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Etiqueta: consumo

OMERCON invita a conversatorio sobre rescate financiero de los hogares endeudados

El Observatorio del Mercado y Derechos del Consumidor (OMERCON) invita a participar en el conversatorio “Rescate financiero de los hogares endeudados”, una actividad que busca abrir un espacio de reflexión, análisis y construcción de propuestas frente al creciente problema del sobreendeudamiento que afecta a numerosas familias costarricenses.

La actividad se realizará el sábado 20 de junio de 2026, de 9:00 a.m. a 10:45 a.m., en las instalaciones de AFS, Los Yoses, ubicadas de la Casa Italia, 100 metros al sur y 200 metros al este, sobre avenida 10.

Según la convocatoria, el encuentro abordará la pregunta “¿Se puede salir de las deudas?”, con el propósito de discutir alternativas y propuestas orientadas a rescatar financieramente a los hogares que enfrentan dificultades económicas derivadas del endeudamiento.

Las personas organizadoras destacan que el conversatorio pretende generar un intercambio de ideas sobre mecanismos para proteger a las familias consumidoras, fortalecer sus derechos y promover soluciones ante una problemática que tiene impactos económicos y sociales cada vez más visibles.

La actividad se desarrollará en el marco de la Asamblea General del Observatorio del Mercado y Derechos del Consumidor (OMERCON). Una vez concluido el conversatorio, a partir de las 11:00 a.m., la organización llevará a cabo su Asamblea Extraordinaria.

OMERCON extiende la invitación a personas interesadas en los temas de endeudamiento familiar, derechos de las personas consumidoras, economía doméstica y políticas públicas orientadas a la protección de los hogares costarricenses.

¡Tú tienes reloj, pero nosotros tenemos el tiempo…!

A las puertas de la llegada del 2025 y seguir adelante con dignidad y determinación

Caryl Alonso Jiménez

Caryl Alonso Jiménez

Los Tuareg son un pueblo nómada en el desierto del Sahara. Han vivido así desde hace más de 2,500 años. “Nosotros tenemos el tiempo y ustedes tienen relojes…”, dijo Moussa Ag Assarid, en una entrevista en Madrid publicada por La Vanguardia (2019).

Posiblemente los Tuareg son una de las tribus nómadas que aun habitan en el desierto del Sáhara. Son más conocidos como los hombres azules. Son esas sociedades que quedaron al margen de la acumulación de la liquidez…. Pero han retenido a lo largo de las decenas o centenas de años la mayor de las ambiciones humanas de occidente: el tiempo.

En la entrevista fue sorprendente, los Tuareg tienen la virtud de escuchar el hervor del agua para esperar beber un té con la calma del tiempo. Tienen el tiempo para observar entornos y encontrar aquellos detalles de la noche y el día. Seguro, no tendría nada de extraordinario, excepto porque nada va alterar “el sol por las mañanas, y respirar la luz del amanecer…”, como repite Pablo Neruda (1904-1973).

Los Tuareg no tienen libros de motivación para persuadirse que tienen la ilusión de dominar las emociones. No, no los necesitan… y tampoco hacen extensas campañas para golpetearlos con el gasto plastificado para deudas de por vida y con intereses escondidos. Tampoco hay redes de poder para quedarse con los bienes y activos. Es que no existen… El campo y el extenso desierto es su tierra. No necesitan nada de las redes del consumo para ser diferentes o dichosos.

Tampoco tienen vecinos ni compañeros de trabajo que se sientan amenazados por una idea, por un mejor análisis o por una visión estratégica que aliente un mejor futuro. No, nadie compite por salir de viaje. Los Tuareg no van a ninguna parte y tampoco lo necesitan… no necesitan el tiempo para competir…

Vale recordar que en el 2011, una narrativa cinematográfica en un extraño atrevimiento, bajo la dirección de Andrew Niccol, presentó la cinta, “El Precio del mañana”, catalogada de ficción y distopía. Realmente, ¿Distopía? ¿Acaso no es verdad que para vivir se necesita liquidez, que resulta ser tiempo y vida?

En la cinta el protagonista busca destruir los sistemas tecnológicos que lo persiguen por una falsa acusación. Allí revela cómo un grupo social vive para siempre con el control del tiempo… ¿Acaso no es eso lo que ocurre hoy…? Entonces ¿Cómo entender liquidez?

¿Tiempo…? El ruido semántico es dramático con la realidad, y con los que no tienen el precio para pagar el tiempo de hoy. Seguro, las redes del consumo es el invento para ponerle precio al tiempo y la vida. La caricatura de una vida mejor, es la burla inoculada que arrebata libertad y distrae el pensamiento, lo hace parte de una supuesta sociedad feliz. ¡Vaya!, qué razón tenía Aldous Huxley en, “Para un mundo Feliz”, (1932),

¿Tiempo…? Vaya tiempo del mundo que vivimos… Alguna vez en una clase universitaria comenté el argumento del tiempo… un estudiante me preguntó, ¿Pero sí todo funciona bien, entonces dónde está el problema…? y le contesté aquella misma frase de Carl Sagan, – ¿No entendiste nada del curso…?

Alguna vez Stephen Hawking (1942-2018), en una exposición de su libro, “Breve historia del tiempo” (1995), explicó cómo la evolución del universo había alcanzado extensiones infinitas, donde la tierra y la humanidad apenas somos un punto imperceptible en el firmamento… Un asistente intrigado preguntó, ¿Veremos esas transformaciones en el universo…? Si, solo levanta la vista cada noche y lo comprenderás mejor.

A veces la inmensidad asombra y es eso lo que nos define… La soberbia contemporánea es seguro que produce ese miedo de ver hacia arriba en las noches estrelladas, y, seguro, usamos relojes para medir prisa y evitar ver la inmensidad… y aprender a ser humildes.

Pero, ¿cómo nos hicieron caer en la trampa del tiempo y aceptar el precio…? Al parecer confundimos precio con vida… y esa es la trama, aceptar por verdad lo que no entendemos, y seguro, por ello nos cuesta distinguir entre tiempo y vida.

No me cabe duda, el resto son historias teatrales, donde los minutos del espacio/tiempo que hablaba Einstein, quedan reflejadas en ese diminuto sentido de vida que termina cada segundo… y construye un nuevo tiempo… Pero, ¿lo dejaremos ir…?

Los Tuareg seguramente serán el descubrimiento de una norma de vida, donde el silencio resultará ser el mejor antídoto… Somos eso, apenas un haz de luz retratado en la fotografía del Voyager II en noviembre pasado, a 24 mil millones de Kilómetros de distancia, que demostró el tamaño de lo que somos… Pero, ¿lo comprenderemos?

¿Seguiremos siendo los mismos en el 2025…? Si, seguro que sí, de eso se trata, no de la certeza de la victoria; sino seguir, a pesar de las dificultades. Y, como dice Harper Lee, en su más poderosa afirmación, “¡seguir adelante, pase lo que pase…!”.

Walter Coto Molina expone su Proyecto de Ley Pensión Consumo

Actividad organizada por la ANEP

En esta charla, se expone esta idea innovadora que le permitiría obtener pensión sin excepción a todos los costarricenses, esto por medio del consumo, y sin que el Estado, patronos y trabajadores pongan más dinero. Por lo tanto, inicialmente se observa un importante cambio de paradigma,  que podría colocar a Costa Rica con un aporte de significación mundial.

La presente iniciativa de ley tiene como finalidad la creación de un nuevo régimen de protección denominado “Pensión – Consumo” para contribuir a universalizar la cobertura de las pensiones de vejez, invalidez y muerte de la población nacional, para lo cual se asignaría una proporción de lo recaudado con el impuesto sobre las ventas, a la creación de fondos individuales de ahorro.

Específicamente se propone la creación de Fondos de Pensiones mediante una contribución social equivalente al cuatro por ciento (4%) del valor de las compras de bienes y servicios sujetas al impuesto sobre las ventas. Adicionalmente, mediante un transitorio único, se aumenta la tasa vigente del impuesto sobre ventas al 14%, destinando durante el primer año de aplicación un 13% al impuesto de ventas y un 1% de dicho impuesto en forma de contribución social a la pensión-consumo. Durante el segundo año se destinará el 12% al impuesto ventas y 2% a la pensión-consumo. A partir del tercer año se destinará un 10% al impuesto de ventas y un 4% de ese impuesto se transferirá con carácter de contribución social a la pensión de consumo.

La idea es que, mediante la devolución de un porcentaje de lo pagado por dicho impuesto, se fomente una cultura tributaria, que, al incrementar la recaudación general por reducción de la evasión, se generen recursos suficientes para crear fondos de ahorros destinados a complementar los existentes regímenes de retiro (pensión).

Finalmente, para observar y escuchar mas a profundidad los objetivos y procesos que conllevaría esta ley, compartimos el video:

La Sociedad Alimentada del Espectáculo, del Consumo y la Alienación

MSc. Anais Patricia Quirós Fernández
Especialista en la Enseñanza del Idioma Inglés
Estudios en Género, Diversidad y Derechos Humanos
Diplomada en Cambio Climático y Gestión Integral del Riesgo de Desastres
Académica Universitaria

Anais Patricia Quirós Fernández.

La «sociedad del espectáculo» es un concepto desarrollado por el filósofo francés Guy Debord en su obra «La sociedad del espectáculo» («La société du spectacle» en francés), publicada por primera vez en 1967. Este concepto se ha convertido en una parte importante de la teoría crítica y la crítica cultural en este siglo.

La sociedad del espectáculo, un concepto donde la cultura se vuelve un objeto de la imagen, convirtiéndose en un espectáculo diseñado, en que la realidad se presenta principalmente a través de medios de comunicación, publicidad y espectáculos, dejando a las personas desconectadas de sus experiencias directas. Una sociedad que convierte todo en una mercancía. Las relaciones sociales, la cultura y la identidad se comercializan y se convierten en productos que se consumen. La vida cotidiana se convierte en un espectáculo, donde las personas son espectadores pasivos en lugar de participantes activos en sus propias vidas. Las experiencias se reducen a imágenes y representaciones. El consumo constante y desenfrenado como una forma de llenar el vacío creado por la alienación y la falta de significado en la vida creando así, una falsa conciencia de lo real, cada vez alejándose de una activa participación en la toma de decisiones y en la construcción de vidas propias. Alejándose de la autenticidad y quedando las personas atrapadas en la búsqueda constante de entretenimiento y consumo extremo. Colocando la realización de metas en un papel de arroz formado por figuras inexistentes que más tarde lleva a la colonización de la mente aislando la auténtica realización personal.

En cada sociedad la participación individual juega distintos papeles y forma parte necesaria para construirla, pero la negación de lo real permite que el espectáculo se envuelva en el camuflaje perfecto volviendo lo verdadero en falso, y así facilitar el logro de fines deseados para obtener lo que no sería posible sin este. Convirtiéndose en una fusión entre la realidad y lo no real, creando una correlación estrecha entre ambos elementos para sostén de la sociedad actual.

La sociedad del espectáculo es el acto mas antiguo de la humanidad, un acto que carece de identidad, acto que termina desnudo ante la verdad de las cosas y que deja en descubierto lo único visible y real; el cadáver de una realidad ocultada pero invadida por la contemplación.

Una sociedad que logra alimentarse del mejor espectáculo es aquella que la conforman las apariencias, relaciones nutridas por la mentira de lo que se ve. Aquella en que sus hijos son educados por la arrogancia de una comunidad consumista e imitadora. Donde los actos sociales utilizan el mejor de los maquillajes, ocultando la verdadera esencia detrás de los telones de cada “espectáculo.” Donde la percepción es casi perfeta desde el exterior, pero internamente no se ve el cáncer que devora el tejido. Grupos profesionales con perfiles envidiables en el ámbito social, pero con nebulosas internas que opacan su realidad diaria. Redes sociales que usan filtros oculares para promover su producto humano, ese producto que hoy se vende al mejor postor, por el físico, la imagen y las ideas.

La sociedad que se nutre del espectáculo fomenta las relaciones líquidas, construidas a base de falacia, engaño y falsedad, dando como resultado más tiempo al fracaso tardío. Es un espectáculo que termina cuando la línea aprendida se acaba. Aun así, al final de cada acto la verdad aflora, mostrando el vacío existencial en el que hoy vive gran parte de la humanidad. La sociedad del espectáculo es uno de los tantos tentáculos sociales que constituyen el modelo de las sociedades dominantes, que necesita de una mutación de conducta inducida sin aparentar el alejamiento de la realidad.

La sociedad que se alimenta del espectáculo… ¿funciona? -SI-

La actuación imita a la felicidad, a la coherencia, y trata de ser perfecta, cubriendo sus defectos y debilidades como aquel payaso que maquilla su rostro y viste con prendas coloridas para realizar su mejor acto, aun cuando su epidermis está deteriorada, herida y cicatrizada. Oh aquella bailarina de ballet; bella, perfecta, que hace su mejor presentación ante el público, y después se interna en el camerino con sus pies sangrando y su cuerpo adolorido.

El espectáculo tiene el objetivo común de llenar la carencia de sentido, de propósitos y de significado en la vida. Donde el espectador, cuanto mas contempla menos vive, cuanto mas se identifica con el espectáculo menos sentido encontrará y menos entenderá su origen de ser, arriesgando a volverse actor tarde o temprano. Por el contrario, el actor entre más actos realiza más entrara a un estado de enajenación, alejándose cada vez mas de su propia existencia.

Finalmente, cada individuo elige cuál será su espectáculo y su efecto social, siempre en busca de ese nutriente existencial a través de sus propias elecciones y acciones. Ese propósito ausente necesario para integrarse a la sociedad dominante que cada día exige mas para poder ser miembro de cada grupo que conforma “la sociedad alimentada del espectáculo, del consumo y la alienación”.

CONSUMIDORES, MAS NO CIUDADANOS

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Durante la primera ronda electoral desarrollada en Costa Rica, se convocó a las personas candidatas a una actividad de divulgación preparada por una cadena de restaurantes de comida rápida. Se trataba de una acción comunicativa, una performance en las que se buscaba la interacción con sus partidarios, generar contenidos, imagen.

De alguna forma, esta actividad es expresiva de un listón demasiado bajo que se desarrolló durante esa contienda electoral y que continuó sin disimulo durante la segunda ronda, en la que los temas de fondo han sido tamizados, casi desdibujados por una seguidilla incontestable de discursos y contradiscursos que no contribuyen a fortalecer el diálogo democrático en una sociedad profundamente atomizada, polarizada, socavada en sus cimientos de convivencia y disminuida en sus horizontes de futuro, en particular para las personas jóvenes y las poblaciones vulnerables.

Lejos de acrecentar la búsqueda de calidad en el debate, lo que hemos observado con preocupación es la crispación de los contenidos, la trivialización de temáticas que son centrales para las subjetividades, como la violencia de género o el suicidio en personas jóvenes. La comunicación, si es que existe tal cosa, se ha ocupado de enmendar la plana y vaciar de contenido el lugar que otrora ocupaban las propuestas, el intercambio de ideas, el diálogo democrático.

Con la «redsocialización» del juego electoral en Costa Rica, se ha terminado por magnificar la forma por el fondo, ese donde yace en lo profundo un modelo por armar de una sociedad desarmada. A la espera por una reconstitución, una refundación necesaria y urgente, las ideas han sido sustituidas por una concatenación de palabras sin mucha argumentación, los personajes en contienda terminan siendo eso: personajes construidos por casas publicitarias cuyas matrices están bastante lejos de la geografía y la configuración costarricense.

Al calor de las hamburguesas y las papas trans, podríamos haber advertido una especie de premonición de un proceso electoral obeso, casi mórbido y sin una sola gota de sudor en su esfuerzo físico, que poco se ha preocupado por ir en busca del reencantamiento de ese electorado una y otra vez perfilado en estudios rigurosos y serios sobre sus principales características.

En su trabajo sobre Cultura Política e intención de voto en la segunda ronda electoral 2022 desarrollado por el Programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional, en Costa Rica, se aborda una tipología que incluye votantes tradicionales (aquellos con costumbre arraigada e interesada en la política y que se presentaron a votar durante la primera ronda), votantes flotantes (tienen un menor interés en la política, fue a votar en la primera ronda y tomó su decisión con pocos días de anticipación) y los votantes apáticos (que nunca o casi nunca conversan de política con nadie y no asistió a ejercer su voto durante los comicios de febrero). Son estos, los rasgos subjetivos que las propuestas en contienda deben ir a buscar, refrendar aquellos que si están claros en la cuestión política y tratar de convencer a estos apáticos o flotantes.

Sin embargo, la escasa propuesta comunicativa se ha centrado en otros discursos y lenguajes, más acordes con la cercanía de ese elector al mercado que lo construye y menos a su consideración como ciudadano.

Una sociedad que apuesta más por la igualdad en el mercado, produce propuestas y respuestas abigarradas en las que sentidos de pertenencia, identificaciones y lealtades son mediadas por las capacidades de consumo, inclusive aquellas vinculadas con el consumo de las propuestas electorales. Por esas razones, pareciera entonces que al electorado le da lo mismo adquirir un combo agrandado y con muchas salsas o escoger entre propuestas que lo han tratado como eso, un consumidor más que un ciudadano.

Es esta una hora crítica para Costa Rica. Venimos sorteando las olas pandémicas sobre un sistema de salud que ha resistido dada su consideración como prioridad por el modelo instalado en Costa Rica entre los años cincuenta y los años ochenta del siglo pasado. Sobre ese sistema de salud, ahora sobrepasado y fatigado, nos preparamos para dar el salto hacia otro estadio de convivencia con nuevas variantes y mutaciones que vendrán seguramente en los próximos años.

Pero la desigualdad, pero la desconfianza, pero la pobreza, pero la desintegración, pero la discriminación, pero la violencia, pero la acumulación por despojo… todo esto bien vale un replanteamiento serio. Quitar las papas trans de la mesa y sentarse a conversar, a repensar, redefinirnos. Colectivamente.

Agua: precio justo a nivel ambiental y social

El  miércoles 8 de diciembre se realizó una reunión importante entre los jerarcas de MINAE, la Ministra Andrea Meza,  la Viceministra de Aguas, Cyntia Barzuna y el Director de Aguas José Miguel Zeledón y el sector ambientalista representado por el presidente de la Federación Ecologista –  FECON Danny Villalobos, el representante de Confraternidad Guanacasteca Gadi Amit y el catedrático de HIDROCEC-UNA Christian Golcher.

El sector ambientalista  presentó una innovadora propuesta para el manejo sostenible del recurso hídrico que se denomina: “AGUA – PAGO JUSTO- AMBIENTAL Y SOCIALMENTE”. 

En resumen, se propone equilibrar el costo del agua entre los diversos usos, asegurando la sostenibilidad del recurso y generando desarrollo y reactivación económica.

El agua para abastecimiento humano es prioridad. Hoy los ciudadanos sencillos el AyA tienen una tarifa mínima de 409 colones, pero unos pocos empresarios reciben el agua, 3.000 veces más barato.

Se le regala ese bien propiedad pública, a unos pocos a 14 centavos de colón por metro cúbico.Y resulta que esos pocos, gastan el 50 por ciento del agua de Costa Rica.  Eso contradice la legalidad, la ética y la moral.

Según los ambientalistas, el agua concesionada por MINAE – bien administrada debe producir al ESTADO un equivalente al 2 por ciento del PIB. Esos dineros se invertirían en protección ambiental y proyectos de desarrollo y reactivación económica.

Luego de escuchar la exposición de FECON, Confraternidad Guanacasteca e HIDROCEC-UNA, la Ministra Meza reconoció que lleva razón esta idea y quedó en presentarla al señor Presidente de la República, pues el cambio propuesto requiere  emitir un Decreto Ejecutivo, y se requiere la firma del gobernante.

Esta propuesta se sustenta en el DECRETO EJECUTIVO N° 30480-MINAE, que Determina los principios que regirán la política nacional en materia de gestión de los recursos hídricos.

Esta legislación resumidamente dice:

  1. El acceso al agua potable constituye un derecho humano inalienable. 
  2. La gestión del agua – deben regirse por un principio de equidad y solidaridad social e intergeneracional.
  3. El agua debe ser considerada dentro de la legislación como un bien de dominio público. 
  4. Debe reconocerse el valor económico del agua que procede del costo de administrarla, protegerla y recuperarla para el bienestar de todos. 
  5. Debe reconocerse la función ecológica del agua como fuente de vida y de sobrevivencia de todas las especies y ecosistemas que dependen de ella. 
  6. El aprovechamiento del agua debe realizarse utilizando la mejor infraestructura

y tecnología posible de modo que se evite su desperdicio y contaminación.

Concretamente, se propuso iniciar un proceso para unificar los criterios del costo ambiental del agua, para todos los usos del recurso. Adoptando los estudios y metodología, que tiene en uso ARESEP para el agua de consumo humano. Aplicarlo también a las aguas concesionadas por MINAE.

Con eso, se aseguraría la sostenibilidad, se lograría un gran ahorro, se ordenaría la gestión del agua y se generaría los recursos económicos para consolidar estas metas.

 

Información compartida con SURCOS por Asociación Confraternidad Guanacasteca.

La caja de bobos más grande que pueda existir: El METAverso de Facebook

Luis Bonilla Molina

Investigador de las Ciencias Sociales, docente y luchador social. Internacionalista por una educación pública, gratuita y de calidad

Mark Zuckerberg acaba de anunciar que desde el 1 de diciembre la empresa Facebook pasará a llamarse META. Esto tiene dos implicaciones, una de carácter empresarial para legitimar y construir viabilidad jurídica a una de las operaciones más importantes que vienen haciendo: la venta de información. Facebook usa la minería de datos para apropiarse la información desagregada de sus usuarios, la cual vende a terceros sin reportar porcentaje de ganancias para quienes de manera inconsciente proporcionan la información. La segunda para crear el metaverso, un universo virtual que modelará actividades como consumo, participación política, sociabilidad, educación e incluso filtrará el acceso a la innovación científica tecnológica.

Esto ocurre, en medio de la incredulidad de muchos docentes y gremios docentes respecto al sostenimiento de la ofensiva de las trasnacionales de la tecnología sobre el mundo educativo, tanto en la fase educativa presencial de la pandemia como durante la postpandemia. Hasta ahora, las actividades que pretende asumir el metaverso de Facebook eran parte de las tareas de reproducción cultural asignadas por el capital a los sistemas escolares (consumo, sociabilidad, ciudadanía, democratización del conocimiento).

Esto ocurre mientras entre el 40% y 50% de la población estudiantil – e incluso docentes- no tiene siquiera conexión a internet o aun dispositivo de conexión remota. Y el otro 50% -estudiantes y docentes- usó plataformas comunicacionales como zoom, googlemeet, streamyeards, Facebook o WhatsApp para maratones de doce horas de clase y más, evidenciando que no tienen ni la más mínima idea de la tormenta tecnológica que se avecina sobre la educación. En el primero de los casos estaríamos observando el surgimiento de la peor y más abrupta de las exclusiones de los últimos siglos, aún ocultada con discursos de pronta normalización; quienes están quedando rezagados hoy corren el riesgo de quedarlo permanentemente y pasar a la periferia de la peor de las pobrezas y marginaciones. En el segundo de los casos la educación durante la pandemia les convirtió en consumidores de tecnología, analfabetos en programación y algoritmos, destinados a seguir la pauta que impongan los acuerdos de gobiernos y sus ministerios de educación con las corporaciones tecnológicas. Por eso hemos insistido en la urgencia de alfabetización en los algoritmos para poder producir respuestas de emancipación y liberación en el actual contexto y sobre todo sobre la necesidad de un debate pedagógico mundial sobre las implicaciones de la cuarta revolución industrial en educación.

¿Que será el metaverso de Facebook?

Hasta ahora Zuckerberg ha anunciado fragmentos de lo que será su metaverso y por ello afirmamos que será la más grande caja de bobos que pueda existir. Será un mercado virtual absurdo, donde van a cobrar dinero real por experiencias virtuales o tal vez sea gratuito para garantizar la alienación que sostenga el modo de producción y acumulación capitalista en la cuarta revolución industrial.

En el metaverso de Facebook, podrás tener avatares (réplicas tuyas) en la oficina y de tus amigos en casa. Mediante mecanismos de realidad virtual aumentada podrás compartir con amigos o personajes que tú crees, comprando alimentos, ropa, viajes, casas que solo estarán en este universo paralelo. Podrás viajar con amigos a lugares remotos con una sensación de realidad en tiempo real, propia de tecnología que hoy asociamos en su nivel primario al GPS.

En la caja de bobos más grande del mundo, quienes se sumen serán educados en comportamiento social, participación política, consumo y tendrán acceso a información filtrada y trabajada.

Claro que esto no será el 1 de diciembre de “golpe y porrazo”. La transición será lenta y sostenida pero seguramente, en el 2030, cuando los teóricos del Foro de Davos prevén el crash del sistema educativo global, el metaverso emergerá como alternativa más allá del entretenimiento.

Compartido con SURCOS por Óscar Jara.

Importancia de la producción y el consumo de frijoles en Costa Rica

SURCOS comparte la siguiente información:

El miércoles 29 de setiembre a las 3:00pm, se llevará a cabo un conversatorio sobre “La importancia de la producción y el consumo de frijoles en Costa Rica”, contará con la participación de:

  • Marcela Dumani Echandí 
  • Rodolfo Araya Villalobos
  • Francis Fernández Herrera
  • Mauricio Gutiérrez Arguedas

Modera:

  • Luis Felipe Arauz Cavallini

La transmisión será por Facebook Live de la Escuela de Nutrición, UCR.

Adjuntamos la información oficial:

 

Enviado a SURCOS por Marcela Dumani.

La ansiada recuperación económica

Óscar Madrigal

Los grandes empresarios reclaman cotidianamente por medidas para la llamada recuperación económica. Ellos conciben que la misma llegará siempre y cuando les aprueben algunas medidas, tales como reducciones en las tarifas eléctricas, disminución en las cuotas patronales de la Caja, moratorias a los que no las han pagado, eliminación de controles (lo que ellos llaman trámites), en fin, reducción de impuestos.

Estas medidas que exige el gran empresariado podrán ayudar, aunque no son las fundamentales e incluso en otros países se ha demostrado que la reducción de impuestos no ha contribuido en nada a aumentar la producción.

Lo que estamos viendo en estos momentos es lo que fundamentalmente ayuda a elevar la producción y a generar empleo: la invitación a que los costarricenses asistan a las playas y centros vacacionales.

Es en el fondo una invitación a los trabajadores y trabajadores para que vayan a los hoteles, restaurantes o parques a disfrutar de las vacaciones, pero fundamentalmente a GASTAR, a COSUMIR. Esto es lo que realmente levanta y reactiva los negocios, el turismo y las industrias.

Pero las personas para gastar o consumir necesitan tener plata o dinero y en el caso de los asalariados, tener buenos y jugosos salarios. Para que se eleve el consumo y reactive la economía se necesita que la gente gaste y esto solo es posible si tiene un salario que le permita hacer eso.

Los grandes empresarios y el Gobierno de Alvarado pretenden -como se dice- hacer chocolate sin cacao. Reactivar congelando los salarios de los empleados públicos por 10 años o más y pagando salarios raquíticos a los trabajadores de la empresa privada, es imposible.

Una verdadera política de reactivación económica necesita urgentemente de buenos salarios que logren aumentar el consumo. Esta es la ruta de la reactivación: SALARIOS CRECIENTES.

Si los empresarios y el Gobierno quieren realmente reactivar la economía, disminuir el desempleo, aumentar ingresos tributarios, la mejor receta es aumentar salarios.

Pueden empezar.

Costa Rica y el FMI: Los Eslabones Perdidos

Luis Paulino Vargas Solís.
Economista
Director a.i. CICDE-UNED
Grupo Economía Pluralista

Acuerdo con el FMI… Hay problemas en lo que incluye y, en especial, en cómo lo incluye. Pero el mayor problema está en lo que no incluye, en lo que dejó fuera e ignoró.

¿Por qué desde 2009 la deuda pública ha venido creciendo sostenidamente? Bueno, porque ha habido un déficit fiscal considerable, resultante de una reducción relativa de los ingresos del gobierno, pero, sobre todo, de un incremento considerable de sus gastos corrientes, incluyendo remuneraciones y transferencias. Esa es la respuesta rápida, la usual entre nuestros economistas, pero también es la respuesta fácil y superficial.

Es preciso entonces agregar: la deuda ha crecido también, y principalmente, porque la economía crecía relativamente poco y las tasas de interés sobre la deuda han sido excesivamente altas y, en particular, claramente superiores al propio ritmo de crecimiento de la economía. En esa relación entre tasas de interés sobre la deuda y tasas de crecimiento de la economía está, desde el punto de vista matemático, la clave de la insostenibilidad de la deuda, porque implica un crecimiento automático de ésta por encima del crecimiento de la economía.

Pero en el momento en que entramos a considerar la tasa o ritmo de crecimiento de la economía, volvemos al principio de nuestra historia, ya que si los ingresos del gobierno han tenido un comportamiento insatisfactorio, que agudiza los desequilibrios fiscales, en buena medida es por causa del mediocre dinamismo de la economía. No es difícil entender la razón: una economía dinámica, que crea muchos empleos y pone en marcha un intensificado flujo comercial, con ello mismo genera acrecentados ingresos por concepto de impuestos que desembocan en las arcas públicas.

Pero además acontece que si los gastos los vemos más grandes, es precisamente porque los comparamos con una economía que es más pequeña de lo que debería ser, lo cual, a su vez, es reflejo de su insatisfactorio dinamismo durante más de un decenio. Es decir, también en este caso lo decisivo son las cifras relativas más que las absolutas, o sea, el gasto del gobierno comparado con el tamaño de la economía.

Desde luego, otros factores también inciden. El fraude fiscal, la inequidad del sistema tributario y la baja tasa de tributación son algunos de ellos. De momento omitiré detalles al respecto, pero sí enfatizo: en los tres casos hay sólida evidencia empírica que respalda la hipótesis de que, en efecto, son problemas importantes.

Pero, en fin, y volviendo a lo que más arriba indiqué, la variable atinente al dinamismo de la economía es de decisiva importancia, aun cuando no sea la única que debamos considerar. Y es especialmente importante, si de poner bajo control la deuda se trata.

El caso de Grecia ilustra ese punto con claridad. Se sometió a la población griega a un sacrificio brutal e inhumano, cuyo objetivo era generar un superávit fiscal primario (o sea, un excedente de los gastos sobre los ingresos, sin incluir los pagos por intereses). Lo lograron (a un costo inenarrable), pero ello no impidió que la deuda, expresada como porcentaje del valor de la producción nacional de Grecia (su Producto Interno Bruto, PIB), siguiera subiendo. Hoy es más alta de lo que era al inicio de la crisis, allá por 2009-2010, a causa de que las políticas de recorte y austeridad aplicadas provocaron un pavoroso desplome de la economía. Al año 2019, el PIB de Grecia era un 23% más pequeño de lo que era en 2007. Con la pandemia ese hueco se amplió a casi 30% en 2020. Ello significa que al hacer la división “deuda/PIB”, el denominador de esa razón (el PIB) se contrajo violetamente, elevando en consecuencia la proporción respectiva. La deuda, que representaba un 126,7% del PIB en 2009, alcanzó un 180,9% en 2019. La crisis asociada a la pandemia del Covid-19 ha agravado la situación, llevando la cifra a 205,2% (los datos provienen del World Economic Outlook Database, del Fondo Monetario Internacional, FMI: https://www.imf.org/en/Publications/WEO/weo-database/2020/October).

Una primera conclusión que se deriva de lo anteriormente planteado tiene que ver con el hecho de que el problema fiscal es mucho más que un asunto de sumas y restas. No se agota, ni mucho menos, en la mera contabilidad de gastos e ingresos del gobierno. Es una cuestión multifacética y compleja, respecto de la cual destaco aquí solamente lo siguiente: entre los equilibrios (o desequilibrios) fiscales y la economía en general, hay una relación de doble vía. Para bien o para mal, ambos se influyen mutuamente.

Ello tiene importancia, a la hora de evaluar los efectos esperables que podrían derivar del acuerdo que el gobierno ha negociado con el FMI, en cuanto éste está formulado en términos tales, que claramente sugieren efectos negativos sobre el desenvolvimiento de la economía de Costa Rica en los próximos años, lo que, en bucle de retroalimentación negativa, impactaría sobre las finanzas públicas.

Recordemos que durante todo el período posterior a 2008, el desempeño general de la economía costarricense tendió a ubicarse por debajo de sus estándares históricos previos. Esa pauta se hizo más clara luego de 2013, y todavía más pronunciada luego de 2018. Con la pandemia del Covid-19, la producción nacional sufrió una significativa contracción (estimada por el Banco Central en un -4,5%), la más severa desde la crisis de 1980-82.

Como ya expliqué más arriba, ese crecimiento económico relativamente mediocre, ha impactado negativamente, y de diversas formas, sobre los desbalances fiscales. Pero aquí se hace necesario agregar algo más: el empleo. Puesto que éste determina el ingreso de las personas y los hogares, asimismo influye sobre su capacidad de consumo y, en último término, sobre su capacidad para generarle ingresos al gobierno mediante el pago de impuestos. El problema -muy serio problema- es que desde 2009 en adelante, este año incluido, la situación del empleo en Costa Rica, es terriblemente insatisfactoria, y se hundió en forma cataclísmica en 2020, bajo el impacto de la pandemia.

Nada en lo negociado con el FMI, ni en las leyes y reformas que le acompañan, toma esto en cuenta. Es decir, no hay políticas en materia de reactivación de la economía y creación de empleos. Son como al modo de eslabones perdidos, y su ausencia puede tener graves consecuencias. A lo sumo se reitera la tesis de la “austeridad expansiva”, frecuente en las disertaciones de Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, la cual se plantea más o menos así: “el programa de recorte fiscal hará bajar las tasas de interés y devolverá la confianza a los empresarios, incentivando la expansión de la producción y el aumento de las contrataciones de personal”.

Esta es una tesis comprobadamente falaz, ampliamente desacreditada. Lo que sí está bien comprobado, es que, todo lo contrario, la austeridad fiscal tiene efectos depresivos sobre la economía. Y el efecto puede ser aún más problemático en una economía que ha sufrido una severa recesión, y que, además, arrastra graves problemas de empleo.

Según lo negociado con el FMI, el ajuste fiscal propuesto, es decir, la reducción esperada del déficit fiscal es por una magnitud de 4,75% como proporción del PIB, en el quinquenio 2021-2025, la mayor parte del cual (cerca de 3,5%) se concretaría en los tres primeros años. Esa es la magnitud total del recorte a la demanda en la economía, que necesariamente implicará menos ventas paras las empresas y menos flujos de comercio. Difícilmente eso incentivaría la confianza empresarial, ni les induciría ampliar su producción y su empleo.

Es un ajuste menos severo que el que, por ejemplo, se le impuso a Grecia, lo que, en principio, haría esperables efectos negativos no tan groseros. Pero esos efectos inevitablemente se sentirán. Con un agravante: se aplican sobre el telón de fondo de una economía que el año pasado tuvo una contracción significativa, y que arrastra horripilantes niveles de desempleo.

Se abre así una perspectiva preocupante: estancamiento económico y alto desempleo por un largo período, lo cual debilitaría las bases económicas indispensables, sin las cuales la sostenibilidad de las finanzas públicas se vuelve muy incierta.

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