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Etiqueta: derechos de las mujeres

Carta abierta para firmar exige designación técnica, transparente y comprometida con los derechos de las mujeres en el INAMU

Diversas personas y sectores han puesto en circulación una carta abierta dirigida a la presidenta electa Laura Fernández Delgado, mediante la cual solicitan que el próximo nombramiento de la presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y ministra de la Condición de la Mujer responda a criterios técnicos, transparencia y compromiso con la igualdad y los derechos humanos de las mujeres.

La carta, que se encuentra abierta a firmas mediante un formulario digital, subraya que esta designación constituye una decisión estratégica para la democracia y para garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos de las mujeres, en coherencia con el mandato legal del INAMU y con los compromisos internacionales asumidos por el país, entre ellos la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención de Belém do Pará.

El documento enfatiza que la persona que asuma la presidencia ejecutiva del Instituto debe contar con idoneidad técnica incuestionable, experiencia comprobada en gestión pública, conocimiento en políticas públicas, liderazgo, solvencia ética y capacidad de articulación interinstitucional. Estos atributos son considerados indispensables para ejercer la rectoría en materia de igualdad de género y garantizar la continuidad y fortalecimiento de las políticas públicas orientadas a la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres.

La carta advierte que el nombramiento ocurre en un momento particularmente relevante, debido al proceso de reorganización institucional que atraviesa el INAMU. Esta etapa es considerada determinante para fortalecer la capacidad del Estado de responder a las demandas urgentes en materia de igualdad y protección de los derechos de las mujeres, o bien, en caso contrario, podría debilitar una institucionalidad construida a lo largo de años.

En este contexto, se plantea la necesidad de que dicho proceso se desarrolle con transparencia, respeto al marco legal y comunicación clara con el personal y la ciudadanía, resguardando la memoria histórica, el conocimiento técnico acumulado y la estabilidad de los equipos de trabajo. Asimismo, se destaca la importancia de que cualquier transformación institucional se realice mediante procesos de diálogo interno que fortalezcan la legitimidad y la confianza pública.

El documento también resalta la importancia de establecer canales de diálogo genuino con los distintos actores del Estado y, de manera especial, con las organizaciones de mujeres, reconociendo que esta articulación es fundamental para la eficacia de las políticas públicas y la legitimidad democrática.

Finalmente, la carta reafirma que el INAMU constituye una conquista democrática y una herramienta esencial para garantizar la igualdad sustantiva, la prevención de la violencia y el respeto a la dignidad de las mujeres, por lo que el nombramiento de su nueva jerarca debe responder a criterios técnicos, transparencia y compromiso con los derechos humanos.

Las personas interesadas en respaldar esta solicitud pueden firmar la carta abierta mediante el siguiente enlace:
https://forms.gle/1FJPXduYjGD3EcvY7

Imagen: UCR

Conductas insólitas

José Manuel Arroyo Gutiérrez

Hay comportamientos humanos tan raros, insólitos o inconcebibles que hasta el Derecho Penal renuncia a regularlos o tipificarlos. Son conductas inaceptables o repugnantes, pero dada su naturaleza y excepcionalidad, estrictamente moral, terminan por no ingresar al mundo de lo normativo-legal, con sus autorizaciones o prohibiciones. Es el caso del canibalismo. En ningún código o ley penal de nuestro ordenamiento jurídico encontraremos descrita como delictiva la acción de comer carne humana, ya sea producto de un crimen previo (homicidio/femicidio) o de una muerte natural.

En otros ámbitos del derecho, tampoco resulta sensato, aunque no esté prohibido por ninguna ley, que por ejemplo a un embajador se le asigne como recargo ejercer de ministro de Relaciones Exteriores, puesto que una decisión como ésta, iría contra toda costumbre, reglas no escritas de la cortesía diplomática o aspectos meramente prácticos de las relaciones internacionales.

El mundo de lo jurídico, en fin, lo que exige es un mínimo de razonabilidad a la hora de crear y aplicar las leyes, dando por supuesto que hay una serie de decisiones y actuaciones que no merecen prohibiciones expresas en vista de que contravienen todo principio de sana prudencia, respeto a la jerarquía y dignidad de los altos cargos del Estadio y coherencia institucional.

Recordé estos ejemplos de mis lecciones introductorias al derecho, cuando circuló la noticia de que el presidente en ejercicio había nombrado, por el resto de su período (tres meses), a la presidenta electa como su “nueva” ministra de la Presidencia. La pregunta que muchos se hicieron de inmediato era si había alguna disposición legal al respecto.

Pero resulta que este hecho se encuentra en esa zona de las decisiones raras, insólitas e inconcebibles. No tiene precedentes en la vida política nacional y está cargado de un valor cultural-simbólico también extra-ordinario, excepcional y para algunos observadores, como el que escribe estas líneas, inaceptable y repugnante. Esta es la razón por la cual ni el Derecho Público, ni el Administrativo, habían previsto semejante supuesto para regular, ya fuera autorizando o prohibiendo, esta inesperada decisión presidencial.

Ya se ha dicho lo esencial de un gesto como el comentado respecto del agente que nombra, presidente saliente, que deja muy claro quién es el jefe, quién es el que manda ahora y mandará en los próximos cuatro años, lo cual, probablemente alegrará a los cientos de miles de costarricenses que lo reverencian, haga las barbaridades que haga.

Pero es en la conducta de la persona nombrada, la presidenta entrante, donde emerge todo el peso simbólico cultural por su inaudita docilidad. Ni las “siervas bíblicas” de Fabricio Alvarado llegaron tan lejos en su voluntad sumisa e incondicional. Esta pérdida de toda dignidad es un lamentable suceso en la vida republicana nacional y un golpe a la institución de la Presidencia.

El hecho que vemos perpetrarse ante nuestros ojos tiene que ver sí, con la lucha cultural que se libra, a nivel mundial, por la igualdad entre hombres y mujeres, por la autonomía económica, política, sexual, identitaria y moral de éstas y la urgencia de que ocupen el lugar que siglos de subordinación e indignidad les ha negado. El gesto de aceptación de la señora Fernández echa por tierra esos siglos de luchas feministas y todo lo que, también en este rincón del mundo, se viene haciendo desde la primera mitad del siglo XX, cuando las mujeres empezaron a gritar: ¡aquí estamos!, déjennos ir al colegio y la universidad; déjennos echarnos a la calle y participar en la huelga; déjennos trabajar más allá de la cocina de la casa; páguennos lo mismo que gana el compañero de trabajo por las mismas tareas; y, por supuesto: ¡déjennos elegir y ser electas!.

Es en este último punto donde la sumisión de la señora presidenta electa evidencia todo lo regresivo de su conducta. Se ve burlado, en primer lugar, el derecho electoral porque la persona por la que votó tanta gente está dispuesta a no ser ella la que gobierne, sino alguno detrás suyo, desde la sombra. Y lo que es peor, se traicionan las titánicas luchas de las mujeres por sus derechos y su difícil ascenso a posiciones que siempre se les ha negado.

Ante la «Tercera República»: ciudadanía, movimiento social y el desafío para las mujeres universitarias

Nancy Piedra Guillén

La conferencia de prensa de la presidenta electa confirmó con total claridad el rumbo que tomará el país. Su anuncio de continuar la agenda del gobierno saliente y de impulsar la llamada «Tercera República» no deja espacio para dudas: se trata de un proyecto político que combina un fuerte énfasis neoliberal en lo económico con un conservadurismo moral que pretende redefinir las instituciones y los equilibrios democráticos. Más allá de la retórica conciliadora o del gesto populista de “unidad nacional”, el camino está trazado.

Sus primeras declaraciones fueron reveladoras: pidió la salida inmediata de autoridades de control, anunció la firma de proyectos archivados que buscan transformar la estructura del Estado y expresó que no habrá “curva de aprendizaje”. El mensaje es inequívoco: ejercerá el poder con firmeza y buscará reconfigurar el entramado institucional desde el primer día.

Este contexto obliga a mirar hacia atrás para comprender mejor el presente. La huelga sindical del 10 de septiembre al 11 de diciembre de 2018, impulsada por numerosos gremios del sector público, especialmente el magisterio, fue uno de los movimientos sociales más largos de la historia reciente. Ese conflicto abrió paso, en enero de 2020, a la aprobación de la Ley 9808 sobre huelgas, un marco normativo que restringe significativamente el ejercicio del derecho a la protesta. Si bien se presentó como una medida de equilibrio, en la práctica debilitó la capacidad de acción colectiva y limitó el margen de maniobra de la ciudadanía frente a decisiones públicas regresivas.

A la luz de este escenario, una frase que se escuchó recientemente en las movilizaciones educativas resuena con fuerza: “las universidades nos dejaron solos como movimiento”. Más allá de su literalidad, esa afirmación revela una fractura entre actores que deberían estar articulados en la defensa de lo público. La distancia entre la universidad y otros sectores sociales —especialmente en los territorios más vulnerabilizados— se ha profundizado en los últimos años.

Pero el país no solo enfrenta un problema de articulación social. También requiere reconocer que sí necesita cambios. La corrupción que ha impedido avanzar en áreas estratégicas; la evasión y la elusión fiscal que privan al Estado de recursos indispensables; el enriquecimiento privado a partir del uso de bienes y fondos públicos; y el debilitamiento sistemático de instituciones esenciales —cuya erosión prepara el terreno para la privatización de servicios como la educación y la salud— no se resuelven siguiendo una receta neoliberal que ya mostró sus límites en múltiples países. Hoy, la crisis del capitalismo es evidente, al igual que las sostenidas acciones de Estados Unidos por mantener su hegemonía militar, económica y geopolítica.

Los partidos ubicados entre la derecha conservadora y el liberalismo económico suelen ocultar los intereses que representan: grupos minoritarios que aspiran a concentrar riqueza y poder, sin reparar en las consecuencias de escasez y empobrecimiento que recaen sobre las mayorías. El discurso populista, empático y supuestamente humanista que utilizan para encubrirse resulta eficaz porque apela a necesidades inmediatas y a la esperanza de que, esta vez sí, las cosas serán mejores. Aunque el resultado no llegue, la expectativa de un cambio posible sostiene el apoyo de sectores históricamente excluidos.

Bajo esa lógica, “los nadie” —como los llamó el presidente Chaves y retoma la presidenta electa— apostaron por la candidatura oficialista, que no es otra cosa que la continuidad del proyecto político vigente. La narrativa directa, la emocionalidad disciplinada del discurso y una conexión simbólica con el resentimiento social han calado profundamente. No debe olvidarse que, desde las zonas costeras, se combinó un apoyo significativo con niveles altos de abstencionismo. Ambos fenómenos revelan rostros distintos de una misma problemática: quienes votaron lo hicieron esperando una respuesta concreta a sus necesidades; quienes se abstuvieron, probablemente concluyeron que en sus vidas nada cambió en los últimos cuatro años, y que nada cambiará en los próximos.

Frente a este panorama, la pregunta no es qué deberían hacer los partidos, sino qué debemos asumir como ciudadanía y como movimientos sociales. No podemos permitirnos la indiferencia ni la desconexión territorial. Las universidades públicas deben reconstruir su vínculo con las regiones, fortalecer sus sedes, acompañar procesos comunitarios y comprender las urgencias de quienes se sienten al margen del Estado. Los movimientos sociales, por su parte, deben repensar estrategias en un contexto donde la normativa limita la protesta y donde la narrativa oficialista ha logrado configurar sentidos comunes.

Lo que está por venir exigirá una ciudadanía alerta, movimientos sociales capaces de reorganizarse y una universidad pública que asuma su responsabilidad histórica. Enfrentaremos iniciativas de privatización, presiones sobre servicios esenciales, venta de instituciones estratégicas y reformas que buscarán reconfigurar el equilibrio democrático. Ningún sector podrá responder solo.

Y aquí es indispensable dirigir una reflexión a las mujeres.

Históricamente, hemos sido las primeras afectadas por los recortes al Estado social, por la privatización de servicios básicos y por la precarización laboral. Cuando la salud y la educación se debilitan, cuando los cuidados se descargan nuevamente en los hogares, somos las mujeres —en todos los territorios, pero especialmente en los más empobrecidos— quienes asumimos la carga. Este nuevo panorama exige que estemos alertas, organizadas y conscientes de que los avances logrados en derechos, autonomía y participación política no están garantizados.

La defensa de la democracia, de lo público y de los derechos no puede hacerse sin nosotras ni a costa nuestra. Las mujeres hemos sido el corazón de los movimientos sociales en Costa Rica: maestras, trabajadoras comunitarias, lideresas locales, académicas, sindicalistas. Nuestro lugar es estratégico y nuestra voz, imprescindible. Lo que se defina en los próximos años tocará de manera directa nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestras posibilidades de autonomía. Por eso, este es un momento para fortalecer alianzas, tejer redes y sostener con firmeza el derecho a vivir en un país más justo, más igualitario y verdaderamente democrático.

MUSADE conmemora 40 años con el Concurso Arco Iris 2026 y un llamado a la justicia e igualdad desde la comunidad

En el marco del Día Internacional de las Mujeres y al cumplirse 40 años de trabajo comunitario, la Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE) anunció la realización del Concurso Arco Iris 2026, una iniciativa artística y comunitaria que promueve la participación de las mujeres y la defensa de sus derechos humanos a través del arte.

La edición 2026 del concurso se desarrollará bajo el lema “40 años construyendo justicia e igualdad desde la comunidad”, en reconocimiento a la trayectoria de MUSADE desde su fundación en 1986 y al aporte de las mujeres organizadas en la transformación social de sus comunidades.

Para esta edición conmemorativa, la técnica seleccionada será la intervención artística de una gorra, un objeto cotidiano que permitirá visibilizar los mensajes del concurso en los espacios públicos. Las participantes podrán emplear pintura, bordado, costura u otras técnicas manuales para expresar la memoria histórica, los logros alcanzados y los desafíos pendientes en la lucha por la igualdad y la justicia social.

El Concurso Arco Iris 2026 está dirigido a mujeres mayores de 18 años residentes en Costa Rica. La recepción de las obras se realizará del 1 de enero al 27 de febrero de 2026, y las piezas formarán parte de exposiciones comunitarias e itinerantes, así como de una exposición final y acto de premiación que se llevará a cabo en el marco de las actividades del 8 de marzo.

Las obras serán valoradas por un jurado externo con experiencia en arte, cultura, derechos humanos y enfoque de género. Las propuestas seleccionadas recibirán premios en efectivo, y todas las obras pasarán a integrar el archivo histórico del Concurso Arco Iris, como parte de la conmemoración de los 40 años de MUSADE.

Desde su creación, el Concurso Arco Iris se ha consolidado como un espacio de expresión artística, reflexión colectiva y participación comunitaria. En esta edición especial, MUSADE reafirma su compromiso con el arte como herramienta de memoria, denuncia y construcción de una sociedad más justa e igualitaria para las mujeres.

Las inscripciones y bases del concurso pueden consultarse en el siguiente enlace:
👉 https://forms.gle/HCzD75TeRgDaRjDD8

MUSADE celebra 39 años de trabajo por la vida, la dignidad y el acompañamiento a las mujeres

Este 6 de diciembre, la organización MUSADE conmemoró 39 años de labor dedicada a la prevención de la violencia y al bienestar integral de las mujeres y sus familias, una trayectoria sostenida por el compromiso, la solidaridad y el trabajo comunitario.

Desde su fundación, MUSADE ha crecido de la mano de múltiples generaciones de mujeres que han encontrado en sus espacios un lugar seguro para sanar, fortalecerse y construir alternativas para sus vidas. La organización destaca que este aniversario es también un homenaje a todas las personas que han formado parte de su historia: quienes continúan vinculadas a su labor diaria y quienes, aun no estando físicamente, dejaron una huella profunda en la misión institucional.

El mensaje difundido por MUSADE subraya que ese legado permanece vivo en cada proceso de acompañamiento, en cada mujer que reconstruye su proyecto de vida y en cada iniciativa que promueve autonomía, protección y oportunidades reales.

La organización agradece de manera especial a usuarias, profesionales, voluntariado, instituciones, aliadas, donantes y amistades que han hecho posible sostener y ampliar esta labor.
En su mensaje, reitera su compromiso con un futuro más digno, accesible y solidario para todas las personas, honrando la memoria construida colectivamente y celebrando los logros alcanzados durante casi cuatro décadas.

Conferencia abordará vínculos entre inteligencia artificial, campañas electorales y violencia política contra las mujeres

El Observatorio de Violencia Política contra las Mujeres de la Universidad de Costa Rica invita a la conferencia “Inteligencia artificial, campañas electorales y violencia política contra las mujeres”, un espacio de análisis sobre los desafíos democráticos que plantea el uso de tecnologías digitales en contextos electorales y su impacto diferenciado en la participación política de las mujeres.

La conferencia será impartida por Paul Pouzergues, investigador de la Aix–Marseille Université y especialista en tecnologías digitales e inteligencia artificial aplicadas a la educación. El académico analizará cómo las nuevas herramientas tecnológicas pueden influir en la comunicación política, amplificar la desinformación, facilitar ataques dirigidos y reproducir sesgos que afectan de manera particular a mujeres candidatas, lideresas y funcionarias públicas.

La conferencia se realizará el miércoles 10 de diciembre de 2025, a las 5:00 p. m., en las instalaciones del PNUD, edificio Sigma, en San Pedro. Las personas interesadas pueden confirmar su asistencia mediante el formulario correspondiente o llamando al 2511-6376.

El evento es organizado con el apoyo de diversas instituciones y programas de investigación, entre ellos: la Embajada de Francia, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Foro de Mujeres Políticas, la Escuela de Ciencias Políticas, el CIEP y el proyecto UCR Electoral 2026.

Formulario de inscripción: https://ucr.cr/r/L2ls0

MARIPOSA

Hoy día de la NO Violencia contra las mujeres, escribo un poema a “Las Mariposas” que en el transcurso de su vida han alzado la voz y han cambiado la historia.

En especial a esas Mariposas que la vida me ha dado el placer de conocer y llamarlas “Amigas”.

MARIPOSA

“La vida no vale por lo que es
sino por lo que hacemos de ella “
Minerva Mirabal

Esta mañana las mariposas
se disfrazan de Minerva,
buscan posarse en el Ojo de Agua
sobrepasar el muro,
y entenderse con los colibrís
que buscan su libertad
entre revoloteos silenciosos.

La opacidad desmembró sus alas
pero el viento las acuna,
las esparce,
las multiplica.
Hoy una entró por mi ventana
se posó en la mesa,
acarició mi pluma
buscando mutarse en un poema.

Los golpes
se convirtieron en cantos
que opacaron el miedo.
Ante el grito de
“Ni una más”
las orugas se multiplican.
Sus capullos se camuflan
bajo las hojas del mandala.
Una pupa cierra los ojos y espera…
De qué color fueron las alas
que eclosionan en las barriadas?
Cuando asomó la esperanza…?
en cada casa
    en cada beso
        en cada lágrima.
En Santo Domingo
furtivas y clandestinas
se encriptan las Morpho
mientras las notas de un merengue
resuenan por la ciudad.

Alejandra Espinoza Arias

Imagen de portada: https://www.es.amnesty.org

Marcha por femicidios, derecho a decidir y solidaridad internacional

● 126 femicidios durante presente administración, con una crueldad sin precedentes

● La institucionalidad costarricense enfrenta debilitamiento del INAMU, la CCSS, y la educación pública

● Las organizaciones apelan a verdad, justicia, autonomía y dignidad

25 de noviembre de 2025, San José, Costa Rica. Con motivo del 25 de noviembre en que se conmemora el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres se convocaron movilizaciones en San José, Liberia, Atenas, San Ramón, Cartago, y Limón, que se estima alcanzarán una cifra histórica de asistencia. Las colectivas feministas, organizaciones sociales y aliadas caminarán juntas para honrar a las víctimas de femicidio, en solidaridad con todas las mujeres y niñas que viven violencia y con ello denunciar el grave retroceso de derechos durante el actual gobierno

Las consignas elegidas para la marcha del 2025 son:

  1. Marchamos porque esta administración acumula 126 femicidios y se niega a declarar emergencia nacional.

  2. Marchamos por el aborto legal y el derecho a decidir.

  3. Marchamos en solidaridad con las mujeres y el pueblo palestino, exigiendo que Costa Rica rompa relaciones con Israel y rechace el TLC.

La activista Sylvia Mesa, aclaró que “considerando que en el 2025 ha habido 64 muertes violentas intencionadas, algunas en proceso de revisión si fueron femicidios, puede concluirse que cada 5 días hay una muerte violenta de una mujer”.

Por su parte Xavier Sánchez de Familias sobreviviendo al Femicidio adujo que: “Las cifras muestran la magnitud del problema, pero detrás de cada número había una mujer con familia, sueños y afectos, que nos fue arrebatada de la forma más terrible”.

En años anteriores han marchado por la Avenida Central hasta 10 mil feministas. La organización invita a todas las mujeres, familias, agrupaciones y aliadas a sumarse a esta jornada histórica. “Presentamos nuestro manifiesto nacional, que recoge las luchas y urgencias de mujeres, personas queer y no binaries de múltiples territorios y trabajadoras” explicó Paola Zeledón, representante de la organización.

Cada organización se aglutina por un tema en común y tendrán representaciones artísticas, vocerías e insignias que comprenden el decálogo de alertas:

  1. Atención al aumento de femicidios y la falta de respuesta estatal, así como el retroceso a la Ley 10263, que afecta a familias sobrevivientes de femicidio.

  2. La ineficacia de los Puntos Violeta y el desmantelamiento de la institucionalidad que debe protegernos.

  3. La violencia contra niñas, niños y adolescentes, y un Estado incapaz de garantizar su seguridad, así como la impunidad ante el acoso y el abuso sexual.

  4. El aumento de la violencia doméstica, desapariciones de adolescentes y ataques contra mujeres en la política.

  5. Los derechos laborales de las trabajadoras sexuales.

  6. Las luchas de las mujeres indígenas, lesbianas, bisexuales, trans, afrodescendientes, costeras, campesinas, obreras, cuidadoras, trabajadoras y empobrecidas, afectadas por violencia, despojo y precariedad.

  7. Las denuncias por condiciones indignas en los centros penales.

  8. La solidaridad con las mujeres de Nicaragua.

  9. La memoria de la Masacre de Alajuelita, aún sin justicia.

  10. La cosificación de cuerpos, humanos y no humanos.


Acerca de: Las colectivas feministas costarricenses se originaron hace más de 100 años y han marchado contra la violencia desde hace más de 35 años y se organizan con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer desde 1991. La movilización en ambas fechas se realiza para exponer ante la opinión pública preocupaciones y realizar demandas. La organización agrupa a organizaciones, colectivas y personas de todo el país, quienes mediante asambleas y comisiones se toman acuerdos y se ejecutan acciones.

Podemos transformar las relaciones desiguales e injustas con el compromiso personal y social

Kattia Isabel Castro Flores

La cultura ha construido relaciones desiguales e injustas y una de sus manifestaciones se ve de forma clara en los vínculos que se establecen entre hombres y mujeres. La buena noticia es que podemos transformar esta triste realidad por medio del compromiso personal y social en el cultivo del cuidado mutuo, de relaciones respetuosas, equitativas, que reconocen el valor y la dignidad que nos corresponde a hombres y a mujeres por igual.

Solo un par de generaciones atrás las mujeres no podían estudiar, debían casarse a edades tempranas y tener múltiples embarazos y partos. Nuestras abuelas y madres tuvieron vidas marcadas por carencias económicas, pero además por falta de oportunidades para expresar lo que sentían y pensaban. Se limitaba la participación de las mujeres en actividades fuera del hogar, fueran estas de tipo recreativo o de participación comunal.

Se promovía que era virtud en las mujeres ser calladas, obedientes, tímidas y sumisas. Todo lo contrario se pensaba para los hombres, a ellos se les asignaba la libertad de movimiento y de actuación. El ejercicio del liderazgo era parte de su identidad, aunque se pareciera más al autoritarismo. Se autodesignaron los administradores de los recursos económicos familiares.

Muchos hombres hicieron un mal uso del poder que la sociedad les otorgaba y lo usaron para humillar, golpear, intimidar, toquetear y hasta violar a mujeres de sus propias familias, vecinas o conocidas. Muchas mujeres han tenido que llevar adelante embarazos que son resultado de violencia sexual, mientras que otras han sufrido abortos espontáneos y también fruto de agresiones sufridas en el hogar.

¿Conoce usted algún caso de violencia física, emocional, patrimonial o sexual en el entorno familiar o comunitario? Sabemos que lamentablemente la respuesta a esta pregunta es positiva. Tristemente usted y yo podemos ser una de las víctimas. La violencia era y sigue siendo parte de la vida cotidiana de las familias y de la comunidad. Frente a la violencia sufrida se guarda silencio porque el dolor es inconmensurable y se piensa, de forma errónea, que es mejor ignorarlo y seguir como si nada hubiera pasado. No puede haber una familia feliz si hay violencia en cualquiera de sus formas, tener que aparentarlo es revictimizar a la persona que sufrió violencia y alcahuetear a quien la ejerció o la sigue ejerciendo. El silencio nos hace cómplices del dolor y el sufrimiento de muchas personas y esto está lejos del amor, la paz y la justicia. Los agresores sexuales deben ser frenados, denunciados y condenados.

Ha llegado el tiempo de romper el silencio y de llamar a las cosas por su nombre: los mal llamados “piropos” son violencia. Los hombres que se masturban delante de niñas, niños y mujeres de todas las edades, ejercen violencia; también los hombres que observan a las mujeres mientras se bañan o se visten. El lenguaje soez de contenido sexual es violencia. El acoso sexual callejero, es violencia. La exposición a pornografía es violencia. El sexo sin consentimiento, aún dentro de la vida de pareja es violencia. La violación es violencia. Compartir en redes sociales fotos de contenido sexual que no fueron creadas con esa finalidad también es violencia.

Las mujeres tenemos derecho y exigimos una familia y una comunidad libre de violencia. Queremos salir a caminar y saber que estamos seguras. Queremos viajar con la alegría de conocer el mundo y saber que solo pasarán cosas bonitas. Queremos salir a divertirnos y regresar a casa cansadas y satisfechas. Queremos sonreír y tener una vida tranquila y en paz.

Seis candidaturas firmaron el Compromiso Ético y Político contra la Violencia hacia las Mujeres

Este martes se realizó la firma presencial del Compromiso Ético y Político contra la Violencia hacia las Mujeres, iniciativa convocada por organizaciones especializadas en derechos humanos y equidad de género. El documento —difundido días atrás— establece una serie de compromisos mínimos para que quienes aspiran a gobernar el país se comprometan públicamente a prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, así como a fortalecer las instituciones encargadas de garantizar su protección.

Seis aspirantes a la Presidencia acudieron a firmar el compromiso tras ser invitadas, reafirmando su adhesión a los principios planteados y asumiendo la responsabilidad ética y política que implica su eventual ejercicio de gobierno.

Personas firmantes (orden alfabético por nombre):

  1. Álvaro Ramos – Partido Liberación Nacional

  2. Ana Virginia Calzada – Partido Centro Democrático y Social

  3. Ariel Robles – Partido Frente Amplio

  4. Claudia Dobles – Partido Agenda Ciudadana

  5. Claudio Alpízar – Partido Esperanza Nacional

  6. Juan Carlos Hidalgo – Partido Unidad Social Cristiana

El compromiso insta a las candidaturas a reconocer la violencia contra las mujeres como una problemática de Estado, promover políticas públicas basadas en evidencia, garantizar presupuestos adecuados, fortalecer la ruta institucional de atención y asegurar mecanismos de prevención en todos los ámbitos, incluido el político y electoral.

Las organizaciones convocantes señalaron que esperan que más candidaturas se sumen en los próximos días, pues este pacto busca ser un acuerdo amplio que refleje la responsabilidad colectiva del país frente a la erradicación de la violencia de género.

Las estudiantes del Colegio de Señoritas leyeron y entregaron a las candidaturas presentes un comunicado de la juventud.