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Etiqueta: literatura

Presentación oficial del libro Poemas Para Acabar Con El Olvido – de José Luis Amador

Este jueves 20 de febrero, a las 5:30 p.m. en el Auditorio del Museo Calderón Guardia, en barrio Escalante, haremos una celebración con música y poesía y muchos amigos.

La presentación del libro estará a cargo de la poeta Julieta Dobles y el poeta Mauricio Molina. Nos acompañarán también los cantautores Oscar Espinoza y Enrique González, con la musicalización de varios poemas del libro. Participación especial de la expresiva artista Aurelia Trejos en lectura de poemas..

Invitamos con todo entusiasmo a los amigos de la poesía y la literatura, a nuestros amigos de siempre y al público en general.

Este libro es una selección de poemas que reúne años de trabajo del autor y es una producción de la Editorial Universidad de Costa Rica.

Les esperamos.

Momentos inolvidables al lado del Maestro José León Sánchez

Escribir es fácil, escriben los niños de la escuela, escribir bien es difícil, pero escribir bien y llegar al arte es casi imposible, pocos escritores logran una obra de arte
José León Sánchez.

Maynor Sánchez Alvarado*

Ahora que la vida se me está pareciendo a el beso del colibrí en el puro centro del girasol, ahora que ya matamos enero y febrero empieza a oler a abril, ahora que el sol está saliendo con la luna como novios de la mano de una nube de algodón y hasta los siguen algunas estrellas, me aterra la nostalgia cuando recuerdo a mis padres que ya se fueron para el cielo y también a mi querido Maestro José León.

Fue conmigo como un segundo padre, un amigo de esos verdaderos, un maestro que me enseñó con dedicación, fue mi primo y también ese genio que observé de largo, algunas veces de cerca, otras veces en silencio, a veces en libros o en televisión, otras muchas veces en persona, en su casa sentados en la sala dos horas en silencio observando un disco completo de Andrea Bocelli al lado de mis hijos también y al final nos dijo: recuerden, ese hombre lo único que quería tener en la vida era un caballo y vean todo lo que logró.

Durante más de treinta años una amistad muy sincera con mi maestro José León Sánchez, me contó cosas que no son para decir ni mucho menos publicar, secretos que se irán conmigo hasta la tumba.

Me dio consejos que guardo en mi mente y corazón como un tesoro, como aquello que él llamaba: leyes universales de la literatura, José León me enseñó además buenos modales, modales de escritor, como obsequiar libros autografiados o ponerme de pie para saludar, manejar un tema en la mesa después de la cena y hablar en público sin papelito de guía.

Me regaló decenas de libros, máquinas de escribir, computadora, relojes, discos de música, ropa, zapatos y el arte de soñar sin límites con su frase: hay que tener fe, siempre hay que tener fe.

José León fue un genio de fe y de perdón, un hombre que renació de sus fracasos, un hombre leyenda, el escritor que rompió con todo lo establecido.

Lo vi siempre ser cortés con todos y a pesar de su basto conocimiento en muchas áreas, sabía escuchar.

Un día me dijo: “mijito un día estarás en la Biblioteca Nacional” y en otra ocasión en el Paseo de las Flores en Heredia habló de la presencia de mi libro “La Universitaria que no quería vivir” en tierras mexicanas, con una absoluta seguridad como lo hacen los profetas, aun cuando mi libro no había sido publicado por una Editorial.

También me animó a subir mis libros a Amazon y así estar disponibles en cualquier parte del mundo, él también lo estaba haciendo con sus obras magistrales.

Me decía así: “ahora con la tecnología solo aprietas un botón y ya estás en todo el mundo.”

José León Sánchez al igual que todos en esta vida tuvo ángeles en el camino que le dieron una mano para surgir.

En primer lugar su esposa y también filóloga personal Doña Ahiza Vega Montero, una de las filólogas más destacadas de América Latina.

Él me hablaba también de un periodista llamado Joaquín Vargas Gené, siempre lo recordaba con agradecimiento porque le ayudó a llevar su libro “La isla de los hombres solos” a México. También me narraba sus momentos inolvidables al lado del gran productor de cine Don Pedro Almodóvar y como en Barcelona una tarde le propuso el gran proyecto de escribir Tenochtitlan, el libro que hoy todo mexicano debe leer, escrito por José León Sánchez.

También me hablaba del editor Cristóbal Pera de la majestuosa Editorial Juan Grijalbo Mondadori, y su amistad con Carlos Sling y algunos presidentes de países como México y España, los cuales al visitar otro país llevaban su libro Tenochtitlan para entregarlo como detalle de su visita, tenía en su biblioteca una foto con Anthony Quinn y otra con Don Francisco de Sábado Gigante, entre otras.

Además, su gran admiración por Juan Rulfo, lo llamaba: su Maestro, con Rulfo José León tuvo una amistad muy bonita.

También me narró un día como García Márquez el gran escritor de Colombia le había dicho: ¿cuéntame, como le hiciste para escribir La isla de los hombres solos?

Jamás le dije nunca en esos treinta y tantos años de amistad cercana, que me presentara con ninguna de esas personas ni que les hablara de mí o de mi libro.

En la vida se debe de tener mesura y respeto, saber hasta dónde acercarse, yo sabía muy bien que esas personas formaban parte de su círculo social por méritos propios, porque él se lo había ganado. En esta vida nadie ayuda al malo, porque pobrecito, pero si eres bueno en lo que haces las puertas se abren si o si y así me lo dijo él cuando me hizo el gran honor de escribir la presentación de mi libro: “lo hago porque tu libro es buenísimo si no fuese así no pondría mi firma ahí”.

Yo también se lo dije muchas veces: has trascendido y pasado fronteras porque eres bueno Maestro no por ninguna otra cosa.

Un día me llevó a un supermercado en Heredia me dijo que deseaba comprarme algo que era “riquísimo” caminó por todos los pasillos con su mirada atenta hasta que dio con lo buscado, se trataba de una lata de melocotón en conserva, tomó la lata y me la dio diciéndome: “es tuya para que la comas con tus hijos, luego sonrió y agrego: buenísimo.

Era del tamaño de un galón de pintura y después cuando comía con mis hijos pensé, ¿por qué si me la describió con tanto apetito, no llevó una para él?

Bueno tal vez en su casa ya tenía, pensé.

Hay una historia muy linda de José León que me la narra un gran ser humano que la vida me ha permitido conocer, me invitó a su casa a tomarme un café y hablar de mi libro “La Universitaria que no quería vivir” el cual le gustó mucho, su nombre es Don Duane Nisly.

Don Duane es líder de una Colonia Menonita que hay aquí en mi Cantón Rio Cuarto, la tierra que vio nacer a José León Sánchez.

Además, Don Duane Nisly es tío de Bryan el esposo de mi hija Adrianelly y bueno esta es la historia que me contó Don Duane:

Una tarde estábamos toda la familia en donde el río Cuarto desemboca y también llega ahí el rio Toro Amarillo y se forma como una isla, nosotros estábamos a este lado del río y nos llamó la atención ver a un hombre adentro de esa isla sentado en un tronco observando las garzas que volaban y se posaban en un lugar y otro. El hombre estaba ahí solo en medio de la isla y atento por mucho rato, luego cuando las garzas se fueron se puso de pie y empezó a salir, caminó despacio y cruzó el río y llegó donde estábamos, la sorpresa para nosotros fue cuando nos dimos cuenta de que ese hombre era el gran Escritor José León Sánchez, ya en ese tiempo muy famoso por su libro “La isla de los hombres solos” y ahí compartió muy amablemente con nosotros”.

Cuando Don Duane me narró esto yo recordé que ese sitio lo describe José León en su libro “Cuando nos alcanza el ayer”

¿Qué podría estar haciendo semejante genio ahí sentado a solas con la naturaleza? Recordando un pasado tal vez, nutriendo su mente para su próximo libro.

Un día muy triste para mí fue cuando le llame y me dijo así: “aquí vamos como los camarones del río Sarapiquí, en mitad de la corriente” me narró que se sentía muy mal de salud, por primera vez y ahora a sus noventa y cuatro años me dijo eso y agregó algo que hasta el día de hoy me duele como una espina por debajo de la uña, me dijo así: “llámame con más frecuencia por favor”

Y un día le llamé y ya no contestó y no ha contestado más desde hace más de dos años.

Tampoco contesta mi padre ni mi madre, yo no sé por qué se fueron si todavía me podían enseñar muchísimo, no sé por qué no están aquí, ahora que la vida es, como el beso de un colibrí.

*Reconocimiento Escritor del Año por la Prensa Internacional.

Presentación del libro «Julita Cortés: biografía»

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la presentación del libro Julita Cortés: biografía publicado por Mario Zaldívar con la colaboración de María Julia Cortés.

La actividad será presencial el martes 4 de febrero a las 3:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Epistemologías zapatistas: ¿Seguimos aprendiendo? compartimos con Andrea Fajardo

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

Conversamos con Andrea Fajardo la autora de “De por sí lo que hemos aprendido es a aprender”: trazos de una epistemología zapatista, a través de texto nos presenta algunos trazos que nos acercan para repensar nuestras epistemologías a partir de la experiencia de los pueblos zapatista, está caracterizada como esa forma de conocimiento indistinguible de la lucha a través de algunas experiencias y aprendizajes de la autora que fue tejiendo en el camino de su investigación con ellxs.

Pueden descargar su libro aquí: https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/180402/1/De-por-si-Fajardo.pdf

Presentación del libro «Inhumanes» de Daniela Mora

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la presentación del libro Inhumanes de Daniela Mora. En la presentación del libro participan Manuel Obregón y Anselmo Navarro

La actividad será presencial el viernes 24 de enero a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Presentación del libro «Yorkín sueños en papel» de estudiantes del Liceo Rural de Yorkín en Talamanca

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la presentación del libro Yorkín sueños en papel de estudiantes del Liceo Rural de Yorkín en Talamanca y compilado por Ligia Jiménez. En la presentación del libro participan la escritora y artista Valeria Varas Rojas, Sherlin Montoya Rojas, profesora de Español del Liceo Rural Yorkín, Leandro Selles Mayorga egresado del Liceo Rural Yorkín y parte del proyecto y Ligia Jiménez Zamora, compiladora del libro.

El libro contiene: 1) una inspiración escrita de jóvenes artistas,  2) una imaginación artística llena de dibujos, y 3) ilustración cultural de palabras bribri  y sus imágenes.

La actividad será presencial el jueves 23 de enero a las 2:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Presentación de libros sobre colonización y poblamiento de San Carlos y nota biográfica de Jorge Rolando Molina González

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la presentación de los libros Colonización y poblamiento en el territorio de San Carlos 1850-2000 y Forjadores del progreso sancarleño: una nota biográfica» de Jorge Rolando Molina González.

La actividad será presencial el martes 14 de enero a las 2:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

“Escri-viendo a las mujeres de nuestra historia”

Esta producción reúne la investigación de trece autoras acerca de las vidas de mujeres costarricenses que han destacado en importantes disciplinas como la ciencia, la política, el arte, la música, el deporte, la literatura y la arquitectura.

Los textos se complementan con fotografías para que nadie vuelva a olvidar sus rostros en las páginas de la historia

Acerca del libro

Este libro surgió gracias a la inquietud de varias personas que se fueron preguntando, a lo largo de su educación formal, ¿dónde estaban las mujeres durante los principales acontecimientos históricos?

En palabras de la editora, María del Mar Obando: “De niña, mientras escuchaba los nombres que protagonizaban mis clases de Estudios Sociales, me pregunté por qué no se mencionaba a ninguna mujer. ¿Dónde estaban ellas cuando sucedía la política, el arte, la ciencia, el deporte…? ¿Adentro de sus casas? Me costaba creerlo porque todas conocíamos la historia de una abuela, una tía, una hermana o una madre rebelde, pero ninguna de ellas llegaba hasta las páginas de los libros escolares por temor a que su ejemplo provocara una epidemia”.

Por esta razón, gracias al trabajo conjunto del Centro Cultural de España en Costa Rica y Abecedaria Editoras & Estudios Culturales, se realizó una convocatoria el 8 de marzo de 2023 invitando a escribir sobre los logros desconocidos o poco mencionados de las costarricenses. Después de un año, lo escrito se materializó en este singular libro que invita a descubrir ¿quién fue la primera arqueóloga costarricense que también se involucró en la política de principios del siglo XX?, ¿cómo lograron dos parasitólogas neutralizar los efectos de la temible ameba come-cerebros?, ¿quién estuvo detrás de la publicación de cientos de libros y fue una persona fundamental para la Editorial Costa Rica?, ¿qué logros conquistó la segunda arquitecta graduada en el país?, ¿cómo una niña liberiana nacida en 1922 llegó a dominar el arte de tocar marimba y la sigue tocando hoy a sus 102 años?

Para la directora de Abecedaria Estudios Culturales, Rocío R. Soto, la importancia de esta obra radica en que “a lo largo de nuestra historia, una gran mayoría de mujeres han sido representadas como ‘madres de’ o ‘esposas de’, relegándolas en las sombras a un segundo plano. Evidenciando el problema de la mujer como encargada de todos menos de sí misma. No obstante, en la redacción de «Escri-viendo a las mujeres de nuestra historia» prevalece una visión de admiración y reconocimiento hacia las mujeres que han contribuido significativamente a nuestra historia, abriendo oportunidades y avances sociales en diversos campos como la ciencia, las letras, las artes, el deporte y la política, desafiando estereotipos sobre lo que «debe ser una mujer» o «como debe de ser», logrando transformar la cultura direccionando la historia hacia un lugar más inclusivo, justo y verdadero”.

Las trece historias de este libro mencionan como protagonistas a: María Fernández Le Capellain, Elizabeth Abrahams, Lissette Retana, Emilia Prieto, Fanny Pérez Hidalgo, María Eugenia Dengo Obregón, María Górgona, María Leal de Noguera, Shirley Cruz, Cecilia Trejos Calleja, Marilyn Echeverría, Delfina Collado, Zuleyka Salom Rodríguez y Emma Gamboa.

Para adquirir más información o comprar el libro puede contactarse con Abecedaria Editoras mediante:

Instagram: @abecedaria_editoras

Facebook: https://www.facebook.com/abecedariaeditoras

Sitio web: https://abecedariaeditoras.org/

WhatsApp: 8433-5736

Correo electrónico: hola@abecedariaeditoras.org

Información de Rocío Abarca Sánchez.

Lo coloquial de un cumpleaños

Por Carlos Meneses Reyes

Primo Carlos PR. Nuestra conversación telefónica, dos días antes de tu cumpleaños, hizo que olvidara tan importante fecha para llamarte. Transitas por la ruta de la década de los 70 años. En ella se olvidan «dónde están las p(sic) llaves», teniéndolas al frente de los ojos, sin verlas. Buscando las gafas… y están puestas en la cabeza.

A nuestra edad, se agudizan los elementos de comprensión y el buen juicio diario. Como lector experimentamos el «esto ya lo sabía» o «ya lo comprendía y/o conocía».

Aún no he visto la película sobre los «Cien Años de Soledad». Gabo decía que ese tema no era apto para el cine. Él fue un maestro de la enseñanza del cine en la Academia Cinematográfica de Cuba. Difícil resulta plasmar el realismo mágico en cinta.

Hay pasajes imposibles como registrar el ambiente del relato que… ese día una línea de sangre recorrió el pueblo y llegó hasta donde Fermina Daza o la Iguarán, la tocó, estremeciéndola en su cuerpo con graves premoniciones

No podrá el cine plasmar el momento de la ascensión de Remedios, la bella. Tampoco el «clap – clap» de los huesos de los antepasados, en la mochila de la niña, chupándose el dedo ni el efecto de lo experimentado, por ella…al narrarlo.

¿Cómo ilustrar, en el cine, las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia, que en el imaginario fantasioso del lector, puede ser el aroma de los perfumes; o el olor de las flores; o la fragancia del ambiente, al él pasar?

No podrán los efectos visuales cinematográficos superar el realismo mágico en la mente del lector, cualquiera sea su edad. Por ello, la recomendación, luego de ver la película, es volver a leer la novela, del genial Gabriel García Márquez.

Recibe este relato como regalo de cumpleaños.
15-12-2024.

Alcanzar la lejana orilla del tiempo

 

  • Dos libros de Rodrigo Soto

Gilberto Lopes

San José, diciembre de 2024

La vida y la muerte. Contemplada desde esta esquina (la de la muerte) “la vida lucía investida de una belleza deslumbrante”. Los suyos no estaban lejos, y mientras se adormecía “supo que se las habían arreglado para alcanzar aquella lejana orilla del tiempo”.

No se si fue porque lo leí de último. Era natural que así fuera, porque es el último de los cinco capítulos con los que Rodrigo Soto navega el río que lo habita (Silvia Castro, en su presentación del libro, sugiere “que el pronombre reflexivo corresponde a la ciudad”: “El río que me habita”. Puede ser). Pero yo quisiera sugerir que ni el río Grande es un río, ni Ciudad Real un lugar. Son solo los escenarios de un libro de relatos en los que la vida transcurre como un río y la ciudad soy “yo” (el que relata). ¿Por qué no?

Como se trata de literatura, importa cómo se cuenta. Me parece que es en este último relato donde Rodrigo se juega más. En el manejo de los tiempos: el de la conquista y el de la construcción del ferrocarril. Pero también el de los personajes: los humanos y los otros, el duwak.

Nunca le dijeron que el mundo de los muertos sería así. Siempre supo que “erraría por el bosque un tiempo y luego se recogería en la tierra para no regresar jamás”. Pero perturbaron su reposo. Buscaban oro, mientras construían el ferrocarril. Removieron sus huesos, que se deshicieron como arena, dice el duwak.

Me parece un relato ambicioso. Va a los orígenes, pero no lo cuenta como historia, sino desde la sensibilidad de los humanos y del duwak. Del poblado indígena quedaba apenas el armazón humeante de algunos ranchos. Lejos ardía la pila de cadáveres.

Serrano había matado a su padre, “hosco como un animal”. Y a su madre, “seca como un cuero”. Naturalmente, en Ciudad Real. Cuando sale de prisión, busca trabajo en la construcción del túnel, en el cerro Burío. Cuando Aurora le dijo que sería papá, se alejó del campamento, caminando sin rumbo. Le dijo que no podría ser papá de ese niño. Después, días después, cuando otro hijo de Aurora (que no era suyo), le pregunta si cuando nazca su hermano, también le podrá decir papá, un remolino de imágenes lo enfrenta al acertijo de su existencia. –Puede, hijo, puede… –responde.

El acertijo de la existencia

¿Qué es lo que hace que vivir merezca la pena? Aunque la pregunta se plantea en apenas un relato (el segundo) tengo la sensación de que todo el libro se dedica a hurgar en la respuesta, en los personajes que, al fluir por el río, cruzan la ciudad.

Recuerdos, leyendas, viejas historias, encrucijadas, pequeños afluyentes que desembocan en el río Grande y que Rodrigo Soto nos va contando en esta hermosa edición de “El río que me habita”, publicado en España por la editorial Huso en 2017 (en el índice, en las páginas de las historias locales I y II, hay un error: les falta el 1 delante de 44 y del 59).

La vida misma no es algo que uno pide, nos advierte. Y se deja llevar por el caudal del río Grande y sus afluyente. Lo hace con ayuda de la memoria, con la tergiversación de los hechos (es literatura, no historia), tratando de esconder así la vida. Lo leí un domingo, de una sentada. En la noche, después de semanas nubladas, había una luna clara.

El encanto de las tierras lejanas

Me fue distinto con “Prácticas de tiro” (con la envidiable portada de “Perro Azul”). Es libro más reciente. Publicado este año, recoge una treintena de relatos breves.

Pienso que no es difícil encontrar el hilo que lo une con “El río que me habita”. Se trata de una búsqueda de tierras lejanas, de lugares donde rehacer la vida, de hacerla valer la pena. La idea comenzó a tomar forma en “Confines”. La lógica más elemental sugería que más allá de los linderos de la ciudad debía existir algo, ese “otro lugar”.

Ya antes, en “Hambre”, se intuía el tema. Los hambrientos venían en pos de una gracia, pero cuando su número se multiplicó, el ánimo de la gente cambió.

Es como el duwark, que cuando vio su tierra invadida y su paz perturbada, se propuso perturbar al extranjero. Evocó a los espíritus que traían enfermedad y muerte. Pero prefería volver a su condición de duwark. Consideró con espanto el hecho de que habría que morir de nuevo.

Me recuerda el que se despertó en el “Purgatorio”. Cuando volvió en sí, no había nada. Sin embargo, poco a poco los contornos de su mundo comenzaron a emerger. Y, con ellos, los recuerdos amenazantes. “Entonces, el terror de convertirme en lo que fui bastó para expulsarme otra vez hacia la nada aquella donde me encontraba”. ¿Volver a ser un duwark?

Puede ser, aunque ese es personaje de la otra historia. Pero a veces parecen que son solo una. Aquí también crepitan los ranchos, cuando vienen los bárbaros. Anoche recibieron la noticias de que, al fin, se acercaban y salieron a emboscarlos en el vado del río grande. ¿El río Grande? ¿El de Ciudad Real? El rostro de los bárbaros asoman en el palenque y mientras se acercan, blandiendo sus espadas, resuenan voces extrañas “sobre el crepitar de los ranchos ardientes”.

Lo cierto es que leí primero “Prácticas de tiro”. Fue una lectura más espaciada que la de “El río que me habita”. Pero, terminada ambas, me resultó inevitable la sensación de navegar por un caudal que me parecía conocido.

Hay temas que se repiten, como las violaciones, aunque los escenarios son distintos. La de Cecilia, cuando manejaba en los caminos aislados hacia Puerto Humo. En “Mentiras” la historia es más elaborada. Se repite en “Resonancias magnéticas”.

La vida y la muerte, la búsqueda del sentido de la vida. Como cuando me enteré de la muerte de Martín. Murió joven, en un accidente de carro. Lo había perdido de vista. Éramos amigos de infancia. Aunque detesto los funerales, soy de los primeros en llegar a la funeraria. Me siento en una silla apartada, mientras espero que llegue algún conocido. De repente, los arreglos florales me devuelven una imagen: mi vida, tan pequeña, tan mezquina, tan mía…

Las guerras, los conflictos políticos, las batallas inútiles, como las libradas contra el tiempo; los amores perdidos (y recuperados). Aquí los cuenta Rodrigo con oficio, como navegando en el río Grande, de Puerto Humo a Puerto Escondido, todos simple puertos donde ancla en el viaje de la vida…

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El río que me habita

Rodrigo Soto

Ediciones Huso, Madrid, 2017

Prácticas de tiro

Rodrigo Soto

Ediciones Perro Azul, San José, 2024