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Etiqueta: lucha social

Ese que se hinca ¿No es el poeta?

Memo Acuña González
Sociólogo, escritor
Costa Rica
2 de marzo de 2020

Primero fue el regaño papal y luego la protesta constante de un pueblo que solicitaba de la iglesia católica de entonces un compromiso político más proactivo a favor de los más necesitados. Interrumpieron tantas veces la intervención del entonces Papa Juan Pablo II, acérrimo enemigo de las propuestas comunistas y de la teología de la liberación, que lograron su enojo. Eran las voces enardecidas de la Nicaragua post revolucionaría. La Nicaragua del poeta, la Nicaragua de Ernesto.

En su viaje a Centroamérica el líder de la iglesia católica escogió Costa Rica como centro logístico para sus desplazamientos por la región. Esa noche, a su regreso de Nicaragua se organizaron actos de desagravio por lo que se consideró una ofensa a los principios de una iglesia que profesaba una férrea oposición a todo lo que pareciera alternativo desde el punto de vista religioso, espiritual y político.

La escena, que ahora sería definida en redes sociales como viral, mostraba un iracundo jefe regañando a su empleado, al que logró hincar en un ventoso aeropuerto Augusto Cesar Sandino, para recordarle que la misión de la iglesia no era arengar a los pueblos, acompañarlos en sus luchas sociales y provocar rupturas en el orden establecido.

Fue ciertamente una imagen testimonial que quedó tatuada en la memoria de una región convulsa, a la que con la vuelta de los años se le han profundizado las marcas de la desigualdad, el extractivismo y la injusticia. Que tanta falta hacen ahora personas de fe y compromiso como Ernesto. El hombre, el poeta.

Como una forma de desagraviar, no al jefe, sino al hombre, deberíamos levantar a Cardenal de su mal pasaje. Debemos decirle que nadie debe hincarse ante poderes turbios, mal orientados, hegemónicos, desiguales.

Su obra es infinita y habla por la persona tan intensa e imperfecta que fue. Por eso, como viaje a un sitio sagrado que todos y todas debemos hacer al menos una vez en la vida, su oración por Marilyn Monroe debe ser leída como texto de cabecera.

Pero me quedo mejor con aquella línea de uno de sus hermosos textos que es una expresión de amor, una actualización de la tarea que nos toca cumplir a quienes hoy trabajamos desde las trincheras de la literatura y las ciencias sociales, buscando una mejor región centroamericana.

“Los poetas, los que protegemos al pueblo con palabras”. Ernesto Cardenal.

Hasta pronto Ernesto. Gracias por tu cósmica luz.

Enviado a SURCOS por el autor.

Foto: “Ernesto Cardenal y la historia de la foto cuando lo rechazó el papa Juan Pablo II” Diario El Clarin, 1 de marzo de 2020.

Carta pública a la Asociación Costarricense de Juezas

Rosaura Chinchilla-Calderón

Aun tratándose de un tema de marketing publicitario, la campaña es un error.

Recientemente, una publicación de la Asociación Costarricense de Juezas de Costa Rica en su página de facebook nos sorprende anunciando —como evento a ‘celebrarse’ (sic) en el marco del ‘Día Internacional de la Mujer’ (sic) y en las instalaciones del Colegio de Abogadas y Abogados de Costa Rica— un taller de automaquillaje. Días después, ante las críticas surgidas por la inconveniencia del tipo de actividad en una fecha que pretende conmemorar las luchas históricas que han dado nuestras ancestras para disminuir la violencia estructural y las brechas de género que nos siguen agobiando, se efectúa una nueva publicación aludiéndose a otro taller, esta vez “de manicure” y a un cine foro sobre la telenovela “Corazón Salvaje”.

Además, en algunos de los comentarios en dichas publicaciones se pretende aleccionarnos al decirnos que: (i) las mujeres debemos ser sororas, sin criticarnos entre nosotras y respetando todos los gustos; (ii) la feminidad no excluye las luchas políticas y (iii) debemos preocuparnos por el autocuidado, pues solo así podremos desempeñar nuestras funciones sociales.

Por ello, quisiera dirigirme a quienes tomaron aquellas decisiones dentro de la Asociación Costarricense de Juezas de Costa Rica —organización a la que, de entrada, debo agradecer muchas de las luchas que han emprendido y reconocer la valía que representa estructurar un colectivo con tal propósito— pues, por el alto simbolismo que encierra el que aquellas manifestaciones surjan de un colectivo que agrupa a juezas de la República (de esta Segunda República en proceso de deterioro constante), es necesario abordar con mayor detalle, aun cuando, finalmente, el mensaje definitivo que pretenda darse sea exactamente el contrario. Es decir, esas publicaciones solo puedo entenderlas como parte de un “marketing” de publicidad inversa (basada en la psicología conductista, de cuestionables raíces epistemológicas) y no seriamente. Sin embargo, ni aun así me parece correcto el proceder de la citada Asociación, pues no todas las personas destinatarias de los primeros textos verán los sucesivos mensajes aclaratorios (de haberlos) y, en definitiva, se termina reforzando el contenido que debe combatirse sobre todo cuando el público destinatario no tiene toda la información para tomar posición.

Origen del Día Internacional de las Mujeres. El 8 de marzo fue el día institucionalizado en 1975 por las Naciones Unidas para con-memorar (es decir, para que todas y todos hagamos memoria) la lucha (siempre inconclusa) por los derechos de las mujeres, la cual tuvo varios eventos históricos desencadenantes sucedidos en ese mes: por una parte, el que durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague, en 1910, se proclamó esta fecha, a propuesta de Clara Zetkin, para luchar por el sufragio de las mujeres del mundo, por lo que luego se fueron dando mítines en varias partes de Europa.

En ese contexto, el 25 de marzo de 1911 casi 130 mujeres trabajadoras de la industria textil, la mayoría inmigrantes, entre 14 y 23 años de edad, murieron en un incendio dentro de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York mientras reclamaban mejores condiciones laborales. Finalmente, en el período entreguerras, el 08 de marzo de 1917, las mujeres trabajadoras de la industria textil de San Petesburgo (Petrogrado) organizaron una huelga obrera que se unió al movimiento popular y acabó con la monarquía rusa.

En suma, se trata de una fecha para actualizar (i) una lucha-política iniciada para lograr derechos laborales y por el sufragio, pero que se ha trasladado a otras áreas al tener una matriz común (patriarcado) y (ii) una lucha-política-de-clase, que ha implicado evolucionar hacia la noción de “intersectorialidad” (hay condicionantes de etnia, de clase, de género, de orientación sexual, de religión, etc. que están relacionados). Por ende, es absolutamente impropio que se pretenda trastocar su significado, ya sea asumiéndolo como ‘celebración’ (cuando las brechas de género siguen creciendo y la violencia estructural contra las mujeres no se detiene, sino que aflora de nuevas maneras); partiendo de una noción universal y abstracta de “mujer”, en singular, pues estamos atravesadas por diversas ubicaciones y circunstancias y, peor aún, se trivialice con frivolidades que remarcan los estereotipos de género (regalos de electrodomésticos, flores y demás) que son los que han posibilitado que se perpetúe la desigualdad.

Autocuidado, ‘feminidad’ y patrones de belleza. Es cierto que el autocuidado es esencial en la vida humana moderna, sobre todo en la de las mujeres, quienes, producto de los patrones socio-culturales imperantes, terminamos asumiendo múltiples jornadas en donde nos dedicamos a la preservación de la naturaleza y de otros y otras, muchas veces a costa de nuestro propio bien-estar.

Como parte del concepto y de la libertad inherente al ser humano, una de las miles formas que este puede asumir sea el de comportarse conforme a los patrones de belleza del occidente actual. Pero considerar que el autocuidado se limita a maquillaje y manicure no es sino una forma simplificada de ver el mundo, pues implica desconocer la complejidad de manifestaciones en que se desarrollan las vidas de las mujeres, según la sociedad y el estrato social, étnico o de otras variables en que se ubiquen. Nótese que, al lado de aquellas, la citada Asociación no programa (ni difunde, con igual intensidad, de ser solo un movimiento publicitario) otras ‘formas de cuidado’ sino que apuesta por un solo modelo, pese a que, hoy por hoy, para una buena parte de mujeres en el mundo, el autocuidado consiste en preservar su vida en medio de conflictos bélicos o de la violencia intrafamiliar; en tener acceso a pan, agua o medicinas para mantenerse con vida o en poder efectuar labores como ir a la escuela o conducir un vehículo sin perder la vida en el intento. Además, asociar ‘maquillaje’ y ‘uñas’ a la ‘feminidad’ (y asumir esta como sinónimo de “mujer”) es desconocer los aportes del feminismo sobre lo que tal concepto encierra.

Sororidad y ausencia de crítica. La sororidad (neologismo derivado del latín ‘soror’, hermana) es un término eminentemente feminista que alude a la solidaridad de mujeres en la lucha contra la desigualdad de género y la violencia estructural.

No implica, como puede creerse, eliminar la crítica sobre nuestros actos y omisiones, sobre todo cuando de unos y otros pueden surgir consecuencias impensables, como el creer que las juezas de un país, ya sea en forma real o a través de campañas publicitarias de cuestionables resultados, frivolizan las luchas históricas de sus ancestras y pares y contribuyen a perpetuar los estereotipos de género. La sororidad implica educarnos y luchar juntas para destruir el patriarcado, no para preservarlo y uno de los mecanismos que usa el patriarcado es la publicidad ligera.

Por ello, el que un grupo de mujeres con poder (porque quienes hemos tenido acceso a saberes tenemos alguna cuota de poder) y que, además, deben resolver conflictos en los que, en gran parte, están involucradas las vidas de mujeres de todos los sectores sociales, pretenda (ya sea porque la campaña sea real o porque use la publicidad inversa) no solo desconocer el significado histórico de la fecha, sino justificar aquel despropósito aludiendo a temas de autocuidado, pluralismo y tratando de desmovilizar la crítica en nombre de la sororidad, no es sino un error que debe ser reconocido y enmendado a la mayor brevedad. Yo, que no integro esa Asociación pero sí soy jueza, así lo añoro. Los temas serios se tratan con seriedad. La lucha contra la desigualdad no es un tema publicitario ni de pose o marketing.

El opresor no sería tan fuerte

si no tuviera cómplices entre los propios oprimidos

Simone de Beauvoir

Enviado a SURCOS por la autora.

Gobierno se debe de declarar incompetente para resolver el conflicto

  • La inacción del Gobierno en este conflicto desnuda su carácter racista

(FECON, 28-02-2020). Hoy viernes 28 de febrero se realizaron las ceremonias fúnebres de Jhery Rivera Rivera. Su familia fue acompañada por representantes de comunidades y organizaciones de todo el país que se hicieron presentes en Terraba. Osvaldo Durán representante de la Federación Ecologista despidió al compañero Jehry con una frase Bety Cariño: “Nos tienen miedo porque no les tenemos miedo”, además se recordó a activista indígena, la hondureña asesinada en 2015, Berta Cáceres, y denunció que el conflicto que viven hoy los territorios indígenas es producto de la incapacidad y la inacción de los gobiernos.

“Lo primero que hay que exigirle al Gobierno es que se declare incompetente. Este Gobierno no tiene la capacidad de resolver el conflicto que hay en los territorios indígenas. El Gobierno debe aceptar que es incompetente, que es incapaz, que no tiene la fuerza, que no tiene el entendimiento político, ni el respeto cultural, ni el respeto por la vida humana”, señaló Durán en su homenaje a Rivera.

La ceremonia se da en medio de gran preocupación por la ausencia de justicia a menos de un año del asesinato de Sergio Rojas Ortíz, indígena acribillado en su casa de habitación la madrugada del 18 de marzo de 2019. Asesinato sin esclarecer a la fecha. Sumado a esto el día de ayer el asesino confeso de Jhery Rivera, de apellidos Varela Rojas, fue liberado el día de ayer por el Juzgado Penal.

En el mismo discurso en el funeral, Osvaldo Durán señaló que: “Nadie puede resolver un conflicto cuando dejan libre al sospechoso del crimen, aún sin haber puesto en la tierra el cuerpo de Jhery Rivera. Esto es una falta de respeto total, una falta de respeto a la familia, a las culturas indígenas”.

Audio disponible en: https://feconcr.com/wp-content/uploads/2020/02/Osvaldo-Duran-en-Siembra-de-Jehry-1-1.mp3

Funeral de Jehry Rivera.

 

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SALITRE

“Nuestra vida es insegura, aun en nuestra propia casa, aun en nuestro propio pueblo, de parte de estos terratenientes que día con día nos acosan, que nos pasan tirando balas. La policía no atiende a tiempo las llamadas por tiroteos en las montañas, que las hacen para amedrentarnos”.

En Salitre

la ignominia impunemente arrasa,

se pavonea,

tala y hace pedazos las mañanas,

las sonrisas, los árboles, las siembras,

la cotidianidad de un pueblo que no cede

ante siglos y siglo de abandono.

 

En Salitre

la muerte y sus secuaces,

el gobierno y sus frases desinfladas,

la retórica oscura,

las excusas…

 

En Salitre

la ira recorre los caminos,

el miedo tomar atajos,

la rabia hace buen rato que no encuentra razón de seguir ocultándose.

 

Gerardo Cascante V.

 

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Consejo Universitario UCR. Pronunciamiento sobre la muerte de Jerhy Rivera Rivera, dirigente indígena del territorio Térraba del Pueblo Brörán

El Consejo Universitario, CONSIDERANDO QUE:

1. La Ley Indígena, N° 6172, promulgada en 1977, regula la situación jurídica de los territorios indígenas, y establece en los artículos 3 y 5:

Artículo 3.- Las reservas indígenas son inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para las comunidades indígenas que las habitan. Los no indígenas no podrán alquilar, arrendar, comprar o de cualquier otra manera adquirir terrenos o fincas comprendidas dentro de estas reservas. Los indígenas sólo podrán negociar sus tierras con otros indígenas. Todo traspaso o negociación de tierras o mejoras de éstas en las reservas indígenas, entre indígenas y no indígenas, es absolutamente nulo, con las consecuencias legales del caso. (…)

(…) Artículo 5.- En el caso de personas no indígenas que sean propietarias o poseedoras de buena fe dentro de las reservas indígenas, el ITCO [Instituto de Tierras y Colonización (ITCO), que luego pasó a llamarse Instituto de Desarrollo Agrario (IDA). Hoy, Instituto de Desarrollo Rural (INDER).] deberá reubicarlas en otras tierras similares, si ellas lo desearen; si no fuere posible reubicarlas o ellas no aceptaren la reubicación, deberá expropiarlas e indemnizarlas conforme a los procedimientos establecidos en la Ley de Expropiaciones. Los estudios y trámites de expropiación e indemnización serán efectuados por el ITCO en coordinación con la CONAI.

Si posteriormente hubiere invasión de personas no indígenas a las reservas, de inmediato las autoridades competentes deberán proceder a su desalojo, sin pago de indemnización alguna.

(…)

2. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mediante la resolución N° 16/15, emitida el 30 de abril del 2015, dispone la medida cautelar N° 321-12 para el pueblo indígena de Teribe y Bribri de Salitre, tomando en cuenta que (…) los miembros del pueblo indígena Teribe y Bribri de Salitre (…) se encuentran en una situación de gravedad y urgencia, toda vez que sus vidas e integridad personal estarían amenazadas y en riesgo.

3. El Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica, en su artículo 3, establece que la Institución buscará la consecución de una justicia social, de equidad, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo, con el propósito de contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común.

4. El respeto a la diversidad de etnias y culturas de la sociedad costarricense son parte de los principios orientadores del quehacer de la Universidad de Costa Rica, según lo plantea el artículo 4 del Estatuto Orgánico.

5. En las sesiones N°s 5867 y 6000, el Consejo Universitario se refirió a la situación de violencia que se vive en los territorios indígenas en torno a la tenencia, ocupación y recuperación de tierras, así como al papel que debe asumir el Estado costarricense para asegurar el cumplimiento de los instrumentos internacionales, la legislación nacional y los derechos humanos.

6. El jueves 21 de marzo de 2019, el Consejo Universitario, en la sesión N° 6265, artículo 7, se pronunció sobre el homicidio del líder indígena bribri Sergio Rojas Ortiz.

7. El 24 de febrero de 2020 muere el líder indígena Jerhy Rivera Rivera, defensor del río Térraba, de la Cultura Brörán y su territorio, durante un enfrentamiento por la recuperación de territorios indígenas, situación que pone de manifiesto, nuevamente, la necesidad de establecer medidas concretas, que resuelvan los conflictos referentes a la tenencia, ocupación y recuperación de tierras en los territorios indígenas del país.

ACUERDA:

  1. Repudiar el homicidio de Jerhy Rivera Rivera, líder indígena Térraba del Pueblo Brörán, perpetrado el lunes 24 de febrero de 2020, en el marco de la inacción por parte del Gobierno de la República, así como por el incumplimiento de los principios institucionales que abogan por el respeto y la protección de los derechos humanos.
  2. Reiterar al Gobierno de la República su obligación de intervenir y asegurar la protección de los pueblos ante actos de violencia u hostigamiento, de manera tal que se garantice la vida de quienes forman parte de estos pueblos, el respeto de las medidas cautelares interpuestas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que pretenden salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas de Costa Rica.
  3. Darle la mayor difusión posible a este pronunciamiento.

ACUERDO FIRME.

Atentamente, Prof. Cat. Madeline Howard Mora, Directora

(Acuerdo firme de la sesión N.° 6355, artículo 6, del jueves 27 de febrero de 2020)

Compartido con SURCOS por Mariano Sáenz.

Programa Gestión Local, UNED sobre el asesinato del líder indígena Bröran Jerhy Rivera

Pronunciamiento

El Programa de Gestión Local repudia el asesinato del líder Bröran Jerhy Rivera, estudiante del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios del Pacífico Sur en el año 2010.

Jerhy Rivera se caracterizaba por su espíritu de lucha y compromiso con la causa ambiental y los derechos de los pueblos indígenas.

La falta oportuna de acción por parte de las autoridades Estatales, hoy nos dejan una víctima más del conflicto de tierras en el cantón de Buenos Aires.

Denunciarnos públicamente la corresponsabilidad que han tenido los medios de comunicación en agravar el conflicto de tierras en Buenos Aires; en especial los recientes reportajes de la televisora Teletica titulados «Continúa la lucha entre finqueros y grupos indígenas en Salitre», los cuales carentes de la información oportuna y veraz, fomentaron discursos de: odio, racismo y violencia.

Evidenciamos la violación al derecho de respuesta por parte de la cadena Teletica. El sábado 15 de febrero 2020 el Consejo Ditsö lrira AjKönuk Wakpa de Salitre entregó un oficio formal a la televisora con un manifiesto sobre la información inexacta trasmitida en los reportajes. No obstante, Teletica omitió la información e incluso alegó la falta de una persona encargada para recibir el oficio. Este derecho lo ampara el artículo 69 de la Ley de Jurisdicción Constitucional.

Exigimos que se implementen los mecanismos que el Estado costarricense tiene para salvaguardar la integridad y los derechos de los pueblos indígenas, así como las medidas cautelares dictaminadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el año 2015.

Las acciones de toma de tierra son legítimas, pertinentes y urgentes para la salvaguarda de los Pueblo Originarios. Se amparan en La ley Indígena N 6172 de 1977, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de los Derechos Indígenas de la ONU.

Demandamos una correcta rendición de cuentas a las comunidades indígenas por parte del INDER y el Ministerio de Justicia y Paz sobre los avances del Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (Plan RTI) que inició desde el año 2015. Así como, acciones inmediatas a corto plazo que permitan generar avances en el tema de la tenencia de tierra.

¡No más impunidad! Exigimos al Ministerio de Justicia y Paz que entregue a los pueblos originarios un informe detallado sobre los avances de la investigación del asesinato del líder indígena cabécar Sergio Rojas. Así como, las acciones a seguir para la investigación del asesinato del líder indígena Bröran Jerhy Rivera Rivera.

Hacemos un llamado a las instituciones, el movimiento social y las fuerzas vivas de las comunidades para generar procesos de sensibilización e información en miras de evitar la reproducción de discursos racistas, xenofóbicos y violentos que validen nuevas acciones de agresión entre personas no-indígenas e indígenas.

El equipo de Programa de Gestión Local se solidariza con la familia Rivera y el pueblo Bröran.

Conferencia de presa UCR luego de agresión a Jerhy Rrivera, 2013

Fotografía: Ricardo Araya Rojas.

Enviado por Rafael López Alfaro.

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ALTO AL ATROPELLO DE DERECHOS HUMANOS

Los pueblos indígenas en Costa Rica continúan en guerra

Este lunes 24 de febrero asesinaron al compañero de lucha RECUPERANTE INDÍGENA BRÓRA JHERY RIVERA del territorio Térraba.

Consideramos inaceptable, inhumano e irresponsable que en nuestro presente, los pueblos indígenas sufran esta serie de atropellos, pues, precisamente queremos recalcar que no es la primera vez que esto sucede.

En este sentido, queremos en primera instancia hacer un llamado a la comunidad universitaria a unirse en la exigencia de que se cumplan los derechos, convenios y acuerdos firmados por el bienestar y vida digna para los pueblos indígenas.

Segundo, les instamos a no caer en la desinformación, a generar no solo hoy en el contexto de una noticia tan grave, sino que en cada momento de nuestra vida académica, espacios de diálogo, investigación e información de nuestros hermanos y hermanas indígenas para que busquemos ese cambio en el pensamiento colectivo; debemos revisarnos y reconocer que los pueblos indígenas son comunidades vivas en el país, y que son pilar fundamental de nuestra historia, cultura y vida.

Asociación de Estudiantes de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica

 

Imagen ilustrativa.

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A propósito del asesinato reciente de un líder indígena en Costa Rica: algunos apuntes

Nicolas Boeglin (*)

El 24 de febrero del 2020, en Costa Rica, Jerhy Rivera Rivera, un líder indígena de la zona de Térraba, fue asesinado con cinco disparos: véase nota de prensa del medio digital Delfino.cr y esta nota publicada en el Semanario Universidad. La noticia fue inmediatamente referida en varios medios internacionales: véase, a modo de ejemplo, está muy completa nota publicada en The Guardian en el Reino Unido.

En menos de un año, dos asesinatos de líderes indígenas en Costa Rica

La ubicación geográfica de la muerte de Jerhy Rivera coincide con la región en la que fue asesinado el año pasado otro líder indígena costarricense, Sergio Rojas, el 18 de marzo del 2019. En ambos casos, estos líderes indígenas habían sido objeto de amenazas de muerte, las cuales eran de conocimiento público, en particular de las autoridades costarricenses: en el 2013, el mismo Jerhy Rivera fue entrevistado con respecto a las amenazas recibidas (véase nota con audio de Voces Nuestras).

Habíamos tenido la ocasión de examinar las cartas hechas públicas por Naciones Unidas con respecto a los requerimientos específicos hechos a las autoridades costarricenses sobre el asesinato de Sergio Rojas (véase nuestra nota al respecto publicado en el portal de la Universidad de Costa Rica – UCR).

Varios de estos requerimientos de Naciones Unidas hechos en marzo del 2019 buscaban que hechos similares no se repitieran más en Costa Rica (véase documento de Naciones Unidas, página 5, cuya lectura completa recomendamos).

El hecho que, a diferencia de Jerhy Rivera, el líder indígena Sergio Rojas fuese objeto de medidas cautelares ordenadas en el 2015 al Estado costarricense por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para resguardar su vida y su integridad física, evidencia la total inoperancia estatal: remitimos a nuestra breve nota publicada en mayo del 2015 en el sitio jurídico de DerechoalDia sobre el alcance de estas medidas ordenadas el 30 de abril del 2015 a Costa Rica por este órgano interamericano.

Identificar responsables de asesinatos de líderes comunitarios: ¿una tarea imposible para el Estado costarricense?

Es de notar que a la fecha, las autoridades costarricenses no han logrado aún identificar a los autores materiales del asesinato de Sergio Rojas, ultimado con 15 disparos, y se tiene serias reservas sobre las posibilidades que tengan de identificar en el futuro a los autores intelectuales de este vil acto.

Esta incapacidad estatal no es para nada nueva y forma parte de una larga serie de episodios sumamente violentos contra poblaciones indígenas que se mantienen impunes: por ejemplo, la quema de varios ranchos ocupados por mujeres indígenas en julio del 2014, justo mientras la selección nacional de fútbol de Costa Rica jugaba contra Países Bajos en el Mundial en Brasil, persiste sin ningún responsable identificado y/o sancionado por parte de las autoridades policiales costarricenses.

La muerte de Jerhy Rivera viene ahora a interpelar nuevamente a las autoridades sobre su accionar con respecto al clima de violencia y de impunidad campante que persiste en la zona de Térraba, y que mantiene profundamente indignadas a las comunidades indígenas (así como a muchas organizaciones sociales costarricenses), cuyos legítimos reclamos siguen sin obtener una respuesta por parte del Estado costarricense.

Cabe precisar que unos pocos días antes del 24, la prensa internacional refirió – la nacional, mucho menos – a otro hecho de violencia en Salitre cometido en contra de otro líder indígena, Mainor Ortíz Delgado, herido con disparos (véase nota de The Guardian, en su edición del 17/02/2020): no se tiene claro si las autoridades costarricenses a cargo de esta zona geográfica del país percibieron que este hecho podría constituir una primera alerta, conllevando acciones inmediatas de su parte para contener el clima de violencia en la región de Salitre.

En declaraciones públicas, la representante de Naciones Unidas en Costa Rica no dudó en señalar (véase nota de prensa de Informa-tico) el vacío existente en Costa Rica con relación a quienes defienden a las comunidades indígenas:

«Las autoridades del país deben garantizar la protección de las defensoras y los defensores indígenas de derechos humanos«.

Foto extraída de nota de la BBC titulada «Asesinato de Sergio Rojas: la conmoción en Costa Rica por la muerte del líder indígena que defendía las tierras de pueblos originarios», edición del 20/03/2019

A modo de conclusión

El marco legal costarricense a la fecha no tiene previsto ningún mecanismo de sanción contra la incitación al odio en contra de un determinado grupo. Un vacío legal señalado en diversos informes de entidades internacionales al examinar la situación de los derechos humanos en Costa Rica, y que puede explicar la facilidad con la que un determinado sector puede emprenderla públicamente contra una población en situación de vulnerabilidad (migrantes, poblaciones indígenas, poblaciones afrodescendientes, población sexualmente diversa por ejemplo) y azuzar los ánimos sin verse frenado en lo más mínimo.

El ordenamiento jurídico costarricense tampoco prevé protección especial alguna para proteger a líderes sociales que son objeto de ataques, intimidaciones o bien de amenazas de muerte. La total incapacidad del aparato represivo costarricense para identificar a los autores intelectuales de la muerte del joven Jairo Mora Sandoval, biólogo asesinado en la playa de Moín en el 2013 (el cual contabilizaba los nidos de tortuga en esta precisa playa del Caribe costarricense con su grupo de voluntarios), demuestra cuán urgente resulta encontrar figuras legales y herramientas específicas para lograr identificar a los responsables de este tipo de asesinatos.

 

(*)Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica UCR

Enviado por el autor.

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Otro defensor de los derechos indígenas es asesinado en Costa Rica menos de un año

UNIVERSIDAD NACIONAL

Programa Pueblos Indígenas

Proyecto Tierra Encantada

Repudiamos: la violencia organizada y criminal que asesinó a Jhery Rivera líder indígena Brörán hecho ocurrido la noche del día 24 de febrero del 2020 en San Antonio territorio Térraba. Violencia de carácter no ocasional sino que viene ocurriendo repetidamente. Así, el 18 de marzo del 2019 fue asesinado Sergio Rojas Ortiz, Bribri de Salitre del clan Uniwak, miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas, asesinato que continúa impune; el 10 de febrero en Río Azul, territorio Bribri de Salitre, hirieron en una pierna a Mainor Ortiz Delgado del Clan Tubölwak; en la tarde del 23 de febrero del 2020 se reportó y avisó como alerta temprana la movilización de dos grupos de hombres armados vinculados a finqueros que reclaman posesión en el territorio Térraba. Este último evento culminó con el asesinato de Jhery y con el apedreamiento de otras personas recuperantes de tierra en ese territorio.

Repudiamos otros eventos generadores de violencia como el racismo y la discriminación inducido en reportajes televisivos sesgados donde se presenta a los indígenas como usurpadores de tierras. Además, las Asociaciones de Desarrollo (ADIs) se comportan como agencias del Estado, no luchan por tierra y desamparan a las personas recuperadoras de tierra.

Repudiamos la inefectividad de las políticas públicas del Estado costarricense que no logra sanear los territorios de usurpadores. El resultado es de incredulidad, desconfianza y la convicción de que el Estado no ha cumplido y no cumple con garantizar el derecho a la tierra. Es sabido que dentro de los territorios existen usurpadores y poseedores de buena fe y cada uno tiene un trato diferenciado según el derecho. La inacción del Estado empuja a familias enteras a acciones de recuperación de sus tierras ancestrales usurpadas por finqueros y esto es un detonante del conflicto.

Exigimos el respeto a la ley indígena 6172 de Costa Rica y al derecho nacional e internacional. “Los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con ambos” (Artículo 13, Convenio 169). También recordamos que: “Los territorios indígenas son inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para las comunidades indígenas que las habitan” (Art. 3, Ley 6172).

Exigimos que el Estado/Gobierno de Costa Rica implemente las Medidas Cautelares, establecidas por la Comisión Interamericana de DDHH (CIDH) el 30 de abril del 2015 (MC 321 – 12 – 2015) a favor de los Territorios de Salitre y Térraba para garantizar la vida y protección integral para las personas miembros de ambos Pueblos.

Reafirmamos nuestra esperanza en los valores humanitarios como la justicia, el respeto, el diálogo y el reconocimiento de la diversidad cultural que nos constituye como país.

Heredia, 25 de febrero del 2020

 

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