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Etiqueta: Caja Costarricense de Seguro Social

Óscar Aguilar Bulgarelli cuestiona proyecto sobre nombramiento del fiscal general y pregunta: «¿Dónde está la plata?»

El historiador y analista político Óscar Aguilar Bulgarelli difundió un video en el que cuestiona recientes iniciativas y decisiones del Gobierno y plantea interrogantes sobre el manejo de las finanzas públicas, la independencia institucional y el uso de los recursos del Estado.

En su intervención, Aguilar Bulgarelli inicia refiriéndose al proyecto de ley presentado por la diputada Marta Esquivel para modificar el mecanismo de nombramiento de la persona que ocupe la Fiscalía General de la República.

Según el historiador, la propuesta implicaría trasladar esa competencia desde la Corte Suprema de Justicia hacia la Asamblea Legislativa, lo que, a su juicio, vulneraría el principio de división de poderes.

El analista sostiene que el proyecto responde al interés de favorecer a personas que enfrentan investigaciones judiciales y afirma que la iniciativa requiere 38 votos para ser aprobada, por lo que hizo un llamado a diversas fracciones legislativas para que no respalden la reforma.

Cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos

En una segunda parte de su análisis, Aguilar Bulgarelli comenta las recientes declaraciones del ministro de Hacienda, Nogui Acosta, acerca de la necesidad de adoptar medidas de contención del gasto público.

Frente a ello, el historiador expone una serie de decisiones gubernamentales que, según su criterio, explican la situación fiscal y contradicen el argumento de que no existen recursos suficientes.

Entre ellas menciona:

  • la reducción de impuestos aplicada a importaciones de arroz, que —según afirma— benefició a un reducido grupo de importadores;

  • modificaciones en la forma de calcular los impuestos para vehículos de lujo;

  • la contratación de una empresa extranjera para impartir cursos virtuales de inglés;

  • los recursos destinados a publicidad gubernamental;

  • y pagos efectuados a un programa de comunicación que, según sostiene, favorece la imagen del Gobierno.

Aguilar Bulgarelli presenta estas cifras para cuestionar las prioridades del gasto público y plantea que, antes de solicitar sacrificios a la ciudadanía, corresponde explicar el destino de esos recursos.

Críticas a la reducción de recursos para seguridad y educación

El historiador también critica la decisión de no girar recursos destinados al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y al Ministerio Público, al considerar que ello afecta la capacidad institucional para enfrentar la delincuencia.

Asimismo, cuestiona la evolución de la deuda del Estado con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y sostiene que durante la actual administración aumentó el monto adeudado a la institución.

En materia educativa, afirma que el presupuesto destinado a educación se redujo respecto del porcentaje establecido constitucionalmente, situación que, según indica, repercute en el deterioro de la infraestructura educativa.

Crítica al discurso de la «economía jaguar»

Otro de los temas abordados es el uso de la expresión «economía jaguar», utilizada por el Gobierno para destacar el desempeño económico del país.

Aguilar Bulgarelli sostiene que dicha caracterización fue presentada como un reconocimiento internacional de mayor alcance del que realmente tuvo y considera que la situación fiscal actual contradice ese discurso.

En ese contexto, cuestiona los anuncios de que no habría aumentos salariales para el sector público y afirma que las políticas aplicadas durante los últimos años no produjeron los resultados prometidos.

«¿Dónde está la plata?»

En el cierre de su intervención, el historiador compara la situación costarricense con declaraciones realizadas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele sobre el manejo de los recursos públicos.

A partir de esa comparación, dirige una pregunta al presidente Rodrigo Chaves:

«¿Dónde diablos está la plata?»

Con esa interrogante concluye su análisis, señalando que, a su juicio, corresponde al Gobierno explicar el destino de los recursos públicos y las razones por las cuales, pese a las medidas adoptadas durante los últimos años, se afirma ahora que el Estado enfrenta limitaciones financieras.

La hora de la República

Gerardo Castillo Hernández

Manifiesto de adhesión al Bloque Patriótico Costarricense

Hay momentos en la historia de los pueblos en que permanecer indiferente equivale a renunciar al deber ciudadano. Este es uno de esos momentos.”

No escribo estas palabras movido por el resentimiento, ni por ambiciones personales, ni por intereses partidarios. Las escribo porque amo profundamente a Costa Rica y porque estoy convencido de que nuestra democracia enfrenta uno de los mayores desafíos desde la fundación de la Segunda República.

Mi adhesión al Bloque Patriótico Costarricense nace de una convicción ética antes que política. No responde a una identidad ideológica exclusiva, sino al deber de defender la República cuando sus principios fundamentales muestran señales de deterioro. Hay circunstancias excepcionales en las que las diferencias partidarias deben ceder espacio a una causa superior: la preservación de la democracia, del Estado Social de Derecho y de la convivencia civilizada.

Costa Rica no es una casualidad histórica. Es el resultado del esfuerzo de generaciones que comprendieron que la libertad debía estar acompañada por la justicia; que el desarrollo económico debía caminar junto a la solidaridad; y que el poder político debía estar limitado por la Constitución, las leyes y el respeto a la dignidad humana.

Nuestra identidad nacional se forjó en la Campaña Nacional de 1856, cuando el pueblo defendió la soberanía; se fortaleció con las Garantías Sociales y el Código de Trabajo, que reconocieron la dignidad de las personas trabajadoras; se consolidó con la Constitución Política de 1949, que fortaleció el Estado de Derecho y la independencia de los poderes públicos; y alcanzó un reconocimiento mundial cuando Costa Rica abolió el ejército para invertir en educación, salud y desarrollo humano.

Ese legado no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Pertenece al pueblo costarricense.

Por eso duele observar cómo se debilita el respeto por valores que durante décadas dieron prestigio a nuestra nación.

Me preocupa la normalización de la mentira como herramienta de confrontación política; el descrédito permanente de quienes piensan distinto; la sustitución del debate por el insulto; la descalificación de periodistas, universidades, organizaciones sociales, sindicatos, sectores productivos y ciudadanos que ejercen su derecho a disentir.

Me preocupa el debilitamiento del respeto entre los Poderes de la República y cualquier conducta que pueda erosionar la independencia judicial, la autonomía de las instituciones y el equilibrio constitucional que protege nuestras libertades.

Me preocupa la violencia verbal y política contra las mujeres, incompatible con una sociedad que proclama la igualdad y el respeto a la dignidad humana.

Me preocupa el deterioro del lenguaje público, porque las palabras crean cultura, y una democracia no puede sostenerse cuando el odio desplaza al diálogo y la descalificación sustituye al argumento.

También me preocupa cualquier proceso que conduzca al debilitamiento de instituciones que constituyen patrimonio de toda la ciudadanía: la Caja Costarricense de Seguro Social, el Instituto Nacional de Seguros, el Banco Popular, las universidades públicas, el sistema educativo, las municipalidades, el Tribunal Supremo de Elecciones y todas aquellas entidades creadas para garantizar derechos, igualdad de oportunidades y cohesión social.

Estas instituciones pueden y deben mejorar. Deben ser transparentes, eficientes y responsables. Pero reformarlas no significa desprestigiarlas ni poner en riesgo la misión histórica para la que fueron creadas.

Como ciudadano comprometido con la ética pública, considero indispensable que toda denuncia sobre presuntas irregularidades en el financiamiento político, posibles vínculos del crimen organizado con estructuras de poder, actos de corrupción, tráfico de influencias o utilización del Estado para favorecer intereses particulares sea investigada por las autoridades competentes con independencia, transparencia y pleno respeto al debido proceso. La democracia exige que nadie esté por encima de la ley y que la justicia actúe sin privilegios ni presiones.

Costa Rica también debe proteger el prestigio internacional que construyó durante décadas. Nuestro país ha sido reconocido por su vocación de paz, por el respeto a los derechos humanos, por su tradición diplomática y por su compromiso con el derecho internacional. Ese capital moral no puede ser sacrificado por la confrontación interna ni por decisiones que debiliten la confianza en nuestras instituciones.

Frente a estos desafíos nace el Bloque Patriótico Costarricense.

No nace para imponer una ideología.

No nace para sustituir a los partidos políticos.

No nace para alimentar el odio ni la división.

Nace porque miles de costarricenses comprendemos que existen momentos históricos en los que la defensa de la democracia debe convertirse en un punto de encuentro para personas de distintas ideas, creencias y trayectorias.

Hoy el verdadero debate nacional no es entre izquierda o derecha; entre liberales o socialdemócratas; entre creyentes o no creyentes.

El verdadero desafío consiste en decidir si queremos una República sustentada en instituciones fuertes, en la separación de poderes, en la libertad de expresión, en la transparencia y en el respeto a la Constitución Política, o si aceptaremos que el poder se concentre progresivamente, que el adversario sea tratado como enemigo y que el deterioro institucional se convierta en una nueva normalidad.

Por ello doy este paso con serenidad, pero también con firmeza.

Pongo mi experiencia, mi trabajo y mi compromiso al servicio del Bloque Patriótico Costarricense, porque creo que la defensa de la democracia no corresponde únicamente a quienes ocupan cargos públicos. Es una responsabilidad compartida por toda la ciudadanía.

Convoco a las personas trabajadoras, al movimiento sindical, al sector cooperativo, a los agricultores, a los empresarios comprometidos con el país, a las mujeres, a las juventudes, a las personas adultas mayores, a las universidades, a las iglesias, a los pueblos indígenas, a los profesionales, a los artistas, a las organizaciones comunales y sociales, y a cada costarricense de buena voluntad a reencontrarnos en aquello que siempre nos ha unido: el amor por la Patria y el compromiso con la República.

No estamos llamados a pensar igual.

Estamos llamados a defender las reglas que permiten convivir en nuestras diferencias.

La democracia no exige uniformidad; exige respeto.

La libertad no significa imponer una sola voz; significa garantizar que todas puedan expresarse.

El patriotismo no consiste en seguir ciegamente a un gobernante; consiste en ser fiel a los principios que sostienen la Nación.

No nos reúne el odio.

Nos reúne la esperanza.

No nos mueve la ambición de poder.

Nos mueve el deber de proteger el país que heredamos y la responsabilidad de entregar a nuestros hijos y nietos una Costa Rica donde las instituciones sean más fuertes que los caudillos, donde la verdad tenga más fuerza que la propaganda y donde el diálogo prevalezca sobre la confrontación.

La historia demuestra que las democracias rara vez desaparecen de un solo golpe. Se debilitan lentamente cuando los ciudadanos dejan de defenderlas, cuando la indiferencia reemplaza el compromiso y cuando el miedo desplaza la participación.

No quiero ser parte de ese silencio.

Por eso hoy doy un paso al frente.

Me adhiero al Bloque Patriótico Costarricense porque creo en la República, en la Constitución Política, en el Estado Social de Derecho y en la dignidad del pueblo costarricense.

Lo hago con humildad, pero también con la firme convicción de que el futuro de Costa Rica dependerá de la capacidad de su pueblo para reencontrarse en los valores que hicieron de nuestra Nación un ejemplo de democracia, paz, solidaridad y justicia social.

Que nadie renuncie a la esperanza.

Que nadie abandone la defensa de nuestras instituciones.

Que nadie permanezca indiferente cuando la República nos llama.

Porque la Patria no pertenece a un gobierno.

La Patria pertenece a su pueblo.

Porque la democracia no se hereda; se construye y se defiende cada día.

Hoy es la hora de la República.

Hoy es la hora de Costa Rica.

Quiero y defiendo la Caja, pero…

Oscar Madrigal

Óscar Madrigal

El miércoles pasado fui a una cita de la especialidad de otorrinolaringología al Hospital Calderón Guardia a las tres de la tarde. La cita me la habían dado hacía como dos años antes. El papelito que portaba ya amarillento por el tiempo donde apenas se leía presentarse 15 minutos antes y el lugar, Clínica Central, segundo piso.

Disciplinadamente me presenté en la ventanilla respectiva 20 minutos antes; la respuesta de la señora que la atendía fue que ya en esa Clínica no se atendían pacientes de Oto porque todos se habían trasladado al Hospital Calderón Guardia. Mi reclamo fue que por qué no me habían avisado, con la consabida respuesta: No lo sé, pero vaya al Hospital en el segundo piso, edificio histórico.

Hacia allá me dirigí, ilusionado que en ese lugar me atenderían. Después de buscar por varios lugares dónde se encontraba el sitio, me presenté ante otras dos señoras o señoritas a la cuales les trasmití que había sido enviado por la señora de la Clínica. Mostré mi papelito amarillento de más de dos años. La señora casi ni quiso tocarlo, probablemente lo vio como un documento ajado y destartalado porque el paciente lo había andado quien sabe por dónde, sin comprender que su estado se debía exclusivamente al paso del tiempo y fruto de que las letras también se van borrando. Inmediatamente me lo devolvió. No, me dice. Para atenderlo aquí usted necesita una referencia del Ebais. Ante lo cual, le respondo: pero por qué otra referencia, dado que si yo ya tengo una cita en la especialidad de Otorrinolaringología en la Clínica Central y de ahí transfirieron todos los pacientes al Hospital es porque ya habían sido referidos por el Ebais. Entonces, ¿ahora tengo que ir al Ebais pedir cita para que me den una nueva referencia y que ustedes me den cita, dos años después? ¿No le parece absurdo? ¿Las diferentes instancias -le dije- no se hablan entre sí, no hay un solo expediente? Yo solo soy una empleada, responde. La verdad es que sí, me digo para mis adentros; habría que mover toda la estructura inmensa, gigantesca de la Caja, para cambiar algo tan sencillo, pienso. ¿Pero quién podrá hacerlo? ¿Las personas individualmente no, los sindicatos, las juntas de salud, las autoridades de la Caja?

Bueno, le digo ya rendido. Si traigo otra referencia ¿me atiende? No, contesta. Tiene que llevarla a la oficina que recibe las referencias que queda100 metros después de pasar la línea del tren y me señala el oeste. Luego ellos la estudian y días después usted debe pasar a recogerla para venir a sacar la cita. De donde me encontraba tenía que caminar como 300 metros, cerca de la Cancillería, para llegar, después de haber peregrinado por todo el edificio histórico del Hospital.

— ¡Ah!, pero hay algo más. Que allí atienden hasta las 3 de la tarde.

¡Casi me desmayo!, entre el calor, la ofuscación, la cólera y la incomprensión de cómo una institución de salud se había convertido en una Institución tan poco “amigable con el usuario”, como dicen ahora. La verdad no me salió del alma ni un gracias, porque hubiera sido muy hipócrita.

Ya me retiraba del Hospital derrotado, cuando pensé.

Hombre, cómo me voy a ir así. Y se me ocurrió la gran idea de que en ese lugar debía existir una Contraloría de Servicios. Me voy para allá, al fin y al cabo, esta experiencia podría ser una oportunidad de mejora.

Pregunté a los guardas, dónde estaba la oficina, estos no sabían y consultaron por radio. Al rato me informaron que quedaba frente al Corazón de Jesús, siguiendo ese pasillo. Al fin logré ubicarla, pero no había nadie. Esperé y esperé. Al rato vi una puerta con un rótulo de Contraloría de Servicios y toqué. Pregunté si nadie atendía en la ventanilla; se asomó la muchacha y dijo que probablemente el señor andaba en el baño. Que esperara. Al buen rato, llegó el señor, arrastrando los pies, con un andado que mostraba que estaba cerca de su hora de salida y que no quería que ya nadie lo importunara o que lo jodiera con mierdas de reclamos. Volví con mi cuento, enseñé el papelillo amarillento con mi cita dada hace dos años que el señor vio como con asco y ni siquiera tocó. En síntesis, vengo a poner una queja puede ser que estas cosas se puedan corregir.

—Yo lo más que puedo hacer, me dice, es darle una nota dirigida al director de Oto para que usted la lleve y ver si él le resuelve algo.

La verdad es que ese fue el tiro de gracia. Había sido liquidado, totalmente derrotado y aniquilado por el entramado hospitalario. Ni siquiera recibió mi queja, que es su obligación y darle trámite a la misma.

— No gracias, le contesté, y me fui.

¿Por qué hacen al usuario pasar por este calvario?

No estamos ante el asunto de las listas de espera, de los especialistas, de la saturación de emergencias y de otros problemas mucho más complejos. Son cosas más pequeñas, elementales, que aliviarían el trajinar de los asegurados, que pueden resolverse si se dan a la tarea de organizar de mejor manera las cosas, al servicio de los asegurados y no al servicio de los trabajadores de la Caja.

En la época de la tecnología hay cosas que me pregunto si no pueden ser corregidas y mejoradas sustancialmente, agregando un ahorro financiero para la Institución.

¿Pueden las referencias que remiten los Ebais ser enviadas directamente a las oficinas respectivas por correo electrónico, con un solo clic, sin que sea el asegurado el que tenga que hacer el trámite?

Además, las oficinas que reciben referencias tienen horarios diferentes para recibirlas, creando una dificultad más al asegurado, una pérdida de horas trabajo a los trabajadores.

Siempre me he preguntado por qué el Hospital no concentra en un solo lugar todo lo referente al otorgamiento de citas. Los hospitales nacionales tienen kilómetros de pasillos que para el asegurado es difícil transitar y orientarse.

Las personas tienen que deambular, ir de un lugar a otro por todo el Hospital y sus alrededores para concretar una cita: si es rayos X, ir a ese lugar, si es laboratorio ir ahí, si es cardiología y todo el resto de las especialidades, ir a cada una de ellas. Un único centro de citas ahorraría tiempo y fuerzas al asegurado y habría menos personal en estas tareas.

En la época tecnológica es absurdo esa organización del trabajo. Tal vez con un poquito de buena voluntad y pensando primero en el asegurado, se podrían resolver muchos problemas, pequeños pero que fastidian la vida de las personas.

Por mi parte, tendré que iniciar todo el procedimiento para que dentro de 2 años me vea el especialista en Oto. Claro si no cambian nuevamente el lugar de atención.

540

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Al verles trabajar pienso mucho en este tiempo que nos tocó vivir en Costa Rica. Pienso en las atrocidades y perversiones que una camarilla de vividores empresariales y sus empleados en el gobierno han dispuesto para clausurar definitivamente el proyecto de sociedad que una vez fuimos.

Al verles trabajar a todas horas de la forma que lo hacen, pienso en el sistema de salud pública de este país y en la amenaza que se ha instalado sobre sus cimientos, desde esa gente mezquina que hoy nos gobierna.

Ellos cuidaron, atendieron, abrigaron durante más de un mes a mi padre en su convalecencia. Son los equipos interdisciplinarios del quinto piso del Hospital San Vicente de Paul en Heredia. Doctores, enfermeros, trabajadores sociales, personal de limpieza. Todos. Todas.

Le decían con cariño el abuelo, Don Guillermo. Nosotros le llamamos tata.

Él fue la historia de la cama 540 durante tantos días. Por eso pienso, tal y como lo dije en el funeral de mi amado padre, que debemos salir a defender ese último bastión del estado social que conocimos en este país. Por eso y porque este proyecto de sociedad no debe terminarse jamás.

Una tarde que acompañaba a mi papá en la 540, le programé una sesión de tangos que sé que disfrutó hasta lo más profundo de su corazón.

El, trabajador insigne de la Caja Costarricense de Seguro Social durante tantos años, libraba el partido más importante de su vida. Y allí estuvieron ellos y ellas para caminar con él con amor, empatía, dedicación.

La cama 540. La historia de un hombre bueno que quedará en los corazones de quienes lo tuvimos en nuestras vidas. Por su memoria, la lucha debe ser luchando. Por su legado, el sistema de salud pública debe ser defendido. Por su corazón, el corazón de ese equipo maravilloso que lo acompañó hasta el final.

Gracias. Mil gracias.

Pensiones en la CCSS: Junta Directiva sólo traslada respuesta de mandos medios y el Gobierno no paga

La discusión sobre el reajuste de las pensiones del Régimen No Contributivo (RNC) y del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) suma un nuevo capítulo, tras la comunicación oficial enviada a la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) por parte de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

1. El punto de partida: solicitud de reajuste

Mediante oficio ACSS-003-2025, la Auditoría Ciudadana solicitó:

  • Revaluar el monto básico del RNC de ¢82.000 a ¢89.626.
  • Revalorizar al menos en 1% las pensiones del IVM.
  • Ajustar el monto mínimo del IVM de ¢159.692,22 a ¢162.295,20 a partir del 1° de enero de 2026.

La solicitud se fundamenta en la pérdida del poder adquisitivo acumulada y en la necesidad de garantizar condiciones dignas a personas pensionadas.

2. La respuesta de la Gerencia de Pensiones

En el oficio GP-0029-2026, del 6 de enero de 2026, el gerente de Pensiones, Jaime Barrantes Espinoza, respondió a la consulta elevada por la Junta Directiva.

Sobre el Régimen No Contributivo (RNC), la Gerencia indica que:

  • El RNC es financiado totalmente por el Estado.
  • La CCSS actúa como administradora.
  • “Hasta el momento el Estado no ha girado recursos presupuestarios para poder efectuar aumentos de las pensiones del RNC”.

Es decir, el obstáculo principal señalado es la ausencia de transferencia de recursos por parte del Gobierno.

En relación con el IVM, el oficio sostiene que cualquier revalorización requiere:

  • Estudio actuarial de la Dirección Actuarial y Económica.
  • Consideración de la Junta Directiva.
  • Condiciones financieras favorables del régimen.

Se añade que, desde octubre de 2023, no se recomiendan nuevos aumentos debido a tasas de inflación acumuladas negativas, aunque sí se han ajustado los montos mínimos conforme al reglamento.

3. El acuerdo de la Junta Directiva

El 12 de febrero de 2026, en sesión ordinaria N.° 9582, la Junta Directiva conoció el oficio GP-0029-2026 y adoptó un acuerdo unánime:

Se limitó a instruir a la Secretaría para trasladar el oficio de la Gerencia de Pensiones a la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social como respuesta.

Es decir, no tomó un acuerdo sustantivo sobre el reajuste solicitado, sino que acogió lo indicado por la Gerencia.

4. La crítica de la Auditoría Ciudadana

En su oficio ACSS-002-2026, del 17 de febrero de 2026, la Auditoría Ciudadana señala que:

  • La Junta Directiva no resolvió sobre el fondo del reajuste.
  • Se limitó a acoger lo indicado por un “mando medio” (Gerencia de Pensiones).
  • No se aportó el “criterio técnico” solicitado, sino que se remitió a la necesidad de que otro “mando medio” (Dirección Actuarial y Económica) lo elabore.

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social subraya que:

  • No se informó cuál será el reajuste de la pensión mínima del IVM ni su fecha de aplicación.
  • No se adjuntaron oficios enviados al Gobierno solicitando recursos para el RNC.
  • No se presentaron estudios técnicos actualizados sobre la pérdida de poder adquisitivo.

En su petición final, la ACSS solicita que la Junta Directiva exija a sus mandos medios la elaboración del estudio técnico para un nuevo reajuste del IVM, que no se revalora desde octubre de 2023.

5. Dos ejes centrales del conflicto

Del análisis conjunto de los documentos y antecedentes pueden identificarse dos núcleos del debate:

a) La falta de recursos del Gobierno para el RNC.
La Gerencia de Pensiones afirma que el Estado no ha girado recursos presupuestarios para aumentar el monto básico del Régimen No Contributivo. Esto coloca la discusión en el plano de la responsabilidad fiscal del Gobierno con la seguridad social.

b) La delegación en mandos medios.
La Junta Directiva, órgano superior de la institución, no adoptó una decisión política sobre el reajuste, sino que trasladó la respuesta técnica de la Gerencia. La Auditoría cuestiona que la responsabilidad se diluya entre gerencias y direcciones técnicas sin una definición clara del órgano máximo de gobierno institucional.

6. Un tema de fondo: poder adquisitivo y dignidad

En un contexto de encarecimiento de servicios básicos, medicamentos y alimentación, la discusión no es meramente técnica. Se trata de:

  • El poder adquisitivo de personas pensionadas.
  • La sostenibilidad financiera de los regímenes.
  • La responsabilidad del Estado en el financiamiento del RNC.
  • El papel de la Junta Directiva como instancia decisoria.

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social insiste en que el tema no puede quedar en una cadena de remisiones entre instancias administrativas, sino que requiere decisiones claras y transparencia.

El debate sobre el reajuste de las pensiones continúa abierto.

La discusión sobre el reajuste de las pensiones del Régimen No Contributivo (RNC) y del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) suma un nuevo capítulo, tras la comunicación oficial enviada a la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) por parte de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

  1. El punto de partida: solicitud de reajuste

Mediante oficio ACSS-003-2025, la Auditoría Ciudadana solicitó:

  • Revaluar el monto básico del RNC de ¢82.000 a ¢89.626.
  • Revalorizar al menos en 1% las pensiones del IVM.
  • Ajustar el monto mínimo del IVM de ¢159.692,22 a ¢162.295,20 a partir del 1° de enero de 2026.

La solicitud se fundamenta en la pérdida del poder adquisitivo acumulada y en la necesidad de garantizar condiciones dignas a personas pensionadas.

  1. La respuesta de la Gerencia de Pensiones

En el oficio GP-0029-2026, del 6 de enero de 2026, el gerente de Pensiones, Jaime Barrantes Espinoza, respondió a la consulta elevada por la Junta Directiva.

Sobre el Régimen No Contributivo (RNC), la Gerencia indica que:

  • El RNC es financiado totalmente por el Estado.
  • La CCSS actúa como administradora.
  • “Hasta el momento el Estado no ha girado recursos presupuestarios para poder efectuar aumentos de las pensiones del RNC”.

Es decir, el obstáculo principal señalado es la ausencia de transferencia de recursos por parte del Gobierno.

En relación con el IVM, el oficio sostiene que cualquier revalorización requiere:

  • Estudio actuarial de la Dirección Actuarial y Económica.
  • Consideración de la Junta Directiva.
  • Condiciones financieras favorables del régimen.

Se añade que, desde octubre de 2023, no se recomiendan nuevos aumentos debido a tasas de inflación acumuladas negativas, aunque sí se han ajustado los montos mínimos conforme al reglamento.

  1. El acuerdo de la Junta Directiva

El 12 de febrero de 2026, en sesión ordinaria N.° 9582, la Junta Directiva conoció el oficio GP-0029-2026 y adoptó un acuerdo unánime:

Se limitó a instruir a la Secretaría para trasladar el oficio de la Gerencia de Pensiones a la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social como respuesta.

Es decir, no tomó un acuerdo sustantivo sobre el reajuste solicitado, sino que acogió lo indicado por la Gerencia.

  1. La crítica de la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social

En su oficio ACSS-002-2026, del 17 de febrero de 2026, la Auditoría Ciudadana señala que:

  • La Junta Directiva no resolvió sobre el fondo del reajuste.
  • Se limitó a acoger lo indicado por un “mando medio” (Gerencia de Pensiones).
  • No se aportó el “criterio técnico” solicitado, sino que se remitió a la necesidad de que otro “mando medio” (Dirección Actuarial y Económica) lo elabore.

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social subraya que:

  • No se informó cuál será el reajuste de la pensión mínima del IVM ni su fecha de aplicación.
  • No se adjuntaron oficios enviados al Gobierno solicitando recursos para el RNC.
  • No se presentaron estudios técnicos actualizados sobre la pérdida de poder adquisitivo.

En su petición final, la ACSS solicita que la Junta Directiva exija a sus mandos medios la elaboración del estudio técnico para un nuevo reajuste del IVM, que no se revalora desde octubre de 2023.

  1. Dos ejes centrales del conflicto

Del análisis conjunto de los documentos y antecedentes pueden identificarse dos núcleos del debate:

a) La falta de recursos del Gobierno para el RNC
La Gerencia de Pensiones afirma que el Estado no ha girado recursos presupuestarios para aumentar el monto básico del Régimen No Contributivo. Esto coloca la discusión en el plano de la responsabilidad fiscal del Gobierno con la seguridad social.

b) La delegación en mandos medios
La Junta Directiva, órgano superior de la institución, no adoptó una decisión política sobre el reajuste, sino que trasladó la respuesta técnica de la Gerencia. La Auditoría cuestiona que la responsabilidad se diluya entre gerencias y direcciones técnicas sin una definición clara del órgano máximo de gobierno institucional.

6. Un tema de fondo: poder adquisitivo y dignidad

En un contexto de encarecimiento de servicios básicos, medicamentos y alimentación, la discusión no es meramente técnica. Se trata de:

  • El poder adquisitivo de personas pensionadas.
  • La sostenibilidad financiera de los regímenes.
  • La responsabilidad del Estado en el financiamiento del RNC.
  • El papel de la Junta Directiva como instancia decisoria.

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social insiste en que el tema no puede quedar en una cadena de remisiones entre instancias administrativas, sino que requiere decisiones claras y transparencia.

El debate sobre el reajuste de las pensiones continúa abierto.

SIFREHN cuestiona a la CCSS por retrasos y manejo del nuevo Hospital Geriátrico y Gerontológico Nacional

El doctor Alfredo Ramírez Montero, secretario general del Sindicato del Frente Hospitalario Nacional y Afines (SIFREHN), emitió un nuevo mensaje dirigido a las y los trabajadores del sector salud y a la ciudadanía en general, en el que critica fuertemente el manejo institucional de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) con respecto al proyecto del Hospital Geriátrico y Gerontológico Nacional.

Según Ramírez Montero, la construcción del nuevo hospital —una necesidad reconocida desde hace más de 15 años— no responde a una iniciativa de la Junta Directiva de la Caja, sino a una orden de la Sala Constitucional mediante la resolución 1904-2025, que obligó a la CCSS a culminar los estudios de factibilidad.

El dirigente sindical lamenta que la institución presente este anuncio “con bombos y platillos”, mientras, según señaló, “se siguen despilfarrando los dineros del pueblo” y no se cumplen los compromisos históricos con la población adulta mayor. Recordó además otros proyectos inconclusos, como la Torre de la Esperanza del Hospital Nacional de Niños, las ampliaciones del Hospital de Cartago y los agregados del Hospital de Limón, “que duermen el sueño de los justos”.

Ramírez Montero cuestionó el proceso de expropiación de terrenos para el nuevo hospital, calificándolo como innecesario y costoso:

“Quieren comprar una cuadra entera en una de las zonas más caras de San José, cuando la Caja ya dispone de terrenos propios contiguos al hospital actual, incluyendo el antiguo edificio de la Junta de Protección Social, que podría aprovecharse”, señaló.

El secretario del SIFREHN advirtió que esta decisión retrasará nuevamente la construcción y reiteró que los fondos del Seguro de Salud deben destinarse exclusivamente a la atención médica, no a inversiones especulativas ni gastos injustificados.

Finalmente, subrayó que los recursos de la Caja pertenecen al pueblo costarricense y deben ser administrados con total transparencia y responsabilidad:

“La Caja despilfarra, engaña al pueblo y posterga las verdaderas soluciones que el sistema de salud necesita”, concluyó.

Vea el video completo en el siguiente enlace:

Marcha conmemora el Día de la Defensa de la CCSS por doceavo año consecutivo

El próximo sábado 8 de noviembre de 2025 se realizará la marcha del Día de la Defensa de la CCSS, convocada por el Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS). Esta actividad se ha consolidado a lo largo de doce años como un espacio ciudadano para expresar el compromiso con la protección de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La movilización iniciará a las 9:00 a. m. en el Parque de la Merced, San José, y culminará frente al edificio central de la CCSS, donde se llevará a cabo una peña cultural.

Con la consigna “¡La Caja no se vende, la Caja se defiende!”, FRENASS invita a todas las personas a participar portando banderas, pancartas y consignas que reflejen la importancia de defender la seguridad social como patrimonio de Costa Rica.

La organización subraya que esta jornada busca reafirmar el papel histórico de la CCSS en la salud y bienestar de la población, en un contexto donde la ciudadanía se une para rechazar cualquier intento de debilitamiento de la institución.

ANEP denuncia crisis en la implementación del sistema ERP-SAP en la CCSS

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) ha alertado sobre la grave crisis que enfrenta la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) debido a la implementación del sistema ERP-SAP. Albino Vargas Barrantes, secretario general de la ANEP, y Orlando Soto Aguilar, delegado Sindical ANEP-CCSS, expresaron su preocupación por los impactos negativos que este sistema está generando en la atención a la población asegurada.

Vargas Barrantes indicó que las farmacias de la CCSS continúan bloqueadas por inconsistencias en los saldos, lo que amenaza con un desabastecimiento de insumos y medicamentos esenciales. Además, se están procesando alrededor de 2,000 facturas relacionadas con deudas pendientes a proveedores que ascienden a la alarmante cifra de $24,038,989.43 (veinticuatro millones de dólares).

Orlando Soto Aguilar hizo un llamado a la población asegurada a mantenerse vigilante ante las acciones de la CCSS en este proceso. También exigió a la Junta Directiva de la CCSS que detenga la implementación del sistema ERP-SAP para evitar mayores consecuencias negativas en los servicios de salud.

La ANEP ha comenzado a interponer las denuncias correspondientes ante las instancias pertinentes para que se investigue a fondo esta crítica situación que afecta la salud pública en el país. Este llamado es parte del compromiso de la ANEP por visibilizar y defender los derechos de todas las personas aseguradas.

Foto: Fabián Hernández Mena

Todo sucedió hace 83 años

Martín Rodríguez E.

Costa Rica era un país chiquitico, con muy pocos pobladores, con decirles que en 1940 la población de Costa Rica era de 626.155 habitantes, más o menos, ya que en ese año se cuenta con un Censo no comprobado, pero si en el Censo comprobado de 1950 la población era de 800.875 habitantes, entonces debe estar muy cerca.

El caso, y a qué viene el tema de la población en 1940, es que en 1941 es cuando nace la Caja Costarricense de Seguro Social, luego conversamos de la historia de la creación de la Caja de Seguro Social, pero nuestro país en esa época era un país muy atrasado, con una casta de ricos heredera del poder dejado luego de la independencia del yugo español, y un pueblo muy pobre, trabajador del campo, hambriento y que sufría las penurias de las enfermedades y las epidemias de la época.

Los que contaban con los llamados “médicos de cabecera” y tenían atención médica oportuna eran los adinerados. Algunos médicos de entonces, por misericordia, atendían a algunos pobres, pero era todo.

Cuando nace la Caja Costarricense de Seguro Social en 1941, al proyecto de Ley de creación se le modificaron varios artículos. El presidente Calderón fue lo suficientemente hábil para mantener el proyecto, aún con los cambios que se le introdujeron, la autonomía había desaparecido para transformarse en una dependencia del Poder Ejecutivo, cuyos fondos serían manejados por una Comisión formada por el Gerente del Banco de Seguros, el Gerente del Banco Nacional y un representante de la Casa Presidencial.

Años más tarde, en 1943, la Junta Directiva de la institución envía un nuevo proyecto de Ley al Congreso y con esta reforma la Institución recuperó, las modificaciones a la Ley original del 41, como fue la autonomía perdida y su propia administración, incluso la financiera. ¿Por qué era tan importante recuperar esa autonomía administrativa y financiera?, porque era la única forma de mantenerla fuera de las garras de intereses privados y partidos politiqueros corruptos.

Con esto Costa Rica logró un acelerado desarrollo del sistema de salud, el pueblo tuvo acceso a servicios de salud, la natalidad fue en en aumento, ya lo niños y las niñas no morían como antes, los ancianos tenían supervisión y atención a sus enfermedades y, muy importante, los nuevos profesionales de salud se especializaban aún más y se llegó a realizar las más complejas operaciones que convirtieron el sistema de salud de Costa Rica en un ejemplo mundial.

Un trasplante, una operación, una curación, un parto seguro y atención a los recién nacidos y ancianos nos permitió crecer como país.

La Caja, por Ley, se financia con los aportes que trabajadores, patronos y el Estado. Es tan importante que quienes más ganan más aportan y quienes menos ganan NO quedan desamparados de los mismos servicios.

La atención primaria, las clínicas y la construcción de hospitales, tejió un entramado de atención de salud que permitió a la población desarrollarse, estudiar y trabajar en buenas condiciones, todos se beneficiaban, el pueblo, los patronos y el Estado, así se devuelve el aporte económico de cada sector.

¿Te has preguntado qué pasa si volvemos a 1940 sin la Caja, solo con medicina privada?, ¿Qué pasará con las futuras generaciones de costarricenses, cómo pagarán una operación compleja, atención médica y el costo de esos servicios?, ¿Podrán pagar esos servicios?

Hoy la CCSS cumple 83 años, desde su inicio los ricos la combatieron para no tener que aportar a la salud del país, el pueblo costarricense se manifestó y salió a la calle a defender su nueva Caja Costarricense de Seguro Social, muchos murieron haciéndolo.

Hoy, 83 años después, el mismo sector quiere quebrar a la Caja, destruirla y venderte paquetes de salud privados, el que tiene paga, y el que no, salado. No es nuevo, no es solo este gobierno, desde 1980 vienen minando a la Caja, no pagando lo que les corresponde al Estado y al sector empresarial grande, buscan no pagar nada, pero tener trabajadores con buena salud. Desde la década de los 80, vienen privatizando la Caja de servicio en servicio, entregándolos al sector privado que únicamente le interesa la ganancia, pagando la Caja más por esos “servicios privados” que lo que le costaría darlos a la institución.

La deuda a la Caja es de más de 4.000.000.000.000 (Cuatro mil millones de millones de colones) o más simple 4 billones de colones.

Con ese dinero que “se esfuma” en manos de empresarios inescrupulosos, corrupción, saqueo y chorizos, se podrían resolver TODOS, absolutamente todos los problemas de la Caja y los costarricenses podrían recibir servicios de salud eficientes y de calidad.

Por eso la defensa de la Caja es una responsabilidad de todo ciudadano de este país, de todos los hombres y mujeres que habitamos esta tierra, hasta ahora la defensa la ha estado haciendo la clase trabajadora de la Caja, esa que, con salarios congelados, con ataque humillantes, han dado su vida incluso, durante la pandemia. Muchos se contagiaron y murieron haciendo su trabajo, curando a las personas, día y noche, los 365 días del año, sin descanso y con grandes sobrecargas de trabajo, aún y cuando a muchos les retrasan el pago de su salario por 2, 3, 6, e incluso por 8 meses. ¿Es justo?, por supuesto que no.

La defensa de la CCSS para nos dure otros 83, 100 o más años, debe ser ahora y debe ser la causa de todo costarricense, nacido en esta tierra o que ha adoptado esta como su hogar.

La UCR lista para brindar diagnósticos a pacientes con cáncer de la CCSS, pero no puede empezar

El Laboratorio cuenta con una unidad ciclotrón y un tomógrafo por emisión de positrones y en tomografía computada (PET y CT, por sus siglas en inglés). (Foto: Manrique Vindas)

Atraso en firma de contrato con la CCSS

Destituciones, sustituciones, detenciones y cuestionamientos a altos funcionarios de la CCSS, retrasan la firma de contrato con la UCR para que esta Universidad brinde valiosos servicios a pacientes con cáncer

Miles de pacientes con cáncer podrían beneficiarse del servicio que ofrece el Laboratorio Ciclotrón PET/CT de la Universidad de Costa Rica (UCR), pero la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha retrasado la contratación.

Debido a que será un contrato entre ambas instituciones que se regirá por el derecho público, el camino ha sido largo para poder cumplir con todos los requisitos que exige la Ley General de Contratación Pública, tanto para la Universidad de Costa Rica (UCR), como para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

A pesar de los múltiples requisitos y trámites que se lograron cumplir por parte de ambas instituciones, no se tiene conocimiento, por parte de la CCSS, cuando saldrá publicado en el Sistema Integrado de Compras Públicas (SICOP) el mencionado contrato.

Pero entonces, ¿por qué no se ha firmado el contrato entre la UCR y la CCSS para que el Laboratorio Ciclotrón PET/CT comience a brindar este valioso servicio de diagnóstico para los pacientes con cáncer?

¿Por qué el atraso?

La respuesta no es clara, no se sabe si han sido retrasos por parte de la Gerencia Médica de la CCSS, a la cual se le ha cambiado el gerente en varias ocasiones.

Es probable que algo tenga que ver el envío a un período de 20 días de vacaciones “forzadas” al Gerente Médico de la Caja Dr. Wilburg Díaz Cruz.

El pasado 9 de julio la Junta Directiva de la CCSS decidió otorgar al Dr. Díaz 20 días hábiles de vacaciones, período que se extendía desde el 15 de julio y hasta el 13 de agosto de este año. En su lugar, fue designado el Dr. Alexander Sánchez Cabo, por recomendación de la presidenta ejecutiva de la CCSS, la M. Sc. Marta Esquivel Rodríguez.

También el retraso podría originarse en alguna otra Gerencia de la institución, como la Gerencia General o la de Logística, lo cierto y preocupante es que la CCSS no ha sido capaz de realizar la contratación entre entes de derecho público en el SICOP.

Los radiofármacos se producen por la unión de un material radioactivo con un material farmacéutico. Actualmente se exportan estos a Guatemala y se espera poder exportar también a El Salvador y otros países. (Foto: Manrique Vindas)

Tomando en cuenta las recientes detenciones realizadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a altos funcionarios de la CCSS, aumenta la incertidumbre de cuando saldrá esta urgente contratación, necesaria para que la UCR pueda atender a los pacientes oncológicos de esa Institución.

Como resultado, mientras la CCSS se enfrasca en resolver esos problemas internos, los perjudicados son los miles de asegurados que padecen de cáncer. ¡No se trata de cualquier enfermedad, sino la enfermedad neoplásica de fatales consecuencias!

En estos meses ya se hubiera atendido a una gran cantidad de pacientes que requieren los exámenes diagnósticos que puede brindarles el Laboratorio Ciclotrón PET/CT de la UCR, ya que en un solo turno se podría atender hasta 15 paciente por día, es decir 300 pacientes al mes, o bien 600 si se llega a trabajar en doble turno.

Gran proyecto

El Laboratorio Ciclotrón PET/CT consta de todo un edificio construido y adaptado especialmente para la operación de una unidad ciclotrón y un tomógrafo por emisión de positrones y en tomografía computada (PET y CT, por sus siglas en inglés).

Los equipos instalados son únicos en Centroamérica, todos ellos de alta tecnología, producto de la investigación y conocimientos más avanzados en el estudio del cáncer a nivel mundial.

 La UCR adquirió todos estos equipos para cumplir con los tres pilares de esta institución, investigación, la docencia y la acción social.

En el caso de la docencia, estudiantes de Imagenología Diagnóstica y Terapéutica, así como de Enfermería pasan por estas instalaciones, para depurar los conocimientos adquiridos en el aula. También estudiantes de Química, Física, Farmacia y laboratoristas químicos entre otros se encuentran haciendo pasantías, asistencias y practicas dirigidas en este Laboratorio.

En el campo de la investigación científica, se han defendido tesis de Maestría Académica en Física Médica y de la Carrera de Imagenología Diagnóstica y Terapéutica. Se han publicado al menos tres artículos y se han publicado numerosos resúmenes en congresos internacionales.

Este acelerador de partículas puede crear más de 100 materiales radiactivos para fabricar radiofármacos. (Foto: Manrique Vindas)

Desde el punto de vista de la acción social, este laboratorio ha recibido cerca de mil pacientes, tanto del del sector público y del sector privado. Los precios de los estudios realizados en estas instalaciones son casi $1500 (casi 800 mil colones) menos que los que se estaban ofreciendo en el país antes de que este laboratorio abriera sus puertas.

Acelerador de partículas y radiofármacos

Según explicó el Dr. Dr. Erick Mora Ramírez, responsable del Laboratorio Ciclotrón PET/CT se trata de “un acelerador de partículas que se utiliza para la producción de radioisótopos, algunos de ellos de aplicación en medicina nuclear, tales como el flúor-18. Los radioisótopos de interés médico producidos en el ciclotrón se procesan posteriormente en un laboratorio de producción de radiofármacos, instalado en la misma infraestructura y a pocos metros del Ciclotrón, para obtener medicamentos inyectables que luego serán inyectados de forma intravenosa a los pacientes.

El Dr. Erick Mora Ramírez, explica la importancia que reviste para el país y para los enfermos oncológicos de la CCSS, la firma del contrato entre ambas instituciones, con el fin de que los asegurados puedan aprovechar este importante recurso tecnológico de medicina nuclear que pone a disposición esta Universidad.

Antes estos radiofármacos se debían importar, lo que implicaba al país un egreso de dinero muy importante, pero gracias a este Laboratorio los radiofármacos se pueden producir varias veces al día, en caso de que se tuviera que recibir una gran cantidad de pacientes”.  Los radiofármacos son la unión de un material radioactivo con un material farmacéutico.

En ese sentido enfatizó que una de las ventajas principales de la tecnología de este laboratorio es: “proveer radiofármacos que permitan hacer un estadiaje inicial de las enfermedades, y luego de un tratamiento (cirugía, radioterapia o quimioterapia), un re-estadiaje, así los médicos tratantes puedan conocer si el mismo fue exitoso o se necesita seguir con otros métodos para tratar las enfermedades”.

Este acelerador de partículas puede crear más de 100 materiales radiactivos, los cuales pueden ser utilizados en el ambiente clínico o en investigación y actualmente se exporta seis veces por mes a Guatemala, se espera poder exportar también a El Salvador.

El Dr. Mora explicó que “una vez que el paciente es inyectado con el radiofármaco, debe esperar uso 45 minutos para que este se distribuya en el cuerpo, luego es colocado en el PET/CT – Tomógrafo por Emisión de Positrones (PET, por sus siglas en inglés) combinado con un tomógrafo computadorizado (CT, por sus siglas en inglés)-. El PET/CT genera imágenes metabólicas y anatómicas del cuerpo del paciente, y también genera la fusión de estas. Estas imágenes pueden arrojar información valiosa para diagnosticar enfermedades como el cáncer, enfermedades neurológicas y cardiacas, lo que permite tomar decisiones sobre procedimientos e intervenciones quirúrgicas, tratamientos médicos, determinar características, dimensiones y localización de tumores”. 

El Dr. Mora detalló que este equipo PET/CT logra imágenes híbridas con capacidad de ubicar lesiones de hasta 4 mm de diámetro, lo cual puede llegar a ser muy importante en el curso del tratamiento de un paciente oncológico.

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Para más información escribir al correo erick.mora @ucr.ac.cr. Para solicitar servicios del Ciclotrón, llamar al 2511-4949 / 2511-4930.

 

Manrique Vindas Segura
Periodista, Oficina de Comunicación Institucional, UCR