SURCOS recibió el siguiente comunicado de Mujeres en Acción:
Queridas compañeras del movimiento feminista y de mujeres:
En Mujeres en Acción estamos muy preocupadas por las decisiones que el gobierno está tomando en el contexto de la crisis del COVID 19. Dichas medidas apuntan hacia una sociedad más desigual que la que teníamos, más excluyente para la diversidad de mujeres y otras poblaciones tradicionalmente discriminadas y, más frágil ante futuras emergencias como la que estamos viviendo. Sin embargo, esta crisis y sus lecciones, pueden ser la oportunidad para diseñar y construir una Costa Rica inclusiva, justa y democrática entre todas.
Pensando en la sociedad que sí queremos, hemos redactado un documento para plasmar las preocupaciones y plantear propuestas que aseguren el ejercicio de los derechos humanos básicos, tan urgentes en esta coyuntura.
Queremos invitarlas a leerlo, divulgarlo al interior de sus organizaciones y suscribirlo si así lo consideran. En el enlace que incluimos más abajo podrán leer el documento y firmarlo a título personal, como organizaciones o colectivas. Una vez recogidas las firmas, lo publicaremos y lo presentaremos junto a ustedes, en una sesión virtual de redes sociales.
Desde el Movimiento Indígena Interuniversitario nos sentimos sumamente indignadas (os) y molestas (os) con las actitudes de cierta persona, cuyas publicaciones y posicionamientos, según ella antiracistas e indigenistas, se han vuelto virales en los últimos días. Es a partir de esta preocupación, que la compañera Yanory Rojas nos comparte el siguiente comunicado, el cual esperamos aclare un poco la realidad como en verdad es, y que logre desmentir los «argumentos» planteados por esta persona, los cuales consideramos carecen de todo tipo de fundamento.
Detrás del discurso decolonial se esconde la mercantilización de cuerpos indígenas
Yanory Rojas Morales, indígena de la comunidad de Boruca y antropóloga.
El racismo es una de las múltiples formas de opresión, manifestado de diversas maneras; claramente los cuerpos de mujeres indígenas, históricamente, han sido presa de este problema social y político. Es un problema estructural, que personas escondidas detrás de bambalinas blancas tergiversan en beneficio propio.
Entre ayer y hoy recibí capturas de pantalla donde Stephanie Chaves hace referencia a una serie de afirmaciones y posicionamientos, dejando en claro por qué el racismo y lo que pasa en Estados Unidos tras el cruel asesinato de George Floyd no es un evento reciente, ni aislado.
Como yo, hay cientos de mujeres indígenas en Costa Rica quienes tenemos un legado ancestral, el cual trasciende nuestro color de piel (dicho sea de paso, la “piel café” no existe). El llamarse indígena no se autoimpone, es el resultado de todo un bagaje cultural construido por años, transmitido de generación en generación. Es un proceso colectivo complejo. Si bien es cierto que muchas (os) hermanas (os) indígenas han crecido fuera de los territorios originarios, siempre hay un ancla firme que les remonta a sus madres, padres o abuelos (as).
Al leer las publicaciones de Stephanie Chaves solo puedo ver la burla sin mesura a los pueblos originarios, reproduciendo un discurso sumamente peligroso y violento, detrás de un “le puedo educar”. Solo esa afirmación ya establece una superioridad. Cobrar dos dólares por “educar” o autoproclamarse “especialista” no sólo a costa de mujeres indígenas, sino de mujeres afrodescendientes, es una total contradicción con lo que usted misma profesa. Es caer en apropiación cultural, y lo hace porque ciertamente es una mujer con privilegios.
Cuando usted menciona que es la única mujer feminista indígena de Costa Rica en el spotlight, ignora las verdaderas luchas de mujeres indígenas que están colocando sus cuerpos en la recuperación de tierras al sur del país, invisibiliza el ímpetu de doña Luisa Bejarano, mujer ngäbe que encabeza la lucha por la cedulación. Ofende a las hijas, nietas, sobrinas de Paulina Leiva, hablante fluida del idioma brunca, quién no cobró un solo colón para difundir su conocimiento. Lo importante para estas mujeres no es el dinero, es el bienestar colectivo, es la lucha por mantener vivas las raíces. Desde su spotlight resulta muy cómodo lucrar con las luchas de otras mujeres. Eso es racista, colonial y mercantilizar cuerpos. Eso no es feminismo.
Así, la invito cordialmente a dos cosas:
1) LEER. Los términos con los que se refiere a población racializada son sumamente despectivos y obsoletos. Ejemplos: nativas, lengua nativa, indianismo, gente negra. De paso puede aproximarse a discusiones epistemológicas de mujeres indígenas, le menciono una: el feminismo comunitario.
2) Desde este colectivo la invitamos a una conferencia virtual para discutir acerca de estas realidades de las que usted se ha apropiado, desde luego, en compañía de mujeres indígenas con años de trayectoria desde distintas trincheras.
14 de abril del 2020 Señora Patricia Mora Castellanos Presidenta Junta Directiva INAMU
Junta Directiva INAMU
Estimada señora y estimadas personas integrantes de la Junta Directiva,
Las integrantes del movimiento de mujeres y feminista abajo firmantes solicitamos se reconsidere el acuerdo de la Sesión de la Junta Directiva del INAMU mediante el cual se instruye a la administración a trasladar 4 mil millones de colones al Instituto Mixto de Ayuda Social, sin tomar en consideración las advertencias y recomendaciones de la Dirección Administrativa recogidas en el oficio INAMU-PE-DAF-158-2020 sobre el impacto que ello tendría en el funcionamiento regular de la institución ante la falta de liquidez producto de la reducción anunciada del 20% al 60% de los Fondos de FODESAF.
Solicitamos respetuosamente acoger la recomendación hecha por la Dirección Administrativa de hacer un traslado solidario de ₡1,200 millones del superávit institucional. Con esta medida se contribuye a paliar la crisis y sus efectos en las mujeres sin comprometer la estabilidad institucional.
Asimismo, instamos a la Junta Directiva del INAMU a considerar un mecanismo de administración conjunta de estos fondos con el IMAS, de manera que sean entregados efectivamente a mujeres que lo necesiten y no solo a las que se encuentran en extrema pobreza a las cuales se les financia con fondos regulares del IMAS.
Frente a la crisis generada por el COVID 19 y las repercusiones económicas y sociales, es el deber mantener a instituciones como el INAMU fuertes, sobre todo considerando que los recursos de FODESAF se han visto disminuidos y por lo tanto, las mujeres afectadas por situaciones de violencia, las de los territorios rurales, las indígenas, las empobrecidas arriesgan no encontrar un espacio para poder ser atendidas una vez concluida la pandemia.
Esta situación de confinamiento como medida sanitaria ha generado que muchas mujeres y niñas queden atrapadas en sus hogares con hombres agresores; ante los recortes laborales, son las primeras que ven sus jornadas disminuidas parcial o totalmente. Incluso la Organización de las Naciones Unidas ha recomendado fortalecer las labores de atención estatal a mujeres para poder salir adelante ante la pandemia.
Es nuestro deber como movimiento solicitar la reconsideración de este acuerdo, en la medida en que pone en riesgo el funcionamiento habitual de la institución y la labor que realiza en la lucha por la progresividad de los derechos humanos de las mujeres en toda su diversidad.
El Centro de Investigación en Estudios de la Mujer de la UCR invita a la conferencia: «Feminismos y diversidades sexuales y de género en la comunidades originarias, relatos de vida y lucha«, a realizarse el próximo miércoles 20 de noviembre de 6 p.m. a 7:30 p.m. en la Sala #1 de Audiovisuales de la Biblioteca Carlos Monge Alfaro.
Dentro del marco de la II generación de la Escuela de Formación Feminista (MUSADE- San Ramón), se llevará a cabo los días 28 y 29 de setiembre el taller de crítica fílmica: Ojo Feminista, en las instalaciones de MUSADE de 2 p.m. a 5 p.m. El taller es abierto a todo público y tendrá un costo de 10 mil colones; incluye acceso a un drive con toda la guía para aprender a ver cine con enfoque feminista y además a los y las participantes se les enviará material cinematográfico imperdible. Incluye también las películas que se presentarán en el ciclo de cine a llevar a cabo en el Centro Cultural Figueres Ferrer. El ciclo trabaja la temática de «trabajadoras del hogar», o empleadas domésticas.
El taller será impartido por Natalia Moller González, quien es chilena tica, posee un Doctorado en Comunicación y adapta todo su conocimiento al lenguaje común; es feminista interseccional y vivió con su familia en calidad de migrante en nuestro país posterior al golpe de Estado contra Allende, en Chile.
El espacio de taller tiene además palomitas y un café incluidos.
La académica argentina, Claudio Villamayor considera que la transversalidad que une a los conceptos de raza, género y sexo continúa colocando a las mujeres como blanco de agresiones y persecuciones por parte del patriarcado.
La Escuela de Ciencias Políticas y el profesorado del curso de Cultura Política de la UCR invita a la Mesa de reflexión sobre conservadurismo, cuerpos, feminismos y elección 2018: ¿Es Costa Rica una sociedad tolerante o no? a realizarse este miércoles 8 de mayo de 2:30 a 4:30 p.m. en la Sala 1 de la Biblioteca Tinoco.
Por medio del CIEM-UCR se asesora en la creación de políticas públicas que consoliden una sociedad menos desigual
El CIEM ha impulsado de forma permanente la generación de estadísticas que visibilicen el aporte específico de las mujeres a la economía nacional. Fotos con fines ilustrativos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Hace 32 años, el país carecía de información y datos sobre la realidad de vida de las mujeres y más aún, de sus aportes a la economía. Este contexto motivó a un grupo de académicas de la Universidad de Costa Rica (UCR) a trabajar para cambiar esta situación.
La iniciativa se consolidó primero como el Programa Interdisciplinario de Estudios de Género y dos años más tarde se transformó en el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM), la instancia de investigación, acción y reflexión feminista al interior de la UCR.
Según la directora del CIEM, Dra. Montserrat Sagot, la unidad asumió desde sus inicios el compromiso de visibilizar la condición de las mujeres y sus aportes a la sociedad, pero también las formas en que eran abiertamente discriminadas y violentadas.
Las profesionales del CIEM dieron lugar a sus primeras investigaciones y establecieron alianzas estratégicas con otras instituciones del país como el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) para generar datos que permitieran hacer más visible las condiciones de vida de las mujeres.
El trabajo académico se convirtió en información tangible sobre temas como la forma en que las mujeres y hombres usan el tiempo, las manifestaciones de violencia contra las mujeres en el país o el aporte del trabajo doméstico a la economía nacional.
La Dra.Montserrat Sagot Rodríguez lidera desde el 2016 la labor del CIEM y asegura que la labor de esta unidad, ha garantizado que la mirada de la UCR esté presente en la lucha por una sociedad más equitativa. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Por medio de la investigación pudimos decir, por ejemplo, que los modos de vida que desarrollan las clases medias y altas en este país no podrían ser posibles, sin las trabajadoras domésticas” afirmó Sagot.
La académica asegura que, además de generar investigación sobre temas que nunca habían sido visibilizados en el país, el conocimiento generado empezó a ser considerado como insumo clave para la generación de política pública.
El CIEM estuvo presente cuando el país empezó a debatir sobre la consolidación de la primera legislación de igualdad y equidad de género, que en el año 1990 se estableció como la Ley de Igualdad Social de la Mujer.
“Estuvimos presentes en la discusión y aportamos datos para crear la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres Adultas, aportamos datos y análisis para la Ley contra el Hostigamiento Sexual en el Empleo y la Docencia, así como en muchas otras iniciativas” detalló la investigadora.
Actualmente, el CIEM continúa siendo una instancia clave en la investigación feminista costarricense y en la toma de decisiones para la consolidación de una sociedad más equitativa en el país, labores a las que se han sumado acciones de capacitación y sensibilización hacia diferentes sectores sociales.
“Nuestra presencia en esos diferentes espacios ha garantizado que la mirada de la Universidad de Costa Rica esté presente y estamos convencidas que si hay una mejoría para un grupo históricamente excluido y discriminado, eso mejora al resto de la sociedad” concluyó.
Educadores enfatizan la importancia de reconstruir las masculinidades
Jean Matarrita, Tomás Campos y María Alejandra Solórzano se juntan para discutir sobre el papel de los hombres trans en el feminismo Foto: Anel Kenjekeeva.
Jean Matarrita, docente del Ministerio de Educación (MEP) y Tomás Campos, educador de la Asociación Demográfica Costarricense, ambos hombres trans, visitaron la Universidad de Costa Rica (UCR) para compartir sus opiniones y experiencias sobre su identidad de género.
El espacio tuvo lugar en la Biblioteca Luis Demetrio Tinoco, donde los educadores presentaron sus ponencias frente a un auditorio lleno. La actividad estuvo moderada por la académica y gestora cultural, María Solórzano.
Matarrita realizó la presentación titulada “Hacer mi realidad a través de las letras”,en la cual narró su transición física y la forma en que comenzó a sentir un trato diferente respecto al que recibía como mujer.
“Empecé a sentirme más cómodo en mi cuerpo (…) caminar con menos miedo por la calle … digo ‘menos’ ya que por mi socialización como mujer aún sentía miedo, pero no, ya no recibía acoso, ni importaba mucho si pasaba por un lugar lleno de hombres…” explicó Matarrita.
Tomás Campos explica la importancia de deconstruir masculinidades Foto: Anel Kenjekeeva.
Además, denunció la masculinidad tóxica que en diversos momentos le dictaban “el deber ser fuerte, cargar equipos, desmontar andamios, ser protector con mi pareja, y no porque lo sienta necesariamente si no porque así debe serlo”.
Al percibir esta dicotomía de experiencias antes y después de su transición, confirmó su compromiso con la lucha feminista y enfatizó la importancia de que esta sea una lucha constante desde su posición de hombre trans.
“Ser feminista no lo hace la vagina o la vulva, si no renunciar al machismo.” aseveró el docente de primaria.
Por su parte, Campos compartió con los presentes la ponencia “Los hombres trans en el feminismo”, durante la cual concordó con Matarrita respecto a la importancia de ser parte de la lucha, aunque reconoció que ser aliado de este movimiento tiene sus obstáculos.
Jean Matarrita habla sobre su experiencia como educador trans de educación física. Foto: Anel Kenjekeeva.
“A los hombres trans los bombardean y alejan con el hecho de que el feminismo es un asunto de mujeres.” aseguró Campos.
Según este educador, la comunidad trans se enfrenta a diversas discriminaciones y es justamente por esta razón que considera muy relevante visibilizar el apoyo de los hombres trans al movimiento feminista, como símbolo de “solidaridad entre todas las personas.”
“Es político y necesario sacudir las bases de este sistema patriarcal, porque si no luchamos al lado de feministas nos estaríamos hermandando con la injusticia hacia los grupos históricamente vulnerabilizados, donde incluso hemos estado los hombres trans.” afirmó el educador.
Al concluir, el educar enfatizó la importancia de cuestionar la forma en que se construyen las masculinidades y se interactúa en el mundo.
Amanda Núñez Chacón
Asistente de la Oficina de Divulgación e Información
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
El encuentro contó con un intercambio de semillas que aportaron las mujeres de cada una de las comunidades. Foto: Angélica Castro.
Ser mujer desde el cuerpo, la tierra y la voz. Compartir territorios en común y crecer como semillas. Ese fue el espíritu del Encuentro de Mujeres: comunicación, cuerpos y territorios, que se realizó del 24 al 27 de mayo, en el Centro Demostrativo de Sostenibilidad en Guacimal de Puntarenas.
Durante cuatro días se trabajaron temas relacionados con el cuerpo, la defensa territorial, el arte y el derecho a la comunicación; con personas de las comunidades puntarenenses de Monteverde, Abangaritos, Parcelas de Herradura, Isla Venado y Guacimal.
El Encuentro fue posible gracias a la unión de muchas iniciativas distintas. Dos proyectos de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) Radio-Andante (ED-3290), Desde la mar (ED-462) y el programa Kioscos Socioambientales, fueron el vínculo principal con las comunidades, pues desarrollan procesos distintos en cada lugar. A estos se sumaron las iniciativas Radio Calles y Cuerpos, Voces Nuestras y la Alianza en Defensa del Agua.
El encuentro contó con un intercambio de semillas que aportaron las mujeres de cada una de las comunidades. Foto: Angélica Castro.
También participaron los trabajos comunales universitarios “Comunicación y memoria” (TC-702), “Participación ciudadana por el Derecho a la Comunicación” (TC-636) y “Comunicación para el Desarrollo y el Cambio Social” (TC-127).
Gloriana Rodríguez Corrales, coordinadora de Radio Andante y Desde la mar, explicó que la actividad surgió con el objetivo de enlazar las historia individuales, personales y colectivas de cada región. El énfasis feminista se debe a que históricamente las problemáticas de las mujeres latinoamericanas han sido acalladas, incluso a través de la muerte.
Lucía Pérez de 17 años, que fue violada, torturada y empalada en Argentina; Yuliana Andrea Samboní, quien con sólo 7 años fue violada y torturada en Colombia; y Maritza Vargas, quien fue asesinada en San Carlos por su compañero, mientras estaba embarazada; son algunas de las mujeres que inspiran la protesta por la defensa de la libertad y los cuerpos de las mujeres. Estos femicidios llevaron a la creación del movimiento feminista “Ni una menos”, que se ha expandido por toda la región.
“La comunicación porque es ese territorio aire que nos enlaza. Si no podemos comunicar nuestras luchas, memorias o procesos, es difícil que otras personas puedan conocerlos y así podamos enlazar fuerzas. El segundo eje son los cuerpos, precisamente porque esa es nuestra primer trinchera(…) Y los territorios porque son los espacios que en nuestros distintos volúmenes habitamos. Tiene que ver con la vivienda, la tenencia de tierra, la siembra, con la experiencia de estar desde todas las formas de vida”, indicó Rodríguez.
La feria de Guacimal se celebra todos los sábados desde hace 3 años. Foto: Angélica Castro.
Durante el segundo día se realizó un taller de radio, impartido por la organización Voces Nuestras y Radio Calles y Cuerpos. En este se enseñaron conceptos relacionados con el espectro radioeléctrico, la ley de medios del país y el derecho a la comunicación. Todas las personas aprendieron a conectar un equipo básico de audio para una transmisión de radio.
El taller de radio fue la parte favorita de Margarita Meza Peñalba, perteneciente a la Asociación de Desarrollo de las Parcelas de Herradura. Ella explicó que se dio cuenta de algo que nunca había entendido: que muchas luchas fracasan por falta de divulgación y que apropiarse de los medios es fundamental para que sean exitosas.
“En mi comunidad nosotros logramos adquirir un proyecto de mobiliario y tenemos un equipo. Y siempre que hacemos actividades, ya está listo el adornado, la agenda, pero estoy esperando alguien que me ayude para conectar un equipo. Y la verdad es que no es nada que las mujeres no podamos hacer, dependiendo de otras personas. Y ahora el equipo de la comunidad lo voy a poner yo, voy a practicar lo que aquí aprendí”.
Las mujeres participantes utilizaron sus conocimientos para montar el equipo de audio necesario para la transmisión. Foto: Angélica Castro.
Durante la peña cultural y la transmisión de Radio Andante cada comunidad compartió su experiencia personal. Las personas de un radio de alrededor de 20km disfrutaron además de la música del grupo Sirenatas, la cantautora Anamá, el grupo Marimbas, el joven local Dany Villalobos y el concierto de Guadalupe Urbina.
Sundry Álvarez asistió como representante de la Asociación Provivienda y Libertad y la Asociación de Mujeres de Abangaritos. Las problemáticas de su comunidad se relacionan con el acceso a vivienda, el consumo de drogas y el recurso hídrico. Álvarez quiere aplicar los conocimientos del Encuentro para el trabajo con las mujeres vecinas.
“A veces nosotras las mujeres pensamos que no somos capaces de hacer cosas, que es imposible. Cuando realmente sí podemos hacerlo, si ponemos empeño y esfuerzo sí, y unión entre nosotras mismas, podemos hacerlo. Somos capaces de llegar más allá de lo que pensamos. Lo imposible lo podemos hacer posible”, concluyó Sundry Álvarez.