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En el campus Figueres y Calderón merecen un mayor reconocimiento

El doctor Rafael Ángel Calderón Guardia (izquierda) en el momento en que firmaba la ley 362 de creación de la Universidad de Costa Rica. Le acompaña el ministro de Instrucción Pública, Luis Demetrio Tinoco. (Foto UCR).

Por Jose Eduardo Mora | semanariou@gmail.com

El historiador Vladimir De la Cruz manifestó en una charla virtual que ambos presidentes fueron clave en el desarrollo de la UCR y que eso no se les ha reconocido hasta el día de hoy. 

Vladimir De la Cruz sostuvo en una charla virtual convocada por el Museo de la Universidad de Costa Rica (UCR) que los presidentes José Figueres Ferrer y Rafael Ángel Calderón Guardia merecen una mayor presencia en el campus Rodrigo Facio, porque ambos fueron clave en el desarrollo de esta casa de enseñanza.

Para el historiador Vladimir de la Cruz, el presidente José Figueres Ferrer, al igual que Calderón Guardia, deberían tener un mayor reconocimiento en el campus Rodrigo Facio. (Archivo Semanario).

El 6 de abril de 2022, el Museo convocó al encuentro Radiografía del Patrimonio artístico, arquitectónico y natural de la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio Brenes, la cual tuvo como expositores principales a De la Cruz y a la arquitecta Ofelia Sanou, de quien en su momento se rescatará su ponencia.

Lo que era una jornada académica se convirtió en una clase magistral al ritmo de la memoria de Vladimir De la Cruz, quien hizo un singular y atractivo recorrido histórico por lo que fue y representó el Campus Universitario Rodrigo Facio en la década de los sesenta: con sus sodas memorables, sus plazas y los espacios para la protesta y la utopía.

El historiador argumentó que en el campus y que en la Ciudad de la Investigación ambos gobernantes deberían de tener una mayor presencia, ya sea con un busto o, incluso, en el caso de Calderón Guardia ese es el nombre que debería de llevar la nueva sede universitaria.

Destacó que cuando Calderón Guardia fundó la UCR bien pudo darle continuidad a la Universidad de Santo Tomás, pero que imbuido por el espíritu laico y de libertad experimentados en la Universidad de Lovaina y la Universidad Libre de Bruselas, ambas en Bélgica, optó por crear una nueva casa de enseñanza superior.

“Si Calderón Guardia le hubiera dado continuidad a la Universidad de Santo Tomás, la Iglesia Católica hubiera tenido una gran influencia, porque aquella tenía un carácter pontificio”, afirmó.

De esta manera, la UCR se fundó el 26 de agosto de 1940, fecha en que el Presidente Calderón Guardia firmó la ley número 362 y que llevaba por nombre “Ley Orgánica de la Universidad de Costa Rica”, la cual en su artículo primero establecía: “Crease, con el nombre de Universidad de Costa Rica, una institución docente y de cultura superior que tendrá por misión cultivar las ciencias, las letras y las bellas artes, difundir su conocimiento y preparar para el ejercicio de las profesiones liberales”.

En esa mañana de miércoles, De la Cruz, quien fuera catedrático en la UCR, hizo un recorrido por lo que significaron espacios que permitían una convivencia entre los profesores y los estudiantes más allá de las clases habituales, y habló de cómo existía, además, una conciencia para vivir la universidad en un contexto de Guerra Fría y el mundo bipolar.

El objetivo de la actividad, organizada por Eugenia Zavaleta, coordinadora del Museo de la UCR, era realizar una especie de balance entre las ponencias que ya antes —2018— se habían hecho en relación con el patrimonio de la Ciudad Universitaria, y De la Cruz tomó al vuelo la oportunidad para tirar de su magnífica memoria y hacer vivir a los asistentes virtuales una clase histórica y llena de interpretaciones con una hondura ideológica.

De la Cruz destacó que Estudios Generales era el corazón de la vida universitaria en los años sesenta y setenta. (Foto Karla Richmond,UCR).

Fue tal el hechizo con que lo hizo, que cuando terminó de exponer dio la sensación de que hubo amagos de aplaudirle.

Para De la Cruz, quien participó a mediados de los sesentas y comienzos de los años setenta en la Federación de Estudiantes, uno de los elementos más importantes de aquellos años eran las sodas, y resaltó la de Estudios Generales y la inolvidable soda Guevara, a donde los profesores acudían a tomar café, a fumar y de paso a compartir en un espacio más distendido con los educandos.

A la Guevara asistían, por ejemplo, los filósofos Constantino Láscaris y Teodoro Olarte Sáenz, ambos españoles, y quienes en “la Gueva» conversaban con los alumnos en un ambiente más distendido.

De la Cruz contó que una vez estaban ahí reunidos cuando llegó un señor bajito, ya muy mayor, quien les dijo: “Muchachos, los puedo acompañar a tomar café”. Era nada más y nada menos que Abelardo Bonilla.

Relató que ante el sí unánime, les replicó: “Quiero discutir de libertad”. Y agregó el historiador: “Aquello era una maravilla, porque Bonilla había sido vicepresidente de la República y tenía una cultura enciclopédica extraordinaria”.

Algo similar a lo ocurrido en la Guevara sucedía en la soda de la Escuela de Estudios Generales, donde la interacción entre profesores y estudiantes era común, lo que hacía que el encuentro se tornara de una gran riqueza desde el punto de vista formativo.

Para De la Cruz, el que se fueran perdiendo esos espacios no tiene un carácter accidental, sino que responde a una visión, a una ideología.

“Las sodas tenían un papel. Los nuevos edificios ya carecen de estos espacios y para mí esto tiene un carácter ideológico, entendida la ideología como la que justifica la dominación y los procesos de dominación,  no es, como se cree, una suma de ideas”.

Las iglesias góticas de la Edad Media, recalcó, son un claro ejemplo de cómo un edificio sirve para oprimir y aplastar al ser humano. Igual sucedía con la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, con aquellos mármoles imponentes que hacían que cuando un campesino entraba ahí, se sintiese aplastado.

La siembra de árboles en la Plaza 24 de Abril fue un acto ideológico, aseguró De la Cruz. (Archivo Semanario).

“Nuestras facultades hoy tienen algo de eso. Siento como que hay una opresión, poco espacio interno, y que no hay vida, que existen como túneles. Esto viene a contrarrestar con los espacios públicos que tuvimos con motivo del auge estudiantil”.

En efecto, en el período analizado por De la Cruz –entre 1967 y 1975—, los estudiantes se manifestaban en la Plaza 24 de abril, en el Pretil, y en los diferentes espacios universitarios en los que bullía una conciencia por un mundo más justo, más humano y por el mero hecho de estar del lado de numerosas causas nacionales e internacionales.

La colocación de árboles en la Plaza 24 de abril fue analizada por De la Cruz, en un momento glorioso de su exposición, como un acto ideológico por parte de Guillermo Chaverri, quien fue Vicerrector de Fernando Durán Ayanegui.

“La Plaza 24 de abril era un espacio recreativo y para organizar protestas. Guillermo Chaverri, en un claro acto ideológico, dispuso sembrar árboles en el espacio público. La siembra de estos árboles fue un acto ideológico. Protestamos, porque era un espacio democrático y de concentraciones. Ya hoy nadie pensaría en quitar esos arbolitos”.

Pasillos y avisos

Dentro de esa arquitectura construida en el campus Rodrigo Facio y las actividades que se vivían en los años de grandes protestas, influenciadas por aires que todavía provenían de la reforma de Córdoba, hasta la colocación de techos en los pasillos requería de luchas, destacó el profesor de historia.

De la Cruz explicó cómo en época de invierno era demasiado complicado acercarse a una parada de buses o trasladarse de una facultad a otra, por lo que les pidieron a las autoridades universitarias que pusieran techos entre los distintos edificios, lo que lograron no sin antes tener que recoger firmas y presionar en diferentes frentes.

Respecto de las posibilidades de expresarse libremente en el campus, De la Cruz narró que los integrantes de la Federación de Estudiantes pegaban papelitos en las paredes para dar a conocer informaciones valiosas, pero que en un momento dado supieron que el director administrativo, Carlos Caamaño, los mandaba a quitar, por lo que tuvieron que dirigirse directamente al rector Carlos Monge Alfaro para exponerle dicha problemática.

“Nosotros luchábamos por nuestros espacios de opinión, pero nunca hicimos una pintada de un edificio. Llamábamos a concentraciones con megáfonos o utilizamos la propia soda de Estudios Generales para llamar a la acción. Alguna vez hicimos unos volantes y los pegamos en los pasillos y en las paredes con masking tape, pero el director Carlos Caamaño empezó a quitarlos. Fuimos entonces donde Carlos Monge Alfaro y le explicamos que si nos quitaban los pelitos y carteles íbamos a hacer pintadas en los edificios. Ahí mismo, en el acto, don Carlos llamó a Caamaño y le indicó que no debían quitar nuestros carteles”.

En este sentido, De la Cruz consideró que algo está fallando en la actualidad, cuando se hacen pintadas en los edificios sin mayores argumentos. “Nosotros nunca tuvimos que hacer una solo pintada”.

Elogio a los auditorios

En su recorrido memorístico e histórico por el campus de la Universidad de Costa Rica, De la Cruz recordó que la mayoría de los edificios que se construyeron en la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio tenían grandes auditorios, que era espacios de un valor incalculable para la discusión de distintas problemáticas, pero que, lamentablemente, las nuevas construcciones ya no los incorporan, y si lo hacen, son lugares pequeños que no resultan atractivos.

Esta es, en su criterio, otra de las pérdidas que ha experimentado la Ciudad Universitaria como un lugar para el encuentro, la disputa ideológica, la oratoria y la discusión de los problemas nacionales e internacionales.

Era tal la efervescencia de los años dorados de la universidad, que De la Cruz recordó que ellos imprimían y regalaban el Manifiesto Comunista, como una manera de fomentar la cultura y el pensamiento.

Hoy esas prácticas se ven muy distantes, acotó, al tiempo que destacó que, entre los universitarios, hubo grandes oradores como Fernando Berrocal, quien fuera candidato a la Federación de Estudiantes en una contienda en la que estuvo como aspirante Ana Ligia Rovira, quien al final perdió con su contrincante.

Rodolfo Cerdas era otro de los oradores destacados en tiempos en que esta práctica en el campus, influenciada por griegos y romanos, era más usual de lo que parece.

De la mano de ello, estaba el Centro de Recreación, un lugar para discutir, donde se efectuaban los congresos estudiantiles, y era un espacio con un auditorio abierto y grande.

Todo ese clima redundaba en que la vida universitaria se caracterizaba porque prevalecía un espíritu libre.

Dentro de ese contexto se presentó el famoso incidente en que un grupo de estudiantes empezó a silbar al entonces presidente José Figueres Ferrer y la reacción que este tuvo con Pablo Azofeifa, miembro de la Federación Estudiantil, a quien el mandatario abofeteó en la Facultad de Economía y de Derecho.

El golpe que don Pepe le dio a Pablo Azofeifa, ese 17 de febrero de 1971, le dio la vuelta al país y al mundo. El estudiante era hijo de Isaac Felipe Azofeifa, amigo personal del Presidente.

Sobre esa situación, De la Cruz confesó que él le dijo a Azofeifa, a quien en realidad la cachetada no le había afectado grandemente desde el punto de vista físico: “Si querés te doy un golpe y te rompo la boca y hacemos un molote contra Figueres, pero el pendejo ese dijo que no”

Agregó que  “al final del día fue un escándalo tan grande, que don Pepe habló en cadena nacional y explicó que a un Presidente se le puede chiflar en la universidad, pero lo que no se puede hacer es faltarle el respeto a una persona mayor  —él tenía 64 años— y que por eso tuvo que pegarle, para educarlo. Mi abuelita Ofelia, que era una antifiguerista declarada, me dijo, ´tiene razón, en eso tiene razón´. También era la manera en que Figueres decía las cosas”.

La función de las sodas universitarias, tanto la de Generales, como la Guevara, que estaba fuera del campus, eran imprescindibles para generar conversación y pensamiento. (Foto Internet).

Un verde magistral

En la actividad, que llevaba por título Radiografía del Patrimonio artístico, arquitectónico y natural de la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio Brenes,  De la Cruz resaltó la visión que hubo desde el principio en la construcción del campus, que priorizó zonas verdes y que eso le daba un  gran valor, por encima de universidades de la talla de la UNAM en México, o la de Caracas, en Venezuela.

En su percepción, eso sí, hay margen para seguir mejorando y muchos de los árboles debieran tener una placa explicando su especie y el por qué los escogieron para ubicarlos en el campus.

De igual manera, llamó al Museo de la UCR a que haga un esfuerzo por identificar y poner placas de las personalidades que se destacan en la Ciudad Rodrigo Facio, y ahí fue cuando insistió en que ni José Figueres Ferrer ni Rafael Ángel Calderón Guardia han tenido el reconocimiento que se merecen.

Recordó que existe un busto de Calderón Guardia detrás de la Rectoría, pero que está prácticamente escondido.

Por eso, consideró que, a la Ciudad de la Investigación, donde imperan construcciones con un espíritu distinto al campus Rodrigo Facio, deberían bautizarla con el nombre de Rafael Ángel Calderón Guardia, por el decisivo apoyo que tuvo el gobernante en la creación y crecimiento de la UCR.

Tras la charla, el corolario que dejó en la audiencia fue la nostalgia de aquellos años idos, en los que la vida universitaria era más que asistir a clases y en la que los espacios públicos del campus cobraban una relevancia especial para convocar a la utopía, a la rebeldía, a la discusión, y a una universidad más humana y profunda, y en la que más allá de las ideologías, el estudiantado siempre jugó un rol protagónico e hizo muchas veces de trapecista al arriesgar el todo por el todo en sus múltiples posturas en defensa de una universidad libre y comprometida con las causas más nobles y justas.

 

Fuente: https://semanariouniversidad.com/cultura/en-el-campus-figueres-y-calderon-merecen-un-mayor-reconocimiento/

Estudiantes del Tecnológico de Costa Rica son finalistas en el Concurso Joven Emprendedor Forestal Latinoamericano 2022

Cuatro jóvenes estudiantes del TEC, representan a Costa Rica en el concurso internacional organizado de manera virtual desde México, el cual busca proyectos viables para el desarrollo sostenible de los bosques. 

El proyecto con el que estos estudiantes emprendedores representan al país se denomina, “Biogel para hidratación del suelo” y cumple con las funciones de hidratación del suelo en circunstancias de déficit hídrico y está elaborado a partir de la conversión de fibras naturales de los residuos agroindustriales.

Para este concurso se inscribieron estudiantes de 10 países de Latinoamérica, en total 1590 emprendedores, de los cuales el equipo del TEC, se encuentra disputando la gran final, misma que tendría lugar el próximo 9 de junio con el anuncio de los ganadores y premiación de las primeras 3 posiciones.

 

Compartido con SURCOS por Lorea Pino.

UCR: La Semana Ambiental une a la comunidad universitaria por el cuidado del planeta

El lema «Una sola Tierra» inspira las celebraciones a nivel mundial del Día Mundial del Medio Ambiente. Se trata de un eslogan con gran simbolismo ya que fue el empleado en la primera Conferencia de Estocolmo de 1972, un evento que puso el medio ambiente en la agenda global y condujo al establecimiento del Día Mundial del Medio Ambiente.

Del 6 al 10 de junio en todas las sedes y recintos de la Universidad de Costa Rica se realizarán actividades académicas y recreativas en torno al medio ambiente

Desde los bosques hasta los océanos, desde San José hasta Puntarenas, decenas de universitarios se organizan durante la Semana Ambiental para celebrar y cuidar nuestra casa común: el planeta Tierra, en conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente.

Inspirados bajo el lema “Una sola Tierra”, propuesto por Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para este año, la comunidad universitaria se une para promover iniciativas que ayuden a vivir de manera sostenible y en armonía con la naturaleza.

Conversatorios, charlas, ferias, resultados de investigaciones que abordan los principales problemas ambientales, proyectos de acción social que movilizan comunidades para proteger los recursos naturales, actividades recreativas que estimulan el contacto con la naturaleza y la conciencia ambiental son parte del amplio programa de actividades.

«La Universidad de Costa Rica, también se ha propuesto ser uno de esos agentes, en el ámbito interno, nacional e internacional que promueva y, sobre todo, lidere acciones en pro del ambiente», señaló el Dr. Roberto Guillén Pacheco, vicerrector de Administración. Por eso, en las Políticas institucionales que rigen para los años 2021 al 2025, se incluye un eje de Compromiso ambiental que establece el fortalecimiento de la cultura institucional en defensa del ambiente y su sustentabilidad y se realizan acciones puntuales para contribuir al proceso de descarbonización de la sociedad costarricense, entre otros aportes.

“Estamos justo en el momento de tomar acciones reales, no solo acciones escritas en el papel, en las políticas, en un decreto o en una ley, sino que sea la puesta en práctica ya, tenemos solamente 8 años de tiempo para que el proceso de reversión de la degradación de los ecosistemas pueda darse. Así que estamos en una época completamente clave”, agregó Cinthya Hernández Gómez, coordinadora de la Semana Ambiental y gestora de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA).

Hernández destacó además que se tienen ejes muy claros para trabajar, como lo es la contaminación ambiental, el cambio climático, el ritmo de consumo y la restauración de ecosistemas. Através de las diversas propuestas e iniciativas universitarias (desde la acción social, la investigación, la docencia y la gestión administrativa) se realiza un aporte sustantivo en cada uno de estos ejes.

De costa a costa

En esta ocasión la Sede del Caribe dará el banderazo de salida a la celebración, iniciando este viernes 3 de junio con una feria con stands de iniciativas ambientales. Tendrá además un conversatorio sobre “Acciones resilientes para la reactivación económica” y una charla sobre “Problemática de la Isla Quiribrí (Uvita): especies invasoras”, entre otras actividades.

En la otra costa, la Sede del Pacífico, concentrará sus actividades en el Parque Marino, el miércoles 8 de junio, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de los Océanos. Ese día realizarán una limpieza de playa y monitoreo de residuos sólidos, liberación de tortugas, pasacalles, feria de residuos y la presentación oficial del Plan de manejo de los recursos culturales de isla San Lucas.

En la Sede de Guanacaste, los estudiantes realizarán actividades de sensibilización sobre la gestión de las colillas de cigarro (marco de proyecto de Ley) e iniciarán un movimiento para la reducción del plástico. Durante la semana habrá actividades deportivas, recreativas e informativas relacionadas con la temática ambiental para el estudiantado.

En Golfito, la Sede del Sur iniciará la semana con una charla sobre retos y logros ambientales, realizarán una recolección de residuos, una cleteada y una exhibición de obras bibliográficas de temática ambiental que estará disponible en la Biblioteca de la Sede durante toda la semana.

Día del Transporte Sostenible: Solo vehículos cero emisiones

El lunes 6 de junio se celebrará el Día del Transporte Sostenible, como un acto simbólico para generar conciencia sobre la contaminación vehicular y propiciar el uso de medios de transporte alternativos. Ese día se cerrará el acceso vehicular en todas las sedes y recintos, de 6:00 a. m. a 5:00 p. m. Podrán ingresar al campus únicamente los vehículos 100 % eléctricos (no híbridos), vehículos con placa de discapacidad y vehículos de emergencia. Esta medida fue tomada por acuerdo del Consejo Universitario en el 2008 en conmemoración del Dia Mundial del Ambiente y aplica desde entonces en todas las instalaciones de la UCR en todo el país.

De acuerdo al Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI), desarrollado por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la mayoría de las emisiones nacionales (41,55%) proviene del sector transporte y son de dióxido de carbono (CO2). Desde 1990, el transporte es la categoría con mayor aumento en sus emisiones (243%), por lo que urge reducir el uso de vehículos contaminantes y avanzar hacia el transporte eléctrico u otros medios alternativos.

«Esta emergencia mundial, según las Naciones Unidas, nos exige reducir a la mitad las emisiones anuales de gases de efecto invernadero para el 2030, pues si no lo hacemos la exposición al aire contaminado aumentará en un 50% en esta década; y los desechos plásticos que van hacia los ecosistemas acuáticos podrían triplicarse para el 2040, entre otras muchas consecuencias de las que nuestro país no se escapa», acotó el Dr. Roberto Guillén.

En la sede central

El lunes 06 de junio el campus universitario es totalmente para que las personas que se trasladen en medios de transporte sostenible disfruten del entorno natural sin humo ni ruido de carros. Ese día no ingresan vehículos de combustión interna por lo que es posible escuchar el canto de los pájaros y admirar con más detenimiento la flora y fauna que habita el campus.

Para disfrutar de este día sin humo a las 9:00 a.m. saldrá del Pretil una caminata ecológica que continuará por el puente que conecta la Finca 1 y 2 y finalizará en la Finca 3 (Instalaciones Deportivas). Las inscripciones están abiertas para toda la comunidad universitaria. Para participar se debe llenar el siguiente formulario: http://ucr.cr/r/CXot

Al finalizar la caminata, se realizará el acto oficial de celebración del Día Mundial del Ambiente que abre el calendario de actividades de toda la Semana Ambiental, a las 10:00 a.m en las Instalaciones Deportivas de la UCR. Allí las autoridades universitarias y los estudiantes de la Federación Indígena Estudiantil realizarán un trueque simbólico de árboles por semillas.

Esta actividad contará con la participación de los estudiantes del Programa Integral de la Persona Adulta Mayor (PIAM) y de los niños y niñas del Centro Infantil Laboratorio como invitados especiales. Posteriormente se procederá con la siembra de 125 árboles producidos en el vivero institucional administrado por la Unidad de Gestión Ambiental (UGA).

Para ver la programación completa de actividades ingrese a este enlace: https://www.ucr.ac.cr/semana-ambiental.html

Occidente y Turrialba

La Sede de Occidente iniciará la semana con la charla “Cambio climático: un reto para la conservación de nuestras Áreas Marinas Protegidas” que se realizará el lunes 6 de junio en el Recinto de Grecia. Además, ofrecerá una charla virtual sobre Economía Circular y celebrará el V Encuentro de Experiencias Ambientales Municipalidades de Occidente. El programa además incluye actividades recreativas y recolección de residuos valorizables, tanto en San Ramón como en Grecia.

En Turrialba, la Sede del Atlántico ofrecerá dos charlas el martes 7 de junio, una sobre “Abejas para la Sostenibilidad” y otra titulada “Cambiando el rumbo de la conservación de tiburones y rayas en Costa Rica”, el jueves y el viernes también ofrecerán charlas relacionadas con temas marinos. Durante esta semana además se conversará sobre el Plan Municipal de Residuos de Turrialba.  

«Como vemos, las acciones son muchas, pero sabemos que todavía faltan muchas más para mejorar y reducir la incidencia de esa emergencia planetaria, la cual nos refiere las Naciones Unidas; de ahí el llamado urgente a seguir implementando prácticas ambientales, en la Universidad, en nuestros hogares, en nuestros barrios, en los lugares turísticos que visitamos y por qué no, también cuando salimos fuera del país tenemos que ser embajadores de la sostenibilidad costarricense para un mundo mejor», reflexionó el Dr. Roberto Guillén.

Finalmente, en esta Semana Ambiental, la Universidad de Costa Rica reafirma su compromiso con la restauración de los ecosistemas y en especial con el repoblamiento de los corredores biológicos interurbanos por medio de la siembra de árboles: 125 árboles en la Sede Rodrigo Facio. Además, durante esa semana se plantarán decenas de árboles más en las sedes y recintos con la colaboración de estudiantes y personas funcionarias.

 

Katzy O`neal Coto,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

SINAES entrega a la UNED el certificado de acreditación oficial de 12 carreras

El Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES) ha entregado a doce de las carreras impartidas por la Universidad Estatal a Distancia (UNED) el Certificado de Acreditación Oficial. 

Entre estas se encuentran algunas carreras reacreditadas por un periodo de cuatro años, las cuales serían la Maestría en Psicopedagogía; el Diplomado, Bachillerato y Licenciatura en Educación Preescolar; el Profesorado, Bachillerato y Licenciatura en Enseñanza de la Matemática, y el Bachillerato y Licenciatura en Manejo de Recursos Naturales.

Por otro lado, las que reciben por primera vez su acreditación son el Diplomado en Administración de Empresas y los Bachilleratos y Licenciaturas en Administración de Empresas con énfasis en Banca y Finanzas, Contaduría, Dirección de Empresas/Dirección Empresarial, Mercadeo, Negocios Internacionales, Producción/Operaciones y Recursos Humanos

La ceremonia completa de acreditación puede ser observada en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/UNED.CR/videos/831801971123825

 

Compartido con Surcos por Karol Ramírez Chinchilla.

Aumenta la cantidad de carreras acreditadas de la Universidad de Costa Rica

El pasado 16 de mayo se realizó la entrega del certificado oficial de acreditación con SINAES a las carreras de Bachillerato en Francés, Bachillerato y Licenciatura en Terapia Física y la reacreditación de Licenciatura en Ingeniería de Alimentos y el Bachillerato y Licenciatura en Educación con énfasis en Orientación, todas de la Sede Rodrigo Facio Brenes.

62 carreras tienen la condición de acreditadas, re acreditadas o certificadas

Para el resto del año 21 carreras proyectan tener las visitas de pares externos para sus procesos de autoevaluación con miras a la acreditación o reacreditación

Dos nuevas carreras han acreditado su  calidad este 2022: el Bachillerato en Francés y el Bachillerato y Licenciatura en Terapia Física. Otras tres lograron la reacreditación: la Licenciatura en Arquitectura, el Bachillerato y Licenciatura en Educación con énfasis en Orientación y la Licenciatura en Ingeniería de Alimentos; y 21 más persiguen el mismo objetivo al tener ya las visitas de pares proyectadas este año. 

La Dra. Gabriela Valverde Soto, directora del Centro de Evaluación Académica, instancia encargada de apoyar estos procesos dentro de la UCR, asegura que “la visión institucional es promover la autoevaluación de todas las carreras, incentivarles para que inicien estos procesos de reflexión y autoanálisis, con el propósito de identificar las áreas que requieren una mejora y así construir o consolidar la excelencia académica”.  

Luego de un largo proceso de autoevaluación, finalmente muchas carreras van a recibir lo que se conoce como visita de pares evaluadores en los distintos modelos que tienen las agencias, si logran cumplir los estándares y criterios de calidad, el ente externo acredita la carrera. En la UCR una gran cantidad recibe este sello de excelencia con el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior, quien analizará en los próximos meses a once carreras de la Sede Rodrigo Facio y a otras cinco de la Sede de Occidente. Las carreras de Informática Empresarial y Psicología optaron por acreditarse con el SINAES pero por conglomerados, lo que beneficia a los estudiantes de distintas Sedes.  

No obstante, otras dos carreras han optado por agencias especializadas como en el caso de Ingeniería Mecánica e Ingeniería Química de la Sede Rodrigo Facio, que recibieron el pasado martes 24 de mayo la visita de pares externos con la Agencia de Acreditación de Programas de Ingeniería y de Arquitectura (AAPIA), del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos. De igual forma la carrera de Medicina y Cirugía culminará su proceso con el Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica A. C. (COMAEM).

Esfuerzos colectivos

El pasado 16 de mayo en la ceremonia de entrega del certificado de acreditación ante el SINAES, la directora de la Escuela de Tecnologías en Salud, M.Sc. Xinia Alvarado Zeledón indicó que “en el contexto actual donde parecieran predominar las lógicas de la acumulación, la inmediatez y la individualidad; resulta particularmente importante poner el acento en dos aspectos: el reconocimiento de un esfuerzo acumulado y el compromiso de la educación superior pública costarricense”. 

La Licda. Heilyn Fernández Huertas, docente de Tecnologías en Salud y quien formó parte de la Comisión de Autoevaluación y Gestión de la Calidad, explica que “el sello certifica que la carrera se sometió a una verificación externa que incluye la evaluación del plan de estudios, infraestructura, cuerpo docente y otros muchos aspectos. Es por tanto, un garante de que la carrera cumple con estándares de calidad y excelencia académica. Además, en la Ley 8798 se declara de interés público la acreditación de las carreras; estableciéndose que el Estado y sus instituciones procurarán contratar personal graduado de carreras acreditadas”. 

Las carreras acreditadas de la UCR cuentan con docentes preparados según los estándares definidos por el SINAES. La M.Ed. Julieta Solórzano Salas, directora de la Escuela de Orientación y Educación Especial, comenta que en su Unidad Académica “la mayoría tiene títulos a nivel de posgrado de la misma universidad y de otras universidades del país y extranjeras” y destaca como una fortaleza importante el contar con la Asociación de Estudiantes ya que participan en las decisiones que se toman y que impactarán su vida académica y desarrollo integral. Desde su acreditación en el 2012, la Escuela ha graduado 565 personas.

La M.Sc. Ruth De La Asunción Romero, directora de la Escuela de Tecnología de Alimentos entrega el certificado de reacreditación a la presidente de la Asociación de Estudiantes de la carrera de Ingeniería de Alimentos, Fiorella Chavarría Vargas. “Este momento significa para nosotros una mejora en lo que respecta a nuestro futuro, porque se puede continuar con una constante actualización de tecnologías que nos ayudan en nuestro proceso de formación, siendo parte del avance que se necesita para perfeccionar nuestras cualidades día tras día”, afirmó la estudiante.

De hecho, el papel de las direcciones de las Unidades Académicas va más allá de liderar el proceso, implica tender «un puente entre las necesidades de la carrera y las prioridades que tiene la Universidad revalidando constantemente la importancia del grupo de personas orientadoras en la sociedad costarricense quienes tienen a su cargo procesos de orientación con miras a contribuir en el bienestar de las personas en las diferentes etapas de su desarrollo, aspecto que reviste de especial importancia en estos momentos tan complejos como los que estamos enfrentado a nivel global”, explica Solórzano.

Competitividad

El impacto es tangible y positivo para las generaciones de graduados. Por ejemplo, la Embajada de Canadá contrata a estudiantes graduados de la carrera de Francés para desempeñar puestos administrativos o de servicio al cliente a nivel de la Sección Consular. La Oficial de Servicios Comunes, Especialista en Recursos Humanos de esta embajada, Iveth González Muñoz destaca que “como empleadores, es importante saber que el nivel de enseñanza que se está brindando es exigente y enfocado a la mejora continua del nivel de aprendizaje del idioma. Permite confirmar que los egresados de la carrera son personas que no solo han sido capaces de aprender y dominar otro idioma, sino que han podido demostrar responsabilidad y perseverancia, habilidades blandas que interesan mucho en la actualidad”.  

En el caso de otras carreras este tipo de certificación de calidad les brinda a sus estudiantes otro tipo de ventajas, por ejemplo, el Servicio Civil en los concursos que se realizan para el otorgamiento de nombramientos y plazas a personas profesionales en Orientación, brinda 5 puntos dentro de la calificación final de los atestados. Esto beneficia a sus estudiantes, en comparación con personas graduadas de otras universidades a la hora de aplicar por un puesto, como explican la Licda. Viria Ureña Salazar y la M.Sc. Ericka Jiménez Espinoza, docentes de la Comisión de Autoevaluación de la carrera.

De acuerdo con datos suministrados por la Dra. Adriana Sancho Simoneau, coordinadora del Área de Desarrollo Curricular y Evaluación Académica (ADCEA) del CEA este año muchas carreras iniciaron los procesos de autoevaluación para determinar los caminos a seguir. Por ejemplo, optar por una primera acreditación con SINAES: Derecho en la Sede de Guanacaste, Enseñanza de los Estudios Sociales, Salud Ambiental e Inglés en la Rodrigo Facio.  

Otras han mostrado interés en iniciar la acreditación con entes internacionales como la carrera de Derecho. También están aquellas que luego de evaluar sus posibilidades, inician el proceso de autoevaluación con miras a la acreditación pero por conglomerados como es el caso de Dirección de Empresas del Recinto de Paraíso, Contaduría Pública del recinto de Turrialba y Guápiles, Administración Aduanera y Comercio Exterior de las Sedes de Guanacaste, del Caribe y la Sede del Sur. Finalmente, dos más solicitaron una asesoría para iniciar su evaluabilidad por parte del CEA: Informática y Tecnología Multimedia de la Sede del Pacífico y Gestión Integral del Recurso Hídrico de Occidente.

Hacia la especialización

El caso de Arquitectura es particular, ya que se habían certificado con el SINAES en el pasado, sin embargo, decidieron acreditarse esta vez con la Agencia Centroamericana de Acreditación de programas de Arquitectura y de Ingeniería (ACAAI). Para el Dr. Olman Hernández Ureña la decisión de iniciar un proceso con esta agencia tenía mucho respaldo. Además de ser regional, es decir confería una acreditación internacional, contaba con el reconocimiento del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), la UCR, el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica (CFIA), el Consejo Centroamericano de Acreditación de la Educación Superior (CCA) y otras entidades de tercer nivel, además de la integración con redes para fortalecerse en un contexto actual de articulación regional. 

Por otra parte, ACAAI utiliza criterios de calidad específicos, por ejemplo, incluye aspectos relacionados con el medio ambiente, con el desarrollo de competencias específicas en el área de la arquitectura y la carrera también debe describir la forma en que el diseño de las edificaciones incide en el entorno físico y en el consumo de energía, como explican las asesoras en evaluación del Centro de Evaluación Académica de la UCR, la M.Sc. María Marta Jiménez-Picado y la Dra. Eugenia Gallardo-Allen, quienes acompañaron a la carrera.  

Por lo pronto, la carrera de Arquitectura tiene en el horizonte la implementación de mecanismos para la mejora continua para garantizar la revisión permanente del plan de estudios, la introducción de la práctica profesional en la formación del estudiantado, la mejora de algunos espacios físicos de la carrera y el desarrollo de estrategias para promover la actualización de su personal docente.  Al año la Escuela de Arquitectura gradúa aproximadamente 60 profesionales.

 

Bárbara Ocampo Hernández
Periodista, Vicerrectoría de Docencia, UCR

REACREDITADA LA CARRERA DE PLANIFICACION DE LA UNA

El bachillerato y la licenciatura en Planificación Económica y Social de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de Costa Rica-EPPS-UNA, recibió este lunes 23 de mayo de 2002 la segunda acreditación por parte del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior-SINAES.

En la ceremonia de acreditación realizada en el Auditorio Clodomiro Picado, estuvieron presentes el Julio Calvo Alvarado en representación del Consejo Nacional de Acreditación del SINAES, el MED Francisco González Alvarado, Rector de la Universidad Nacional-UNA, el Dr. Ángel Ortega Ortega, Director de la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS-UNA.

El Dr. Ortega, Director de EPPS-UNA, señaló que la educación se convierte en una de las mejores herramientas a las cuales se apostó en el pasado, y se debe seguir apostado en el presente y en el futuro, por cuanto está claramente evidenciado que, en toda la historia del país, ésta, ha representado un motor de movilidad social en las familias, en el tanto, sea una educación de calidad: “Como Sistema de Educción Pública tenemos grandes retos que escapan a nuestro actuar, como Sistema de Educación Superior Pública, contamos con el SINAES, para articular una oferta pertinente, cuyas valoraciones de calidad, no solo consideren los parámetros internacionales, para medir aporte a la investigación, extensión y producción, que en su mayoría han sido pensados desde paradigmas tradicionales dominantes, sino que se consideren los procesos que las profesiones aportan al desarrollo de la sociedad costarricense desde el cumplimiento de su tercera misión, dado que la calidad es algo intrínseco a los contextos. Como carreras acreditadas, en muchos casos estamos siendo evaluadas con esos parámetros dominantes que, si no lo detectamos, podrían estar orientándonos hacia una educación con fuerte enfoque de mercado, y, descuidar el mayor de los retos que es, llevar la UNA a las espacios organizacionales, locales y territoriales y desde los mismos actores locales, generar desarrollo para su beneficio y esto, no está totalmente claro en los procesos de evaluación o autoevaluación de la calidad”, señaló Ortega.

Desde el año 2019 la Escuela de Planificación Económica y Promoción Social, por medio de su actividad académica de gestión de la calidad de la carrera del Bachillerato y Licenciatura en Planificación Económica y Social, comenzó el proceso de autoevaluación con miras de reacreditación de la carrera impartida en el Campus Omar Dengo. De esta manera, el trabajo operativo del proceso de autoevaluación, fue realizado por la Comisión de Autoevaluación de la carrera, con asesoría de la Vicerrectoría de Docencia. Además, los insumos para la construcción del informe de autoevaluación, solicitado por el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES), fueron suministrados por la UNA: la Dirección, Subdirección, coordinadoras (es) de programas, proyectos y actividades académicas (PPAA), así como todo el personal administrativo, docente, estudiantes regulares, graduados y empleadores.

La Máster Isabel Calvo González, coordinadora del equipo de autoevaluación de la EPPS-UNA, señaló que la autoevaluación del bachillerato y la licenciatura en EPPS-UNA se inició con un proceso de sensibilización que incluyó visitas a aulas, exposiciones en actividades académicas y publicaciones periódicas en redes sociales, con el fin de informar sobre la importancia de la autoevaluación y la reacreditación. Además, se realizó una revisión de documentos oficiales (de la Unidad Académica y de otras instancias universitarias) para sistematizar, describir y analizar datos solicitados como evidencias por parte del SINAES. Se aplicaron encuestas anónimas a estudiantes de primer ingreso, estudiantes regulares, personas graduadas, personal docente y personal administrativo de la Escuela de Planificación y Promoción Social, así como a empleadores de profesionales en Planificación en diversos ámbitos: “ Los diferentes instrumentos, se confeccionaron de forma detallada, para que correspondiera con la realidad y perspectiva de cada sector, así como con los requerimientos que se señalan en el Manual de Acreditación oficial de carreras de grado del SINAES”, manifestó Calvo.

Cabe indicar que el 9 de marzo del año 2021 se hace remisión del Informe de Autoevaluación al SINAES por parte del Rector de la UNA, MED Francisco González, y el 12 de julio de 2021 el SINAES realiza el nombramiento de un grupo de expertos encargados de realizar la evaluación externa de la carrera. Dicha evaluación se realizó de manera virtual la semana del 6 al 10 de setiembre del 2021 y contó con la participación de los expertos internacionales Dr. Alexander Blandón López de Colombia, Dr. Zidane Zeraoui El Awad de México y la experta nacional la Dra. Mayela Cubillo Mora.

La visita de estas personas evaluadoras externas culminó con la aprobación de un compromiso de mejoramiento para los próximos 4 años por parte de la Escuela de Planificación y Promoción Social, en donde la Unidad Académica asume su compromiso por una mejora constante en el plan de estudios, el desarrollo docente, la investigación, el desempeño estudiantil, la vinculación con las personas graduadas, entre otras. Con base a esto, el 2 de noviembre del año 2021, en la sesión 1544 del SINAES se aprueba la segunda acreditación del Bachillerato y Licenciatura en Planificación Económica y Social impartida en el Campus Omar Dengo. Se hace entrega oficial de la certificación de manera presencial el pasado 23 de mayo del 2022 en horas de la mañana con participación de académicos, estudiantes y autoridades universitarias.

“Desde los espacios generados en el marco de la gestión de la calidad, debemos avocarnos a diseñar propuestas educativas que no solo aseguren la empleabilidad, sino que les permita a las personas formadas, insertarse activamente en su realidad social, para desempeñarse no sólo como profesionales, sino como personas ciudadanas competentes en armonía con el concepto de crecimiento y desarrollo de dimensiones holísticas”, manifestó en su mensaje oficial el Director de EPPS-UNA, para quién, dicho propósito es posible, si se demanda de parte del sistema de educación superior pública, lo siguiente:

  • Consolidarse como una organización inteligente que aprende sobre la base del respeto, la solidaridad, la responsabilidad, la participación y el diálogo, pero que además renueve de manera permanente su propuesta educativa y pedagógica.
  • Definición de un foco de largo plazo anclado en el sentir y actuar de todo su equipo de trabajo, pero, con estructuras internas flexibles que permitan la renovación permanente sin perder su horizonte de largo plazo.
  • Garantizar una educación permanente abierta a todos y todas, respetando el principio de equidad y sin importar la formalidad de las carreras.

Para Ortega, este es el contexto en que la Carrera de Planificación Económica y Social-EPPS-UNA, viene implementando una nueva estructura curricular, elaborada en el marco de su primer proceso de acreditación y que hoy, les permite obtener por primera vez, la reacreditación.

Con la aprobación de la segunda acreditación la Unidad Académica (EPPPS-UNA), reafirma su compromiso con el estudiantado y con la sociedad costarricense, de brindar una oferta académica de calidad, estableciendo la mejora continua como eje esencial en sus procesos de gestión académica y administrativa.

Las integrantes de la Comisión de Autoevaluación de EPPS-UNA, Lic. Laura Vargas León, MBA Karol Monge Hernández, Isabel Calvo (Coordinadora) y la M.Sc Adriana Sánchez Sánchez,  expresaron el compromiso de la Escuela en aportar, tanto en la línea de formación de personas profesionales comprometidos con el desarrollo con equidad, como con los proyectos de investigación y extensión de apoyo directo a las poblaciones vulnerables en el país, generando insumos y propuestas de planificación al servicio de estos sectores: “Para ello, se vienen mejorando una serie de procesos relacionados con la gestión, la actualización, la formación, el acercamiento con personas egresadas, el acercamiento con los empleadores, entre otros”.

El Rector de la UNA, Máster Francisco González Alvarado, expresó que la UNA hace mas de 20 años apostó por el proceso de autoevaluación y con ello obtener la acreditación de sus carreras, en donde los estudiantes han jugado un papel central.  Hoy en vísperas de iniciar un nuevo proceso de planificación institucional para el 2023, ya reconocemos que la acreditación es un ejercicio, una experiencia, una herramienta que la UNA no va a echar atrás, que por el contrario se constituye en una aspiración a la cual se van sumando cada día diversas Unidades Académicas: “Ningún proceso de acreditación es el resultado de una persona, es un proceso de trabajo articulado, voluntario, es un reto que nos visualiza en el corto plazo con la posibilidad que logremos la acreditación institucional de los servicios académicos”.

El Rector puntualizó que la acreditación de carreras universitarias tiene sentido en la medida que transforme, que no es suficiente con cumplir con el procedimiento y los estándares que exige el proceso, sino que transforme significativamente la actividad institucional y el desarrollo general y particular en la academia: “Un elemento fundamental de la acreditación es el hecho de tenernos vinculados al sector empleador y a las personas egresadas. Los procesos de acreditación nos fortalecen y nos ayudan a plantear nuevos compromisos en íntima relación con las demandas de la sociedad y sobre todo asegurando empleabilidad en los procesos de nuestras carreras. Esto es un reto que tenemos que plantearnos en el marco de la acreditación de procesos institucionales que impulsamos”, indicó el Rector González.

Josué Molina Alpízar, estudiante de la carrera en Planificación Económica y Social, quien junto a las autoridades participó de la entrega del certificado, dijo que para cambiar las realidades actuales es necesaria la evaluación de pares externos sobre el quehacer de la Unidad Académica, dado que la retroalimentación sobre los procesos académicos ayuda a prepararse y cambiar los futuros del país y dar elementos para potenciar los nichos educativos hacia la innovación y la transformación: “Agradecemos al SINAES por constituirse en agentes para la evaluación de la realidad y dar luces para cambiar y mejorar la sociedad en aras de una verdadera transformación con equidad».

El representante del Consejo Nacional de Acreditación del SINAES, Master Julio Calvo Alvarado, expresó que la educación ha sido determinante en la construcción de nuestro país, ha sido un motor que desde el siglo XIX ha delineado el camino aspiracional de la paz, el bienestar con equidad y oportunidades y el desarrollo en armonía con el ambiente: “Por eso este país ha invertido en educación, que junto con la salud reciben mas recursos del presupuesto nacional: “Por eso Costa Rica en el concierto de las naciones luce sus mejores indicadores en desarrollo humano, conservación de la naturaleza, convivencia pacifica y democracia. Pero afanarse de lo que hicimos, sin autocrítica, y reconocer que el modelo está fallando es como nadar en arena. Enfrentamos una gran crisis en el sector educación que nos deja sin aliento, que requiere de grandes transformaciones. Superpuesto a lo anterior enfrentamos una crisis fiscal histórica azuzada por los transes de la pandemia y la economía mundial. Todo parece la respuesta perfecta para retroceder y perder nuestros logros y el rumbo que habíamos tomado. Pero esto no va a suceder y no sucederá, si todos en consonancia aceptamos el sacrificio y el reto de hacer más, mejor y con menos. Para eso se requiere de la revisión permanente de nuestro trabajo, de nuestras vidas y de cómo interactuamos en sociedad y política. La autocritica y la creatividad nos permitirán retomar el camino, para esto una vez deberemos de ser creativos y de entrar en la innovación”.

En este sentido, Calvo dijo que el SINAES se convierte en una plataforma estratégica para el país, ya que es con los procesos de acreditación voluntaria que las carreras pueden desarrollar un proceso de autoevaluación mirando los retos y el futuro. Este proceso es el mas importante, porque educadores, estudiantes, autoridades universitarias, egresados y empleadores tienen la oportunidad de replantear su quehacer para definir una estrategia de mejora continua que les permita enfrentar proactivamente los retos y formar los profesionales que el país requiere.

Para las autoridades de EPPS-UNA, se debe partir de una educación orientada a generar capacidades para aprender, desaprender y reinventarse en el marco de los cambios que se vienen generando. Unas capacidades para que, a partir de la información abierta y disponible, se puedan comprender los fenómenos sociales, económicos, culturales, ambientales, políticos y generar a partir de esta, nuevo conocimiento útil y necesario para gestar los procesos de desarrollo en equidad: “Ante el contexto en donde se desenvolverán nuestras personas profesionales, debemos desde la currículo, generar una actitud resiliente, inclusiva y diversa, que nos permita influir con sabiduría y creatividad, en procura de responder a esas deudas pendientes de la sociedad costarricense… La calidad, es una categoría directamente relacionada con los contextos, y al ser estos cambiantes, el proceso de gestión de la calidad es también un proceso continuo”, concluyó el Dr. Ángel Ortega.

“La educación no cambia al mundo, pero cambia a las personas, que han de cambiar al mundo”. Paulo Freire.

 

Por. Efraín Cavallini Acuña,
Académico EPPS-UNA

UCR: ESTUDIANTES CABÉCARES SE PREPARAN PARA INGRESAR A UNIVERSIDADES PÚBLICAS CON EL APOYO DE UN PROYECTO DE ACCIÓN SOCIAL

Para Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari, el TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” es: Apoyo y nivelación. Foto por Jorge Salmerón Ramírez. Apoyo y nivelación en cabécar.

21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y Desarrollo

sä tkä, ka̱bikëtsä, ka̱pákë kjukjua bena jile tso̱ o̱na̱k sä ka̱ se̱ne̱wa̱ ja̱mí je ke̱í

Autoría: Lillianne Sánchez Angulo (Unidad de Comunicación, UCR)

José Ariel Madriz Martínez tiene 23 años de edad. Es oriundo del territorio indígena cabécar de Chirripó en Turrialba, estudió en el Liceo Rural Uluk Kicha y está matriculado en la carrera de Enseñanza de las Matemáticas en la Universidad de Costa Rica (UCR), específicamente en el Recinto de Guápiles, en donde reside en la actualidad. Sin embargo, llegar hasta ahí no fue fácil, ya que como él afirma:  “es demasiado difícil por la complejidad y la limitación que tenemos para salir” de la comunidad llamada Sharabata.

“Hay que caminar como 2 horas para agarrar el bus o es como 40 minutos si es en moto y después de allí, hay que viajar como 1 hora y 30 minutos en bus para llegar a Turrialba”, explicó Madriz sobre su recorrido para llegar al recinto universitario. Además de la lejanía geográfica, este distrito turrialbeño está ubicado en el último puesto (483) del Índice de Desarrollo Social (IDS) del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica que realiza cada cinco años y el cual mide la economía, la participación social, la salud, la educación y la seguridad de los distritos de Costa Rica.

Estudiantes del TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” impartieron talleres de orientación e información en 7 colegios del distrito de Chirripó en Turrialba. Foto por Mónica Gutiérrez Hernández, UCR.

Proyecto de TCU apoya el camino hacia las aulas universitarias 

Según las estadísticas de los últimos cinco años de la Red Institucional para el Trabajo con Pueblos Indígenas (RIPI) de la UCR, a pesar de estas limitaciones, 85 jóvenes provenientes de pueblos indígenas -incluyendo a Jose Ariel- han ingresado a esta casa de enseñanza universitaria,  gracias a la articulación de  oficinas administrativas, vicerrectorías y proyectos de Acción Social como el Trabajo Comunal Universitario de la Sede del Atlántico  “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes”.

Desde el año 2009, este TCU se ha trasladado al Liceo Rural de  Kabebata,  Liceo Rural de Tsiruri, Liceo Rural de Uluk Kicha, Liceo Rural de Shikabali, Liceo Rural de Roca Quemada, Liceo Rural de Jak Ksari y al Liceo Rural de Kjakuo Sulo; con el objetivo de apoyar en los procesos educativos para que las y los jóvenes finalicen sus estudios de secundaria y participen en los procesos de admisión a las universidades públicas.

Datos suministrados por la Red Institucional para el Trabajo con Pueblos Indígenas (RIPI).

“Además de ayudar en la preparación para el examen de admisión(…) También se aporta en otras estrategias que favorezcan el desarrollo integral, como la convivencia con estudiantes de la universidad quienes desarrollan talleres del movimiento humano, por ejemplo o de arte; ya que son materias que en los colegios no se imparten dada la modalidad del Liceo. Se acompaña en otros procesos educativos en los cuales, los colegios detecten alguna necesidad”, explicó Mónica Gutiérrez Hernández, coordinadora del TCU.

Estudiantes de diversas carreras universitarias realizaban visitas constantes a los colegios, para apoyar esos procesos. Sin embargo, con la pandemia, la creatividad fue activada para crear videos, afiches y otros productos comunicativos que se pudieran copiar en dispositivos USB y enviarlos por medio de funcionarios del Ministerio de Educación Pública, cuando tenían que ingresar para dejar las becas de canastas alimenticias. De una u otra manera, las personas universitarias -estudiantes y docentes- buscaron la forma de enviar material para que las y los colegiales tuvieran material para prepararse para el examen de admisión.

“Siento que es bastante importante debido a que la Universidad de Costa Rica intenta garantizar la educación a todos nosotros como costarricenses y la población indígena merece esta información y que las oportunidades lleguen a ellos. Nuestra tarea es importante” enfatizó Bryan Garita Araya, estudiante de Enseñanza de Inglés y que forma parte del equipo de este TCU.

Bryan Garita Araya, estudiante de Enseñanza de Inglés y que forma parte del equipo de este TCU.

La virtualidad es parte del cotidiano de la sociedad, pero  no todas las zonas geográficas cuentan con conectividad y Chirripó es una de ellas. Adicionalmente, la UCR tiene virtualizados casi todos los procesos, en especial, el de admisión, el cual está vinculado con otras universidades públicas. 

“Se da todo el acompañamiento en el proceso de admisión, está muy de cerca con las personas profesionales en orientación, ya que por tema de conectividad no siempre pueden estar atentos o pendientes de las fechas. Entonces desde el TCU estamos siempre acompañándolos, si hay que realizar alguna gestión -que por tema de conectividad se les dificulta- desde el TCU se da ese apoyo y ese acompañamiento”, aclaró Gutiérrez.

Además de este apoyo, la elaboración de cada uno de estos productos comunicativos tienen un proceso de escucha, compartir de saberes de todas las partes y construcción en lengua cabécar y con respeto a su cultura. Una acción muy importante que valora Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari.

“El trabajo [del TCU] es importante ya que las visitas [a los colegios] permiten que los estudiantes se sientan más identificados con los procesos de las universidades(…) Así mismo, la creación de materiales adaptados con una guía vocacional actualizada para ellos, según las universidades y carreras, que han mostrado mayor intereses. Para el futuro sería bueno pensar en trabajar en esa parte del vínculo de transición entre colegio y universidad. Esa es una de las recomendaciones que daría”, puntualizó Solano.

Después de dos años de trabajo virtual, la coordinadora junto con las personas estudiantes matriculadas al TCU realizaron la primer gira a los 7 colegios, el pasado 4 de marzo con el objetivo de orientar y brindar información sobre el proceso de admisión y el 18 de mayo, volvieron a ingresar a territorio indígena para empezar a preparar a la población de undécimo año para el examen de admisión de las universidades públicas.

Toda esta labor universitaria busca contribuir al desarrollo integral del distrito de Chirripó, creado en el año 2001, con un estimado de 4185 habitantes, según datos del último censo del 2011 y  uno de los 24 territorios indígenas de Costa Rica.  De esta manera, la UCR se une al llamado de la UNESCO, la cual  declaró el 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo,  “con el propósito de animar a las personas y a las organizaciones de todo el mundo a que tomen medidas concretas de apoyo a la diversidad,” según lo afirma la página oficial de este organismo mundial. 

Mientras todas las partes vinculadas al proyecto del TCU de la Sede del Atlántico siguen uniendo esfuerzos para lograr el desarrollo y el diálogo en la zona indígena cabécar en Chirripó de Turrialba; Jose Ariel, quien se benefició de la labor de este TCU, sigue esforzándose para graduarse como profesor de Matemáticas: “quiero regresar a mi comunidad a ejercer mi profesión” concluyó.

Después de 2 años de trabajo virtual, la coordinadora y estudiantes del TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” realizaron su primera gira el pasado 4 de marzo del 2022. Foto por Mónica Gutiérrez Hernández.

Estudiantes cabécares se preparan para ingresar a universidades públicas con el apoyo de la UCR

Estudiantes del TCU “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes” impartieron talleres de orientación e información en 7 colegios del distrito de Chirripó en Turrialba. Foto: Mónica Gutiérrez Hernández. UCR.

TCU »Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes»

21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo sä tkä, ka̱bikëtsä, ka̱pákë kjukjua bena jile tso̱ o̱na̱k sä ka̱ se̱ne̱wa̱ ja̱mí je ke̱í

osé Ariel Madriz Martínez tiene 23 años de edad. Es oriundo del territorio indígena cabécar de Chirripó en Turrialba, estudió en el Liceo Rural Uluk Kicha y está matriculado en la carrera de Enseñanza de las Matemáticas en la Universidad de Costa Rica (UCR), específicamente en el Recinto de Guápiles, en donde reside en la actualidad. Sin embargo, llegar hasta ahí no fue fácil, ya que como él afirma: “es demasiado difícil por la complejidad y la limitación que tenemos para salir” de la comunidad llamada Sharabata.

“Hay que caminar como 2 horas para agarrar el bus o es como 40 minutos si es en moto y después de allí, hay que viajar como 1 hora y 30 minutos en bus para llegar a Turrialba”, explicó Madriz sobre su recorrido para llegar al recinto universitario. Además de la lejanía geográfica, este distrito turrialbeño está ubicado en el último puesto (483) del Índice de Desarrollo Social (IDS) del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica que se realiza cada cinco años y el cual mide la economía, la participación social, la salud, la educación y la seguridad de los distritos de Costa Rica. 

Madriz tenía muy bien definido que quería ser profesor de Matemáticas. Sin embargo, tenía varias condiciones en contra; entre ellas, las secuelas de la pandemia del COVID-19 y la falta de conectividad en esta zona indígena.

Proyecto de TCU apoya el camino hacia las aulas universitarias

Según las estadísticas de los últimos cinco años de la Red Institucional para el Trabajo con Pueblos Indígenas (RIPI) de la UCR, a pesar de estas limitaciones, 85 jóvenes provenientes de pueblos indígenas -incluyendo a José Ariel- han ingresado a esta casa de enseñanza universitaria, gracias a la articulación de oficinas administrativas, vicerrectorías y proyectos de Acción Social, como el Trabajo Comunal Universitario de la Sede del Atlántico “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes”.

Desde el año 2009, este TCU se ha trasladado a los liceos rurales de Kabebata, Tsiruri, Uluk Kicha, Shikabali, Roca Quemada, Jak Ksari y Kjakuo Sulo con el objetivo de apoyar en los procesos educativos para que las y los jóvenes finalicen sus estudios de secundaria y participen en los procesos de admisión a las universidades públicas.

Para Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari, el TCU “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes” es apoyo y nivelación. Foto: Jorge Salmerón Ramírez. UCR.

“Además de ayudar en la preparación para el examen de admisión […] también se aporta en otras estrategias que favorezcan el desarrollo integral, como la convivencia con estudiantes de la universidad, quienes desarrollan talleres del movimiento humano o de arte, ya que son materias que en los colegios no se imparten dada la modalidad del liceo. Se acompaña en otros procesos educativos en los cuales, los colegios detecten alguna necesidad”, explicó Mónica Gutiérrez Hernández, coordinadora del TCU.

Estudiantes de diversas carreras universitarias realizaban visitas constantes a los colegios para apoyar esos procesos. Sin embargo, con la pandemia, la creatividad fue activada para crear videos, afiches y otros productos comunicativos que se pudieran copiar en dispositivos USB y enviarlos por medio de funcionarios del Ministerio de Educación Pública, cuando tenían que ingresar para dejar las becas de canastas alimenticias. De una u otra manera, estudiantes y docentes de la UCR buscaron la forma de enviar material para que las y los colegiales tuvieran material para prepararse para el examen de admisión.

“Siento que es bastante importante debido a que la Universidad de Costa Rica intenta garantizar la educación a todos nosotros como costarricenses y la población indígena merece esta información y que las oportunidades lleguen a ellos. Nuestra tarea es importante” enfatizó Bryan Garita Araya, estudiante de Enseñanza del Inglés y que forma parte del equipo de este TCU.

La virtualidad es parte del cotidiano de la sociedad, pero no todas las zonas geográficas cuentan con conectividad y Chirripó es una de ellas. Adicionalmente, la UCR tiene virtualizados casi todos los procesos, en especial, el de admisión, el cual está vinculado con otras universidades públicas.

“Se da todo el acompañamiento en el proceso de admisión, está muy de cerca con las personas profesionales en orientación, ya que por tema de conectividad no siempre pueden estar atentos o pendientes de las fechas. Entonces desde el TCU estamos siempre acompañándolos si hay que realizar alguna gestión que por tema de conectividad se les dificulta. Desde el TCU se da ese apoyo y ese acompañamiento”, aclaró Gutiérrez.

Además de este apoyo, la elaboración de cada uno de estos productos comunicativos tienen un proceso de escucha, compartir de saberes de todas las partes y construcción en lengua cabécar y con respeto a su cultura. Una acción muy importante que valora Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari.

“El trabajo (del TCU) es importante ya que las visitas (a los colegios) permiten que los estudiantes se sientan más identificados con los procesos de las universidades […] Asimismo, la creación de materiales adaptados con una guía vocacional actualizada para ellos, según las universidades y carreras. Para el futuro sería bueno pensar en trabajar en esa parte del vínculo de transición entre colegio y universidad. Esa es una de las recomendaciones que daría”, puntualizó Solano.

Después de dos años de trabajo virtual, la coordinadora junto con el equipo estudiantil matriculado en el TCU realizaron la primera gira a los 7 colegios el pasado 4 de marzo con el objetivo de orientar y brindar información sobre el proceso de admisión, y el 18 de mayo volvieron a ingresar al territorio indígena para empezar a preparar a la población de undécimo año para el examen de admisión de las universidades públicas.

Toda esta labor universitaria busca contribuir al desarrollo integral del distrito de Chirripó, creado en el año 2001, con un estimado de 4 185 habitantes, según datos del último censo del 2011, y uno de los 24 territorios indígenas de Costa Rica. De esta manera, la UCR se une al llamado de la Unesco, la cual declaró el 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, “con el propósito de animar a las personas y a las organizaciones de todo el mundo a que tomen medidas concretas de apoyo a la diversidad”, según lo afirma la página oficial de este organismo mundial.

Mientras todas las partes vinculadas al proyecto del TCU de la Sede del Atlántico siguen uniendo esfuerzos para lograr el desarrollo y el diálogo en la zona indígena cabécar en Chirripó de Turrialba, José Ariel, quien se benefició de la labor de este TCU, sigue esforzándose para graduarse como profesor de Matemáticas. “Quiero regresar a mi comunidad a ejercer mi profesión” concluyó.

Después de 2 años de trabajo virtual, la coordinadora y estudiantes del TCU “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes” realizaron su primera gira el pasado 4 de marzo del 2022. Foto: Mónica Gutiérrez Hernández. UCR.

 

Lillianne Sánchez Angulo
Periodista de la Vicerrectoría de Acción Social, UCR

ANEP: Así se encuentra el MEP – Carta abierta

El pasado 11 de mayo del 2022, ANEP emitió una carta abierta, en la cual da cuenta de la situación actual de la educación. En ésta señalan como el nuevo gobierno enfrentará la mayor crisis educativa de la historia; las autoridades encontrarán una institución sometida a gravedades, que son urgentes de atender.

En este documento se señalan algunas de las principales problemáticas analizadas por ANEP. En el adjunto, podrán visualizar el documento completo:

Suma tu firma en repudio a la entrega de la agenda de la Conferencia Mundial de Educación Superior a los designios del mercado y el capital financiero educativo transnacional

El movimiento sindical, gremial y pedagógico, docente, estudiantil y de funcionarios de la educación universitaria, académicos(as), investigadores(as) e intelectuales expresamos nuestra preocupación por la agenda, contenido, proceso y ruta de la III Conferencia Mundial de Educación Superior (CMES) a realizarse del 18 al 20 de mayo de 2002 en Barcelona, España.  Nuestra posición se fundamenta en las siguientes razones:

  1. La UNESCO conformó un comité organizador de la III CMES que excluyó a las organizaciones naturales del mundo académico, gremial y sindical de docentes, estudiantes y trabajadores universitarios(as), a la par que hacía alianzas con sectores empresariales, corporaciones, capital trasnacional educativo, bancas de desarrollo y filantropía vinculada al gran capital;
  2. La agenda fue elaborada sin un proceso de consulta amplio y participativo. Se excluyeron temas de especial importancia como el mundo del trabajo docente en el siglo XXI, así como los procesos de privatización, mercantilización y desterritorialización que asedian a las universidades en la pandemia del COVID-19. Los 10 puntos de la agenda de la III CMES abren peligrosamente las puertas a la lógica del mercado en la educación superior. 

Una agenda para la III CMES construida desde la externalidad universitaria es una amenaza contra el pensamiento crítico y la autonomía universitaria a escala planetaria. 

Se anuncia que la III CMES no tendrá una declaración final, por lo que su realización puede servir para legitimar políticas neoliberales a profundizar en la próxima década. 

  1. A horas de la realización de la III CMES no se han dado a conocer los documentos que respaldan cada uno de los puntos de la agenda, soslayando el necesario debate de ideas previo a la cita de Barcelona. Nos preguntamos ¿Cuál es el motivo de tanto secretismo? ¿Conferencia Mundial sin documentos de trabajo? 

De hecho, la III CMES tiene una orientación de educación para satisfacer las demandas del mercado, por lo consideramos que su realización no es un punto de llegada sino de partida para la construcción de resistencias educativas solidarias, emancipadoras y de defensa de la universidad pública

¡¡¡ Si la UNESCO se entrega a los brazos del capital educativo trasnacional les universitarios juntaremos nuestras conciencias para defender el futuro de la educación pública universitaria!!!

Se les invita a firmar esta petición accediendo al siguiente enlace https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdasxu2yw142Bft4eq9nzpFW06lHj1IyBabXOfxTil8snh6ug/viewform