El equipo de Costa Rica del Foro Centroamérica Vulnerable Unida por la Vida (FCV-UV) comparte el link del Webinar: Valoraciones Regionales Preliminares sobre la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP26, donde se analizaron perspectivas desde la sociedad civil centroamericana sobre los resultados de la COP26.
En el webinar se abordó el desarrollo de la COP26 inequidad, gastos y participación, así como los resultados de la COP 26, el Pacto Climático de Glasgow y el reglamento del artículo 6 del Acuerdo de París, las pérdidas y daños de la COP26, cambios en la narrativa Latinoamericana.
Además, se abordó las adaptaciones al proceso de discusión de la COP26, el Foro Internacionales de Pueblos Indígenas sobre cambio climático, entre otros.
El espacio contó con la participación de:
Jean Baptiste Boudot
Alejandro Alemán
Bernis Cunnigham
Andrea Padilla
Johnson Cerda
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se celebró entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre de 2021 en la ciudad de Glasgow, Escocia.
El pasado 20 de noviembre se realizó el segundo Festival de las Bolas de Barro, el cual salió de la terminal de buses de Salitrillo. El recorrido se realizó a pie hasta el río Cañas.
Esta actividad tiene el objetivo de lanzar unas esferas de barro con organismos eficaces (virus benéficos que son producidas desde una tecnología japonesa, es un control biológico que permite que estos microorganismos actúen como aliados importantes en la limpieza del río), esto con el fin de defender y cuidar los recursos hídricos, que son tan importantes para la vida y para el futuro.
Se estuvieron lanzando las bolas de barro en el sector del Chiflón, micro cuenca alta del Río Cañas. Llegaron profesores del Centro Educativo Santa María, estudiantes del CTP, Cruz Roja Aserrí (Juanita y Rafael), Roberto de la Ossa Alianza Nacional Ríos y Cuencas de C. R., y vecinos. Coordinación de Rolando y Verita. Un liderazgo colectivo. Cada vez se consolida más.
Luis Andrés Sanabria Zaniboni Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra
De agua somos. Del agua brotó la vida. Los ríos son la sangre que nutre la tierra, y están hechas de agua las células que nos piensan, las lágrimas que nos lloran y la memoria que nos recuerda. Eduardo Galeano
El agua que viaja por nuestros ríos llega a representar menos del 1% del agua total de nuestro planeta, sin embargo, alberga el 10% de todas las especies conocidas. Con este punto de partida queremos invitarles a repensar la importancia que tienen nuestros ríos no solamente como su valor económico, sino también como sustento de la vida en nuestros territorios. ¿Qué tensiones atraviesan estos territorios anfibios?
Partamos de un lugar común, los ríos son hogar y responsables del sostenimiento de una gran parte de la biodiversidad de nuestro planeta (bacterias, hongos, vegetales, especies vertebradas e invertebradas), y es la fuente de agua dulce y alimentos para un sinnúmero de comunidades.
Sin embargo, durante el último siglo hemos asistido a un cambio apresurado que agota la vida del agua, podemos percibirla a través de la pérdida acelerada de la biodiversidad de nuestra naturaleza, pero también en situaciones más cotidianas como podría ser la cantidad, calidad y tiempo de los suministros de agua, la estacionalidad e intensidad de las lluvias, las temperaturas más altas o los cambios en la recarga de las aguas subterráneas, entre otros.
Todas estas situaciones podrían resumirse “ingenuamente” al cambio climático, pero no podemos perder de vista que están siendo provocados por las actividades humanas.
Estas actividades caracterizadas por su intensidad y extensión amenazan diariamente nuestros ríos, podemos desarrollar una breve lista que nos puede parecer muy familiar: la deforestación, la minería no metálica (arena y piedra), la sobreexplotación de pesca, el desvío del cauce para riego de la agroindustria, la contaminación por aguas residuales (origen industrial, agroindustria, comercial, doméstico) o los trastornos que significan las hidroeléctricas. Todas estas actividades alteran la vida de los ríos y de las comunidades que comparten su destino.
Esta crisis que atraviesa nuestros ríos tiene múltiples afectaciones muy visibles tales como la muerte de especies, la disminución del caudal, el corte y estancamiento de las aguas que perjudican e impiden los procesos naturales dependientes de la fluidez del río (por ejemplo, la reproducción o migración de especies). Todo esto tiene como consecuencia la muerte del río y el desplazamiento de las comunidades al volver inviable cualquier proyecto de vida.
Esto evidencia como las presiones de las actividades económicas lideradas por las grandes industrias han llevado a importantes esquemas de sobreexplotación, un indicador lo podemos tener en el incremento de las concesiones que evidencia la intensidad del cercamiento que enfrentan nuestros ríos. Los discursos de reactivación económica o de la transición energética verde, ocultan las graves consecuencias sobre las afectaciones que erosionan la vida del río y su entorno. A esto debemos sumar que estás mismas actividades no sólo explotan el “recurso”, sino también son las principales responsables de su contaminación.
Un ejemplo trágico de lo anterior, son los ríos que atraviesan nuestras ciudades, conforme se expande el desigual desarrollo urbano es más evidente su escenario de agotamiento y contaminación. Representan el testimonio más claro cuando se ha priorizado “el beneficio” de unos cuantos sobre el sustento de la vida.
Todo esto que les hemos expuesto responde a un modelo político-económico que está llevando a los límites la capacidad de reproducción de la vida, según el informe Cambio Climático y Agua (2019) del Fondo Mundial para la Naturaleza el escenario es alarmante, ya que nos señala que solamente un tercio de los grandes ríos del planeta fluye libremente (no tienen presas ni han sido alterados por actividades humanas), pero también desde el siglo pasado han disminuido los humedades en un 70%. Esta tendencia no parece cambiar, la voracidad de unos pocos nos lleva a asistir al agotamiento de los últimos espacios naturales donde se reproduce nuestra vida.
¿En qué consiste el premio? El Premio, que se asigna cada dos años, aparte del reconocimiento social que conlleva el obtenerlo, es representado materialmente por una estatuilla, elaborada por el escultor Mario Parra Brenes, Premio Nacional de Cultura “Aquileo J. Echeverría”.
Ediciones del premio En la primera edición, 2019, el galardón lo obtuvo “Río Urbano”
Segunda edición 2021 La Alianza Nacional Ríos y Cuencas de Costa Rica, organización ciudadana basada en el voluntariado, instituyó en el 2018 un Premio Nacional con el fin de reconocer y estimular a aquellas personas, actividades, proyectos, programas, organizaciones, entidades en general, que coincidan con la Alianza en la defensa y cuido de las fuentes de agua en nuestro país, y particularmente en el propósito de que “nuestros ríos lleguen sanos al mar”.
El próximo martes 23 de noviembre del 2021, a la 1:00 pm en el programa “Aula Abierta” se abordará el tema: “América Latina en la geopolítica del extractivismo: los nuevos tiempos de la disputa por el desarrollo”. Se contará con la participación de:
Msc. Emiliano Terán Mantovani, Sociólogo de la Universidad Central de Venezuela, ecologista político y máster en Economía Ecológica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Doctorando en Ciencia y Tecnología ambientales por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Se transmitirá en vivo en el Facebook Live del Programa Kioscos Socioambientales.
Esta será la conferencia de Cierre del curso sobre “Disputas territoriales y socioambientales en Costa Rica: el caso de los monocultivos”
Emiliano Terán Mantovani participa en el Grupo Permanente de Trabajo Sobre Alternativas al Desarrollo organizado por la Fundación Rosa Luxemburgo, en el Grupo de Trabajo CLACSO sobre ecología política y ha colaborado con el proyecto EjAtlas – Justicia Ambiental con Joan Martínez Alier. Miembro fundador del Observatorio de Ecología Política de Venezuela.
Compartido con SURCOS por Dylanna Rodríguez-Muñoz y Mauricio Álvarez Mora.
El Observatorio de Bienes Comunes comparte la siguiente infografía de la serie “Bienes Comunes y Elecciones», que invita a reflexionar sobre las propuestas que están siendo promovidas por las distintas personas candidatas para estas elecciones del 2021. Invita a pensar sobre ¿qué tipo de relaciones se están profundizando en nuestro modelo político y económico?
En esta primera aproximación se quiere problematizar el lugar que están tomando los bienes naturales en las propuestas de las personas candidatas a las elecciones del 2021 ¿Qué tipo de propuestas nos presentan? ¿Qué lugar tiene la naturaleza?
El señor Rolando Guevara del Observatorio Ciudadano del Agua del Río Cañas, Aserrí invita a participar del segundo Festival de las Bolas de Barro que se realizará el próximo 20 de noviembre de 2021, a las 8:00 am, saliendo de la terminal de buses de Salitrillo. El recorrido se hará a pie hasta el río Cañas y se garantizará el cumplimiento de los protocolos sanitarios emitidos por el Ministerio de Salud.
Esta actividad tiene el objetivo de lanzar unas esferas de barro con organismos eficaces (virus benéficos que son producidas desde una tecnología japonesa, es un control biológico que permite que estos microorganismos actúen como aliados importantes en la limpieza del río), esto con el fin de defender y cuidar los recursos hídricos, que son tan importantes para la vida y para el futuro.
Nosotros, los habitantes costeros de Costa Rica estaríamos en un gran problema si se aprobara la ley con el expediente# 22553. Si así fuera el caso, estaríamos amenazados por el desalojo ya que modifica la actual ley 6043 de la zona marítimo terrestre eliminando los artículos 8 y 69 de dicha ley.
Además, nos pondría a competir con los grandes inversionistas porque las municipalidades tendrían la potestad de entregar nuestras tierras al mejor postor en concurso público. Lo que en realidad necesitamos es el título de propiedad en la zona restringida para que la reactivación se haga efectiva.
Por favor apóyenos enviando esta petición a los diputados de la Asamblea Legislativa como ya lo hemos hecho muchos habitantes costeros, inclusive negándoles el voto a los partidos de los diputados proponentes de esta nefasta ley.
En Costa Rica existen 700 especies de abejas, responsables de la polinización en los ecosistemas silvestres, la agricultura y los jardines domésticos. Debido a acciones humanas su existencia están en la categoría de especies amenazadas. En la foto aparece una abeja del género Euglossa, que poliniza algunas orquídeas. Foto Pedro Murillo, UCR.
La seguridad alimentaria y los ecosistemas dependen de la polinización de las abejas
Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)
Aunque existen muchos temores infundados sobre el peligro de las abejas, la realidad es que de los centenares de especies que se conocen en el territorio costarricense solamente una es potencialmente peligrosa por su aguijón.
Como otros agentes polinizadores, las abejas son responsables de la polinización de gran cantidad de alimentos que llegan a la mesa del país. A pesar de su importancia en los ecosistemas, las especies están amenazadas por la industrialización en la agricultura, el uso masivo de insecticidas y agroquímicos, la desaparición de gran cantidad de plantas necesarias para su subsistencia y el cambio climático, entre otras razones.
La condición de riesgo que se cierne sobre las abejas ha hecho que organizaciones internacionales hayan advertido que la desaparición de esta especie incidirá en la seguridad alimentaria. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) más de un centenar de cultivos proporciona el 90% de la cadena de alimentos en 146 países, y de éstos el 71% son polinizados por abejas, los que los ubica como los polinizadores más importantes del planeta.
Según el Dr. Jorge Lobo Segura, investigador de la Escuela de Biología, en Costa Rica pese al discurso conservacionista existe poca discusión sobre el declive de los polinizadores, y no se impulsa una agenda ambiental para su protección.
Para contribuir a las pocas iniciativas existentes sobre este tema, dicha unidad académica publicó el libro Abejas de Costa Rica, como parte del proyecto de Acción Social denominado “Divulgación sobre la diversidad, importancia y conservación de las abejas nativas de Costa Rica” (ED-3322), una obra que describe la biología básica de las abejas, su diversidad y su contribución a la conservación de los ecosistemas y los sistemas agroproductivos.
El libro es una obra colectiva,dirigida a personas que no tienen conocimientos sobre entomología, es decir, el estudio de los insectos. Tampoco se propone incentivar la apicultura, que se refiere a su crianza para la producción miel. Más bien, el objetivo es que cualquier persona interesada aprenda sobre la diversidad de las abejas en el país, su interacción con las flores y cómo crear entornos desde cada hogar para su conservación.
PROYECTO NACIONAL
De acuerdo con el Dr. Lobo el primer paso para el diseño de una estrategia nacional para la conservación de las abejas es que más personas se sumen a este trabajo. En ese sentido, el proyecto ED-3322 no solo contempló la producción del libro, sino una serie de charlas y capacitaciones en varias regiones del país.
Desde el año 2016, la Escuela de Biología de la UCR imparte el curso “Abejas tropicales”, cuyos profesorado fue parte de la producción de este libro, lo que ha permitido la recopilación de materiales auxiliares, los que se unen a iniciativas de otras universidades públicas.
Inicialmente, el ED-3322 propuso una serie de charlas dirigidas a estudiantes, funcionarios públicos, y público en general, que serían canalizadas mediante los programas de educación ambiental del Ministerio de Educación Pública (MEP) y sistema nacional de Áreas de Conservación.
El contenido de estas charlas sería, básicamente, el que sería expuesto en el libro, ampliando su radio de difusión y promoviendo su lectura en escuelas, colegios, bibliotecas públicas y medios virtuales.
Previo a la pandemia, entre los años 2018 y 2019, en el área norte de Guanacaste, en el cantón de La Cruz, con el apoyo del MEP se impartieron talleres a docentes de primaria y secundaria. Estos fueron organizados con el apoyo del Área de Conservación Guanacaste, entidad del MINAE. “Estos talleres tenían la meta de mejorar su formación en Ciencias. Una de esas actividades fue con escolares de sexto grado, en el Parque Nacional Guanacaste, antiguo Parque Nacional Santa Rosa”, explicó Lobo.
En Santa Cruz, con la participación de la UNED, se hizo otra actividad; y dos más en el Parque Nacional Diriá, se hizo entrega del libro impreso, continuó Lobo.
Con la Municipalidad de Santa Ana se dictaron talleres a agricultores de la zona, como parte del programa de seguridad alimentaria de ese gobierno local. Y por otra parte, se incluyó a guías turísticos que aprendieron sobre el tema en la Escuela de Biología, en la UCR.
Sobre este último grupo, enfatizó Lobo, es uno de los que más interesa porque hay que incluir este tema en su trabajo, ir más allá de solo de la observación de aves y conocer las especies vegetales; esto haría un cambio importante.
Lamentablemente, debido a las limitaciones sanitarias impuestas por las autoridades sanitarias las demás actividades presenciales fueron suspendidas, y la distribución se está haciendo por medios virtuales, explicó el biólogo. Además, los desafíos por una mejor conectividad y los retos que implica para algunas personas ha incidido en una mayor difusión del trabajo logrado.
NUEVA ETAPA
El libro “parte de la idea propuesta por el biólogo Daniel Jansen de que hay que volver a alfabetizar a la gente con el tema biológico, antes que hablar de educación biológica”, afirmó el Dr. Lobo.
Para el coautor de la publicación, en la actualidad las personas se han desarraigado de los entornos naturales, y para impulsar una verdadera política de protección ambiental el primer paso es que se reconozcan como parte de los ecosistemas y de su protección.
“Hoy la naturaleza le genera miedo a las personas, porque la gente piensa que las abejas solo pican, lo que es una construcción mediática a la que ha contribuido la industria cinematográfica y los medios de comunicación. Además, el sistema educativo ha fallado, se le da mucha importancia a algunas áreas; pero lo artístico, lo literario y lo biológico es muy memorístico, pero los estudiantes no aprenden a ver la naturaleza con un sentido de curiosidad”.
El libro “Abejas de Costa Rica” surgió de la necesidad de tener una publicación con alta calidad en contenidos e imágenes. Para el científico, esta combinación de textos e imágenes es un medio eficaz de formación sobre el tema, ya que las personas aprenden a reconocer sobre algunas de las 700 especies de abejas que sobrevuelan en territorio nacional, y sobre la alimentación, nidificación y reproducción de las mismas en su vecindario.
Por su parte, el Dr. Gordon Frankie, de la Universidad de Berkeley, en California, quien es una autoridad mundial en el campo de la ecología de las abejas y la polinización, recomendó la edición, en un formato similar al publicado por él referido a las abejas en el estado de California, Estados Unidos.
La segunda fase de este proyecto de divulgación será precisamente de la mano del Dr. Frankie, también coautor de esta obra de la Editorial UCR. La edición en idioma inglés pasará por una revisión y se contextualizará a lectores de otras regiones del mundo.
El Dr. Lobo espera que este libro sea de utilidad para todas los centros educativos de Costa Rica y por ello su versión digital está disponible de manera gratuita en el portal web de la Librería UCR, en el siguiente enlace.
La Universidad de Costa Rica y FRENASAPP le invitan a la presentación: “Luchas comunitarias en el Caribe frente a los monocultivos”; la misma se llevará a cabo el próximo sábado 13 de noviembre a las 9:30 a.m. Se realizará un recorrido por la historia de FRENASAPP y las personas defensoras del ecosistema.
La sesión se desarrollará de manera virtual vía Zoom y la transmisión se realizará por Facebook Live en la página TCU Dialogando el presente.