Para la estudiante Sofía Fernández Estrada, quien cursa el 5º de la Carrera Diseño Gráfico, su paso por este trabajo comunal es sumamente satisfactoria, ya que “el profesor está muy presente en los proyectos y existe libertad de proponer ideas. Me he encargado de dirigir la página de Instagram y en Villa Hermosa hicimos unos murales para pintar en las bancas de un parque y aplicamos nuestros conocimientos en nuestros propios diseños y hemos apoyado a emprendedores en el diseño de marcas y con talleres de fotografía y diseño. Me llevo como aprendizaje el trabajo en equipo mediante la delegación de funciones”.

De la misma manera, Víctor Chukén Mora, quien cursa el 4º de Arquitectura, expresó que entre los principales aprendizajes que le dejará el trabajo comunal es su vinculación “en proyectos reales, y ayudar a lidiar con estas realidades; ya que en la carrera aunque implica un acercamiento a la comunidad y algo se conoce, generalmente debido a que no hay tanto tiempo; pero en el TCU existe la posibilidad de acercamiento a la comunidad. Al concluir mi trabajo comunal le “gustaría haber dejado un granito de arena en la comunidad que estamos involucrado, y que hice una contribución tangible, saber que hice mi aporte personal”.

Incluso, para el profesor Alfredo Alvarado los aprendizajes son palpables, porque aunque es graduado de las carreras de Diseño Escultórico y Diseño Gráfico, y suma años de experiencia en docencia, aseguró que en su caso ha aprendido más en comunidades, sobre todo “en la construcción conjunta, porque considero que en mi caso lo académico ha sido solo una referencia para el trabajo en comunidad, ya que cada una es distinta a las otras. Además, de la visión de incluir otras disciplinas para poder lograr los objetivos”.

Trabajo Comunal sobre “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729)

Es un proyecto que se ubicará en Cerrillal de San Isidro de Alajuela, el cual consiste en un conjunto escultórico transitable, fabricado con base en material reciclado, un trabajo conjunto con personas de la comunidad y estudiantes del trabajo comunal “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729), de la Sede Interuniversitaria de Alajuela y coordinado por la carrera de Artes Gráficas de la Escuela Artes Plásticas.

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social, UCR

El Consejo Universitario manifiesta su profunda preocupación ante un eventual y desmedido recorte al presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud

Festival Interuniversitario Centroamericano de la Cultura y el Arte. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR

Pronunciamiento del Consejo Universitario

La Universidad de Costa Rica hace un llamado al Gobierno de la República para que mantenga y fortalezca el presupuesto para el funcionamiento de todas las dependencias del Ministerio de Cultura y Juventud. Con base en los acuerdos tomados en el Consejo Universitario, en la sesión n.º 6700, celebrada el 19 de mayo de 2023, la Universidad se pronuncia en contra del recorte al presupuesto de este ministerio.

El Consejo Universitario reitera el compromiso de la Universidad de Costa Rica con el fortalecimiento de las artes, reconoce la diversidad cultural de la sociedad costarricense y manifiesta su “profunda preocupación y solidaridad ante un eventual y desmedido recorte al presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud, pues limita el acceso a las diversas prácticas culturales”.

El acuerdo también reafirma el compromiso de la UCR con el fomento y respeto a la diversidad de las tradiciones culturales, modos de vida y patrimonio histórico-cultural de una sociedad pluriétnica y multicultural como la costarricense.

Por medio de la circular del Ministerio de Cultura y Juventud MCJ-DVA-0575-2023, se informa que, para el 2024, el Ministerio tendría un rebajo en su presupuesto del 8,4 %, lo cual equivalente a ¢4 099 345 414 (cuatro mil noventa y nueve millones trescientos cuarenta y cinco mil cuatrocientos catorce colones).

El Consejo Universitario señala en sus acuerdos que el Ministerio de Cultura y Juventud ha sufrido recortes presupuestarios importantes en la última década, justificados en reducciones del aparato estatal y en el gasto público, y amparados en la adopción de un modelo neoliberal. El presupuesto del Ministerio pasó de un 1,2 % del producto interno bruto (PIB) en 1990 a un 0,1 % del PIB en el 2020.

 

Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho, la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la Democracia y la verdadera Libertad?

SURCOS comparte al final de este texto la reflexión de Laura Vargas, la cual introduce con este escrito tomado del espacio en Facebook de Diversidad Literaria.

“El 18 de agosto de 1936, fusilaron debajo de un olivo, en Granada a las 4:45 de la madrugada, al gran poeta español Federico García Lorca.

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo: Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Medio pan y un libro

«Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.»

Laura Vargas se pregunta:

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho?

¿Seremos capaces de defender nuestra República, basada en la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la democracia y la verdadera libertad?

En la imagen de aprecia a Federico García Lorca leyéndole a su hermana Isabel.

La ciudadanía debe desterrar la corrupción

José Luis Pacheco Murillo

Cuando se nos confían dinero o bienes que no son nuestros, el comportamiento de quienes hemos sido llamados a ese compromiso debe ser de tal manera que respondamos a esa confianza.

Desgraciadamente, no todos han sabido responder a esa confianza y por el contrario en muchos casos han abusado y ese dinero o esos bienes han sido descuidados y en ocasiones apropiados. Esos son precisamente los actos de corrupción que han venido en aumento desde hace 40 años.

La confianza que depositamos en quienes van a administrar dinero y bienes se ha visto traicionada muchas veces, y a pesar de que las evidencias son muchas, han sido mínimas las acciones que se han tomado, primero para impedir que se repita y segundo para sancionar a los actores de esos actos de corrupción.

Desgraciadamente las acciones de apropiación de dinero y bienes han sido tan frecuentes que para muchos es normal y más bien se oyen manifestaciones como: “sería muy bruto si no se aprovecha”. Es decir, una vez más lo malo se ve bueno y la costumbre se hace regla y casi que se acepta sin cuestionamientos. Es triste y decepcionante y por eso es por lo que muchísimas personas deciden no involucrarse en política y lo peor es que ni siquiera hacen un esfuerzo por sacar a los corruptos y prefieren quedarse en casa que salir a votar y propiciar un “hasta aquí…no más corrupción”.

Sí es posible revertir este proceso y sí hay gente honesta dispuesta a asumir la responsabilidad de cambiar lo que tenemos y demostrar que es posible servir sin servirse, y que es posible hacer sin corromper y es también salir del callejón de la corrupción.

Dios quiera que arda en los corazones de todas esas personas el espíritu patriota, y en un arranque de ira decidan acabar de una vez por todas con este sistema corrupto y salgan a votar para cambiar. Merecemos algo mejor y estamos obligados a dejarle algo mejor… mucho mejor, a las nuevas generaciones.

Carlos Escalante Macaya: “lo mejor que puede hacer el Estado por los artistas es crear un ambiente artístico sano”

Carlos Escalante Macaya, compositor y docente de la Escuela de Artes Musicales, fue galardonado con el Premio Naciona de Música Carlos Enrique Vargas 2022, en la categoría de composición, por su obra «Obscur». Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas 2022 en la categoría de composición

El compositor es docente de la Escuela de Artes Musicales

Mucha de su experiencia se ha centrado en componer música para teatro, danza y cine, por lo que su proceso creativo no parte de cero, por lo general hay algún tema detrás que sustenta sus composiciones, pues siempre le ha gustado hacer referencia a la literatura, a la poesía o a otras cosas.

En el caso de su obra “Obscur”, recurre al film noir o cine negro, para crear personajes musicales, la estructura de su creación, así como contrastes musicales e instrumentales. De esta manera, utilizar esos personajes fue una manera más práctica de lograr esos contrastes que buscaba plasmar en la composición.

La pieza la desarrolló a solicitud de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica, que se estrenó durante el concierto de aniversario de la institución, en agosto del 2022.

Es con esta obra que Carlos Escalante Macaya, obtuvo el Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas 2022, en la categoría de composición.

El jurado consideró que “es una obra muy bien lograda, con una adecuada instrumentación. Hay gran coherencia en el discurso musical. Su manejo del timbre y textura proporcionan un color que denota con claridad el estilo musical del cine negro sobre el cual se inspiró. Es, además, una obra bien equilibrada y compleja que presenta elementos contrastantes que capturan la atención del oyente”.

Según señaló el artista, quien obtiene el galardón por primera vez, todavía está procesando el significado que tiene para él recibir este reconocimiento.

“Yo te diría que durante estas semanas, después de haber ganado del premio y haciendo una reflexión sobre cómo me siento al respecto, sí me parece que las dotaciones económicas deberían ser para compositores jóvenes, que el Ministerio (de Cultura) y el Estado en general deberían orientar los premios y las dotaciones económicas hacia los artistas jóvenes, sobre todo y no tanto como se hace ahora, que los premios y las dotaciones más grandes se le dan a los artistas más viejos, con más trayectoria. Ahí es donde no sé si estoy de acuerdo con cómo funcionan los premios”.

De igual manera, reflexionó acerca del papel del Estado en apoyo a los artistas nacionales.

“Me parece que está bien que el Estado premie o reconozca la labor de los artistas y eso se puede hacer a través de premios y dotaciones económicas también. Ahora bien, yo creo que lo mejor que puede hacer el Estado por los artistas es crear un ambiente artístico sano, en dónde haya espacios para expresarse artísticamente. Y tristemente parece que nos alejamos de eso, ya los teatros en Costa Rica, como el Teatro Nacional, el Teatro Melico Salazar o el Teatro de la Danza ya no son espacios para los artistas, sino son salas de alquiler”.

También enfatizó en la necesidad de reforzar esos espacios para que por ejemplo, los compositores puedan dar a conocer su trabajo, lo que significa temporadas de música costarricense con la Orquesta Sinfónica Nacional o con otros ensambles de cámara, así como llevar esta música a todas las provincias del país.

En este sentido, expresó que se deben fortalecer las alianzas con las instituciones autónomas, como las universidades públicas y que éstas continúen poniendo al servicio de la comunidad artística sus espacios y proyectos que lleven a un crecimiento cultural de la población, no solo del Valle Central sino también de las áreas rurales.

También destacó la labor que desempeñan otras instituciones estatales como la Orquesta Sinfónica Nacional o la Orquesta Sinfónica Juvenil, que hacen un formidable trabajo muchas veces pese a las disposiciones del Ministerio de Cultura y Juventud.

Para Carlos Escalante el trabajo no termina. Acaba de concluir la banda sonora para la película Frankenstein, un proyecto de la Universidad de Texas, que se presentará en varios lugares de Estados Unidos. Además, está colaborando en un largometraje del director Andrés Heindenreich y en un cortometraje de Antonio Bolandi.

 

Andrea Marín Castro

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

El Dr. Gutiérrez: el brillante científico que con el arte de la ciencia fortaleció a todo un país

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

Premio Nacional de Cultura Magón 2022

El científico fue enfático al indicar que la ciencia es parte de la cultura. Lamentablemente, no se les está dando la importancia debida, afirmó.

Don José María Gutíerrez Gutiérrez o “Chema”. Así le dicen sus conocidos, y hasta los no tan conocidos, por el aire de cercanía y humildad que inspira. Las razones sobran. A Chema, una de las mentes más brillantes de la ciencia costarricense y destacadas en el mundo, nunca le interesó tener un carro y, mucho menos, un celular.

Para él, un celular reduciría notoriamente sus espacios de pausa, reflexión, lectura y escritura que tanto ama. “Así que, por el momento, me sigo resistiendo”, manifestó firmemente.

Sin ninguna de esas ataduras móviles, no es extraño ver al Dr. Gutiérrez caminar, disfrutar de sus recorridos diarios al aire libre con su perrita o bajar de un bus para llegar al Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR), su segundo hogar por casi 50 años desde que inició como estudiante asistente y que hoy sigue frecuentando aunque está jubilado.

En el ICP-UCR, el Dr. Gutiérrez cultivó todas sus pasiones científicas las cuales empezaron a gestarse muy joven. Primero, se graduó de la UCR en la carrera de Microbiología en 1977 y luego, en 1984, obtuvo su doctorado en Ciencias Fisiológicas en la Universidad Estatal de Oklahoma, Estados Unidos.

Desde entonces, don José María lleva más de 40 años desarrollando su carrera científica en la docencia, acción social y, por supuesto, en la investigación. Especialmente, en la comprensión de cómo actúan los venenos, así como en el desarrollo y mejora de sueros antiofídicos, mismos que cada año ayudan a salvar la vida de casi 600 costarricenses que sufren de envenenamiento por la mordedura de una serpiente venenosa.

Su pasión, trabajo y amor por la ciencia son palpables y están respaldados por la gran cantidad de premios nacionales e internacionales que ha ganado de manera continua. Actualmente, la cifra supera las 20 menciones. ¡Claro! Él no los ve como un logro personal, sino colectivo. Sin las personas que lo han rodeado, jamás lo hubiera logrado, recita en cada presentación o agradecimiento que realiza.

¿Los impactos de cada premio? Muchos. Cada reconocimiento que él recibió enalteció a todo un país, ayudó a abrir camino y a posicionar a Costa Rica como una nación que, si bien está en vías de desarrollo y no posee abundantes riquezas económicas, tiene grandes talentos científicos listos para germinar. Don José María es tan solo un ejemplo de una larga fila de mentes ticas listas para brillar y hoy lo sabe el mundo.

¿El reconocimiento más reciente? Tal vez usted ya lo sabe: el Premio Nacional de Cultura Magón 2022, galardón que solo reciben las personalidades ticas más destacadas que decidieron dedicar toda su vida al crecimiento de la cultura costarricense. Sí, porque aunque usted no lo crea, la ciencia, la innovación y la cultura no están separadas. Ellas se necesitan entre sí para desarrollarse, crecer y germinar.

“Para mí representa un gran honor recibir el Premio Nacional de Cultura Magón. Al otorgársele a una persona del ámbito de la ciencia se está reforzando la idea de que la ciencia, como actividad creativa que es, forma parte del amplio mundo de la cultura, lo cual es muy importante. Debemos tender puentes dialógicos y de mutuo aprendizaje entre la ciencia y otros espacios de la creación cultural”, afirmó el científico.

En efecto. La ciencia procura aumentar el acervo de conocimientos que posee la humanidad para el beneficio colectivo y esto solo se logra con una gran creatividad para identificar, estudiar, proponer y resolver los desafíos que presenta el mundo. Quien no es artista, no es científico y esto don José María lo sabe muy bien. Por eso su carrera, en sí misma, es un arte.

Un arte que le ha permitido ser disruptor y valiente, porque solo con esa fuerza se puede lograr superar obstáculos, unir todo un equipo científico del ICP-UCR y desarrollar un antídoto para algunas de las serpientes venenosas más peligrosas del África sub-Sahariana.

Los países más desarrollados del mundo no consolidaron ese antídoto por sí mismos y Costa Rica, con sus limitaciones presupuestarias, lo hizo posible para ofrecer una opción de vida a personas en alta vulnerabilidad social, muy por encima de intereses mercantiles o de ganancias económicas.

Otras veces Chema deja sin aliento porque, como si se tratara de una puesta en escena que cautiva a la audiencia al percibir un giro inesperado en la obra, él realiza acciones inesperadas. Por ejemplo, incentivar ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la mano con muchos colaboradores costarricenses, que los accidentes ofídicos fueran parte de la lista de Enfermedades Tropicales Desatendidas en categoría A; es decir, entre los padecimientos de mayor impacto para la salud mundial.

Lo anterior generó un precedente sin igual y permitió que la decisión emitida diera la posibilidad de que la OMS, junto con otros países, abrieran nuevas oportunidades de trabajo e investigación internacional. ¿El objetivo? Fortalecer y desarrollar mejores programas de control dirigidos a la prevención y al adecuado manejo terapéutico de esta patología en sus respectivos países.

Sí. El Dr. José María Gutiérrez es un científico, pero ante todo un creativo. El arte creativo edifica, construye, enaltece e inspira a generar una mejor sociedad y el Dr. Gutiérrez lo hace todos los días.

A una persona esforzada, optimista, preocupada y solidaria, siempre interesado en causas sociales, políticas y económicas, no se le podía dejar ir sin un proceso reflexivo en varios aspectos relacionados con su vida, con la cultura desde la mirada creativa y los desafíos de las instituciones públicas ante un modelo neoliberal que pareciera privilegiar el libre mercado antes que el aspecto humanista y cultural. Este hecho se hizo visible en las últimas noticias cuando se comunicó un posible recorte presupuestario a la cultura.

De manera muy gentil, el Dr. Gutiérrez decidió contestar cada una de las siguientes preguntas desde una mirada muy crítica, profundizar algunos aspectos de su libro “Reflexiones desde la academia, universidad, ciencia y sociedad” y, como siempre ha sido su esencia, brindar propuestas para cada reto que vive la institucionalidad pública y el país.

El premio

—Don José María, más adelante vamos a profundizar en los aspectos más reflexivos relacionados con su libro “Reflexiones desde la academia, universidad, ciencia y sociedad”. En esta primera parte empezaremos despacio.

Primero, quiero que me cuente su experiencia con el premio. Usted recibió este 2023 el Premio Nacional de Cultura Magón 2022, que solo se le da a personalidades cuyo quehacer contribuye significativamente en la construcción del conocimiento. Para usted, ¿qué representa y refleja el premio después de invertir, prácticamente, toda su vida en la ciencia?

—José María Gutiérrez Gutiérrez (JMGG): “Para mí representa un gran honor recibir el Premio Nacional de Cultura Magón. Al otorgársele a una persona del ámbito de la ciencia se está reforzando la idea de que la ciencia, como actividad creativa que es, forma parte del amplio mundo de la cultura, lo cual es muy importante. Debemos tender puentes dialógicos y de mutuo aprendizaje entre la ciencia y otros espacios de la creación cultural.

Por otra parte, pienso que este premio reconoce un inmenso esfuerzo país que ha realizado Costa Rica para estudiar, comprender y buscar soluciones al problema de los envenenamientos por mordeduras de serpiente. El premio valora el trabajo de cientos de personas quienes, desde inicios del siglo XX, han dedicado su esfuerzo a este tema. Esto incluye al Instituto Clodomiro Picado, a la Universidad de Costa Rica como un todo, a las instituciones de salud pública (CCSS y Ministerio de Salud) y a muchas otras personas que han contribuido a que Costa Rica tenga una posición de liderazgo internacional en este tema. Así que, más allá del reconocimiento a mi persona, el cual valoro mucho, pienso que se está reconociendo un esfuerzo colectivo de larga data”.

—¿Esperaba recibir el premio o fue totalmente imprevisto?

—JMGG: “Sabía que un grupo de colegas, de forma muy generosa, habían postulado mi nombre para este premio. Pero también era consciente de que en Costa Rica hay muchas personas que han dado aportes muy valiosos en el plano de la cultura y que también merecen este reconocimiento. Entonces, aunque sabía que mi nombre había sido propuesto para el premio, sí fue una grata sorpresa recibir la noticia”.

—Al recibir este premio, ¿qué mensaje cree que transmite al mundo de la ciencia y de la cultura nacional? Principalmente, para todos esas mentes jóvenes que apenas están dando sus primeros pasos en áreas con muchos desafíos económicos, políticos y burocráticos.

—JMGG: “Este reconocimiento me ha permitido enviar varios mensajes a la comunidad nacional. Por un lado, reforzar la idea de que la ciencia es un componente de la cultura, porque la concepción científica de la realidad forma parte del patrimonio cultural de la sociedad. Pero, además, este premio debe hacernos reflexionar, como sociedad, sobre si le estamos dando a la ciencia en particular, y a la cultura en general, la importancia que deben tener en el contexto de una sociedad democrática; y creo que, lamentablemente, no es así.

Somos testigos de un cercenamiento importante de los presupuestos asignados a la cultura y a la investigación científica, al tiempo que vivimos un hostigamiento a las universidades públicas, que son el principal reservorio científico del país. Costa Rica dedica menos del 0,4 % del PIB a actividades de investigación y estos días se han anunciado fuertes recortes al presupuesto de cultura. En este entorno adverso es importante cobrar conciencia de que debemos, como sociedad, procurar que la ciencia y otros ámbitos de la cultura reciban un apoyo creciente y entender que, lejos de ser aspectos prescindibles en la vida del país, constituyen elementos esenciales para edificar entornos colectivos marcados por el bien común, el bienestar y la equidad.

Dicho esto, necesitamos muchas más personas que se interesen por la ciencia, personas jóvenes en quienes recaerá la responsabilidad de desarrollar la ciencia en nuestro país. Estas personas deben ser estimuladas para que puedan desarrollar sus proyectos de vida y el país tiene la responsabilidad de ofrecerles espacios que les permitan desarrollar dichos proyectos. A las personas jóvenes interesadas en la ciencia yo les digo que no renuncien a sus pasiones y que luchen por desarrollar sus potencialidades en este campo. Pero, a la vez, esto debe acompañarse de apoyo por parte de las instituciones educativas y de ciencia y tecnología. Tenemos, como país, la tarea política de abrir espacios para estas nuevas generaciones”.

Sin cultura, no hay desarrollo

—Con la respuesta de esa última pregunta, usted introdujo mi próxima pregunta relacionada con su libro “Reflexiones desde la academia, universidad, ciencia y sociedad”. Usted aborda una visión muy crítica sobre diferentes aspectos relacionados con las instituciones públicas.

Uno de esos aspectos es la preocupación actual hacia los procesos que tienden a minar el estatus público de las instituciones y a cuestionar la misión que han tenido históricamente. Una misión que se vincula a la cultura de una u otra forma. ¿Por qué cree que se da ese intento por socavar el estatus público de las instituciones? ¿Se debe solo a una visión mercantilista producto de un modelo neoliberal que fomenta el libre mercado?

—JMGG: “Desde la década de 1980 se ha impuesto a nivel global un modelo político-económico hegemónico marcado por las políticas neoliberales, modelo que ha tenido una amplia influencia en Costa Rica y el resto de América Latina.

Ese modelo tiende a debilitar el papel de las instituciones públicas en la vida de los países y le otorga al mercado un papel preponderante en la regulación de las actividades económicas y sociales. Estas tendencias, impulsadas a nivel internacional por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, han llevado a una reducción enorme del papel de los estados y las instituciones públicas y a una creciente privatización de bienes y servicios públicos, así como a un acelerado proceso de degradación ambiental producto de políticas extractivistas.

Todo ello ha conducido a una creciente separación entre los sectores beneficiados por este modelo y la gran mayoría de sectores de la sociedad, que se han visto claramente perjudicados. Se ha generado mucha inequidad, con múltiples consecuencias sociales.

A nivel cultural, este modelo hegemónico ha privilegiado el individualismo, el mercantilismo y la banalidad, lo cual nos aleja como comunidad de prácticas de carácter solidario. Actualmente estamos viendo políticas de austeridad fiscal, lo que algunos han llamado ‘austericidio’, que afectan de manera drástica a las instituciones públicas. Estos procesos debilitan los pactos sociales que ha logrado construir Costa Rica a lo largo de décadas. Es necesario cuestionar fuertemente este modelo y mostrar, de diversas formas, sobre todo mediante movilización social, que hay otras formas de generar política pública, que otro mundo es posible”.

—Ese intento por minar el estatus público de las instituciones no es algo que solo pasa en Costa Rica, sino que está presente a lo largo de la región latinoamericana, como usted detalla en su libro. En el texto, usted explica que muchas universidades de la región han vivido intentos orientados a debilitar sus actividades académicas en disciplinas de ciencias básicas, sociales, humanidades, arte, por considerarlas de “baja rentabilidad y, además, por ser fuente de pensamiento crítico”.

¿Cómo deben responder las universidades e instituciones públicas ante esto?¿Deben responder al modelo económico y priorizar las carreras de más alta rentabilidad? ¿Qué consecuencias podría traer una decisión así?

—JMGG: “Sí, este modelo hegemónico invade todos los espacios de la sociedad, incluyendo los ámbitos institucionales. Al privilegiar una visión mercantilista-reduccionista de la vida colectiva, este modelo propone principalmente políticas que impactan en el ámbito económico y somete a los países a pautas fiscales que deterioran sensiblemente los espacios colectivos y las instituciones públicas.

Estas visiones cuestionan que las universidades sean integrales y privilegien el respeto y el desarrollo de todos los campos del conocimiento, más allá del impacto económico y de mercado que puedan tener. Ese es un aspecto esencial de la universidad pública, el cual está siendo cuestionado fuertemente por estos sectores políticos y económicos hegemónicos.

Si se asumen esos puntos de vista, la universidad pública perdería su esencia integral y humanista, que forma personas con visión amplia y compromiso social, y genera pensamiento para una ciudadanía responsable y democrática y no solo profesionales para llenar las necesidades de determinados sectores del mercado. Afortunadamente, nuestra constitución política respalda la autonomía universitaria, lo cual nos permite defender y sostener nuestro modelo de universidad pública.

Pero debemos estar muy atentos porque hay fuerzas que pretenden minar dicha autonomía, lo cual sería desastroso para nuestras universidades y para el país en general. Las universidades públicas y la sociedad debemos defender a ultranza los valores en los que se cimenta el concepto de universidad pública integral y humanista. Debe quedar claro que las universidades somos conscientes de nuestro papel en el desarrollo económico del país, pero esto debe concebirse en el contexto más amplio de una institución integral y, además, debe basarse en una concepción de desarrollo económico que sea inclusivo y beneficie a muchos sectores de la sociedad y no solo a unos pocos”.

—Eso sí, Don José María, no se puede ocultar el hecho de que Costa Rica ha experimentado una profunda transformación social. Por ejemplo, la Universidad de Costa Rica que se fundó en 1940 se basó en principios que respondían a un entorno sociocultural, político y económico específico. En ese momento histórico se generaron grandes avances en dos pilares que hoy sostienen el país: educación y salud.

Pero, ¿qué pasa hoy? Si bien no hay que priorizar las carreras de más alta rentabilidad y abandonar las otras, ¿cree que las universidades públicas han logrado adaptarse a los cambios en el tiempo y responder adecuadamente a las nuevas necesidades sociales que demanda el país?

—JMGG: “Todas las instituciones públicas debemos tener una actitud autocrítica permanente, la cual nos lleve a procesos continuos de evaluación de lo que hacemos y dejamos de hacer. Esto vale también para las universidades públicas.

En ocasiones esta actitud crítica y de renovación continua no se da producto de la existencia de zonas de confort y de resistencia a cambios que es necesario efectuar. Las universidades públicas deben ser instituciones que ejerciten permanentemente la autocrítica y la reflexión, deben estar en contacto continuo con la sociedad que las financia y a la cual se deben.

Por un lado, debemos tener una actitud de escucha y diálogo con amplios sectores de la sociedad, para conocer sus necesidades y responder a ellas, y también seguir muy de cerca el desarrollo vertiginoso de los campos del conocimiento, para actualizar nuestros planes de estudio y nuestra oferta académica. Pero todo esto debe hacerse manteniendo el ethos de excelencia académica y procura del bien común que establece nuestro estatuto orgánico. O sea, debemos transformarnos permanentemente en tanto mantenemos nuestra esencia”.

—¿Y cómo mantenemos esa esencia que plantea en una dinámica de mercado tan desafiante? Incluso, homólogo a la teoría de Darwin “el más fuerte sobrevive”.

—JMGG: “Lo principal es tener claro cuáles son los valores y la filosofía que debe guiar una institución de educación superior integral y humanista. Esto incluye el respeto epistémico, el respeto al desarrollo integral de todos los campos del conocimiento. Incluye también la noción de que la formación de profesionales debe garantizar una excelente formación especializada en las disciplinas de cada carrera, pero también debe proveer una formación amplia, humanista y de compromiso social, para que las personas graduadas no solo desarrollen sus proyectos de vida individuales, sino que también estén comprometidas con una visión de sociedad en la que prive el bien común, la equidad y el respeto a la diversidad.

Las universidades deben fortalecer su papel como entes de reflexión crítica permanente, hacia adentro y hacia afuera, de manera que le ofrezcan a la sociedad insumos de análisis que permitan avanzar en la construcción de entornos marcados por el bienestar, la solidaridad y la equidad.

En otras palabras, y pese a los embates de diverso tipo, las universidades públicas tenemos la responsabilidad de mantener el ethos esencial que ha marcado nuestro desarrollo, lo cual incluye también una permanente actitud autocrítica con lo que hacemos y dejamos de hacer. Todo esto invita a promover y fortalecer procesos internos de reflexión y discusión en nuestras instituciones sobre cómo podemos mantener ese ethos y, a la vez, mejorar nuestro aporte a la sociedad”.

—Lo anterior también se acompaña de un enorme desafío sobre la visión del sector público, que suele verse como “uno naturalmente ineficiente”. ¿Ha influido esa creencia de ineficiencia del sector público en cómo hoy se percibe la educación superior pública nacional?

—JMGG: “Desde hace tiempo vivimos una campaña concertada de desprestigio del sector público, campaña en la que participan sectores mediáticos, dirigencias políticas y sectores económicos que apuestan por el debilitamiento de lo público. Estas campañas procuran hacer ver lo público como naturalmente corrupto e ineficiente y lo privado como eficiente.

Este tipo de falacias deben ser cuestionadas y desmentidas en lo que tienen de falsas. Costa Rica ha construido a lo largo de décadas una institucionalidad pública que, en medio de defectos, ha logrado generar un estado social de derecho y ha gestado una serie de consensos sociales que han permitido fortalecer el tejido social y el bienestar colectivo. Me refiero a las instituciones de educación pública, de salud pública, de energía y telecomunicaciones, etc.

Esta institucionalidad debe ser defendida y fortalecida a toda costa, pero lamentablemente lo que estamos viendo es un debilitamiento de dicha institucionalidad. Por supuesto que estas instituciones tienen defectos y estos deben ser corregidos con visión autocrítica y propuestas de mejoramiento. Pero esto no significa que no funcionen o que deban ser reducidas para abrir paso a la oferta privada de estos servicios.

La historia reciente nos muestra el impacto terrible que han tenido el debilitamiento del sector público en muchos países de nuestra región, lo cual debemos evitar en Costa Rica. Es curioso que, a nivel global, y luego del fracaso de las políticas neoliberales de desmembramiento del sector público, muchos países se estén ahora planteando un fortalecimiento de ese sector, en tanto en Costa Rica seguimos recitando recetas privatizantes que han mostrado ser muy lesivas en muchos contextos. La defensa de las instituciones públicas demanda procesos de concientización y movilización social e institucional. Que sean los amplios sectores sociales que se benefician de estas instituciones los que alcen la voz en su defensa y fortalecimiento”.

¿Nuevos tiempos?

—Ese último punto que acaba de mencionar es especialmente importante. En su libro usted puntualiza que es vital fortalecer y renovar la relación entre la universidad y diversos sectores de la sociedad no solo en formación, sino en acción social e investigación. Cuando usted habla de fortalecer, se puede inferir que en la actualidad esa relación está debilitada. ¿Estoy en lo correcto?

—JMGG: “Yo no creo que la relación de la UCR con la sociedad se haya debilitado. Por el contrario, pienso que la UCR tiene un fuerte vínculo con múltiples sectores de la sociedad y aporta al bienestar colectivo de múltiples maneras.

No es casual que la UCR obtenga altas puntuaciones en las encuestas de opinión que evalúan la percepción que tiene la sociedad sobre las instituciones. Eso es importante hacerlo ver y darlo a conocer. Sin embargo, eso no significa que nos debamos sentir satisfechos, todo lo contrario. Es necesario desarrollar espacios de reflexión permanente para preguntarnos cómo podemos hacer mejor nuestro trabajo en docencia, en investigación y en acción social, cómo podemos elevar nuestros niveles de exigencia, cómo podemos responder a necesidades urgentes de los conglomerados sociales a los que nos debemos. Y ello exige acciones renovadas en este plano de relación con la sociedad.

Se ha comentado que la UCR participa mucho menos en los grandes debates nacionales. Por un lado, ello debe motivar reflexión sobre cómo podría nuestra institución tener una mayor incidencia en estos espacios. Pero debe también tenerse presente que los mismos sectores hegemónicos que han conducido y conducen las agendas políticas y económicas del país se encargan de desvalorizar las opiniones y los planteamientos que se generan desde la universidad. Debemos ser más proactivos en la búsqueda de interlocutores en la sociedad, no solo entre los sectores políticos, sino también entre amplios sectores sociales, comunitarios e institucionales. Pero el hecho de que haya mucho por mejorar en este aspecto no debe desmerecer lo que esta institución hace por el bien del país.

—¿Esa menor participación se podría relacionar con lo que usted luego menciona sobre el predominio de las agendas individuales sobre las colectivas? ¿Cómo influye esa “mezquindad” que usted menciona varias veces en su libro en ese debilitamiento institucional?

—JMGG: “La UCR es una institución heterogénea, en la que coexisten una amplia diversidad de visiones y perspectivas. Pienso que en nuestra institución se vive permanentemente una tensión entre lo que podríamos llamar, por un lado, agendas individuales y sectoriales y, por otro, agendas colectivas.

No cabe duda de que algunos valores entronizados por el pensamiento hegemónico, centrados en visiones de corte individualista, sectorial y mercantil, tienen asidero en determinados espacios de la universidad. Y se refleja, entre otras manifestaciones, en un desinterés por los temas generales de la institución y del país.

Al mismo tiempo, se gestan permanentemente espacios de exigencia académica y de compromiso social renovados, que procuran responder de manera solidaria a las necesidades de los sectores más vulnerables de la población. Debemos estar claros de que estos planos de tensión existen, para debatir sobre ellos e impulsar aquellas agendas de corte colectivo que buscan el mejoramiento continuo de nuestra contribución al país”.

—¿Y cómo lograrlo, Dr. Gutiérrez? Un aspecto que me llamó poderosamente la atención fue leer que la forma tradicional sobre cómo la academia se acerca a los sectores sociales “ha estado predominantemente marcada por el prurito de la superioridad y la verticalidad”. ¿Sería, entonces, empezar a ser más humildes?

—JMGG: “El fortalecimiento de los vínculos que las universidades tenemos con la sociedad representa un reto permanente, para buscar formas renovadas de interlocución con amplios sectores sociales, comunitarios, institucionales, empresariales, ambientalistas, cooperativos y de otro tipo.

En el meollo de esta interlocución con la sociedad debe estar la visión de que dicha interlocución debe ser dialógica, horizontal, mediante la cual los saberes generados en la universidad dialoguen con la multiplicidad de saberes y necesidades que surgen cotidianamente en la sociedad.

Tenemos mucho que aprender de nuestros contactos con el conglomerado social costarricense. Esta perspectiva dialógica busca superar las visiones de corte jerarquizante y asimétrico que impiden estos ricos intercambios. Por otra parte, esta interlocución debe estar centrada en una perspectiva solidaria, la cual se refleje en el compromiso de la institución con los sectores más desfavorecidos y vulnerables, aquellos que han sufrido las consecuencias de un modelo de desarrollo cargado de inequidad”.

—Hasta aquí queda claro que el intento por minar el estatus público de las instituciones ya sorprende por sí mismo. No obstante, hay un elemento todavía más impresionante que se destaca en su libro y es la actitud de indiferencia que se muestra en las comunidades universitarias. Para usted, ¿cómo se hace visible esa indiferencia y por qué se genera, don José María? ¿Qué se podría hacer para cambiarla? ¿Nos falta identidad hacia lo público?

—JMGG: “Esto es algo que nos debe preocupar y mucho. Al interior de nuestras universidades hay diversas reacciones ante estos embates contra la educación superior pública y la institucionalidad pública en general. Hay sectores en la universidad que no reaccionan ante este escenario adverso y actúan como si no fuera con ellos; pero también hay sectores que se preocupan y movilizan de diversas maneras.

Sin embargo, pienso que hay mucho menos debate y movilización de lo que se necesita en una coyuntura tan complicada como la actual; y me refiero no solo a las personas docentes, sino también a las y los estudiantes y a las personas del sector administrativo.

Creo que tanto las autoridades universitarias, las superiores y las de unidades académicas, así como la base misma universitaria, deberíamos estar gestando espacios de reflexión, análisis y movilización. Las asambleas de facultad y de escuela deberían ser foros de análisis permanente de la coyuntura actual, algo que no veo que ocurra. Esto debe cambiar. Y, como comunidad universitaria, deberíamos también estar muy atentos a los ataques que están sufriendo otros ámbitos de la institucionalidad pública, como la Caja Costarricense de Seguro Social, el Instituto Costarricense de Electricidad y otros. Las universidades debemos gestar frentes comunes con estas instituciones en la defensa de lo público”.

Un entorno creativo

—Para ir cerrando, voy a pasar de página para preguntarle sobre los espacios de creatividad que usted menciona en su libro. ¿Por qué es importante que se empiecen a generar esos espacios de creatividad? ¿Cómo la UCR podría potenciar estos entornos y qué debe hacer?

—JMGG: “La universidad, como centro permanente de creación y de investigación, debe ser un espacio en el cual la creatividad sea un ingrediente fundamental, algo que permee todos los ámbitos de trabajo en docencia, investigación y acción social, así como en administración y vida estudiantil. Pero se percibe, en el devenir universitario, que los espacios de creación tienden a ser estrujados por dinámicas más de corte procedimental y administrativista.

La creatividad en el trabajo académico con frecuencia se ve frenada por una enorme cantidad de procedimientos y procesos de carácter administrativo que, lejos de favorecer lo académico, más bien lo inhiben. Lo procedimental tiende a ocupar espacios y tiempos que deberían ser llenados con trabajo creativo académico.

Esta tendencia hacia la burocratización debe ser combatida a todo nivel. Lo administrativo debe coadyuvar para que crezca la creatividad y los aspectos esenciales de una institución académica. Este problema debe ser discutido y enfrentado con políticas claras”.

—Con esto que plantea me recuerda lo que usted desde hace muchos años ha estado pensando. Específicamente, sobre cómo amalgamar el trabajo académico en la ciencia natural y biomédica con la participación en procesos de carácter social, político y creativo de manera que estas no sean dos esferas independientes. ¿Ya tiene una respuesta a esa inquietud? ¿Son esos espacios de creatividad una de las propuestas?

—JMGG: “La creatividad es un componente que debe abarcar todos los ámbitos del trabajo universitario, en la docencia, la investigación y la acción social. En todos estos espacios se requiere creatividad.

Ahora bien, esta creatividad debe también incluir esfuerzos por integrar de mejor manera estos tres ámbitos de acción académica universitaria. La docencia, la investigación y la acción social no deben transitar por caminos separados. Esto, lamentablemente, es muy frecuente, tanto en la administración superior como en las unidades académicas. Esta tendencia debe ser revertida mediante procesos que lleven a una integración genuina de estos tres pilares de acción.

La investigación debe alimentar tanto la docencia como la acción social. Esta, a su vez, debe proveer insumos que enriquezcan la investigación y la docencia. Y la docencia, especialmente a nivel de tesis de grado y posgrado, debe estar íntimamente vinculada con la generación de conocimiento mediante la investigación.

Por otra parte, ya en el ámbito de la investigación, debemos romper los compartimentos estancos en que muchas veces nos desenvolvemos para abrir espacios de acción inter- y trans-disciplinar, que permitan abordar temas de gran complejidad desde la perspectiva de un genuino respeto epistémico. Esto involucra un mayor acercamiento entre las ciencias naturales, las sociales, las tecnologías, las humanidades y el arte”.

—Finalmente, don José María, ¿cómo ve el futuro de las universidades públicas? ¿Serán universidades cooptadas por la lógica mercantil o, por el contrario, logrará preservar y enriquecer su misión y acción? ¿Qué elemento definirá su futuro?

—JMGG: “El futuro de las universidades públicas, tanto en Costa Rica como en el resto de América Latina, dependerá de las decisiones que tomemos como sociedades y como instituciones de educación superior. El futuro no está escrito, lo debemos escribir con nuestras acciones conscientes y concertadas.

De lo que se trata es de enriquecer el ethos que ha marcado a estas instituciones, centrado en la excelencia académica y la procura del bien común, en la formación de profesionales que sean, a la vez, competentes en sus disciplinas y personas con formación amplia, sentido crítico y compromiso social.

Debemos defender la autonomía universitaria y lo que esto representa, así como fortalecer entornos institucionales caracterizados por la creatividad, el compromiso, la exigencia permanente y la reflexión. Y debemos sumarnos a la multiplicidad de sectores que procuran construir entornos colectivos marcados por la equidad, la solidaridad y la dignidad para todas y todos. Lo que ocurra en nuestras sociedades y en nuestras universidades va a depender de los esfuerzos colectivos que podamos hacer en las décadas por venir”.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR

¿De qué manera la memoria histórica garantiza la supervivencia de la cultura de los pueblos?

El día 23 de mayo La Mesa Redonda con Sergio Marin Cornavaca transmitió en vivo el conversatorio con el historiador costarricense Vladimir de la Cruz ¿De qué manera la memoria histórica garantiza la supervivencia de la cultura de los pueblos?

Los panelistas hacen una reflexión sobre la identidad nacional y la consciencia social para generar análisis crítico y construcción social donde se rescate el legado cultural, integrando las diferentes unidades de identidad regionales que forma una cultura nacional y que crea ese sentimiento de pertenencia nacional.

Para escuchar la mesa redonda ingrese al siguiente enlace: https://fb.watch/kI_En2-kRq/

Un emprendimiento que promueve el etnoturismo sostenible en Yímba Cájc

Uriel Rojas

Se trata de Eco Aventuras Di Crí, un emprendimiento que permite conocer la riqueza natural y cultural de la comunidad indígena de Rey Curré.

Es una oportunidad única que tienes como visitante, de asistir a recorrer 8 km sobre las aguas del Río Grande de Térraba sobre un Kayak, disfrutar de las cataratas, decenas de especies florísticas y faunísticas de la zona, ser parte de talleres de máscaras y tallado en jícaro, conocer las historias asociadas al río, sus costumbres antiguas como boteros que viajaban al mar en busca de medicinas, sal y otros productos que en esta comunidad no se producía.

Sumado a esto, tienes la oportunidad de probar los ricos sabores propios de la gastronomía local, hacer recorridos por la comunidad en donde visitas sitios de interés histórico y cultural, conocer la arquitectura tradicional de las viviendas indígenas, modos de vida y la filosofía de su cosmovisión ancestral.

Di Crí en idioma boruca significa Rio Grande y Eco Aventuras escogió este nombre porque sus actividades están muy asociadas al río y sus costumbres antiguas.

Disfrute de este tour que te ofrece en un mismo recorrido mucha adrenalina, cultura indígena ancestral y escenas paradisiacas propias de la naturaleza de la zona.

Contáctese al 87229043 y apoye este emprendimiento que promueve el etnoturismo de una forma sostenible.

Participe de la Jornada Cultural en Rosario de Naranjo

Comunicado público

Cómite de Educación y Cultura de Rosario de Naranjo

La apertura de la Casa de la Cultura del Rosario, donde está instalada también la Biblioteca Comunal está ofreciendo variados cursos de servicio como los cursos de inglés conversacional, canto, guitarra, por el momento. 

Asimismo, está abierta también para grupos comunales, actividades culturales, personas que quieran ofrecer cursos, entre otros. 

Para el próximo sábado 27 de mayo se llevará a cabo la Jornada Cultural.

Cordialmente invitados a conocer y a participar. 

Ubicación: 75 metros al oeste de la ASADA del Rosario de Naranjo.

Para más información puede comunicarse al 6478-1483.