SOBRE LA NECESIDAD DE ARTICULACIÓN ENTRE SECTORES SOCIALES Y PRODUCTIVOS
El fortalecer los procesos de diálogo nacional es hoy más que nunca un imperativo, necesario para construir confianzas en la diversidad, lo que se ha visto como un elemento fundamental a partir de los procesos desarrollados recientemente[1], con el fin de construir a partir del reconocimiento de las diferencias, siempre en los principios y valores que caracterizan la conformación de esta República; a saber, respeto, democracia, paz, libertad y solidaridad.
Al respecto, el transitar la crisis que vive el mundo en la actualidad, según OIT plantea en el 7mo informe “La COVID‑19 y el mundo del trabajo” de enero 2021 requiere del reconocimiento de que:
«Habida cuenta de una coyuntura de cambios estructurales y de déficit continuado, los encargados de la formulación de políticas deberán estar en medida de elaborar y aplicar estrategias de recuperación, sobre la base del diálogo social, con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, con objeto de encontrar nuevas vías que faciliten el cumplimiento de los objetivos a largo plazo y la transición a una economía más inclusiva, justa y sostenible.»
Esta necesidad es aún más fundada a partir de la situación social y los elementos coyunturales que se identifican en el caso de Costa Rica.
Antes de marzo de 2020 situaciones estructurales ya venían afectando a Costa Rica en términos macroeconómicos, en cuanto a la situación fiscal del país y el aumento del desempleo, entre otros aspectos que han complicado la situación de las familias que habitan el territorio nacional. Estas situaciones se han agudizado producto de las medidas sanitarias y sus implicaciones económicas, necesarias para desacelerar el avance de los contagios por Covid-19 en el país.
A nivel mundial, la ONU ha identificado cinco pilares clave para el apoyo a los países en la respuesta al COVID-19[2]. Proteger el sistema de salud durante la crisis de la COVID-19 es la primera prioridad. Al mismo tiempo, e igualmente urgentes, son los siguientes pilares:
ayudar a proteger a las personas a través de la protección social y los servicios básicos;
proteger los empleos, las pequeñas y medianas empresas y los sectores productivos con mayores personas en situación de vulnerabilidad mediante la recuperación económica;
ayudar a guiar el aumento necesario en el estímulo fiscal y financiero para hacer que el marco macroeconómico funcione para las personas con mayores factores de vulnerabilidad, que fomente el desarrollo sostenible, las economías verdes e inclusivas y fortalezca las respuestas multilaterales y regionales, y finalmente,
promover la cohesión social y generar confianza a través del diálogo social, e invertir en sistemas de respuesta y resiliencia liderados por la comunidad, con una mirada particular en las poblaciones y personas que se están quedando atrás.
Sobre la base de estos preceptos es que en el proceso que se desarrolla se busca la construcción de grandes acuerdos sociales que permitan transitar de manera conjunta en la formulación de propuestas concretas, que posibiliten incidir políticamente en la gestión de las personas que forman parte de la gestión pública en sus distintas dimensiones, para aportar a la gobernabilidad democrática a partir de la participación ciudadana responsable.
Es en esta línea, que dentro de los componentes estratégicos que guían el proceso de Diálogo Social Multisectorial, se considera que la educación es un aspecto central para enfrentar los retos actuales y futuros.
La educación pública ha sido un motor de movilidad social ascendente de suma importancia para el desarrollo social y productivo de Costa Rica, y debemos asegurar que continue siéndolo, mediante el impulso de la reducción de las brechas que amplían las desigualdades en el acceso a educación de calidad, tal y como lo ha expresado en diferentes informes el Programa Estado de la Nación del Consejo Nacional de Rectores (CONARE):
“…hay tareas complejas que requerirán la cooperación de todos los actores sociales y políticos interesados en sumarse a un gran acuerdo nacional por la educación. Este acuerdo es indispensable para crear la fuerza social y política necesaria para, en los próximos años, impulsar un marco de acción que trascienda intereses particulares y administraciones y se consolide como una política de Estado. (PEN, 2021, p. 55)
EDUCACIÓN COMO PILAR PARA EL BIENESTAR Y EL DESARROLLO COSTARRICENSE
A partir de los aportes del Estado de la Educación[3] (PEN, 2021) se establece la preocupación por lo que se ha denominado un “apagón educativo” debido a los rezagos importantes en la cobertura y calidad en educación preescolar, general básica y diversificada, como por ejemplo el aumento del 59% de estudiantes en pobreza extrema, que son solo algunas de las dificultades evidenciadas en el informe.
El informe del Estado de la Educación detectó también rezagos importantes en áreas como matemáticas y español, situación que pone en desventaja competitiva al país frente a otras naciones del globo y miembros de la OCDE que compromete el futuro de Costa Rica.
Ante esta situación:
“Los riesgos son varios: “volver a lo anterior”, improvisar políticas públicas sin sustento en la evidencia científica o recortar la inversión educativa por razones fiscales, lo que implicaría volver a cometer el grave error estratégico en el que el país incurrió durante la década de los ochenta del siglo pasado, solo que esta vez en un contexto demográfico mucho más adverso. La oportunidad es aprovechar los aprendizajes y lecciones generadas por la pandemia para hacer cambios sustantivos, postergados por largo tiempo, en el sistema.” (PEN, 2021, p. 55)
Ante el escenario brevemente esbozado, los sectores que conformamos el Diálogo Social Multisectorial, nos comprometemos en impulsar un gran acuerdo nacional por la educación, que permita:
Promover y fortalecer una Educación Pública de calidad, equidad e inclusiva para la cual deben gestarse acciones participativas y consensuadas para impulsar una Transformación Educativa que genere un ordenamiento estructural, curricular, filosófico, jurídico y administrativo que responda a las exigencias que la innovación de hoy nos demanda en la evidente revolución tecnológica y del conocimiento.
Declarar como una urgencia nacional la problemática que enfrenta la Educación Pública.
Avanzar en un Diálogo Social, transparente y respetuoso desde los sectores organizados representativos de la sociedad, que tengan incidencia y relación con la Educación Pública para analizar y plantear las reformas que requiere el Sistema Educativo.
Asegurar los procesos y mecanismos con tal que no se afecte el contenido presupuestario de los programas del Ministerio de Educación y de las Universidades Públicas en términos del acceso y calidad de la educación.
Reducir las brechas y desigualdades preexistentes entre educación pública y privada, siendo acciones estratégicas asegurar: la conectividad a todas las familias, fortalecer la educación técnica que desarrolle habilidades especiales, formalizar el bilingüismo, promover e incentivar estudios STEAM (ciencia, tecnología, ingenierías, artes y matemáticas), sin menoscabo de la formación en cultural y humanista.
Asegurar el presupuesto nacional para que se pueda garantizar el cumplimiento del mandato constitucional de presupuestar el 8% anualmente del P.I.B.
Eliminar el recargo de tareas administrativas a la población docente para que se dedique expresamente a la formación y enseñanza aprendizaje del estudiantado.
Definir el perfil de la persona educadora que se adecue a la reforma educativa planteada, que se modifique la malla curricular de educación superior de acuerdo con este perfil y que se mantengan procesos de capacitación constante para formar a las personas docentes que actualmente encuentran en las aulas.
Revisar los Programas de Equidad como el de becas, de transporte estudiantil y de alimentación, no sólo como mecanismo de retención, sino como un paso hacia la transformación de la mentalidad del o la estudiante como una persona con derecho a una vida digna.
Conectividad, acceso y alfabetización digital como insumos necesarios para fortalecer la accesibilidad a toda la comunidad educativa. Por lo que se hace urgente la interconectividad de banda ancha, equipos tecnológicos y materiales digitales de calidad.
Actualizar, estandarizar y equiparar los textos e hipertextos, multimedios y materiales educativos. Se sugiere que el MEP tenga un repositorio de materiales didácticos.
Fortalecer la educación técnica, esta representa una alternativa de educación integral para aquellas personas que desean incorporarse al campo laboral desarrollando habilidades especiales, sin dejar de aspirar a más conocimiento.
Valorar y desarrollar la infraestructura del sistema educativo, de acuerdo con las exigencias de la sociedad, la época y el ambiente.
Monitorear, apoyar y mejorar la gestión operativa de las Juntas de Educación y Juntas Administrativas.
Revisar la estructura administrativa y la gestión operativa de las Direcciones Regionales con tal de que cumplan la función y objetivos con que fueron creadas.
Poner en marcha el Marco Nacional de Cualificaciones para las carreras de Educación, entregado por el CONARE al Ministerio de Educación Pública.
De esta forma, los sectores sociales y productivos, nos comprometemos con la visión planteada por el CONARE a través del Programa Estado de la Nación, para potenciar a mediano plazo:
Con una mirada prospectiva, la educación “que viene” necesita que las aulas se conviertan en verdaderos laboratorios de innovación, donde lo más importante no sea transmitir la información, sino que los estudiantes desarrollen habilidades superiores del pensamiento crítico como la resolución de problemas, la comprensión lectora, la comunicación, la experimentación, la curiosidad, la creatividad, el trabajo colaborativo, y competencias digitales. Estas les permitirá actuar sobre los problemas cotidianos de una manera efectiva e implican cambios profundos en la pedagogía y no solo en los recursos didácticos. (PEN, 2021, p. 61)
Instamos a todos los sectores sociales y productivos del país a constituirnos en Mesa Nacional de Diálogo, para el impulso de un Gran Acuerdo Nacional por la Educación.
Este Acuerdo procurará facilitar y promover una transformación educativa que responda a la exigencia del nuevo contexto del empleo y el trabajo, la innovación del Estado y la atención de los retos de la sociedad actual, con el fin de construir con urgencia alternativas consensuadas que puedan ser presentadas al actual o próximo gobierno de Costa Rica.
Firmas (puede sumar la suya o la de su organización):
[1] Foro Multisectorial de Diálogo Nacional convocado por la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y Desarrollo Comunal (ATTBPDC) y la Mesa de Dialogo Multisectorial convocada por el Poder Ejecutivo y recientemente la Mesa Patriótica por la Vacunación.
[3] Programa Estado de la Nación Octavo Estado de la Educación 2021 / Programa Estado de la Nación. — San José, C.R.: CONARE – PEN, 2021. Disponible en: https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2021/09/Educacion_WEB.pdf
El próximo jueves 9 de diciembre del 2021, a las 3:00 pm Costa Rica / 6:00 pm argentina se realizará el encuentro: “Masculinidades y Educación Popular. Encendiendo el fuego del encuentro”.
En este segundo encuentro seguimos tejiendo un espacio para reflexionar y profundizar en la crítica a la Masculinidad Hegemónica y buscar juntes las herramientas necesarias para este tiempo de las masculinidades del CEAAL, en América Latina y el Caribe. En esta oportunidad compartiremos las experiencias de los compañeres:
Nicolás Vargas. Asociación Ecuménica de Cuyo -FEC- Mendoza/Argentina.
Javier Omar Ruiz. Colectivo Hombres y Masculinidades. Colombia
“Apagón educativo” compromete futuro de Costa Rica
Urge acuerdo nacional por la educación, afirman sectores sociales, productivos y académicos
Diversos sectores sociales, productivos y académicos preocupados por lo que el CONARE, desde el informe del Programa Estado de la Educación (PEN, 2021) denominó como “apagón educativo” que contempla los rezagos en la cobertura y la calidad de la educación en educación preescolar, general básica y diversificada consideran fundamental impulsar un gran acuerdo nacional por la educación en el marco del Diálogo Social Multisectorial por una Costa Rica próspera, inclusiva y solidaria.
Dicho acuerdo debe contemplar, entre otras cosas, una declaratoria de urgencia nacional ante la problemática que enfrenta la Educación Pública, como, por ejemplo, el incremento del 59% de estudiantes en condición de pobreza extrema.
El “Diálogo Social Multisectorial por una Costa Rica próspera, inclusiva y Solidaria” integrado por representantes del sector sindical, cooperativo, empresarial, comunalista, académico, entre otros; considera que la educación pública ha sido un motor de movilidad ascendente de suma importancia para el desarrollo social y productivo de Costa Rica, y debe continuar siéndolo, mediante el impulso de la reducción de las brechas que amplían las desigualdades en el acceso a educación de calidad.
Lo que se busca es la construcción de grandes acuerdos sociales que permitan transitar de manera conjunta en la formulación de propuestas concretas, que posibiliten incidir políticamente en la gestión pública en sus distintas dimensiones, para aportar a la gobernabilidad democrática, a partir de la participación ciudadana responsable.
Por lo anterior los sectores suscribientes se comprometen e instan a todos los sectores sociales y productivos del país a constituir juntos la “Mesa Nacional de Diálogo para el impulso de un gran Acuerdo Nacional por la Educación”.
Este Acuerdo procurará facilitar y promover una transformación educativa que responda a la exigencia del nuevo contexto del empleo y el trabajo, la innovación del Estado y la atención de los retos de la sociedad actual, con el fin de construir con urgencia alternativas consensuadas que puedan ser presentadas al actual o próximo gobierno de Costa Rica.
Las acciones que busca promover esta iniciativa implican garantizar y fortalecer una Educación Pública de calidad, equitativa e inclusiva para la cual deben gestarse acciones participativas y consensuadas para impulsar una transformación educativa que genere un ordenamiento estructural, curricular, filosófico, jurídico y administrativo que responda a las exigencias que la modernidad demanda, ante la evidente revolución tecnológica y del conocimiento.
El programa radial Alternativas, desarrolló el tema: Estado de la Educación, desafíos y propuestas. Se contó con la participación de: Isabel Román Vega, coordinadora de investigación del Informe Estado de la Educación.
En el espacio se abordaron temas como: avances insuficientes en el área de educación, desempeño en competencias claves, pandemia y las afectaciones en el sector, interrupciones en el ciclo de educación por diversos factores.
Además, brechas entre regiones, idoneidad docente, recortes presupuestarios, entre otros.
Se les invita a sintonizar el programa radial Alternativas, este viernes 03 de diciembre a las a las 6:00 pm. Se desarrollará el tema: Estado de la Educación desafíos y propuestas. Se contará con la participación de:
Isabel Román Vega, coordinadora de investigación del Informe Estado de la Educación.
Puede sintonizar el programa por medio de Radio 16 en 1590 am o en el Facebook Live de Alternativas.
SURCOS comparte el siguiente comunicado de prensa:
Un grupo de personas adultas de la comunidad indígena cabecar Nimarí-Ñak, ubicada en Alto Chirripó, en Turrialba, cumplió su sueño de aprender a leer y escribir, de la mano de la estudiante Karen Solís Chaves, quien cursa la licenciatura en la carrera de Pedagogía con énfasis en Educación Preescolar y Primera Infancia en el Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional (Cide-UNA).
Con edades entre 15 y 65 años, estas diez personas indígenas caminaban hasta tres horas montaña abajo, luego de una extenuante “jornaleada”, para acudir a sus lecciones de lectoescritura dos veces por semana durante ocho meses, en un gran esfuerzo que culminó con su graduación, el 30 de setiembre pasado en el pequeño local de una iglesia evangélica en Bajo Pacuare.
Leer la Biblia por sus propios medios, sin necesitar ayuda de otra persona, llevar un curso para aprender algún oficio o con la intención de recrearse, o pasar en la escuela, son parte de las acciones que hoy pueden realizar estos integrantes de la comunidad Nimarí-Nak, gracias a la exitosa jornada de alfabetización liderada por Karen, quien se formó en educación con el sello humanista de la UNA.
Y no es de extrañar que, durante su graduación, estas personas indígenas –en su mayoría mujeres- expresaran su alegría y agradecimiento: este logro les abría las puertas para desenvolverse mejor en su entorno, para su superación personal.
“Fue un resultado muy positivo, ya que anteriormente no podían llevar cursos de su interés, debido a que se encontraban con una gran desventaja al no saber leer y escribir”, destaca Solís, quien reconoce el reto que para estas personas implica aprender a leer y escribir debido a que el español no es su propia lengua.
Convencida de que todas las personas debemos tener el derecho a la educación y a una vida digna, Karen asegura que este proyecto permite a las personas adultas pasar por un proceso de aprendizaje de lectoescritura desde su propio contexto, validando tanto sus experiencias previas, como su cultura y lengua materna.
De carencias y derechos
Esta comunidad indígena –como otras a lo largo del país- enfrenta serias carencias. La mayoría de las familias son de escasos recursos socioeconómicos, donde los padres hacen jornales en fincas fuera del territorio indígena, mientras que las mujeres se dedican a trabajar sus propias tierras, con la siembra y corta de banano.
Nacida en San Joaquín de Tuis, en Turrialba, pueblo rural cercano al territorio indígena, Karen pudo darse cuenta desde niña que las personas habitantes de Nimarí- Ñak carecían de servicios y derechos básicos, como por ejemplo la posibilidad de acceso a una educación de calidad.
“Es por eso que mi pasión por la educación me llevó a querer generar cambios en esas comunidades que me habían visto crecer”, afirma.
Es así como al llegar a la UNA a estudiar educación preescolar, el curso de primer año Procesos Iniciales de Lectura y Escritura –impartido por la profesora Margarita Urdaneta- marcó su vida como persona y como profesional.
Se dio cuenta –dice la hoy estudiante de licenciatura- que todos tenemos la capacidad para impactar vidas y que está en nosotros mismos la oportunidad de hacer cambios en el mundo.
“Ahí inició mi aventura de hacer distintos proyectos a nivel educativo, con los cuales podía dar un aporte a mi propio pueblo y a la comunidad indígena”, explica.
Esta joven emprendedora destaca que este tipo de proyectos no los ha hecho sola, pues siempre ha contado con el apoyo de profesoras del Cide, lo cual es uno de los aspectos que más aprecia de la Universidad.
“He sido formada por docentes que se preocupan por sus estudiantes más allá de las aulas, por lo que ese sello humanista del Cide y de la UNA lo he querido plasmar en este proyecto de alfabetización”, subraya.
Es por eso que en este proceso se dio a la tarea de generar herramientas para que las y los estudiantes indígenas, desde su contexto, pudieran construir sus propios aprendizajes, lo cual contribuyó a formar un entorno de confianza para el aprendizaje y la interacción.
“No solo llegábamos a aprender, sino que se iba a compartir “, resalta.
No por casualidad, Karen recientemente expuso esta experiencia de alfabetización ante las académicas a cargo del proyecto “Lectoescritura: UNA mirada desde de la Literacidad para la construcción de Ambientes Lectores Inclusivo, a partir la Primera Infancia hasta la Prolongevidad”, de la División de Educación Básica (DEB) del Cide, quienes consideraron que la iniciativa de la estudiante de licenciatura evidencia cómo cuando hay compromiso se puede aportar al cambio.
Precisamente el proyecto Lectoescritura de la DEB cuenta con una amplia trayectoria transformando la vida de gran cantidad de personas adultas, al llevarles hasta sus comunidades e incluso hasta sus propios hogares, la alfabetización con sello UNA.
En conmemoración a los 100 años de Paulo Freire, CLACSO publica el libro “100 voces (y una carta) para Paulo Freire”, como una forma de celebración y homenaje a la vida y obra de este autor. Esta es solo una actividad de muchas que se han programado a lo largo de este 2021 y culminará en junio de 2022 con la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, que se celebrará en la Universidad Nacional Autónoma de México donde se dispondrá de un espacio especial para rendir homenaje al gran educador brasileño.
“100 voces (y una carta) para Paulo Freire” es una iniciativa que nace de CLACSO y que cuenta con el invaluable apoyo de la Secretaría de Educación de Bogotá. La articulación entre ambas instituciones ha permitido contar con este libro colectivo y en acceso abierto en el que un extraordinario conjunto de pedagogas, pedagogos, educadores, educadoras y docentes de toda América Latina y el Caribe han compartido generosamente ideas y perspectivas, reflexiones y experiencias que enriquecen nuestro conocimiento de la figura de Paulo Freire. Estas reflexiones son una extraordinaria puerta de entrada para quienes se acercan por primera vez a la lectura de su obra.
100 voces se propuso pensar la figura de Paulo Freire a partir de una invitación a destacar la riqueza de su legado en torno a cinco dimensiones: a través de una lectura del Freire histórico; mediante abordajes puntuales sobre su obra escrita; en la puesta en valor de alguna de las categorías que componen el rico y vasto léxico freireano; en la rememoración de episodios en que sus ideas impactaron en las experiencias pedagógicas latinoamericanas, y en una indispensable tarea de lectura prospectiva de su obra y de su pensamiento. ¿De qué nos hablan, entonces, las 100 voces reunidas en este libro? Creemos que las voces que se dan cita en estas páginas pueden leerse como una suerte de caleidoscopio freireano, un artefacto que nos vuelve a poner frente a una verdad incontrastable: hay tantos Freires como lectores y lectoras de su obra. La potencia del discurso de Paulo Freire reside precisamente allí: en su capacidad de interpelar de múltiples y disímiles maneras a quienes trabajan (y defienden) la universidad pública, a quienes están frente a un salón de clases enseñando y compartiendo conocimientos con compromiso y dedicación, a quienes trabajan empecinadamente con niñes, jóvenes y adultos en la multiplicidad de espacios y lugares donde se construye y se lucha por una educación popular democrática e igualitaria. Pero este libro es un homenaje, también, a quienes hacen ciencias sociales con un espíritu crítico y emancipador en nuestro continente y en el mundo (especialmente, en esa región que hemos denominado Sur-Sur, una región que abriga realidades con múltiples puntos de contacto y que resulta indispensable poner en diálogo) y que hoy se encuentran amenazadas. En efecto, en pleno siglo XXI, cuando nuestras sociedades precisan más que nunca apoyarse y generar conocimiento crítico para hacer frente a los enormes desafíos que la amenazan, para desentrañar los sentidos profundos donde se anudan las tramas de la desigualdad, para combatir la pobreza y las múltiples formas de violencia, es precisamente cuando las ciencias sociales se encuentran más asediadas. Un ataque a las ciencias sociales que se produce de muchas maneras: algunas larvadas y disuasivas, otras más violentas y tangibles. El avance de la injerencia de los bancos sobre la educación pública (especialmente a nivel de las universidades) o los ataques a la libertad de cátedra de partidos que se dicen “libertarios” aunque sus programas son profundamente autoritarios, son dos de los muchos ejemplos a los que podemos recurrir para ilustrar este punto. Precisamente por ello, debemos reivindicar una figura como la de Paulo Freire, dialogar con su trabajo orientado hacia los sectores más relegados de nuestras sociedades, dejarnos inspirar por su compromiso con el diálogo y la construcción colectiva de los saberes, por una obra que es –a todas luces– un punto de inflexión en la historia del pensamiento crítico latinoamericano tanto como un punto de partida insoslayable para asumir los desafíos a los que nos enfrenta nuestro presente histórico. Estamos convencidos y convencidas que no hay mejor manera de hacerlo que convocándonos al trabajo colectivo, estrechando los lazos de cooperación y promoviendo una perspectiva latinoamericana y caribeña.
En este texto hay fragmentos del Caleidoscopio freireano escrito por Karina Batthyány y Nicolás Arata que se encuentra en el libro.
Este martes 12 de octubre de 2021 se llevó a cabo el duodécimo taller académico del Proyecto: “Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, con participación de representantes de diversos sectores de la Universidad Nacional”.
En este contexto, la Master Idaly Cascante Herrera, Directora del Departamento de Orientación y Psicología de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, expresó que la UNA es un ente vivo y dinámico, así lo conceptualizó de manera muy acertada nuestro primer rector el presbítero Benjamín Núñez: “Estas características son precisamente las que se han visto reflejadas en cada una de las sesiones de trabajo que hemos venido realizando un grupo de universitarios quienes, comprometidos con la educación superior, hemos dialogado sobre los más diversos temas de la vida universitaria, con visión crítica y respeto a las distintas formas de percibir cada uno de estos”, indicó Cascante.
A juicio los encuentros han estado mediados desde una metodología participativa, que permitió recoger el sentir y pensar individual y ponerlo en común después de manera lógica, lo cual produjo esa sensación de estar por el buen camino. Cada comentario validado por el grupo y cada llamada de atención sobre un tema en particular alentó al colectivo a buscar las mejores opciones y consensos: “Sin duda alguna muchos de quienes participamos nos sentimos en ocasiones con una gran responsabilidad encima, fue un ejercicio de autoanálisis y autocrítica que también obligó a preguntarse: ¿qué hago hoy para construir una mejor universidad para el futuro? Tengo la convicción de que cada una y cada uno de los universitarios que amamos a esta institución está aportando desde su propio quehacer, hacerlo de manera consciente con mirada prospectiva adquiere mayor valor”, manifestó la Directora de Orientación Psicología, para quien pensar en la UNA del futuro, ha significado recorrer el camino de la historia, identificar los retos y desaciertos del presente y mirar al mañana con objetividad y con los pies puestos sobre la tierra, pero con mucha esperanza e ilusión.
Por su parte, la Master Viviana Salgado Silva, académica de la Vicerrectoría de Investigación, expresó que lo más valioso de un análisis prospectivo es llamar a la reflexión conjunta sobre la institución, desde las perspectivas tan distintas que las personas universitarias tienen y están dispuestas a compartir: “ Sin embargo, hay condiciones en este trabajo que lo invalidan como ejercicio para evidenciar escenarios futuros y la fundamental radica en la pérdida paulatina de representatividad, acelerada, a mi criterio, por un manejo errado de las opiniones, el planteamiento de generalizaciones sin el sustento requerido en los acuerdos alcanzados en trabajos grupales y la falta de espacios para escuchar los pareceres de las personas participantes sobre los resultados parciales que obtenemos en cada sesión”, menciono Salgado, para quien algunas opiniones han resultado determinantes en los logros parciales (o hipótesis): “la metodología usada no permitió minimizar la relevancia de las mismas, cuando fue evidente que no pasan de ser opiniones, opuesto a lo que necesitamos: reflexiones fundamentadas y representativas de la coyuntura institucional. No debemos apresurarnos a obtener un resultado porque es la meta que nos propusimos en un tiempo determinado. Debemos detenernos a pensar si este proceder es el camino a seguir, de lo contrario la perspectiva que tracemos será difusa, en el mejor de los casos”, indicó la funcionaria de la Vicerrectoría de Investigación.
La Master Salgado agregó que: “tampoco se trata de manifestar mi disconformidad (y la de otras personas) con el proceso, porque nos lleva a enfrentar escenarios prospectivos que disgustan, tal como desafortunadamente planteó en la sesión del 12 10 21 una de las personas promotoras de los talleres. Se trata de actuar de manera responsable en esta tarea tan importante que se nos encomienda. Debemos detenernos a reflexionar”.
Por su parte, la Dra. Laura S. Bouza Mora, Vicedecana Facultad de Ciencias de la Salud, Coordinadora Laboratorio Análisis Clínicos EMV y Coordinadora de la Sub comisión COE-UNA, manifestó que La Universidad Nacional inició desde el mes de abril del presente año, un proceso de planificación prospectiva de lo que se proyecta será la institución en el 2040; con la participación de funcionarios de diferentes unidades académicas e instancias universitarias y con representación de todos los Campus que integran esta casa de enseñanza: “La metodología a pesar de desarrollarse mediante plataformas tecnológicas, que para algunas personas supone un distanciamiento social, fue sumamente participativa; rescatando el espíritu de la academia: un confrontar de ideas en el mayor de los respetos, aun cuando las opiniones y pensamientos expresados pudieran ser completamente contrarios”, comentó la Videcana, quien agregó que el moderador de los encuentros supo llevar al grupo de participantes a sacar lo mejor de sí mismos, para aportar las mejores ideas para el beneficio de la universidad que todos queremos y en la que todos deseamos seguir trabajando: “Pensar en lo que se quiere a 20 años plazo es fácil, se dibujan en la mente castillos de sueños e ideas maravillosas; pero construir el camino para llegar a la meta supone un esfuerzo que pocos están dispuestos a asumir”. Señaló Bouza.
Para la Dra. Bouza Mora, dentro de lo que el futuro nos exige se encuentra el cambio de mentalidad, el esfuerzo para transformar nuestro trabajo diario en beneficio de la sociedad que nos sostiene, involucrar a toda la comunidad universitaria en un quehacer activo, independiente y humano, sin dejar de lado a quienes desde las regiones nos ofrecen sus experiencias: “Muchas ideas e hipótesis han sido planteadas; a dónde estaremos en el 2040 no lo sabemos, pero el cómo estaremos nos corresponde construirlo desde el hoy, desde nuestro trabajo, desde nuestro esfuerzo, concluyó la autoridad de la Facultad de Ciencias de la Salud.
Para esta actividad realizada el martes 12 de octubre de 2021, se trabajó el tema del“Escenario tendencial y escenario apuesta” y partió del trabajó iniciado la sesión anterior ( 5 10 21) donde se emplearon las tres hipótesis (una conservadora, otra moderada y otra ambiciosa) de cada una de las variables de estudio (generación de recursos propios, vinculación con el sector productivo y social, internacionalización, territorialidad y transformación tecnológicas), para diseñar estos escenarios más probables, donde el “tendencial” corresponde aquel en que no se logra ninguna hipótesis de las variables y el “apuesta” es donde, por el contrario, estas se logran.
El propósito del taller fue trabajar las hipótesis de los distintos escenarios para dejar configuradas algunas de las condiciones en las cuales formar el futuro de la Universidad Nacional para el 2040. Esta revisión permitió aumentar el análisis de la investigación generada, con el fin de evidenciar las consecuencias en el futuro, debido a las decisiones que se tomen en el presente.
Para realizar el análisis se utilizó un software que permitió generar la probabilidad de que algo suceda o no, para determinar las probabilidades se deben asignar individualmente de cada hipótesis, en donde 1 es muy poco probable y 5 es muy probable. Una vez que se calcularon todas las probabilidades se aplicará la siguiente matriz para generar el escenario tendencial, es decir el escenario con más tendencia de suceder.
Para la aplicación de estos talleres se contó con participantes de los distintos sectores de la universidad, ya que es importante contar con el análisis desde todos los ámbitos en donde se toman decisiones. Además, es importante recalcar que, para el análisis de estos escenarios, no se debe dejar de lado, que el futuro de la universidad no solo depende de la gestión interna sino también de factores externos, como la política, la fiscalización, la cultura, el presupuesto del Estado, entre otros, ya que la construcción de escenarios debe ser lo más integral posible.
Para esta sesión ( 12 1021), se efectuó nuevamente, de forma individual, el uso de herramientas similar a la sesión anterior ( 5 10 21), donde el software para el diseño de escenarios debía asignar, argumentos a favor y en contra de las hipótesis como la probabilidad de logro de estas, asimismo, determinar la dependencia que hay para el alcance de una hipótesis respecto a la otra, a partir de ello, el programa usado generó 32 escenarios, con sus respectivas probabilidades de suceder, mediante la combinación de los datos anteriormente introducidos.
El Dr. Juan Carlos Mora Montero, Coordinador de la Comisión del Proyecto Prospectiva Estratégica UNA 2040, explicó elementos teóricos importantes para el trabajo que sigue más adelante, ya que, por grupos, se tomarán los primeros siete escenarios con más probabilidades y se estudiaran estos.
Mora utilizó el término “supuestos anticipatorios”, que refieren a los parámetros básicos que se deben trabajar, para lograr que efectivamente se alcance el logro en cada una de las hipótesis que, según el escenario planteado, si deben poderse alcanzar; sin embargo, es importante considerar esto lo más objetivamente posible: “Un solo ejemplo, de lo comentado, es el tema sobre el uso de tecnologías y los empleos, de lo cual muchas personas podrían tener miedo a que sus trabajos se vean afectados y sentirse amenazados con el desempleo, al verse suplantados por la tecnología, con ello, negarse, al avance de las tecnologías a futuro como herramienta de apoyo”, agregó Mora Montero.
Con respecto al término “supuestos anticipatorios”, Mora, señaló que una forma de cómo entender este concepto, es por ejemplo pensar en: “realizar un viaje, en este hay elementos que no se pueden controlar como lo ambientales, las restricciones de salud por la pandemia, la temporada del año (alta o baja), delincuencia, situaciones socioeconómicas de la zona a la que vamos, entre otros; en contraparte, hay elementos que se pueden controlar y optimizar, por ejemplo, revisión de automóviles, ahorros para compras, reservación del hotel con internet, elegir el día con menos gente para salir a lugares sin cubre bocas y otros elementos sanitarios, alimentos básicos, documentación personal, entre otros”, concluyó el Coordinador de la Comisión del Proyecto Prospectivo UNA 2040.
Una vez finalizado el ejercicio con el software, se organizaron 7 grupos de trabajo interdisciplinario, con el objetivo de aplicar la metodología del taller, para efectuar el análisis de las hipótesis y del comportamiento para cada uno de los escenarios seleccionados, donde, para cada una de las hipótesis de las variables, se determinarían las causas de que se cumpla la hipótesis y las consecuencias en caso contrario, con ello, cada mesa de trabajo redactará como parte del ejercicio académico, un relato final que permita visualizar los diversos elementos de cada escenario analizado.
En una plenaria con todos los participantes, cada mesa de trabajo expuso sus resultados de la discusión y reflexión generada:
ESCENARIO 1- el de apuesta: “UNA NECESARIA Y FLORECIENTE”
Grupo 5.
Este grupo trabajó con el ESCENARIO APUESTA: “UNA NECESARIA Y FLORECIENTE”, es decir, donde todas las hipótesis de las variables se cumplen, posee una probabilidad de 26.2% y se le denominó: “UNA necesaria y floreciente”.
Dentro de los resultados obtenidos, el grupo presentó solamente las decisiones que harían posible este escenario, donde destacan elementos como: reducción de tramitología, estandarizar procedimientos, visión sistémica, cercanía con sectores sociales y productivos, personas altamente capacitadas, política institucional, promover ingresos propios, Programas y Proyectos Académicos-PPAA y otras actividades del quehacer académico y sustantivo (Investigación, Extensión, Docencia), que atiendan el desarrollo país. Promover la economía del conocimiento, aprendizaje de servicio, fomentar planes de estudio abiertos, desarrollo de competencias digitales, infraestructura tecnológica e innovación, inversión estratégica, revisión del perfil de contrataciones y de competencias del personal actual, renovación de las modalidades de aprendizaje y de trabajo, creación de políticas para la internacionalización, así como recursos y alianzas acorde, facilitar trámites en el país, para certificar estudios en el exterior, pasantías virtuales, contratación de personal extranjero calificado, alianzas estratégicas con entes de las zonas regionales, construcción de una hoja de ruta descentralizada, carreras itinerantes, gestión de conocimientos comunitarios, entre otros.
De lo expuesto por los integrantes de la mesa de trabajo, este es un escenario en donde se cuenta con la generación de ingresos propios, debido a la simplificación y flexibilización de las estrategias de visualización de la oferta de servicios, se promueve la vinculación social, ya que desde una política institucional se establecería el trabajo en conjunto con la población, para responder de manera real a las demandas y necesidades del país y sus territorios.
Con respecto al nivel tecnológico este escenario apuesta plantea que sí se logra el aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación, para optimizar procesos y recursos de gestión, educación y acción sustantiva, además se crean políticas, para potenciar la oferta académica y flexibilización curricular. Por supuesto, se considera que, con respecto a la territorialidad, en este escenario (“UNA necesaria y floreciente”), la universidad cuenta con alianzas estratégicas, con instituciones, empresas y otras organizaciones, para fortalecer los procesos de gestión local en las distintas regiones del país.
ESCENARIO 2: “APAGUE Y VÁMONOS”
Grupo 4:
Este grupo trabajó con el escenario dos: “APAGUE Y VÁMONOS”, es decir, donde todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 19.2%.
Dentro de las consecuencias en este escenario se encuentran dependencias financiera del Estado y crítica en torno a ello, menor margen de libertad de decisiones financieras, debilidad económica en la acción de la universidad, deterioro tecnológico y de actualización, universidad poco pertinente y que no llega a la sociedad o al sector productivo, retrocesos en el apoyo al emprendedurismo comunal, fuga de estudiantes y académicos, poco atractiva para los demás, desactualización, desaprovechamiento de relaciones internacionales, desprestigio académico, personas graduadas con debilidades en su perfil, perdida de pertinencia a las necesidades del país, desatención de las zonas regionales.
El ejercicio académico de esta mesa de trabajo plantea que en este segundo escenario analizado (“Apague y vámonos”), la Universidad Nacional no cumple la aspiración de generar recursos propios y se genera más dependencia del fondo FEES que asigna el Estado, lo cual afecta la sostenibilidad económica de la universidad, ya que este fondo es cada vez es más cuestionado por agentes externos a las universidades públicas.
En relación a la falta de generación de ingresos, tampoco se cumple la aspiración con respecto a la vinculación social, ya que se da un incumplimiento de la misión de la universidad, debido a que la inversión estatal en la educación pública se reduce, ocasionando dificultad para generar alianzas y se agravaría la situación de las poblaciones vulnerables.
En consecuencia, a la falta de recursos económicos y de incorporación de tecnología de punta (Revolución 4.0, 5.0), la universidad se volvería retrógrada, ya que no cuenta con las capacidades de aplicar nuevas tecnologías para su gestión y educación, lo que se podría volver una desventaja para la asignación de recursos del FEES.
Con respecto a la internalización la Universidad Nacional, se volvería completamente descontextualizada y con una pérdida de diversidad de pensamientos, ya que no contaría con las capacidades, para generar que las personas graduadas puedan desarrollarse en el mundo laboral totalmente globalizado. Como consecuencia se convertiría en una universidad poco atractiva para laborar y estudiar en ella.
En relación a la territorialización, se da una pérdida de pertinencia en las necesidades de la sociedad costarricenses y por supuesto, un incumplimiento de la misión de la institución, ante mecanismos que generan desigualdades sociales y económicas en las regiones.
ESCENARIO 3: “UNA CORPORATIVA”
Grupo 3:
Este grupo trabajó con el escenario tres, en donde todas las variables se podrían alcanzar, excepto la territorialidad, posee una probabilidad de 5,7% de lograrse. Dicha mesa de académicos denominó el escenario expuesto con el título: “UNA CORPORATIVA”.
Dentro de las decisiones que daría lugar a este escenario se encuentran: poseer carreras autofinanciadas, abrir cursos para la sociedad, recurso humano altamente capaz, emprendimientos articulados, sostenibles y humanistas; inversión y uso de tecnologías, promoción de la relación entre entes de otros países, sin embargo, se observan como consecuencias, no alcanzar la territorialidad, poco reconocimiento de la universidad fuera de la GAM, mayor concentración en la ciudades y poco desarrollo en las zonas regionales.
Para los integrantes de la mesa de trabajo, este es el escenario (“UNA Corporativa”), en donde la Universidad cuenta con recursos en concordancia de las necesidades de la sociedad y tiene una investigación financiada y congruente con los principios de la UNA.
En materia de vinculación cuenta con la capacidad y formación en el recurso humano, además lograr desarrollar la transformación tecnológica, en donde se optimizan los procesos debido a la adaptación de nuevas tecnologías. Además, cuenta con una internacionalización que promueve alianzas con las mejores universidades del mundo, alcanzando estándares de calidad y volviéndose una universidad referente en las distintas disciplinas y contextos.
Sin embargo, la territorialización se ve comprometida, ya que se da un poco reconocimiento social de la universidad en los territorios, se concentra el quehacer académico en las poblaciones poco vulnerables y se reduce la contribución en las soluciones de problemáticas que afectan las grandes mayorías.
Por otro lado, quienes integraron esta mesa de trabajo (Grupo 3), señalaron que este escenario permite a la UNA constituirse en una universidad de calidad, sin embargo, la visión humanista de la UNA, busca promover el desarrollo de todo el país y no centralizarse solamente en determinada área de la geografía nacional, por ello, el nombre de este escenario, que es más corporativista que humanista, contradice en sus sentires, filosofía, fines, compromisos y valores más básicos de la UNA.
ESCENARIO 4: “ATADOS DE MANOS”
Grupo 7
Este grupo trabajó en la concreción del escenario cuatro, es decir, donde todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 5.6% y se le denominó “ATADOS DE MANOS”. Los resultados de las decisiones y consecuencias, así como el relato se hallan en las Figuras 8.
En este escenario (ATADOS DE MANOS) en la UNA, con respecto a la vinculación social y productiva, se refuerzan las acciones para el desarrollo de acciones sustantivas y curriculares en los territorios, por medio de articulaciones con distintos actores locales y regionales.
A nivel de tecnología, se logra renovar los planes de estudio, para integrar la tecnología en las carreras e investigación, así como optimizar los procesos del quehacer universitario.
En términos de internacionalización se logran alianzas estratégicas con universidades latinoamericanas, para el intercambio y movilidad estudiantil, así como también el desarrollo profesional y de investigaciones.
Sin embargo, no cuenta con sus propios ingresos, por lo que se disminuye la matrícula y se daría el cierre de planes de estudio de posgrado, además de una tercerización de los servicios generados cuando se trata de cofinanciar procesos y servicios dentro de la universidad.
Para el 2040 no se cuadruplican los recursos propios, porque la regla fiscal limita la capacidad de inversión, tampoco, se tuvo la capacidad de articularse con el sector productivo y social, para generar recursos, por lo que generó que la UNA perdiera pertinencia y no crece en programas de educación permanente.
ESCENARIO 5: “PÉRDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA”
Grupo 6
A este grupo le correspondió trabajar con el escenario cinco, donde todas las variables se podían alcanzar, excepto la de vinculación con el sector social y productivo, posee una probabilidad de 5% de lograrse y se le tituló: “PERDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA”.
Los integrantes de la mesa de discusión sostienen que este escenario (PERDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA), implica la pérdida de su visión humanista, lo que generaría una deslegitimación de la institución en la sociedad, perdida de la vinculación en la extensión/investigación/docencia.
La UNA tendría una función más de mercado, se tendría una educación bancaria, más que formadora de profesionales humanos, debilitamiento de la Vicerrectoría de Extensión.
Por otro lado, es importante aclarar que el escenario planteado por este grupo, posee una visión más corporativa, donde la generación de recursos, la competitividad, la masificación, las visiones productivistas, enfocada en el prestigio y la globalización son características clave.
En temas de ingresos propios, este escenario, es un triunfo al modelo tecno-burocrático, en el cual las unidades académicas estarían supeditadas a la venta de servicios, ya que se estaría cuadruplicando los ingresos, sin embargo, se deja de lado por completo la vinculación social. Esto genera una pérdida de la misión social estatutaria y de la filosofía humanista de la UNA, generando una crisis de deslegitimación de la Universidad Nacional ante la sociedad, debido a la falta de la Extensión o Acción Social.
En relación a la desvinculación social, se visualiza que la territorialización a nivel país se estará logrando, con mayor presencia de la UNA en los territorios, pero, con una agenda centrada en lo económico, que va a contrapelo con la Universidad Necesaria y Humanista que ha operado durante casi 50 años.
Con respecto a la transformación tecnológica, muchos de los ingresos se orientarían con prioridad a la tecnología, generando una universidad con un fuerte componente virtual, en donde las carreras serían orientadas a las necesidades del mercado y con fuerte componente sincrónico.
A nivel de internacionalización, la prioridad es el productivismo académico, enfocado a posicionarse en los rankings y en las redes, ya que esto generaría que se lleve a cabo la vinculación entre universidades privadas, generando convenios con entidades de la educación superior extranjera.
Es un escenario donde se olvida por completo la vinculación social y con los sectores productivos, y este escenario hace perder totalmente la visión y el valor público de la UNA.
ESCENARIO 6: “UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA”
Grupo 1
A este grupo le correspondió trabajar con el escenario seis, en el cual todas las variables se podían alcanzar, excepto, la de internacionalización, posee una probabilidad de 4.9% de lograrse y la denominaron “UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA”.
Dentro de las decisiones que se debe tomar para este escenario, se encuentra la revisión de la normativa, simplificación de procesos, sinergia con diversos actores sociales, articulación con otras universidades, generar modalidades hibridas educativas, curricularización con tecnologías, espacios de construcción con las comunidades, entre otros; asimismo, dentro de las consecuencias preocupantes se destaca el no desarrollo de competencias en otros idiomas, no se generaría vinculación con entes internacionales, no se adaptarían los planes de estudio adecuarlos a los nuevos tiempos.
En este escenario analizado con visión de lo que sería la UNA en el 2040, se afirma que la internacionalización de la oferta académica para la universidad no existiría, ya que no se generaron ni políticas institucionales ni capacidades, que permitan el desarrollo de la misma, por lo que no se fortalecen las redes internacionales de cooperación, ni convenios con universidades extranjeras.
Con respecto a los ingresos propios, hay una revisión y actualización de la normativa, se da la simplificación de procesos, el fortalecimiento de las competencias, para ejecutar los proyectos y un alto compromiso con los actores que participan.
En cuanto a la vinculación social y productiva, se revisó y se actualizó la metodología, se simplificaron los procesos, se realizaron espacios de construcción colectiva en conjunto con la ciudadanía, logrando una sinergia con actores sociales en las comunidades.
En relación a esto, la territorialización en el escenario expuesto (UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA), genera espacios de intercambio, interacción, diálogo, para la construcción de ciudadanía, identificar alternativas de cambio, propiciar espacios de comunicación abiertos, plurales e inclusivos, en los cuales se entrecrucen, mezclen y dialoguen la comunidad científica, artística, académica e intelectual, con los sectores sociales, los actores políticos y la ciudadanía en general en torno a los desafíos y los retos de Costa Rica y en atención a las demandas sociales, promoviendo para ello, la creación de una normativa que fortalezca la regionalización.
Con respecto a la transformación tecnológica, se da una generación de estrategias institucionales, que consideran las nuevas tecnologías en los diferentes procesos de la acción sustantiva y en los planes de estudio, con una constante actualización y curricularización para fortalecer las capacidades institucionales.
ESCENARIO 7: “MANCHA DE GRASA”.
Grupo 2
Finalmente, este grupo llevó a cabo su trabajó con el escenario siete, en el cual todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 4.3% y se le denominó “MANCHA DE GRASA”.
En este escenario, la institución ingresa al mercado ofreciendo sus servicios, los Programas y Proyectos Académicos-PPAA se alinearon a la visión de la UNA, atendiendo a las comunidades y generando impacto en el país, se diseñó el programa de estudios en contextos internacionales y se desconcentró la labor del académico, entre otros. Sin embargo, no se logra desarrollar capacidades tecnologías en su ámbito de acción dentro y fuera de la institución, dando lugar a la disminución de la matricula y al rezago institucional.
En este escenario se ha cuadruplicado el total de los ingresos de fuentes diferentes en el FEES, a través de la venta de servicios, transferencias tecnológicas externa, colaboración y contrapartes debido a que como universidad se identificó una ruta para insertar servicios en el contexto. Además, se cuadruplica el porcentaje de PPA, trabajos finales de graduación, prácticas profesionales, voluntarios vinculados con los sectores sociales, cultural y productivo debido a que los PPA se alinearon con la misión y visión de la UNA y surgieron desde las demandas y necesidades de los sectores sociales.
La acción sustantiva se cuadruplica en las sedes regionales dado a que se atendió las necesidades particulares de las regiones del país alineando la oferta académica, así como también el personal académico y administrativo tiene exposición a contextos e intervención internacional cada año, debido a que la universidad participó en el proceso de redefinición de políticas más afines a los valores y principios de la UNA, generando una flexibilización de procesos y normativas en redes y espacios internacionales.
Sin embargo, no se cuenta con transformación tecnológica, ya que solamente el 50% del cuerpo académico y administrativo, así como también la población graduada utiliza de manera adecuada las TIC provocando el rezago generacional en los estudiantes del país y el desinterés por la oferta académica de la universidad.
¿Cómo será la Universidad Necesaria del futuro?, es una de las grandes interrogantes, que se ha planteado en los diversos talleres y mesas de trabajo del Proyecto Institucional sobre la Planificación Prospectiva UNA 2040, en este sentido, el Master Cristian González Hernández, Director Ejecutivo de la Vicerrectoría de Administración, se refirió a que el 28 de noviembre de los corrientes, tuvo lugar el conversatorio: «Pbro. Benjamín Núñez Vargas: contribución y aportes en el nacimiento, consolidación y desarrollo de la UNA”: “La disertación de los participantes permitió rememorar la coyuntura económica, social y política de los años previos a la creación de la UNA en Costa Rica y en el resto del mundo, así como los principales acontecimientos que marcaron la visión del Pbro. Benjamín Núñez”.
Comentó González que en la introducción de su obra “Hacia la Universidad Necesaria”, el Reverendo Núñez Vargas, refiriéndose a los integrantes de la Comisión Ad-hoc, establecida por la Ley No.5182 del 15 de febrero de 1973, señaló:
“… iniciamos la fecunda tarea de construir una Universidad nueva en Costa Rica. En esta tarea hemos tenido la preocupación, no tanto de concebir y construir simplemente una Universidad más, sino de darle a Costa Rica una Universidad necesaria que, contrayendo un compromiso efectivo con su realidad nacional, pueda servirle para cumplir un destino histórico con prosperidad, justicia y libertad” (Núñez, 1974, pág. 7).
De esta manera, González Hernández, indicó que, en la actualidad, en el marco del proyecto “Planificación Prospectiva UNA 2040”, se tiene la oportunidad de esbozar cómo será la Universidad Nacional del futuro. Por ello, desde finales de junio del presente año, han tenido lugar una serie de talleres, caracterizados por un ejercicio reflexivo profundo y en el marco de los cuales, ha sido posible analizar distintas variables, anticipar acontecimientos, elaborar hipótesis y plantear escenarios de futuro. Los talleres propiciaron arduas jornadas de trabajo, con amplia participación de personas académicas, administrativas y estudiantes, que, basándose en un enfoque colaborativo y disruptivo, han analizado los cambios y transformaciones que requiere adoptar la institución.
El funcionario de la Vicerrectoría de Administración, resaltó que este proceso prospectivo permitirá a la UNA cometer una acción sustantiva renovada, en apego a su enfoque humanístico, para continuar ejecutando acciones pertinentes y solidarias, que favorezcan la sustentabilidad ecosocial y la convivencia pacífica, con especial énfasis en la atención de los sectores sociales menos favorecidos: “ El contexto es distinto al que enfrentó don Benjamín; pero tenemos la ventaja de estudiar y reflexionar sobre el devenir de la UNA, transcurridos 48 años de su fundación y prepararnos de la mejor forma para los desafíos de los próximos 20 años. La tarea ya no es “construir una Universidad nueva en Costa Rica” sino, consolidar y potenciar el papel de la Universidad Necesaria, de cara a los desafíos actuales y futuros”, concluyó el Master Cristian González.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) atropella los derechos de las niñas y de los niños al someterles a cuestionarios de FARO de más de cuatro horas de duración.
En un contexto donde días atrás más de 70.000 estudiantes de quinto grado de primaria y 7.000 de colegios privados académicos, humanísticos o científicos se sometieron por primera vez a las pruebas FARO en Matemáticas, Español y Ciencias, el día de hoy 12 de noviembre, las y los estudiantes de quinto grado realizaron los cuestionarios de “Factores Asociados”. Su extensión y alto grado de complejidad provocó extremo agotamiento, tensión y crisis emocional en la población infantil, saliendo estudiantes a vomitar ante dicho estado de agotamiento y estrés. El estudiantado se vio obligado a responder cuatro cuestionarios con cubrebocas, incluso en aulas que no tienen buenas condiciones bio-sanitarias. Además, no estaba preparado para eso.
Reconocemos y avalamos el proceder de directoras, directores y docentes conscientes y sensibles a la niñez quienes sintieron la necesidad ética de tomar decisiones protegiendo la integridad física y emocional del estudiantado ante un proceso claramente inhumano. De igual manera, madres y padres de familia se sumaron a la actitud respetuosa y humana de muchos centros educativos agradeciendo su identificación con el alumnado ante la crisis y agotamiento extremo que ocasionó esta directriz impuesta desde las autoridades educativas.
Dichos cuestionarios paradójicamente intentan identificar factores sociales y educativos que podrían afectar el desempeño y resultados estudiantiles en las pruebas FARO.
Es inconcebible que se diseñen desde el propio MEP herramientas que contiene hasta preguntas con 30 respuestas; las cuales las personas docentes tenían que ir leyendo una a una, donde niñas y niños de entre 10 y 11 años de edad se les somete a tener que dar 600 respuestas.
El malestar y la angustia de las familias aumentaba al ver que sus niñas y niños no salían del centro educativo a la hora programada (12 mediodía). Una directora manifiesta al Semanario Universidad que esta situación es de “injusticia”, pues en el centro educativo que administra las y los menores de edad salieron cerca de la 1 p.m., negándoles el MEP el derecho a descanso o recesos. El estudiantado alude a su dolor de manos de estar respondiendo los cuestionarios tan extensos.
Instamos a articularnos diferentes sectores interdisciplinarios y comunidades educativas para indagar sobre las raíces y motivaciones estructurales de donde se derivan las pruebas FARO; máxime cuando la propia viceministra de educación plantea que “A nivel internacional, este tipo de factores se analizan precisamente para explicar cómo es que los estudiantes alcanzan ciertas calificaciones”, siendo indiferente a los efectos nefastos causados en el estudiantado, personal docente y administrativo de los centros educativos a su cargo. Así mismo, reitera que los cuestionarios se seguirán aplicando.
Afirmamos que independiente de que los cuestionarios tengan o no un carácter evaluativo, causaron en la comunidad estudiantil un conjunto de efectos que reflejan una clara violación a los Derechos Humanos de las y los niños por parte de las autoridades del MEP.
Ministerio de Educación Pública de Costa Rica:
NO MÁS ATROPELLOS A LA DIGNIDAD E INTEGRIDAD
DE LAS NIÑAS Y DE LOS NIÑOS ESTUDIANTES
Comunidades educativas
Costa Rica
Información compartida a SURCOS por María Trejos Montero.
El jueves 18 de noviembre se realizó la sesión 4 de la segunda “Campaña para la Erradicación del Racismo en la Educación Superior en América Latina”. En esta ocasión se desarrollará el tema: “Pandemia, racismo y acceso a la educación virtual”.
Desde México nos comparten la iniciativa de «Chíimpool: voces para una cultura antirracista», compuesta por una serie de seis conversatorios que abordan el tema desde la reflexión y el cuestionamiento.