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Declaración final del I Congreso Mundial en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo

25, 26 y 27 septiembre 2020

Sindicatos y gremios de les trabajadores de la educación del sector básico, medio y universitarios, de la ciencia y la cultura, colectivos de investigadoras(es) y educadores(as) populares del mundo, así como actores sociales, reunidos los días 25, 26 y 27 de septiembre de 2020, en el I Congreso Mundial de educación: en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo declaramos que:

La pandemia del COVID-19 generó una situación inédita de parálisis global programada, que desnudó las profundas desigualdades del sistema, pero que también se convirtió en una oportunidad para el gran capital en su propósito de avanzar en una redefinición de sus procesos y dinámicas, con elementos de mayor exclusión y dominación. La ola de privatizaciones de los servicios básicos y de interés social ocurridas en las últimas décadas, hizo que los sectores sociales más empobrecidos y la clase trabajadora fueran los más afectados por la crisis de la pandemia.

Tal parálisis se imbricó con la crisis económica del capital que venía eclosionando en una nueva recesión económica mundial. En ese contexto vimos surgir gobiernos neo- conservadores con políticas de corte fascista como el de Trump o Bolsonaro, que con sus políticas negacionistas de los riesgos para la salud del COVID-19 llevaron a miles de seres humanos a los hospitales y a la muerte. Muchos gobiernos, siguiendo el ejemplo de Trump y Bolsonaro, privilegiaron las ganancias por encima de la vida humana. Esto debe ser enfrentando por los pueblos y sus organizaciones sociales y sindicales en el plano de las ideas, la movilización y la organización.

La actual coyuntura mundial es de crisis profunda del sistema capitalista que lo lleva, una vez más, a intentar colocar sobre las espaldas de los y las trabajadores los costes de esta situación.

Con lo que respecta a educación, la pandemia del COVID-19 ha servido de pretexto para avanzar en la agenda neoliberal de sociedad educadora, la cual se concreta con novedosas formas de privatización educativa, asociadas al acceso a la conexión a internet y la posesión de equipos para participar en las clases remotas y virtuales.

El experimento de la virtualidad en casa está siendo usado para colocar una disputa que no existía en febrero de 2020, entre educación presencial en la escuela versus educación virtual en casa. El capitalismo sabe que no puede suprimir de manera impune y rápida las escuelas, pero está creando el imaginario social sobre la obsolescencia de lo escolar. Con ello procura dar entrada a las corporaciones tecnológicas y de contenidos educativos digitales al “mercado educativo”, lo cual va acompañado de una desinversión sostenida en la actualización y formación docente para contextos digitales como el actual.

La propuesta de educación virtual, híbrida y multimodal ha encontrado a millones de niños, niñas y jóvenes sin posibilidades reales de continuar sus estudios. No son ellos, los y las jóvenes y los más chicos(as) quienes están dejando los estudios, es el sistema capitalista quien los está dejando fuera, al romperse el papel igualador de condiciones de aprendizaje asignado a la escuela.

A pesar de ello, la docencia internacional ha asumido por cuenta propia y con el acompañamiento de sus gremios y sindicatos la tarea de actualizarse para enfrentar los actuales desafíos pedagógicos. Los educadores del mundo somos un digno ejemplo del compromiso con la continuidad del derecho a la educación, en condiciones cada vez más adversas, quienes hemos garantizado de manera real el sostenimiento del vínculo pedagógico con los y las estudiantes.

Los/as docentes han sido sometidos al acoso laboral, sobre carga en sus horarios y tareas, encerrados/as en sus casas, resolviendo por su cuenta la continuidad de la actividad educativa. Situación que además, ha incrementado la jornada de trabajo por las tareas de cuidado y sostenimiento del hogar, afectando especialmente a las trabajadoras docentes con hijes menores o adultes mayores a su cargo. Esto lo ha hecho el magisterio mundial con el mínimo o ningún reconocimiento de los gobiernos.

Ello no oculta la emergencia de nuevas formas de privatización, al transferir a las familias, docentes y estudiantes las responsabilidades de los Estados nacionales de garantizar las condiciones mínimas para ejercer el derecho a la educación. Son ahora las familias, docentes y estudiantes quienes deben comprar o repotenciar computadoras, pagar planes de datos para el acceso a internet e incluso adquirir plataformas privadas para poder dar clases virtuales. Esta privatización está siendo ocultada con una estruendosa cortina de humo comunicacional de los gobiernos algunos de los cuales, incluso, han sostenido un supuesto éxito educativo en la pandemia, con frases oportunistas sobre la vocación docente.

Algunos gobiernos de manera irresponsable han intentado convocar a una vuelta a clases en medio del ascenso de los contagios, sin que aún se cuente con una vacuna y sin las adecuadas condiciones de bio seguridad, cuestión que expresa con claridad que sus mayores preocupaciones están en reactivar la economía capitalista en crisis, a costa de la seguridad y vida de les niñes, familias y les trabajadores de la educación, exponiendo a la inmunización por rebaño.

Mientras el capital hoy defiende la escuela como guardería y sitio para transmitir conocimientos funcionales al modo de producción, nosotros defendemos la escuela del pensamiento crítico, de la solidaridad, del encuentro humano, del vínculo con la transformación social.

La actual crisis ratifica viejas certezas al tiempo de instalar nuevos desafíos. La certeza según la cual la experiencia educativa ineludiblemente se sostiene en una actividad presencial ha recuperado nuevamente valor para el ejercicio docente, tan denostado por la mercantilización educativa neoliberal. Con todo ello, el retorno a las aulas y a la presencialidad no puede ser un regreso a aquella realidad naturalizada de desigualdades expresadas antes de marzo 2020 y con dramatismo durante la pandemia.

El desafío que enfrenta la generación de trabajadores y trabajadoras de la educación en el presente es aún mayor: se trata de pensar y construir respuestas, no solo para la coyuntura, sino que desde el presente de resistencias se pueda trazar un horizonte estratégico, que pasa ineludiblemente por la construcción de alternativas pedagógicas que sustenten una nueva escuela, una nueva universidad.

Asumir de la manera más consistente y responsable este desafío, supone ir más allá de las fronteras nacionales puesto que lo que está en juego es precisamente la superación de la crisis de un modelo globalizado de educación neoliberal.

La universidad pública intenta ser tensionada por el capital hacia modelos de privatización, lo cual demanda un renovado compromiso con su carácter público, algo que forma parte de nuestras preocupaciones centrales.

Por ello, este I Congreso Mundial de Educación: en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo acuerda:

Primero: condenar de manera firme y contundente este nuevo modelo de privatización educativa que se intenta imponer en el marco de la pandemia del COVID-19. Por ello, se insta a los gobiernos, a que en el periodo que aún resta de la pandemia se garantice el acceso universal y gratuito al internet y los planes de datos, así como la dotación de equipos de computación a docentes y estudiantes. La crisis generada por el COVID-19 no puede ser un pretexto para imponer el paradigma neoliberal de sociedad educadora ni para descargar sobre los y las trabajadoras(es) la actual crisis económica mundial;

Segundo: declarar por unanimidad que la educación pública, gratuita, popular, laica, científica, no sexista, no racista y de excelencia es para nosotres entendible en un marco de presencialidad, encuentro, diálogo y construcción compartida del conocimiento en las aulas e instituciones educativas, y siempre al servicio de los problemas globales, nacionales y locales de las grandes mayorías Por ello, denunciamos los intentos de las grandes trasnacionales y corporaciones tecnológicas de promover el modelo de educación en casa, como una ruta para elevar sus ganancias en detrimento de las necesidades humanas de aprendizaje de los pueblos;

Tercero: la presencialidad no se opone al uso de la innovación tecnológica en las escuelas, liceos y universidades, pero ello demanda el desarrollo de plataformas virtuales independientes y nubes digitales soberanas en manos de los sistemas educativos nacionales y las organizaciones sindicales del magisterio. Este tema se convierte en central en la lógica de frenar nuevas formas de dependencia científica y del conocimiento derivadas de la dependencia tecnológica. La docencia mundial tiene el saber pedagógico para trabajar desde cada especificidad el conocimiento que se corresponda al desarrollo tecnológico en las aulas con una perspectiva igualitaria, de justicia social, anti patriarcal, feminista, ecológica, crítica, emancipatoria, de defensa de nuestra memoria histórica y los pueblos ancestrales y anticapitalista;

Cuarto: Ante la desinversión educativa que viene ocurriendo en el marco de políticas neoliberales, lo cual se expresa en el deterioro de las condiciones de trabajo y salariales de les docentes, planteamos a la OIT y la UNESCO la urgencia de producir una nueva actualización de las “Recomendaciones de la OIT y la UNESCO relativa a la situación del personal docente (1966)” y de las “Recomendaciones de la UNESCO relativa a la condición del personal docente de enseñanza superior” (1997), así como de sus revisiones posteriores. Se debe garantizar el respeto a los derechos laborales de la docencia, con pleno acceso a la formación y actualización permanente, gratuita y en servicio, a cargo de los estados y las instituciones educativas.

Quinto: es urgente abrir un diálogo educativo abierto y permanente con las organizaciones de los/ las estudiantes y sus familias que defienden el derecho a la educación en los nuevos contextos de asedio de las corporaciones tecnológicas, para con ellos y ellas construir rutas de trabajo compartidas;

Sexto: establecer un plan de unidad en las luchas que se exprese en la solidaridad activa con todas las formas de defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo que se libren en los territorios locales, nacionales, continentales y mundiales. En ese sentido trabajaremos en una ruta unitaria que permita el establecimiento de la segunda semana de junio de 2021 como la semana mundial de movilizaciones en defensa de la educación pública, la ciencia y la cultura, en la cual se coordinen organizaciones de les trabajadores de la educación, asociaciones de familias y estudiantiles. Trabajaremos en el post congreso para impulsar la Marcha Global de les Trabajador@s de la Educación, los estudiantes y las familias y la realización de un Congreso Mundial de Educación Artística y Cultura;

Séptimo: Transformar el Grupo de Contacto Internacional que posibilitó llegar a este Congreso Mundial, en el Espacio de Encuentro Global de las Luchas en Defensa de la Educación Pública con el propósito de allanar el camino para la conformación de un espacio estable y permanente, la Coordinadora Internacional de los y las Trabajadores(as) de la Educación.

Octavo: se aprueba emitir por separado las declaraciones de solidaridad con las luchas de los pueblos y el movimiento pedagógico que fueron presentadas ante la mesa de debates.

Participantes en el I Congreso Mundial de educación 2020: en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo

Luis Bonilla-Molina (OIREPOD), Claudia Baigorria (CTA-A, Argentina), Pedro Hernández (CNTE, Sección 9, México),Mercedes Martínez (FMPR, Puerto Rico), David Lobao (SINASEFE, Brasil), Fernando Abrego (ASOPROF, Panamá), Alfredo Velásquez (SUTEP, Perú), Eduardo González (MUD, Chile), Luz Palomino (CII-OVE), Nelson Alarcón (FECODE, Colombia), Jorge Dorantes Silva (CNSUESIC, México), Vladimir Laura (CONMAURB, Bolivia), Denis Solis (ASPE, Costa Rica), Luis Tiscornia (CONADU-H, Argentina), Rosa Berrio (USTEC-STES-IAC, España), Mari Luz González (STES, España), Secretaria General de la FERC Francesa, Albert Sansano (FME,FSM), Laura Isabel Vargas (UNE, Ecuador), Laura García Tuñón (ENDYEP, Argentina), Andrea Zilbersztain (CEIP-H Argentina), Ernesto Aguilar Mondragón (CNSUESIC, México), Aníbal Navarrete (Chile), Lev Velásquez, (CNTE, México), Richard Araujo (APOESP, Brasil), Alfredo Cáceres (SUTEBA Tigre, Argentina), Andrés Quisphe (UNE, Ecuador), Carlos Munevar (La Roja, Colombia), Casey Davison (Sidney Australia), César Valdovinos (CINPECER, México), Faustino Celestino Martínez (Monterrey, Nuevo León, CNTE, México), Fredy Mamani (Maestros Rurales, Bolivia), Julia McRae (Surrey Teachers´ Association, Canadá), Gamaliel Guzmán Cruz (CNTE, Michoacán, México), Luis Sánchez (AEVE, Panamá), Miguel Ángel Hernández (SITRAIEMS, México), Pavel Escobar (CNTE, Chiapas, México), Sara Chambers (CTU, Chicago), Dermeval Marins de Freitas (SEPE, Brasil), Yesid González (ADE, Colombia), Miguel Rivera González (FMPR, Puerto Rico), Luis Miguel Dorry (OVE México), Rebecca Garelli (National Educators United, Arizona, EEUU), Pedro Gómez Bámaca (CNTE, Sección 7 Chiapas, México), María del Carmen López (MAEC, Oaxaca), Orlando García (ASOMOGRERP, Panamá), Gustavo Teres de Rosario (AMSAFE, Argentina), Lorena Gordillo (SUTE, Mendoza, Argentina), William Velandia (FECODE, Colombia), Luis Miguel Cisneros (Investigador, México), Eblin Farega (ANDES, Brasil), Luis Tiscornia (CONADU-H, Argentina), Antonio Elías (Uruguay), Daniel Libreros (UN, Colombia), Daniel Jorge (FERC CGT, Francia), Alfredo Velásquez (SUTEP, Perú) Marc Casanovas (USTEC, STES-IAC, Cataluña), Sidney Kgara (NEHAWU, Sudáfrica), Denis Solis, (ASPE, Costa Rica), Julieta Kusnir (Los Ángeles, EEUU), Luis Edgardo Salazar (FECODE, Colombia), Monique Dols (Nueva York, EEUU), Raúl Gil (Uruguay), Sebastián Henríquez (SUTE, Mendoza), Vicent Mauri (Intersindical de Valencia), Sheila Ceccon (Instituto Paulo Freire, Brasil), Nelsy Lizarazo (CLADE), Mari Luz González (STES, España), Cecily Myart-Cruz (Presidenta UTLA), María Elisa Salgado (SUTEBA Tigre), Nelva Reyes (CGTP – Panamá), Luis Bueno (CNSUESIC, México), Toninho Alves (FASUBRA, Brasil), Rosa Cañadel (España), Elizabeth Búrigo (Brasil), Rose Mary Hernández (FOVEDE, Venezuela), Carolina Jiménez (CLACSO Colombia), Trino Barrante (SINDEU, Costa Rica), Estela Gramajo (Intergremial de Formación Docente, Uruguay), Fernando Gómez (COAD, Argentina), Roberto Aguilar (Bolivia), Hugo Aboites (México), Shirley Florencia de la Campa (México), Pedro Hernández Castillo (ASPU, Colombia), Denis Chávez (Universidad de Panamá), Leopoldo Munera (MANPUP, Colombia), Xavier Diez (Intersindical, Cataluña, España), Albert Sansano (FME/FSM) Ángel Rodríguez Rivera (Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, APPU, Puerto Rico), Osvaldo Coggiola (ANDES Brasil), Eloy López Hernández (CNTE, Sección 22, México), Karina Bathyany (CLACSO), Beatriz Introcaso (COAD, Rosario, Argentina), José Cambra (ASOPROF, Panamá), Marcela Browne (Argentina), Oscar Hernández Neri (Red de Universidades Alternativas, RUA, México), Gustavo Adolfo López Torres (ASPU – UPN, Colombia), Sandra Lario (Argentina), Luis Miguel Dorry (OVE), Marco Raúl Mejía (Planeta Paz, Colombia), Edgar Isch (Ecuador), Tere Garduño (México), Anaida Colón (Chapman, EEUU), Ángela Zambrano (Ecuador), Peter McLaren (EEUU), Henry Giroux (Canadá), Bill Ayers (EEUU), Francisco Cabrera Romero (GIPE, CEAAL), Fernando Lázaro (CEIP-H, Argentina), Oscar Jara (CEAAL), Jurjo Torres Santomé (A Coruña. España), Erika Candelaria Hernández (Oaxaca, México), Jesús Alemancia (Red Mesoamericana Alforja), Martha Alfonso (Fecode, Colombia), Alfonzo Tamayo (Revista Educación y Cultura, Colombia), Mauro Jarquín (México), Vernor Muñoz (CME), Fernando García Culebro (Ove- Chiapas), Lourdes Urbáez (Educadora popular, Venezuela), Sócrates Silverio Galicia (CNSUESIC, México), Catherine Walsh (Ecuador), Juan Carlos Cascos (Kairós), Ezequiel Alfieri (Argentina), Valeria Rojas Urrea (Coordinadora de Federaciones de Trabajadoras(es) de la Educación, Chile), Mariano Isla (Asociación de Pedagogos de Cuba), Luis Huerta-Charles (EEUU), Lara María Bertolini (Travazona, Argentina), Enrique Diez (Investigador, España), Nano Balbo (Argentina), Teresa Vélez (FMPR, Puerto Rico), Janeth Motato (Consejo Regional Indígena del Caldas, CRIDEC, Colombia), Juan Ramírez (UTLA, EEUU), Diógenes Sánchez (Coalición Panameña por el Derecho a la educación), Fernando Santana (CEIP-H), Edwin Morales Laboy (FMPR, Puerto Rico), Maura Elena López Aguilar (CNTE, Sección 34, Zacatecas, México), Víctor Manuel Fernández Andrade (Magisterio Zacatecas, México) y diez mil seiscientos ochenta y un (10.681) inscritos e inscritas, quienes participaron activamente en los debates a través del YouTube de Otras Voces en educación y los Facebook live, Instagram live y Twitter live de las organizaciones participantes

Encuentro Nacional rumbo al Congreso Mundial en defensa de la Educación Pública y contra el Neoliberalismo Educativo

DECLARACIÓN

La actual pandemia por el COVID–19, impuso sobre la sociedad, un confinamiento generalizado a nivel mundial sin precedentes. De esta forma, logró inmovilizar, aunque no completamente, a los diversos movimientos sociales anticapitalistas, de tal modo que cimbró sus lógicas organizativas y de resistencia política. Esta circunstancia ha sido aprovechada por los gobiernos para favorecer a las corporaciones del capitalismo informático.

Es urgente que los trabajadores de la educación, la ciencia y la cultura, los académicos y los estudiantes, los movimientos sociales y populares, reinventemos y re-articulemos nuestras formas de lucha para defender la escuela pública, la cultura, la ciencia y la tecnología para poner en el centro el desarrollo humano y no el capital humano.

La pandemia paralizó los procesos educativos en el mundo. Más de 1.500 millones de estudiantes y 63 millones de docentes suspendieron de manera abrupta las actividades en las escuelas y las aulas. En el caso mexicano, donde la mitad de los hogares no cuentan con computadoras ni con conexión a internet, fueron excluidos tres de cada diez estudiantes de la estrategia de educación oficial, y los que sí lograron participar, fueron expuestos a una educación virtual precaria, excluyente, bancaria y sin un método de aprendizaje creativo ni crítico. Este escenario en el que la educación en la escuela se desplazó al hogar con tiempos rígidos y actividades que invaden sus dinámicas cotidianas, tensó una crisis emocional y afectiva entre los alumnos y sus familias. A partir de este escenario sociopolítico, se agudizó la desigualdad económica, cultural y digital, así como la violencia social y de género.

Concebimos la educación, la ciencia, la cultura y la tecnología como bienes públicos y derechos humanos universales, por tal motivo nos pronunciamos por el pleno cumplimiento de la universalidad y gratuidad en su acceso y disfrute, para lo cual se requiere un incremento del presupuesto del gobierno federal y de los gobiernos estatales.

También nos pronunciamos por la eliminación de todas las políticas y programas del neoliberalismo, que han promovido la privatización y mercantilización de la educación, la ciencia y la cultura. En ese sentido, demandamos la eliminación del sistema híbrido, público-privado, porque prioriza las certificaciones y acreditaciones antes que la vida y el desarrollo pleno de la salud, del aprendizaje necesario y urgente, además de promover la estandarización de la educación; porque refuerza la visión gerencial y de la reproducción de las desigualdades, al estar basado en una noción de la calidad y de excelencia, desde una perspectiva economicista y tecnocrática.

Igualmente denunciamos el uso de la pandemia para reforzar la tendencia privatizadora de la ciencia y la cultura en la educación, por medio de plataformas virtuales comerciales y de contenidos sesgados por la visión corporativa de los dueños de los espacios digitales. El capitalismo de plataformas construye la desigualdad social en el acceso al conocimiento y la comunicación, produce un apartheid tecnológico, una clase de infopobres en la que los niños y jóvenes marginados, así como los trabajadores precarizados, no pueden resolver el problema del equipo y la conectividad.

EDUCACIÓN BÁSICA

En el caso de México se entregó la rectoría de la educación, inicialmente a Google para que 36 millones de estudiantes y 2 millones de docentes fueran el mercado cautivo de la transnacional de las tecnologías digitales; en una segunda fase de la educación remota se pactó con la oligarquía de las televisoras privadas y como consecuencia su rescate económico y moral, tras una caída constante de credibilidad por sus filas conservadoras durante cuarenta años de neoliberalismo.

En contraste, se impulsa un recorte brutal a la formación inicial y continua de los docentes. Contrariamente a los preceptos constitucionales y al Plan Nacional de Desarrollo, en los que se establece el reforzamiento de las escuelas formadoras de docentes y la revalorización del magisterio, el proyecto presupuestal de egresos de la federación para 2021 contempla un recorte de 95.3% a las escuelas normales y a la universidad pedagógica nacional; para el desarrollo profesional de los docentes en el servicio educativo se proyecta un recorte del 89% y para capacitación un 49%. Las corporaciones del capitalismo informático van por el desplazamiento del magisterio, por un amplio mercado de productos educativos digitales y por la eliminación de la escuela física y presencial.

Consideramos que los preceptos bajo los cuales se confeccionó la actual reforma educativa no lograron desarraigar las imposiciones del neoliberalismo y mantienen criterios empresariales en la política educativa nacional. Por ello, no aceptamos ningún tipo de educación o de política que limite el ingreso y la permanencia de los estudiantes al Sistema Educativo y reivindicamos la lucha por la democratización de nuestro país, de la educación pública y los sindicatos.

Los trabajadores de la educación mantenemos la exigencia de ser tomados en cuenta para la aportación de propuestas para la elaboración de contenidos, diseño de actividades escolares, estrategias de simplificación administrativa y todo lo que se relacione con el quehacer educativo. Sostenemos el principio de la comunicación y la convivencia humana como el medio para la difusión, el diálogo y la construcción de los saberes y los aprendizajes.

Nos reiteramos educadores populares, porque enseñamos aprendiendo entre maestros, alumnos y padres de familia, en las comunidades y en la ciudad, a partir de la realidad de la comunidad escolar y para beneficio de la población en general. De acuerdo con ello, seguimos proponiendo y reinventado formas de educación alternativa para llegar hasta los lugares más olvidados, porque promovemos la emancipación de las personas y sus comunidades a través de una educación que fomenta la colectividad, la solidaridad, la empatía, el respeto por el medio ambiente, el pensamiento crítico, la búsqueda del bien común, el amor y la ciudadanía patriótica.

EDUCACIÓN MEDIA Y SUPERIOR

Reivindicamos un proyecto de educación superior basado en las organizaciones colectivas de los trabajadores académicos, administrativos y estudiantes, que promueva una sociedad igualitaria, una formación integral y humanista, con pleno respeto a los derechos de todas y todos; que desarrolle el pensamiento crítico y creativo por medio de pedagogías críticas y liberadoras, además de responder a las grandes necesidades nacionales.

Sostenemos que las instituciones de educación superior deben ser espacios de libre ejercicio de los derechos, por lo que deben funcionar de manera democrática y gozar de una autonomía sustantiva cuyo ejercicio se debe garantizar con un subsidio público suficiente, oportuno e incondicional de carácter transexenal, no menor a los porcentajes recomendados por los organismos multilaterales como la UNESCO o la propia ONU. La autonomía debe comprender la libertad de cátedra e investigación, el autogobierno, la libertad de pensamiento y de expresión y la armonía con los derechos colectivos laborales de asociación y negociación colectiva en el plano nacional.

Demandamos condiciones de trabajo dignas para los trabajadores académicos y administrativos; un programa amplio de recuperación salarial y la eliminación de los programas unilaterales de estímulos mediante su incorporación al salario pactado bilateralmente; además de un ambicioso programa de creación de plazas de tiempo completo y de estabilidad laboral, para eliminar la precariedad en que laboran miles de profesores.

Asimismo, demandamos el respeto a las organizaciones colectivas de los trabajadores universitarios y su incorporación en las grandes discusiones nacionales sobre el proyecto de educación superior que requiere el país y sobre las políticas que se impulsarán en el sector.

Exigimos a las cámaras de diputados y senadores, así como a la SEP, que los centros, escuelas o proyectos comunitarios de las Universidades Alternativas, sean reconocidos en la Ley General de Educación Superior, como lo son las universidades privadas y públicas. Esto es una medida necesaria para alcanzar la equidad e incrementar la cobertura del nivel educativo sobre todo en poblaciones pobres, aprovechando el saber, la organización social y la cultura autogestiva de los pueblos. Además, proporcionar a estos estudiantes becas, en igualdad de circunstancias que las Universidades Benito Juárez.

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

La formación de vocaciones científicas y para la investigación inicia desde la educación básica. Fortalecer la educación desde sus cimientos con una visión de futuro y conciencia de clase de todas las áreas de las ciencias y tecnologías, es fundamental para el desarrollo integral del país.

La investigación científica requiere una formación con integridad, madurez intelectual y respeto por los principios éticos. Implica una formación sin discriminación por razones de raza, color, ascendencia, sexo, género, orientación sexual, edad, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional, origen étnico, origen social, posición económica o social de nacimiento o discapacidad. Además, que todos los ciudadanos disfruten de las mismas oportunidades de educación y formación iniciales que califican para poder realizar carreras de investigación y desarrollo tecnológico, con acceso a los empleos no precarizados en la investigación científica.

Los programas de posgrado son formadores de científicos; sin embargo, tienen un alto índice de rechazo de aspirantes, lo que cancela la posibilidad de incrementar la planta de trabajadores científicos. Es indispensable incrementar los espacios para científicos en formación, teniendo programas de apoyo en el inicio y durante el desarrollo de su carrera; que cuenten con becas, movilidad y demás acciones afirmativas necesarias para suprimir la desigualdad de oportunidades, subsanar las desigualdades del pasado y los patrones de exclusión; fomentar en particular, que las mujeres y las personas de otros grupos con baja representación, tengan la posibilidad de realizar carreras científicas.

La formación científica debe promover las responsabilidades sociales del científico, y a su vez garantizar el acceso equitativo y libre a la literatura, los datos y los contenidos. Se necesita fortalecer la enseñanza de todas las ciencias; incluir elementos interdisciplinarios en los programas de estudios y en los cursos, considerando las dimensiones éticas de la ciencia y la investigación, así como la integridad intelectual, esto con el fin de que los científicos participen de los procesos colectivos de apropiación social del conocimiento, para contribuir efectivamente a la toma de decisiones públicas y la atención de problemas sociales prioritarios.

CULTURA

Los trabajadores del sector cultura, nos encontramos en un contexto muy particular con la creación de la Secretaría de Cultura Federal (SCF) que en el actual gobierno desarrolla una política cultural, que denota una continuidad de la instrumentada por los anteriores gobiernos neoliberales: 1) reducción del presupuesto para el sector y 2) la total apertura a la iniciativa privada, las denominadas industrias culturales, en áreas sustantivas del Estado, como son educación artística, investigación y protección del patrimonio cultural.

Concebimos la cultura como un campo indisoluble de la educación y como estrategia para el desarrollo integral de los ciudadanos; pero, hoy esta visión está amenazada por los preceptos de una “Ley General de Cultura y derechos culturales” que privilegia conceptos como: desarrollo cultural, fomento cultural, turismo cultural, gestión cultural, entre otros, que tienen como fin la disminución de la obligación del Estado de brindar a la población acceso a la educación y al disfrute del arte y la cultura.

México es un país rico en características culturales y fue ejemplo para el mundo en el fortalecimiento de instituciones dedicadas a ello, debido a su conformación pluricultural (multiétnica y plurilingüística); no obstante, los procesos económicos, políticos y sociales que actualmente tienen lugar en el mundo globalizado, ponen en riesgo el conjunto de valores culturales y educativos de nuestro país.

Ante este escenario, los trabajadores del sector cultura, junto a los demás sectores, necesitamos organizarnos colectiva y solidariamente en la defensa del patrimonio cultural, energético y natural; sobre todo porque debemos retomar la lucha histórica de todos aquellos ciudadanos, académicos, sindicalistas y demás luchadores sociales que nos antecedieron.

En el ámbito educativo, en relación a la enseñanza artística y la identidad cultural, con el objetivo de promover la organización del sector cultural a nivel internacional, solicitamos proponer en el próximo Congreso Mundial de Educación, la realización de un Congreso Mundial de Educación Artística y Cultura, en el que se pueda expresar el panorama internacional, para plantear posibles soluciones que permitan enfrentar de manera global los problemas educativos y laborales que atañen al sector cultural en el mundo.

Consideramos que estamos en un estado de emergencia, por lo que se debe formar un frente amplio para trabajar en la elaboración de un proyecto nacional de cultura, que contemple la creación de observatorios públicos de las políticas culturales en conjunto con las universidades nacionales y luchar que por ley el presupuesto para la cultura no sea menor a lo recomendado por la ONU, en contraparte de la política gubernamental de reducción que ahoga a este sector. Por último, debemos trabajar y luchar por la creación de un órgano consultivo que esté integrado por representantes de los trabajadores de la cultura.

En este contexto, el “Encuentro nacional, rumbo al I Congreso Mundial en defensa de la Escuela Pública y contra el neoliberalismo, DECLARA:

Que pugnamos por una verdadera educación impartida, financiada y asegurada por el Estado para toda la población; que sea pública, humana, emancipadora, crítica, universal, laica, multicultural, incluyente y respetuosa de la diversidad de género. Por tal motivo, rechazamos de manera enérgica los recortes presupuestales a educación, cultura, ciencia y tecnología.

Que convocamos a la unidad de los trabajadores de la educación, ciencia y cultura y a toda la clase trabajadora para defender los derechos sociales y humanos, que han sido vulnerados en este periodo de pandemia.

Qué hacemos patente nuestra exigencia para que se creen las condiciones de un regreso seguro a las actividades escolares, con la infraestructura y equipamiento mínimo para garantizar las medidas sanitarias y de una buena educación.

Que no permitiremos un regreso de esta emergencia sanitaria a la normalidad del explotador y el explotado, porque esta pandemia debe servir para dejar en claro la necesidad de reintegrar su verdadero valor al ser humano, escamoteado por el neoliberalismo y la proliferación del consumismo y la depredación.

¡En defensa de la educación, la ciencia y la cultura para todos y todas!

18 de septiembre de 2020

UCR: Sede del Atlántico publica textos de apoyo educativo para fortalecer enseñanza de la lengua cabécar

Diccionario escolar y texto bilingüe dirigido a niños fortalecerán procesos pedagógicos en escuelas de la región indígena de Chirripó.

En el marco de las actividades de investigación y acción social que realiza en el territorio indígena de Chirripó, la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica acaba de publicar dos textos educativos que servirán de apoyo pedagógico al trabajo que realizan docentes de lengua y cultura cabécar en dicha región.

Se trata de los textos titulados Diccionario escolar del cabécar de Chirripó e Itsó pákë́ (Historia de Itsó). Ambas obras fueron escritas por Guillermo González Campos, profesor de la Sede del Atlántico, y Freddy Obando Martínez, indígena cabécar.

El diccionario constituye un esfuerzo investigativo de casi diez años que busca contribuir de forma significativa con el conocimiento, protección y conservación del patrimonio lingüístico del cabécar, idioma indígena costarricense.

Debido a ello, está dirigido principalmente a la población cabécar de este territorio indígena, en especial a aquellos que estudian y enseñan en la educación primaria. Pero también podrá ser de provecho para otros usuarios: estudiantes de diversas edades, personas interesadas en aprender cabécar como segunda lengua, lingüistas, lexicógrafos, etc.

Además, constituye una obra innovadora, pues incorpora apartados enciclopédicos que intentan sintetizar lo más relevante de la cultura cabécar. De esta forma, se incluye información relativa a aspectos culturales como relatos y tradiciones orales, artesanías, comidas, bebidas, alimentos, plantas medicinales y formas de curación tradicional y la función social de algunos rituales y cargos tradicionales de este pueblo indígena.

Hasta ahora, la mayoría de los diccionarios de lenguas indígenas hechos en Costa Rica se han limitado a recoger el acervo léxico de un determinado idioma centrándose de forma específica en los aspectos de significado.

Sin embargo, en este caso se procuró trascender dicho esquema en aras de crear una herramienta valiosa que permita la promoción y conservación del patrimonio cultural de los cabécares, así como el diseño e implementación de estrategias adecuadas para la aplicación de la interculturalidad en las escuelas de Chirripó.

Es importante tener en cuenta que la región indígena de Chirripó posee una realidad multilingüe y multicultural que necesita crear, con urgencia, espacios educativos de mantenimiento lingüístico que permitan que el español, la lengua dominante de Costa Rica, no debilite ni acabe con la lengua indígena. El cabécar es la lengua vehicular de la región. El 96,7 % de la población la habla con fluidez.

El diccionario, por otra parte, ha estimulado la creación de tecnología emergente. Ya se está trabajando en la plataforma web que permitirá su consulta por medio de la Internet. Se espera que esta esté disponible a inicios del próximo año.

Además, gracias a un trabajo colaborativo con Rolando Coto, especialista en Lingüística Computacional, y la estudiante Victoria Quint, ambos del Dartmouth College, de Nuevo Hampshire, Estados Unidos, el léxico del diccionario se ha tomado como base para el desarrollo de un teclado predictivo de cabécar cuya versión beta ya se encuentra disponible en la web.

Este teclado permitirá escribir mediante celular esta lengua con mayor soltura y rapidez. Es importante destacar que se trata de la primera tecnología de este tipo disponible para una lengua indígena costarricense.

La obra Historia de Itsó, por su parte, consiste en una edición bilingüe (cabécar-español), ilustrada y publicada a todo color cuyo objetivo es, al igual que el diccionario, servir de apoyo educativo a los procesos de enseñanza y aprendizaje en las clases de lengua y cultura cabécar de la región indígena de Chirripó.

El pequeño libro narra, como su nombre lo indica, una serie de acontecimientos que involucran a Itsó, uno de los personajes emblemáticos propios de la literatura oral cabécar. Básicamente, este es un ser maligno que es conocido por haberse comido a la madre de los Së́rikë́wá, los Niños Huracanes, lo cual provoca la furia y venganza de Tala yaké, el padre de estos.

Un aspecto que sobre sale en el texto son las ilustraciones a colores que complementan con gran acierto y destreza la historia narrada. Dichas ilustraciones fueron desarrolladas por Arturo Peña Hurtado, profesor de la carrera de Diseño Gráfico en la Sede del Atlántico, quien para su elaboración contó con el apoyo de Freddy Obando, coautor del libro, en aras de confeccionarlas sin violentar las convenciones culturales del pueblo cabécar.

Según manifestó Guillermo González, coautor del libro, “Itsó pákë́ es una obra dirigida a un público más que nada infantil. Tiene por objetivo iniciarlos en la lectura por medio de un texto de su propia cultura. Quienes tienen materiales producidos a diario, como los periódicos, no tienen conciencia de la importancia de contar con materiales escritos en una lengua indígena como el cabécar. Estos suelen ser muy escasos y a veces publicados en condiciones materiales muy humildes”.

Es importante mencionar que la Historia de Itsó se publica gracias al apoyo económico del Colegio de Costa Rica, instancia del Ministerio de Cultura y Juventud encargada de fomentar las artes literarias, pues la obra fue ganadora del IX Convocatoria de Becas para el Fomento de las Artes Literarias de dicha institución.

Para finalizar, no deja de ser importante mencionar que actualmente ambos materiales se están repartiendo de forma gratuita en el territorio indígena como parte de los proyectos de extensión que la Sede del Atlántico desarrolla en la región.

Debido a la emergencia sanitaria que se vive, no ha sido factible hacerlo de forma presencial. En su lugar, se coordinó con directores y maestros de la zona para que los libros fueran distribuidos los días previstos para la recolección tanto de la comida como las guías de trabajo autónomo que deben desarrollar los estudiantes en sus casas.

SINTRACOBAL: programa sindical de reinserción a la educación formal

Maikol Hernández Arias acompañó al segundo grupo de trabajadores afiliados a SINTRACOBAL, en su juramentación y retiro de títulos de bachiller en secundaria.

Este grupo, es el resultado del programa sindical de reinserción a la educación formal impulsado por dicho sindicato, donde trabajadores, parejas e hijos, han retomado sus estudios formales y avanzado significativamente.

Esto ha sido posible gracias a la articulación de esfuerzos con CONED-UNED, quienes han atendido con esmero, dedicación, mística y convicción, al sector trabajador y sindical como parte de sus objetivos educativos y sociales. “Muy agradecido particularmente con las señoras Marilin Sanchez Sotela y

Daisy Madrigal, funcionarias del CONED, por todo su apoyo, acompañamiento y disposición, para con los estudiantes y la organización sindical”, resaltó Maikol Hernández en la publicación hecha en su página de Facebook. También Hernández felicitó al compañero Joe Guillen Rojas, secretario de educación de SINTRACOBAL y su equipo de trabajo, por sus importantes aportes y liderazgo en este programa, así como a los trabajadores y sus familias por todo el esfuerzo y sacrificio realizado.

“La educación es el proceso por medio del cual se construye una sociedad con mejores y mayores oportunidades”.

UCR: Pridena abre opciones virtuales de capacitación

Con cursos y talleres cortos fortalece gestión de atención de personas menores de edad

El Pridena-UCR abrió la matrícula para cursos y talleres mediante plataformas virtuales dirigidos a personas funcionarias de instituciones que abordan la temática de niñez y adolescencia. Imagen Pridena-UCR.

El Programa Interdisciplinario de Estudios y Acción Social de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia (Pridena-UCR) continúa trabajando desde la virtualidad para cumplir con el objetivo de promover espacios de Acción Social, Investigación y Docencia para la construcción de ciudadanía de la niñez y adolescencia en Costa Rica.

Para setiembre sigue capacitando a personal de organizaciones públicas y privadas que atienden esos sectores poblacionales con cursos y talleres, siempre desde el enfoque de los derechos humanos mediante procesos de información, divulgación y discusión para fortalecer las redes interinstitucionales y participación activa en los escenarios de decisión política.

Además, con el proyecto +Vos, el podcast en el que las personas adolescentes toman la palabra en una variedad de temas. Este se difunde mediante las redes sociales del Pridena, en conjunto con las radioemisoras universitarias, en setiembre organizó dos cursos.

El primer curso de setiembre generó un gran interés y en corto tiempo sobrepasó las expectativas de matrícula. En el mismo se abordó “¿Cómo incorporar el enfoque de derechos en el quehacer profesional con niñas, niños y adolescentes?”, y concluyó el jueves 17 de setiembre. En el curso las personas matriculadas aprendieron sobre las herramientas necesarias para la comprensión de aspectos básicos de la Convención sobre los Derechos del Niño y el Código de la Niñez y Adolescencia, a fin de orientar sus prácticas e intervenciones cotidianas con niñas, niños y adolescentes desde el enfoque de derechos.

Actualmente, debido a las restricciones impuestas por la emergencia sanitaria mundial, los cursos se imparten en modalidad virtual, con una duración de 12 horas. El curso implica un tiempo de estudio individual y otro de discusión mediante plataformas tecnológicas. La participación no tiene costo y como requisito se solicita ser persona trabajadora de una institución pública u organización no gubernamental (ONG) en atención directa de niñas, niños y adolescentes.

Para el magister Milton Brenes Rodríguez, coordinador del Pridena-UCR, en Costa Rica existen pendientes en la atención de los desafíos en materia de niñez y adolescencia indicados por el Comité de los Derechos del Niño, órgano de las Naciones Unidas que reúne a expertos independientes que supervisan la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño.

En el Pridena-UCR continuaremos con esta tarea, y sabemos que después de la pandemia los desafíos continuarán, e incluso se podrían agudizar”, afirmó Brenes.

Las personas interesadas en conocer más sobre el trabajo que realiza el Pridena-UCR pueden solicitar información al correo electrónico pridena@ucr.ac.cr, o directamente al número telefónico del Programa 2511-6390. También, conectarse a las redes sociales del programa donde se difunden las opciones de capacitación disponibles

Los talleres y cursos cortos enfocan sus temáticas en los derechos humanos de la niñez y adolescencia a la luz de la normativa nacional e internacional.

Nuevo curso

Como parte de las actividades del mes de la niñez y adolescencia el Pridena-UCR concluirá con un nuevo taller titulado “Herramientas para el acompañamiento profesional de niñas, niños y adolescentes con expresiones, identidades género y orientaciones sexuales diversas”.

Este iniciará el viernes 25 de setiembre y tendrá dos sesiones más los días 2 y 9 octubre, todas las sesiones virtuales colectivas iniciarán a las 6 p.m., mediante la plataforma Zoom. Aunque el taller es gratuito, la capacidad es de solo 20 personas.

Brenes recordó que las personas menores de edad, sin importar su expresión e identidad de género u orientación sexual tienen derechos que “deben ser asegurados mediante el respeto a las garantías y derechos individuales. El acatamiento de los Derechos Humanos representa la expresión máxima de acceso a la justicia al ser estos inherentes a todas las personas. Se pretende contribuir al desarrollo de una vida digna de vivir, reconociendo el rol fundamental de las familias y la localidad en esta tarea, así como en la reproducción de valores más inclusivos con respecto a la diversidad de niñas, niños y adolescentes”.

Según Brenes, en Costa Rica la violencia institucional hacia la diversidad de niñas, niños y adolescentes sigue presente en la realidad nacional. “En el año 2015 la UNESCO señaló que el 51% de la población estudiantil de sexto grado de educación primaria de 16 países latinoamericanos, aseguran haber recibido insultos, amenazas, golpes o robos por su preferencia sexual. Costa Rica es uno de los cinco países de la región con los más altos índices de violencia física”.

Entre algunas formas de violencia hacia esta población están el aislamiento por parte de compañeros y compañeras en los centros educativos, su hogar o en la comunidad, la marginalización de servicios esenciales como educación y seguridad social, abandono familiar, acoso escolar, así como violaciones sexuales con el supuesto de corregir su sexualidad. La inadecuada atención a las personas menores de edad transexuales incrementan las conductas autodestructivas, como la automutilación y hasta el suicidio.

Para ampliar estos temas, el taller se dividió en tres módulos que iniciarán con el marco jurídico e histórico, la diversidad entre personas menores y una sesión para pensar en posibles acciones afirmativas para la intervención.

Pese a los avances normativos en materia de derechos humanos de las personas trans, en Costa Rica predominan los prejuicios y la discriminación en las esferas públicas y privadas, atravesadas por los discursos de odio incentivados por organizaciones políticas y religiosas. Durante la anterior campaña electoral se registraron decenas de agresiones físicas hacia personas por motivo de su expresión e identidad de género u orientación sexual.

El taller “Herramientas para el acompañamiento de niños, niñas y adolescentes con expresiones, identidades de género y orientaciones sexuales diversas” será moderado por Shi Alarcón Zamora, con la asistencia de Enmanuell Molina Chavarría. Alarcón es co fundadora de Casa Rara, una organización que desde el 2017 acompaña a jóvenes en el desarrollo de su identidad.

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social

UCR: Las citas para la Aplicación de la Prueba de Aptitud Académica ya fueron asignadas

Correos electrónicos se enviaron el 7 de septiembre a los postulantes

Este lunes 7 de setiembre fueron asignadas las citas de aplicación de la Prueba de Aptitud Académica de las universidades públicas (foto Archivo ODI).

La Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional asignaron ayer, las citas de aplicación de la Prueba de Aptitud Académica (PAA) para la población inscrita en el Proceso de Admisión 2020-2021. Esta información fue enviada vía correo electrónico a la población aspirante, y puede ser consultada también a través de las páginas www.ori.ucr.ac.cr y www.registro.una.ac.cr

Como lo informaron en el mes de julio, las universidades públicas junto con el Ministerio de Educación Pública (MEP), la aplicación de la PAA está programada para llevarse a cabo entre el 1 y el 20 de diciembre de este año, y a pesar del contexto de la pandemia, el contenido del examen no tendrá ninguna variación.

Asimismo, las universidades públicas reafirman que para la aplicación de la Prueba de Aptitud Académica se han dispuesto de los protocolos sanitarios aprobados por las instancias de salud de la Universidad de Costa Rica, los cuales operan en observancia rigurosa de las directrices emitidas por el Ministerio de Salud.

“Las personas que realicen el examen de admisión pueden hacerlo con total tranquilidad de que se garantiza su salud integralmente” dijo el Dr. Carlos Araya Leandro, Rector de la Universidad de Costa Rica.

Por último, las universidades públicas instan a la población aspirante a estar pendientes de la información sobre el proceso de admisión 2020-2021 mediante las páginas web y redes oficiales de la UCR y la UNA. Ambas instancias ofrecen una práctica en línea, la cual está disponible en paa.iip.ucr.ac.cr

 

Tatiana Carmona Rizo,
Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil

UCR: ¿Por qué los rankings son importantes para las universidades?

Por: Ms.C Andrea Marín Campos, encargada Gestión de Calidad Universidad de Costa Rica

En la fotografía Andrea Marín Campos.

Es posible que en algún momento hayamos leído en una nota periodística que, según el ranking de universidades QS (Quacquarelli Symonds) para el 2020, la Universidad de Costa Rica (UCR) se ubica en el puesto 19 entre las universidades de América Latina y es la primera en el istmo. Y entonces suponemos que este ranking realiza una jerarquización de todas las universidades latinoamericanas, pero el tema comienza a complejizarse cuando ya no es un número o espacio en la lista, sino un rango de números en el cuál podemos encontrar a la UCR, incluso compartiendo el parámetro con otras universidades. Seguimos leyendo que la UCR ocupa la posición 511-520 de ese mismo ranking QS pero esta vez para su versión global; podemos incluso volver aún más complejo el escenario cuando advertimos que la misma universidad ocupa el puesto 901-1000 del Academic Ranking of World Universities (ARWU) conocido como ranking de Shanghái o la posición 601–800 del The Times Higher Education World University Rankings (THE), todos estos para el año 2020.

¿Es acaso que estos rankings no tienen precisión y por eso indican rangos tan grandes para posicionar a la Universidad? o bien, ¿existe un ranking mejor que los otros y por eso algunos se presentan las diferencias? Y esto a pesar de que en la lista generalmente participan las mismas universidades del mundo.

Lo primero que debemos tener claro para entender el tema de los rankings, es que estos son instrumentos de medición, que se construyen a partir de un objetivo a medir y que para esto se establecen criterios e indicadores. Por ejemplo, el ranking de universidades QS es una publicación anual que tiene como objetivo ser un instrumento para la toma de decisión que hace una persona estudiante a la hora de elegir en cuál universidad estudiar. Metodológicamente agrupa sus indicadores de medición en cuatro grandes áreas: indicadores académicos, indicadores de empleo, indicadores de estudiantes y por último indicadores de internacionalidad.

Cada uno de estos indicadores mide un criterio o aspecto que para el ranking es importante y al que previamente ha asignado un valor o peso según el objetivo a medir, por ejemplo, el Ranking ARWU establece como criterio la “Calidad de la facultad” con indicadores como el número de personas de una institución ganadoras de premios Nobel y medallas Fields e investigadores altamente citados1, mientras que el ranking QS en su criterio de “Indicadores académicos” considera la reputación académica, el índice H, la citación por facultad y el personal docente con doctorados2; por su parte THE estableció el criterio de “Docencia” donde sus indicadores son una encuesta de reputación, proporción de personal a estudiantes, proporción de doctorado a licenciatura, proporción de doctorados otorgados por personal académico e ingresos institucionales3.

Lo segundo que debemos de tener claro es que los rankings construyen una metodología para poder homologar los indicadores que la entidad ha establecido y puedan ser medibles en todas las universidades que participen, es decir, que pueda utilizarse una misma unidad de medición. En este caso utilizaremos como ejemplo al ranking THE que estableció sus indicadores en cinco áreas: docencia, investigación, citación, visión internacional e ingresos de la industria. Estos indicadores se normalizan utilizando por ejemplo la unidad de tiempos completos (considerando el número de horas que implica un tiempo completo para la universidad) y no la cantidad de personas. Así también, se normalizan los datos de ingresos institucionales entre el número de personal académico y de esa forma buscar la paridad del poder adquisitivo (PPA).

Lo tercero que es importante de considerar son las fuentes de información que se utilizan para recopilar los datos para cada indicador. Los rankings pueden considerar encuestas, que son suministradas a las autoridades universitarias o a un departamento designado de las propias universidades y en las que se aportan evidencias o se realizan declaraciones de información. También hay datos que se recopilan de internet (a partir de lo que las mismas universidades generan con su visibilidad web), de fuentes de información bibliométrica de reconocida trascendencia y que trabajan precisamente recopilando esos datos. La selección de dicha fuente de información que realiza un ranking considera la confiabilidad de esa fuente, así como la trazabilidad y disposición de los de los datos disponibles. Por ejemplo, el Ranking ARWU utiliza la Web of Science4 para medir el indicador del número de “papers” publicados en el área de naturaleza y ciencia y también para el número total de artículos indexados en Science Citation Index-Expanded y Social Science Citation Index. Este ranking también utiliza los informes de la compañía Clarivate Analytics para el número de investigadores altamente citados o bien considera agencias nacionales como ministerios específicos, oficinas de registro, consejos de rectorías, entre otros para otro tipo de datos.

Como cuarto y último punto, se encuentra la generación del ranking. Una vez que la entidad ha recopilado los datos para un período específico, realiza la asignación de valor a cada ítem o evidencia recopilada y esto, en última instancia, genera una nota o calificación que permite enlistar a las universidades participantes de mayor a menor, es decir, las que más altos puntajes reflejan en cada una de las categorías se van colocando en las primeras posiciones del ranking. Los rankings pueden considerar un número de universidades participantes o bien considerar la nota como criterio, depende de su metodología y es importante señalar que el número de participantes afecta la posición en el mismo, no solamente la calificación obtenida para los criterios. Asimismo, en esta metodología se define, a partir de un número “x” de universidades, la asignación de una posición en el ranking o bien un intervalo de ubicación. Estos intervalos frecuentemente se asignan porque estadísticamente no existen diferencias significativas en la nota obtenida, y eso hace posible que varias universidades compartan el mismo intervalo. La amplitud de este depende de la variabilidad del grupo de universidades que están compartiendo dicha nota.

Considerando estos cuatro aspectos se puede explicar que la variación del número de posición de una universidad de un ranking a otro no refleja imprecisión de los rankings, sino que responde al objetivo, indicadores y metodología establecidos. De esta forma también puede decirse que el criterio de si existe un ranking mejor que otro es condicionado al objetivo de la medición, pues podría ser de mayor utilidad un ranking para ciertos aspectos y otro para otros; aunque todos representen, en última instancia, parámetros de calidad en los criterios considerados. Cabe señalar que la mejor forma de verificar la confiabilidad y capacidad de medición de un ranking se encuentra en la revisión de la metodología que utiliza, por ende, la transparencia en la información que brinden en esta sección los rankings es clave.

Existen dos cuestionamientos que suelen darse en este tema y a los que no me referí inicialmente para poder abordarlos teniendo en cuenta los cuatro aspectos mencionados, el primero tiene que ver con el cuestionamiento de si puede una universidad influir o no en la mejora de su posición en el ranking. Como se ha visto hay aspectos que no se pueden controlar, por ejemplo, los criterios y metodologías son definidos previamente y el número de universidades varía y esto afecta el posicionamiento global. Pero la clave está en que la propia universidad o la propia persona que quiere tratar de analizar la posición de una universidad en el ranking, debe considerar los valores de los criterios específicos frente a los valores del año anterior, porque estos podrían revelar una mejora en la calificación de los criterios que no se vuelve clara por el posicionamiento en el ranking; asimismo, el análisis de estos criterios y fuentes de información puede arrojar datos sobre cuáles son los aspectos más importantes que se miden y de qué forma se podría mantener y mejorar la posición. Esto no solo significa ser prolijos en la información que es suministrada por parte de las universidades, sino además comunicar y trabajar con la comunidad universitaria, por ejemplo con las personas investigadoras, docentes y estudiantes para que visibilicen la producción y actividades de la universidad a través de una correcta señalización de la afiliación institucional en una publicación o material divulgativo así como las buenas prácticas para establecer dominios de sitios web que sean propios de las instituciones, entre otras prácticas que permiten sumar a los grandes indicadores con los que se mide el trabajo de una universidad.

El segundo cuestionamiento que podría contestarse ahora teniendo el escenario completo es el ¿porqué es importante para una universidad o bien para el país tener presencia en estos rankings? Y es que sin lugar a duda la calidad y excelencia solo pueden lograrse en la mejora, y a su vez esa mejora solo puede darse si medimos los criterios e indicadores en los que queremos avanzar como universidad o como país, reconociendo que estos no son estáticos y pueden cambiar o fortalecerse en la medida que se van desarrollando. Además, hay una importancia en establecer estos ejercicios de medida y comparación no solo sobre la misma universidad, sino con otras de mayor o menor similitud en contexto, región, infraestructura, inversión, políticas, recursos y demás. Esto no significa que la meta sea lograr ocupar primeras posiciones de los rankings, pero sí permite un análisis del trabajo realizado, una orientación de la ruta que puede seguirse y un instrumento sobre el cuál perfilar a una universidad en la docencia, la acción social y la investigación que redundará en el perfil de la comunidad científica que queremos como país.

1 Ranking de Shangai: http://www.shanghairanking.com/ARWU-Methodology-2020.html

2 Ranking QS: https://www.qs.com/rankings

3 Ranking THE: https://www.timeshighereducation.com/world-university-rankings/world-university-rankings-2020-methodology

4 Web of science: http://www.webofscience.com/


Los rankings

  1. https://www.timeshighereducation.com/world-university-rankings/world-university-rankings-2020-methodology
  2. http://www.shanghairanking.com/ARWU-Methodology-2020.html
  3. https://www.qs.com/rankings/
  4. http://www.webofscience.com/

 

Ms.C Andrea Marín Campos
Encargada Gestión de Calidad Universidad de Costa Rica

TCU de la UCR apoya a 56 estudiantes de colegios públicos para realizar exámenes de MATEM

Dos retos principales por la pandemia del COVID-19: virtualizar el proyecto de Acción Social y dar acceso a internet a la población estudiantil colegial

El pasado 6 de agosto, estudiantes de secundaria realizaron examen de MATEM apoyados por el TC-725.

Un total de 56 estudiantes del ciclo diversificado de secundaria de los Liceos de San Antonio y Calle Fallas de Desamparados realizaron las pruebas de MATEM con el apoyo académico del proyecto de Acción Social de la UCR llamado: “Éxito en MATEM: Potencializando nuestros futuros estudiantes” (TC-725), el pasado 8 de agosto del 2020.

Las universidades públicas tienen dentro de sus planes de estudio, el primer curso de matemáticas conocido como Precálculo. Dentro de sus acciones realizan durante el año colegial, tres exámenes denominados como MATEM; si los aprueban, no deben llevar dicho curso.

Por tal razón los colegios, en especial privados, preparan a la población estudiantil para que aprueben dichos exámenes, colocando en desventaja a la población estudiantil pública.

Ante esta situación, la UCR busca equidad y acompañamiento en los colegios públicos y el TC-725 trabaja con este grupo de jóvenes, algunos con limitaciones económicas; para que logren dicho objetivo.

“Ver jovencitos que están dando su mayor esfuerzo, tratando de obtener buenos resultados y los están obteniendo. Me siento muy orgullosa y a la vez, saber que estamos impactando a la sociedad de buena manera. No solo el TCU permite dar contenidos matemáticos a los estudiantes, sino un acompañamiento más integral, que no sea solo académica, sino personal” explicó Stephanny Espinoza, tutora del proyecto TC-725 en el Liceo de Calle Fallas.

Del total de 56 estudiantes, 8 son del Liceo de Calle Fallas y 48 del Liceo de San Antonio. “Para mi ha sido una gran oportunidad, una gran experiencia, con este proyecto de MATEM voy más tranquila, más relajada [al examen]. Es más, sino paso el examen, el curso me ha ayudado a crecer, a ser más responsable”; enfatizó Sirene Valencia, estudiante del Liceo de Calle Fallas.

Por su parte, Naryerli Corrales Mena, estudiante del Liceo de San Antonio coincide con Sirene, en opinar que el curso del proyecto de Acción Social TC-725, “nos ha impulsado ha adquirir nuevos métodos de estudio”, y también “a ser estudiantes más responsables y cada día más disciplinados”.

“Gracias a MATEM se ha podido ayudar a muchísimas más personas en el aprendizaje de las matemáticas, les agradezco a los encargados del proyecto porque han ayudado a muchos jóvenes y a explorar más sobre las matemáticas”, expresó Sasha Araya estudiante colegial.

Los padres y madres de familia han apoyado en este proceso, agradeciendo la labor que realiza este proyecto de Acción Social. “Ha sido excelente para mi hija, le ha ayudado mucho en lo que es prepararse más, ser responsable. Pienso que si a ella le ha servido mucho, me imagino que a los compañeros ella también”; afirmó William Valencia, papá de Sirene Valencia.

Este año, la pandemia de COVID-19 colocó en la lista de retos uno más: dar acceso a Internet a toda la población de ambos colegios para que puedan realizar con éxito las pruebas de MATEM.

Además, adecuar el proyecto a la virtualidad. “Siempre se manejó objetivos claros del proyecto del TCU, siempre teníamos claro lo que se debía hacer. Se inició con clases presenciales y debido a la situación del país y la pandemia, esto no pudo ser; aún así, el coordinador del proyecto -el docente Alexander Sander- y el resto del equipo luchamos para que esto siguiera por medio de clases virtuales. Esto es muy importante porque nunca se dejó de creer en este TCU y los estudiantes del colegio estaban muy motivados”, argumentó Josias Castillo, estudiante de la Enseñanza de la Matemática e integrante del TC-725.

Ese sábado 6 de agosto, tres de los estudiantes del Liceo de San Antonio se trasladaron a las instalaciones del centro educativo para hacer el examen, el resto lo realizaron desde sus hogares.

“A mi hija le ha ayudado a madurar, le ha permitido un panorama más amplio de lo que viene más adelante, por eso yo le quiero agradecer a la Universidad y quiero rescatar que dentro de esta coyuntura del país y del mundo con el COVID-19; los tutores, la Universidad y el profesor se han reinventado para poder ayudar a los muchachos y no dejarlos solos” agradeció Cristian Corrales Segura, papá de Naryerli.

¿Qué es MATEM?

El proyecto Matemáticas para la enseñanza media conocido como MATEM es un proyecto de extensión universitaria con más de 30 años de trayectoria en las universidades estatales, que busca mejorar la calidad de la Enseñanza de la Matemática a nivel de Educación Media.

 

Autoría:
Lillianne Sánchez Angulo (Unidad de Comunicación, UCR)

La Universidad de Costa Rica asegura permanencia en las aulas y logra subir la matrícula para el II ciclo 2020

Acciones concretas de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil permiten a estudiantes continuar formándose como profesionales

El objetivo fundamental de la ViVE es brindar todas las condiciones favorables para la permanencia del estudiantado, principalmente de aquellos que viven en condiciones socioeconómicas adversas o precarias. Foto: Karla Richmond.

La educación universitaria pública les permite a miles de estudiantes en Costa Rica tener opciones reales de completar una carrera y mejorar la calidad de vida, tanto personal como familia. Por lo anterior evitar el abandono de las aulas pese a la pandemia es uno de los objetivos prioritarios de la Universidad de Costa Rica.

Para lograrlo diversas acciones hoy permiten confirmar que la matrícula del segundo ciclo lectivo del 2020 aumentó en un 3,3 % con respecto al segundo ciclo del 2019, y del 2017 al 2020 la matrícula incrementó en un 8,6 %.

El apoyo hacia los jóvenes universitarios es la base del trabajo a lo interno de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil (ViVE), y la solidaridad es uno de los pilares en que afianza la labor de las diversas oficinas que la integran.

Así, acciones varias de la Oficina de Becas y de Atención Socioeconómica (OBAS), la Oficina de Bienestar y de Salud (OBS), la Oficina de Orientación (OO) y la Oficina de Registro e Información (ORI), los programas de Voluntariado y Liderazgo permiten contribuir a la permanencia en las aulas.

“Realizamos grandes esfuerzos por brindar todas las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan desarrollarse en sus diferentes carreras, y también para aquellos jóvenes quienes terminan la secundaria y quieren ingresar a esta institución educativa. Reforzamos el sentido de permanencia de los estudiantes mediante diversas propuestas”, indicó el vicerrector, Dr. Carlos Sandoval García.

Como resultado de esta ardua labor, se han logrado indicadores muy favorecedores, por ejemplo: la matrícula del segundo ciclo lectivo del 2020 aumentó en un 3.3 % con respecto al segundo ciclo del 2019, y del 2017 al 2020 la matrícula se ha incrementado en un 8.6 %; “esto demuestra que el trabajo virtual en medio de la pandemia está funcionando en todas las oficinas que componen la ViVE”, destacó Sandoval.

El vicerrector de Vida Estudiantil, Dr. Carlos Sandoval García, asumió en esta etapa de transición administrativa por la que atraviesa la UCR, y se ha mantenido en contacto permanente con todas las sedes, como por ejemplo en una reunión con representantes estudiantiles y docentes en la Sede del Caribe. Foto Anel Kenjekeeva.

Uno de los retos inmediatos que afronta esta Vicerrectoría es que las solicitudes de becas para el segundo semestre del 2020 llegaron a ser un 20 % más que para ese mismo lapso de tiempo del 2019, “sin embargo, gracias a las atinadas decisiones de la Administración de la UCR, existen recursos adicionales que serán inyectados al Sistema de Becas para poder robustecerlo, como los ₡3 000 millones que estaban dirigidos a pagar el aumento salarial de los funcionarios universitarios, ahora serán destinados a este sistema”, recordó Sandoval.

Estudiantes: la razón de ser de la UCR

La comunidad estudiantil de la UCR está integrada por poco más de 44 000 estudiantes, de los cuales un 54 % tiene alguna categoría de beca. De ese porcentaje, un 82 % tiene beca 4 o 5 que son las más altas; asimismo, en la mayoría de las sedes regionales el 90 % de los estudiantes mantiene alguna categoría de beca, y el 95 % de ellas son categoría 5.

Se debe mencionar también que en las sedes regionales la inversión en becas pasó de ₡9 115 millones a ₡13 018 millones en los últimos 4 años, lo que representa un 46 % del monto total de becas que gestiona la UCR.

“Las becas han sido fortalecidas en cuanto a cobertura poblacional y recursos económicos, lo que viene a impactar de manera positiva en los beneficios complementarios. Hace 10 años se destinaban ₡5 000 millones para becas y ahora son ₡29 000 millones. Todo este cambio surge después de los correspondientes análisis de la realidad en que viven miles de familias y es una forma de poder colaborar en un cambio real, para que la educación mejore la calidad de vida. Nuestro sistema de becas se distingue en la región latinoamericana por su cobertura y efectividad”, comentó la M.B.A. Anabelle León Chinchilla, jefa de la OBAS.

Existen varios beneficios complementarios que apoyan el desempeño académico de los estudiantes, como el beneficio de pobreza extrema, que es un monto económico adicional que se aplica a 2 600 estudiantes, debido a que su grupo familiar no alcanza a cubrir las necesidades más básicas.

“También está el beneficio de reubicación geográfica, pues un 40 % de la población becada proviene de zonas alejadas. Dicha ayuda abarcará a los 800 estudiantes quienes vivían en las residencias estudiantiles antes de que apareciera la pandemia y que debieron de ser cerradas; este apartado les servirá de mucha ayuda para pagar el alquiler de un espacio idóneo para vivir”, aseveró León.

Los jóvenes en Costa Rica pueden forjarse un futuro y elevar las condiciones de vida de sus familias, gracias al esfuerzo personal y al acompañamiento que les da la ViVE. En la imagen aparecen las diferentes propuestas que se han concretado hasta la fecha. Diseño Denis Castro, textos Tatiana Carmona.

Por su parte, el beneficio de optometría y oftalmología permitió que, durante el primer ciclo lectivo del 2020, un total de 3 427 estudiantes recibieran este tipo de atención y así mejorar su visión.

Mientras que el beneficio por gastos de carrera representa una suma mensual de ₡65 000 para que los estudiantes puedan contar con las herramientas académicas necesarias para cumplir con sus tareas. Este monto aumentará en un 15 % para el segundo semestre del 2020, como una forma de colaborar con los gastos inesperados en equipos y servicios informáticos para poder conectarse a la virtualidad.

Aunado a esto, la ViVE impulsó la compra y el posterior préstamo de más de 3 000 tabletas para aquellos estudiantes con categoría de beca 5 que las pudieran necesitar, y recientemente se anunció que los poco más de 19 000 estudiantes con becas 4 y 5 recibirán un subsidio para conexión a Internet de ₡ 15 000 mensuales de agosto a diciembre del 2020.

El beneficio por alimentación tiene como misión principal que cada estudiante pueda solventar sus necesidades nutricionales. Este monto, que aumentó para el segundo ciclo lectivo 2020 en un 30 %, es relativo y va de acuerdo a los horarios de las clases.

Finalmente, la ViVE ideó la propuesta de quitar los recargos de 10 % y 20 % sobre los aranceles de matrícula del primer ciclo lectivo del presente año, “cualquier estudiante cuya familia ha sido golpeada económicamente por la pandemia, puede acercarse a la OBAS y solicitar una beca o una recalificación de la misma. Continuamente revisamos y reforzamos todos los beneficios ligados al Sistema de Becas para permitir la permanencia de los jóvenes y que logren concluir sus carreras”, apuntó León.

La tarea nunca termina, pues la búsqueda de la equidad en el acceso a una educación universitaria de calidad continua año con año por parte de la UCR, para que todos los jóvenes en Costa Rica tengan la oportunidad de formarse en la carrera que deseen y construyan un mejor porvenir.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información