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Etiqueta: pensamiento crítico

No pasa un día

José Luis Callaci.

José Luis Callaci

No pasa un día en el que no sepamos de gente que repite como cacatúa los contenidos de una propaganda occidental controlada por ese poder neocolonial que aún sobrevive, cargado de falsedades y mentiras, a pesar de los grandes cambios que generan esperanza y avizoran la construcción de un mundo de equilibrios que acabe con los dominios imperiales.

El que ha conducido a una especie de lógica perversa y siniestra que provoca confusión y hasta enajenación, y un mundo ficticio de ignorancia y acentuados miedos tan bien descritos en la obra 1984 de George Orwell.

Baste citar solo un ejemplo: se ha logrado vender a diestra y siniestra que todo lo malo que haya pasado, pase o vuelva a pasar será siempre culpa de los “malos” o sea de los rusos. Sin llegar a esos extremos pesimismos que mueven a la inmovilidad y la permisibilidad, suelen resultar vanos los esfuerzos en hacer ver la realidad de los hechos o utilizando argumentos irrebatibles para deducir dónde está la verdad y dónde está la mentira.

Tal es el grado de deterioro cognitivo que no resiste un análisis de carácter serio, social y político.

La explicación o interpretación tal vez esté o la encontremos en lo que algunos consideran podría tratarse de extravíos mentales relacionados con esa reconocida patología conocida como fobia. Algo sumamente grave cuando ocurre entre humanos y específicamente contra la idiosincrasia, las costumbres, la cultura, las creencias o las mismas etnias, de algún pueblo que habita en este hogar común, nuestro planeta.

El de todos.

Es algo que adormece aquello que tan bien describieron los filosos griegos, los que los sucedieron y en general los grandes precursores del racionalismo, que no solo pone en juego la sana convivencia entre naciones y pueblos y esa paz mundial que de romperse amenaza hoy con la propia destrucción de la especie humana. Pero esa lucha histórica y sin fin continuará para que esa verdad se imponga.

La que nunca se dará por vencida, ni aun sintiéndose vencida, hasta destruir las mentiras vestidas de verdad.

Mucho ruido, poca verdad: cortinas de humo y manipulación

Por Sharo Rosales Arce

Entender su uso para seguir cuestionando, disintiendo y denunciando

¿Qué son y cómo funcionan?

Una cortina de humo no es solo una expresión popular. Existe un amplio respaldo teórico desde la comunicación, la sociología del poder y la psicología social que explica cómo gobiernos autoritarios, líderes tiránicos o élites con poder desvían deliberadamente la atención pública para atenuar, ocultar o desplazar temas que amenazan su control, su conveniencia política o que evidencian escándalos, abusos o fracasos estructurales.

La cortina de humo funciona cuando logra que el público mire en otra dirección. Opera activando emociones primarias como el miedo, la ira o el odio, ya sea enardeciendo a las personas o paralizándolas, dificultando así la acción colectiva y la toma de decisiones racionales. También funciona mediante la creación de enemigos simbólicos o imaginarios sobre los cuales descargar frustraciones sociales.

¿Cómo lo logran? ¿Cuál es la estrategia?

A continuación, algunas teorías y modelos clave que permiten comprender este fenómeno.

Teoría de la Agenda Setting (McCombs y Shaw)

Esta teoría plantea que los medios de comunicación no determinan directamente qué pensar, pero sí influyen decisivamente en sobre qué pensar, ya que la relevancia que la audiencia otorga a un tema depende en gran medida del énfasis y la cobertura que reciba en la agenda mediática.

Aplicada a las cortinas de humo, esta teoría permite observar cómo gobiernos y líderes impulsan temas emocionales, escandalosos o polarizantes (apelando al morbo, al miedo o a la ira) con el objetivo de desplazar la atención de asuntos medulares de interés público, como casos de corrupción, crisis económicas o indicadores desfavorables de gestión. De este modo, se sobredimensionan eventos secundarios, se especula o incluso se miente para silenciar los problemas realmente relevantes.

Un ejemplo recurrente, especialmente en contextos electorales, es la activación de debates morales, la construcción de conflictos ficticios entre “los buenos y los malos”, la creación de enemigos internos o externos y la activación de guerras en momentos de crisis.

Estas estrategias suelen ir acompañadas de la producción de narrativas alternativas que son reproducidas acríticamente por redes sociales y algunos medios de comunicación, construyendo relatos que justifican, relativizan o invisibilizan desaciertos y abusos de poder. Así, la causa de los problemas nunca se presenta como estructural, sino que se deposita la culpa en “otros” ya sea opositores políticos, personas migrantes, minorías o supuestas conspiraciones.

La Teoría del Espectáculo (Guy Debord)

En La sociedad del espectáculo (1967), Guy Debord describe cómo el capitalismo transforma la vida social en una acumulación de imágenes y representaciones que sustituyen la experiencia real por una “realidad-apariencia paralela”, alienando a las personas y convirtiéndolas en espectadoras incluso de su propia existencia.

En las sociedades contemporáneas, la política se ha convertido en espectáculo, y éste no solo vende, sino también funciona como una poderosa cortina de humo. El exceso de imágenes, escándalos y declaraciones ruidosas distrae, fragmenta la atención y dificulta la reflexión crítica de la ciudadanía. Múltiples estímulos compiten simultáneamente por la atención, aumentando el riesgo de que las personas pasen de ser actores políticos a meros espectadores pasivos de “shows políticos” cuidadosamente montados.

El uso tiránico de esta estrategia se sostiene mediante un estado de shock permanente aparejado a la saturación de la agenda con eventos irrelevantes pero llamativos, que absorben tiempo y energía social.
Cuando todo es espectáculo, nada importa realmente.

Teoría del Framing o del Encuadre (Goffman / Lakoff)

La teoría del framing de Goffman popularizada y aplicada a la política por Lakoff, sostiene que la manera en que se narra un acontecimiento proporciona un marco de interpretación que guía la comprensión de las audiencias a través de códigos o “pistas” No solo importa qué se comunica, sino cómo se comunica. Los marcos funcionan como guías o mapas mentales que orientan la interpretación de la realidad.

En contextos de manipulación política, estos encuadres se diseñan de forma intencional (y malintencionada), apelando a miedos, suspicacias, prejuicios y antagonismos. En esta manera de “construir la realidad”, actores políticos seleccionan, enfatizan u omiten información para moldear percepciones, opinión y actitudes públicas de acuerdo a sus intereses.

Así, con esta Cortina de humo discursiva, una persona disidente pasa a ser presentada como enemiga; una mujer víctima de femicidio como provocadora de su propia muerte; quien defiende la justicia social como “comunista”; una funcionaria que denuncia irregularidades como “entorpecedora de la gestión”. A la represión se la denomina “orden”, a la amenaza “prevención” y a la censura “protección”.

El marco determina la interpretación y, en muchos casos, bloquea el pensamiento crítico.

La Doctrina o Estrategia del Shock (Naomi Klein)

Naomi Klein explica cómo fuerzas políticas, corporativas y élites aprovechan crisis reales o fabricadas para imponer medidas impopulares y violentas, capitalizando el miedo, la confusión y el trauma social para evitar la resistencia.

Esta perversa estrategia constituye una cortina de humo organizada que busca provocar caos y sensación de urgencia. Se concreta mediante una avalancha de datos, acusaciones falsas o informaciones contradictorias que no dejan tiempo para argumentar o refutar, ya que un nuevo conflicto se instala de inmediato.

El objetivo es mantener a la población emocionalmente desregulada, cansada y desorientada, reduciendo su capacidad de organizar oposición o resistencia. No resulta extraño, entonces, que ante una crisis de seguridad se propongan leyes represivas, o que frente a una crisis económica se impulsen recortes sociales. Medidas (deliberadas a costa de los intereses y derechos ciudadanos) que serían ampliamente rechazadas en contextos normales logran así ser implementadas.

Psicología del Autoritarismo y construcción del enemigo

Diversas corrientes de la psicología social señalan que las personas pueden aceptar el autoritarismo cuando sienten miedo, buscan orden o se identifican con figuras percibidas como “fuertes”. El tirano conoce estos mecanismos y los explota, promoviendo la hostilidad hacia lo diferente y ofreciendo enemigos visibles sobre los cuales proyectar frustraciones, mientras oculta su propia violencia.

Se construye una narrativa simple y maniquea: nosotros versus ellos, buenos versus malos. La cortina de humo opera aquí a nivel psíquico, desviando el malestar social hacia chivos expiatorios.

Estas prácticas no son exclusivas de los gobiernos. También se observan en líderes y tiranos cotidianos: personas manipuladoras o abusivas que generan drama, victimización estratégica y conflictos emocionales para evitar rendir cuentas. El patrón de la Cortina de Humo es el mismo: desviar la atención del abuso hacia el conflicto.

Posverdad y saturación informativa

Dos fenómenos contemporáneos e interconectados que agravan este escenario. Por un lado, la posverdad, definida por la RAE como la “distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública”. En este contexto, la verdad pierde peso frente a narrativas emocionalmente atractivas, simplificadas y prefabricadas. Algunos ejemplos son: esparcir rumores, hacer acusaciones falsas de personas que denuncian abusos, que visibilizan retrocesos o invitan al debate de ideas con argumentos, propagar teorías conspirativas, enmascarar como víctimas a los victimarios, entre otros.

Por otro lado, la saturación informativa supera la capacidad de procesamiento de las personas. El exceso de datos, noticias falsas y desinformación genera ansiedad, dificultad para tomar decisiones, confusión y parálisis cognitiva. La verdad no siempre se oculta; muchas veces se ahoga en un mar de versiones contradictorias, produciendo cansancio, apatía y rendición ciudadana.

Desmontar la cortina es un acto político

Aceptar una cortina de humo es renunciar a comprender. Las cortinas de humo no son errores de comunicación ni fenómenos accidentales: son estrategias deliberadas de poder. Funcionan porque apelan a emociones primarias, saturan la atención, simplifican la realidad y desplazan la responsabilidad. Su eficacia no radica solo en quien las produce, sino también en el terreno social donde encuentran silencio, cansancio o resignación.

Frente a ello, pensar críticamente se convierte en un acto profundamente político. Preguntar quién gana con determinada narrativa, qué temas desaparecen cuando otros irrumpen con estridencia, a quién se construye como enemigo y qué derechos se recortan mientras miramos hacia otro lado (distraídos/as con el show), es una forma de resistencia cotidiana.

Cuestionar, disentir y denunciar no es incomodar por deporte. Es defender la posibilidad misma de una democracia viva. En tiempos de espectáculo permanente, posverdad y saturación informativa, sostener la reflexión, el diálogo argumentado y la memoria colectiva es hacer la diferencia.

Desmontar una cortina de humo implica rehusar ser personas espectadoras pasivas, negarse a aceptar verdades prefabricadas y recuperar la responsabilidad de mirar de frente aquello que el poder intenta ocultar. Porque cada vez que alguien nombra el abuso, señala la manipulación o insiste en la complejidad, la cortina se resquebraja.

Y es en ese resquicio (incómodo, valiente, lúcido y necesario) donde aún es posible construir justicia, dignidad y futuro.

Referencias Bibliográficas

Adorno, T. W., Frenkel-Brunswik, E., Levinson, D. J., & Sanford, R. N. (1950). The authoritarian personality. Harper & Brothers.

Debord, G. (1967). La sociedad del espectáculo. Buchet-Chastel.

Fromm, E. (1941). El miedo a la libertad. Farrar & Rinehart.

Goffman, E. (1974). Frame analysis: An essay on the organization of experience. Harvard University Press.

Herman, E. S., & Chomsky, N. (1988). Manufacturing consent: The political economy of the mass media. Pantheon Books.

Klein, N. (2007). The shock doctrine: The rise of disaster capitalism. Metropolitan Books.

Lakoff, G. (2004). Don’t think of an elephant!: Know your values and frame the debate. Chelsea Green Publishing.

McCombs, M. E. (2004). Setting the agenda: The mass media and public opinion. Polity Press.

McCombs, M. E., & Shaw, D. L. (1972). The agenda-setting function of mass media. Public Opinion Quarterly, 36(2), 176–187. https://doi.org/10.1086/267990

Oxford Dictionaries. (2016). Post-truth. Oxford University Press.

Real Academia Española. (2017). Posverdad. En Diccionario de la lengua española (23.ª ed.).

Por Máster Sharo Rosales Arce. Comunicadora. Es investigadora de género y gestora en desarrollo organizacional.

Pensar en tiempos de la inteligencia artificial: una preocupación humanista

José Rafael Quesada / pressenza

Vivimos una época paradójica y compleja. Nunca antes la humanidad había tenido tanto acceso a información, herramientas de análisis y tecnología avanzada como hoy; sin embargo, asistimos a una disminución preocupante del pensamiento crítico, de la reflexión profunda y de la capacidad de escucha. Se lee menos, se estudia menos, se dialoga menos y se reacciona más. En este contexto reducido, la inteligencia artificial y la llamada “singularidad tecnológica” aparecen como una promesa ambigua: pueden ampliar la conciencia humana o, por el contrario, adormecerla.

El riesgo no reside únicamente en la tecnología, sino en la actitud que adoptamos frente a ella. El “scroll infinito”, la sucesión incesante de estímulos, noticias, videos y opiniones erosiona silenciosamente nuestra capacidad de concentración y de elaboración propia del pensamiento. El tiempo que antes destinábamos a reflexionar hoy se diluye en una corriente continua de consumo pasivo.

Como advertía Isaac Asimov, “el verdadero peligro no es que las computadoras empiecen a pensar como los hombres, sino que los hombres empiecen a pensar como computadoras”. Una frase escrita décadas antes del auge de la IA, pero inquietantemente actual.

La dificultad de pensar(se)

A este fenómeno se suma un elemento más profundo e incómodo: la dificultad personal para ejercer la autocrítica. Pensar críticamente no solo implica cuestionar el mundo exterior, sino también aceptar la incomodidad de revisar nuestras propias ideas, escuchar objeciones y reconocer límites.

Vivimos una expansión de la opinión sin reflexión, una acriticidad activa en la que el pensamiento se vuelve identitario y defensivo. La inteligencia artificial, en este contexto, puede convertirse en una prótesis peligrosa si sustituye —en lugar de potenciar— el esfuerzo humano de pensar.

Arthur C. Clarke lo expresó con lucidez al afirmar: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. El problema surge cuando aceptamos esa “magia” sin comprensión, sin preguntas y sin conciencia de sus efectos sobre nuestra forma de pensar.

Tecnología, conocimiento y conciencia

La ciencia ficción ha sido, en realidad, una gran escuela de pensamiento crítico. No por anticipar tecnologías, sino por obligarnos a pensar en sus consecuencias humanas, culturales y éticas.

En ese sentido, la obra de Liu Cixin aporta una perspectiva fundamental desde otra tradición cultural e histórica. En El problema de los tres cuerpos y el resto de la trilogía, el autor introduce una idea clave: la fragilidad de la civilización.

Como señala Liu Cixin: “En el universo, la supervivencia de una civilización depende de su capacidad para comprender su propia fragilidad”. Esta frase desplaza el foco desde el poder tecnológico hacia la conciencia histórica y colectiva.

La nueva desigualdad: quienes pueden pensar y quienes no

Junto con la caída de las grandes ideologías del siglo XX, asistimos al aumento de desigualdades tradicionales y al surgimiento de una nueva brecha silenciosa: la desigualdad cognitiva. Ya no se trata solo de ingresos o acceso a tecnología, sino de acceso al pensamiento.

Hay personas que nacen en contextos donde el tiempo para pensar, estudiar y reflexionar existe; y otras que nacen en condiciones donde la supervivencia inmediata impide el desarrollo del pensamiento crítico. Esta nueva desigualdad separa a quienes pueden comprender el mundo de quienes solo lo padecen.

Asimov advertía algo esencial para este punto: “La autoeducación es, creo firmemente, la única forma de educación que existe”. Cuando las condiciones sociales niegan esa posibilidad, la desigualdad se vuelve estructural y profunda.

El deber humanista en esta época

En este escenario, definirse como humanista no es una postura moral abstracta, sino una responsabilidad histórica. Ser humanista hoy implica trabajar activamente para democratizar el acceso al pensamiento crítico, defender el derecho a comprender, a preguntar y a disentir.

Implica también crear prácticas concretas —educativas, culturales, comunitarias y tecnológicas— que devuelvan a las personas la capacidad de pensar por sí mismas. La inteligencia artificial puede ser una aliada poderosa si se utiliza para ampliar la conciencia humana y no para reemplazarla.

El verdadero desafío no es estar “a la altura” de la inteligencia artificial, sino estar a la altura de lo humano. Porque el futuro no se jugará únicamente en la velocidad de las máquinas, sino en la profundidad de nuestra conciencia, nuestra capacidad de autocrítica y nuestra voluntad de no renunciar al pensamiento.

Publicado en https://www.pressenza.com/es/2026/01/pensar-en-tiempos-de-la-inteligencia-artificial-una-preocupacion-humanista/ y compartido con SURCOS por el autor.

Cuando proteger se convierte en censurar: el riesgo de silenciar la voz de una niña en nombre del interés superior

Por Virginia Murillo Herrera
Presidenta ejecutiva
Defensa de Niñas y Niños Internacional – Costa Rica

El principio del interés superior de la persona menor de edad ha sido una conquista histórica. Es quizás uno de los principios más complejos en su aplicación porque puede pecarse al actuar en su nombre, desde una mirada adultista y adultocéntrica. Costa Rica ha acogido este principio al ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que ha permitido avanzar hacia un enfoque de derechos, superar la vieja doctrina de la “situación irregular”.

La nueva doctrina de Protección Integral viene a reconocer a niñas, niños y adolescentes como sujetos plenos, con voz, criterio y capacidad de participar como actor social y político al tener el derecho de opinar sobre los asuntos que les interesen y les afecten. Ellos y ellas son reconocidos como personas con derechos, con capacidad de opinar, participar, ser parte y sentirse parte dentro de su familia, su comunidad y la sociedad en general.

Por eso preocupa profundamente que, en pleno siglo XXI, una institución rectora como el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) recurra a ese mismo principio para justificar una acción que, lejos de proteger, censura, expone y vulnera a la niña que dice defender.

La apertura de una investigación porque la hija de un candidato presidencial expresó públicamente su opinión sobre la situación del país y del gobierno actual no solo es desproporcionada: es un retroceso conceptual y ético. Es volver a una visión paternalista donde la niñez debe ser callada “por su propio bien”, como si opinar fuera un riesgo y no un derecho.

La libertad de expresión es un derecho de las niñas, niños y adolescentes

La Convención sobre los Derechos del Niño es clara: niñas, niños y adolescentes tienen derecho a expresar libremente su opinión, a ser escuchados y participar en los asuntos que les afectan. La política pública, la situación del país, el clima social, político y económico, la educación, el acceso a servicios básicos, las violencias, la seguridad y el bienestar colectivo les afectan directamente.

No hay nada más legítimo que una niña que, acompañada por su familia, expresa lo que piensa sobre el país en el que vive.

¿Acaso no vemos todos los días a niñas y niños leyendo discursos escritos por personas adultas en actos cívicos?
¿No se les entrevista en el primer día de clases, en festividades, en actividades deportivas o culturales?
¿No se les invita a opinar cuando sus palabras resultan “tiernas”, “decorativas” o políticamente inocuas?

Sin embargo, cada vez es más frecuente ver cómo personas menores de edad organizadas hablan, proponen y hacen incidencia para que las personas tomadoras de decisión les escuchen y les tomen en cuenta con seriedad. ¿Por qué entonces se cuestiona su derecho a opinar solo cuando lo que dicen incomoda?

Aprender mirando no significa repetir sin conciencia

Es cierto que niñas, niños y adolescentes aprenden observando, escuchando y repitiendo. Así funciona el desarrollo humano. Pero aprender por observación no significa ausencia de criterio. No significa falta de conciencia. No significa incapacidad para comprender lo que viven.

La evidencia internacional muestra que, desde edades tempranas, niñas y niños desarrollan pensamiento crítico, capacidad de análisis y comprensión de su entorno. Pueden identificar injusticias, expresar desacuerdos, formular preguntas y construir opiniones propias.

Reducir su voz a un simple eco de las personas adultas es desconocer su autonomía progresiva y su capacidad de comprender el mundo que habitan.

Por otro lado, no menos importante, es necesario señalar que el acompañamiento familiar no es un delito. En este caso, la niña se expresó con el consentimiento y acompañamiento de su familia, como ocurre en miles de situaciones cotidianas.

No se cuestiona cuando una madre o un padre autoriza que su hija participe en un concurso, en una entrevista escolar o en un acto público. ¿Por qué habría de cuestionarse cuando la opinión de la niña se refiere a la realidad nacional?

La intervención del PANI no solo desconoce el rol protector de la familia, sino que envía un mensaje peligroso: que la niñez debe callar cuando su opinión toca temas “sensibles”. Ese mensaje contradice décadas de avances en participación de niñas, niños y adolescentes y en el ejercicio de la ciudadanía.

El adultocentrismo disfrazado de protección

La actuación del PANI revela un patrón conocido: el temor de la persona adulta ante la opinión de las personas menores de edad. Cuando una niña expresa un pensamiento crítico, informado y propio, la reacción institucional no debería ser silenciarla, sino reconocerla, apoyarla y potenciar espacios para ser escuchada y tomada en cuenta.

La protección no puede convertirse en un mecanismo para controlar la voz de niñas, niños y adolescentes, ni mucho menos para intervenir en un contexto electoral.

El argumento de que se actúa “en aras del interés superior” pierde legitimidad cuando la propia institución sobreexpone a la niña, la coloca en el centro de un debate nacional y la convierte en objeto de escrutinio público. Lo que pudo haber sido una opinión más en el espacio democrático se transformó, por decisión institucional, en un escándalo mediático que la niña no provocó.

Un país con poca educación político-partidista no puede darse el lujo de censurar

Costa Rica tiene una larga tradición democrática, pero una escasa cultura político-partidista desde edades tempranas. No existe un espacio sistemático donde niñas, niños y adolescentes aprendan sobre ideologías, diferencias programáticas, historia política o participación ciudadana.

En un país donde no se enseña a pensar políticamente, sino a evitar el tema, la censura institucional no solo es injustificada: es contraproducente.

El desafío es educativo: formar pensamiento crítico, autonomía de criterio y capacidad de discernimiento, no impedir que las niñas, niños y adolescentes opinen. La democracia se fortalece cuando se enseña a participar, no cuando se castiga la participación. Por eso, “participando se aprende a participar”, “Participando se ejerce la democracia” y “Participando se ejerce la ciudadanía”.

El riesgo de volver a la “situación irregular”

La doctrina de la situación irregular consideraba a niñas, niños y adolescentes como objeto de tutela, incapaces de opinar, decidir o participar. Costa Rica superó esa visión hace más de treinta años.

Sin embargo, acciones como esta recuerdan que el retroceso siempre es posible si no se vigila el uso —y abuso— del principio del interés superior. Este no puede ser un comodín para justificar decisiones arbitrarias ni un instrumento para limitar derechos. Su función es orientar políticas que amplíen libertades, no que las restrinjan.

La verdadera protección es garantizar la voz, no silenciarla

La pregunta que deberíamos hacernos no es si una niña, un niño o una persona adolescente puede opinar sobre el país. La pregunta es: ¿cómo se siente esa niña cuando la institución encargada de protegerla la expone públicamente, la investiga y la convierte en objeto de debate nacional?

La protección auténtica escucha, acompaña, respeta y reconoce. No censura. No castiga. No instrumentaliza.

La ciudadanía de niñas, niños y adolescentes existe, nos guste o no su opinión

En DNI Costa Rica hemos insistido en que la ciudadanía no empieza a los 18 años. Ni es solamente cuando se ejerce el voto a esa edad.

Niñas, niños y adolescentes ejercen ciudadanía todos los días: opinan, participan, cuestionan, proponen. No votan, pero viven las consecuencias de las decisiones políticas. Por eso su voz es legítima y necesaria. La democracia se fortalece cuando más personas participan, no cuando se les silencia. Y la niñez no es la excepción.

Hacia una estrategia nacional de participación infantil y adolescente

Desde DNI Costa Rica hemos insistido durante años en la necesidad de una estrategia nacional de participación de niñas, niños y adolescentes, especialmente en lo relativo a su presencia en espacios públicos. No basta con reconocer su derecho a opinar: hay que crear las condiciones para que esa participación sea segura, respetuosa, formativa y efectiva.

Hemos impulsado espacios de diálogo con amplia participación de niñas, niños y adolescentes. Recientemente realizamos una consulta que recoge cómo viven la participación y cómo desean que se promueva. Sus aportes son claros, profundos y orientadores¹.

Deseamos presentar al Consejo Nacional de Niñez y Adolescencia los resultados y la propuesta construida con la voz de las propias personas menores de edad. Costa Rica necesita una política pública que no tema a la opinión de las personas menores de edad, sino que la reconozca como un pilar democrático y como aliadas y aliados estratégicos, como ciudadanos y ciudadanas que son.

La voz de una niña no amenaza la democracia. Lo que la amenaza es que las instituciones encargadas de protegerla decidan callarla.

“Las niñas y los niños no son el problema, están en problemas”

Como país estamos en peligro. Cuando la democracia se debilita, cuando la libertad de expresión se restringe y cuando la garantía de los derechos humanos se retrocede y debilita, no solo peligra la institucionalidad: peligra la vida cotidiana de quienes más dependen de ella.

Es igualmente cierto afirmar que “las niñas y los niños no son el problema, están en problemas”. La situación actual de muchas niñas, niños y adolescentes en Costa Rica dista de ser la deseada. No son una minoría: representan más del 30 % de la población nacional, y una parte significativa vive en condiciones precarias, en riesgo y en vulneración de derechos.

El quehacer de la institucionalidad pública no es censurar ni castigar, sino garantizar derechos sin discriminación y crear oportunidades reales. Es invertir de manera correcta y suficiente para hacer realidad los derechos humanos y permitir que se ejerzan y gocen plenamente sin discriminación alguna.

Por todo lo anterior, hacemos un llamado a concentrarnos en lo esencial: el desarrollo integral de las personas menores de edad y el fortalecimiento de una institucionalidad que garantice condiciones dignas para ellas y sus familias. Esa es la verdadera protección y ese debe ser el norte ético de toda democracia que aspire a llamarse justa.

Defensa de Niñas y Niños – Internacional, DNI Costa Rica es una organización con 31 años de trabajo sistemático, independiente, apartidista y aconfesional, dedicada a la defensa de los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes.

“Cuando el enojo se vuelve excusa” – ¿Dictadura? ¿y de 70 años? Segunda parte

JoseSo (José Solano-Saborío)

Seguimos…

La historia ya nos contó esta película.

Muchas veces.

Demasiadas.

Siempre empieza igual, como decía en la primera parte: un pueblo cansado, con razón. Golpeado por abusos, corrupción, desigualdades reales. Aparece entonces un personaje que no propone reparar, sino arrasar. No invita a mejorar la casa: invita a prenderle fuego. Y lo hace gritando sus palabras mágicas: dictadura perfecta.

Así -hace no tanto- llegaron Mussolini, prometiendo orden frente al “caos” italiano.

Así llegó Hitler, jurando salvar a Alemania de enemigos internos (judíos y comunistas) y de una “democracia humillante”.

Así justificaron sus golpes Pinochet y Videla, diciendo que venían a “rescatar” la patria.

Así Trump, llamando fraude a todo lo que no podía controlar, convenciendo a millones de que la democracia era el problema y él la solución.

Ninguno llegó diciendo: “Vengo a ser dictador”.

Llegaron diciendo: “Vengo a liberarlos”.

Y cuando el pueblo se dio cuenta del trueque, ya no había Congreso que frenara, ni jueces que hablaran, ni prensa que denunciara. El poder ya estaba concentrado. Y la factura fue sangre, miedo y silencio.

Por eso preocupa —y mucho— ver cómo aquí, en Costa Rica, se intenta sembrar la idea de que todo lo que somos fue una mentira. Que nuestro orgullo patrio era un espejismo. Que el Estado Social de Derecho fue una farsa. Que la democracia era, en realidad, una “dictadura maquillada”.

¿En qué momento nos convencieron de eso?

Costa Rica no es perfecta. Nunca lo ha sido. Pero es una rareza luminosa en una región marcada por cuartelazos, caudillos y exilios. Aquí abolimos el ejército cuando otros se desangraban. Apostamos por la educación pública cuando otros apostaban por fusiles. Creamos instituciones para equilibrar poder cuando otros lo concentraban.

Por eso el mundo nos respeta.

Por eso aquí llegan estudiantes, organismos internacionales, mediadores de paz.

Por eso, cuando un costarricense habla de democracia, afuera escuchan.

¿De verdad vamos a creernos ahora que todo eso fue una mentira bien montada?

No.

Lo que pasa es otra cosa: hay goteras. Y claro que las hay. Pero cuando una casa tiene goteras, no se demuele. No se incendia. Se repara el techo. Se cambian las tejas. Se arregla lo que no sirve.

Si un perro tiene pulgas, no se mata al perro. Se baña. Se cura. Se cuida.

Pero el populismo autoritario no quiere reparar. Quiere destruir para reconstruir a su imagen… y quedarse con las llaves.

Y aquí viene la ironía más cínica:

Quienes hoy desprecian el “sistema”, quienes lo llaman corrupto y dictatorial, se educaron gracias a él. Estudiaron con becas pagadas por ese mismo Estado que hoy insultan. Escalaron gracias a las oportunidades de esa “dictadura” que, curiosamente, nunca los persiguió, nunca los encarceló, nunca los silenció.

Eso no es rebeldía.

Eso es hipocresía.

El peligro no está en criticar la democracia. Eso es sano. El peligro está en dejar que el enojo nos haga entregar todo el poder a un “salvador” que nos dice exactamente lo que queremos oír… mientras nos pide que dejemos de pensar, de cuestionar, de exigir controles.

Porque así empieza siempre.

Con aplausos.

Con insultos al pasado.

Con la promesa de que “ahora sí”.

Y termina con silencio.

Costa Rica no necesita nuevos profetas. Necesita ciudadanos despiertos. Que defiendan su herencia, que exijan cambios sin renunciar a los principios, que entiendan que la democracia no se entrega por despecho.

Que no nos vuelvan a engañar.

Porque una cosa es estar cansados…

Y otra muy distinta es regalar el futuro por un discurso bonito y un poder sin frenos.

Ahí sí, cuando ya no haya a quién reclamarle, cuando el poder esté concentrado y la voz apagada, entenderemos —demasiado tarde— que la casa no estaba perdida.

Solo necesitaba que la cuidáramos.

Simbólica de una ausencia importante

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

He tomado distancia de los recientes actos deslucidos en conmemoración de los 77 años de la abolición del ejército. Deslucidos si porque una vez más el más alto representante de la ciudadanía costarricense aprovechó su estrado para mostrar prepotencia frente a quienes lo adversaban con el grito de “Fuera Chaves”, grito que por cierto ha empezado a crecer en los últimos días en varios escenarios públicos.

Ante la protesta, el presidente envió a la policía a callar a los manifestantes, acto que solo en regímenes autoritarios ha sido observado.

Más allá del hecho, que denota una pobrísima inteligencia social para contender y manejar la crítica y la adversidad, prefiero resignificar la importancia de la fecha, que pudiera haber pasado inadvertida dados los acontecimientos.

Este año la poesía, y no otra cosa, me ha llevado al Caribe y al sur del continente en distintos momentos: República Dominicana, Colombia, Argentina, Venezuela, Ecuador.

Cuando uno sale del país y muestra su cédula, los conceptos cambian. Y empieza una consabida conversación en la que de por medio está la simbólica de la ausencia.

De inmediata se percata de la importancia política y cultural de un acto realizado hace 77 años, en el que la figura del ejército fue abolida no sólo imaginaria sino materialmente del escenario costarricense.

Pensar en este tema pareciera natural para el costarricense. Pero créame que en otros países el peso cultural y político del ejército es muy fuerte. Tanto así, que he tenido conversaciones con algunos amigos y amigas en estos países visitados, en las que su extrañeza combinada con sana envidia sobre la ausencia del ejército en Costa Rica resulta ya lugar común.

A esa historia deberíamos aferrarnos. No es fácil la democracia, nunca lo ha sido. Pero prefiero su imperfección a vivir aquí el terror de las desapariciones, las violencias físicas, las persecuciones.

Como muchos lectores de lo columna saben, conduzco un espacio de arte y cultura en América Latina y El Caribe llamado Zona de Recarga. Les invito a buscar en las plataformas, dos programas que para mí fueron maestros en este tema de los ejércitos y los autoritarismos: el realizado con la escritora argentina Margarita Drago y el producido con la poeta chilena radicada en Costa Rica, Valeria Varas.

Les invito a revisar sus contenidos. A significar el valor simbólico de una ausencia importante. A mirar con ojos críticos el peso de la historia que está por escribirse en el país. Debemos darnos espacio y respirar.

Luego será demasiado tarde.

Diálogos por la democracia y los derechos humanos: convocatoria abierta para este 2 de diciembre

Para este 2 de diciembre se propone un espacio abierto de reflexión y análisis sobre los desafíos actuales que enfrenta Costa Rica en materia democrática y de derechos humanos. La actividad, titulada “Diálogos por la democracia y los derechos humanos”, se realizará el martes 2 de diciembre, de 5:00 p. m. a 8:00 p. m., en el Café Kracovia, ubicado en el Hotel Ave del Paraíso, San Pedro de Montes de Oca.

El encuentro reunirá a personas investigadoras, docentes y autoras que abordarán procesos políticos, legislativos y sociales que atraviesa el país. La actividad incluye:

  • Presentación del libro “Nuevas cartografías para comprender la Costa Rica del siglo XXI”, a cargo de Carolina Sánchez y Carlos Sandoval.
  • Balance del Informe del Programa Estado de la Nación, a cargo de Leonardo Merino.
  • La agenda legislativa de la extrema derecha en Costa Rica, presentada por María Eugenia Román.
  • Entrega del libro “Pensamiento crítico, totalitarismo del mercado y extrema derecha. Franz Hinkelammert, in memoriam”, presentada por Norman Solórzano.

La actividad es organizada por tres organizaciones comprometidas con la promoción del pensamiento crítico y la defensa de los derechos humanos:

  • Fundación Rosa Luxemburg
  • Voces Nuestras
  • Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional

La invitación es abierta al público interesado en comprender los retos que enfrenta la institucionalidad democrática costarricense, así como en promover espacios de diálogo informados y plurales.

UNA suspende actividad de las “Jornadas por la democracia y los derechos humanos” por amenaza de ataque – siga en Onda UNED

La Universidad Nacional (UNA) informó la suspensión de la actividad prevista para este jueves 27 de noviembre, correspondiente a las “Jornadas por la democracia y los derechos humanos”, debido a la situación generada por una amenaza de ataque terrorista que obligó a activar los protocolos institucionales de seguridad.

La conferencia programada con el Dr. Carlos Molina —según informó la organización— será grabada de forma privada y puesta a disposición del público en los próximos días. Puede seguir la transmisión en vivo este jueves 27 a las 11 a.m. mediante Onda UNED: https://www.youtube.com/@OndaUNEDcr

Desde la coordinación de las jornadas se agradeció la comprensión de las personas inscritas y se reiteró el compromiso de continuar con las reflexiones que usualmente programa la UNA, cuando existan condiciones seguras para su realización.

SURCOS se mantendrá atento a la reprogramación y a la publicación del material que la UNA compartirá próximamente.

Jornadas de Pensamiento Crítico actualizan su programa para este jueves 27 de noviembre

Las Jornadas de Pensamiento Crítico por la Democracia y los Derechos Humanos, organizadas bajo el eje «Resistencias en defensa de la dignidad», anuncian modificaciones en su programación. Las actividades principales para el jueves 27 de noviembre se mantienen y se desarrollarán en la Universidad Nacional (UNA) de acuerdo con el nuevo programa que copiamos; mientras que las actividades que figuraban en el programa original para horas posteriores serán reprogramadas para el lunes 2 de diciembre, de 5:00 p.m. a 8:00 p.m., en Ave del Paraíso, San Pedro de Montes de Oca.

El nuevo programa para el 27 de noviembre incorpora conferencias, mesas de diálogo y la presentación del libro «Pensamiento crítico, totalitarismo del mercado y extrema derecha. Franz Hinkelammert, in memoriam», con participación de investigadores, activistas sociales, académicos y defensores de derechos humanos de diversos sectores.

A continuación, el programa íntegro actualizado, según el documento oficial proporcionado:


Programa actualizado – Jueves 27 de noviembre

9:00 a.m.–9:15 a.m. – Inauguración
• Norman Solórzano (IDESPO–UNA)
• Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburg)

9:15 a.m.–9:45 a.m. – Conferencia magistral
“Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador. Lecciones para Costa Rica”
• Carlos Molina (UCA–El Salvador)
Moderación: Liliana León

9:45 a.m.–10:15 a.m. – Diálogo con conferencista

10:15 a.m.–10:30 a.m. – Refrigerio


Mesa 1 — El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos

10:30 a.m.–11:30 a.m.
• Natasha Jiménez (MULABI, Sexualidades y Derechos)
• Adam Álvarez (Servicio Jesuita para Migrantes de Costa Rica)
• Peggy Quesada (Colectiva por el Derecho a Decidir)
• Ana María Trejos (Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres)
Moderación: Génesis R. Cruz

11:30 a.m.–12:00 p.m. – Diálogo con panelistas

12:00 p.m.–1:30 p.m. – Almuerzo


Mesa 2 — Las luchas que se avecinan y las próximas elecciones. Un llamado a la acción

1:30 p.m.–3:00 p.m.
• Juan Carlos Durán Castro (FECTSALUD)
• Alison Quintanilla (Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo)
• Marco Víquez (FEUNA)
• Edgardo Araya (Abogado ambientalista)
• Juan Bautista Alfaro Rojas (Campesino, naturalista y defensor de la tierra)
Moderación: Liliana León

3:00 p.m.–3:30 p.m. – Diálogo con panelistas

3:30 p.m.–3:45 p.m. – Refrigerio


Presentación de libro – 3:45 p.m.–4:45 p.m.

Pensamiento crítico, totalitarismo del mercado y extrema derecha. Franz J. Hinkelammert, in memoriam
• Carlos Molina (autor)
• Norman Solórzano (autor)
• Henry Mora (autor)
Moderación: Grettel Montero

4:45 p.m.–5:00 p.m. – Cierre y balance
• Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburg)
• Norman Solórzano (IDESPO)


Actividades reprogramadas para el lunes 2 de diciembre

Las actividades que en el programa original estaban previstas para el bloque de la tarde/noche serán realizadas el:
📅 Lunes 2 de diciembre
🕔 5:00 p.m. – 8:00 p.m.
📍 Ave del Paraíso, San Pedro de Montes de Oca.

Jornadas de Pensamiento Crítico: “Resistencias en defensa de la dignidad”

Las Jornadas de Pensamiento Crítico por la Democracia y los Derechos Humanos, tituladas “Resistencias en defensa de la dignidad”, se llevarán a cabo el miércoles 26 y el jueves 27 de noviembre de 2025, en modalidad bimodal desde el Auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional (UNA), con transmisión en vivo por Idespo_UNA.

El encuentro se desarrolla en un momento regional y mundial caracterizado por el avance de la extrema derecha, los autoritarismos y la profundización del neoliberalismo, fenómenos que generan retrocesos sustantivos en derechos humanos y un aumento de las violencias. Las Jornadas buscan aportar a la construcción de un espacio urgente de reflexión colectiva, articulación social y construcción de alternativas para la defensa de la dignidad y del Estado Social.

Las reflexiones parten de aprendizajes recientes en Centroamérica, especialmente de la situación salvadoreña analizada por el académico Carlos Molina (UCA), y se complementan con debates sobre el presente político costarricense, las amenazas a la democracia y las resistencias que emergen desde distintas organizaciones sociales, ambientales, feministas, estudiantiles y sindicales.


Organizaciones convocantes

  • Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional (UNA)

  • Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO-UNA)

  • Grupo de Pensamiento Crítico de Costa Rica

  • Cátedra de Pensamiento Crítico Franz J. Hinkelammert (UNA)

  • Asociación Voces Nuestras

  • Fundación Rosa Luxemburgo

  • Programa Estado Nación

  • Universidad de Costa Rica (UCR)

  • María Eugenia Román

  • Bloque Verde

  • Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricense (UNAG)

  • Juan Bautista Alfaro Rojas

  • MULABI, Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos

  • Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica (SJM-CR)

  • Colectiva por el Derecho a Decidir de Costa Rica

  • Confederación de Trabajadores Rérum Novarum (CTRN)

  • Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo

  • Red Feminista contra la violencia hacia las mujeres

  • Edgardo Araya

  • Equipo de Seguimiento del Acuerdo Nacional contra la Desinformación y los Discursos de Odio


Programa Detallado

Miércoles 26 de noviembre

9:00 a.m. – 9:30 a.m.

Inauguración y presentación de las Jornadas

  • Norman Solórzano (IDESPO-UNA)

  • Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburgo)

  • Guillermo Acuña (Vicedecano Facultad de Ciencias Sociales, UNA)

9:30 a.m. – 10:00 a.m.

Conferencia magistral
“Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador. Lecciones para Costa Rica”

  • Dr. Carlos Molina (UCA – El Salvador)

  • Moderación: Génesis R. Cruz

10:00 a.m. – 10:30 a.m.

Diálogo con el conferencista

10:30 a.m. – 10:50 a.m.

Refrigerio


Mesa 1 — 10:50 a.m. – 11:50 a.m.

Estado social y democracia en Costa Rica: retrocesos recientes y amenazas en curso

Expositores:

  • Leonardo Merino: Balance político del Informe del Programa Estado Nación

  • Carlos Sandoval: Presentación del libro “Nuevas cartografías para comprender la Costa Rica del siglo XXI”

  • Moderación: Liliana León

11:50 a.m. – 12:30 p.m.

Diálogo con panelistas

12:30 p.m. – 1:45 p.m.

Almuerzo


1:45 p.m. – 2:15 p.m.

La agenda legislativa de la extrema derecha en Costa Rica

  • Expositora: María Eugenia Román

  • Moderación: Génesis R. Cruz

2:15 p.m. – 2:45 p.m.

Diálogo

2:45 p.m. – 3:00 p.m.

Refrigerio


Mesa 2 — 3:00 p.m. – 4:15 p.m.

El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos (Parte 1)

Expositores:

  • Fabián Pacheco (Bloque Verde)

  • José Oviedo (UNAG)

  • Juan Bautista Alfaro Rojas (Campesino, naturalista y defensor de la tierra)

  • Moderación: Liliana León

4:15 p.m. – 5:00 p.m.

Diálogo

5:00 p.m.

Cierre del día


Jueves 27 de noviembre

Mesa 3 — 9:00 a.m. – 9:45 a.m.

El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos (Parte 2)

Expositoras y expositores:

  • Natasha Jiménez (MULABI)

  • Adam Álvarez (SJM-CR)

  • Peggy Quesada (Colectiva por el Derecho a Decidir)

  • Moderación: Génesis R. Cruz

9:45 a.m. – 10:15 a.m.

Diálogo

10:15 a.m. – 10:30 a.m.

Refrigerio


Mesa 4 — 10:30 a.m. – 12:00 p.m.

Las luchas que se avecinan y las próximas elecciones: un llamado a la acción

Participan:

  • Fanny Sequeira (CTRN)

  • Alison Quintanilla (Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo)

  • Marco Víquez (FEUNA)

  • Ana María Trejos (Red Feminista contra la violencia hacia las mujeres)

  • Edgardo Araya (abogado ambientalista)

  • Moderación: Liliana León

12:00 p.m. – 12:30 p.m.

Diálogo

12:30 p.m. – 1:30 p.m.

Almuerzo


Mesa 5 — 1:30 p.m. – 2:00 p.m.

Presentación del Acuerdo Nacional contra la Desinformación y los Discursos de Odio

  • Joaquín Tapia (Voces Nuestras)

  • Equipo de Seguimiento del Acuerdo

  • Moderación: Génesis R. Cruz


Mesa 6 — 2:00 p.m. – 3:00 p.m.

Presentación del libro
Pensamiento Crítico, Totalitarismo del Mercado y Extrema Derecha. Franz J. Hinkelammert, in memoriam.

Participan:

  • Carlos Molina

  • Norman Solórzano

  • Henry Mora

  • Moderación: Grettel Montero

3:00 p.m. – 4:00 p.m.

Diálogo


Cierre — 4:00 p.m. – 4:30 p.m.

  • Carlos Molina (UCA)

  • Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburgo)

  • Norman Solórzano (IDESPO)