El pasado jueves, a eso del mediodía, el Ministro de Hacienda Rodrigo Chávez anunciaba desde el Museo de los Niños, convertido en Sede de la Asamblea Legislativa como algo muy simbólico, que el Gobierno de Carlos Alvarado enviaría al Primer Poder un proyecto de ley para crear una “contribución solidaria” pagadera por quienes ganaran más de 500.000 mil colones al mes, bien fuera en el sector público o privado, porcentaje que iría subiendo según fuera el monto del suelo. PERO ESO NO ERA LO MAS IMPORTANTE, sino que adelantó que TAMBIEN LAS GANANCIAS DEL CAPITAL serían objeto de la contribución solidaria y ahí, al proyecto le sucedió lo que, según el dicho popular… ¡le pasó a Tere!
¡Todo era soportable, menos tocar al sacrosanto capital!, ¿cómo se le ocurría eso al imberbe que nos gobierna? ¡De inmediato tocaron a rebato!, es de imaginar al representante plutocrático en el gobierno don André Garnier, recibiendo las llamadas de los miembros de los Panamá Paper reclamando semejante desaguisado, que los obligaría a repatriar algunos de sus “cinquillos”.
Así y antes que el cura ñato terminara de santiguarse, la Ministra doña Pilar lee el aguerrido Tweet del Presidente: ¡Mentira!… el gobierno no presentará ningún proyecto, pobrecitos los trabajadores de 500.000 colones!…como mampara para ocultar la verdadera razón de la baja de piso, nada menos, que al Ministro den Hacienda. Y para que no quedara duda, el Ministro Jefe de la Tombería Nacional, que supuestamente ninguna vela tenía en el entierro (¿del Ministro de Hacienda?), ratificaba lo mandado a decir por don Carlos Presidente, como recordando que él tenía la Seguridad en sus manos!
Hoy nuevamente en el marco informativo del Corona Virus, ya más calmados y obedientes, el Presidente y su Ministro de Hacienda de poca autoridad y vergüenza, aclaraban que si habrá ley de aporte solidario para trabajadores del sector público y privado, con salarios de un millón en adelante y escalonado cada medio millón, y de feria, sin temblarles la barbilla, dijeron que lo justo era que, quien ganaba más fuera más solidario y que en eso iban los salarios desde el Presidente para abajo, pero… ¿Y LAS GANANCIAS DEL CAPITAL? Qué cosa… ¡A NINGUN PERIODISTA SE LE OCURRIÓ PREGUNTAR!, ni a Don Ignacio desde el estudio, ni a nadie… qué “extraño” ¿verdad?; omertá o ley del silencio, lo llama la mafia italiana.
Por supuesto que estoy de acuerdo con colaborar solidariamente, pero creo que se debe tomar en cuenta una serie de condiciones antes de poner en difícil situación a muchas personas. Este 27 de marzo, por ejemplo, el Diario Extra trae un editorial infame propio de ese pasquín, donde dice que el 80% de los empleados públicos están en la casa “de vacaciones o haciendo teletrabajo” y que se “echan más de un millón a la bolsa” como si fuera robado. Nada más falso, manipulador y aberrante de un periodismo de baratija, que junto con sus colegas de La Nazi-On y Canal 7, se han dedicado en los últimos años a hacer una sociedad de odios hacia los empleados públicos y los pensionados, que justamente pagaron sus pensiones y LES ROBARON CINCO BILLONES DE COLONES, pero eso no lo dicen… ¡manipuladores!
Así terminó esa historia, con los costarricenses asalariados solidarios, las ganancias de capital ganando intereses en Panamá, Bahamas e Islas Vírgenes y el Presidente, su Gabinete, sus colegas de la prensa todos obedientes…muy bien, muchas gracias.
Esta historia me hizo recordar la película El Gendarme Desconocido de Cantinflas cuando, cuadrado y mano en la visera de su quepis decía… ¡¡A SUS ORDENES…JEFE!!
M.Sc. Fernando Rodríguez Garro – M.Sc. Roxana Morales Ramos – Dr. Henry Mora Jiménez – M.Sc. Greivin Salazar Álvarez Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía (UNA)
La medida anunciada por el Gobierno de la República el día de hoy, relacionada con la introducción de un impuesto temporal sobre los salarios, abre una discusión importante acerca de posibles medidas de naturaleza solidaria y progresiva que deberían adoptarse ante los efectos económicos y sociales del COVID-19. Consideramos que una iniciativa de modificación de impuestos debe construirse tomando en cuenta la capacidad financiera de los distintos grupos y su resiliencia ante la situación que estamos viviendo; además, debe ser progresiva, con el menor impacto macroeconómico posible y tratando de obtener un aporte de aquellas personas y empresas que puedan resultar gananciosas de la crisis.
En ese sentido, proponemos lo siguiente:
1. Si se quiere introducir un aporte adicional, temporal, en el impuesto sobre la renta que pagan las personas asalariadas, este debería ser creciente, empezando con un porcentaje más bajo sobre los salarios menores -por encima del segundo tramo del impuesto que inicia en 1 233 000 colones mensuales-, y aplicando un porcentaje mayor sobre los salarios más altos. Esto permitiría minimizar el impacto en el consumo de las familias, daría progresividad a la medida (que paguen más los que más tienen) y ayudaría a obtener recursos para ser destinados exclusivamente a la entrega de ayudas a las personas que están perdiendo su empleo.
2. Debe incrementarse también el impuesto a las rentas de capital para aquellos casos en los que las mismas no se vean afectadas por la actual situación. Nos referimos aquí sobre todo a las rentas recibidas por el pago de intereses y dividendos.
3. Se podría incluir un tramo adicional de 30% en el impuesto sobre la renta de las personas físicas con actividad lucrativa, por encima de ₡22 millones de renta neta anual. Para aquellas personas que siguen con actividad independiente, debe pensarse también en pedirles su aporte solidario a esta situación.
4. La idea de capturar la diferencia de valor entre el precio internacional de los combustibles y el precio local, dado que en el transcurso del año el primero ha disminuido en alrededor del 68% y el segundo un 10%, por medio de cualquier figura, es una idea que debe valorarse pero permitiendo que la reducción en el precio llegue a los combustibles usados por la industria, el transporte de carga y el transporte público, a fin de que ese beneficio también lo perciban esas actividades y los consumidores de esos bienes y servicios.
5. El país debe buscar la manera en que los sectores ganadores de esta crisis, que claramente los hay, den un aporte adicional y temporal, a fin de darle una ayuda a los sectores perdedores, en particular al sector turístico y los servicios relacionados con el entretenimiento. Inclusive, aunque esto implique pedir un aporte temporal a las empresas de zonas francas y a las grandes empresas del sector cooperativo.
6. No podemos perder de vista que se requerirá un esfuerzo fiscal adicional de largo plazo para poder encauzar al país en una senda de sostenibilidad de la deuda pública. En ese sentido, desde ahora debemos pensar en cómo gravar las mayores expresiones de riqueza y a aquellos sectores que generan externalidades ambientales negativas, para generar los recursos necesarios para resolver los problemas que enfrentaremos más adelante y empezar a trabajar por garantizar que esos recursos estén disponibles una vez que salgamos de la crisis.
El programa Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, reitera su disposición de aportar en la construcción de una salida a la crisis económica derivada de la atención del COVID-19.
SURCOS reproduce este texto publicado por Jaime Ordoñez en su espacio de Facebook.
Yo pago casi 39% de impuestos mensuales (25% de renta, 9,5% de CCSS, más otras cargas). Y estaría de acuerdo en pagar más en esta grave crisis, solidariamente. Pero es hora de que todos los sectores exonerados, especialmente los que nunca han pagado impuestos de renta en Costa Rica, también paguen. Las zonas francas, las grandes cooperativas, los distintos regímenes liberados por las 172 leyes o exenciones que tiene nuestro sistema jurídico. Los banqueros y emisores de tarjetas que practican la usura leonina. ¿Por qué ensañarse, una vez más, sólo con los asalariados? Eso no es solidario.
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BANQUEROS Y TARJETAS DE CREDITO. – Empecemos con reducir las descomunales ganancias de los bancos y emisores privados que imponen tasas de usura en tarjetas de crédito (en algunos casos del 59% o 62% de interés efectivo), pues ello impacta directamente a la ciudadanía y su capacidad de consumo o sobrevivencia. En una gran crisis como esta, para salir adelante la gente se endeudará aún más con tarjetas, pues es el crédito más inmediato y disponible. Entonces, pasaremos de 900,000 deudores ya demandados en los tribunales de justicia por créditos de consumo a quizá 1,2 millones en poco tiempo.
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La deuda asociada de las tarjetas y a favor de los bancos y banqueros es 1.4 billones de colones (octubre, 2019) lo cual representa un 4,51% del Producto Interno Bruto (PIB). ¿No sería justo pedirle a esos pobres banqueros un poco de solidaridad?
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Con solo bajar la tasa de interés al 38% (proyecto impulsado por los diputados Welmer Ramos González y David Gourzong Cerdas) se liberarían más de 10.000 millones de colones mensuales a favor de los ciudadanos, quienes podrían usar esos recursos para sobrevivir en momentos de falta de trabajo y de ingresos. Pero con sorpresa, nos enteramos hace una semana que el Poder Ejecutivo sacó de la lista de aprobación el proyecto sobre Usura en Tarjetas de Crédito, después de tantos esfuerzos en los últimos meses que había conseguido, por fin, el consenso esperado por las diferentes fracciones parlamentarias.
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¿Por qué se protege a los banqueros a toda costa, masacrando a la ciudadanía? ¿Qué compromisos políticos o económicos tiene el gobierno con la ABC y esos banqueros? ¿Vienen de la campaña política? ¿Por qué no se impone, además, un impuesto a la renta sobre las ganancias financieras y se les permite, en forma inmoral y abusiva, que se declaren con pérdidas?
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GRUPOS EXONERADOS Y ZONAS FRANCAS vs PYMES. – El beneficio neto de las zonas francas fue de US$ 3.179 millones de dólares anuales en el período 2011-2015 (ver informe PROCOMER, periódico La República, 18 de agosto, 2016), lo cual representa el 6% del PIB nacional. Y sin embargo no pagan impuesto de renta, y despues de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Publicas, tampoco el IVA. – Eso es inmoral
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¿Por qué no empezar por cobrarle algo a las zonas francas, digamos apenas 9% de renta como hicieron Irlanda y Nueva Zelanda en su día y después lo escalonaron a varios años hasta el 18%? La propia OCDE y el FMI lo vienen recomendado a Costa Rica hace más de una década y media pero el lobby descarado de empresarios y los propios políticos (incluso hecho “ex personae” por algunos diputados a favor de esas empresas en la propia Asamblea) impidió que se incluyera en la última reforma fiscal. No solicito que les cobremos el 25%, (lo que pago yo, un simple ciudadano) sino apenas un 9%. Pero que empiecen a pagar algo, como lo hacen en casi todos los países del mundo. Eso sería solidario, me parece a mí.
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¡Qué las Zonas Francas son sacro-santas y no se les puede tocar!, se rasgarán las vestiduras algunos y pegarán el grito en el cielo, con su cantinela usual. ¿Y entonces, significa que las PYMES, los pequeños y medianos productores agropecuarios y empresarios de Costa Rica no lo son?, no son sacrosantos? y a ellos sí se les puede cargar la mano y masacrar como se hizo en la nefasta Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, la cual destrozó a los pequeños negocios, dejando a miles de pequeñas empresas en la calle, quebradas, desde julio del año pasado.
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Las PYMES y el sector agropecuarios son la cintura productiva y humana de Costa Rica: representan el 80% de la población económicamente activa y generan más del 60% del PIB del país, y tienen que pagar todo: renta, IVA, y todas las demás cargas. Cerca de 2.000.000 de personas dependen de las pequeñas y medianas empresas. Y están hoy destrozadas. Por su lado, las Zonas Francas emplean únicamente 115.000 personas y no le dejan al fisco costarricense ni Impuesto de Renta ni IVA, a partir de la última reforma fiscal.
Esas Zonas Francas, repito, ganan US$ 3.179 millones de dólares al año— la friolera del 6% del PIB— y no pagan impuestos de renta. ¿Es eso solidario, pregunto yo?
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Quien escribe este artículo, al igual que millones de costarricenses, apoyamos la institucionalidad en esta enorme lucha contra el COVID-19. Creo que la Presidencia y las autoridades del Sector Salud los han hecho muy bien y hemos cerrado filas a favor de esta importante batalla por la salud de nuestro pueblo.
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Pero, por favor, no borren con el codo lo que han escrito con la mano.
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Sería muy grave que pasáramos de una grave crisis de salud pública a una crisis social y económica de grandes dimensiones. Costa Rica se nos ha vuelto un país brutalmente inequitativo. Estamos hoy en la lista de 10 países más desiguales del planeta (Informe Banco Mundial, 2019). Y, como analizaba hoy en la mañana con un grupo de tres reconocidos economistas, por el camino que vamos podemos despertarnos en noviembre o diciembre de este 2020 con una tasa de pobreza del 35% o 40%.
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Y eso sería una debacle. Sería volver a 1950. Espero que el Presidente Alvarado y nuestra clase política tomen las decisiones correctas.
Por Zuhra Sasa, directora de la Escuela de Arquitectura
Zuhra Sasa, directora de la Escuela de Arquitectura. Foto: Anel Kenjekeeva.
La ciudad es un lugar de encuentro; y como ha asegurado Lewis Mumford en sus textos La cultura de las ciudades y La ciudad en la historia, la ciudad es la gente. Esta consideración implica que una ciudad inclusiva es una apuesta por el acceso universal que, considera y visibiliza a todas las capas que constituyen la sociedad.
Esa ciudad inclusiva es la que comprende que tres aspectos son los esenciales para entender los problemas urbanos. El primero de ellos es el que la ciudad es un producto histórico; tanto en su materialidad física como en lo que concierne a simbolismos, significados culturales y modos de vida y organización de sus habitantes. Ya lo dice Manuel Castells “la ciudad no es el reflejo de la sociedad; es la sociedad misma”.
El segundo aspecto es que la sociedad, por ende, la gente y la ciudad, está compuesta por múltiples capas: grupos socioeconómicos, etarios, de diversos géneros, con distintas capacidades de movilidad, de acceso de información y conocimiento. La visión equitativa, la proyección y diseño de los espacios urbanos y públicos, bajo este entendido, es lo que nos hace considerar a madres que en su cotidianidad puedan disfrutar del espacio público, sin temor al acecho, a que las cuestionen. Al igual que a los ancianos y niños que tienen necesidades diversas. Por otro lado, considerar los distintos medios de transporte y las distintas funciones urbanas que necesitamos y que necesitan estos distintos grupos.
El tercer aspecto es el balance entre el medio físico, el social y el económico; se refiere al acceso irrestricto a la ciudad, el logro de procesos cohesos entre los otros. La ciudad es el espacio público, lo aseguran autores como Lefebvre, Jacobs, Gehl. Espacio público que debe ser inclusivo, accesible y atractivo. Ese balance lo encontramos cuando hay continuidad, cuando cedemos y consideramos todas las necesidades, cuando logramos equilibrio funcional, cultural en todos sus aspectos, cuando nos sentimos seguros y podemos disfrutar.
La ciudad inclusiva es la casa de todas y todos. Es ese lugar de encuentro en donde prevalece la tolerancia, la consideración, en donde se borran todas las preconcepciones de roles de género y grupos socioeconómicos. La ciudad inclusiva es aquella donde prevalece el respeto, el confort, la seguridad. Nadie es más vulnerable que el otro. En ella hay continuidad y es en donde encontramos justicia espacial.
Costa Rica es internacionalmente reconocida por sus recursos naturales y por los esfuerzos que hace para conservarlos. A pesar de ello, de esta riqueza natural y de estos procesos, nuestras ciudades no han sido diseñadas ni construidas como ambientes urbanos sostenibles. ¿Qué es lo que tenemos? Periferias, expansión urbana, fragmentación, segregación socio-espacial. Ciudades de inequidades sociales, de oportunidad y de acceso.
Proinnova ha organizado el pasado 13 de febrero el evento Espín: Costa Rica hacia la innovación urbana, en donde ha reunido a expertos e interesados sobre el problema urbano para informar, escuchar y cuestionar proyectos, ideas, algunos sueños y muchas realidades. Ideas y visiones que han presentado diversas opciones y las limitaciones que tiene este sistema urbano en el que vivimos, trabajamos, nos movilizamos, disfrutamos de su paisaje natural y sufrimos de sus aspectos de diseño inadecuados.
Entre conferencias que han presentado proyectos de movilidad que buscan la regeneración urbana y proyectos centrados en mejora social y conversatorios temáticos, el evento ha sido un viaje. Uno intermodal, a través de un tren, caminando y montados en bicicleta. Un viaje en el que se ha valorado la biodiversidad que nos rodea. El paisaje de este viaje ha presentado los esfuerzos interinstitucionales por aportar a la calidad de vida de los jóvenes de este país, principalmente los vulnerables.
Tres estaciones se han visitado. La primera de ellas de ciudades inteligentes, que obligó a los participantes a entender la importancia de planificar adecuadamente y entender que la tecnología debe estar al servicio de la ciudad. Al lograr eso, y cuanto más centrada está en la ciudadanía, se podrá evolucionar hacia ciudades inclusivas.
La segunda estación, la de la movilidad, ha dejado igualmente muchas ideas, preocupaciones grandes, pero también, y al mismo tiempo, focos de esperanza. Poco a poco nos volvemos más conscientes del beneficio de integrar a nuestra vida cotidiana, prácticas de movilidad activa. Allí, en esa segunda estación, se han vuelto a hacer las reflexiones que han acompañado a los participantes en este viaje: centrar las acciones en todos y todas quienes habitamos y usamos estos espacios urbanos, al igual que definir los mecanismos de control y toma de decisiones que se necesita a través de la definición de una meta alcanzable.
La última estación, en la que terminó el viaje, tuvo que ser la de cultura; diversa también, como se ha caracterizado el evento. La premisa del cambio debe lograrse de forma adecuada, paulatina, divertida. Un cambio que implica romper mitos y barreras, exige resiliencia e innovación, basadas en el manejo inteligente y estratégico de la información.
Costa Rica hacia la innovación urbana parece ser un camino trazado que debe ser concertado y plantear nuevas visiones.
Innerarity, en su texto Un mundo de todos y de nadie, pregunta: ¿de quién es el mundo?
El mundo actual está lleno de paradojas y una buena parte de ellas podría sintetizarse en la idea de que es un mundo de todos y de nadie. Proliferan los asuntos que son de todos (que a todos nos afectan y que exigen acciones coordinadas), pero de los que, al mismo tiempo, nadie puede o quiere hacerse cargo (para los que no hay instancia competente o de los que nadie se hace responsable). ¿Cuál es la diferencia entre lo común y lo ingobernable, entre la responsabilidad compartida y la irresponsabilidad generalizada? ¿Cómo distinguir lo de todos y lo de ninguno, lo que no tiene dueño y aquello de lo que nadie se ocupa? ¿No estaremos llamando universal a lo vacío y celebrando como una apertura lo que en realidad no es sino intemperie y vulnerabilidad?”
El camino debemos hacerlo todos: instituciones gubernamentales, gobiernos locales, academia, empresa privada. Todos quienes exigimos un ambiente urbano sostenible, adecuado y de calidad. La innovación urbana nos exige inclusividad y una visión integral de los problemas urbanos. El trabajo conjunto entre todos los actores es lo que logrará desarrollar los cambios que se necesitan para enfrentar los problemas urbanos que caracterizan nuestras ciudades.
El texto fue producido por la directora de la Escuela de Arquitectura, quien fue analista invitada del evento Espín: Costa Rica hacia la innovación urbana, que se realizó el pasado 13 de febrero. Sasa comparte su punto de vista en relación con los planteamientos dados en los distintos paneles y conferencias.
El objetivo principal del evento fue crear una plataforma para que los diferentes actores estratégicos relacionados con el desarrollo urbano en Costa Rica interactuaran y generaran una comunidad de trabajo articulada.
Zuhra Sasa
Arquitecta graduada de la Universidad de Costa Rica y es Máster en Diseño Urbano: Arte, Ciudad y Sociedad de la Universidad de Barcelona
“Por caminos de justicia» es el nombre de esta colección de cinco cuadernos para trabajar, junto con mujeres, temas como justicia de género, justicia social y justicia ambiental.
Esta vez les presentamos el primer cuaderno: «La justicia de género para traer vida en la adversidad». Este número busca ofrecer acercamientos básicos a las teorías de género y teologías feministas, mediante historietas, cuadros de texto y espacios para contar las propias historias. Ya puede ser descargado y compartido.
Es un pequeño aporte para que las mujeres, en colectivo, compartan a partir de este material y tengan más herramientas para discernir situaciones de violencia de género en espacios eclesiales, laborales y familiares. La intención es que pueda ser útil como material de trabajo junto con mujeres, en iglesias y otros grupos. Esperamos que el material sean generador de diálogos, debate y aprendizajes.
Pronto nos reuniremos con ustedes para celebrar la realización del material y presentar las publicaciones: esta es una tarea que apenas empieza. Les avisaremos con antelación.
El material se concreta gracias al trabajo colaborativo entre la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL) y el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), con el apoyo del Departamento de Género de Mission 21.
Equipo del DEI
Enviado por Departamento Ecuménico de Comunicaciones, DEI.
Diferentes grupos de la comunidad de la UCR han abrazado el compromiso de recolectar tapitas plásticas. El fin es concretar muy variados proyectos en la Institución o en comunidades del país. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Construir un sendero de acceso inclusivo hacia la playa es el objetivo de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Formación Docente de la Universidad de Costa Rica (UCR). La pasarela estará construida a base de madera de plástico obtenida de tapas plásticas. Esta iniciativa es parte de un proyecto colaborativo con la Asociación de Desarrollo Integral de Playa Bandera, Parrita, en Puntarenas.
La agrupación estudiantil será un punto de acopio detapas plásticas. La meta es recolectar entre la comunidad universitaria 10 000 tapitas de diferentes productos (de refresco, agua, champú, mantequilla, desodorante, etc.), las cuales deben entregarse limpias y secas.
Este proyecto nace gracias a la alianza con la Asociación de Desarrollo Integral de Playa Bandera, como un acto concreto de la acción social del movimiento estudiantil de la UCR en las costas del país y, principalmente, en los sectores con mayores desigualdades.
Esta iniciativa estudiantil no está aislada. Anivel comunitarioseha trabajado con diferentes sectores.Se han concretadoalianzas con entes comoelCentro de Estudios y Capacitación Cooperativa(Cenecoop)y la Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica. Estas son alianzas con un carácter educativo y desde diversas temáticas como la educación ambiental e inclusiva, la educación popular en territorios indígenas, educación sexual y educación cooperativa, entre otros temas.
Se reitera la invitación a la comunidad universitaria para que colabore con esta causa y deje sus tapas en las instalaciones de la AEFD, ubicada detrás del edificio de la Facultad de Educación (entre esta unidad y la Facultad de Artes).
Somos los hermanos, hijo, sobrinos, nietos y familiares de
Marco A. Castillo Rojas, luchador ejemplar en defensa de justicia, a quien
admiramos y amamos con gran orgullo y defendemos, seguimos y respaldamos
fielmente en sus luchas.
Marco es el mayor de ocho hermanos. Desde muy joven debió
trabajar para apoyar a la familia, sacrificando su propio estudio. Se convirtió
en el respaldo de nuestros padres en un hogar caracterizado por valores como la
honradez, la solidaridad, la bondad y el gusto por la lectura y las inquietudes
intelectuales.
Al crecer los hermanos, Marco pudo terminar sus estudios,
luego de laborar en el Ministerio de Trabajo y de una carrera como dirigente
laboral y sindical, en favor de los derechos de trabajadores, mujeres,
campesinos sin tierra y los discriminados por orientación sexual y más. Siempre
ayudó sin interés económico a grupos campesinos y personas que han visto
amenazados sus derechos.
La justicia y la solidaridad han sido valores fundamentales
que han guiado sus luchas, más allá de su interés particular, aun cuando este
ha estado presente en el caso de los derechos de los grupos LGTBIQ+, al cual
reconocemos su pertenencia y su derecho a la felicidad con su propia
sexualidad.
Hemos sido testigos de las dificultades que Marco ha debido
afrontar y conocemos de su sufrimiento desde la edad escolar, cuando se le ha
discriminado, ofendido y aislado, mancillando sus derechos y su dignidad
personal. Recientemente, cuando sus luchas se han evidenciado aún más por la
repercusión que han tenido en la sociedad, hemos sido testigos de persecución,
ofensas y ataques que también nos alcanzan a nosotros y vivimos con terror las
amenazas contra su vida hechas por personas fundamentalistas o enceguecidas por
prejuicios.
Hoy contemplamos con enojo y asombro el hecho de que el Juez
Francis Porras León emita una sentencia abusiva contra Marco por haber actuado
en forma coherente con sus obligaciones profesionales y con sus convicciones.
Se sustenta el Juez en una racionalización de sus propios prejuicios.
Descalifica para ello pronunciamientos de la propia Sala Constitucional de la
Corte Suprema de Justicia y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,
para basar una sentencia en su propia y particular visión, matizada en un todo
por posiciones conservadoras que ignoran la diversidad que conforma a la
humanidad.
Deploramos y condenamos lo actuado por el juez Porras León y
reiteramos el cariño, amor y orgullo por todo lo que representa Marco en la
familia, en nuestras vidas y en la sociedad costarricense. Las luchas de
nuestro hermano, tío, abuelo, primo, quedarán para la historia y sus logros son
un ejemplo para nuestros hijos y nietos y llenarán de orgullo no solo a
nosotros sino a una sociedad que se perfila, en gran medida gracias a él, como
una de las más hermosas, modernas y avanzadas.
MARCO, TENÉS TODO NUESTRO AMOR Y APOYO Y TE ADMIRAMOS CON
GRAN ORGULLO. Como nos decís siempre, ¡Adelante, siempre adelante!
Mediante la firma de un acuerdo marco de cooperación, el rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Henning Jensen, y el director general del Institut Pasteur, Stewart Cole, establecieron las bases para fortalecer la investigación científica interdisciplinaria e implementar proyectos conjuntos entre ambas instituciones.
El Institut Pasteur es una fundación francesa sin fines de lucro cuya misión radica en la comprensión, prevención y tratamiento de enfermedades a través de iniciativas de investigación, enseñanza y salud pública. Fundado por el reconocido químico Louis Pasteur, en 1887, este instituto se ha convertido en uno de los principales polos de investigación en el mundo, y cuenta con una red internacional compuesta por 32 centros ubicados en 25 países.
“Con la alianza que iniciamos al firmar este convenio, sin duda avanzaremos con un potencial de investigación científica muy alto, beneficioso para ambas partes. Esta colaboración nos permitirá tener un impacto de mayor calidad y trascendencia en el campo de la salud para nuestro país, pero también con muchos otros países con los cuales intercambiamos conocimiento. Es un momento de júbilo, pues el Institut Pasteur cuenta con extraordinario prestigio en el mundo, y eso nos honra, al mismo tiempo que nos compromete a ser cada vez mejores en todos nuestros emprendimientos académicos”, comentó el rector Jensen.
El acuerdo fue firmado en Costa Rica por el rector Jensen, el pasado 21 de octubre, en presencia del embajador de la República Francesa en Costa Rica, Philippe Vinogradoff, y el ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, Luis Adrián Salazar, como testigos de honor. El director Cole firmó el acuerdo en Francia el 20 de noviembre de 2019, fecha a partir de la cual el acuerdo entró en vigor.
Los programas de educación e investigación del acuerdo incluyen las áreas de microbiología, enfermedades infecciosas, inmunología y vigilancia de las enfermedades emergentes, así como toxinas ofídicas, epidemiología y bacteriología, y otras áreas de interés mutuo en el campo de la salud.
De acuerdo con el documento, la colaboración entre ambas partes se basa en su intención por promover una dinámica de investigación interdisciplinaria, así como facilitar la movilidad y formación de investigadores y estudiantes y coorganizar actividades académicas, entre otros, para lo cual se establecerán acuerdos específicos.
Para evaluar las acciones y proyectos desarrollados en el marco de este acuerdo y de los acuerdos específicos que se firmen en el futuro, ambas partes crearán un Comité de Seguimiento, el cual estará compuesto por dos representantes del Institut Pasteur y dos de la UCR, y por un representante de la Embajada de Francia, como invitado permanente sin derecho de voto.
“En un momento en que el conocimiento se encuentra muy distribuido en el mundo entero, y en prácticamente todas las latitudes hay focos de generación de conocimiento, el despliegue de la diplomacia académica se vuelve cada vez más importante. Esto es algo que la UCR realiza de manera muy amplia y sistemática, lo que nos ha llevado a establecer la cooperación científica multilateral como una de nuestras fortalezas”, señaló el rector Jensen.
El acuerdo de cooperación entre la UCR y el Institut Pasteur tiene como antecedentes el Acuerdo de Cooperación Cultural y Técnica entre los Gobiernos de la República Francesa y la República de Costa Rica, firmado el 30 de mayo de 1969. Dicho documento se propuso fortalecer la cooperación en el campo de la investigación de alto nivel entre Francia y Costa Rica, así como promover intercambios para el mutuo desarrollo de capacidades humanas.
Sobre el Institut Pasteur y la Red Internacional Institut Pasteur
El Institut Pasteur, una fundación sin fines de lucro con un reconocido estatus humanitario creado por Louis Pasteur en 1887, es hoy un centro de investigación biomédica de renombre internacional con una red de 32 institutos en todo el mundo. En el cumplimiento de su misión de prevenir y controlar enfermedades en Francia y en el resto del mundo, el Institut Pasteur opera en cuatro áreas principales: investigación, salud pública, educación y capacitación, y desarrollo de aplicaciones de investigación.
Más de 2500 personas trabajan en su campus de París. El Institut Pasteur es un líder mundialmente reconocido en la investigación sobre enfermedades infecciosas, microbiología e inmunología. Otras áreas de investigación incluyen cáncer, enfermedades genéticas y neurodegenerativas, genómica y biología del desarrollo. Esta investigación tiene como objetivo ampliar nuestro conocimiento del mundo vivo en un intento por sentar las bases de nuevas estrategias de prevención y nuevas terapias. Desde su creación, 10 científicos del Institut Pasteur han recibido el Premio Nobel de Medicina, incluidos dos en 2008 por el descubrimiento del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el SIDA en 1983.
El sistema de indicadores brindará datos que apoyen una toma de decisiones estratégicas
A partir del 2020, el Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica (OdD-UCR) y el Observatorio sobre Equidad en Educación Superior (OEES) de la Universidad Técnica Nacional (UTN), trabajarán en conjunto para desarrollar un sistema de indicadores e información sobre la equidad de la educación superior en Costa Rica.
Este sistema de indicadores permitirá recopilar información actualizada y veraz sobre la equidad política, de oportunidades y de trayectoria educativa, con el objetivo de brindar datos que apoyen una toma de decisiones estratégicas. De momento, los datos evaluarán el desempeño de la UTN.
“La equidad en la educación superior no solo tiene que ver con el acceso, sino también con otras variables, por eso, en este convenio con la UCR vamos a poder crear los indicadores y ser aún más rigurosos con el trabajo que hacemos desde la Universidad Técnica Nacional” afirmó el Dr. Marcelo Prieto en su discurso durante la firma del convenio.
Como primer paso dentro del proyecto, ambos observatorios realizarán un diagnóstico de los datos disponibles para el desarrollo de los indicadores en las fuentes de información y registros administrativos de la UTN.
Según Ana Ligia Guillén, coordinadora del OEES de la UTN, en Latinoamérica las brechas de desigualdad no han sido superadas y las universidades deben desarrollar propuestas a favor de la equidad y la inclusión en la producción del conocimiento, la redistribución de bienes materiales y culturales, en la formación docente, la organización del sistema y la articulación con otras instituciones y actores.
Dos universidades cooperan a favor de la equidad de la educación superior
Durante el evento, se contó con la participación de la Dra. Yamileth Angulo, rectora a.i. de la Universidad de Costa Rica quien afirmó estar convencida de que las unidades académicas vinculadas reforzarán particularidades de cada universidad en un proyecto beneficioso para la sociedad costarricense.
Dentro del convenio, la Universidad Técnica Nacional por medio del OEES, articula el conocimiento interdisciplinario con diferentes actores para la equidad e inclusión en la educación superior. Mientras que desde la Universidad de Costa Rica el OdD se especializa en el desarrollo de metodologías innovadoras para la gestión de índices y métricas.
Estas áreas de especialización de ambas unidades académicas (OdD y OEES) propiciarán mayores esfuerzos para contar con un sistema de indicadores e información sobre la equidad de la educación superior, mejorando el proceso de toma de decisiones estratégicas a través de los datos recopilados.
Mayor empoderamiento de las mujeres y opciones de educación técnica para la empleabilidad de adultos jóvenes entre los grandes desafíos de Costa Rica, según Informe de Desarrollo Humano 2019
Costa Rica, 9 de diciembre de 2019. – Las manifestaciones por el desencanto, la frustración y el enojo que se están produciendo en todo el mundo, indican que, pese a los avances sin precedentes en la disminución de la pobreza y el reconocimiento de los derechos humanos, persiste la exclusión de miles de personas a oportunidades para construir un proyecto de vida digno. La causa subyacente, argumenta un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es la desigualdad.
En América Latina, la percepción de injusticia en la distribución de la riqueza ha aumentado desde 2012, volviendo a los niveles de finales de los años noventa. La desigualdad en el bienestar subjetivo, que se había mantenido estable en la región hasta 2014, ha aumentado desde entonces. Entre los 50 países con mayor desarrollo humano en todo el mundo, Argentina tiene la mayor desigualdad en la esperanza de vida, y Chile tiene la mayor desigualdad en los ingresos, según el Índice de Desarrollo Humano Ajustado por Desigualdad.
“La desigualdad se asocia típicamente con patrones de exclusión económica, social y política. Como tal, independientemente de su importancia normativa, conlleva costos sociales y económicos significativos para la sociedad», dice el subsecretario general de las Naciones Unidas y director regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Luis Felipe López Calva.
“La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aspira a reducir la desigualdad en todas sus dimensiones y este informe justamente buscar ampliar el lente sobre las nuevas desigualdades que conspiran contra el mandato de no dejar a nadie atrás”, cita José Vicente Troya Rodríguez, Representante Residente del PNUD en Costa Rica.
El Informe señala 5 mensajes claves que resumen bien su alcance, así como las preocupaciones y propuestas que lo inspiran.
Si bien es cierto que en los últimos años muchas personas han logrado sobrepasar el piso mínimo para lograr el desarrollo humano, las disparidades persisten. Se ha dejado atrás a algunas de las personas con las privaciones más extremas.
Los avances tecnológicos y la crisis climática son dos transformaciones de gran impacto que, de no ser bien gestionadas, podrían provocar una “nueva gran divergencia” en la sociedad, no vista desde la Revolución Industrial.
La desigualdad en el ingreso tiene generalmente como correlato la desigualdad política. Quienes tienen mayores ingresos tienen también mayor influencia en la toma de decisiones a su favor y esto, a su vez, tiene como resultado la profundización de las otras formas de desigualdad.
Es obligatorio repensar la métrica de la desigualdad, que permita ir más allá de los promedios y dar cuenta, de la forma más precisa posible, del comportamiento de la desigualdad en distintos grupos y poblaciones, en diferentes territorios y condiciones.
Se pueden corregir las desigualdades si actuamos ahora, antes que el desbalance en el poder económico esté políticamente enquistado. Mejor sistema impositivo y transferencias gubernamentales; leyes antimonopolio, acceso al capital productivo y salarios mínimos; inversión en nutrición y desarrollo cognitivo de la primera infancia; acceso igualitario a servicios públicos de calidad y transformaciones culturales que erradiquen la discriminación, son algunas de las medidas que deben implementarse con urgencia.
Avances y desafíos para alcanzar el desarrollo en Costa Rica
En el contexto de América Latina y el Caribe, según el Índice de Desarrollo Humano, Costa Rica se ubica en el octavo lugar (68) con un Índice de Desarrollo Humano para 2018 es de 0.794, igual al de 2017, manteniéndose en la posición 68 entre 189 países. En orden descendente se encuentra Chile (42), Argentina (48), Barbados (56), Uruguay (57) Bahamas (60), Trinidad y Tobago (63) y Panamá (67).
Costa Rica destaca positivamente en sus indicadores de expectativa de vida (80.1 años), la más alta de la región, expectativa de años de escolaridad por encima del promedio. Con respecto a la sostenibilidad ambiental, el Informe sitúa a Costa Rica en el tercil superior a nivel mundial.
Sin embargo, hay importantes desafíos que tienen que ver con los años efectivos de educación para personas mayores de 25 años, que es solo de 8.7 años y que compromete seriamente las posibilidades de encontrar empleo de calidad e ingreso estable y suficiente, así como la necesidad de promover el empoderamiento económico de las mujeres. El Ingreso Nacional Bruto de $14.790 es bajo para las expectativas y potencial de crecimiento económico del país.
El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D), baja a 0.645 lo que implica una desmejora en la posición respecto a 2017 cuando era 0.651. Según la información disponible para 2018, el 40% de la población más pobre tiene una participación del 12.8% de los ingresos mientras que el 10% de la población más rica tiene una participación del 37.0% de los ingresos.
Respecto al Índice de Desigualdad de Género (IDG-D), Costa Rica presenta una puntuación de 0.285 que lo ubica en el sitio 61 de 162 países. Pese a que las mujeres presentan más años de educación, permanece una brecha del 80% en el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita entre hombres y mujeres.
Recomendaciones para un abordaje “Más allá del ingreso, más allá de los promedios, más allá del presente”
El Informe recomienda políticas que no solo tomen en cuenta los ingresos, sino que también vayan más allá, y que se sustenten en intervenciones que abarquen todo el ciclo de vida y se inicien incluso antes del nacimiento; asimismo, el Informe argumenta que la tributación no debe considerarse de forma aislada, sino como parte de un sistema coherente de políticas para el desarrollo humano, que incluya el gasto público en salud y educación, y políticas fiscales que hagan viable nuevos estilos de vida, reduciendo emisiones de carbono.
Por tanto, considerando los hallazgos del Informe frente a los desafíos actuales de Costa Rica, se propone una batería de políticas y acciones para combatir la desigualdad.
Mas allá de los ingresos:
Redoblar los esfuerzos del Ministerio de Educación Pública para reducir la expulsión del sistema educativo, de manera que los años esperados de escolaridad se conviertan en años efectivos. Esto implica profundizar en los procesos para mejorar la accesibilidad, pertinencia y calidad de la educación, incluyendo acceso a las nuevas tecnologías.
Promover la incorporación de las mujeres en el mercado laboral, en igualdad de condiciones que los hombres en cuanto a salario y reconocimiento, sobre la base del mérito.
Más allá de los promedios:
Aprovechar las capacidades de los sistemas de información para desagregar datos por población y territorio, de modo que se pueda visibilizar las causas y manifestaciones de la desigualdad y encontrar soluciones precisas para corregirlas. En este punto, resulta importante fortalecer los recursos y capacidades del INEC y el SINIRUBE, entre otros, para brindar información pertinente y actualizada.
Reconocer y actuar con acciones concretas y hechas a la medida contra las desigualdades territoriales, que excluyen de las oportunidades del desarrollo a poblaciones en costas y fronteras, pero también a comunidades en el centro del país y a personas en situación de profunda vulnerabilidad como que la que vive en situación de calle y abandono.
Más allá del presente:
Evitar caer en la tentación de salidas fáciles basadas en una alta huella de carbono, que han mostrado efectos negativos en distintos países de la región, con un alto costo ambiental y social. Una ruta alta en carbono es un peligro para todas las personas.
Frente a los desafíos de la crisis climática, fortalecer soluciones basadas en la naturaleza y promover formas la economía circular, para contribuir a disminuir la huella de carbono y alcanzar un modelo de desarrollo sostenible.
Para el Representante de PNUD en Costa Rica “existen múltiples manifestaciones de las desigualdades que además se refuerzan entre sí y que van camino de volverse en un fenómeno sistémico que se enquista en el poder. La tarea empieza por reconocer la desigualdad, es decir, conocer dónde ocurre, a quiénes afecta más y cómo esto refuerza patrones de exclusión”.
“Cuando se crean oportunidades para desestigmatizar y dignificar a las personas, los logros en el avance del desarrollo humano pueden brindar grandes dividendos. A veces, a las personas puede importarles más la dignidad, el trato igualitario y la no discriminación antes que una distribución inequitativa del ingreso”, concluye Troya Rodríguez.
Foto: UCR.
Enviado por Ingrid Hernández Sánchez, Asesora Comunicación, PNUD Costa Rica.