Ir al contenido principal

Etiqueta: derechos humanos

Denuncia pública: Concejo Ditsö Iríria Ajkönúk Wakpa de Salitre denuncia a Pindeco por usurpación del Territorio Ancestral del Pueblo Bribri

Miércoles 23 de marzo del 2022. El despojo de tierras-territorios a los Pueblos Originarios es una problemática que data desde el inicio de la conquista por parte del Imperio Español del territorio que hoy se conoce como Costa Rica. Problemática que luego fue continuada por el Estado costarricense. Prueba de ello es que el Estado delimitara, en un primer momento, el Territorio Bribri de Salitre con el Decreto N° 34 en 1956 y posteriormente, lo modificara con otro Decreto N° 13571 en 1982 con el único objetivo de reducir el Territorio Indígena y someterlo a la explotación de particulares y empresas privadas.

Con este último Decreto, el Estado costarricense atentó contra el Pueblo Bribri al reducir el Territorio a través de un Decreto y no por medio de una Ley informada y consultada a los Pueblos en cuestión -tal y como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)-. De ésta forma gran parte del Territorio Bribri de Salitre quedó fuera de los límites impuestos en 1982 y dejó a buena parte del Pueblo Bribri sin ninguna protección. Este despojo se sostiene al día de hoy.

Entre esas tierras-territorios que quedaron fuera de la demarcación del Estado costarricense se encuentra la comunidad «Diko Diköl» -conocida como Villa Linda- al sur del Territorio y otro sector ubicado al noreste del Territorio ancestral que es usurpado por la empresa exportadora de piña PINDECO.

Esta empresa llegó al cantón de Buenos Aires en la década de 1980 y su labor se ha caracterizado por ser mortífera para la tierra y para las personas trabajadoras, ya que no cuentan derechos laborales. Como si esto fuera poco, PINDECO también usurpa una parte del Territorio Bribri de Salitre, terreno que aún no ha sido recuperado pese a que desde el 2014 una parte del terreno usurpado por la piñera pudo ser recuperado por el Pueblo Bribri y el Concejo Ditso Irìria Ajkonuk Wakpa (CODIAW).

Desde hace varios meses, el CODIAW ha constatado que esta empresa es responsable de acciones de reforestación en el sector de la sabana; cercándolo para poder sembrar árboles. Esta acción además de ser un delito -el de usurpación-, atenta profundamente con la cultura del Pueblo Bribri pues, para nosotras y nosotros, la sabana es un sitio sagrado por ser ecosistema natural, y únicamente puede ser trabajado por autoridades ancestrales Bribris que utilizan medicinas naturales de la sabana para sanar las enfermedades de las y los Bribris.

Ni siquiera el Pueblo Bribri, en su totalidad, puede hacer uso de la sabana ¿cómo si lo hace Pindeco?

Ni siquiera el Pueblo Bribri, en su totalidad, puede hacer uso de la sabana ¿cómo si lo hace Pindeco?

Además de que la reforestación es insignificante en comparación con la alta contaminación y daño ambiental que genera PINDECO, es inaceptable que ésta empresa, en contubernio con el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), promuevan una acción – presuntamente noble- como la reforestación, atentando directamente contra el Pueblo Bribri de Salitre y los otros Territorios también Bribris.

Así, como Concejo Ditso Irìria Ajkonuk Wakpa (CODIAW) exigimos al Estado costarricense:

  • Rectifique al Territorio Bribri de Salitre con los límites demarcados en el Decreto de 1956.
  • Que lleve a cabo las investigaciones judiciales y penalice a la empresa PINDECO por el delito de usurpación así como sus acciones violentas que ofenden la cultura Bribri.
  • Que realice los desalojos a personas no indígenas que se encuentran dentro del Territorio Bribri de Salitre, desalojos que ya han sido señalados como urgentes por parte del Concejo Ditso Irìria Ajkonuk Wakpa (CODIAW). Esta acción es la única que garantizaría que el Territrio Brirbri de Salitre y el Pueblo Bribri pueda vivir en paz y multiplicando su cultura.

Concejo Ditso Irìria Ajkonuk Wakpa (CODIAW).

 

Imagen: UCR

Reporte comunitario China Kichá

SURCOS comparte la siguiente información:

Continúan las quemas en el Territorio Ancestral Cabécar de China Kichá en Pérez Zeledón. 

El video adjunto corresponde al día 21 de marzo del 2022, Día Mundial del Agua. Pueden escuchar la voz del recuperador y defensor Efraín Fernández. Tomen su tiempo y escúchenlo. Por favor, préstele atención. 

Apoyemos la noble lucha en la defensa de la Madre Tierra. 

Defendamos a lxs defensores indígenas. Sus vidas corren peligro.

¡Alto a la impunidad!

¡Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios! 

Tercer aniversario del asesinato impune de Sergio Rojas Ortiz, clan Uniwak

SURCOS comparte la siguiente información:

A tres años del asesinato impune de Sergio Rojas Ortiz, se le agradece colaborar y acompañar durante todo el mes de marzo de la siguiente manera:

  • Compartiendo en sus redes sociales la serie de gráficas que incluyen frases de Sergio Rojas y frases acerca de Sergio Rojas disponibles en la página de Facebook del Frente Nacional de Pueblos Indígenas y del Comité de Apoyo de la Autonomía Indígena. También usted puede agregar su propia frase acerca de Sergio Rojas, su lucha, su reclamo de justicia y puede compartirla. Pueden compartir además el video de la campaña. Agradecemos compartir usando el hashtag #JusticiaParaSergio.
  • Compartiendo comunicados del FRENAPI disponibles en la página de Facebook del Frente Nacional de Pueblos Indígenas y del Comité de Apoyo de la Autonomía Indígena.
  • Participando en la actividad memorial del Concejo Ditsö Iriria AjKönuk Wapka de Salitre. Que se realizaría el 19 de marzo del 2022 a las 7:00 am.

Agua siempre bajo amenaza

Freddy Pacheco León

Parece un cuento de nunca acabar, pero no lo es. Para un reconocido depredador ambiental del planeta, el BANCO MUNDIAL y su «brazo armado», la GWP (Global Water Partnership), el agua es el recurso natural más valioso.

Ninguno tiene más valor y como tal, quien tome control de él, gozará de un bien apetecido por las bolsas de valores. Por eso, en Costa Rica ese organismo ejecutó un gran engaño disimulado por una campaña muy bien financiada, con que convencieron a miles de personas que creyeron que, con su firma, estaban actuando en defensa del acceso al agua en cantidad y calidad suficientes cuál DERECHO HUMANO.  

Sin embargo, gracias a diversas voces de alerta, eventualmente el proyecto de una nueva Ley de Aguas, fue derrotado y «medio enterrado». Pero amigos, tomen en cuenta que las intenciones de la GWP-BANCO MUNDIAL jamás serán las de rendirse, y sus «socios» ticos obviamente van a la cola. Con la celebración del DÍA MUNDIAL DEL AGUA es responsabilidad nuestra tener presente esta situación, si no deseamos más sorpresas indeseables.                                                   

Agua suficiente tenemos en Costa Rica pero solo la aprovechamos parcialmente no solo en generación de electricidad por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), sino también para la producción agropecuaria, industrial y, por supuesto lo más importante, para el abastecimiento de agua potable de todos los habitantes. Logro derivado sin duda alguna, de la visionaria Ley de Aguas emitida originalmente con el ejecútese del presidente Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia en 1942. Esa misma ley que, precisamente, tanto incomoda a la GWP-BANCO MUNDIAL.                 

Cierto que nuestras fuentes de agua son de incuestionable utilidad, pero es inconcebible que también se desaproveche como sucede con las aguas subterráneas del acuífero Barva que brotan en el Balneario de Ojo Agua. Agua que luego de caer por «la catarata» y fluir por las piscinas y el laguito artificial, corren por una quebrada sin nombre para finalmente terminar en el muy contaminado río Virilla. Agua que podría abastecer a cerca de 140 mil personas que hoy la necesitan, si las piscinas tuvieran un sistema de filtración y recirculación, como se tiene en otras piscinas recreativas, deportivas y turísticas. Tarea pendiente que demanda acción inmediata.                                                          

Pero lo que sucede en Ojo de Agua es despreciable, si lo comparamos con lo que sucede con las aguas de embalse (lago) del gran Proyecto Hidroeléctrico Arenal. Aguas que luego de generar electricidad en tres muy eficientes plantas del ICE, corren hacia abajo hasta llegar al mar, casi sin aprovechamiento alguno.

Situación que nos atrevemos a calificar de IRRACIONAL pues con esos billones de litros de agua votados allá cerca de la desembocadura del río Tempisque, se podría abastecer a más de 70 ASADAS en los cantones de Nicoya, Santa Cruz, Carrillo, e incluso Liberia.

Además, y de extraordinaria importancia para la producción agropecuaria, se podrían regar unas 16 mil hectáreas repartidas en cientos de fincas que hoy sufren de severas sequías. Al tiempo que la industria turística que representa la principal fuente de empleo y divisas extranjeras de Costa Rica, podría, en algunos casos, sustituir el uso de aguas subterráneas que tanto limitan su desarrollo, por fuentes de agua potable que, teniéndose a mano, son desaprovechadas.    

Asimismo, es importante dejar bien claro, ante la incomprensible oposición de algunos que usurpan el histórico nombre de «Confraternidad Guanacasteca», que el proyecto «AGUA PARA GUANACASTE» se sustenta en un embalse en la cuenca del río Piedras, formado a partir del agua que proveniente del lago Arenal, hoy solo se aprovecha para generación hidroeléctrica. Embalse que inundaría 4,9% de la reserva natural Barbudal de casi 2.300 ha. Para compensar las 113 ha inundadas se adquirieron 500 ha de dos fincas colindantes.

Así, como en toda evaluación ambiental, se valoró el impacto y las medidas de compensación y mitigación, y por supuesto, los beneficios sociales, económicos y ambientales de cada proyecto, según el estudio elaborado por la prestigiosa Organización de Estudios Tropicales (OET), donde participan universidades estatales y estadounidenses con programas en biología tropical; así como profesionales del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA) y el ICE.    

En fin, que este resumido comentario nos ayude a valorar aún más la riqueza hídrica que nos pertenece, como bien demanial, a todos los costarricenses, para estar siempre prestos a procurar su más eficiente uso y salir en su defensa cuantas veces sea necesario.

Masacre de Sharpeville en Sudáfrica

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial queremos visibilizar lo ocurrido el 21 de marzo de 1960, durante la Masacre de Sharpeville en Sudáfrica, que dio origen a esta conmemoración.  

Este día, murieron y resultaron heridas cientos de personas que protestaban de forma no violenta contra la ley de bases del régimen autoritario y racista del Apartheid, que tuvo una vigencia desde 1948 hasta 1993. 

Este sistema social racista clasificó a las personas y las familias de acuerdo con la apariencia física y su ascendencia cultural, separando la sociedad en grupos de blancos y negros, reproduciendo la idea de que eran razas distintas. Se promulgaron leyes que limitaban la participación en la política, en el comercio y el ejercicio de los derechos fundamentales de las poblaciones negras, además de una segregación geográfica y de los espacios públicos cotidianos. 

En Costa Rica tenemos todavía un amplio camino por recorrer para que todas las personas y grupos culturales cuenten con los mismos derechos, dado que el racismo y la discriminación étnico-cultural siguen reproduciéndose en nuestros vínculos familiares, comunitarios, institucionales y comerciales. 

Les recordamos que la UCR cuenta con un reglamento contra la discriminación y una Comisión Institucional donde pueden denunciar el racismo. 

¡Luchemos contra el racismo!

Más información en nuestro Portal OBCRA: obcra.fcs.ucr.ac.cr

Para ampliar la información anterior puede dirigirse al siguiente enlace:  https://fb.watch/bUubd45mbV/ . El cual es un mensaje del proyecto de acción social: observatorio para la acción contra el racismo y la asociación de estudiantes de antropología Social y arqueología.

El realismo de gran potencia

Óscar Madrigal

En círculos académicos y políticos del mundo se desarrolla una interesante discusión a raíz de la guerra de Ucrania. Un grupo importante plantea, especialmente John Mearsheimer profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chicago que 2005 mantiene esa tesis, que debe prevalecer la realidad sobre otras consideraciones, la realpolitik en las relaciones internacionales, incluyendo lo que llama el “realismo ofensivo”, especialmente en lo que respecta a las grandes potencias, el “realismo de gran potencia”.

Su tesis es que las grandes potencias deben tener, necesariamente, una determinada área de influencia o esferas globales de interés, en otras palabras, que esas grandes potencias tienen derecho a una zona de seguridad.

Debido a ello existen razones suficientes de seguridad que justificarían la exigencia de Putin y Rusia a que Ucrania no tenga bases militares extranjeras, sea neutral y no se convierta en una amenaza para Rusia.

Esta es la posición sustentada también por Henry Kisinger y muchos otros estrategas, incluso militares de los EEUU.

Para ellos, la OTAN fue la que provocó la invasión de Rusia al promover el ingreso de Ucrania en ese bloque. En fin, lo que ocurre en Ucrania es culpa de Occidente, afirman.

Las grandes potencias dicen esta teoría velan por su seguridad y -consecuentemente- dividen el mundo en zonas de influencia o de interés.

Los EEUU también obraría en esa misma dirección, con lo cual tendría justificación la Doctrina Monroe, la doctrina Carter y muchas otras y también como han dicho muchos de que EEUU, por ejemplo, no permitiría un Méjico con bases militares de Rusia en su patio trasero.

Es una teoría intrínsecamente propia del imperialismo.

Según esa teoría, el enfrentamiento de las grandes potencias va a desembocar generalmente en guerras. La lógica de este pensamiento es asegurar que los responsables de la toma de decisiones en el mundo reconozcan que las grandes potencias tienen sus propios intereses y, consecuentemente, sus zonas de influencia que deben ser respetadas so pena de guerra.

Estas tesis son rechazadas por otros grupos que las consideran como una apología de las grandes potencias, que convierten la guerra en algo natural, que renuncian a las instituciones mundiales y al derecho internacional a favor de una supuesta realidad y dejan por fuera la acción de los Estados.

En estas circunstancias algunos Estados tendrían limitado su derecho y su capacidad de decisión soberana por el destino manifiesto de encontrarse en alguna zona de influencia de las grandes potencias; la soberanía sería inexistente y la competencia de sus pueblos para escoger lo que considere mejor para el país estaría anulada por encontrarse dentro del espacio de seguridad de la potencia. La pena, como ocurre actualmente en Ucrania, es quedar destrozada, aniquilada.

La moral y la legalidad son las razones para oponerse a estas teorías y para oponerse a la guerra.

La moral, porque la guerra no es la solución como se ha demostrado fehacientemente en las últimas décadas, la legalidad porque debemos respetar la decisión de los pueblos y el derecho internacional y los derechos humanos por encima de los intereses imperialistas de las grandes potencias.

Alerta temprana: Insultan, amenazan de muerte a personas recuperadoras y dañan rancho en nueva recuperación del Territorio Yamabí Dí

Concejo Iríria Sat Kök del Territorio Yamabí Dí

El viernes, 18 de marzo del 2022, a las 12:25 de la tarde en horas del inicio de la nueva recuperación de tierra-territorio en el Territorio Yamabí Dí (también conocido como Cabagra), dos sujetos no indígenas, mostraron sus armas de fuego y amenazaron de muerte a las personas recuperadoras, insultándolos y dañando un rancho que construyeron como parte del proceso de reafirmación territorial.

Esta nueva recuperación se encuentra a 1 kilómetro al sur de la carretera a las Palmas, en el Territorio Yamabí Dí (conocido como Cabagra). La recuperación fue realizada el día de hoy, 18 de marzo, en conmemoración al tercer aniversario de la siembra de Sergio Rojas Ortiz, del Clan Uniwak, del Territorio Bribri de Salitre.

A la 1:10 p.m., no se había hecho presente la Fuerza Pública en la finca, a pesar que desde el inicio de la recuperación de tierra-territorio se reportó la necesidad de su presencia en el lugar. Aunque los dos sujetos se habían retirado del lugar, se reporta la llegada de tres sujetos a la 1:30 p.m.

Se exige presencia policial permanente en el lugar, y se demanda al Poder Ejecutivo que garantice la integridad física y la vida de las personas recuperadoras. Cualquier agresión en contra al Pueblo Bribri de Yamabí Di es responsabilidad del Estado costarricense.

 

Compartido con SURCOS por Coordinadora de Lucha Sur-Sur.

Imagen: Territorio indígena Yamabí Dí. Imagen de CLSS.

Salitre se despide de Sergio Rojas

Más de 200 personas acudieron al entierro de Sergio Rojas en Salitre, en la tierra que reclamó durante años. Hoy, el 18 de marzo del 2022, tres años después del asesinato del líder indígena, su caso sigue impune. Aunque la investigación sigue vigente, según Oscar Retana, el abogado de la familia de Rojas, dos de los tres principales sospechosos huyeron del país.

Se estima que la mayoría de los terrenos en Salitre están en manos de no indígenas, y Sergio Rojas denunció la constante violencia física y patrimonial en el territorio indígena de está zona.

A continuación, compartimos el video en el siguiente enlace: https://fb.watch/bQr9yk-xg4/

 

Foto: Reuters

Compartido por SURCOS por Interferencia

Canción: Sergio Rojas vive

Filmado el 22 de febrero del 2020 por Buen Vivir Costa Rica, Oscar Espinoza Ramos nos comparte esta canción en homenaje a Sergio Rojas. Este líder Uniwak del Pueblo Bribri de Salitre, al sur de Costa Rica, fue asesinado el 18 de marzo del 2019 en su propiedad, debido a sus esfuerzos por la recuperación de territorio indígena. Después de tres años, este asesinato permanece impune ante la mirada cómplice de las autoridades.

Compartimos la canción:

LOS EXTRAÑOS SIGUEN TOCANDO A LA PUERTA

Por Memo Acuña (sociólogo y escritor costarricense)

Las imágenes son elecuentes y revelan el drama de cientos de miles de personas desplazadas como consecuencia de la intervención rusa en Ucrania.  Los medios internacionales se han encargado de vibilizar con insistencia, escenas de personas corriendo por carreteras, tratando de abordar medios de transporte, huyendo de sus edificios destruidos, casi al borde del derribo. 

Son, evidentemente, imágenes que no quisiéramos haber visto luego de dos años de crisis civilizatoria, que nos hizo cuestionarnos todo lo que somos como especie humana: el modelo económico depredador, desequilibrante e inhumano, el daño ambiental que le hemos hecho a los territorios y que ahora llamamos de forma conveniente como los efectos del cambio climático, la desigualdad presente en el acceso a la información, la salud y los medios de reproducción de la vida. 

Pensamos, efectivamente, que estos eran tiempos de aprendizaje, de reconstituirnos como especie.  Hace unos años en una vista a la Universidad Nacional, en Costa Rica, el teólogo Leonardo Boff decía que posiblemente estábamos en los últimos cinco minutos de la existencia de toda vida posible, si no éramos capaces de cambiar nuestras formas de relacionarnos con la economía, la naturaleza, el otro y la otra. Nada aprendimos.

Lo que nos devuelven esas imágenes sobre la guerra es la confirmación de que tenemos pendiente tareas y que los aprendizajes persisten.  Si, es claro que se trata de cientos de miles de personas desesperadas, desplazadas (que es distinto conceptual y operativamente al concepto de refugio) y que buscan por todos los medios, subsistir.

Sin embargo, lo que esas imágenes provenientes de los principales medios de comunicación no nos cuentan es que no todas las personas en situación de riesgo por el conflicto tienen las mismas oportunidades de sobrevivencia. 

En un artículo publicado por Gabriela Wiener el 11 de marzo (Un mundo que nos odia. recuperado de eldiario.ar el 18 de marzo de 2022) se denuncia la desigualdad, discriminación y racismo que experimentan otros miles de personas que han querido salir de Ucrania y que por razones étnicas y de nacionalidad son conminados a permanecer en ese país en contra de su voluntad.

En su reflexión, Wiener es bastante enfática al indicar como el sistema de asilo europeo se volcó a apoyar a la población ucraniana en condiciones de desplazamiento, pero años antes amuralló sus contornos contra la crisis humanitaria producida en varios países africanos.  La actualización de esa selectividad en el sistema de solidaridad europeo ha sido tema en estas semanas de conflicto, sin que la comunicación hegemónica cuente como personas no ucranianas son obligadas a abandonar la posibilidad de escapar de los horrores de la tensión  bélica que no cesa.  Un fragmento de un testimonio incluido en su artículo, es elocuente en este sentido:

“Los negros no, los negros no, cuenta una mujer que escuchó mientras intentaba con sus hijos subir a un tren gratuito para salir de Ucrania. Vio cómo un hombre ucraniano sacaba una pistola y hacía bajar a un hombre negro del tren: ”ayudan a su gente pero no quieren ayudar a los negros“. Quienes no son blancos no llegarán al otro lado porque sus vidas no son importantes si no es para ser carne de cañón de unos bandos”.

En uno de sus últimos trabajos sobre la coyuntura migratoria en Europa, el sociólogo Sigmund Bauman refería que había personas de tercera, cuarta categoría, que literalmente “tocaban a la puerta” para ser escuchadas, sin éxito.  En esta ocasión, seguimos viendo a los extraños pasar y ya no solo no les abrimos las puertas sino que los amenazamos con quitarles la vida, por precisamente querer conservarla.

Es cierto, nada aprendimos.  El reloj de Boff sigue su marcha inexorable. Ya solo quedan segundos y posiblemente esto que conocemos como civilización se acabe para siempre.  Está en nosotros decidir cómo queremos vivir este periodo de tránsito hacia nuevas etapas, nuevos vínculos.