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Etiqueta: Israel

25 verdades sobre el asedio de Gaza por Israel

25 verdades sobre el asedio de Gaza por Israel

Salim Lamrani*

Opera Mundi

25 verdades sobre el asedio de Gaza por Israel2

Contrariamente a las afirmaciones de las autoridades israelíes, el actual bombardeo de Gaza tiene como objetivo romper la unión nacional entre el Fatah y el Hamas e impedir la reanudación del proceso de paz.

1. En 2005, Israel se retiró formalmente de la Franja de Gaza y desmanteló sus colonias de poblamiento. En realidad, el ejército israelí dispone de un control total del espacio aéreo y marítimo del enclave, ocupa una zona colchón en el interior de Gaza, controla la única zona comercial del territorio palestino con el exterior, así como el paso pedestre en Erez que vincula Gaza con Cisjordania y con Israel, y mantiene el registro de estado civil.

2. Desde 2007, Gaza vive bajo bloqueo israelí y egipcio. Según la ONG israelí GISHA, los habitantes del enclave son privados de muchos productos de base (mermelada, vinagre, chocolate, frutas enlatadas, granos, nueces, galletas, dulces, patatas fritas, gas para bebidas gaseosas, frutos secos, carne fresca, yeso, asfalto, madera de construcción, cimento, hierro, glucosa, sal industrial, recipientes de plástico/vidrio/metal, margarina industrial, firme a base de asfalto para chozas, tejido para ropa, cañas de pescar, redes de pescar, cordaje para la pesca, cluecas y piezas de recambio, piezas de recambio para tractores, mangueras de riego, instrumentos de música, papel formato A4, instrumentos para escribir, cuadernos, periódicos, juguetes, navajas de afeitar, máquinas de coser y piezas de recambio, caballos, asnos, cabras, ganado, polluelos, etc.)

3. Con una superficie de 360 km² y una población de 1,7 millones de habitantes, Gaza tiene la más fuerte densidad del mundo con más de 4.700 habitantes/km². Bajo estado de sitio militar, con una tasa de desempleo del 40% (60% entre los jóvenes de 15 a 29 años), un 53% de la población con menos de 18 años de edad, la población sufre de numerosas penurias materiales así como regulares apagones y sobrevive en condiciones cercanas a la indigencia. Más del 70% de los palestinos dependen de la ayuda humanitaria.

4. El secuestro y asesino de tres jóvenes adolescentes israelíes en junio de 2014 sirvieron de pretexto para el Primer Ministro israelí Benyamin Netayahu para desatar una nueva agresión mortífera contra la población civil de Gaza.

5. Hasta hoy, no existe la menor prueba de la implicación del Hamas en este crimen. Al revés, los dirigentes de la organización armada palestina negaron toda responsabilidad en el acto. El 25 de julio de 2014, Jon Donnison, corresponsal de la BBC, informó que Mickey Rosenfeld, portavoz de la policía israelí, reconoció que Hamas no estaba implicado en los asesinatos y que se trataba probablemente de la acción de un “grupo aislado”.

6. Durante los días que siguieron el rapto de los tres jóvenes judíos, el ejército israelí lanzó una amplia operación militar y procedió al arresto de cerca de 350 palestinos, entre los cuales la mayoría de los líderes del Hamas en Cisjordania – incluyendo a diputados y al Presidente del Parlamento Palestino Aziz Dweik – y asesinó a cinco personas. También un joven palestino fue quemado vivo por extremistas israelíes.

7. En respuesta a esta ofensiva militar, el Hamas procede a disparos de cohetes contra varias ciudades israelíes y exige el levantamiento del bloqueo contra Gaza previsto en los acuerdos de alto el fuego de 2008 y 2012, así como la liberación de los presos políticos palestinos.

8. A partir del 8 de julio de 2014, Israel lanza la Operación “Margen Protector” y bombardea a las poblaciones civiles de Gaza, causando miles de muertos y más de 10.000 heridos. El objetivo oficial es destruir los túneles que permiten incursiones en territorio israelí por parte de los combatientes del Hamas.

9. Para la fecha del 3 de agosto, los incesantes bombardeos del ejército israelí causaron la muerte de al menos 1.439 palestinos, entre los cuales el 90% son civiles, y al menos 250 niños, según la Oficina de Coordinación Humanitaria de Naciones Unidas.

10. Jon Snow, periodista para el canal de televisión británico Channel 4, viajó a Gaza y brindó su testimonio: “el promedio de edad de los habitantes de Gaza es de 17 años. Cerca de 250.000 niños tienen menos de 10 años. Entonces, en esta zona urbana muy densamente poblada, si deciden lanzar cohetes y bombardear, etc., matarán inevitablemente a niños. Y es lo que Israel hace”.

11. Del lado israelí, según las cifras oficiales, 63 soldados y tres civiles perdieron la vida tras los ataques de Hamas y de otras facciones palestinas armadas.

12. El 22 de julio de 2014, Majed Bamya, portavoz de la diplomacia palestina, denunció la hipocresía occidental en una entrevista al canal de televisión francés France 24: “Déjenme entender : El Hamas, que en esta agresión israelí y esta guerra causó la muerte de 27 personas entre los cuales 25 militares de ejército de ocupación, sería una organización terrorista y criminal, mientras que los que causaron la muerte de 530 personas, entre las cuales el 90% eran civiles y más de 100 niños, serían el país civilizado en este conflicto? […] No es porque hay una rebelión de los esclavos que la esclavitud es aceptable”.

13. El 14 de julio de 2014, el Hamas rechazó una propuesta egipcia de alto al fuego, considerándola como una “rendición”, pues no incluía ni el levantamiento del bloqueo ni la liberación de los presos políticos, mientras que fue aceptada por Israel.

14. El 18 de julio, el ejército israelí lanza una invasión terrestre de Gaza y despliega a 70.000 soldados.

15. El 19 de marzo, el Hamas presentó una propuesta de tregua en siete puntos. El 24 de julio, el proyecto de tregua propuesto por John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, es rechazado por Israel.

16. El 28 de julio, un misil israelí mató a 4 niños que jugaban en la playa cerca del campo de refugiados de Al-Shati, frente a las cámaras de televisión internacionales, suscitando una conmoción mundial.

17. Desde el inicio de los bombardeos, el ejército israelí destruyó tres escuelas de Naciones, causando la muerte de decenas de personas, entre las cuales numerosos niños. El 23 de julio, un misil golpeó la escuela de Naciones Unidas de Beit Anún. El 29 de julio, la escuela de Naciones Unidad de Jabaliya fue bombardeada por el ejército israelí, causando la muerte de 16 personas, entre los cuales al menos 6 niños. Ban Ki Moon, secretario general de Naciones Unidas, denunció este crimen y recordó que “la localización exacta de esta escuela primaria se comunicó 17 veces a las autoridades israelíes, particularmente anoche, unas horas solamente antes de este ataque”. El 3 de agosto, el ejército israelí bombardeó una tercera escuela de Naciones Unidas en Rafah. Según la ONU, “hay numerosos muertos y heridos”.

18. Según la UNICEF, desde el inicio de los bombardeos, al menos 10 niños perdieron la vida cada día. Pernille Ironside, responsable de la UNICEF en Gaza, denunció la masacre y recordó que “niños son matados, heridos, mutilados, quemados además de estar absolutamente aterrorizados”.

19. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 250.000 personas tuvieron que huir de las zonas de combates y se encuentran actualmente sin techo.

20. Navy Pillay, alto comisario de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, acusó a Israel de cometer “crímenes de guerra” al bombardear escuelas de Naciones Unidas y hospitales.

21. El 31 de julio, Netanyahu movilizó a otros 16.000 soldados adicionales llevando el número a 86.000.

22. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas adoptó una resolución con una mayoría de 29 votos (17 abstenciones, 1 voto contra) que presentó Palestina, condenando “las violaciones generalizadas, sistemáticas y flagrantes de los derechos humanos y de las libertades fundamentales”. La resolución exige también ubicar a la población palestina bajo “protección internacional inmediata”.

23. En los últimos diez años, Israel construyó ilegalmente más de 100.000 nuevas colonias en los territorios ocupados, en violación con el derecho internacional, y detiene actualmente a más de 6.000 presos políticos palestinos.

24. A pesar de los llamados a un alto el fuego, Estados Unidos y la Unión Europea siguen apoyando económica y militarmente a Israel, a pesar de las violaciones reiteradas del derecho internacional y de los crímenes de guerra actualmente cometidos en Gaza. En cambio, América Latina ha adoptado una posición diferente exigiendo una cesación de las hostilidades, un levantamiento del bloqueo y una reanudación del diálogo entre las dos partes. En un comunicado común, los presidentes de Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela “condenaron de manera enérgica el uso desproporcionado de la fuerza por parte del ejército israelí en la Franja de Gaza, que afecta mayormente a civiles, incluyendo niños y mujeres”. Brasil, Ecuador, Chili y Perú retiraron a sus embajadores de Israel. Cuba, Venezuela y Bolivia ya rompieron sus relaciones diplomáticas.

25. En realidad, la Operación “Margen Protector” no tiene como objetivo destruir los túneles que se reconstruirán inevitablemente mientras dure el bloqueo, a menos de una nueva ocupación militar israelí de Gaza. Esta nueva agresión militar contra una población sin defensa se destina a quebrar la unión entre el Fatah y el Hamas que formaron un gobierno de unión nacional el 2 de junio de 2014 – iniciativa saludada por Estados Unidos y la comunidad internacional, pero rechazada por Israel – con el fin de impedir la creación de un verdadero Estado palestino y proseguir así su política de colonización. La única solución al conflicto israelí-palestino es de orden político y transita por el respeto del derecho internacional, es decir, la aplicación de la Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no 242 del 22 de noviembre de 1967, con un retiro total del ejército israelí de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental, un desmantelamiento de todas las colonias ilegales, el respeto de las fronteras de 1967 y un retorno de los refugiados palestinos. Sólo el diálogo y la negociación entre las dos partes permitirán el establecimiento de una solución pacífica con dos Estados soberanos e iguales.

 

*http://operamundi.uol.com.br/conteudo/babel/37343/25+verdades+sobre+el+asedio+de+gaza+por+israel.shtml

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

http://monthlyreview.org/press/books/pb3409/

Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr

Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

 

Ilustraciones: http://operamundi.uol.com.br/

 

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Llamada a consulta de embajadores en Israel en señal de repudio

Llamada a consulta de embajadores en Israel en señal de repudio

Nicolás Boeglin

Profesor de Derecho Internacional Público

Facultad de Derecho

Universidad de Costa Rica (UCR)

 

Ante la ofensiva israelí en Gaza que sigue día tras día bombardeando a la población palestina de manera totalmente indiscriminada, las reacciones de la comunidad internacional se multiplican. Según el informe de la OCHA de las Naciones Unidas sobre la situación en Gaza al 30 de julio del 2014 (ver documento), se cuentan 3 civiles israelíes y 56 militares israelíes muertos, y 1263 víctimas mortales palestinas. A ello hay que añadir más de 6500 palestinos heridos, muchos de los cuales yacen en hospitales o refugios parcialmente destruidos en condiciones críticas. Ante esta situación, son varios los Estados de América Latina que han llamado a consulta a sus embajadores acreditados en Tel Aviv.

La técnica de la llamada a consulta:

La llamada a consulta es un gesto político mediante el cual un Estado hace ver a otro Estado su profundo repudio, por acciones consideradas incluso como ofensivas en algunos casos. Se trata de una técnica bastante depurada en la práctica diplomática que tuvimos la oportunidad de analizar hace unos meses con la llamada a consulta del Embajador Sancho a San José (ver nuestro breve análisis publicado en Elpais.cr). La llamada a consulta se considera generalmente como una primera señal, abriendo generalmente un compás de espera para que el Estado cuyas acciones son cuestionadas rectifique o proceda a cambiar su actitud. Puede constituirse en el preámbulo para acciones posteriores de muy diversa índole (ver la práctica reciente en América Latina y en Europa esbozada en el artículo antes mencionado).

Los embajadores en Tel Aviv llamados a consulta:

En los últimos días, Perú (nota), Chile (ver nota) y El Salvador (ver nota) se unieron a Brasil y a Ecuador que ya lo hicieron desde la semana pasada: Brasil llamó a consulta a su Embajador en Tel Aviv (ver nota) y anunció que «congelará» sus relaciones diplomáticas con Israel (ver nota) luego de que la diplomacia israelí lo calificara de «enano» por criticar las acciones de Israel en Gaza. En Ecuador, cuyas autoridades de igual manera llamaron a consulta su embajador en Tel Aviv (ver nota), manifestantes pidieron la ruptura de las relaciones diplomáticas con Israel (ver nota), así como en Chile.

A diferencia de lo que deja entender este titular reciente de prensa en Chile, la llamada a consulta no necesariamente implica el inicio de una acción tendiente a suspender las relaciones diplomáticas: en muchos casos, el Estado cuyos actos son considerados ofensivos aprovecha el plazo de tiempo que inicia con la llamada a consulta del Embajador del otro Estado para explicarse, rectificar su accionar o reconocer su error; o bien presentar disculpas oficiales si fuera del caso. Este tiempo debe saber ser aprovechado antes de que el Estado que recurre a llamar a consultas su Embajador proceda a otro tipo de medidas; o bien, si se trata de una situación como la que origina estas llamadas de embajadores acreditados en Tel Aviv, logre que otros Estados lo acompañen de manera a aumentar la presión diplomática.

Cabe señalar que el pasado 20 de julio, Argentina se expresó de la siguiente manera (ver texto completo del comunicado) con relación a la situación imperante en Gaza: «El día 12 de julio el Consejo de Seguridad envió un mensaje claro. Hizo un llamamiento para desescalar la situación de violencia, para que se restaurase la calma y se restituyera el cese del fuego alcanzado en noviembre de 2012. También pidió con firmeza que se respetara el derecho internacional humanitario y se protegiera a los civiles. Condenamos de manera enérgica que Israel, desafiando los llamados del Consejo de Seguridad, del Secretario General y los de muchas otras voces de la comunidad internacional, haya decidido escalar la crisis lanzando una ofensiva terrestre. Esta decisión solamente generará más inestabilidad en la región, más víctimas y más sufrimiento. Asimismo, condenamos el continuo e indiscriminado lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia las ciudades de Israel». La reacción por parte de Israel a esta declaración oficial de Argentina fue la de considerar que «la inversión del orden causa y efecto es una situación muy lamentable» (ver nota). En el caso de México, la protesta externada por la Secretaría de Relaciones Exteriores contra la violencia en Gaza (ver nota) no pareciera haber dado lugar a una reacción por parte de Israel, o al menos esta no se hizo pública.

Llamada a consulta de embajadores en Israel en señal de repudio2

Las relaciones diplomáticas suspendidas:

La campaña realizada por Israel en la franja de Gaza en diciembre del año 2008 en el marco de la operación “Plomo Fundido” (con 14 víctimas israelíes y más de 1400 víctimas mortales palestinas) dio lugar a la ruptura unilateral (y sin preámbulos) de las relaciones diplomáticas de Venezuela y de Bolivia en enero del 2009 con Israel.

El Informe de la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Conflicto en Gaza o “Informe Goldstone” del mes de septiembre del 2009 preparado por las Naciones Unidas vendría a documentar el alcance de las acciones militares israelíes en Gaza en aquella oportunidad y las motivaciones que explican algunas de estas. En sus conclusiones se lee que: “1891. Las pruebas obtenidas por la Misión demuestran que la destrucción de instalaciones de aprovisionamiento de alimentos, sistemas de saneamiento de agua, fábricas de hormigón y viviendas fue el resultado de una política deliberada y sistemática de las fuerzas armadas israelíes. Esta destrucción no se ocasionó porque esos objetivos presentaran una amenaza o una oportunidad militar, sino con el fin de hacer más difícil para la población civil la vida cotidiana y las condiciones de vida dignas”. Además, el informe Goldstone indicaba que: “1929. La Misión constata asimismo que las fuerzas armadas israelíes atacaron y destruyeron ilícita y arbitrariamente, sin necesidad militar, diversos bienes e instalaciones de producción o elaboración de alimentos (incluidos molinos, tierras e invernaderos), obras de agua potable, explotaciones agrícolas y animales en violación del principio de distinción. A la luz de los hechos que pudo comprobar, la Misión constata que esa destrucción se realizó con el propósito de privar de sustento a la población civil, en violación del derecho consuetudinario que plasma en el artículo 54 2) del Protocolo adicional I. La Misión constata, además, que las fuerzas armadas israelíes realizaron una destrucción generalizada de viviendas particulares y pozos y tanques de agua, en forma ilícita y arbitraria. 1930. Además de constituir violaciones del derecho humanitario internacional, esos actos arbitrarios y generalizados de destrucción contravienen las obligaciones de Israel de respetar el derecho a un nivel de vida adecuado de la población de la Franja de Gaza, que incluye los derechos a la alimentación, el agua y la vivienda y también el derecho al máximo nivel posible de salud, amparados por los artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”.

Nicaragua por su parte también procedió el año siguiente (en el mes de junio 2010) a suspender las relaciones diplomáticas con Israel, en señal de repudio, pero esta vez con relación al ataque a una flotilla humanitaria por parte de efectivos del ejército de Israel (ver nota). En el comunicado oficial se leyó que “El Estado de Nicaragua comunica que dicha suspensión estará vigente hasta que cesen las actuaciones agresivas en contra del pueblo palestino y árabe que vive en su propio territorio” (ver nota). A esta lista habría que añadir, en el caso de América Latina, a Cuba que mantiene suspendidas desde 1967 sus relaciones diplomáticas con Israel.

La pauta recientemente marcada por América Latina:

Hace una semana, el pasado 23 de julio del 2014, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas adoptó una resolución (texto disponible aquí) que precisa que el Consejo: «13. Decide enviar urgentemente una comisión de investigación internacional e independiente, que designará el Presidente del Consejo de Derechos Humanos, para que investigue todas las violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, especialmente en la Franja de Gaza ocupada, en el contexto de las operaciones militares realizadas desde el 13 de junio de 2014 /…/”.

El resultado de la votación de esta resolución (que se encuentra al final del texto de la resolución), evidencia que los Estados de América Latina miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, México, Perú y Venezuela), los denominados países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y unos más lograron aislar completamente a Estados Unidos (único en votar en contra) mientras que los Estados europeos (y unos más) optaron por abstenerse (ver modesta nota al respecto publicada en estas mismas páginas de SURCOS en días recientes).

Ilustraciones:http://www.acm.edu/ (Foto de Nicolás Boeglin) y Comité de Solidaridad con Palestina – Costa Rica

 

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Llamado: Es el momento de movilizarnos por Palestina

EL COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON PALESTINA

El Comité de Solidaridad con Palestina y la Coordinadora de la Red de Solidaridad con Palestina invitaron a movilizarse por este pueblo, el miércoles 30 de julio en la Fuente de la Hispanidad. De ahí, la movilización se desplazaría hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos la cual se ubica a pocas cuadras.

El Secretario de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon, visitaría nuestro país esa misma fecha, por lo que la Coordinadora de la Red de Solidaridad con Palestina y diferentes organizaciones desean hacerle saber que Costa Rica repudia la masacre que Israel lleva a cabo contra el pueblo de palestino de Gaza.

Para horas de la noche, también se realizaría una demostración en un punto cercano al Teatro Nacional, lugar en donde se llevaría a cabo una cena de gala con el Secretario de las Naciones Unidas.

Más información con Ann Marie Saidy 8354-1649

 

Información enviada a SURCOS por comité organizador-

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Israel, Palestina: Cómo empezó todo

Israel, Palestina - Cómo empezó todo2

Olga Rodrígues

ALAI AMLATINA, 25/07/2014

 

“Si eres neutral ante situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor” (Desmond Tutu)

Cómo empezó todo, preguntan algunos estos días. Esto, lo que está ocurriendo en Gaza, se inició hace mucho tiempo. Comenzó con los pogromos, las persecuciones racistas de judíos primero en Rusia, después en Europa. Comenzó con el antisemitismo europeo, con el nazismo, con el genocidio contra los judíos y con la posterior decisión de Europa, motivada por la culpa de lo ocurrido, de apoyar y fomentar el sionismo -surgido en el siglo XIX- y la masiva emigración judía a Palestina.

Comenzó cuando el protectorado británico de Palestina miraba hacia otro lado mientras los judíos se organizaban en bandas armadas que cometieron atentados terroristas, matando a gente, contra objetivos británicos y árabes.

En 1947 la ONU, motivada por la responsabilidad y culpa europea del horror contra los judíos, aprobó un plan de partición que asignó el 54% de la Palestina del mandato británico a la comunidad judía (llegada la mayoría tras el Holocausto) y el resto, a los palestinos. Jerusalén quedaba como enclave internacional.

En los primeros meses de 1948 las fuerzas armadas judías clandestinas -escribo judías porque así se autodenominaban, y aún no se había declarado la independencia de Israel- elaboraron el Plan Dalet, cuyo fin era, entre otras cosas, hacerse con el control de la vía que unía Jerusalén con Tel Aviv, una zona que no figuraba como futuro territorio israelí en el plan de partición de la ONU. De ese modo expulsaron a miles de personas y asesinaron a cientos. Es decir, ya hubo entonces un plan de limpieza étnica.

Después, cuando los países árabes vecinos declararon la guerra a Israel tras su nacimiento en mayo de 1948, las fuerzas armadas israelíes aprovecharon para ocupar más tierras y expulsar a cientos de miles de palestinos. De ese modo Israel pasó a tener un 78% del territorio (posteriormente, en 1967 Israel ocuparía el 22% restante: Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

Tras la guerra del 48, muchos palestinos intentaron regresar a sus casas, pero las tropas israelíes se lo impidieron, a pesar de que en diciembre de 1948 Naciones Unidas aprobó la resolución 194, incumplida hasta hoy, confirmada en repetidas ocasiones y ratificada en la resolución 3236 de 1974, que establecía el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares o a recibir indemnizaciones.

Solo pudieron permanecer dentro de Israel, en muchos casos como desplazados, unos 150.000 palestinos, el 15% de la población, que en 1952 accedieron a la ciudadanía. Son los llamados árabes israelíes.

Gaza

Gran parte de los palestinos de Gaza son refugiados, expulsados o descendientes de los expulsados en 1948 a través de lo que constituyó, según historiadores israelíes como Ilan Pappé, una limpieza étnica, con el objetivo de levantar un Estado de mayoría judía. Incluso el historiador israelí sionista Benny Morris, ha escrito que “con la suficiente perspectiva resulta evidente que lo que se produjo en Palestina en 1948 fue una suerte de limpieza étnica perpetrada por los judíos en las zonas árabes”.

Los palestinos de Gaza viven hacinados, castigados, limitados. Israel controla qué productos y personas acceden a la Franja y prohíbe la entrada de materiales fundamentales. Practica un castigo colectivo.

Esto, lo que está pasando en Gaza, se inició hace 66 años, cuando se optó por una concepción de Israel como un Estado judío con mayoría judía. Para mantener esa mayoría Israel practica la ocupación, aparta y discrimina a los palestinos y, de vez en cuando, lleva a cabo operaciones militares que matan a cientos o miles y provocan el desplazamiento de miles más.

Para mantener la mayoría judía…

El Estado israelí, para ser fiel a su autodefinición -Estado judío- excluye el concepto de ciudadanía universal. Si aceptara como ciudadanos a los palestinos de Gaza y Cisjordania -territorios que controla u ocupa- su concepción como Estado judío estaría en peligro, ya que la población judía dejaría de ser la mayoritaria.

La elevada natalidad entre los palestinos es una de las preocupaciones principales de Israel. Lo llaman la cuestión demográfica. Ya hoy los judíos dentro de la llamada Línea Verde -las fronteras de antes del 67- conforman el 70% de la población, y se calcula que dentro de veinte años podrían ser el 50%.

Israel se opone a la creación de un Estado palestino pero también se niega a conceder derechos plenos y ciudadanía a los palestinos de Gaza y Cisjordania, porque si lo hiciera, estaría renunciando a su carácter judío como Estado. Es decir, a lo que algunos historiadores y politólogos llaman etnocracia.

Como subrayaba el israelí Sergio Yahni, integrante del Alternative Information Center, en una conversación que mantuvimos en Jerusalén:

“Israel solo puede ser un Estado judío si mantiene la supremacía demográfica o legal de la población judía, pero para ello tiene o que llevar a cabo una nueva limpieza étnica, como la de 1948, o practicar la segregación étnica legalizada, es decir, el apartheid. Mientras Israel no asuma una verdadera transformación democrática, no viviremos en paz y seguirá la represión”. («El hombre mojado no teme la lluvia», Ed.Debate, 2009).

La Ley de Bienes Ausentes

Para que Israel pudiera ser un Estado judío, el gobierno del primer ministro David Ben Gurion organizó la recolonización de las tierras y distribuyó los bienes inmuebles que llamaron “abandonados”. Para ello se aprobó en 1950 la Ley de los Bienes Ausentes, que gestionó el traspaso a manos judías de las casas de los palestinos, no solo de los que se habían ido fuera de las fronteras israelíes, sino también de aquellos que habían sido reubicados dentro del Estado israelí.

También se aprobaron otras leyes que prohibieron la venta o transferencia de tierras para garantizar que no cayeran en manos palestinas, y que permitían decretar la expropiación de bienes por interés público o declarar una superficie como “zona militar cerrada”, lo que impedía a los propietarios de la misma reclamarla como suya. De ese modo, 64.000 viviendas de palestinos ya habían pasado a manos judías en 1958.

La Ley del Retorno

Otra de las leyes fundamentales y una de las más controvertidas es la Ley del Retorno, que confirma esa insistencia en el carácter judío del Estado a través de la concesión de privilegios a los judíos. Esta ley concede el derecho a la ciudadanía de todos los judíos del mundo, de los hijos, nietos y cónyuges de los judíos, así como de quienes se conviertan al judaísmo. Sin embargo, no incluye a los judíos de nacimiento convertidos a otra religión y de hecho se ha denegado la ciudadanía a varios judíos convertidos al cristianismo.

La polémica en torno a esta ley reside en que Israel no permite regresar a su hogar a los palestinos expulsados ni a sus descendientes. Pero, por poner un ejemplo, un sueco que se convierta al judaismo sí tiene derecho a residir en Israel y a obtener la ciudadanía. Además, es probable que pudiera acceder a ayudas económicas del Estado para financiar estudios o adaptación a su nuevo hogar.

En 2003 se construyó un escalón más en esta política exclusivista con la aprobación de la Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel, que indica que los palestinos de Cisjordania o Gaza menores de 35 años y las palestinas de Cisjordania o Gaza menores de 25 años no podrán residir en territorio israelí aunque se casen con un/a israelí. Sin embargo, si cualquier europeo contrae matrimonio con un ciudadano israelí tendrá derecho tanto a la residencia como a la ciudadanía.

La ocupación

La ocupación es la esencia del Estado israelí tal y como se concibe a sí mismo a día de hoy. Los colonos conforman una especie de ejército israelí paralelo al oficial, ya que ejercen una función paramilitar, la de invadir y ocupar, motivados por razones políticas, religiosas y también económicas, ya que el Estado concede préstamos y subvenciones a aquellos judíos que se instalan en la tierra de los palestinos.

En el territorio palestino de Cisjordania viven 450.000 colonos judíos, con una población total de más de dos millones de habitantes. Las colonias judías consumen un promedio de 620 metros cúbicos de agua por persona al año frente a los menos de 100 metros cúbicos de los palestinos. Esto sucede porque los asentamientos se apropian de parte de los acuíferos y de las áreas con más reservas.

Los colonos pueden llevar armas. Además, sus asentamientos están protegidos por el Ejército israelí, que de este modo legitima la ocupación. Es el propio Estado el que administra los terrenos de Cisjordania.

A través de las colonias, Cisjordania se ha convertido en una zona acantonada, sin continuidad territorial, donde los pueblos y ciudades están desconectados entre sí, convertidos en islotes rodeados por controles militares israelíes y por asentamientos judíos. Un Estado palestino con esta Cisjordania actual no contaría con conexión territorial y tendría tantas fronteras como colonias hay.

Exclusión y discriminación

Para controlar a la población palestina, Israel limita sus movimientos, lleva a cabo arrestos arbitrarios, aplica la llamada ley de detención administrativa, que permite mantener encarcelado a un palestino sin cargos ni juicio hasta al menos dos años, impide a los palestinos salir de su localidad o les obliga a esperar horas para hacerlo, les niega servicios públicos fundamentales, les prohíbe construir viviendas y de hecho destruye algunas de sus casas, con la excusa de que no cuentan con permisos de construcción que se les deniegan de forma sistemática.

En la práctica aplica un apartheid y se guía por la ley del talión. Si alguien mata a un israelí, es el propio Estado el que se encarga de la venganza, derribando la casa de la familia del presunto culpable, torturándole a él, a sus amigos o familiares, o impulsando una ofensiva militar en su barrio o en otro, como la actual contra Gaza. Al contrario de lo que debería ser la actuación de un Estado democrático, Israel opta por la venganza en vez de por la vía judicial.

El precio de la paz

Ante ello, Estados Unidos o la Unión Europea se limitan a murmurar con tibias condenas que son simple tinta sobre papel, porque mientras las emiten, mantienen a Israel como socio comercial preferente, le venden armas, le brindan apoyo diplomático y estratégico. Nuestros gobiernos son corresponsables -desde hace décadas- del destino de palestinos e israelíes.

Como me dijo Rami Elhanan, israelí que perdió a su hija en un atentado de Hamás, los judíos que apuestan por excluir a los palestinos se excluyen a sí mismos, “están volviendo al gueto. La solución está encima de la mesa, pero solo llegará cuando Israel se dé cuenta de que el precio de no tener paz es más elevado que el de tenerla”.

Este año Hamás y Al Fatah anunciaron su reconciliación y un acuerdo incipiente para un gobierno de unidad nacional. Las autoridades palestinas han hablado incluso de estar dispuestas a recurrir a la vía judicial para denunciar a Israel en tribunales internacionales. Ante ello, la respuesta de Tel Aviv ha sido más mano dura. No quiere al pueblo palestino unido, porque eso también amenaza el carácter judío de su Estado.

La radicalización está llegando a tal punto que han brotado nuevos grupos extremistas israelíes que atacan a los manifestantes israelíes que salen a la calle para pedir paz y libertad para Palestina.

En su ansia por querer más, Israel sigue renunciando a un acuerdo más que beneficioso para él, por el cual los palestinos tendrían un Estado con tan solo el 22% de la Palestina inicial, lo que supondría ordenar la salida de Cisjordania de los 450.000 colonos judíos, algo a lo que Tel Aviv no está dispuesto, al menos hasta ahora.

De todo esto va lo que ocurre estos días en Palestina, en Gaza, en Cisjordania.

Otro Israel es posible

Cada día que pasa los palestinos son reducidos a números o al olvido, recubiertos por esa perversa sospecha que persigue a tantas víctimas, y que susurra “algo habrán hecho”, “algo habrán hecho”, porque resulta increíble que los crímenes se cometan con tanta impunidad. La entidad que se erige a sí misma como árbitro moral para decidir qué debería ocurrir y qué no en Palestina es la misma que robó y sigue robando la tierra de otros.

No hay solución militar posible porque a pesar de todo, a pesar de lo que dijera Golda Meir en 1969, Palestina y los palestinos existen. La única solución pasa por poner fin a la ocupación, a los asentamientos, a la exclusión. El racismo, según el semiólogo Walter Mignolo, es la decisión de aquellos que están en el poder de clasificar y evaluar el grado de humanidad de los otros con el objetivo de controlar y dominar.

Dicho en palabras de la académica israelí Nurit Peled, “el Estado de Israel, que se declaró oficialmente un Estado de apartheid, se distingue por lo que ha sido siempre el método del racismo más típico y exitoso: la clasificación de los seres humanos”.

Otro Israel es posible, al igual que otra Sudáfrica fue posible.

 

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Israel-Palestina-empezo_6_284231595.html

 

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Terrorismo planetario

Terrorismo planetario

Por Arnoldo Mora

 

Las últimas noticias que nos llegan de varios rincones del planeta, los más calientes por razones geopolíticas, horrorizan a todo aquel que tenga un mínimo de sensibilidad sin distingos de ninguna especie: ideológicos, religiosos, culturales, económicos, sociales, o geográficos. El desarrollo científico-técnico, como temía Einstein en los últimos años de su vida y afirmó siempre Freud, con frecuencia no ha promovido los mejores valores sino, todo lo contrario, solo ha servido para despertar, especialmente entre las élites de poder de las potencias occidentales, sus instintos primarios sado-masoquistas. El poder destructor del ser humano ha sobrepasado su capacidad de crear y construir; peor aún, lo justifica invocando cínicamente como pretexto las más nobles causas, como la salvaguarda de la paz, aun cuando esto implique pisotear las normas más elementales del derecho internacional y negándose a forjar unas Naciones Unidas más fuertes y democráticas y no como ahora, que desde Reagan, Washington quiere verla convertida en una inocua institución de beneficencia, una especie de Ejército de Salvación.

Demás está decir que quien más sufre con estos delirios genocidas es la población civil, especialmente niños, enfermos y mujeres. Es profundamente indignado que escribo estas líneas ante las noticias que nos llegan minuto a minuto de lo que está haciendo el sanguinario gobierno de Netanyahu en la Franja de Gaza, uno de los territorios más densamente poblados del mundo, totalmente desguarnecido frente a los ataques militares de uno de los ejércitos más modernos y mortíferos de la tierra. De nada ha servido el nobilísimo gesto del Papa Francisco visitando Palestina e Israel (“Tierra Santa” para las tres religiones monoteístas, dos de la cuales – el cristianismo y el Islam – son las más extendidas en el mundo, aunque la más pequeña en cuanto a número de creyentes, la judía, es la más poderosa militar y financieramente) y haciendo que los máximos dirigentes políticos de Israel y Palestina se estrechen las manos en señal de paz.

Frente a este terrible panorama, hay que buscar urgentemente una solución que sea permanente y justa. De lo contrario, toda persona mínimamente decente seguirá sintiendo vergüenza de pertenecer a la especie humana, la más mortífera de las que han surgido de la evolución biológica. Para no quedarme tan solo en la protesta, por mas legítima que ésta sea, como un intento desesperado por detener este baño infame de sangre y sin otra intención que darle una oportunidad a la paz, animado tan solo de buena voluntad, se me ocurre que lo más factible para buscar una solución es establecer dos etapas: la primera y más urgente es levantar un clamor universal, sobre todo recurriendo a organizaciones de la sociedad civil (ONG, organismos religiosos y de derechos humanos, grupos humanitarios, intelectuales y gentes del mundo de la cultura, estrellas del arte, del espectáculo y del deporte) para obligar a las partes beligerantes a aceptar un cese del fuego como paso previo a crear las condiciones para lograr una intervención de Naciones Unidas.

La paz mundial está en juego. No olvidemos que lo que comienza por un conflicto regional, pronto se puede extender a otras partes de una manera vertiginosa e incontrolable, máxime en una región que ya está incendiada (Siria, Irak, Libia, Paquistán, Afganistán). A más largo plazo, solo hay una solución: el respeto irrestricto al derecho Internacional que comienza por acatar los acuerdo de fronteras de 1967, lo mismo que todas las resoluciones de Naciones Unidas. Valga la pena recordar que Israel ha sido quien más ha violado o ignorado dichas resoluciones desde décadas atrás. Israel tiene derecho a tener un Estado libre y soberano, pero debe entregar los territorios ocupados. Solo así se logrará una paz duradera que debería culminar con acuerdos de cooperación entre Israel y sus vecinos, dado que Israel es un país muy avanzado en el ámbito científico-técnico y sólido financieramente, mientras que los países árabes vecinos siguen estando más atrasados. Así el infierno actual podrá convertirse en un ejemplo e inspiración para otras regiones igualmente azotadas por la barbarie de la guerra y de interminables y sangrientos conflictos. ¿Una utopía? Tal vez lo parezca. Pero en la tierra natal de los profetas bíblicos y de Jesús de Nazareth lo milagroso es también parte de su historia.

 

Ilustración: http://www.odi.ucr.ac.cr/

 

Enviado a SURCOS por el autor

Hay que parar el demencial ataque israelí a Gaza

Hay que parar el demencial ataque israelí a Gaza

Comisión Nacional de Enlace

Comunicado político Nº 43

 

La Comisión Nacional de Enlace condena la reacción, no solo desproporcionada sino demencial de Israel contra la franja de Gaza. Es necesario poner fin a esta barbarie criminal del ocupante israelí.

Imposible ocultar el salvajismo y la locura de esa agresión que pareciera solo tiene el propósito de matar árabes de manera indiscriminada para “calmar la situación”. Todo indica que la matanza continuará, por eso hacemos un llamado a la solidaridad con los palestinos (as) de la franja de Gaza hoy de nuevo bajo fuego aéreo del ejército israelí.

La complicidad de Washington y de Europa resulta evidente en este crimen de guerra. Se comportan como verdaderos títeres.

No quieren aceptar que el mundo se dirige hacia posiciones multipolares y que su dominio se empieza a resquebrajar en muchas partes del mundo, especialmente en Medio Oriente.

Todo lo que ocurre es parte de ese acomodo geoestratégico que está sacando lo peor de la condición humana en dirigentes que no se resignan a los nuevos tiempos. Eso es lo que refleja el ataque del ocupante israelí y sus dirigentes, un grupo de dementes -amparados por el imperialismo yanqui y la caduca Europa- que deberían ser procesados en las cortes internacionales como criminales de guerra.

 

Comisión Nacional de Enlace

16 julio 2014