Ciudadano guadalupano no vote por los que quieren destruir y cementar el Parque
Vladimir de la Cruz
La Municipalidad de Guadalupe está integrada con un alcalde del partido Liberación Nacional y por regidores del Frente Amplio, la Unidad Social Cristiana, Cambio Ciudadano, Unidos Podemos. Cambio Ciudadano con integrantes, me dicen, del Partido Acción Ciudadana, y por regidores chavistas.
Todos estos partidos actualmente disputando la Presidencia de la República y luchando por elegir diputados. Todos estos partidos ofreciendo, desde distintos ángulos mejores condiciones de vida a los ciudadanos, a los votantes, a los habitantes de los pueblos, ciudades, distritos, cantones, provincias y del país.
De todos estos partidos y de los que participan en la elección nacional, Liberación Nacional, en sus gobiernos, ha sido el que más apoyo ha dado a preservación de la naturaleza, de los recursos naturales, de la conservación de áreas silvestres, refugios y de impulso a los Parques nacionales, que hoy son visitados por miles de personas, costarricenses, y extranjeros que nos visitan, la mayoría atraídos por nuestra riqueza natural, por las playas, volcanes, por los bosques tropicales, húmedos y secos, por las reservas especiales de animales y aves que tenemos en el país.
Esfuerzos similares, a menor escala, se hacen cuando en las municipalidades se apoya la construcción de espacios públicos, de zonas verdes para disfrute de los ciudadanos, de los adultos mayores, las mujeres y los niños. En todas las urbanizaciones se obliga la construcción de estos espacios, que incluso comprenden espacios para las mascotas y se instruye en su uso para que quienes las lleven también recojan sus desechos orgánicos.
Hoy tenemos cada vez más sólida y fuerte la conciencia de que los parques y las zonas verdes son necesarias, son vitales, para los barrios, las ciudades, para disfrute y deleite de sus ciudadanos. Se les consideran “pulmones urbanos”, que contribuyen a mejorar la calidad de vida, a tener mejor calidad de aire, para refrescar temperaturas, para aliviar la bulla y la contaminación acústica generada por los autos, motos, buses, para proteger la biodiversidad que alrededor de los parques y zonas verdes hacen vida, palomas, pájaros de diversos tipos, ardillas y muchos otros animales. Se les consideran sitios especiales para la salud mental, para el descanso, para reducir la depresión, el estrés o la ansiedad de las personas.
Los parques y las zonas verdes ayudan a fortalecer las relaciones sociales de las personas que allí asisten, impulsan y promueven los sentimientos comunitarios, la cohesión social. En algunos parques las bandas musicales realizan conciertos y en los parques también se organizan actos culturales de diverso tipo. Recuerdo siempre cuando mi madre me llevaba al Parque Central de San José, los domingos al mediodía, para oír en sus conciertos a la Banda de San José, que llegaba marchando desde su local ubicado, en aquellos años, al sur del antiguo edificio del Registro Civil, donde estaba también la Gobernación de San José, a pocos metros de las paradas de buses en la entonces “Cañada” de San José. Igual que yo muchos otros niños con sus padres. Allí estaba, bajo el quiosco del Parque Central una Biblioteca, sitio obligado de visita. El concierto se daba a la salida de la misa de 11 a.m.
Los parques también ayudan a mejorar los ecosistemas y a regular las temperaturas urbanas. Son albergue y refugio para la biodiversidad.
Lamentablemente no se tiene una sólida política pública de impulsar más parques y áreas verdes en las ciudades. Se hace bastante cuando se impulsa el cultivo de árboles y arbustos en las aceras. Algunos de bellas flores que ayudan a embellecer el entorno. En la ciudad de Liberia hay enormes árboles metidos en las calles que se han respetado por su antigüedad y hermosura.
Cuando fui Embajador en Venezuela, alquilé un apartamento en el distrito de Chacao, cerca de la Oficina de la Embajada, a unos 700 metros, que me encantaba recorrerlos, caminarlos y disfrutarlos, por la enorme cantidad de árboles de mango que había en las calles y aceras, árboles en plena producción que se respetaban y admiraban, produciendo unas sombras deliciosas cuando pegaba duro el sol. En la capital de Bulgaria, en Sofía, me tocó ver en 1968 cantidad de árboles de manzana cultivados en la capital, que la gente también respetaba. Sus frutos, que libremente podían ser comidos por las personas, eran recogidos para llevarlos a escuelas, hospitales y sitios de descanso de personas, cuando estaban en pleno las cosechas. Nosotros podríamos hacer algo parecido, de cultivar mangos, naranjas, limones, guayabas, cases… ¿Por qué no? He visto por las rutas que me movilizo matas de bananos, en propiedades, cuyos racimos se salen hacia las aceras…es algo parecido.
Según la Organización Mundial de la Salud, por un análisis que realizaron, en 1000 ciudades, se podrían prevenir más de 50.000 muertes prematuras si se estimularan en esas ciudades los espacios verdes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, debería haber un espacio verde de media hectárea, en líneas rectas, cada 300 metros en áreas de residencias o domicilios. En el estudio de la Organización Mundial de la Salud el 62% de las personas de Europa vive en áreas urbanas con menos espacios verdes de lo que ellos recomiendan. ¡Ni qué decir Costa Rica!
Los espacios verdes la Organización Mundial de la Salud lo asocia también a beneficios para la salud de las personas, a mejorar la esperanza de vida, para reducir problemas de salud mental. Reducir enfermedades cardiovasculares, especial importancia tienen para los niños en sus funciones cognitivas y lograr niños y bebés más sanos, a la vez que mitiga la contaminación atmosférica.
Lamentablemente, muchos espacios verdes, parques de las ciudades, no todos verdes en su conjunto, puesto que tienen aceras y cemento por todo lado, y a veces se prohíbe pasear o caminar por el césped, están lejos de las casas y residencias. Ya no se construye con patios traseros que servían para tener pequeñas huertas y siembra de algunos árboles y arbustos. Viví esa experiencia de tener y disfrutar esos patios.
Pues bien, en Europa impulsan tener un 30% de cobertura de árboles en cada barrio y los parques deberían promoverse a distancias de 300 metros entre ellos.
Algunos países por su hacinamiento y formas de desarrollar sus complejos habitacionales motivan para que en las ventanas de sus apartamentos se cultiven flores y frutos.
Pues bien, en la Municipalidad de Goicoechea, de Guadalupe, uno de los centros más poblados del conjunto capitalino, se aprobó por los partidos antes mencionados, un acuerdo para cementar totalmente el Parque Central de Guadalupe. Acordaron eliminar todas las áreas y zonas verdes del parque. Un regidor, seguramente descerebrado y hasta deficiente de salud mental, justificó este acuerdo porque según él un millón de personas cruzan o atraviesan diariamente ese parque, por lo que es necesario cementarlo.
El parque de Guadalupe es un espacio verde, un parque bonito, con cierta belleza escénica, con árboles que le dan vida al sitio y le producen un ambiente agradable, que no debe ser alterado, ni destruido por una plaza de cemento. Los jóvenes, los estudiantes, los padres y madres de niños y los hijos de adultos mayores deben organizarse y protestar para que ese acto criminal de los regidores y del alcalde no pueda ser ejecutado. ¿Quién sabe qué negocio habrá detrás de este cementazo?
En esta campaña electoral, a estos partidos que tienen asiento municipal, con el alcalde y los regidores, que están empeñados en acabar con el Parque, con las pocas zonas verdes que le quedan a la ciudad de Guadalupe, no se les debe dar el voto, no se les debe apoyar.
¡Ciudadano guadalupano no vote por los que quieren destruir y cementar el Parque!
¡Ciudadano guadalupano, pídale cuentas a estos partidos de la barbaridad que quieren hacer sus regidores!
Compartido con SURCOS por el autor.
biodiversidad urbana, conservación ambiental, Municipalidad de Goicoechea, parques urbanos, participación ciudadana, planificación urbana, política municipal, salud pública, Vladimir de la Cruz, zonas verdes
