Ir al contenido principal

Etiqueta: diversidad cultural

UCR: ESTUDIANTES CABÉCARES SE PREPARAN PARA INGRESAR A UNIVERSIDADES PÚBLICAS CON EL APOYO DE UN PROYECTO DE ACCIÓN SOCIAL

Para Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari, el TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” es: Apoyo y nivelación. Foto por Jorge Salmerón Ramírez. Apoyo y nivelación en cabécar.

21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y Desarrollo

sä tkä, ka̱bikëtsä, ka̱pákë kjukjua bena jile tso̱ o̱na̱k sä ka̱ se̱ne̱wa̱ ja̱mí je ke̱í

Autoría: Lillianne Sánchez Angulo (Unidad de Comunicación, UCR)

José Ariel Madriz Martínez tiene 23 años de edad. Es oriundo del territorio indígena cabécar de Chirripó en Turrialba, estudió en el Liceo Rural Uluk Kicha y está matriculado en la carrera de Enseñanza de las Matemáticas en la Universidad de Costa Rica (UCR), específicamente en el Recinto de Guápiles, en donde reside en la actualidad. Sin embargo, llegar hasta ahí no fue fácil, ya que como él afirma:  “es demasiado difícil por la complejidad y la limitación que tenemos para salir” de la comunidad llamada Sharabata.

“Hay que caminar como 2 horas para agarrar el bus o es como 40 minutos si es en moto y después de allí, hay que viajar como 1 hora y 30 minutos en bus para llegar a Turrialba”, explicó Madriz sobre su recorrido para llegar al recinto universitario. Además de la lejanía geográfica, este distrito turrialbeño está ubicado en el último puesto (483) del Índice de Desarrollo Social (IDS) del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica que realiza cada cinco años y el cual mide la economía, la participación social, la salud, la educación y la seguridad de los distritos de Costa Rica.

Estudiantes del TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” impartieron talleres de orientación e información en 7 colegios del distrito de Chirripó en Turrialba. Foto por Mónica Gutiérrez Hernández, UCR.

Proyecto de TCU apoya el camino hacia las aulas universitarias 

Según las estadísticas de los últimos cinco años de la Red Institucional para el Trabajo con Pueblos Indígenas (RIPI) de la UCR, a pesar de estas limitaciones, 85 jóvenes provenientes de pueblos indígenas -incluyendo a Jose Ariel- han ingresado a esta casa de enseñanza universitaria,  gracias a la articulación de  oficinas administrativas, vicerrectorías y proyectos de Acción Social como el Trabajo Comunal Universitario de la Sede del Atlántico  “Sikua Ditsö: Compartiendo aprendizajes”.

Desde el año 2009, este TCU se ha trasladado al Liceo Rural de  Kabebata,  Liceo Rural de Tsiruri, Liceo Rural de Uluk Kicha, Liceo Rural de Shikabali, Liceo Rural de Roca Quemada, Liceo Rural de Jak Ksari y al Liceo Rural de Kjakuo Sulo; con el objetivo de apoyar en los procesos educativos para que las y los jóvenes finalicen sus estudios de secundaria y participen en los procesos de admisión a las universidades públicas.

Datos suministrados por la Red Institucional para el Trabajo con Pueblos Indígenas (RIPI).

“Además de ayudar en la preparación para el examen de admisión(…) También se aporta en otras estrategias que favorezcan el desarrollo integral, como la convivencia con estudiantes de la universidad quienes desarrollan talleres del movimiento humano, por ejemplo o de arte; ya que son materias que en los colegios no se imparten dada la modalidad del Liceo. Se acompaña en otros procesos educativos en los cuales, los colegios detecten alguna necesidad”, explicó Mónica Gutiérrez Hernández, coordinadora del TCU.

Estudiantes de diversas carreras universitarias realizaban visitas constantes a los colegios, para apoyar esos procesos. Sin embargo, con la pandemia, la creatividad fue activada para crear videos, afiches y otros productos comunicativos que se pudieran copiar en dispositivos USB y enviarlos por medio de funcionarios del Ministerio de Educación Pública, cuando tenían que ingresar para dejar las becas de canastas alimenticias. De una u otra manera, las personas universitarias -estudiantes y docentes- buscaron la forma de enviar material para que las y los colegiales tuvieran material para prepararse para el examen de admisión.

“Siento que es bastante importante debido a que la Universidad de Costa Rica intenta garantizar la educación a todos nosotros como costarricenses y la población indígena merece esta información y que las oportunidades lleguen a ellos. Nuestra tarea es importante” enfatizó Bryan Garita Araya, estudiante de Enseñanza de Inglés y que forma parte del equipo de este TCU.

Bryan Garita Araya, estudiante de Enseñanza de Inglés y que forma parte del equipo de este TCU.

La virtualidad es parte del cotidiano de la sociedad, pero  no todas las zonas geográficas cuentan con conectividad y Chirripó es una de ellas. Adicionalmente, la UCR tiene virtualizados casi todos los procesos, en especial, el de admisión, el cual está vinculado con otras universidades públicas. 

“Se da todo el acompañamiento en el proceso de admisión, está muy de cerca con las personas profesionales en orientación, ya que por tema de conectividad no siempre pueden estar atentos o pendientes de las fechas. Entonces desde el TCU estamos siempre acompañándolos, si hay que realizar alguna gestión -que por tema de conectividad se les dificulta- desde el TCU se da ese apoyo y ese acompañamiento”, aclaró Gutiérrez.

Además de este apoyo, la elaboración de cada uno de estos productos comunicativos tienen un proceso de escucha, compartir de saberes de todas las partes y construcción en lengua cabécar y con respeto a su cultura. Una acción muy importante que valora Juan Armando Solano Calderón, orientador del Liceo Rural Jak Ksari.

“El trabajo [del TCU] es importante ya que las visitas [a los colegios] permiten que los estudiantes se sientan más identificados con los procesos de las universidades(…) Así mismo, la creación de materiales adaptados con una guía vocacional actualizada para ellos, según las universidades y carreras, que han mostrado mayor intereses. Para el futuro sería bueno pensar en trabajar en esa parte del vínculo de transición entre colegio y universidad. Esa es una de las recomendaciones que daría”, puntualizó Solano.

Después de dos años de trabajo virtual, la coordinadora junto con las personas estudiantes matriculadas al TCU realizaron la primer gira a los 7 colegios, el pasado 4 de marzo con el objetivo de orientar y brindar información sobre el proceso de admisión y el 18 de mayo, volvieron a ingresar a territorio indígena para empezar a preparar a la población de undécimo año para el examen de admisión de las universidades públicas.

Toda esta labor universitaria busca contribuir al desarrollo integral del distrito de Chirripó, creado en el año 2001, con un estimado de 4185 habitantes, según datos del último censo del 2011 y  uno de los 24 territorios indígenas de Costa Rica.  De esta manera, la UCR se une al llamado de la UNESCO, la cual  declaró el 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo,  “con el propósito de animar a las personas y a las organizaciones de todo el mundo a que tomen medidas concretas de apoyo a la diversidad,” según lo afirma la página oficial de este organismo mundial. 

Mientras todas las partes vinculadas al proyecto del TCU de la Sede del Atlántico siguen uniendo esfuerzos para lograr el desarrollo y el diálogo en la zona indígena cabécar en Chirripó de Turrialba; Jose Ariel, quien se benefició de la labor de este TCU, sigue esforzándose para graduarse como profesor de Matemáticas: “quiero regresar a mi comunidad a ejercer mi profesión” concluyó.

Después de 2 años de trabajo virtual, la coordinadora y estudiantes del TCU “Sikua Dtisö: Compartiendo aprendizajes” realizaron su primera gira el pasado 4 de marzo del 2022. Foto por Mónica Gutiérrez Hernández.

Publican valioso libro sobre los Chiricanos en el sur de Costa Rica

Uriel Rojas

A partir de este año 2021 será más fácil conocer sobre la historia de la cultura chiricana en nuestro país, pero especialmente sobre los poblados que se asentaron en el Pacífico Sur de Costa Rica, cuyos legados vinieron a teñir de más color y sabor a esta vasta región pluricultural.

¿Quiénes son los chiricanos, de dónde vinieron, cuáles fueron las causas de su migración y cuál ha sido su aporte cultural a la región?, son aspectos que podrás leer y comprender en las páginas recién publicadas del libro llamado: “Chiricanos en Costa Rica. Una contextualización histórica y cultural a propósito del Día de la Persona Chiricana”.

Este libro es una obra cargada de frescura, diseñada especialmente para el lector que gusta del texto en formato sencillo, pero con ese sabor, color y alegría que caracteriza al mundo de los chiricanos.

Su diseño y contenido se hizo pensando en las familias del Sur, en los estudiantes, docentes y público en general que buscan conocer las raíces de su propia historia.

De acuerdo a datos históricos, la cultura chiricana en el Sur de Costa Rica existe desde mediados del siglo XIX, y su arribo parece haber sido causada por factores diversos, fundamentalmente guerras, conflictos políticos y falta de tierras para cultivo y pastoreo.

Las personas chiricanas son alegres, trabajadoras y portadores de muchos elementos culturales: hacen ranchos, tejen hamacas, montan toros, doman caballos, lanzan décimas, dicen coplas y poseen una rica gastronomía propia de su natal panamá.

De acuerdo al autor del libro, el antropólogo José Luis Amador, “el aporte de los chiricanos a nuestra cultura costarricense y específicamente a la cultura del sur de nuestro país, es un legado de cotidianidad, de convivencia, que nos dice cómo lazar un caballo, cómo preparar un guiso, o bien, como traer alegría a la vida con un acordeón, una copla y una saloma”.

La publicación de este libro se realiza en el contexto de la celebración del Día de la Persona Chiricana en Costa Rica y para el cual, el Ministerio de Educación Pública dispuso desde el pasado 2018, que todas sus instituciones educativas han de resaltar cada 26 de mayo en sus aulas, el valioso aporte de las personas chiricanas a la diversidad cultural de nuestro país.

Este libro fue publicado por Ediciones Pensando El Sur, cuyo único fin es resaltar la historia, cultura y realidad social de los pueblos del Sur de Costa Rica. Tiene un costo de ¢ 5000, y se puede conseguir en los siguientes sitios:

  • Buenos Aires: Radio Cultural Buenos Aires: Teléfono: 2730 0063
  • Palmar Norte: Librería Sol, Teléfono: 8723 0457
  • Coto Brus, Corredores y Golfito: Librería Allison, Teléfono: 8303 0321
  • Ciudad Neily: Librería Ericka, Teléfono: 8790 3244
  • Pérez Zeledón: Alejandro Acevedo, Teléfono:8337 5905
  • Puntarenas y Esparza: José Luis Madriz, Teléfono: 8313 0630
  • San José: Librería Alma Mater, Teléfono:8417 0457
  • Área Metropolitana, envíos a domicilio: Teléfono: 8817 4809

Arte y ciencia social: herramientas para la vida y la transformación

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Los primeros resultados de una rápida búsqueda en cualquier explorador de internet a la palabra Manrique, Colombia, devuelven cierta narrativa sobre violencia y peligrosidad. Se trata de un gran conglomerado poblacional, la comuna número 3, ubicada al noroeste de Medellín, capital de Antioquia, con una historia ciertamente compleja, pero no la única que atraviesa sus espacios sociales.

Hace algunos años como parte de un proyecto sobre trata de personas y derechos humanos que nos juntaba a personas investigadoras de Colombia, España y Costa Rica, fuimos a dar a Manrique, donde conocimos a un cura revolucionario, organizador incansable de acciones encaminadas a arrebatarle al niño, niña y joven de esta comuna, al riesgo social.

Una tarde, conversando en su comuna, me confesó que una de las estrategias para trabajar con estas poblaciones era alentar su cercanía con el arte como vehículo de transformación. Que tenía que ser contextualizada esa relación. Y cómo no advertir que justamente en Manrique se teje una de las conexiones populares de largo aliento con el tango como expresión cultural.

Durante esos días en la comuna, pude observar el trabajo de academias enteras de niños y niñas practicando tango por las calles. A todas horas y en todos los espacios, este territorio con una rica historia gardeliana, permite a sus niños y niñas expresar y recrear sentido de la vida.

Recordé justamente una de las formas mediante las cuales Medellín encontró para contender la violencia a nivel político, pero sobre todo sociocultural: disputar los espacios públicos a los actores involucrados y crear uno de los festivales de poesía más emblemáticos a nivel mundial, como es el Festival Internacional de Poesía de Medellín, que este año cumple 31 años ininterrumpidos de llevar la palabra a las comunas y zonas más complejas de esta capital antioqueña.

Como un brazo artístico y amoroso, este festival desarrolla el Proyecto Gulliver, consistente en impulsar la creación poética y literaria en los niños y niñas de las distintas comunidades en riesgo. En ambos casos, la poesía y el tango, no resultan solamente expresiones estéticas y de representación de la vida, sino herramientas comprometidas para la transformación social.

Hará quizá hace dos años fui invitado a participar en un encuentro literario en el municipio de Quezaltepeque, en El Salvador. También las narrativas sobre las violencias en ese país son recurrentes y provienen casi siempre de interlocutores con poca capacidad analítica para sopesar las razones históricas y estructurales de los procesos de exclusión social y desigualdad en aquel país.

En el marco de esa actividad fuimos invitados a leer a una escuela de un sector rural del municipio. Al llegar, nos recibieron cerca de 300 niños y niñas que prepararon un escenario con nuestras fotografías, buscaron nuestros trabajos poéticos en internet para leerlos en la actividad y hurgaron en nuestras biografías para conocernos mejor.

Esa mañana comprendí el profundo vínculo entre el arte como vehículo social y las formas diversas para reconocer la realidad para transformarla, como es el caso de las diversas disciplinas que conforman el vasto campo de las Ciencias Sociales.

En una nota sobre la proclamación del Día Mundial del Arte, que se celebra todos los 15 de abril, la Organización de Naciones Unidas para la Ciencia, el Arte y la Cultura (UNESCO) indicaba: “El arte nutre la creatividad, la innovación y la diversidad cultural de todos los pueblos del mundo, y desempeña un rol importante en el intercambio de conocimientos y en el fomento del interés y el dialogo. Estas son cualidades que el arte siempre ha tenido y tendrá, si continuamos apoyando entornos donde se promuevan y protejan los artistas y la libertad artística. De esta manera, al fomentar el desarrollo del arte también se fomentan los medios a través de los cuales poder lograr un mundo libre y pacífico” (es.unesco.org).

Ciertamente experimentamos un entorno plagado de incertidumbre, de hegemonías duras en lo económico y excluyentes en lo social. A estas durezas solo se les resiste desde otras posibilidades expresivas, que contienen en sus cimientos una política de los cambios y las transformaciones.

Vincular el arte como herramienta y la ciencia social como expresión ontológica y epistemológica de vida y de transformación, debe ser un objetivo común para quienes aspiramos a un mundo un poco mejor al que ya existe. En ese camino andamos.

UNA: Escuela Ecuménica pide derogar acuerdo sobre educación religiosa

Programa Viernes Científico

Separación basada en creencias religiosas atenta contra aprendizaje y convivencia

Docentes de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA consideran que el Consejo Superior de Educación debe derogar acuerdo que establece dos etapas—confesional y ecuménica o ecléctica—en la educación religiosa.

“El Consejo Superior de Educación (CSE) está en la obligación de derogar el acuerdo que establece dos etapas en la educación religiosa y el Ministerio de Educación Pública debe diseñar programas que, lejos de separar a docentes y estudiantes según sus creencias, les ayuden a convivir y aprender respetando la diversidad cultural y religiosa que nos caracteriza”, afirman Kattia Isabel Castro, Nelise Wielewski y José Mario Méndez, docentes de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA) e integrantes del Foro de Educación Religiosa.

Se trata del acuerdo 24-2017, mediante el cual el Consejo Superior de Educación (CSE) solicitó al Ministerio de Educación elaborar nuevos programas de educación religiosa, en dos etapas: confesional (educación general básica), y ecuménica o ecléctica (educación diversificada).

No obstante, en criterio del grupo de especialistas de la UNA, “hay cuestiones problemáticas en ese acuerdo”, el cual—consideran—se basa en una mala interpretación de la resolución 2023-2010 de la Sala Constitucional, que abordó la necesidad de un cambio en el enfoque y contenidos de los programas de educación religiosa en el país, al responder una demanda por justicia laboral.

Según el pronunciamiento de la Sala, “en el terreno educativo, el Estado costarricense está llamado y obligado a respetar el principio de la neutralidad religiosa”. Y va más allá. “Los poderes públicos deben asumir una posición aconfesional en el terreno educativo para promover y fomentar la diversidad y libertad religiosa”, señalaron los magistrados.

¿“Catolizar” la educación pública?

Castro, Wielewski y Méndez estiman que la etapa confesional en la educación general básica, propuesta por el CSE, más bien contradice el voto de la Sala Constitucional, pues con ella se estaría volviendo a una situación similar a la política de exclusión y de violencia religiosa que motivaron ese voto, así como la llamada de atención al Estado costarricense por parte del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1994.

Y es que–insisten—la implementación de una educación confesional en educación básica implicaría el nombramiento de docentes de distintas religiones y confesiones cristianas, pues el estudiantado está compuesto por niños y niñas de distintas creencias. “¿Cuáles iglesias, además de la católica, y cuáles grupos religiosos tienen la posibilidad de formar profesionalmente a sus docentes de educación religiosa? ¿estaremos volviendo a “catolizar” la educación pública?”, cuestionan las personas académicas de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA.

En cuanto a la segunda etapa—propuesta para la educación diversificada—advierten sobre la posibilidad de que se convierta también en confesional, debido a que el término ecumenismo se refiere al diálogo entre personas cristianas.

Aún más problemática califican la llamada educación ecléctica en el acuerdo del CSE: “¿quién tiene derecho a decidir —y con qué criterios— qué es lo mejor de cada tradición religiosa?”, subrayan.

Hacen énfasis en que la enseñanza de una determinada religión no es tarea de un Estado republicano y democrático como Costa Rica, sino de las iglesias y grupos religiosos. Pero sí es obligación del Estado garantizar la libertad de culto, de creencia y no creencia.

Convivir en la diversidad

Al Estado, entonces, le corresponde—según el grupo de académicos de la UNA—ofrecer una educación que ayude a comprender los hechos religiosos, a resolver conflictos religiosos, a aprender y convivir gracias a la diversidad.

“La educación religiosa debería, en todas las etapas, ayudar a convivir en la diversidad. La separación de estudiantes y docentes basada en creencias religiosas terminará limitando el aprendizaje e impidiendo la convivencia”, advierten.

Consideran que el reconocimiento de Costa Rica como estado pluricultural y multiétnico en el artículo 1 de la Constitución Política debe reflejarse en el sistema educativo y particularmente en la educación religiosa.

“Las religiones son patrimonio de la humanidad que recogen sus memorias y transmiten formas de conocer el mundo y dar sentido a la vida: todas las personas en edad escolar tienen derecho a conocer estas memorias y tradiciones y enriquecer su conocimiento”, recalcan.

La modificación del artículo 1 de la Constitución (2015) exige la transformación de prácticas educativas que invisibilizan la diversidad cultural y religiosa del país. “En la educación religiosa debe concretarse la sustitución de prácticas excluyentes por otras que reconocen, visibilizan y valoran las ricas tradiciones que son parte de la identidad costarricense”, subrayan.

***Mayores detalles con periodista Oficina de Comunicación 2277-3067 / 8334-4150.

Oficina Comunicación UNA
Teléfonos: 2277-3224/ 2237-5929

unacomunica@una.cr

Tecnologías emergentes: ventana de oportunidades para las mujeres – webinar

El Viceministerio de Telecomunicaciones le invita a participar el próximo jueves 23 de julio a las 3:00 p.m. en el Webinar: “Tecnologías emergentes: ventana de oportunidades para las mujeres”.

Con la participación de las expositoras Maryleana Méndez, secretaria general de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET); Jendy Varela, co fundadora de WOW Emotions y Angélica Chinchilla, directora de Evolución y Mercado de Telecomunicaciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).

Se contará con la participación de Ana Cecilia Escalante, consultora independiente, especialista en género, diversidad cultural y derechos humanos.

El objetivo del Webinar será visualizar los retos pendientes del país en materia de brecha digital de género en el uso y aprovechamiento de las TIC, y las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías emergentes para las mujeres.

 

*Imagen de portada tomada de: http://www.mesaticfid.cl/

Actitudes hacia la diversidad cultural y hacia las poblaciones indígenas afrocostarricenses en C.R.

Este martes 16 de junio se realizó la presentación de los resultados de la encuesta: “Actitudes hacia la diversidad cultural y hacia las poblaciones indígenas afrocostarricenses en C.R.».

Este es un avance muy importante, que fue posible gracias a los aportes de tres instituciones: Ministerio de Educación Pública MEP, Unesco, Universidad de Costa Rica.

UCR: Encuesta nacional visibiliza contradicciones en el reconocimiento de la diversidad cultural en el país

Perspectivas de jóvenes colegiales evidencian la necesidad vigente de crear políticas públicas inclusivas

Resultados de la medición constatan un escaso contacto social de las personas consultadas con las poblaciones afrocostarricenses e indígenas. (Imagen con fines ilustrativos) Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Pese a que una modificación realizada en el 2015 al primer artículo de la Constitución Política señala que Costa Rica es una nación multiétnica y pluricultural, los resultados de la “Primera encuesta nacional sobre actitudes hacia la diversidad cultural y hacia las poblaciones Indígenas y afrocostarricenses” evidencian contradicciones en el reconocimiento del tema en el país.

La iniciativa se ejecutó durante el primer semestre del año 2019 como resultado de una alianza estratégica entre el Ministerio de Educación Pública (MEP), la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La medición estuvo a cargo del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la UCR y encuestó una muestra aleatoria de 1200 estudiantes de 37 colegios públicos de todo el país, a fin de conocer sus actitudes, creencias y experiencias en torno a las poblaciones indígenas y afrocostarricenses.

Como parte de los resultados de la consulta se determinó que el 74.3% de los jóvenes encuestados estarían dispuestos a recibir en su casa a alguien con un color de piel diferente al suyo, pero al mismo tiempo la cifra se redujo al 58.8% si se tratara de una personas de otra etnia.

Pese a que el 81.5% de los colegiales está de acuerdo con que el país apoye la preservación de tradiciones y costumbres de diferentes grupos culturales, sólo el 37.5% de los consultados está de acuerdo con que las sociedades multiculturales son más capaces de resolver problemas.

La investigación evidenció también niveles de contacto social limitados con ambas poblaciones, pues sólo el 28.8% de los jóvenes cuenta con personas afrocostarricenses en su grupo de amistades, cifra que se reduce al 4.6%, cuando se trata de personas indígenas.

El 60.2% de los colegiales reconoció sentimientos favorables hacia las personas afrocostarricenses y sólo el 52.2% lo hizo con las personas indígenas, mientras que los grupos recibieron una valoración social de 5.77% y 4.13% respectivamente, frente a un 6.2% que se atribuyeron los propios encuestados.

Aunque los jóvenes relacionan a ambas poblaciones con calificativos positivos como trabajadores y alegres, al mismo tiempo les atribuyen estereotipos vinculados con violencia, superstición y pobreza que según la investigación, tenderán a producir actitudes adversas y conductas discriminatorias.

Presentación de los aprendizajes de la Encuesta se realizó por medio de una transmisión en la página de Facebook de UNESCO-San José.  Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La investigadora del IIP, Vanessa Smith-Castro, afirmó que, tal como lo han detectado otras investigaciones en el mundo, la contradicción es una parte inherente de los seres humanos y refleja la coexistencia de visiones negativas y positivas respecto a un mismo objeto, que se activan en distintos momentos.

“Las visiones o representaciones se activarán frente a aspectos como el discurso imperante en la sociedad o las experiencias personales acumuladas. Nadie es totalmente consistente y en este caso, lo importante es saber que hay ideas que resuenan más que otras cuando los jóvenes piensan en unos u otros grupos” argumentó la investigadora.

Sin embargo, la psicóloga reconoció que las opiniones y los estereotipos negativos tienen impactos reales en las relaciones sociales que además de generar sufrimiento a las personas que se les atribuyen, pueden afectar su desarrollo académico, profesional y por tanto, también otros ámbitos de la vida.

“Los estereotipos terminan modificando nuestras conductas hacia las personas a las que se los atribuimos y al mismo tiempo afectan a esas personas cuando llegan a pensar que eso que se dice sobres ellas es real y entonces se terminan limitando” enfatizó la académica.

Por su parte, la directora de la Cátedra de Estudios de África y el Caribe (CEAC) de la UCR y una de las principales impulsoras de la encuesta, Rina Cáceres Gómez afirmó que las opiniones de los estudiantes consultados son “un espejo” de la sociedad costarricense y evidencian muchas preguntas respecto a la forma en que nos reconocemos.

“Estos jóvenes son el resultados de sus familias, vecinos, amigos medios de comunicación, pero también de los textos y las currículas educativas. Este espejo de lo que somos como sociedad nos muestra que hay una población que no es reconocida y que está siendo invisibilizada en el día a día”, explicó.

La académica considera que la opinión de los jóvenes hace un claro llamado de atención respecto a la necesidad de implementar políticas públicas inclusivas como las que amerita una sociedad multiétnica y pluriculturalidad, al tiempo que “nos obligan a preguntarnos si la modificación constitucional del 2015 quedó en la folclorización de las demandas”.

“Creo que en este momento hay un grito desesperado en todo el mundo que demanda el reconocimiento de quienes componen cada nación. ¿Cuántos de nuestros héroes o símbolos nacionales recuperan el legado indígena o afrodescendiente?, el espacio de la representación política es excluyente y esto hay que cambiarlo, porque es la única forma de que nadie se quede atrás” concluyó la experta.

 

Andrea Méndez Montero
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Sitio interactivo invita a compartir sobre diversidad cultural del Sur de Costa Rica

En la web se ha creado un sitio llamado PENSANDO EL SUR, CULTURA, IDENTIDAD Y SOCIEDAD, el cual es una página en donde se encuentra información asociada al bagaje histórico y pluricultural que existe en el Sur de Costa Rica.

Este espacio libre de interacción digital fue creado hace 9 años y promueve e invita a los cibernautas a compartir fotografías, historias, anécdotas, leyendas, vivencias, proyecciones y expectativas relacionadas con esta vasta región que se extiende desde las estribaciones del Cerro Buena Vista hasta las costas del Pacífico.

Sus contenidos resaltan el valor cultural de los diferentes cantones del Sur de Costa Rica, en donde conviven grupos chiricanos, indígenas y familias provenientes de la meseta central.

PENSANDO EL SUR fue creado precisamente para generar reflexión acerca de la historia, la cultura y las identidades de los diversos pueblos que constituyen el SUR DE COSTA RICA.

Su objetivo es contribuir a que los pueblos del SUR se descubran a sí mismos en su maravillosa diversidad.

Ilustración: Yorjanny Trejos Rodríguez.

Visite e interactúe con nosotros en el sitio:

https://www.facebook.com/groups/pensandoelsur/

Enviado a SURCOS por Uriel Rojas.

Comunidades logran reconocimiento de cultura chiricana

El Departamento de Interculturalidad del MEP, ha decidido incluir en su calendario escolar, el Día de la Persona Chiricana, el cual corresponderá al día 26 de mayo.

Esta fecha será para todo el país pero especialmente en la Zona Sur, quienes han sido los promotores de esta petitoria.

De acuerdo al antropólogo José Luis Amador, uno de los precursores de este proyecto, «en este momento celebramos con todos los miembros del grupo, el Comité y vecinos de Potrero Grande, don Pastor Pinzón y su grupo de colaboradores, la Dirección Regional del Térraba del MEP, los miembros del grupo HISTORIAS DE LOS ABUELOS CHIRICANOS, toda la gente de origen chiricano en todo el país, que ha estado cerca, dando apoyo, recogiendo firmas«, exaltó Amador.

Esta inclusión, es un reconocimiento a esta cultura que, junto a otros, han aportado sus particularidades originarias para enriquecer la diversidad cultural de nuestro país.

Los chiricanos, son personas inmigrantes que llegaron desde Chiriquí, Panamá, y se establecieron en distintas partes de nuestro país y fundaron pueblos a los cuales en muchos casos, le pusieron nombres propios de su país natal.

«Agradecemos todo el apoyo brindado y por supuesto esto apenas empieza. Serán ustedes, ahora, hijos y nietos de chiricanos en Costa Rica, a quienes corresponda mantener viva la llama que encendieron los abuelos«, concluyó Amador.

La gritería al estilo de salomas, las coplas, el acordeón, el tamal de arroz, el bienmesabe y el turrón, forma parte del extenso repertorio chiricano que ha sido aporte a la riqueza pluricultural de nuestra nación.

 

Enviado por Uriel Rojas.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR, Quince Duncan: »Va siendo hora de eliminar la falsa idea de que la diversidad cultural atenta contra la unidad de la nación»

  • Entrega de doctorado «honoris causa»

UCR Quince Duncan
Quince Duncan celebra 50 años de vida literaria y, además, recibe el doctorado honoris causa de la UCR. Foto: Anel Kenjekeeva.

Con cincuenta años de producción literaria y de una ardua labor en defensa de los derechos humanos de las personas afrodescendientes, la figura de Quince Duncan Moodie es fundamental no solo en el país, sino también en Centroamérica y el Caribe, constituye un referente en la lucha por la igualdad, el reconocimiento de la diversidad cultural y contra el racismo.

Para honrar este trabajo, la Universidad de Costa Rica otorgó a Duncan el doctorado honoris causa, máxima distinción que da la Universidad a las personalidades cuyos trabajos o estudios de carácter cultural han alcanzado una notable importancia y trascendencia internacional.

En su discurso de aceptación, recordó aquellos momentos de la historia nacional en los que se ha invisibilizado el aporte de la cultura afrodescendiente y cómo se ha construido el mito de una sociedad blanca y europeizada, negando la realidad multiétnica de la población costarricense.

En el acto oficial participaron como invitados especiales Carlos Alvarado, presidente de la República; Henning Jensen, rector de la UCR, y Rodrigo Carboni, director del Consejo Universitario. Foto: Anel Kenjekeeva.
En el acto oficial participaron como invitados especiales Carlos Alvarado, presidente de la República; Henning Jensen, rector de la UCR, y Rodrigo Carboni, director del Consejo Universitario. Foto: Anel Kenjekeeva.

“La enajenación por la cultura europea, la negación de la cultura diversa, ha conducido en buena medida a rechazar lo propio y así los latinoamericanos hemos construido los cánones de nuestra ética y de nuestra estética como una copia a veces muy deficitaria de la Europa imaginada”, señaló.

Asimismo, expresó que en la creación de las nuevas identidades o en la preservación de lo que somos juega un papel primordial la ética y la estética.

Además, recalcó que en la actualidad es preciso superar la herencia histórica alienante y la identidad asumida, así como implementar una nueva ética para adoptar el respeto por las particularidades de los pueblos.

Familiares, colegas y amigos de Quince Duncan se reunieron en el auditorio de la Facultad de Medicina para homenajearlo. Foto: Anel Kenjekeeva.
Familiares, colegas y amigos de Quince Duncan se reunieron en el auditorio de la Facultad de Medicina para homenajearlo. Foto: Anel Kenjekeeva.

A este acto oficial asistieron como invitados especiales el Mag. Carlos Alvarado Quesada, presidente de la República, el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR, y el Dr. Rodrigo Carboni Méndez, director del Consejo Universitario.

Ellos tres resaltaron la importancia y el aporte de Quince Duncan a la cultura costarricense desde su trabajo como escritor y defensor de los derechos humanos.

El video completo de la entrega del doctorado honoris causa a Quince Duncan se puede ver a continuación.

 

Entrega del doctorado «honoris causa» a Quince Duncan

 

Andrea Marín Castro

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/