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Etiqueta: América Latina

Al cumplirse dos años de la apertura a la firma del acuerdo de Escazú en Naciones Unidas (ONU)

El Acuerdo de Escazú de Naciones Unidas (ONU), adoptado en Costa Rica en 2018, tiene el valor de un hito en materia internacional, al constituirse como el primer instrumento vinculante para América Latina y el Caribe en garantizar, desde la perspectiva de los derechos humanos, el derecho al acceso a la justicia, a la participación pública y a la información en materia ambiental. Su base se remonta a la Declaración de Río de 1992 que consagra, en su Principio 10, el derecho de participación del público en materia ambiental; así como al acuerdo europeo sobre participación (Convenio de Aarhus de 1998). El Acuerdo de Escazú viene a consolidar el derecho de todas las personas a ser actores esenciales en la toma de decisiones en materia ambiental y a reafirmar el papel del Estado en la protección de las personas que defienden el ambiente.

Al haberse cumplido el 26 de setiembre del 2020, dos años desde que se procedió a la apertura de firma del Acuerdo de Escazú en Naciones Unidas, la Rama Costarricense de la Asociación Americana de Juristas (AAJ) considera de suma importancia:

  1. Expresar su profunda satisfacción por haber anunciado oficialmente Argentina el pasado 24 de setiembre 2020 la finalización del proceso de aprobación de dicho acuerdo regional suscrito en Costa Rica. Argentina se convierte en el décimo país en ratificar el Acuerdo de Escazú, viniendo a confortar a los nueve Estados que la antecedieron en el depósito del instrumento de ratificación en Naciones Unidas, a saber: Antigua y Barbuda, Bolivia, Guyana, Nicaragua, Panamá, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, así como Uruguay;
  2. Hacer ver que el Acuerdo de Escazú es resultado de un amplio e inclusivo proceso de elaboración, del que cualquier agrupación civil interesada tuvo posibilidad de participar activamente (https://www.cepal.org/es/acuerdodeescazu/mecanismopublico- regional), por lo que, desde su misma concepción es fiel reflejo del principio democrático que tanto distingue a nuestro País, junto con el respeto por el medio ambiente y los derechos humanos, también inherentes a dicho Acuerdo. Si Costa Rica retoma su liderazgo en derechos humanos y ambientales tiene la oportunidad de ser el undécimo en ratificarlo, para que ya entre en vigor;
  3. Deplorar profundamente que el Poder Ejecutivo de Chile, promotor con Costa Rica de este valioso instrumento en favor del ambiente y de los derechos humanos durante las negociaciones de dicho instrumento (2014-2018) haya desistido inopinadamente de su buen esfuerzo inicial, separándose del resto de América Latina y el Caribe al negarse a firmar este tratado, con base en una serie de argumentos sin sustento jurídico ni ambiental y, por ende, desprovistos de veracidad. La primera señal de ello la había externado Chile en septiembre del 2018 en Nueva York, al no enviar ningún delegado a la ceremonia oficial de apertura de firma, celebrada durante la Asamblea General de Naciones Unidas;
  4. Lamentar profundamente que la Sala Constitucional de Costa Rica haya ordenado el pasado 22 de setiembre a la Asamblea Legislativa retrotraer el procedimiento de aprobación a su punto inicial, en razón, según la Sala Constitucional, de la falta de consulta al Poder Judicial sobre la supuesta afectación a su potestad de organización, que significa la implementación del Acuerdo de Escazú. Sobre este último punto, resulta a todas luces sorprendente que, de los diez (10) Estados que ya han ratificado este instrumento, ninguno planteara que el Acuerdo de Escazú implique alguna carga adicional para el sistema de administración de justicia, como infundadamente lo argumenta la Corte Plena, cuya rebuscada ‘parsimonia’ contrasta significativamente con la posición del resto de los Países;
  5. reafirmar, al contrario de lo sostenido en una cuestionable decisión tomada en en el voto 2017001163 de febrero de 2017 por mismo juez constitucional costarricense (y que constituye una total regresión con relación a su jurisprudencia anterior), que el principio de participación del público en asuntos ambientales sí es un derecho humano, porque en primer lugar, (aunque el dicho juez constitucional lo ignore intencionadamente) el artículo 9 de la Constitución define al Estado costarricense como una República participativa; y en segundo lugar, porque así lo ha establecido expresamente la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el párrafo 242 de su Opinión Consultiva OC-23, dada a conocer en el 2018 (véase texto completo) donde precisa que: «g. Los Estados tienen la obligación de garantizar el derecho a la participación pública de las personas bajo su jurisdicción, consagrado en el artículo 23.1.a de la Convención Americana, en la toma de decisiones y políticas que pueden afectar el medio ambiente, de conformidad con los párrafos 226 a 232 de esta Opinión»;
  6. denunciar de manera vehemente la campaña de desinformación orquestada desde algunos círculos empresariales, con el apoyo de influyentes sectores gremiales y medios de prensa (a la que se prestaron algunos juristas) que se ha desatado en contra del contenido del Acuerdo de Escazú, en particular en Chile, Colombia, Paraguay y Perú, bajo argumentos sin sustento, totalmente ajenos a la letra y al espíritu del Acuerdo de Escazú;
  7. reiterar que el resguardo del derecho a la participación ciudadana, al acceso a la información y a la justicia ambiental constituyen los pilares fundamentales del Acuerdo de Escazú en pro de afianzar mecanismos de democracia ambiental en nuestros respectivos ordenamientos jurídicos, así como la protección que debe urgentemente extenderse a quienes defienden el ambiente, en muchos casos desde sus pequeñas comunidades rurales;
  8. recomendar a los Estados que aún no lo han hecho, que firmen y ratifiquen el Acuerdo de Escazú, para lograr su pronta entrada en vigor, la cual requiere el depósito del instrumento de ratificación número once, según reza el artículo 21 del mismo;
  9. felicitar a las distintas organizaciones no gubernamentales y a los sectores académicos y gremiales por su entrañable esfuerzo en favor de la pronta ratificación del Acuerdo de Escazú, teniendo presente que el fin primordial del mismo es consolidar una verdadera democracia ambiental en nuestra Región;
  10. Solicitar a la Asamblea Legislativa de Costa Rica que ratifique lo antes posible el Acuerdo de Escazú. Solicitar a la Sala Constitucional que reconozca el valor de este instrumento de derechos humanos ambientales y el aporte que brinda para consolidar la estructura jurídica en la región y específicamente en Costa Rica.

Hecho en San José, el 20 de octubre de 2020.

La extrema derecha de Dios

La internacional cristo-neofascista al asalto del poder blandiendo la Biblia

Juan José Tamayo

En América Latina, Estados Unidos y Europa estamos asistiendo a un avance de las organizaciones y partidos políticos de extrema derecha, que conforman un entramado perfectamente estructurado y coordinado a nivel global y están en conexión orgánica con grupos fundamentalistas cristianos, hasta conformar lo que Nazaret Castro llama “la Internacional neofascista” y yo califico de “Internacional Cristo-neofascista” y “Extrema derecha de Dios”.

Uno de los ejemplos más emblemáticos de esta Internacional en España es la complicidad y total sintonía entre las organizaciones católicas españolas ultraconservadoras HazteOír, El Yunque, Infocatólica y otras, y el partido de extrema derecha Vox.

En Colombia fracasaron los acuerdos de paz porque los evangélicos fundamentalistas y los católicos integristas hicieron campaña en contra alegando que en ellos se defendían el matrimonio igualitario, el aborto y la homosexualidad. En la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Costa Rica en 2018 ganó el pastor evangélico Fabricio Alvarado con un discurso a favor de los “valores cristianos” y del neoliberalismo y contra el aborto y el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos favorable al matrimonio entre personas del mismo sexo.

En Brasil, los partidos evangélicos fundamentalistas fueron decisivos en la reprobación de Dilma Rousseff y en la elección del exmilitar Jair Messias Bolsonaro como presidente del país. Son ellos realmente los que inspiran y legitiman su política declaradamente homófoba, sexista, xenófoba y antiecológica.

El Gobierno de El Salvador parece seguir similares derroteros. En su toma de posesión el presidente de la República, Nayib Bukele, invitó a dirigir una oración al pastor evangélico argentino Dante Gebel, conocido por sus vínculos con pastores ultraconservadores de Estados Unidos. La diputada de Conciliación Nacional, Eileen Romero, presentó en la Asamblea Legislativa una moción para decretar la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas.

En Bolivia, los militares y los grupos religiosos fundamentalistas dieron un golpe de Estado contra Evo Morales, presidente legítimo de la República Plurinacional, que colocó a las comunidades indígenas en el centro de su política social, cultural, económica y en la cartografía mundial. Y lo hicieron con la Biblia y el crucifijo para legitimar el golpe, lavar las muertes producidas por el mismo, confesionalizar cristianamente la política, negar la identidad de las comunidades indígenas, justificar la represión contra ellas y desprestigiar sus cultos, calificándolos de “satánicos”.

Felizmente la ciudadanía ha devuelto la democracia a Bolivia en las elecciones del 18 de octubre, en las que el candidato del partido de Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, ex ministro de Economía con Evo, ha obtenido la mayoría absoluta en la primera vuelta con el 53% de los votos y tomará posesión de su cargo como presidente de la República Plurinacional de Bolivia el 8 de noviembre para un periodo de 2020 a 2025.

Tras los fenómenos aquí analizados producidos en diferentes países creo puede hablarse de una alianza cristo-bíblico-militar-neoliberal-patriarcal neofascista que actúa coordinadamente en todos los continentes, muy especialmente en América Latina, y utiliza irreverentemente el nombre de Cristo. Estamos ante una crasa manipulación de la religión y una perversión de lo sagrado que se alimenta del odio, crece e incluso disfruta con él, lo fomenta entre sus seguidores y pretende extenderlo a toda la ciudadanía y que nada tiene que ver con la orientación liberadora e igualitaria del cristianismo originario.

La Internacional cristo-neofascista ha cambiado el mapa político y religioso en Estados Unidos, está cambiándolo en América Latina y va camino de hacerlo en Europa. El salto a la política del movimiento religioso fundamentalista en alianza con la extrema derecha supone un grave retroceso en la autonomía de la política y de la cultura, en la secularización de la sociedad, en la separación entre Estado y religión, en la autonomía de la ciencia, en las políticas ecológicas y en la opción por las personas, los colectivos y los pueblos oprimidos.

El cristo-neofascismo no tiene intención de abandonar el escenario político y religioso. He venido para quedarse, posee un importante protagonismo en la agenda política internacional y está consiguiendo cada vez más seguidores. Actúa coordinadamente en todos los continentes, y muy especialmente en América Latina, utiliza irreverentemente el nombre de Cristo y defiende la “teología de la prosperidad” como legitimación del sistema capitalista en su versión neoliberal. Y, a decir verdad, lo hace con excelentes resultados: refuerza gobiernos autoritarios, derroca a presidentes elegidos democráticamente, da golpes de Estado enseguida legitimados por otros Estados y organismos internacionales, impide la aprobación de leyes en defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, de los derechos LGTBI y de los derechos de la Tierra, encarcela a dirigentes políticos, etc.

 ¿Tendremos que resignarnos ante esta extrema derecha de Dios y sus violentas manifestaciones? En absoluto. Coincido con la intelectual alemana Carolin Emcke en su brillante ensayo Contra el odio (Taurus) en la necesidad de hacer un elogio de lo diferente y lo “impuro”, enfrentarnos al odio como condición necesaria para defender la democracia, adoptar una visión abierta de la sociedad y ejercer la capacidad de ironía y duda, de la que carecen los generadores de odio.

Este artículo es una reelaboración actualizada y ampliada del publicado en la Agenda Latinoamericana 2021. Una exposición más amplia y fundamentada se encuentra en mi libro La Internacional del odio. ¿Cómo se construye? ¿Cómo se deconstruye?, que aparecerá a mediados de noviembre en la editorial Icaria.

 

Foto: https://laicismo.org/

Enviado a SURCOS por Arnoldo Mora.

El acuerdo de Escazú, un avance en los Derechos Humanos y asuntos ambientales en América Latina y el Caribe

Alexis Suárez Miranda

Estudiante de la Universidad de Costa Rica

El acuerdo de Escazú consiste en un tratado regional, específicamente para América Latina y el Caribe, es un instrumento jurídico en materia de protección ambiental que tiene como fin el garantizar y facilitar la incidencia ciudadana, el acceso a la información y el acceso a la justicia en asuntos ambientales en la región, lleva el nombre de Escazú puesto que fue adoptado y negociado en la ciudad de Escazú, San José de Costa Rica el pasado 4 de marzo de 2018, el mismo cuenta con una extensa participación de la sociedad civil, comunidad científica, y política. Asimismo, su objetivo es primordial ya que busca luchar contra la desigualdad, la discriminación y garantizar los derechos de todas las personas a un medio ambiente sano y al desarrollo sostenible.

Es importante destacar que este acuerdo se enmarca dentro de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el que se busca el alcance de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) los cuales son impulsados por la Organización de la Naciones Unidas (ONU), dentro de dichas metas se enmarcan tres de estos objetivos que son muy importantes, los cuales tienen gran injerencia en el cumplimiento de este acuerdo, estos son, ODS 10. Reducción de las desigualdades, ODS 13. Acción por el clima y ODS 16. Paz, Justicia e Instituciones Sólidas.

En ese sentido, es importante indicar que en América Latina es urgente este acuerdo con el objeto de resguardar los derechos humanos de todas las personas que se desenvuelven en el ámbito ambiental, ya sea desde sus labores profesionales hasta el activismo, no está de más recodar que en Costa Rica han surgido diversos acontecimientos violatorios a los DDHH, en las que algunos de estos, lamentablemente han terminado con la vida de ambientalistas y activistas.

En primera instancia, es indispensable recordar el asesinato de Jairo Mora Sandoval, un ambientalista y activista costarricense, que fue asesinado en junio de 2013, cuando buscaba proteger los nidos de las tortugas baula en el Caribe de Costa Rica, junto a él, fueron asesinadas cuatro personas más en aquel suceso, este caso ha sido de los casos más sonados inclusive a nivel internacional, por lo que a raíz de este lamentable acontecimiento políticos, colectivos y grupos organizados han llamado a una restructuración y reforma de la política ambiental costarricense, sumado a lo anterior, es importante mencionar asesinatos como el de María del Mar Cordero Fernández, Jaime Bustamante, y Oscar Fallas Baldí, integrantes de la extinta Asociación Ecologista Costarricense (AECO), quienes lucharon contra la compañía Ston Forestal, y entre otros crímenes en contra de ambientalistas, en dónde detrás de estos, sin duda alguna se esconden el crimen organizado y la mafia del tráfico de drogas.

El enfoque de derechos humanos que se le da al Acuerdo es crucial, según Global Witness, Latinoamérica fue la región con mayores asesinatos de defensores ambientalistas en el 2019, y es por esto, que este enfoque es indispensable con el objeto de encargarles mayores responsabilidades y esfuerzos en la lucha por el crimen organizado y los intereses detrás de los asesinatos de ambientalistas, en esa misma línea se analiza que

El Acuerdo de Escazú es también un tratado de derechos humanos. Es el primer tratado del mundo que incluye disposiciones sobre los defensores de los derechos humanos en materia de medio ambiente (artículo 9). Esta primicia mundial está lejos de ser insignificante en una de las regiones del mundo más afectadas por los conflictos socioambientales y que presenta un mayor riesgo para la vida y la seguridad de las personas y grupos de personas que actúan como defensores de los derechos humanos en materia ambiental. (Barchiche, Hege y Nápoli, 2019, p.3)

Solo en el 2018, se registraron 164 personas asesinadas por motivo de ser defensores de la tierra y el ambiente, sin embargo, en la región de Latinoamérica, Colombia registró 24 asesinatos, Brasil 20, Guatemala 16, México 14, Honduras 4, Venezuela 3 y Chile 2 asesinatos, dichas estadísticas se muestran en el informe “¿Enemigos del estado?” de Global Witness.

En cuanto al derecho al acceso a la información, los estados deben asegurar jurisprudencia que asegure el acceso a la información y a la transparencia ambiental, mediante mecanismos de gobierno abierto y semejantes, sin embargo, en la región se tiene un gran reto porque “(…) como lo indica la UNESCO, demuestra claras dificultades para la aplicación efectiva de la legislación sobre libertad de información, en particular en el establecimiento de mecanismos adecuados que permitan el acceso a la información de manera oportuna” (Jiménez, 2019, p.393), esto inclusive debe incluir un plan de capacitación en transparencia dirigido hacia funcionarios públicos.

Por tanto, el acuerdo de Escazú es un importante mecanismo que procura derechos fundamentales dispuestos en la Carta Universal de los Derechos Humanos, y que por responsabilidad cada uno de los estados Latinoamericanos deben acceder a la firma y ratificación del acuerdo, para su entrada en rigor se debe proceder en primera instancia a la firma del mismo, demostrando interés en la materia y de ese modo se lleva a cabo un proceso de consulta bajo los ordenamientos jurídicos de los Estados, desdichadamente el plazo para que los países puedan firmarlo finalizó el 26 de septiembre de 2020, hacia el final de septiembre de 2020 se contaba con la firma de 23 países. En segundo lugar y una vez firmado el acuerdo se debe ratificar el tratado, los cuales se debaten y se realiza la votación en los Congresos o Asambleas Legislativas, hacia el final de septiembre de 2020, únicamente se contaban con 10 ratificaciones, para que el acuerdo entre en vigor se necesitan 11 ratificaciones.

Ahora bien, en el caso de los países que no llevó a cabo el proceso de firma y ratificación, puede dar la adhesión al acuerdo, dicho proceso es a través de los poderes legislativos de cada país. Por tanto, desde la sociedad civil es indispensable hacer un llamado vehemente a las autoridades del país, principalmente a las diputaciones para que de una vez por todas, ratifiquen el acuerdo, sin más demoras y trabas a los derechos humanos de las personas protectoras del ambiente y de los que están en la primera línea contra el combate al cambio climático y los intereses de inescrupulosos con grandes beneficios económicos, como la explotación de gas y petróleo, las piñeras con sus agroquímicos, los autobuseros que se oponen a una movilidad sostenible, los oreros con la extracción de oro y un sinfín de intereses adversos que no vienen más que a incrementar los efectos del cambio climático y las más afectadas son las zonas costeras, niños, niñas, y personas en pobreza extrema.

Referencias Bibliográficas:

CEPAL, N. (2018). Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe.

Jiménez Guanipa, H. (2019). El Acuerdo de Escazú y el derecho de acceso a la información dan a luz una nueva jurisprudencia. Análisis jurisprudencial. Sentencia Fundación Ambiente y Recursos Naturales (farn) c/ ypf SA s/varios. Revista Derecho Del Estado, (44), 385-396. https://doi.org/10.18601/01229893.n44.14

Witness, G. (2019). ¿ Enemigos del Estado? De cómo los gobiernos y las empresas silencian a las personas defensoras. Londres: Global Witness.

Barchiche, D., Hege, E., Napoli, A. (2019). El Acuerdo de Escazú: ¿un ejemplo ambicioso de tratado multilateral a favor del derecho ambiental? IDDRI, Issue Brief N°03/19.

 

Imagen tomada de Youtube.

Democracia en América Latina vista desde EUA y Bolivia

Marlin Óscar Ávila H.
8 de octubre de 2020

Los acontecimientos políticos de los últimos años hacen ver que la democracia en la que el pueblo ejerce su soberanía es cada vez más una quimera, lejos de convertirse en realidad, incluso en el país del mismo George Washington.

Los últimos cuatro años en que Donald Trump ha presidido el gobierno más poderoso de la tierra, han servido para destruir muchos de los valores construidos por la humanidad y parte importante de la superestructura de lo construido en setenta y cinco años desde la segunda guerra mundial e, incluso antes, en cuanto al logro de ir construyendo el marco jurídico de los derechos humanos universales. Con Trump no solamente se continuó con las políticas económicas del libre mercado, extractivista y destructor del ecosistema, que profundiza las brechas entre ricos y pobres, pero con las políticas de conflictos políticos entre naciones, buscando sacar algún provecho económico y de acumulación de fuerzas geopolíticas. Hemos vivido en estos últimos años las peores negociaciones irregulares, de traición y de mentira tras mentira, en negociaciones bilaterales, en sanciones unilaterales y en el predominio del imperio de la xenofobia, de la misoginia, la gerontofobia, la aporofobia y del racismo y del armamentismo civil y nuclear. Ha sido el regreso a la cultura del oeste, de los vaqueros y del irrespeto por el derecho ajeno.

Aun cuando Obama se siguieron viviendo golpes de estado, como ha sido la historia con el imperio estadounidense, pero con Trump, esto no solamente se ha continuado, sino que se ha profundizado, en el marco de la doctrina Monroe, sintetizada en “América para los Americanos” en 1823. Con el gobierno de Donald Trump, la clase política continental dominante, egocentrista y en muchos casos, sin cultura e ignorante de lo más elemental de nuestra historia, resaltando la política de la guerra fría, se fortaleció y se empoderó de ese estilo caprichoso, errático, falso, arrogante y criminal, que caracteriza la actual Casa Blanca. Construir alianzas intergubernamentales para asaltar terceros países es parte de lo que la Casa Blanca tiene en su menú de opciones. Sin importar que esas alianzas al estilo de mafias neoyorquinas de inicios del siglo XX, involucre establecer alianzas con bandas de paramilitares, sicariatos y narcotraficantes. No importa tener que colocar a una senadora sin escrúpulos morales y menos fineza diplomática alguna al mando de una nación digna de mucho mejores suertes, tal como sucedió en Bolivia.

 Ha sido así que las redes del narco, mercado de humanos, lavado de activos, tráfico de armas y demás componentes del crimen organizado se fortalecieron, cubriendo mayores espacios geopolíticos, desde el extremo sur hasta el extremo norte de nuestro continente. Así es que hay una sinergia entre paramilitares, sicarios, tropas militares y falsos líderes sociales, en línea con el proyecto de la extrema derecha continental. A las invasiones contra los poderes democráticos y populares mafiosas menos dañinas, se les ha llamado golpes suaves, porque se han introducido con la complicidad o del poder judicial o el legislativo. Cuando estos sectores han logrado asaltar el poder a punta de mentiras, fraudes, palos, fuego y balas contra quienes gozaban de estados democráticos, el poder estadounidense, a través de su embajador continental, el uruguayo Luis Almagro, ha sido la primera instancia en bendecir el nuevo establecimiento ejecutivo, con el calificativo de “democrático”. En pocos años se perdieron así, al menos cinco gobiernos que avanzaban en superar la pobreza y obtener una vida más digna. Esto lo hemos vivido en Brasil, Ecuador, Argentina, Bolivia y Honduras, resistiendo todo tipo de asechos, Venezuela. En estos años hemos estado viendo cómo la ley solamente se aplica si favorece al delincuente seleccionado por la Casa Blanca como cuadro político en pro de su democracia. De lo contrario, la ley y más la justicia, queda relegada a segundo o tercer plano, si ésta favorece a quien ha sido declarado enemigo de la seguridad gringa y supremacista.

Por último, está el rol esencial que juegan los medios de información, particularmente los corporativos quienes juegan un papel esencial para preparar el medio ambiente subjetivo y objetivo del juego de la ultraderecha internacional. Su rol se sintetiza en una avanzada de desprestigio a quienes consideran sus enemigos, callar los actos criminales de las bandas de asaltantes a los poderes democráticos y demonizar el papel de las fuerzas organizadas del pueblo que buscan establecer sus gobiernos realmente democráticos. En un momento dado, sembrar el miedo y terror en la población, para evitar que sus contrincantes establezcan sus plataformas de lucha, justificando o encubriendo las acciones delictivas de los grupos paramilitares. Mientras los gobiernos aliados a Washington declaran terroristas e ilegítimos a los grupos pacíficos del pueblo trabajador.

Elecciones en Bolivia

Lo anterior sirve de preámbulo para comprender lo que actualmente ocurre, y seguirá ocurriendo, en Bolivia, previo y después a las elecciones políticas de este domingo, 18 de octubre, para elegir presidente, vicepresidente, senadores y diputados.

Desde antes al golpe de Estado en noviembre del 2019, donde el ejército, la oligarquía local y la Casa Blanca, señalaron a Jeanine Áñez como presidenta interina, los organismos de inteligencia estadounidenses prepararon el golpe que terminó ejecutando la organización multilateral de Estados Americanos (OEA), con militancia develada de su Secretario General, Luis Almagro. Actualmente, se gesta un fraude a las elecciones generales cuya programación, finalmente, no lograron evitar la derecha boliviana y las agencias de inteligencia estadounidenses, por más prorroga que dieron en su gobierno de facto.

Pese a la constante represión, persecución, asesinatos de lesa humanidad y des validación de líderes populares, hasta acudiendo a los medios judiciales, la población boliviana ha venido mostrando, con claridad meridiana, su rechazo a la injerencia extranjera de la OEA y de su “dueño”, el inquilino de la Casa Blanca. Las diferentes encuestas, además de las apoteósicas concentraciones públicas, han demostrado la preferencia creciente hacia el candidato del MAS-IPSP, Luis Arce, quien aventaja al oficialismo. No obstante, la posible renuncia del segundo lugar en los candidatos de la derecha puede cerrar la carrera electoral en un empate técnico con la izquierda. La Casa Blanca, apoya con todos sus recursos, mediante lo lícito e ilícito a la candidatura de la derecha, apostando no solamente por ganar el poder ejecutivo, pero el legislativo.

Es el expresidente Carlos Mesa Gisbert, candidato de los halcones de Trump (incluyendo a Luis Almagro como halcón latino), quien le sigue al MAS en las encuestas, y que podría mejorar su cómputo, sí se diera la renuncia del otro candidato de la ultraderecha, Luís Fernando Camacho, para satisfacer los anhelos de Washington, como acaba de suceder con la presidenta impuesta Añez. Desde luego, en un posible empate o sobresalto, todos los medios oficialistas y corporativos internacionales, colocarán en primera plana esa noticia.

Según uno de los medios digitales internacionales más beligerantes de la derecha como lo es Infobae, dice que “El principal escollo para que el MAS vuelva al Palacio Quemado no es otro que la colación Comunidad Ciudadana liderada por el expresidente Carlos Mesa (2003-2005), con el 24,7 por ciento de los apoyos, según la encuesta de Ciesmori, que han publicado medios de comunicación bolivianos. Luis Fernando Camacho, el distinguido candidato por sus manifestaciones violentas y criminales contra los pueblos nativos, con el 12,7 por ciento en intención de apoyo, que le daría, según estas cifras, la llave de la gobernabilidad del país.”[1] Es así como se está pensando del lado opuesto al pueblo boliviano, sin considerar lo que esto significa para el país, pero para las ambiciones de control de sus riquezas económicas y minerales.

Los debates públicos no han causado mucho entusiasmo en la población, quien pareciera saber muy bien quién es quién en los diferentes partidos y candidatos. Como reza el proverbio religioso “por sus hechos los conoceréis” El manejo oficial de los mismos debates, por medio del Tribunal Supremo Electoral presidido por el Sr.  Salvador Romero, estrecho colaborador del candidato Carlos Mesa Gisbert, no tocaron temas álgidos en estos momentos, como ser el juicio y castigo a los responsables de las masacres de Ovejuyo, Sacaba y Senkata, como tampoco referencias a la tremenda persecución política y judicial de decenas de opositores políticos al régimen golpista. Así mismo, en estos momentos de manifestaciones públicas electorales, se han venido generando acciones vandálicas contra las reuniones del MAS. “Ya un diario londinense publicó una semana atrás la denuncia de que grupos de ultraderecha y el mismo Gobierno prepararían actos violentos para adjudicárselos al MAS y que tendrían el objetivo de postergar nuevamente las elecciones, o incluso desconocer los resultados ante una eventual victoria de la dupla presidencial del MAS”.[2]

Lo más irónico que hemos notado es que el secretario de la OEA, Luis Almagro, prepara una especie de “falso positivo”, de esos aprendidos al famoso criminal, narco y paramilitar colombiano, Álvaro Uribe. Almagro, después de reunirse recientemente con el Ministro de Gobierno boliviano, Arturo Murillo dijo que hablaron sobre ‘un posible fraude’ en las elecciones bolivianas, pese a que el Gobierno de Añez será quien tenga bajo su mando el desarrollo de estas.[3]

No cabe dudas que la violencia en las calles, provocadas por las bandas paramilitares comandadas por el oficialismo, seguirán en ascenso. La intención que ésta contienen es crear miedo y si fuese posible terror, a la población dispuesta a recuperar su país del poder de la mafia que le gobierna de-facto desde hace ya 11 meses. También se cree que, al haber un triunfo electoral por parte del MAS, la mafia gobernante se resista a entregar el poder, al igual que su padrino mayor en Washington, asevera que lo va a hacer si él perdiera las elecciones del 3 de noviembre, para lo cual ya tiene preparada la guardia nacional, a la cual va a movilizar bajo la excusa de una sublevación ciudadana. Así que los acontecimientos actuales y en los siguientes días en Bolivia, serán una antesala a lo que se anuncia sucedería en la gran nación de la “democracia” representativa. Excepto que Bolivia ha sufrido un golpe de estado después de un proceso de creciente democracia económica, social y política, tratando de manera pacífica recuperar su estado destruido por la ultra derecha en noviembre pasado, mientras que los Estados Unidos de Norte América viene en caída libre por un gobierno neofascista dispuesto a seguir su proyecto de destrucción universal.

El caso de Bolivia puede ir más allá que la simple acción de irrespeto a las leyes y transparencia electoral, con un nuevo fraude o, en el mejor de los casos, con unas revueltas ciudadanas interminables como ocurrieran en Honduras, después del golpe de estado del 2009 y de los sucesivos fraudes electorales del 2013 y 2017, patrocinados por carteles internacionales de la droga, dejando ya miles de asesinados, presos y desterrados, puede además, provocar una convulsión en toda la región suramericana. Así que al igual que Trump está rompiendo con toda una historia democrática en los Estados Unidos de Norte América, Luis Almagro y los halcones de Trump, estarían alterando el cumplimiento de la esencial misión el organismo multilateral, la Organización de Estados Americanos.

[1] https://www.infobae.com/america/america-latina/2020/10/01/los-ultimos-sondeos-en-bolivia-dejan-la-puerta-abierta-a-una-segunda-vuelta-electoral/ y Tarija; y Creemos con cinco, en Santa Cruz.

[2] http://www.laizquierdadiario.com/A-dias-de-las-elecciones-en-Bolivia-debates-proempresariales-y-aprestos-golpistas

[3] https://www.hondusatv.com/bolivia-gobierno-de-facto-de-anez-denuncia-que-habra-fraude-en-proximas-elecciones-y-pide-apoyo-a-la-oea/

El libre comercio de América Latina, 25 años de promesas incumplidas / seminario virtual

En el mes de octubre se estará realizando el seminario de formación virtual: “El libre comercio de América Latina, 25 años de promesas incumplidas”.

Se realizarán en 2 idiomas, castellano a partir del lunes 5 de octubre y en portugués a partir del miércoles 30 de octubre y tendrá una duración de 6 semanas.

Ver detalles de inscripciones en la siguiente imagen.

 

Imagen destacada ilustrativa tomada de CLACSO.

Enviado a SURCOS por Internacional de los Servicios Públicos.

Mujeres sindicalistas, de la indignación a la lucha

Este miércoles 2 se realizó la primera etapa del proyecto Intercambio de Experiencias Sindicales: Mujer y Diversidad ¡Clamu te visita! que constará de otras cuatro reuniones que se realizarán todos los miércoles del mes de septiembre.

Amalia Antúnez

“Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles”.
(Fragmento del poema Si Dios fuera mujer, Mario Benedetti)

El encuentro, que se realizó en modalidad virtual y cerrada contó con más de 80 asistentes, entre dirigencia sindical y personas invitadas de diferentes sindicatos de ocho países de la región y también de Europa.

En esta oportunidad el Comité Latinoamericano de la Mujer de la UITA (Clamu) visitó al Sindicato de Trabajadores de la Palma (SITRAPA) de Costa Rica; a la Confederación Democrática Brasileña de Trabajadores de la Alimentación (Contac-CUT) de Brasil y a la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) de Argentina.

Dania Obando, Geni Dalla Rosa y Carmen Brítez compartieron las experiencias que desde sus organizaciones sindicales contribuyeron al empoderamiento de las mujeres, tanto en el ámbito laboral como en la propia participación en el sindicato.

Aunque las historias de estas mujeres difieren en cuanto a lugar de origen y realidad social, en ellas se entrelazan las mismas luchas, los mismos desafíos, las dificultades y la discriminación cotidianos.

Pero también la indignación, los anhelos y la rebeldía de saberse capaces de enfrentar todo lo que se presente por delante, a pesar de que en pleno siglo XXI todavía tengan que seguir rindiendo pruebas de su capacidad.

Desde la Regional Latinoamericana de la UITA, las trabajadoras no se achican ante la nueva realidad que impone la pandemia del Covid-19. Ellas van más allá, y continúan organizándose, solidarizándose y conectándose como pueden.
El Seminario de este miércoles fue un claro ejemplo de ese empuje, algo que fue destacado por la histórica dirigente de la UITA Barbro Budin, que participó desde Suecia y por Julie Duchatel, coordinadora de Género e Igualdad de la UITA en Ginebra, Suiza.

Ambas coincidieron en que desde América Latina siempre soplan vientos de esperanza y cambio.

Las expositoras

La joven dirigente Dania Obando contó cómo logra sortear la marcada postura antisindical que tiene la empresa para cual trabaja, cada vez que tiene que realizar alguna actividad para la organización, problema este que se suma a los escasos recursos para llevar adelante tareas como la afiliación de nuevos miembros, la logística para desplazarse entre las fincas y su rol de madre soltera.

“Las mujeres estamos en mil actividades distintas, y personalmente me he venido formando en el ámbito sindical gracias a la Fentrag y a la Rel UITA, a Gerardo Castillo, Frank Ulloa, Gerardo Iglesias y Jaqueline Leite que me asesoran y capacitan permanentemente”, dijo al finalizar su exposición que llamó “El poder de la mujer” y que mostró su experiencia personal como militante que la llevó a la Secretaría General de su sindicato.

Geni Dalla Rosa, expuso sobre la importancia y la necesidad de la capacitación sindical y política de las mujeres como herramienta fundamental para abrirse espacio en un mundo endémicamente machista.

Recordó su propia formación sindical en los Círculos de Estudio que la Rel UITA impartía en Brasil, inclusive en plena dictadura, recordó con cariño y admiración a Enildo Iglesias (exsecretario regional) como su maestro y su guía en el sindicalismo.

Actualmente, y luego de ser durante varios períodos presidenta de su sindicato, Geni desarrolla la función de secretaria de Educación en la Contac, es ella ahora la encargada de formar a los nuevos cuadros de hombres y mujeres que buscan integrarse en equidad.

Por su parte, Carmen Brítez habló sobre los impactos de la cuarentena obligatoria en su país debido a la pandemia, y sus efectos en un sector que es casi totalmente feminizado.

“Hemos logrado que se paguen los salarios y se adopten los protocolos necesarios para la seguridad de las compañeras que siguen trabajando y hemos habilitado 25 nuevas líneas de atención en el sindicato, pero la realidad nos golpea a diario, no solo en cuanto al coronavirus sino también a la falta de empleo y sus consecuencias más inmediatas, la pobreza y el hambre”, destaca Carmen.

La dirigente informó que siguen proporcionando los servicios médicos a través de la obra social del sindicato pero que la crisis sanitaria que derivó en crisis económica y social agrava la situación de vulnerabilidad de este colectivo de trabajadoras y que será necesario redoblar esfuerzos para lo que se viene.

Este Seminario virtual -el primero de un ciclo de cinco- que reunió a referentes y nuevas dirigentes, a experimentadas y novatas militantes y también a compañeros varones que se suman a la causa, forma parte de una experiencia colectiva encabezada por mujeres trabajadoras que tienen la firme convicción que defender sus derechos y los de los demás es la única forma de evolucionar hacia una sociedad más justa, más digna e igualitaria.

Información de UITA compartida con SURCOS por Dania Obando del Sindicato de Trabajadores de la Palma (SITRAPA).

Foto: Rel UITA

Mapa de radios de América Latina y el Caribe

Compartimos el libro: Mapa de radio de América Latina y el Caribe, en el cual se resalta la existencia durante 100 años de la radio y 35.000 emisoras en América Latina y el Caribe.

“Conocer el número de radios en América Latina y el Caribe, sobre todo en el año 2020, cuando este medio de comunicación cumple 100 años desde su primera transmisión, resulta pertinente y necesario para analizar su estado, su existencia, no solo en datos y cifras, sino en su calidad de vida. Las cifras aquí presentadas resultan reveladoras. Por momentos favorecen a un tipo de emisoras que crecen en el tiempo, pero también marcan preocupaciones para otras tantas que se evaporan en el cuadrante.

El deseo de censar las emisoras en la región fue el punto de partida de este ejercicio colaborativo realizado por primera vez en 2012 en el que participaron radialistas de 19 países. El trabajo, publicado en un documento digital, fue coordinado por el comunicador social colombiano Tito Ballesteros López y su blog Radios de América. Los datos recogidos fueron aportados por colegas de México (Claudia Segura), Guatemala (Amalia Jiménez), El Salvador (Guillermo Ramos), Costa Rica (Otto Chinchilla Coto), Nicaragua (Wendy Quintero), Panamá (Eunice Meneses), Colombia (Mónica Valdés), Venezuela (Elvis Castillo), Ecuador (Santiago García), Perú (Carlos Rivadeneyra), Bolivia (Rubén D. Choque), Brasil (Arthur William), Chile (Natacha Gómez), Uruguay (Carlos Castillos), Paraguay (Haydeé Galeano), Argentina (Jorge Arabito), Cuba (Fabio Bosh), y República Dominicana (Ana Bélgica Güichardo).

Para 2014 y 2017, Santiago García Gago, de RadiosLibres.net, se sumó a la iniciativa para trabajar en la diagramación de los mapas, 10 actualización y procesamiento de los datos. Entonces, el texto digital en PDF cambió su diseño, fue actualizado y presentado en sociedad.

Ahora, en 2020, no solo se censan las emisoras, sino que se contextualizan y precisan los datos oficiales con informes de comunicadoras y académicos de 19 países que transmiten el modo de ver y sentir la radiodifusión desde sus territorios. Cada uno de los autores y autoras ha realizado una lectura detallada de los datos del mapa y su evolución desde 2012. Casi después de una década radiofónica, se toma una nueva foto para describir la realidad actual y, a partir de ella, analizar el contexto en el que cada día se habilitan las palabras desde los micrófonos.

El libro avanza de apartado en apartado para ingresar a niveles de análisis cada vez más particulares. Cada autor, desde su visión personal, respondió a los cuestionamientos que le planteaban las cifras oficiales de las radios en su país. Cada mirada local alimentó la visión regional contenida en esta obra.

¿Corresponden los datos citados en los informes con la realidad de cada país? ¿Cómo están clasificadas las radios en cada rincón de nuestro continente? ¿Cuántas son las emisoras de AM y FM en cada uno de los 19 países que aquí se citan? ¿Qué lectura hacer al descender o aumentar el número de emisoras de AM en algún país de la región? ¿Cuál es el estado de salud del medio? ¿Cuáles son sus principales logros y necesidades? En los informes aparecen preguntas, respuestas, provocaciones, temas de discusión, acuerdos y, seguramente también, desacuerdos que usted podrá discutir con el texto. El mapa es un producto inacabado con un sello inconfundible: está en proceso. Es, además, la esencia misma de los datos. Cifras que crecen y disminuyen, que mutan y se mueven, que están vivas, al igual que las radios en América Latina y el Caribe.

Los autores que aportaron su análisis en la presente edición fueron: Adriana Solórzano (México), Edgar Zamora Orpinel (Guatemala), Oscar Pérez (El Salvador), Santos Gálvez Martínez (Honduras), Juan Carlos Duarte Sequeira (Nicaragua), Sebastián Fournier Artavia (Costa Rica), Alfredo Calzadilla (Panamá), Ana Teresa Badía Valdés (Cuba), María Eugenia del Pozo (República Dominicana), Andrés Barrios (Colombia), Javier Barrios (Venezuela), Jorge Guachamín (Ecuador), Alejandro Cornejo Montibeller (Perú), Javier Aliaga (Bolivia), Nair Prata (Brasil), Carlos Montenegro Armijo (Chile), Javier Pérez 11 Seveso (Uruguay), Salustiana Caballero (Paraguay), Francisco Godinez Galay (Argentina).

Les agradecemos enormemente su esfuerzo, mucho más cuando el estudio estuvo atravesado por la pandemia del coronavirus (COVID-19). Una situación que evidenció, una vez más, el trascendente papel que ha desarrollado la radio para ayudarnos a sobrellevar las medidas de confinamiento impuestas en la mayoría de países alrededor del planeta. Situación que, sin duda, será profundamente estudiada en los próximos años y que nos plantea nuevos retos y renovados interrogantes.

La democratización de cualquier ecosistema de medios pasa por la tenencia de los mismos y no solo por la recepción de mensajes. Entonces, ¿en manos de quiénes están las más de 35.000 emisoras extendidas en nuestros pueblos? ¿Quiénes son sus propietarios? ¿Es suficiente el número de radios en un país? ¿La mayoría de emisoras en la región son universitarias, comunitarias o comerciales? ¿Cómo es la evolución de las dos bandas principales de radiodifusión, AM y FM? Estas son algunas de las preguntas planteadas en el texto y que se intentan responder con este estudio.

Les invitamos a examinar los datos del Mapa de Radios de América Latina y el Caribe y hacer un análisis pormenorizado para nutrir la discusión radial”.

Ingrese en el siguiente enlace para descargar el libro.

Compartido con SURCOS por Voces Nuestras,

Invitación: jornada virtual en defensa del agua en América Latina

San José, 11 de agosto de 2020.- La pandemia por COVID-19 ha profundizado las desigualdades con respecto a la garantía del derecho al agua en América Latina y el mundo. En este contexto, el acceso al agua resulta aún más indispensable en tanto las directrices de la OMS urgen el lavado de manos para limitar el contagio y propagación del virus, medida que resulta imposible en algunas comunidades sin acceso al agua en cantidades suficientes como para cubrir las necesidades básicas de consumo e higiene.

Al tiempo que comunidades enfrentan el desabastecimiento del agua, pueblos indígenas y comunidades campesinas continúan ejerciendo su labor de defensa del agua y recursos naturales ante la instalación de proyectos extractivos en sus territorios. Ante ello, personas defensoras continúan siento amenazadas, estigmatizadas y criminalizadas.

Aunque el reconocimiento al derecho al agua se consolida cada vez más en el ámbito internacional desde su primera definición hace casi 20 años y se ha reconocido el vínculo indispensable entre agua y la garantía de muchos otros derechos, incluyendo la vida, la salud, la alimentación, entre otros, este proceso de paulatina consolidación no ha estado necesariamente acompañado en la misma intensidad por ejercicios de rendición de cuentas y este derecho continúa amenazado.

Así, resulta indispensable definir con mayor precisión el alcance de su protección; y los deberes de prevención y respuesta de los Estados, así como visibilizar las luchas de los pueblos y comunidades que continúan resistiendo al extractivisimo y el desabastecimiento y exigen la garantía de su derecho al agua.

Frente a este contexto, desde el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y Mujeres MODATIMA (Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente) te invitamos el próximo jueves 13 de agosto de 10:00am a 4:00pm (hora Centroamérica) a una jornada virtual para conversar sobre las luchas, alcances y retos para garantizar el derecho al agua en América Latina.

Conoce nuestros bloques de conversación (hora Centroamérica):

10:00-11:00am: Estándares internacionales sobre el derecho al agua, ¿dónde estamos y qué falta?

Ponentes:

  • María Noel Leoni – Directora de CEJIL para el Cono Sur y Bolivia
  • Manuela Royo – Abogada, académica e integrante del Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medio Ambiente

Modera: Liliana Caballero – Oficial de incidencia de CEJIL para Centroamérica y México

11:30-12:30am: Relatos desde la ruralidad: entrevista sobre la situación en Guapinol, Honduras; y Petorca, Chile

Ponentes:

  • Lorena Donaire – Fundadora y vocera de Mujeres Modatima, Petorca y Co Fundadora de Mujeres en Resistencia (Chile)
  • Juana Zúniga – Defensora del río Guapinol e integrante del Comité Municipal de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (Honduras)

Modera: Sofía Espinal – Oficial de comunicación de CEJIL para Centroamérica y México

2:00-3:30pm: La resistencia de pueblos originarios en Mesoamérica: foro sobre la lucha de los pueblos Mixe y Maya en México, el pueblo Lenca en Honduras y el pueblo Ngäbe en Panamá

Ponentes:

  • Yásnaya Elena Aguilar – Pueblo mixe, Oaxaca, México
  • Pedro Uc Be – Pueblo maya, Yucatán, México
  • Dunia Sánchez – Pueblo lenca, comunidad de Río Blanco, Honduras
  • Weni Bagama – Pueblo Ngäbe, Comarca Ngäbe-Buglé, Panamá

Modera: Guillermo Rodríguez – Oficial de incidencia de CEJIL para Centroamérica y México

3:30-4:00pm: Clausura: reivindicar la lucha por aguas libres a través de la poesía

Presentan:
• Yásnaya Elena Aguilar – Pueblo mixe, Oaxaca, México
• Pedro Uc Be – Pueblo maya, Yucatán, México

¡Acompáñanos a conversar y exigir #AguasLibres en América Latina! Inscríbete en: bit.ly/2XOWjlv. Sigue la transmisión por Zoom o en Facebook Live: https://www.facebook.com/CEJIL/

Memorias cantadas de la historia popular latinoamericana

El pasado 21 de julio se transmitió por medio de la página de Facebook Pluriverso Narrativo el programa «Memorias Cantadas de la Educación Popular en América Latina«, con la participación de Óscar Jara Holliday, sociólogo y educador popular. En el programa Óscar Jara explica que: «las canciones que vienen de la historia de los pueblos de distintos países es un recorrido por la memoria de una manera testimonial». Es una trayectoria de educación popular que a Óscar Jara le ha tocado vivir y en la que ha estado involucrado en talleres y seminarios donde aprendía canciones. «Esa compañía que ha generado las canciones a lo largo del tiempo, han sido siempre expresión de luchas, expresión de sueños, esperanza, alegría, expresiones de encuentro de mucha gente que tiene las mismas aspiraciones, que hace los mismos esfuerzos; la música ha ido acompañando esa trayectoria».

Le invitamos a ver el programa ingresando en la siguiente dirección:
https://www.facebook.com/pluriversonarrativo/videos/330318191304066/

Conozca más de esta iniciativa en:
https://www.pluriversonarrativo.com/

Activismos feministas jóvenes: emergencias, actrices y luchas en América Latina

Compartimos el libro “Activismos feministas jóvenes: emergencias, actrices y luchas en América Latina”, el cual es una compilación de trabajos hechos por investigadoras chilenas, argentinas, colombianas, entre otras. Incluye una cartografía de feminismos actuales realizada por la doctora Nora Garita.

En el libro, en la sección de Introducción se indica:

“Los activismos feministas jóvenes son protagonistas centrales en nuestra región en estos días. Se trata de sujetas políticas que están llevando adelante transformaciones enormes que cambiarán el mapa de las políticas, los derechos, la construcción de subjetividades y las formas de vincularnos unas con otrxs en las próximas décadas. En este sentido, también, hablamos de un objeto de estudio para las Ciencias Sociales cuya comprensión combina el análisis de tres dimensiones en las que se constituyen: el estudio de las juventudes, de los movimientos feministas y de la disidencia sexual y de los movimientos sociales y de los activismos.

Siguiendo a Butler (2007) entendemos que el sujeto del feminismo no es esencial, ni estable, ni totalmente representable. El colectivo mujeres no comporta aquellas personas con determinadas características biológicas ni aún “de género” sino que se trata de una posición de sujeto, múltiple y multicéntrica, resultado de una coalición política, dialógica, y engloba a una multiplicidad de posiciones e identidades que se reconocen como tales y a la vez oprimidas por el heterosexismo y el cissexismo.

Los feminismos y disidencias no solo irrumpen en las calles, en las instituciones políticas y educativas, en nuestra vida cotidiana e íntima, en las formas de relacionarnos sino también en las identidades juveniles y en el mundo de los activismos y movimientos sociales, atravesándolo todo y transformándolo”.

En el siguiente enlace puede descargar el libro:

 

Compartido con SURCOS por Ítalo Fera Fallas.