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Etiqueta: elecciones nacionales

UCR inaugura ciclo académico en Comunicación con análisis sobre desinformación electoral

La Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva y PROLEDI organizan conferencia y panel sobre los retos informativos de cara a las elecciones 2026

La Universidad de Costa Rica (UCR) dará inicio al primer ciclo lectivo 2025 con un evento académico enfocado en los desafíos de la desinformación electoral y el papel de la juventud y los medios alternativos en el debate político nacional.

El evento, organizado por la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC) y el Programa de la Libertad de Expresión, Derecho a la Información y Opinión Pública (PROLEDI), se realizará el próximo martes 25 de marzo en la Sala de audiovisuales de la Facultad de Ciencias Sociales.

La jornada comenzará a las 5:00 p.m. con la conferencia «Desinformación y elecciones 2026», impartida por el Dr. Hugo Picado León, director del Instituto de Formación y Estudios en Democracia (IFED) del Tribunal Supremo de Elecciones.

Posteriormente, a las 6:00 p.m., se desarrollará el panel «Contribución de la juventud y medios alternativos al debate electoral», que contará con la participación de Melany Mora Murillo, directora audiovisual; Paula Monge Espinoza, directora y guionista; y David Barrientos, director del medio digital La Hora Tica.

El evento es de carácter académico y es válido por horas conferencia para las y los estudiantes de la universidad. Se espera que esta actividad fomente el análisis crítico sobre el papel de los medios de comunicación en los procesos electorales y las estrategias para combatir la desinformación de cara a las elecciones presidenciales de 2026.

Chaves, pequeño émulo de Trump

Luis Fernando Astorga Gatjens

En muchas más cosas, acciones y decisiones, Rodrigo Chaves quiere parecerse a Donald Trump, que a partir de asumir el poder en Estados Unidos el 20 de enero pasado, ha pretendido convertirse en el emperador del mundo.

Ambos han buscado concentrar un poder omnímodo por encima de leyes, de instancias legislativas y de los poderes judiciales de ambos estados. Les incomoda y molesta cualquier cuestionamiento a sus decisiones, por más justo y con sólidas bases legales que se esgrima.

Sueña Rodrigo Chaves en ganar con la fuerza política taxi o propia, que él lidere en las elecciones de 2026, una cantidad de unos 40 diputados jaguares, para gobernar como lo ha venido haciendo su referente regional, Nayib Bukele. Con ello buscaría dirigir el ejecutivo a través de alguien que le represente en sus designios, propósitos e intereses, desde Zapote. Buscaría asimismo dominar el Poder Judicial y todos los órganos de control, para ejercer ese soñado poder autoritario unipersonal. Su sueño incluye, desde luego, convertirse en presidente en un periodo próximo.

El éxito que ha alcanzado Chaves en mantener su popularidad, en algunas encuestas de opinión, ha exacerbado su aupamiento y sus deseos mesiánicos de conservar su poder autoritario, ya sea siendo diputado en el periodo legislativo 2026-2030 o mediante algún representante que reconozca y sea fiel a su liderazgo.

Empero esa popularidad, desafortunadamente para el país, no la ha alcanzado mediante avances sociales que reflejen un mejoramiento de la calidad de vida, particularmente, de las mayorías que han venido enfrentando condiciones de pobreza y exclusión social.

La base de la popularidad sostenida por Chaves tiene como causas profundas, el cansancio acumulado por amplios sectores de la población por las promesas incumplidas y por la corrupción manifiesta de los sucesivos gobiernos del PLN, el PUSC y el PAC. Los avances sociales alcanzados al desarrollar un Estado Social de Derecho (ESD) entre los años cuarenta y ochenta del siglo anterior, esos gobiernos no los sostuvieron y desarrollaron. Todo lo contrario. De distintas maneras, los empezaron a debilitar y a dilapidar. En este periodo entre los años ochenta anteriores y el año 2022, el ESD que el país construyó, se erosionó y lo que el pueblo palpó es que pequeños grupos políticos y económicos se enriquecieron. La riqueza se concentró en pocas manos mientras el país se convirtió en uno de los más desiguales del planeta, según los datos del Banco Mundial.

Así un pueblo hastiado, elevó a la presidencia a un demagogo con ínfulas autoritarias, como Rodrigo Chaves. Y ya desde Zapote y sus teatrales y efectistas conferencias de prensa de los miércoles, y con el apoyo de un escuadrón de troles, que utilizan sistemáticamente las redes sociales, ha logrado sostener tal popularidad.

Así como Trump arremete contra un juez federal que ordenó suspender la decisión de enviar a El Salvador a migrantes venezolanos, amparado en una ley de guerra del siglo XVIII, hoy Rodrigo Chaves arremete contra el fiscal general, Carlo Díaz, al hacer avanzar causas penales contra el mismo presidente y miembros de su gabinete.

A ambos les perturba e incomoda cualquier estado de derecho que afecte sus decisiones políticas. Esperemos para el bien de la democracia, real y verdadera, y de los pueblos de aquí y todo el mundo, que ambos fracasen en sus respectivos sueños mesiánicos.

Y todo indica que en el caso de Chaves eso ha empezado a aflorar, al fracasar la manifestación anti-fiscal general, pese a los autobuses ofrecidos a los manifestantes alquilados, en distintos puntos del país, más almuerzos y pagos por su participación, y al intensos trabajo de los troles chavistas y a los “bots” (usuarios automáticos), que apoyan a Chaves desde Vietnam, Colombia, México, Perú y otros países. Qué bueno que la realidad concreta todavía pesa más que los discursos de odio y la fantasía que emerge de las redes sociales, en una de sus caras más sombrías y nefastas.

Todo el sistemático esfuerzo político-electoral que realiza hace varias semanas, desde Zapote y en sus giras proselitistas; más la exhaustiva campaña por redes sociales; más los recursos económicos empleados, no llenó las expectativas de los organizadores. Por más que digan que una movilización medianita fue una gran movilización, los hechos muestran la realidad. Una cosa es movilizar personas por redes sociales y otra muy distinta, movilizarlas presencialmente, más aún cuando no hay una causa justa que las inspire.

(18 de marzo, 2025)

¡Se le acaba la fiesta al Jaguar de Zapote!

Vladimir de la Cruz

El Jaguar Mayor, el padre ideológico, mental, del movimiento de los jaguares, que es la forma como el presidente Rodrigo Chaves Robles, se identifica y se siente vivir en el pellejo de ese animal, con el que impulsa a los costarricenses a que lo sigan “gruñendo”, cuando no maullando como gatitos.

El movimiento de los jaguares que todos los miércoles impulsa, en sus diatribas de media semana, lo presenta como si fueran esporas reproduciéndose, gestándose, multiplicándose.

Para él todos los miércoles crece y crece ese movimiento. Reconozco que puede ser cierto su crecimiento. Está claro que lo ha concebido, como incipientes partidos políticos, aunque no hayan nacido totalmente, aunque todavía no tengamos una buena ecografía de sus figuras políticas, en el vientre zapoteño, que permita ver sus imágenes para determinar que están en buena formación y con buena calidad política.

Esta reproducción política de las esporas del movimiento de los jaguares es, a las luces públicas, una reproducción asexual, aunque también puede reproducirse sexualmente. Si es asexual, esta reproducción de los jaguares es por mitosis, por partición de la célula madre, que en este caso debe ser la del Jaguar Mayor, para que sean genéticamente iguales, para que de esa manera las esporas políticas puedan reproducirse o convertirse en nuevos individuos políticos sin haber sido fertilizados. Así es la naturaleza política zapoteña.

Las esporas se dispersan por el viento, por el agua y por los animales. Algunas esporas son “disparadas”, desde lejos, por “cañones” que tiene el organismo padre. Esos cañones parecieran ser las sesiones públicas de los miércoles.

Para el caso de la germinación de las esporas debe haber ambientes favorables. El ambiente y el entorno favorable el Jaguar Mayor lo fabrica todos los miércoles, y cada vez que tiene un micrófono o una cámara, cuando el Jaguar publica, agita y denuncia constantemente situaciones que le son corruptas, contra los partidos políticos, contra los diputados, contra opositores de todo tipo, contra las instituciones del Estado que ejercen controles administrativos, constitucionales y legales, que el Jaguar quiere eliminar, y llama a sus jaguares a movilizarse contra ellos.

Así, los hongos políticos resultado de estas esporas pueden adaptarse, colonizar y propagarse con cierta rapidez. Esta propagación no se está observando por quienes deben evitar que se reproduzca esta plaga política.

Como al Jaguar, que habita Zapote, en su guarida política por excelencia, no se le conoce una jaguara, haciendo excepción de la que habita en Cuesta de Moras, hay que entender, entonces, que este Jaguar se reproduce solo, lo que se conoce como partenogénesis, pareciéndose el Jaguar al Dragón de Komodo que es de los pocos vertebrados que pueden tener “partos virginales”, que es parte de la forma como públicamente los miércoles anuncia el nacimiento o reproducción de sus crías de jaguares.

Como el Jaguar de Zapote no tiene hembra conocida, jaguara política, en capacidad de concebir, gestar, parir y amamantar políticamente, para el caso de la biología y zoología política costarricense, el Jaguar macho es el que engendra, fecunda y por partenogénesis hace surgir sus jaguarcitos. Este es el fenómeno político más interesante que tenemos actualmente en el país y en Zapote.

El Jaguar Mayor todos los miércoles hace alarde de sus crías, al menos de éstas, de su movimiento de jaguares en gestación. Incluso ha elaborado “pines”, con la figura del jaguar, para pegar o colgar en las solapas, camisas o vestidos. Para que no le investiguen si han sido pagados con fondos públicos, el Jaguar Mayor ha dicho que él los paga de su propio peculio.

No importa si son decenas, centenas o miles de pines. Estos pines serán los símbolos de identificación de los seguidores del Jaguar de Zapote en los partidos políticos que logre inscribir para participar en las próximas elecciones de febrero próximo.

¿Cuántos partidos “jaguar” se inscribirán? No sabemos con certeza todavía cuántos. Pero, ya hay algunos que son los partidos llamados “Movimiento Tierra de Valientes (MOTIVA)”, “Partido Creemos”, “Partido Pueblo Soberano”, “Partido Aquí Costa Rica Manda”. Algunos analistas incluyen como parte de estos “jaguares” al partido Progreso Social Democrático, con el que se eligió al Jaguar presidente, otros consideran al Partido Unidos Podemos, como parte de este movimiento para las próximas elecciones.

¿Cuál es la táctica y la estrategia de tantos partidos políticos del movimiento de los jaguares? Tener una oferta variada, amplia, que permita “elegir diputados”, con posibilidad de llegar a tener los 40 diputados que el Jaguar Mayor ha venido solicitando elegir en febrero para controlar el Poder Legislativo. Obvio, que de todos los partidos políticos que participen solo uno puede ganar la elección presidencial, pero varios partidos pueden elegir diputados.

De todas las elecciones que ha habido, de los 18 procesos electorales desde 1953 hasta el 2022, ningún partido que ha ganado la Presidencia de la República ha logrado tener dos terceras partes de los diputados por sí solo, que equivale a tener 38 diputados.

En las elecciones de 1953 Liberación Nacional obtuvo 30, en las de 1962 y 1966 obtuvo 29, en las de 1970 obtuvo 32, en la de 1974 obtuvo 27, en la de 1982 obtuvo 33, el máximo logrado en todo este periodo electoral por un solo partido, en 1986 y 1990 obtuvo 29, en 1994 obtuvo 28, en 1998 obtuvo 23, en el 2002 obtuvo 17, en el 2006 obtuvo 25, en el 2010 obtuvo 24, en el 2014 obtuvo 18, en el 2018 obtuvo 17 y en el 2022 obtuvo 19, siendo el Partido que ha dominado la mayoría parlamentaria desde 1953. De allí también la campaña del Jaguar Mayor contra este parrido político, porque es su principal objetivo, a derrotar parlamentariamente, a reducirlo a su mínima expresión.

Otros partidos con buena cantidad de diputados han sido el Republicano, que en las elecciones de 1958 obtuvo 11, en las elecciones de 1962 obtuvo 18; la Unificación Nacional, en las elecciones de 1966 que obtuvo 26, en las de 1970 obtuvo 22, en la de 1974 obtuvo 16; la Coalición Unidad en 1978 obtuvo 27 y en la de 1982 obtuvo 18; la Unidad Social Cristiana en las elecciones de 1986 obtuvo 25, en las de 1990 obtuvo 29, en las de 1994 obtuvo 25, en las de 1998 obtuvo 27 y en las del 2002 obtuvo 19. El partido Acción Ciudadana, como partido que ganó las elecciones en el 2014 obtuvo 13 y en 2018 que volvió a ganar las elecciones obtuvo 10, sin que sacara nada en el 2022, después de haber ejercido dos veces seguidas la Presidencia de la Republica. En las elecciones del 2022 el partido Progreso Social Democrática que ganó las elecciones con Rodrigo Chaves sacó 10 diputados.

Los anteriores datos sirven para destacar que NO ES FACIL sacar los dos tercios de diputados, 38 diputados, para ejercer el control más importante de la Asamblea Legislativa.

¿Por qué Rodrigo Chaves Robles, que no tiene partido propio, que no puede lanzarse como candidato presidencial en el 2026, va a sacar 40 diputados como anda solicitando elegir en la próxima elección? ¿Por qué los partidos jaguares que promueve el Jaguar de Zapote van a elegir 40 diputados, si todavía nadie conoce sus candidatos a la presidencia y a las diputaciones?

Pero, si Rodrigo Chaves se lanza a la candidatura a diputado, como puede suceder, a partir de agosto, él si puede generar un movimiento político alrededor de su persona, que le puede permitir sacar una buena cantidad de diputados. Ya eligió 10 en el 2022. Con él como candidato, con el apoyo que tiene en encuestas, con el discurso antisistema, antidemocrático y anti todo, que se maneja, puede promover que de todos los partidos “jaguares” puedan elegir una buena tajada parlamentaria. Esto es posible.

La insignia del “jaguar” ya se puso en el “Partido Movimiento Tierra de Valientes (MOTIVA)”. No hay impedimento legal alguno que impida que otros partidos usen el “jaguar” como distintivo, salvo que el primero que inscriba ese símbolo en el Tribunal Supremo de Elecciones, cuestione su uso por parte de otros partidos. Algo parecido sucede con el uso de los colores de las banderas que son muy iguales en algunos partidos.

Lo que sí es claro, a partir de ahora, que ya existe ese símbolo en un partido inscrito en el Tribunal Supremo de Elecciones, es que el presidente Rodrigo Chaves Robles, no puede usar el pin con el símbolo o la cabeza del jaguar, ni hablar promocionando los partidos del movimiento de los jaguares, porque eso sí sería clara beligerancia política.

Tampoco puede él estar obsequiando y colocando ese pin y símbolo en sus invitados a las sesiones psicodélicas políticas de los miércoles.

Tampoco sus ministros y altos funcionarios de la institucionalidad pública, de nombramiento oficial, pueden usar ese pin de manera pública.

Se le acabó la fiesta de los regalos de pines con la cabeza del Jaguar.

La fiesta de los partidos jaguares tal vez esté iniciando, pero pierden sustento de apoyo zapoteño públicamente a partir de ahora.

¿Se le ha puesto un bozal al Jaguar Mayor, que dejará de promover a sus crías jaguares? No sabemos hasta dónde el Jaguar zapoteño respetará su obligada neutralidad político electoral.

Tal vez seguirá “rugiendo”, ya casi maullando, porque de continuar con sus rugidos se estaría manifestando su personalidad animalezca, más que la política, que es lo que podría argüirse a favor de sus rugidos.

De ser y continuar así, como Johnny Weissmüller, terminará imitando a Tarzán, sintiéndose el Rey de la selva de los jaguares…y de los monos políticos que le rindan pleitesía.

La sombra del bipartidismo

Vladimir de la Cruz

Estamos prácticamente en la entrada de la campaña electoral hacia las elecciones nacionales del primer domingo de febrero del 2026, para elegir presidente de la República y diputados nacionales.

Los partidos políticos que han presentado sus atestados ante el Tribunal Supremo de Elecciones están cumpliendo con los requisitos y trámites que se les ha impuesto para quedar debidamente inscritos y poder participar.

En posibilidad de participar hay una treintena de partidos políticos, gran número que ya es usual en las últimas campañas electorales. Solamente, en la anterior, la del 2022 en la que salió electo Rodrigo Chaves Robles, participaron 25 partidos a escala nacional, con candidatos presidenciales, y 27 a escala provincial pulseando elegir diputados.

De los 25 nacionales solo uno ganó la presidencial, el Partido Progreso Social Democrático que era, en ese momento, un partido nuevo en las elecciones. De los 27 partidos provinciales solo 6 eligieron diputados, en un número muy parecido todos ellos.

De los 25 partidos nacionales 18 llevaban candidatos presidenciales con doble postulación, es decir, eran candidatos a la Presidencia y también a diputado, lo que es permitido desde el 2002. De estos, solo dos partidos lograron elegir sus candidatos presidenciales como diputados, el de Nueva República, que eligió a Fabricio Alvarado y el Partido Liberal Progresista que eligió a Eli Feinzaig.

En el camino hacia las elecciones del próximo año, a diez meses de la votación, los diputados de Nueva República, Fabricio Alvarado y del Partido Liberal Progresista, Eli Feinzaig, serán sin ninguna duda nuevamente candidatos presidenciales, ya definidos, aunque no estén por sus partidos oficialmente así reconocidos. Son por ahora los únicos candidatos presidenciales conocidos.

En el caso de Eli Feinzaig ha tenido problemas internos. Uno de sus diputados se le salió de su fracción aduciendo el control que tiene Eli de su partido y de las pocas posibilidades que tenía de aspirar a esa candidatura nacional. También le habían cuestionado su papel de Jefe de Fracción parlamentaria, campo que tuvo que ceder en esta Legislatura. Para mí, sería natural que el primero de mayo próximo asumiera nuevamente la Jefatura de la Fracción, con más razón si vuelve a ser candidato presidencial. Recientemente, se le han salido dos diputadas más, debilitando la imagen de su partido a nivel parlamentario. Fabricio Alvarado aparentemente no tiene problemas en este sentido.

En el caso de Eli su partido prácticamente no existe. No ha tenido Asambleas importantes durante estos tres años, aparentemente no ha desarrollado organización partidaria regional. No tiene local abierto. La situación que ha tenido con sus diputados no la ha tratado a nivel de sus asambleas partidarias, ¿por temor o por debilidad organizativo-partidaria? De estas separaciones lo que pareciera es que actúa la mano no tan invisible del Jaguar de Zapote, ahora enemigo de Eli, que aprovecha lo que pueda para desnaturalizarlo y satanizarlo.

El Frente Amplio con una fracción parlamentaria que es bien reconocida por la calidad de sus diputados, no ha definido nada respecto a su posible candidato hacia las elecciones del próximo año. Quienes lo buscan en la Asamblea Legislativa han provocado que la diputada Sofía Guillén, que tiene buen protagonismo público, ya se desmarcó de esa candidatura presidencial. A Ariel Robles, Rocío Alfaro, Antonio José Ortega y a Jonathan Acuña los mencionan como posibles candidatos. Al interior del Frente Amplio mencionan a Patricia Mora y José María Villalta. En el caso de Villalta ya experimentaron una campaña electoral en que no asumió esa candidatura si no le permitían la doble postulación, terminando en esa campaña como candidato a diputado. Para mí, es muy buen candidato para la doble postulación.

A nivel del partido Unidad Social Cristiana ya limpiaron su cancha por la salida forzada del candidato, que, en ese partido, impulsaba el Jaguar de Zapote, lo que era muy evidente, que enturbió su imagen con actos de corrupción, lo que lo obligó a desistir de su aspiración presidencial. Hay presión parlamentaria para que deje su curul libre, que renuncie por la buena imagen de la Asamblea Legislativa. Está con el terreno limpio Juan Carlos Hidalgo, con un planteamiento sumamente conservador, lo que a mi modo de ver poco le ayudará para llegar a Zapote.

A nivel del partido Liberación Nacional ya están definidos sus precandidatos, en disputa con una convención nacional abierta, entre ellos, Álvaro Ramos, Carolina Delgado, Gilberth Jiménez, Marvin Taylor. Es una convención que presagia escándalos electorales internos que pueden llegar, en apelaciones, hasta el propio Tribunal Supremo de Elecciones, porque se moverán las garras del Jaguar de Zapote para enturbiar a ese partido y a su posible candidato presidencial.

Fuera de la Asamblea Legislativa, siguiendo las huellas del Jaguar, aunque Zapote la cuestione, Natalia Díaz del partido Unidos Podemos, realiza su trabajo silencioso, que le dio éxitos en las elecciones municipales pasadas.

Los “jaguares”, Luis Amador pareciera coquetear con el partido que llevó a Rodrigo Chaves a la Presidencia, con el partido Progreso Social Democrático.

La más distinguida de las jaguares, la exministra Laura Fernández, yace por ahora ante el público en un silencio y ocultamiento profundo. Los otros “jaguares” que dejaron el gobierno con Laura Fernández, por ahora son inexistentes para nada, ni para candidatos presidenciales ni a diputados, además de que ninguno de ellos, contando a Laura, tampoco tienen partido político conocido con el cual puedan aspirar a los puestos de elección popular.

En el campo abierto está el candidato presidencial, y también a diputado, del partido Esperanza Nacional, el politólogo y analista político, Claudio Alpízar, la candidatura más fresca que hay en este momento. El que por ahora tiene más claro el panorama y el objetivo de su llegada a la Casa Presidencial.

El presidente Rodrigo Chaves Robles, el Jaguar, el gran animal de Zapote, está en campaña electoral abierta y confrontativa. Su discurso, por ahora no es a favor de un partido en particular. NO puede hacerlo por tener prohibición constitucional. Pero, finamente, habla por todos los “jaguares” que “participarán” en las elecciones y habla en contra de todos los partidos políticos que están en la Asamblea Legislativa, habla contra todos los diputados de la Asamblea Legislativa, excepto los diputados independientes que lidera la Jaguara parlamentaria Pilar Cisneros, experta como ella se ha definido en enseñar a mentir. También ataca a cualquier político, dirigente político, comentarista o analista político que visualice como un peligro para él, para su gobierno o para sus “jaguares”. En realidad ataca todo el sistema político y democrático, falseándole sus instituciones y haciéndole perder su confianza ante la gente y el pueblo.

En todo este molote político sigue pesando la sombra del llamado bipartidismo nacional. Este concepto, equivocadamente se sigue usando como fuerza política, que ya no lo es.

El bipartidismo político respondió a la época en que dos partidos políticos, y solo ellos dos, se alternaban en el Poder Ejecutivo. Era la época en que Liberación Nacional y el principal partido opositor a Liberación Nacional, que para los efectos de este artículo llamaré Unidad Social Cristiana, se alternaban gobernando.

Desde 1953, cuando apareció Liberación Nacional en las elecciones, hasta hoy, ha habido 18 gobiernos. De estos, nueve han sido de Liberación Nacional, seis del PUSC, incluyendo aquí los gobiernos de Mario Echandi, José Joaquín Trejos Fernández y Rodrigo Carazo, dos del partido Acción Ciudadana, y el actual gobierno teóricamente del partido Progreso Social Democrático.

De esta forma, de los 18 gobiernos 15 han estado en manos de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana. Esta es la época dorada del bipartidismo político gubernativo, de dominio de gobierno, del Poder Ejecutivo, por esos dos partidos.

Con el ascenso al Gobierno del partido Acción Ciudadana en el 2014, reelecto en el 2018, se inició un Tripartidismo político en la esfera del Poder Ejecutivo y con la llegada del partido Progreso Social Democrático, en el 2022, tenemos un Tetrapartidismo en el Poder Ejecutivo. Es decir, cuatro partidos han ejercido el Poder Ejecutivo nacional.

Si a ello sumamos que el Partido Unidad Social Cristiana desde el 2006, en las últimas cinco elecciones, ha estado fuera del gobierno y fuera de las finales electorales, esa imagen del “bipartidismo” que se le achaca es muy débil. Por su parte, Liberación Nacional tiene tres elecciones seguidas, desde el 2014, que ha estado fuera del Poder Ejecutivo, aunque haya arañado esa posibilidad en el 2014 y en el 2022.

El concepto de “bipartidismo” nacional también se desarrolló en atención al control bipartidista de esos dos partidos históricos, Liberación y la Unidad Social Cristiana, que dominaban mayoritariamente la Asamblea Legislativa, lo que les permitía tomar acuerdos e imponer políticas y legislación nacional.

Hay que señalar, sin embargo, que en la Asamblea Legislativa prácticamente siempre ha habido varios partidos representados, aunque esos dos hayan tenido la mayoría de los diputados. Por su integración la Asamblea Legislativa ha sido polipartidista, multipartidista. Por el dominio de la mayoría parlamentaria hasta 1998 fue bipartidista. Desde esta época hasta hoy se ha debilitado esa toma de decisiones parlamentarias a manos de dos partidos. Se ha impuesto la negociación política. El viejo “bipartidismo” parlamentario, de la imposición mayoritaria de dos partidos, ha desaparecido.

Por eso no es válido, ni oportuno, ni correcto usar el concepto de “Bipartidismo”, como se sigue empleando.

En el caso del presidente Chaves su uso corresponde al ataque que mantiene contra esos dos partidos y por la vieja imagen “degradada” y “desprestigiada” con la que se les ha asociado a esos dos partidos. Aun así, no deja de tener razón el jaguar de Zapote de atacar al “bipartidismo” porque siguen representando esos dos partidos las organizaciones políticas más importantes de tipo nacional y parlamentario, especialmente el partido Liberación Nacional, que se ha mantenido como la fracción más numerosa de diputados en los últimos cinco gobiernos, y como partido aparenta todavía ser la mejor y mayor organización partidaria, seguida por la Unidad Social Cristiana, a pesar de sus debilidades electorales después del 2006.

Más preocupante que la sombra de bipartidismo que esos partidos todavía tienen, es la sombra que proyecta el presidente Chaves, propiciando sus “jaguares”, impulsando las divisiones internas en todos los partidos donde se ven sus garras, motivando a no votar por ninguno de los partidos políticos que le son adversos, y llamando a desplazar a todos los diputados actuales, que van a ser sustituidos natural y legalmente por las elecciones de febrero próximo, de manera que sus “jaguares” logren por lo menos 40 diputados, como lo ha venido sosteniendo, para poder desarmar todo el Estado de Derecho y el Estado Social de Derecho existente.

La sombra más peligrosa y tenebrosa que hay en la inmediatez política es el “chavismo”, que hay que derrotar electoralmente, que aunque no tiene partido propio a su nombre, trabaja fuertemente aprovechando las debilidades y pugnas internas de los demás partidos.

NO importa para el chavismo que todavía no existan candidatos “jaguares” oficiales, porque el candidato es el Jaguar de Zapote, en su actuación cotidiana y en el desplazamiento por todo el país, y con las redes de comunicación que mantiene activas. Además, porque ese candidato, de pronto puede ser el candidato real a diputado, a partir de agosto próximo, convirtiéndose en el principal contrincante político nacional y haciendo de la elección nacional de diputados el escenario más importante que hay que atender con buenos candidatos de alto valor moral, y de altos kilates políticos, lo que no se está viendo todavía en los partidos políticos interesados en las próximas elecciones.

Compartido con SURCOS por el autor.

Grupo ciudadano amplía denuncia contra Rodrigo Chaves por beligerancia política

Un grupo de denunciantes solicita al TSE medidas cautelares para que el mandatario deje de utilizar símbolos y expresiones que vincularían al gobierno con futuros partidos políticos

Un grupo de ciudadanos presentó una ampliación a la denuncia por beligerancia política contra el presidente Rodrigo Chaves Robles y varios ministros del Consejo de Gobierno ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El historiador Óscar Aguilar Bulgarelli dio a SURCOS detalles de la gestión.

La denuncia, que originalmente fue interpuesta el 30 de enero de 2025, ahora incorpora nuevos elementos que, según los denunciantes, evidencian una clara participación del gobierno en actividades político-electorales de cara a los comicios de 2026.

El símbolo del jaguar como centro de la controversia

«Hoy un grupo de ciudadanos estamos presentando una ampliación a la denuncia que habíamos puesto días atrás con respecto a la participación del gobierno y específicamente del presidente de la República en la campaña política, cosa que obviamente viola la Constitución, viola el Código Electoral», explicó Aguilar Bulgarelli.

El historiador destacó las recientes declaraciones de la diputada oficialista Pilar Cisneros, quien habría reconocido que «el símbolo del jaguar es parte de los símbolos que ocupan los que van a ser los posibles partidos del chavismo».

Entre los hechos denunciados figura la utilización del pin con la cabeza de un jaguar por parte del presidente Chaves y miembros de su gabinete, así como múltiples referencias al animal en discursos oficiales.

«Ha ‘condecorado’ al menos a dos personas, en nombre del país, lo que es muy ofensivo para todos nosotros, ciudadanos costarricenses, porque incluso el que le entrega a don Nayib Bukele lo ubica perforando una banda con los colores patrios y dándole nivel de condecoración oficial», señala el documento.

Discursos oficiales con tinte electoral

La denuncia enumera más de una docena de eventos oficiales donde el presidente habría hecho manifestaciones que los denunciantes consideran de carácter político-electoral, incluyendo referencias a la necesidad de contar con «cuarenta o cuarenta y cinco diputados» en la próxima Asamblea Legislativa.

Entre las situaciones más polémicas se encuentra un acto oficial realizado en Pérez Zeledón el 12 de febrero, donde según la denuncia se produjo el siguiente diálogo:

— «¿Yo les dije por quién votar?»
— «¡Nooo!»
— «¿Yo les dije por quién votar?»
— «¡Nooo!»
— «Ahora, les pregunto como compatriotas: ¿ustedes ya saben por quién votar?»
— «¡Síííí!» (y en el fondo se escuchan voces femeninas que dicen: «¡Vamos con los jaguares!»)

Vínculo con partidos políticos

Según los denunciantes, el presidente y sus seguidores estarían vinculados con el partido Pueblo Soberano y con el partido Motiva (en proceso de inscripción), ambos relacionados con el símbolo del jaguar.

La denuncia incluye declaraciones de diputados oficialistas en una entrevista televisiva, donde uno de ellos afirmó: «El apoyo de todos nosotros, los miembros oficiales, está con el presidente. Y este partido, Pueblo Soberano, asumiría la responsabilidad de dar continuidad a lo que el presidente ha estado haciendo».

Medidas cautelares solicitadas

Los ciudadanos solicitaron tres medidas cautelares específicas al TSE:

  1. Prohibir al presidente hacer uso de la imagen o pin de la cabeza del jaguar o cualquier manifestación física o verbal relacionada con este símbolo en su calidad de presidente.

  2. Prohibir al mandatario hacer referencia al «lapicero para votar» y llamados al voto por «40 o más diputados» en sus apariciones públicas.

  3. Impedir alusiones peyorativas u ofensivas a miembros de partidos de oposición o representantes de agrupaciones en la Asamblea Legislativa.

La denuncia original fue presentada por Oscar Castillo Rojas, Rocío Ramírez Varela, Erick Sojo Marín, Oscar Aguilar Bulgarelli, Rodrigo Humberto Campos Hernández y Marco Antonio Castillo Rojas.

El Tribunal Supremo de Elecciones deberá ahora analizar la ampliación presentada y determinar si procede con las medidas cautelares solicitadas mientras se resuelve el fondo del asunto.

¿Cuál es el partido político del presidente Rodrigo Chaves?

Vladimir de la Cruz

En la vida política del país cuando hablamos de elecciones y de gobiernos, generalmente decimos que el gobierno es el del partido político que ganó las elecciones presidenciales.

Así, hemos tenido los gobiernos ganados por el partido Liberación Nacional, en 1953, 1962, 1970, 1974, 1982, 1986, 1994, 2006, 2010, los gobiernos ganados por los partidos opositores a Liberación Nacional, como fue el partido Unión Nacional en 1958, la Coalición Unificación Nacional, en 1966, constituida por los partidos Republicano y Unión Nacional, el gobierno de la Coalición UNIDAD, en 1978, constituida por los partidos Renovación Democrática, Unión Popular, Republicano Calderonista y Demócrata Cristiano, los gobiernos de 1990, 1998 y 2002 ganados por el Partido Unidad Social Cristiana, los gobiernos del partido Acción Ciudadana, en el 2014 y 2018 y finalmente el gobierno del 2022 al 2026, ganado por el partido Progreso Social Democrático, que llevó a la Presidencia de la República a Rodrigo Chaves Robles, y eligió también un grupo de 10 diputados, entre ellos la fundadora de este partido, Luz Mary Alpízar Loaiza.

Cuando afirmamos que el gobierno es el del partido que ganó las elecciones lo hacemos sobre la base de que ese partido es una organización, que tiene una historia en sus dirigentes, que de ese partido se nombran los ministros de gobierno y otros altos funcionarios de las instituciones públicas, que son nombrados por el Poder Ejecutivo, al mismo tiempo que proyecta ese partido candidatos hacia el siguiente proceso electoral. Esto ha sido válido para todos los partidos que ganaron antes del 2022.

En las elecciones pasadas, del 2022, el partido Progreso Social Democrático tan solo fue una organización recién creada, para esas elecciones, que le sirvió únicamente para presentarse como candidato a Rodrigo Chaves Robles, quien no tenía tradición política nacional, de líder político en ese partido ni en ningún otro. Había regresado a Costa Rica, echado del Banco Mundial donde había trabajado muchos años, donde fue invitado a formar parte del gobierno de Carlos Alvarado Quesada, como ministro de Hacienda, por unos pocos meses, donde saboreó las mieles del gobierno, sin ser miembro del partido Acción Ciudadana y sin mantenerse en ese partido cuando salió del gobierno.

Ante las elecciones del 2022 buscó partidos políticos, grupos políticos, y posibles coaliciones que le apoyaran en su candidatura, lo que no le resultó más que con el partido Progreso Social Democrático, que le sirvió, finalmente, como un taxi alquilado, para participar como candidato presidencial, que le permitió sobresalir, como candidato para terminar de segundo en la primera ronda electoral y como triunfador en la segunda ronda de abril del 2022.

Así, el electo presidente no tenía partido político propio, ni ese partido pudo nombrar ningún ministro, miembro del partido Progreso Social Democrático, por lo que no se puede decir ni afirmar que el partido Progreso Social Democrático es el que haya gobernado Costa Rica en estos últimos tres años. Hemos tenido, en la realidad, de esta manera, un gobierno sin un partido gobernante. Como presidente, Rodrigo Chaves es el único que puede nombrar sus ministros y lo ha hecho improvisando personas. Como partido ganador de las elecciones el partido Progreso Social Democrático no ha nombrado ministros ni se puede afirmar que ha gobernado. Ni siquiera se puede decir que ha cogobernado con el presidente.

De hecho, Rodrigo Chaves ha sido como un “pizote solo”, frase popular que se usa en Costa Rica y en Nicaragua para destacar a este animal, cuando los machos al llegar a la adultez se separan del grupo, o su manada, para buscar pareja y seguir el camino solos.

El pizote, como animal, es un plantígrado, de larga cola delgada, como su cuerpo, que generalmente la lleva erguida. Tiene un hocico estrecho flexible, que se extiende más allá de su mandíbula inferior, con nariz muy saliente y puntiaguda, de orejas cortas y redondeadas, que alcanza a vivir hasta 17 años en áreas boscosas donde fácilmente se adapta a la presencia humana. Desarrolla, el pizote, gran capacidad para enfrentarse a diferentes ambientes. En este sentido Rodrigo Chaves más se parece al “pizote solo” que a un jaguar, animal con el que le gusta identificarse. Sigue siendo solo, un “pizote solo”, en su madriguera, con enormes deseos de seguir en esa madriguera y en la selva política nacional.

No tiene partido propio. No puede decir que con él gobierna el partido Progreso Social Democrático. El gobierna solo, como vive el pizote y como vive también el jaguar, que es otro animal que vive solo en su territorio. Jaguares y pizotes son animales que viven solos, con territorios exclusivos, que aunque se apareen y críen cachorros viven en solitario.

Ante el nuevo proceso electoral, de las crías del pizote o el “jaguar solo” de Zapote se han separado algunas, con la intención de participar en las elecciones nacionales. De las importantes separaciones, a nivel de ministros, que se le salieron, hasta ahora ninguno tiene partido político propio, ni ajeno conocido. Rumores son los que hay de varios partidos que se identifican con el “pizote solo” o con el Jaguar de Zapote, sin que todavía tengan cara de los ministros que dejaron de serlo.

El partido Progreso Social Democrático según los rumores políticos se encuentra igualmente sin candidato presidencial. La diputada Luz Mary Alpízar Loaiza, que podría ser candidata presidencial, anda ofertando su partido, como un nuevo taxi electoral, en busca de ese candidato. El que fuera ministro del MOPT, Luis Amador, es quien le hace señas a este taxi político

El presidente Rodrigo Chaves por su parte, a lo que se dedica es a impulsar un movimiento político de jaguares. Con esta imagen promueve “partidos” políticos que, identificados con ese animal, puedan elegir diputados y eventualmente un presidente que continúe su labor. Ha impulsado un “pin” con la imagen del jaguar que se la cuelga a quien pueda. Si alguno de sus partidos en proceso de inscripción electoral usa esa imagen del jaguar, el presidente, sus ministros y altos funcionarios de gobierno, obligados, a usar el pin del jaguar, tendrán que quitárselo, porque no pueden identificarse con ningún partido político, ni el gobierno, o mejor dicho el presidente podría estar aludiendo a los jaguares porque en ese caso sí podría ser acusado de beligerancia política.

Su actual beligerancia política se expresa en atacar a todos los partidos políticos, a todos los políticos, a todos los diputados excepto a los que lo apoyan, y a los poderes públicos. La forma de hacer política electoral es destruyendo, desvalorizando, debilitando a todos los que se le opongan políticamente o cuestionen su gestión gubernativa.

Desde el punto de vista parlamentario o legislativo el partido Progreso Social Democrático es el que se representa por la diputada Luz Mary Alpízar Loaiza.

Los otros diputados que ese partido eligió, que se salieron del partido Progreso Social Democrático, hablan en nombre del gobierno de Rodrigo Chaves, se identifican como la fracción oficialista, que es el nombre que se usa para identificar a los diputados con el partido de gobierno en la figura de su presidente. Por eso, se les debe identificar fuera del partido Progreso Social Democrático.

Parlamentariamente no se han salido de ese partido porque su pertenencia dentro de la Asamblea Legislativa les da privilegios, que no quieren perder. De hecho, ese grupo de diputados identificados con el jaguar o el “pizote solo”, son diputados independientes, y así se les debe tratar en el discurso político, en el análisis político, en la información política de los medios de comunicación.

Si esto, así se hiciera, se haría un mejor enfoque del activismo político de Rodrigo Chaves y de sus crías políticas que están en el proceso electoral tratando de sobresalir. Se podría precisar mejor su beligerancia y se les reduciría el espacio político a sus jaguares o pizotes.

Si Chaves, como tal, no tiene partido de gobierno, tampoco tiene partido en las actuales venideras elecciones. Al menos hasta hoy no tiene partido. Apoya a “jaguares” anónimos.

Por ahora, el partido político del presidente Chaves es él mismo, sin descendencia política conocida, a diez meses de las próximas elecciones.

Compartido con SURCOS por el autor.

Lanzados al circo

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

La indecisión, terminó venciendo a los cogobernantes Cisneros Chaves. No pudieron ponerse de acuerdo, sobre cuál ministro, sería el designado como candidato presidencial de Zapote, y se les acabó el tiempo. Luis Amador, «era el hombre», en quien se había invertido el mayor esfuerzo, pero el sospechoso pago de más de ¢1.000 millones a la constructora MECO, empujado por el Chaves y tramitado obedientemente por él, se lo trajo abajo, cual «chivo expiatorio». El Chaves no podía ser más su sombra; tenía que alejarse, y, así, se le cayó el candidato.

Ante ese contratiempo, por apresurarse a aplaudir, segura de ganarse «esa vacante», la libertaria Natalia Díaz, fue fumigada, desaparecida. Ante eso, Cisneros-Chaves, se trajeron a Laura Fernández, quien estaba vegetando en MIDEPLAN. Sin embargo, a pocos días de ponerla en el escenario del show semanal de mediodía, en Casa Presidencial, empezaron sus torpezas. Entre ellas, el pésimo manejo del proyecto de referendo, de la mano de Fabián Volio, Otto Guevara, Édgar Espinoza y José M. Villalobos, que fueron incapaces, de redactar un proyecto de ley, que no tuviese vicios de inconstitucionalidad. Al suceder así, se derrumbó, como un castillo de naipes, toda la estrategia de campaña electoral, que habría movilizado, se esperaba, a mucha gente por todo el país. Algunos lelos, hasta andaban recogiendo firmas, sin tener más que la foto del manoseado jaguar. Pero siguieron las torpezas. Una, que provocó hilaridad, fue la de ubicar el paso fronterizo de Peñas Blancas, ¡en el cantón de San Ramón!, y otra fue, en referencia a un asunto, de esos que, usualmente, no logra entender, dijo que era como tener «tigre amarrado contra burro suelto». Ni con la Media Docena nos hemos reído tanto. Lo que la gente cuenta, es que, al ser, por años, la «mano derecha» del alcalde de Cartago, el «genial» Mario Redondo, se habría contagiado de algunas de sus «virtudes». Por tanto, por eliminación, la ministra Fernández, perdió los pocos puntos, que la habrían llevado a la candidatura.

«Entonces, ¿qué podemos hacer?», se preguntó la pareja presidencial. Édgar Espinoza, quien por años le ha redactado los discursos, a su esposa Pilar, la buena lectora de noticieros, está muy cómodo y entretenido, haciendo esa tarea. Declinó, por tanto, ser candidato.

Buscando, apresurados, miraron hacia Quesada, el del AyA, ex Recope, pero ¡qué va!, ese está «con el agua al cuello», a punto de ahogarse, y, como era esperable, fue descartado.

Otro, podría ser, Batalla, el del MOPT, dedicado a medio terminar, algunas obras que le dejó don Rodolfo Méndez Mata, por lo cual, tiene poco que mostrar, aparte del malestar que provoca, la inauguración de obras inconclusas, como el puente del Saprissa, o «puente de las presas», o las incómodas rotondas en Hatillo. Además, su imagen «acartonada», como que no le ayuda.

En fin, al acabársele el tiempo, a los actuales ministros, a Cisneros-Chaves no les quedó más, que invitarlos a saltar al redondel, a ponerse las botas, y, como en el Coliseo Romano, a luchar por sobrevivir, ante las autoridades del imperio, donde, aunque parezca increíble, ¡hasta la Müller entró al juego!, después de analizar el horóscopo. ¿Habrá un ganador?

30.1.25

De aprendices y absolutistas

Lic. Javier Fco Cambronero Arguedas

Lic. Javier Francisco Cambronero Arguedas, Tomada de: http://www.encuentromunicipal.com/

Faltan 247 días para que el Tribunal Supremo de Elecciones llame a elecciones al pueblo costarricense y podamos votar para la presidencia de la república y la elección de 57 personas diputadas. Si ha sido importante con el paso de la historia, que como costarricenses nos fijemos muy bien a quienes vamos a elegir como nuestros gobernantes y representantes; la actual coyuntura demanda que hagamos un mayor esfuerzo, pues pocas veces en doscientos años de historia, nuestro futuro enfrenta un panorama desolador. Habrá que escoger entre una ruta que permita que sobreviva nuestro régimen democrático, como lo soñaron y construyeron nuestros abuelos, o ante nuestra indiferencia y pereza dejarlo perder y que sea la mediocridad, la vulgaridad y el fascismo los que sustituyan a las buenas formas del entendimiento y de acometer la búsqueda de soluciones a los graves problemas que nos agobian. No dejemos que la desesperanza ahogue nuestra fe y no seamos capaces de discernir en medio del signo de los tiempos. La violencia en todas sus formas ha venido ganando espacio y ella no ha sido un rasgo distintivo de nuestra sociedad y nuestro estilo de cómo vivimos y hacemos cambios a la democracia.

Vemos a superricos intentar gobernar al mundo e inducirnos a adorar el becerro de oro. Ya no se conforman con lo que tienen; lo quieren absolutamente todo y para ello no han dudado en tomar el poder político también, o colocar ingenuos y ambiciosos títeres que se plieguen a sus intereses.

Me aterra ver las formas de concentración de riqueza que han emergido en los últimos tiempos. Semejantes tan sólo a los inicios de la revolución industrial o de la expoliación de los recursos de América por parte de algunas potencias europeas al inicio de la Era Moderna.

Dentro de este contexto me he encontrado con una gran obra que posiblemente pocas personas han podido leer en Costa Rica. Se denomina Frente al Poder, donde su autor, el extraordinario periodista Martin Baron y ex redactor de Miami Herald, Boston Globe y Washington Post. La obra en español tiene menos de un año de publicada.

En una entrevista televisiva efectuada en 2018, sagazmente la octogenaria y brillante periodista norteamericana Lesley Stahl, le preguntó a Donald Trump, por qué insistía en denigrar a la prensa, respondió_ “¿Sabes por qué lo hago? Lo hago para desacreditarlos y menospreciarlos; así, cuando escriban cosas negativas sobre mí, nadie les va a creer”. Ojo, esta cita que planteo, es clave para entender mucho de lo que está ocurriendo en nuestro país.

Durante la campaña política desde octubre 2021 hasta hoy en día, por parte del presidente Chaves y la diputada Cisneros Gallo, rara vez ha faltado un día donde no se haya desacreditado la prensa o apuntar sus baterías hacia algo o alguien; cualquier estrategia de distracción es justificada con tal de evadir los graves problemas que enfrenta el país y la necesidad imperiosa de abocarnos a la búsqueda de soluciones. El ejercicio del poder político no puede ser reducido a un insultante, vulgar y abominable lloriqueo, “de que no se puede hacer nada porque no me dejan”, “o que tales y tales problemas son culpa de…” esa repugnante y patológica forma de reducir el ejercicio del poder a una eterna y estéril campaña política.

En esa pirotecnia discursiva primero se atacó a la prensa, luego a la Asamblea Legislativa, después a la Contraloría, posteriormente a gobernantes anteriores, a la fiscalía y magistrados, presidentes de los supremos poderes… Aún falta posar su atención dislocada y estrambótica, en el TSE. Cosa que probablemente pronto ocurrirá.

En esa enfermiza y delirante conducta, de conducir al Estado de Derecho y el imperio de la ley al límite; el perseguir y catalogar como enemiga a La Nación, al cerrar el Parque Viva (08-VII-22) y al acusar al banquero Baruch de evasión de impuestos ante Tributación Directa (I-23) rayan con saltarse la institucionalidad con baladíes artimañas, y en el plano de la gobernanza política hacen gala de una incapacidad absoluta de liderar procesos de reforma política, no sólo enviando proyectos de ley defectuosos sino además desaprovechando los periodos de sesiones extraordinarias, donde el Ejecutivo posee la iniciativa de ley que la Constitución Política les concede. Allí también Chaves y sus adláteres han mostrado una asombrosa ineptitud. Pretendieron atacar al Grupo Nación y dañar sus inversiones.

Curiosamente desde la campaña política, antes de mayo de 2022, Cisneros y Chaves atacan a un sector de la prensa llamándoles “prensa canalla”. Observen la gran similitud de tal conducta con lo expuesto por Trump en su primera campaña y mandato en EEUU. La Nación, CRhoy, Teletica, son de lo peor para el chavismo; pero esa misma prensa canalla que atacan hoy y mañana también, es objeto de reconocimiento por parte del presidente Chaves cuando el 1 de diciembre de 2022, día de abolición del ejército, al hacer un homenaje a doña Olga Cozza, dueña de Teletica por su aporte a la democracia costarricense. ¿Entonces??!!. Más grave aún, el 12 de marzo de 2024 ante el recrudecimiento de la persecución de la iglesia en Nicaragua, Chaves se resiste de acusar de dictadura al régimen Ortega-Murillo.

Estos perversos deseos de torcer la verdad, de rodearse de secretismos y faltas a la transparencia, hacen que el lobo del fascismo asome sus puntiagudas orejas. Este es un buen momento para recuperar algunos pasajes del texto De Calderón a Figueres, de Eugenio Rodríguez Vega, donde describe algunas de las conductas más deleznables del Calderonismo, en la década de los cuarenta, sobre persecución política y, violación del marco jurídico vigente y atisbos de una especie de estado totalitario.

Aquí no podemos permitir que la democracia muera en la oscuridad. Esta temeraria conducta de violar las normas y soslayar la democracia, puede irremediablemente propiciar que otros se animen a hacer lo mismo, erosionando las normas más mínimas del respeto y la convivencia pacífica. El aumento de lenguaje violento en diversos espacios, de discursos de odio e intolerancia hacia ciertos grupos, como las mujeres o grupos de orientación sexual diversa, son señales de que vamos por mal camino y evidencia un serio retroceso en aspectos que considerábamos que la sociedad ya había superado. Hoy por hoy, los ticos estamos convencidos que el lenguaje utilizado por Cisneros y Chaves incentiva y genera violencia, cada vez vemos más funcionarios del ejecutivo envalentonados utilizando este tipo de violencia verbal.

Volviendo a Trump y su manera de enfrentar a la prensa, a finales de enero de 2020 en 346 preguntas que le fueron hechas en el contexto del avance de la pandemia ocasionada por el COVID-19 -pandemia que no reconoció sino hasta en forma tardía- en 113 de ellas atacó a alguien en sus respuestas. Ese mismo año antes del 2 de noviembre, los expertos habían comprobado 503 falsedades en sus declaraciones. Se constituía en una persona mitómana; en su primer año de presidencia promediaba 6 mentiras al día, pasó a 16 en 2019 y 39 diarias en 2020. Para muchos periodistas “sus mentiras constituían una amenaza cancerosa a la democracia americana”. En nuestro caso, en la tercera semana del mes de enero de este año, acaba el presidente Chaves de presentar un proyecto de ley para eliminar las denominadas pensiones de privilegio, cuando en honor a la verdad, ya la legislación existente contempla topes a las mismas y establece su extinción. ¿Por qué semejante muestra de cinismo?, pues él era ministro de Hacienda cuando en el gobierno anterior se dieron dichas reformas. ¿A quién pretende engañar? Vaya usted a saberlo.

Hoy, no seremos cómplices ni testigos mudos del aumento desmedido de la violencia. Vemos crisis en la Policía de Control de Fronteras, en Vigilancia Aérea, en el Servicio de Guardacostas. Por la terminal de APM en Moín sigue pasando droga en cantidades industriales hacia Europa, mientras la captura de cocaína ha caído en forma estrepitosa. No en vano medios como El País en España, Le Monde en Francia, New York Times en EEUU y El Universal en México, han publicado sendas notas, destacando penosamente en lo que se ha convertido nuestro país en los últimos años.

La renuencia a saldar deudas del estado con la CCSS y a impulsar un verdadero mejoramiento de servicios en salud desde la benemérita institución, es grave y calamitosa.

Los severos daños al financiamiento de la educación pública y la desprotección del agro en la producción de alimentos, alcanza niveles críticos.

Rara vez hemos visto tanta inutilidad e incompetencia juntas. Pareciera que hay una voluntad manifiesta de Cisneros y de Chaves de conducirnos hacia un estado fallido y generar un retroceso en los importantes logros sociales y económicos que hemos acumulado en los últimos cien años de historia. En ese pasado dudo que haya muchas cosas de las cuales debemos arrepentirnos los costarricenses y que sean causa de sonrojo. Todo lo contrario, nuestros sabios abuelos fueron capaces de heredarnos una patria sustentada en la justicia social, progreso y bienestar, donde el trabajo honrado y la preocupación de unos por otros han sido los pilares fundantes. Claro, en esa ruta ha habido imperfecciones, errores y corrupción. Pero esta administración ha perdido la oportunidad de emprender reformas de calado y ha desperdiciado el tiempo mirándose acaso el ombligo. Nuestro acervo moral nos dará la fuerza para emprender dentro del régimen de derecho, las reformas para retomar el sendero de un país más inclusivo, más solidario y que siga generando oportunidades para su juventud, mujeres, combatir la pobreza y la exclusión de forma más eficiente. Poder soñar y construir un futuro mejor para todos, sobre todo los marginados y excluidos a quienes la institucionalidad no puede fallarles; aunado a ello la existencia de partidos políticos que retomen la senda de la formación, capacitación y la generación de propuestas de largo y mediano plazo.

El matonismo, malacrianza y violencia verbal que son las formas que ha seleccionado esta administración para comunicarse, han de ser contrarrestadas con la verdad, las buenas maneras y la decencia. El anhelo de soñar con un pueblo más culto y educado no son negociables. Infamias como tomar recursos destinados a la formación tecnológica de niños y jóvenes de zonas marginales, para pagar una póliza que proteja a los jerarcas de sus torpezas, mentiras y ocurrencias, no debe tener cabida en un país que se precia de democrático y civilista.

La validación que hoy se hace desde varias partes del Ejecutivo para justificar y practicar violencia, agresiones contra ciudadanos, seguir contrarios políticos y agredir brutalmente a la naturaleza, hordas de troles en redes sociales financiados sabe Dios con qué recursos, alabando a ciertos funcionarios púbicos, elevándolos a condiciones de cuasi dioses; sólo evidencia una ruta fascista de pérdida de libertades y de constreñir el espíritu civilista y democrático que hemos cultivado por décadas, para que ahora una gavilla de advenedizos, liderados por un aspirante a monarca, pretendan borrar de un plumazo todo resabio de civismo y democracia, añorando una Carta Magna hecha a su medida, como ya lo han logrado Ortega y Bukele en El Salvador.

Hoy debemos preguntar a Cisneros, a Chaves y sus acólitos: ¿por qué ese morboso deseo de debilitar los cuerpos de seguridad del país? ¿Por qué sospechosamente debilitar la educación pública que ha sido orgullo mundial hasta hace poco? ¿Por qué debilitar la seguridad social al no proveer de más recursos y una adecuada y sana gestión de la CCSS? ¿Por qué temerariamente destinar cada vez menos recursos al combate de la pobreza y la desigualdad a través de limitar becas para estudiantes y reducir los bonos de vivienda?

Para bufones, arlequines e inútiles ya no hay espacio.

Dentro de 459 días habrá nuevos inquilinos en Zapote. Y es con movilizaciones, ideas y argumentos como podrán ser derrotados esos espurios, infames y sedientos deseos de quienes sueñan con más poder y que con ardid confunden lo púbico con lo privado. No olvidemos que Chaves fue electo con una menor cantidad de votos que Alvarado. Y que Alvarado Quesada fue electo con una menor cantidad de votos que Solís Rivera. La desafectación que siente esta generación por lo político debe conducir a una sacudida nacional que nos saque del conformismo, la indiferencia y de cierta modorra tropical, antes de que seamos despojados de nuestros derechos más elementales.

O tendremos allí sentada un persona lacayo de Cisneros y Chaves absolutamente inoperante e incapaz de reaccionar ante los desafíos que la patria demanda. O alguien capaz de reencontrar y renovar la ruta costarricense dentro de un marco democrático y que con sagacidad sabrá liderar, diseñar, discutir y proponer salidas a los atolladeros que hoy nos abruman.

26-I-25

¿Es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones?

Vladimir de la Cruz

¿Me preguntan con frecuencia, y con preocupación algunas personas y amigos, si es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones? Mi respuesta ha sido en general que sí es posible. Como posibilidad eso es posible. Como realidad eso está por verse. Veamos algunos escenarios.

1.- Las coaliciones son las uniones que realizan varios partidos políticos para integrarse, todos ellos, en uno que los reúna a todos bajo una denominación particular, sin que los partidos desaparezcan, se desintegren o anulen su existencia electoral, dando paso a ese nuevo partido, que es la coalición y que actúa solamente para el proceso electoral para el cual se constituye. Las coaliciones en general se dan a todo nivel, presidencial y de diputados, pero pueden darse a nivel presidencial, manteniendo la individualidad electoral en las listas de diputados si así lo acuerdan o deciden.

Las fusiones de partidos se dan cuando dos o más partidos se unen de una manera que desaparecen del todo como organizaciones para dar paso a una nueva, a todo nivel, nacional, provincial y cantonal, para efectos electorales a partir de ese momento de su fusión.

También hay alianzas electorales que se dan cuando uno o más partidos, sin coaligarse y sin fusionarse, le dan el apoyo electoral a otro partido, generalmente, en su lista de presidencial; es decir, llaman a votar por el candidato de ese partido a nivel presidencial, manteniendo su organización y sus listas de candidatos a diputados.

En la historia electoral nacional hemos tenido coaliciones, fusiones y alianzas. Algunas de ellas son: el intento de coalición que se hizo en 1939, impulsada bajo la iniciativa del expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno, que había roto con su partido Republicano, que apoyaba la candidatura del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, quien había recibido el apoyo de la Iglesia Católica, en ese momento muy conservadora, con el compromiso de derogar las leyes liberales de 1882 y 1884. Ricardo Jiménez se opuso, se separó del partido y constituyó un movimiento político “jimenista”, que logró unir en el intento de la Coalición Alianza Democrática Nacional, a los liberales, los jimenistas, los masones, los comunistas, y otros grupos con la intención de detener la derogatoria de esas leyes. Finalmente, no pudieron participar en las elecciones de 1939-1940, que se definieron entre los comunistas del Bloque de Obreros y Campesinos, el Partido Republicano y el Partido Guanacasteco del Dr. Vargas Vargas, ganando la presidencia de la República el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

Durante su administración, en 1943, al calor de la aprobación de las Reformas Sociales, se unieron los comunistas, la Iglesia Católica y el gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Ese mismo año, para darle continuidad y firmeza a esta Reforma Social, se impulsó la coalición electoral del Partido Republicano y de los comunistas, ya llamados desde 1943, Vanguardia Popular, bajo el nombre de Bloque de la Victoria, el cual impulsó la candidatura presidencial de Teodoro Picado Michalski, que resultó triunfadora. En su contra se aliaron fuerzas socialdemócratas recién nacidas en el país, con el movimiento político que apoyaba al expresidente León Cortes para enfrentar a Teodoro Picado. La Iglesia Católica apoyó al Bloque de la Victoria.

2.- En las elecciones de 1947-1948 el partido comunista, Vanguardia Popular, había impulsado su propia candidatura, el partido Republicano proponía la candidatura del Dr. Calderón Guardia, y la oposición política impulsaba la de Otilio Ulate Blanco. En la tensión de aquel momento el Partido Vanguardia Popular llamó a votar por el Dr. Calderón Guardia. Los comunistas habían tratado de negociar otra candidatura distinta a la del Dr. Calderón Guardia, con apoyo de algunos destacados políticos republicanos, lo que no fue posible, y lo que obligó a apoyar en la práctica, finalmente, al Dr. Calderón Guardia. El resultado de esa elección fue la Guerra Civil de marzo abril de 1948 y las prohibiciones electorales que se impusieron contra los comunistas desde 1948 hasta 1975.

3.- Superada la Guerra Civil, desintegrada la alianza fáctica, de las fuerzas políticas, en torno a los triunfadores de la Guerra Civil, se constituyó el Partido Liberación Nacional en 1951. El nombre obedecía al homónimo que tenía el Ejército constituido en la Guerra Civil para defender el triunfo electoral de Otilio Ulate que había sido anulado por el Congreso de la República, lo que detonó el alzamiento armado encabezado por José Figueres Ferrer.

En 1953 el Partido Liberación Nacional ganó la elección. En esa elección se dieron alianzas de distintas fuerzas, incluso los comunistas desde la clandestinidad, alrededor de Fernando Castro Cervantes, opositor a Figueres.

Para las elecciones de 1958, el Partido Liberación Nacional tuvo una escisión. Jorge Rossi Chavarría se salió de ese partido y se enfrentó electoralmente a Liberación Nacional. La oposición política a Liberación Nacional se coaligó con los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postuló a Mario Echandi Jiménez que ganó la presidencia.

En las elecciones de 1966 bajo el nombre de Unificación Nacional se unieron nuevamente los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postularon al profesor universitario José Joaquín Trejos Fernández, quien resultó electo presidente, derrotando al partido Liberación Nacional. En esta elección solo estos dos partidos participaron.

4.- Para las elecciones de 1970 y de 1974 se permitió que los comunistas participaran en las elecciones. Ya habían surgido otros partidos de izquierda, el Socialista Costarricense y el Movimiento Revolucionario del Pueblo.

5.- Para las elecciones de 1978 varios partidos y movimientos políticos constituyeron la Coalición Unidad, que postuló a Rodrigo Carazo Odio, que resultó electo presidente. En esta elección los partidos Socialista Costarricense, Movimiento Revolucionario del Pueblo y Vanguardia Popular constituyeron la Coalición Pueblo Unido. En las elecciones de 1982 volvieron a participar las Coaliciones Unidad y Pueblo Unido.

6.- En el gobierno de Luis Alberto Monge Álvarez, 1982-1986, la Coalición Unidad se desintegró y los partidos que la constituían se fusionaron dando origen desde entonces al Partido Unidad Social Cristiana.

7.- En las elecciones de 1986 la izquierda se dividió en dos coaliciones, una Pueblo Unido y otra bajo el nombre de Alianza Popular, con los candidatos presidenciales Álvaro Montero Mejía y el Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz, respectivamente. La Coalición Pueblo Unido se mantuvo en las elecciones de 1990 con la candidatura de Daniel Camacho Monge.

8.- En las elecciones del 2002 se constituyó una coalición de izquierda, “Cambio 2000”, que postuló a la presidencia al Dr. Walter Coto Molina. En las elecciones del 2006 de nuevo grupos de izquierda inscribieron la Coalición Izquierda Unida, que postuló a Humberto Vargas Carbonell.

9- En los procesos electorales del 2010, 2014, 2018 y 2022 no participó ninguna coalición, aunque hubo amagos por constituirlas. Esta es la realidad política electoral de este tipo de experiencias. Tres coaliciones victoriosas, en 1958, 1966 y 1978. Las otras sin ningún éxito.

¿Qué hace difícil la constitución de coaliciones? A mi modo de ver, las dificultades que enfrenta la posibilidad de constituir coaliciones son, entre otras causas, las siguientes:

A.- La falta real de voluntad política por constituirlas. La Coalición exige sacrificios políticos de los que quieren unirse. Los partidos o movimientos políticos que quieren unirse tienen que estar dispuestos a aceptar los términos de la unidad, las candidaturas que se van a proponer y la elaboración del Programa Político mínimo que se va a ofrecer al electorado.

B.- Además, implica la discusión de los puestos a elegir. El orden de distribución de los puestos si es por partidos políticos, las condiciones de la distribución de esos puestos que tiene que ver con la antigüedad de los partidos, de sus historiales políticos, de los porcentuales o números de votos obtenidos en procesos electorales anteriores si han participado en ellos. Si la escogencia de puestos es por altas personalidades así consideradas requiere mayor grado de consenso entre los partidos que se van a unir.

C.- Se discute incluso sobre las posibilidades de financiamiento electoral que se logre por la participación en las elecciones, de la forma de cómo distribuirlo entre los distintos partidos coaligados.

D.- Elementos que han privado en discusiones sobre posibles coaliciones son ¿por dónde empezar?, por definir ¿qué es lo primero?, en lo que hay que ponerse de acuerdo. Aquí surgen muchas veces las dificultades.

Si lo primero es determinar el Programa de Coalición, lo que puede llevar mucho tiempo su discusión. Si lo primero es encontrar el candidato presidencial aceptable a todos los grupos. Lo segundo, no menos complicado, es la distribución de los puestos a elegir.

Estos, entre otros aspectos, son los que deben abordarse, tomando en cuenta la experiencia histórica nacional, para actuar frente al reto que impone el proceso electoral de este año con miras a las elecciones nacionales del 2026.

En la perspectiva inmediata pareciera ser que el objetivo central y el más importante de las elecciones próximas va a ser la elección de los futuros diputados y no la del próximo presidente.

En cualquiera de estas dos perspectivas la urgencia política es tratar de desarrollar un grupo, un partido político qué en su condición de Gran Coalición Nacional, pueda hacer frente al peligro institucional que representa el Presidente Chaves y su grupo político empresarial, para la institucionalidad y la administración pública estatal nacional, por un lado.

Por otra parte, la integración de la próxima Asamblea Legislativa, la del período 2026-2030, a la cual el grupo político del presidente Chaves le está poniendo la mira como la palanca necesaria para provocar los cambios necesarios que conduzcan a la desintegración total del Estado Social de Derecho todavía existente en el país, y el sometimiento del Estado de Derecho, de los Poderes públicos, al Poder Ejecutivo como el gran rector del desarrollo del Estado y de las políticas públicas a partir del próximo gobierno, en caso de seguir este mismo grupo gobernante, y tener al Poder Ejecutivo como el conductor de esos otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial, sujetos a las decisiones autoritarias del Poder Ejecutivo como existen en Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

¿Eso es realmente lo que necesitamos como sociedad, como país, como colectividad nacional?

¿Estamos en capacidad de constituir esa gran Coalición Nacional, que patrióticamente nos permita avanzar a niveles superiores y mejores de nuestra Democracia social?

 

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