Desde el pasado 2 de mayo hasta el 27 de agosto, más de 60 escritores se reunieron de manera virtual por motivo de la pandemia a festejar la poesía y ante la puesta en marcha del recital virtual “Arroyos Poéticos del Pacífico”, donde se cumplieron a cabalidad los objetivos de éste: motivar, difundir, promover, rescatar valores poéticos jóvenes y adultos en tiempos de pandemia, además de apoyar a los artistas puntarenenses y de las demás provincias.
Dicha actividad tuvo como uno de sus principales nortes el rendirle un homenaje al poeta, escritor, editor y tallerista nacional Francisco Zúñiga Díaz, quien dejó en todos los rincones del país, el legado de la poesía mediante su visión de educador literario y promotor cultural.
Compartimos video de Acuarela Naranja enviado a SURCOS por Rubén Monge.
Aunque sea de manera virtual, Danza Universitaria no ha dejado de estar presente en las distintas comunidades del país y desde marzo ha desarrollado una serie de espacios para diversos públicos, con el fin de continuar con su labor en el área de acción social y adaptar su trabajo a las circunstancias actuales.
Estos espacios de intercambio y capacitación surgieron como respuesta a la necesidad de mantener los talleres y actividades que realiza la compañía y ampliarlos a otros públicos.
Es así que surgieron diversos proyectos virtuales, enmarcados dentro de la iniciativa Comunidades en Línea con Danza U, como Bailemos de larguito, a cargo de Minor Gutiérrez, que inició como una colaboración con la Municipalidad de Montes de Oca para impartir clases de bailes populares a la población del cantón. No obstante, más adelante se abrió para personas de cualquier rincón del país.
Según comentó Gutiérrez, este espacio, más que una clase de baile, tiene como objetivo mantener a las personas en movimiento, socializar y colaborar con la salud mental.
“El baile es una excusa para que nos movamos, para que hagamos ejercicio. Es salud mental para alejarnos un poco de toda la situación, dedicarnos a nosotros, concentrarnos en el baile, en la música, en los demás compañeros”.
Las clases se imparten por medio de la plataforma Zoom los lunes y jueves a las 5:30 de la tarde, e incluye ritmos como bolero, salsa, cumbia, merengue, paso doble y mambo, entre otros.
Para Gutiérrez esta ha sido una experiencia que le ha gustado mucho, pues significa un reto en la forma de enseñar, así como el aprendizaje tecnológico y técnico que implica. Además es una modalidad que podría mantenerse aún después de la pandemia.
Otro de los talleres que se está llevando a cabo es el de Acondicionamiento físico integral, que está dirigido a bailarines y bailarinas profesionales.
Karen Elizondo es la facilitadora y ella manifestó que el objetivo de este curso es mantener el nivel físico de los profesionales de la Danza que han tenido que dejar su entrenamiento habitual por la cancelación de espectáculos y otras actividades. En este sentido, las clases están orientadas a mejorar la fuerza y aumentar la resistencia muscular.
El curso está adapatado a un espacio pequeño y al uso de materiales caseros. Para Elizondo la experiencia ha sido de mucho valor, pues ella no había incursionado en cursos en línea y esto le ha permitido, a parte de conocer mejor la herramienta, preparar las clases desde otras perspectivas para que quienes asisten puedan seguir de manera correcta los ejercicios que se realizan.
Por su parte, Adriana Cuellar, bailarina que está participando de este taller, agradeció a Danza Universitaria que haya abierto este espacio, pues le ha permitido mantener de alguna manera el movimiento y ejercicio que necesita cualquier bailarín, además indicó que el profesionalismo y la dedicación de la profesora son puntos que han hecho las lecciones muy satisfactorias.
Las clases se imparten los lunes y jueves a las 7 de la noche.
Una de las características que han tenido tanto el curso de Bailemos de larguito como el de Acondicionamiento físico es que han contado con la participación de personas en el extranjero.
Para los adultos mayores se desarrollaron los talleres de Movimiento Creativo y Estabilidad en Movimiento a cargo de Gloriana Retana.
El primero está dirigido a personas entre 50 y 80 años con el propósito de mejorar la calidad de vida y salud de esta población, asi como el disfrute de los movimientos del cuerpo y para despejar la mente.
Mientras que el otro taller es para personas mayores de 80 años y surgió pues Retana pensó en su abuela y en cómo mantenerla activa a raíz de la pandemia. El objetivo de estas clases se centra en mantener la energía, la movilidad articular y el buen dormir de las personas. Para realizar estas lecciones se necesita una silla y la persona debe contar con alguien que le ayude tanto para realizar los movimientos, como para el uso de la tecnología.
“Para mí esta experiencia ha sido un regalo absoluto porque es la manera de colaborar desde tu campo artístico. Ha implicado reinventarme yo desde el movimiento, en la sensación, conciencia corporal y el disfrute a partir de cosas mas simples. Me ha dado la oportunidad de trabajar con una población que siempre había querido y ha sido muy satisfactorio el resultado y la importancia de ese ratito a la semana para poder ayudar a otra gente”, destacó Retana.
Para más información se puede ingresar a la página de Facebook de Danza Universitaria o comunicarse al teléfono 2511-5579.
Foto: Bajo la iniciativa del proyecto Comunidades en Línea con Danza U, la compañía se ha mantenido activa realizando diversos talleres virtuales para distintos públicos (imagen con fines ilustrativos). Foto: Anel Kenjekeeva.
Andrea Marín Castro Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Onda UNED nos ofrece en este programa una conversación entre el comunicador Sebastián Fournier y Carlos Eduardo Mena, máster en Criminología graduado en la UNED. El tema es la criminalización del empleado público como instrumento de control social.
SURCOS le invita a escuchar la conversación que inicia a partir del minutos 8 con 50 segundos:
Proyecto es impulsado por el Recinto de Grecia de la UCR
La obra «De pueblo» de Xibalbalog Producciones será transmitida el lunes 7 de setiembre a las 8:00 p.m.
Del 4 al 13 de setiembre se realizará la séptima edición de Festival Artístico Internacional (FestArt), un proyecto que reúne una serie de artistas que llevan el arte a las comunidades.
En esta oportunidad, se presentarán 15 espectáculos que serán puestos a disposición de la población por medios virtuales, esto debido a la situación mundial que se atraviesa con la pandemia.
De esta forma, el festival contará con presentaciones de ocho agrupaciones nacionales y de representaciones de Honduras, El Salvador, Guatemala, México y por primera vez una agrupación de España. Además, el espectáculo de clausura que será transmitido en vivo, es una puesta en escena de la productora Fin de Impro y tendrá un elenco compuesto por artistas de Perú, Argentina, Uruguay, España, México y Costa Rica.
Según la Licda. Laura Santamaría, productora del FestArt, las propuestas artísticas que se presentarán están enfocadas a diferentes públicos, hay dos espectáculos infantiles, dos conciertos para todo público y otros que abarcarán temas de género, luchas sociales e improvisación.
Santamaría destacó que este año fue todo un reto lograr montar el FestArt, ya que después de varias propuestas se logró “negociar con diferentes grupos nacionales e internacionales para obtener espectáculos pre grabados y trasmitirlos en diferentes horarios durante 10 días. Así, con el apoyo desinteresado de artistas y equipo, logramos la nutrida programación que tenemos” aseguró.
Explicó que todo el proceso ha sido un aprendizaje constante, ya que el equipo de producción tuvo que capacitarse en redes sociales, manejo de plataformas digitales, manejo de audio y video y programas de edición, entre otros. “Todo el equipo de producción se volcó a la virtualidad, a reunirnos por diferentes medios y a potenciar las habilidades y destrezas de cada uno. También, contamos con el apoyo del productor Luis Carlos Silva, quien nos brindó asesoría y ha trabajado con nosotros en cada una de las áreas”.
Según Santamaría, el FestArt virtual es un intento para no dejar caer el festival y mantener su constancia y presencia en las comunidades de Occidente, pero en el proceso de grabación se extrañó mucho la presencialidad “tener a los artistas y al público en esa magia y sinergia que se crea cuando compartimos un solo espacio” aseguro.
Todos los espectáculos del FestArt estarán disponibles en el canal de YouTube FestArt UCR, las personas interesadas deben ingresar al link el día y la hora del espectáculo de su interés. En el caso del espectáculo de cierre, programado para el domingo 13 de setiembre a las 7:00 p. m. quienes deseen verlo deberán enviar un mensaje al whastapp +506 70193282 o un correo a festart.ucr@gmail.com para solicitar el acceso a la plataforma zoom y disfrutarlo en vivo.
El FestArt 2020 es un ejemplo de que la Acción Social de la Universidad de Costa Rica continúa trabajando y busca opciones para estar en contacto con las poblaciones que atiende.
El programa de espectáculos lo puede consultar aquí.
Grettel Rojas Vásquez Periodista, Sede de Occidente
Compartimos el libro titulado “Oro, petróleo y aguacates” de Andy Robinson, publicado por la editorial Arpa & Alfil Editores, S.L. en Barcelona en el mes de marzo del 2020.
Compartimos un extracto de la Introducción:
“LA BATALLA POR EL FUTURO DEL AMAZONAS
¿Qué diría Eduardo Galeano si escribiera hoy Las venas abiertas de América Latina? Esta pregunta me surgió cuando recorría la ciudad de Itaituba, a orillas del río Tapajós, en la Amazonia brasileña. La izquierda aún gobernaba en Brasilia y yo había emprendido aquel largo viaje desde Río de Janeiro para averiguar hasta qué punto el polémico Programa de Aceleración del Crecimiento, abanderado por la presidenta Dilma Rousseff, sería compatible con la supervivencia del gran pulmón del planeta y de los 13.000 pobladores de la etnia munduruku, cuyas tierras milenarias serían inundadas con la construcción de una gigantesca central hidroeléctrica en São Luiz do Tapajós. La central iba a suministrar electricidad a las nuevas metrópolis del Amazonas, a las minas y a las plantas de soja que se instalarían en la región.
Lo último que esperaba, después de una larga travesía de trece horas en un cachazudo barco desde Santarém, la capital selvática a siete horas de avión de Río, era oír el rugido de unas motos de agua, equipadas con potentes motores de 2.600 c. c. Pero allí estaban, zigzagueando sobre una larga estela blanca a lo ancho del enorme río. El silencio milenario solamente perturbado por los zumbidos y el bordoneo de la selva profunda de pronto se había roto. Acaso Itaituba sintiera ahora la necesidad del ruido mecánico y la velocidad. «Las jet ski están de moda aquí, verás al menos quince o veinte este fin de semana. La mía alcanza los 170 km por hora», me dijo Bruno, un muchacho de dieciocho años, tras sacar su moto del agua y subirla al remolque de un todoterreno. Mientras hablábamos, había atracado un barco venido de Santarém, cien kilómetros río abajo, del que descargaban cinco quads, ideales para correr carreras por los caminos recién abiertos a través de la selva.
Bruno había comprado su moto de agua (unos 20.000 reales, aproximadamente 7.000 euros) con dinero de la construcción. Trabajaba en el asfaltado de la carretera transamazónica que provocaría una nueva fase de deforestación. Pero también había otras fuentes de dinero rápido en Itaituba —ciudad de 100.000 habitantes en plena explosión demográfica —, que era el centro de todas las actividades extractivas del oeste del estado amazónico de Pará: oro, diamantes, madera… Y por supuesto, la soja, que se descargaba en la terminal de la multinacional Bunge. Incluso se esperaba otro boom demográfico con la construcción de la gran represa hidroeléctrica diez kilómetros río arriba, en territorio munduruku, y las nuevas hidrovías para el transporte de soja, minerales y madera.
¿Ha cambiado mucho Itaituba en los últimos años?, le pregunté a Bruno, hijo de inmigrantes que habían llegado a la selva tres décadas atrás no en busca de riqueza, sino de dos comidas diarias. Miró hacia un lado y me señaló siete u ocho buitres negros —urubúes, los llaman en portugués — posados sobre un montón de basura con las alas extendidas como cortinas funerarias: «¿Usted cree que hay muchos urubúes ahí, ¿verdad? Pues antes había muchos más».
De algún modo aquella escena parecía resumir las contradicciones de la gran apuesta económica de los Gobiernos de la nueva izquierda latinoamericana. Hacía falta acelerar el crecimiento del PIB para eliminar la pobreza y la extrema desigualdad. Esos eran los dos lastres que la región arrastraba desde hacía quinientos años, primero con la esclavización indígena en las minas de oro y plata, y luego con los que llegaron encadenados de África para recoger los primeros cultivos (azúcar, banana, café, etcétera) destinados al nuevo mercado global.
Conservar el apoyo de esa masa de trabajadores latinoamericanos en ascenso social, como Bruno, requería de constantes mejoras en el bienestar material de la población. Y la forma más rápida de lograrlo, sin provocar una crisis de deuda externa, fue a través de las exportaciones de materias primas que generaran divisas. En tiempos de recursos menguantes y con el auge de China como superpotencia, las materias primas se cotizaban al alza y la tentación de activar la máquina de la extracción se hizo irresistible. (…)”
El científico recibió el Premio Rodrigo Facio Brenes 2020 por sus aportes a las ciencias
“Tenemos mucho que aprender. Más allá de lo académico y lo técnico, acá tenemos un elemento ético de enorme significado”, afirmó José María Gutiérrez, Premio Rodrigo Facio 2020. En la foto aparece con el Dr. Bruno Lomonte, ambos fueron parte de un equipo que realizó aportes al desarrollo de antivenenos contra la mamba negra. Foto: Anel Kenjekeeva.
Para hablar del Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez hay que devolver el tiempo unos 48 años. En 1972 ingresó a la Universidad de Costa Rica (UCR) y desde entonces se define a sí mismo como una persona interesada en los movimientos sociales y con deseos de hacer ciencia en su propio país.
Aunque es reconocido dentro y fuera del país por su trabajo científico en toxicología y sus aportes al desarrollo de sueros antiofídicos en el Instituto Clodomiro Picado de la UCR (ICP), su labor en rol social de la ciencia también es uno de los valuartes reconocidos por la comunidad universitaria y científica costarricenses.
Hoy, el nombre del Dr. Gutiérrez suma un nuevo galardón a su larga trayectoria: el Premio Rodrigo Facio Brenes2020, entregado bianualmente por el Consejo Universitario de la UCR a quienes hayan destacado por sus contribuciones al desarrollo político, científico, social, económico y a la justicia social del país.
El trabajo del Dr. Gutiérrez se traduce en centenares de trabajos científicos sobre la bioquímica, inmunología y patología experimental de venenos de serpientes, publicados en revistas especializadas de todo el mundo, libros, conferencias y sobre todo, en haber guiado a gran cantidad de estudiantes de la Facultad de Microbiología en el diseño de sus trabajos de graduación finales.
Prácticamente desde que ingresó a dicha facultad como estudiante en 1974 se involucró de lleno con el trabajo que se realiza en el ICP, donde en 1976 fue nombrado como asistente de investigación. Su labor de docente suma décadas, las que ha logrado compaginar exitosamente con su trabajo científico.
En los primeros años de su carrera docente, entre 1978 y 1979 organizó un trabajo comunal en la comunidad de El Tablazo, en el cantón de Acosta. Ahí con estudiantes de Microbiología, Medicina, Agronomía, Ingeniería y Enfermería realizaban exámenes médicos, intervenciones de salud, asistencia agropecuaria, asesoría en entubamiento de aguas y análisis microbiológicos de las mismas. “Esto solo fue una continuidad de cosas que ya venía haciendo antes. En el ICP me encontré que no solo se hacía investigación científica, sino que existía un profundo compromiso social en todo lo que hacíamos”, comentó Gutiérrez.
El Dr. Gutiérrez se acogió recientemente a su jubilación y es profesor emérito de la Facultad de Microbiología, pero sigue haciendo investigación en el ICP y vinculado a las iniciativas de Acción Social del mismo, en actividades de educación continua a profesionales de la salud que tratan pacientes afectados por los envenenamientos por mordeduras de serpiente.
El nombre de José María Gutiérrez quedó escrito en la historia universitaria a la par de otros costarricenses renombrados ga ganadores del Premio Rodrigo Facio,, como Manuel Mora Valverde, Isaac Felipe Azofeifa Bolaños, Jorge Manuel Dengo Obregón, Rodrigo Carazo Odio, Fernando Soto Harrison, Rodrigo Madrigal Nieto, María Eugenia Dengo Obregón, Hilda Chen-Apuy Espinoza, Jorge Romero Pérez, Guido Miranda Gutiérrez, Elizabeth Odio Benito, Daniel Camacho Monge y María Eugenia Bozzoli Vargas.
VÍNCULO RENOVADO Y NUEVO CONTEXTO
“En su relación con el resto de la sociedad, la universidad debe comprometerse con una visión de país y de mundo que emerge de perspectivas centradas en la excelencia y la procura del bien común. En este contexto, la acción social constituye un eje central del trabajo universitario, al cual se le debe dar mayor atención de la que históricamente ha tenido. De los tres pilares académicos, la acción social es sin duda el menos reconocido en el imaginario institucional, algo que debe cuestionarse y transformarse”, dijo el Dr. Gutiérrez durante su discurso de aceptación del Premio Rodrigo Facio, entregado el pasado 26 de agosto con motivo del 80° Aniversario de la UCR.
De acuerdo con el galardonado, para renovar el vínculo universidad-sociedad ante la crisis sanitaria por el COVID-19 se requiere un cambio en las dinámicas institucionales que no permiten ubicar la Acción Social como el elemento esencial de esa vinculación.
“Hay que superar la separación de los pilares vitales, investigación, docencia y acción social. También, establecer un diálogo entre las diferentes disciplinas científicas que permita un análisis crítico de la exclusión y las disparidades sociales. La universidad no puede estar al margen de esa realidad”.
Para reposicionar la Acción Social como un pilar en la misma categoría que docencia e investigación primero deben resolverse aspectos institucionales postergados por mucho tiempo, en aras de lograr el bien común de la sociedad, comentó.
“No es casual que, por ejemplo, no haya una sección dedicada a la acción social en el Estatuto Orgánico de la UCR, como sí las hay para docencia e investigación. Su posición claramente marginal pareciera ser una constante histórica. Esto se refleja en la poca prioridad que le confieren algunas autoridades de unidades académicas. También es claro que esta actividad es asumida en muchos casos por docentes en condiciones de interinazgo, con nombramientos inestables. Hay una escasa asignación de cargas académicas, y la misma tiene muy poco peso en los procesos de evaluación de régimen académico, además del limitado apoyo presupuestario y material a esta línea de trabajo institucional”, citó Gutiérrez como algunas de las falencias estructurales no resueltas a la fecha.
“La construcción del conocimiento, y su aplicación al mejoramiento de la vida, es una tarea de carácter colectivo que trasciende el ámbito estrictamente académico. Requerimos forjar sistemas de vasos comunicantes multifacéticos, que nos permitan integrarnos profundamente al entorno colectivo que nos sostiene y al cual nos debemos”-
Gutiérrez enfatizó que la respuesta de la UCR al país ante la actual crisis generada por el COVID-19 es muestra de su enorme potencial, pero se debe ir más allá. La universidad requiere renovar y profundizar su relación social desde “una filosofía dialógica, horizontal, de mutuo aprendizaje y en el contexto de lo que Boaventura de Sousa Santos llama la ecología de saberes”, dijo en su discurso.
El Dr. Gutiérrez dijo que ante esos desafíos la comunidad universitaria en su conjunto, estudiantes, docentes, investigadores y personal administrativo, “debemos preguntarnos porqué hacemos lo que hacemos y esta discusión debe surgir de la base misma de cada unidad académica y preguntarnos cómo podemos hacerlo mejor”.
Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social).
SURCOS recibió copia de una carta enviada a quienes coordinan la iniciativa del gobierno denominada “Costa Rica escucha, propone y dialoga”. En la nota se solicita que el Poder Ejecutivo informe públicamente a la mayor brevedad, acerca de las metas que ya han acordado con el FMI. Además, que cuando el Poder Ejecutivo tenga listo su planteamiento concreto para negociar con el FMI sobre cómo alcanzar esas metas, se vuelva a convocar “a los mismos participantes de los tres foros para dárselos a conocer y generar un intercambio de puntos de vista”. Asimismo, piden que “las reuniones clave con los partidos políticos sean públicas y publicitadas”.
Esta es la carta:
San José, 2 de setiembre de 2020
Señora Epsy Campbell Barr Primer VicePresidenta de la República Señor Marvin Rodríguez Cordero Segundo VicePresidente de la República Señora Silvia Lara Povedano ViceMinistra Ministerio de la Presidencia
Estimados señor@s:
Quienes suscribimos esta misiva fuimos personas que a título personal o como parte de una organización remitimos propuestas a la iniciativa del Poder Ejecutivo “Costa Rica escucha, propone y dialoga”, e incluso algunas personas tomamos parte en los Foros organizados los días 25, 26 y 27 de agosto sobre del eje Finanzas Públicas y acuerdo con el FMI.
Hemos tomado la iniciativa de auto-convocarnos, bajo el principio de la responsabilidad y el deber ciudadano consignados en el Art. 9 Constitucional, para encontrarnos y seguir construyendo un proceso de diálogo social que profundice el debate de las propuestas planteadas, así como para dar seguimiento a lo que debe ser un proceso de diálogo nacional transparente, con respecto al eje antes indicado y en el que consideramos participante activo al Poder Ejecutivo.
En ese sentido, nos dirigimos a usted para plantearle tres propuestas concretas:
Que el Poder Ejecutivo informe públicamente a la mayor brevedad, acerca de las metas que ya han acordado con el FMI, tal y como lo manifestó el pasado 28 de agosto en el foro de cierre el Presidente de la República don Carlos Alvarado Quesada. Estando claros que la combinación de medidas a adoptar para alcanzar esas metas, deben ser maduradas todavía por el Poder Ejecutivo, para lo cual esperamos que tome muy en cuenta los cientos de propuestas remitidas así como las desarrolladas durante los foros.
Que cuando el Poder Ejecutivo tenga listo su planteamiento concreto para negociar con el FMI sobre cómo alcanzar esas metas, requerimos que se vuelva a convocar a los mismos participantes de los tres foros para dárselos a conocer y generar un intercambio de puntos de vista, de forma totalmente transparente, aprovechando para ello su transmisión nacional utilizando todos los medios disponibles.
Igualmente esperamos que las reuniones clave con los partidos políticos, sean públicas y publicitadas, en este momento en que la credibilidad del gobierno es fundamental para las decisiones post covid-19. La política es pública y la información debe estar disponible para El Soberano.
Estos planteamientos los hacemos con la mayor convicción y desde una ciudadanía responsable a fin de generar una mayor confianza en un proceso tan trascendental para nuestro país, el cual sin duda marcará el derrotero de la patria por los próximos 15 años.
Para notificaciones señalamos los siguientes correos electrónicos:
observatorio.ciudadanotf@gmail.com
Atentamente,
Firmantes
P/Observatorio Ciudadano de Transparencia Fiscal Amanda Ugalde Argüello (ced. 1-0864-0894)
P/Red de Evaluación y Seguimiento de Costa Rica Presidenta Ailhyn Cristina Bolaños Ulloa (ced. 1-1097-0746)
P/Observatorio Económico y Social de la UNA Coordinador Fernando Rodríguez Garro (ced. 4-0165-0895)
P/Cámara Nacional de Economía Social Solidaria Montserrat Ruiz Guevara (ced. 2-0551-0422)
P/Grupo Economía Pluralista Dir. CICDE-UNED Luis Paulino Vargas Solís (ced. 2-0327-0373)
Economista y consultora Sofía Guillén Pérez (ced. 1-1504-0735)
-El día de ayer, martes 01 de septiembre, la Fuerza Pública realizó un supuesto desalojo en el Territorio Bribri de Salitre y lo entregó a la Asociación de Desarrollo Integral de Salitre. -El Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa demanda que el terreno sea entregado a su legítima dueña, la Bribri Adelita Delgado Rojas que recuperó ese terreno en el año 2014.
Miércoles 02 de septiembre. El Ministerio de Seguridad Pública ordenó a la Fuerza Pública que el día de ayer, martes 01 de septiembre, realizara un supuesto desalojo en la comunidad de Di Sie -Río Azul- del Territorio Bribri de Salitre. El desalojo, del expediente 3146-14, corresponde a un terreno que fue recuperado en el año 2014, por la Bribri Adelita Delgado Rojas, del Clan Sulariwak. Desde entonces, el usurpador William Arias
Valverde continuaba usurpando una parte del terreno y, según la Fuerza Pública, él no se encontraba en el terreno el día de ayer.
Tras el desalojo, la Fuerza Pública entregó el terreno a la Asociación de Desarrollo Integral y no a su legítima dueña: Adelita Delgado Rojas del Clan Sulariwak. Como Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa, organización propia del Pueblo y Territorio Bribri de Salitre, rechazamos la entrega a la ADI de un terreno ya recuperado. Ese terreno pertenece a la recuperadora, Adelita Delgado Rojas.
Ya en reiteradas ocasiones, el Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa ha manifestado su rechazo a la Asociación de Desarrollo Integral en el tanto corresponde a una imposición colonial del Estado, además que la ADI ha ejercido violencia contra el Pueblo Bribri que recupera dignamente lo que le pertenece. La ADI de Salitre no es legítima y tampoco corresponde a una autoridad para el Pueblo Bribri de Salitre.
Reiteramos como Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa de Salitre que la paz al Territorio Bribri de Salitre sólo es posible si las personas no indígenas son expulsadas del Territorio. Para ello, el Ejecutivo debe acatar los desalojos priorizados por el Concejo y no llevarlos a cabo en terrenos que ya han sido recuperados por sus legítimos dueños (as) Bribris.
Consejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa de Salitre Coordinadora de Lucha Sur Sur ¡JUSTICIA PARA SERGIO, JERHY Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!
Vicerrectoría de Acción Social pone a disposición 1000 chips telefónicos para estudiantes y personas de las comunidades vinculadas a los proyectos
La entrega de chips telefónicos forma parte de las medidas impulsadas por la Vicerrectoría de Acción Social para la reactivación paulatina y la continuidad de los proyectos de Acción Social en el marco de la emergencia nacional generada por la pandemia del COVID-19. Fotografía de Natalia Odio González.
El pasado lunes 25 de agosto, la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) de la Universidad de Costa Rica (UCR) entregó 40 chips telefónicos prepago a diversos proyectos de Acción Social. Esto con el objetivo de seguir apoyando el trabajo de vinculación con las comunidades en tiempos de pandemia.
“Esta es una gestión de hace varios meses liderada por la Vicerrectora de Acción Social y de la que hoy se ven los resultados con la entrega de los primeros dispositivos. Esperamos que pronto se vean los frutos, pues la situación de la pandemia nos ha obligado a pensar en muchas alternativas que antes ni hubiésemos considerado aplicar y ahora nos toca seguir en el haciendo-aprendiendo”, expresó Dorys Mercado, encargada de la administración del edificio de Educación Continua y de la entrega de chips.
En total, se cuenta con 1000 chips prepago para ser asignados de manera equitativa y racional a los proyectos que lo soliciten, de manera que puedan ser entregados a estudiantes y personas de las comunidades que los requieran para posibilitar la continuidad de las actividades del proyecto, siempre respetando las medidas de distanciamiento social. Estos chips cuentan con WhatsApp ilimitado y se recargan de forma automática por un periodo de 3 meses.
Este miércoles 26 de agosto, fecha en que se celebró el 80 aniversario de la Universidad de Costa Rica, se hizo entrega en la comunidad fronteriza de San José de Upala parte de estos dispositivos, una muestra del compromiso institucional para seguir conectados con las comunidades a pesar de las limitaciones que presenta el contexto actual.
“En nuestro caso, estos chips fueron entregados a 10 líderes y lideresas de comunidades de San José de Upala, que conforman el equipo técnico-pedagógico de la escuela sociocomunitaria en la que estamos trabajando. A través de esto, van a poder comunicarse libremente entre ellos y en los procesos de formación que nosotros les estamos organizando, porque son personas cuyos recursos económicos son limitados y no pueden estar subvencionando el costo telefónico de las llamadas para recibir las capacitaciones”, indicó Adilia Solís Reyes, coordinadora.
Hasta ahora, se han solicitado chips para apoyar gestiones en cantones como Limón, Guanacaste, Pococí, Upala, entre otros y se espera que en los próximos días más proyectos realicen sus solicitudes. Se harán entregas a proyectos de Extensión Docente, Extensión Cultural, Trabajo Comunal Universitarios e Iniciativas Estudiantiles.
“En el ED-3245 damos asesoría a pequeñas empresas de alimentos. Solicitamos los chips porque ya que no podemos visitar las empresas, y para que se sientan acompañadas en los procesos les damos seguimiento por medio de llamadas telefónicas. Esperamos que los y las asistentes y docentes que colaboramos podamos realizar estas llamadas, involucrarnos en grupos de WhatsApp con las empresas para resolver consultas y brindar charlas virtuales vía Zoom. Los chips son el complemento que necesitamos para mantenernos en contacto y realizando de forma efectiva este trabajo», expresó Ana María Quirós Blanco, coordinadora del proyecto “Servicios de capacitación y asesoría para micro y pequeñas empresas procesadoras de alimentos en la provincia de Guanacaste” (ED-3245).
Además de la entrega de chips, desde la VAS se han gestado diversas iniciativas orientadas a fortalecer la acción social y facilitar la planificación y el diseño del proceso de virtualización de los proyectos.
“Estamos haciendo historia ante un hecho inédito, una pandemia mundial. Tuvimos que reconfigurar la Acción Social a partir de la virtualidad, por lo que realizamos distintos esfuerzos como la plataforma de UCR Global, hicimos un análisis de cuáles son los cantones y los distritos en que tenemos proyectos para evaluar los niveles de conectividad y hemos hecho lo necesario para que la universidad mantenga el vínculo con las comunidades” indicó Sandra Araya Umaña, vicerrectora de Acción Social.
Para los próximos meses, se proyectan nuevas medidas que refuercen el trabajo realizado para la virtualización de los procesos de acción social y que permitan que cada vez más comunidades permanezcan conectadas con los proyectos que han apoyado por tanto tiempo.
“La pandemia vino a revelar las grandes desigualdades sociales que prevalecen en Costa Rica y eso no lo podemos negar. Estas desigualdades se vuelven más evidentes cuando hablamos de conectividad y vemos que hay diferencias entre comunidades, grupos y familias, por lo que estamos haciendo un gran esfuerzo por llegar a estas comunidades desde la virtualidad. Sabemos que habrá nuevas medidas por tomar, estamos proyectando iniciativas en la radio, teléfono, correos, incluso por medio de giras específicas para la entrega de material porque la Acción Social no se va a detener por la conectividad, esa es la consigna que tenemos”, indicó Araya.
Para realizar la solicitud de los chips se debe completar el formulario correspondiente. La información recopilada será valorada por la VAS, procurando su distribución equitativa entre los proyectos solicitantes y considerando la justificación detallada, las necesidades específicas y la disponibilidad. No existe un límite de chips por proyecto, por lo que cada docente o persona encargada podrá solicitar la cantidad que requiera.
“La Vicerrectoría de Acción Social es absolutamente respetuosa del conocimiento y la experiencia de cada persona responsable de los proyectos, por tanto, son estas personas las que nos van a decir cuántos chips necesitan y nosotros se los vamos a distribuir. Por supuesto, al ser un bien público, necesitamos que haya un buen uso de los chips entregados, por lo que el o la docente se hará responsable de los dispositivos”, agregó Araya.
Una vez evaluadas las solicitudes, el resultado será comunicado formalmente al proyecto por medio del correo electrónico institucional. Para el retiro de los chips, la persona responsable del proyecto deberá completar y remitir a la VAS, debidamente firmada, la carta de compromiso que se remite en la circular VAS-32-2020.
Finalmente, se realizará la entrega de los chips de manera presencial a la persona docente responsable del proyecto. El servicio contará con: un paquete de 2GB de datos para navegación en Internet, 35 minutos de llamada de voz, 50 mensajes de texto SMS, WhatsApp ilimitado y acceso a dominios ucr.ac.cr sin consumo de datos.
Natalia Odio González Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
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