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Etiqueta: comunicación política

El memorándum del miedo sigue vigente: Cerca de dos décadas después del TLC y el poder político continúa gobernando desde la amenaza y el miedo

El Observatorio de Bienes Comunes de la Universidad de Costa Rica trae a discusión la política de miedo que circula en el país bajo una nota que invita al debate. Han pasado casi dos décadas del “memorándum del miedo”, durante este tiempo la política costarricense se ha tornado en una actividad donde se gobierna desde la manipulación emocional y las amenazas. Aquello que en un principio comenzó como una nueva estrategia durante la campaña del Tratado de Libre Comercio (TLC), se transformó en sistema estructurado para ejercer el poder articulado, el control de discurso, el silencio a la crítica y la promoción de lealtades subordinadas al miedo.

Actualmente, esa forma estructural de ejercer el poder se reproduce nuevamente en ámbitos municipales, en los conflictos con las universidades y mediante el flujo de información difundido en redes sociales, donde el miedo comienza a desplazar al debate público.

El control de los medios digitales ahora es un objetivo claro. La lógica de la política de miedo se ha modernizado con los años y en el presente marcado por la digitalización y los flujos de información que circulan en las redes sociales, la imposición del miedo en los medios tradicionales de antaño como la prensa escrita, la radio y televisión ya no es suficiente. El poder político del miedo se extiende por medio de troles y algoritmos a través las redes sociales. Los espacios de conversación pública están saturados con desinformación y polarización y burlas. El miedo migró a los espacios digitales u se transformó en un nuevo instrumento político.

Es de carácter urgente recuperar la libertad de palabra y la participación ciudadana en contraposición al control político y a la «pedagogía del miedo” que normaliza la desconfianza y desgasta los bienes comunes.

El miedo dejó de ser una táctica: es un sistema que erosiona la confianza y debilita los bienes comunes.

Lee la nota completa y abramos esta conversación: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/el-memorandum-del-miedo-sigue-vigente-18-anos-despues-la-politica-costarricense-aun-gobierna-desde-la-amenaza/

¿Y si el cansancio moral incuba una esperanza?

Henry Mora Jiménez

Días atrás tuve la ocasión de leer el motivador artículo “El cansancio moral de un país decente”, escrito por Vinicio Jarquín, a quien no tengo el gusto de conocer.

El artículo, aunque sugestivo y conmovedor, trasluce un halo de desaliento que seguramente el mismo autor no desea transmitir. Por eso, quiero aprovechar la gran audiencia que el artículo de V. Jarquín ha tenido en redes, para proponer un mensaje más esperanzador, porque incluso cuando navegamos en aguas turbulentas y no se avizora tierra cercana, nunca debemos de renunciar a ese rayo de “pesimismo esperanzador” que nos permitirá encontrar una salida. Mi visión no es opuesta a la de V. Jarquín, quizás más bien complementaria.

V. Jarquín diagnostica un malestar profundo, pero (supongo que conscientemente) nos deja en el límite de lo sintomático. ¿Y si la esperanza no es solo un «algo que volverá”, sino que puede y debe ser cultivada de manera activa y estratégica?

Jarquín describe como la mayoría decente «se ha replegado a su vida privada porque el espacio público se volvió inhabitable». Esto, aunque comprensible, indicaría una rendición tácita.

¿Y si en lugar de un simple «repliegue», lo que podría estar ocurriendo es un proceso de incubación? La gente no se está rindiendo; está buscando y creando espacios públicos alternativos donde al menos la decencia sea una norma imbatible.

Si es así, entonces la energía no se pierde, se redirige. Pero seguramente, por el momento, la esperanza está en fortalecer las comunidades locales, reales y virtuales, nuevas esferas públicas donde la ética, el debate de altura y la cooperación sí funcionan.

Como lo he expresado en otro momento, en lugar de solo quejarnos de los espacios (y los algoritmos) que premian el escándalo y la corrupción, debemos apoyar con gran entusiasmo a periodistas, artistas y creadores que producen contenido sensato, riguroso, valiente y constructivo. Esto «reprograma» el espacio digital.

Jarquín dibuja a la mayoría silenciosa como agotada y sin voz. Esto, nuevamente trasluce desánimo, porque nos presenta como víctimas inermes.

¿Y si el silencio no es sinónimo de impotencia? Puede ser una elección deliberada y hasta estratégica de no participar en una conversación pública que se ha vuelto estéril y tóxica. Es un «cansancio activo» que rechaza las reglas del juego actual.

El desafío no es que esta mayoría «recupere su voz» en el mismo escenario ruidoso y ruinoso, sino que cambie el canal de comunicación.

El boicot a medios y espacios que patrocinan la vulgaridad y la violencia es imperativo. Impulsemos el voto informado y masivo en las elecciones que se avecinan. Incluso el acto deliberado de ignorar el circo mediático es una forma poderosa de actuar sin necesidad de gritar.

Cada persona que en su día a día elige la honestidad, la paciencia y el respeto, está siendo un líder activo. Esta es una revolución silenciosa pero constante.

Otro punto. La visión de Jarquín presenta el cansancio como una carga. No lo descarto, pero podemos verlo también con otros ojos, alineándonos incluso con su última y hermosa frase: «Es el alma del pueblo respirando antes de volver a ponerse de pie».

El «cansancio moral» puede ser la señal de salud de un cuerpo social que se da cuenta de que un sistema (el de la confrontación, la mentira y la vulgaridad como normas) no nos representa y no es funcional a la democracia. Puede ser el agotamiento que precede a una gran transformación. Es el fin de un ciclo, no el fin del camino.

Así, en lugar de lamentar el cansancio, es muy positivo advertir que lo estamos reconociendo a tiempo. Nos está diciendo: «Este camino no es viable. Busquemos otro».

Porque la esperanza reside en usar este momento de creciente rechazo para reflexionar colectivamente sobre qué tipo de comunicación y política (y políticos) queremos.

¿Y si este malestar es el caldo de cultivo perfecto para que surjan nuevas formas de liderazgo, nuevos modelos de diálogo y nuevas plataformas de participación que sean inherentemente más éticas, respetuosas y constructivas?

La mayoría no está en retirada, está en un proceso de reagrupamiento y redefinición de sus tácticas.

El cansancio no es el final, puede ser el síntoma de que algo está a punto de cambiar para mejor. Es la señal de que lo viejo se está agotando para dar paso a lo nuevo.

La verdadera esperanza no es una expectativa pasiva de que las cosas mejoren, sino la convicción activa de que tenemos la capacidad de construirlas mejor.

El artículo de Jarquín nos da la razón para actuar; el optimismo nos da el impulso para hacerlo.

«Su batalla cultural y la nuestra» de Fernando Buen Abad

Henry Mora Jiménez

La disputa por los significados

Hasta hace algunos días pude leer el artículo “Su batalla cultural y la nuestra”, del filósofo mexicano Fernando Buen Abad (publicado a inicios de julio pasado en LaRedH). Creo que la propuesta de Buen Abad merece al menos un comentario de nuestra parte.

¿De qué hablamos cuando hablamos de «Batalla Cultural»?

El término «Batalla Cultural» se ha vuelto central en el discurso de políticos, medios de comunicación y redes sociales a nivel global. Originalmente, es un concepto que las derechas y los sectores conservadores utilizan para describir su lucha contra lo que ellos llaman una «hegemonía progresista» o «dictadura progre» que, según alegan, domina espacios como la educación, los medios, el arte y las leyes. Afirman estar resistiendo para defender «valores tradicionales» como la familia, la patria y la libertad, que sienten amenazados. El artículo analiza esta estrategia no como una defensa genuina, sino como una poderosa ofensiva ideológica para mantener el control sobre los significados que estructuran nuestra sociedad.

El análisis de la «Batalla Cultural» de la derecha y la propuesta de respuesta

Fernando Buen Abad explica que, desde un punto de vista de izquierdas, esta «batalla» es en realidad una disputa por el poder simbólico: es una guerra por controlar el significado de las palabras, las narrativas y las emociones que dan forma a nuestro sentido común.

¿Cómo funciona la estrategia de la derecha?

Se presentan como «rebeldes»: Aunque suelen detentar el poder económico y político, se pintan a sí mismos como víctimas de una élite cultural progresista dominante. Esto es una inversión del concepto de «hegemonía cultural» de Gramsci.

Usan palabras cargadas y emocionales: Emplean significantes como «libertad», «adoctrinamiento», «ideología de género» o «marxismo cultural» de manera flexible. Estos términos no tienen un significado fijo, sino que se llenan de contenido emocional (miedo, indignación, nostalgia) para movilizar a la gente. Por ejemplo, «libertad» puede significar para ellos libertad de mercado o de no pagar impuestos, no la libertad social o la libertad de expresión.

Construyen un «enemigo»: Crean la figura de un «Otro» negativo (la feminista, el migrante, el maestro «adoctrinador», el «comunista») que funciona como una amenaza unificadora para su base.

Dominan las redes sociales: Su batalla se libra eficazmente en plataformas como TikTok, YouTube y con memes. No apelan a la razón con datos, sino a la afectividad y las emociones con relatos simples, gestos e imágenes virales, ganando terreno especialmente entre audiencias jóvenes.

La propuesta: Nuestra batalla cultural
Frente a esto, Buen Abad argumenta que la izquierda no puede limitarse a denunciar hechos o defender instituciones. Debe aprender a disputar el sentido. Esto significa:

– Producir símbolos, relatos y prácticas alternativas y emancipadoras.

– Romper las asociaciones de ideas que impone la derecha (ejemplo: feminismo = destrucción de la familia).

– Apropiarse de los lenguajes populares y generar contra-narrativas deseables, no solo verdaderas.

– Entender que la política es, también, una lucha por los significados que organizan la vida social.

La importancia de este análisis para entender la realidad de Costa Rica

Este tipo de análisis es también de enorme importancia para Costa Rica porque nos permite decodificar la política actual más allá de la superficie. El país no es ajeno a esta «batalla cultural» global. Discusiones intensas y polarizadas sobre la educación sexual, el lenguaje inclusivo, el papel de la religión, las instituciones, la identidad nacional (Tercera república) o la figura de los sindicatos son reflejo de esta misma disputa por el sentido común.

Entender que detrás de eslóganes emocionales y campañas en redes hay una estrategia semiótica organizada para resemantizar conceptos como «familia», “liderazgo” o «libertad», nos ayuda como ciudadanos a:

No caer en polarizaciones simplistas: Permite analizar críticamente los mensajes, identificando los intereses reales que hay detrás de un discurso que se vende como «rebelde» o «antisistema».

Comprender la raíz de los conflictos: Muchas tensiones sociales no son solo sobre leyes o economía, sino sobre qué valores y significados queremos que definan nuestra sociedad.

Exigir una disputa de ideas más robusta: Empuja a quienes defienden propuestas progresistas, de justicia social o de emancipación humana a comunicarlas mejor, con narrativas potentes y emocionalmente resonantes que conecten con la gente, yendo más allá de los informes técnicos y las declaraciones académicas.

En esencia, este marco analítico nos da herramientas para ser ciudadanos más críticos de la información que nos ahoga y participantes más conscientes en la vida democrática costarricense, reconociendo que la lucha por el poder pasa, inevitablemente, por la lucha por el significado de las palabras con las que entendemos el mundo.

Poder Popular: El informe del gobierno de Honduras sobre sus avances políticos

La revista Poder Popular: El Gobierno del Pueblo es una publicación oficial del gobierno de Honduras que presenta un análisis comunicativo de las principales políticas, logros y desafíos del país. También destaca hechos relevantes para mantener informado al pueblo hondureño. En sus ediciones, se destacan importantes avances en áreas como infraestructura, salud, educación, desarrollo social cultura y deporte, con el objetivo de mantener a la ciudadanía informada sobre el trabajo del gobierno para mejorar el bienestar del pueblo hondureño.

La publicación en su Año 3, Edición No. 116 del 18 de octubre de 2024 destaca en sus titulares la fuerte postura de la presidenta Xiomara Castro contra los grupos económicos más poderosos de Honduras que se niegan a pagar impuestos. En el ámbito de seguridad, se informa sobre la lucha activa contra el crimen organizado y los carteles del narcotráfico, con Xiomara Castro afirmando la necesidad de denunciar a los grupos conservadores que conspiran contra su gobierno. Además, se reporta sobre los ascensos en las Fuerzas Armadas y condecoraciones en la conmemoración del natalicio de Francisco Morazán, en un evento presidido por la mandataria y altos funcionarios de gobierno.

Cada número de Poder Popular incluye discursos y entrevistas con funcionarios, análisis de proyectos clave y artículos sobre temas que impactan directamente a las comunidades hondureñas. 

Le invitamos a descargar  Poder Popular: El Gobierno del Pueblo para explorar más a fondo estos temas y estar al tanto de las últimas acciones del gobierno hondureño. Además, ¿qué opina sobre esta estrategia de comunicación política del gobierno de Honduras?

Curso: Gestión municipal y comunicación política de cara a las campañas electorales municipales 2023-2024

La Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica ha organizado el curso Gestión municipal y comunicación política de cara a las campañas electorales municipales 2023-2024.

Propósito:

Que las personas participantes adquieran conocimientos generales y estrategias específicas de comunicación política para campañas electorales municipales que conducirán a las elecciones de febrero 2024, en una perspectiva que promueva la participación ciudadana y el voto informado.

Objetivo general:

Generar capacidades para diseñar y planear campañas electorales a nivel cantonal, que promuevan la participación y el voto informado en las elecciones municipales del 2024.

Público meta:

Dirigencias, funcionariado de organización y equipos de comunicación de partidos nacionales o cantonales que necesiten mejorar sus conocimientos y capacidades de comunicación política de cara a las elecciones municipales. También puede ser de interés para la actualización de profesionales de áreas relacionadas con las ciencias políticas, la administración pública y la comunicación que trabajen a nivel cantonal/municipal.

Contenidos:

  1. Retos de la gestión municipal en Costa Rica en transparencia, rendición de cuentas y prevención de la corrupción
  2. Tendencias electorales y marco normativo de las campañas electorales municipales en Costa Rica.
  3. Comunicación política para promover la participación ciudadana y el voto informado.
  4. Campañas electorales: concepto, características y componentes estratégicos 1
  5. Narrativas políticas como componente central de las campañas electorales.
  6. Investigación para campañas.
  7. Posicionamiento y estrategia.
  8. Campañas digitales.
  9. Medios de comunicación, vocerías y debates.

Personas facilitadoras:

Eugenia Aguirre Raftacco, Johanna Alarcón Rivera, Fabián Cardozo, Daniela Castillo, Lucio Guberman, Federico Irazabal, Marcel Lhermitte, Yanet Martínez Toledo y Galvarino Riveros.

Más detalles: Escuela de Ciencias Políticas UCR.