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Etiqueta: Dolores Bedoya

Encendemos nuestros faroles: la democracia no es un regalo, es una construcción colectiva

Colectiva Autónoma por la Resistencia Social

La Colectiva Autónoma por la Resistencia Social (CARS) surgió a partir de la organización de diversas personas de la sociedad civil que sintieron la urgente necesidad de alzar la voz en defensa de las injusticias sociales, recortes presupuestarios, ataques a la institucionalidad y amenazas a nuestra democracia que atravesamos a nivel país. Su primera aparición fue en el Plantón por la Defensa del ICE, en donde a través de la unión de muchísimos sectores sociales, universidades, sindicatos e instituciones logramos desconvocar la votación del proyecto de ley de armonización, iniciativa que hubiera afectado la calidad de vida de miles de costarricenses.

Esta organización no surge como un hecho aislado, sino que nace como una respuesta ciudadana en defensa de los principios democráticos que han caracterizado a la idiosincrasia costarricense por muchos años. Es así como a través de la articulación y unión de esfuerzos comienza a tomar forma una movilización que el día de hoy conocemos como el Plantón por la Justicia Democrática. Iniciativa que marcó un precedente histórico para las movilizaciones sociales de los últimos años, convocando miles de personas en todas las regiones del país, que tomaron la bandera de la patria y de la democracia para salir a defender la división de poderes y el Estado Social de Derecho.

El Plantón se concibe como una respuesta ciudadana y un punto de partida para esta Colectiva y para los movimientos sociales del país, en donde se dio un espacio democrático, transparente y apartidario en el cual las personas pudieran manifestar sus inconformidades y transmitir sus demandas a los diversos poderes del Estado. En una coyuntura en la cual la administración Chaves-Robles y posteriormente la administración Fernández-Delgado se han dedicado a debilitar nuestro tejido social, desfinanciar y debilitar nuestras instituciones, hacer recortes sistemáticos a áreas fundamentales como educación, cultura y salud, a atacar y perseguir a activistas y creadores de contenido e irrespetar los principios constitucionales y de derechos humanos del marco jurídico nacional e internacional. Bajo este panorama, la CARS surge como una alternativa para reactivar y articular el tejido social y fungir como un puente entre la sociedad y actores sociales como sindicatos, organizaciones, instituciones públicas y demás actores en defensa de los principios democráticos y la soberanía ciudadana.

A partir de este recorrido, del éxito masivo del Plantón, de su impacto a nivel nacional e internacional, la CARS se establece como un referente de los movimientos sociales en el país, a ser la portavoz de todas esas voces y demandas que en los últimos años han sido silenciadas.

La afirmación anterior nos llevó a darnos cuenta que no podemos quedarnos con acciones aisladas, el Plantón fue el punto de partida para una serie de movilizaciones a nivel país, quedó demostrado con la marcha en defensa del FEES y el plantón por la defensa de la CCSS. Y nuevamente le demostraremos al Ejecutivo que los costarricenses demandamos una Costa Rica justa, democrática, libre de persecución y libre de corrupción en la Faroleada por la Democracia. Este próximo 14 de septiembre nos volveremos a unir de forma pacífica en diversos puntos del país como San José, Cartago, Limón, Puntarenas, Heredia, Alajuela, Liberia, Nicoya, Pérez Zeledón y muchísimos otras comunidades, esta vez en defensa de la democracia, de la independencia de Costa Rica, de nuestras instituciones públicas y de la libertad.

Esta actividad no pretende competir o desconvocar las actividades tradicionales de nuestras fiestas patrias; reconocemos el valor cultural y político que tiene el famoso desfile de faroles en nuestro país, especialmente para las infancias. Sin embargo, creemos que es fundamental que como costarricenses nos apropiemos de nuestras fechas históricas, acontecimientos que llevaron a constituir la democracia que hoy defendemos y cuidamos. El 14 de septiembre no es una fecha que le pertenece al gobierno; le pertenece a las personas costarricenses, a las personas trabajadoras, agricultoras, ganaderas, jefas de hogar, madres, padres, niños y niñas, mujeres, pescadoras y a toda la ciudadanía en general.

El trasfondo político de los faroles en Costa Rica va mucho más allá de una actividad escolar o una tradición infantil. Su origen está ligado a la lucha por la independencia de Centroamérica y al papel que jugó el pueblo en ese proceso.

El 14 de septiembre de 1821, en la ciudad de Guatemala, mientras las autoridades debatían si declarar o no la independencia de España, una mujer llamada Dolores Bedoya salió a las calles con antorchas y faroles para reunir a la población y presionar a los dirigentes para que tomaran la decisión independentista. Los ciudadanos se congregaron frente al Palacio Nacional gritando consignas como “¡Viva la Patria!” y “¡Viva la Libertad!”. Ese movimiento popular ayudó a crear el ambiente político que culminó con la firma del Acta de Independencia el 15 de septiembre de 1821.

En Costa Rica, los faroles simbolizan precisamente esa luz de libertad que acompañó al pueblo centroamericano en su camino hacia la independencia. Sin embargo, la tradición del desfile de faroles no nació en 1821, sino en 1953, después de la Guerra Civil de 1948, cuando el Estado costarricense impulsó el fortalecimiento de los valores cívicos y la identidad nacional. El educador Víctor Manuel Ureña Arguedas organizó oficialmente los primeros desfiles para inculcar patriotismo y conciencia histórica en la niñez.

Es por esto por lo que cuando los costarricenses encienden un farol el 14 de septiembre, no sólo recuerdan la independencia; también evocan el derecho de los ciudadanos a hacerse escuchar y a participar activamente en el destino de su nación. Esa es la razón histórica y política que da sentido a una de las tradiciones patrias más queridas de Costa Rica.

La Faroleada por la Democracia nace como continuidad del trabajo que hemos venido desarrollando desde la Colectiva. El pasado 6 de agosto organizamos el Plantón por la Justicia Democrática, como un espacio de participación ciudadana y expresión pública en defensa de los principios democráticos. A través de la Faroleada buscamos dar continuidad a ese proceso desde nuestras comunidades, reivindicando la importancia de la democracia, las instituciones públicas, la división de poderes, el Estado Social de Derecho, la educación pública y las distintas luchas sociales que forman parte de las preocupaciones de nuestras comunidades.

Los faroles tienen además un profundo significado histórico: representan la participación popular, expresiones artísticas y políticas y la libertad y la capacidad de la ciudadanía de organizarse y hacerse escuchar. Nuestra propuesta retoma precisamente ese simbolismo para plantear una actividad pacífica, cívica y patriótica. Queremos que esta jornada no sea únicamente una actividad central, sino también una oportunidad para que cada comunidad pueda organizarse, encontrarse y articular sus propias demandas, preocupaciones y propuestas.

Inspirados en ese legado histórico, convocamos a la ciudadanía a una Faroleada por la Democracia, una actividad pacífica, cívica y patriótica para recordar que la democracia se fortalece cuando las personas participan, se expresan y defienden las instituciones que garantizan nuestras libertades. No se trata únicamente de celebrar la independencia alcanzada hace más de dos siglos; se trata también de reafirmar nuestro compromiso con los valores democráticos que han distinguido a Costa Rica: el respeto al Estado de Derecho, la separación de poderes, la libertad de expresión, las elecciones libres y la convivencia pacífica.

Hoy más que nunca debemos unirnos, defender la patria, el Estado Social de Derecho y nuestra libertad. En un contexto hostil en el cual incluso se promueven discursos de odio, ataques, persecución política, granjas de troles, contratación de autobuses y compra de arroz con pollo y arroz cantonés para que seguidores del chavismo se presenten a atacar las actividades y movilizaciones en defensa de la democracia, debemos demostrar que somos más fuertes, que estamos más unidos y que la defensa de la democracia no se vende o se compra con favores o dinero malversado.

Así como Dolores Bedoya encendió una luz para convocar al pueblo a defender su futuro, hoy encendemos nuestros faroles para recordar que la democracia no es un regalo permanente, sino una construcción colectiva que requiere vigilancia, participación y compromiso ciudadano.

Este 14 de septiembre, cada farol será un símbolo de esperanza, libertad y responsabilidad cívica. Una luz encendida por Costa Rica, por la democracia y por las futuras generaciones.

Porque la libertad se celebra, pero la democracia también se defiende.

Haga clic en este enlace para ver la galería de imágenes del Plantón por la Justicia Democrática que subió Isaac Zamora.

Las siguientes son las convocatorias comunicadas hasta el miércoles 9 de setiembre al mediodía:

Ante el mes de la Patria, los faroles y la Antorcha

Vladimir de la Cruz

En el mes de la Patria, como se llama al de setiembre, se han concentrado actividades festivas que giran, de manera particular, alrededor de la fecha del 15 de setiembre de 1821, cuando Guatemala declaró su Independencia, siendo la capital de la Capitanía General de Guatemala, territorio, que comprendía las actuales Repúblicas de Centroamérica y la Intendencia de Chiapas, hoy perteneciente a México.

La Intendencia de Chiapas, con sus principales ciudades, Soconusco, Tuxtla, la Ciudad Real de Chiapas, Comitán, había declarado su separación de la Capitanía General, entre el 28 de agosto y el 5 de setiembre de 1821, provocando con ello una fractura en la Capitanía General, sometida, en su capital Guatemala, a una intensa lucha y debate en esos días sobre la Independencia.

México, desde el 14 de febrero de 1821, con el Plan de Iguala y el Pacto que había aceptado Agustín de Iturbide con Vicente Guerrero, convirtiéndose en el líder del proceso de la Independencia de México a partir del aquel momento, y del Tratado de Córdoba del 24 de agosto, había marcado el fin del Virreinato de Nueva España de México, como se concretó el 27 de setiembre de 1821, cuando México declaró su Independencia, y su Junta Provisional gubernativa inició el 28 de setiembre.

Oficialmente, Chiapas se incorporó a México el 14 de setiembre de 1824, pero desde finales de agosto e inicios de setiembre de 1821, se había separado de la Capitanía General de Guatemala.

En Guatemala había una efervescencia independentista. En setiembre de 1821 se había intensificado alrededor del Palacio de los Capitanes, donde se trataban los temas asociados a la Independencia. Los días 13, 14 y 15 de setiembre se concentró esa discusión y la presión popular exigiendo la Declaración de Independencia.

Las discusiones se realizaban en la tarde noche, obligando a los movilizados a usar antorchas o faroles, no habiendo en aquellos años, uso de electricidad. La esposa del patriota, el médico, Dr. Pedro Molina, líder de la lucha de la Independencia en Guatemala, María Dolores Antonia de San Mateo Bedoya de Molina (1783-1835), conocida como Dolores Bedoya, era una gran activista por la Independencia, considerada en Guatemala como Prócer de la Independencia, por las movilizaciones que provocaba en las calles de la Ciudad de Guatemala pidiendo a la población el apoyo para la firma de la Independencia, e hizo la convocatoria para la mayor presión el día 15 de Setiembre.

El Dr. Pedro Molina había sido profesor de nuestro Gran Pablo Alvarado, cuando estudiaba Medicina en Guatemala en los primeros años del siglo XIX, cuando hizo su escrito el 15 de setiembre de 1808, que el mismo Pablo consideraba como el primer grito de Independencia de la Región, que le costó prisión.

El uso de esos faroles, en aquellas luchas, y por las que encabezaba Dolores Bedoya, llevaron tiempo después, recordando esas gestas y movilizaciones populares, para que, en recuerdo de aquella fecha, el 15 de setiembre de 1821, se estableciera como parte de las celebraciones asociadas a realizar desfiles, con los niños escolares y colegiales, con faroles, para recordar esas gestas independentistas.

En Costa Rica se iniciaron a partir de la década de 1950. Entendí desde joven, por mi amistad con Alfredo Cruz Bolaños, el Gran Maestro del Deporte nacional, que él había propuesto esa actividad, que la recogió el profesor Víctor Manuel Ureña Arguedas (1912-1995), quien era Director Provincial de Escuelas de San José, que llevó a cabo de esa manera el primer desfile el 14 de setiembre de 1953, a las 6 de la tarde, lo que se estableció como costumbre o tradición escolar desde entonces, con la finalidad de fortalecer el espíritu patriótico y cívico, para estimular el fervor por la Independencia, la Libertad y la Soberanía.

La hechura de los faroles eran una tarea de familia. Se compraban los materiales y se procedía a confeccionarlos. El desfile obligaba por las horas en que se realizaban a que padres y familias se movilizaran en la celebración. Me tocó parte de esa vivencia.

De nuevo, Alfredo Cruz Bolaños, entonces Director General de Deportes, mi gran Maestro y Entrenador de natación, impulsó, con motivo de la firma del Tratado de Integración Económica Centroamericana, resultado de la visita de Kennedy a Costa Rica y Centroamérica, en 1963, la idea, que logró concretarse, de realizar en el mes de setiembre, de cada año, un Recorrido de una Antorcha que saliendo de Guatemala llegara hasta Costa Rica, que recordara la traída de la noticia de la Independencia declarada en Guatemala, que fue provocando las Declaraciones de Independencia de El Salvador, el 21 de setiembre, de Comayagua, Honduras, el 28 de setiembre, las de Nicaragua de 28 de setiembre y de 11 de octubre, y finalmente, la de Costa Rica el 29 de octubre de 1821.

De esta forma, cada año, la Antorcha inicia su recorrido por Centroamérica saliendo de Guatemala el 9 de setiembre. Se traslada de día, como se hacía en aquella época, recorriendo las tierras de Honduras, El Salvador, Nicaragua, terminando en Cartago, en Costa Rica, el día 14, la víspera del Día de la Independencia de Guatemala, que el Congreso de Centroamérica, en 1824 estableció que esta fecha debía celebrarse en toda la región, junto con la fecha en que cada Provincia, o país, había hecho su propia Declaración, como es la del 29 de octubre de 1821, en Costa Rica.

En aquellos años no se viajaba de noche, no se recorría el territorio centroamericano de noche. No habían la condiciones de infraestructura, de caminos, adecuada para hacerlo, además de lo peligroso que resultaba por los animales, felinos y otros, que obligaba a no realizar esas caminatas nocturnas.

El primer desfile de Antorcha en Costa Rica se realizó en 1964. Era yo estudiante del Liceo José Joaquín Vargas Calvo, y me correspondió participar en esta actividad, portando la Antorcha en un trecho del Cantón de Montes de Oca, junto con mis compañeros estudiantes de V año y algunos de otros niveles.

El Farol y la Antorcha que hoy se destaca en las celebraciones se asocia en este sentido a los faroles que usaron en las tardes noches de presión popular del pueblo guatemalteco ante el Palacio de los Capitanes, donde se discutía la Independencia. Quizá también se usaron algunas teas, pero lo predominante fueron los faroles.

Los faroles como la Antorcha hoy nos recuerdan aquellos sucesos. Exaltan la Independencia, la Libertad, la Soberanía y el surgimiento de la Ciudadanía, la de una población, que dejó de ser vasalla, sierva y esclava para gozar de Derechos y Libertades.

Los faroles como la Antorcha exaltan la luz de la Libertad y la Independencia frente a la oscuridad que se vivía en el régimen opresivo colonial español.

Los faroles y la antorcha exaltan la Libertad frente a la opresión.

Los faroles y la antorcha exaltan la Independencia frente a la dominación colonial.

Los faroles y la antorcha exaltan el ejercicio de una ciudadanía activa, con plenos derechos y libertades, frente a una población sojuzgada sin esos derechos y libertades bajo el dominio colonial español.

¡Viva siempre la Independencia de Centroamérica!

¡Viva siempre la Independencia de Costa Rica!