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Etiqueta: desinformación

UCR, Voz experta: Aportes del estudio de la cognición social para la comprensión de los problemas de la desinformación en Costa Rica

Rolando Pérez Sánchez, profesor Catedrático de la Escuela de Psicología e investigador en el Instituto de Investigaciones Psicológicas.

Por: Rolando Pérez Sánchez (Instituto de Investigaciones Psicológicas, Posgrado en Ciencias Cognoscitivas)

La desinformación es un fenómeno que está afectando el devenir de las democracias a nivel global. A nivel nacional, la situación es cada vez más preocupante, y sobre la cual se requiere ofrecer respuestas y soluciones desde una perspectiva multidisciplinaria y multiperspectivista. En este sentido, es de mi interés presentar algunos aportes de la investigación socio-cognitiva al estudio de la desinformación y al desarrollo de herramientas que ayuden a combatirlo.

El proceso de formación de la opinión pública en el contexto de Internet y las redes sociales se ha modificado rápidamente, adquiriendo nuevas características y tendencias. En su versión más tradicional, se trataba de una estructura centrada en la comunicación asociada a los medios masivos tradicionales, el flujo de comunicaciones verticales y jerarquizados marcadas por disputas entre élites, grupos de poder y determinado por la agenda e intereses a los cuales se adscribían los medios de comunicación. En contraste nos encontramos ahora ante una pluralización de canales, plataformas digitales, formas de comunicación y perspectivas que coexisten y convergen con los medios tradicionales, definidas sin embargo por criterios algorítmicos que delimitan las interacciones y el acceso a la información, así como por la formación de cámaras de eco, que homogenizan y estandarizan la discusión y la información circulante.

En este contexto, la desinformación como elemento conformador de la opinión pública adquiere igualmente nuevas características, a sabiendas de que el fenómeno no es novedoso, como sí lo es la forma en que esa opinión se expresa en la actualidad y sus repercusiones a futuro.

Desde el inicio del actual gobierno, somos testigos de una serie de tendencias preocupantes que pueden tener consecuencias duraderas en el devenir de nuestra democracia. Enumeremos algunas de ellas que actúan de forma conjunta:

  1. Una comunicación del gobierno que recurre más bien a estrategias propias de la propaganda
  2. Un estilo de liderazgo autoritario, que centra la comunicación y la toma de decisiones solo en el presidente.
  3. Un estilo de retórica para la comunicación política centrado en la descalificación y el no reconocimiento de las personas o grupos que divergen o lo adversan.
  4. El uso de la desinformación como herramienta de presentación de propuestas, resultados y afrontamiento de críticas.

En este marco hemos sido testigos, por ejemplo, de afirmaciones del Presidente de la República que, de forma infundada, indicaban que las universidades públicas no rendían cuentas y carecían de controles en la administración de los fondos asignados, todo ello para justificar un proyecto de ley que pretende la intervención del ejecutivo en la toma de decisiones y en el uso de fondos de las universidades públicas. Precisamente el uso de desinformación como herramienta política y de ejercicio del poder es una forma claramente documentada en la literatura científico social como medio de legitimación, control y de injerencia en la opinión pública. Es allí donde la investigación socio-cognitiva está realizando aportes relevantes para su estudio y comprensión.

La cognición social de la desinformación se refiere a la forma cómo las personas atienden, procesan, comprenden, evalúan y aceptan o rechazan la información que reciben cotidianamente ya sea que sea verdadera, falsa o en general de carácter desinformativa. Desde el punto vista de la ciudadanía nos preocupa el manejo que se hace de los contenidos desinformativos, atendiendo tanto a las posibilidades de crítica y evaluación como de la aceptación y difusión irreflexiva de estos contenidos. La investigación socio-cognitiva ha identificado una serie de mecanismos que tienden a favorecer la aceptación de los contenidos desinformativos, pero también ha logrado empezar a distinguir herramientas que logran identificar dichos contenidos.

Algunos de los mecanismos que se han logrado identificar y que presentan la característica de actuar de forma automática, no reflexiva o consciente incluyen:

  • La tendencia a buscar información que confirme o apoye las opiniones y creencias previas, descuidando o no atendiendo a si el contenido es verdadero o falso.
  • La tendencia opuesta que rechaza información que contradice las opiniones propias y creencias previas. Esto puede hacer que las personas sean más propensas a aceptar y compartir mensajes falsos que apoyen sus opiniones previas, ya que la información falsa puede proporcionar una justificación para rechazar información contraria.
  • Ante informaciones u opiniones que puedan contradecir las propias creencias o convicciones, las personas tienden a buscar informaciones que ayuden a contra-argumentar y mantener las convicciones propias, aunque esto signifique recurrir a contenidos falsos.
  • En los últimos años se ha visto incluso que la sola exposición repetida y prolongada a informaciones desinformativas hace que las personas terminen por considerar sus contenidos como verdaderos.
  • De igual relevancia es la confianza depositada en ciertas fuentes de información, de modo que todo lo que estas difundan van a tender a considerarse válido
  • Asociado a esto último, se ha encontrado que las personas tienden a confiar en la información difundida por su grupo de referencia o personas más cercanas.

Estos dos últimos resultan además problemáticos cuando el tipo de intercambios que se generan en las redes sociales se suceden en el contexto de cámaras de eco, aumentadas por los criterios algorítmicos de las mismas redes, que tienden tanto a descartar las opiniones y flujos de información contrapuestos o disímiles y a favorecer la homogenización de criterios, puntos de vista, fuentes y perspectivas.

Junto con estos mecanismos se ha encontrado que el sistema de valores e ideologías de las personas hace que tiendan a aceptar informaciones que sean consonantes con esas ideologías o valores. Esto aún más en contextos de polarización, actualmente característicos de los entornos digitales y presenciales en el país.

Ante estos mecanismos, y conociendo que en su mayoría actúan de forma automática o no consciente, se han buscado algunas alternativas para contrarrestarlos, las cuales buscan promover

  • mecanismos cognitivos que favorezcan la reflexión y la activación de estrategias de procesamiento consciente de la información,
  • mediante la generación de estrategias que permitan la evaluación del contenido, de modo que las personas logren atender a recursos básicos para verificar la la falsedad o la veracidad del contenido,
  • así como estrategias que posibiliten la valoración de las propias capacidades para dicha evaluación, de modo que las personas analicen si las herramientas con las que cuentan son suficientes,
  • junto a ello se persigue promover la flexibilidad cognitiva que contribuya a considerar información alejada de las propias creencias, como insumo válidos para la toma de posición o las decisiones respecto a determinado tema.

En el Instituto de Investigaciones Psicológicas estamos trabajando precisamente en la identificación de estos mecanismos cognitivos de la desinformación en el país para la elaboración de herramientas concretas que reduzcan su aceptación y la tendencia a compartir estos contenidos desinformativos.

 

Rolando Pérez Sánchez
Instituto de Investigaciones Psicológicas, Posgrado en Ciencias Cognoscitivas, UCR

Las decisiones que resultan incomprensibles

José Luis Pacheco Murillo

A veces cuesta entender las decisiones y actuaciones de las personas en general y se hace mucho más difícil cuando son casos particulares que uno consideraba que jamás se darían, especialmente por los antecedentes a esos hechos que nos sorprenden.

Hay uno que a muchos nos ha dejado con el asombro al máximo y si no fuera porque hemos vivido episodios que de igual manera sorprendieron pero que luego entendimos el porqué y el para qué, diríamos que lo que ha hecho el presidente de la República al otorgarle el premio a la Democracia y a La Paz a la señora Olga Cozza de Picado, ligada plenamente a Televisora de Costa Rica, que no es ni más ni menos que Canal 7, es algo inexplicable, dados precisamente los antecedentes.

Quienes se dieron por aludidos cuando el presidente de la República emitió el concepto de “prensa canalla” fueron precisamente los representes de canal 7 y uno de sus máximos exponentes como lo es Ignacio Santos, quien reclamó por lo que él llamó una falta de respeto y pidió al presidente que se retractara, pero el señor Chaves Robles nunca lo hizo y más bien siguió insistiendo en ese término que al final se ha convertido en un símbolo para señalar varios medios de comunicación.

Nos resulta complicado el poder explicar esa decisión y mucho más el ligamen del reconocimiento al tema de la democracia, cuando para muchos, lo que escuchamos en su momento fue sobre el daño que esa “prensa canalla” le ha causado a la democracia por medio de la desinformación de la tergiversación y manejo según sus intereses de esa información. Y ahora resulta que es el paladín de la democracia, porque el asunto es que ha otorgado esa medalla a la señora Cozza de Picado indicando que lo hace el personalmente: “porque crearon el primer pilar de democracia, que fue el primer medio televisivo. Un país cuya libertad de prensa, la libertad de alabar y criticar es parte de nuestro ADN.”

Confusión al máximo, pero como decían nuestros abuelos “para verdades… el tiempo” y estoy seguro de que ese tiempo nos dirá el porqué de esta decisión, que como bien dijo el presidente la tomó él y nadie más.

Felicidades a la señora Cozza de Picado porque al fin y al cabo es un reconocimiento de gran significado para quien lo reciba.

No fue Rusia

José Luis Callaci.

Por José Luis Callaci

Entre las personas que se esmeran por estar bien informadas son cada vez más las que se sienten molestas por tanta desinformación llena de falsedades de tal magnitud que ofenden la inteligencia.

Pero aun así logran confundir a incautos y a los que han olvidado para qué sirve el propio raciocinio o el uso de la lógica y el sentido común para sacar conclusiones con cabeza propia y acercarse más a la verdad.

Para ilustrar tal afirmación valga señalar lo que difunden los medios hegemónicos sobre el nuevo y grave conflicto que mantiene en vilo a la humanidad debido a los riesgos a que este se extienda a algo de mayores proporciones, ya que sus principales protagonistas no son solo Rusia y Ucrania sino Estados Unidos y esa Alianza Militar conocida como la OTAN que, violentando todos los acuerdos de no extender sus dominios, viene rodeando con bases militares y armas ofensivas las fronteras del gigante euro asiático.

Se vulnera con ello la seguridad de un Estado que al igual que cualquier otro le asiste todo el derecho de proteger y hacer respetar su seguridad. La causa de este conflicto armado se originó en Ucrania a partir del Golpe de Estado del 2014, alentado desde el exterior por los más enconados enemigos de Rusia.

Ahí comenzó la guerra y no con la llamada operación militar limitada del país euro asiático, como se empeñan en hacer creer los que, sin sonrojos, insisten en mostrar historias de ficción a sabiendas de que hay gente propensa a creerlas o siguen siendo víctimas de la inducida patología social conocida como ruso fobia; que se vende y aún se compra en las películas de Hollywood de héroes y villanos. Las de “siempre malos” y las de “siempre buenos”.

Han sido ocho largos años de ingentes esfuerzos en procurar, mediante el diálogo y las negociaciones, llegar a acuerdos duraderos que evitaran la escalada del conflicto. Sin embargo, estos intentos resultaron infructuosos debido a claras interferencias por parte de una de las partes que, desde los inicios, tenía una agenda diferente.

Al Golpe de Estado le siguieron los ataques sistemáticos indiscriminados y genocidas contra la población ruso parlante que venía costando la vida de decenas de miles de civiles, en una población de más de siete millones que habita una porción importante del actual territorio de Ucrania, conocido como Dombas.

El tiempo dilucidará si esta tragedia que enfrenta a dos pueblos hermanos ha sido otro intento deliberado de vencer la resistencia de Rusia a ser debilitada para que no tenga otra opción que aceptar sometimientos.

Lo que hasta ahora queda claro es que esa persistente intención de generar conflictos y guerras fratricidas en todo el mundo, para justificar intervenciones y asegurar la existencia de un mundo “unipolar” de predominante signo anglosajón, y de paso saquear riquezas, no les está funcionando con Rusia.

Sin entrar en otras consideraciones sobre esta guerra, que no es otra en esencia que la de los Estados Unidos y la OTAN contra Rusia, utilizando como mampara a Ucrania, es bueno y hasta Imprescindible conocerla completa y no solo una parte de ella. Al igual que si se tratara de una obra literaria, una teatral o hasta una película. Siempre que se quiera, claro está, acercarse más a la verdad y no caer en apresurados y lapidarios juicios basados en realidades imaginadas o inventadas, o hasta en simples chismorreos.

Las reiteradas advertencias no sólo de la parte rusa sino de connotadas figuras políticas de occidente, como las del propio ex secretario de Estado Henry Kissinger, no fueron escuchadas y se cruzó esa línea roja en claro acto de provocación a Rusia.

Esta guerra no fue Rusia quien la inició sino quienes intentan impedir la creación de un mundo multipolar en donde las relaciones entre Estados y Naciones se construyan en acuerdos de conveniencia y convivencia, sin imposiciones de ninguna de las partes. Lo que sube, baja, y lo que baja, vuelve a subir, y las verdades a veces se demoran, pero cuando afloran, suelen ser demoledoras. No fue Rusia.

El asesinato de la verdad ¿y también de la democracia?

El mundo teme que la humanidad esté al borde de un conflicto militar de grandes dimensiones: ¿terminal? Hoy no solo asistimos a una extrema ideologización y parcialidad en la cobertura de los sucesos en Ucrania, sino que las mentiras y la manipulación del imaginario colectivo se ven potenciados en las redes sociales y llevan a la hipertrofia de una masa informativa fuera de todo control y verificación.

Por Aram Aharonian

Una vez más, los medios de comunicación –incluyendo las redes sociales en mano de escasas corporaciones trasnacionales- actuaron de forma alevosa para generar un conflicto que sólo puede beneficiar a los vendedores de armas, las petroleras trasnacionales, que son los que han atizado el conflicto. La verdad es la primera víctima de la guerra, decía el griego Esquilo hace más de 2.500 años. Hoy sabemos que la mentira es un arma de guerra.

Los medios hegemónicos instalaron la guerra en el imaginario colectivo, cuando lo más sensato sería lamentar el conflicto por lo que éste implica en términos de sufrimiento humano y destrucción material e insistir no en la competencia por demostrar quién es el más fuerte, sino en la necesidad de una solución mediante el diálogo. Es lo que llaman la guerra híbrida, la mentira como arma y la verdad como víctima.

La frase que dice: “Gracias a internet te puedes enterar de lo que pasa en la otra parte del mundo”, queda cada vez más en evidencia que no es más que un slogan de propaganda, porque son los conflictos los que demuestran que las redes están muy lejos de ser neutrales y que pueden tomar partido a favor de quien le convenga, censurando, por ejemplo, las cuentas provenientes de Rusia.

Como siempre, la primera víctima de la guerra es la verdad. Uno de los primeros objetivos del periodismo de guerra es la llamada fatiga de la simpatía, que puede nacer fácilmente con una abundancia de malas noticias. Los medios son usados como arma de combate en la nueva guerra ideológica. El discurso hegemónico se contrapone a un sistema democrático donde la pluralidad de información y de opiniones permite a la opinión pública a tomar sus propias decisiones.

La mayoría de la información y/o publicidad dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, como si el espectador fuera un niño o un deficitario mental. Pero el uso del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar, sembrar ideas, deseos, miedos y temores, o inducir comportamientos.

De eso se trata esta nueva guerra de cuarta o quinta generación, de manipulación sicológica, primero por los estados y ahora por las corporaciones, en la que estamos insertos, pero para la que no nos preparamos.

Se debe tener en claro que el tema de los medios de comunicación social tiene relación directa con el futuro de nuestras democracias, porque la dictadura mediática ha suplantado a las dictaduras militares. Son los grandes grupos económicos quienes son dueños o usan a los medios y deciden quién tiene o no la palabra, quien es el protagonista y quién el antagonista. Y plantean una realidad virtual, invisibilizando cualquier realidad adversa a sus intereses.

Gracias a sus poderosos algoritmos que pueden segmentar lo que vemos las redes construyen opinión constantemente. Son territorios cuyos dueños responden a los intereses de Estados Unidos. En la nota que Multiviral le hizo a Esteban Magnani, el periodista deja en claro que desde su concepción todas las plataformas digitales fueron parte de un plan geopolítico estadounidense que fue iniciado en plena Guerra Fría.

Facebook tomó la decisión de censurar cuentas de noticias provenientes de Rusia como lo son Sputnik o RT, dejando en claro que condenan el accionar militar encabezado por el presidente Vladimir Putin. Pero en sus cuentas hizo caso omiso a cómo durante muchos años se financió el grupo neonazi paramilitar “Batallon Azov”.

Así lo deja en claro el documento realizado por la ONG “Centro para la Lucha contra el Odio Digital”: «Los fascistas modernos radicalizan, reclutan a sus miembros en estas redes sociales en las cuales se sientan cómodos usando las plataformas para vender productos con sus símbolos, como si fueran marcas convencionales… se le informó a Facebook sobre este problema específico hace dos años, pero no tomó ninguna medida.»

Twitter, siguiendo la misma lógica que Facebook, también tomó partido en esta disputa y decidió añadirle una etiqueta –“medios afiliados al gobierno”-a las cuentas de periodistas que están cubriendo el conflicto. Sólo etiqueta así a algunos medios de algunos gobiernos del mundo, no a todos (ni a la mayoría) de los medios estatales no gubernamentales, tampoco a los que reciben la mayor parte de sus recursos de gobiernos para funcionar.

Martín Becerra señala que hay un obvio encuadre peyorativo en esa selección por conveniencia política. Con ello, Twitter muestra, tal vez sin quererlo, su propia «línea editorial» en la gestión de contenidos, tarea a la que alude como «moderación de contenidos”.

La pos-verdad y la no-verdad

La política de la “postverdad” se adueñó de América Latina, donde está proliferando una política sistemática de desinformación y de propaganda propia de los conflictos de baja intensidad), las guerras irregulares) o híbridas, en las que el desarrollo no es solo militar sino también económico, psicológico y propagandístico.

La manipulación informativa ha llegado a Internet y las redes sociales –que se convirtieron en escenarios de disputa y lucha ideológica donde el rumor, el bulo, la mentira y la falsedad se están convirtiendo en un ingrediente esencial – y los ciberataques son parte de la lógica de confrontación.

En el sistema de dominio imperial que rige en Latinoamérica, el discurso informativo es, al tiempo que espectacular, un discurso con frecuencia “terrorista”, legitimando y amplificando -mediante estrategias de propaganda- procesos golpistas o de intervención regional o local.

La noción “golpe mediático» hace referencia –por ejemplo- a la guerra sucia contra Nicaragua, la represión contra movimientos populares en Colombia, el golpe en Honduras, el golpe parlamentario contra Fernando Lugo en Paraguay, la persecución judicial contra Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina o el proceso judicial espurio contra Rafael Correa en Ecuador, el impeachment contra Dilma Roussef en Brasil o la manipulación informativa contra los gobiernos electos en Bolivia y Venezuela.

Estos golpes orquestados por la derecha –con financiamiento externo- buscan “domesticar a gobiernos y recolonizar América Latina”, como señala el Nobel de Paz Adolfo Pérez Esquivel. Si la derecha no lo consigue mediante las urnas, apoyada por Estados Unidos, lo logrará mediante la destitución ilegal de presidentes, la privatización de empresas del Estado o la entrega de recursos naturales

Hoy en día, el valor de la información está más que nunca en cuestión. Los algoritmos o filter bubbles creados por Facebook dan a los usuarios lo que desean y, así, terminan generándoles mayor confianza que los contenidos publicados en los medios convencionales. Todo ello apunta a que el sistema mediático tradicional está cambiando… y no para mejor.

Fakes y la democracia latinoamericana

Sin dudas las noticias falsas y la desinformación –de las que hicieron gala Donald Trump y su alumno Jair Bolsonaro- suponen serias amenazas para las democracias de las Américas. Tanto si se trata de memes que alegan falsamente un fraude electoral, como de la promoción de los plátanos como cura milagrosa contra el COVID-19 en México, el bombardeo ha acelerado la tendencia que lleva una década de disminución de la confianza en las instituciones democráticas, al tiempo que ha causado innumerables muertes durante la pandemia.

El dominio estadounidense sobre las comunicaciones y la cultura de masas, junto con el liderazgo tecnológico en el ámbito de las telecomunicaciones y la industria militar, mantiene concentrado el poder global en manos de unos pocos. Esta dinámica permite, a su vez, bloquear o revertir procesos como la integración latinoamericano-caribeña, la ascensión de la izquierda o el movimiento indígena, obviamente desfavorables a los intereses de Washington.

Las elecciones en Colombia en mayo y, particularmente en octubre en Brasil, serán una prueba importante. Bolsonaro y otros líderes parecen decididos a proteger su “libertad de expresión” en internet, provocando un ola de mentiras (fake news) que pueden llevar a enfrentamientos en tribunales con las empresas tecnológicas.

Hechos como estos representan una buena oportunidad para volver a poner sobre la mesa la necesidad de conocer las reglas de juego de cada uno de los territorios donde se construye la comunicación. Entender que podemos usarlos, pero siempre siendo conscientes que son bajo las condiciones de quienes construyeron las plataformas.

El mundo cambia, la tecnología avanza –hoy hablamos de metaverso, por ejemplo- y nos arrinconan para pelear en campos de batalla equivocados o ya perimidos, mientras las corporaciones mediáticas hegemónicas desarrollan sus tácticas y estrategias, en nuevos campos de batalla…y nosotros seguimos reclamando la democratización de la comunicación y la información.

¿Comenzará otra colonización cultural? Lo cierto es que los estados, tras el parate de la epidemia, carecerán de recursos y deberán decidir entre pagar deudas o alimentar a sus ciudadanos.

*Creador y fundador de Telesur, es comunicólogo y mágister en Integración, autor de varios libros sobre Comunicación (Vernos con nuestros propios ojos, La internacional del terror mediático, El asesinato de la verdad), y director del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

 

Nota realizada por Aram Aharonian y extraída de pressenza.

Vladímir Putin, ¿“putler” o estratega global?

José A. Amesty R.

2-marzo 2022

Ante el torbellino de desinformación, por parte de los medios occidentales en torno a los acontecimientos en Ucrania, la cual se ejecuta, ocultando los hechos, borrando la historia, resaltando la crueldad de los invasores y la muerte de civiles, haciendo hincapié en los desplazados y en el llanto de las mujeres y los niños/as desorientados con miradas perdidas, bloqueando la información que ponga en duda el discurso “oficial”; todo sirve para justificar y descalificar.

La verdad es la primera víctima de la guerra, decía el griego Esquilo hace más de 2.500 años. Hoy sabemos que la mentira y la desinformación es un arma de guerra, propaganda de guerra.

La mentira es un arma de guerra en esta guerra cultural, de cuarta o quinta generación. La tarea es instaurar la mentira, el bulo, las “fake news”; el chisme sin corroboración en el imaginario colectivo, para manejar a las masas, atraer a votantes con engaños. La mentira es un mecanismo de destrucción masiva que sirve para exonerar de responsabilidades a inescrupulosos empresarios y/o políticos, criminales o negligentes.

En este sentido, no nos extraña además que, vomiten sus mentiras, calumnias y manipulaciones alrededor de la figura del presidente ruso Vladímir Putin. En nuestro artículo anterior “EEUU, y su amor por las guerras”, ya mencionamos como crean en torno a la figura del presidente ruso, una imagen estereotipada y deshumanizada, despreciable, todopoderoso, diabólico, un dictador brutal, similar a Hitler, como un monstruo abstracto que constituye una amenaza radical para nuestras creencias y nuestros valores más preciados.

El artículo de La Teja un pasquín de La Nación de Costa Rica, “Vladímir Putin: Machismo, sexualidad y una infancia sin amor”, el cual replican otros medios opositores a todo lo que huela a Rusia, China, Venezuela, Cuba, Nicaragua entre otros, va en la dirección arriba descrita. No vamos a referirnos textualmente a los que afirma el mismo, ya que raya en mentiras, suposiciones y apreciaciones que justifican lo expresado hacia una persona, más bien vamos a enfocarnos brevemente en los aspectos resaltantes de la personalidad y el accionar político de Vladímir Putin.

¿Quién es Vladímir Putin?, abogado y político de profesión, nació en 1952 en la entonces llamada Leningrado. Su familia era modesta (su padre trabajaba en una fábrica metalúrgica, dirigente comunista, y su madre era limpiadora y, más tarde, dependienta de fábrica temporal, así como creyente de la iglesia ortodoxa). El padre combatió en una unidad del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, el NKVD, más tarde rebautizado como KGB., en el cual sirvió Putin, años después.

Dicen biógrafos de Vladímir Vladimorovich Putin, que la infancia de este, fue la de un niño normal, que aprovechó la oportunidad de participar en juegos con jovencitos de su edad donde comenzó a demostrar capacidad de liderazgo y dominio en las artes marciales como el Sambo, donde ganó varios campeonatos en diferentes regiones de la Unión Soviética.

Desde sus estudios de primaria destacó en el dominio de los idiomas, muy particularmente alemán; aficionado a lectura de literatura e historia de “su madre Soviética” como denominó a su Patria; aficionado a las novelas y películas policíacas, lo que le llevó a Estudiar abogacía y así poder ingresar a la KGB donde llegó a ser agente de inteligencia con el grado militar de Teniente Coronel.

De Putin, podemos destacar que fue un excelente atleta, formado por el régimen soviético como un verdadero Patriota, a decir del mismísimo: “para bien o para mal, nunca fui un disidente, fui de pies a cabeza un producto totalmente satisfactorio de la educación Patriótica Soviética”.

Creció en un barrio difícil y tenía que valerse por sí mismo. Es interesante prestar atención a lo que dice en su autobiografía: “Me di cuenta de que, en cualquier situación (tanto si tenía razón como si no) tenía que ser fuerte. Aprendí sencillamente que tenía que estar siempre preparado para responder a una ofensa o a un insulto de inmediato. Entendí ni más ni menos que, si se quiere ganar, en cada pelea hay que luchar hasta el final, como si fuese la batalla última y decisiva; es necesario aceptar que no hay retirada y que hay que luchar hasta el final. En principio, es una regla conocida que más tarde me enseñaron en el KGB, pero yo la aprendí mucho antes, en las peleas de mi infancia”.

Su origen modesto y el paso por el KGB han marcado positivamente, la mentalidad, las prioridades y el modo de hacer política de Vladímir Putin.

Estos orígenes duros y desfavorecidos lo han definido como un “sobreviviente”, también su lenguaje popular y a menudo crudo que emplea, para deleite del ruso corriente, aunque no siempre entusiasme a los intelectuales, (aquí recordamos la persona del presidente Hugo Chávez y su similar lenguaje), y su pose basada en sus raíces y en sus instintos auténticos.

Una de sus contrapartes capitalista, Margaret Thatcher, ex Primera Ministra británica, dijo: “Vladímir Putin es claramente capaz de evaluar los eventos internacionales y responder a ellos con audacia, astucia y eficacia”.

Los analistas políticos consideran a Vladímir Putin un partidario defensor de las reivindicaciones sociales, propulsor del progreso social y de las reformas agrarias. Sus principales aliados han sido las clases trabajadoras, los de los sectores populares, entre ellos los pensionistas rusos, los habitantes de las pequeñas ciudades, los trabajadores agrícolas e industriales, miembros del ejército, la policía y los cuerpos de seguridad, junto con sus familias que forman el grueso de su coalición. Así como un amante de los animales.

Siendo considerado por la revista Forbes, la persona más poderosa e influyente del mundo durante el período (2012-2016), el presidente Vladímir Putin ha sido determinante en la vida política de su país. El control político del partido de gobierno (Rusia Unida) sobre toda la administración pública juega un factor fundamental para el sostenimiento político de su gobierno. En el gobierno no mandan opositores, no hay infiltrados y a los saboteadores se le expone al escarnio público como ejemplo de lo que no hay que hacer. Contra la corrupción las leyes son implacables.

Es un hombre preparado para los cambios mundiales, que comprende las transformaciones radicales en la política global, en la economía, la vida social, en la esfera de las tecnologías sociales, de la información, de la producción.

La forma de liderazgo de Putin es única en su estilo, sus actuaciones dejan a sus aliados y opositores a hablar bien de él. Si bien es cierto que muchos de sus detractores lo comparan con Joseph Stalin, sus defensores alaban su visión sobre el mundo global actual. Algunos intelectuales han llegado a verlo como un profeta.

Vladímir Putin resultó ser un inmejorable estadista, que ha sabido lidiar, para llevar a su inmensa nación a ser respetada y reconocida como potencia, al romper el esquema y pensamiento hegemónico unipolar de la Unión Europea y los Estados Unidos, coincidiendo con la proclama del Presidente Hugo Chávez, respecto a la urgencia y necesario reconocimiento de un mundo multipolar y multicéntrico.

En pocas palabras, Putin es una persona nacionalista, verdadero patriota defensor acérrimo de la autodeterminación, independencia de La Rusia que fue capaz de derrotar a Napoleón en su tiempo y a Hitler en el marco de la segunda guerra mundial, donde el pueblo del don apacible, sacrificaron sus vidas por millones, conservando así la gran Rusia.

Todo lo contrario de lo que afirma el artículo de La Teja, Vladímir Putin, líder sereno, pauso y cauto, calculador, poco expresivo, respetuoso de los humanos, pueblos y las naciones, decisivo a la hora de accionar.

En fin, el liderazgo de Vladímir Putin es único en su estilo, digno de ser estudiado, sistematizado y teorizado para las enseñanzas de los cuadros políticos, ante un sistema político capitalista tan cuestionado, donde la corrupción, los antivalores, la impunidad judicial, la mentira y la pérdida de credibilidad son el pan nuestro de cada día.

El efecto del aleteo de una mariposa

La pandemia viral de la COVID-19 nos ha hecho ver que todo el mundo está correlacionado. Imagen de: https://wsimag.com/

La pandemia viral y la teoría del caos

31 ENERO 2022, 

Los sucesos y problemas de la naturaleza que afectan a grupos de seres humanos en un lugar no suelen ser hechos aislados; todos somos interdependientes y, a la larga, lo que les pasa a unos afecta a otros, aunque no lo percibamos. El llamado «efecto mariposa» de la teoría del caos, tiene varios parámetros semejantes a la actual pandemia viral de la llamada COVID-19.

La teoría del efecto mariposa dice que pequeños cambios en las condiciones iniciales (como uno de los cientos de mutaciones que sufrió un insignificante y microscópico virus) son las que crean enormes diferencias respecto al resultado final y no son predecibles. En un principio se aplica a lo que en matemáticas se llama «sistemas dinámicos», un conjunto de sucesos que cambian o evolucionan con el tiempo.

La teoría del caos plantea la tesis de que los sucesos en el mundo no siguen un patrón fijo y predecible, sino que dependen en mucho de circunstancias inciertas que se califican como caóticas. Señala que un ínfimo acontecimiento como el aleteo de una mariposa acaecido en un momento o en una situación determinada en un lugar o país, se puede sentir al otro lado del mundo.

En realidad, es un «paradigma científico» cuyo fin es entender que la vida es muy compleja, es decir, que hay una serie de elementos que se llegan a relacionar entre sí y cuyo comportamiento final no habíamos previsto, y es así como también funciona el universo. Hay una serie de hechos que se suman para ocasionar el suceso final.

La inició el meteorólogo Edward Lorenz con un modelo matemático para tratar de pronosticar el tiempo. Señaló que el viento que produce el aleteo de una mariposa en Brasil puede ocasionar un tornado en Texas, EE. UU. Esta teoría predice que pequeñísimas variaciones iniciales, con el tiempo, harán imposible las predicciones, o sea, no hay predicciones exactas, precisas o absolutas sobre el tiempo. Nos habla del azar y de la imposibilidad de predecir el futuro. Se acaba de ver con las nevadas en EE. UU., pronosticadas en sus inicios como leves y que fueron terriblemente fuertes. Lo mismo sucede con las tormentas, los tornados y las inundaciones.

Es una hipótesis altamente compleja y se basa en que un sistema produce una pequeña perturbación inicial y, mediante un proceso de amplificación, puede generar un resultado mediano o grande a largo plazo. Algunos consideran que el cuerpo humano es un sistema caótico, flexible e impredecible. La medicina no puede predecir la evolución del cuerpo de una persona determinada. El problema mundial que afrontamos cuando se trata de una «pandemia» viral, bacteriana o por otras causas graves y universales es que la ciencia médica debe salvar al mundo del daño que nosotros en muchos aspectos le hemos causado, y esta no está preparada inicialmente para hacerlo, como sucedió con la actual COVID-19. Además, con este tipo de virus, nosotros no podemos hacer pronósticos ya que sus variantes no siguen un patrón fijo y predecible, por lo que se requiere, más bien, seguir la evolución y sus cambios, para crear estrategias y defendernos. La reciente variante ómicron resultó extraordinariamente contagiosa, aunque felizmente menos agresiva en cuanto a gravedad (menos casos para las UCI), cuyos servidores humanos ya están a punto de explotar agotados física y psicológicamente. Tienen ya dos años sin parar de estar atendiendo enfermos y vamos para el tercero.

La pandemia viral de la COVID-19 nos ha hecho ver que todo el mundo está correlacionado, no hay personas, pueblos o naciones islas, al igual que predice la teoría del caos.

Al parecer, una mutación le permitió al virus abandonar al murciélago (su hábitat natural), e irse a infectar a un animal silvestre, una especie de armadillo, que ahora vive cerca de los pueblos por la deforestación de las selvas y la creación de pueblos en zonas selváticas. Ese animal, vivo o muerto, fue vendido en un mercado de la ciudad de Wuhan en China, una persona se infectó, esta infectó a otras, y ahí comenzó todo. En suma, un hecho simple y aislado, China terminó afectando la salud y la vida de la población mundial en forma sumamente grave e impredecible.

Es importante señalar que el medio de contagio no es el virus, sino las personas infectadas, las que, con sus gotitas de saliva, al hablar, gritar, toser, trasmiten por el aire a los virus y estos llegan a las células de la nariz, boca o pulmones de otra persona y ahí se multiplican.

  1. Hay diversos aspectos a considerar que determinan si una epidemia o pandemia puede ser o no controlada, comenzando con la buena información para combatirla o, por el contrario, con «desinformación» como ha pasado con esta pandemia de la COVID-19. Eso retrasa contenerla ya que grupos de personas, por temor o desconocimiento, se resisten a vacunarse.
  2. Lo que ayuda a frenar el contagio, son las acciones higiénicas que señalan las autoridades de salud a la población: a) usar mascarilla en la calle y en la oficina y escuela o colegio; b) evitar «si es posible» aglomeraciones de personas; c) ventilación adecuada en lugares cerrados; d) lavado de manos y, finalmente, e) vacunación repetida.
  3. La multiplicación del virus en una persona infectada, depende de sus defensas naturales, o sea, de la capacidad que tiene ese ser humano para que, en la sangre, médula ósea, linfáticos, en los epitelios, se produzcan células T (linfocitos T, anticuerpos y células T matadoras, células dendríticas, etc.), para destruirlo y frenar su proliferación.
  4. Ahora bien, una vez que la persona es infectada por el virus, la gravedad del contagio depende de ella: a) puede tener una buena defensa, gracias a su sistema autoinmune. El cuadro clínico puede pasar desapercibido por ligero (asintomático) o tener pocos síntomas. Suelen recuperarse rápidamente; b) mala respuesta defensiva y la persona presenta un cuadro clínico serio con internamiento en hospital o UCI. O hasta incluso fallecer. Su recuperación es muy lenta.
  5. El problema es que si no hay síntomas y están infectados contagian a muchas personas, pues pasan por sanas. En el caso de las infestaciones por ómicron, la mitad de las personas son asintomáticas. El problema con la variante ómicron del virus es la enorme ola de contagios; se están batiendo todas las marcas y eso hace que las hospitalizaciones y empleo de las UCI, puedan colapsar a corto plazo (de acuerdo con la fecha de esta publicación).
  6. La respuesta del sistema inmune de una persona, que ya tuvo la infección puede: a) recuperarse sin molestias; b) presentar secuelas diversas residuales; c) el efecto defensivo puede durar 6 meses máximo y por eso se requieren más dosis; d) si la respuesta del sistema defensivo postvacuna es débil, puede volver a infectarse.

Repetimos: esta pandemia producida por un simple virus ha repercutido terriblemente sanitaria, económica y socialmente en todo el mundo. Por ello, hay que prepararse para la próxima.

Lo positivo de la pandemia es que fueron creadas y desarrolladas vacunas de tipo ARNm (mensajero) a un plazo récord de solo meses, mientras que se tardaba años en crear las antiguas con virus muertos o atenuados, aunque eso sí, el efecto de estas últimas era de por vida o por muchos años, como las de: la viruela, polio, DPT, etc.

Otro problema es el costo elevado de las mismas. Se hará necesario bajar sus precios y, si es posible, obsequiárselas a los países pobres, con el agravante de que en esos países no existe la infraestructura sanitaria adecuada para aplicarla a la población, y por ello, tomará años inmunizar a la población, por ejemplo, en África.

Una nueva dificultad ha surgido con este nuevo tipo de vacuna: al inicio, hace un año, las empresas farmacéuticas que produjeron la vacuna no hablaron de más dosis. Pero, rápidamente se dieron cuenta que la inmunización que provocaban en las personas duraba pocos meses. Pidieron poner otra dosis para tener un esquema completo, pero, nuevamente señalaron la necesidad de una tercera dosis, y ya vamos hacia la cuarta; de seguir así, con este tipo de vacuna habría que aplicarla cada seis meses y su costo será muy elevado para los países.

Finalmente, hemos visto cómo, desde el punto de vista social, la necesidad de continuar trabajando o estudiando hizo que apareciera una «nueva normalidad» para lograrlo. Esta consistió en la comunicación virtual o digital para interactuar. Empleada antes masivamente para la comunicación y trasmisión de ideas, publicidad y el entretenimiento, ahora se ha convertido en una forma de trabajo o estudio, no solo para evitar el contacto personal, sino también por sus ventajas económicas. Por ejemplo, la famosa asistencia a seminarios, charlas, congresos en un país o en el exterior, con elevado costo económico para las empresas y personas involucradas, ya no será necesaria. Ahora esas han dejado paso a las virtuales. Esto ha constituido un cambio de cultura en el trabajo y la enseñanza. Y ni que decir de la economía en el transporte y respecto a la pérdida de tiempo en el proceso.

 

Publicado originalmente en Wall Street International Magazine, compartido con SURCOS por el autor, quien es colaborador de SURCOS Digital.

(*) El Dr. Juan Jaramillo Antillón es un médico de Costa Rica. Ha sido cirujano general y jefe de Cirugía del Seguro Social de su país por 40 años. Ministro de Salud y expresidente de la Academia Nacional de Medicina y Cirugía. Escritor fecundo, ha publicado 35 libros sobre Medicina, Salud, Seguridad Social, Ciencias en General, Biografías, Historia, Filosofía, Antropología, Sociología y Cultura en General. Ha ganado 42 premios, entre ellos el más importante que el Gobierno y el Ministerio de Cultura de su país concede a una persona: el Premio Nacional de Cultura Magón.

Presentación del libro: «Verdad en extinción: Miradas interdisciplinarias a la desinformación en Costa Rica»

SURCOS comparte la siguiente invitación:

El próximo jueves 25 de noviembre de 2021 a las 5:00 pm se llevará a cabo la presentación del libro: «Verdad en extinción: Miradas interdisciplinarias a la desinformación en Costa Rica», editado por Ignacio Siles González, Larissa Tristán Jiménez y Carolina Carazo Barrantes, personas investigadoras del CICOM.

Comentaristas en representación de las personas autoras:

  • Dra. Carolina Carazo. Profesora de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva, UCR.
  • Dr. Adrián Vergara. Director del Programa de Posgrado en Lingüística, UCR.
  • Bach. Roberto Vargas. Estudiante de Maestría Académica en Ciencias Políticas, UCR.

Moderadora:

  • Mariana Cajina  Estudiante de Periodismo, UCR.

Enlace de inscripción:

https://bit.ly/presentación_libro_verdad_en_extinción

Fecha límite de registro y formulación de preguntas: martes 23 de noviembre, 2021

Evento será transmitido por Facebook Live de CICOM-UCR:

https://www.facebook.com/CICOM.CR

Adjuntamos la invitación oficial del evento:

 

Enviado a SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

Realidades alternas, poder mediático, y pensiones magisteriales

Dr. Jorge D. García, Ph.D.

Inventando realidades

En los últimos años, se ha usado el término “realidad alterna” para denotar el recurso de políticos y medios de “comunicación” al sesgo, la descontextualización, a las verdades a medias, y a falsedades flagrantes, para crear una realidad ajena a la verdadera, la de hecho, la verificable, con el fin de promover su visión e imponer sus ideologías a audiencias desinformadas y manipulables. Destaca al efecto el ex presidente norteamericano Trump, cuyo éxito fenomenal al inventar una realidad (promovida también por algunas cadenas noticiosas), en la que no perdió las elecciones presidenciales en noviembre pasado, se traduce en decenas de millones de ciudadanos que se la creen a pie juntillas.

Nuestra sociedad no ha escapado a los efectos nefastos de la manipulación de la información con fines ideológicos y políticos. El estimado Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, historiador y ex diputado, ha documentado tales efectos en su libro “Costa Rica: Dictadura mediática o tiranía en democracia?”, en el cual, de manera detallada y contundente, expone los orígenes, mecanismos y consecuencias de dicha manipulación. Transcribimos de la Introducción a su libro:

“Los grandes intereses se han convertido en los manipuladores mediáticos. Los medios, a su vez, han perdido su verdadera independencia, pues son simples instrumentos de quienes controlan el poder económico del país, y con ello se convierten, también, en el verdadero poder político… Tal vez no nos hemos dado cuenta…que ya no se percibe la nueva realidad que se nos ha impuesto.”

Los grandes medios que constituyen el poder mediático en nuestro país han mantenido, desde hace décadas, una ofensiva feroz y a mansalva en contra de los pensionados y jubilados del Magisterio Nacional, ofensiva que ha recrudecido a niveles paroxísticos a partir del año 2014, de la mano con iniciativas legislativas y del Ejecutivo, y con apoyo multipartidista, para socavar los derechos jubilatorios del Magisterio. Para ello, no repara en inventar realidades, que no solo son fabricadas a propósito de sus fines, sino que, construidas a base de elementos marcadamente difamatorios, han creado en la población inquina y animadversión en contra de los jubilados del Magisterio.

Las realidades alternas mediáticas vs. las realidades verdaderas

Señalamos a continuación algunas de las “realidades alternas” creadas mediante la repetición incesante de sesgos, ausencia de contexto, medias verdades y falsedades, por parte de los medios de “comunicación” respecto de las jubilaciones y pensiones del Magisterio, y las contrastamos con las realidades de hecho, las verdaderas, verificables y documentables.

Realidad alterna mediática: los regímenes especiales como el Transitorio de Reparto del Magisterio Nacional (RTR) son inequitativos porque conceden beneficios superiores a los del régimen de IVM de la CCSS. Su misma existencia es cuestionable porque la Constitución Política establece un régimen universal administrado por la CCSS.

Realidad de hecho: El antecedente legislativo del régimen de pensiones magisterial data de 1886 con la Ley General de Educación Común. Aunque los docentes fueron adscritos al régimen de IVM- CCSS en 1943, el régimen magisterial se reinstauró mediante ley 2248 del 7/9/1958 y pasó el tamiz constitucional en el año 1992 (Voto de Sala Constitucional 846-92 en el cual se expresa que el constituyente pretendió un mínimo de protección con el IVM-CCSS, por lo que no hay razón para cuestionar la pluralidad de regímenes jubilatorios). La pretendida inequidad por disparidad de beneficios se explica porque la cotización en el régimen magisterial fue, desde 1958, muy superior a la del IVM-CCSS. El hecho es que el IVM-CCSS tiene previsto aumentar la cotización del trabajador a 4.5% ¡en el año 2029! En contraste, desde 1958 los docentes empezaron a cotizar un 5%, y el día de hoy lo hacen entre 8.75% y 16%. Es de lógica elemental que a mayor contribución deben corresponder mayores beneficios, cosa que el poder mediático se resiste a admitir. Antes bien, ha mantenido que, aunque las cotizaciones en el RTR hayan sido muy superiores, los montos jubilatorios deben bajarse al nivel de los del IVM-CCSS.

Realidad alterna mediática: No se justifican pensiones “de lujo” como las que se encuentran en los regímenes especiales, particularmente dentro del magisterial, porque deben pagarse mediante el presupuesto nacional, con dinero que es de todos, ya que siempre fueron deficitarios, o quebraron. Si bien el término “pensión de lujo” es impreciso, deben considerarse como tales todas las que se conceden mediante los regímenes especiales, porque las cotizaciones individuales nunca podrían cubrir pensiones tan altas, algunas de hasta 14 millones.

Realidad de hecho: Más que falta de objetividad, es falta de ética y de decencia que el poder mediático oculte a la opinión pública que el Estado Costarricense desvió las cotizaciones magisteriales desde 1958 a gasto ordinario, llevándose también las cuotas que le correspondían como patrono y como Estado. Por eso las jubilaciones y pensiones del RTR, que comprenden la mayoría de las erogaciones por regímenes especiales, han de cargarse al presupuesto nacional, ya que el Estado tuvo que hacer frente a su irresponsabilidad por la no conformación del fondo de pensiones asumiendo esos pagos mediante la ley 7531, de 1995. Entiéndase: el mismo Estado dispuso ese pago, con garantía incluida en el artículo 115 de dicha ley (aunque hay que apuntar que, como garantía, dicho artículo no ha valido ni la tinta con que se escribió).

Y para coronar la desinformación, aun cuando el poder mediático reconoció hace poco que el término “pensión de lujo” es impreciso, ¿cómo “arregla” la situación? pues etiquetando a todas las jubilaciones de los regímenes especiales como “de lujo”, usando el falaz argumento de que no se cotizó lo suficiente. Oculta también que el RTR fue diseñado como régimen solidario, no de cuentas individuales. Con ello valida el engaño y manipula a la opinión pública. El mentís más rotundo a ese engaño mediático de cotizaciones insuficientes en los regímenes especiales lo da el otro subrégimen del Magisterio, el de Capitalización Colectiva (RCC). Este es también un régimen solidario, que no corre por cuenta del presupuesto nacional (en razón de la misma ley 7531 que fracturó al régimen magisterial en dos y dejó al RCC a cargo de JUPEMA), que cuenta en la actualidad con poco más de 100 000 adscritos, y en razón de las altas cotizaciones y los rendimientos por capitalización, ya sobrepasó los 3 BILLONES (millones de millones) de reserva, superando con mucho las reservas del IVM-CCSS. El dato que hemos brindado varias veces en entregas previas es que la estimación actuarial para el RTR, si se hubiera conformado su fondo previsional y no se hubiera efectuado la partición del régimen magisterial en 1995, es de 5 BILLONES al 2012. Esa es la magnitud de lo que el Estado le birló al Magisterio. Y en lugar de hablar de reparaciones, como a derecho correspondería, la “troika” constituida por ejecutivo, legislativo y gran prensa, han emprendido una cruzada que lleva más de 30 años, para minar los derechos jubilatorios del magisterio usando como estandarte la apelación difamatoria de “pensionados de lujo”. O sea, las pavas tirándole a las escopetas, el estafador cobrándole a los estafados.

Y el colmo de la manipulación: la repetición constante del estribillo “algunas pensiones son de 13 o 14 millones”, cual mantra para agitar y mantener el odio en contra de los jubilados. Sin embargo, la realidad es que las contadas jubilaciones del RTR que alcanzan esos montos, usualmente por sucesiones a herederos, estuvieron sujetas desde 1995 a deducciones totales que llegaron, según el caso, hasta 69% del monto bruto. Y eso es lo que los medios de “comunicación” no tienen la honradez de aclarar. Pareciera que carecen de la fibra moral para hacerlo.

Pero en una gestión legislativa francamente cantinflesca, esa deducción se modificó a la baja (mediante ley 9796 vigente en el laño 2020), pero de manera tal que se aumentó la deducción total a las jubilaciones medias y bajas, al tiempo que se atenuó el efecto, o se concedieron montos adicionales, en algunos casos millonarios, a las jubilaciones más elevadas. Y eso que la legislatura actual ha recibido elogios por su “productividad”: para muestra un botón.

¿Por qué inventar realidades?

Solo podemos hipotetizar acerca de los motivos por los cuales los grandes medios, aliados al poder económico y político de este país, se han ensañado en contra del Magisterio y del empleo público en general y las universidades públicas): ¿ideología? ¿inquina contra los servidores públicos? ¿avanzar en la contrarrevolución neoliberal que persigue no dejar piedra sobre piedra de los pilares de la Segunda República que surgió luego de la guerra civil de 1948? ¿O tendrá algo que ver, como se hizo público hace meses, el que una empresa de “comunicación” haya obtenido sumas multimillonarias por la compra de sus títulos valores, con dineros provenientes de los fondos de pensiones? Siendo ese el caso, resulta obvio que el conflicto de interés resultante no podría ser resuelto más que por información transparente y objetiva al respecto. Lamentablemente, esos valores parecen estar más ausentes que nunca del discurso mediático en el país.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por el autor.

Petición: El Acuerdo de Escazú cumple tres años: un llamado a ratificarlo YA

Este 4 de marzo del 2021, el Acuerdo de Escazú cumple 3 años desde su adopción en Costa Rica en marzo del 2018. De 33 Estados de América Latina y del Caribe llamados a firmarlo y a ratificarlo, solamente 12 lo han hecho (véase tabla oficial sobre firmas y ratificaciones registradas).

Las largas negociaciones de este instrumento (que duraron 5 años, 7 meses y 7 días) fueron lideradas por Chile y Costa Rica: dos Estados que, vergonzosamente, no han aún materializado su compromiso inicial, al no haberlo ratificado. Una reciente y valiosa entrevista en Chile a una de las negociadoras chilenas detalla los alcances de este innovador tratado regional para la consolidación de una democracia ambiental en América Latina.

Objeto de una verdadera campaña de desinformación en varias partes de América Latina, mitos y leyendas elaborados por parte de sectores económicos y políticos han dado lugar a valiosos esfuerzos con miras a desmitificar en Costa Rica el Acuerdo de Escazú, así como en Chile, Colombia y en Perú . El equipo de comunicadores de «La Pulla» en Colombia realizó un ingenioso video que desnuda con su dosis de humor las verdaderas falacias ideadas por las cámaras empresariales colombianas y sus fichas políticas.

A marzo del 2021, entre los Estados que han firmado pero no han ratificado el Acuerdo de Escazú, figuran en América Latina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Haití, Perú, Paraguay y República Dominicana. Entre los Estados en los que el Poder Ejecutivo ni siquiera ha procedido a firmarlo (impidiendo de esta manera que se inicie el proceso de ratificación por parte del Poder Legislativo) figuran los de Chile, Cuba, El Salvador, Honduras y Venezuela.

Al tratarse de la región del mundo en la que más se asesinan e intimidan a defensores del ambiente, ya es hora que en América Latina los Estados acepten todos consolidar los mismos derechos de quiénes, desde sus pequeñas comunidades organizadas, defienden el ambiente. A notar que el artículo 9 del Acuerdo de Escazú constituye un esperanzador avance, al ser la primera vez en la historia que una disposición en un tratado internacional preve una protección especial para estas personas, dada su extrema vulnerabilidad frente a megaproyectos, multinacionales y al entramado de intereses poderosos al que participan a menudo entidades estatales.

No podemos seguir con el clima de total impunidad que prevalece cada vez que se intimida, se silencia o se opta por eliminar físicamente a líderes comunitarios, rurales, campesinos, ecologistas o indígenas que defienden pacíficamente a su comunidad, muchas veces con la Constitución y las leyes ambientales en sus manos.

Argentina y México recientemente depositaron su instrumento de ratificación del Acuerdo de Escazú, uniéndose así a los 10 Estados que lo habían hecho antes: un decidido respaldo de estos dos Estados que requiere ahora ser extendido en procura de construir una verdadera democracia ambiental participativa en toda América Latina. En particular en la región andina, en donde únicamente Bolivia y Ecuador han ratificado este tratado regional, y en Centroamérica, con únicamente Nicaragua y Panamá que lo han hecho.

Puede apoyar esta petición siguiendo este enlace

CEPAL celebra pronta entrada en vigor del Acuerdo de Escazú y destaca el compromiso de la región con el desarrollo sostenible y los derechos humanos

  • Con el depósito de los instrumentos de ratificación de México y Argentina hoy ante la ONU se alcanzó el número de Estados Parte necesarios, por lo que el Acuerdo Regional entrará en vigor el 22 de abril de 2021, Día Internacional de la Madre Tierra.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) celebró hoy la pronta entrada en vigor del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, conocido como “Acuerdo de Escazú”, y destacó el compromiso de la región con la protección del desarrollo sostenible y los derechos humanos.

Con el depósito de los instrumentos de ratificación de los Estados Unidos Mexicanos y la República Argentina en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, hoy 22 de enero de 2021 se alcanzó el número de Estados Parte necesario para la entrada en vigor del Acuerdo. Según establece el artículo 22 del tratado, una vez cumplidos los requisitos establecidos, el tratado entrará en vigor a los 90 días, es decir, el 22 de abril de 2021, fecha coincidente con el Día Internacional de la Madre Tierra.

“Hoy América Latina y el Caribe celebra su compromiso con el desarrollo sostenible y los derechos humanos. En estos momentos en que la situación global y regional reviste gran complejidad e incertidumbre, el Acuerdo de Escazú es más necesario que nunca porque refuerza la cultura del diálogo y la concertación para avanzar en las transformaciones necesarias que aseguren que la recuperación se enmarque en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, afirmó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas participó en la Ceremonia de Depósito del Instrumento de Ratificación del Acuerdo de Escazú por parte de México, que fue encabezada por Martha Delgado, Subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de ese país.

Durante su intervención, Alicia Bárcena destacó que hoy, 22 de enero de 2021, es un día histórico para América Latina y el Caribe.

“¡Para mí es un día histórico! Hoy es un día de fiesta, porque se celebra un paso adelante en la implementación del Acuerdo de Escazú, cuya negociación fue inclusiva, participativa y transparente. Esto es muy esperanzador”, afirmó la máxima representante de la CEPAL.

Destacó que el Acuerdo de Escazú es el primero en el mundo que incluye disposiciones sobre los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales, los que dan la vida por la vida.

Alicia Bárcena reconoció el fuerte compromiso de los gobiernos de México y Argentina que hoy se convirtieron en Estados Parte del Acuerdo, y destacó a los otros 10 países que lo ratificaron anteriormente y que hicieron posible que el Acuerdo de Escazú entre en vigor el próximo 22 de abril: Antigua y Barbuda, Bolivia, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Panamá, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Uruguay.

Asimismo, manifestó su convicción de que más países de la región se sumarán al tratado prontamente.

“Soy optimista. América Latina y el Caribe es una región rica cultural, social y ambientalmente. Su patrimonio natural es extenso y son muchas las oportunidades para una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad que traiga un mayor bienestar a nuestros pueblos”, subrayó Alicia Bárcena.

La Subsecretaria Martha Delgado, en tanto, reafirmó el compromiso del Gobierno de México con la implementación del tratado y destacó que Acuerdo Regional es una gran herramienta para dar voz a las juventudes, a los pueblos indígenas, a las mujeres, a las personas con discapacidad y a las comunidades vulnerables.

“Es un derecho que los ambientalistas hemos perseguido durante años”, subrayó.

El Acuerdo de Escazú es el primer tratado ambiental de la región de América Latina y el Caribe, el único acuerdo vinculante adoptado hasta la fecha derivado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20) y el primero en el mundo que incluye disposiciones sobre las personas defensoras de los derechos humanos en asuntos ambientales.

 

Nota de la CEPAL.