El proyecto se desarrolla con Fondos de Regionalización de Conare
El Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) ha trabajado desde hace varios años en el cantón de La Cruz. Foto: Archivo ODI.
La Cruz de Guanacaste es uno de los cantones a nivel nacional con mayor contexto de alta vulnerabilidad social para sus habitantes. Esto se debe a factores como el bajo desarrollo humano, la alta incidencia de la pobreza, una escasa competitividad económica y una municipalidad calificada como poco eficiente en la administración de los recursos públicos, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), además ocupa el puesto 77 de 81 del Índice de Desarrollo Humano Cantonal del 2016 (IDH).
Estos factores, sumados a las pocas oportunidades de empleo y a la falta de conciencia sobre la gran riqueza natural existente en la zona, fueron los motivantes para el desarrollo del proyecto “Visita guiada de una ruta geológica con medios digitales para contribuir con el desarrollo y educación de comunidades costeras del norte de Costa Rica” (EC-464), de la Universidad de Costa Rica (UCR), afirmó el Dr. Percy Denyer Chavarría, investigador del Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) y coordinador del proyecto.
El objetivo de la propuesta es diseñar una ruta geológica que comprenda dos recorridos por vía marítima, el primero desde Cuajiniquil hasta isla Bolaños y el segundo en la península de Santa Elena. Estos trayectos estarán plasmados en una aplicación móvil de acceso libre, que guiará a las personas por todos los puntos principales del camino.
El sitio se considerará como un museo natural, en donde se pueda aprovechar la riqueza de la naturaleza desde un punto de vista geológico, ya que en el país la tradición ha sido entender estos espacios desde un enfoque biológico.
Datos demográficos y geográficos de la provincia de Guanacaste. Infografía: Denis Castro Incera (ODI-UCR).
Denyer asegura que “es otra perspectiva de educación, de museo y de parque. Es una parte que los parques nacionales no han explotado, esta zona es preciosa desde el paisaje geológico también”.
El propósito de asumir esta ruta desde una perspectiva de museo está relacionada con la meta de generar conocimiento accesible, en donde se apunta a educar e interesar, traduciendo lo desconocido y complejo a sencillo y comprensible.
Además de contener las unidades geológicas y las estructuras principales del recorrido, la aplicación estará acompañada de animaciones que explican cómo se formaron ciertas estructuras geológicas, también de imágenes, videos y audio que describen los principales puntos. El programa activará los datos según el lugar del dispositivo móvil.
“Ahora todo está muy dirigido hacia la parte digital y por qué no usarla para fines educativos. Debemos utilizar todas las herramientas y los recursos que tengamos para aprovecharlos”, afirmó Danyer.
Articulación institucional y comunal
El Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) trabaja y colabora con el Museo de la Universidad de Costa Rica (Museo+UCR) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), ya que es parte del Área de Conservación Guanacaste (ACG).
Durante la primera fase del proyecto, se ha laborado en conjunto con los boteros de la zona y con las personas encargadas de las investigaciones del área de conservación para identificar los principales puntos de la ruta. Actualmente, el planteamiento se encuentra en la etapa final de prueba de la aplicación móvil, una vez que esta esté terminada iniciarán el proceso para validarla y comprobar si es comprensible y accesible para todas las edades.
Como parte del proceso de validación se pretende involucrar a la comunidad de la zona y también a los guardaparques, para ello se desarrollarán prácticas reales de los recorridos con estudiantes del lugar.
La importancia del proyecto radica no solo en su carácter educativo, sino también en su calidad de motor de desarrollo social y económico en la zona, además de que pretende ser un modelo que puede ser aplicado a futuro en otras áreas geográficas y del conocimiento.
“El proyecto tiene un componente social, pues les da a los pobladores otra posibilidad de trabajo y otra forma de establecer vínculos con el turismo, que tiene en el fondo un fin educativo (…) esto es parte de las obligaciones de uno como investigador y como docente, justamente uno de los principios básicos de esta universidad es que hay que vincular la academia con las personas, es una deuda que tenemos con la sociedad. Yo trabajo mucho en investigación, pero también tengo una deuda social”, afirmó el Dr. Danyer.
Este proyecto se desarrolla con Fondos de Regionalización de Conare. Este financiamiento buscan incentivar el desarrollo de nuevas iniciativas de acción social, con el fin de fortalecer zonas vulnerables en diferentes regiones del país. Actualmente, se están recibiendo propuestas, la fecha límite para presentarlas es el 31 de agosto.
Laura Camila Suárez Rodríguez
Unidad de Comunicación, Vicerrectoría de Acción Social
Cerca de 1600 niños y niñas del cantón de Santa Cruz recibieron Educación Ambiental de la mano de la campaña Un Verano sin Incendios Forestales y Toño Pizote
Durante este 16 y 17 de julio, aproximadamente 180 niños y niñas santacruceños recibieron la visita de un personaje conocido para una buena parte de la población guanacasteca: Toño Pizote. Este personaje; mascota de la prevención de los incendios forestales en Costa Rica desde 1988, fue una de las herramientas con las que la campaña Un Verano sin Incendios Forestales, de SINAC-MINAE y producida por Ojalá Comunicación, educó a escolares de las comunidades de Lagarto, Venado, Marbella, Ostional, San Juanillo y Veracruz. Al alcance de esta gira, debe añadirse la cifra de casi 1400 escolares, pues durante los primeros meses del ciclo lectivo, fueron audiencia de la obra de teatro “Tempisque se aventura en el Reino del Fuego”, que se ejecutó mediante la cooperación de la Asociación Creciendo Juntos y el apoyo financiero de Guancaste Community Fund.
Esta reciente gira por Marbella y sus alrededores, fue posible gracias a la iniciativa de la joven Katia Gómez Mata y la Asociación Marbella Verde, pues contactaron a la campaña para coordinar la atención a los centros educativos. La joven Gómez, manifestó a personeros de Un Verano sin Incendios Forestales su preocupación por llevar a los centros educativos el tema de los incendios forestales; su prevención, causas y consecuencias, pues en el sitio son una amenaza vigente y por su lejanía normalmente no reciben visitas de actividades como esta. En varios de los grupos de escolares fue común escuchar sobre el avistamiento de incendios forestales en sitios que incluso llegaban a poner en riesgo infraestructuras humanas. Cabe destacar que durante la temporada anterior de incendios forestales (2017), el cantón de Santa Cruz –del que son parte las comunidades visitadas la semana anterior- fue el más afectado, con 8570 hectáreas quemadas.
Un Verano sin Incendios Forestales, concluye su edición 2018 el 31 de julio, y si tiene interés en ponerse en contacto con esta campaña puede hacerlo al correo electrónico info@veranosinincendios.com o al teléfono 2524 0728.
Proyecto busca fomentar producción y consumo de este producto
El maíz pujagua se caracteriza por tener una pigmentación oscura, de ahí que se conozca como maíz morado. Foto cortesía proyecto Curubanda.
El maíz es uno de los productos más importantes en la base alimenticia de la región mesoamericana desde tiempos ancestrales y es parte esencial de la identidad cultural del país. En Costa Rica existen entre 80 y 100 variedades de maíz criollo según el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).
Sin embargo, ha habido una drástica reducción en la producción del maíz en Costa Rica. Mientras en 1987 se producían en el país 127 000 toneladas de maíz, ya para el 2014 se redujeron a 10 700 toneladas, así lo explicó la Ph.D. Ana Mercedes Perez Carvajal Investigadora del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Costa Rica (CITA-UCR).
Según datos de la Oficina Nacional de Semillas (ONS) uno de los principales problemas es que actualmente no existe seguridad para los pequeños productores de maíz nacional, que se ven en la obligación de competir con grandes producciones extranjeras. Actualmente, Costa Rica es el segundo importador de maíz comercial de Centroamérica después de Guatemala según la ONS.
Debido a los retos que enfrentan los productores de maíz criollo, su cultivo y comercialización, este producto cada vez está más olvidado y desplazado de la dieta diaria de las personas. Uno de los esfuerzos por fomentar y preservar la tradición fue por parte del Ministerio de Cultura y Juventud que decretó el 25 de julio del 2014, al maíz en sus variedades – nativas y criollas – y a las tradiciones, prácticas agro-culturales, usos, saberes, sabores y colores asociados al grano, como Patrimonio Cultural.
El maíz pujagua o maíz morado
El maíz pujagua es un tipo de semilla tradicional criolla cultivada solamente a pequeña escala a nivel de agricultura familiar y para la elaboración de alimentación tradicional en la región de Guanacaste principalmente. Ha formado parte central de la tradición de este territorio y es la base de una amplia gastronomía, en donde se elaboran productos como atol, chicha, chicheme, mazamorra, bizcochos, tamales, etc.
Además, está asociado a diversas tradiciones, usos sociales y expresiones culturales que se relacionan con el cultivo y la cosecha de éste.
Es a partir de esto que nace el interés de la investigadora Ana Mercedes Pérez y un equipo de colaboradoras, por desarrollar el proyecto de acción social “Fomento del consumo del maíz pujagua cultivado en Guanacaste, un alimento ancestral de alto valor nutricional, y estudio de sus usos tradicionales” (ED-3371) .
“Mi principal interés es el rescate de esa tradición, de un alimento que ha sido la base de la alimentación desde la época precolombina y que poco a poco se ha ido perdiendo” afirmó Pérez.
El proyecto ED-3371 se ha planteado trabajar en conjunto con iniciativas como Curubanda para desarrollar nuevas alternativas de productos a base de maíz Pujagua. Foto cortesía proyecto Curubanda.
Si bien existen algunos datos producto de investigaciones científicas que destacan que el maíz morado contiene un alto porcentaje de fibra dietética, que es una fuente excelente de proteína y contiene un buen perfil de minerales, no existen datos publicados sobre la composición físico química del maíz pujagua cultivado en Costa Rica y tampoco sobre la situación de la producción y cultivo de este, afirmó la investigadora.
Ligia Salazar Chavarría, microempresaria desde hace siete años del proyecto Curubanda, que se encarga de la revitalización y la conservación del maíz pujagua, asegura que existen muchas variables que afectan la producción del grano y constituyen limitaciones para los productores; como el factor generacional, las condiciones sociopolíticas que afectan a los pequeños productores y las condiciones climáticas de sequías y tormentas que han afectado a la región de Guanacaste.
“Parte del reto más grande para mí con mi empresa es que las personas no conocen el maíz pujagua entonces cuando ven [el producto] no saben ni lo que es (…) la idea es fomentar su consumo en Guanacaste también apoyando a pequeñas microempresas, pymes y señoras procesadoras” afirmó.
El proyecto de Acción Social se ha planteado elaborar un diagnóstico sobre la situación del cultivo en los cantones de Nicoya, Santa Cruz, Carrillo y La Cruz, para poder determinar elementos como las variedades que se siembran, el manejo agronómico, el tiempo de cosecha, el tamaño de las parcelas, la productividad (cantidad de kilos por hectárea que se siembra), etc.
Se busca caracterizar la producción de este tipo de maíz y determinar su valor nutricional, para posteriormente realizar un proceso de divulgación que genere conocimiento sobre este producto tradicional y fomente el consumo del mismo. El desarrollo de productos alternativos a base de maíz pujagua, la capacitación en buenas prácticas de manufactura a mujeres productoras y la divulgación de materiales audiovisuales sobre este alimento, son actividades a futuro que el proyecto tiene contemplado desarrollar.
Laura Camila Suárez Rodríguez
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
El pasado 16 de julio, una comisión legislativa especial dictaminó afirmativamente un proyecto de ley que modifica los límites de la Reserva Lomas de Barbudal, para poder construir el megaproyecto llamado Paacume. La iniciativa será discutida el lunes 23 de julio en el plenario.
Megaproyecto del Paacume afectará a la única reserva biológica de bosque tropical seco del país.
Un camino de lastre atraviesa pequeñas parcelas que colindan con la Reserva Biológica Lomas de Barbudal, en Bagaces, Guanacaste. Desde ahí se pueden divisar las verdes planicies.
Este paisaje cambiará drásticamente si se hace realidad el Proyecto Abastecimiento de Agua para la Cuenca Media del Río Tempisque y Comunidades Costeras (PAACUME). Un total de 19 fincas ubicadas a la altura del río Piedras, más una parte de la Reserva Biológica Lomas de Barbudal se inundarían para convertirse en un espejo de agua, que abarcaría 850 hectáreas.
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Servicio Nacional de Aguas, Riego y Avenamiento (SENARA) impulsan el proyecto PAACUME, que consiste en construir canales para bajar aguas superficiales desde el Proyecto Hidroeléctrico Arenal. Estas aguas inundarían el embalse en la zona citada y luego bajarían por más canales de riego hasta la bajura, “para asegurar disponibilidad de agua a los cantones de Carrillo, Santa Cruz y Nicoya para consumo humano y riego para distintos usos”, según afirman las instituciones.
Hasta ahora la Reserva Lomas Barbudal, una zona que es puente ecológico de gran biodiversidad, había pasado más o menos escondida y desapercibida. Pero hoy esta área silvestre protegida creada para resguardar los ambientes del bosque seco tropical y su diversidad biológica, es el centro de atención.
El 16 de julio una comisión legislativa especial dictaminó afirmativamente el “Proyecto de Ley para la Modificación de Límites de la Reserva Biológica Lomas de Barbudal para el Desarrollo del Proyecto de Abastecimiento de Agua para la Cuenca Media del Río Tempisque y Comunidades Costeras” (Expediente No. 20.465).
La comisión está integrada por las y los legisladores de Guanacaste Aida Montiel y Luis Antonio Aiza (Liberación Nacional); Rodolfo Peña (Unidad Social Cristiana); Mileidy Alvarado (Restauración Nacional) y Paola Vega (Acción Ciudadana).
Se espera que la iniciativa empiece a ser discutida el próximo lunes 23 de julio en el plenario. Sin embargo, diversos actores han externado su preocupación por el mecanismo de compensación de las tierras que se inundarán, -usado como base del principal estudio técnico-, los impactos ambientales del megaproyecto, los verdaderos beneficiarios y sobre el discurso de que éste resolverá problemáticas de agua para consumo humano.
Relieves y elevaciones en zonas de estudio. Se muestra el área estimada de afectación directa por embalse (contorno de línea azul), el área estimada de la zona de amortiguamiento en el perímetro del espejo de agua (contorno de línea negra), límites de Reserva Biológica Lomas de Barbudal y propiedad de ASETREK en la zona (contorno línea rosada), así como la potencial área de canje (compensación) en la propiedad de ASETREK (delimitada por línea roja). Fuente: OET.Mapa de ampliación de límites Reserva Biológica Lomas Barbudal.
Impacto de magnitud: Inundarán 113 hectáreas de Lomas Barbudal
La reserva biológica Lomas Barbudal, creada en 1986, es un oasis de conservación en medio de las planicies guanacastecas, rodeado de fincas ganaderas, arroceras, una autopista de cuatro carriles e ingenios de caña de azúcar.
Se entra pasando Bagaces, por un camino que atraviesa un pueblo llamado Pijije, y no hay rótulo, no hay anuncio, no hay nada. ¿Por qué?
Porque es una reserva biológica, que es sólo para investigación y aunque recibe muchos turistas nacionales y extranjeros, no es ordeñada para turismo, no es promocionada y no es mercadeada como la mayoría de parques nacionales.
El 20 de junio pasado, 48 diputados votaron a favor de tramitar por la vía rápida el proyecto de ley citado, que pretende desafectar 113 hectáreas de la Reserva Biológica Lomas de Barbudal para que ya no estén protegidas. De esta forma el ICE y el SENARA podrán construir ahí este megaproyecto, que afectará a la única reserva biológica de bosque tropical seco del país -que abarca 2.645 hectáreas-.
El único legislador que se opuso fue José María Villalta, del Frente Amplio.
El Gobierno planea adquirir tres fincas, para compensar las hectáreas a inundar. Serían 444,04 ha. de ASETREK Tres Azul S.A., 86,96 ha. De Brindis de Amor y 25 ha. De Hacienda Ciruelas SP S.A.
De acuerdo con el Gobierno, el procedimiento para evaluar la compensación de estas tierras es resultado del estudio para el “Establecimiento de la línea base de biodiversidad para la Reserva Biológica Lomas de Barbudal y finca adyacente”, realizado por la Organización de Estudios Tropicales (OET).
Pero el PAACUME en sí es un proyecto de impacto, como lo define la propia OET: “Dada la magnitud del impacto, que sustituiría el actual hábitat terrestre por un ambiente acuático, la legislación del país obliga a contemplar medidas de compensación que permitan resarcir las pérdidas en el ambiente como consecuencia del proyecto. La situación es más sensible por tratarse un área silvestre estatal bajo un régimen de protección restrictivo, como lo es el de Reserva Biológica”.
Un camino de lastre atraviesa pequeñas parcelas que colindan con la Reserva Biológica Lomas de Barbudal, en Bagaces, Guanacaste. Desde ahí se pueden divisar las verdes planicies. Foto: Fabiola Pomareda.
Lomas Barbudal: el minipaís de los insectos y mucho más
Una cosa es leer una propuesta donde se habla de inundar 850 hectáreas, de “llevar agua a Guanacaste”, y de comprar fincas con las que se compensarán las tierras inundadas que pertenecen a una reserva biológica; pero otra muy distinta es caminar sobre esos senderos cubiertos de lodo y hojarasca, ver el río Cabuyo, escuchar el croar de cientos de ranas, y observar el bosque verde y lleno de vida desde una torre dentro de Lomas Barbudal.
Ahí trabaja Manrique Montes Obando, administrador de la reserva, quien compartió su conocimiento y vivencia sobre esta área con gran riqueza en aves, insectos y especies maderables, y donde se realizan numerosas investigaciones, nacionales e internacionales.
“De las primeras personas que estuvieron acá, una fue Franklin Gordon, investigador estadounidense, que empezó a ver las particularidades de la reserva por su bosque seco, como la gran cantidad de especies de abejas y avispas que había”, contó Montes, en una entrevista a la orilla del río Cabuyo.
“Se le llama el minipaís de los insectos, y eso trae consigo una gran biodiversidad en otras especies, como aves, que son aproximadamente 294 especies de aves encontradas en los monitoreos de los ultimos 10 años”, continuó el funcionario.
En la reserva, además, crecen todas las especies maderables del bosque tropical seco -afirmó Montes-algunas en peligro de extinción, como el caoba, el cristobal cachimbo y el laurel negro. Hay otras especies representativas como guanacaste, cenízaro, esbabel, guapinol y cortés amarillo.
También es un lugar donde se llevan a cabo relevantes investigaciones, como la del mono cara blanca, de la Escuela de Antropologia de la Universidad de Los Ángeles, que desde 1987 investiga la genética y fuentes de alimentación de esta especie. Otra estudia la vocalizacion de las loras nuca amarilla, que en esta zona es diferente de las loras de Rincón de la Vieja y Santa Rosa. Una trata sobre el pez zebra o pez burra, en el Río Cabuyo, uno de los pocos peces de agua dulce que es social y vive en grupos familiares.
Montes está bien enterado del posible cambio y afectación que se experimentaría en la reserva si se construye el PAACUME. “El área que se va a impactar es una área muy bien conservada; está retirada de la administración, como a ocho o diez kilómetros, de bosque maduro, bastante bien conservado”.
“Todo desarrollo, todo proyecto tiene su impacto. Ninguna labor de mitigación lleva al estado original del área que se va a impactar, por más que se cambie tierra por tierra, siempre va a haber una marcada diferencia”, expresó.
Manrique Montes Obando, administrador de la reserva.Dentro de Lomas Barbudal.
OET analizó sólo parte de los terrenos que se usarían para compensar
El informe de la OET explica primero que el sitio que sería afectado en Lomas de Barbudal tiene tres tipos de bosque: deciduo, secundario y ripario (asociado a las quebradas en el sitio). El bosque deciduo es de baja densidad y en él hay hay especies pioneras; el secundario posee mayor estructura y en él hay árboles dominantes; y en el ripario hay especies siempre verdes y con árboles dominantes y “es una de las asociaciones vegetales más amenazadas de la región”.
Sin embargo, desde un inicio, la OET advirtió que la finca con la que se pensaba compensar las 113 hectáreas que se inundarían de Lomas Barbudal -ASETREK-, no tenía ni bosque ripario, ni la misma riqueza de especies de plantas y vertebrados, porque era un sitio más perturbado, ambientalmente. Por lo tanto, la OET fue enfática en que se tendría que sumar otra finca llamada Brindis de Amor, que sí tenía bosque ripario; pero que además, se iban a tener que compensar las 113 hectaŕeas de Lomas, con 530 ha de ambas fincas.
Ahora el Gobierno asegura que sumará una tercera finca (Hacienda Ciruelas). Pero el informe de la OET no analizó la biodiversidad de Hacienda Ciruelas; propiedad recomendada posteriormente para poder sumar suficientes hectáreas de bosque.
Según el estudio dela OET, en el sitio de afectación hay cerca de 30 hectáreas de bosque riparo, que representa cerca del 11% de ese tipo de bosque que hay en toda la Reserva Biológica. “El sitio de compensación también es heterogéneo en cobertura forestal y cuenta con bosque deciduo, bosque secundario y zonas de pastizal y no forestales. Este sitio no dispone de bosque ripario”, concluyó el informe de la OET.
De acuerdo con las y los investigadores que participaron en el estudio de la OET, “las mayores similitudes se encontraron en la comunidad de anfibios, artrópodos de sotobosque, y aves, con 79%, 76% y 62% de las especies compartidas. En plantas leñosas y mamíferos los sitios sólo compartieron 55% y 50% de sus especies; mientras que en reptiles (39%), peces (34%) y plantas herbáceas (33%) se encontró el menor porcentaje de especies compartidas. Interpretamos estas discrepancias como indicativo de que hay diferencias importantes entre el sitio de compensación y el de inundación en composición de especies y que por lo tanto, se hace necesario incrementar el área a utilizar para resarcir las pérdidas en diversidad debido a los impactos directos del Embalse”.
En una reciente sesión informativa realizada en la Asamblea Legislativa, Patricia Quirós, gerente general del SENARA, reconoció que se les presentó una situación especial con el área a compensar, y que el Área de Conservación Arenal Tempisque (ACAT) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) recomendaron valorar otras propiedades, además de ASETREK.
El área afectada de Lomas Barbudal comprende 24.7 ha de bosque ripario, apuntó Quirós. Por eso es que el área a compensar de la finca ASETREK se amplió a 444,04 ha., para que incluyera 6.14 ha. de bosque ripario. A esto se sumarían 15.87 ha de bosque ripario de Brindis de Amor y 7.16 ha. de Hacienda Ciruelas , para total de 29.17 ha. de bosque ripario.
Dentro de Lomas Barbudal.
Humedal está bajo protección internacional
No obstante, Jorge Lobo, biólogo catedrático de la Universidad de Costa Rica, cuestionó el informe de la OET con el documento “Observaciones al Informe Línea Base de Biodiversidad OET – Lomas de Barbudal”. Lobo argumenta que “este análisis adolece de problemas teóricos y prácticos importantes, que deben ser conocidos por los funcionarios públicos que tienen en sus manos decidir sobre el primer caso de alteración de límites de un área protegida que se presentaría para realizar este proyecto”.
“El problema principal es establecer un principio de compensación, supuestamente cuantitativo, donde modificando el tamaño de un área de compensación se puede igualar el área perdida dentro de un área protegida. Las poblaciones o especies afectadas por la pérdida de un área protegida no necesariamente aparecerán, en su abundancia original en un área de compensación aunque se aumente muchas veces su área, porque al no existir en el área de compensación los hábitats y recursos requeridos por esta especie, y los núcleos poblacionales o las condiciones migratorias paragarantizar su repoblamiento, no se podrá compensar estas especies o poblaciones perdidas en el área protegida”, escribió.
Para Jorge Lobo, “sería muy peligroso que los legisladores consideraran este estudio como válido, porque esta práctica podría llevar a propiciar la afectación de los límites de más áreas protegidas, fundamentados en la compensación con fincas privadas de área mayor; pero con ecosistemas mucho más alterados de los protegidos”.
Lomas de Barbudal es también parte del humedal categoría Ramsar. La regla de la Convención Ramsar es que los humedales de importancia internacional deben mantener su designación y su extensión inicial y sólo en circunstancias realmente excepcionales debería considerarse cambiar esto.
Sin embargo, en el video informativo los impulsores del proyecto lo destacan como una especie de hito: “la investigación nos pone ante la primera experiencia país en modificar y compensar los límites de un sitio Ramsar”.
La Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) también ha externado dudas sobre la forma en que se fijó la metodología para la compensación.
“Es conocido que la compensación es una medida que toman cuando los daños ambientales no se pueden evitar; pero en este caso está siendo usada de forma peligrosa para favorecer un proyecto empujado por intereses económicos muy fuertes”, afirmó Henry Picado, presidente de FECON.
“Es peligroso al ser la primera vez en la historia del país, en que se va a disminuir una reserva y podría sentar malos precedentes en terminos ambientales”, opinó Picado.
Según el artículo 38 de la Ley Orgánica del ambiente 7554: “La superficie de las áreas silvestres protegidas, patrimonio natural del Estado, cualquiera sea su categoría de manejo, sólo podrá reducirse por Ley de la República, después de realizar los estudios técnicos que justifiquen esta medida”.
El Río Cabuyo.
Avanza proyecto de ley en la Asamblea Legislativa
De acuerdo con un comunicado de prensa del PAC, el proyecto de ley que modifica los límites fue mejorado a través de las mociones presentadas por la diputada Paola Vega, “a fin de garantizar que el área tenga categoría de manejo de ecosistema de humedal y se establezca con un Plan General de Manejo de Uso Sostenible y Racional, que permita su conservación por parte del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC)”. “Además, se aprobaron las mociones para que el 50% del canon de aguas vaya directo al Plan de Manejo y el sitio sea custodiado como Humedal de Importancia Internacional (sitio Ramsar)”, añadió.
Con respecto a si se analizaron otras opciones para el proyecto, Marvin Coto, director de ingeniería y desarrollo de SENARA, comunicó que “se evaluó un plan alternativo con la construcción de un túnel de más o menos 2 kilómetros, con salida adelante del río Piedra; sin embargo, se debió desestimar por una situación de carácter geológico, pues cruza una falla que hace imposible la opción de construir un túnel conforme a los estudios preliminares del ICE” (Dictamen legislativo).
Coto también recordó que el artículo 71 de la Ley de Biodiversidad establece el mecanismo para una declaratoria, modificación o cambio de categoría de un área silvestre protegida. La ley indica que para realizarse el cambio se debe elaborar un documento técnico que respalde cualquier tipo de afectación y que el artículo 72 del reglamento de la misma ley establece una serie de características o de condiciones que deben cumplirse en ese estudio para poder sustentar un eventual cambio de uso de suelo.
El artículo 72 del reglamento de la Ley de Biodiversidad también exige dos elementos adicionales de estudio para poder presentar el proyecto de ley y la propuesta de compensación. Uno es la existencia de recursos financieros para poder comprar esas fincas; y una consulta obligatoria a las comunidades cercanas como Falconiana, Bagatzi y San Ramón y contó con la participación del Alcalde de Bagaces. Según el expediente del proyecto, el anterior Ministro de Agricultura Luis Felipe Arauz se comprometió, mediante un oficio, a aportar los ¢1425 millones de colones que se requieren para adquirir las fincas ASETREK, Brindis de Amor y Hacienda Ciruelas. Hasta el momento no se pudo comprobar que este rubro está incluido en el presupuesto de la República.
Por otra parte, el Ministro de Ambiente Carlos Manuel Rodríguez, señaló que la compensación o restauración ecológica del impacto ambiental que genere la obra “es totalmente factible y posee dos elementos fundamentales; uno, entender que esto es un proyecto de interés nacional; y dos, que los daños ambientales son predecibles, medibles, mitigables y compensables” (Dictamen legislativo).
“Por ese motivo, el MINAE tiene la certeza e interés de apoyar este proyecto de ley que utiliza el canon de aprovechamiento de agua establecido por el Artículo 70 de la Ley de Aguas, con el fin de proveer los recursos financieros para la implementación de las acciones de restauración ecológica tras la modificación de los linderos e introducir nuevos espacios a la Reserva Biológica Lomas de Barbudal”, agregó Rodríguez.
El acuífero Potrero-Caimital, ubicado en el cantón de Nicoya, es la principal fuente de agua para consumo humano para los poblados de Nicoya y Hojancha
Fuerzas vivas de Guanacaste unieron esfuerzos con la UNA para impulsar la creación de un modelo de gestión de calidad de las aguas de consumo humano en la microcuenca Potrero-Caimital
Una alerta emitida hace tres años por el Servicio Nacional de Aguas, Riego y Avenamiento (Senara), sobre el peligro de contaminación por agroquímicos en la microcuenca Potrero-Caimital, así como la actividad pecuaria en zonas de recarga del acuífero y la sequía que asotó Guanacaste motivó a que fuezas vivas de la región unieran esfuerzos con la Universidad Nacional (UNA), para impulsar la creación de un modelo de gestión de calidad de las aguas de consumo humano en la microcuenca Potrero-Caimital.
Ante este panorama, el Campus Nicoya, el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (Iret), el Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica y el Caribe (Hidrocec) y el Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible (Cemede) de la UNA, en alianza estratégica con la Municipalidad de Nicoya, la Comsion de Ambiente del Comité Cantonal de Coordinación Interinstitucional (CCCI) y otros actores dieron pie al proyecto académico: Gestión participativa de la calidad del agua en la microcuenca Potrero Caimital (Gepa), coordinado por Rigoberto Rodríguez, investigador del Campus Nicoya de la UNA.
Rodríguez comentó que el acuífero Potrero-Caimital, ubicado en el cantón de Nicoya, es la principal fuente de agua para los poblados de Nicoya y parte de Hojancha, por lo que es primordial crear un modelo de gestión de calidad de las aguas para consumo humano en esa microcuenca.
“La estrategia de trabajo es el abordaje conjunto, mediante coordinación y participación de todos los actores, quienes analizarán resultados particulares (por ejempo de zonas más propensas a contaminación) y plantearán las acciones que deben ser incluidas en un plan de gestión de la micro cuenca”.
Asimismo, expresó que se identificaron varias actividades agropecuarias, las cuales representarían peligros potenciales al encontrarse muy cerca de los puntos de captación de agua.
Plan de monitoreo
Agregó que los principales resultados de este acompañamiento se materializarán en un plan de monitoreo de la calidad de las aguas, el cual se definirá de manera participativa entre los actores, que incluye la municipalidad, asadas, instituciones, investigadores-extensionistas.
Además, la participación estudiantil, el fortalecimiento de alianzas entre la academia con los diversos sectores de la sociedad y la sistematización de los resultados, así como en la publicación de artículos científicos.
El área de estudio está compuesta de dos microcuencas: el río Potrero, que corre hacia al noroeste, es afluente del río Grande de Nicoya el cual aguas abajo cambia su nombre por río Morote y drenan hacia el Golfo de Nicoya; y el río Caimital que corre hacia al suroeste, en dirección contraria al río Potrero, y aguas abajo cambia su nombre por río Gamalotal, afluente del río Quirimán que luego cambia su nombre por río Nosara, antes de desembocar en el océano Pacífico.
Trabajo en equipo
Rodríguez detalló que el Iret y el Cemede cuentan con experiencia investigativa en la microcuenca Potrero-Caimital, adquirida a través de la ejecución conjunta de los proyectos Presiones Ambientales y Calizas del Agua de la Cuenca del Río Morote (2002-2004) y Vigilancia del uso de plaguicidas en actividades agropecuarias, con énfasis en el herbicida 2,4-D, por peligro de contaminación de aguas subterráneas y superficiales en la Península de Nicoya durante el periodo (2010-2012)-.
En este último proyecto se contó también con la participación del Senara y del personal de las oficinas cantonales de AyA, el Sinac, el MAG, las Cámaras de arroceros, ganaderos y cañeros, así como las asadas.
Resaltó que en la microcuenca existen gran cantidad de quebradas tanto permanentes como intermitentes, estás son afluentes de los cuatro ríos principales de la microcuenca: el río Curime, que se une al río Potrero, y el río Caimital, que aguas abajo cambia de nombre por río Gamalotal.
“Los ríos presentes en el área de estudio están expuestos a la contaminación, no solo por las actividades relacionadas con la agricultura, sino también debido a las fuentes de origen humano y animal, haciéndolos vulnerables para el consumo humano”.
Johnny Núñez Zúñiga
Periodista-UNA
***Mayor Información con: Msc. Rigoberto Rodríguez (8321-9879) o con la Oficina de Comunicación de la UNA (2277-3464).
Un enjambre sísmico se presentó en los alrededores del volcán a partir del 9 de enero, donde se localizaron 505 eventos
Hasta la fecha, no se tienen registros históricos sobre una posible actividad del Volcán Tenorio en los últimos miles de años. En la fotografía se observa una laguna en uno de los cráteres del Volcán. (foto Paulo Hidalgo, UCR).
Tras el enjambre sísmico ocurrido en los alrededores del Volcán Tenorio en Guanacaste, en enero del presente año, la pregunta que los científicos se plantean es si esta actividad sísmica está relacionada con un despertar del volcán Tenorio.
Hasta la fecha, no se tienen registros históricos científicos sobre una posible actividad del Tenorio en los últimos miles de años, pero por las características del Volcán, se asume que permanece dormido.
Los vulcanólogos y sismólogos de la Red Sismológica Nacional (RSN: UCR-ICE) mantienen un registro de actividad sísmica desde el año 2002 en el edificio volcánico del Tenorio y más recientemente, en enero del presente año, se produjo un enjambre sísmico, que inició el 9 de dicho mes.
En esta ocasión, se localizaron 505 eventos de variada magnitud, donde destacan cinco sismos principales cuyas magnitudes varían entre los 4,5 y los 5,0 grados gracias a una red de estaciones sismológicas instaladas en los alrededores.
El día de mayor actividad sísmica fue el 11 de enero, donde se reportaron los tres eventos de mayor magnitud de la secuencia: 5,0 grados.
Al tratarse de un volcán dormido, una de las preguntas es si ese movimiento sísmico responde a la presencia de magma.
El vulcanólogo de la Red Sismológica Nacional (UCR-ICE), Guillermo Alvarado Induni, señala que al menos 6 fallas tectónicas pasan por el Volcán Tenorio y debido a que es un volcán dormido, se convierte en un laboratorio de investigación, ya que en cualquier momento podría mostrar signos de un posible despertar.
Los puntos anaranjados y rojos representan los 505 sismos localizados en enero pasado, en los alrededores del Volcán Tenorio, gracias a una amplia red de estaciones sismológicas instaladas por la RSN (UCR-ICE). – foto Jorge Carvajal Aguirre, UCR.
Sin embargo, para determinar si estamos ante el despertar del Volcán Tenorio, según Alvarado, se requiere más investigación, ya que hasta el momento, sólo se cuenta con algunos estudios geológicos del volcán pero es importante ahondar en estudios vulcanológicos que determinen qué características ha mostrado el volcán en los últimos miles de años. Desde el año pasado, se dio inicio con los estudios del Volcán Tenorio para tratar de responder a estas preguntas.
Durante el reciente monitoreo del volcán por parte de los vulcanólogos de la RSN, se determinó la presencia de tremor (ruido o vibración), pero eso no significa que haya movimiento de magma dentro del volcán ya que puede estar relacionado con flujos geotérmicos, puntualiza Alvarado.
Es necesario, según el especialista, continuar estudiando su comportamiento ya que, en teoría, debería mostrar una serie de signos antes de entrar en actividad, como fue, en su momento, el caso del Volcán Turrialba, pese a que cada volcán tiene su propia dinámica.
Como parte de las acciones, se cuenta con una red sismológica local de ocho estaciones alrededor del volcán y recientemente, se instalaron nueve estaciones temporales para mejorar el control del monitoreo tectónico y la evolución del enjambre sísmico.
Para los especialistas, una de las ventajas, ante una posible activación del Volcán, es que el coloso se ubica dentro de un parque nacional y las comunidades más cercanas se mantienen a una distancia relativamente prudencial, como por ejemplo, Aguacaliente, Río Naranjo, Río Chiquito y Bijagua de Upala. Sin embargo, se reconoce la importancia de prevenir eventuales cambios así como contar con planes de emergencia y de evacuación.
Durante el mes de enero, la RSN contabilizó un total de 290 sismos a lo largo del territorio nacional, de los cuales 44 fueron percibidos por la población. Dicha cantidad representa la sismicidad más alta sentida en un mes desde setiembre del 2012, cuando ocurrió el terremoto de Sámara, en la provincia de Guanacaste.
Los especialistas destacan la importancia de que las comunidades se mantengan vigilantes y reporten a través del 9-1-1 cualquier cambio, como por ejemplo, sonidos similares a retumbos o presencia de olores o gases.
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La Escuela de Ingeniería Forestal del Tecnológico de Costa Rica y el Grupo de Política y Legislación Forestal invita al “Foro Agua en Guanacaste: en busca de una solución”, el próximo 23 de octubre de 1 p.m. a 4 p.m. en al Auditorio D3-01.
Con la participación de Sr. Gadi Amit, Representante Confraternidad Guanacasteca; Ing. Juan Arguedas Chaverri, Asesor Asamblea Legislativa de Costa Rica; Ph.D. Nicolás Boeglin, Profesor-Investigador, Facultad de Derecho, UCR; Ing. Marvin Coto Hernández, Director de Ingeniería y Desarrollo de Proyectos, SENARA.
Como parte del fortalecimiento del espacio de presentación del Programa Cédula 5 que se transmite por Canal 36 – Anexión TV – los días viernes de 11 a.m. a 12 m.d. – se incorpora el profesor jubilado de la UCR Marco Fournier, vecino de Playa Hermosa de Carrillo, Presidente de Asociación Rescate de Zona Marítima (ARREZOMATE); con lo que aportará conocimiento acerca de los asuntos de Guanacaste.
El programa Cedula 5 es conducido por varios líderes, con variedad de visiones sobre diversos temas de opinión.
*Imagen con fines ilustrativos tomada de www.costarica.com