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Foro debate virtual: Impactos de los Nuevos Pactos Verdes en América Latina

Desde el Pacto Ecosocial del Sur, queremos invitarte a debatir temas álgidos de nuestros tiempos en un diálogo que nos reúne nuevamente, en alianza con el Institute for Policy Studies, un “tanque de pensamiento” de izquierdas de EEUU.

El Green New Deal (nuevo pacto verde) ha sido un clamor de movimientos en Estados Unidos y Europa que busca reducir las emisiones de carbono y promover un crecimiento económico socialmente justo y ecológicamente sustentable. Es fundamental que las respuestas a problemas globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la desigualdad, consideren las injusticias históricas y actuales entre el Norte y el Sur global. 

  • ¿Hasta qué punto las diferentes propuestas de Green New Deals tienen en cuenta los efectos e impactos que podrían tener en otras regiones del mundo? 
  • ¿De qué manera estas propuestas se responsabilizan de la extracción de materia prima que requiere la transición energética que plantean, y de la disposición de residuos que generarán? 
  • ¿Qué roles prevén los diferentes Green New Deals en debate, explícita o implícitamente, para una región como América Latina? 
  • ¿Cómo piensan abordar las políticas comerciales, financieras y de deuda que hasta ahora institucionalizan una brecha verde entre el norte y el sur geopolíticos? ¿Cómo construimos alianzas norte-sur en torno a un concepto multidimensional de justicia y en un horizonte renovado de solidaridad internacional?

Personas invitadas

  • Esperanza Martínez, Bióloga y abogada, fundadora de Acción Ecológica (Ecuador).
  • Ulrich Brand, Profesor de Políticas Internacionales y director de la Red de Investigación sobre Latinoamérica de la Universidad de Viena (Austria).
  • Rajiv Sicora, Asesor Político del Representante del Congreso de los Estados Unidos Jamaal Bowman del partido Demócrata de Nueva York (EUA).
  • Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (Argentina).

Traducción simultánea en inglés y español.

Fecha y hora 4:00pm Centroamérica

Enlace para inscripción: https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_ZZx-LfuMQL-gmQks3WWdDw

UCR: Las playas sucumben ante la erosión costera

Las costas del Pacífico y del Caribe costarricense presentan serios problemas de erosión. Se proyecta que este fenómeno se agravará en las próximas décadas. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

La erosión costera avanza a paso acelerado y vulnerabiliza los ecosistemas y comunidades del Pacífico y del Caribe que dependen del turismo

Roberto Serrano Ramírez vive en Gandoca, en el Caribe Sur costarricense, desde hace más de 20 años. Él cree que las tortugas baula (Dermochelys coriacea) llegan en menor cantidad que antes a esta zona por la erosión que el mar está provocando en las costas.

De 1 000 desoves por temporada que se registraban en el 2007, previo a la pandemia solamente se contabilizaron un poco más de 100, recuerda.

Esta realidad lo golpea, sobre todo al mencionar que en determinado momento la playa de Gandoca constituía el sitio preferido por las baulas para dejar su descendencia.

“Cuando una playa se erosiona, las arenas se trasladan a otra parte y esto impide que una tortuga pueda llegar a desovar. Las tortugas marinas tienen un fenómeno que se llama impronta, que consiste en que ellas regresan años después a desovar al mismo sitio en donde nacieron”, expresa Serrano.

Este agricultor y emprendedor depende, junto con su familia, del turismo, al igual que la mayoría de pobladores de Gandoca. Para él, si las tortugas no encuentran una playa adecuada donde desovar, migran a otros lugares donde no existe protección. Esto pone en riesgo a las poblaciones, ya disminuidas, de estos reptiles.

La playa Gandoca, localizada en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, en la provincia de Limón, es uno de los puntos del litoral Caribe que está siendo afectado por la erosión costera.

Estudios recientes de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Universidad Nacional (UNA) señalan que este proceso ha sido severo en los últimos años y se advierte sobre los cambios que muy posiblemente ocurran en el futuro.

Las consecuencias no solo son ecológicas, sino que también afectan a las comunidades de las áreas costeras.

Los científicos alertan de que la mayoría de los bordes costeros en el mundo están en estado de erosión y que un 70 % de las playas de arena están retrocediendo, como lo destaca el físico y oceanógrafo Dr. Omar Lizano Rodríguez, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar), de la UCR.

Playas del Pacífico

En las últimas décadas ha habido erosión en la mayoría de las playas del Pacífico costarricense, incluso en la Isla del Coco, según sostiene el investigador. Este fenómeno se acentúa durante los ciclos de las mareas extraordinarias y en conjunción con otros componentes relacionados con el mar, como el aumento en el nivel del mar, el fenómeno de El Niño y las tormentas.

Aunque los estudios señalan diversos factores involucrados en los procesos de erosión de las costas, coinciden en destacar los efectos de la crisis climática como los principales responsables de los cambios en la configuración de las costas; es decir, de la pérdida de la línea de costa (que marca el límite entre la costa y la playa), la erosión y las inundaciones.

Se proyecta que el cambio climático alterará los ecosistemas y las zonas costeras. La mayor preocupación es el aumento en el nivel del mar, el cual es de aproximadamente 3 mm al año.

Este fenómeno ocurre por dos razones: el incremento de la temperatura de los océanos y, por ende, del volumen del agua (lo que se conoce como expansión térmica del agua), y el derretimiento de los casquetes polares y de los glaciares de las montañas, lo cual implica la inyección de agua dulce a los mares.

Además, ha incrementado la velocidad de los vientos y hay una mayor intensidad de los ciclones tropicales. Esto genera una mayor altura de las olas, aumento de marejadas y mareas astronómicas.

En el Caribe, el Parque Nacional Cahuita y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo son algunos de los sitios más afectados por la erosión costera. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

“La realidad es que cada vez es más frecuente la presencia de eventos extremos. El mayor desastre costero se puede generar cuando estos fenómenos se superponen”, agrega Lizano.

El oceanógrafo asegura que las playas con mayor erosión en el Pacífico son las que están expuestas al oleaje del mar abierto, pues estas áreas “son más fácilmente alcanzadas por el oleaje fuerte y tienen pérdida permanente de sedimentos”.

En la provincia de Guanacaste, es evidente la erosión costera en playas como Punta Guiones, Carrillo, Sámara, Nosara, Ostional, Lagarto, Pitahaya, Junquillal y Tamarindo, entre otras.

El Pacífico Central también ha mostrado elevaciones en el nivel del mar, mareas astronómicas y oleaje alto, como ocurrió durante el fenómeno de El Niño de 1997 y 1998 en playa Caldera, con fuertes impactos debido a la erosión. Como resultado, se produjo la ruptura de un dique, inundaciones en un caserío cercano y frecuentes mareas que llegan a la carretera.

En playa Azul, en la margen izquierda de la desembocadura del río Grande de Tárcoles, y en playa Manuel Antonio, a la entrada del parque nacional, se observan los efectos del oleaje en las palmeras y en algunas edificaciones que tuvieron que ser abandonadas o que se las tragó el mar.

En otras playas del Pacífico Sur, como Esterillos Oeste, Central y Este, Hermosa, Bejuco, Palo Seco, Isla Damas y Dominical, también se reportan procesos de erosión intensos. “Los residentes de playa Dominical dicen que el mar se está metiendo cada año más”, indica Lizano.

El investigador sugiere que algunos de estos cambios a lo largo de la costa del Pacífico y del Caribe podrían estar vinculados a los movimientos tectónicos en esas regiones, que han producido el levantamiento o el hundimiento de algunas áreas, lo cual repercute en el aumento del nivel del mar.

En la desembocadura del río Parrita, se está formando un cordón litoral a raíz de los sedimentos que descarga el río, esto compromete las edificaciones ubicadas al oeste de la desembocadura, en playa Bandera. Foto: cortesía de Omar Lizano.

La realidad del Caribe

La erosión en varios sectores del Caribe Sur ha sido reportada en diversos estudios de la Universidad Nacional.

Carolina Acosta Quesada, Estefanía Barquero Alvarado y Francisco Domínguez Barros analizaron la situación en la playa de Gandoca, en su tesis de licenciatura en Geografía, presentada en el 2020.

Ellos analizaron los cambios morfológicos que han impactado la línea de costa de la playa Gandoca. Para esto, utilizaron fotografías aéreas y elaboraron perfiles topográficos, lo cual complementaron con los testimonios de pobladores de la comunidad.

Los lugares más afectados por la erosión en el Caribe Sur son Puerto Vargas, en el Parque Nacional Cahuita, y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.

Entre el 2005 y el 2016, en la playa de Manzanillo, cerca de la entrada al refugio de vida silvestre, se documentó la pérdida de 2,1 metros de costa al año; es decir, 23 metros en total durante ese período.

De acuerdo con los profesionales, este fenómeno incide en el desarrollo de actividades humanas, tanto recreativas como sociales y económicas, así como en la permanencia de ecosistemas costeros de plantas y animales.

“Los habitantes de nuestra comunidad, en un gran porcentaje, viven del turismo. Y si no vienen tortugas a desovar, pues tampoco tendremos turistas. Esto hace que nuestros jóvenes tengan que salir a buscar trabajo a otras partes, que las personas que vivimos aquí, que tenemos desde hace muchos años un proyecto ecoturístico, tengamos cada vez menos fuentes de trabajo”, subraya Roberto Serrano.

Roberto Serrano, emprendedor turístico de Gandoca, afirma que la erosión costera ha tenido un impacto en la economía de los habitantes locales. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Además de las tortugas, entre Cahuita y Gandoca-Manzanillo se encuentran las principales áreas de arrecife de coral del Caribe costarricense. Los estudios efectuados en la zona desde 1979 evidencian que los efectos de El Niño provocaron el blanqueamiento masivo y muerte de muchas comunidades coralinas.

El trabajo de los geógrafos reveló, además, que la comunidad de Gandoca posee muy poco conocimiento sobre las causas y consecuencias de la erosión costera.

Otro indicador identificado por ellos fue la pérdida de humedales y orillales, los cuales son sitios de importancia hídrica.

Este factor es mencionado por Serrano, quien dice que ha habido afectación del bosque primario a lo largo de la costa. “La erosión ha provocado la caída de árboles inmensos, yo vi un árbol de más de 60 metros de altura caer al mar”, detalla.

Cambios tierra adentro

Pero no solamente los fenómenos que ocurren en el mar están acelerando algunos procesos de erosión costera, sino también las actividades tierra adentro. El manejo inadecuado de las cuencas hidrográficas es una de estas, pues tiene repercusiones en la calidad y cantidad de los sedimentos que llegan al mar.

La salud de una playa son los sedimentos, son lo más importante para su constitución. Lo que está sucediendo es que los seres humanos están interviniendo tierra adentro y extrayendo arenas de las cuencas. Al hacer esto, están quitando las fuentes de estabilidad de las playas”, indica Lizano.Algunos sitios en donde se nota la acumulación de sedimentos en la playa son el prestero de Junquillal, en la desembocadura del río Venado; en playa Azul, en la desembocadura del río Grande de Tárcoles; del río Coto en playa Zancudo y del río Parrita en playa Bandera.

“En Parrita —añade el científico— se está formando un cordón litoral a raíz de los sedimentos que descarga el río, esto compromete las edificaciones existentes al oeste de la desembocadura”.

La quema de manglares, como se identificó en el Humedal Nacional Térraba-Sierpe, en el Pacífico Sur, también provoca serios problemas de erosión. Estos ecosistemas son de gran importancia en los litorales costeros, pues tienen un efecto amortiguador del oleaje durante las tormentas marinas, los tsunamis y huracanes, y constituyen un hábitat fundamental para gran cantidad de especies marinas.

Frente a estos embates en las costas, algunas instituciones y comunidades desarrollan acciones de mitigación. En Gandoca, el pueblo ha participado en campañas de reforestación del manglar y de especies de árboles nativos.

Esta iniciativa generó empleo también para las mujeres. “Ellas, durante varios meses, sembraron árboles de coco y uva de playa. Nosotros sembramos mangle colorado. Actualmente, ese mangle está creciendo y estamos muy felices, porque se está multiplicando”, comenta Serrano con un tono de esperanza.

 

Patricia Blanco Picado,

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Temas indígenas y ambientales son el común denominador de acciones colectivas según reciente informe del Observatorio Comunitario de Acciones Colectivas

El Observatorio Comunitario de Acciones Colectivas de la Universidad de Costa Rica (OCAC) ha publicado su más reciente informe correspondiente al año 2021.  Entre las principales acciones colectivas registradas por el equipo de investigación, destaca la presencia de actores demandantes como los pueblos indígenas, seguidos de comunidades vecinas y en tercer lugar los sectores ambientalistas. 

El informe señala que la mayoría de las demandas y acciones presentadas se enfocan contra instituciones gubernamentales y en menor medida contra la población en general, con el objetivo no solo de velar por la defensa de los derechos, sino para posicionar las problemáticas y conflictos en la discusión pública. En este sentido, a lo largo del 2021 se documentó por parte del equipo de investigación 147 acciones vinculadas a la defensa del ambiente y 143 acciones vinculadas a la defensa de los derechos de las personas indígenas y diferentes denuncias provenientes de estos grupos. 

Sobre la temática indígena, el informe señala que las acciones “se ubican principalmente en la zona sur del país en las comunidades Bribri de Salitre, “Bribri Iríria Sá Ká, (conocido como Cabagra), Brörán de Térraba, Cabécar de China Kichá y Yimba Cajc (conocido como Curré)” (Chaves, 2021, p.4). Es vital señalar que las denuncias de amenazas y agresiones contra las personas indígenas se han desarrollado constantemente, presentando un total de 49 denuncias por esta razón en este año. En estas se señalan agresiones directas, amenazas de muerte, incendios, entre otras”.

Algunas de estas acciones colectivas indígenas tienen como común denominador un reclamo ante la pasividad de instituciones gubernamentales ante las acciones de grupos no indígenas que contaminan, violentan los territorios y los bienes que los indígenas consideran comunes y propios según la ley.

Que es el ¿OCAC?

Surge en el año 2019 como un complemento a la base de datos PROTESTAS del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad de Costa Rica (UCR). En su página oficial señala que el Observatorio se plantea como una propuesta para sumar en la visibilización de los conflictos y las denuncias cotidianas que se generan desde diferentes comunidades y organizaciones.

 

Fuente de la imagen: OCAC-UCR (2021).

Justicia ecológica: ¿Qué implicaciones tiene para nuestros territorios?

Ante las presiones por la eliminación de regulaciones ambientales y el menosprecio por la participación ambiental, queremos invitarles a reflexionar sobre la justicia ecológica y las implicaciones para nuestros territorios. Compartimos una infografía sobre el tema elaborada por el Observatorio de Bienes Comunes.

Constantemente, escuchamos por parte de sectores políticos y económicos lo difícil que es hacer negocios en nuestro país, y dentro de los criterios que muestran como «impedimentos» siempre surge la dimensión ambiental, que son muchos permisos, que cualquier persona puede bloquear el proyecto, entre otras quejas.

Muchas de estas regulaciones son mínimas ante los posibles efectos negativos que puede tener la actividad u obra de construcción, además en la mayoría de las ocasiones las comunidades afectadas no son consultadas por el tipo de desarrollo que consideran necesario, y más bien tienen poca participación en la promoción y diseño de estos proyectos de «desarrollo».

Sin embargo, estos sectores económicos dominantes tienen posibilidad de incidir en actores políticos, por esta razón asistimos a una constante presión para lograr una mayor flexibilización de las regulaciones ambientales y el menosprecio explícito por las formas de participación ambiental vinculante.

Por esta razón les compartimos esta infografía que nos invita a retomar una dimensión importante; la Justicia Ecológica, que nos ayuda a problematizar las relaciones que están presentes en los procesos de toma de decisiones en nuestras sociedades y evidencia quienes se benefician de estas acciones, así como quienes deben asumir las consecuencias de las mismas.

Por esta razón nos parece importante cuestionarnos en este contexto de presiones ¿Qué dimensiones están siendo olvidadas?

 

Fuente Observatorio de Bienes Comunes (2021). Justicia ecológica: ¿Qué implicaciones tiene para nuestros territorios? https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/justicia-ecologica-que-implicaciones-tiene-para-nuestros-territorios/

Compartido con Surcos por Observatorio de Bienes Comunes.

Rutas de recuperación justa – Boletín N° 4. Recuperación de la zona marítimo terrestre

Recuperación de la zona marítimo terrestre

Dentro del Patrimonio Natural del Estado se encuentran las zonas costeras. Técnicamente conocida como Zona Marítimo Terrestre (ZMT), es una franja de 200 metros definida a partir de la línea de marea alta. Los primeros 50 m desde el mar son Zona Pública y los restantes 150 m como Zona Restringida. 

En este boletín se encontrará información sobre la situación actual de la Zona Marítima Terrestre, que se encuentra bajo alta presión por los intereses comerciales de todo tipo, que pretenden capitalizar el paisaje, la ubicación estratégica y los recursos en esta franja de dominio público.

El contenido se orienta por las reflexiones del Diálogo Virtual realizado en junio sobre el tema energético con las presentaciones de Ethel Araya de la Asociación Cívica Nosara, Luis Monge de Ríos Vivos y FECON, además de Arturo Silva, representante de la agencia de investigación AlbaSud.

Se adjunta boletín, tanto en su versión en español como en inglés.

Debate Electoral Socio-Ambiental-Animal: retransmisión y nuevo conversatorio

Dentro del contexto electoral, el tema del medio ambiente es fundamental al momento de emitir un voto informado, por esta razón, el viernes 28 de enero Canal 13 (SINART), retransmitirá a las 8:30 pm el Debate Socio Ambiental-Animal, organizado por la Asociación para el Bienestar y Amparo Animal (Abaanimal), Preserve Planet, Rescate Animal Zoo Ave, Asociación Conservacionista Yiski, el Proyecto Animalia, el Movimiento Salvemos a Kibú y con el apoyo del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica. Este debate contó con la participación de José María Villalta Flores-Estrada, Eliécer Feinzaig Mintz y Rodolfo Hernández Gómez

De igual manera, las ONGs responsables invitan al conversatorio socio ambiental-animal organizado para el próximo lunes 31 de enero a las 7:00 pm, con el compromiso de llevar al público votante algunas posiciones con respecto a dicha temática por parte de algunas y algunos candidatos aspirantes a la presidencia del país.

Puede ingresar al conversatorio mediante la página:

https://www.facebook.com/AsociacionABAA/

FEUCR: Urge aprobación del Acuerdo de Escazú

Desde el Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), se exige a las diputaciones de la Asamblea Legislativa aprobar en primer y segundo debate el Acuerdo de Escazú, proyecto de ley 21245. Esto por la ausencia de protección de las personas que defienden el ambiente y la impunidad en los casos de violencia y asesinatos.

En 2018, en el cantón de Escazú se adoptó el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública, el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe. El tratado es internacional, comprometido con el medio ambiente, los derechos humanos, así como el desarrollo sustentable y acceso público para la participación en decisiones ambientales.

 

Publicado por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica.

Confraternidad Guanacasteca: Sala Constitucional reabre expediente sobre arsénico votado con lugar en 2013

Comunicado:

La Sala Constitucional ha notificado al MINISTRO DE SALUD, al PRESIDENTE EJECUTIVO DE AyA, al GERENTE GENERAL  de AyA  y al PRESIDENTE de LA REPÚBLICA, sobre el adecuado cumplimiento de las sentencias que ordenaban atender la EMERGENCIA NACIONAL  generada por la contaminación de aguas con arsénico en 35 comunidades del país desde 2013.

La resolución firmada por el Magistrado Paul Rueda, le otorga 3 días para que se refieran al asunto. Y el documento finaliza diciendo ´´para que se refieran y aporten las pruebas correspondientes respecto a los hechos y omisiones que se les atribuyen. LO ANTERIOR, BAJO LA ADVERTENCIA QUE, DE ACREDITARSE LA DESOBEDIENCIA, SE PODRÁ ORDENAR AL SUPERIOR JERÁRQUICO LA APERTURA DE UN PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO CONTRA EL FUNCIONARIO REMISO A CUMPLIR CON LO RESUELTO POR ESTA SALA Y, ADEMAS, QUE SE ORDENE TESTIMONIAR PIEZAS ANTE EL MINISTERIO PUBLICO POR LA EVENTUAL COMISIÓN DEL DELITO DE DESOBEDIENCIA (ARTÍCULOS 53 Y 71 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL).´´

La Sala Constitucional en 2013, condenó al Estado y le ordenó solucionar el problema al Ministro de Salud y a los jerarcas del AyA.

Hoy en 2022 aún hay comunidades como BAGACES y otras que no tienen agua potable en sus casas.

También se reportan cientos de personas afectadas en su salud, sin que se hayan hecho los estudios y exámenes que prueben que los daños no sean causados por la ingesta durante 10 años de agua con arsénico.

Las consultas que se hicieron  al Daniel Salas ministro de salud, no han recibido respuesta apropiada y por eso fue condenado recientemente por los magistrados de SALA IV a dar respuesta y tiene plazo hasta el 2 de febrero.

Plásticos se acumulan en playas, también sus sustancias químicas tóxicas

Estudio a escala mundial que incluye a Costa Rica, determina que los desechos plásticos que llegan a las costas contienen algunas sustancias químicas tóxicas que podrían causar daños a los ecosistemas marinos y la salud humana.

Las botellas, envases y contenedores de plástico, viajan y se acumulan en las costas a nivel mundial, y con ellos, algunas sustancias químicas que pueden provocar daños tanto al ambiente como a la salud humana.

Durante el 2020 y el 2021, la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes (IPEN, por sus siglas en inglés), de la cual el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (Iret-UNA) forma parte, realizó una investigación sobre las sustancias químicas tóxicas adheridas e impregnadas en los plásticos y los efectos que tienen durante su producción, uso, reciclado y eliminación.

El estudio se realizó en 22 localidades a nivel mundial, incluyendo sitios en África, Norte y Sudamérica, Asia, Australia, el Caribe y Europa, donde participaron 23 Organizaciones no Gubernamentales. Para Costa Rica se muestreó playa Mantas en el Pacífico Central.

De acuerdo con Fernando Ramírez del Iret-UNA, los aditivos químicos tóxicos analizados fueron estabilizadores ultravioleta y bifenilos policlorados. “A los plásticos se les agregan intencionalmente sustancias estabilizadoras de radiación o luz ultravioleta denominados benzotriazoles (BUV por sus siglas en inglés) para evitar su degradación por la luz solar. En Estados Unidos se han regulado varios BUVs y se promueve que uno de ellos, el UV-128, usado en productos de consumo humano como cosméticos, revestimientos y embalajes de alimentos, se incluya en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) por su toxicidad”, explicó Ramírez.

Por su parte, los bifenilos policlorados (PCB) se prohibieron bajo el Convenio de Estocolmo desde el 2001 por su alta toxicidad, persistencia en el medio, capacidad de transportarse a largas distancias y propensión a producir cáncer en los humanos; ya Japón y Estados Unidos los habían dejado de producir en 1972 y 1977, respectivamente. Sin embargo, de acuerdo con el investigador, debido al uso generalizado que tuvieron en años anteriores, todavía se encuentran en el ambiente.

Además, en la producción de materiales plásticos, según explica Ramírez, frecuentemente se utilizan sustancias químicas tóxicas, como retardantes de llama que contienen compuestos bromados,  BUVs y bisfenoles. En anteriores estudios, el IPEN  demostró que muchas de estas sustancias químicas pueden perturbar el sistema endocrino y resultar dañinas para la salud humana y ambiental.

“Se sabe que los pellets de plástico, es decir, los materiales resinosos que se utilizan para producir elementos plásticos, se pierden o derraman durante la producción y el transporte, y se llegan a encontrar en las playas de todo el mundo. Las mediciones más recientes realizadas por IPEN a nivel global, revelan que estos pellets contienen PCB, es decir, contaminantes orgánicos persistentes que ya han sido prohibidos, así como BUVs, es decir, aditivos plásticos tóxicos”, detalló Ramírez.

El investigador también indica que, si bien el reciclado disminuye la contaminación por plásticos, el IPEN ya había mostrado que los aditivos tóxicos en los plásticos se mantienen en los nuevos productos.  

Estudio en playas

Los pellets plásticos, de resinas vírgenes o reciclados, son piezas pequeñas en forma de lenteja, que durante su almacenamiento, transporte o producción,  sufren pérdidas  por derrames, que inevitablemente llegan a los mares, lo que explica que se encuentren en todo el planeta.

Se escogieron pellets de color amarillento para su análisis; se tomaron 5 submuestras con 5 pellets cada una. Se prepararon los extractos y se midieron por medio de cromatografía de gases/ espectrometría de masas (GC-MS). Las muestras se analizaron en la Universidad de Química y Tecnología de Praga, en la República Checa.

Los investigadores hallaron que todas las muestras de todas las localidades contenían los diez BUV y los trece PCB incluidos en el estudio. La mitad de las localidades tenían muestras con niveles de PCB altos o extremadamente contaminados.

Asimismo, todas las muestras contenían, por lo menos, un tipo de aditivo químico tóxico y 21 muestras contenían aditivos de cada uno de los tres grupos sometidos a prueba. Solamente una muestra, proveniente de Vietnam, contenía un solo tipo de contaminante. Más de la mitad de las muestras contenían once o más de los 18 aditivos químicos tóxicos analizados.

En playa Mantas en Costa Rica, se encontraron concentraciones de PCBs entre 3,2 y 45,1 ng/g, que coloca a esos pellets plásticos en la categoría entre no contaminados y ligeramente contaminados, “si bien estas concentraciones no son altas, sí son resultados que indican que los residuos plásticos pueden estar trasladando y concentrando contaminación física y química en las playas”.

Los pellets encontrados en el país contenían todos los 10 BUVs analizados, con concentraciones de rango medio (entre 179 y 906 ng/g), comparadas con las de otros países.Esto confirma la contaminación y la toxicidad crónica a que pueden estar sujetos los organismos marinos por sustancias adsorbidas o añadidas a los plásticos.

Ante estos resultados, algunas de las recomendaciones de IPEN se enfocan en asegurar que las industrias establezcan procedimientos que eviten los derrames de pellets plásticos, así como el dejar de añadir sustancias químicas tóxicas a sus productos, incluir los ingredientes de los plásticos, junto con los aditivos, en las etiquetas para poder rastrear los contenidos químicos a lo largo de su vida útil y de las diferentes etapas de los desechos de plástico.

“La conclusión más importante de este estudio es que los gobiernos deben trabajar para reducir la producción de plásticos no esenciales a nivel mundial, pues se encontraron concentraciones de sustancias químicas especialmente altas en países africanos, aún sabiendo que no son los mayores productores de plásticos o químicos. Los acuerdos globales deberán evitar la liberación de plásticos al ambiente y prohibir el uso de sustancias químicas tóxicas en la elaboración de productos plásticos, tanto nuevos como reciclados”, concluyó Ramírez.