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La UCR analiza las lecciones y desafíos de docentes y estudiantes para una etapa postpandemia

Segundo Encuentro Universidad Postpandemia, actividad de interés institucional

La UCR organizó los Encuentros Universidad Postpandemia para analizar y conversar sobre las lecciones y desafíos de la institución en diversos ámbitos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Desde marzo de este año, la misma semana que iniciaba el I Ciclo Lectivo 2020 en la Universidad de Costa Rica, se tomaron las primeras medidas de confinamiento y distanciamiento social. Esto implicó que, de un momento a otro, las clases tuvieran que suspenderse momentáneamente y retomarse de manera virtual.

La situación significó un cambio de paradigma para estudiantes, docentes y oficinas administrativas que durante todo este año han tenido que reinventarse y acoplarse a nuevas formas de llevar a cabo diversos procesos.

Para analizar y conversar acerca de los aspectos del quehacer institucional que deben ser modificados luego de la emergencia sanitaria, específicamente de las las lecciones y desafíos de docentes y estudiantes, este martes 24 de noviembre se realizó la segunda sesión del Encuentro Universidad Postpandemia.

Andrey Júnes, Alondra Zúñiga y Sofía de La Cruz, representantes estudiantiles, coincidieron en señalar que la pandemia y la situación excepcional que le ha tocado enfrentar a la universidad, han evidenciado la diversidad en el estudiantado, empezando por el acceso a la tecnología y la manera de adaptarse a la virtualidad, entre muchos otros aspectos.

Además, Junés enfatizó en que la institución debe poner atención a la salud mental y tomar en cuenta las necesidades de los estudiantes y en especial de aquellos que pertenecen a una Sede Regional, con el objetivo de que los procesos sean consecuentes con una universidad humanista y se puedan flexibilizar de acuerdo al contexto y a la realidad que se atraviesa.

Por su parte, Zúñiga señaló que la virtualidad a futuro abre una serie de posibilidades, no obstante, no debe ser el único camino, su uso debe ser consciente de todas esas diferencias y particularidades que caracterizan al estudiantado de la UCR.

La vicerrectora de Docencia, Susan Francis, recordó que lo vivido de este año ha dejado claro que los procesos formativos no son artificiales, sino que deben ser más humanos y que hay que establecer experiencias formativas próximas y resguardar la salud integral de toda la comunidad universitaria, tomando en cuenta que aún la presencialidad y la normalidad no van a ser posibles en el corto plazo.

El Dr. Germán Vidaurre, coordinador de Metics, destacó algunas oportunidades y retos desde el ámbito del docente, que se vislumbran luego de la pandemia. En primera instancia, la virtualidad debe permanecer como una herramienta más, que se una a otro conjunto que ya existe u otras nuevas que surjan. Mientras que el aprendizaje debe ser significativo y debe existir flexibilidad curricular.

Asimismo, entre los principales retos, subrayó la necesidad de que la evaluación sea auténtica y que se utilice para medir el proceso de aprendizaje de los estudiantes. De igual manera, el rol del docente tiene que redefinirse y verse más como un arquitecto de experiencias de aprendizaje, se debe reforzar la estructura tecnológica de la UCR y el acompañamiento al docente.

En esta actividad, también intervinieron los docentes Lillian Irias, Flor Gaitán y Walter Araya, quienes explicaron que el proceso de adaptación al inicio fue muy complejo y requirió esfuerzos extra para sacar adelante el primer semestre del año.

Gaitán mencionó que el pensamiento y la planificación del docente tuvo que reestructurarse y mirar los procesos pedagógicos desde otros ángulos para cumplir con las metas propuestas.

En el caso de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, las distintas oficinas que la componen y que atienden procesos estudiantiles complejos reconocieron que los retos han sido muchos y que se ha tratado de buscar las soluciones que se adapten al contexto actual.

Anabelle León, jefa de la Oficina de Becas, manifestó que se abrieron nuevos canales de comunicación con el estudiantado y se fortalecieron otros espacios para dar respuesta a las inquietudes.

También se hicieron cambios y se adaptaron procesos, se trabajó de manera articulada con otras instancias de la UCR y se continua con el desarrollo de una plataforma que permita la solicitud de beca en línea para el próximo año.

José Rivera, jefe de la Oficina de Registro e Información, y María Isabel Sánchez, jefa de la Oficina de Orientación, señalaron los esfuerzos que se han realizado en estas dos dependencias para transformar y garantizar que los estudiantes tengan todos los servicios necesarios, como ha sido el proceso de graduación y de entrega de diplomas y el acompañamiento vocacional y de orientación, respectivamente.

Carlos Sandoval, vicerrector de Vida Estudiantil, destacó el trabajo que la UCR ha realizado para sacar adelante el proceso de admisión y el protocolo sanitario que lo acompaña. No obstante, la experiencia adquirida debe quedar para analizar la posibilidad de que en el mediano plazo este proceso también pueda llevarse a cabo de manera virtual.

El foro de este martes está disponible en el siguiente enlace.

El miércoles 25 de noviembre, de 10:00 a. m. a 12:00 m., se llevará a cabo la tercera sesión del Encuentro Universidad Postpandemia: lecciones y desafíos desde la gestión administrativa y tecnológica. Usted puede observar esta actividad a través de la cuenta de YouTube de la Rectoría de la UCR.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR: La mayoría de jóvenes de las universidades públicas utilizan las becas para financiar sus estudios

Así lo confirman los resultados obtenidos en una investigación del Conare para el año 2019

Los estudios universitarios posibilitan una mejor calidad de vida y un abanico de oportunidades laborales para los jóvenes del país. Foto ilustrativa Karla Richmond, UCR.

El 48,6 % de la población estudiantil encuestada en un análisis del Conare, tiene a las becas como la principal fuente de financiamiento de sus carreras en universidades estatales, mientras que quienes reciben el apoyo económico de sus padres representa el 46,5 %.

En las sedes regionales la distancia entre ambas variables aumenta considerablemente, pues las becas es la principal fuente de financiamiento para el 60,3 % de los estudiantes de la región Chorotega, el 58,5 % en el Pacífico Central, 74,6 % en la Brunca, 69,6 % en la Huetar Caribe y 59,9 % en la Huetar Norte.

Así se desprende del Estudio de caracterización de la población estudiantil universitaria estatal, 2019, que desarrolló el Consejo Nacional de Rectores (Conare), cuya muestra se basó en estudiantes quienes estaban matriculados en el primer ciclo lectivo del 2019, en alguna de las cinco universidades públicas.

El Ing. Luis Paulino Méndez Badilla, presidente de Conare, indicó en un comunicado, que esta investigación estadística es “un instrumento para la rendición de cuentas a la sociedad y para la toma de decisiones en la planificación universitaria con miras al próximo quinquenio. Es la primera vez que se realiza a escala de las cinco universidades públicas y sus hallazgos resultan ser de gran relevancia, pues el conocer al estudiantado permite fortalecer sus programas de acompañamiento socioeconómico, cultural y curricular, entre otros”.

Detalles de la investigación

Este trabajo, realizado por la División de Planificación Interuniversitaria de Conare, fue hecho entre los meses de marzo y octubre del 2019 y la muestra aleatoria abarcó a un total de 13 987 estudiantes universitarios, quienes estuvieran matriculados en las múltiples sedes y recintos de las universidades públicas en todo el país. En el caso de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el estudio se aplicó por regiones de planificación.

Esta encuesta, que tiene un nivel de confianza del 95 % y un margen de error del 4 %, brindó un dato adicional: el 74,7 % de los estudiantes consultados son de colegios públicos, mientras que el 16,2 % provienen de colegios privados.

Los sistemas de becas de las universidades públicas propician que aquellos jóvenes con limitaciones económicas, puedan cursar una carrera y asegurarse su futuro. Foto ilustrativa Karla Richmond, UCR.

Asimismo, el 73,2 % de los estudiantes se mantienen viviendo con sus respectivas familias durante el ciclo lectivo, y solamente el 26,8 % se separa de su residencia familiar para irse a estudiar.

Por otra parte, el 74,8 % de los estudiantes tienen conocimiento del idioma inglés, un 11,1 % del francés, y el 23,6 % sólo del español.

Este trabajo estadístico evidenció además que existe una valoración positiva, en cuanto a la satisfacción de los estudiantes hacia las universidades estatales, pues su calificación general fue de 4,1 en una escala en la que 5 era “totalmente satisfecho” y 1 “nada satisfecho”.

Aunado a esto, el trabajo que han hecho las universidades estatales dirigido a procurar la permanencia y continuidad de los estudiantes en sus carreras ha rendido sus frutos, pues el 81,5 % de la muestra no suspendió sus estudios.

Un dato adicional que se puede destacar de esta encuesta es que el 30,1 % del alumnado al que se contactó tenía un trabajo.

“Realizar estudios de este tipo permite a la sociedad conocer las principales características de la población universitaria estatal y visualizar, desde la perspectiva estudiantil, la opinión sobre sus casas de estudio y de los servicios y beneficios que apoyan su actividad académica”, indicó la M.Sc. Ilse Gutiérrez Coto, directora de la División de Planificación Interuniversitaria de Conare.

Finalmente, este análisis estadístico se va a realizar cada dos años, según afirmaron las autoridades del Conare, con el fin de mantener actualizadas las bases de datos y así obtener los insumos necesarios para definir las acciones tendientes a fortalecer las oportunidades de estudio de los jóvenes en Costa Rica.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

UNED: Fiesta del Conocimiento Virtual

En el marco del aniversario de la Declaratoria de los Derechos de los Niños y de las Niñas el Programa Desarrollo Educativo de la UNED le invita a la Fiesta del Conocimiento Virtual la cual tendrá actividades gratuitas como cuenta cuentos, juegos en familia para el desarrollo del pensamiento crítico, Origami, entre otras.

Las actividades se llevarán a cabo por la plataforma Zoom.

Para más información comuníquese al 2527 2247 o al correo rmunguia@uned.ac.cr

Más detalles en las siguientes imágenes.

Estudiantes de la UCR reciben tabletas con acceso a internet para continuar con sus estudios

Uno de los funcionarios encargados de la entrega fue el vicerrector de Vida Estudiantil, el Dr. Carlos Sandoval García, quien aseguró que es muy gratificante ver concretado el esfuerzo institucional en beneficio de la población estudiantil.

Más de mil estudiantes becados de la Universidad de Costa Rica que provienen de zonas alejadas del país, recibieron equipo tecnológico con acceso a Internet por parte de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil de la Universidad de Costa Rica.

Todos ellos y ellas son beneficiarios del servicio de préstamo de equipo que implementó la Universidad de Costa Rica desde el I ciclo lectivo 2020, con el fin de acompañar a la población estudiantil, en el contexto de virtualización de los cursos, generado por la pandemia.

Los estudiantes beneficiados con esta iniciativa son en su mayoría, becados 5 que no contaban con las condiciones de equipo y conectividad necesarias para sumarse a los cursos bajo la modalidad virtual durante este segundo semestre.

Una de ellas es Marta Selles Vargas, estudiante de Educación Preescolar de la Sede de Guanacaste y vecina de Amubri, quien mencionó que el servicio de préstamos de equipo por parte de la Universidad ha sido muy importante para poder continuar con su proyecto académico.

“En mi caso hice la solicitud de préstamo de equipo porque en la zona que vivo no tengo acceso a Internet que sea de calidad, la operadora que trabaja esta zona no ofrece buena conectividad, y busqué alternativas para tener un mejoramiento en la calidad del Internet pero no pude solucionarlo, entonces fue así como decidí solicitar a la Universidad el préstamo de la tableta. Recientemente me entregaron el equipo y apenas tengo una semana de tenerlo, pero considero que va a ser un gran apoyo para tener mejor acceso a Internet, y también va a ser de gran ayuda como equipo porque mi computadora ya tiene muchas fallas” afirmó Selles.

Más de mil estudiantes son beneficiados con el servicio de préstamo de tabletas de la UCR, durante este II ciclo lectivo (foto cortesía de Luis Víquez Barrantes).

Asimismo Arnold Reyes Vega, estudiante del Bachillerato de la Enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica, de la Sede de Occidente y vecino de Esparza aseguró que esta iniciativa es para él una gran oportunidad para seguir con sus estudios.

“El que la Universidad me haya prestado la tableta, significa mucho para mí, ya que es la oportunidad de realizar trabajos y hacer lecturas, porque solo tenía un celular y desde ahí se me dificulta mucho estudiar, en un momento yo contaba con una computadora pero se dañó, y me fue difícil conseguir una prestada y ni siquiera pensé en comprar una por el alto costo, entonces quiero agradecer la iniciativa de préstamo de equipo de la Universidad, ya que somos afortunados de tener estas tabletas para seguir nuestras labores universitarias, y agradezco muchísimo el esfuerzo e inversión que hizo la U para enviarnos este equipo porque en mi caso yo lo necesitaba mucho y era algo que estaba esperando” dijo Reyes.

La distribución de las tabletas se llevó a cabo el fin de semana anterior, gracias al trabajo de la Sección de Transportes de la Oficina de Servicios Generales de la UCR. Estos funcionarios recorrieron todo el país para entregar el equipo a los más de mil estudiantes beneficiados con este servicio.

Uno de los funcionarios encargados de la entrega fue el vicerrector de Vida Estudiantil, el Dr. Carlos Sandoval García, quien aseguró que es muy gratificante ver concretado el esfuerzo institucional en beneficio de la población estudiantil.

“Este 24 y 25 de octubre, personal de la Universidad de Costa Rica distribuyó más de mil tabletas en todo el territorio nacional, a mí en particular me correspondió en Paraíso de Cartago, y en ese lugar dos historias me marcaron enormemente, la primera de ellas fue la de una persona que me dijo mire yo resolví mi problema de equipo y sería mejor que esto lo aproveche otra persona que lo necesite más que yo, y otra fue la de una persona que llamé para coordinar la entrega y no creía que era para eso la llamada, porque días atrás se le había dañado el celular que era el medio que estaba utilizando para estar en clases. Y por eso, es que yo quisiera agradecer muchísimo a todas las personas y todas las dependencias de la universidad que han hecho posible que esta iniciativa se haya concretado y que ya sumemos alrededor de 3 mil tabletas entregadas; entre estas instancias quisiera mencionar a la Oficina de Administración Financiera, a la Oficina de Suministros, al Centro de Informática, al Sistema de Bibliotecas, a la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, a la Sección de Correos y Transportes de la Oficina de Servicios Generales, porque todas ellas han contribuido en alguna manera para que esta entrega de tabletas sea un homenaje a la comunidad estudiantil de la Universidad de Costa Rica, que este año cumple su 80 aniversario” dijo Sandoval.

Durante este año 2020, la UCR adquirió un total de 3250 tabletas para el servicio de préstamo de equipo, de las cuales 1750 fueron asignadas a estudiantes becados con la máxima categoría de beca (beca 5) durante el I ciclo lectivo 2020. Los dispositivos restantes fueron entregados este fin de semana, a la población estudiantil que solicitó el servicio de préstamo para este segundo semestre.

 

Tatiana Carmona Rizo
Periodista, Vicerrectoría de Vida Estudiantil

UNA: Ganadores de las letras bruncas

El pasado 21 de octubre, se realizó la premiación del certamen literario: Premios Brunca, en su trigésimo séptima edición. En esta oportunidad el jurado reconoció el trabajo literario de poesía en la categoría regional y nacional, así como en el género del cuento en las categorías también regional y nacional. Dicha actividad es organizada por el Campus Pérez Zeledón de la Sede Regional Brunca de la Universidad Nacional (UNA).

Miguel Calderón, uno de los responsables de la realización del certamen, junto al académico Joe Montenegro, externó su complacencia por la realización de la edición 37 de los Premios Brunca, la cual al igual que muchas otras actividades tuvo que reforzarse en la virtualidad y comunicación remota, debido a la pandemia.

Los ganadores del certamen literario Brunca 2020 son:

Poesía Regional
Primer lugar
Poemario titulado como “Memoria del hígado” de Leonardo Issac Porras Cabrera

Poesía Nacional
Poemario titulado como “Álbum” de Bryan Sánchez Rivera

Cuento Regional
Cuento titulado como “Lo singular, lo extraño y lo tenebroso: relatos de terror” de Cristhofer Valdeir Marín Zúñiga

Cuento Nacional
Cuento titulado como “Selección de narrativa graffiliana de finales de la segunda década” de Gabriel Ulloa Herrera.

***Mayores detalles con: Miguel Calderón, coordinador Premios Brunca UNA, al (8498-2836).

Oficina Comunicación UNA
Teléfonos: 2277-3224/ 2237-5929

comunica@una.cr

Voz experta UCR: Los aportes de la educación en la construcción del país

Por Dra. Guiselle Garbanzo Vargas, profesora catedrática y decana de la Facultad de Educación, UCR

La apuesta que en el pasado hizo Costa Rica por la educación marcó su historia y ahora será un pilar esencial para la reconstrucción nacional postpandemia

Dra. Guiselle Garbanzo Vargas, decana de la Facultad de Educación Foto: Karla Richmond.

La educación ha sido históricamente el pilar de Costa Rica en la construcción social del país y en el Estado de derecho que posemos, esto ha marcado el país que somos. Costa Rica no sería lo que es sin el papel que ha tenido la educación en la sociedad. No hay desarrollo social si se prescinde de ella. Esta es el baluarte en la construcción de una nación, es la principal herramienta para la movilidad social.

La educación ha edificado a Costa Rica y es la base sobre la cual se afianzan los cimientos en los que descansa el desarrollo social costarricense en todas sus dimensiones, incluyendo la construcción del Estado de derecho del que goza, los avances en la ciencia al servicio social, así como la formación de las personas como seres integrales en busca de su plenitud. Hoy, más que nunca, hay que defender este Estado de derecho, ninguna fuerza política puede ponerlo en riesgo, y su defensa germina desde la educación.

La educación le ha dado a Costa Rica un importante legado, que trasciende en un continuo hacia el futuro. Los costarricenses no debemos olvidar de dónde venimos, debemos poder comprender el presente para trazar con claridad el sendero por el cual debemos encauzar a las próximas generaciones. Esto solo es posible mediante la educación y Costa Rica lo sabe, prueba de ello es que decidió apostarle a la educación cuando abolió el ejército.

El 1.° de diciembre de 1948 se consagró esta decisión en el artículo 12 de la Constitución Política de 1949. De manera que fueron claras las señales de la gran necesidad de invertir los limitados recursos de la Costa Rica de esa época en el campo educativo y apostarle a su crecimiento. Tal como se indica en la documentación del Archivo Nacional, este hecho histórico «simboliza el fin de una era castrense y se inicia otra en la que la seguridad y la educación serán primordial para el gobierno (…)» esto permitió utilizar los presupuestos antes asignados al ejército en el desarrollo del aparato educativo principalmente».

Hace varias décadas que, gracias a la visión de quienes lograron proyectar el futuro en forma correcta, se comprendió que la única forma de avanzar por las sendas del desarrollo social era mediante la educación. Es este el instrumento de alto valor con el que cuentan las sociedades para apostarle al desarrollo socioeconómico con rostro humano. No hay otra forma de avanzar sino mediante la educación, en ella encuentran los pueblos las sendas del saber, la formación del ser humano, de la armonía con el entorno, del respeto con el otro, con los otros, las posibilidades de construir sociedades solidarias, con altos valores morales y éticos, y desde este contexto su propio crecimiento social. Tal y como lo expuso en su momento Uladislao Gámez, “la educación debe proyectarse y organizarse como valor esencial, para el desarrollo del país es indispensable que busque y logre la relación debida con el planteamiento global o nacional y los planes de desarrollo económico”. La educación permite mirar, pensar y transitar por la sociedad de forma distinta, con libertad; la educación genera conocimiento y este es fundamental para la libertad.

Parte de este andamiaje en la construcción desde las Ciencias Sociales de nuestro país, en el campo educativo, se promulga la Ley N°2160, en 1957, por el entonces presidente de la República, José Figueres Ferrer, y el ministro de Educación, Uladislao Gámez, en cuyo primer artículo se establece que “todo habitante de la República tiene derecho a la educación, y el Estado la obligación de procurar ofrecerla en la forma más amplia y adecuada, que busca en sus fines formación de ciudadanos amantes de su patria, conscientes de sus deberes, de sus derechos y de sus libertades fundamentales, con profundo sentido de responsabilidad y de respeto a la igualdad humana; además de contribuir al desenvolvimiento pleno de la personalidad humana, formar ciudadanos para una democracia en que se concilien los intereses del individuo con los de la comunidad, y estimular el desarrollo de la solidaridad y la comprensión humana”.

La crisis sanitaria que surgió en el mundo a finales de 2019 por la enfermedad COVID-19 se ha transformado en una crisis económica y social en distintas naciones y en nuestro país no ha sido la excepción. Le corresponderá a Costa Rica atender la situación con todo el arsenal educativo que ha acumulado a nivel país, pues solo de esta forma podrá recurrir a los mejores aportes desde los diferentes campos sociales, como se evidencia hoy, generando respuestas inéditas a una situación inédita. La humanidad está hoy sucumbida ante una pandemia sanitaria sin precedentes, pero también Costa Rica, sabe que le ha apostado a la educación desde hace mucho tiempo, y este esfuerzo visionario, es lo que le está permitiendo y le permitirá tomar las mejores decisiones, con el capital profesional de alto valor que posee.

Hoy, nuestro país nuevamente ha depositado la esperanza en la educación, como el medio con el que cuenta para generar las mejores respuestas y superar con éxito esta crisis humanitaria. Y será este mismo capital social con el que Costa Rica pondrá todos sus esfuerzos para reconstruir la Costa Rica postpandemia. El país cuenta con profesionales en todos los campos del saber, y las Ciencias Sociales tendrán un papel protagónico en esta reconstrucción que no espera mucho tiempo. Estarán en la primera fila los profesionales en el campo de la educación, quienes mediante los procesos educativos han sentado y sentarán las bases de esta reconstrucción social, porque hoy más que nunca queda implícito el papel de la educación en el desarrollo social, solo mediante esta área disciplinar de las Ciencias Sociales se podrá acceder al conocimiento en todos los campos de los saberes y levantar a la Costa Rica que todos merecemos.

Así las cosas, no hay ciencia aislada, todo conocimiento es desde y mediante la educación, razón de más para cuidar y elevar la calidad de la educación desde una agenda país, que impulse eficientes políticas públicas, porque la educación es una tarea del país, no es desde una visión individualizada. Es con el apoyo de todos los sectores sociales, mediante una agenda colectiva, que será posible elevar cada día la educación de todos y todas, y trascender las fisuras sociales que hoy más que nunca han quedado visibles con las repercusiones sociales de la insólita pandemia sanitaria.

En la presente crisis sanitaria, económica y social, el papel protagónico de la educación en la sociedad no ha pasado desapercibido. En el período postpandemia de reconstrucción del país, no va a dejar de ser importante, al contrario, será más valiosa que nunca, porque permitirá buscar las alternativas correctas en la toma de decisiones. El papel clave que ha tenido la educación en la actual crisis producida por la pandemia es notorio, y se proyecta que el futuro de Costa Rica está en manos de la educación.

 

Dra. Guiselle Garbanzo Vargas
Profesora catedrática y decana de la Facultad de Educación, UCR

UNA: Jóvenes con discapacidad se empoderan en medio de la pandemia

“Confianza, empoderamiento, más que todo” es lo que encontró Francini Sánchez Pérez, en medio de la pandemia por la covid-19, en el curso “Formación por competencias básicas vinculadas al mundo del empleo (Habilidades blandas) para jóvenes con discapacidad”, impartido por la Maestría en Pedagogía del Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional (Cide-UNA) y el Consejo de la Persona Joven (CPJ) del Ministerio de Cultura y Juventud.

“Usted quiere estudiar algo y las personas le dicen que mejor lo piense, que le va a costar, solo porque usted tiene discapacidad visual; como que no confían en uno y a la vez lo desaniman”, cuenta esta joven de la comunidad indígena de Quitirrisí de Mora, al referirse a algunas de las limitaciones que ha enfrentado en su vida.

Muy distintas son las palabras y actitudes del equipo de personas facilitadoras de este curso de habilidades blandas, que Francini recibió junto a otros 28 jóvenes de la Gran Área Metropolitana con distintas condiciones de discapacidad, a través de la pantalla de un dispositivo electrónico, en este año de pandemia.

“Ellos me dieron otras herramientas, lo empoderan mucho a uno”, dice Francini, quien valora el aprendizaje en trabajo en equipo, comunicación, interacción con las personas, así como el conocimiento adquirido acerca de la legislación relacionada con discapacidad y de empleo y emprendimientos.

Estudiante de Administración de Servicios de Salud en la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Francini agrega que la pasantía que se realiza como parte del curso la orientó sobre lo que le es más fácil realizar dentro de su carrera, qué puede mejorar y también cómo buscar herramientas para tener acceso a diferentes trabajos. “Aprendí mucho, significa mucho. Lo animan a uno a seguir, a no detenerse, a luchar”, asegura esta joven de 26 años.

Más allá de un título

“El curso fue un punto de inflexión en mi vida. Sí recibimos un título, pero pienso que va más allá. Es algo que me va a ayudar mucho, no solo en un trabajo sino afuera porque me da a entender quién soy y realmente qué es lo que quiero”, expresa Ángel Flores Guardado, de 18 años, quien tiene ceguera y vive en San Antonio de Escazú.

Ángel explica que el último trabajo que se realiza en el curso es un plan de acción, donde cada uno explica qué es lo que quiere concretamente para su vida y cómo quiere conseguir sus metas. “Para eso fue este curso, para darnos las bases para poder llegar a ellas”.

Y, sí, Ángel tiene ahora muy claro qué quiere. Primero, entrar a estudiar a una universidad, ya sea ciencias del movimiento humano para ser profesor de educación física, ingeniería en sistemas o administración de empresas.

También le encanta el deporte, lo que ya le ha dado frutos. Como integrante de la selección de futbol para ciegos ha representado a Costa Rica en un campeonato mundial.

Por su parte, Yuliana Fernández Flores, de 26 años, quien tiene una discapacidad cognitiva, asegura que con el curso ha aprendido a desenvolverse sola.

Ella sacó su educación primaria y secundaria con ayuda de adecuación curricular, y más tarde ingresó a estudiar Educación Preescolar en una universidad privada, pero se le dificultó mucho terminar su carrera.

Tiene los certificados de cursos de cocina y elaboración de queques que ha llevado en la Municipalidad de Escazú, así como de computación e inglés, recibidos en un instituto privado.

Por eso, como parte del curso de habilidades blandas impartido por la UNA y el CPJ, realizó práctica como ayudante de cocina, con muy buen resultado. “Me fue super bien, me desenvolví sola, yo hice todo sola, nadie me ayudó”, subraya Yuli, quien hoy se siente inspirada para tomar decisiones por sí misma y con más autonomía para decir “quiero esto”.

Ventana al encuentro

Aunque recibieron su título en sus propias casas, Francini, Ángel, Yuliana y sus compañeros de curso, se graduaron oficialmente el pasado 14 de octubre en una ceremonia virtual, en la que participó el director del Consejo de la Persona Joven, Luis Antonio González.

El director del CPJ resaltó la importancia de la articulación con la UNA para impartir este curso, con el que –considera- estas personas jóvenes están construyendo una mejor Costa Rica, porque las habilidades blandas son fundamentales en la actual coyuntura.

“Hace falta más diálogo para que el país avance hacia mejores lugares, hacia mejores tomas de decisiones y que haya más bienestar. Con ustedes estamos construyendo mejores ciudadanos y ciudadanas y eso es construir un mejor país porque el país no es un mapa, el país somos nosotros y nosotras”, dijo.

Por su parte, Marjon Belderbos, coordinadora de la Maestría en Pedagogía de la UNA destacó que en la virtualidad, “las pantallas –como alguien en un curso dijo- se han convertido en ventanas al encuentro”.

“Parece que hay mucho interés de participar y de conocer otras personas jóvenes en condición de discapacidad para unirse, para dejarse escuchar, para compartir sueños, para apoyarse con las metas que cada quien se pone”, afirmó.

“Este curso los pone a ustedes en el centro, pero queremos que sigan creyendo en sí mismos y luchando por sus derechos, por su metas, por su convivencia con otras personas jóvenes, para juntos construir esta nueva realidad de la que tanto se ha hablado y que nos toca vivir ahora. Espero que el curso les haya apoyado para hacer de esa situación, una situación en que podemos seguir creciendo”, subrayó.

Del 2013 al 2020, 481 jóvenes se han graduado del curso “Formación por competencias básicas vinculadas al mundo del empleo (Habilidades blandas) para jóvenes con discapacidad”, a lo largo del país.

En el marco de la igualdad de oportunidades y mediante una propuesta pedagógica práctica y participativa, el curso facilita a las personas participantes herramientas para promover sus derechos humanos y su inclusión en el mundo laboral, así como el fortalecimiento de su autonomía e independencia.

El curso es coordinado por la académica María Fernanda Fonseca de la Maestría en Pedagogía, con el apoyo de un equipo facilitador, integrado por docentes y estudiantes asistentes.

***Mayores detalles con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

UNA: Reducción del presupuesto sería un acto inconstitucional y un retroceso histórico en el modelo educativo

Pronunciamiento del Consejo Universitario de la Universidad Nacional ante las mociones presentadas en la comisión de hacendarios de la Asamblea Legislativa, para recortes presupuestarios a la educación pública, al FEES y al presupuesto ordinario y extraordinario de la República 2020-2021:

El país atraviesa una de las crisis socioeconómicas y políticas más fuertes de su historia, la cual se acrecentó a raíz de la emergencia sanitaria, en los últimos ocho meses, trayendo serias consecuencias para la población nacional, como un aumento en las tasas de desempleo y pobreza, así como un impacto significativo de los ingresos del Estado.

Esta situación afecta las condiciones socioeconómicas de una parte significativa de nuestra población estudiantil, pues un porcentaje muy relevante de ella proviene de bajos recursos o regiones en condición de vulnerabilidad.

La Universidad Nacional coadyuva a la atención de la pandemia y la crisis fiscal del Estado, atendiendo los principios estatutarios, la solidaridad, sensibilidad y la responsabilidad social.

En este sentido, la Universidad Nacional ha realizado las siguientes acciones:

Sobre la atención de la pandemia:

1) Área epidemiológica y de atención a la pandemia.

2) Eje económico y productivo.

3) Eje social, psicológico y educativo.

4) Eje de estudio de los efectos de las medidas para impedir la transmisión de la covid-19.

Sobre el tema fiscal:

Atención de recortes y postergaciones de presupuesto que se han realizado en los últimos años. Para el ejercicio económico 2020, la Universidad Nacional ajustó el presupuesto hacia la baja por un monto de ¢8.857 millones y, además, como aporte solidario a la actual crisis, realizó una transferencia a la Comisión Nacional de Emergencia por ¢5.000 millones. Ambas cifras suman ¢13.857 millones, que equivale al 12% del FEES total que le correspondía a la UNA este año.

Asimismo, conscientes de la situación financiera por la que atraviesa el país, se acordó en la Comisión de Enlace, un rebajo del 5% del FEES 2021, que significa ¢5.372 millones menos para la UNA.

El Consejo Universitario rechaza las propuestas que procuren una nueva reducción del presupuesto a la educación pública en su conjunto, siendo un sector estratégico para el desarrollo del país y la atención de la covid-19, específicamente las mociones presentadas en la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa, para reducir el monto acordado en la Comisión de Enlace para el Fondo Especial de la Educación Superior; en consecuencia se pondría en riesgo las áreas más sensibles de nuestra universidad, para garantizar la atención de las necesidades académicas y estudiantiles.

Recordar a las diputaciones de la Asamblea Legislativa que el sistema de educación superior de Costa Rica ha sido un baluarte en el desarrollo integral y la movilidad social de poblaciones que no ha tenido las oportunidades de mejorar la condición de vida mediante la educación; en consecuencia, una reducción del presupuesto sería un acto inconstitucional y un retroceso histórico en el modelo educativo nacional.

Atentamente,
CONSEJO UNIVERSITARIO

Más información con la Oficina de Comunicación al 8720-4908.

UCR: Propuesta para declarar la conectividad a internet como: “Derecho humano, de acceso universal y gratuidad total”

19 de octubre de 2020

Señor Presidente de la República

Como es sabido por usted, la Universidad de Costa Rica (UCR) ha dado una muestra ejemplar de adaptabilidad en la emergencia declarada por el actual contexto de pandemia generado por la enfermedad COVID-19. Desde la primera semana lectiva del I ciclo del presente año, casi la totalidad de actividades académicas y administrativas las desarrollamos de manera virtual.

Esta accidental e inédita exigencia histórica nos hizo madurar como institución a un ritmo nunca pensado, lo que, a su vez, nos obligó a desarrollar nuestras mejores capacidades adaptativas en contexto de crisis, sin perder de vista en ningún momento, la vocación humanística, democratizadora y científica, que guía al Alma Mater.

Las acciones afirmativas fueron múltiples y resguardaron, hacia lo interno, tres prioridades: a) becas y beneficios estudiantiles, b) respeto a los contratos laborales, y c) inversiones en las sedes regionales; todo lo cual permitió, mantener la excelencia que nos es connatural, realizar aportes científicos y materiales fundamentales en el contexto pandémico y en beneficio de nuestra sociedad; lo anterior, observando los márgenes constitucionales y estatutarios.

Pese a todos los esfuerzos realizados, hemos enfrentado, en un bajo pero importante porcentaje, imposibilidad de conexión virtual de varias personas estudiantes e incluso funcionarias. La dificultad de acceso a internet, o un acceso muy deficiente, aumenta en la medida que el uso se hace desde lugares distantes de los centros urbanos. Esto genera una brecha significativa que conlleva una solapada discriminación inaceptable en el Siglo XXI, en el cual el manejo de la información y la conectividad son constituyentes centrales del orden social. No poseer conexión hoy día, puede ser considerado, permítame la metáfora, una suerte de analfabetismo, lo que corresponde evitar en un Estado moderno y democrático. Sabemos además que miles de estudiantes de primaria y secundaria experimentan serios problemas en este mismo sentido.

Es precisamente por lo expuesto en el párrafo anterior que le escribo, pues creemos necesario proponerle, con respeto, pero con vehemencia, que el Ejecutivo a su digno cargo realice las acciones inmediatas que fueran necesarias para atender dos objetivos ineludibles: 1º- reconocer la conectividad a internet como un derecho humano para todo habitante de nuestro país; y, consecuentemente, 2º- promover el acceso universal y gratuito en todo el territorio nacional.

Nuestro país es privilegiado y dispone de condiciones idóneas para lograr tales cometidos, al contar con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), institución ejemplar que cuenta con recursos humanos capacitados para hacerlo. Pero, además, dispone del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (FONATEL), que no solo tiene el propósito central de reducir la brecha digital, sino que, además, dispone de recursos financieros para apoyar un proceso de esta urgencia y trascendencia.

A estas ventajas comparativas súmele señor Presidente, la disposición de la Universidad de Costa Rica para acompañarles en este proceso que nos pondría entre los países más avanzados y visionarios, dignificando a todas las personas que habitan dentro de las fronteras patrias. Por su parte, no me cabe la menor duda que las otras instituciones de educación superior estatal costarricenses, estarían dispuestas a acompañarnos en tan humano cometido.

Dr. Carlos Araya Leandro
Rector

Recorte de 53 000 millones de colones al presupuesto de las universidades públicas afectaría seriamente la operación de la UCR

El rector manifestó que, de darse esta disminución se perjudicaría, la cantidad de cupos de ingreso para nuevos estudiantes el próximo año

El rector de la UCR hizo un llamado a los señores y señoras diputadas para no afectar con su voto las posibilidades de formación académica de las próximas generaciones. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Una moción presentada por la diputada María Inés Solís Quirós del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) pretende reducir en alrededor de ¢53 000 millones el presupuesto de las universidades públicas del 2021. Esta será debatida en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, en el contexto de la discusión para la aprobación del Presupuesto Nacional de la República del 2021.

La moción Nº 74 supone un rebajo de ¢49 000 millones al FEES en general y de ¢215,7 millones adicionales a la UCR, la UNA, el TEC y la UNED (cada una), así como 3 mil millones a la UTN, que corresponden a un rubro de gastos operativos.

En un mensaje enviado a la comunidad universitaria y nacional, el Dr. Carlos Araya Leandro, rector de la UCR, manifestó que un eventual recorte al monto consensuado con el Gobierno de la República para el FEES, llevaría a un escenario de afectación radical de la actividad sustantiva de la institución, lo que implicaría entre otros, la reducción de cupos de ingreso para nuevos estudiantes el próximo año. Por lo que hizo un llamado a los señores y señoras diputadas no afectar con su voto las posibilidades de formación académica de las próximas generaciones.

Agregó que esas mociones afectan, en principio, la capacidad nacional para atender con innovación y tecnología los retos que impone la crisis sanitaria, así como la promoción de la reactivación económica y la atención de grupos vulnerables que se realizan día a día desde las universidades públicas.

“Somos absolutamente conscientes de la crítica situación por la que atraviesa el país producto de la pandemia y sus consecuencias sociales, económicas y políticas, pero se hace necesario recordar que el sector educación y dentro de él, las universidades públicas, hemos mostrado una elevada solidaridad en el contexto que vivimos, lo que ha implicado, como ya es público, una significativa afectación del FEES 2021, dentro de los márgenes constitucionales”, recalcó Araya.

Según la Licda. Carolina Calderón Morales, jefa de la Oficina de Planificación Universitaria (OPLAU), una disminución de esta magnitud en el FEES significaría una afectación grave a toda la operación de la UCR.

Además señaló que el otro rubro que se pretende recortar en la moción, se refiere a los ingresos según los artículos 22, 23 y 24 del título IV de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (N°9635) que sustituye lo que anteriormente era la Ley 7386, conocida para la universidad como la Ley de Paraíso (215,7 millones) cuyo impacto incide de forma directa y perjudicial en la regionalización.

Es importante indicar que, la institución presenta un crecimiento en gasto corriente de 3,92 %, el cual es inferior al límite estimado por el Ministerio de Hacienda (4,13%) correspondiente a la Regla Fiscal.

Por su parte, el Ing. José Francisco Aguilar Pereira, vicerrector de Administración explicó que ya el presupuesto 2021 de la UCR contempla una disminución total de ¢22 mil millones de colones de los cuales 12,6 mil millones de colones corresponden a ingresos provenientes del FEES y ¢9,6 mil millones por ingresos propios, esto en relación al presupuesto 2020.

Dentro de los principales recortes se estableció un 20% menos para tiempos extraordinarios y combustible, un 68% menos en viáticos y transporte al exterior, así como un 50% menos a proyectos institucionales y apoyo a las vicerrectorías, entre otros.

De igual manera, no se asignan recursos en las diferentes partidas de equipos; por tanto, no se cumple con la atención del Programa de Renovación de Equipo Científico y Tecnológico (PRECT), que, por norma institucional, se debería asignar el 4% del FEES Institucional a este Programa.

Complementariamente, como parte de los esfuerzos de contención del gasto y dada la crisis sanitaria del país y por ende la limitación de los recursos destinados a la educación superior, igualmente, en el concepto de “remuneraciones”, se aplican las siguientes medidas: no se incorpora estimación por ajuste salarial de costo de vida, ni reserva, no se consideran ajustes en los componentes del grupo de partidas de Sueldos al Personal Permanente y no se crean plazas.

Además, en el 2020 como parte de las acciones para enfrentar la crisis sanitaria por la pandemia del COVID-19, las universidades estatales acordaron reducir y postergar sus gastos e inversiones previstos para el presente ejercicio económico, en la suma de ¢48 mil millones.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información