El Ébola en la Industria Farmacéutica

Marlin Ávila

Marlin Ávila

Marlin Ávila

En la provincia de China denominada Hunan, acaban de multar por US$489 millones a la subsidiaria de la corporación británica multinacional farmacéutica Glaxo Smith Kline, por sobornos a médicos, centros médicos y hospitales (La Razon.e, 18/10/14). Mientras en Honduras, las farmacéuticas se mantienen impunes, luego que se ha informado de su supuesto involucramiento en los multimillonarios sobornos y desfalcos cometidos contra los derechos habientes y cotizantes del IHSS.

Las grandes corporaciones farmacéuticas multinacionales manejan inmensas fortunas al grado de superar el PIB de algunos países emergentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no pareciera tener ningún control sobre ellas, en su mayoría integradas en la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) considerada por su actual presidenta Carmen Peña, de España como “la plataforma de la profesión farmacéutica dentro del mundo de la Salud”. Según ella, la FIP debe garantizar asistencia universal, equitativa y de calidad, garantizar la calidad de los servicios; e impulsar investigación, entre otros.

Lo que podemos apreciar en el espectro global es completamente diferente. El ejemplo es lo que ahora tiene atemorizada a todas las naciones del mundo con el virus que produce el Ébola. Esta enfermedad fue descubierta en 1976, hace 38 años, en la República Democrática del Congo. Algunos medios nos hacen pensar que es una enfermedad incurable, sin embargo, se sabe que al menos un 40% de infectados se curan. Lo que no existe es una vacuna eficaz que nos asegure la inmunidad a su contagio. Además, es un virus altamente contagioso, incluso por el simple hecho de un contacto físico con una persona sin los cuidados estrictamente higiénicos que por el esputo, las heces o el sudor pueda fácilmente contagiar a otra.

Las preguntas sin respuesta clara están sobre la mesa, tanto para OMS como para la FIP. 1) ¿Por qué en 38 años no se ha logrado descubrir una vacuna eficaz? 2) ¿Cuáles son las obligaciones establecidas por la OMS para controlar y obligar a las dueñas de los grandes laboratorios a investigar cualquier nuevo brote de enfermedad infecto contagiosa en los seres humanos donde sea que se encuentre?

En éste caso como en otros, tales como el VIH/SIDA, la malaria, el paludismo y la tuberculosis, han sido enfermedades originadas en el llamado Tercer Mundo o del Hemisferio Sur. Los países con la mayor capacidad instalada para investigar y producir las vacunas están en el Hemisferio Norte. Si la enfermedad brota en el África, en Sur América o en países pobres del Asia, estas grandes trasnacionales con suficientes capacidades para descubrir una vacuna, no se interesan por intervenir para el bienestar de sus pueblos, excepto si su inversión les genera altos dividendos o un margen significativo de ganancias.

Indudablemente se viola el principio de equidad, en el que, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todos nacemos iguales y tenemos los mismos derechos. La OMS, miembro de Naciones Unidas, pareciera ignorar tal violación. No es hasta que llegan las enfermedades al Norte que las alarmas se disparan.

Por ventura alguna, en el Sur ya contamos con capacidades como las del Dr. Manuel Elkin Patarroyo, inmunólogo colombiano que hace 30 años investiga enfermedades como la malaria. El Dr. Patarroyo, acaba de descubrir la vacuna contra la malaria con un 80% de eficacia. (Blog de Carmelo Rivero)

“ …Hace 30-40 años que la enfermedad existe en África, se conoce el genoma del ébola y se podría haber elaborado vacunas a tiempo.” Dice Patarroyo, quien saltó a la fama cuando hace casi 30 años se negó a vender a la industria farmacéutica la patente de su primera vacuna contra la malaria.

Ahora los costos para evitar que se propague el Ébola, convirtiéndose en una pandemia, son altísimos para los gobiernos y sociedades, mientras la industria farmacéutica espera el momento adecuado para ingresar al gran negocio de los medicamentos para aliviar o curar pero no para prevenir, como lo es la vacuna.

Seguramente es a esto a lo que se refiere el Sínodo de los Obispos recién concluido en Roma, al referirse a “ los sistemas perversos… originados en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano”.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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