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Etiqueta: Costa Rica

El Día de la democracia, un tributo para don Felix Arcadio Montero

Rafael Bolaños V.

El Día de la Democracia

El 7 de noviembre de 1889 da origen al Día de la Democracia Costarricense porque fue cuando el pueblo alzado en armas: palos, piedras y otros rústicos instrumentos de lucha, salieron a sitiar San José al mando de Don Félix Arcadio Montero, Don Rafael Iglesias y otros siete mil más a oponerse decididamente a la “matrafulada” del Presidente Bernardo Soto de imponer a Don Ascensión Esquivel, su amigazo y pariente, como Presidente de la República, burlando la decisión del pueblo.

Situación que logró disuadir a don Bernardo Soto y quien inteligentemente se aparta de poder y asume el Dr. Carlos Duran el mismo de manera interina y hasta tanto asumiera don José Joaquín Rodríguez.

Lo irónico del este episodio tan heroico es que poco tiempo después don José Joaquín Rodríguez ya de Presidente clausura el Congreso y castiga a quienes se oponen a su decisión, donde la peor parte la lleva Don Félix Arcadio Montero quien debe salir exiliado fuera del país. Él era justamente un diputado de ese Congreso y al que llegó electo por el partido que eligió también al Presidente y por quien el luchó porque creyó en los valores constitucionales y democráticos que defendieron.

Más irónico será que este mismo Presidente Rodríguez impuso a su yerno Don Rafael Iglesias para que le sucediera en el poder como presidente en detrimento de los derechos de Don Félix Arcadio quien debió ser el sucesor y designado y peor aún, don Félix Arcadio Montero sufrió la persecución de su otrora amigo don Rafael Iglesias a quien le reclamara su destierro final, al punto que sufre mucho con su familia y muere en el exilio.

Estos son los vaivenes de las luchas democráticas iniciales que hoy celebramos que tampoco fueron tan claras, transparentes y libres.

Don Félix Arcadio ofrendó lo mejor de su vida apelando al logro de una verdadera democracia para todos y todas las costarricenses.

 

Enviado a SURCOS Digital por Movimiento Patriótico Félix Arcadio Montero.

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JAPDEVA o los verdaderos juegos de poder en el Caribe de Costa Rica

Rogelio Cedeño Castro*

Rogelio Cedeño
Rogelio Cedeño

Segunda parte

Las visiones cortoplacistas acerca de los orígenes y  consecuencias  de las acciones de las élites del poder político y económico, en un momento determinado, tienen el gran inconveniente de empobrecer, en gran medida, las posibilidades de entender o establecer lo que está ocurriendo efectivamente si es que se busca con honestidad ese propósito pues, al no tener en cuenta los antecedentes que dieron lugar a un determinado diferendo o conflicto, no estaríamos haciendo otra cosa que dar palos de ciego en una piñata, una circunstancia en la que sólo el azar podría hacernos tener acierto. Tal es el caso de la evolución y propósitos de largo alcance, no siempre visibles y  transparentes, presentes en las políticas sociales y económicas que los sucesivos gobiernos neoliberales y el sector empresarial de Costa Rica, uno de sus impulsores más importantes, han venido llevando a cabo en el Caribe Costarricense, especialmente en el cuanto a la ciudad de Limón y sus instalaciones portuarias, muchas veces ejecutadas bajo el rimbombante nombre de modernización de las empresas públicas más importantes de la región ¿ En qué han consistido esas políticas y cuáles son sus resultados más visibles? Al respecto, el abogado Vinicio Castillo Serrano, en su condición de asesor legal del sindicato SINTRAJAP, nos ilustra hasta la saciedad sobre cómo las políticas envueltas bajo esa denominación dieron lugar a mayor desempleo, hambre y frustración de  amplios sectores de la población limonense. Castillo recordó el caso de los ferrocarriles de la provincia y su pretendida modernización, la que redujo a la miseria y a informalidad (empleo e ingresos precarios) a muchas personas, pues en esa oportunidad se perdieron 700 empleos de calidad y se destruyó el sindicato, una organización aguerrida. Ahora sólo queda ir a los patios del ferrocarril y sus instalaciones reducidas a la ruina, mientras que muchas de esas personas y sus familiares, acostumbradas a llevar una vida decente venden huevos de tortuga o hacen cualquier cosa para  lograr apenas sobrevivir. La modernización de las estibadoras, ejecutada hace algunos años-añade Castillo Serrano- fue otro canto de sirena que terminó con mil trabajadores más en la calle, agravando el desempleo en la provincia y culminando con la destrucción del sindicato portuario, de tal manera que si antes había una cuadrilla de 35 trabajadores que hacían la labor, su tamaño se redujo a 15 o 17 que hacen el mismo trabajo pero ganando lo mismo o un poco más, pero teniendo que intensificar la labor en una misma unidad de tiempo.

Lo que está en juego en estos momentos, no sólo para Limón sino para todo el país, es la decisión de los poderosos de este país, de matar y acabar con el último reducto de resistencia social del país, plantea el asesor legal de JAPDEVA, don Vinicio Castillo Serrano, para de esta manera lanzar otros 1500 trabajadores a la calle y darle el tiro de gracia a la población trabajadora limonense, la que sólo tendría derecho a un empleo precarizado si es que lo llega a conseguir dentro de las pocas opciones de empleo existentes en la provincia. Según los términos del contrato con la APM Terminals se pretende que con sólo 250 trabajadores se lleven a cabo las labores portuarias más importantes, algo que resulta ser sumamente grave afirma el abogado de SINTRAJAP.

Las políticas sociales y económicas impulsadas por las élites del poder, a lo largo de las dos últimas décadas, conducen inevitablemente a convertir a la población limonense en un reservorio de mano de obra barata, en estado de sujeción política y social; de tal manera que, en última instancia vengan a engrosar las filas del clientelismo social, proclives a una actitud sumisa frente a los elites del poder. Por si esto no fuera poco, mediante una hábil y tendenciosa campaña de corte totalitario, dentro del mejor estilo del Jefe de Propaganda del Partido Nazionalsocialista(Nazi) alemán, Joseph Goebbels, basada en la repetición reiterada de toda clase de falsedades, se busca desmoralizar a la población trabajadora de Limón descalificándola, en términos de calificativos como los de vagos y parásitos dentro de los que no faltan las alusiones racistas, lo que resulta ser no sólo una grosera mentira, sino también una muestra de ensañamiento en contra de una población a la que se han venido cercenando, en términos del mediano y largo plazo, sus únicas posibilidades de empleo de calidad, a partir de las llamadas políticas de modernización institucional.

La poderosa coalición de políticos empresarios o empresarios políticos, a la que habíamos hecho alusión en la primera parte de este artículo, tiene además la suerte de contar con una legión de gentes de escasos ingresos, poquísima cultura y casi nula capacidad de discernimiento, las que dicen odiar a los trabajadores limonenses organizados y con capacidad de lucha, además de un gran potencial de resistencia que de ningún modo se ha agotado. Algunas de estas gentes se han lanzado, por medio la red de internet,  a ejecutar una delirante campaña de insultos y amenazas de toda tipo contra las organizaciones de la clase trabajadora, dentro de un estilo fascistizante que las ha convertido en la base social de la continuidad, por otros medios, del régimen de la dictadura en democracia, preconizada por  los gobiernos de Óscar Arias Sánchez y Laura Chinchilla Miranda, una forma brutal de lo político que busca imponerse instalando el miedo en el espíritu y el corazón de las gentes. ¿Estará el nuevo gobierno pensando en convertirse en el tercero de esa modalidad autoritaria y antidemocrática, dentro de la que se ha venido degenerando el republicanismo costarricense? En síntesis, algo así como una especie de cesarismo republicano como le gustaba decir a mi recordado amigo y político cartaginés, don Joaquín Garro Jiménez (de grata memoria), para calificar los arrebatos de una derecha delirante que nunca ha estado ausente de nuestra historia política reciente.

La justificada huelga portuaria que los trabajadores de JAPDEVA han mantenido, de manera valiente y tenaz, a lo largo de las últimas semanas, ha tenido la virtud de poner sobre el tapete, por así decirlo, no sólo el vergonzoso y pésimo negociado llevado a cabo a espaldas de la  gran mayoría de la población, pero sobre todo en contra de los mejores intereses nacionales, sino también la deriva autoritaria de un gran sector de la derecha política que está dispuesto a dar al traste con la institucionalidad democrática del país, con tal de imponer sus políticas neoliberales, pues esa institucionalidad le resulta ya un estorbo para sus pretensiones de dominio total, en todas las esferas de la vida social de los costarricenses.

A casi un siglo de haber alcanzado la clase trabajadora, como resultado de sus luchas, una serie de conquistas de naturaleza esencial para la convivencia democrática, estas se encuentran hoy más amenazadas que nunca, especialmente en el caso de las que se refieren a los derechos de huelga, sindicalización y contratación colectiva.

Sucede que apenas concluida la espantosa carnicería, hoy conocida como la Primera Guerra Mundial(1914-1918), se fundó durante el año de 1919, en el seno de la recién constituida Sociedad de las Naciones, la Organización Internacional del Trabajo(OIT) impulsora de una importante legislación internacional, basada en convenios internacionales, para proteger los derechos de los trabajadores quienes fueron una de las principales víctimas de aquel conflicto armado, desatado por la codicia de las principales potencias europeas de la época. Hoy la obsesión totalitaria del pensamiento único neoliberal pretende borrar de un plumazo toda esa historia, una razón más que suficiente para que estemos alerta para hacerle frente a esas amenazas.

 

*Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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JAPDEVA o los verdaderos juegos de poder en el Caribe de Costa Rica

Rogelio Cedeño Castro*

Rogelio Cedeño
Rogelio Cedeño

Primera parte

La inocultable intencionalidad del grupo de políticos empresarios o empresarios políticos que han venido tomando por asalto para destruir en pedazos la institucionalidad costarricense, construida con el esfuerzo de varias generaciones, no es otra -ni más ni menos- que la de acabar con los focos de resistencia sindical que, como en el caso del ICE y de JAPDEVA, les han impedido terminar de saquear esas instituciones y entregarlas a intereses como los de Carlos Slim para el caso de las telecomunicaciones o a los de empresas portuarias transnacionales, como sucede ahora con la holandesa APM Terminals, quien pretende para sí misma poder dejarse la parte de león en el negocio del manejo portuario en aguas del Caribe Costarricense: el monopolio en el manejo de los barcos con 750 contenedores que arribarían al nuevo puerto de aguas profundas que se encargarán de construir en el área de Moin, dejándole a JAPDEVA la parte menor y decreciente del negocio portuario, representada por los barcos que traen 250 contenedores a los actuales muelles de Moin y Limón. Para ello necesitan completar la jugada estratégica de acabar con los sindicatos y las convenciones colectivas en el sector público de Costa Rica, una acción consustancial con la ideología totalitaria que profesan los nuevos y entusiastas militantes de la nueva derecha en nuestra área continental, los que no admiten que ningún sector organizado se enfrente a sus designios y pueda desafiar el modelo de sociedad excluyente y concentradora de la riqueza que se proponen instaurar, para ello necesitan pagar salarios decrecientes degradando el costo de la fuerza laboral,  una poderosa razón por la que las organizaciones sindicales constituyen uno de los más serios obstáculos para la concreción de sus designios. Con este contingente político de jóvenes yuppies proclives al neofascismo más visceral, los  ya mencionados políticos empresarios se preparan además para dar al traste con la institucionalidad democrática del país, siguiendo los lineamientos del régimen de la dictadura en democracia preconizada por Óscar Arias Sánchez y continuada, en un segundo gobierno, por Laura Chinchilla Miranda. De ahí que no dudan en amenazar, por medio de la red, al movimiento popular costarricense y sus dirigentes descalificándolos en los peores términos para, de esta manera, confundir al sector más desinformado y menos reflexivo de la llamada opinión pública, por lo que de sus intenciones aniquiladoras no queda ninguna duda.

Es por todo lo que hemos venido exponiendo, que estos tecnócratas y yuppies de todo pelaje, acuden a afirmaciones audaces y llenas de falsedad, en cuanto a la naturaleza insuficiente e incompleta de que dispone la ciudadanía costarricense sobre el tema de los muelles, con lo que incurren en la falacia de un presunto conocimiento e información universal disponible y accesible para todos los habitantes del país. De esta manera, terminan resultando culpables en este caso, los así llamados”ticos” o ciudadanos de a pie, de no estar debidamente informados, como si todos los actores sociales tuvieran las mismas posibilidades de acceder a la información  y la misma capacidad para entenderla, sobre todo si en ella figuran una gran cantidad de tecnicismos, propios de una jerga que acostumbran a manejar las elites del poder. Han sido las acciones de la resistencia sindical y las preocupaciones emergentes de un sector de la ciudadanía las que han hecho, por así decirlo, que la información aflore y se abra paso, aunque de una manera todavía muy precaria, hacia la construcción de un escenario adecuado para un verdadero debate de fondo sobre el negociado portuario, algo que todavía sigue ausente e imposible para la gran mayoría de la población.

Resulta ser algo falso, de toda falsedad, que sean los trabajadores de JAPDEVA  quienes tengan en quiebra- en el caso de que verdad lo esté- a esta empresa o entidad nacional, inicialmente concebida para el beneficio de los habitantes del litoral caribe de Costa Rica, pero por desgracia tergiversada por los juegos de poder de los tantas veces mencionados políticos empresarios y sus acólitos de siempre. En este, al igual que en otros casos de lo que se trata es de un problema de hegemonía sociopolítica y de una abierta lucha de clases, donde la clase patronal busca imponerse abaratando en todo momento el costo de la fuerza laboral, privándola para ello de sus derechos sindicales y políticos. De ahí, la naturaleza falaz y tendenciosa de que son los trabajadores portuarios los que tienen en quiebra a la empresa por sus salarios, y  al parecer tremendos beneficios laborales, dentro de una forma de razonar con la que no logran ocultar la verdadera intencionalidad de destruir al sindicato y alcanzar el añorado paraíso de tener una fuerza laboral barata, sujeta a sus designios y carente de  todo poder de negociación. Además soslayando el hecho de que la masa salarial recibida todos los meses por los actuales trabajadores portuarios de JAPDEVA, dado el hecho de constituir un importante monto, resulta ser una inyección esencial e importante para  activar la demanda agregada, dentro de la economía local del principal y casi único puerto del Caribe Costarricense. ¿O será acaso que los detractores de SINTRAJAP piensan que quienes disponen de esos ingresos se van de compras para Miami o les dan un destino, digamos que extraterrestre?

El monopolio en el manejo de los buques con capacidad de 750 contenedores, para la empresa APM Terminals representa, en este negocio, quedarse con la parte más sustanciosa de la actividad portuaria, ya que precisamente ese es el vector que marcará sus tendencias hacia el futuro y en cuanto la expansión del negociado portuario, a partir de la construcción de la nueva terminal de Moin, quedando las migajas para la administración de JAPDEVA, las que con el paso del tiempo se tornarán cada vez más insignificantes. En cambio, una ruptura de este monopolio los obligaría a aceptar la existencia de un grupo mixto de trabajadores, quienes en ejercicio de sus derechos constitucionales tendrían, en su totalidad, el derecho de contar con su sindicato, cosa que vuelve locos a estos neofascistas y energúmenos que nos amenazan todos los días por medio de la red.

En lo referente al tema del pago de la parte impositiva por parte de la empresa (de apenas el 30%) y del 7% de los ingresos de APM Terminals que se destinarían para JAPDEVA, lo que cabe indicar, por ahora, es que son todavía insignificantes en términos de la magnitud e importancia de este negociado, perdiéndose así un oportunidad única para que la actividad portuaria favorezca de verdad a la provincia,  a sus habitantes y al país en su conjunto. Resulta de suyo evidente el hecho de que sólo la mentalidad colonizada de quienes negocian supuestamente en representación de los intereses nacionales pueda permitirse semejante desvergüenza y cinismo, a la hora de presentar sus argumentaciones. Sería bueno tener información actualizada sobre lo que está ocurriendo en esta materia en otras latitudes, especialmente en toda la región del Caribe.

En cuanto a que el crecimiento de las exportaciones e importaciones traerán más oportunidades para la población del principal puerto del Caribe, la histórica y bella ciudad de Limón, lo acontecido desde hace más de un siglo de actividad portuaria demuestra, con creces, que ha sido siempre todo lo contrario. Las riquezas pasan por la provincia, eso es cierto, pero no se quedan para invertirlas en su territorio, generando riqueza y trabajo decente para sus habitantes. Lo demás no es otra cosa que una parte de la utopía neoliberal, cuyos líderes e ideólogos sueñan con sus parques industriales y zonas francas donde los trabajadores son siempre ciudadanos de segunda, pues no tienen siquiera el derecho a sindicalización y son, eso sí, el semillero de una mano de obra barata y abundante.

 

*Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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