La persistente memoria de Rigoberto López Pérez

La persistente memoria de Rigoberto López Pérez, el joven leonés que ejecutó al tirano y lacayo del imperio, Anastasio Somoza García. Me tomo la libertad de reproducir este texto enviado por la señora Victoria Eugenia Montero Zeledón que nos pone en contacto con el lenguaje poético de Rigoberto López Pérez y su lenguaje tan premonitorio. ¿Quién leerá los poemas míos, cuando parta en la fúnebre barca?, se preguntaba Rigoberto López Pérez, el 4 de julio de 1946, diez años antes de su acción heroica de septiembre de 1956, en un breve poema escrito en su León natal, cuando sólo contaba con 17 años de edad, como también en versos anticipadores de parecida fecha vaticina. ¿Qué gesta en su mente este poeta en ciernes, en 1950, que en balbuciente lenguaje épico, avizora y versifica?: “Serán cristalinas notas sonoras/ las que saldrán vibrantes de las trompetas/ cuando lleguen las horas de las horas/ y en el cielo se aparezcan escuetas y potentes”, para terminar preguntando con vehemencia y hasta desolada desesperación: “Oh, libertad, libertad, libertad, ¿dónde estás?“(El Nuevo Diario, 10-12-2005).

 

*Imagen tomada de www.radiolaprimerisima.com

Compartido por Rogelio Cedeño Castro.

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