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Etiqueta: democracia

El pretexto de la cultura no puede prestarse para violar los Derechos Humanos

  • Los mecanismos internacionales de Derechos Humanos defienden a las personas de las prácticas impositivas de gobiernos abusivos, sin discriminación de ninguna clase
  • Pretender defender la cultura por encima de los demás Derechos Humanos atenta contra la democracia

 

Ante las recientes manifestaciones de ex diplomáticos costarricenses en un diario de circulación nacional, el 16 de este mes, expertos, activistas, defensores y defensoras de los derechos humanos, manifestamos:

  1. Las personas, y no los gobiernos, son la razón de ser de los Derechos Humanos. Por ello, los órganos internacionales de protección, como la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos, los Comités de Naciones Unidas, la Corte Penal Internacional o los instrumentos de los sistemas africano y europeo, están llamados a proteger a las personas y a defenderlas de las violaciones a sus derechos y libertades. Tratar de reformar la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), para que se libere a los gobiernos de sus obligaciones, implicaría permitir que se conculquen los derechos y libertades de todas las personas. El genocidio, las masacres, las ejecuciones extrajudiciales, la tortura, las desapariciones forzadas, y demás violaciones de los derechos y libertades quedarían impunes. Los ciudadanos quedaríamos desprotegidos
  2. La existencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y de otros instrumentos de Derechos Humanos, nace de la necesidad de proteger a todas las personas de las arbitrariedades de los Estados. Es usual que, usando el argumento de la cultura se hayan violentado los derechos y libertades fundamentales. El argumento de que debe protegerse una supuesta «cultura» es ridículo. Nos veríamos forzados a aceptar los femicidios y las relaciones impropias dentro de las familias, que responden a una cultura definida por el machismo y el abuso. También tendríamos que consentir el trabajo infantil, pese a que hemos invertido casi dos siglos fomentando acciones que protejan a la niñez. En la mayoría de nuestros países, las libertades de expresión, de opinión o de religión dejarían de estar protegidas frente a regímenes con tendencias dictatoriales
  3. Costa Rica fue el primer país en ratificar el Pacto de San José y también el primero en aceptar la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Ambos fueron actos soberanos del Estado costarricense. Pretender desconocer hoy, lo que con orgullo hicimos hace casi 50 años, atenta contra la cultura visionaria de nuestros próceres, que siempre buscaron fortalecer nuestro Estado social, democrático y de Derecho.
  4. El sentir de la mayoría no puede significar jamás la violación de derechos de las minorías. Aceptar tal aberración sería darle la espalda a nuestras raíces democráticas. Traicionaríamos esa verdadera cultura costarricense, por la cual gozamos del respeto y la admiración de la comunidad internacional.

En consecuencia, rechazamos tajantemente la propuesta de ese grupo de ex diplomáticos. Proponer que la política exterior de Costa Rica vaya encaminada a derruir la Convención Americana sobre Derechos Humanos, denota un parecer contrario a la verdadera cultura costarricense de respeto a los Derechos Humanos y es carente de visión. Nos inquieta por las evidentes y nefastas consecuencias que tal despropósito tendría para Costa Rica y para el resto de los países americanos.

Cuando se abordan los temas de Derechos Humanos debe hacerse con seriedad, con responsabilidad, con compromiso y, sobre todo, con conocimiento. Si se hace de manera ligera y desde la ignorancia, los derechos y las libertades fundamentales de todas las personas correrán grave riesgo.

 

Francisco José Aguilar Urbina

Irene Aguilar Víquez

Marcia Aguiluz Soto

Larissa Arroyo Navarrete

Roxana Arroyo Vargas

Paola Casafont Villalobos

Catalina Devandas Aguilar

Gonzalo Elizondo Breedy

Alda Facio Montejo

Ana Isabel Garita Vílchez

Lorena González Pinto

Rodrigo Jiménez Sandoval

Soraya Long Saborío

Marcela Martino Aguilar

Ana María Méndez Libby

Ana Elena Obando Mendoza

Gilda Pacheco Oreamuno

Víctor Rodríguez Rescia

Cristina Zeledón Mangel

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de malagaldia.es

Enviado por Patricia Salgado.

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Evolución o Involución

Dr. Alejandro Muñoz Villalobos

 

¿Hacia dónde dirigimos los y las costarricenses nuestro país?

No pareciera haber una claridad en el rumbo que queremos y mucho menos hacia dónde vamos como sociedad. Nuestra democracia centenaria se tambalea o acaso estamos en un punto de inflexión como sociedad, algo que también nos pasó, aunque por razones muy diferentes, en la Costa Rica de mediados del siglo XX y que dio como resultado la fundación de la Segunda República.

El fenómeno político que vivimos se debe sin embargo, a factores y circunstancias totalmente distintos de los que provocaron la guerra civil de 1948. Hoy estamos enfrentando el colapso político de las dos tendencias ideológicas más importantes que dominaron la escena política de la Segunda República, la socialdemocracia y el liberalismo, la primera representada por el Partido Liberación Nacional, que a partir del gobierno de Luis Alberto Monge Álvarez (1982-1986), comienza a abrazar las ideas neoliberales estructuradas por Milton Friedman y las escuelas económicas de las universidades de Stanford y Chicago, introducidas por primera vez en Chile con el derrocamiento por golpe de Estado, del Presidente Salvador Allende, e institucionalizadas como políticas de orden mundial a través del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, dando inicio de una manera vertiginosa al fenómeno de la globalización económica (internacionalización del capital).

El liberalismo histórico estuvo representado por los republicanos, que desde tiempos de don Ricardo Jiménez Oreamuno, le aportaron al país una visión política claramente desarrollista y en la década de los años 40, impactaba nuestra sociedad el arribo al poder político del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, que influenciado por la doctrina social de la iglesia católica, desde su paso por la Universidad de Lovaina, implementó la que se conoce como la gran reforma social de Costa Rica, que le aportó al país un sistema de seguridad social que hoy es sostén y pilar de la democracia costarricense, así como, el Código de Trabajo, entre otros grandes logros.

Desde entonces, ha habido gobiernos que marcaron puntos de inflexión en la política, provocados éstos por el deterioro de las condiciones democráticas, de la institucionalidad y/o del orden constitucional del país. El cambio de la Primera a la Segunda República lo detona el gobierno de Teodoro Picado Michalski (1944-19 de abril de 1948), quien se retira y asume Santos León Herrera (19 de abril al 8 de mayo de 1948). El Partido Republicano Nacional no entrega la presidencia legítimamente ganada por don Otilio Ulate Blanco y se desata la guerra civil, luego de 44 días de lucha, asume las riendas del país la Junta Fundadora de la Segunda República, presidida por don José Figueres Ferrer, que le deja al país otra serie de reformas esenciales para la vida democrática, entre ellas la insigne abolición del ejército. El 8 de mayo de 1949, la Junta de Gobierno entrega el poder a don Otilio Ulate Blanco, iniciándose con él una nueva y más profunda democracia. Este período que alcanza hasta la década del 70 se caracterizó por un modelo económico de crecimiento hacia adentro o de sustitución de importaciones, es decir, del nacimiento de una nueva burguesía industrial, de una mayor clase media y del fortalecimiento de la educación pública como medio esencial para el desarrollo y el ascenso social.

Una nueva encrucijada en la vida democrática enfrentaría el país durante el gobierno de don Rodrigo Carazo Odio (1978-1982), quien ganó las elecciones mediante la conformación de una coalición política denominada Coalición Unidad, integrada por varios partidos políticos, entre ellos el Partido Republicano Calderonista y el propio partido político fundado por el Presidente Carazo, Partido Renovación Democrática. En esta coalición se fusionaron distintas corrientes de pensamiento ideológico pero, principalmente el socialcristianismo, el liberalismo y el Calderonismo. Este punto de inflexión en la política nacional se caracterizó por dos vertientes que ocasionaron los conflictos, la externa que nos impactó por una baja muy sensible en los precios internacionales del café, que era nuestro principal producto de exportación y el abrupto disparo de los precios del petróleo, que causó una espiral inflacionaria sin precedentes, trayendo consigo el empobrecimiento de miles de personas de la clase media, que solo un cuatrienio atrás era el orgullo del país. Esta crisis causó gravísimos problemas económicos y sociales, aparte de las presiones de organismos internacionales como el FMI, para implantar en Costa Rica la receta neoliberal que se aplicaba ya en América Latina y defendía intereses del gran capital transnacional y autóctono, manipulando regímenes políticos y defendiendo dictaduras que protegían estos intereses. El Presidente Carazo echó del país a la misión del FMI y esto repercutió en la serie de factores políticos internos que marcaron esta segunda vertiente de problemas. La Asamblea Legislativa prácticamente dio la espalda al Poder Ejecutivo y obligó al Presidente Carazo a gobernar por decreto. La inflación galopante, el empobrecimiento, el gigantesco desempleo y el bloqueo financiero acompañaron a la sociedad costarricense durante la mayor parte de este gobierno y más allá.

En 1982 asume la Presidencia de la República don Luis Alberto Monge Álvarez y marca el inicio de una nueva etapa en la vida política costarricense, se fortalece el bipartidismo, caracterizado por la alternancia en el poder de dos partidos políticos que abrazaron el neoliberalismo como bandera de acción gubernamental, apenas matizadas por sus ideologías originarias, la socialdemocracia en Liberación Nacional y el socialcristianismo en la Unidad Socialcristiana, pero que en la práctica gubernativa constituyó un cambio real, un viraje hacia la derecha con respecto de la democracia social que tuvimos antes, entonces la sombra de las privatizaciones y de la reducción del Estado y sus instituciones fueron el blanco de sus políticas, acompañadas por las políticas neoliberales impuestas por el Fondo Monetario Internacional y los llamados Programas de Ajuste Estructural.

En el año 2000, como presagio político del nuevo milenio, nace a la vida política el Partido Acción Ciudadana, fundado por exmilitantes del Partido Liberación Nacional y que atrajo rápidamente la atención de miles de costarricenses que hartos del bipartidismo imperante, veían en aquella nueva cara de la política, el renacer de la esperanza y la lucha ideológica. A pesar de que sus fundadores tenían un arraigo ideológico por la socialdemocracia, el PAC se debatía más bien en la esfera del eclecticismo político y aunque rompió con el bipartidismo, no habían lazos fuertes que amarraran una visión de país, más allá de la defensa de la ética en la función pública, bandera política de sus fundadores y que no logró ser el argumento suficiente aunque fuerte y seriamente defendido por sus partidarios y simpatizantes, no logró ser razón suficiente para ganar unas elecciones nacionales, sino hasta catorce años después, cuando triunfa otro exmilitante del PLN, don Luis Guillermo Solís Rivera.

Este primer gobierno del Partido Acción Ciudadana nace en primer lugar del descontento popular por dos pésimos y consecutivos gobiernos del Partido Liberación Nacional, el segundo mandato de don Óscar Arias Sánchez (2006-2010) y de doña Laura Chinchilla Miranda (2010-2014).

Sin embargo, el gobierno del Presidente don Luis Guillermo Solís Rivera (2014-2018), no ha logrado concretar un cambio político esencialmente diferente de lo que ha ofrecido el bipartidismo neoliberal durante tres décadas, los errores y actos de corrupción de propios y extraños, han dado al traste con las buenas obras y acciones, en las mentes y sentires de los ticos.

Esta seguidilla de tres gobiernos marcados por la crítica y la desazón, dejan a flor de piel la indignación pública por la corrupción que ha tocado a los tres poderes de la República y una estela de desempleo, pobreza por un lado y concentración de riqueza por el otro, promesas incumplidas e insatisfacción generalizada en la población.

En este nuevo proceso electoral que concluirá el próximo primero de abril, en mi opinión, estamos nuevamente ante otro punto de inflexión en la política costarricense, con características totalmente diferentes de los anteriores, cuya principal consecuencia podría ser otro viraje aún más extremo hacia la derecha pero esta vez con un elemento extraño como novedoso y peligroso, que es la presencia religiosa de una rama del cristianismo evangélico denominada neopentecostal, que se nutre ideológicamente de la teología de la prosperidad, también llamada evangelio de la prosperidad, que básicamente sostiene que la bendición financiera y el bienestar físico son siempre la voluntad de Dios para con ellos, y que la fe, el discurso positivo y las donaciones a causas religiosas aumentarán la riqueza material propia.

Este nuevo punto de inflexión está marcado por la lucha política entre dos partidos políticos con líderes jóvenes, uno el Partido Restauración Nacional, fundado en el año 2005, de corte conservador y confesional cristiano evangélico. Sus logros en elecciones nacionales han sido muy discretos, casi imperceptibles, con participaciones en la Asamblea Legislativa de escasísimo aporte y relevancia. El otro partido es Acción Ciudadana, quien esta vez es liderado por un joven político, nacido y formado políticamente en el seno del partido, con lo cual, podríamos decir, que es la primera vez que el PAC participa en la vida política con una visión país propia y fundamentada en sus aspiraciones y propuestas.

Pero, ¿por qué este escenario es un nuevo punto de inflexión en la vida política del país? Porque en este escenario hacia el 1 de abril, no solo elegiremos un presidente sino que además, vamos a decidir el rumbo de la democracia centenaria, ya debilitada tras tres décadas de neoliberalismo, corrupción institucionalizada y una creciente delincuencia organizada y pobreza estructural, que de por sí, amenazan ya con deteriorar la paz social.

Si el pueblo opta por elegir a Fabricio Alvarado, candidato del Partido Restauración Nacional, Costa Rica podría convertirse en la primera teocracia de América Latina, creencia fuertemente arraigada en el señor Ronny Chávez, pastor del candidato y con autoridad sobre él, según sus propias palabras. El candidato no lo ha manifestado así sin embargo, podríamos inferir que es fiel creyente de tal sistema, que tiene como una de sus características fundamentales minimizar o eliminar el control político y la acción de los otros poderes de la República, que en nuestro país son la Asamblea Legislativa y Poder Judicial, sometiéndolos al poder divino otorgado a la figura prominente y elegida del presidente y su alter ego. Las críticas más fuertes que se le hacen a este movimiento se deben a sus doctrinas no amparadas en la Biblia, como son la búsqueda del dinero y éxito en los negocios, a través de la ya mencionada teología de la prosperidad. Quizás esta ideología ha llamado la atención a grupos de empresarios, economistas y políticos representativos del neoliberalismo dominante y en decadencia y quizás también les ha motivado adherirse al movimiento de Fabricio Alvarado, por la oportunidad que representa el hecho de que ese partido político no cuenta con cuadros formados para ejercer gobierno. Ambos factores juntos representan un botín político que no pueden dejar escapar, aunque esto signifique el deterioro aún mayor de la democracia costarricense.

La vida de la sociedad costarricense hacia la Costa Rica del siglo XXI, con esta opción política no puede ser otra que la descomposición social, el mayor enriquecimiento de cierto sector empresarial, el sometimiento de las minorías, la exclusión y discriminación, el debilitamiento de los derechos humanos y la posibilidad de que un partido confesional, conservador, fundamentalista, y que privilegia el dinero y los negocios antes que la dignidad de las personas y la vida en democracia, se pueda perpetuar en el poder.

Por lo tanto, Costa Rica y la vida en democracia de todos y todas, sólo tiene una opción…Carlos Alvarado.

No será tarea sencilla rescatar la democracia, pero veo en Carlos Alvarado el empuje del líder joven, inteligente y preparado, y que además, comprendió inmediatamente desde los resultados del pasado 4 de febrero, que la única manera de realizar la tarea, es formando un gobierno nacional, con la participación consciente, propositiva y comprometida de todos los actores políticos y sectores diversos de la sociedad, para construir juntos la Costa Rica del siglo XXI.

En esta hora el país demanda de las fuerzas políticas ceder y conceder, también demanda hacer a un lado ciertas posiciones ideológicas para construir acuerdos y devolverle a la sociedad costarricense la confianza y gobernabilidad del país. Demanda también fortalecer, modernizar y hacer eficiente la institucionalidad; demanda de todos los ciudadanos el compromiso de participar y ejercer el poder ciudadano para el control político, demanda de nuestras autoridades la transparencia y probidad. Demanda de los sindicatos contribuir con eficiencia y eficacia. Demanda de los empresarios y de las clases sociales económicamente poderosas contribuir con la equidad, solidaridad y sin mezquindad. El país nos demanda a todos los que habitamos en esta bella tierra, el cuido de la Naturaleza, ser humano incluido, que es nuestro tesoro y la que sustenta la vida.

 

*Imagen tomada de conozcasucanton.com

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¿Costa Rica la nueva Sodoma y Gomorra? O más bien en una democracia

Carlos José Cabezas Mora

 

Cuando cualquier se atreve a hablar del tema de la homosexualidad, parece ser obligatorio primero decir que se es heterosexual, pues quienes leen de inmediato piensan que el redactor defiende una posición porque es gay o lesbiana, lo cual considero un atrevimiento, pues implica que si uno no es negro o no es mujer no puede defenderlos contra la discriminación social, que en algunos países llega en pleno siglo XXI a ser hasta esclavismo.

El segundo elemento, gústeme o no, es que el planteamiento que se argumenta generalmente con aspectos religiosos como fundamento para prohibir de manera legal cualquier cosa que se considere “pecado”, lo extraño es que, siendo humanos, según este mismo enfoque, cometeremos multiplicidad de pecados, de diferentes tamaños, colores y sabores. Para algunas fes religiosas unos serán imperdonables y otros se podrán perdonar, sin embargo, eso no quiere decir que en nuestros tiempos, todos los pecados están prohibidos por ley, eso solo suceden en países fundamentalistas, donde la unión entre Estado y religión no se da.

La resolución de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos que concluyó que a los homosexuales se les deben dar los mismos derechos que a los otros ciudadanos, haciendo referencia específica al matrimonio, ha causado tal revuelo en nuestro país, supongo que también en el resto del continente que están bajo la jurisdicción de ese organismo de la Organización de Estados Americanos, que ha sacado a la luz todas las opiniones cargadas de odio, desprecio y desde lujo prejuicio, igual que cuando muchos se opusieron décadas atrás al matrimonio interracial.

En todos los grupos virtuales, Facebook donde estoy de gentiles personas, incluso dulces “almas” inteligentes, las que empiezan diciendo algo como “yo no soy homofóbico, ni condeno ni juzgo,  incluso tengo amigos gay pero…” han salido los sapos y culebras (aquella expresión del cuento infantil) así de la boca de familiares, compañeros de trabajo, dirigentes sindicales, excompañeros de escuela de colegio, “expertos” en derecho, todos condenando lo resuelto incluso cuestionando la validez legal de la resolución de la Corte Interamericana, incluso demandando respeto a la soberanía o a salirse del sistema interamericano de derechos humanos.

Hemos leído también una especie de advertencia apocalíptica que culminará primero con la destrucción de la familia y posteriormente la prohibición del ejercicio de la fe religiosa, incluso una internauta que advirtiendo que “correrá sangre”, hasta han dicho que nos van a “homosexualizar a todos, se acabará el mundo por falta de hijos.

Nos encontramos ante una discusión que mezcla los temas religiosos con los derechos civiles, quizás es así por tener una Estado Confesional cuya religión oficial es la católica, apostólica y romana, algo así como que el Estado costarricense fuera una persona real -no jurídica- con alma que puede profesar una religión, aunque respeta la libertad de culto.

En este tema puntualizo:

  1. Todos tienen derecho a pensar y expresarse libremente, pero esto tiene límites pues hay opiniones xenofóbicas, racistas, homofóbicas, machistas, las cuales no se deben respetar.
  2. Cada pareja tiene derecho a las prácticas sexuales consensuadas que desee y no puede ni debe ser condenado menos restringido.
  3. Todos los ciudadanos tienen derecho a un trato igualitario, aunque eso sea considerado pecado por cualquiera de las religiones, pues la fe es una decisión privada no pública.
  4. El país ha reconocido que existen todo tipo de familias, no solo la familia de mamá, papá e hijos.
  5. La jurisdicción de la Corte Interamericana de derechos humanos es incuestionable, así lo ha dicho la Sala Constitucional aunque el país se saliera de esa convención, las sentencias previas seguirán siendo obligatorias, lo que procede al Gobierno de la República, es acatarlo de inmediato, de implementarlo a la mayor urgencia posible en lo que corresponda desde la Administración, el Registro Civil y el aparato consular, como desde la Institucionalidad pública, para asegurar el desarrollo de los Derechos que allí se han reconocido.
  6. No podemos atar la vida democrática a las creencias de ninguna religión pues de ser así, el divorcio no se permitiría, estaría prohibido el matrimonio por segundas nupcias, la unión libre posiblemente sería delictiva, la educación estaría dirigida por una religión que pondría en duda los avances científicos que entren en contradicción con sus postulados y los cementerios, quizás serían todavía católicos y no podríamos enterrar a quienes no son de esa fe, etc.
  7. Debemos aprender a incorporar los valores de la tolerancia y respeto por los demás, aunque eso le incomode a cualquiera, es imperativo superarlo para vivir en una sociedad democrática.

Publicación1

Enviado por el autor.

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UCR: ¿Usted construye democracia?

  • Voces expertas de la Universidad de Costa Rica nos ayudan a profundizar en el concepto de democracia y explican cómo nuestras acciones ayudan a construirla o no

Sección de prensa Oficina de Divulgación e Información UCR,

En este 196 aniversario de vida independiente, Costa Rica se encuentra ante diversos escenarios que ponen en tela de juicio la calidad de su democracia, desde la perspectiva de los derechos humanos, del medio ambiente, de la política, la educación, el consumo y la cultura. Es válido y urgente, –de cara a las próximas elecciones nacionales– reflexionar sobre nuestro deber ciudadano en la construcción de la democracia. Por ello, una serie de voces expertas de la Universidad de Costa Rica reflexionan sobre ¿cómo construimos o destruimos democracia?

Le invitamos a hacer el recorrido por estas 11 entrevistas o aportes y un video que tienen la esperanza de motivar cambios cotidianos respecto a cómo asumimos el ser costarricense.

LEA EL TEXTO COMPLETO

 

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UCR: ¿Cómo se construye democracia desde las aulas?

  • Cuatro expertas en educación aportan criterio para ampliar el concepto de democracia

 

María Encarnación Peña Bonilla,

Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR Como se construye democracia desde las aulas
El sistema educativo en Costa Rica ha venido experimentando cambios conceptuales importantes, tendientes a posibilitar desde las aulas una educación para una nueva ciudadanía con posibilidades de innovación; con miras hacia un desarrollo sostenible; hacia una identidad local; una ciudadanía digital; con equidad social y consciente del significado de los derechos humanos. Así también se contribuye a construir democracia.

Compartimos con ustedes el criterio de tres destacadas docentes de la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica, sobre cómo desde el aula, desde la educación, se contribuye a construir la democracia. Una construcción cotidiana que va desde las aulas de pre escolar, hasta las aulas universitarias, y la educación no formal que hoy en día tiene también una notable relevancia en nuestro paìs.

Dra. Guiselle M. Garbanzo Vargas, Decana Facultad de Educación UCR

«La democracia se construye desde las aulas. Las sociedades como Costa Rica, que han decidido apostarle a un sistema de vida bajo los principios de la democracia, lo logran mediante la educación, este es el instrumento social que permite su construcción.

En el aula se construye sociedad, desarrollo social, libertad, inclusión social, respeto por cualquier manifestación de vida y valores. Se construye democracia también, siendo consciente de las responsabilidades y obligaciones como individuo parte de un cosmos, que para su adecuado equilibrio requiere de una sana y responsable convivencia basada en los más altos estándares de respeto y ética social.

El docente como formador de ciudadanos tiene la más noble de las profesiones a las que aspira cualquier sociedad, ésta a su vez debe tener como condición ser construida bajo los principios de respeto mutuo, libertad, valores en armonía con los códigos éticos y morales aceptables bajo una sociedad en armonía, se traduce a su vez en trasmisores de la construcción de la democracia.

La calidad de la formación docente determina también, la sociedad que se construye, y el docente construye su obra basada en su formación. Precisamente es el aula el espacio donde los individuos llegan en busca de encontrarse a sí mismo mediante las sendas del saber, recibiendo una educación que potencialice al individuo como ser pleno consigo y con los demás.

Un ser que conviva y se desarrolle respetuoso de los demás; no permitiendo ninguna manifestación de discriminación para nadie, indistintamente de sus creencias, etnia, condición social, género y orientación sexual, sin afectar las libertades de nadie, respetando la naturaleza en todas sus manifestaciones, teniendo presente el humanismo que debe prevalecer en cada individuo consigo mismo y con los otros. Un ambiente educativo marcado por estos principios, es un ambiente educativo que construye una sociedad democrática».

Dra. Magda Sandì Sandì, Escuela de Bibliotecología y Ciencias de la Información, Facultad de Educación UCR

«El docente, como guía, orientador y facilitador de los procesos de enseñanza-aprendizaje, predica con su ejemplo, aspectos como el respeto, la solidaridad, la tolerancia, la honestidad, son valores que son inherentes al ser humano, pero como los jóvenes y adultos estudiantes están también en una etapa de formación, no se debe dejar de lado estos principios».

¿Qué es significa construir democracia desde las aulas? significa desarrollar en nuestros estudiantes una actitud crítica y reflexiva ante los problemas del país, región y mundo.

Significa estar buscando soluciones prácticas y solidarias a los problemas de una determinada comunidad. Significa también ser justos, equitativos, inclusivos, conscientes de mi papel como persona y ciudadano en la comunidad en la que estoy.

Construir democracia significa también elevar las voces cuando tenemos que luchar por ideales o situaciones que puedan atentar contra nuestros derechos, pero también debemos inculcar en los estudiantes que tenemos deberes para con la Patria, mi comunidad y los que habitamos en este país y planeta.

La democracia también se construye dialogando, discutiendo, debatiendo, haciendo y poniendo en práctica estrategias que permitan el desarrollo de mi país, mi profesión y disciplina».

Msc. Carmen Liddy Fallas Jiménez, especialista en Educaciòn Cìvica, Directora Escuela de Formación Docente Facultad de Educación UCR

«La democracia como forma de vida apunta a construir formas y relaciones de ciudadanía participativas e incluyentes. La escuela es un espacio de socialización, de formación de cultura y comportamientos ciudadanos democráticos; la convivencia se constituye en uno de los saberes que deben ser aprendidos y practicados en la escena de la cotidianidad escolar y ciudadana.

La Escuela es el escenario donde más y mejor se puede internalizar y practicar la democracia con miras a una real vivencia de solidaridad, de respeto, diálogo, colaboración y bienestar. Es un espacio de transmisión de valores y un lugar público institucionalizado que debe potenciar aprender a vivir en democracia como tema clave de una época que reclama una ciudadanía con plena conciencia de sus derechos y responsabilidades ante nuevos desafíos.

Para construir democracia desde las aulas, estas deben asumirse como el espacio de interacciones sociales por excelencia marcado por un tiempo pedagógico dedicado a producir vivencias positivas, placenteras, creador de un espacio y un ambiente organizativo propicio a las experiencias del aprendizaje en común, cooperativo, personal, humano».

Dra. Lupita Chaves Salas, ex Decana Facultad de Educación UCR

«En educación construimos democracia a partir del trabajo cotidiano que se desarrolla en las aulas. La educación tiene como propósito la formación integral del estudiantado en cuanto a saberes, habilidades, destrezas, afectos, valores que los lleve al ejercicio de una ciudadanía activa para sociedades democráticas, pacíficas y en armonía con la naturaleza.

Para lograr este propósito desde las aulas es necesario contar con docentes bien formados que tengan claro el papel que desempeñan como formadores. Deben crear ambientes escolares democráticos donde se promueva la equidad y el respeto. Deben promover metodologías activas que propicien la participación, el diálogo, la crítica, el conflicto cognoscitivo, el análisis y la solución de problemas por parte de la población estudiantil, así como el trabajo en equipo.

Es necesario enlazar los contenidos de los programas de estudio con proyectos comunales para que el estudiantado los desarrolle, vivencie y haga propuestas de mejora. Así mismo se requiere estudiar problemáticas nacionales y mundiales y de esta manera crear conciencia en nuestros estudiantes de la responsabilidad social que todos tenemos y que debemos asumirnos como protagonistas de los cambios individuales y sociales que se deben impulsar para contribuir con la equidad social, el respeto a la diversidad y al desarrollo humano y sostenible de nuestro mundo.

Lo anterior debe ser práctica diaria en las instituciones educativas y aulas escolares mediante una acción pedagógica dirigida a la formación de ciudadanas y ciudadanos para sociedades democráticas».

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Redes sociales, ciudadanía participativa y democracia

  • Entrevista al politólogo y comunicador, Gustavo Araya Martínez

 

Tatiana Carmona Rizo,

Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR

 

Los contenidos y las opiniones que usted comparte en sus redes sociales sobre el ámbito político contribuyen en la construcción de la democracia.

Así lo considera el politólogo y comunicador, Gustavo Araya Martínez, quien explica en la siguiente entrevista cómo las redes sociales se han convertido en herramienta para que la ciudadanía ejerza un rol más activo en la política.

–¿Considera usted que las redes sociales son una herramienta para construir democracia?

«Cuando hablamos de democracia primero hablamos de participación, y cuando hablamos de participación hablamos de una participación reglada, que no puede ser anómica. La segunda gran condición es que la democracia tiene un principio que es que no solamente parte de reglas del juego sino que además se hace de manera constructiva. Es por eso que si ponemos esos elementos para evaluar las redes sociales diríamos entonces que sí, que sí se cumple que la participación ciudadana a través de las redes sociales se puede considerar como una participación democrática».

Esto porque primero hay fuerte reglamentación general en las redes sociales, la cual dice que la participación tiene que estar apegada a valores, generalmente quienes participan en estos espacios están dispuestos a cumplir –más allá de las reglamentaciones que ofrecen la plataforma– con una participación que se hace con tolerancia, con respeto, con solidaridad, y tienden a privilegiarse en las redes sociales este tipo de comportamientos, entonces sí podríamos hablar de democracia en ese primer momento. Y el segundo gran momento es que es si esto se hace con un propósito, efectivamente las redes sociales también son un espacio para hacer democracia, cuando uno ve la participación que se da en política por ejemplo, se da cuenta de que cada vez más la política se está construyendo fuera de los ambientes o espacios tradicionales y cada vez más se construye desde una lógica ciudadana más abierta y en espacios distintos de donde estaban antes, que eran en las plazas públicas, en los barrios, en las comunidades, y ahora las plazas públicas son permanentes y en las redes sociales.

En ese sentido, antes los discursos de los políticos eran los discursos en donde el político se suponía que todo lo sabía, todo lo podía y todo lo quería hacer, bueno ahora estamos en unas redes sociales en donde la democracia se hace ver como qué la participación tiene otra connotación que es que yo como ciudadano sí sé qué es lo que quiero, acerca de qué me refiero, sé por dónde debe ir el rumbo del país o de mi comunidad o ambiente más inmediato, pero además en donde el político está sometido a una horizontalidad, lo puedo criticar, lo puedo transparentar, le puedo pedir cuentas de manera inmediata, entonces podemos decir que las redes sociales sí son un espacio en donde se abre camino la democracia.

–Algunos teóricos de la comunicación aseguran que a pesar de que las redes sociales ofrecen una gran variedad de voces y de contenidos, la gente sigue consumiendo temas como sucesos y entretenimiento en estos espacios y que por esta razón las redes sociales aún no se pueden definir como una herramienta para construir democracia ¿cuál es opinión al respecto?

«La democracia nunca es un sistema perfecto, si creemos que la ciudadanía que se está expresando en las redes sociales es la democracia griega, de la ciudadanía masculina con propiedades que tenía esclavos a su cargo, pues sí efectivamente estamos hablando de una democracia diferente, porque la democracia actual son aquellos que tienen acceso a la plataforma, aquellos que tiempo para la plataforma y aquellos que están en las condiciones materiales para tener una presencia efectiva y permanente para participar, no podemos pensar hoy en día una democracia extendida en un cien por ciento a toda la ciudadanía, eso en cuanto a estructura. Y en los contenidos, pasa lo siguiente: y es que si esperamos a que los contenidos vengan todos desde la propia ciudadanía, estamos hablando de algo que no es democracia, y es que el papel de la democracia está según roles asignados, entonces si esperamos que los medios de comunicación no sean la fuente primaria para establecer procesos democráticos estamos equivocados. Y es que los medios de comunicación son por naturaleza los mecanismos mediante los cuales la democracia se asegura el acceso a la información».

Efectivamente, tenemos hoy mayor cantidad de participación ciudadana de alguna manera, esa ciudadanía que efectivamente no es toda y que efectivamente tiene fuentes limitadas, pero tenemos una mayor participación ciudadana merced a esas condiciones que están presentándose gracias a estos mecanismos, y es que no hay que olvidar que las redes sociales no son en sí mismas un ente, sino que están constituidas por personas y por eso las redes sociales son la caja de resonancia que nos permite hoy tener en tiempo real cuál es la participación de las personas.

–¿Cómo han influido las redes sociales en la forma de hacer política?

«La forma de hacer política también ha cambiado porque las redes sociales se constituyeron en ese espacio en donde puedo tener en tiempo real cuáles son las reacciones ciudadanas a las diferentes temáticas y personalidades que existen en el mundo de la política, antes tenía que esperarme a hacer la encuesta, hoy ­–aunque no es necesariamente representativo de la población– puedo tener algunos elementos cualitativos de cuáles son las formas en las que se hace la apropiación de los contenidos simbólicos y programáticos de los partidos políticos».

Desde el punto de vista ciudadano, yo esperaría entonces que los partidos políticos atiendan más en tiempo, en frecuencia y en calidad, las demandas populares que se dan a través de mecanismos más directos como las redes sociales, que lo que hacían anteriormente a través de medios de comunicación o a través de contactos controlados por parte de políticos en plazas públicas. Entonces, yo esperaría que los partidos políticos entiendan de una vez y por todas, que esas reglas del juego, de tolerancia, respeto, de solidaridad y demás valores democráticos como la transparencia y las buenas intenciones empiecen a privilegiarse en estos espacios, lejos de estar haciendo manipulación y tergiversación y otras prácticas que son desdeñables para los partidos políticos.

–¿Qué mecanismos pueden utilizar los ciudadanos para dar un mejor uso de las redes sociales y así poder construir democracia desde esos espacios?

Bueno la recomendación es efectivamente considerar las fuentes, lo primero es tener una conciencia crítica respecto a aquello que lee, ve o escucha, que sepa que todo tiene una intencionalidad y todo tiene una posición.

Entonces hay que tratar de que cada vez más la población tenga mejores y mayores elementos para la crítica, y ¿cómo se logra eso? Bueno haciendo una lectura completa de los medios de comunicación no solamente titulares; haciendo que tengan conocimiento de cómo se elabora un discurso político –­­­y sé que eso es un tema educativo y pero bueno tienen que pasar por formación ciudadana en los espacios educativos de Costa Rica, y no puede ser posible que yo ciudadano crea o no crea dependiendo de percepciones ideológicas sin fundamento, tiene que ser con apego a relaciones de lógica, formal, con evidencias, con pruebas fehacientes y con argumentaciones–, y entonces en esa medida en la que la ciudadanía critique menos personalmente a los políticos, o que esté menos apegada a clichés como que la política es corrupción y entienda mejor que la política es otra cosa diferente a la que vende el show, creo que estaríamos haciendo un mejor esfuerzo en ese sentido.

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Gustavo Araya Martínez es politólogo y Máster en Comunicación de la Universidad de Costa Rica. Tiene una trayectoria de más de 20 años de trabajo profesional como investigador, consultor, en las áreas de Investigación de Mercados, Medios de Comunicación Masiva, Análisis de Contenido, Evaluación y Análisis de Discurso, Seguimiento y Análisis de Noticias en Medios de Difusión Masiva, Mapeo político y estrategias de comunicación.

También es asesor de comunicación política, Director de Estudios de Opinión Pública para Centroamérica y República Dominicana para las compañías CID-Gallup y GfK, así como Director de Public Affairs para Ipsos, en Centroamérica y República Dominicana, y Director de Instituto Ciudadano.org.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Preste atención a lo que callan los medios de comunicación

  • La omisión y exclusión de ciertos temas y actores de la agenda informativa preocupa a académicos
UCR Preste atencion a lo que callan los medios de comunicacion
La democracia forma a las y los ciudadanos a través del sistema educativo para que hagan lecturas muy sumisas frente a los grandes medios informativos, acotó la socióloga Dra. Nora Garita.

Katzy O`neal Coto,

Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR

 

“Muy a menudo lo más importante que dicen los medios es lo que no dicen” señaló el Dr. Carlos Sandoval García,  académico de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales, durante la sétima mesa del Primer Foro Institucional de la UCR 2017 Libertad de Expresión, Comunicación y Democracia.

Con esta frase Sandoval lanza una llamada de atención para hacer una lectura más crítica de la agenda informativa de los medios y su impacto en la construcción del espacio público y el ejercicio de la democracia, ya que “la ideología se vuelve hegemónica no solo cuando impone sus puntos de vista sino cuando impide contar con otros puntos de vista del acontecer”.

Además de la ausencia de ciertos temas, el investigador identificó otras formas narrativas del discurso de los medios de comunicación como la distorsión deliberada de ideas y conceptos, la banalización de los hechos, el aumento del infontretenimiento y  la falsa conciencia. Pero además, resaltó que existe una compleja relación entre los diferentes discursos, los medios y las formas de lectura.

El Dr. Sandoval y el M.Sc. Gilberto Lopes participaron como expositores en la sétima mesa redonda del foro titulada: “Causas y formas de discriminación y exclusión social en las agendas de los medios”, que se realizó el 28 de junio en el auditorio del Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP).

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El Dr. Sandoval apunta que una de las ausencias recurrentes en los medios es la política. “No hablar de política es profundamente político, porque a alguna manera aliena a vastos sectores ciudadanos de los temas de interés social y colectivo que cualquier comunidad estaría interesada en debatir”. – foto Karla Richmond.

Exclusión y selección

El experimentado periodista del Semanario Universidad  M.Sc. Gilberto Lopes,  coincidió en que a menudo es más importante los que callan los medios que lo que dicen. Por ejemplo, señaló que por cada caso de corrupción que se destapa hay muchos más que no se publican. ¿Quién define la agenda de los medios? ¿Quién define lo que es noticia? Al final lo que llega a ser noticia es lo que el director de cada medio decide que quiere informar, aseguró Lopes.

El periodista señaló que en los medios de comunicación se excluye y se discrimina a diversos actores sociales, al público que no se le permite acceder a información variada para que pueda  evaluar y entender el mundo en que vivimos, incluso los mismos periodistas son discriminados por las empresas mediáticas.

Por otra parte, reconoce que el periodismo requiere un ejercicio de exclusión y selección de información donde priva la visión de mundo que tenga el periodista, qué conceptos y palabras usar, qué decir y qué no decir, son preguntas a las que se enfrenta diariamente en el ejercicio de la profesión.

Poder limitado

El investigador Carlos Sandoval reconoce el limitado poder de los medios de comunicación en la actualidad, al señalar la fuerte crisis del modelo de negocio que están atravesando las empresas mediáticas en Costa Rica debido a la baja en sus ingresos por concepto de publicidad.

Al mismo tiempo, en un momento donde buena parte de la interacción social pasa por las redes sociales, el  investigador advierte que se debe tener cautela con la suposición de que la sumatoria de interacciones individuales esté conformando realmente una nueva esfera pública.

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El Dr. Carlos Sandoval (expositor), el Dr. Manuel María Murillo (organizador), el M.Sc. Gilberto Lopes (expositor) y la Dra. Nora Garita (comentarista) participaron en la sétima mesa del I Foro Institucional 2017. – foto Karla Richmond.

En su opinión, cualquier sociedad que aspire a ser democrática requiere de deliberación pública que no sea solamente la sumatoria de opiniones individuales. Para ello, se requiere una nueva institucionalidad de la comunicación pública que supere el ya agotado modelo de negocio de los medios de comunicación privados y trascienda la individualidad de las redes sociales.

Medios y Democracia

La comentarista Dra. Nora Garita Bonilla, catedrática de la Escuela de Sociología, las prácticas de discriminación, exclusión y omisión que aplican los medios ocultan que vivimos en una sociedad atravesada por la desigualdad y la exclusión.

Garita resaltó que el tema de fondo que plantean los expositores es qué tipo de democracia tenemos en Costa Rica “hablamos de una democracia que no tolera el disenso, que no es deliberativa, que no muestra la exclusión, es una democracia fabricada en un contexto imaginado”.

Ante este panorama, la académica invita a reflexionar sobre la democracia que queremos y el rol de los medios en esta construcción. Así mismo, a cuestionar si las redes sociales realmente serán la vía de expresión ciudadana democrática de hoy o  si por el contrario, están jugando como factores de desmovilización social.

Estos temas se abordan en el Primer Foro institucional del 2017 que trabaja el tema «Libertad de expresión, comunicación y democracia». Las actividades del foro se realizan los días 6, 7, 14, 21 y 28 de Junio de 2017, Auditorio del Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP).

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr

Convocatoria Encuentro Mesoamericano de Experiencias de Comunicación, Cultura y Educación Popular

El Centro de Estudios y Publicaciones Alforja de Costa Rica, la Red Mesoamericana ALFORJA, y el Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe, CEAAL, estará realizando el próximo 5 y 6 de agosto el Encuentro Mesoamericano de Experiencias de Comunicación, Cultura y Educación Popular bajo el tema de “Democracia, Justicia Social y Ecológica: aportes desde una educación popular transformadora”, en San José, Costa Rica.

El objetivo del Encuentro es construir espacios de encuentro, mutuo conocimiento, intercambios, reflexión crítica e inter-aprendizajes.

Para conocer los detalles del Encuentro, ingrese en el siguiente enlace:

Convocatoria Encuentro Mesoamericano 2017

Convocatoria Encuentro Mesoamericano 2017

Enviado por Fabiola Bernal Acevedo.

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Foro Institucional UCR: Libertad de Expresión, Comunicación y Democracia

La Universidad de Costa Rica invita a la inscripción al Primer Foro Institucional 2017 UCR: «Libertad de Expresión, Comunicación y Democracia», a realizarse los días 6, 7, 14, 21 y 28 de junio del 2017 en el Auditorio del Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP).

Ingrese en los siguientes enlaces para conocer del programa del Foro y el formulario de inscripción:

Afiche Foro Institucional UCR

Formulario de Inscripcion Foro Institucional UCR

Formulario de Inscripcion Foro Institucional UCR

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de www.cicap.ucr.ac.cr

Enviado por Nicolas Boeglin.

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