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Etiqueta: Estado Social de Derecho

Mensaje para personas luchadoras sociales de la Zona Sur

Comunicado

De: Asociación para la Defensa de los Usuarios de los Servicios Públicos (ADUSP).

INVITACIÓN A LA MANIFESTACIÓN DEL 25 DE OCTUBRE 2023.

HORA: 10 am.

El Frente Nacional de Lucha (FNL) les INVITA a la MARCHA por la DEFENSA del Estado Social de Derecho el próximo miércoles 25 de octubre del 2023, a partir de las 10 am en Palmar Sur.

Salgamos a MANIFESTARNOS en defensa de toda la institucionalidad pública hoy GRAVEMENTE amenazada por las políticas que desarrolla el actual gobierno NEOLIBERAL del presidente Rodrigo Chaves Robles.

Salgamos a defender el sector AGROPECUARIO seriamente amenazado de DESAPARICIÓN salgamos en conjunto con el movimiento social costarricense a defendernos del IRRESPETO de este gobierno nefasto a las organizaciones sociales y a sus representantes.

Salgamos a expresar nuestras demandas y a exigir soluciones a nuestras necesidades en una mesa de trabajo donde se elabore un PLAN DE DESARROLLO INTEGRAL para la ZONA SUR.

Para efectos de COORDINACION con: Renier Canales Medina al teléfono 8454-2315 (WhatsApp).

Firma responsable: Renier Canales Medina.

Zona Sur 23/10/2023.

Imagen Zona Sur de Costa Rica. Foto SURCOS.

Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo convoca a protesta nacional

  • Organizaciones diversas sociales y productivas, llaman a la población nacional a protestar pacíficamente este 25 de octubre.

  • La protesta se sustenta en importantes componentes de demanda nacional de los sectores que conforman la mesa nacional de diálogo social y productivo, así como organizaciones a fin en la defensa del Estado Social de Derecho y la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Diversas Organizaciones Sociales y Productivas, sindicatos, organizaciones del Movimiento Estudiantil, Universidades Públicas, Magisterio Nacional y colectivos de la Sociedad Civil convocan desde la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo a una gran protesta nacional, este 25 de octubre, contra las políticas que destruyen el Estado Social de Derecho, y por la defensa de una Costa Rica próspera, libre, inclusiva y solidaria.

Exigimos el respeto al Estado Social de Derecho enmarcado dentro del mandato constitucional establecido en el Artículo 50 que indica: “El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza. Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado

La protesta saldrá oficialmente en San José, a partir de las 9:00 a.m, en la Plaza de la Democracia donde será la concentración de la gran Área Metropolitana, sin embargo, se realizarán manifestaciones regionales en diferentes puntos del país a partir de 8: am hasta 2:00 pm: en regiones como: Limón centro, Caribe Sur, Caribe Norte, Guanacaste, Puntarenas, Pérez Zeledón y Zona norte del país.

Las diversas movilizaciones tienen por objetivo expresar el descontento ciudadano ante las políticas públicas del actual Gobierno y sus alianzas en la Asamblea Legislativa, en favor de la defensa del Estado Social de Derecho en un contexto de constante amenaza y socavamiento a la institucionalidad costarricense.

Entre las demandas nacionales que mueven a los diferentes sectores a alzar la voz, se encuentran:

  • La soberanía y seguridad agroalimentaria:
  • Salud y Educación Públicas universales y de calidad,
  • La protección del ambiente y nuestra seguridad energética;
  • Respeto a la democracia y autonomías institucionales;
  • Cumplimiento de los derechos humanos;
  • Justicia económica y tributaria;
  • Creación de oportunidades y empleo;
  • Financiación y promoción del arte y cultura;
  • Facilidades para obtención de vivienda digna,
  • Atención urgente e integral de la inseguridad ciudadana

Como Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo instamos a que se promueva una articulación multisectorial de unidad nacional, mediante la protesta social para la incidencia política/estratégica en defensa del Estado Social de Derecho. Hacemos un llamado vehemente a todos los sectores políticos del país y, en especial, al Gobierno de la República, a reconocer la importancia del diálogo social efectivo en la solución de los diversos problemas que aquejan al país y afectan particularmente a los sectores sociales y productivos menos favorecidos.

¡Instamos a otras organizaciones, sectores y a la sociedad civil en general a unirse a esta gran movilización por la defensa de una Costa Rica Próspera, libre, inclusiva y solidaria!

Compartimos el enlace a la conferencia de prensa: https://fb.watch/nKoxFSL1tG/?mibextid=Nif5oz

Ser radical

Adriano Corrales Arias*

            ¿En qué consiste o qué significa ser radical? Según la RAE (del latín tardío radicalis, derivado también del latín radisicis: “raíces”), es lo “perteneciente o relativo a la raíz”, mejor dicho, lo “perteneciente o relativo a las raíces” (de las palabras). En botánica es lo “dicho de cualquier parte de una planta que nace inmediatamente de la raíz: hoja, tallo radical”, en el campo de la química sería el “agrupamiento de átomos que interviene como una unidad en un compuesto químico y pasa inalterado de unas combinaciones a otras” y en matemática la “raíz cuadrada”. Posee también otros significados como “fundamental o esencial, “total o completo” (cambio radical) e, incluso –y, según mi criterio, forzado o sesgado– “extremoso, tajante, intransigente”, o “partidario de reformas extremas” (nótese la contradicción o paradoja: ¡o son reformas o son extremas!; no hay reformas radicales).

            De tal modo que ser “radical”, o actuar radicalmente, es ir a la raíz de las cosas, de los hechos y, naturalmente, de las palabras, de los conceptos. “A la raíz del cacho”, diría nuestra gente. Dicho de otro modo, implica no quedarse en la superficie, en lo aparente, sino bajar a lo que no se ve, a lo oculto, pero que, –como en el caso de las plantas– es lo nutricio para la existencia de la naturaleza, del cosmos y de todo fenómeno sociocultural e, incluso, “sobrenatural”. Ello conlleva una alta dosis de curiosidad humana y conduce a la búsqueda de saberes (conocer lo que se oculta, indagar en el enigma; de allí tal vez se derive el mito del árbol del conocimiento en el paraíso perdido), que son los acicates de la investigación científica y de la incesante actividad artístico/literaria y filosófica.

            En la época de la globalización bajo esquema neoliberal y de la contrarreforma que la misma impulsa para acabar con el Estado Social de Derecho (iniciada en nuestro país en los años ochenta del siglo pasado y extremada en la actual administración), asistimos al borrado histórico y sociocultural dado que, a la misma globalización (internacional) y a la contrarreforma (local, aunque también aplicada en otros lares, Europa, por ejemplo) no le conviene. Para acabar con las reformas sociales e institucionales de los años cuarenta del siglo pasado –luego de una corta pero cruenta guerra civil–, mismas que permitieron la erección del “Estado Benefactor”, es necesario desaparecer su historia. Pero, además, evitar que se hurgue en la misma –así como en la que hizo posible esto que conocemos como Costa Rica o América– y se divulgue. Es decir, obstaculizar la investigación y la enseñanza –extensión– de la misma y de todos los saberes que se agrupan a su alrededor: ciencia, literatura, arte, filosofía; humanidades en general. En radical: acabar con el conocimiento auténtico para que prolifere lo superficial, lo liviano, lo estrictamente necesario para la contrarreforma. En una palabra: acabar con el sistema educativo público (básico, secundario y superior) para privatizarlo y posibilitar el negocio con una formación básica destinada únicamente a la producción y al consumo.

            Quiero insistir en la naturaleza de la universidad, especialmente pública. La misma nace en Europa como expresión del desarrollo intelectual –iniciado en el siglo XI alrededor de la filosofía y la teología– y se desarrolla en la edad media europea como un conglomerado de profesores y estudiantes (universitās magistrōrum et scholārium) que muy pronto cuentan con el apoyo y el fuero de diferentes estados en Italia, España, Inglaterra y Francia, particularmente. Ya en siglo XVIII se van a decantar dos modelos: la napoleónica en Francia y la humboldtiana en Alemania. La primera subrayaba la docencia para graduar cuadros técnicos y profesionales al servicio del estado y la segunda la investigación científica como búsqueda de nuevos conocimientos. La universidad contemporánea conjuga ambos modelos agregando un tercero: la extensión universitaria, conocida también como acción social. Así la universidad debe investigar (producir conocimiento) para una docencia de calidad a la altura de los tiempos y de los nuevos saberes y tecnologías, pero, además, debe vincularse con la sociedad que la hace posible para compartir esos saberes en tanto aprende también de la comunidad donde se aloja. Así, la educación superior pública es una inversión social, cultural y científica integral y dialógica al servicio de la sociedad que la hace posible, para ello debe contar con un fuero especial –la autonomía– de tal modo que su quehacer y presupuesto no dependan de avatares y caprichos políticos, tal y como acontece en el presente. A cambio, la universidad privada lo que busca en esencia es el lucro, la ganancia; por eso privilegia la docencia y, salvo serias excepciones, sobre todo en países “desarrollados”, no realiza investigación ni extensión. De allí sus serias carencias académicas.

            Así entendemos, de mejor manera, los ataques desmedidos, arteros y cínicos al conocimiento, a la acción sociocultural, al arte y al pensamiento representados por la institucionalidad que los genera y promueve: la universidad pública y el sistema educativo (MEP), cuya cristalización ha conllevado un ingente esfuerzo nacional o, como dice nuestro pueblo, “ha costado un ojo de la cara”. Dichos ataques –que no son nuevos ni mucho menos– no se quedan allí, se extienden a la seguridad social y a la salud, a la banca nacional, a las telecomunicaciones, el comercio exterior y a otros ámbitos de acción estatal, en fin, a las actividades estratégicas del quehacer y ahorro nacionales; lo dicho: al Estado Social de Derecho construido con sangre sudor y lágrimas y el cual permitió, hasta hace poco, el ascenso social y la promoción de oportunidades socioeconómicas, educativas y culturales para miles de hogares costarricenses.

            Lo peor: además de ocultar, confundir, desprestigiar y poner en contra a una masa intoxicada ideológicamente por el discurso único de una “prensa canalla”, o lo que podríamos denominar como “dictadura en democracia” (término acuñado por quien sacudiera la institucionalidad con un “bazoocazo constitucional” –según uno de sus ex compañeros ya ido– para perpetuarse en el poder y profundizar la contrarreforma iniciada –vaya paradoja– en el gobierno del ex compa que lo acusaba de golpe de estado técnico), la cual ha logrado invertir los términos: los culpables del deterioro del país y sus finanzas son los educadores, profesores universitarios, estudiantes, funcionarios y trabajadores públicos, no sus mecenas políticos –creadores de franquicias y turecas electoreras según sus necesidades–, es decir, los evasores y elusores, esos grandes empresarios nacionales y trans-nacionales (tránsfugas), verdaderos culpables de la crisis actual inducida por la misma contrarreforma que impulsan a favor de sus grandes negocios corporativos y off shore –¡oh belleza!– con el apoyo del estado cooptado por ellos mismos a pesar de su vilipendio y desmantelamiento.

            Ser radical entonces es buscar la luz del conocimiento (Lucem Aspicio reza el logo de la Universidad de Costa Rica) para enfrentar las diversas y complejas problemáticas humanas y de la naturaleza. Ir a la raíz de los asuntos para comprender nuestro mundo con sus pluriversos y así tratar de develar y dilucidar los enigmas existenciales y cósmicos que nos rodean y nos implican. He allí la actitud de toda persona que aspire a la transparencia y a la honestidad intelectual con ánimo solidario. Ojalá que nuestro inteligente pueblo, hoy confundido y embaucado por el discurso único y los cantos de sirena neoliberales, se radicalice para que logre comprender lo que le están birlando desde hace mucho rato: su razón de ser; el Estado Social de Derecho que hizo la diferencia en un país pequeño cobijado por la reforma social y por las garantías sociales gracias a sus luchas, a su sangre vertida en el campo de batalla, mismas que hoy sus enemigos de siempre intentan, sin oposición alguna, arrebatarle.

            Seamos radicales pues. Vayamos hasta la raíz para conocer en profundidad el generoso, pero intrincado, árbol de la vida y así conseguir las herramientas necesarias para que la luz del saber, de la justicia social y de la auténtica democracia, brille para todos sin distingos de ninguna clase.

*Escritor

Crisis de la CCSS y del Estado Social en Costa Rica

El pasado martes 12 de setiembre a las 9:00 a.m., el Instituto Tecnológico de Costa Rica desarrolló un foro titulado “Crisis de la CCSS y del Estado Social en Costa Rica” como acción afirmativa en defensa del Seguro Social y de las instituciones públicas en general, las cuales atribuyen al bienestar de la sociedad costarricense. 

En esta actividad participaron: 

  • María Estrada Sánchez (Rectora del TEC).
  • Marta Rodríguez González (Directiva de la Caja).
  • Karen Marín Arguello (Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica).
  • Álvaro Ramos Chaves (Expresidente Ejecutivo de la Caja y Rocío Sáenz Madrigal (Expresidenta Ejecutiva de la Caja).   

En aras de aportar en la lucha por el Seguro Social, el Consejo Institucional del TEC decidió designar una Comisión Especial para trabajar en un pronunciamiento en defensa de la CCSS, así como en la elaboración de un plan de acción que pueda ser ejecutado por parte de esta institución. Dicha Comisión está conformada por Osvaldo Durán Castro (Representante de la Cátedra de Agenda Nacional del TEC), Benjamín Campos Chavarría (Cátedra de Realidad Nacional Yolanda Oreamuno), Gabriel Masís Morales (Cátedra Elizabeth Odio), Jhony Gómez (Oficina de Comunicación y Mercadeo), y Kelly Chacón (Asociación de Funcionarios del TEC). 

La crisis del Estado Social de Costa Rica incluye ataques directos a cuatro pilares fundamentales que le han dado una calidad de vida aceptable a la población costarricense: la educación, la salud, la seguridad, la soberanía alimentaría y las garantías laborales. 

En este sentido, la Caja se encuentra bajo un ataque constante, el cual pone en peligro su existencia, pilar del desarrollo de la democracia y la paz social costarricense. No es posible pensar en un Estado de Bienestar, sin contemplar los aportes sociales que la Caja brinda al país. No debe ser aceptable, tal y como expresa la Rectora del TEC, que la sociedad costarricense considere que la Caja sea el problema: la realidad es que el Seguro Social enfrenta un fuerte endeudamiento por parte del Estado, quien no se ha visto comprometido a solucionar ni a disminuir este problema. 

Tal y como comenta Karen Marín, las distintas crisis que atraviesa el país son resultado de un periodo largo de años de ataques e intento de debilitamiento de la institucionalidad costarricense, sin embargo, durante el año de gestión del Gobierno Chaves Robles, estos ataques se han profundizado. En el caso de la Caja, el presidente Rodrigo Chaves ha insistido en hacerle creer a la sociedad civil que la Caja está quebrada y que ya no se puede hacer nada para salvarla, cuando la realidad es que, a partir de intereses privados y mercantilistas, ha buscado desmantelarla desde adentro. 

A pesar de estar atravesando un panorama complejo, expresa Marín, y a raíz de las distintas crisis que enfrentamos, las personas están generando diferentes formas de organización y movilización social en diversos sectores para buscar la unión y el consenso. l

Compartimos el video del foro:

Adicionalmente, otros foros que se estarán realizando: el martes 19 de septiembre en el Auditorio del Recinto Zapote del ITCR, el martes 17 de octubre en San Carlos a la 1:30 p.m. y, por último, se realizarán foros en Limón y Alajuela los cuales están por definir.

Gran protesta nacional contra las políticas del gobierno que destruyen el Estado Social de Derecho en Costa Rica

Comunicado
Miércoles 13 de septiembre, 2023.

  • Organizaciones sociales y productivas convocan movilización nacional el próximo 25 de octubre 2023.

  • Motivamos a otros sectores y frentes de lucha para que ejerzan el derecho a la protesta social

  • Nos movilizamos en contra las políticas que destruyen el Estado Social de Derecho, a su vez por la defensa de Por una Costa Rica próspera, libre, inclusiva y solidaria y en armonía con la naturaleza.

Diversas organizaciones sociales y productivas que participan en la ‘’Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo’’ convocan para el próximo 25 de octubre a una marcha nacional con expresiones regionales, contra las políticas que destruyen el Estado Social de Derecho en Costa Rica. La hora salida será a las 9:00 am, hacia casa presidencial, y oportunamente se darán a conocer los detalles del lugar de salida de la movilización en San José.

Esta convocatoria busca enmarcarse y ampararse a partir de lo establecido por al artículo 50 de la constitución política de Costa Rica, donde se señala que el Estado debe procurar el mayor bienestar a todos los habitantes, para lo cual debe organizar y estimular la producción y el más adecuado reparto de la riqueza, así como garantizar un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. También reconoce el legítimo derecho de las personas para denunciar los actos que lesionen esos mandatos constitucionales. (ART. 50)

Lideres y lideresas de las organizaciones, ven con preocupación la coyuntura política a nivel nacional, el cómo avanza desde el Poder Ejecutivo y Legislativo iniciativas que atentan contra los cimientos del Estado Social de Derecho costarricense, en particular, las garantías sociales y derechos laborales, afectaciones directas a los servicios sociales como es la Educación Pública, Salud Pública, Vivienda Popular y Seguridad Social, así como la Seguridad y Soberanía Alimentaria.

Asimismo, preocupa a las organizaciones sociales y productivas los temas en materia de transición y protección energética, crisis climática, la promoción de la venta de activos del Estado, el debilitamiento de las instituciones públicas del país, el alto costo de la vida, el alto costo de la canasta básica, precarización y pocas oportunidades de acceso a vivienda, el desempleo y el incremento de la inseguridad ciudadana e inseguridad alimentaria.

Otros temas que motivan la movilización nacional, es la crisis relacionada a los derechos humanos, reflejada en la crisis migratoria, la violación a derechos humanos claves a poblaciones históricamente excluidas y el retroceso en derechos laborales, culturales y artísticos que hemos alcanzado como país y que han contribuyen a la equidad social, algo que en muchas décadas nos llenó de orgullo ante el mundo.

La realidad en nuestro país es cada vez más adversa en términos de cerrar las brechas históricas de desigualdad social, según datos del Estado de la Nación (2022) el indicador del coeficiente de Gini alcanzó en el 2021 el nivel más alto desde 1987 (0,524), lo que nos muestra dificultades en el poder adquisitivo de los hogares, lo que representa el incremento de la pobreza frente a sectores que se hacen cada vez más ricos en nuestro país, no es para menos que la población en pobreza extrema creció de forma preocupante, pasando de un 6 % en abril a un 8 % en diciembre del año 2022, Según el informe Análisis del mercado laboral y pobreza en Costa Rica.(2022), este mismo informe indicó que una de cada cuatro personas en Costa Rica (el 24,9 %) se ubicó bajo la línea de pobreza.

El país enfrenta la crisis educativa más compleja de los últimos 40 años, se refleja con uno de los presupuestos más bajos en la historia, a pesar de que la constitución política establece debe ser de un 8% del PIB, generando mayor incertidumbre de cómo y con cuáles recursos se deberá enfrentar la alarmante estadística que reveló del Estado de la Educación (2023) indicando que solo 4 de 10 estudiantes logra ingresar a la universidad, así como la falta de habilidades básicas de lectura y escritura en estudiantes de tercer grado.

Lo anterior es solo una aproximación de la realidad nacional, ya que los sectores sociales y productivos reconocen que la crisis actual que enfrente el país es en términos democráticos, políticos, sociales, económicos y ambientales, por lo tanto dentro de sus componentes le lucha para la unidad nacional se encuentran muchas necesidades, amenazas y demandas alrededor de: Soberanía y seguridad alimentaria como la amenaza de la Alianza Pacifico, Salud Pública y sus listas de espera, Ambiente y Energía, Arte y Cultura, Democracia y Autonomías institucionales, Derechos Humanos, Acceso a Vivienda, Inseguridad Ciudadana, Creación de oportunidades, Justicia económica y Justicia tributaria.

Las organizaciones denuncian que el Gobierno de Rodrigo Chaves y sus alianzas en la Asamblea Legislativa buscan debilitar el Estado Social de Derecho mediante políticas ruinosas, sin fundamento científico, con altas violaciones democráticas y constitucionales, que favorecen solo a un pequeño sector económico en el país, además busca renunciar a las responsabilidades establecida para el Estado según el art 50 de la Constitución Política.

La Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo hace un llamado vehemente a todos los sectores políticos del país, en especial al Gobierno de la República, a reconocer la importancia del diálogo social efectivo en la solución de los diversos problemas que aquejan al país y afectan particularmente a los sectores sociales y productivos menos favorecidos en Costa Rica.

A continuación, se adjunta formulario de inscripción de organizaciones sociales y productivas que quieran unirse a la convocatoria e iniciativa nacional.

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSe9p5USksNejPfcKNyV1uUg4cV4PQBHtu_q7lQegGka7VEkfQ/viewformç

Para mayor información y contactos con vocerías de los sectores:

8400 3435
mesa.nacionaldedialogo@gmail.com

Foro de la Alianza por una Vida Digna en defensa de las instituciones públicas

A lo largo de muchas décadas, y gracias al esfuerzo y la lucha de amplios sectores sociales y políticos, Costa Rica ha desarrollado una institucionalidad pública robusta, que es base de su estado social de derecho. Esta institucionalidad, que funciona en muy diversos ámbitos de la vida nacional, incluyendo la educación, la salud pública y la energía entre otros, ha permitido forjar pactos sociales de gran importancia, que han contribuido a fortalecer el tejido social y la calidad de vida en nuestro país.

Pese a la relevancia de esta institucionalidad, en las últimas décadas sectores económicos, políticos y mediáticos hegemónicos han desarrollado una campaña sistemática de debilitamiento, lo cual ha tenido múltiples impactos negativos en la vida del país. Estas tendencias se han recrudecido con la gestión del actual gobierno, y somos testigos de una política de ataque sin precedentes hacia las instituciones públicas.

Esta crítica situación demanda una actitud alerta, proactiva y decidida por parte de amplios sectores de la sociedad costarricense, para forjar un frente común de defensa de las instituciones públicas y del modelo de país que ellas representan.

Precisamente para reflexionar críticamente sobre esta situación, la Alianza por una Vida Digna organizó un foro sobre la defensa de las instituciones públicas el pasado martes 5 de setiembre. Este foro se desarrolló en la plataforma de Facebook Digital de SURCOS.

En al foro participaron tres personas quienes, desde sus respectivas instituciones y colectivos, luchan denodadamente por la defensa de tres instituciones públicas fundamentales, como son las universidades públicas, la CCSS y el Instituto Costarricense de Electricidad.

Participaron en el foro Karen Marín Arguello, presidenta de la Federación de Estudiantes de la UCR, Sergio Ortiz Pérez, administrador de empresas y presidente del sindicato Acotel del ICE, y Natalia Solís Rojas, médica infectóloga de la CCSS y es parte del Movimiento Unidos por la Caja.

En el foro se presentaron diversos enfoques y perspectivas sobre cómo han sido y están siendo debilitada, por sectores hegemónicos, la institucionalidad pública en estos tres ámbitos esenciales de la vida nacional. Se discutió ampliamente las serias implicaciones que este proceso de hostigamiento y debilitamiento tiene para el estado social de derecho y para la convivencia democrática.

También se mencionaron diversos esfuerzos y luchas que los colectivos a los cuales pertenecen estas personas llevan adelante en defensa de la institucionalidad y se discutió cómo, desde la base social, comunitaria e institucional del país, se deben desarrollar formas de organización que incidan para defender y fortalecer este patrimonio.

Al concluir las exposiciones, hubo un espacio de preguntas y comentarios por parte de personas que acompañaron la actividad, espacio en el cual se plantearon inquietudes e iniciativas de suma importancia.

Las y los invitamos a ver el video de este foro en el siguiente enlace:

Anuncio de la conformación de un Frente de Lucha por la Defensa del Estado Social

Comunicado

Este miércoles 13 de setiembre 2023 se dará el anuncio de un nuevo Frente de Lucha en Defensa del Estado Social Costarricense y de sus Instituciones.

Hora: 3:00 p.m.

Lugar: Auditorio de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias, UCR, Ciudad Universitaria Rodrigo Facio, San José, San Pedro de Montes de Oca.

Por este medio se invita a las estimables personas de la Prensa y a la población de Costa Rica en general a asistir al acto donde se anunciará la conformación de frente de lucha en defensa del Estado Social Costarricense y de sus Instituciones, y se informará los detalles de este proceso de lucha.

¿El mes de la Patria?

Adriano Corrales Arias*

            Con fanfarrias, desfiles, faroles, banderas, discursos baldíos y una gritería chauvinista que aprovecha la antipatriótica y fundamentalista entente neoliberal –en el poder desde los años ochenta del siglo pasado– se celebra en Costa Rica –y en el resto de Centroamérica (sin Panamá ni Belice)– el denominado “mes de la patria”, debido a la supuesta independencia de las pequeñas provincias ístmicas del imperio español.

            Para iniciar, debemos decir que, en el caso de nuestra provincia, el acta de independencia del reino de España se firmó un 29 de octubre de 1821 (el acta se conserva en el Archivo Nacional, una copia en la Municipalidad de la ciudad de Cartago; pueden consultarse). De hecho, el gobierno de Daniel Oduber Quirós (1970-1974) con la rúbrica de nuestra gran escritora Carmen Naranjo, entonces ministro de Cultura y encargada de la cartera de Educación, decretó que se celebrase dicha fecha como el auténtico día de la independencia nacional (el decreto continúa violándose sin razón alguna –solamente el municipio de Cartago lo acata, empero, paradójicamente, a su vez “celebra” el 15 de setiembre–; también puede consultarse). Recordemos que el 15 de setiembre de 1821 se firma en Guatemala el acta de independencia de la ciudad de Guatemala, que no de América Central.

            De tal modo que la supuesta fecha independentista es impostada. En otras palabras, desde hace más de un siglo la nacionalidad costarricense se funda sobre una descomunal falacia histórica. La misma se intensifica con otras fechas problemáticas y con la creación de héroes y antihéroes, caso de la emergencia de Juan Santamaría para ocultar el asesinato del héroe y libertador nacional Juan Rafael Mora Porras en 1860. O los crímenes impunes de la guerra civil de 1948 (Codo del Diablo) y más recientemente el golpe de estado técnico para reelegir al principal impulsor de la contrarreforma neoliberal en curso, en el aciago año de 2006. Son ejemplos, hay muchos más.

            Sin embargo, miles de ticos celebrantes del malhadado y comercial/turístico “mes de la patria”, con la sensiblería patriótica exacerbada también aplauden el intento de venta del Banco de Costa Rica, la quiebra y posible privatización de la nodriza madre de nuestras instituciones –la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS)– el desmantelamiento del sistema educativo –MEP y universidades públicas– la cancelación de las Garantías Sociales y, en fin, el derribo del Estado Social de Derecho erigido con sangre, sudor y lágrimas (Codo del Diablo) luego de una guerra civil y de un pacto social inédito en América y más allá. Ya no hay patriotismo que valga, ni defensa de instituciones fundamentales para nuestra democracia. La mayoría de ellos, cuando celebran sus fiestas, se desgañitan con una ranchera mexicana, un reguetón puertorriqueño o una cumbia colombiana, ignorando por completo la notable producción musical criolla. Son ejemplos –hay más– que indican la paradójica toxicidad chauvinista y mezquina propia del tico promedio, que no del costarricense informado respecto de las fortalezas y debilidades de esta provincia, por tanto, defensor de su patrimonio tangible e intangible.

            He señalado en diversos artículos y conversas que allí se incuba la diferencia entre el (o lo) costarricense y el (lo) tico. El primero –es otro ejemplo– no pierde su prosodia distintiva, el ustedeo y el voseo; mientras que el segundo es un imitador: tutea de manera impostada o se aferra a formas extranjerizantes, tanto en el habla como en sus hábitos culinarios y de vestimenta, para no ir muy lejos y hablar de su impronta descalificadora, pachotera y xenófoba. Es ese individuo que niega lo auténticamente propio, pero defiende lo menos representativo, tipo folclor paródico y advenedizo que hace mofa del campesino o de los sectores populares incluidos los migrantes. Entiende que esa es su “Costa Risa”.

            La patria es nuestra infancia y nuestra adolescencia. Allí se conforman nuestros valores y se modela nuestro aprecio por el verdadero terruño: el paisaje, la lengua, la culinaria, los ritmos y expresiones corporales, entre otras acciones y confrontas socioculturales. He allí la MATRIA, el solar de la Madre Tierra que nos acoge durante el paso por este planeta. Luego entendemos que hay dos: la “patria”, sesgada y tóxica; la “matria”, auténtica y prístina. La primera –la tica– nos contamina de patrioterismo y chauvinismo provenientes de la ideología de los sectores dominantes –en general antipatrióticos con sus falacias, corruptelas y sumisión a los poderes imperiales– pues son ellos quienes conducen la contrarreforma neoliberal, es decir, el desmantelamiento del estado social de derecho y nuestra historia sociocultural. La segunda –la costarricense– es la que portamos siempre: auténtica por emotiva, pero razonada; históricamente crítica, inclusiva, tolerante, pacifista, hospitalaria, internacionalista, solidaria. Esa que, como quien no quiere la cosa, ha venido siendo descartada por el “mes de la patria” y sus gestores para promover –léase imponer– de manera grotesca, chabacana y violenta, a la primera.

*Escritor