La iniciativa se desarrolla en el marco del proyecto Construyendo Juntos, liderado por el investigador Erick Hess Araya, quien asegura que “las personas con discapacidad saben que hay un marco jurídico que tutela sus derechos humanos, pero que les resulta difícil instrumentar”.
El desconocimiento de la población sobre el tema motivó la creación del portal “Personas con discapacidad en acción”, el cual facilita información general sobre el proceso para interponer un recurso de amparo y brinda estadísticas sobre los resultados de los casos presentados en el país.
“La mayoría de las personas con discapacidad creen que necesitan un abogado o abogada para presentar un recurso de amparo, no tienen el conocimiento de que cualquier persona puede interponerlo y de que no se necesita una terminología determinada o un papel de oficio”, explicó el académico.
Según Hess, los recursos de amparo interpuestos ante la Sala Constitucional por las personas con discapacidad evidencian que la más frecuente violación a los derechos de esta población ocurre en ámbitos universales como salud, trabajo, accesibilidad y educación.
Entre el año 2017 a la fecha, las personas con discapacidad en el país han interpuesto 38 recursos de amparo en materia de accesibilidad, de los cuales el 45 % ha sido declarado con lugar. Lo mismo ocurrió con el 64 % de los 33 trámites de este tipo interpuestos en materia de salud.
Estos esfuerzos realizados por la población con discapacidad para exigir la defensa de sus derechos han permitido la instalación de rampas o ascensores en lugares de interés, así como el adelanto de citas médicas a las que se establecieron plazos de espera irrazonables para sus necesidades.
“A través de los ejemplos y las cifras, queremos que se motiven a presentar recursos de amparo cuando sientan que sus derechos humanos están siendo violentados de alguna manera. El objetivo del portal es decirles a las personas con discapacidad que hay formas de que sean escuchadas”, enfatizó Hess.
El proyecto también impulsa la capacitación y el emprendimiento
La iniciativa busca empoderar a la población y motivarla a generar ideas de valor público, que aporten al desarrollo de sus comunidades y que concreten proyectos inclusivos, es decir, que involucren la participación de personas con y sin discapacidad.
Según la gestora de Proinnova, Cynthia Céspedes Alfaro, la Institución realizó un estudio de inteligencia competitiva que evidenció la ausencia de una iniciativa como esta en el país y ahora trabaja para fortalecer todo el “potencial innovador” con que cuenta.
Céspedes agregó que los espacios de capacitación se desarrollarían a partir estrategias y metodologías innovadoras que den lugar a un ambiente dinámico para el aprendizaje de las personas participantes, en donde, además, se fortalezcan las habilidades blandas y el liderazgo comunal.
Las personas interesadas en sumarse a esta iniciativa, cuando los espacios de capacitación estén disponibles al público en general, pueden comunicarse con el investigador a cargo del proyecto, Erick Hess Araya, al correo erickhess@gmail.com.
Imagen: La UCR también trabaja en el desarrollo de un programa de capacitación que fomente la consolidación de emprendimientos comunitarios inclusivos, en los cuales participen personas con y sin discapacidad. Foto: Marcelo Guzmán Villalta.
Andrea Méndez Montero Periodista, Oficina de Divulgación e Información
El sistema educativo no se ha liberado del martillazo neoliberal que pretende movilizar la economía sin importar la vida humana. La estrategia de la economía de mercado tiene como única meta la generación de riquezas sin importar los medios, y es que, en el neoliberalismo el fin justifica los medios: jornadas flexibles, emasculación de contratos, exposición de la fuerza trabajadora a la pandemia, debilitamiento de la estructura sanitaria, entre muchas estrategias más.
El sistema educativo costarricense, viene anunciando a modo de mantra desde finales del 2020, la estrategia “Regresar” (2), todo esto tras una nebulosa de incertidumbres, que parece que solo son reconocidas por aquellos que tienen vínculos cercanos con las instituciones educativas públicas de manera global. La ausencia de indicaciones claras, orientaciones específicas según condiciones por parte de la institución encargada de dirigir el sistema educativo, es la migaja de hambre de cada día.
Luego de que se anuncia un llamado de atención por parte de Contraloría General de la República respecto al llamado Regresar del MEP (2), la Ministra Cruz de manera elocuente en redes sociales, anuncia el retorno, ahora bajo una aparente estrategia responsable llamada “#YoMeCuidoYoTeCuido” (3), como si estuviera a las puertas del Edén. Pero más allá de toda esta parafernalia, la estrategia “Regresar+YoMeCuidoYoTeCuido” no es nada más que un “sálvese quien pueda” con las uñas, ¡quién tenga! Lo anterior implica nuevamente un ensanchamiento: no solo entre instituciones públicas y privadas, sino también, entre el centro y periferia estudiantil de las mismas instituciones públicas. Por otro lado, queda expuesta -entre líneas- la visión del educador por parte de la dirección del sistema educativo costarricense: el maestro máquina. ¿Qué es esto?
En la estrategia “Regresar+YoMeCuidoYoTeCuido”, que será a la medida de cada centro educativo, y bajo la perspectiva de cada director de centro educativo (cabe destacar que al día de hoy hay centros sin una dirección nombrada, por lo que están bajo la tutela del supervisor del circuito educativo), esto implica que la estrategia es poco más que individualista, con las únicas indicaciones de respetar protocolos (sin tener conocimiento si existe en cada centro educativo las condiciones materiales para la adquisición de materiales de limpieza e higiene) y con un aforo determinado que debe responder a las condiciones espaciales de cada aula, servicios sanitarios y lavatorios de cada centro.
En la estrategia “Regresar+YoMeCuidoYoTeCuido” no hay matemática, no hay sentido común; lo que se vislumbra es un desplazamiento de la responsabilidad a los directores y directoras de los centros educativos (que serán consultados constantemente por “estadísticas” frías), y que estos a su vez, posiblemente ejercerán un efecto de presión en cadena a las educadoras y educadores.
Bajo esta metodología que la pandemia ha exacerbado, los centros educativos serán las nuevas maquilas, donde los maestros máquina, sin vacuna de por medio, asumirán la tarea de enfrentar sub-grupos presenciales y megagrupos virtuales, todo dentro de una misma modalidad de jornada que “no es ni chicha ni limonada” (que no distingue día de noche, no distingue días de la semana, no distingue a las y los docentes que pertenecen a más de un centro educativo), pues no es un sistema de trabajo presencial ni mucho menos teletrabajo, sino una mera estrategia bonapartista desde la dimensión política para poder responder a medias a los intereses económicos que se alimentan del sistema educativo formal.
Las y los maestros se expondrán al virus neoliberal y al coronavirus por igual bajo un modelo de explotación, las y los estudiantes (que están excluidos de la vacuna, pero que no están exentos de contagio ni de transmisión a terceros) estarán mediados de manera desigual, los centros educativos bajo la tutela de juntas de educación y juntas administrativas tendrán que sorteárselas para atender las angustias diarias, y desde una oficina seguirán pidiendo las estadísticas, a directores que terminan ahogándose en papeles o bailando al son de la parafernalia.
¿Qué hacer?, (a) las y los docentes debe unirse a nivel institucional y circuital en núcleos educativos, para plantear rutas de resistencia a las directrices emanadas por el Ministerio de Educación Pública (MEP), (b) visibilizar por medio de los medios de comunicación tradicionales y alternativos los escenarios de peligro que exponen la salud pública de la comunidad educativa, (c) presionar con los sindicatos para un plan de educación a distancia con alternativas de tutorías bajo un sistema unificados de aprendizajes base y con un acompañamiento integral de los medios de comunicación masiva, tanto públicos como privados, (d) encontrarnos como comunidades educativas abiertas a la sociedad y abrazar la incertidumbre con brazos de esperanza, hacer una pedagogía popular liberadora al margen de las formalidades que solicite el MEP.
Finalmente, a partir de esta tensión que será resistencia-creatividad durante el 2021, construir redes comunitarias para escribir el bosquejo de la historia que queremos construir, y plasmar de manera local y regional, planes de desarrollo, proyectos de ley, y construir una base popular para una transformación política que nacerá por medio de la transformación de conciencia-educativa-popular desde las bases comunitarias.
La Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR) está realizando un estudio sobre el consumo de frijoles en la población de Costa Rica. Adicionalmente, en el transcurso del año la Escuela llevará a cabo una campaña educativa relacionada con los frijoles.
Este lunes 21 de diciembre a las 3pm se realizó la graduación número 10 del Colegio Indígena Yímba Cájc, desde su fundación.
A pesar de haber sido un curso lectivo totalmente atípico, esta institución educativa lo culminó de una manera espectacular, decorando un entorno de graduación colorido, alegre y contextualmente armonioso.
El proceso de los preparativos implicó un despliegue logístico impresionante, en donde, el personal docente y administrativo del colegio, apoyados por los colaboradores locales de Pronae, hicieron del entorno natural, un espacio propicio para recibir y galardonar a sus 26 estudiantes que aprobaron el noveno año, así como los 9 graduandos de bachillerato.
Siguiendo al pie de la letra los protocolos y lineamientos sanitarios emitidos por el Ministerio de Salud ante la actual pandemia, los estudiantes desfilaron uno a uno, henchidos de orgullo a recibir su título que culmina de manera exitosa su curso lectivo 2020.
Aparte de la extraordinaria decoración que realizó la institución para este importante evento, es valioso resaltar las estrictas medidas sanitarias que se implementaron antes, durante y después de la actividad de graduación.
El Colegio Indígena Yímba Cájc, agradece de manera pública y atenta, todas las muestras de apoyo recibidas a nivel institucional para llevar adelante este curso lectivo que recién culmina.
Extiende su gratitud a los padres de familia y a la comunidad en general por su colaboración al personal docente que a lo largo del año trabajaron a distancia con sus estudiantes.
Les desea a todos (as), una feliz navidad responsable y un año nuevo 2021 lleno de positivismo, metas y un mejor porvenir.
Tres profesoras, el directorio de la Federación de Estudiantes (Feucr) y el Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) recibieron el galardón
La Medalla Institucional se acuñó en el 2015 y, cada año, se entregarán 5 de ellas hasta que la Universidad de Costa Rica cumpla 100 años. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Tres profesoras, el directorio de la Federación de Estudiantes (Feucr) y el Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) recibieron la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica (UCR) en su sexta entrega desde su instauración en el año 2015.
Este galardón es un reconocimiento que la Rectoría entrega anualmente a miembros de la comunidad universitaria por su apoyo al estudiantado, a la misión formadora de profesionales, a la búsqueda del conocimiento por medio de la investigación, a la gestión administrativa institucional al servicio de la academia y a la relación universidad-sociedad para el logro del bien común.
En el marco de su septuagésimo quinto aniversario, en el año 2015, se acuñó una medalla conmemorativa como símbolo de la perdurabilidad y persistencia de los valores universitarios en la sociedad costarricense. Este reconocimiento se entregará anualmente hasta el centenario de la UCR, en la figura y labor de miembros destacados de la comunidad universitaria que reflejen los valores de la gestión administrativa y la enseñanza-aprendizaje, la investigación y la proyección institucional, como ejes sustantivos de la institución.
Carlos Araya Leandro, rector de la UCR, enmarcó la entrega de la Medalla de este año en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2, situación que ha obligado a redoblar los esfuerzos, el compromiso y el trabajo del personal docente y administrativo, así como de los estudiantes, quienes, a su criterio, han sido “los principales sacrificados de este proceso de enseñanza virtual que, de manera emergente, tuvimos que asumir”.
“Creo que, posiblemente, habría que darle una Medalla Institucional a cada persona o instancia que laboró este año contra viento y marea en un momento tan convulso como el que la historia nos ha puesto de frente. Como eso es materialmente imposible hacerlo, nos hemos abocado a una tarea bastante compleja, que es realizar una selección de personas y grupos que han demostrado una labor extraordinaria a lo largo del año y que, a su vez, sean un símbolo representativo que cobije a toda la comunidad universitaria. Estoy seguro que las personas que van a recibir el galardón de la Medalla Institucional, efectivamente, representan a toda la comunidad universitaria”, manifestó en su discurso Araya.
Una docente que inspira con la danza
“Por la misión formadora de nuevos profesionales de nuestra institución desde una perspectiva humanística y de excelencia, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica a la Licenciada Flor Gaitán Montenegro”.
Flor Gaitán se integró a la Sede de Guanacaste de la UCR en el año 2008 y, desde el 2010, dirige el proyecto Danzarte, una propuesta en la que se aprende, como ella misma lo afirma, “a expresar ilusiones a través del cuerpo humano”.
La oportunidad de desarrollar proyectos de Acción Social, haciendo un puente libre con la Docencia, la ha llevado a dimensionar el poder de ser instrumento del saber, para tocar delicadamente la vida de sus estudiantes, de sus familias y de las comunidades a las que pertenecen.
Para Gaitán, llevar la danza es un aliciente que le permite transformar y pintar de colores un horizonte más humano. Es, además, desarrollar el potencial creativo, físico, emocional, mental y espiritual de cada joven. Durante este año, su mirada se ha enfocado en este proceso de crecimiento con el propósito de forjar una construcción mas humanista en sus estudiantes, que les permita abrir otras posibilidades y marcar nuevos horizontes.
Desde muy pequeña sintió amor por la danza. Inspirada por su padre y por las propias circunstancias sociopolíticas del país que la vio nacer, estudió en la Escuela Nacional de Danza en Nicaragua. Su baile la condujo a otras latitudes y, en el año 2002, se asentó en Liberia, Guanacaste; para dedicarse, en un principio, a la enseñanza de esta disciplina en el Colegio Artístico de Liberia.
Gaitán no pudo asistir a la ceremonia. Por este motivo no se cuenta con una fotografía de ella.
Tras la pista del SARS-CoV-2
“Por la generación del conocimiento mediante investigación que combina la pertinencia social con la relevancia académica, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la figura de la Doctora Eugenia Corrales Aguilar”.
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
Eugenia Corrales ingresó a estudiar la carrera de Microbiología y Química Clínica en 1996. Dos años después empezó a laborar como asistente en la sección de Virología y, desde entonces, no ha salido de ella. Luego de graduarse fue llamada a ejercer la docencia de manera interina y, después de realizar sus estudios de posgrado en el extranjero, pasó a ser profesora invitada. Desde el 2015 es catedrática en Virología en la Escuela de Microbiología y en el Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales.
Corrales manifiesta que siempre se vio atraída por el origen y desarrollo de los virus, así como por su impacto en la salud humana. “Desde pequeña siempre tuve curiosidad por entender y explicar lo que me rodeaba. Tenía juegos de química, microscopio de juguete y solía desarmar todos mis juguetes para averiguar cómo funcionaban”, recordó.
Actualmente dedica la mitad de su tiempo a estudiar el virus SARS-CoV-2 con el propósito de informar y asesorar de manera acertada al Ministerio de Salud y a otras instituciones que la consultan.
“Es una gran alegría. No me lo esperaba. Uno siempre cree que no es merecedor de estas cosas. A mí me da mucha alegría porque lo que demuestra es que nosotros, los científicos, tenemos un papel importante en el laboratorio creando conocimiento. Pero, sobre todo, afuera, comunicando y educando, y eso es lo más importante. Este año, mi trabajo se ha concentrado en educar e informar con evidencia científica y asesorar al gobierno y a distintas instituciones para tomar las medidas necesarias para poder estar todos seguros y sanos, sin mucho riesgo en esta pandemia”, manifestó Corrales.
Trabajar en y con las comunidades
“Por la relación y fortalecimiento de la universidad-sociedad para el logro del bien común, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la figura de la Mag. Ana Patricia Rojas Hernández”.
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
Ana Patricia Rojas ingresó a laborar a la Escuela de Antropología de la UCR en 1996 y, actualmente, trabaja como docente de Turismo Ecológico en la Sede del Sur. También tiene a cargo proyectos de acción social, de extensión cultural y de Trabajo Comunal Universitario (TCU).
Rojas manifiesta que es feliz trabajando en y con las comunidades. Esto la ha llevado a impulsar proyectos como Museos y Patrimonio, el Centro de Promoción Cultural de la Sede del Sur y labores con poblaciones indígenas, entre muchas otras.
“Es un honor y me siento muy orgullosa de que la Institución me haya otorgado este reconocimiento y yo creo que no es solamente a mí, a Patricia Rojas, sino a la labor que hacemos en la Sede del Sur con las comunidades, al trabajo conjunto que realizamos y a todos esos chicos que me acompañan en el TCU y que trabajan conmigo y que han estado a lo largo de estos años aportando a las comunidades, tocando vidas.”
Estudiantes alcanzando estudiantes
“Por potenciar el papel del estudiantado como un elemento vital de nuestra institución, mediante iniciativas dirigidas a mejorar la equidad en el acceso y la permanencia en la educación superior, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la labor del directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica”.
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
El trabajo del directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (Feucr) ha sido sobresaliente en medio de la pandemia por el virus SARS-CoV-2. Entre otras acciones, ha velado por el equipamiento tecnológico de la población estudiantil, sobre todo de aquellos que se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad económica.
Asimismo, el ente federativo articuló esfuerzos con diversos actores institucionales para generar apoyos estratégicos dirigidos a la comunidad estudiantil con el fin de asegurar su permanencia en la Universidad bajo la modalidad virtual. Este trabajo se ha evidenciado en todas las sedes y recintos de la Institución.
“Es un honor y es muy gratificante. Es la primera vez que el directorio de la Federación de Estudiantes y un órgano federativo recibe este galardón. Y también es muy simbólico, no solo porque son seleccionadas las personas o las organizaciones que las reciben sino también porque es un reconocimiento a todo el trabajo de este año que ha sido sumamente complejo para toda la Universidad, pero también para el sector y es una motivación para continuar con nuestro trabajo el próximo año, de forma responsable, de forma comprometida y siempre buscando el bienestar de la comunidad estudiantil, de la comunidad universitaria, pero también la presencia de la Federación de Estudiantes en un contexto nacional complejo en el cual hay intereses contrarios a los principios fundadores de la Universidad de Costa Rica”, manifestó Ana Catalina Chaves Arias, presidente del directorio de la Feucr.
Un equipo en alerta permanente
“Por la proyección de la UCR mediante una gestión administrativa institucional al servicio de la academia y la sociedad, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la labor del Centro de Coordinación Institucional de Operaciones”.
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
El Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO) ha tenido que emplearse a fondo durante el 2020 para atender la emergencia por la pandemia del virus SARS-CoV-2 con el fin de asegurar el flujo y continuidad de los procesos esenciales de la Universidad.
Este equipo se ha encargado de gestionar diferentes acciones para enfrentar y mitigar la pandemia, reduciendo las posibilidades de contagio en la comunidad universitaria, la cual supera las 50 000 personas, entre estudiantes, personal docente y administrativo, en todo el país.
El CCIO nació como un órgano adjunto del Programa de Gestión del Riesgo y Reducción de Desastres y se activa por medio de un protocolo específico. Esta conformado por personas en posiciones clave dentro de la cadena de mando y de toma de decisiones en la UCR, quienes analizan técnicamente cada situación de emergencia y brindan recomendaciones desde sus áreas de conocimiento.
“Realmente es un honor representar a todo el equipo que conforma el Centro Coordinador Institucional de Operaciones y es un reconocimiento al esfuerzo que hemos realizado durante todo el tiempo que llevamos de pandemia, un esfuerzo articulado en las diferentes unidades, representadas por sus jefaturas y todos los equipos de trabajo que han estado incansablemente durante este tiempo atendiendo todos los temas desde un punto de vista técnico buscando la mejor y mayor seguridad para la comunidad universitaria”, manifestó Freddy Brenes, coordinador de la Unidad de Salud Ocupacional y Ambiental, quien recibió la Medalla Institucional en representación del CCIO.
Fernando Montero Bolaños Periodista, Oficina de Divulgación e Información Elena Jara Gómez Funcionaria de la Rectoría
La CCSS definió un total de 127 plazas para la UCR Las y los admitidos solo serán aquellos que tengan el rendimiento más sobresaliente
Para conformar la prueba se cuenta con un equipo técnico integrado por personal académico del área de psicología, educación, filología y estadística. También, se tiene el apoyo de especialistas de las diversas ramas de la medicina que aportan criterios basados en los últimos avances de la Medicina, así como datos de epidemiología nacional. Foto: Karla Richmond, UCR.
En medio de la pandemia ocasionada por el COVID-19, y después de la aprobación de un estricto protocolo sanitario, el Programa de Posgrado en Especialidades Médicas de la Universidad de Costa Rica (PPEM-UCR) concluyó con éxito la segunda etapa para seleccionar al cuerpo estudiantil que iniciará su aprendizaje en una de las 24 especialidades médicas más requeridas por el país.
El proceso no ha sido sencillo. En febrero de 2020 (antes de la pandemia), la UCRllevó a cabola primerafasebasada enuna prueba escrita.
Dicho examen estuvo orientado a evaluar los conocimientos en medicina general y cirugía de los aspirantes con un total de 150 ítems distribuidos en seis áreas de conocimiento: Cirugía, Ginecología y Obstetricia, Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna, Pediatría y Psiquiatría. Todas las preguntas debían ser contestadas en un tiempo máximo de tres horas.
Ahora, diez meses después de grandes cambios ocasionados por el COVID-19, y un estricto proceso de la UCR, las y los aspirantes que superaron favorablemente la primera etapa se enfrentaron, finalmente, al segundo examen. Quienes lo aprueben de forma favorable y pasen la valoración de los atestados podrán comenzar su preparación en el 2021.
«Si hay algo de lo que el país puede estar seguro, es que las personas admitidas han tenido un escrutinio de muy alta calidad. Es decir, que los estándares que cumplen son muy altos y que los residentes escogidos atenderán a la población con la más alta rigurosidad académica. Esto, incluso, ya la población lo ha notado. En esta pandemia, ‘¿en manos de quién hemos estado?’ La mayoría son médicos formados por la UCR como los especialistas de Cuidados Intensivos o Medicina Interna”, ahondó la Dra. Flory Morera González, jefa de Ginecología del Hospital México y directora del Programa de Posgrado en Especialidades Médicas de la UCR.
De igual forma, añadió: “la calidad de la UCR se ha mantenido en años anteriores y se seguirá manteniendo, porque para eso estamos: para proteger la salud de todo un país”.
La cantidad de espacios en los campos clínicosya fue definido porel Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
En esta ocasión, la CCSS habilitó127 espacios. Las especialidades con más campos clínicos para el 2021 son Medicina Interna con 15, Anestesiología y Recuperación (10) y Neonatología (10), de acuerdo con las necesidades expresadas directamente por la CCSS. Otras especialidades son Geriatría y Gerontología, Pediatría, Medicina Crítica y Terapia Intensiva, entre otras.
“La Caja tiene la responsabilidad de asignar y distribuir las plazas para el ingreso a residencias médicas, en concordancia con sus necesidades y prioridades institucionales. Por su parte, la Universidad tiene el deber de llevar a cabo un proceso de admisión, que garantice la participación e ingreso de las personas con las competencias idóneas para conformar el cuerpo médico de cada especialidad, mediante mecanismos acordes con la igualdad de oportunidades, la transparencia y el rigor científico”, aseguró Landy Chavarría Garita, coordinadora de la primera etapa y equipo técnico de las pruebas de admisión del PPEM.
Los admitidos serán quienes alcancen una nota mínima de 7 en una escala de 0 a 10. Las plazas se asignarán a los aspirantes elegibles académicamente según la nota obtenida, siguiendo el orden de mayor a menor.
En otras palabras, quienes desarrollen una especialidad en la UCR son las personas con las notas más sobresalientes, siempre y cuando cumplan con los requisitos y regulaciones propias de la CCSS.
“La selección que realiza la UCR se basa en altos estándares de calidad, con el fin de lograr un único objetivo: dotar al país de las personas especialistas en los diferentes campos de la Medicina, con los más altos niveles académicos y humanísticos”, indicó Chavarría.
Riguroso proceso
Laaplicación de la segunda etapa estaba programada del 03 al 29 de agosto del 2020. Sin embargo, por la situación de emergencia nacional, el Posgrado construyó un protocolo para aplicar el examen. Ese protocolo fue revisado por el Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO), y avalado por el Consejo del Sistema de Estudios de Posgrado, el Consejo de Rectoría y el Ministerio de Salud.
Al lograr todos los consentimientos, la aplicación logró realizarsedel miércoles 02al14 de diciembredel presente año con algunas variaciones. Por ejemplo, en convocatorias previas algunas de las especialidades realizaban entrevistas.
No obstante, para este año, y por única, vez se otorgó este rubro a todos los aspirantes por igual, sin necesidad de llevar a cabo esa evaluación. Por otra parte, cada especialidad evaluó contenidos enlasegunda etapa mediante un único examen escrito cuyo valor fue del 83 %.
“Se suspendió la aplicación de pruebas orales o prácticas, por esto, cada Especialidad deberá evaluar los contenidos en segunda etapa mediante un único examen escrito con valor de 83 %. Adicional a ese rubro también se contempla si la persona postulante realizó publicaciones científicas, ha procurado tener una educación médica continua y si maneja un segundo idioma”, dijo Chavarría.
La persona residente de la UCR tendrá una experiencia única de aprendizaje bajo la tutela de sus docentes y a través del contacto directo con las personas usuarias de la CCSS. Ese acercamiento les abrirá las puertas para aprender haciendo y tener acceso al conocimiento de diversas patologías, diagnósticos, tratamientos y procedimientos médicos de vanguardia. Foto: Karla Richmond, UCR.
Mediante el Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR, el Programa de Especialidades Médicas se abasteció de los materiales e insumos para cumplir con el protocolo sanitario, como alcohol en gel, desinfectante, cloro, entre otros.
Además, gracias al permiso que otorgó el decanato y la jefatura administrativa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, se estableció esa facultad como el único lugar de aplicación para el control y resguardo de las personas aspirantes, así como del personal administrativo y docente que llevó a cabo el proceso. En años previos se habían utilizado hospitales, aulas universitarias y las instalaciones del Cendeisss.
“En la subárea de administración de posgrados, campos clínicos e internados estamos haciendo más presencia para el control de las pruebas de primera y segunda etapa. Nosotros hicimos la supervisión de pruebas como invitados especiales y pude observar un excelente cumplimiento del protocolo sanitario. Por auditorio había casi catorce estudiantes, uno de por medio. Todos los muchachos estaban bajo una supervisión directa. En general, todo estuvo muy bien y se hizo de manera correcta. Les doy un 10 y les corresponde una merecida felicitación”, manifestó el Dr. Eduardo Zamora Méndez, coordinador de las residencias médicas del Cendeisss.
Esa felicitación no es para menos. El PPEM estableció horarios de entrada escalonados para evitar aglomeraciones, publicó lineamientos específicos para el ingreso y la permanencia en el campus (uso de mascarilla, protocolos de lavado de manos, entre otros).
Asimismo, se capacitó sobre el protocolo al personal docente y administrativo que participó en las aplicaciones y, por último, se estableció por aula la cantidad de aspirantes según el aforo permitido en el contexto actual.
“Tuvimos un proceso muy largo para cumplir con todos los protocolos sanitarios, hacer los trámites pertinentes y efectuar cambios. No tuvimos ningún problema y, desde el punto de vista académico, las pruebas llevaron todo un trámite de validación para que cumplieran con todos los criterios internacionales de una prueba de alto estándar. Como UCR estamos muy orgullosos de haber cuidado a nuestra población estudiantil y cumplir los estándares académicos”, expresó la Dra. Morera.
La prueba forma parte de la “Comisión interinstitucional para la construcción de estándares que garantizan la validez”, por lo tanto, es una prueba estandarizada que cumple con las normas estipuladas para las pruebas de altas consecuencias.
Retos del 2021
Para el 2021, a los y las residentes admitidos les corresponderá seguir afrontando el reto de la pandemia y atender un sistema de salud que actualmente se encuentra en la primera línea de atención del COVID-19. Por lo tanto, tendrán que adaptarse al contexto y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje.
“Como población mundial, la pandemia nos puso contra la pared para hacer cambios. Cosas que no pensamos que se podían lograr en un plazo muy corto se lograron: cursos en línea, virtuales y las rotaciones con medidas para que los jóvenes logren cumplir. Al final, la práctica es casi el 60 % de lo que ellos necesitan para seguir formando desde el ‘aprender haciendo’”, enfatizó la Dra. Morera.
Además, agregó: «La población también debe conocer que algunas especialidades tuvieron un receso, pues por la pandemia no podían continuar. Ese receso lo hicimos con un único propósito: mantener la calidad. Pudimos haber seguido todo virtual pero, al final, ¿qué clase de profesional tendría el país? Costa Rica merece lo mejor», resaltó la doctora.
La nota inicial de los admitidos se dará a conocer el 7 de febrero 2021. Los y las aspirantes tienen la posibilidad de interponer recursos de revocatoria y apelación, por lo que la nota final estará el14 de marzo de 2021.
Se proyecta que el primer grupo de residentes ingrese a la CCSS en el primer y segundo semestre del 2021.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Pronunciamiento del Consejo Universitario de la Universidad Nacional ante la exclusión educativa en Costa Rica que se ha agravado por la pandemia de la Covid-19
3 de diciembre de 2020
UNA-SCU-ACUE-290-2020
M.Sc. Carlos Alvarado Quesada Presidente de la República Lic. Eduardo Cruickshank Smith Presidente de la Asamblea Legislativa M.Ed. Guiselle Cruz Maduro Ministra de Educación Pública
Señores Consejo Superior de Educación
Señores Estado de la Educación
Señores Consejo Nacional de Rectores (Conare)
Señores Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica
Señores Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica
Señores Consejo Universitario de la Universidad Estatal a Distancia
Señores Consejo Universitario de la Universidad Técnica Nacional
Comunidad Nacional y Universitaria
Estimados señores:
Les transcribo el acuerdo tomado por el Consejo Universitario de la Universidad Nacional, según el artículo IV, inciso III, de la sesión ordinaria celebrada el 3 de diciembre de 2020, acta n.o 3976, que dice:
Pronunciamiento del Consejo Universitario de la Universidad Nacional ante la exclusión educativa en Costa Rica que se ha agravado por la pandemia de la Covid-19
Considerando:
1.La educación es un derecho humano fundamental reconocido por la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y en muchos otros instrumentos internacionales en derechos humanos suscritos por el Estado costarricense.
2.La Constitución Política de Costa Rica, en su artículo 78, establece la gratuidad (costeada con recursos públicos) y obligatoriedad de la educación preescolar, general básica y diversificada, y le otorga una importante dotación presupuestaria.
3.Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente el objetivo 4, establece los mandatos de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y de promover oportunidades de aprendizaje para todas las personas, durante su vida.
4.El Estatuto Orgánico de la Universidad Nacional, artículo 37, establece que una de las funciones del Consejo Universitario es “pronunciarse y manifestar la posición de la Universidad Nacional en asuntos de importancia nacional e internacional”.
5.Las alarmantes, aunque poco claras, cifras de exclusión educativa que han comunicado las autoridades del Ministerio de Educación Pública (MEP), de alrededor de 91.000 estudiantes (8,5% del total) que interrumpieron sus estudios, un dato inédito.
6.Las capacidades que tiene la Universidad Nacional de aportar a la problemática de la exclusión educativa mediante investigación, extensión y participación de la comunidad universitaria; por ejemplo, a través del Centro de Investigación de Docencia y Educación (CIDE), el Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (Ineina) y el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo).
7.La propuesta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), enmarcada en la campaña “La educación también salva vidas”, sobre planificar, ejecutar y dar seguimiento a una estrategia conjunta para combatir los alarmantes niveles de exclusión educativa agravados a raíz de la pandemia por la COVID-19, específicamente, en los ciclos de primera infancia, básico y diversificado; por medio de un equipo de trabajo integrado por especialistas del MEP, universidades públicas, Estado de la Educación, participación comunitaria y de otras organizaciones competentes, así como, recurrir a las iniciativas de extensión y acción social desarrolladas por las universidades públicas en los distintos territorios del país y el voluntariado estudiantil.
8.La anuencia manifestada por la Sra. Guiselle Cruz Maduro, ministra de Educación Pública a la propuesta, en la reunión del 16 de noviembre de 2020, con la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), el Consejo Nacional de Rectores (Conare), el Estado de la Educación y las asociaciones estudiantiles de nuestra universidad.
9.Los esfuerzos que el Ministerio de Educación Pública (MEP) ha realizado para mitigar los impactos negativos de la crisis ocasionada por la COVID-19, especialmente, a través de la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo (UPRE).
Por tanto, se acuerda:
Manifestar la voluntad de la Universidad Nacional de trabajar en una estrategia conjunta para combatir la exclusión educativa mediante la acción sustantiva y la participación de la comunidad universitaria. Acuerdo firme.
Solicitar al Presidente de la República, el señor Carlos Alvarado Quesada, que respalde y priorice la construcción de una estrategia nacional para combatir la exclusión educativa en costa rica, en atención a la justificación de los considerandos de este pronunciamiento. acuerdo firme.
Comunicar este pronunciamiento al Presidente de la República, el señor Carlos Alvarado Quesada, y a la Ministra de Educación Pública, la señora Guiselle Cruz Maduro; así como a la Asamblea Legislativa, el Consejo Superior de Educación, los Consejos Universitarios del Sistema de Educación Superior Estatal, el Estado de la Educación y la comunidad universitaria y nacional. Acuerdo firme.
Solicitar a las oficinas de comunicación y relaciones públicas de la Universidad Nacional que comuniquen y divulguen, en redes sociales y los medios disponibles, este pronunciamiento. Acuerdo firme.
Atentamente, Consejo Universitario Tomás Marino Herrera Presidente
La Cátedra de Estudios Culturales Luis Ferrero Acosta del Instituto Tecnológico de Costa Rica San José (ITCR), el Programa “Miércoles de Poesía” de la Unidad de Cultura y Deporte del ITCR San José y la Biblioteca Nacional invitan a participar del ciclo de conferencias y conversatorios “La cultura costarricense frente al Bicentenario” desde este viernes 04 de diciembre hasta el miércoles 14 de abril de 2021.
La primera primera conferencia a realizarse este 04 de diciembre “La cultura costarricense, ¿de dónde venimos, hacia dónde vamos?” contará con la participación del historiador de la Universidad de Costa Rica, David Díaz-Arias, y la académica en arte, cultura, educación y administración, Inés Revuelta Sánchez.
Los «Encuentros Universidad Postpandemia» permitieron sistematizar las experiencias de la gestión universitaria en el contexto de la pandemia
Tras la pandemia, las personas deberían poder continuar con sus trabajos o estudios desde su hogar ante cualquier sintomatología de enfermedad, adelantó la Jefa de la Oficina de Bienestar y Salud, Sedalí Solís. Enla fotografía: Facultad de Derecho Universidad de Costa Rica, Derecho, Rotulación sanitaria, del edificio de Derecho, Covid-19. Covid Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
“Flexibilidad”, “resiliencia” y “cooperación” son tres valores que pueden identificar a la perfección la aspiración de lo que debe ser el futuro de la Universidad de Costa Rica (UCR), una vez que se supere la crisis sanitaria provocada por el COVID-19.
A esta conclusión llegaron los participantes de los Encuentros Universidad Postpandemia, realizados entre el lunes 23 y el miércoles 25 de noviembre, en el que representantes de las cinco vicerrectorías, unidades académicas, centros e institutos de investigación, sector estudiantil y oficinas administrativas dieron sus opiniones sobre cómo imaginaban a la Institución en los próximos años.
En la primera jornada, el Rector de la UCR, Carlos Araya, recordó el objetivo de estos foros: generar un documento que sirva de referencia para gestar cambios sustanciales en el funcionamiento de la Universidad, de manera que esta aproveche los insumos que deja la experiencia de la pandemia.
“Recopilaremos las ideas que nos ofrezcan las personas expositoras, aunadas a las que puedan surgir durante la conversación, para gestar una memoria histórica que, espero, sea un aporte valioso para la futura administración y las autoridades institucionales que llevarán el timón de nuestra Alma Máter en los próximos años”, comentó Araya.
La Vicerrectora de Acción Social, Sandra Araya, reforzó la idea de que el principal aporte de la experiencia en crisis sanitaria fue la articulación dentro de la UCR, y llamó a la comunidad universitaria a aplicar la flexibilidad, sobre todo en tiempos que requieren de otras soluciones.
“Debemos entender que somos una sola Universidad y por eso tenemos que creer en la articulación. Ya vimos que el trabajar en colectivo no solo tiene mayor aprovechamiento de recursos humanos y materiales, sino que también genera un mayor impacto en las comunidades en las que estuvimos “presentes” desde la virtualidad”, manifestó la Vicerrectora.
Durante el segundo día fue el turno de analizar las perspectivas que se abren para la docencia y la vida estudiantil tras la experiencia de la pandemia. En este espacio, la representación de estudiantes solicitó variar la pedagogía con la que se formulan los exámenes en línea y una reforma a la normativa institucional, para reducir el número de créditos que se exigen como requisito para mantener la beca socioeconómica – actualmente 12 –.
Actividad presencial en la Facultad de Ciencias Básicas en la UCR sede Rodrigo Facio Brenes.
“Los reglamentos no han cambiado pero las condiciones no son las mismas. Muchas personas estudiantes han tenido que trabajar bajo este contexto. La situación de tiempo e intrafamiliar es muy distinta”, alegó la Secretaria General de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Sofía de la Cruz Vargas.
La flexibilidad curricular y el acompañamiento de docentes fueron dos de las prioridades señaladas por la Vicerrectoría de Docencia, en boca de su dirigente, Susan Francis. Además, la Vicerrectora apuntó a la posibilidad de generar horarios de lecciones menos rígidos y promover más las clases asincrónicas. Además, dio la razón a Vargas sobre la necesidad de flexibilizar la carga de créditos para mantener las becas.
“Como comunidad vivimos problemas de salud mental y cambios abruptos en el campo familiar. Todo esto también ha ocurrido en el cuerpo docente. Tenemos que pensar en un proceso más humano. La virtualidad es la capacidad de imaginar que estamos en un determinado contexto y por eso tenemos que repensar las experiencias formativas”, indicó Francis.
En la tercera jornada de estos encuentros, que evaluaron las lecciones y los desafíos en el sector administrativo y tecnológico, la Jefa de la Oficina de Recursos Humanos, Jessica MacDonald, se mostró positivamente sorprendida al reconocer que la mayoría del personal administrativo dijo sentirse a gusto laborando desde el hogar y destacó que hubo mitos que se destruyeron con el trabajo remoto.
“Logramos que las personas no se sientan presionadas o frustradas por esta nueva realidad laboral. La productividad ha sido positiva. Ahora se requieren indicadores claros de la producción y tareas de las personas que trabajan desde su hogar. Cuando estábamos a nivel presencial esto no pasaba, no había claridad documentada de lo que se realizaba, como la que sí hubo tras la implementación del trabajo remoto”, reseñó MacDonald.
Por su parte, el Jefe del Centro de Informática, Alonso Castro, coincidió en que el trabajo remoto mejoró de manera sustancial el rendimiento de su personal y enfatizó que la Institución debe cuestionarse ciertos temas de cara al futuro, como la necesidad o no de construir más infraestructura en un ambiente laboral mucho más virtual, o la adquisición de equipos pensados en ser utilizados más desde el hogar que desde la oficina. Castro también comentó que el reforzamiento de la conectividad, tanto presencial como a distancia, será indispensable en el corto y mediano plazo.
SURCOS comparte la siguiente nota realizada por Uriel Rojas:
El Colegio Indígena de Rey Curré estará recibiendo matrícula para estudiar el curso lectivo 2021.
La fecha para esta inscripción está fijada del 07 al 18 de diciembre de 8:00am a 12 mediodía en las instalaciones del colegio.
Esta institución educativa ofrece a sus estudiantes una serie de beneficios muy atractivos que les ayudará a alcanzar el éxito académico al final del curso lectivo.
Sus amplias y modernas instalaciones le brindan a profesores y estudiantes un ambiente confortable, rodeado de un contexto natural y cultural excepcional.
Cuenta con un excelente servicio de transporte para todas las rutas con personal capacitado, guía incluido que acompaña durante el viaje diario de ida y regreso de los estudiantes.
Para cuidar la sana alimentación de toda la comunidad estudiantil, dispone de un amplio salón comedor en donde se atiende con rigurosidad las indicaciones que brindan los profesionales en nutrición y se prepara bajo los más altos estándares de higiene y medidas sanitarias.
Este Colegio Indígena de Rey Curré facilita a sus estudiantes giras académicas visitando lugares de interés formativa.
Para atender la parte recreativa y de habilidades artísticas, la institución posee grupos de teatro, talleres y grupos de baile y coreografías con personal altamente capacitado.
Para atender la parte socioeconómica de cada estudiante, la institución le gestiona la beca según sus necesidades, con el fin de que pueda costear sus gastos básicos de estudio.
En materia de adquisición de nuevos idiomas se brinda el inglés conversacional para que los estudiantes tengan una herramienta universal a su disposición y se imparte clases de idioma indígena brunca para fortalecer la identidad cultural de la comunidad.
Una amplia y bellísima zona verde decoradas con esferas precolombinas y ranchos indígenas tradicionales le brindan a este colegio un invaluable paisaje natural y cultural.
Además, la institución cuenta con un Museo Comunitario que proporciona información y una riqueza infinita en el campo histórico y cultural de la región.
El personal docente y administrativo del Colegio Indígena de Rey Curré cuenta con un alto nivel de preparación académica que les garantiza a los estudiantes un proceso significativo y pertinente de cara a los retos y desafíos del mundo moderno.
Y como si fuera poco, esta institución cuenta con una moderna sala de cómputo, personal capacitado y lo más importante: cada estudiante tiene a su nombre una computadora para atender sus necesidades tecnológicas.
Para cuidar por la salud de todos los estudiantes, profesores y personal administrativo, este centro educativo cuenta con suficientes accesorios y modernos equipos preventivos ante la Covid 19.
Y si el curso lectivo continua a distancia, este colegio indígena posee un personal docente debidamente preparado para seguir cumpliendo con los trabajos físicos y virtuales.
Haga su matrícula en el Colegio Indígena de Rey Curré y asegure el éxito de su curso lectivo.