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Etiqueta: educación superior pública

UNA: Vislumbra el escenario apuesta al 2040

Este martes 12 de octubre de 2021 se llevó a cabo el duodécimo taller académico del Proyecto: “Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, con participación de representantes de diversos sectores de la Universidad Nacional”.

En este contexto, la Master Idaly Cascante Herrera, Directora del Departamento de Orientación y Psicología de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, expresó que la UNA es un ente vivo y dinámico, así lo conceptualizó de manera muy acertada nuestro primer rector el presbítero Benjamín Núñez: “Estas características son precisamente las que se han visto reflejadas en cada una de las sesiones de trabajo que hemos venido realizando un grupo de universitarios quienes, comprometidos con la educación superior, hemos dialogado sobre los más diversos temas de la vida universitaria, con visión crítica y respeto a las distintas formas de percibir cada uno de estos”, indicó Cascante.

A juicio los encuentros han estado mediados desde una metodología participativa, que permitió recoger el sentir y pensar individual y ponerlo en común después de manera lógica, lo cual produjo esa sensación de estar por el buen camino. Cada comentario validado por el grupo y cada llamada de atención sobre un tema en particular alentó al colectivo a buscar las mejores opciones y consensos: “Sin duda alguna muchos de quienes participamos nos sentimos en ocasiones con una gran responsabilidad encima, fue un ejercicio de autoanálisis y autocrítica que también obligó a preguntarse: ¿qué hago hoy para construir una mejor universidad para el futuro?  Tengo la convicción de que cada una y cada uno de los universitarios que amamos a esta institución está aportando desde su propio quehacer, hacerlo de manera consciente con mirada prospectiva adquiere mayor valor”, manifestó la Directora de Orientación  Psicología, para quien pensar en la UNA del futuro, ha significado recorrer el camino de la historia, identificar los retos y desaciertos del presente y mirar al mañana con objetividad y con los pies puestos sobre la tierra, pero con mucha esperanza e ilusión.

Por su parte, la Master Viviana Salgado Silva, académica de la Vicerrectoría de Investigación, expresó que lo más valioso de un análisis prospectivo es llamar a la reflexión conjunta sobre la institución, desde las perspectivas tan distintas que las personas universitarias tienen y están dispuestas a compartir: “ Sin embargo, hay condiciones en este trabajo que lo invalidan como ejercicio para evidenciar escenarios futuros y la fundamental radica en la pérdida paulatina de representatividad, acelerada, a mi criterio, por un manejo errado de las opiniones, el planteamiento de generalizaciones sin el sustento requerido en los acuerdos alcanzados en trabajos grupales y la falta de espacios para escuchar los pareceres de las personas participantes sobre los resultados parciales que obtenemos en cada sesión”, menciono Salgado, para quien algunas opiniones han resultado determinantes en los logros parciales (o hipótesis): “la metodología usada no permitió minimizar la relevancia de las mismas, cuando fue evidente que no pasan de ser opiniones, opuesto a lo que necesitamos: reflexiones fundamentadas y representativas de la coyuntura institucional. No debemos apresurarnos a obtener un resultado porque es la meta que nos propusimos en un tiempo determinado. Debemos detenernos a pensar si este proceder es el camino a seguir, de lo contrario la perspectiva que tracemos será difusa, en el mejor de los casos”, indicó la funcionaria de la Vicerrectoría de Investigación.

La Master Salgado agregó que: “tampoco se trata de manifestar mi disconformidad (y la de otras personas) con el proceso, porque nos lleva a enfrentar escenarios prospectivos que disgustan, tal como desafortunadamente planteó en la sesión del 12 10 21 una de las personas promotoras de los talleres. Se trata de actuar de manera responsable en esta tarea tan importante que se nos encomienda. Debemos detenernos a reflexionar”.

Por su parte, la Dra. Laura S. Bouza Mora, Vicedecana Facultad de Ciencias de la Salud, Coordinadora Laboratorio Análisis Clínicos EMV y Coordinadora de la Sub comisión COE-UNA, manifestó que La Universidad Nacional inició desde el mes de abril del presente año, un proceso de planificación prospectiva de lo que se proyecta será la institución en el 2040; con la participación de funcionarios de diferentes unidades académicas e instancias universitarias y con representación de todos los Campus que integran esta casa de enseñanza: “La metodología a pesar de desarrollarse mediante plataformas tecnológicas, que para algunas personas supone un distanciamiento social, fue sumamente participativa; rescatando el espíritu de la academia: un confrontar de ideas en el mayor de los respetos, aun cuando las opiniones y pensamientos expresados pudieran ser completamente contrarios”, comentó la Videcana, quien agregó que el moderador de los encuentros supo llevar al grupo de participantes a sacar lo mejor de sí mismos, para aportar las mejores ideas para el beneficio de la universidad que todos queremos y en la que todos deseamos seguir trabajando: “Pensar en lo que se quiere a 20 años plazo es fácil, se dibujan en la mente castillos de sueños e ideas maravillosas; pero construir el camino para llegar a la meta supone un esfuerzo que pocos están dispuestos a asumir”. Señaló Bouza.

Para la Dra. Bouza Mora, dentro de lo que el futuro nos exige se encuentra el cambio de mentalidad, el esfuerzo para transformar nuestro trabajo diario en beneficio de la sociedad que nos sostiene, involucrar a toda la comunidad universitaria en un quehacer activo, independiente y humano, sin dejar de lado a quienes desde las regiones nos ofrecen sus experiencias: “Muchas ideas e hipótesis han sido planteadas; a dónde estaremos en el 2040 no lo sabemos, pero el cómo estaremos nos corresponde construirlo desde el hoy, desde nuestro trabajo, desde nuestro esfuerzo, concluyó la autoridad de la Facultad de Ciencias de la Salud.

Para esta actividad realizada el martes 12 de octubre de 2021, se trabajó el tema del “Escenario tendencial y escenario apuesta” y partió del trabajó iniciado la sesión anterior ( 5 10 21) donde se emplearon las tres hipótesis (una conservadora, otra moderada y otra ambiciosa) de cada una de las variables de estudio (generación de recursos propios, vinculación con el sector productivo y social, internacionalización, territorialidad y transformación tecnológicas), para diseñar estos escenarios más probables, donde el “tendencial” corresponde aquel en que no se logra ninguna hipótesis de las variables y el “apuesta” es donde, por el contrario, estas se logran.

El propósito del taller fue trabajar las hipótesis de los distintos escenarios para dejar configuradas algunas de las condiciones en las cuales formar el futuro de la Universidad Nacional para el 2040. Esta revisión permitió aumentar el análisis de la investigación generada, con el fin de evidenciar las consecuencias en el futuro, debido a las decisiones que se tomen en el presente.

Para realizar el análisis se utilizó un software que permitió generar la probabilidad de que algo suceda o no, para determinar las probabilidades se deben asignar individualmente de cada hipótesis, en donde 1 es muy poco probable y 5 es muy probable. Una vez que se calcularon todas las probabilidades se aplicará la siguiente matriz para generar el escenario tendencial, es decir el escenario con más tendencia de suceder.

Para la aplicación de estos talleres se contó con participantes de los distintos sectores de la universidad, ya que es importante contar con el análisis desde todos los ámbitos en donde se toman decisiones. Además, es importante recalcar que, para el análisis de estos escenarios, no se debe dejar de lado, que el futuro de la universidad no solo depende de la gestión interna sino también de factores externos, como la política, la fiscalización, la cultura, el presupuesto del Estado, entre otros, ya que la construcción de escenarios debe ser lo más integral posible.

Para esta sesión ( 12 1021), se efectuó nuevamente, de forma individual, el uso de herramientas similar a la sesión anterior ( 5 10 21), donde el software para el diseño de escenarios debía asignar, argumentos a favor y en contra de las hipótesis como la probabilidad de logro de estas, asimismo, determinar la dependencia que hay para el alcance de una hipótesis respecto a la otra, a partir de ello, el programa usado generó 32 escenarios, con sus respectivas probabilidades de suceder, mediante la combinación de los datos anteriormente introducidos.

El Dr. Juan Carlos Mora Montero, Coordinador de la Comisión del Proyecto Prospectiva Estratégica UNA 2040, explicó elementos teóricos importantes para el trabajo que sigue más adelante, ya que, por grupos, se tomarán los primeros siete escenarios con más probabilidades y se estudiaran estos.

Mora utilizó el término “supuestos anticipatorios”, que refieren a los parámetros básicos que se deben trabajar, para lograr que efectivamente se alcance el logro en cada una de las hipótesis que, según el escenario planteado, si deben poderse alcanzar; sin embargo, es importante considerar esto lo más objetivamente posible: “Un solo ejemplo, de lo comentado, es el tema sobre el uso de tecnologías y los empleos, de lo cual muchas personas podrían tener miedo a que sus trabajos se vean afectados y sentirse amenazados con el desempleo, al verse suplantados por la tecnología, con ello, negarse, al avance de las tecnologías a futuro como herramienta de apoyo”, agregó Mora Montero.

Con respecto al término “supuestos anticipatorios”, Mora, señaló que una forma de cómo entender este concepto, es por ejemplo pensar en: “realizar un viaje, en este hay elementos que no se pueden controlar como lo ambientales, las restricciones de salud por la pandemia, la temporada del año (alta o baja), delincuencia, situaciones socioeconómicas de la zona a la que vamos, entre otros; en contraparte, hay elementos que se pueden controlar y optimizar, por ejemplo, revisión de automóviles, ahorros para compras, reservación del hotel con internet, elegir el día con menos gente para salir a lugares sin cubre bocas y otros elementos sanitarios, alimentos básicos, documentación personal, entre otros”, concluyó el Coordinador de la Comisión del Proyecto Prospectivo UNA 2040.

Una vez finalizado el ejercicio con el software, se organizaron 7 grupos de trabajo interdisciplinario, con el objetivo de aplicar la metodología del taller, para efectuar el análisis de las hipótesis y del comportamiento para cada uno de los escenarios seleccionados, donde, para cada una de las hipótesis de las variables, se determinarían las causas de que se cumpla la hipótesis y las consecuencias en caso contrario, con ello, cada mesa de trabajo redactará como  parte del ejercicio académico, un relato final que permita visualizar los diversos elementos de cada escenario analizado.

En una plenaria con todos los participantes, cada mesa de trabajo expuso sus resultados de la discusión y reflexión generada:

ESCENARIO 1- el de apuesta: “UNA NECESARIA Y FLORECIENTE”

Grupo 5.

Este grupo trabajó con el ESCENARIO APUESTA: “UNA NECESARIA Y FLORECIENTE”, es decir, donde todas las hipótesis de las variables se cumplen, posee una probabilidad de 26.2% y se le denominó: “UNA necesaria y floreciente”.

Dentro de los resultados obtenidos, el grupo presentó solamente las decisiones que harían posible este escenario, donde destacan elementos como: reducción de tramitología, estandarizar procedimientos, visión sistémica, cercanía con sectores sociales y productivos, personas altamente capacitadas, política institucional, promover ingresos propios, Programas y Proyectos Académicos-PPAA y otras actividades del quehacer académico y sustantivo (Investigación, Extensión, Docencia), que atiendan el desarrollo país. Promover la economía del conocimiento, aprendizaje de servicio, fomentar planes de estudio abiertos, desarrollo de competencias digitales, infraestructura tecnológica e innovación, inversión estratégica, revisión del perfil de contrataciones y de competencias del personal actual, renovación de las modalidades de aprendizaje y de trabajo, creación de políticas para la internacionalización, así como recursos y alianzas acorde, facilitar  trámites en el país, para certificar estudios en el exterior, pasantías virtuales, contratación de personal extranjero calificado, alianzas estratégicas con entes de las zonas regionales, construcción de una hoja de ruta descentralizada, carreras itinerantes, gestión de conocimientos comunitarios, entre otros.

De lo expuesto por los integrantes de la mesa de trabajo, este es un escenario en donde se cuenta con la generación de ingresos propios, debido a la simplificación y flexibilización de las estrategias de visualización de la oferta de servicios, se promueve la vinculación social, ya que desde una política institucional se establecería el trabajo en conjunto con la población, para responder de manera real a las demandas y necesidades del país y sus territorios.

Con respecto al nivel tecnológico este escenario apuesta plantea que sí se logra el aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación, para optimizar procesos y recursos de gestión, educación y acción sustantiva, además se crean políticas, para potenciar la oferta académica y flexibilización curricular. Por supuesto, se considera que, con respecto a la territorialidad, en este escenario (“UNA necesaria y floreciente”), la universidad cuenta con alianzas estratégicas, con instituciones, empresas y otras organizaciones, para fortalecer los procesos de gestión local en las distintas regiones del país.

ESCENARIO 2: “APAGUE Y VÁMONOS”

Grupo 4:

Este grupo trabajó con el escenario dos: “APAGUE Y VÁMONOS”, es decir, donde todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 19.2%.

Dentro de las consecuencias en este escenario se encuentran dependencias financiera del Estado y crítica en torno a ello, menor margen de libertad de decisiones financieras, debilidad económica  en la acción de la universidad, deterioro tecnológico y de actualización, universidad poco pertinente y que no llega a la sociedad o al sector productivo, retrocesos en el apoyo al emprendedurismo comunal, fuga de estudiantes y académicos, poco atractiva para los demás, desactualización, desaprovechamiento de relaciones internacionales, desprestigio académico, personas graduadas con debilidades en su perfil, perdida de pertinencia a las necesidades del país, desatención de las zonas regionales.

El ejercicio académico de esta mesa de trabajo plantea que en este segundo escenario analizado (“Apague y vámonos”), la Universidad Nacional no cumple la aspiración de generar recursos propios y se genera más dependencia del fondo FEES que asigna el Estado, lo cual afecta la sostenibilidad económica de la universidad, ya que este fondo es cada vez es más cuestionado por agentes externos a las universidades públicas.

En relación a la falta de generación de ingresos, tampoco se cumple la aspiración con respecto a la vinculación social, ya que se da un incumplimiento de la misión de la universidad, debido a que la inversión estatal en la educación pública se reduce, ocasionando dificultad para generar alianzas y se agravaría la situación de las poblaciones vulnerables.

En consecuencia, a la falta de recursos económicos y de incorporación de tecnología de punta (Revolución 4.0, 5.0), la universidad se volvería retrógrada, ya que no cuenta con las capacidades de aplicar nuevas tecnologías para su gestión y educación, lo que se podría volver una desventaja para la asignación de recursos del FEES.

Con respecto a la internalización la Universidad Nacional, se volvería completamente descontextualizada y con una pérdida de diversidad de pensamientos, ya que no contaría con las capacidades, para generar que las personas graduadas puedan desarrollarse en el mundo laboral totalmente globalizado. Como consecuencia se convertiría en una universidad poco atractiva para laborar y estudiar en ella.

En relación a la territorialización, se da una pérdida de pertinencia en las necesidades de la sociedad costarricenses y por supuesto, un incumplimiento de la misión de la institución, ante mecanismos que generan desigualdades sociales y económicas en las regiones.

ESCENARIO 3: “UNA CORPORATIVA”

Grupo 3:

Este grupo trabajó con el escenario tres, en donde todas las variables se podrían alcanzar, excepto la territorialidad, posee una probabilidad de 5,7% de lograrse. Dicha mesa de académicos denominó el escenario expuesto con el título: “UNA CORPORATIVA”.

Dentro de las decisiones que daría lugar a este escenario se encuentran:  poseer carreras autofinanciadas, abrir cursos para la sociedad, recurso humano altamente capaz, emprendimientos articulados, sostenibles y humanistas; inversión y uso de tecnologías, promoción de la relación entre entes de otros países, sin embargo, se observan como  consecuencias, no alcanzar la territorialidad, poco reconocimiento de la universidad fuera de la GAM, mayor concentración en la ciudades y poco desarrollo en las zonas regionales.

Para los integrantes de la mesa de trabajo, este es el escenario (“UNA Corporativa”), en donde la Universidad cuenta con recursos en concordancia de las necesidades de la sociedad y tiene una investigación financiada y congruente con los principios de la UNA.

En materia de vinculación cuenta con la capacidad y formación en el recurso humano, además lograr desarrollar la transformación tecnológica, en donde se optimizan los procesos debido a la adaptación de nuevas tecnologías. Además, cuenta con una internacionalización que promueve alianzas con las mejores universidades del mundo, alcanzando estándares de calidad y volviéndose una universidad referente en las distintas disciplinas y contextos.

Sin embargo, la territorialización se ve comprometida, ya que se da un poco reconocimiento social de la universidad en los territorios, se concentra el quehacer académico en las poblaciones poco vulnerables y se reduce la contribución en las soluciones de problemáticas que afectan las grandes mayorías.

Por otro lado, quienes integraron esta mesa de trabajo (Grupo 3), señalaron que este escenario permite a la UNA constituirse en una universidad de calidad, sin embargo, la visión humanista de la UNA, busca promover el desarrollo de todo el país y no centralizarse solamente en determinada área de la geografía nacional, por ello, el nombre de este escenario, que es más corporativista que humanista, contradice en sus sentires, filosofía, fines, compromisos y valores más básicos de la UNA.

ESCENARIO 4: “ATADOS DE MANOS”

Grupo 7

Este grupo trabajó en la concreción del escenario cuatro, es decir, donde todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 5.6% y se le denominó “ATADOS DE MANOS”. Los resultados de las decisiones y consecuencias, así como el relato se hallan en las Figuras 8.

En este escenario (ATADOS DE MANOS) en la UNA, con respecto a la vinculación social y productiva, se refuerzan las acciones para el desarrollo de acciones sustantivas y curriculares en los territorios, por medio de articulaciones con distintos actores locales y regionales.

A nivel de tecnología, se logra renovar los planes de estudio, para integrar la tecnología en las carreras e investigación, así como optimizar los procesos del quehacer universitario.

En términos de internacionalización se logran alianzas estratégicas con universidades latinoamericanas, para el intercambio y movilidad estudiantil, así como también el desarrollo profesional y de investigaciones.

Sin embargo, no cuenta con sus propios ingresos, por lo que se disminuye la matrícula y se daría el cierre de planes de estudio de posgrado, además de una tercerización de los servicios generados cuando se trata de cofinanciar procesos y servicios dentro de la universidad.

Para el 2040 no se cuadruplican los recursos propios, porque la regla fiscal limita la capacidad de inversión, tampoco, se tuvo la capacidad de articularse con el sector productivo y social, para generar recursos, por lo que generó que la UNA perdiera pertinencia y no crece en programas de educación permanente.

ESCENARIO 5: “PÉRDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA”

Grupo 6

A este grupo le correspondió trabajar con el escenario cinco, donde todas las variables se podían alcanzar, excepto la de vinculación con el sector social y productivo, posee una probabilidad de 5% de lograrse y se le tituló: “PERDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA”.

Los integrantes de la mesa de discusión sostienen que este escenario (PERDIDA DE LA UNIVERSIDAD NECESARIA), implica la pérdida de su visión humanista, lo que generaría una deslegitimación de la institución en la sociedad, perdida de la vinculación en la extensión/investigación/docencia.

La UNA tendría una función más de mercado, se tendría una educación bancaria, más que formadora de profesionales humanos, debilitamiento de la Vicerrectoría de Extensión.

Por otro lado, es importante aclarar que el escenario planteado por este grupo, posee una visión más corporativa, donde la generación de recursos, la competitividad, la masificación, las visiones productivistas, enfocada en el prestigio y la globalización son características clave.

En temas de ingresos propios, este escenario, es un triunfo al modelo tecno-burocrático, en el cual las unidades académicas estarían supeditadas a la venta de servicios, ya que se estaría cuadruplicando los ingresos, sin embargo, se deja de lado por completo la vinculación social. Esto genera una pérdida de la misión social estatutaria y de la filosofía humanista de la UNA, generando una crisis de deslegitimación de la Universidad Nacional ante la sociedad, debido a la falta de la Extensión o Acción Social.

En relación a la desvinculación social, se visualiza que la territorialización a nivel país se estará logrando, con mayor presencia de la UNA en los territorios, pero, con una agenda centrada en lo económico, que va a contrapelo con la Universidad Necesaria y Humanista que ha operado durante casi 50 años.

Con respecto a la transformación tecnológica, muchos de los ingresos se orientarían con prioridad a la tecnología, generando una universidad con un fuerte componente virtual, en donde las carreras serían orientadas a las necesidades del mercado y con fuerte componente sincrónico.

A nivel de internacionalización, la prioridad es el productivismo académico, enfocado a posicionarse en los rankings y en las redes, ya que esto generaría que se lleve a cabo la vinculación entre universidades privadas, generando convenios con entidades de la educación superior extranjera.

Es un escenario donde se olvida por completo la vinculación social y con los sectores productivos, y este escenario hace perder totalmente la visión y el valor público de la UNA.

ESCENARIO 6: “UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA”

Grupo 1

A este grupo le correspondió trabajar con el escenario seis, en el cual todas las variables se podían alcanzar, excepto, la de internacionalización, posee una probabilidad de 4.9% de lograrse y la denominaron “UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA”.

Dentro de las decisiones que se debe tomar para este escenario, se encuentra la revisión de la normativa, simplificación de procesos, sinergia con diversos actores sociales, articulación con otras universidades, generar modalidades hibridas educativas, curricularización con tecnologías, espacios de construcción con las comunidades, entre otros; asimismo, dentro de las consecuencias preocupantes se destaca el no desarrollo de competencias en otros idiomas, no se generaría vinculación con entes internacionales, no se adaptarían los planes de estudio adecuarlos a los nuevos tiempos.

En este escenario analizado con visión de lo que sería la UNA en el 2040, se afirma que la internacionalización de la oferta académica para la universidad no existiría, ya que no se generaron ni políticas institucionales ni capacidades, que permitan el desarrollo de la misma, por lo que no se fortalecen las redes internacionales de cooperación, ni convenios con universidades extranjeras.

Con respecto a los ingresos propios, hay una revisión y actualización de la normativa, se da la simplificación de procesos, el fortalecimiento de las competencias, para ejecutar los proyectos y un alto compromiso con los actores que participan.

En cuanto a la vinculación social y productiva, se revisó y se actualizó la metodología, se simplificaron los procesos, se realizaron espacios de construcción colectiva en conjunto con la ciudadanía, logrando una sinergia con actores sociales en las comunidades.

En relación a esto, la territorialización en el escenario expuesto (UNA: FUERTE SOLO PARA COSTA RICA), genera espacios de intercambio, interacción, diálogo, para la construcción de ciudadanía, identificar alternativas de cambio, propiciar espacios de comunicación abiertos, plurales e inclusivos, en los cuales se entrecrucen, mezclen y dialoguen la comunidad científica, artística, académica e intelectual, con los sectores sociales, los actores políticos y la ciudadanía en general en torno a los desafíos y los retos de Costa Rica y en atención a las demandas sociales, promoviendo para ello, la creación de una normativa que fortalezca la regionalización.

Con respecto a la transformación tecnológica, se da una generación de estrategias institucionales, que consideran las nuevas tecnologías en los diferentes procesos de la acción sustantiva y en los planes de estudio, con una constante actualización y curricularización para fortalecer las capacidades institucionales.

ESCENARIO 7: “MANCHA DE GRASA”.

Grupo 2

Finalmente, este grupo llevó a cabo su trabajó con el escenario siete, en el cual todas las hipótesis de las variables NO se cumplen, posee una probabilidad de 4.3% y se le denominó “MANCHA DE GRASA”.

En este escenario, la institución ingresa al mercado ofreciendo sus servicios, los Programas y Proyectos Académicos-PPAA se alinearon a la visión de la UNA, atendiendo a las comunidades y generando impacto en el país, se diseñó el programa de estudios en contextos internacionales y se desconcentró la labor del académico, entre otros. Sin embargo, no se logra desarrollar capacidades tecnologías en su ámbito de acción dentro y fuera de la institución, dando lugar a la disminución de la matricula y al rezago institucional.

En este escenario se ha cuadruplicado el total de los ingresos de fuentes diferentes en el FEES, a través de la venta de servicios, transferencias tecnológicas externa, colaboración y contrapartes debido a que como universidad se identificó una ruta para insertar servicios en el contexto. Además, se cuadruplica el porcentaje de PPA, trabajos finales de graduación, prácticas profesionales, voluntarios vinculados con los sectores sociales, cultural y productivo debido a que los PPA se alinearon con la misión y visión de la UNA y surgieron desde las demandas y necesidades de los sectores sociales.

La acción sustantiva se cuadruplica en las sedes regionales dado a que se atendió las necesidades particulares de las regiones del país alineando la oferta académica, así como también el personal académico y administrativo tiene exposición a contextos e intervención internacional cada año, debido a que la universidad participó en el proceso de redefinición de políticas más afines a los valores y principios de la UNA, generando una flexibilización de procesos y normativas en redes y espacios internacionales.

Sin embargo, no se cuenta con transformación tecnológica, ya que solamente el 50% del cuerpo académico y administrativo, así como también la población graduada utiliza de manera adecuada las TIC provocando el rezago generacional en los estudiantes del país y el desinterés por la oferta académica de la universidad.

¿Cómo será la Universidad Necesaria del futuro?, es una de las grandes interrogantes, que se ha planteado en los diversos talleres y mesas de trabajo del Proyecto Institucional sobre la Planificación Prospectiva UNA 2040, en este sentido, el Master Cristian González Hernández, Director Ejecutivo de la Vicerrectoría de Administración, se refirió a que el 28 de noviembre de los corrientes, tuvo lugar el conversatorio: «Pbro. Benjamín Núñez Vargas: contribución y aportes en el nacimiento, consolidación y desarrollo de la UNA”: “La disertación de los participantes permitió rememorar la coyuntura económica, social y política de los años previos a la creación de la UNA en Costa Rica y en el resto del mundo, así como los principales acontecimientos que marcaron la visión del Pbro. Benjamín Núñez”.

Comentó González que en la introducción de su obra “Hacia la Universidad Necesaria”, el Reverendo Núñez Vargas, refiriéndose a los integrantes de la Comisión Ad-hoc, establecida por la Ley No.5182 del 15 de febrero de 1973, señaló:

“… iniciamos la fecunda tarea de construir una Universidad nueva en Costa Rica. En esta tarea hemos tenido la preocupación, no tanto de concebir y construir simplemente una Universidad más, sino de darle a Costa Rica una Universidad necesaria que, contrayendo un compromiso efectivo con su realidad nacional, pueda servirle para cumplir un destino histórico con prosperidad, justicia y libertad” (Núñez, 1974, pág. 7).

De esta manera, González Hernández, indicó que, en la actualidad, en el marco del proyecto “Planificación Prospectiva UNA 2040”, se tiene la oportunidad de esbozar cómo será la Universidad Nacional del futuro. Por ello, desde finales de junio del presente año, han tenido lugar una serie de talleres, caracterizados por un ejercicio reflexivo profundo y en el marco de los cuales, ha sido posible analizar distintas variables, anticipar acontecimientos, elaborar hipótesis y plantear escenarios de futuro. Los talleres propiciaron arduas jornadas de trabajo, con amplia participación de personas académicas, administrativas y estudiantes, que, basándose en un enfoque colaborativo y disruptivo, han analizado los cambios y transformaciones que requiere adoptar la institución.

El funcionario de la Vicerrectoría de Administración, resaltó que este proceso prospectivo permitirá a la UNA cometer una acción sustantiva renovada, en apego a su enfoque humanístico, para continuar ejecutando acciones pertinentes y solidarias, que favorezcan la sustentabilidad ecosocial y la convivencia pacífica, con especial énfasis en la atención de los sectores sociales menos favorecidos: “ El contexto es distinto al que enfrentó don Benjamín; pero tenemos la ventaja de estudiar y reflexionar sobre el devenir de la UNA, transcurridos 48 años de su fundación y prepararnos de la mejor forma para los desafíos de los próximos 20 años. La tarea ya no es “construir una Universidad nueva en Costa Rica” sino, consolidar y potenciar el papel de la Universidad Necesaria, de cara a los desafíos actuales y futuros”, concluyó el Master Cristian González.

Por:
Msc. Daniel Cavallini Espinoza. Académico EPPS-UNA
Msc. Efraín Cavallini Acuña. Académico EPPS-UNA

Dce-eca- 12/10/21

UNA trabaja en la construcción de escenarios para la planificar su futuro

Este 2021, la Universidad Nacional ha implementado la prospectiva estratégica, para la proyección de su futuro en las próximas dos décadas, es decir, generar los cambios académicos, administrativos y estudiantiles propicios, en aras de alcanzar un mejor desempeño institucional y estar preparada como universidad del futuro, ante los grandes retos que plantea el horizonte de los próximos 20 años.

La UNA viene replanteando su labor como universidad necesaria, en la búsqueda de detectar los grandes retos, de cómo enfrentarlos y de cómo actuar, para dar solución a la demanda de la sociedad que le permita de manera pertinente aportar al desarrollo de Costa Rica.

La Universidad Nacional, en este ejercicio de auto examinarse de manera crítica, ha realizado webinarios, talleres y conversatorios y mesas de trabajo con participantes de diferentes instancias de la UNA, tanto académicos, estudiantes y administrativos; donde a través de ellos se han determinado aquellas variables de transformación y sus respectivos retos, los cuales son imperantes atender en pro del objetivo propuesto.

Este 24 de agosto de 2021 se realizó el taller “Construcción de escenarios y elección del escenario apuesta”, en este sentido, con el propósito de profundizar y motivar a los participantes, el M.Sc. Juan Carlos Mora Montero, Coordinador del Proyecto Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, presentó el video del experto Gerd Leonhard titulado “The Good Future: Beautiful, inspiring short film by leading #Futurist”, traducido como “El buen futuro: Belleza, inspiración en un corto video por un líder prospectivista”.

En este corto audiovisual se señala, que los medios de comunicación nos muestran un futuro cada vez más negativo, señalando problemas ambientales, económicos y políticos; sin embargo, sostiene, que si tenemos el potencial científico y tecnológico para enfrentar las circunstancias se puede cambiar el rumbo hacia un mejor futuro.

Leonhard refiere que lo primero es determinar cuál es ese “buen futuro” que esperamos, por ejemplo, respecto a la alimentación, donde mucha de la producción actual es contaminada, el buen futuro en ello sería una producción sustentable y accesible, por otro lado, respecto a la energía es necesario remplazar aquellas de origen de gas y petróleo; por su parte, la educación debe enfocarse en desarrollar en las personas esa destrezas, habilidades y competencias que las máquinas no pueden hacer, de hecho, esto va relacionado al futuro del trabajo, finalmente, en cuando al futuro de la salud, no es aquella que se enfoca en atender enfermedades, sino más bien, en mantener y propiciar una verdadera salud.

El experto concluyó en el video, que los Gobiernos deben centrarse en las personas, en el planeta, el bienestar y la prosperidad; luego la sociedad como un todo debe involucrarse en este proceso, es decir, comunicar el buen futuro que se debe crear, asimismo se necesitan expertos prospectivistas que guíen eficientemente este proceso, por consiguiente, académicos con amplio conocimiento en diferentes áreas que permitan esta construcción de futuro. También, es relevante tener una mentalidad positiva y enfocada a ello, así como, dedicarle el tiempo y esfuerzo que este buen futuro necesita, indicó Gerd Leonhard.

Mora explicó el avance de este proyecto prospectivo que ha impulsado la UNA, de ahí, rescató el Webinario “Análisis prospectivos de las carreras y profesiones del futuro UNA” realizado el 29 y 30 de abril de 2021, en el que fue posible generar un Estado del Arte sobre la responsabilidad institucional con la docencia universitaria.

También destacó los aportes de los participantes en la serie de talleres realizados a partir del 28 de junio de 2021, para determinar los factores de cambio, mismos que dieron paso a las cinco variables de transformación analizadas en el taller (24 08 21), así como los actores más relevantes que incidirán para alcanzar los retos a futuro.

En trabajo de grupos se determinaron los actores clave y se categorizaron los retos de las variables y de ahí se redactaron las ideas de cada reto a modo de párrafo, que permitiera poner en perspectiva y análisis hacia donde debe mirar la UNA para emprender los desafíos de futuro.

Un tema que ha sido tratado por los participantes refiere a la normativa institucional, y de la necesidad de que la UNA plantee estrategias tácticas, para que la misma permita vehiculizar las aspiraciones planteadas desde la visión de la prospectiva estratégica para los años venideros.

En esta sesión (24 08 21) dos fueron los grupos que presentaron ante la plenaria su análisis de los retos planteados.

Para el caso de la mesa de trabajo (Grupo 1) que atendió el reto de la Generación de Recursos Propios, a grosso modo expuso que los aspectos más relevantes para atender el tema de la generación de recursos propios son:

  • Promoción de una cultura institucional innovadora y solidaria de generación de recursos propios, que oriente la calidad, la pertinencia y la sostenibilidad de las acciones sustantivas, en su contribución en la construcción democrática, progresiva y el mejoramiento ecosocial.
  • Renovar la normativa institucional, la plataforma e infraestructura, así como capacidades técnicas y humanas que dispone la UNA.
  • Tomar en consideración los actores sociales que inciden a lo interno como es el caso de: Consejo Universitario, FEUNA, Asesoría Jurídica, la Vicerrectorías, Consejo de Decanos-CONSACA, Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación-AICE, Oficina de Transferencia del Conocimiento y Vinculación ExternaOCDE; mientras que a nivel externo: los egresados, medios de comunicación, organismos internacionales, Ministerio de Hacienda, Contraloría General de la República, diferentes instituciones públicas, la ciudadanía, Consejo Nacional de Rectores- CONARE, empresas privadas, organizaciones sociales y al Ministerio de Industria y Comercio-MEIC.

La siguiente mesa de trabajo que expuso (Grupo 4), sobre la Internacionalización de la Oferta Universitaria, sintetizó los principales aspectos a tratar:

  • El desarrollo de una oferta académica atractiva, competitiva, flexible, pertinente, multimodal, multilingüe (de idiomas y de programación) y con diversas titulaciones.
  • La integración y consolidación de redes académicas para fomentar el trabajo colaborativo.
  • El desarrollo de capacidades en el personal académico, administrativo y estudiantil para el diseño e implementación de una estrategia institucional de Internacionalización, desde la renovación de la estructura universitaria y del Consejo Nacional de Rectores-CONARE.
  • Aspirar a una universidad 4.0 sin fronteras, que atienda problemas globales.
  • Entre los actores externos que se deben tomar en consideración se citan a los diversos Ministerios, al Consejo Nacional de Rectores CONARE, Embajadas y Sistema Nacional de Acreditación-SINAES como apoyo a estos procesos y a la convalidación o trámites en CONARE que podrían jugar en contra, sino se mejoran y se actualizan los procesos para incidir en la internacionalización de la oferta académica de las universidades.

Por asuntos de tiempo, los resultados de las mesas de trabajo a cargo de los grupos 2,3,4, serán retomadas y expuestas en la siguiente sesión (Taller 4. II parte: Construcción de escenarios y elección del escenario apuesta-31 08 21). De esta manera, contar con los insumos para pasar a la etapa siguiente y poder ir delineando las hipótesis de los escenarios que la UNA asumiría al 2040.

 

Por:
M.Sc Daniel Alejandro Cavallini Espinoza-Académico EPPS-UNA
M.Sc Efraín Cavallini Acuña-Académico EPPS- UNA

dce/eca- 24 08 21

UCR: El Gobierno y Conare firman acuerdo sobre el FEES 2022

El Gobierno de la República y el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) firmaron este martes 27 de julio el acuerdo sobre el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) para el año 2022.

De acuerdo con el artículo 85 de la Constitución Política, el presupuesto del FEES para el año 2022 se calculó con base en el monto acordado para 2021 y respetando la inflación interanual a mayo de 2021, equivalente a 1.34%. A diferencia de los dos años precedentes, en los que se negoció una posposición por la crisis sanitaria y económica de un porcentaje del monto, en esta ocasión la totalidad será incluida en el presupuesto nacional.

A partir de lo anterior, el monto del presupuesto total para el 2022 es de ¢522.822,67 millones y para el presupuesto de la Universidad Técnica Nacional (UTN) a un monto de ¢36.376,52 millones, con un aumentó en ¢7.394,187 millones, respecto al acordado para el 2021. Se acordó, además, establecer una mesa de negociación con el fin de analizar y definir un proyecto de inversión que permita recuperar los montos postergados en años anteriores.

Con este presupuesto las universidades públicas tendrán que enfrentar de manera prioritaria la necesidad de fortalecer la vida estudiantil a través de inversión en becas estudiantiles, conectividad, salud mental y las implicaciones del regreso seguro a la presencialidad.

Ambas partes reconocieron la importancia de atender las afectaciones generadas por las tormentas tropicales que han afectado varias zonas del país, para lo cual acordaron destinar un monto adicional de ¢3.145 millones para que el Ministerio de Educación Pública pueda hacer frente a esta situación.

En este espacio de diálogo y negociación, se reconocieron las medidas internas que han aplicado las instituciones de educación superior universitaria estatal de contención sin precedentes en sus gastos operativos y remuneraciones, así como el éxito alcanzado por las 5 universidades públicas en la continuidad exitosa del servicio educativo en el contexto de la pandemia. En este contexto incluso se registró un aumento de la matrícula en todas las casas de estudio, situaciones que provocaron la necesidad de reforzar de manera significativa y sostenible los presupuestos de becas y apoyos socioeconómicos a estudiantes por un monto que asciende a un monto de 55 mil millones de colones, especialmente en zonas fuera del gran área metropolitana. De igual forma, se valoraron de manera muy positiva los aportes, en múltiples ámbitos, de las universidades públicas en la atención de la pandemia, especialmente el apoyo técnico científico de alto nivel.

Como parte de la negociación se acordó para el nuevo período una nueva agenda de cooperación entre el Gobierno y las universidades públicas, que integra varias líneas de acción, entre ellas:

  • Fortalecimiento del sistema educativo en su conjunto,

  • Atención de las necesidades sociales, sanitarias, educativas, económicas y ambientales derivadas del impacto de la pandemia COVID-19.

  • Innovación científica y tecnológica, entre otras.

Todas, tareas que serán asumidas desde el quehacer sustantivo desarrollado por la extensión y acción social, la docencia y la investigación científica y cultural.

Para la ministra de Educación Pública, Giselle Cruz Maduro, el acuerdo muestra el compromiso del Gobierno de la República con la educación y reafirma la visión por apoyarla, como una inversión social necesaria para el desarrollo económico y social, la generación de conocimiento, la movilidad y cohesión social y el enriquecimiento de la identidad cultural del país.

Por su parte, el Presidente del Consejo Nacional de Rectores, Francisco González Alvarado el acuerdo tomado “es un reconocimiento a la educación como uno de los sectores prioritarios y que constituye una inversión estratégica y en especial en esta coyuntura, donde la educación es fundamental en el combate a las brechas y desigualdades estructurales que obstaculizan el desarrollo humano inclusivo y sostenible en la sociedad costarricense en sus localidades y regiones”.

El representante estudiantil César Andrés Alvarado Arguedas, se mostró satisfecho con el acuerdo “para el movimiento estudiantil es importante continuar fortaleciendo los programas de becas estudiantiles, así como los programas de regionalización universitaria para ampliar el acceso y la diversificación de la educación superior en las diversas regiones del país, de forma que se avance hacia una distribución más equitativa de las oportunidades educativas en el territorio nacional”.

El acuerdo se suscribió en la Comisión de Enlace por: Guiselle Cruz Maduro, Ministra de Educación Pública; Elian Villegas Valverde, Ministro de Hacienda; Pilar Garrido Gonzalo, Ministra de Planificación Nacional y Política Económica; Paola Vega Castillo, Ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones; Geannina Dinarte Romero, Ministra de la Presidencia, representantes del Gobierno de la República y Francisco González Alvarado, Rector de la Universidad Nacional y Presidente del Consejo Nacional de Rectores; Gustavo Gutiérrez Espeleta, Rector de la Universidad de Costa Rica; Luis Paulino Méndez Badilla, Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica; Rodrigo Arias Camacho, Rector de la Universidad Estatal a Distancia; Emmanuel González Alvarado, Rector de la Universidad Técnica Nacional y César Andrés Alvarado Arguedas, representante estudiantil.

 

CONARE
Consejo Nacional de Rectores

*Imagen: La bandera patria y de la  Universidad de Costa Rica. Foto: Karla Richmond, UCR.

UCR, Avanza negociación del FEES 2022: Este martes se realizó la segunda reunión de la Comisión de Enlace

Las universidades públicas si financian con el Fondo Especial de la Educación Superior (FEES) que se negocia cada año. Estos recursos en los últimos años han representado cerca del 1,3% del Producto Interno Bruto de Costa Rica. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Las partes acercaron posiciones en relación con el uso de los superávits, regla fiscal y las normas de contabilidad

Este martes 20 de julio se realizó la segunda reunión de la Comisión de Enlace, integrada por autoridades del Gobierno, la academia y el representante estudiantil; espacio de diálogo y negociación en especial sobe el Fondo Especial para la Educación Superior Pública 2022, las cuales continúan avanzando, con voluntad y claridad con el fin de construir un acuerdo del financiamiento de la educación universitaria pública.

En esta reunión se acercaron las posiciones de ambas partes en relación con el uso de los superávits, regla fiscal y las normas de contabilidad que le afectan. De igual forma, se continuaron las negociaciones respecto a los montos postergados de los años 2020 y 2021.

El Consejo Nacional de Rectores comprometido con las generaciones actuales y venideras de estudiantes de las universidades públicas, con el acceso a la educación universitaria estatal de calidad, con la sostenibilidad del quehacer integral de las universidades reafirmamos nuestra posición de que se establezca el financiamiento de la Educación Superior que garantice una mejor inversión en becas, salud mental, infraestructura y equipo para sedes y recintos regionales, metas definidas en el Plan Nacional de la Educación Superior 2021-2025 para el avance del Sistema de Educación Superior Universitario Estatal en los próximos cinco años.

Negociación anual del FEES

La Comisión de Enlace que negocia cada año el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) está compuesta por las autoridades de cada una de las universidades públicas que reciben dineros del fondo y representantes del Ministerio de Educación, de la Presidencia de la República, del Ministerio de Hacienda, de Planificación y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones.
Para la negociación del FEES del 2022 y como parte de los acuerdos alcanzados en el 2021 además se une a esta negociación una representación de los estudiantes de universidades públicas.

 

Consejo Nacional de Rectores

Video: Rendición de Cuentas del Programa de Regionalización de la UNED

El Programa de Regionalización de la Universidad Estatal a Distancia realizó la rendición de cuentas del programa el pasado viernes 07 de mayo 2021.

El objetivo de la actividad fue presentar a la comunidad universitaria y la sociedad costarricense los resultados generados desde los proyectos de Regionalización, ejecutados durante el 2020 y los cuales representan un esfuerzo de personas funcionarias de sedes, facilitadores y actores del programa, así como las unidades académicas; que articulan esfuerzos institucionales en cada una de las regiones del país, para realizar proyectos de desarrollo local con las comunidades.

Algunos de los temas abordados fueron objetivos de proyectos, resultados de los mismos, lecciones aprendidas, entre otras. Para acceder a los temas de la actividad haciendo click aquí

Rendición de Cuentas del Programa de Regionalización de la UNED

El Programa de Regionalización de la Universidad Estatal a Distancia extiende la invitación a la rendición de cuentas del programa la cual tendrá lugar el viernes 07 de mayo 2021, a las 09:00 a.m.

El objetivo de la actividad es presentar a la comunidad universitaria y la sociedad costarricense los resultados generados desde los proyectos de Regionalización, ejecutados durante el 2020 y los cuales representan un esfuerzo de personas funcionarias de sedes, facilitadores y actores del programa, así como las unidades académicas; que articulan esfuerzos institucionales en cada una de las regiones del país, para realizar proyectos de desarrollo local con las comunidades.

Para participar en la actividad puede seguir el siguiente enlace presionando aquí.

Salarios como excusa

Luis Felipe Arauz

Antes que quien lea esto me descalifique porque soy profesor de la Universidad de Costa Rica, debo decir que no estoy defendiendo ningún privilegio. Ya en varias facultades hemos solicitado cambios en el sistema salarial de la UCR, dándole mucho más peso al régimen de méritos que a la antigüedad. Las autoridades han dado pasos concretos en esa línea, disminuyendo sustancialmente las anualidades y trabajando aceleradamente en el diseño de un nuevo sistema salarial.

La Ley de Empleo Público va mucho más allá del tema salarial, y toca temas como política de contratación, mecanismos de evaluación y políticas de sanciones dentro de las universidades públicas, las cuales afectan el quehacer universitario en el ámbito académico. Pero, malintencionadamente, se ha querido reducir la discusión del impacto de la Ley de Empleo Público en la educación superior pública al tema salarial. So pretexto del salario, tema que se ha manipulado con mentiras o verdades a medias para influir en la opinión pública y atizar el odio hacia las universidades estatales, lo que en realidad quieren algunos es limitar la libertad de cátedra garantizada en la Constitución, por la vía del debilitamiento de la autonomía universitaria tal como la define el Artículo 84 de la Constitución Política, la misma que quienes ejercen el Poder Ejecutivo y el Legislativo juraron defender.

¿Por qué la autonomía universitaria les estorba a ciertos representantes del poder económico, dentro y fuera del gobierno, y a sus voceros? El papel de la UCR está dado en el Artículo 5 de su Estatuto Orgánico: Estimular la formación de una conciencia creativa y crítica, en las personas que integran la comunidad costarricense; buscar, de manera permanente y libre, la verdad, la justicia, la belleza, el respeto a las diferencias, la solidaridad, la eficacia y la eficiencia;  formar profesionales en todos los campos del saber, que integren una cultura humanística con su formación especial o profesional; contribuir al progreso de las ciencias, las artes, las humanidades y las tecnologías; elevar el nivel cultural de la sociedad costarricense mediante la acción universitaria; estudiar los problemas de la comunidad y participar en proyectos tendientes al pleno desarrollo de los recursos humanos, en función de un plan integral, destinado a formar un régimen social justo, que elimine las causas que producen la ignorancia y la miseria, así como a evitar la indebida explotación de los recursos del país.

Todo lo anterior requiere que la acción universitaria esté libre de la influencia de las tendencias ideológicas predominantes y de los gobiernos de turno. Por ejemplo, algunos quisieran que la educación superior se circunscriba a materias tecnológicas o administrativas y minimice o elimine lo demás. Esa visión estrecha quedó plasmada en el informe sobre el Fondo Especial de la Educación Superior recientemente aprobado por la Asamblea Legislativa. Con la Ley de Empleo Público, el gobierno va a influir sobre los mecanismos de contratación y evaluación del personal universitario, lo cual claramente resta la necesaria libertad de la acción académica, garantizada por la autonomía universitaria. Podríamos llegar a una situación lamentable en que los rectores y otras autoridades universitarias se nombren por color político, o, como sucede en el gobierno, que a quienes ocupan jefaturas haya que indemnizarlos para que dejen el puesto.

Por otra parte, los mecanismos de evaluación profesional del Servicio Civil no promueven la excelencia (no hay evaluación por los usuarios) ni la productividad, como sí lo hace el régimen académico de las universidades públicas, en el cual la enseñanza es evaluada por los estudiantes y la productividad y calidad de la investigación por “pares académicos” anónimos, con frecuencia internacionales, que revisan y dictaminan sobre el mérito de los trabajos científicos. Cambiar este riguroso sistema de méritos de las universidades por la “amistosa” evaluación del Servicio Civil va en detrimento de la calidad universitaria.

La moción aprobada en la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, para que el sistema de empleo público de las universidades públicas esté compuesto de la normativa interna aprobada por sus propios órganos de autogobierno, es salomónica: reivindica la autonomía universitaria dada por la Constitución, pero no excluye el tema salarial universitario de la Ley de Empleo Público. La reacción visceral y mendaz de algunos sectores de la prensa y grupos de interés contra esta moción demuestra claramente que el interés de estos sectores y grupos no es el salario sino la autonomía, y reafirma que el salario es el pretexto. Lo que priva en esos sectores es la visión mercantilista del quehacer universitario, para la cual la autonomía es un estorbo.

Imagen ilustrativa.

¿Cómo que no lo dice La Nación?

Yamileth González García , Exrectora UCR

Acudo, una vez más, a este medio de comunicación en procura de imparcialidad y seriedad para aclarar las informaciones que hace un conocido periódico, de manera tendenciosa y hasta falaz, empeñado en desacreditar a una de las instituciones más respetables del país por su contribución al desarrollo y desempeño científico, cultural, artístico y tecnológico, en su ya no disimulada intención privatizante de la educación superior.

¿Cómo que no lo dice La Nación? Claro que sí lo dice, solo que lo hace de manera parcializada e interesada, pues menciona únicamente circunstancias negativas en su intento destructivo por atacar a la Universidad de Costa Rica (UCR) y su autonomía y, también, enfila sus ataques, sorprendentemente, hacia mi persona, como si yo fuera candidata a algún cargo de carácter nacional o institucional, ya que como es típico de ese periódico, cuando alguien está por postularse y no es de su agrado, lo atacan.

Los argumentos expresados en el editorial (La Nación, 23 marzo), como ya es su costumbre, son, en este caso, inexactos por parciales:

1- Comenzando porque se refiere a una medida tomada en una sesión del Consejo Universitario, en la que yo no participé. Dice el diario, textualmente, que: “el 29 de setiembre del 2009, González y el Consejo Universitario aumentaron las anualidades del 3% al 5.5%”. Eso es inexacto, yo no estuve presente en la sesión del Consejo del 29 de setiembre, la cual aprobó ese incremento y tampoco firmé, en ese momento, el acuerdo señalado.

2- Señala el citado editorial que, como consecuencia de esa acción, la Universidad de Costa Rica vive una situación insostenible financieramente, que esa medida atenta “contra la sostenibilidad financiera de la institución” y que “a corto plazo” “es una «amenaza» para la actividad sustantiva de la Universidad, es decir, el cumplimiento de su misión educativa”. Tremenda responsabilidad la que se me endosa; sin embargo, a pesar de que ese desequilibrio se viene pregonando desde el año de 2009, se reitera en 2013, 2014, 2015, 2018 y hoy de nuevo, la falsa alarma, de torcidas intenciones, como se sabe, no se ha concretado. Estamos ya en el 2021 y, contrariamente a la fatídica premonición, la UCR mantiene su equilibrio en las finanzas y no existe ningún déficit institucional. Aquí podemos citar, con un poco de ironía, el conocido texto de Zorrilla: Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.

El día 22 de marzo, la UCR, le responde a ese diario y al país, lo siguiente:

“La anualidad que reciben los funcionarios de la Universidad de Costa Rica tiene tendencia a la baja y en el 2018 fue de 1,94% para personas profesionales y de 2,54% para personas no profesionales. En la actualidad este monto es de 0%”.

Si el diario La Nación, utilizara de forma correcta los datos, podría ver, o a lo mejor eso no es posible, que “… para los últimos ocho años la proporción del gasto en salarios se ha reducido pasando de representar un 72%, en el 2012 a un 67,79% en el 2019, y para el 2020 el gasto corriente en salarios se redujo en más de ₡800 millones de colones. Para este año la proporción del gasto en salarios fue de un 71%, debido a la baja general en los recursos que financian a la educación superior. El año pasado el presupuesto de la UCR se redujo en más de ₡34 000 millones”. (La UCR aclara publicación del diario La Nación, 22 de marzo). Una tendencia que se venía dando desde los años de 1990 y que no se detuvo en la última década; al contrario, como se deduce de la afirmación anterior llegó a estar más abajo del 70%. Esta proporción de equilibrio, como lo he señalado en otros momentos, es garantía generalizada de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior. A pesar de las diatribas de este periódico, la UCR continúa con su quehacer académico sustantivo de indiscutible impacto en nuestro país.

Reitero lo dicho hace un par de semanas: “Si bien es cierto los datos muestran un peso creciente de la anualidad sobre el salario base, se logra una estructura salarial que mantiene en proporción creciente el reajuste por régimen de mérito frente al salario base, y también que se sigue estando muy por debajo de la relación 80/20, un porcentaje que es considerado como el garante de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior”.

En todo caso, por su madurez y por la misma autonomía que la Constitución le da, la UCR ha puesto autos en el propósito de enmendar y corregir cualquier situación que perjudique su cabal funcionamiento, incluida, desde luego, una propuesta de empleo universitario, consecuente con una Ley de empleo público. Para ello, creó una Comisión encargada de estudiar el esquema salarial de la Institución.

3- También se me acusa de no haber escuchado la voz de la Oficina de Contraloría Universitaria ( OCU), la cual alertó sobre las consecuencias que la medida podría traer; pero lo que no menciona ese diario es que los dos estudios actuariales realizados, el primero, por el reconocido actuario Rodrigo Arias, profesor de la Escuela de Matemáticas, el Modelo de proyección de ingresos y gastos para determinar la sostenibilidad del gasto salarial de la Universidad de Costa Rica (2010) y, el segundo estudio, basado en el mismo modelo, pero ampliando el número de escenarios, lo realizó Arias en conjunto con los economistas Max Soto Jiménez y Pablo Sauma Fiatt del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, se hicieron para responder a las observaciones y dudas que habían sido señaladas por la OCU. Esos señalamientos si fueron atendidos y la Oficina de Contraloría participa del debate y la aprobación de la propuesta, en la Comisión de Administración y Presupuesto, como consta en el Acta de la sesión 5390 del CU, cuando se señala lo siguiente:

“Para el análisis del presupuesto institucional y el Plan Anual Operativo del año 2010, se llevó a cabo una reunión ampliada de la Comisión de Administración y Presupuesto (28 de septiembre de 2009), donde los miembros del Consejo Universitario analizaron cada uno de los documentos presentados por la Rectoría, con la participación de funcionarios y funcionarias de la Oficina de Planificación Universitaria (Licda. Maritza Monge Murillo, jefa de la Oficina; Licda. Carolina Calderón Morales, jefa de la Sección de Presupuesto; Licda. Anabelle Mora Bonilla, jefa de Sección de Planeamiento, y Lic. Johnny Méndez Vargas, jefe de la Sección de Evaluación); de la Oficina de Contraloría Universitaria (Lic. Mario Zamora, Lic. Donato Gutiérrez Fallas, y M.A. Jorge Padilla, Contralor) y el Lic. Ramón Bonilla, Director Ejecutivo de la Rectoría. En esta reunión se discutió ampliamente el Plan-Presupuesto para el año 2010, donde surgieron inquietudes que fueron atendidas por la Administración y que complementa la información que anteriormente había sido presentada”. Como se desprende de los estudios y el análisis realizado, los cuales evidenciaron que el incremento era sostenible, contrariamente a la afirmación del citado editorial.

4- Por otra parte, quiero resaltar que lo que dice el editorial, en el sentido de que el incremento del año 2009 es una feliz iniciativa de quienes estábamos, en ese momento al mando de la administración superior de la Universidad, no es cierto. El diario omite que durante 30 años todas las autoridades universitarias nos opusimos al incremento del incentivo médico para el área de la salud , lo peleamos en los tribunales y, no fue sino por la resolución (2007-000760) de la Sala Segunda de la Corte de Justicia (10/10/2007), que se nos obligó a subir la anualidad al 5.5% para el personal, en principio de la Facultad de Odontología, y que tuvo que ser reconocida de manera retroactiva al 7 de junio de 1982. En aquel momento, ya toda el área de la salud se preparaba para solicitar ese mismo incentivo, vía judicial y si lo ganaban (tenían un claro precedente) incluyendo el pago obligatorio retroactivo desde el año 1982, habría constituido una verdadera ruina para la institución.

La sentencia 655 del 12 de agosto de 2011, de la Sala Segunda, que según el editorialista viene a explicar lo obvio, señala: «Para poder acceder a esa clase de pluses salariales es necesario que el profesional, además de serlo en Ciencias Médicas, realice sus labores en un ente dedicado a la prestación de servicios hospitalarios».

Al contrario, la sentencia viene a ratificar el argumento de la UCR durante los 30 años que dura ese pleito: la UCR no es un centro hospitalario, por lo que la Ley de Incentivos Médicos no debía ser aplicada en la Institución. Eso es así, tanto para los odontólogos, médicos, nutricionistas, farmaceuticos etc, etc, como para cualquier profesional de otras disciplinas ajenas a la salud, ya que todas las personas que laboran en la Universidad lo hacen como docentes. Incluidos los funcionarios de la salud, quienes ejercen la docencia médica, pues las clínicas ubicadas en esa área son centros de enseñanza y no centros hospitalarios.

La Sala comete un error en 2007 al fallar en contra de la Universidad, como lo viene a corroborar la sentencia del año 2011. Lo que la administración universitaria hizo en 2009 tiene que ver con un asunto de justicia laboral, remunerado de la misma manera a todo los que ejercían la misma función, es decir, la docencia.

5- Ha insistido este periódico en su agresión al mandato constitucional de la autonomía universitaria y en influir en la Asamblea Legislativa en su propósito, en este embate que ya tiene vieja data, que lo vienen orquestando diversos poderes nacionales, sobre todo, desde el momento en que el Gobierno de Costa Rica y el Banco Mundial suscribieron, en junio del año de 2009, un documento llamado Competitividad en Costa Rica, cuyo entramado ideológico ha venido sustentando los diferentes gobiernos nacionales y que, en relación con las universidades, señala que “Los mecanismos de financiamiento tradicionalmente usados en Costa Rica, combinados con la autonomía universitaria, limitan la capacidad del Gobierno para influir enormemente en el sistema”. Y fue a partir de ese momento que se empieza a actuar con mucha más prepotencia, buscando romper la autonomía universitaria y debilitar su financiamiento. Pareciera que ese es el propósito final de este periódico y de otras fuerzas políticas y económicas empeñadas en desacreditar a la UCR.

Publicado en el Semanario Universidad, compartido con SURCOS por la autora.

Respuesta a Editorial de La Nación

Por Yamileth González García, ex rectora UCR

El martes 2 de marzo, frente a un conocido diario, recordaba otros tiempos en que daba gusto leer a buenos periodistas en la prensa nacional, y cómo hoy es deplorable la calidad o falta de ella en que han caído algunos de estos medios. Leyendo el editorial del que, hasta hace unos pocos años, era un diario, y aunque no participáramos muchas veces de sus ideas, reconocíamos que se comportaba de manera bastante profesional en cuanto a la seriedad de las fuentes en que se apoyaba. Lamentablemente, de un tiempo para acá, no solo ha perdido en lo profesional sino, inclusive, en lo ético.

El editorial en mención (La Nación, 2 de marzo) se basa en la opinión sesgada y mal intencionada de un actor que, dicho sea de paso, formaba parte del gabinete de la administración que luego intentó criticar. Opinión, además, descontextualizada dado que él omitió tendenciosamente la información completa de los estudios actuariales y otros documentos y eso es lo que aprovecha el editorialista con igual actitud. Todo eso hace poco confiable la opinión que, además, proviene de quien es responsable de una desacreditada administración.

De todos es bien conocida la campaña que este periódico viene emprendiendo contra la institucionalidad pública, la cual le ha dado al país importantes condiciones que sobresalen en el contexto latinoamericano, y de esa campaña no han escapado las universidades públicas, cobijadas bajo el fuero constitucional de la autonomía, un logro esencial para su importante misión.

Se afirma, en ese editorial, que las medidas que se tomaron, en el año 2010, en la Universidad de Costa Rica (UCR) y que aumentaron la anualidad al 5,5% se hicieron sin estudios técnicos, y eso es absolutamente falso: el incremento de la anualidad no fue una ocurrencia peregrina, estuvo sustentada en sólidos estudios técnicos, jurídicos y financieros. Y ya sea que la memoria falla, o por mala intención, es bueno recordar que ese incremento se inicia por una resolución (2007-000760) de la Sala Segunda de la Corte de Justicia (10/10/2007) que obligó a la UCR a subir la anualidad al 5,5% al personal de la Facultad de Odontología que había interpuesto el recurso para exigir el cumplimiento de la Ley de Incentivos a los Profesionales en Ciencias Médicas y que tuvieron que ser reconocidos de manera retroactiva al 7 de junio de 1982. Tratar de detener esa aprobación en los tribunales fue una lucha de casi 25 años, de quienes estuvimos al frente de la institución. La resolución sentó un precedente que obligó a su implementación, ya que cualquier funcionario del área de salud podía presentar el mismo recurso con la seguridad de reclamar pago retroactivo y de costas a la UCR.

La disposición de la Sala, además, provocaba una injustificada desigualdad en las remuneraciones salariales. El análisis jurídico hacía ver que la Constitución Política, en su artículo 57, establece que “… el salario será siempre igual para trabajo igual en idénticas condiciones de eficiencia”. Así el fallo de la Sala generaba injusticia y, paradójicamente, de alguna manera, también inconstitucionalidad, al darse un trato salarial desigual para el resto de los funcionarios de la institución y abría la posibilidad de que cualquier persona que trabajara en la UCR y que no recibiera ese incentivo podía interponer un recurso alegando la violación de sus principios y derechos constitucionales y laborales. Como se desprende, el análisis legal estuvo en la base del proceso de toma de decisiones que llevó a la aprobación del aumento de la anualidad.

La decisión estuvo acompañada por otros estudios, entre ellos, uno de la Oficina de Planificación Universitaria (Oplau) sobre el impacto y la sostenibilidad financiera que tendría ese aumento (“Costos proyectados de la relación de puestos 2010-2049, con la aplicación del incremento de la anualidad de un 3% a un 5,5%”). Sobre la base de este estudio, Oplau concluía que la aprobación de ese cambio de anualidad era sostenible financieramente. Al mismo tiempo se hicieron dos estudios actuariales: el primero lo realizó el reconocido actuario Rodrigo Arias, profesor de la Escuela de Matemáticas, “Modelo de proyección de ingresos y gastos para determinar la sostenibilidad del gasto salarial de la Universidad de Costa Rica” (2010), y el segundo estudio, basado en el mismo modelo pero ampliando el número de escenarios, lo realizó Arias en conjunto con los economistas Max Soto Jiménez y Pablo Sauma Fiatt del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas.

Es claro que la medida no fue ilegítima, como lo pretende el editorialista: fue aprobada por el Consejo Universitario, sin objeciones de la Oficina Jurídica, Contraloría Universitaria, ni de la Contraloría General de la República cuando aprobó el presupuesto. En ese tiempo, la UCR seguía teniendo un rezago salarial en relación con las demás instituciones autónomas, como lo demostró un estudio de aquella época de la Contraloría General de la República, que indicaba que el salario promedio de la UCR era el más bajo de las entidades públicas que había analizado.

Una vez más puedo afirmar con toda certeza que las medidas implementadas durante mi administración estuvieron sustentadas en los criterios técnicos de los estudios actuariales, financieros y jurídicos para respetar el bloque de legalidad que nos regula y el precepto estructurador del equilibrio financiero institucional.

Si bien es cierto los datos muestran un peso creciente de la anualidad sobre el salario base, se logra una estructura salarial que mantiene en proporción creciente el reajuste por régimen de mérito frente al salario base y también, que se sigue estando muy por debajo de la relación 80/20, un porcentaje que es considerado como el garante de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior. Ahora, si recordamos un poco de historia, el régimen de mérito o reajuste por carrera académica viene creciendo desde el 2008, cuando los salarios estaban estancados y eran los más bajos de los profesionales del sector público costarricense. Recordemos que, como su designación lo dice, los pasos para recibir estos reajustes están basados en el mérito y son acordes a criterios de excelencia académica, reconocidos por las universidades en el mundo.

No puedo dejar de resaltar que, en ese incremento de la anualidad, suman muchos otros factores externos a las decisiones universitarias, como son el Voto Constitucional No. 15460-08, que eliminó el tope de anualidad en el Sector Público y la Ley No. 8096, art. 85 que establece un reconocimiento del riesgo policial con un 18% adicional, entre otras.

Es bueno recordar, también, que la toma de decisiones con respecto al equilibrio financiero de una universidad requiere de análisis rigurosos y periódicos sobre los diferentes componentes del gasto institucional, lo que además de salarios comprende inversiones, becas y deuda, entre otros, junto con las expectativas de ingreso relacionadas con el financiamiento del FEES, y un principio estructurador del equilibrio financiero institucional que es la llamada relación 80/20; es decir, el parámetro fundamental que impone una contención del crecimiento en salarios y la operación de la institución.

Por otra parte, una obligación de las instituciones de educación superior en el mundo es mantener un talento humano de primera calidad, altamente formado e internacionalmente vinculado a redes de colaboración de primer orden y vigilar constantemente que esta comunidad de académicos tenga las condiciones de equipo y materiales para realizar sus labores de docencia, investigación y acción social. En la historia de nuestra universidad este principio ha guiado las decisiones de la política salarial universitaria.

En conclusión, después de estudiar los informes financieros, se demuestra que no está la Universidad en una situación deficitaria, contrario a lo que se ha señalado en múltiples ocasiones, desde diversos frentes y que la relación 80/20 no se ha visto afectada: los datos actualizados muestran decrecimiento del peso salarial en relación con los otros gastos institucionales (inversión, endeudamiento, becas y los gastos de operación) para el 2017 y el 2018 y un crecimiento moderado en el 2019 y 2020 pero inferior al 80%; un porcentaje, repito, garante de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior. Estos datos nos permiten destacar que el principio estructurador de la relación 80/20, que se mide regularmente en forma semestral por política de equilibrio financiero institucional, alerta una serie de mecanismos y controles actuariales, técnicos, financieros y jurídicos que sustentan las evaluaciones periódicas de la política salarial institucional, tal y como se refleja en los informes semestrales y en las diversas instancias universitarias y, esto, en la UCR, desde hace al menos tres décadas.

Al observar estos datos y el comportamiento de la masa salarial se evidencia que el equilibrio financiero institucional debe ser abordado considerando otros dos componentes fundamentales de la ecuación: por un lado la meta de que el FEES llegara, en 2015, al 1,5% del PIB y el mandato constitucional de ser quinquenal (pero ninguno de los dos elementos lo ha cumplido el Gobierno: el FEES no ha llegado, aún al 1,5% del PIB y no se han vuelto a firmar de manera quinquenal, desde 2010) única forma de garantizar un proceso de planificación racional de la inversión en educación superior pública y, por otro lado, los compromisos de inversión y de endeudamiento que afectan en el largo plazo ese equilibrio financiero.

Las universidades públicas están conscientes, como lo han asegurado sus autoridades actuales, de la conveniencia de analizar, corregir, mejorar cualquier situación que lo amerite, incluida, desde luego, una propuesta de empleo universitario, eso sí, dentro de las mismas condiciones que el mandato constitucional les otorga y les exige sin peligrosas injerencias ajenas, a veces desconocedoras de su imporatnte Misión.

Si de veras los que se han empeñado en esta campaña, como el susodicho periódico, entendieran y quisieran favorecer a las universidades públicas y su indiscutible servicio al país, no deberían proponer que estén “a expensas de decisiones políticas, sin sustento técnico” como dice el editorialista, permitiendo que intereses políticos, económicos y empresariales ajenos al verdadero espíritu de ellas las pongan “en la ruta al despeñadero”, como han dado al traste con el desempeño de algunas universidades, principalmente en el contexto latinoamericano.

 

Imagen ilustrativa, UCR.

 

Publicado en https://semanariouniversidad.com/

0,67% de los salarios de ‘U’ públicas compiten con los de Alemania

-Derecho de respuesta del Comité de Personas Interinas de la Universidad de Costa Rica a publicación del periódico La Nación*

El día 22 de febrero de 2021, el periódico La Nación publicó, en su portada, un titular que dice “Salarios de ‘U’ públicas compiten con los de Alemania”. El reportaje que acompaña dicho titular asevera que los salarios de las personas funcionarias de las universidades públicas costarricenses son equivalentes a los de las universidades alemanas, a pesar de las enormes diferencias que existen entre ambos países en materia económica y social. En medio de una coyuntura compleja como la que atravesamos actualmente, en la cual se está impulsando el proyecto de Ley de Empleo Público, nos parece necesario hacer algunas aclaraciones con respecto a esta publicación.

  • Existe una marcada diferencia entre el titular y el contenido del artículo. Por un lado, el titular hace una generalización errónea, pues, al no precisar cuáles sectores de las universidades públicas costarricenses tienen salarios que compiten con los de Alemania, hace pensar que son todos los salarios de todas las personas funcionarias de las universidades costarricenses. Como se demuestra en el siguiente punto, esto es categóricamente falso. De esta manera, el titular es tendencioso y exhibe una intención de manipular la opinión pública a interpretaciones equivocadas, pues hasta los datos expuestos en el artículo lo contradicen.
  • El artículo del periódico La Nación presenta una retórica de evidencia incompleta. Debemos entender por retórica una técnica oratoria con base psicológica que busca conducir a la persona lectora para que llegue a conclusiones erróneas. En este caso, se hace utilizando la falacia de evidencia incompleta que presenta a la persona lectora una versión manipulada de la verdad para conducirle hacia el sesgo de confirmación de que las universidades públicas son culpables de la situación económica actual por sus salarios altos. Como ya se indicó, esta conclusión es completamente falsa. Esta retórica se da, como indicamos desde el título. Sin embargo, la propia La Nación menciona que menos del 1% de todas las universidades públicas tiene salarios altos (0,67% para ser exactos, un número cercano a cero). Luego, para añadir más confusión en la persona lectora, convierte ese grupo en el total y hace afirmaciones como “hay 21 empleados con sueldos superiores a los ¢7 millones, es decir, el 13%”. En dicho punto recurre de nuevo a la retórica o engaño psicológico para producir un efecto negativo en el lector hacia las universidades públicas. Sin embargo, ese es el 13% del 0,65%, es decir el 0,1% aproximadamente. Este número es aún más cercano a cero. Este artículo sería un caso de estudio para el propio “No coma cuento” de La Nación, lo cual demuestra la hipocresía intelectual del periódico.
  • Ciertamente, existen grandes desigualdades salariales a lo interno de las universidades públicas costarricenses, como se puede inferir a partir de una lectura cuidadosa del artículo. Debido a que esta desigualdad es clara y evidente, si se examina el funcionamiento de las universidades, su denuncia no es mérito de La Nación. Más aún, cabe preguntarse con qué interés este periódico presenta un titular engañoso, sabiendo que la mayoría de personas no lee atentamente los artículos y se limita a la impresión que le causan los titulares de portada. A partir de esto se puede afirmar que la publicación de la La Nación no tiene como fin mejorar los sistemas de educación superior pública, sino otra cosa, porque, de lo contrario, ¿para qué se propondría engañar a sus lectores?
  • Desde el Comité de Personas Interinas de la Universidad de Costa Rica estamos convencidos y convencidas que estas desigualdades deben ser revisadas y corregidas y que ello significa defender y mejorar la educación pública costarricense. Sin embargo, a quien le corresponde revisar y corregir esta situación es a la propia comunidad universitaria, de acuerdo con el principio de autonomía reconocido en los artículos 84 y 85 de la Constitución Política.

Consideramos irrespetuoso e irresponsable publicar un titular y un reportaje como este, el cual contribuye a desprestigiar y descalificar, ante la opinión pública, la destacada labor que realizan las universidades públicas costarricenses a nivel nacional e internacional. Los aspectos financieros por mejorar en estas instituciones se deben hacer luego de realizar un análisis serio y riguroso, con miras a encontrar soluciones razonables y justas. Se esperaría de parte del periódico La Nación, uno de los medios de mayor difusión en Costa Rica, mayor rigor científico y periodístico. La sociedad costarricense lo merece.

* El periódico La Nación se negó a publicar este derecho de respuesta.