Todos los integrantes del mundo de la Cultura estamos indignados, bravos, furiosos o desconsolados por la extraña venta del Teatro Castella.
Dice el presidente de la Fundación responsable de esa venta, que de por sí, las instalaciones son un cucarachero, viejo e inservible. Tal vez esa definición sea más apropiada para el cerebro de sus vendedores.
Solo una atrofiada mentalidad, no puede entender el concepto de Patrimonio Cultural que significa ese teatro, esas viejas paredes y el hermoso mural construido por dos Premios Magón nada menos. Lo que significa el esfuerzo hecho por el gigante de nuestra cultura como fue Arnoldo Herrera, que se dilapida por un puñado de dólares, un tanto grande, sí, pero que jamás será suficiente para pagar tanto esfuerzo, sudor y lágrimas que quedaron en sus viejas bases y luego los de cientos de estudiantes, profesores, actores y actrices e intérpretes de orquestada y grupos musicales, que han desfilado por sus escenarios, vestidores y pasillos.
En un país que verdaderamente respeta la inteligencia y su patrimonio, obras como el Castella o el Variedades, se recuperan y reconstruyen para mil usos, ¡pero jamás se destruyen! Y no venga el presidente Gustavo Rojas con que lo sustituirán por otro moderno y sin cucarachas, porque eso no sustituye precisamente, el valor intrínseco que tiene el viejo teatro y su historia.
Lamentablemente vivimos el mundo materialista que lo corrompe todo, y así poco a poco vamos cayendo en manos de los “mercaderes del Templo y los Judas” para los que todo tiene un precio en metálico, hasta su conciencia.
Horroriza el silencio del Ministerio de Cultura y Juventud en el que, aunque haya sido invadido por la mediocracia de este gobierno, no debe quedarse callado, en silencio, viendo pasar el cortejo sin siquiera ruborizarse. Pobre cultura costarricense, ¡a qué oscuras cavernas te han llevado!
Uno mi voz a la protesta y al esfuerzo que se haga para salvar al Castella, antes que una mañana nos topemos con la sorpresa que un tractor acabó con su historia y hasta con el mural de los magones.
La venta del Teatro Arnoldo Herrera González a espaldas de toda la comunidad Castella por parte de la Fundación Castella, especialmente de Gustavo Rojas, es parte de un proceso de privatización que hay que leer políticamente. Tanto secretismo es sólo la cara visible de una actitud autoritaria de la Fundación, lo cual no sorprende porque el autoritarismo está siendo parte de nuestra cultura política actual.
Pero lo que más me preocupa es la «argumentación» (que detectamos por filtración de audios privados porque ni el señor ni la Fundación han hecho públicas sus decisiones) de que como el Estado, léase el MEP, es ineficiente resolviendo los problemas de infraestructura educativa entonces hay que pasarle la responsabilidad a la Fundación para resolver el problema, nótese que es la misma «argumentación» que en el proceso de privatización de la CCSS: es una orquestación bien organizada de corte neoliberal para privatizar la educación, el arte y la salud. Pero tanto la Fundación como don Gustavo no contaron con que nuestra rabia e indignación se convertirán en resistencia, así que esto sólo comienza:
El Festival Amón Cultural 2024 celebra su décimo aniversario el sábado 9 de marzo de 2024 con más de 90 actividades en 31 ubicaciones distribuidas por los barrios Amón y Otoya.
Amón Cultural apuesta por un barrio inclusivo y diverso, que una a la comunidad personas con una ciudad compacta, participativa, resiliente y segura. Y busca la revalorización de una de las últimas y más importantes zonas históricas que quedan en San José.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Es difícil dimensionar la respuesta a la pregunta ¿A qué huele la cultura? En tiempos de inteligencia artificial, las múltiples posibilidades de resultados seguramente arrojarían una materia indeterminada, sin corazón, sin músculo.
Decir a qué huele el arte y la cultura es hoy, en este minuto en Costa Rica, un acto de absoluta resistencia, un acto político, que contiene al mismo tiempo todas las herramientas juntas de la expresión, la felicidad, el disfrute y la sensibilidad.
Si. Porque la cultura y el arte huelen a teatro. Al Teatro Arnoldo Herrera González. Ese “si” lugar en el que por más de 70 años generaciones de artistas de este país hemos entrado y salido siendo seres humanos completos, absolutos y dichosos: Alegres en la vida.
En este momento, en tiempos de rapiña empresarial, leo absorto en una publicación compartida por un grupo inmobiliario, la siguiente declaración de razón instrumental voraz, rampante, perversa:
“Teatro del Castella ya fue vendido y eso nos da más seguridad de que se aproxima el inicio de lo que podría ser el primer rascacielos de #CostaRica
Este viernes algunas personas molestas por la venta se reunieron para llevarse algunos objetos de valor de la propiedad donde se ubica el teatro Arnoldo Herrera en Sabana Norte.
Portafolio Inmobiliario”
En el país de los no lugares, los si lugares del corazón están siendo aniquilados. El arte y la cultura son borrados sistemáticamente del contorno social sin contrato en el que nos hemos convertido.
Tendremos el primer rascacielos, pero nos habremos quedado para siempre sin el olor de las butacas, el crujir del escenario, la luz que se proyectaba absoluta sobre quiénes amábamos estar allí creyendo, creando, creciendo. Esto, hay que decirlo, es la estocada final de un período iniciado hace más de 20 años por un grupo que se arrogó la auto representación de la institución benemérita de la patria y ha querido entregársela a intereses espurios.
Más allá del proscenio del Si lugar hay almas dispuestas a pulsionar desde el arte y la resistencia. Hay un olor a un lugar que debe ser remozado, cuando las herramientas jurídicas lo permitan, pero jamás destruido.
Ahora, a quienes amamos ese si lugar, nos toca representar y defender en carne viva el relieve de contornos hecho mural escultórico creado por Felo García y Néstor Zeledón que forma la fachada y está a punto de ser derribado junto con todo el teatro, por un tractor.
Más allá del proscenio, nos toca estar. Estaremos.
Cuando hablamos del Dr. Roberto Marín Guzmán (Costa Rica, 1955), quien recientemente ha trascendido de este mundo, nos referimos al profesor de mayor nivel académico, mayor número de publicaciones y mayor puntaje de la Universidad de Costa Rica y en general de esta nación. El profesor Marín se dedicó por más de cuarenta años al estudio y enseñanza de la Historia, pero sobre todo a la investigación, análisis y difusión de la Historia del Medio Oriente desde un enfoque académico, riguroso, crítico, analítico, propositivo y sobre todo comprometido con las causas más justas, en la línea de denunciar los grandes problemas, contradicciones y conflictos estructurales e institucionales por resolver en esa región y en el mundo en general. Es en ese sentido que sus aportes a la historiografía costarricense son innumerables en tanto puso por primera vez en la historia del país la necesidad y relevancia de estudiar otras regiones geográficas del mundo (junto con su gran maestra universitaria Hilda Chen Apuy y también su concuño Abdul Sasa) y en específico lo trascendental del estudio del Medio Oriente y Norte de África, con el fin de comprender mejor a otras culturas consideradas desde la Historia Oficial, lejanas, peligrosas o poco relevantes para nosotros.
El profesor Marín llevó a cabo sus estudios de bachiller y licenciatura en la Universidad de Costa Rica, de la que se graduó con honores, para posteriormente viajar en 1978 hacia el Colegio de México para realizar sus primeros estudios de posgrado en estudios del Medio Oriente e Historia Islámica. Posteriormente llevó a cabo estudios de lengua y cultura árabe en Amman, Jordania durante un año. Con ese bagaje intelectual ya desarrollado inició hacia 1983 los estudios de su segunda maestría en estudios del Medio Oriente en la Universidad de Texas. Allí logró en 1989 su segunda maestría y estudios de preparación para emprender el doctorado en Historia, finalizado en 1994, pasando entre varios países durante todos esos años realizando investigaciones y pasantías en España y Austria.
Con el manejo de más de cinco idiomas, entre ellos el árabe como herramienta fundamental para el estudio del Medio Oriente, el profesor Marín ejerció la docencia en la Universidad de Costa Rica durante más de cuarenta años desarrollando los cursos de Historia Antigua, Medieval, Moderna y Contemporánea, cursos sobre Historia del Medio Oriente, de Historia de España Musulmana, de Lengua y cultura árabe, Historia del Islamismo, Historia del Nacionalismo árabe, entre muchos otros. Sus grandes conocimientos los ha difundido como profesor e investigador invitado en universidades de México, Centro América, Egipto, y Texas. Con el resultado de sus investigaciones y la práctica docente se adjudicó dos premios nacionales Aquileo Echeverría en 1986 por su libro “Islam: Ideología e Historia” y en 2006 con “Sociedad, política, protesta popular en la España Musulmana”, esto de entre más de 30 libros y más de cien artículos escritos entre 1980 y 2024, publicados en más de 16 países de América, Asia y Europa. En 2009 el profesor Marín fundó la “cátedra Ibm Khaldum de estudios del Medio Oriente y África del Norte” la cual se dedica a organizar actividades de difusión sobre temas del esta región, relacionados a temas de su historia política, religión, cultura, costumbres y tradiciones.
Todas las obras escritas por el Dr. Marín contienen un muy elevado nivel académico, con un gran aparato de erudición, fuentes y citas consultadas en diversos idiomas, desde el inglés, francés, alemán hasta el árabe, persa y el turco. Entre sus libros resaltan trabajos de gran relevancia como “La ocupación militar de Cisjordania y Gaza” (2006) en la que explica las raíces históricas del conflicto palestino – israelí desde la antigüedad hasta los acontecimientos más recientes, con un enfoque crítico y comprometido con los valores del humanismo denuncia las constantes violaciones de Derechos Humanos que sufren las poblaciones involucradas en esta guerra, el terrorismo de Estado, y las injerencias imperialistas de las potencias mundiales como Estados Unidos, en favor de Israel.
De izquierda a derecha el MSc. Esteban Sánchez, MSc. Jorge Barrientos, Dr. Roberto Marín y el Dr. Abdul Sasa, profesores de la cátedra Ibm Khaldun durante una conferencia, Universidad de Costa Rica. 2014.
Hablamos del aporte del Dr. Roberto Marín a la Historia Universal debido a que no solo ha enseñado en diversos campos de la historia mundial, sino investigado, enseñado y publicado sobre diversas temáticas en distintos espacios geográficos, tal y como vimos durante la reseña anterior. Lo más valioso del maestro Marín es no solo su gran trayectoria y obra académica, universitaria e intelectual, sino por sobre todo esto su gran nivel de humanismo, siempre del lado de la defensa de los Derechos Humanos, de los desprotegidos, de los sin voz y en contra de los abusos de poder de las élites y los gobiernos. El profesor Marín enseñó a posicionarse críticamente frente al colonialismo, el imperialismo, el fascismo, el sionismo y todo tipo de fanatismos políticos, religiosos y nacionalistas, tal y como está sucediendo hoy en día con el brutal genocidio de la extrema derecha israelí contra población palestina. Aunado a lo anterior a la trayectoria de Marín Guzmán se le suma, para quienes lo conocimos personalmente, su gran calidad y calidez humana, su humildad como profesional, y sus grandes enseñanzas hacia el sentido de que por más grandeza se tenga en el oficio que se realiza, lo primero es la amistad, la cooperación, el respeto y la solidaridad con quienes nos rodean.
Con el Dr. Zidane Zeraoui, MSc. Francisco Enríquez y el MSc. Jorge Barrientos. 21 de febrero, 2024.
* Msc. Jorge Barrientos Valverde. Profesor e investigador Asociado de la Universidad de Costa Rica. Historia Contemporánea, escuela de Estudios Generales. Doctorando en Historia Global de la UCR. Máster en Historia de Centroamérica por la Universidad de Costa Rica. Licenciado en Estudios Sociales. Miembro de la Cátedra Ibn Khaldum de estudios del Medio Oriente y Norte de África.
El juego de los diablitos, es parte de la expresión cultural que aportan las regiones. Foto con fines ilustrativos. Territorio Indígena Boruca, enero 2024. Marcia Silva Pereira.
Entre protestas, mociones y rendición de cuentas, el sector cultura logró evitar el recorte presupuestario de 855 millones de colones en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, para este 2024.
La reducción estaba justificada principalmente en la falta de ejecución sostenida por más de 10 años. Ada Acuña, diputada oficialista y gestora cultural de amplia experiencia en el medio, expuso en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, que el Ministerio de Cultura ha subejecutado 8 mil millones de colones en la última década.
El recorte se logró evitar gracias a una propuesta presentada por el Movimiento del sector cultura, liderado por el activista Alejandro Méndez, quienes promovieron el arte y la cultura como herramienta para evitar la violencia en los jóvenes. Esta idea fue apoyada por la mayoría de los legisladores de dicha comisión, por lo que el presupuesto no fue reducido.
Ante esta coyuntura, el programa de televisión de la Universidad Nacional, UNA Mirada, invitó a miembros del ámbito cultural costarricense para conversar sobre los principales retos que enfrentan. Los panelistas coincidieron en que el sector tiene muchas limitaciones en la ejecución de los presupuestos anuales por lo que resolver este aspecto administrativo es fundamental para sostener del financiamiento a corto y mediano plazo.
“Es cierto, es un reto enorme ejecutar cada una de nuestras instituciones, los diferentes puestos y presupuestos para cultura, con las limitaciones contenidas en la ley de ejecución y ahora con los nuevos requisitos de la ley de contratación administrativa”, explicó Vera Vargas León, viceministra de Cultura y Juventud.
Méndez apoyó a la jerarca. “Si tuviéramos más recursos, por supuesto, tendríamos más programas, pero no podemos hablar de tener más dinero si no mejoramos la capacidad de ejecución del mismo. Por dicha logramos recuperar esos 855 millones de colones, que van orientados a programas para prevención de la violencia; ahora depende del Ministerio Cultura y del Ministerio de Hacienda ejecutarlos”, sostuvo el activista.
Ante esta iniciativa, Guillermo Acuña, vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales UNA, considera que el arte es una herramienta muy efectiva para prevenir la violencia y rescatar a los jóvenes que están expuestos a pandillas, drogas y narcotráfico. Acuña puso como ejemplo el Festival de Poesía de Medellín, espacio cultural que la ciudad decidió utilizar para atacar la violencia que se vivía en este territorio. Por lo tanto, la ejecución del proyecto propuesto por el sector cultura es muy positivo para el país y podría tener excelente resultado, que repercutirían en la seguridad ciudadana.
Pablo Solís Barquero, decano del Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística (Cidea-UNA), agregó que la eficiencia de la ejecución debe ir acompañada con una visión de futuro, del país que deseamos ser y la cultura que queremos rescatar, construir y promover. De ahí que la inversión también debe estar en la educación y formación de artistas, eje vital para el desarrollar personas sensibles y críticas. “El gobierno tiene que brindar la oportunidad para que la sociedad pueda desarrollarse; tiene que haber una inversión en lo humano porque como seres humanos no nos puede faltar arte en la vida”, acotó.
Otro reto que se planteó en UNA Mirada es la dificultad implícita que tiene la diversidad territorial, artística y cultural del sector y los desafíos que conlleva adaptar los programas y proyectos a dichas poblaciones.
“Hay un reto mayor, que aunque seamos un país pequeño en extensión, somos diversos y las necesidades están en el territorio y su gestión la hacen desde su experiencia; como un campesino y su conocimiento ancestral y patrimonial, quien está en la costa, quien vive en un territorio indígena o quien está en la capital. Están gestionando y haciendo cosas e impulsan sus proyectos. El reto es cómo nosotros, como instituciones, entendemos esta diversidad de culturas y cómo facilitamos las mejores opciones de servicios y oportunidades para que esas personas puedan acceder a los recursos que vamos a gestionar, a defender y a demandar del presupuesto” expresó la viceministra Vargas.
Paralelamente a la diversidad cultural de los productores y promotores artísticos, la descentralización es otra de las trabas que se debe resolver con urgencia. “Es vital que hagamos mejores y mayores esfuerzos por desconcentrar nuestros recursos y la oferta. Dar mejores opciones a quienes están en la periferia y fortalecer los gobiernos locales”, señaló Vargas. La jerarca considera fundamental el trabajo que realizan los centros cívicos por la paz, las sedes universitarias y los gobiernos locales en la promoción cultural y el desarrollo artístico de las poblaciones.
El decano Solís exaltó el trabajo de las universidades públicas en todo el territorio nacional, pues aportan a la gestión cultural en las regiones y con diversos actores y promotores artísticos. “Tenemos que entender que las universidades públicas son un bastión fundamental en que exista ese derecho al arte y la cultura. Formamos a profesionales que nutren todo el país, son como hormigas que andan por todas partes y han generado pluralidad dentro del arte contemporáneo costarricense”, concluyó.
Oficina de Comunicación Universidad Nacional, Costa Rica
Ya las cosas venían mal en este país; siguen mal y pintan peor. Tenemos uno si no el peor de los gobiernos de la historia reciente, pero no solo el gobierno toma malas decisiones, o no toma ninguna o toma las que toma con muy mala leche. Este grupito ha venido a empeorar la situación de los costarricenses, no hay duda. Podríamos sentarnos a llorar, pero con llorar no logramos nada.
Pero qué hace que este gobierno sea un desastre, cause los desastres que causa y nada pasa, los partidos políticos de oposición si es que hacen oposición, los sindicatos y organizaciones sociales, la sacrosanta intelectualidad de este país, nadie mueve un dedo, no pasamos de arrugar las narices y de seguir confinados en nuestro confort neoliberal, claro, pero con poses antineoliberales porque frente al mal debemos aparentar ser políticamente correctos.
Peor aún, el gobierno es un desastre, paraliza todo, pero hay un segmento de la población que le aplaude; si las encuestas están bien hechas, no lo sé, podríamos decir que el desastre y la parálisis gozan de legitimidad y de apoyo popular. No obstante, vemos a las derechas del PUSC y neoliberales descendientes del movimiento libertario con aires de triunfo. Están convencidos de que esta es su gran oportunidad. En río revuelto…
Hay que reconocerle al grupo que nos gobierna su genialidad. Aunque parezcan burdos, tontos no son. No más entrando al poder pararon todo desde el uso de mascarillas hasta la construcción de hospitales. Detuvieron obras viales importantes; la del Ministerio de Obras Públicas y Transportes ha sido de las peores en décadas y allí sigue el ministro como un mono agarrando el zapote. Ni qué decir sobre Educación y Salud.
Este gobierno acaba de dinamitar los programas de inversión social y condenar a miles de familias, de niños y de jóvenes, no solo a la pobreza sino a situaciones de riesgo que al cabo de un par de años pondrían a este país de rodillas frente al crimen organizado y el autoritarismo. El presidente llama a las familias pobres a asumir el sacrificio y nada pasa. Si yo les diera crédito a las conspiraciones creería que nos lavaron el cerebro, les echaría la culpa a las vacunas o a algún poder extraterrestre.
Tampoco bastan los editoriales y titulares de la prensa que también tienen responsabilidades en esta pérdida de conciencia colectiva. Hay que reconocer que, durante décadas, mientras el país avanzaba en educación, ciencias y cultura, estábamos dominados por una prensa empobrecida intelectualmente. Luego vino el desastre en educación, los contenidos de las redes sociales se volvieron más creíbles que los cuentos de la abuela, pero ya el daño estaba hecho.
Hemos llegado al punto de que un accidente paraliza el tránsito durante largas horas en cualquier vía de comunicación. El colmo es que la construcción de un puente paraliza a toda la región central del país durante meses. La parálisis no es solo mala planificación, aunque la desplanificación y el valeverguismo de los funcionarios sea resultado precisamente de la pérdida de sentido de la responsabilidad pública.
La parálisis en la que nos tiene este gobierno no es un accidente, no es un producto no previsto de la presente coyuntura histórica. No. Este gobierno sintetiza nuestra historia reciente, es hijo del desastre de fuerzas políticas y sociales que llenaron bancadas legislativas y ocuparon el gobierno en los tiempos del neoliberalismo.
Es el resultado cultural del empobrecimiento de la opinión pública hecho por la prensa de derecha, de la crisis de la educación gracias a gremios auto centrados en sus conquistas sindicales y cada vez más alejados de las congojas de los maestros y de las familias pobres, este gobierno nos está mostrando, dientes para afuera y sonrisa rechoncha, que es el resultado de una empobrecida cultura cívica, de una democracia anémica y de partidos partidos a pedacitos. Lo dicen, los vemos y les oímos, pero no abrimos los ojos. Pero la derecha va por su tajada.
Grandes culturas en la antigüedad se asentaron cerca de las fuentes de la vida, el agua.
Babilonia entre el Tigris y el Éufrates, Egipto en el Nilo, Tenochtitlan dentro del lago Texcoco. Diferentes zonas geológicas fueron plataforma, génesis y evolución de espectaculares culturas, agricultura, arquitectura, organización social y religión; conocemos los alcances de estas culturas a través del arte. Construyeron en el desierto, en montañas inhóspitas y hasta en el centro de lagos.
Si, la cultura es decantamiento de la visón de mundo formada a través del tiempo y del espacio, de lo que subyace debajo de nuestros pies, de los espacios lejanos, de lo que escuchamos al amanecer, del legado de nuestros ancestros, del suelo donde sentimos la vida, del aire que nos permite reflexionar y de los sueños de los hombres.
Nuestro entorno nos moldea, nos inspira, nos provee de una identidad, nos aporta, de manera sutil, una cultura de pertenencia y de disfrute de lo que somos capaces de sentir, de racionalizar y sobre todo de poetizar.
Nuestro pueblo, San Rafael, atalaya entre la montaña y el valle, entre la fuente de vida y el afán de los hombres, solo nos basta mirar en la dirección correcta para encontrar los colores poseedores de la energía de la vida, el oído atento sabrá encontrar la riqueza sonora de los vientos, de las aves y del pequeño riachuelo; sentir el olor a hierba fresca, tierra mojada y de la hoja que posa en los manantiales. Espacios abiertos donde transita la nube, reposa la niebla y vuela el gavilán.
Tanta vida y belleza escénica no encuentra eco en una cultura artística fecunda, promovida y orientada a los talentos locales, que los hay.
Si de la vida nace el arte, el arte es vida, el arte refleja el grado de evolución de los pueblos, pues la creación está en la base de toda evolución, se quiera reconocer o no.
Aquiles Jiménez, junio 2023
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La Fundación Pedagógica Nuestramérica invita a participar en la Peña cultural: sobre el cuido y la amistad, pronta a realizarse el sábado 10 de febrero a las 3:00 p.m en el Café de los Deseos, ubicado sobre Calle 15, Avenida 11 en San José centro. En la actividad, podrá encontrar ventas de libros y artesanías, así como actos culturales. Es importante recordar que la actividad está realizada en función al proceso de recuperación del sociólogo y educador popular Óscar Jara.
La actividad considera una cuota sugerida de entre 5000 a 10,000 colones. Si no puede asistir pero desea colaborar con la actividad puede enviar un SINPE al número 8899-2127 a nombre de Antonio Jara Vargas.
Se invita a la comunidad a la “Peña cultural: Por el cuido y la amistad”, donde habrá presentaciones artísticas, venta de artesanías, venta de libros y demás en apoyo al proceso de recuperación de Óscar Jara, quien es educador popular y sociólogo.
Fecha: Sábado 10 de febrero
Hora: Desde las 3:00 p.m. en adelante
Lugar: Café de los deseos ( Calle 15, ave 11, San José)
Cuota Sugerida: Entre 5 mil y 10 mil colones
*Nota: Si desea colaborar pero no puede asistir se pone a disposición el número SINPE 8899-2127 a nombre de Antonio Jara Vargas*