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Etiqueta: Eladio Rosabal Cordero

La feliz historia del uniforme con los colores rojo y amarillo

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Una feliz casualidad hizo que el Club Sport Herediano use desde hace 100 años los colores rojo y amarillo como su identidad. Resulta que, en 1926, cuando el Club Fortuna de Cuba (formado por españoles) visitó Costa Rica, el representante de los cubanos propuso organizar un encuentro contra el mejor equipo tico en ese momento: el Herediano.

Había interés mutuo, pero también había un inconveniente formal. Nuestro equipo, encabezado por Eladio Rosabal Cordero, no tenía un uniforme apropiado que correspondiera al nivel internacional del evento. Sin embargo, antes, como ahora, los dirigentes de aquel club entonces amateur se dieron a la tarea de resolver el inconveniente, y lo cumplieron. La ansiada solución la encontraron en el almacén El Nuevo Siglo de don Ramón Herrero, comerciante español quien había importado un uniforme con los colores rojo y amarillo de la Madre Patria, para el club Sociedad Gimnástica Española.

Pero resulta que al no poder hacer efectivo el pago de tales uniformes estos si fueron cancelados por el CSH, por lo cual, a partir de ese momento y circunstancia, los gloriosos colores rojo, amarillo con pantaloncillo negro (este último poco usado en los últimos años) pasaron a ser los del «equipo que nació grande».

Nos cuenta don Fernando Naranjo que en ese partido contra «el formidable Fortuna, el Herediano los goleó 6 a 2, y, de paso, la fiel afición desde entonces aportó la suma de ¢500, con la que se saldó la deuda de los uniformes.

Es oportuno consignar que antes de ese año 1926, el uniforme era camiseta azul y pantaloneta negra. Colores con los que jugaron desde 1918 grandes jugadores como Eladio Rosabal Cordero (estrella líder del CSH y la Selección Nacional, fundador y jugador del Team), Fabio Pacheco, Gilberto Arguedas, Claudio Arguedas, Víctor Manuel Ruíz, Víctor Víquez, Otoniel Martínez, Rafael Campos, Joaquín Manuel Gutiérrez, Francisco Gutiérrez, Braulio Morales, Jesús Arguedas, Guillermo Pérez, Francisco Fuentes. Todos ellos forjadores de los cimientos del gran equipo que tantas satisfacciones nos regalan desde hace más de un siglo.

EL NUEVO «ERC» (Eladio Rosabal Cordero)

Freddy Pacheco León

Corría la Navidad de 1945, y en dos lotes donados por la Municipalidad de Heredia, se ejecutaron los primeros movimientos de tierra del que sería un estadio para «El equipo que nació grande», al haber sido Campeón Nacional el mismo año de su fundación en 1921, o sea, 24 años antes del inicio tímido de las obras del estadio. Ya para entonces el Club Sport Herediano, albergado en la pequeña ciudad de tan solo 10.848 habitantes, exhibía 11 trofeos de Campeón Nacional, así como sendos trofeos de Copa Gran Bretaña y Copa Guatemala.

Así se unieron voluntades entre los grandes ciudadanos que habían fundado una asociación para que Heredia «cuente con un centro deportivo que asocie a todos los elementos deportivos y demás personas conscientes de la función social que desempeña la cultura física de la juventud» (acta constitutiva del 12 de junio de 1921) y los miembros del Concejo Municipal que muy probablemente también se sentía honrado del gran equipo de fútbol de la pequeña provincia, la más pequeña del país.

Alineados los astros, bajo la dirección del constructor Rafael «Feluco» Herrera, se inicia la construcción del recinto deportivo, que culminaría cuatro años después, en 1949.

Eventualmente, en 1964 se hace un merecidísimo reconocimiento a una de las glorias del equipo, Eladio Rosabal Cordero, bautizándosele con su nombre.

Ahora que sentimos entre los heredianos un especial sentimiento de satisfacción, que crece con cada viga de acero que la empresa guatemalteca Aceros Prefabricados S.A. (APSA) levanta cual piezas de una magnífica escultura, grandes piezas que le van dando forma al nuevo estadio ERC (Eladio Rosabal Cordero), pensamos también que quizá similares momentos felices vivieron los heredianos de hace más de 70 años atrás, cuando veían cómo su estadio, la casa para su glorioso equipo, iba adquiriendo forma en el corazón de su coqueta ciudad y en sus corazones rojiamarillos, sentimiento que hoy sentimos que se repite entre los habitantes de la muy atractiva y acogedora «Ciudad de las Flores». En sus casas, parques, centros comerciales, centros de salud, universidades, edificios públicos…, es tema obligado de conversación.

Nos dicen sus constructores, así como los exitosos dirigentes de «Fuerza Herediana», que sin duda será el más moderno estadio de fútbol del istmo centroamericano. El que, agregamos, verá levantarse muchos trofeos de todas las categorías del TEAM, del que «NINGUNO PUDO CON ÉL».